narrativa


La poesía, metafísica de la palabra

La creaci√≥n de Eduardo Herrera Baullosa es una isla que navega de puente a puente. Extiende sus hilos y anuda sus telas. Nuestra amistad dura ya m√°s de una d√©cada. Para m√≠, siempre ha sido un privilegio formar parte del mundo p√ļblico de su poes√≠a y del mundo privado de sus afectos. Esta entrevista es la invitaci√≥n para conocer al escritor que, gota a gota, construye la metaf√≠sica de la palabra.

En tu poes√≠a, ¬Ņc√≥mo se perciben las transiciones? ¬ŅDe qu√© manera esto afecta, cambia o moviliza la palabra?

Cuando hablas de ‚Äútransiciones‚ÄĚ asumo que te refieres a la evoluci√≥n del poeta, las condicionantes que lo definen y potencian, y su propia obra. La mayor√≠a de los artistas desarrollan su trabajo anclado a las vivencias. Desde lo general y lo interactivo ‚ÄĒinmerso en los otros y en el todo‚ÄĒ se llega a lo particular, a una ‚Äúevoluci√≥n‚ÄĚ o progresi√≥n org√°nica-dial√©ctica del trabajo creativo. Mi poes√≠a no est√° exenta de esa influencia. Surge de los derroteros del d√≠a a d√≠a, del sujeto/objeto sumergido en la experiencia del transcurrir y el devenir, evitando as√≠ poner pie forzado a la evoluci√≥n del discurso.

Hasta donde he sido capaz de especular y entender del proceso creativo, de su idiosincrasia y su condici√≥n impar, encuentro que en alg√ļn punto siempre convergen el espacio como definici√≥n de lo general y del contexto; y lo espiritual como un involuntario instinto que no alcanzo a describir, pero que identifico con esa organizaci√≥n diat√≥nica de la que hablabas. Es una cualidad plurisignificativa y, ¬Ņpor qu√© no decirlo?, muchas veces ambigua, que crea y moviliza la palabra.

¬ŅC√≥mo ves, desde la distancia, a la Cuba po√©tica actual?

Como toda aventura creativa, la poesía cubana actual tiene de todo un poco. Tiene de trascendente y de bueno, de regular, y de muy malo o no-poético, como fenómeno complejo que es cualquier creación.  

Si la ‚Äúdistancia‚ÄĚ es ese espacio o intervalo de lugar o de tiempo que media entre dos cosas o sucesos, no creo que exista de manera consciente en la po√©tica actual‚Ķ como en ning√ļn otro ejercicio creativo con independencia de donde se realice. Parecer√≠a una contradicci√≥n.

Retomamos lo que te dec√≠a en la pregunta anterior sobre la importancia de lo contextual como influencia del imaginario creativo del artista; solo que aqu√≠ se permite sumar al contexto, la esencia cultural, sus influencias hist√≥ricas y familiares, la importancia de la lengua madre como derrotero del pensamiento, en definitiva, eso que llamamos rasgos de identidad cultural tan discutidos y teorizados pero que, en ning√ļn caso, niegan lo particular que nos define.

Los poetas de origen cubano, aun cuando no residan en la isla, tambi√©n forman parte ‚ÄĒlo acepten o no‚ÄĒ de esa po√©tica de la que hablas. Participan de ella, la enriquecen o la desnutren, pero est√°n presentes. No creo que la identidad cultural que forma parte del fen√≥meno po√©tico se circunscriba a las fronteras geogr√°ficas. El pensamiento cubano no es solo aquel que se genera en la isla. La particular forma que adquiere all√≠ donde est√©, lo hace f√°cilmente identificable.

¬†¬ŅEs dif√≠cil insertarse en un panorama po√©tico diferente al cubano?

Es dif√≠cil insertase en cualquier panorama. Muchas veces el tal ‚Äúpanorama‚ÄĚ no existe, o la voluntad particular o colectiva no facilita la inclusi√≥n. El entendimiento, el respeto y la comuni√≥n entre seres humanos, m√°xime si son artistas, es muy compleja, multifactorial y no siempre inclusiva.

