ediciones Sed de Belleza


Mairyn Arteaga: ¬ęCreo que las historias me buscan a m√≠¬Ľ (+poemas)

‚ÄúMairyn habla poco y hace mucho‚ÄĚ; as√≠ definen sus compa√Īeros de la Agencia Cubana de Noticias (ACN) a una de las voces j√≥venes del periodismo cultural en Villa Clara.

Desde que se graduó de la Universidad de La Habana, Mairyn Arteaga Díaz ha reportado el acontecer cultural de esta central provincia para la ACN, el Grupo Guamo, donde trabaja actualmente, y otros espacios.

Si bien la frescura de sus 29 a√Īos se traduce en su hacer y su persona se aviene con la sed de los imberbes que le entran con ganas a la profesi√≥n, quienes la conocen o la leen coinciden en ese algo m√°s que habita a la reportera.

foto: Alexis Rafael Pérez Soria

Y es que detrás de sus espejuelos ocasionales, su andar casi en solitario, su joven apariencia y su discreción a prueba de bala, emergen en ella la autoexigencia y el olfato de los periodistas viejos. Quizás porque a Mairyn la noticia comenzó a quemarle los dedos desde la infancia.

“En quinto grado decidí que quería ser periodista, porque me gustaba mucho escribir, incluso cuando tenía que redactar composiciones largas trataba de imitar la estructura de los textos de los periódicos. Y eso fue algo que mantuve todo el tiempo hasta la vocacional.

‚ÄúAl principio lo que me atra√≠a era el hecho de no estar encasillada en una oficina ocho horas, pero el periodismo para m√≠ ha sido mucho m√°s que esto. Es una profesi√≥n que te exige casi estar en constante movimiento, adem√°s de que te permite vivir otras vidas ¬°Eso es lo que m√°s me atrae a√ļn! Ponerme en el lugar de otras personas y a veces vivir un poco a trav√©s de ellos para poder contar sus historias‚ÄĚ. ¬†

foto: Alexis Rafael Pérez Soria

Trabajos suyos han sido replicados por diversos medios como la revista Bohemia, Radio Habana Cuba, La Jiribilla, Cuba S√≠, Adelante, Peri√≥dico de Mayabeque, Tiempo 21. Varios medios nacionales y extranjeros, impresos y digitales, entre ellos Cubadebate y La Calle del Medio. Tambi√©n se ha desempe√Īado como escritora del programa radial Hablemos, de la emisora CMHW. Egresada del Taller de T√©cnicas Narrativas del Instituto Internacional de Periodismo Jos√© Mart√≠. Menci√≥n en el Concurso de Periodismo Cultural de la revista Caim√°n Barbudo del a√Īo 2016, con la cr√≥nica Abuelo Risei. Pero el primer momento importante de su carrera estuvo marcado desde el d√≠a que eligi√≥ su tema de tesis.

‚ÄúYo fui con un grupo de amigos a conocer la Isla de la Juventud en abril de 2012, cursaba el tercer a√Īo de la carrera. Una de las salas que sirven hoy de museo en el Presidio Modelo est√° dedicada al encierro de los japoneses, alemanes e italianos durante la Segunda Guerra Mundial, algo que yo no sab√≠a, que se me qued√≥ archivado. Cuando me pidieron un tema de tesis, aquel recuerdo me halaba. Al principio tuve mis dudas porque ten√≠a que entregar una estrategia de fuentes para que me aprobaran el tema y yo no ten√≠a ni idea de c√≥mo encontrar a los descendientes vivos de esas personas. Hab√≠a pasado mucho tiempo del holocausto, pero no me import√≥, sent√≠ que deb√≠a hacerlo, y como soy testaruda‚Ķ‚ÄĚ

¬ęEn la Isla de la Juventud hubo un samur√°i¬Ľ. As√≠ comienza la primera cr√≥nica del libro La Isla de los Confinados, Ediciones Sed de Belleza, 2016, en el que la joven periodista de Villa Clara narra, con intimidad y elocuencia, la triste epopeya de nipones confinados en el Presidio Modelo durante la Segunda Guerra Mundial.

