Poesía


La poesía, metafísica de la palabra

La creaci√≥n de Eduardo Herrera Baullosa es una isla que navega de puente a puente. Extiende sus hilos y anuda sus telas. Nuestra amistad dura ya m√°s de una d√©cada. Para m√≠, siempre ha sido un privilegio formar parte del mundo p√ļblico de su poes√≠a y del mundo privado de sus afectos. Esta entrevista es la invitaci√≥n para conocer al escritor que, gota a gota, construye la metaf√≠sica de la palabra.

En tu poes√≠a, ¬Ņc√≥mo se perciben las transiciones? ¬ŅDe qu√© manera esto afecta, cambia o moviliza la palabra?

Cuando hablas de ‚Äútransiciones‚ÄĚ asumo que te refieres a la evoluci√≥n del poeta, las condicionantes que lo definen y potencian, y su propia obra. La mayor√≠a de los artistas desarrollan su trabajo anclado a las vivencias. Desde lo general y lo interactivo ‚ÄĒinmerso en los otros y en el todo‚ÄĒ se llega a lo particular, a una ‚Äúevoluci√≥n‚ÄĚ o progresi√≥n org√°nica-dial√©ctica del trabajo creativo. Mi poes√≠a no est√° exenta de esa influencia. Surge de los derroteros del d√≠a a d√≠a, del sujeto/objeto sumergido en la experiencia del transcurrir y el devenir, evitando as√≠ poner pie forzado a la evoluci√≥n del discurso.

Hasta donde he sido capaz de especular y entender del proceso creativo, de su idiosincrasia y su condici√≥n impar, encuentro que en alg√ļn punto siempre convergen el espacio como definici√≥n de lo general y del contexto; y lo espiritual como un involuntario instinto que no alcanzo a describir, pero que identifico con esa organizaci√≥n diat√≥nica de la que hablabas. Es una cualidad plurisignificativa y, ¬Ņpor qu√© no decirlo?, muchas veces ambigua, que crea y moviliza la palabra.

¬ŅC√≥mo ves, desde la distancia, a la Cuba po√©tica actual?

Como toda aventura creativa, la poesía cubana actual tiene de todo un poco. Tiene de trascendente y de bueno, de regular, y de muy malo o no-poético, como fenómeno complejo que es cualquier creación.  

Si la ‚Äúdistancia‚ÄĚ es ese espacio o intervalo de lugar o de tiempo que media entre dos cosas o sucesos, no creo que exista de manera consciente en la po√©tica actual‚Ķ como en ning√ļn otro ejercicio creativo con independencia de donde se realice. Parecer√≠a una contradicci√≥n.

Retomamos lo que te dec√≠a en la pregunta anterior sobre la importancia de lo contextual como influencia del imaginario creativo del artista; solo que aqu√≠ se permite sumar al contexto, la esencia cultural, sus influencias hist√≥ricas y familiares, la importancia de la lengua madre como derrotero del pensamiento, en definitiva, eso que llamamos rasgos de identidad cultural tan discutidos y teorizados pero que, en ning√ļn caso, niegan lo particular que nos define.

Los poetas de origen cubano, aun cuando no residan en la isla, tambi√©n forman parte ‚ÄĒlo acepten o no‚ÄĒ de esa po√©tica de la que hablas. Participan de ella, la enriquecen o la desnutren, pero est√°n presentes. No creo que la identidad cultural que forma parte del fen√≥meno po√©tico se circunscriba a las fronteras geogr√°ficas. El pensamiento cubano no es solo aquel que se genera en la isla. La particular forma que adquiere all√≠ donde est√©, lo hace f√°cilmente identificable.

¬†¬ŅEs dif√≠cil insertarse en un panorama po√©tico diferente al cubano?

Es dif√≠cil insertase en cualquier panorama. Muchas veces el tal ‚Äúpanorama‚ÄĚ no existe, o la voluntad particular o colectiva no facilita la inclusi√≥n. El entendimiento, el respeto y la comuni√≥n entre seres humanos, m√°xime si son artistas, es muy compleja, multifactorial y no siempre inclusiva.

¬ŅQu√© define, seg√ļn tu criterio, a un buen o mal poeta?

Se es poeta o no se es. Lo digo sin poder explicar el por qu√© de mi afirmaci√≥n; es instinto. La poes√≠a se escribe a s√≠ misma siempre desde la m√°s absoluta sinceridad. En ese evento l√ļcido que es la creaci√≥n po√©tica no hay una regla que aplique y defina calidades mesurables.¬† Dulce Mar√≠a Loynaz dice ‚Äúla poes√≠a no es estudio, sino inspiraci√≥n; no es t√©cnica, sino estado an√≠mico‚ÄĚ. Por ese rumbo ir√≠an los tiros, aunque reconozco que no concuerdo completamente con la definici√≥n.

Se define la no-poes√≠a como el desenlace sin principio, la complacencia en la mediocridad: la peor de las iron√≠as, el desequilibrio hacia lo ‚Äúnegativo‚ÄĚ que lo corrompe todo, la imitaci√≥n, la superficialidad, el af√°n de ser poeta porque as√≠ me parece, el vac√≠o, pero sobre todo la falta de sinceridad visceral que debe ser reconocida en la obra escrita. El fingimiento po√©tico, y no precisamente del que hablaba Pessoa, no es poes√≠a.

CORTES√ćA DEL ENTREVISTADO

¬ŅSe alaba siempre, en los c√≠rculos intelectuales, lo que es de calidad, o nos dejamos llevar por las modas literarias de turno?

Los c√≠rculos intelectuales son necesarios. Re√ļnen a los que as√≠ se definen y en este caso se puede hablar de calidad en t√©rminos contables. El trabajo que realizan es un ejercicio te√≥rico-comparativo, subjetivo, pero tambi√©n cient√≠fico‚Ķ algo imprescindible a la hora de conceptualizar y preservar la menor√≠a creativa, no solo po√©tica. La aceptaci√≥n o no de sus tesis, la influencia que pueden tener en nuestros trabajos, la sacralizaci√≥n de tal o m√°s cual obra o poeta y su aceptaci√≥n como ciencia constituida, es ya decisi√≥n muy personal.

No dejo de reconocer que en muchas ocasiones se pondera a alguien por razones que nada tienen que ver con la calidad de su obra, y sí mucho con un degenerado concepto de la amistad o los intereses más mezquinos. Cuando esto ocurre, dichos círculos se transforman en excluyentes. De tal manera, concursos, publicaciones y reconocimientos pueden convertirse en espaldarazos que dejan mucho que desear.   

Las modas (o tendencias) visualizan, dan nombre y agrupan a un determinado universo creativo dentro del espacio-tiempo en que se desarrollan. Seguirlas, sentirse identificado con ellas, ofrece seguridad y seduce. En muchos casos puede servir como influencia positiva. Vestirse o no con el estilo del momento no es un problema; lo peligroso es carecer de un cuerpo creativo primigenio y real, y seguir estas modas seducidos por la imitaci√≥n, por la copia de formas servidas como √ļnico veh√≠culo que garantiza el √©xito. Es un disparate y se nota. La mejor materia prima est√° en el mestizaje. Seguir una moda para llamar la atenci√≥n, para caerle bien al ‚Äújefe de dise√Īo de turno‚ÄĚ, no es el camino. ¬†

En la poes√≠a de hoy, ¬Ņsientes que existe levedad cuando se escribe? ¬ŅHay descuido? ¬ŅHay falta de rigor y de disciplina?