¬ŅQu√© define, seg√ļn tu criterio, a un buen o mal poeta?

Se es poeta o no se es. Lo digo sin poder explicar el por qu√© de mi afirmaci√≥n; es instinto. La poes√≠a se escribe a s√≠ misma siempre desde la m√°s absoluta sinceridad. En ese evento l√ļcido que es la creaci√≥n po√©tica no hay una regla que aplique y defina calidades mesurables.¬† Dulce Mar√≠a Loynaz dice ‚Äúla poes√≠a no es estudio, sino inspiraci√≥n; no es t√©cnica, sino estado an√≠mico‚ÄĚ. Por ese rumbo ir√≠an los tiros, aunque reconozco que no concuerdo completamente con la definici√≥n.

Se define la no-poes√≠a como el desenlace sin principio, la complacencia en la mediocridad: la peor de las iron√≠as, el desequilibrio hacia lo ‚Äúnegativo‚ÄĚ que lo corrompe todo, la imitaci√≥n, la superficialidad, el af√°n de ser poeta porque as√≠ me parece, el vac√≠o, pero sobre todo la falta de sinceridad visceral que debe ser reconocida en la obra escrita. El fingimiento po√©tico, y no precisamente del que hablaba Pessoa, no es poes√≠a.

CORTES√ćA DEL ENTREVISTADO

¬ŅSe alaba siempre, en los c√≠rculos intelectuales, lo que es de calidad, o nos dejamos llevar por las modas literarias de turno?

Los c√≠rculos intelectuales son necesarios. Re√ļnen a los que as√≠ se definen y en este caso se puede hablar de calidad en t√©rminos contables. El trabajo que realizan es un ejercicio te√≥rico-comparativo, subjetivo, pero tambi√©n cient√≠fico‚Ķ algo imprescindible a la hora de conceptualizar y preservar la menor√≠a creativa, no solo po√©tica. La aceptaci√≥n o no de sus tesis, la influencia que pueden tener en nuestros trabajos, la sacralizaci√≥n de tal o m√°s cual obra o poeta y su aceptaci√≥n como ciencia constituida, es ya decisi√≥n muy personal.

No dejo de reconocer que en muchas ocasiones se pondera a alguien por razones que nada tienen que ver con la calidad de su obra, y sí mucho con un degenerado concepto de la amistad o los intereses más mezquinos. Cuando esto ocurre, dichos círculos se transforman en excluyentes. De tal manera, concursos, publicaciones y reconocimientos pueden convertirse en espaldarazos que dejan mucho que desear.   

Las modas (o tendencias) visualizan, dan nombre y agrupan a un determinado universo creativo dentro del espacio-tiempo en que se desarrollan. Seguirlas, sentirse identificado con ellas, ofrece seguridad y seduce. En muchos casos puede servir como influencia positiva. Vestirse o no con el estilo del momento no es un problema; lo peligroso es carecer de un cuerpo creativo primigenio y real, y seguir estas modas seducidos por la imitaci√≥n, por la copia de formas servidas como √ļnico veh√≠culo que garantiza el √©xito. Es un disparate y se nota. La mejor materia prima est√° en el mestizaje. Seguir una moda para llamar la atenci√≥n, para caerle bien al ‚Äújefe de dise√Īo de turno‚ÄĚ, no es el camino. ¬†

En la poes√≠a de hoy, ¬Ņsientes que existe levedad cuando se escribe? ¬ŅHay descuido? ¬ŅHay falta de rigor y de disciplina?

Si te refieres a la poes√≠a cubana actual, y levedad se interpreta como vacuidad o superficialidad en la palabra y la forma, hasta donde he podido leer, creo que s√≠. Hay un poco de eso. Bastante, podr√≠a decirse. Pero tambi√©n en la poes√≠a anglosajona, en la iberoamericana, en la asi√°tica, en casi todas las formas de expresi√≥n art√≠sticas. Nadie est√° exento de esto. Puede que se exprese como parte de ese fen√≥meno de transici√≥n que siempre ocurre en las primeras d√©cadas de los siglos. Al acrecentarse las contradicciones es inevitable la ruptura con lo heredado. En esa b√ļsqueda por una nueva voz que sustituya lo que ya no satisface, dentro del subconsciente po√©tico-colectivo, la vacuidad puede ladrar, pero al final no muerde.

