Literatura


Solo la lectura salva

  • El verano empez√≥ caliente. Aumento salarial, el tren chino recorriendo el pa√≠s, problemas de combustibles y record de temperatura. Entre estos y otros tantos avatares cotidianos, los cubanos se sumergen y nadan en su realidad. Las din√°micas actuales tan vertiginosas en verano aumentan en velocidad de fotones.

  • Entre tantas ventajas y desventajas que existen para disfrutar el verano siempre hay una menos frecuentada: la lectura. A pesar de que el Ministerio de Cultura, el Instituto Cubano del Libro y la Literatura, y otras instituciones tienen un amplio sistema de opciones vinculadas al disfrute del libro y la literatura, como las llamadas Lecturas de Veranos y los espacios tradicionales de encuentro con los escritores en todas las provincias‚Ķ sin embargo la realidad es otra.

  • Foto Osvaldo Guti√©rrez/ ACN
  • Un dilema progresivo que aqueja hoy a nuestra sociedad es la debilitada presencia de h√°bitos de lecturas. El conflicto es muy profundo y aunque existen varios an√°lisis sobre el tema, nunca caduca hacer un aviso sobre el asunto. El problema no se limita solamente a la escasez de p√ļblico en actividades o que sean habituales las mismas personas del ‚Äúmundillo literario‚ÄĚ que al decir de un amigo poeta: se ‚Äúcocinan en su misma salsa‚ÄĚ.¬† Los que est√°n inmersos en la Cuba profunda y diversa pueden constatar que actualmente se est√° leyendo poco y los j√≥venes menos. Hoy en d√≠a a escala global se ha evidenciado la depresi√≥n de las huestes literarias en todos los sectores.

    Los que entendemos el amor a los libros más allá de un hábito, comprendemos cuan peligroso es el asunto. La lectura no es una simple forma de distracción o un hobby. Ha sido milenariamente la principal herramienta de transmisión y adquisición del conocimiento humano. Es un baluarte y esencial camino para conquistar referentes culturales, mejorar nuestro lenguaje y la ortografía. Dentro de la literatura se ha testimoniado y convergido los principales valores humanos de todos los tiempos. Estas son razones suficientes para que entre el calor, la playa, la monotemática programación televisiva, el Facebook (y su aplicación de ponerte ancianito), el reggaetón y la timba, entre todo esto, hacerle un espacio a la literatura y en especial a la de calidad.

    Del otro lado del espejo, el lector, ese fin y medio de cada libro, ha cambiado radicalmente, así como las nuevas condiciones que imponen este siglo de las tecnologías en espiral vertiginosa.  Brevemente podemos reconocer aspectos esenciales que afectan la salud literaria de esta Isla:

    La situación originada por el Período Especial: comprimió durante casi una década las capacidades editoriales y sus tiradas, debido sobre todo a la escasez de insumos. Los títulos procedentes de cualquier género literario, se vendían o intercambiaban con el fin de convertirse en cucuruchos para maní, servilletas para frituras… Parte de estas condiciones han sobrevivido a la actualidad, el anuncio a principios del  2019 de la reducción de la entrada de papel al país no solo ha afectado la prensa escrita, sino que también tendrá su repercusión en la ediciones impresas y en los proyectos en proceso. 

    Existe un d√©ficit en la ense√Īanza de la literatura como parte de los planes de estudios. Me aventuro con una inc√≥gnita: ¬ŅQu√© leen mayoritariamente nuestros j√≥venes? La informaci√≥n de una l√≠nea de champ√ļ para cabellos secos y da√Īados, una factura de tel√©fono, los anuncios de conciertos de su cantante favorito, la carta men√ļ de una pizzer√≠a, la p√°gina deportiva de los peri√≥dicos, el muro de Facebook o Instagram, los SMS enviados o los mensajes a la bandeja de correos‚ĶMejor dejo esta parte inconclusa‚Ķ

    Tambi√©n existe una batalla entre el libro convencional y las modernas tecnolog√≠as por conquistar los espacios de ocio del hombre de nuestro tiempo. El uso de las redes sociales dominan a nuestros j√≥venes, las series extranjeras fascinan como el flautista de Hamlet. Seg√ļn apuntan los estudios (y la l√≥gica) m√°s recientes sobre el futuro del libro y la lectura, el lector del siglo XXI lo har√° y lo est√° haciendo desde un dispositivo electr√≥nico, computadoras, tabletas, tel√©fonos m√≥viles o e-readers. Aunque Cuba no es un pa√≠s de alto alcance tecnol√≥gico la avalancha es evidente y los consumos tecnol√≥gicos han desplazado a la lectura velozmente. Cierto que el aumento y emigraci√≥n acelerada a las lecturas digitales es positiva, sin embargo me percato con mis estudiantes que la literatura cl√°sica y cubana no ha sido una tem√°tica favorecida y si la literatura comercial, t√≥mese de ejemplo que ‚ÄúCincuenta Sombras de Grey‚ÄĚ o ‚ÄúEl Secreto‚ÄĚ sean libros preferidos de mucho de mis pupilos.

  • Foto Anabel D√≠az (Tomda de internet)
  • ¬ŅPero qu√© hacer? Me parece que no podemos llegar al extremo de valorar la lectura, al estilo dram√°tico y an√°logo que nos presenta magistralmente Ray Bradbury, en su novela futurista y dist√≥pica, ‚ÄúFahrenheit 451‚ÄĚ, cuando el personaje de este cl√°sico, un bombero obediente y bur√≥crata que vive en una sociedad del ‚Äúfuturo‚ÄĚ donde los libros se queman con desprecio. Empieza a leer cuando ve a una anciana desesperada e irreverente que decide quemarse junto con su ‚ÄúQuijote‚ÄĚ, la ‚ÄúGuerra y paz‚ÄĚ, la ‚ÄúIsla del tesoro‚ÄĚ y su ‚ÄúIl√≠ada‚ÄĚ, ante el imperativo de ver arder a su biblioteca prohibida.

    Las nuevas dinámicas de la Sociedad lastran el tiempo para lecturas de disfrute. La acuciante situación económica nos devela. Si hay una zona que se debe intencionar con el aumento salarial son las librerías. Ya no puede ser una excusa que un libro represente el 5 % del salario de un maestra o un trabajador de cultura. Debemos invadir las redes sociales y las tecnologías de la información y comunicación para manejar códigos más atractivos para acercarnos al papel.