‚ÄúFue un poco dif√≠cil el hecho de tocar un mont√≥n de puertas, de tratar temas sensibles y hurgar en momentos de sus vidas que a lo mejor ellos no quer√≠an contar y m√°s a una extra√Īa, pero f√≠jate, aunque al principio me recibieron un poco recelosos, todos me abrieron las puertas, s√≠ hablaron y me contaron hasta donde sab√≠an, y yo les agradezco much√≠simo que confiaran en m√≠.‚ÄĚ

En el libro aparecen 20 cr√≥nicas y 19 familias niponas, de una se narran aparte la historia de la madre y del padre, pero Mairyn entrevist√≥ a muchas m√°s personas. ‚ÄúAlgunos conservan recuerdos m√≠nimos de aquellos momentos porque eran muy peque√Īos o no hab√≠an nacido a√ļn, otras fuentes se negaron a contar las historias completas, o al menos a que fueran publicadas, pero ayudaron a entender un poco m√°s todo el hecho‚ÄĚ.

“Con muchas historias me conmovía, incluso lloraba, ¡uno se siente como más viejo después que pasas por algo así!

‚ÄúPero cuando sali√≥ La Isla de los Confinados ellos se quedaron agradecidos de que hubiese decidido mirar hacia esa parte de la historia que al menos para ellos es importante.‚ÄĚ

Este, el primer libro de Mairyn Arteaga, nacido de su tesis de diploma, no solo ha sido acogido con benepl√°cito por cr√≠ticos, lectores y protagonistas; sino que result√≥ una marca en el estilo de futuras entregas para La Jiribilla, Bohemia, La Calle del Medio o el Caim√°n Barbudo. Periodismo investigativo que prefiere exponer los hechos, as√≠ como quien cuenta desde los artilugios de la literatura la realidad misma, ¬Ņy por qu√© no? si al fin y al cabo estas vidas que ella nos relata, superan por mucho la ficci√≥n.

‚ÄúEs que yo creo que a m√≠ las historias me sorprenden, un poco. De pronto estoy en un lugar y permanezco muy atenta a las cosas que puedan surgir en los alrededores. Si voy a una cobertura no me encasillo en la cobertura, sino que intento ver lo ins√≥lito. Pero no es que ande buscando un tema para escribir, sino que yo creo que ellas, las historias, son las que me buscan a m√≠.‚ÄĚ

foto: Alexis Rafael Pérez Soria

¬ŅAdem√°s de tu libro te ha pasado esto en otras ocasiones?

‚ÄúBueno, yo soy de un pueblecito en las monta√Īas de Artemisa, llamado Niceto P√©rez (Rancho Mundito); pas√© toda mi infancia escuchando hablar de los acu√°ticos que creen en los poderes curativos del agua. Se sustentan con lo que sean capaces de producir con sus manos y no beben agua que no sea del arroyo.‚ÄĚ

‚ÄúLleg√≥ el momento en que yo dije, ¬°ya, esto lo tengo que hacer!‚ÄĚ

‚ÄúLos acu√°ticos viven en un pueblo mucho m√°s intrincado, donde el carro entra cada tanto, cuando no est√° roto. Sin las cosas que traen el desarrollo y que seg√ļn ellos llevan a la destrucci√≥n del hombre, como, por ejemplo, la electricidad. Fui hasta all√° y cont√© un poco de su historia‚ÄĚ.

‚ÄúPara m√≠ es el mejor modo de hacer un periodismo m√°s ameno, m√°s cercano y de que la gente se reconozca en mis textos. Impacta m√°s el hecho de que cuentes la historia como una historia y que no te lo pongas as√≠ como muy lejos de ti, sino que hagas que la gente se sienta cerca de esos hechos, tocar la piel de las personas m√°s que quedarte en cifras y en la mera informaci√≥n.‚ÄĚ

¬ŅQu√© aport√≥ tu pueblecito a tu sentido social?

‚ÄúYo creo que es eso que los pueblitos tienen, todo el mundo se conoce, la gente es m√°s cercana, y el hecho de no creerte por all√° arriba de las personas, de sentirte parte de la gente, de diluirte en inframundos y capas, ser una m√°s. Yo creo que s√≠ tiene que ver.‚ÄĚ

foto: Alexis Rafael Pérez Soria

Sin embargo, cuando te graduaste comenzaste a trabajar en la Agencia Cubana de Noticias y all√≠ permaneciste durante seis a√Īos haciendo un periodismo que exige inmediatez, productividad, lenguaje informativo…

‚ÄúNo s√© si es una virtud, pero me gusta desdoblarme, sentirme como el agua que se adapta a los recipientes y a sus formas. Y as√≠ llegu√© a adaptarme al ABC de la Agencia como mismo hac√≠a un reportaje con vuelo literario, servicio especial para Bohemia. ¬ŅNo s√© si es que no soy buena en ninguna de las dos cosas?‚ÄĚ

Se r√≠e casi nerviosa, ‚Äú¬°bueno!, la verdad es que cuando chiquita era gaga y tartamuda ‚Äďun poco‚Äď, pero cuando cantaba no se me trababan las palabras y as√≠ descubr√≠ que hablando r√°pido tampoco. As√≠ que se me convirti√≥ en un h√°bito y por eso siempre he sido de leer muy r√°pido, tambi√©n escribo muy r√°pido, ¬°ah!, y hablo r√°pido. Quiz√°s esto me ha sido √ļtil para procesar informaci√≥n, hacer transcripciones… y cumplir con las normas mensuales de medios como la ACN‚ÄĚ.