No se puede descuidar lo que no se conoce, lo que no entendemos. Las  generaciones del cambio se niegan a cargar con lo que a su entender ya no funciona. Este tipo de fenómenos de sustitución y desalojo, de enfrentamiento entre el pasado-reciente y el presente-futuro no es delicado ni democrático, pero sí masivo… y la masividad es directamente proporcional a la vacuidad.

Debido a este mismo fen√≥meno, rigor, disciplina y otros conceptos, tal y como los conocemos, tambi√©n van cambiando. Ya no llenan las expectativas como m√©todos confiables o eficientes. En los √ļltimos 30 a√Īos, el ritmo de la vida, as√≠ como la b√ļsqueda de nuevos triunfos y sistemas de valores, se ha acelerado. Vivimos en una sociedad heredera del exhibicionismo de los a√Īos 60 del pasado siglo. Hoy ya somos eminentemente voyeristas, con lo positivo y negativo que eso implica. Es l√≥gico que los m√©todos tradicionales no rindan eficientemente o no signifiquen nada. Eso que llamas rigor, disciplina ‚ÄĒyo voy a a√Īadir √©tica‚ÄĒ se reinterpreta, se reinventa para satisfacer al nuevo individuo. ¬ŅDe qu√© forma afectar√° a la literatura? No tengo la m√°s m√≠nima idea. ¬ŅHacia d√≥nde nos llevan? Ya lo dir√°n los te√≥ricos del futuro.

¬ŅEs mesurable la calidad de un poeta o escritor? ¬ŅCu√°l ser√≠a esa medida?

La poes√≠a es la metaf√≠sica de la palabra. Nos precede y nos trasciende, no puede cuantificarse. El poeta materializa esa propiedad excepcional del pensamiento con la palabra y no es m√°s que un instrumento. Nadie tiene la capacidad para hacer de esa certeza algo matem√°tico. Aunque en m√ļsica se utilice la forma, no creo en la mensurabilidad del arte.

¬ŅC√≥mo medir la calidad de Cervantes frente a Eur√≠pides? ¬ŅC√≥mo poner a Tolst√≥i sobre Virginia, la genialidad de Verdi en supremac√≠a frente a Wagner, la cualidad suma de la creaci√≥n del Giotto al compararlo con Kandinsky? ¬ŅQui√©n es m√°s o menos genio, qui√©n es m√°s o menos m√ļsico, poeta, escrito o pintor?

Siempre te hab√≠a conocido como poeta pero, en los √ļltimos a√Īos, te has movilizado hacia nuevas rutas, en este caso las narrativas. ¬ŅDe d√≥nde parte ese nuevo impulso y qu√© lo condicion√≥?

No es precisamente nuevo, siempre he tratado de llevar la narrativa y la poes√≠a a un mismo ritmo. Como bien sabes, t√ļ que incursionas en m√°s de un g√©nero, creo que en todos no hay lindes definidos.

Cuando ese espacio entre realidad y ficci√≥n se vuelve una obsesi√≥n hay que escribirlo. Es cierto que la forma cambia de un g√©nero al otro, pero el ideal existencial es com√ļn. As√≠ me expreso tanto en poes√≠a como narrativa. Gracias a la frontera cada vez m√°s imprecisa de los g√©neros ‚ÄĒque ya ven√≠an desdibuj√°ndose desde principios del XX y que en la actualidad se tornan cada vez m√°s vagas‚ÄĒ mi escritura se ha vuelto m√°s plural y arm√≥nica, y me siento m√°s libre.