Si te refieres a la poes√≠a cubana actual, y levedad se interpreta como vacuidad o superficialidad en la palabra y la forma, hasta donde he podido leer, creo que s√≠. Hay un poco de eso. Bastante, podr√≠a decirse. Pero tambi√©n en la poes√≠a anglosajona, en la iberoamericana, en la asi√°tica, en casi todas las formas de expresi√≥n art√≠sticas. Nadie est√° exento de esto. Puede que se exprese como parte de ese fen√≥meno de transici√≥n que siempre ocurre en las primeras d√©cadas de los siglos. Al acrecentarse las contradicciones es inevitable la ruptura con lo heredado. En esa b√ļsqueda por una nueva voz que sustituya lo que ya no satisface, dentro del subconsciente po√©tico-colectivo, la vacuidad puede ladrar, pero al final no muerde.

No se puede descuidar lo que no se conoce, lo que no entendemos. Las  generaciones del cambio se niegan a cargar con lo que a su entender ya no funciona. Este tipo de fenómenos de sustitución y desalojo, de enfrentamiento entre el pasado-reciente y el presente-futuro no es delicado ni democrático, pero sí masivo… y la masividad es directamente proporcional a la vacuidad.

Debido a este mismo fen√≥meno, rigor, disciplina y otros conceptos, tal y como los conocemos, tambi√©n van cambiando. Ya no llenan las expectativas como m√©todos confiables o eficientes. En los √ļltimos 30 a√Īos, el ritmo de la vida, as√≠ como la b√ļsqueda de nuevos triunfos y sistemas de valores, se ha acelerado. Vivimos en una sociedad heredera del exhibicionismo de los a√Īos 60 del pasado siglo. Hoy ya somos eminentemente voyeristas, con lo positivo y negativo que eso implica. Es l√≥gico que los m√©todos tradicionales no rindan eficientemente o no signifiquen nada. Eso que llamas rigor, disciplina ‚ÄĒyo voy a a√Īadir √©tica‚ÄĒ se reinterpreta, se reinventa para satisfacer al nuevo individuo. ¬ŅDe qu√© forma afectar√° a la literatura? No tengo la m√°s m√≠nima idea. ¬ŅHacia d√≥nde nos llevan? Ya lo dir√°n los te√≥ricos del futuro.

¬ŅEs mesurable la calidad de un poeta o escritor? ¬ŅCu√°l ser√≠a esa medida?

La poes√≠a es la metaf√≠sica de la palabra. Nos precede y nos trasciende, no puede cuantificarse. El poeta materializa esa propiedad excepcional del pensamiento con la palabra y no es m√°s que un instrumento. Nadie tiene la capacidad para hacer de esa certeza algo matem√°tico. Aunque en m√ļsica se utilice la forma, no creo en la mensurabilidad del arte.

¬ŅC√≥mo medir la calidad de Cervantes frente a Eur√≠pides? ¬ŅC√≥mo poner a Tolst√≥i sobre Virginia, la genialidad de Verdi en supremac√≠a frente a Wagner, la cualidad suma de la creaci√≥n del Giotto al compararlo con Kandinsky? ¬ŅQui√©n es m√°s o menos genio, qui√©n es m√°s o menos m√ļsico, poeta, escrito o pintor?

Siempre te hab√≠a conocido como poeta pero, en los √ļltimos a√Īos, te has movilizado hacia nuevas rutas, en este caso las narrativas. ¬ŅDe d√≥nde parte ese nuevo impulso y qu√© lo condicion√≥?

No es precisamente nuevo, siempre he tratado de llevar la narrativa y la poes√≠a a un mismo ritmo. Como bien sabes, t√ļ que incursionas en m√°s de un g√©nero, creo que en todos no hay lindes definidos.

Cuando ese espacio entre realidad y ficci√≥n se vuelve una obsesi√≥n hay que escribirlo. Es cierto que la forma cambia de un g√©nero al otro, pero el ideal existencial es com√ļn. As√≠ me expreso tanto en poes√≠a como narrativa. Gracias a la frontera cada vez m√°s imprecisa de los g√©neros ‚ÄĒque ya ven√≠an desdibuj√°ndose desde principios del XX y que en la actualidad se tornan cada vez m√°s vagas‚ÄĒ mi escritura se ha vuelto m√°s plural y arm√≥nica, y me siento m√°s libre.

Mi narrativa, al igual que mi poesía, siempre ha tenido como centro al individuo: las contradicciones de su mundo físico-existencial, su natural brutalidad, su propensión al caos pero también a lo sublime. Desde la ambivalencia, desde el observador/observado, trato de ser abierto y dinámico a la hora de escribir lo poco que sé de la vida… y trato también de significarla. Lo poético presta ironía, cierta profundidad de palabra a los gestos y actitudes, a las contradicciones que nos definen.

Tu primer texto fue publicado hace pocos a√Īos. Desde entonces, y a cargas con la siempre cuestionable ‚Äúlegitimidad‚ÄĚ que un libro otorga, ¬Ņhas sentido que algo ha cambiado en tu trabajo? ¬ŅPiensas en el p√ļblico a la hora de escribir, o sigues gui√°ndote por el instinto del gusto y ritmo propios?

Como bien dices, mi primer libro en solitario tiene poco tiempo. Verme como √ļnico protagonista en la portada y contraportada, en la ‚Äútripa‚ÄĚ y en cada parte de ese rect√°ngulo de papel y cart√≥n fue muy placentero. No tengo reparos en reconocer que me encanta ver mis libros publicados. Pero tambi√©n me pasa que el libro terminado y publicado no es el que m√°s amo, es como si le perdiera el gusto. Tal vez por eso siento el mismo compromiso que antes, el de mi instinto, el del amor absoluto hacia la obra nueva junto a la maldici√≥n de terminarla como un ejercicio de libertad categ√≥rica.

En poes√≠a, ¬Ņcu√°nto se le debe al lector?

Si te soy completamente sincero, le debo dinero a algunas tarjetas de crédito… al lector, nada. Ni en poesía ni en narrativa. Los lectores no son acreedores, ni siquiera son consumidores como le definen la mayor parte de las veces. El lector es un coautor, una parte imprescindible y activa del proceso literario. Con una participación del cincuenta por ciento, es un socio del que no se puede prescindir. Te lo digo como alguien que se siente más lector que escritor.

Como escritor has incursionado en la poes√≠a y la narrativa fant√°stica en algunas ocasiones. Lo surreal, no obstante, es para ti un epicentro del que parten las historias. Pero, ¬Ņla realidad y lo que existe tras ella son motivos de creaci√≥n para ti?

Tienes razón: la influencia de lo fantástico en parte de mi obra es indiscutible, en poesía me ha valido hasta un primer premio internacional. Pero más que esa realidad contada desde lo fantástico, es la realidad en sí misma la que más me apasiona deconstruir, apropiar, reinterpretar… en definitiva, convertir en ficción.

Siempre me ha gustado trabajar la visi√≥n m√°s subjetiva del mundo, y si lo surreal, el absurdo y lo fant√°stico enriquecen el imaginario literario que intento crear, pues no tengo ning√ļn reparo en mezclarlos.

Entre  la realidad y el mundo de los simulacros que es la literatura, el discurso debe tomar la apariencia que más convenga a las necesidades de la creación. Al margen de lo que se considere lícito, la convicción del autor deberá prevalecer.

¬ŅQu√© es la honestidad po√©tica y la √©tica para ti? ¬ŅNos hemos acostumbrado a vulnerarlas hasta el punto que ya no las reconocemos?

Como decía antes, una nueva forma va cristalizando, socializando y en ese proceso de revelación hay cosas que quedan en el camino o se expresan de manera diferente. Algunos conceptos se mantienen, pero su interpretación o expresión no serán iguales.  

Me imagino que tambi√©n te refieres a ciertas tendencias entre algunos colegas que desacralizan verdades y exponen sus mezquindades, arribismos, oportunismos, facilismos y casi todos esos ‚Äúismos‚ÄĚ que califican en sentido peyorativo. Existen, son parte de la vida, dir√≠a que hasta la enriquecen. Lo importante es la obra, su val√≠a, definida por esos valores esenciales que has mencionados, no el autor.

