24 de febrero


¬ęEntre la carta y el asalto¬Ľ: La fuerza de la Historia (Dossier + libro)

Presentaci√≥n al libro ‚ÄúDe la carta al asalto‚ÄĚ de Frank Josu√© Solar Cabrales

Por: Dr. Eduardo Torres-Cuevas

 

Sin su reconstrucci√≥n, la historia tiende a ser pura ficci√≥n no siempre novelada y carente de la poes√≠a de la vida sobre la cual se construyen mitos y leyendas, juicios prejuiciados, imaginarios colectivos y seudohistorias. Si se trata de los procesos m√°s recientes ‚ÄĒpi√©nsese en la relatividad de los tiempos hist√≥ricos‚ÄĒ, la complejidad puede asociarse a vac√≠os en la informaci√≥n, documentaci√≥n incompleta, testimonios interesados ‚ÄĒcasi siempre vistos los hechos desde el observatorio en el que estaba colocado el testimoniante‚ÄĒ y la carga subjetiva del escribidor ‚ÄĒseleccionador de textos y testimonios y autor de la l√≥gica e intencionalidad de lo escrito‚ÄĒ. El tiempo suele jugar malas pasadas a los analistas porque lo m√°s dif√≠cil no est√° solo en la interpretaci√≥n de textos y contextos, tambi√©n se halla en el esp√≠ritu de una √©poca; la diversidad de individualidades ‚ÄĒvisiones y culturas personales‚ÄĒ; en el sentir y en el vivir de una generaci√≥n colocada en situaciones propias e irrepetibles, alguno de cuyos rasgos parecen mutilados por Cronos. El historiador se encuentra conque actores importantes de la √©poca que quiere estudiar perecieron en la vor√°gine de los acontecimientoso producto del transcurrir de los a√Īos. Su silencio es definitivo. Solo tendr√° int√©rpretes interesados.

La historia de la Revoluci√≥n Cubana no es el estudio ideal de un proceso sin contradicciones ‚ÄĒen blanco y negro‚ÄĒ; constituye un intrincado campo de opciones, debates, reveses, alternativas ‚ÄĒconvergencias y divergencias‚ÄĒ en el cual la unidad es compleja porque las circunstancias, no pocas veces, alteran el resultado de las intenciones. En ello influye la formaci√≥n diversa de los hombres y mujeres que participan. El golpe de Estado de Fulgencio Batista y la suspensi√≥n de la Constituci√≥n de 1940, dan inicio a la creaci√≥n de una situaci√≥n revolucionaria. Desde la g√©nesis hay una marcada diferencia entre los viejos pol√≠ticos desplazados y una juventud que no solo quiere combatir al r√©gimen dictatorial, sino a todo el sistema corruptor y corrupto que ha sufrido Cuba desde la d√©cada de los a√Īos treinta. Fidel Castro llama a su organizaci√≥n: ‚ÄúLa Generaci√≥n del Centenario‚ÄĚ.

La Universidad de La Habana es, desde el mismo d√≠a del cuartelazo, el m√°s destacado centro contra el r√©gimen impuesto. Una juventud ‚ÄĒla mayor√≠a entre los 14 y 30 a√Īos‚ÄĒ siente el deber de liberar a Cuba no solo de la dictadura, sino de los males que introdujeron la corrupci√≥n interna y la dependencia externa. Uno de los primeros grupos creados para combatir la dictadura fue el Movimiento Nacional Revolucionario (MNR). Su l√≠der, el profesor Rafael Garc√≠a B√°rcena, expres√≥ el sentir de la juventud cubana pocos meses despu√©s del golpe de Estado: no queremos lo que se instaur√≥ el 10 de marzo ni lo que exist√≠a el 9 de marzo. Muchos de los j√≥venes participantes del MNR fueron, en 1956, de los primeros integrantes ‚ÄĒjunto con los moncadistas y la organizaci√≥n oriental de Frank Pa√≠s‚ÄĒ, del Movimiento Revolucionario 26 de julio, primera organizaci√≥n de unidad revolucionaria.

