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Aquiles Jorge: conversación con un rockero mambí

tomado del perfil de facebook de aquiles jorge

Aquiles Jorge Rabaud es un creador inquieto. Guitarrista concertista de formación asume diversos conceptos en su quehacer. Quienes siguen sus presentaciones en la santiaguera urbe son testigos de las presentaciones a guitarra clásica que de conciertos rockeros acompañado por algún formato para la ocasión. Gusta también de aliarse a jóvenes cantautores, artistas de la plástica, poetas, actores y hasta historiadores.

Su visión como creador comienza por su instrumento y pasea otros intereses como la promoción de la historia y la cultura del territorio, la protección medioambiental con el Bridge Proyect y la integración con varias expresiones artísticas. Como compositor atesora piezas para música incidental y varias para guitarra de concierto. Ha escrito para documentales, videos, reportajes y dos películas. Es fundador de la AHS y el Proyecto Nacional de la misma. Su obra le mereció galardón en el Festival Los Días de la Música en La Habana, Premio Caracol, y lauros por su música para teatro entre otros.

Aquiles Jorge se reta a sí mismo en cada una de sus presentaciones que son de las más asiduas en la ciudad. Contra los apremios del hoy mantiene su hacer lo mismo que mambí contemporáneo. Es de esas personas que admiro y decidí esta vez el café virtual con él.

Tienes una formación académica como guitarrista concertista. Tus estudios acontecen entre el Conservatorio Esteban Salas y en Instituciones de La Habana con prestigiosos maestros. Háblame de tus procesos en el estudio del instrumento.

Comencé el estudio de las Artes Plásticas en la Academia Hermanos Tejada y después cambié para la música por mi amor a los Beatles y Paco de Lucía. Matriculé en el Conservatorio Esteban Salas en la especialidad de guitarra. Obtuve varios premios provinciales en las ediciones del concurso Amadeo Roldán hasta que con el premio nacional obtengo la beca en la Escuela Nacional de Artes en la capital. Allí tuve la oportunidad de tener como pedagogos a Martha Cuervo, Victor Pellegrini y Aldo Rodríguez, además de las clases magistrales de destacados maestros como Leo Brouwer, Alirio Díaz, Robert Aussell, Costas Cotsiolis entre otros.

De mis estudios en Santiago destaco la influencia de mis profesores Fernando López Bello, Francisco Rosa y Pedro Rodríguez en especial, quien me estimuló al virtuosismo técnico, típico en los adolescentes. El maestro Pedro me mostró la obra de Tárrega, Albéniz, Falla, Villalobos, en adelanto a mi nivel en ese momento.

Hay en ti una vocación pedagógica que se encauza en tu experiencia docente en la Escuela de Música Laureano Fuentes, y también en cada clase didáctica o taller que haces de cada una de tus interpretaciones. ¿De dónde te llega esta necesidad de trasmisión del conocimiento?

Al tener la oportunidad de acceder a tan buenos maestros se impregnó en mí el don de la pedagogía. Años más tarde descubrí la obra de José Martí, más allá de las tímidas clases escolares. En apariencias no tiene relación con la pedagogía de la música, pero el pensamiento de los genios es aplicable a todos los oficios y profesiones en la vida.

Me percaté que mediante explicaciones y el ofrecimiento de sencillos datos de autores y piezas en mis presentaciones despertaba la curiosidad de la audiencia, quienes manifiestan interés por los temas después de cada concierto. Esto conlleva una duplicidad en el estudio pero proporciona mucha felicidad en mi carrera; también genera polémica ante detractores, los menos, al brindar información que no aparece a simple vista. Los conocimientos los adquiero tras arduas investigaciones o por fuentes orales a través de historiadores, pedagogos y músicos.

tomada del perfil de facebook de aquiles jorge

¿Qué fueron el grupo Calibán y Teatro Danza del Caribe en tu trayectoria profesional?

Las Artes Escénicas fueron el escalón para alcanzar el desarrollo artístico que va más allá de ser músico. Significaron la oportunidad de componer música para teatro, danza y ballet. Nunca lo había hecho, pero la guía de Norah Hamze y Eduardo Rivero me enfocaron de tal manera que todo fluyó como si hubiese tenido estudios de composición, cuando solo lo hago de forma intuitiva, sin reglas ni conocimientos técnicos que a veces no te permiten desarrollar el arte al estar sometido a cánones estrictos.