  • Cuba Digital: Democratizar la lectura (+ Podcast)

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    Hay que renovar los recursos y discursos de los escritores para promocionar sus obras. Es imprescindible que todos los artistas e intelectuales se unan en favor de la literatura. Hace poco presenciaba la entrevista de unos peque√Īines al famos√≠simo actor de Hollywood Benicio del Toro, en Gibara, uno le pidi√≥ un consejo para ser una gran actor y √©l dijo que lo primero es la lectura, por la importancia que tiene en toda persona. No podemos pensar que un artista pl√°stico o un bailar√≠n no necesitan de la lectura. Tambi√©n hay que regresar a aquellos tiempos que relata Garc√≠a M√°rquez cuando la adversidad lo llev√≥ a un ponchero en La Habana y este le relat√≥ mejor que el autor la novela de Cien A√Īos de Soledad.

    Entre tanto calor y complejidades es cierto que la lectura es tit√°nica. Puede ser que las lecturas en verano sean como un boxeador con anemia, pero sigue siendo el mejor camino para fomentar una actitud ante la vida y evitar el secuestro de la ignorancia. Lo que si podemos asegurar en subvertida realidad con lo que dice un tanque elevado que veo a diario desde mi casa es que ante estas temperaturas elevadas aunque usted no lo crea: ‚Äúsolo la lectura salva‚ÄĚ.¬†

 


De la indestructibilidad del telar (+ poemas)

Del telar la urdimbre, la tensi√≥n del hilo, la cosa figurando en el bastidor. ¬ŅC√≥mo nombrar entonces la ciudad, la transfiguraci√≥n de las cosas tan cotidianas y tan poco conocidas? ‚Äúel sonido inca, despu√©s, quedan enormes puntales‚ÄĚ: la g√©nesis, el alud de fonemas urdiendo la palabra tela. No habr√° vacuidad posible para los versos-tejidos que les presento.

Habiendo leído Telar, de Daniel Duarte de la Vega, solo resta decir que de la sintaxis de este telar difiero entonces lo de simpleza, y veo su interior: de la tela el lenguaje, del telar lo indestructible, lo imperecedero infinitamente, lo que arma y desarma, pero es esencialmente lo indestructible esa capacidad omnisciente de las cosas.

En la obra de Daniel, no solo sus palabras tan bien colocadas, todo su sonido, sino esa fe terriblemente cierta en las cosas que no vemos, esa ‚Äúacumulaci√≥n fastuosa de posibles se√Īales‚ÄĚ. Dice Harold Bloom que ‚Äúcreer significa liberar el elemento indestructible que hay en uno mismo, o m√°s exactamente, ser indestructible, o m√°s exactamente, ser‚ÄĚ. En efecto, en el libro de poemas Telar asistimos a conocer el yo m√°s profundo en lugar de la psique fragmentada. La esencia. El telar que somos. La urdimbre necesaria.

Como si la palabra transgredir no tuviera obcecadas las entra√Īas, y en su giro sem√°ntico se descubra castigada por todo verso potente, as√≠ de peligrosa y bella ser√° la ciudad que ‚Äúespera ser transgredida‚ÄĚ, la ciudad llena de s√≠mbolos tejida por Daniel Duarte en este libro. La paciencia (pienso en la paciencia como m√©todo de conocimiento kafkiano), tambi√©n parece advertirse en estos poemas desde una distancia responsable: observar pacientemente el mec√°nico gesto del telar, y ser para siempre con el cosmos.

He aqu√≠ entonces la indestructibilidad del telar, lo pertinente de la simbolog√≠a tela-ciudad-naturaleza-hombre-miseria-urdimbre-cosmos que se mezclan para formar la ontolog√≠a de las cosas pr√≠stinas, o al menos las cosas m√°s com√ļnmente olvidadas.

Las frases entrecomilladas son de Daniel Duarte de la Vega. Telar (Poesía). Premio Pinos Nuevos 2018. Editorial Letras Cubanas, 2018. La Habana, Cuba. (Disponible en librerías de la capital cubana). Daniel Duarte también fue merecedor de Calendario 2018 con Las Transiciones (Casa Editora Abril).

 

Poemas de Daniel Duarte de la Vega

la ciudad -transgredida- coquetea con uno cruz√°ndose de brazos; ¬ętodo es un ejercicio, dice, un grosero ejercicio de irrumpir en la piedra¬Ľ.

obsesionado entonces, bajo el c√°lido asfalto de su lengua materna arde el ojo y escucha, reflexiona -inclinado- sobre la actividad fren√©tica que el pesamiento suele dejarle a uno en el est√≥mago, ve que en la telara√Īa psicol√≥gica de una imagen cualquiera prevalece su enigma; y en la piedra, tatuadacon esa tinta china: ¬ęla nada universal¬Ľ -su pared psicol√≥gica-: otra ciudad que espera para ser transgredida.

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del lenguaje su aspereza, sus rendijas clausuradas, la imagen lábil y cruenta revolviéndose en la nada; también la doble explanada por sobre los arrabales, la letra exhibe canales, brotes de ámbar: ¡palidez!, el sonido inca, después, quedan enormes puntales.

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dentro del grito est√° el hilo temporal que lo atraviesa (el susrro, contenido) y el j√ļbilo en la certeza. mientras, invaden fluidos de plantas ornamentales, la embriaguez brota a raudales, sobre la espera !la letra!, tan obstinadas penetran o bien tan accidentales.

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del hilo blanco a la m√°quina (terca como la locura) se ha transformado en usura el calor, la mano err√°tica. ¬Ņqu√© nos confunde y nos cura? las espirales se invierten tal como el hilo o la suerte de signos que se bifurcan, y hacia la m√°quina apuntan igual la vida y la muerte.

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sabiendo como cuestan las grandes decepciones hemos sido también parte de ellas.

cierta luz anodina se multiplica as√≠ y esplende y en la grieta infalible de esas oscilaciones (tan emocionales) resplandecen fragmentos, una estr√≠a que irradia cierta hospitalidad. all√≠ anidan se√Īales demasiado precisas, canta el pez azaroso su canci√≥n infinita y el rid√≠culo muerde su pedazo de pan, all√≠ la ira escupe sobre esa cuerda floja (sin apenas saberlo), sobre esa superficie que tampoco es real.