El 26 de julio de 1953, los jóvenes integrantes de la Generación del Centenario ejecutaron los ataques a los cuarteles Moncada (Santiago de Cuba) y Carlos Manuel de Céspedes (Bayamo). El documento de defensa de su líder Fidel Castro, conocido como La historia me absolverá, resultó el más completo texto para un proyecto revolucionario de transformación de la sociedad cubana tal y como lo deseaba lo más avanzado de su juventud. El propio acto insurreccional sirvió de ejemplo: a la dictadura se le combatía; no se entraba en falsas negociaciones ante las cuales el batistato nunca haría concesiones estratégicas.

En el interior de la Universidad de La Habana, el movimiento estudiantil se radicalizaba bajo el liderazgo de un joven estudiante de Arquitectura, Jos√© Antonio Echeverr√≠a ‚ÄĒcon apenas 19 a√Īos cuando se produjo el cuartelazo batistiano‚ÄĒ. El 30 de septiembre de 1954 era elegido presidente de la Federaci√≥n Estudiantil Universitaria (FEU); como vicepresidente lo acompa√Īaba otro indiscutido l√≠der revolucionario, Fructuoso Rodr√≠guez. A partir de ese momento, el enfrentamiento al r√©gimen castrense fue la prioridad de la FEU, lo cual implicaba, no solo la lucha armada en Cuba sino tambi√©n contra los reg√≠menes dictatoriales en Am√©rica Latina.

El 24 de febrero de 1956 ‚ÄĒfecha en que se conmemoraba el inicio de nuestra Guerra de Independencia‚ÄĒ Jos√© Antonio hace p√ļblica la creaci√≥n del Directorio Revolucionario, no solo como brazo armado de la FEU sino como promotor de la unidad revolucionaria y part√≠cipe de ‚Äúla Revoluci√≥n Nacional‚ÄĚ. El discurso de Jos√© Antonio el 9 de marzo de 1956, Contra las dictaduras de Am√©rica, expresaba el principio latinoamericanista que acompa√Īar√≠a a las proyecciones del Directorio.

La obra que presentamos es un riguroso trabajo sobre las b√ļsquedas y dificultades para el logro de la unidad revolucionaria. M√°s que prejuicios, se resaltan las dificultades que el acontecer diario coloca en un proceso en el que los protagonistas no siempre tienen la comunicaci√≥n necesaria y lo impredecible deja huellas y heridas profundas. Para lograr la unidad revolucionaria existen estrategias. La de Fidel, centrada en el programa transformador del Moncada, concibe al Movimiento Revolucionario 26 de Julio como la expresi√≥n militante activa, ideol√≥gica y pol√≠tica de los revolucionarios desvinculados de la vieja pol√≠tica y sus personeros; la del Directorio, part√≠a de la uni√≥n de todas las fuerzas antibatistianas.

Es importante destacar aqu√≠ que el Directorio no naci√≥ solo para derrocar a la dictadura. Como organizaci√≥n revolucionaria ten√≠a una definici√≥n revolucionaria. En su Manifiesto al Pueblo de Cuba, en el punto 11, se afirma: ‚ÄúLa Revoluci√≥n se asienta sobre principios fundamentales de Libertad Pol√≠tica (Democracia), Independencia Econ√≥mica (Nacionalismo) y Justicia Social (Socialismo)‚ÄĚ. Los referentes hist√≥ricos eran diferentes a los del 26 de julio. Mientras este √ļltimo se expresaba como continuador de las luchas mambisas, el Directorio lo hac√≠a en el referente universitario de la revoluci√≥n de 1933: el Directorio Estudiantil de 1930. Ello marcaba dos estrategias de lucha diferentes. El Directorio Revolucionario centraba sus acciones en La Habana, en el ‚Äúgolpear arriba‚ÄĚ para desencadenar la huelga general; el 26 de Julio se apegaba a la experiencia mambisa de crear un ej√©rcito libertador en las monta√Īas orientales.

No resultaban extra√Īos, en medio del fragor de la lucha, los debates entre las organizaciones revolucionarias. Muchos conceptos est√°n cargados y recargados de incidentes o visiones de √©poca. En un documento publicado en el suplemento de la revista Alma Mater de marzo de 1956, se afirma que los obreros constituyen ‚Äúla clase revolucionaria por necesidad y conciencia‚ÄĚ y que el Directorio tiene su pupila visionaria en ‚Äúla gran tarea de la Revoluci√≥n Nacional, a la cual han de prestarle toda su energ√≠a creadora las fuerzas sanas que integren o coordinen con el Directorio Revolucionario‚ÄĚ. La democracia, el nacionalismo y el socialismo conforman los objetivos de la ‚ÄúRevoluci√≥n Nacional‚ÄĚ que promueve el Directorio Revolucionario.