Se vuelve a re√≠r, bebe del t√© rosado ‚Äďde flor de Jamaica‚Äď con miel que ha preparado para ambas y contin√ļa.

‚ÄúAdem√°s, en Cuba escasean mucho los medios para hacer periodismo narrativo. Y en la agencia, aunque tiene las caracter√≠sticas propias, muy delimitadas y bastante espec√≠ficas para cada g√©nero, el hecho de tener varios clientes ‚Äďrevistas y peri√≥dicos‚Äď, te da la oportunidad de estos servicios especiales.‚ÄĚ

foto: Alexis Rafael Pérez Soria

También te permite ser testigo de momentos importantes en la historia cultural de la provincia.

‚ÄúS√≠, por ejemplo, despu√©s del paso del Hurac√°n Irma por Isabela de Sagua fui con una brigada de la AHS a brindarles apoyo, y bueno, una vez all√≠ era imposible no reportar lo que vivimos esos tres d√≠as. Fue una experiencia bonita y triste porque Isabela de Sagua estaba devastada, la gente all√≠ se qued√≥ sin nada y uno lo poco que pod√≠a hacer era conversar con ellos, dejarlos que se desahogaran y que contaran la experiencia.‚ÄĚ

‚ÄúTambi√©n cubr√≠ La Feria del Libro en La Habana en 2015, porque desde la Agencia Central pidieron apoyo de las Corresponsal√≠as. Otra experiencia que me gust√≥ mucho fue el Festival de Cine Latinoamericano en 2017, que nos dio la oportunidad de entrevistar a realizadores latinoamericanos, de hablar, de interactuar, de vivir la atm√≥sfera del festival, y tambi√©n es como que te foguea, te ayuda. Ten√≠amos que hacer como tres o cuatro coberturas en el d√≠a, incluido el matutino y res√ļmenes. Despu√©s se te nota el cansancio de trabajar as√≠ contra cierre, pero en ese momento est√°s con otro tipo de gasolina.

‚ÄúMe gusta mucho el cine, lo prefiero a las series. Sobre todo, el latinoamericano.‚ÄĚ

¬ŅC√≥mo repercute en ti el hecho de interpretar la vida cultural de Santa Clara?

‚ÄúCuando yo estaba en la universidad dec√≠a que iba a ser periodista de internacionales. El periodismo cultural lo ve√≠a como f√°cil, erradamente. Hasta que llegu√© a Santa Clara. Que tiene una vida cultural muy rica y un p√ļbico muy exigente. Muchos artistas que vienen a Cuba quieren pasar. Las personas que llevan adelante la cultura son muy comprometidas con el arte, y no te queda otra que comprometerte y vivir un poco por eso.

¬†‚ÄúYo creo que nos falta much√≠simo porque siempre nos quedamos en cubrir de un evento lo que pasa o lo que va a pasar y no vemos m√°s all√°, a las implicaciones que puede tener interpretar la vida cultural, hacer cr√≠tica, porque casi siempre lo que se hace es para ensalzar un producto no para ver lo mejorable que pudiera tener otro, y me hago la autocr√≠tica, por supuesto.‚ÄĚ

foto: Alexis Rafael Pérez Soria

¬ŅC√≥mo te ves en Guamo?

‚ÄúLlevo redes sociales, es algo que voy aprendiendo porque es un mundo dentro de la comunicaci√≥n relativamente nuevo, que tiene otros c√≥digos para llegar a la gente y para ganar visibilidad.‚ÄĚ

Mairyn practica yoga, cultiva plantas, toma t√© rosado con miel, y cuida dos perras enormes que se llaman Nala y Lluvia. Su sensibilidad y su sencillez se la deben quiz√°s a la ni√Īa que naci√≥ entre lomas, all√° por los munditos pr√≥digos de Artemisa y que desde entonces se las agenci√≥ para andar con un libro a rastros, casi todo el tiempo.