Días de Guillén, son días de cubanía (+ Premios Pisto Manchego)

‚ÄúEn 1934, con la publicaci√≥n de West Indies Ltd ‚Äďpoema de Nicol√°s Guill√©n a trav√©s del cual el autor no solo caracteriz√≥ a los ‘pol√≠ticos’ y ‘coroneles’ de la Cuba de la √©poca, la amarga tragedia que viv√≠a el pa√≠s, sino que tambi√©n crea con maestr√≠a y belleza art√≠stica-literaria una s√°tira que aunque dolorosa, logra acercar al lector a una sociedad injusta‚Äď, el Poeta Nacional deja claro con cu√°les principios coincid√≠a: los de la izquierda‚ÄĚ, expres√≥ Jorge Santos Caballero, destacado ensayista cubano y cr√≠tico de arte, en su conferencia Poeta Nacional de Cuba y el Congreso de Escritores, a 80 a√Īos de la Guerra Civil Espa√Īola.

En la Biblioteca Provincial Julio Antonio Mella y con motivo de la jornada D√≠as de Guill√©n, la cual rememora el nacimiento del Poeta Nacional de Cuba, en la ciudad de Camag√ľey, el tambi√©n periodista y profesor universitario, Santos Caballero, coment√≥ que el excelso intelectual cubano, al participar en el Congreso de Madrid, se le oy√≥ proclamar, el seis de julio de 1936, que ha ido a ese pa√≠s por ser un perseguido, que no desea para el porvenir de la humanidad m√°s que ‚Äú¬°hombres ya sin colores, sin guerras, sin prejuicios y sin razas!‚ÄĚ.

Jorge Santos Caballero se refiri√≥ a la visi√≥n de Guill√©n acerca de aquella naci√≥n en guerra, ‚ÄúEspa√Īa es la experiencia m√°s rica de nuestro tiempo y asomarse a esa experiencia, participar en ella de alg√ļn modo, es tocar de cerca la carne de la revoluci√≥n en marcha‚ÄĚ.

De este peregrinar ‚Äďreflexion√≥ Santos‚Äď, Guill√©n nos llega como ‚Äúun s√≠mbolo de rebeld√≠a que se manifiesta luego en el Poeta del Pueblo, como lo calific√≥ espont√°neamente ese mismo pueblo‚ÄĚ.

Santos asever√≥ que poner fin a la guerra es una necesidad imperiosa de los pueblos del mundo. ‚ÄúY si la guerra civil espa√Īola gener√≥ obras trascendentales en la literatura y en otras manifestaciones del arte, habr√≠a sido preferible que el conflicto b√©lico nunca se desarrollara ni inspirara a los artistas, porque cost√≥ mucho sacrificio al pueblo espa√Īol, sangre, dolor, y sobre ello nos dej√≥ textos innegables, como reafirmaci√≥n de lo que signific√≥ el proyecto revolucionario en ese pa√≠s y su liquidaci√≥n‚ÄĚ.

Tomada de Adelante.cu

Es por ello, enfatiz√≥, que no se pod√≠a pasar por alto la participaci√≥n de Guill√©n por tierras de la pen√≠nsula ib√©rica. ‚ÄúDescartar esta etapa ser√≠a cercenar parte de su historia, traicionarlo como intelectual y revolucionario; ser√≠a, en todo caso, condenarlo al ostracismo si solo se resaltara su poes√≠a y su periodismo‚ÄĚ, dijo.

‚ÄúLa dura realidad de la guerra civil espa√Īola, las cruentas batallas libradas all√≠, son necesarias tenerlas presentes para no olvidar el pasado; para saber el futuro que defendemos‚ÄĚ, asever√≥ Santos.

Destac√≥ adem√°s que es esencial, para valorar la grandeza y trascendencia de este hombre, conocer de su participaci√≥n en el Congreso que defend√≠a las ideas m√°s nobles de la sociedad espa√Īola -tal cual Juan Marinello, F√©lix Pita Rodr√≠guez, Leonardo Fern√°ndez S√°nchez, Pablo de la Torriente Brau y otros cubanos participantes all√≠-: ‚Äú√Čl no vacil√≥ en ponerse a disposici√≥n del pueblo espa√Īol y esa es tambi√©n una de sus notoriedades m√°s sentidas‚ÄĚ, subray√≥.

El Guillén que nace todos los días

Desde la impronta de su verbo agudo y del canto a su gente culmin√≥ en la ‚Äúsuave comarca de pastores y sombreros‚ÄĚ ‚Äďcomo nombr√≥ el Poeta Nacional de Cuba a su tierra natal‚Äď, la primera jornada D√≠as de Nicol√°s Guill√©n, que rememor√≥ el 117 cumplea√Īos este 10 de julio, del excelso intelectual cubano.

Con un novedoso e intimista conversatorio sobre los inicios, desarrollo y consolidaci√≥n de la obra period√≠stica de Guill√©n en su Camag√ľey, entabl√≥ el di√°logo el destacado reportero agramontino, Eduardo Labrada Rodr√≠guez; con m√°s de 50 a√Īos de labor en el rotativo Adelante de esta ciudad, quien junto a la joven colega, Yanetsy Le√≥n Gonz√°lez, distinguieron al amigo desenfadado, al vecino comunicador y al amante de su tierra natal, al nombrado Poeta del pueblo.

‚ÄúLo conoc√≠ y era un hombre jovial, de una humildad impresionante, y si en la calle no lo paraban cientos de personas para saludarlo y conversar con √©l, entonces el que andaba por esas calles legendarias no era el amante de Camag√ľey, Guill√©n‚ÄĚ, dijo emocionado Labrada, quien adem√°s subray√≥ ‚Äú√©l, su obra, y de c√≥mo se form√≥ y empe√Ī√≥ en esta profesi√≥n, son una escuela, un acicate, para no solo las nuevas generaciones de reporteros, sino para todos los que la aman, de cualquier edad y experiencia‚ÄĚ, asever√≥.

Tomada de Adelante.cu

Yanetsy Le√≥n Gonz√°lez, vicepresidenta de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z y de la Uni√≥n de Periodista de Cuba (UPEC) en este territorio, record√≥ que entre los colegas m√°s apreciados del Poeta en la extensa llanura, sobresali√≥ Manuel Villabella Marrero (1936- 2018), uno de los m√°s ilustres intelectuales de esta provincia, quien no solo mereci√≥ en 2004 el Premio Nacional de Periodismo Cultural Jos√© Antonio Fern√°ndez de Castro, sino que tambi√©n compil√≥ desde una investigaci√≥n profunda las cr√≥nicas de Guill√©n en el Peri√≥dico El Camag√ľeyano, en su secci√≥n Pisto Manchego, y escribi√≥ una biograf√≠a camag√ľeyana de Guill√©n, proyecto que mereci√≥ la Beca Rafael Esteban Pe√Īa otorgada por la UNEAC en la provincia.