Mi narrativa, al igual que mi poesía, siempre ha tenido como centro al individuo: las contradicciones de su mundo físico-existencial, su natural brutalidad, su propensión al caos pero también a lo sublime. Desde la ambivalencia, desde el observador/observado, trato de ser abierto y dinámico a la hora de escribir lo poco que sé de la vida… y trato también de significarla. Lo poético presta ironía, cierta profundidad de palabra a los gestos y actitudes, a las contradicciones que nos definen.

Tu primer texto fue publicado hace pocos a√Īos. Desde entonces, y a cargas con la siempre cuestionable ‚Äúlegitimidad‚ÄĚ que un libro otorga, ¬Ņhas sentido que algo ha cambiado en tu trabajo? ¬ŅPiensas en el p√ļblico a la hora de escribir, o sigues gui√°ndote por el instinto del gusto y ritmo propios?

Como bien dices, mi primer libro en solitario tiene poco tiempo. Verme como √ļnico protagonista en la portada y contraportada, en la ‚Äútripa‚ÄĚ y en cada parte de ese rect√°ngulo de papel y cart√≥n fue muy placentero. No tengo reparos en reconocer que me encanta ver mis libros publicados. Pero tambi√©n me pasa que el libro terminado y publicado no es el que m√°s amo, es como si le perdiera el gusto. Tal vez por eso siento el mismo compromiso que antes, el de mi instinto, el del amor absoluto hacia la obra nueva junto a la maldici√≥n de terminarla como un ejercicio de libertad categ√≥rica.

En poes√≠a, ¬Ņcu√°nto se le debe al lector?

Si te soy completamente sincero, le debo dinero a algunas tarjetas de crédito… al lector, nada. Ni en poesía ni en narrativa. Los lectores no son acreedores, ni siquiera son consumidores como le definen la mayor parte de las veces. El lector es un coautor, una parte imprescindible y activa del proceso literario. Con una participación del cincuenta por ciento, es un socio del que no se puede prescindir. Te lo digo como alguien que se siente más lector que escritor.

Como escritor has incursionado en la poes√≠a y la narrativa fant√°stica en algunas ocasiones. Lo surreal, no obstante, es para ti un epicentro del que parten las historias. Pero, ¬Ņla realidad y lo que existe tras ella son motivos de creaci√≥n para ti?

Tienes razón: la influencia de lo fantástico en parte de mi obra es indiscutible, en poesía me ha valido hasta un primer premio internacional. Pero más que esa realidad contada desde lo fantástico, es la realidad en sí misma la que más me apasiona deconstruir, apropiar, reinterpretar… en definitiva, convertir en ficción.

Siempre me ha gustado trabajar la visi√≥n m√°s subjetiva del mundo, y si lo surreal, el absurdo y lo fant√°stico enriquecen el imaginario literario que intento crear, pues no tengo ning√ļn reparo en mezclarlos.

Entre  la realidad y el mundo de los simulacros que es la literatura, el discurso debe tomar la apariencia que más convenga a las necesidades de la creación. Al margen de lo que se considere lícito, la convicción del autor deberá prevalecer.

¬ŅQu√© es la honestidad po√©tica y la √©tica para ti? ¬ŅNos hemos acostumbrado a vulnerarlas hasta el punto que ya no las reconocemos?

Como decía antes, una nueva forma va cristalizando, socializando y en ese proceso de revelación hay cosas que quedan en el camino o se expresan de manera diferente. Algunos conceptos se mantienen, pero su interpretación o expresión no serán iguales.  

Me imagino que tambi√©n te refieres a ciertas tendencias entre algunos colegas que desacralizan verdades y exponen sus mezquindades, arribismos, oportunismos, facilismos y casi todos esos ‚Äúismos‚ÄĚ que califican en sentido peyorativo. Existen, son parte de la vida, dir√≠a que hasta la enriquecen. Lo importante es la obra, su val√≠a, definida por esos valores esenciales que has mencionados, no el autor.