En otros casos se convierte en falta de originalidad al perder la autenticidad y ser parte de una especie de mimetismo sonoro, como el que sucede en la actualidad, que no se puede identificar quién toca, canta o pinta, porque todo es muy parecido o igual.

Hay en tu obra una especie de duelo entre tus facetas como concertista y músicas de otros géneros o corrientes alternativas como el rock y la fusión. ¿Cómo haces para que convivan en el diario quehacer diferentes intereses y ser pródigo en tus creaciones?

Creo que la escucha de géneros tan diversos, que van desde la música clásica, folclórica, flamenco y música exótica de todo el mundo creó un universo sonoro muy ecléctico dentro de mí que a veces es incomprendido por algunos que no están abiertos a nuevas formas de expresión y preguntan: “¿pero eso qué es, clásico, concertante, rock?” Yo les respondo: “Mi música”.

La improvisación es gran parte de mi obra, la que más disfruto. El hecho de desarrollar un tema, lo hacía Bach, Mozart, Beethoven, Liszt, todos los grandes y son ellos a quienes yo miro. Voy al original siempre, la base, los primeros. Muchas veces me ha sucedido que al decir “voy a improvisar” en TV, Salas de Conciertos, Actos, ¡se horrorizan! Entonces invento un título al momento para que no se asusten cuando en realidad estoy improvisando. La obra es efímera, no existe y es irrepetible. Eso es lo que más me gusta.

tomada del perfil de facebook de aquiles jorge

Escucho toda la música del mundo que cae en mis manos y después de tantos años uno desarrolla cierto nivel técnico que te permite el salto de un género a otro, lo que implica cambios en la técnica del instrumento o el propio instrumento en sí, como es el caso de la guitarra eléctrica, el bajo, la guitarra de doce cuerdas, guitarra Folk y la clásica, la mandolina entre otros.

La guitarra eléctrica por ejemplo tiene muchas formas de ejecutarse en dependencia del género que toques. El Blues requiere técnica primitiva. El sonido debe ser muy orgánico y la forma de agarre de la púa también, incluso provocando la suciedad de la interpretación porque al hacerlo surten efectos sonoros con ambas manos que son característicos del género. Recuerda que surgió de personas sufridas, explotadas, sin ninguna preparación y esto es lo que le da el verdadero toque o “Groove” al Blues. Si lo tocas limpio y bonito no saldrá, no tendrá sabor.

Otro caso es el Hard Rock y Heavy Metal. El primero es un poco más desarrollado pero todavía conserva la esencia de la escala petatónica, lo primitivo y la escala. El Heavy Metal requiere de virtuosismo total en la ejecución y el dominio de más escalas, la articulación del fraseo y el uso de nuevas técnicas como el Tapping o Hammer, que requiere de ambas manos como si fuese un piano la guitarra, además de la forma de percutir las cuerdas en el diapasón de la guitarra.

El flamenco aunque se interpreta con la guitarra acústica muy parecida a la clásica, no es lo mismo, la posición de la mano derecha, el dedo pulgar, el limado de las uñas, la articulación del fraseo si improvisas y las guitarra no es igual a la clásica. Se usan, maderas y diseños diferentes y eso contribuye a que suene realmente flamenco. Entre otros géneros me gusta la música hindú que también hay que tocarla con técnica muy particular, tirando los dedos de la mano derecha como si fuese un citar, además de las escalas que te dan la sonoridad requerida. La Guitarra clásica es muy sofisticada desde el correcto limado de uñas, la técnica, el respeto a los diferentes períodos, estilos, a la partitura y la intención del autor.

En una ciudad tan caribeña y defensora de la “tradición”, ¿cuándo afloró en ti el interés por la creación rockera y la música alternativa?

(Risas) Es complicado porque debo caer en la “otrora ilegalidad” para responderte, pero lo haré porque son otros los tiempos y es parte de mi vida, además, los detractores TODOS están fuera del país. Los que me llevaban a la dirección de la escuela y me condenaron. ¡Ya pasó, Gracias a Dios! Mira, la primera vez que escuché una guitarra eléctrica, “me electrizó”, nunca mejor dicho. No sabía qué era ni cómo se llamaba aquello. Era un niño. Lo que sí tenía claro es que no quería ser como los músicos que veía en la TV. No eran un paradigma para mí y esto me trajo muchos problemas.