En mi opini√≥n, la honestidad es el asiento fundamental de lo literario, sustenta la autenticidad y el cuestionamiento, es comuni√≥n perfecta con la posteridad. El escritor probablemente sea el √ļnico ser humano que hace de su maldici√≥n ‚Äúun estado agudo de felicidad‚ÄĚ, ¬†como dir√≠a Clarice Lispector.


El factor discriminante de Moisés Mayán

Mois√©s May√°n Fern√°ndez inicia y termina su Premio Calendario de Poes√≠a 2018, El factor discriminante, con dos poemas que, de alguna manera, articulan casi c√≠clicamente el libro y, en ellos, dos versos que pueden ser, asimismo, ejes del poemario, engranajes que mueven otros en la aceitada maquinaria de la creaci√≥n l√≠rica: Lo √ļnico que puede llevarse a un hombre hasta el mismo fondo del abismo, es la discriminaci√≥n, y ¬ŅAlguien puede explicarme la sutil diferencia entre un hombre blanco y un hombre negro?

Moisés nos pone a pensar en ello varias veces, pero nos recuerda que este no es el libro de las respuestas. Todo lo contrario, en todo caso el libro de las interrogantes, las dudas…

Cu√°l es esa diferencia entre un hombre negro y otro blanco, un jud√≠o y un ario, un hombre y una mujer, un practicante de una religi√≥n y uno de otra, un comunista y un ateo, una cultura y otra‚Ķ Eso que el martiniqu√©s Frantz Fanon llama ‚Äúla relaci√≥n del colonizado y el colonizador‚ÄĚ, observ√°ndolo desde el punto de vista del blanco por el negro.

Hemos basado nuestro orden social ‚Äďcualquiera que fuese este‚Äď en la discriminaci√≥n del otro. La piel, la religi√≥n, la pertenencia a un partido pol√≠tico, la orientaci√≥n sexual‚Ķ En la superioridad de un grupo de elegidos por sobre otro grupo de excluidos. Pero cuando los marginados toman las riendas, se ense√Īorea entonces la segregaci√≥n sobre el otro.

Pero el otro puedes ser t√ļ. Y el t√©rmino otredad de por s√≠ porta el factor discriminante.

La historia nacional ha sido, en buena medida, la historia del factor discriminante. No hay opci√≥n: Fuera de los imperios del √°lgebra, el discriminante puedes ser t√ļ o puedo ser yo. Esa historia patria ‚Äďaderezada por migraciones, tratas, esclavitud, guerras, luchas internas‚Äď ha ido amasando nuestra psicolog√≠a. La psicolog√≠a discriminador-discriminante.

Moisés Mayán

La caza, el viaje, el mercado abierto a las monedas sonantes, el escrutinio, el cepo, la escalera, las plantaciones, el l√°tigo del mayoral, un verso como un latigazo sobre la espalda del castigador, una abolici√≥n donde nadie ense√Ī√≥ los rudimentos de la libertad. Esa vibraci√≥n que puede hacer estallar los pulmones de los inadaptados.

La historia como constructo y como resultado. Como suma de condiciones arraigadas…

¬ŅDe qu√© color es la harina y la levadura con que aprietas constantemente la masa po√©tica, Mois√©s May√°n? ¬ŅEl resultado final ‚Äďel olor expandi√©ndose fuera del horno‚Äď depender√° de esto? ¬ŅSobre qu√© metal martilleas la palabra hasta dome√Īar sus posibilidades? ¬ŅLa ductilidad del metal encendido influir√° en la esperada eficacia del poema?

Desde la prosa poética, Moisés ha metido los brazos hasta los codos. Se ha sacudido, para esa zambullida, de toda posible pasividad, manteniendo cierta dosis de agresión escritural, sin florituras ni circunloquios que mellen el efecto del poema. Trata de ser exacto, pues quiere manejar conceptos puntuales, temáticas específicas, mediante una construcción absolutamente cerebral, arquitectónicamente intencionada del poema en sí.

Letra negra (piedra) sobre superficie blanca (piedra). La poes√≠a como danza de las palabras hermosas, seg√ļn Alfonso Reyes. Lo bello no existe m√°s que en la poes√≠a, remata Schiller. Pero el poeta ‚Äďdesde los tiempos del rapsoda y el juglar‚Äď tambi√©n ha sido un ser marginado. Ejemplos sobran.

El factor discriminante ha sobrevolado su cabeza como un ave rapaz. Le hace gui√Īos, lo observa‚Ķ Aun as√≠ el poeta no ha dejado de crear palabras: atenazado, dependiente de las tantas circunstancias, sumergido en otras variaciones, es un perpetuador desde los tiempos, nos dice Robert Graves, en que la poes√≠a tomaba cuerpo en los hombres y los versos eran dedicados a la ‚Äúdiosa blanca‚ÄĚ.

Un verso puede privarte de tu libertad con una sencillez sorprendente. No lo subestimes. Pero hay textos que son una legítima carta de independencia, advierte el poeta.

El factor discriminante ‚Äďal que se opone Mois√©s con su arma m√°s afilada, la poes√≠a‚Äď porta esa carta de independencia. Independencia escritural, adem√°s. La ondea como bandera. La sabe libre, pero la libertad tampoco es como la pintan. Duele respirar en libertad.


El eco del viento en todos los sentidos

Mientras las ruedas de su bicicleta rodaban entre el polvo por el Pacífico mexicano, algo comenzaba a rodar en su mente y a expandirse con el viento.

Hace 10 a√Īos, cuando Miguel Asa (Guadalajara, M√©xico) cre√≥ una calcoman√≠a que acu√Īaba el lema Por favor, lea poes√≠a, con el objetivo de realizar una intervenci√≥n p√ļblica, seguramente no imaginaba que esa frase, estampada en marcadores, camisetas, carteles y todo tipo de soportes gr√°ficos, inundar√≠an tertulias, talleres, estaciones de tren, centros culturales de diversos pa√≠ses, las casas y hasta los perfiles de Facebook de muchas personas.

Este artista multidisciplinario, de personalidad desenfadada y sencilla, ha dedicado buena parte de su trabajo creativo a la poesía y su vínculo con las artes visuales, en distintos contextos.

La palabra, la imagen, el aire batiendo en su cara, un pu√Īado de sue√Īos amarrados al coraz√≥n y el cuerpo fundido con su bicicleta. La bicicleta y el hombre pedaleando desnudos sobre la propia desnudez de su alma.

¬ŅPor qu√© la idea de usar calcoman√≠as?

Desde un principio consideré que lo que fuera a ser este proyecto, que no tenía nombre y que terminó por incrustarse como lema, debía realizarse como un divertimento para compartir el gusto por la lectura en todos sus contextos, así nació Por favor, lea poesía.

Desde muy joven he considerado el arte urbano como una posibilidad de interacci√≥n p√ļblica muy cercana a las personas, como un dise√Īo vers√°til que pudiera brindar un mensaje, ser una intervenci√≥n dentro de la cotidianidad y no pasar desapercibida entre la comunidad.

Al d√≠a de hoy, ya son m√°s de 300 mil ejemplares los repartidos, que se han colocado en pa√≠ses como Argentina, Cuba, Chile, Brasil, Ecuador, Colombia, Per√ļ, Honduras, El Salvador, Panam√°, Guatemala, Espa√Īa, Francia, Italia, Alemania, Suiza, Estados Unidos, Marruecos, M√©xico, Vietnam e India, gracias a la difusi√≥n y el apoyo de un sinf√≠n de personas que han contribuido desde sus perspectivas. Algo as√≠ como ‚Äúla versatilidad de lo m√≠nimo‚ÄĚ, le llamo. ¬†

¬ŅPor qu√© el nombre Ululayu?