Tomada de Adelante.cu

Ante colegas del sector, intelectuales, escritores e investigadores del Centro Provincial del Libro, la Sociedad Cultural Jos√© Mart√≠, el Centro de Estudios Nicol√°s Guill√©n, la Editorial √Ācana, el Centro de Promoci√≥n y Desarrollo para la Literatura Gertrudis G√≥mez de Avellaneda y de la Sociedad Culinaria de Camag√ľey, se entregaron los premios Pisto Manchego, en homenaje permanente a este maestro de generaciones.

Los galardonados fueron en prensa radial, la corresponsal de Radio Rebelde en Camag√ľey, Miozotis Fabelo; en prensa televisiva, Laura Mar√≠a Hevia; y en prensa escrita, Yanetsy Le√≥n Gonz√°lez; mientras que Leandro P√©rez y Jorge Enrique Jerez del semanario Adelante, se llevaron el lauro en la especialidad gr√°fica y digital, respectivamente.


Concurso Eliseo Diego ya tiene sus ganadores

 

Yasmani en el momento de la entrega del premio que aconteci√≥ en la noche de este martes en la Casa del Joven Creador avile√Īa/Peri√≥dico Invasor/ Fotos: Alejandro Garc√≠a S√°nchez

 

Los escritores avile√Īos Masiel Mateos Trujillo y Yasmani Rodr√≠guez Alfaro resultaron los m√°ximos ganadores en los apartados de Poes√≠a para adultos y Literatura para ni√Īos, respectivamente, en el Concurso Literario Eliseo Diego.

Con Infernus gran pas de deux, Mateos Trujillo ofrece un poemario dedicado a la figura materna y al di√°logo entre una escritora con sus inquietudes, y su madre, quien incluso despu√©s de fallecida, contin√ļa gui√°ndola.

Yasmani Rodr√≠guez Alfaro, obtuvo el primer premio con A la sombra del mago: ‚ÄúTodo se lo debo a mi ni√Īa, Viensay, la cual con solo tres a√Īitos me llena de imaginaci√≥n. Tampoco puedo pensar este premio sin reconocer la importancia de los talleres, el de F√©lix, y Santa palabra, de Eduardo Pino.

“En estos espacios contin√ļo aprendiendo sobre las t√©cnicas narrativas; y las pol√©micas que all√≠ salen a la luz, ese halo cr√≠tico que subsiste en estos, me han sido de vital ayuda. Mi primer libro, Pre-morten, presentado en la pasada Feria Internacional del Libro de La Habana, aunque es aparentemente muy diferente desde su tem√°tica para adultos, marc√≥ una l√≠nea que considero presente en todos mis textos: el inter√©s en discursar sobre cuestiones filos√≥ficas.

“Preguntas ineludibles: ¬Ņde d√≥nde soy?, ¬Ņqui√©n soy? y ¬Ņhacia d√≥nde voy?, creo que el lector siempre las encontrar√° entre l√≠neas‚ÄĚ, declar√≥ Yasmani, jefe de secci√≥n de artes visuales de la AHS avile√Īa.

En Poesía para adultos, Claudette Betancourt, del municipio Morón y miembro activa de la Asociación Hermanos Saíz, obtuvo mención con la obra La gozosa acritud del verbo violar.

Los cuadernos de la bruja, de la joven escritora Evelin Queipo Balbuena, miembro de la AHS en Camag√ľey, fue reconocido con una menci√≥n en Literatura para ni√Īos.

El certamen literario, convocado por el Centro Provincial del Libro, este a√Īo demuestra que vuelve a cobrar vitalidad, con dos jornadas que contaron con actividades como una mesa de opini√≥n acerca de la impronta literaria de Eliseo en los escritores contempor√°neos y las deudas que cada uno de ellos tiene con su figura.

Periódico Invasor/ Fotos: Alejandro García Sánchez

Tambi√©n se realiz√≥ un encuentro, de la escritora Niurky P√©rez Garc√≠a con los integrantes de taller especializado en literatura infantil Adelante Compay Grillo, del escritor F√©lix S√°nchez. Y no faltaron las lecturas de poes√≠as de autores del territorio como Carmen Hern√°ndez Pe√Īa, Vasily Mendoza, Leydy Vidal, Leonesky Buquet, entre otros.

Cuando la voluntad persiste, los anhelos pueden materializarse, y muestra de ello fue esta edici√≥n del premio Eliseo Diego, para el cual se recepcionaron 26 ejemplares de literatura para ni√Īos y 14 de poes√≠a para adultos, no solo de Ciego de √Āvila, sino de Camag√ľey, Holgu√≠n, Sancti Sp√≠ritus, La Habana y Santa Clara.

Desde ya, la convocatoria para el pr√≥ximo a√Īo se encuentra abierta en las categor√≠as de narrativa para adultos y ensayo.


El ruido incesante de las hachas (+ fotos)

El Premio Celestino de Cuento arribó a su aniversario 20 con la seguridad de ser uno de los certámenes más cotizados por los jóvenes narradores cubanos, quienes se asoman al pozo no precisamente en busca del agua, sino de los ecos del ruido de las hachas golpeando los árboles del bosque… el mismo ruido que permitía dormir a Celestino.

Nombrado as√≠ por Celestino antes del alba, novela pr√≠stina del escritor Reinaldo Arenas, la actual edici√≥n del Premio se realiz√≥ en Holgu√≠n del 17 al 21 de junio, dedicada en esta ocasi√≥n al aniversario 105 del natalicio de los escritores Onelio Jorge Cardoso y Julio Cort√°zar; y organizada por Ediciones La Luz ‚Äďreconocido sello de la AHS en Holgu√≠n‚Äď, la secci√≥n de Literatura de la AHS holguinera y el Centro Provincial del Libro y la Literatura.