‚ÄúSi estoy en un lugar que no quiero estar o con gente que no conozco, pues yo abro el libro, me meto ah√≠ y ya. Es como mi capa de invisibilidad. Sobre todo, si se trata de Garc√≠a M√°rquez.‚ÄĚ

¬ŅPrefieres al Gabo periodista o al escritor?

‚ÄúCreo que es dif√≠cil separarlos.‚ÄĚ

Me decías que además del cine te gusta la trova.

‚ÄúS√≠, yo creo que a m√≠ me gusta un poco de todo.‚ÄĚ

foto: Alexis Rafael Pérez Soria

¬ŅAlg√ļn sue√Īo pendiente con respecto al periodismo ahora mismo?

‚ÄúTengo un libro de cr√≥nicas de viaje, in√©dito, contiene historias de lugares donde he ido y me han asaltado las historias.‚ÄĚ

¬ŅSi no hubieses sido periodista o escritora, qu√© hubieses querido ser?

‚ÄúIngeniera, aunque mi mam√° hasta el √ļltimo momento para elegir carrera quer√≠a que me pusiera la bata blanca‚ÄĚ.

Alguien me dijo que escribes poesía.

‚ÄúEn momentos muy espec√≠ficos me salen, en reuniones, por ejemplo‚ÄĚ.

¬ŅUnos dicen que eres laboriosa, otros que lac√≥nica, que si t√≠mida… qu√© cualidad te define mejor?

‚ÄúLa honestidad es mi arma fundamental‚ÄĚ.

También eres perseverante.

‚ÄúM√°s bien testaruda‚ÄĚ.

foto: Alexis Rafael Pérez Soria

 

Nostalgias

Por Isla

¬ŅY qu√© queda de los amigos que se van?

Una sandalia rota por tu perra,

una cama recién tendida, y azul,

la casa vacía,

una que otra foto subida en la nube,

un puntico verde en esa red social.

El sabor extra√Īo de la a√Īoranza,

la esperanza de verlos por ah√≠, alg√ļn d√≠a,

en alg√ļn sitio, que puede ser el tuyo o el de ellos,

o simplemente cualquier otro.

La certeza de lo efímero,

y estas letras que te saltan de pronto,

cuando tratas de llenar,

con el trabajo que debes,

una p√°gina en blanco.

 

Afortunada

He visto una herradura en el cielo,

una herradura hecha de nubes blancas,

en un cielo azul.

Luego, por andar mirando hacia arriba,

he puesto el pie derecho

sobre una pila de excremento.

 Sí, hoy debe ser mi día de suerte.


Siempre se debe sospechar de un artista cuando ideologiza sobre su arte*

Roberto Manzano es un maestro en el sentido pleno de la palabra. Cada conversaci√≥n con √©l es un atisbo a las m√ļltiples formas de la experiencia humana. Poeta consagrado, uno de los grandes nombres de las letras cubanas contempor√°neas y sin embargo, lleno de humildad y sencillez. Sobre poes√≠a en Cuba convers√≥ en La Caldera con un grupo de j√≥venes y no tan j√≥venes poetas.

‚ÄĒHace un tiempo usted y Teresa Fornaris compilaban un volumen donde inclu√≠an, creo, la casi totalidad de los poetas j√≥venes en Cuba en esa etapa. Esto lo coloca en una posici√≥n privilegiada para emitir un juicio sobre la poes√≠a cubana contempor√°nea. ¬ŅEn qu√© estado se encuentra?

Describir el panorama de la poesía cubana hoy, es difícil, muy difícil. Tal vez de alguna rama de la economía, de la industria, sea fácil dar un panorama, pues los indicadores son tangibles, están tan bien delineados. Pero con poesía la subjetividad es enorme y a uno no le queda más remedio que dar su visión personal sobre ese fenómeno.

Yo s√≠ acepto que estoy en una posici√≥n bastante privilegiada, pues estuve varios a√Īos leyendo poes√≠a joven sin detenerme. Cada vez que cobraba mi pensi√≥n, que es pobr√≠sima, dedicaba una parte importante de ella a comprar libros de j√≥venes. Tengo alrededor de 200 libros, publicados en las editoriales provinciales y nacionales, del a√Īo 2000 hasta ac√°. Son el resultado de cinco a√Īos de trabajo minucioso y, puedo equivocarme, pero al menos ejercicio tengo.

Es muy dif√≠cil establecer rasgos b√°sicos, sint√©ticos, sobre la poes√≠a joven cubana. Sin embargo, puedo se√Īalar algunas caracter√≠sticas.