Las interioridades, complejidades y acontecimientos del proceso revolucionario y, en particular, las circunstancias y hechos que marcan la trayectoria del Directorio Revolucionario, con sus antecedentes y consecuencias entre la firma de la Carta de México y el combate del Palacio Presidencial, constituyen el objeto de esta obra. Abunda en información, en muchos casos no conocida. No pretende su autor hacer la historia del Directorio. Lo que nos presenta, apenas es un segmento de ella, pero trascendental para entenderla y comprender las dificultades de la unidad revolucionaria.

El ataque al Palacio Presidencial ha provocado debates no siempre hist√≥ricamente bien fundamentados. Algunas veces mal intencionados. No se trat√≥ de un hecho desesperado, mal planificado o de ingenuidad militar. La tesis del Directorio de ‚Äúgolpear arriba‚ÄĚ no descansaba solo en el ajusticiamiento del dictador. Ello se conceb√≠a como punto de partida para una insurrecci√≥n con el r√©gimen decapitado y desarticulado. Esa insurrecci√≥n llevar√≠a a una huelga general nacional que pondr√≠a fin al batistato y, m√°s importante, abrir√≠a las puertas a la Revoluci√≥n. Esta acci√≥n no resultaba un hecho aislado; era la operaci√≥n principal dentro de una estrategia pol√≠tica revolucionaria planificada por la direcci√≥n del Directorio. La de Radio Reloj le daba su dimensi√≥n pol√≠tica al 13 de marzo. Por ello, el m√°ximo l√≠der de la organizaci√≥n, Jos√© Antonio Echeverr√≠a, a su pesar, no est√° en el enfrentamiento de Palacio. Su misi√≥n consist√≠a en dirigirse al pueblo de Cuba y llamarlo al combate; iniciar la insurrecci√≥n ‚ÄĒque tendr√≠a su estado mayor en la Universidad‚ÄĒ y provocar la resistencia popular que desembocar√≠a en la huelga general. Era importante destacar que las acciones las desarrollaba el Directorio Revolucionario con importantes participantes que hab√≠an pertenecido o pertenec√≠an a la Organizaci√≥n Aut√©ntica (OA).

En las reuniones de la direcci√≥n del Directorio se valoraron diversas variantes. La incorporaci√≥n de Menelao Mora Morales y su grupo permiti√≥ precisar las caracter√≠sticas de la operaci√≥n; ser√≠a una acci√≥n comando, teniendo en cuenta el armamento, las municiones, los hombres y el tiempo. En la cuesti√≥n puramente militar, tres hombres resultaban importantes por su experiencia ‚ÄĒque no pose√≠an los generales de sal√≥n del ej√©rcito batistiano‚ÄĒ. Adelanto aqu√≠ un asunto importante a la hora de valorar, desde el punto de vista militar, el asalto a Palacio. El desarrollo de este tema forma parte de los contenidos de mi obra en preparaci√≥n Los eslabones quebrados. Los tres militares eran espa√Īoles ‚ÄĒpor lo que, entre los cubanos, se les conoc√≠a como los tres gallegos‚ÄĒ. Sus lugares y destinos en estos acontecimientos fueron diferentes, lo cual tuvo serias consecuencias en el fracaso de la operaci√≥n.