Paneles, homenajes, conversatorios, lecturas… caracterizaron el presente capítulo de un Premio nacido en 1999 y que ha tenido entre sus ganadores a escritores como Rubén Rodríguez, Agnieska Hernández, Jorge Enrique Lage, Norge Céspedes, Luis Yuseff, Marvelys Marrero, Alcides Pereda, Liany Vento, Yordis Monteserín, Ariel Fonseca y Evelin Queipo.

 

Onelio, diga usted cómo

Foto: Carlos Rafael

El Sal√≥n ‚ÄúAbrirse las constelaciones‚ÄĚ, de Ediciones La Luz, acogi√≥ un panel dedicado a recordar al autor de Taita, diga usted c√≥mo y El hilo y la cuerda. Moderado por el escritor y editor Adalberto Santos, estuvo integrado por los narradores y poetas Manuel Garc√≠a Verdecia y Nelton P√©rez, y el investigador, profesor universitario y cr√≠tico literario y cinematogr√°fico Lino Ernesto Verdecia.

Para Garc√≠a Verdecia, Onelio (1914‚Äď1986) ‚Äútrabaj√≥ un lenguaje vern√°culo a partir de un personaje y sus posibilidades, pero que no llega a un mero criollismo. En su obra hay elementos que se cruzan en el destino de la persona y que van m√°s all√° de lo anecd√≥tico, pues se acercan a la condici√≥n humana, para hacernos ver c√≥mo somos, con las pasiones, los sentimientos propios. La p√©rdida de la inocencia, la angustia del hombre cuando se enfrenta a ciertas situaciones, son cuestiones presentes en sus cuentos‚ÄĚ, dijo.

‚ÄúNos es necesario leerlo y hacerlo sin prejuicio‚ÄĚ, enfatiz√≥ el reconocido intelectual holguinero.

Foto: Carlos Rafael

Por su parte, Nelton P√©rez, ganador del Premio Carpentier de Novela por Infidente, lament√≥ que varias generaciones de cubanos, especialmente los m√°s j√≥venes, no hayan le√≠do como es debido su obra, al solo existir viejas ediciones de sus cuentos. ‚ÄúDe alguna manera Onelio Jorge es nuestro Juan Rulfo‚ÄĚ, subray√≥.

Finalmente, Lino Verdecia record√≥, entre an√©cdotas, el momento en que siendo estudiante conoci√≥ a Cardoso y las dem√°s veces que compartieron en Santiago de Cuba y La Habana. ‚ÄúEra un orfebre de la palabra, de la conversaci√≥n y lo que escrib√≠a, de la √©tica y el respeto. Alguien tan t√≠mido, cordial y sencillo que no parec√≠a lo grande que era‚ÄĚ.

Foto: Carlos Rafael

Con voz singular en el ámbito cubano e hispanoamericano, su obra no solo representa la dura y cotidiana existencia de los pescadores, campesinos y obreros agrícolas en la Cuba de entonces, sino es un reclamo al derecho y la necesidad de esos hombres al pleno disfrute de otras vertientes de la realidad gracias a las posibilidades de la imaginación.

En su amplia producción destacan además, El cuentero, El caballo de Coral, Gente de pueblo, Caballito blanco, La cabeza en la almohada y Negrita.

 

Un cronopio llamado Julio Cort√°zar

Foto: Kevin Manuel Noya

La vida y obra del autor de Rayuela, Las armas secretas y Bestiario fue recordada en un panel moderado por el escritor y periodista Erian Pe√Īa Pupo e integrado por los reconocidos escritores Lourdes Gonz√°lez, Mariela Varona, Eugenio Marr√≥n y F√©lix S√°nchez.

Lourdes recorri√≥ su cercan√≠a literaria con Cort√°zar (1914‚Äď1984), partiendo de la lectura en su juventud de Rayuela, novela publicada en 1963 y obra central del boom latinoamericano; su trabajo en la edici√≥n de la poes√≠a de la argentina Alejandra Pizarnik, amiga de Cort√°zar; y la visita a su tumba en el cementerio de Montparnasse, en Par√≠s.

Foto: Kevin Manuel Noya

Mariela Varona se enfoc√≥ en ‚Äúlo fant√°stico‚ÄĚ de la literatura de Cort√°zar, a partir de cuentos como Casa tomada, publicado en 1946 en Anales de Buenos Aires, revista dirigida por Jorge Luis Borges. Mientras F√©lix S√°nchez coment√≥ la cercan√≠a de su obra con autores cubanos, su labor como traductor, el gusto por el jazz y el boxeo, entre otras cuestiones.

Finalmente, Eugenio Marr√≥n relacion√≥ a Cort√°zar con la Revoluci√≥n cubana y su cercan√≠a con ella, a partir de la visita en 1963 a La Habana, como parte del jurado del prestigioso Premio Casa de las Am√©ricas, y su v√≠nculo con reconocidos intelectuales como Hayd√©e Santamar√≠a, Roberto Fern√°ndez Retamar, Jos√© Lezama Lima y Ant√≥n Arrufat. Precisamente, un enjundioso pr√≥logo de Lezama Lima acompa√Īa la edici√≥n cubana de Rayuela, realizada por Casa de las Am√©ricas en 1968 y reeditada en 2018.

Foto: Kevin Manuel Noya

El ‚ÄúCelestino‚ÄĚ tambi√©n dedic√≥ un momento especial a recordar a Lydia Cabrera en su aniversario120, con un panel integrado por Eugenio Marr√≥n, Yasmani Castro y Pascual D√≠az. Otro panel, compuesto por Mariela Varona, Marvelys Marrero, Rub√©n Rodr√≠guez y Erian Pe√Īa, estuvo dedicado a la obra de Guillermo Cabrera Infante en su aniversario 90. Asimismo, al aniversario 22 de Ediciones La Luz se dedic√≥ un conversatorio, integrado por Luis Yuseff, editor jefe del sello, y el profesor universitario Manuel Alejandro Mart√≠nez.

 

Codas (el hacha contin√ļa cortando)

Foto: Kevin Manuel Noya

Varios libros fueron presentados en el ‚ÄúCelestino‚ÄĚ, entre ellos Hab√≠a una Bez (Ediciones Sed de Belleza, 2018), de Marvelys Marrero; El coraz√≥n desnudo (Letras cubanas, 2017), de F√©lix S√°nchez; Ventana al mar (Ediciones Luminaria, 2017), de Ariel Fonseca; Mar de invierno y otros delirios, de Alberto Garrand√©s; El ritual de las cabezas perpetuas, de Evelio Traba; y La mirada del ingenuo. Celestino antes del alba, de Yail√©n Campa√Īa, estos √ļltimos bajo la editorial La Luz.

