Annalis Castillo


La escritura, un pasaje gratis a vidas y lugares

Hace muchos años, alguien —ni siquiera recuerdo quién— me habló de Annalis Castillo Seguí. “Anna Kareninaâ€, me dijo ese alguien, “así le decimosâ€. Y, de inmediato, yo pensé en Rusia y en trenes, en cierta heroína trágica de una novela. Pero luego mi memoria falla. No recuerdo otros detalles salvo una tarde de café en Camagüey, un tatuaje reciente y el prometido arroz con pollo. Y claro, su poesía. La poesía no se olvida. Conversar con una amiga es siempre un privilegio. Aunque esta entrevista, lo confieso, se alimentó solo de una conversación imaginaria que aconteció en el mundo casi físico de las redes, no pude escapar de esas preguntas que —de estar yo allá, o ella aquí— le habría hecho de todas maneras. [+]