Yoel Gonzales


En primera persona: Yoel Gonzales y Médula (+Fotos)

Para esta ocasión, trascendiendo los límites de la distancia decidí tocar las puertas de la ciudad guantanamera. En tiempos de confinamiento por la Covid-19 nuestras redes sociales se han visto invadidas por una acción desde el cuerpo, a cargo de Médula y su director, Yoel Gonzales. Este gesto partió de la necesidad creativa de intervenir el Río Guaso, seguido de un llamado al rescate en este espacio identitario de la ciudad. Una acción seguida del lema “El arte se Comparte y Demanda”.

tomada del perfil de facebook de yoel gonzales

Médula cuenta con seis años de fundada. Unos de los pretextos que nos llevan a acercarnos a este creador es conocer los intereses de la compañía, cómo entienden sus deseos. Yoel, en primera persona, supo ampliar su mapa poético, luego de compartir qué lo lleva a crear día a día su concepto, aún por estos días de aislamiento social.

Preguntarle por su cuerpo diría que fue un misterio, también por las corporalidades que ha ubicado en escena a lo largo de su creación, lo que  resultó otro de los pretextos para escucharlo.

“Siempre he sido todo arte en sí, nada me separa de la cultura. Es la enfermedad que me caracteriza. Soñar. Equilibrio donde no hay para poner los pies. Me recargo de ideas y vivo con ellas hasta convertirlas en realidad.”

El recorrido de esta entrevista pretende que tengamos noción de lo que piensan y desean nuestros cuerpos escénicos en todos los tiempos.

¿Cómo te enfrentas en la compañía para la construcción de una corporalidad escénica? ¿Qué depositas en estas construcciones? ¿Hacia dónde apuntas la mirada?

Conformo lo que quiero, pero necesito siempre a alguien que quiera seguirme. No soy todo lo que hago, hay amigos que me salvan cumpliendo mi deseo ansioso de expresarme. Es fácil cuando aparece la voluntad del hombre y se convierte en un amigo culto que dialoga con mis ideas. Entonces me decido y doy paso a la obra, simplemente fácil, amor al objetivo. La imagen que me venga a la cabeza y que cumpla con mis metas, hacer lo imposible por superar lo que se titula bello. Nunca apartado de la verdad, es mi ideal.

La noción no sé de donde sale. Creo en Dios. Porque soy capaz de entender lo que hago, es imposible saber qué es, pero me gusta y sigo recto a esa verdad del alma, que es transparente y sólida. Pero no es mía, se acaba cuando alguien lo ve. Quisiera saber que interpreta el observador, porque yo lo defino increíble.

Yo demuestro, soy práctico y teórico antes de plantear algo. Nada académico, más bien una guerra en la que ganarás si me entiendes. Así me enfrento a Médula. Con valores, humildad, principios y amor.

tomada del perfil de facebook de yoel gonzales

El que no fija importancia de un propósito entonces es alma vacía. Hay que encender la velita del éxito invisible y tratar de no apagarla aunque la cera se gaste. Una esperanza anima a cualquiera y la que yo doy es contundente. Es la oportunidad de decir y que te escuchen, de ganar y ganar experiencias. La meta es larga pero está ahí, hay que encontrarla y es tu propia conciencia, lo que amas.

Pensando en un proceso hablaría sobre “De perros”, es una mujer que está entrenada para ser mascota, la cual termina como perro sin dejar de ser bailarina. Es una construcción sin escrúpulos, valiente, definida y honesta. Cualquier escenario es fácil cuando el arte es tu forma de vida. Así son todos los procesos, es como estar en un barranco y yo te diga que puedes volar. El precipicio te asusta, pero luego me saludas desde una nube blanca, la fantasía se vuelve tu hogar. Guantánamo es toda mi dramaturgia.

Entonces sale lo que quieras, una imagen hermosa o un perro interpretado por una mujer que asusta.

tomada del perfil de facebook de yoel gonzales

¿Qué es tu cuerpo, qué depositas en él… las memorias que cargas? ¿Qué de estas huellas circulan en tu trabajo como coreógrafo?

Mi cuerpo es el arma más peligrosa que conozco. Se manifiesta brutalmente acompañado de una verdad, incansable si el dolor me toca. Mi cuerpo es nuclear, es mejor amarlo que herirlo, porque después de todos estos años siento que se hace más peligroso, por lo cual seguro me tiene en la mira.