Hasta principio de los a√Īos 90, con el grupo Di√°spora, la evoluci√≥n de los grupos po√©ticos cubanos era siempre belicosa. Un grupo, una generaci√≥n, un modelo de la poes√≠a cubana que lucha con otro grupo, otra generaci√≥n, otro modelo. Eso ocurri√≥ con Heredia, con el segundo romanticismo, el modernismo, con el primer vanguardismo, el segundo vanguardismo, ocurri√≥ con Or√≠genes, con el coloquialismo, con parte de la generaci√≥n de los 80, con Di√°spora, a principios de los 90. En esta d√©cada todos los sucesos hist√≥ricos que ustedes conocen: la ca√≠da del Muro de Berl√≠n, el desmembramiento de la Uni√≥n Sovi√©tica, el derrumbe del sistema socialista mundial, etc., provoc√≥ la entrada en Cuba de toda la filosof√≠a postmodernista, en una avalancha poderosa.

Hasta los 90 vemos entonces que se aplica el viejo principio sicoanal√≠tico para la evoluci√≥n literaria de que hay que matar a los padres, aunque existe un te√≥rico b√ļlgaro que plantea que la herencia literaria no es nunca por el padre, sino por el t√≠o. Eso pas√≥. Yo puedo describir ese proceso en la poes√≠a cubana hasta los a√Īos 80. Por ejemplo, aqu√≠ hubo un momento que se mat√≥ a Guill√©n y se recuper√≥ al t√≠o que era Lezama, despu√©s ha habido una muerte lenta, y se recuper√≥ el t√≠o que era Virgilio.

Sin embargo, a partir de los 2000 yo no recuerdo esos asesinatos simbólicos. Los poetas no se sintieron en la necesidad de acuchillar a nadie. Puede que yo no haya estado al tanto de algunas de las batallas invisibles que se dirimen en el terreno de la cultura, pero he estado ojo avizor. Los poetas de los 2000 tienen esa particularidad: una diversidad donde se puede coexistir sin problemas. Yo, que soy de una generación mayor, puedo compartir con los jóvenes, no sienten necesidad de separarme. La lucha no es ni generacional, ni estilística, ni por ocupar un canon, sancionarse, legitimarse, ni por ocupar el poder cultural: las revistas, las editoriales. 

Ocurrieron determinados fenómenos en el panorama cultural cubano, a pesar de las vicisitudes materiales del período especial que facilitaron que entrara la postmodernidad en avalancha y que para ser literato no hubiera que formar grupos belicosos.

La historia de la poesía cubana es un pastel de hojaldre, donde una capa se superpone a la otra. En los libros de historia de la literatura nos muestran que una capa elimina a la otra y se convierte en escuela. Es la historia de cómo un grupo venció al otro. La cadena de diferentes triunfos. Esa no es mi visión de la poesía. Basta con mirar a los jóvenes. Los hay que cultivan la décima. Están en la estimativa de la simetría, del trabajo con las pautas, de la exigencia sonora, de enunciar con elegancia. Hay magníficos sonetistas.

Hay otra capa, sobre todo a principios de los 90, de jóvenes que no querían publicar un libro, que su anhelo era sobre todo performático, hacer un CD, como Alamar Express. Hay otra capa cuyo interés está en la poesía visual, expuesta en galerías y demás. En este mismo momento hay jóvenes cubanos, de origen cubano, escribiendo en inglés.

‚ÄĒCuando uno lee la poes√≠a cubana en las diferentes etapas de la Revoluci√≥n ve que cada etapa, con las complejidades que la caracteriz√≥, deja una impronta sobre los poetas. Cuando uno compara la poes√≠a de los noventa con la de los sesenta, nota las divergencias tem√°ticas y est√©ticas. Quer√≠a preguntarle entonces ¬Ņcu√°les son los temas que van obsesionando a los poetas en cada etapa de la revoluci√≥n y c√≥mo se manifiestan po√©ticamente?

Los procesos poéticos se pueden describir por los recambios de temas, pero casi es mejor por los recambios de posturas estéticas ante el fenómeno comunicativo que es la poesía, porque a la larga los temas básicos siguen siendo los mismos. Como decía Miguel Hernández, con tres heridas camina el hombre: la del amor, la de la muerte y la de la vida. 

Es evidente que la Revoluci√≥n signific√≥ un vuelco, pero uno al que acudieron muchas fuerzas literarias. Todas las fuerzas literarias del siglo XX se encontraron en el a√Īo 60. Si uno ve este siglo como si fuera una l√≠nea, puede decir que en esta ha habido nudos cr√≠ticos, de saltos, de ficciones poderosas. Uno de los nudos es a finales de los 20, otro es a finales de los 30 y principios de los 40, otro de estos nudos son los a√Īos 60. En esos nudos se discute, se forman pol√©micas, aparecen nuevos nombres, aparecen antolog√≠as.