En 2014 tom√© una decisi√≥n muy importante en mi vida, viajar en bicicleta por Am√©rica, en etapas, para fomentar la literatura, incentivar las artes y concientizar sobre el uso de la bicicleta. Busqu√© un nombre que tuviera que ver con todo lo anterior y ahond√© en Altazor o el viaje en paraca√≠das, del poeta chileno Vicente Huidobro. En el Canto VII, en las l√≠neas 42 y 45 se encuentra esta palabra (Ululayu) que quiz√°s no tenga un significado real ‚Äďo m√°s all√°‚Äď para ser un sonido dentro de un poema en donde la palabra se deforma.

Eso para m√≠ fue lo mejor, pues la consider√© como la onomatopeya del verbo ‚Äúulular‚ÄĚ, que es cuando el viento choca con algo y produce un sonido. En mi caso, al viajar en bicicleta no puedo evitar el viento durante el pedaleo y as√≠ la constante. Esto es un homenaje a uno de los elementos m√°s fuertes que la Tierra vive y que se encuentra entre nosotros a diario.

Bicicletas y poes√≠a‚Ķ ¬ŅQu√© tienen en com√ļn? ¬ŅDe d√≥nde parte esta iniciativa?

Surge después de realizar un viaje en bicicleta, pero con algo más allá que solo pedalear, también con los objetivos de leer, compartir, crear con todas las comunidades en ruta. Una inspira, la otra transpira, y así, juntas, crean una obra misma en vida: compartir para imaginar, la posibilidad creativa en todo el mundo. 

POR FAVOR, LEA POES√ćA, una frase que es sencilla y profunda desde la propia ra√≠z de la palabra. ¬ŅQu√© es para ti la poes√≠a?

Es el eco del viento en todos los sentidos. Es una posibilidad que tiene la humanidad y en la que se entregan las sensaciones, esta experiencia √ļnica que llamamos vida en un recorrido m√°s lejano de lo que percibimos a primera vista. Es la convocatoria a nuestra creatividad, en la que sobresalen todo lo que somos, no somos e imaginamos ser. La poes√≠a siempre es para m√≠ ese elemento metaf√≠sico que nos entrega la oportunidad de superarnos a nosotros mismos.

cortesía del entrevistado

Seg√ļn Octavio Paz, el lenguaje se deteriora, pero la funci√≥n de los poetas es revalorizar la palabra. ¬ŅQu√© rasgos crees que deba tener un poeta? ¬ŅCu√°l crees que sea la misi√≥n del poeta en el siglo XXI?

En un momento histórico como el actual, la poesía es portadora de miles de voces que buscan una entrega más abierta, pues las situaciones culturales, sociales, ideológicas, entre otras que sacuden al mundo, influyen en cualquier desarrollo creativo de la humanidad. Así sea la academia como los medios digitales, la lectura de poesía nos salvaguarda en la renovación constante del ser humano, más allá del género, pues la apertura tanto para mujeres y hombres es la misma. De ahí que el poeta en estos días tenga un mayor compromiso social, es decir, debe ser un intérprete de lo que acontece en las comunidades y también un portavoz que medie, expanda y colabore con mayor cercanía con las personas, quitar este hito de poeta-lector y volverse uno mismo con todos, lo que representa una misión con mayor compromiso y responsabilidad social, pues debe de existir flexibilidad, diálogo y cercanía, lo más invaluable.

Ante la incursi√≥n masiva de los medios de informatizaci√≥n y otras distracciones que vienen aparejados con el desarrollo tecnol√≥gico de una sociedad, muchos consideran que el h√°bito de la lectura ha disminuido considerablemente, sobre todo la lectura de poes√≠a. ¬ŅA qu√© crees que se deba esto?

Por el contrario, no ha disminuido el proceso lector, ya que la alza de la transferencia de información permite el ejercicio de la lectura a diario, y esto, ha permitido de igual manera que la divulgación de la poesía se contemple dentro de ello. Sin embargo, como en todo, estos procesos debemos de tomarlos con un criterio más amplio en muchos sentidos, ya que la valorización de la creatividad no obligatoriamente debe estar sujeta a cánones convencionales, sino debe resguardarlos y experimentar a su vez: los procesos creativos nunca  han sido los mismos durante la existencia de la humanidad. 

La poes√≠a escrita, la poes√≠a visual, el performance, el dise√Īo, la fotograf√≠a‚Ķ el arte en todas sus aristas y dimensiones. ¬ŅC√≥mo confluyen estas aristas en tu creaci√≥n?

De alguna manera la poes√≠a es el n√ļcleo de todo lo dem√°s. La experimentaci√≥n con diversas manifestaciones ha confluido en piezas √ļnicas e irrepetibles, que suceden en el momento, o bien, que quedan plasmadas en diversos proyectos que rondan en el espacio p√ļblico o privado, bajo diversas intersecciones entre la letra, el cuerpo, la tipograf√≠a, el dise√Īo, la tecnolog√≠a, la fotograf√≠a, la pintura, la ilustraci√≥n, el muralismo y la bicicleta, de manera que, as√≠ suceden breves poemas en el tren de la ciudad, otros tantos con las artes visuales en el sistema de bicicleta p√ļblica de la misma, as√≠ como en las redes sociales: el conocimiento de la diversidad de estas aristas ampl√≠a las posibilidades y el impacto en la comunidad.¬†

¬ŅC√≥mo ha sido tu experiencia en Cuba, en el marco del Encuentro de Promotores de la Poes√≠a?

Asistir a Cuba por segunda ocasión me ha permitido la ampliación de mi proyecto, así como el fortalecimiento del mismo en otras coordenadas geográficas. Uno de los principales motores de Ululayu es la colaboración con diversos autores, instancias y proyectos con la finalidad de expandir, en la medida de lo posible lo que, en otros rincones, más allá de México, se hace, y Cuba me permitió eso, conocer, unir, solidarizar, contemplar, amar, consolidar y, sobre todo, aprender del trabajo de todos los invitados a los encuentros en los que participamos.

Por otra parte, vivir la bicicleta en La Habana para recitar poemas improvisados fue una genialidad, pues tambi√©n me permiti√≥ pintar y exhibir parte de uno de nuestros proyectos recientes, Cicloverso, poes√≠a de estudiantes de bachillerato con ilustraci√≥n de artistas locales, en su edici√≥n Arreola, como celebraci√≥n del centenario del natalicio de dicho escritor mexicano. Una grata experiencia todo lo vivido en Cuba. Siempre gracias a mis amigos cubanos y extranjeros, es un amor √ļnico eso que sucede a principios de febrero.

¬ŅQu√© quisiera expresar Miguel Asa, desde la poes√≠a?

La solidaridad por la humanidad y la gratitud hacia la naturaleza y la vida. Nunca naceremos dos veces.

¬ŅQu√© expectativas tienes con este proyecto a largo plazo?

No tener expectativas y dejar que el viento, el tiempo y la Tierra hagan su trabajo. Paz.


El poeta es un sobreviviente (+ video)

Pa√≠s mental es su primer poemario. Acogido por la casa editora La Luz en 2017, este libro proyecta una b√ļsqueda ‚ÄĒquiz√°s introspecci√≥n‚ÄĒ que pretende hurgar/deponer/develar esas muchas capas de vivencias, temores y realidades que nutren y componen un pa√≠s (su pa√≠s).

Alexander Jim√©nez (Las Tunas, 1987) es un joven escritor que ahora se atreve a poner sobre la mesa diversos matices e imaginarios acerca de una tem√°tica, que bien podr√≠a considerarse inherente a la poes√≠a. Al margen de esto, √©l no teme traspasar los lindes de lo √≠ntimo/mental hacia lo p√ļblico/real, pues sabe ‚ÄĒest√° convencido‚ÄĒ de que el poeta es un sobreviviente, y desde este precepto ofrece su discurso como un gesto libertario y de rebeld√≠a.