En mi opini√≥n, la honestidad es el asiento fundamental de lo literario, sustenta la autenticidad y el cuestionamiento, es comuni√≥n perfecta con la posteridad. El escritor probablemente sea el √ļnico ser humano que hace de su maldici√≥n ‚Äúun estado agudo de felicidad‚ÄĚ, ¬†como dir√≠a Clarice Lispector.


PRE-MORTEN: una forma de vida

Ven, mi caballo, a que te encinche: quieren

Que no con garbo natural el coso

Al sabio impulso corras de la vida,

Sino que el paso de la pista aprendas,

Y la lengua del l√°tigo, y sumiso

Des a la silla el arrogante lomo: _

Ven mi caballo: dicen que en el pecho

Lo que es cierto, no es cierto: (…)

¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬† ¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†(‚ÄúAcad√©mica‚ÄĚ)

Versos libres. José Martí.

 

No peco del instinto apolog√©tico de las rese√Īas literarias si digo que en el sistema editorial cubano hacen falta m√°s libros como Pre-Morten, de Yasmani Rodr√≠guez Alfaro. Como buena alumna que desech√≥ hace tiempo el aprendizaje reproductivo por el pensamiento, dar√©, como en las pruebas de la escuela mi Argumente su respuesta.

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El ruido incesante de las hachas (+ fotos)

El Premio Celestino de Cuento arribó a su aniversario 20 con la seguridad de ser uno de los certámenes más cotizados por los jóvenes narradores cubanos, quienes se asoman al pozo no precisamente en busca del agua, sino de los ecos del ruido de las hachas golpeando los árboles del bosque… el mismo ruido que permitía dormir a Celestino.

Nombrado as√≠ por Celestino antes del alba, novela pr√≠stina del escritor Reinaldo Arenas, la actual edici√≥n del Premio se realiz√≥ en Holgu√≠n del 17 al 21 de junio, dedicada en esta ocasi√≥n al aniversario 105 del natalicio de los escritores Onelio Jorge Cardoso y Julio Cort√°zar; y organizada por Ediciones La Luz ‚Äďreconocido sello de la AHS en Holgu√≠n‚Äď, la secci√≥n de Literatura de la AHS holguinera y el Centro Provincial del Libro y la Literatura.

Paneles, homenajes, conversatorios, lecturas… caracterizaron el presente capítulo de un Premio nacido en 1999 y que ha tenido entre sus ganadores a escritores como Rubén Rodríguez, Agnieska Hernández, Jorge Enrique Lage, Norge Céspedes, Luis Yuseff, Marvelys Marrero, Alcides Pereda, Liany Vento, Yordis Monteserín, Ariel Fonseca y Evelin Queipo.

 

Onelio, diga usted cómo

Foto: Carlos Rafael

El Sal√≥n ‚ÄúAbrirse las constelaciones‚ÄĚ, de Ediciones La Luz, acogi√≥ un panel dedicado a recordar al autor de Taita, diga usted c√≥mo y El hilo y la cuerda. Moderado por el escritor y editor Adalberto Santos, estuvo integrado por los narradores y poetas Manuel Garc√≠a Verdecia y Nelton P√©rez, y el investigador, profesor universitario y cr√≠tico literario y cinematogr√°fico Lino Ernesto Verdecia.

Para Garc√≠a Verdecia, Onelio (1914‚Äď1986) ‚Äútrabaj√≥ un lenguaje vern√°culo a partir de un personaje y sus posibilidades, pero que no llega a un mero criollismo. En su obra hay elementos que se cruzan en el destino de la persona y que van m√°s all√° de lo anecd√≥tico, pues se acercan a la condici√≥n humana, para hacernos ver c√≥mo somos, con las pasiones, los sentimientos propios. La p√©rdida de la inocencia, la angustia del hombre cuando se enfrenta a ciertas situaciones, son cuestiones presentes en sus cuentos‚ÄĚ, dijo.

‚ÄúNos es necesario leerlo y hacerlo sin prejuicio‚ÄĚ, enfatiz√≥ el reconocido intelectual holguinero.