A principios de la Revoluci√≥n se form√≥ un gran nudo. ¬ŅQu√© fuerzas acudieron a ese nudo? En ese momento estaba a√ļn viva la poes√≠a social de los a√Īos 30, estaba Guill√©n, Pedroso, Navarro Luna. Estaba viva y con fuerza una poes√≠a que ha existido siempre en Cuba y que se mueve entre lo culto y lo popular, con el indio Nabor√≠, Ra√ļl Ferrer, Jos√© √Āngel Bueza. Estaban vivos los origenistas, Lezama, Cintio, Eliseo, Fina. Gaztelu y Baquero luego se marchar√≠an. Y a la vez estaba queriendo imponerse y ser respetada la poes√≠a coloquialista, que recibi√≥ mucho apoyo de un disidente del origenismo, que fue Virgilio Pi√Īera. Ese n√ļcleo coloquialista de los a√Īos 60 denigr√≥ a Or√≠genes y los otros poetas, bajo el viejo presupuesto de matar al padre.

Los a√Īos 60 fueron sumamente complejos en t√©rminos pol√≠ticos, en t√©rminos culturales, en t√©rminos simb√≥licos, en t√©rminos art√≠sticos. Hab√≠a entrado el existencialismo. Uno de los primeros intelectuales extranjeros que visita la Revoluci√≥n Cubana es Jean Paul Sartre. Sin embargo, las corrientes art√≠sticas latinoamericanas y de toda la lengua espa√Īola consideraban que un hecho hist√≥rico como la Revoluci√≥n cubana hab√≠a que expresarlo con el lenguaje de la calle.

Hay algo interesante. En la d√©cada del 60, no recuerdo bien el a√Īo, se organiza un encuentro internacional en Varadero para homenajear a Rub√©n Dar√≠o. Seg√ļn testigos, este encuentro m√°s que para homenajear sirvi√≥ para asesinar a Rub√©n Dar√≠o. Declarar que esa manera evasiva, colorista, esteticista, afrancesada, no cab√≠a en una √©poca como la que se viv√≠a. Hay que tener cuidado entonces cuando uno lee los 60, porque es una √©poca de luchas enconadas y hay que sospechar de todos, pues cada uno acerca la sardina a su braza. Es una √©poca de asesinatos simb√≥licos, donde hay m√ļltiples v√≠ctimas. Una de las m√°s notorias es Lezama Lima.

Pero en esos mismo 60 hay una fuerza joven, porque no todos los j√≥venes estaban en el coloquialismo usual, que defend√≠a una especie de coloquialismo existencial, influido por las corrientes existenciales de los a√Īos 50. Ese grupo es El Puente. Por all√≠ pasan Nancy Morej√≥n, el primer Barnet, Lina de Feria. Lina representa la primera oleada coloquialista, no exteriorista, no objetivista, no sociol√≥gica, sino intimista, existencial.

En el 71 se da el Congreso Nacional de Educación y Cultura que estableció la parametración ideológica, el estalinismo en la cultura. Y comienza su entrada el Realismo Socialista, aunque nunca llegó a asentarse del todo. Pero en los 70, en el interior del país, hay un grupo de poetas que vienen con una estética completamente novedosa para el momento, que es la recuperación de la poesía de tema rural y campesino. Los poetas de la tierra, como los llaman. Esto prueba que lo 70 no fue una época estéril, un decenio gris, como muchos sostienen. Había jóvenes de su época que ansiaban realizar una poesía de su época.

‚ÄĒ¬ŅQu√© ocurre con esta evoluci√≥n de la poes√≠a cubana en los 80?

Vale la pena hablar de esta d√©cada porque fue un momento especial. En estos a√Īos ocurri√≥ un cambio de sensibilidad en todo el campo socialista con la Perestroika, la glasnost, etc. Hubo una actitud de cr√≠tica y revalorizaci√≥n de todo. Cuba no estuvo al margen de este proceso. Es la √©poca en que los artistas pl√°sticos se bajan de la pared, prima la tridimensionalidad, la instalaci√≥n. Con la poes√≠a es igual.

Con frecuencia uno ve que toda la poesía de los 80 la representan en una antología que se llama Retrato de grupo y que esos son los poetas de esa época. Es una visión empobrecedora. Secretamente hay alguien manipulando allí, halando la braza para su sardina. Siempre se debe sospechar de un artista cuando habla, cuando ideologiza sobre su arte. De su obra no, pero de las razones que da, sí.  