Foto: Elier Cabrera

Otro momento peculiar dentro del programa del XX Premio Celestino de Cuento constituy√≥ la pe√Īa ‚ÄúPalabras compartidas‚ÄĚ, realizada en el Caf√© del Arte Joven, en la Casa del Joven Creador de la AHS holguinera. Entre la remembranza y el di√°logo, compartieron con los presentes Mar√≠a Liliana Celorrio, F√©lix S√°nchez y Nelton P√©rez, entrevistados respectivamente por Norge Luis Labrada, Rub√©n Rodr√≠guez y Mariela Varona.

Foto: Elier Cabrera

Las lecturas de narrativa también ocuparon un espacio protagónico, donde jóvenes y reconocidos narradores compartieron su obra, entre ellos Marvelys Marrero, Lourdes González, Rafael A. Inza, Luis Alfonso, Andrés Cabrera, Eduardo Pino, Robert Armas y Rey Neris.


‚ÄúEl caf√© amargo no es para todos‚ÄĚ

Conoc√≠ la obra de Sussette Cordero gracias a un amigo en com√ļn ‚Äďuno muy querido por ambas‚Äď y desde entonces, gracias a la lejan√≠a y proximidad que las redes sociales propician, he ido rastreando un poco su trabajo. Sussete es escritora y cubana; su honestidad cruza la cuarta pared ‚Äďesa cuarta pared confortable que las p√°ginas de un libro traen consigo‚Äď para llegar a los lectores o, simplemente, a aquellos que quieran leer una de sus entrevistas, o un fragmento de estas, con la esperanza de llegar a quien se encuentra detr√°s de las palabras. Esta entrevista es el pretexto para dar ese primer paso.

 

Tu primer camino art√≠stico no fue la literatura, sino la m√ļsica. ¬ŅExisten puntos de conexi√≥n entre la creaci√≥n literaria y la musical que te hayan servido, m√°s que como experiencia, como parte de alg√ļn proceso de trabajo?

La m√ļsica fue mi primer acercamiento al arte. Ya le√≠a desde mucho antes. Pensar en escribir, en hacer de la literatura mi mayor pasi√≥n, no, eso no. Pero el acercamiento a la m√ļsica me abri√≥ las puertas al mundo del arte, de tal manera que en los primeros pasos de este andar escrib√≠a bajo los efectos de alguna pieza, casi siempre necesitaba un background para que las palabras vinieran, de alg√ļn modo, de manera m√°s ordenada, m√°s seguida, m√°s l√≥gica. Pero esos fueron los inicios, cuando uno cree que necesita cierto ritual, o ciertas circunstancias para realizar el ‚Äďen ese momento considerado sagrado‚Äď acto de escribir. Ya no: ahora la m√ļsica es algo paralelo, me encanta; pero en el proceso no es necesaria. Creo que son man√≠as, es circunstancial tambi√©n: sucede a veces, a veces no‚Ķ todo depende del momento o de lo que se escuche.

 

Fuiste editora de la Revista de Arte y Literatura Esquife. ¬ŅQu√© aport√≥ la labor editorial a tu visi√≥n como creadora?

Trabajar en Esquife fue una de las mejores cosas que me pas√≥ en la vida. Estar√© siempre agradecida con Jorge Enrique Rodr√≠guez y con Yanni Monz√≥n por haber pensado en m√≠ para ocupar un peque√Īo espacio en la realizaci√≥n de esta revista. Trabajar con gente que sabe lo que hace, o por lo que pelea, es algo que no tiene comparaci√≥n. Uno se siente m√°s seguro, m√°s dado a lo que hace, se entrega de manera m√°s completa. La labor editorial es riesgosa, imperecedera. Esquife me dio las armas para aprender de las verdades y las miserias de autores y decidores, y me dio la libertad para desangrar ciertos puntos de vista, desde los cuales hoy miro, con una luz diferente, al resto de los mortales.

 

¬ŅCrees que, en el panorama literario actual, el cual de alguna manera compartes desde la distancia, es necesaria la concreci√≥n de proyectos colectivos? ¬ŅVive el autor demasiado encerrado en su burbuja de individualidades?

Creo que m√°s que una estrategia de autores o de individualismo, es un problema de humildad, de envidias y desidias, con las cuales los seres humanos hemos tenido que lidiar desde la creaci√≥n. ¬ŅEs necesaria la integraci√≥n? S√≠. ¬ŅEs necesaria la humildad? S√≠. ¬ŅEs necesario que los autores cubanos nos demos cuenta de una buena vez que no somos el ombligo del mundo? S√≠, es necesario que sepamos que si no existe cooperaci√≥n, armon√≠a, entendimiento, los proyectos futuros continuar√°n siendo malos, desastrosos, hechos a punta de traspi√©s, de ‚Äúqu√≠tate t√ļ pa’ ponerme yo‚ÄĚ, de faltas de calidad, sin l√≥gica ni belleza alguna. Y tambi√©n es necesaria la preparaci√≥n. No se puede elaborar un proyecto sin una investigaci√≥n mediante, sin un objetivo l√≥gico.

 

“¬ŅHasta cu√°ndo Lezama seguir√° salv√°ndonos?”

 

He le√≠do propuestas de proyectos que sinceramente no tienen la calidad suficiente para ser publicados y, aun as√≠, por encima de eso, salen a la luz y hasta son publicitados de la peor manera. Y el mundo lo sabe, que es lo peor. Ya en este siglo, nadie se puede esconder, nada se puede esconder. Y te tropiezas con alguien y te dice: ‚Äú¬Ņt√ļ eres cubana?, ¬Ņescritora?, oh, le√≠ la antolog√≠a de fulanita de tal, ay, pero en esa antolog√≠a se salva un cuento‚ÄĚ. Y una que es de Caba√Īas y Centro Habana, de chancleta y croqueta, aunque sabe que tiene toda la raz√≥n, se hace la enfadada, se levanta de la mesa y le dice en su cara: ‚Äúcuando en la historia de la literatura de tu pa√≠s tengas a un Lezama, av√≠same‚ÄĚ. Pero, ¬Ņhasta cu√°ndo Lezama seguir√° salv√°ndonos?