El reciente lanzamiento de tu poemario País mental te ha permitido insertarte dentro de la efervescencia de poetas emergentes cubanos…

Es el primer libro que escrib√≠ y que se publique ya tiene su m√©rito. Con √©l obtuve el Premio Bustos Domecq que convoca la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z de Camag√ľey. Me interesa que mi obra llegue a la gente, tanto al intelectual como al lector com√ļn. Lo dem√°s lo dejo al tiempo, aunque no me preocupa demasiado la trascendencia. He recibido buenas cr√≠ticas de mi libro y ya he ganado algunos lectores. Estoy muy satisfecho.

Advierto en tus versos un acercamiento a tem√°ticas que sondean lo c√≠vico/social, lo √≠ntimo/amoroso, tambi√©n el sentimiento de arraigo, confiri√©ndoles al libro una esencia ‚ÄĒdigamos‚ÄĒ tel√ļrica‚Ķ

En mi libro hay una b√ļsqueda hacia dentro, una aproximaci√≥n a las circunstancias que me (nos) afectan o condicionan desde el punto de vista existencial. No todos vemos o asimilamos el pa√≠s de la misma forma. El pa√≠s del anciano que recoge latas en la arena de una playa no es el mismo pa√≠s que mira el turista a trav√©s de sus gafas de sol y el trago de mojito. Mis versos son las piezas de ese (este) pa√≠s que voy recomponiendo como un puzle sobre la hoja en blanco.

El arte ha acompa√Īado al hombre desde siempre y le ha permitido comprender o interrogar su universo. M√°s all√° de eso, ¬Ņcu√°l rol juega la poes√≠a en la realidad objetiva/subjetiva de Alexander Jim√©nez?

Asumo la poes√≠a como una forma de exorcismo, de rebeld√≠a. Es el instrumento que poseo para saltar a un paisaje divergente. Creo comunicar algo y si ese algo toca alg√ļn chacra emocional y cognoscente en el lector, quedo satisfecho. Escribir es un gesto libertario, un ritual que a veces (solo a veces) funciona.¬†

cortesía del entrevistado

¬ŅY en la Cuba de hoy?

En Cuba casi no se lee poesía. Creo que se debe principalmente a la escasa promoción y el poco valor que se le otorga a los libros, especialmente a los de poesía. Hay una creciente banalización de la sociedad, una tendencia a ver el mundo de una manera práctica. La poesía no es práctica, no se come. Muchos todavía no entienden que no solo de pan vive el hombre.

¬ŅC√≥mo valoras el trabajo editorial en relaci√≥n a tu cuaderno?

Publicar mi primer libro con Ediciones La Luz fue entrar con el pie derecho en el mapa literario cubano (no todo el mundo publica allí). Es una editorial que, aunque apuesta por autores noveles, le confiere mucha importancia a la calidad de las obras literarias y a su promoción. Es una de las mejores editoriales que tiene actualmente nuestro país.

Siendo que eres un autor joven, pregunto, ¬Ņconsideras necesario, importante, o v√°lido asumir determinados temas o estilos escriturales para lograr una mayor inserci√≥n/aceptaci√≥n como autor?

No creo que exista un condicionamiento en cuanto a temas o estilos, hay bastante diversidad y esto se evidencia en las diferentes antolog√≠as que recogen la obra de los j√≥venes escritores cubanos. Aunque es cierto que hay concursos, editoriales y revistas literarias que validan m√°s determinadas est√©ticas y temas. Yo soy de la opini√≥n de que se debe escribir sin ataduras o censuras. Tampoco se debe separar el ADN insular de nuestra poes√≠a, es lo que nos hace √ļnicos, originales.

cortesía del entrevistado

Se conjetura que todo poeta es tambi√©n un cr√≠tico. Desde esta presunci√≥n, si tuvieras que se√Īalar algunas carencias o zonas de mayor logro en la po√©tica de tu promoci√≥n, ¬Ņcu√°les ser√≠an?

Me siento afortunado de formar parte de esta promoci√≥n de escritores. A muchos los conozco, son colegas y amigos, j√≥venes como yo que aman la literatura, el peligro y el placer de la palabra escrita. Todav√≠a estamos filtrando, asimilando, creando nuestra propia cosmovisi√≥n literaria. Es muy pronto a√ļn para definirnos como la nueva generaci√≥n de escritores cubanos, aunque ya somos un grupo bastante reconocible y estamos dando de qu√© hablar.

¬ŅNuevos proyectos o libros que est√©s gestando?

En breve se publicar√° mi primer libro para ni√Īos El pa√≠s de los enanos, por la Editorial Sanlope. Escrib√≠ dos libros m√°s, uno de cuentos y otro de poes√≠a (verso libre). Con el primero gan√© la Beca Literaria El caballo de coral y con el otro obtuve menci√≥n en el Premio Pinos Nuevos, los dos est√°n in√©ditos. Trabajo en la escritura de una novela, un libro de d√©cimas y una noveleta para ni√Īos.¬†

‚ÄúEs tiempo de nombrar las cosas/ somos los √ļltimos herederos/ de una estirpe que nadie recuerda/ el tiempo es h√°bil y lo borra todo/ incluso ese miedo irracional/ a decir lo que pensamos‚ÄĚ, desde la introspecci√≥n que me generan estos versos, me atrevo a provocarte: ¬Ņes el poeta una criatura condenada al olvido, o acaso podr√° sobrevivir(se) en este tiempo nuestro tan fugaz y viciado de proclamas y discursos f√ļtiles?

Creo en la poesía y en su capacidad de evitar el colapso de la humanidad, hablo de la poesía primigenia, la que está en todas las cosas, en la esencia de las cosas. Creo en el poeta y en su capacidad de ver el mundo de una manera diferente. El poeta hunde su escalpelo en esa materia inasible que es la poesía y trata de revelar sus secretos. El desarrollo del hombre ha sido demencial, se han logrado cosas increíbles. Hoy es el futuro, vivimos en un mundo futurista y caótico, el poeta ha conseguido instalarse en él. El poeta es un sobreviviente.


La trova, poesía que te impulsa a ser mejor

Amante de la poes√≠a y la m√ļsica, el trovador Frank Mart√≠nez Oliva le canta a la sociedad, a las cosas que percibe, a la gente y sus dramas, sus sue√Īos, pues cumpliendo la promesa a sus padres de ser psic√≥logo (julio de 2012) trata con su arte de curar y acariciar el alma de las personas. Comenz√≥ su afici√≥n por la trova en su natal Contramaestre, influenciado por los versos de Jos√© Mart√≠ y Eduard Encina, su eterno amigo y antiguo Presidente de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z (AHS) en Santiago de Cuba.

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PRE-MORTEN: una forma de vida

Ven, mi caballo, a que te encinche: quieren

Que no con garbo natural el coso

Al sabio impulso corras de la vida,

Sino que el paso de la pista aprendas,

Y la lengua del l√°tigo, y sumiso

Des a la silla el arrogante lomo: _

Ven mi caballo: dicen que en el pecho

Lo que es cierto, no es cierto: (…)

¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬† ¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†(‚ÄúAcad√©mica‚ÄĚ)

Versos libres. José Martí.

 

No peco del instinto apolog√©tico de las rese√Īas literarias si digo que en el sistema editorial cubano hacen falta m√°s libros como Pre-Morten, de Yasmani Rodr√≠guez Alfaro. Como buena alumna que desech√≥ hace tiempo el aprendizaje reproductivo por el pensamiento, dar√©, como en las pruebas de la escuela mi Argumente su respuesta.

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Lourdes Mazorra: ‚ÄúYo entro en trance cuando escribo‚ÄĚ

Ya nada podr√° detener a Lourdes Mazorra L√≥pez, ganadora del Premio Celestino de Cuento, en su XX edici√≥n. Con ese lauro ‚ĒÄque por tercer a√Īo consecutivo gira las miradas a Camag√ľey‚ĒÄ ella da riendas sueltas a sus deseos de narrar.