La verdad es que siempre represento peligro y no es casual. Mi cuerpo no miente porque es mente también. Además de estar conectado con un espíritu raro que no le gusta la pobreza, la tristeza, las enfermedades, las malas opiniones, el desagradable comportamiento del hombre que hace justicia sin dar el ejemplo. Es una piedra cuando mi país decae.

tomada del perfil de facebook de yoel gonzales

Amo la rebeldía de mi cuerpo. Es un elemento para Cuba y para el mundo, en función de salvar lo que sea, de animar, de cuidar, de proteger a mi especie y también criticarla.

Ya me olvidé de todo, no tengo memoria, quiero cosas nuevas para el arte, respetando y valorando la historia. Con la necesidad de nuevas glorias, como un ángel nuevecito que supone poder. Así comienza todo, y después a lo mejor me salgan alas. Ya es hora de encender el presente. Muchos como yo y pocos como los de antes. Entonces si yo estoy vivo ahora, por qué no seguir la historia de otra forma. Tengo el derecho.

El cuerpo es una democracia, es mi caso. Digo más de lo que esperan. De verdad me cansa mentir y sigo mintiendo.

A partir de las acciones en el Río Guaso, ¿qué te propones?

El performance del Río es mi mejor puesta en escena. Sin dudas, apunta a lo justo. Todos en Médula lo ven así, como yo. Y qué orgullo me da. Porque al fin tengo un ejército honesto que apunta y mata por su obra. Es lo fundamental para lograr algo.

Como Maceo y Fidel, duros con el enemigo y guerra hasta dejarlos fuera. Ellos buscaron libertad y yo busco purificar el agua. Obra sólida y sin ficción. No extraño las tablas.

¿Qué te preocupa hoy como creador?, ¿Qué te propones?

Me preocupa que los que piensan la cultura cubana estén en ocasiones alejados del valor del arte, lo dejan morir teniendo tanto oro para cultivar. Es la fuente más poderosa de la Revolución. Soy irreverente a estas nociones. Hoy estudio a centros como Martí y Fidel, yo creo en ellos. El arte es la verdad de un pueblo, su cultura, la sonrisa de todos, las fiestas, los momentos de culto. No hace falta dejar de ser coreógrafo para pensar en Cuba, esto determina muchas decisiones futuras.

tomada del perfil de facebook de yoel gonzales

La rumba es más cubana que cualquier líder, pienso en el casino, el Son, el Changüí. La Columbia es mía, con cuchillos o con pañuelos. Ahí el cuerpo se me eriza y me bajan  los fundamentos de ballet, de Ramiro Guerra, de Eduardo Rivero. Por eso hay que darle lugar y mi cuerpo lo necesita. Porque es cubano, criado ahí. Aprendí todo lo que sé. Mi cuerpo no sabe mentir.

Quiero dirigir procesos grandes, dejar fluir las ideas de los jóvenes, libres en la totalidad, sin ataduras y sin riegos. Sin temor a perder. Arriesgarlo todo por los jóvenes, darle camino, apoyar sus sueños, decirles quién hizo a Cuba Libre desde el principio, que decidan por sí solos. Al final, es arte cubano. Necesitan lugar, amor, espacios, dinero, ser la jerarquía del país. Unos y otros.

Quiero todo lo bueno que pueda existir. Quiero que se acabe el bloqueo, Quiero hablar con el presidente de Estados Unidos y enseñarle lo que hago, y lo que he construido. Decirle todo lo que quiere Cuba. Enseñarle la obra de Alicia Alonso y preguntarle qué cree. Hablarle de Fidel y de su historia, recitarle un poema de Martí: “Los zapaticos de Rosa”. Denotar que los cubanos somos más de amor que de otra cosa, y si no entiende, se lo permito, pero hago que se sienta la muerte de mis mártires. Preguntarle si él ama a su historia. Luego él llorará.

Quiero hermanos. Acabar la guerra. Salvar el medio ambiente. Encontrar la cura del Sida, del Cáncer, de la Covid-19. Aplastar la hipocresía. Acabar con el arte subversivo. Y eso se logra con oportunidades, sin miedo. De frente y sin odio. Así como hago una coreografía.