El primero a tener en cuenta es Daniel Mart√≠n Labrandero. Pose√≠a una historia extraordinaria y un conocimiento en la preparaci√≥n de operaciones militares. Ex coronel jefe de la d√©cimoquinta Brigada Internacional en la Guerra Civil Espa√Īola, pas√≥ a Francia al t√©rmino de esta; al ser ocupado el pa√≠s por los alemanes, se incorpor√≥ a la resistencia; capturado, se le intern√≥ en un campo de concentraci√≥n del que fue liberado en 1945; solicit√≥ de inmediato trasladarse a Cuba; en 1947 participa en los preparativos de Cayo Confite. Para el Directorio, Daniel era el jefe militar indiscutido para la preparaci√≥n y ejecuci√≥n de la acci√≥n de Palacio. Pero, los acontecimientos frustraron su participaci√≥n. En medio de los tanteos de los preparativos es apresado por las fuerzas de la tiran√≠a. El Directorio organiza su fuga de la prisi√≥n¬† del Castillo del Pr√≠ncipe, pero, durante el hecho, cae muerto el 30 de diciembre de 1956. Julio Garc√≠a Olivera, segundo jefe de acci√≥n del Directorio, en su libro Contra Batista, escribe: ‚ÄúReflexionando mucho sobre esto, he pensado que con la presencia de Mart√≠n Labrandero se hubieran salvado muchos de los problemas‚ÄĚ (p. 319).

El segundo de los ‚Äúgallegos‚ÄĚ era Carlos Guti√©rrez Menoyo. Su historia no era menos impresionante. A los 16 a√Īos se incorpor√≥ a las fuerzas de la Francia Libre en √Āfrica bajo el mando del famoso general Leclerc, participando en la ‚Äúguerra del desierto‚ÄĚ contra las fuerzas alemanas del Afrika Korps que estaban bajo el mando del mariscal Rommel. Con posterioridad combati√≥ en Italia, en el desembarco de Normand√≠a y en Alemania. Fue condecorado y obtuvo el grado de subteniente. Emigrado en Cuba, particip√≥ en los preparativos de Cayo Confite, en 1947. Era el hombre ideal para un ataque comando, pero no ten√≠a la experiencia organizativa de Mart√≠n Labrandero. Por ello, se le nombr√≥ jefe del comando que atacar√≠a el Palacio y le dar√≠a muerte a Batista. Durante esta acci√≥n pierde la vida.

Del tercer ‚Äúgallego‚ÄĚ se tienen pocos datos y estos son confusos. Conocido como Ignacio Gonz√°lez, tambi√©n usaba el nombre de Marcelino Manen, hab√≠a sido combatiente en la Guerra Civil Espa√Īola. Se le asign√≥ la jefatura de las fuerzas de apoyo. Estas no entraron en acci√≥n. Garc√≠a Olivera escribe: ‚ÄúMarcelino Manen jam√°s se present√≥ despu√©s a dar una explicaci√≥n sobre lo sucedido. En el mes de junio sali√≥ al exilio hacia Costa Rica donde se uni√≥ a Eufemio Fern√°ndez‚ÄĚ (pp. 318-319).

Eufemio era uno de los principales ‚Äújefes de acci√≥n‚ÄĚ de la Organizaci√≥n Aut√©ntica. Hab√≠a participado en la Guerra Civil Espa√Īola y ten√≠a fuertes v√≠nculos con la emigraci√≥n republicana espa√Īola en Cuba. Desde 1948 estaba vinculado al presidente Carlos Pr√≠o Socarr√°s. Antes, en 1947, fue uno de los principales organizadores de la expedici√≥n contra el dictador dominicano Rafael Le√≥nidas Trujillo. Lo m√°s interesante resulta la composici√≥n del Estado Mayor de su batall√≥n, el Guiteras: Daniel Mart√≠n Labrandero, jefe del Estado Mayor; Carlos Guti√©rrez Menoyo, jefe de la 1ra. compa√Ī√≠a; Ignacio Gonz√°lez, jefe de la 3ra. compa√Ī√≠a. Algunos de los desertores del 13 de marzo tambi√©n se unieron a Eufemio en Costa Rica, entre ellos ‚Äúveteranos de la Guerra Civil Espa√Īola‚ÄĚ. ¬ŅQu√© papel desempe√Īaron la Organizaci√≥n Aut√©ntica, y en particular Eufemio Fern√°ndez, en los extra√Īos sucesos que rodean a la acci√≥n de Palacio? Mucho queda por estudiar teniendo cuidado con las versiones interesadas.

En su alocución por Radio Reloj, José Antonio precisa que es el Directorio Revolucionario el ejecutor de las acciones del 13 de marzo, al que se le han unido otros grupos independientes, como el de Menelao Mora, caído heroicamente en Palacio.