En el 2018 curs√≥ el prestigioso Centro de Formaci√≥n Literaria Onelio Jorge Cardoso, donde estuvieron, en a√Īos diferentes, las coterr√°neas Evelin Queipo y Martha Acosta, merecedoras del Celestino 2017 y 2018, respectivamente.

Lourdes domina lenguajes de medios diferentes y de todos se aprovecha para cumplir los impulsos y los sentidos que la escritura ha ido tranzando desde su ni√Īez y que ha perfilado en la temprana juventud.

Trabaj√≥ como periodista de la Oficina del Historiador de la Ciudad de Camag√ľey, y se mantiene como colaboradora de Televisi√≥n Camag√ľey desde su etapa de estudiante de periodismo.

Guionista y productora del documental Soy Maravilla, dirigido por Norlys Guerrero Pi, con quien comparte las intensidades del amor por las imágenes y también coincide en la sección de audiovisuales de la Asociación Hermanos Saíz.

A sus 26 a√Īos tiene grandes esperanzas con el mundo literario en el que se abre paso con talento y honestidad.

Con Rubén Rodríguez González en el Premio Celestino de Cuento/Tomada del Facebook de la entrevistada

 

Nuestro pretexto para conversar fue tu premio Celestino 2019, si ya lo tienes, ¬Ņqu√© esperas para cre√©rtelo?

El Celestino no me lo esperaba. Se presentaron 20 cuadernos. Luis Yuseff y Norge Labrada me preguntaban ‚Äú¬Ņest√°s contenta?‚ÄĚ, yo a√ļn estaba asimil√°ndolo. Los premios tienen dos cosas: comienzan a hacerte visible, te abren puertas; y por el otro lado son un impulso porque puedes publicar y quieres seguir trabajando, m√°s fuerte que antes.

Ganas con Las fauces, ¬Ņnos adelantas algo?

Las fauces es un libro de nueve relatos desde la perspectiva femenina, aunque en algunos el narrador sea masculino. Es un libro incipiente que indaga en las significaciones para el ser humano de la p√©rdida y el dolor, desde la muerte f√≠sica hasta otros tipos de p√©rdidas en lo espiritual, psicol√≥gico y familiar. Trabaj√© mucho las atm√≥sferas y la construcci√≥n de los personajes, todos da√Īados de alguna manera. Siempre tengo que conocer a mis personajes, su pasado, presente y futuro, aunque despu√©s toda esa informaci√≥n no quede en el cuento, pero es importante para el desarrollo de la historia. Yo vivo la historia. La edici√≥n empieza en agosto. Saldr√° para la Feria del Libro del 2021. Me siento agradecid√≠sima de Ediciones La Luz y su equipo de trabajo.

¬ŅEstaban iniciados cuando cursaste el Centro Onelio?

No. Dicen que a algunas personas les da el bloqueo ‚ÄúposOnelio‚ÄĚ, al no poder escribir por sentirse agobiados por todo ese contenido recibido en el centro. A m√≠ el ‚ÄúOnelio‚ÄĚ me abri√≥ a√ļn m√°s. Entr√© con tres cuentos, que no son con los que gan√© la beca El caballo de coral ni tampoco los de este cuaderno, excepto No me olvido de tu cuadril. El ‚ÄúOnelio‚ÄĚ me regres√≥ a la realidad con muchas ganas de escribir y de hacer.

Ten√≠as reservada la sorpresa de la beca, ¬Ņqu√© te propusiste con El caballo de coral?

Con la beca de creación intenté ser un poquito más ambiciosa. Mi proyecto no fue de cuentos aislados. Aun cuando los puedas leer de manera separada, aspiro a que tengan el hilo conductor de sus personajes. Así funcionará también como un juego, y si empiezas por el relato del medio no necesitarás entender la historia precedente o la que sucederá. Me emociona jugar con la escritura, quiero entender y luego crear mis propios significados, creo que el divertimento es muy importante cuando se trata de algo tan serio como la literatura. Este proyecto es ambicioso, por eso sigo trabajando.

Lourdes Mazorra con Heras León/ Foto:Cortesía de la entrevistada

 

¬ŅAsumes la narrativa como gimnasia de estilo?

No se puede dejar de escribir aunque todo lo que escribas no es publicable o mucho despu√©s lo deseches, tampoco se puede tener miedo a eliminar lo que no sirve, porque el estilo llega con los a√Īos y la experiencia, es una b√ļsqueda incesante. Me siento c√≥moda en la narrativa. Para m√≠ el cuento es un trance en el cual el punto final viene siendo el ‚Äúevoh√©‚ÄĚ del ‚Äúorgumio‚ÄĚ cortazariano. Yo entro en trance cuando escribo, no puedo parar, y casi todos mis textos tienen un aliento po√©tico. Cuando me toc√≥ leer en p√ļblico en el Centro Onelio, Eduardo Heras Le√≥n me aconsej√≥ escribir un cuento m√°s seco, porque me sale mucho la poes√≠a, pero luego me alent√≥ hablando sobre Dulce Mar√≠a Loynaz y Julio Cort√°zar. Se trata de escribir y escribir.

¬ŅPor qu√© recomiendas tanto el Centro Onelio?

El Centro Onelio te acorta y te alarga el camino. Llegas desprevenida pensando que sabes mucho de literatura o que estabas leyendo con orden en tu vida, y no. El Centro Onelio te va creando pautas, incluso en la b√ļsqueda del estilo recomienda autores, da t√©cnicas y herramientas. Pero al mismo tiempo alarga el camino porque abre much√≠simas puertas y comienzas a ver todo de manera distinta, a leer de manera distinta, a cuestionarte la realidad y a pensar en otros temas. A buscar ese poder de imantaci√≥n que el cuento deber√≠a tener, como dice Francisco L√≥pez Sacha. Todo aspirante a escritor deber√≠a optar por el Centro Onelio. Para m√≠ fue la primera experiencia de leer algo en p√ļblico. Influye a la hora de aceptar cr√≠ticas o de ir construyendo tu propio relato en grupo. Adem√°s, es invaluable la oportunidad de recibir clases de escritores como Heras Le√≥n, Ra√ļl Aguiar y Sergio Cevedo.

Una cosa importante es el talento y otra, la gente que te impulsa, ¬Ņa cu√°les camag√ľeyanos agradeces de primero?

A la escritora Oneida Gonz√°lez. Le escrib√≠ a ella cuando supe la noticia del Celestino. ‚ÄúTe ganaste un premio‚ÄĚ, algo as√≠ le puse, porque Oneida fue quien me habl√≥ del Centro Onelio cuando yo ten√≠a 19 a√Īos, y lo curs√© a los 25. Hizo las primeras cr√≠ticas a mis primeros cuentos y lo sigue haciendo con honestidad y cari√Īo. Tambi√©n agradezco a Obdulio Fenelo, el primer camag√ľeyano que gan√≥ el Premio Celestino en 2006, cuando se concursaba con un cuento. √Čl siempre me dice que leer es la comida de los escritores y escribir, el ejercicio diario. Pero de todos los agradecimientos, empiezo por mi familia, a ella lo primero.

Lourdes Mazorra en el Centro Onelio/Foto: Cortesía de la entrevistada

 

Te he visto en varios espacios tocando el tema pol√©mico de la literatura y el periodismo. Eres periodistas, ¬Ņc√≥mo te gustar√≠a ser mirada en ese gremio de escritores que a√ļn no cuenta al periodismo como literatura?

Como una periodista que escribe o como una escritora que hace periodismo. No hay diferencias para m√≠. Siempre he tenido claro que yo quiero escribir. Me suger√≠an estudiar Filolog√≠a en La Habana y yo pens√© en Ernest Hemingway, Gabriel Garc√≠a M√°rquez, Alejo Carpentier, Jorge Ma√Īach… la lista ser√≠a interminable. Muchos de los grandes escritores ejercieron el periodismo. En esta profesi√≥n tambi√©n he encontrado herramientas para narrar. Me alegr√≥ ver en el evento del ‚ÄúCelestino‚ÄĚ a muchos periodistas, entre ellos, en el jurado, a Rub√©n Rodr√≠guez, ganador de importantes premios nacionales y editor del peri√≥dico Ahora, de Holgu√≠n. Aunque esta pol√©mica se ha ido superando, lamentablemente hay quienes todav√≠a te enganchan un cartel.