Foto: Carlos Rafael

Por su parte, Nelton P√©rez, ganador del Premio Carpentier de Novela por Infidente, lament√≥ que varias generaciones de cubanos, especialmente los m√°s j√≥venes, no hayan le√≠do como es debido su obra, al solo existir viejas ediciones de sus cuentos. ‚ÄúDe alguna manera Onelio Jorge es nuestro Juan Rulfo‚ÄĚ, subray√≥.

Finalmente, Lino Verdecia record√≥, entre an√©cdotas, el momento en que siendo estudiante conoci√≥ a Cardoso y las dem√°s veces que compartieron en Santiago de Cuba y La Habana. ‚ÄúEra un orfebre de la palabra, de la conversaci√≥n y lo que escrib√≠a, de la √©tica y el respeto. Alguien tan t√≠mido, cordial y sencillo que no parec√≠a lo grande que era‚ÄĚ.

Foto: Carlos Rafael

Con voz singular en el ámbito cubano e hispanoamericano, su obra no solo representa la dura y cotidiana existencia de los pescadores, campesinos y obreros agrícolas en la Cuba de entonces, sino es un reclamo al derecho y la necesidad de esos hombres al pleno disfrute de otras vertientes de la realidad gracias a las posibilidades de la imaginación.

En su amplia producción destacan además, El cuentero, El caballo de Coral, Gente de pueblo, Caballito blanco, La cabeza en la almohada y Negrita.

 

Un cronopio llamado Julio Cort√°zar

Foto: Kevin Manuel Noya

La vida y obra del autor de Rayuela, Las armas secretas y Bestiario fue recordada en un panel moderado por el escritor y periodista Erian Pe√Īa Pupo e integrado por los reconocidos escritores Lourdes Gonz√°lez, Mariela Varona, Eugenio Marr√≥n y F√©lix S√°nchez.

Lourdes recorri√≥ su cercan√≠a literaria con Cort√°zar (1914‚Äď1984), partiendo de la lectura en su juventud de Rayuela, novela publicada en 1963 y obra central del boom latinoamericano; su trabajo en la edici√≥n de la poes√≠a de la argentina Alejandra Pizarnik, amiga de Cort√°zar; y la visita a su tumba en el cementerio de Montparnasse, en Par√≠s.

Foto: Kevin Manuel Noya

Mariela Varona se enfoc√≥ en ‚Äúlo fant√°stico‚ÄĚ de la literatura de Cort√°zar, a partir de cuentos como Casa tomada, publicado en 1946 en Anales de Buenos Aires, revista dirigida por Jorge Luis Borges. Mientras F√©lix S√°nchez coment√≥ la cercan√≠a de su obra con autores cubanos, su labor como traductor, el gusto por el jazz y el boxeo, entre otras cuestiones.

Finalmente, Eugenio Marr√≥n relacion√≥ a Cort√°zar con la Revoluci√≥n cubana y su cercan√≠a con ella, a partir de la visita en 1963 a La Habana, como parte del jurado del prestigioso Premio Casa de las Am√©ricas, y su v√≠nculo con reconocidos intelectuales como Hayd√©e Santamar√≠a, Roberto Fern√°ndez Retamar, Jos√© Lezama Lima y Ant√≥n Arrufat. Precisamente, un enjundioso pr√≥logo de Lezama Lima acompa√Īa la edici√≥n cubana de Rayuela, realizada por Casa de las Am√©ricas en 1968 y reeditada en 2018.

Foto: Kevin Manuel Noya

El ‚ÄúCelestino‚ÄĚ tambi√©n dedic√≥ un momento especial a recordar a Lydia Cabrera en su aniversario120, con un panel integrado por Eugenio Marr√≥n, Yasmani Castro y Pascual D√≠az. Otro panel, compuesto por Mariela Varona, Marvelys Marrero, Rub√©n Rodr√≠guez y Erian Pe√Īa, estuvo dedicado a la obra de Guillermo Cabrera Infante en su aniversario 90. Asimismo, al aniversario 22 de Ediciones La Luz se dedic√≥ un conversatorio, integrado por Luis Yuseff, editor jefe del sello, y el profesor universitario Manuel Alejandro Mart√≠nez.