Los j√≥venes del 13 de marzo, como antes los moncadistas, fueron a liberar a Cuba de la tiran√≠a siempre conscientes de que la muerte era una posibilidad. Es en ello en lo que radica la valent√≠a, el patriotismo, la entrega ‚ÄĒsi es necesario‚ÄĒ de la propia vida. Cuando se leen los documentos, se observa la alegr√≠a de poder entrar en combate; de romper la inercia de la espera: la aspiraci√≥n de ser h√©roe, pero sabiendo que tambi√©n se puede ser m√°rtir. A eso es a lo que se est√° dispuesto. Es una actitud de los j√≥venes del Directorio y del 26 de Julio; es la convicci√≥n √≠ntima y profunda de los revolucionarios de una generaci√≥n generosa, patriota y revolucionaria.

La documentaci√≥n del Directorio constituye una fuente importante que invita a la meditaci√≥n. Las obras de tres de los miembros de la direcci√≥n de la organizaci√≥n antes del 13 de marzo y participantes activos en los acontecimientos de ese d√≠a glorioso abundan en informaci√≥n, a veces contradictoria, pero complementaria. Me refiero a los libros y escritos de Enrique Rodr√≠guez-Loeches, Faure Chom√≥n ‚ÄĒjefe de acci√≥n del Directorio y segundo jefe de la acci√≥n de Palacio‚ÄĒ y Julio Garc√≠a Olivera ‚ÄĒsegundo jefe de acci√≥n del Directorio y responsable militar de la operaci√≥n de Radio Reloj‚ÄĒ. A esta informaci√≥n deben a√Īadirse las diversas entrevistas realizadas a otros miembros de la direcci√≥n del Directorio, entre ellos, a Guillermo Jim√©nez.

En los sucesos del 13 de marzo y de Humboldt 7, el Directorio pierde a sus dos l√≠deres, Jos√© Antonio Echeverr√≠a y Fructuoso Rodr√≠guez. Resulta la √ļnica organizaci√≥n que ha quedado descabezada. Hay otro asunto determinante, Jos√© Antonio y Fructuoso ten√≠an la doble condici√≥n de ser los m√°ximos dirigentes tanto de la FEU, como del Directorio. No exist√≠a ninguna otra figura que tuviese esa doble pertenencia de direcci√≥n. El autor de esta obra analiza con profundidad esta situaci√≥n y sus consecuencias. Estrategias y t√°cticas se centran en reconstruir la da√Īada estructura de la organizaci√≥n, en tanto se contin√ļa la lucha revolucionaria. Ello debe ser objeto de otros estudios, pues no son las pretensiones de la obra que se presenta.

En 1959, el Directorio es un activo participante en las transformaciones que se operan en el pa√≠s. La l√≠nea de su peri√≥dico, Combate, dirigido por el comandante Guillermo Jim√©nez, es de total adhesi√≥n y defensa del proceso revolucionario. Sus principales figuras y la mayor√≠a de sus militantes est√°n comprometidos con las acciones revolucionarias. De aquellos j√≥venes del Directorio que tuvieron un importante papel en la etapa de la Revoluci√≥n en el poder merecen ser recordados Antonio, Tony, Santiago Garc√≠a, infiltrado en los grupos contrarrevolucionarios y asesinado el 9 de enero de 1961; Gustavo Mach√≠n Hoed de Beche, que form√≥ parte de la guerrilla del Che en Bolivia y cae en combate el 31 de agosto de 1967 en Vado del Yeso y Ra√ļl D√≠az-Arg√ľelles Garc√≠a, quien, al frente de las Tropas Especiales del Ministerio del Interior en Angola, muere en combate en la madrugada del 11 de diciembre de 1975. Otros miembros del Directorio participaron en estos √ļltimos 60 a√Īos en importantes acontecimientos, entre ellos, V√≠ctor Emilio Dreke Cruz y Julio Garc√≠a Olivera. La mayor√≠a de los hombres m√°s destacados del Directorio murieron en Cuba en funciones revolucionarias: el Chino Figueredo, Alberto Mora, Enrique Rodr√≠guez-Loeches, Humberto Castello, Guillermo Jim√©nez, el Moro Asef, Tony Castell, entre otros. Quien fuera su secretario general, desde 1957, Faure Chom√≥n Mediavilla, fallece siendo miembro del Comit√© Central del Partido Comunista de Cuba y de la Asamblea Nacional del Poder Popular, el 5 de diciembre de 2019.