Llenar una planilla contigo no es f√°cil. Entraste a la AHS por la secci√≥n de audiovisuales, y bien que pudieras estar en la de literatura o en la de cr√≠tica e investigaci√≥n. ¬ŅC√≥mo lo resolvemos?

Sobre todas las cosas quiero escribir, pero no voy a dejar de hacer audiovisuales porque me interesa desde el guion y la producci√≥n, la paso bien, son retos que me pongo. No quiero dejar de asumir proyectos desde el documental porque el documental es una manera tambi√©n de narrar. Oneida me dec√≠a: de vez en cuando suelta el libro y ve una buena pel√≠cula, porque las pel√≠culas te ense√Īan tambi√©n a narrar para la escritura. Es verdad.

La Asociaci√≥n en Camag√ľey te tiene entre sus j√≥venes de vanguardia, ¬Ņte satisface eso?

Si el ‚ÄúOnelio‚ÄĚ me abri√≥ puertas desde la escritura, la AHS me ha dado la posibilidad de participar en eventos, de compartir entre los j√≥venes y tambi√©n para llegar a otros lugares. La AHS es imprescindible para los j√≥venes que queremos hacer arte, y para publicar ofrece muy buen espacio para empezar.

En el Premio Celestino de Cuento/Tomada del Facebook de la entrevistada

De la indestructibilidad del telar (+ poemas)

Del telar la urdimbre, la tensi√≥n del hilo, la cosa figurando en el bastidor. ¬ŅC√≥mo nombrar entonces la ciudad, la transfiguraci√≥n de las cosas tan cotidianas y tan poco conocidas? ‚Äúel sonido inca, despu√©s, quedan enormes puntales‚ÄĚ: la g√©nesis, el alud de fonemas urdiendo la palabra tela. No habr√° vacuidad posible para los versos-tejidos que les presento.

Habiendo leído Telar, de Daniel Duarte de la Vega, solo resta decir que de la sintaxis de este telar difiero entonces lo de simpleza, y veo su interior: de la tela el lenguaje, del telar lo indestructible, lo imperecedero infinitamente, lo que arma y desarma, pero es esencialmente lo indestructible esa capacidad omnisciente de las cosas.

En la obra de Daniel, no solo sus palabras tan bien colocadas, todo su sonido, sino esa fe terriblemente cierta en las cosas que no vemos, esa ‚Äúacumulaci√≥n fastuosa de posibles se√Īales‚ÄĚ. Dice Harold Bloom que ‚Äúcreer significa liberar el elemento indestructible que hay en uno mismo, o m√°s exactamente, ser indestructible, o m√°s exactamente, ser‚ÄĚ. En efecto, en el libro de poemas Telar asistimos a conocer el yo m√°s profundo en lugar de la psique fragmentada. La esencia. El telar que somos. La urdimbre necesaria.

Como si la palabra transgredir no tuviera obcecadas las entra√Īas, y en su giro sem√°ntico se descubra castigada por todo verso potente, as√≠ de peligrosa y bella ser√° la ciudad que ‚Äúespera ser transgredida‚ÄĚ, la ciudad llena de s√≠mbolos tejida por Daniel Duarte en este libro. La paciencia (pienso en la paciencia como m√©todo de conocimiento kafkiano), tambi√©n parece advertirse en estos poemas desde una distancia responsable: observar pacientemente el mec√°nico gesto del telar, y ser para siempre con el cosmos.

He aqu√≠ entonces la indestructibilidad del telar, lo pertinente de la simbolog√≠a tela-ciudad-naturaleza-hombre-miseria-urdimbre-cosmos que se mezclan para formar la ontolog√≠a de las cosas pr√≠stinas, o al menos las cosas m√°s com√ļnmente olvidadas.

Las frases entrecomilladas son de Daniel Duarte de la Vega. Telar (Poesía). Premio Pinos Nuevos 2018. Editorial Letras Cubanas, 2018. La Habana, Cuba. (Disponible en librerías de la capital cubana). Daniel Duarte también fue merecedor de Calendario 2018 con Las Transiciones (Casa Editora Abril).

 

Poemas de Daniel Duarte de la Vega

la ciudad -transgredida- coquetea con uno cruz√°ndose de brazos; ¬ętodo es un ejercicio, dice, un grosero ejercicio de irrumpir en la piedra¬Ľ.

obsesionado entonces, bajo el c√°lido asfalto de su lengua materna arde el ojo y escucha, reflexiona -inclinado- sobre la actividad fren√©tica que el pesamiento suele dejarle a uno en el est√≥mago, ve que en la telara√Īa psicol√≥gica de una imagen cualquiera prevalece su enigma; y en la piedra, tatuadacon esa tinta china: ¬ęla nada universal¬Ľ -su pared psicol√≥gica-: otra ciudad que espera para ser transgredida.

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del lenguaje su aspereza, sus rendijas clausuradas, la imagen lábil y cruenta revolviéndose en la nada; también la doble explanada por sobre los arrabales, la letra exhibe canales, brotes de ámbar: ¡palidez!, el sonido inca, después, quedan enormes puntales.

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dentro del grito est√° el hilo temporal que lo atraviesa (el susrro, contenido) y el j√ļbilo en la certeza. mientras, invaden fluidos de plantas ornamentales, la embriaguez brota a raudales, sobre la espera !la letra!, tan obstinadas penetran o bien tan accidentales.

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del hilo blanco a la m√°quina (terca como la locura) se ha transformado en usura el calor, la mano err√°tica. ¬Ņqu√© nos confunde y nos cura? las espirales se invierten tal como el hilo o la suerte de signos que se bifurcan, y hacia la m√°quina apuntan igual la vida y la muerte.

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sabiendo como cuestan las grandes decepciones hemos sido también parte de ellas.

cierta luz anodina se multiplica as√≠ y esplende y en la grieta infalible de esas oscilaciones (tan emocionales) resplandecen fragmentos, una estr√≠a que irradia cierta hospitalidad. all√≠ anidan se√Īales demasiado precisas, canta el pez azaroso su canci√≥n infinita y el rid√≠culo muerde su pedazo de pan, all√≠ la ira escupe sobre esa cuerda floja (sin apenas saberlo), sobre esa superficie que tampoco es real.


‚ÄúNo construyo universos cotidianos, sino nuevas realidades‚ÄĚ

Taimi Dieguez Mallo despert√≥ mi inter√©s en aquellos a√Īos ‚ÄĒno tan lejanos, pero s√≠‚ÄĒ en que ambas compart√≠amos las aulas del Instituto Superior de Arte. Desde entonces, Taimi ha crecido como autora y se ha esforzado por mostrar una po√©tica donde la mujer y la madre aparecen como epicentros, ra√≠ces de sentido que han enrutado su escritura. Entrevistarla, es pretexto para conversar con la amiga y la creadora.

 

La madre, la matria y las figuras femeninas son parte indiscutible de tu escritura. ¬ŅC√≥mo has ido construyendo a la dramaturga que eres?, ¬Ņc√≥mo estos temas han llegado a ti?