 

Codas (el hacha contin√ļa cortando)

Foto: Kevin Manuel Noya

Varios libros fueron presentados en el ‚ÄúCelestino‚ÄĚ, entre ellos Hab√≠a una Bez (Ediciones Sed de Belleza, 2018), de Marvelys Marrero; El coraz√≥n desnudo (Letras cubanas, 2017), de F√©lix S√°nchez; Ventana al mar (Ediciones Luminaria, 2017), de Ariel Fonseca; Mar de invierno y otros delirios, de Alberto Garrand√©s; El ritual de las cabezas perpetuas, de Evelio Traba; y La mirada del ingenuo. Celestino antes del alba, de Yail√©n Campa√Īa, estos √ļltimos bajo la editorial La Luz.

Foto: Elier Cabrera

Otro momento peculiar dentro del programa del XX Premio Celestino de Cuento constituy√≥ la pe√Īa ‚ÄúPalabras compartidas‚ÄĚ, realizada en el Caf√© del Arte Joven, en la Casa del Joven Creador de la AHS holguinera. Entre la remembranza y el di√°logo, compartieron con los presentes Mar√≠a Liliana Celorrio, F√©lix S√°nchez y Nelton P√©rez, entrevistados respectivamente por Norge Luis Labrada, Rub√©n Rodr√≠guez y Mariela Varona.

Foto: Elier Cabrera

Las lecturas de narrativa también ocuparon un espacio protagónico, donde jóvenes y reconocidos narradores compartieron su obra, entre ellos Marvelys Marrero, Lourdes González, Rafael A. Inza, Luis Alfonso, Andrés Cabrera, Eduardo Pino, Robert Armas y Rey Neris.


Lourdes María Mazorra, Premio Celestino 2019

La joven escritora camag√ľeyana Lourdes Mar√≠a Mazorra L√≥pez obtuvo el Premio Celestino de Cuento en su XX edici√≥n con el libro Las fauces, seg√ļn el acta del jurado, integrado por F√©lix S√°nchez, Mar√≠a Liliana Celorrio y Rub√©n Rodr√≠guez, galard√≥n que se dio a conocer en el Sal√≥n ‚ÄúAbrirse las constelaciones‚ÄĚ de Ediciones La Luz, reconocido sello de la AHS en Holgu√≠n.

El jurado reconoci√≥ en Las fauces ‚Äúla buena construcci√≥n de sus personajes, las atm√≥sferas de los relatos, el aliento po√©tico que embellece las historias, lo que influye positivamente en el ritmo y la fluidez de las narraciones, as√≠ como la adecuada selecci√≥n del narrador‚ÄĚ.

Fotos: Kevin Manuel Noya
Fotos: Kevin Manuel Noya

 

Reconoci√≥, adem√°s, entre la veintena de t√≠tulos en concurso, los libros Cuesti√≥n de est√©tica, In√ļtiles puertas y La locura que nos define, cuyos respectivos seud√≥nimos son Zaratustra, Catalina de M√©dici y Gargant√ļa. As√≠ como la ‚Äúbuena concurrencia al concurso, la calidad general de los cuadernos, pruebas de la salud y el prestigio de este evento, crecido y consolidado durante dos d√©cadas‚ÄĚ, subraya el acta del jurado del Premio.

Presente en la premiación, Lourdes María Mazorra López, graduada del Centro de Formación Literaria Onelio Jorge Cardoso, recibió el diploma que la acredita como ganadora del XX Premio Celestino, y un grabado de la autoría del reconocido artista Cosme Proenza Almaguer.

Fotos: Kevin Manuel Noya
Fotos: Kevin Manuel Noya

 

Como parte de la cita fue presentado, por Adalberto Santos, el libro La m√°quina de recuerdos, de la tambi√©n camag√ľeyana Evelin Queipo, ganadora de la edici√≥n 18 del ‚ÄúCelestino‚ÄĚ.