Lo cierto es que en estos a√Īos se da una vuelta a Or√≠genes, una especie de venganza contra los coloquialistas. Claro, el que recupera una cosa tiene que exagerar y yo o√≠ en aquellos a√Īos decir que Lezama era m√°s grande que Mart√≠.

Esta es la √©poca en que una literatura de ra√≠z coloquialista, pero redimensionada, hablando del individuo, vuelve a tomar el poder. Un ejemplo es El correo de la noche, de Frank Abel Dopico. Tambi√©n en estos a√Īos la d√©cima explota y ya nadie quiere hacer d√©cima rural, con los 10 versos apretados, sino que sint√°ctica, versalmente, la d√©cima se revuelve y detona.

En esta década el coloquialismo adquiere otra arista, desencantada y crítica con el sistema. Creo que esta es la postura más representativa de ese momento, con Sigfredo Ariel, Carlos Augusto, Víctor Fowler, y más adelante, casi en los 90, Ismael González, Brito Ramón Arocha, pero ya estos tienen vínculos con Diáspora. Diáspora es el momento de la ruptura. Un nuevo grupo de artistas, herederos de los 80, a las puertas del período especial, que ya no quiere saber nada de instituciones, que se declara beligerante frente a Orígenes, en una postura de transgresión total.

‚ÄĒManzano, si miramos la poes√≠a cubana, en el contexto de la poes√≠a latinoamericana. ¬ŅQu√© relaciones y diferencias hay?

Hay que mirar que capa del pastel es la que vamos a comparar. Si miramos la décima y el soneto actual, por ejemplo, la diferencia es abismal en favor de Cuba. El desarrollo que han tenido ambos géneros en nuestro país no tiene comparación en el resto de América Latina. Sin embargo, en ciertas capitales latinoamericanas se ha llevado más lejos la poesía que tiene como modelos a Europa y Estados Unidos y que busca una experimentación, una actualización de vanguardia.

En México, en Chile, en Argentina, te puedes encontrar poetas cultos, de un grado de experimentación muy alto, a veces de un experimentalismo frío o a veces con un nivel de extravagancia supervanguardista, pero que tienen como secreta meta estilística la poesía francesa, alemana o norteamericana.  

En el caso de Cuba la falta de actualización para asimilar rápido todas las experiencias artísticas de Occidente nos han acostumbrado a adaptar los experimentos poéticos, nunca copiarlos al detalle. Entonces nuestros experimentadores, vanguardistas, excéntricos en la escritura, son comedidos y tienen mucha racionalidad y equilibrio.

En términos de poesía popular, Cuba está muy por encima. No se puede comparar un decimista de Yucatán, un payador argentino, un decimista peruano, con los cubanos.

Creo que como masa generacional aqu√≠ hay una cantidad de poetas actuando de mayor calidad que en cualquier otra parte. Es muy f√°cil aqu√≠ encontrar un poeta pulcro, que sabe construir bien el poema, como hecho comunicativo art√≠stico. Sin embargo, cuando uno ve revistas, libros editados en Latinoam√©rica, ve que hay un grado grande de afici√≥n en el hecho escritural. Pienso que la poes√≠a cubana es monumental. No s√© por qu√© nos pas√≥ eso. Somos un pa√≠s peque√Īo, pobre, con una miseria hist√≥rica extraordinaria y con una gran serie de traumas hist√≥ricos. Y no obstante, tenemos una poes√≠a que cuenta con figuras como Heredia, Avellaneda, Mart√≠, que es un lujo que la humanidad ha demorado en conocer.

Mart√≠ no tiene nada que envidiarle a Goethe, a Baudelaire. Para m√≠ Jos√© Mart√≠ es el primer gran poeta contempor√°neo. Cuando Baudelaire, Rimbaud, Whitman, est√°n cantando las angustias individuales, hace rato que Mart√≠ pas√≥ del verso libre endecas√≠labo hirsuto a la experiencia de Ismaelillo que es √ļnica en el idioma, a fusionarse con la cultura popular en los Versos Sencillos, a dejar el verso atr√°s y escribir el Diario de Campa√Īa que, para m√≠, es la mejor prosa po√©tica que ha ocurrido en Occidente. Cintio Vitier y Lezama Lima coincid√≠an en que el Diario‚Ķ era un poema.

‚ÄĒBorges, en una conversaci√≥n con estudiosos de su obra, sosten√≠a que toda literatura es artificio. ¬ŅCoincide esto con su visi√≥n de la poes√≠a? ¬ŅPor qu√©?