Mi historia de vida me ha propiciado hablar sobre la figura femenina y, en especial, sobre la madre. Yo perd√≠ a la m√≠a siendo ni√Īa, por lo que a trav√©s de la escritura y la creaci√≥n he reinventado esta relaci√≥n, ya bien para saldar esta ausencia o para profundizar en el fen√≥meno de la maternidad, y del sistema de relaciones que se establece entre las madres y sus hijos; si bien nuestra sociedad, por m√°s patriarcal y machista que sea, sigue teniendo a la madre como fuente de vida y alimento. Es en realidad esto lo que me interesa: las potencialidades creadoras de una mujer. Al menos, es de esto de lo que ahora me ocupo. Quiz√°s a la vuelta de unos a√Īos me preocupen otras cuestiones. Pero creo que es muy dif√≠cil abandonar algo tan complejo como es la creaci√≥n. ¬ŅQu√© creamos? ¬ŅC√≥mo lo hacemos? ¬ŅPara qu√© lo hacemos? Son preguntas filos√≥ficas, si tomamos la creaci√≥n como existencia. En resumen, creo que soy una autora que se ocupa sobre la posibilidad de nacer, de ser‚Ķ con esto quiero decir: elegir nuestro propio destino.

 

¬ŅCu√°ndo y c√≥mo supiste que quer√≠as ser dramaturga?

Decido estudiar dramaturgia porque quer√≠a cursar estudios en una escuela donde me ense√Īaran a escribir bien, donde me cultivara como artista. Pensaba apropiarme de las herramientas dram√°ticas para perfeccionar mi narrativa y mi poes√≠a, que fueron los primeros g√©neros en los que incursion√©. Pero antes de escribir y encontrarme con el mundo de la literatura, hice teatro como aficionada y fui por alg√ļn tiempo instructora de arte. Por esto, el teatro me era familiar.

 

Los hechos de la vida, oscuros o esplendentes, ¬Ņsirven como material dram√°tico?, ¬Ņde qu√© manera resemantizas la existencia para escribir tus propias obras?

Cuando escribo una obra ‚ÄĒdram√°tica, narrativa o simplemente un poema‚ÄĒ lo hago porque hay algo que quiero decir, algo que he descubierto o intento descubrir; por eso mismo lo escribo, para verlo. Ese ‚Äúalgo‚ÄĚ puede ser cualquier cosa que tenga que ver conmigo, con mi vida y mi relaci√≥n con el mundo. No escribo desde otro lugar que no sea desde m√≠, como creo que les sucede a todos los artistas. Lo interesante, en cada caso, es la estrategia que seguimos para crear. En mi caso, me interesa la fusi√≥n de las realidades, la hibridaci√≥n, lo ambiguo, lo po√©tico. Y esto porque me importa la propia creaci√≥n como tema de creaci√≥n, as√≠ como hay dramaturgos interesados en mostrar con su obra los propios procedimientos del teatro y se sirven de una estrategia metateatral, o quienes prefieren los t√©rminos de la autoficci√≥n o teatro documental. Yo acudo m√°s a la poes√≠a.

 

Muchos de tus personajes viven en mundos de cruda belleza. Incluso dentro de sus oscuridades se ve lo hermoso. ¬ŅPor qu√©? ¬ŅQu√© universos te interesa construir, nuclear, mostrar?

La vida nunca ha sido para los humanos en blanco y negro. La vida est√° llena de colores, tonalidades, matices, texturas, vol√ļmenes; en fin, la forma de la vida puede ser sorprendente. Generar sorpresa, asombro, misterio, es algo que me cautiva en la creaci√≥n. Por ello no construyo universos cotidianos, o al menos, intento distanciarme de la cotidianidad, aunque una historia pueda desarrollarse en un edificio multifamiliar, en nuestros d√≠as y el conflicto de los personajes ser el m√°s mundano. Yo logro conducir esta realidad por los caminos de la poes√≠a, que me permite generar lo ins√≥lito, decir sin ilustrar, sino produciendo nuevas realidades. Por ejemplo, en una obra como Manzanas sobre la nieve. Drama semiepistolar, no puede el lector esperar que estas manzanas sean rojas o verdes, tendr√° que prepararse para verlas de otro color.

 

A qu√© tributas primero, ¬Ņa la escritura o a la escena?

Primero tributo a la escritura, porque como dice el maestro Juan Mayorga: dirigir es escribir sobre la escena. Pero también porque me siento más lista para asumir la página en blanco que la escena vacía. Quizás es una cuestión de formación, de entrenamiento. Sin embargo, los dos mundos son electrizantes, cuando uno se abre camino por ellos.

 

En 2018 obtienes Premio Literario ‚ÄúHermanos Loynaz‚ÄĚ por el libro de cuentos Piedras a los varones. Al parecer tu escritura se enrumba tambi√©n hacia la narrativa, ¬Ņllegar√°s a la poes√≠a y a otros g√©neros?

Piedras a los varones es una deuda que ten√≠a con la narrativa que, junto a la poes√≠a, fueron mis g√©neros de entrada a la literatura. Es un libro de cuentos que estuve escribiendo por a√Īos, incluso antes de entrar al ISA. No son esos primeros cuentos de la vida, ya hab√≠a ensayado antes, cuando curs√© el Centro Onelio. Estos cuentos los escrib√≠ sinti√©ndome ya m√°s confiada como narradora y est√°n contaminados por el teatro, por las voces de los personajes, por sus mon√≥logos o di√°logos internos, por las acotaciones, por la multiplicidad o simultaneidad de espacios. Tambi√©n hay un coqueteo con la ep√≠stola y, sobre todo, una fuerte presencia de la poes√≠a, del lenguaje po√©tico. Yo quer√≠a escribir cuentos en los cuales se cruzasen otros g√©neros literarios. Los temas fundamentales son la muerte, la violencia, la soledad, el sexo, tratados desde el deseo de los personajes por vivir, personajes, por lo general, femeninos y j√≥venes. Y s√≠, pienso seguir escribiendo narrativa, me gustar√≠a mucho hacer una novela. Nunca he dejado de escribir poes√≠a pero no la he publicado, no he tenido esa suerte.

 

La idea de llevar tus propios textos a escena, ¬Ņc√≥mo nace y qu√© experiencias te ha reportado hasta ahora?

Llevo mis textos a la escena, en primera instancia, para que se conozcan. Lo contradictorio es que no los llevo tal cual, porque cuando creo en la escena, me gusta vivir un proceso de descubrimiento, como en el papel. Por tanto, no puedo reproducir mi obra tal cual. Mi paso por la escena, que todavía es muy breve, me ha valido para comprender que en cualquier acto de creación, el artista tiene, como más importante deber, el de decidir. El artista tiene que decidir qué hace, cómo lo hace y para qué, y debe ser coherente con sus decisiones. Ahora bien, nunca debe renunciar a la posibilidad de experimentar.

 

¬ŅCrees que la escena cubana actual es compatible con todo tipo de escrituras o existen algunas que quedan marginadas?

Si hay alguna escritura marginada es porque el autor no ha sabido moverla hacia las tablas. El autor no puede encerrarse en la soledad de su escritorio, a no ser que no le interese llegar a la escena o a una simple lectura dramatizada. Yo, generalmente, hago teatro con mis amigos, aunque he tenido la suerte de querer ser estrenada por Teatro El misterio, que dirige Delia Coto.

 

¬ŅQu√© narradoras, poetas y dramaturgas te interesan?

Me gusta mucho Virginia Woolf, su novela Las olas y Orlando las envidio, en el buen sentido de la palabra. También me gustan mucho las poetas Emily Dickinson, Elizabeth Bishop y Dulce María Loynaz.

 

¬ŅEn qu√© momento creativo de tu vida te encuentras y cu√°les son tus horizontes m√°s pr√≥ximos de escritura?

Ahora mismo estoy pr√≥xima al estreno de Con la ropa de mi madre. Obra para ser dicha por el perro hembra, que hago en colaboraci√≥n con Nadianys Boudet. Esta obra tambi√©n ver√° la luz por Ediciones Matanzas este a√Īo. Y estoy reescribiendo un texto dram√°tico sobre el inicio de las guerras de independencia, que tambi√©n ser√° mi pr√≥ximo proyecto para la escena, en colaboraci√≥n con un artista visual.