Vivía pegado a la radio extrajera todas las noches en los años 70’ y al programa “Perspectiva” de Radio Progreso escrito y conducido por Jorge Gómez. Ahí comprendí de qué se trataba todo, cómo aportaron no solo a la música sino al Arte Eterno, la Cultura Universal y a cambiar la sociedad y el modo de pensar siempre de forma positiva. Muy lejos a lo que muchos pensaban, no estaba reñido mi amor patrio con mi gusto estético. Luego quedó demostrado hasta hoy. Me quedé en Cuba. Ese ha sido mi mayor “Acto de Rebeldía”. Gracias a Dios ya nadie me cuestiona por mi estilo de rockero, motorista hippie con calaveras (Risas). Lo que agradezco mucho.

Cuéntame de los proyectos musicales conque a lo largo de tu carrera has dado vida a estas musicalidades otras.

De Proyectos tendré que simplificar pues son muchos. El más querido por mí se remonta al año 2006 cuyo estreno acaeció al año siguiente con el auspicio de la Alianza Francesa, Las Artes Escénicas y las Artes Plásticas. Fue la primera vez que se hizo un concierto audiovisual de esa manera, que resultó de la combinación de las pinturas animadas por computados, de los pintores impresionistas en proyección en grandes pantallas en sincronía con mi música en vivo. Cámaras ocultas detrás del escenario, efectos especiales sobre pantallas alternativas hicieron de este espectáculo algo muy novedoso para la época. Se llamó “AQUÍ…LES PEINTRES IMPRESSIONISTES”.

Otros importantes han sido “The Bridge Project” con prestigiosos músicos norteamericanos y cubanos por la hermandad entre nuestros pueblos y el medio ambiente. Mi Banda Fantasy con músicos de Canadá está en pleno desarrollo. Antes de fin de año debe ver la luz nuestro CD.

“Conciertos Martianos de Luz” es otro proyecto único en Cuba, pues se realizó por todo el país con la exhibición de objetos de alto valor histórico junto con mi concierto, donde yo intercambiaba con el público y les ilustraba acerca de la historia de Cuba. Tuve el privilegio de tener una Gira Nacional con éste.

tomada del perfil de facebook de aquiles jorge

¿Crees que tu pluralidad musical ha limitado la visión que tienen otros músicos de academia acerca del alcance o “seriedad” de tu trabajo como concertista?

Definitivamente sí, porque ellos están en una especie de burbuja y no amplían su horizonte. En el mundo es más reconocido quien muestra creatividad y originalidad. ¿Te imaginas?, hoy no hubiese muchos artistas  por las mentes estrechas de otros.

Hay un concierto que considero muy importante incluso en la dinámica artística de la ciudad, el programa de rock sinfónico junto a la Orquesta Sinfónica de Oriente en junio de 2019.

Sí. Ese marcó mi quehacer porque era mi Proyecto con toda la música original, pero ya en 2003 yo había ofrecido el primer concierto de Rock Sinfónico con la Orquesta Sinfónica de Oriente, en Sala Dolores, tocando la guitarra clásica y la eléctrica con la obra de The Beatles.

Recuerdo que se agotaron las capacidades y hubo que sacar los taburetes de ensayos y colocarlos en los pasillos de la Sala, también se agotaron los talonarios de tickets y tuvieron que dejar pasar a las personas libremente. Nunca lo olvidaré. He sido privilegiado.

¿Cómo se traduce la vocación Martiana-Maceísta en tu creación?

Esto acontece a partir de la necesidad de crear obras musicales instrumentales originales que describan hechos históricos, que en ocasiones lo hacían los trovadores. Es de vital importancia porque tengo que ser creíble ante un auditorio al que le cuentas una historia que debe reflejarse en la música y yo no sé cantar, no tengo ese don, entonces la es guitarra la protagonista junto con las anécdotas.

Hay un hecho que distingue tu carrera y que trasciende la ejecución musical, y es tu permanente labor como promotor de los valores de la cultura cubana y esencias de la Patria. Repasemos algunas etapas.

Como te expresé antes, no está reñido mi gusto estético y la imagen con mi amor patrio. Tal vez esté avalado por mi sangre mambisa y la participación de mis antepasados en todas las Gestas históricas en Cuba. Desde las Tres Guerras de Independencia hasta la Juventud del Centenario. Fuimos Mambises, Rebeldes y Clandestinos, orgullo para mí.

La Peña Mambisa, en la sede del antiguo ayuntamiento, fue el más alto honor que me ha hecho la ciudad al seleccionarme para que este emblemático edificio fuese la sede de mi actividad artística.