El 16 de julio del presente a√Īo, al conmemorarse el nacimiento de Jos√© Antonio (1932) en la Universidad de La Habana, la Federaci√≥n Estudiantil Universitaria (FEU) devel√≥ el busto restaurado del inolvidable l√≠der revolucionario. All√≠ estaban presentes combatientes que a√ļn viven del Directorio Revolucionario.

El proceso de la unidad revolucionaria tuvo un artífice, Fidel Castro Ruz. No siempre el camino de la unidad, deseado por el 26 de Julio y por el Directorio, tuvieron los mismos signos y no siempre convergieron. Esta obra reconstruye el difícil camino de la unidad. No cubre todas sus etapas, pero permite entender sus dificultades.

El Directorio Revolucionario es, junto al Movimiento 26 de Julio y al Partido Socialista Popular, una de las tres organizaciones que se unen, en 1961, en la Organizaciones Revolucionarias Integradas (ORI) como cuerpo pol√≠tico √ļnico de la Revoluci√≥n.

La lectura de esta obra, cuyos acontecimientos transcurren en apenas seis meses y trece días (entre la firma de la Carta de México y el ataque al Palacio Presidencial), será nutriente para explicar, comprender y pensar mejor la historia de la Revolución Cubana.

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ENTRE LA CARTA Y EL ASALTO.PDF

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13 de marzo: el coraje de la historia

Por: Frank Josué Solar Cabrales

A ra√≠z de un debate generado en las redes sociales en marzo de 2020 sobre los contenidos, significados y alcances de la Carta de M√©xico y las acciones del 13 de marzo de 1957, el sitio digital cubano La Tiza inaugur√≥ un espacio dedicado al abordaje de un asunto cardinal, el de las relaciones entre las diversas fuerzas de oposici√≥n a la dictadura de Fulgencio Batista, con la intenci√≥n de ¬ęllevar la pol√©mica m√°s lejos, hacerla rendir mejores frutos, sumar al conocimiento de su objeto a m√°s personas y volverla veh√≠culo de recuperaci√≥n de la memoria hist√≥rica¬Ľ. Gracias a ese empe√Īo, que bajo el t√≠tulo ¬ęLa unidad no es hija √ļnica¬Ľ contin√ļa abierto hasta hoy, sali√≥ publicada una serie de tres art√≠culos con los que buscaba contribuir al intercambio mediante el an√°lisis de los v√≠nculos entre el Directorio Revolucionario y el Movimiento 26 de Julio desde la firma del documento unitario de agosto de 1956 hasta el heroico asalto al Palacio Presidencial.

Por sugerencia del Dr Eduardo Torres Cuevas los artículos fueron ampliados y convertidos en el libro que presentamos hoy, fundado en la convicción de que el estudio sobre la historia de la Revolución cubana, más allá de la pasión por el dato y el conocimiento histórico, tiene una repercusión directa en la disputa política actual sobre su legitimidad y permanencia. En tal sentido, este pretende ser un texto de combate en defensa del proyecto revolucionario cubano. Y la mejor manera de hacerlo desde la investigación histórica no es con el ocultamiento de sus asuntos más controversiales o con la adecuación del pasado a relatos preestablecidos desde el presente, sino con el acercamiento desprejuiciado y riguroso a su historia, que garantice la mayor objetividad posible, y permita entenderla en toda su complejidad, diversidad y grandeza. Los mitos y falsedades que sobre ella se tejen desde el campo contrario se alimentan justamente de nuestros silencios.

Uno de los mitos construidos alrededor del 13 de marzo de 1957 es el que asegura que las acciones de ese d√≠a fueron planeadas y ejecutadas exclusivamente por el Directorio Revolucionario, de espaldas al Movimiento 26 de Julio y otras organizaciones, para darles un golpe de mano en el derrocamiento de la dictadura. En realidad, el DR desarroll√≥ las operaciones de ese d√≠a ‚Äúhermanado en este empe√Īo con grupos afines en la acci√≥n y en el prop√≥sito que nos anim√≥‚ÄĚ.[1] No fue una empresa individual, sino realizada de conjunto con otros sectores insurreccionales.