Todo arte es convencional. Es decir, hay que aceptar la convencionalidad artística. Lo contrario es tener una actitud infantil ante el arte. Un artista tiene que saber que lo que hace es una construcción subjetiva. En esa convención es importante que esté una categoría estética que no se menciona regularmente en la Universidad. Siempre se habla de lo feo, lo bello, lo trágico, lo cómico, pero jamás se dice lo auténtico. El primer rasgo de la poesía, su primera categoría estética, tiene que ser lo auténtico, de lo contrario se resiente.

¬ŅCu√°l es el primer acto espiritual de la poes√≠a? Conmover. Pero el poeta tiene que saber que est√° haciendo algo convencional que es arte. ¬ŅQui√©nes mov√≠an al sentimiento en los velorios antiguos? Las lloronas, que no eran familiares del difunto. Que eran mujeres diestras en llorar y en hacer llorar. Eran artistas del llanto, que dominaban las convenciones del arte de llorar. Lo hab√≠an estudiado.

Un poeta, los griegos lo sabían, tiene dos cosas: ars y téchne. El ars es el duende, es la gracia, es la facultad, el arranque irracional del artista, pero la téchne es la vigilancia de las formas para comunicarlas con eficacia. Muchos poetas creen todavía, sin darse cuenta, en la ideología romántica. Se dejan llevar por el ars y olvidan la téchne.

Entonces estoy de acuerdo con Borges, hay un componente de artificio enorme en la literatura, pero ojo con el artificio, sino se cae en uno de los grados m√°s bajos de la inteligencia. Jos√© Ingenieros dec√≠a que hay tres grados de inteligencia: el ingenio, el talento y el genio. El ingenio triunfa siempre, tiene √©xito, porque es chistoso, sarc√°stico, costumbrista, es transgresor, pero es el grado m√°s bajo de la realizaci√≥n intelectual porque es pasajero. El talento tiene mucho ingenio, pero es un poco pat√©tico, es m√°s grave, puede demorar en tener √©xito. El genio, por el contrario, no le gusta a la gente y es vilipendiado con rapidez, hasta que, con el tiempo, el genio es rescatado. As√≠ sucede que B√©cquer es m√°s grande que Campoamor, pero en la √©poca de ambos, el grande era Campoamor. Era un hombre rico, poderoso, que reg√≠a qui√©n iba a ser poeta en Madrid y qui√©n no. Pero, ¬Ņqui√©n se acuerda ahora de Campoamor?

‚ÄĒSiempre he cre√≠do que todo escritor se nutre de dos fuentes fundamentales. Una es la realidad, de la cual bebemos constantemente, y otra son las obsesiones que nos acompa√Īan a cada uno. Por eso, cuando se lee la obra de un autor, vemos que hay temas, im√°genes, que se repiten y se repiten. ¬ŅCu√°les son las obsesiones de Roberto Manzano como poeta?

Como las obsesiones tienen bases irracionales, uno pasa mucho trabajo para detectarlas y aceptarlas. El inconsciente juega un gran papel en la actividad artística y uno no siempre lo maneja. Por eso yo juzgo que debo tener un grupo importante de obsesiones, pero me resulta casi imposible describirlas.

Creo que una de las obsesiones que se puede rastrear en mi obra es que no me gusta que las cosas se desequilibren. Entonces hago un esfuerzo mental especial por equilibrarlas. Siempre me duele la discordancia del mundo, la desarmonía, pero me doy cuenta de que el mundo no se puede editar, como se edita un libro.

Pero me resulta difícil definirlas. Supongo que cualquier lector estará más al tanto de mis obsesiones que yo mismo.

*(Esta entrevista está recogida en el volumen Pensar el país. Conversaciones en La Caldera. Ediciones Sed de Belleza, 2019)

Jamila Medina: una mano que escribe, un ojo que recela

Los poemas reunidos en An√©mona (Ediciones Sed de Belleza, 2013) de Jamila Medina (Holgu√≠n, 1981), resultan sumamente inquietantes por el juego verbal que establecen con referentes poco comunes (al menos as√≠ le parecen a este modesto rese√Īista); y adem√°s desconcertantes, debido esto √ļltimo al juego sem√°ntico que realiza la autora con el par√©ntesis y el slash para construir palabras m√ļltiples que tornan el poema ambiguo o dif√≠cilmente descifrable. Y he aqu√≠ una de las caracter√≠sticas notorias de este libro: su leve hermeticidad, la peque√Īa cerraz√≥n que provoca al lector con m√°s intenci√≥n que suspicacia. [+]