 

Muchas veces se ha hablado ‚Äďy debatido‚Äď sobre el tema de la ‚Äúgeneraci√≥n‚ÄĚ. ¬ŅTe sientes, por cercan√≠a o distancia, parte de una promoci√≥n o un grupo?

No me siento parte de ninguna generaci√≥n con nombre o sin nombre. Tengo un largo camino recorrido porque mi inter√©s por la literatura es como aquel cuento cheo de ‚Äúdesde que te vi, me enamor√© de ti‚ÄĚ. Ese mi caso. Yo fui una ni√Īa que supo que amar√≠a la literatura en cuanto toc√≥ un libro, en cuanto descubri√≥ un closet lleno de libros viejos y h√ļmedos. Yo he le√≠do y escrito lo que he querido.

Muchas veces no coincido con algunos autores cercanos a la que pudiera ser mi generación, como también a veces me alejo descomunalmente de lo que opinan o piensan las llamadas vacas sagradas. Yo soy un ser de multitudes, a mí cualquier cosa que me convenza, que vale la pena, me viene bien; eso sí, soy irreductible, difícil de convencer, si quieres que cambie de opinión, hay que hacer valer el argumento y eso es demasiado complicado para los llamados grupos generacionales. No quepo en cualquier saco, obviamente, el café amargo no es para todos.

 

¬ŅC√≥mo transcurre tu proceso creativo?

Mi proceso creativo‚Ķ usaste la palabra proceso y eso es casi la respuesta. Parece trillado, pero el proceso es el verdadero placer de la escritura para m√≠. Padecer cuando comienzo a dar vida a alg√ļn personaje y veo que es un ser despreciable, alegrarme cuando consigo algo que considero bastante terminado, completo, digno de ser le√≠do. No tengo ma√Īas, s√≠ creo que el contacto con el agua me refresca, por decirlo de alguna manera.

Mis mejores ideas vienen fregando, no te imaginas lo insoportable que se hace correr a quitarse los guantes (s√≠, porque friego con guantes y que digan lo que quieran) para hacer alguna anotaci√≥n, escribir una palabra, una oraci√≥n que vino de pronto, y aun as√≠ se disfruta. No necesito desnudarme, encerrarme, rayar paredes, ni ponerme tan po√©tica. Lo m√≠o es normal, natural, pero un poquito ‚Äúacelera’o‚ÄĚ.

 

Yo mat√© a Marilyn Monroe: con un t√≠tulo tan curioso has publicado uno de tus libros, amparado por un sello editorial espa√Īol. ¬ŅPodr√≠as comentarme un poco del texto? ¬ŅCu√°ndo lo creaste?

Este libro naci√≥ cuando comenzaba mi maternidad. Es un libro muy femenino. Creo que en la b√ļsqueda de mi ser como mujer, esa que creemos perdida y que tanto trat√© de cuidar durante mi embarazo, naci√≥ ese libro que en parte tambi√©n es un grito a la fuerza de una mujer que brama, y a√ļlla como fiera, una mujer que no quiere renunciar a su sentir, a su sexualidad, a lo que siente f√≠sicamente, a lo que es y no dejar√° de ser nunca.

Es un libro que me ha tra√≠do grandes alegr√≠as, y tambi√©n grandes desatinos. He tenido que lidiar con las conservadoras, que no son pocas, y tambi√©n, por qu√© no decirlo, he tenido que despertarme de madrugada para que una amiga que vive en Europa, con todo el despiste del mundo, me llame a las 3:00 AM y me diga, gritando, literalmente, ‚Äú¬°ya termin√© de leerlo! ¬°Me encant√≥!‚ÄĚ (Grito sin fin).

 

¬ŅCrees que los temas, las obsesiones de un creador, tienen un tiempo de vida limitado o est√°n ‚Äúcondenadas‚ÄĚ a reciclarse, una y otra vez, en su escritura?

Cada creador responde a su tiempo. Eso no es algo que deba fundamentar demasiado porque está en la historia. Lo que no quiere decir que ciertos alientos no confluyan en tiempos lejanos. Hace poco vi en las redes sociales una fotografía de Fan Ho, el célebre fotógrafo y director chino, y me recordó muchísimo a El perro, de Goya. Lo comenté con un amigo y, ciertamente, encontramos el mismo aliento.

 

En tu experiencia, ¬Ņcu√°les son las principales limitantes, espirituales y materiales, del joven escritor en los tiempos que vivimos?

Hablar de las limitables materiales sería un desvarío, me alegra que preguntaras por las espirituales.

La escritura es un territorio hostil. La gloria no sirve de nada cuando no has puesto en marcha todo tu esfuerzo. Hay jóvenes escritores que son magníficos. Gente que tiene un talento extraordinario y que prefiere mantenerse al margen, cosa que me parece muy bien. Pero esa es una opinión demasiado personal, un criterio que he defendido siempre. Tu obra no necesita un mural, tu obra necesita fuerza, carácter, y ella sola será capaz de brillar.

 

“Siempre buscando un aliento del que, salvando ciertas brisas, no me llega el aire”

 

En la Cuba de hoy tenemos el gran sentimiento nacional, ese que no puede dejar de ser mencionado y del que Virgilio nos advirtió tantas y tantas veces. Eso es aterrador. Conocer la historia de gente que tiene una obra inédita abrumadora, y ver la mayoría de las cosas que se publican en Cuba hoy, es deprimente. No quiero entrar en la discordia de viejos, jóvenes, letrados, chancleteros, creyentes o no creyentes, pero no creo que la literatura cubana de hoy vaya por un camino sólido.

Cuando voy a la isla recorro las librerías, bueno, los libreros, algunos rincones donde encuentro maravillas. Y también compro, gracias a mis amigos, las obras premiadas en el tiempo que estoy fuera, lo que publica la gente más joven, siempre buscando un aliento del que, salvando ciertas brisas, no me llega el aire.

 

Entonces, ¬Ņpiensas que la escritura que se hace hoy d√≠a no est√° destinada a perdurar?

Es una pregunta difícil, que puede traer amargos tragos. Pero intentaré no ser condenada (Muerta de risa). La literatura no es una moda. No es Gucci, ni Supreme. La literatura, como yo la veo, es algo más hondo, es serio. Hay mucha gente queriendo hacer cosas serias, jóvenes que quieren de verdad crear proyectos libres de pensamiento, de palabra, gente que se forma y se sostiene sobre lecturas que de verdad aportan. Pero son minorías.