Por eso consideraba la fecha como ‚Äúinicio de la confraternidad revolucionaria‚ÄĚ,[2] y como la concreci√≥n de la unidad por la que hab√≠a estado abogando desde su proclamaci√≥n p√ļblica. A diferencia del 30 de noviembre de 1956, cuando no se pudieron poner en pr√°ctica los acuerdos unitarios alcanzados antes en M√©xico y en Miami, el 13 de marzo de 1957 signific√≥ para el Directorio que ‚Äúse hizo verdadera por primera vez la unidad revolucionaria‚ÄĚ.[3] En el segundo aniversario de la jornada hist√≥rica, en 1959, Faure Chom√≥n insisti√≥ en calificarla como ‚Äúla primera acci√≥n de unidad revolucionaria que se llev√≥ a cabo en la lucha contra la tiran√≠a‚ÄĚ.[4]

Un examen detenido de los documentos elaborados por el Directorio Revolucionario después del asalto al Palacio Presidencial devela que existía un plan general en el cual a la organización le correspondía cumplir con una parte,[5] que hubo sectores comprometidos en ese plan pero no obligados directamente con el DR,[6] y que aproximadamente la mitad de los caídos en la acción no pertenecía a sus filas.[7]

Como otras fuerzas, el Movimiento 26 de Julio tambi√©n fue invitado a participar, pero no lo hizo, entre otras razones, ‚Äúporque esa no era su tesis de lucha‚ÄĚ[8] seg√ļn explic√≥ Faure Chom√≥n dos a√Īos despu√©s. En ese momento el Movimiento ten√≠a como prioridad el fortalecimiento del destacamento armado de la Sierra Maestra, los planes para la apertura de dos nuevos frentes guerrilleros, en el Escambray y en el norte de Oriente, y el inicio de los preparativos para la convocatoria m√°s adelante de una huelga general. Sin embargo, Faustino P√©rez intent√≥, infructuosamente, apoyar la operaci√≥n una vez iniciada.

La historiograf√≠a revolucionaria m√°s √ļtil no es la que elude o deforma acontecimientos y procesos para que encajen en los roles asignados seg√ļn esquemas actuales, o elabora narrativas apolog√©ticas y edulcoradas, en las que no existen las contradicciones, sino aquella que asume la conflictividad y las tensiones entre revolucionarios como una variable natural de cualquier proceso transformador, y profundiza en el estudio de las causas, los condicionamientos, los contextos y las relaciones de fuerzas, para explicar mejor las distintas actitudes y comportamientos.

El análisis de las dificultades, obstáculos e incomprensiones que rodearon la perenne aspiración de unidad revolucionaria durante el enfrentamiento a la dictadura batistiana facilitará la extracción de lecciones muy valiosas para nuestros retos presentes y por venir.

 

Notas:

[1] Manifiesto del Directorio Revolucionario al pueblo de Cuba, abril de 1957. Archivo de la Oficina de Asuntos Históricos del Consejo de Estado.

[2] √ćdem.

[3] ‚ÄúCarta del Directorio Revolucionario a los miembros de las organizaciones revolucionarias y a todos los cubanos sin bander√≠as en la lucha por la Libertad‚ÄĚ, junio de 1957. Archivo de la Oficina de Asuntos Hist√≥ricos del Consejo de Estado.

[4] Discurso de Faure Chom√≥n en el 2do. aniversario del asalto al Palacio Presidencial, el 13 de marzo de 1959, en Combate, La Habana, 15 de marzo de 1959, √Čpoca II, A√Īo III, no. 1, p. 6.

[5] ‚ÄúProclamar, con orgullo, que toda nuestra militancia: Obreros, Estudiantes, Empleados, Profesionales‚Ķ que participaron en las acciones del d√≠a 13, lo hicieron conforme a lo convenido en el plan general‚ÄĚ. Circular del Directorio Revolucionario a los militantes, abril de 1957. Archivo de la Oficina de Asuntos Hist√≥ricos del Consejo de Estado.

[6] En el caso del dirigente sindical aut√©ntico Calixto S√°nchez White se afirmaba lo siguiente: ‚ÄúSi bien no estaba directamente obligado con el Directorio a realizar ese d√≠a determinadas acciones, s√≠ se hallaba comprometido en el plan y cobardemente no hizo nada‚ÄĚ. √ćdem.