La m√°quina de recuerdos es ‚Äúuna propuesta honesta de su autora que nos invita a reinventar nuevas realidades a trav√©s de historias que, dilatadas o breves, versan siempre sobre valores humanos trascendentales: la vida frente al trascurrir del tiempo, la entrega y el dolor como suprema muestra de amor, la ambici√≥n, que en su torrente puede llevarnos hasta el exterminio; todas ellas conservando el sabor √ļltimo de lo verdadero, como si alguien nos invitara, amablemente, a compartir sus m√°s deliciosas confesiones‚ÄĚ, leemos en la contracubierta del libro, con obra en portada del artista Dagoberto Drigg.

Fotos: Kevin Manuel Noya
Fotos: Kevin Manuel Noya

 

La XX edición del Premio Celestino se realizó en Holguín del 17 al 21 de junio y estuvo organizada por Ediciones La Luz, la sección de Literatura de la AHS holguinera, el Centro Provincial del Libro y la Literatura y la Promotora Literaria Pedro Ortiz. Dedicada en esta ocasión al aniversario 105 del natalicio de los escritores Onelio Jorge Cardoso y Julio Cortázar.


La buena literatura solo puede venir desde la honestidad

Hace unos pocos a√Īos me presentaron a¬†Agua peque√Īa,¬†el primer libro de Asel Mar√≠a Aguilar. Entonces no sospechaba que la amistad se abrir√≠a paso, algunos meses despu√©s, al conocerla. Desde entonces, Asel Mar√≠a ha formado parte de ese mundo de referencias literarias que se encuentra cercano a m√≠, no geogr√°ficamente pero s√≠ por las afinidades misteriosas del afecto. Conversar con ella siempre es placer y fiesta. En esta ocasi√≥n tambi√©n los invito a ustedes a pasar y a compartir algunas preguntas, algunas respuestas y un poco de virtual caf√©. [+]


Dan a conocer los Premios Alejo Carpentier y Nicolás Guillén 2019

La editorial Letras Cubanas, el Instituto Cubano del Libro y las fundaciones Alejo Carpentier y Nicolás Guillén dieron a conocer en La Habana los premios Alejo Carpentier de narrativa y ensayo y el Nicolás Guillén de poesía.

El jurado del premio Alejo Carpentier de cuento confiri√≥ el galard√≥n al libro ‚ÄúEl a√Īo que nieve‚ÄĚ, del narrador y periodista holguinero Rub√©n Rodr√≠guez. El premio de ensayo recay√≥ en Hamlet Fern√°ndez por ‚ÄúLa acera del sol. Impactos de la pol√≠tica cultural socialista en el arte cubano (1961-1981)‚ÄĚ. Por su parte la novela ‚ÄúAgua de para√≠so‚ÄĚ, del narrador y poeta Alberto Marrero se agenci√≥ el premio de novela.

El jurado del premio de poes√≠a Nicol√°s Guill√©n eligi√≥, entre varias decenas de poemarios, el titulado ‚ÄúMacerar‚ÄĚ, del pinare√Īo Alberto Peraza.

La entrega de estos relevantes reconocimientos a la creaci√≥n literaria en Cuba se realizar√° el lunes 11 de febrero a las 4.00 pm en la Sala Nicol√°s Guill√©n de La Caba√Īa, como parte del programa de la XXVII Feria Internacional del Libro de La Habana


Un comentario apropósito de El trono de Ecbactana

He le√≠do con placer el magn√≠fico libro de Elaine Vilar,¬†El trono de Ecbactana. Libro Primero. La ciudad de las m√°scaras, publicado por la editorial Gente Nueva, en 2017. Seg√ļn la propia autora, es una reescritura en clave de ciencia-ficci√≥n de¬†El fantasma de la √≥pera,¬†de Gast√≥n Leroux. Sin embargo, la originalidad imperante, devela un modo particular de narrar, que ya se va notando en otras obras y que desde mi punto de vista, se trata de un estilo propio conseguido por Elaine, que la distingue entre otros narradores de Ciencia Ficci√≥n. [+]