[7] ‚ÄúEL DIRECTORIO REVOLUCIONARIO rinde homenaje p√≥stumo (‚Ķ) a quienes sin ser militantes de nuestro organismo cayeron heroicamente luchando por nuestra libertad: Carlos Guti√©rrez Menoyo, Menelao Mora Morales, Jos√© Castellanos, Luis Almeida, Pedro T√©llez, Gerardo Medina, Eduardo Dom√≠nguez, Norberto Hern√°ndez, √Āngel Gonz√°lez, Salvador Alfaro y Celestino Pacheco‚ÄĚ. √ćdem.

[8] Resumen de la intervenci√≥n de Faure Chom√≥n en el programa televisivo ‚ÄúConferencia de prensa‚ÄĚ, en Revoluci√≥n, La Habana, 12 de marzo de 1959, no. 82, p. 15.


Arte joven por la Patria

Jóvenes artistas de la AHS en Holguín rindieron homenaje con sus creaciones al 126 aniversario del reinicio de las guerras por la independencia, bajo la guía de José Martí, el 24 de febrero de 1895, como parte de la jornada de actividades para recordar tan importante fecha.

fotos Facebook AHS Holguín

Tomando las medidas sanitarias y de distanciamiento f√≠sico para evitar la propagaci√≥n de la Covid-19 y sin p√ļblico asistente, se presentaron agrupaciones de la AHS, como la banda de rock Claim, en el Gabinete Galigari, espacio m√≠tico de la m√ļsica alternativa en la ciudad de Holgu√≠n.

La trova vino de la guitarra del joven Manuel Leandro, esta vez en la azotea de la Casa del Joven Creador, y en este mismo sitio se presentó el proyecto Electrozona, liderado por Tiko Dj.

fotos Facebook AHS Holguín

Diversas actividades fueron realizadas durante la jornada en la provincia como homenaje a esta fecha, en las cuales participaron miembros de la AHS holguinera, como las presentaciones literarias realizadas en la librer√≠a Ateneo Villena Botev como parte del proyecto ‚ÄúLiteratura con cordel‚ÄĚ, y las presentaciones de integrantes de la Compa√Ī√≠a de Narraci√≥n Oral Palabras al viento, el Orfe√≥n Holgu√≠n, la Orquesta de C√°mara de la provincia dirigida por el maestro Oreste Saavedra y el reconocido Teatro L√≠rico Rodrigo Prats de Holgu√≠n.

Por otra parte, el poeta y promotor Mois√©s May√°n particip√≥ en el foro de pensamiento ‚ÄúLa Patria vista desde lo art√≠stico-literario‚ÄĚ, realizado en la sede de la Uneac en el territorio, junto con los intelectuales Zenovio Hern√°ndez, Hernel P√©rez Concepci√≥n y Lino Ernesto Verdecia.

fotos Facebook AHS Holguín

May√°n, quien recientemente recibi√≥ el Premio de la Cr√≠tica Literaria por su poemario Carga al machete, coment√≥ que ‚Äúaun cuando se dice que los poetas no tienen m√°s patria que la lengua y la literatura, existe una pertenencia que va m√°s all√° por el arraigo nacional, v√≠nculos emocionales y afectivos que muchas veces se descubren cuando se est√° fuera de Cuba‚ÄĚ.

Fotos Carlos Rafael

Su obra po√©tica se nutre de ‚Äúlos deseos de construir un punto convergente entre las gestas independentistas del siglo XIX y las guerras que tenemos hoy, en el plano personal y colectivo, en el siglo XXI; hecho por el que eligi√≥ un s√≠mbolo cardinal en este per√≠odo: el machete‚ÄĚ.

Fueron pr√≥ceres aquellos patriotas que lo cargaron, subray√≥ Mois√©s. ‚ÄúTen√≠an que serlo para blandir machetes superiores incluso a los 130 cent√≠metros, y hoy a cada uno nos asiste tambi√©n un machete que es el que nos va a ayudar a abrirnos paso en una manigua simb√≥lica‚ÄĚ.

Fotos Carlos Rafael

fotos Facebook AHS Holguín