En la Cuba de hoy, en la literatura cubana de hoy, algunos autores no se preocupan por fundamentar su actitud ante/con/para la literatura. No puedes creer que por llevar un par de Converse, gafas y un cigarro en mano, eres escritor. No es así, no para mí.

 

“No perdura un tierno silbido, s√≠ el grito. De eso se trata, de rugir, rugir muy duro”

 

No eres escritor por haber le√≠do un par de libros y tener dos versos que valen la pena. Si no sabes perseverar, chapotear en el fango una y otra vez hasta pulir el diamante que crees ser, nunca ser√°s un buen escritor. Yo s√© de alguien que es tan buen escritor, que cuando se sienta a escribir se dice ser el mejor escritor de este mundo y, al terminar la √ļltima oraci√≥n, se va a la cama creyendo ser el peor. No perdura un tierno silbido, s√≠ el grito. De eso se trata, de rugir, rugir muy duro.

 

¬ŅQu√© artistas han marcado tu vida y por qu√©?

Salinger. Definitivamente Salinger. Pero aunque me dedico a la literatura, mis mayores referentes no son escritores. Es un poco raro, pero es as√≠. Mis mayores referentes vienen de las artes pl√°sticas. El Bosco, Manet, Vermeer, Chagall‚Ķ ¬°amo a Chagall! Pasando por la decadencia del arte contempor√°neo y dejando atr√°s la verg√ľenza de algunos autores como Wilfredo Prieto, amo la obra de artistas j√≥venes como Cirenaica Moreira o Ernesto Ranca√Īo.

Y es bueno aclarar, porque mucha gente me pregunta esto: sabes que mi hija se llama Frida, y por eso muchos asumen que soy una gran devota, fan, loca por ella. Y en gran parte mi admiración hacia Frida Kalho no es exactamente por su obra, mas sí por su valor ante la vida. Eso sí que fue estremecedor.

Pero si tengo que hablar de mujeres que en el arte fueron y ser√°n siempre un referente para m√≠, podr√≠a mencionar a Remedios Varo, a Leonora Carrington o Nina Kandinsky, a la que la historia opac√≥ por a√Īos y a√Īos. Quiz√°s deber√≠a mencionar a algunos escritores, pero si soy sincera, no son mis mayores referentes.

 

Cuba y Panam√° son tus dos tierras, ¬Ņqu√© llevas de ambas a tu creaci√≥n?

Panamá es un país hermoso. De una naturaleza envidiable. Al principio me molestaba un poco que la cultura y los temas afines con la literatura fueran tan vanos. Pero uno aprende que el medio social no es lo que importa. Quizás vivir acá me hizo darme cuenta de que no necesito charlas ni eventos literarios para sobrevivir. Al contrario, estar lejos me ayuda a formar mi propia versión de la Sussette que siempre quise ser. Apartada del ruido, de los eventos sociales, del qué dirán.

He aprendido que se logra mucho más si aprendes a estar solo con tus pretensiones. Hice de mi casa mi propia galería, de mi librero mi rincón para estar en paz con mis fantasmas. Hace poco me invitaron a un festival internacional de poesía y me siento halagada. No digo que el intercambio con otros autores no me agrade, pero siento que no es primordial. Ya no.

En el caso de Cuba, pues es mi país, allá están la mayoría de las personas que admiro, la gente que quiero, los amigos, la familia. Regreso y el tiempo no alcanza, ni las interminables charlas sobre la literatura y los chismes del momento. Es una enfermedad que no se cura, esos dos van de la mano: chisme/literatura. Siempre me río mucho, reírme me ha salvado de no infartar a veces.

Creo que esa dualidad de sentimientos está un poco mezclada en mi poesía. La sensación de haber encontrado la paz interior y el regreso a las raíces.


La escritura, un pasaje gratis a vidas y lugares

Hace muchos a√Īos, alguien ‚ÄĒni siquiera recuerdo qui√©n‚ÄĒ me habl√≥ de Annalis Castillo Segu√≠. ‚ÄúAnna Karenina‚ÄĚ, me dijo ese alguien, ‚Äúas√≠ le decimos‚ÄĚ. Y, de inmediato, yo pens√© en Rusia y en trenes, en cierta hero√≠na tr√°gica de una novela. Pero luego mi memoria falla. No recuerdo otros detalles salvo una tarde de caf√© en Camag√ľey, un tatuaje reciente y el prometido arroz con pollo. Y claro, su poes√≠a. La poes√≠a no se olvida. Conversar con una amiga es siempre un privilegio. Aunque esta entrevista, lo confieso, se aliment√≥ solo de una conversaci√≥n imaginaria que aconteci√≥ en el mundo casi f√≠sico de las redes, no pude escapar de esas preguntas que ‚ÄĒde estar yo all√°, o ella aqu√≠‚ÄĒ le habr√≠a hecho de todas maneras. [+]


La reescritura de lo que he sido soporta mi identidad actual

Tomado de Escambray

Convencido de que ser√≠a criador de caballos finos en Loma del Potro, finca de sus abuelos maternos situada a tres kil√≥metros de Cabaigu√°n, Hamlet Fern√°ndez D√≠az, Premio Alejo Carpentier 2019 en Ensayo, confiesa que fue en aquel ‚Äúpara√≠so natural‚ÄĚ, como √©l mismo lo describe, donde absorbi√≥ por todos los poros la aut√©ntica cultura campesina cubana, ‚Äúmontaba a caballo, orde√Īaba vacas, alimentaba animales, com√≠a frutas y todas las delicias que cocinaba mi abuela‚ÄĚ, comenta. [+]


El p√ļblico de los espacios literarios: La gran depresi√≥n

Fuente: Sitio web del Caim√°n Barbudo

Hab√≠amos hecho todo lo humanamente posible: invitaciones personales, por tel√©fono, impresas, anuncios en la radio y la televisi√≥n, establecimos un horario accesible para la mayor√≠a, buscamos a un escritor reconocido, un libro de precio m√≥dico y, por si fuera poco, gestionamos un brindis. Sin embargo, llegado el momento de la actividad hab√≠a solo dos personas dispuestas a participar, y una de ellas, como han de sospechar, era el invitado. Los promotores se miraban impotentes, el autor asumi√≥ su rol con dignidad y present√≥ el volumen como a sala llena. Al finalizar, nuestra √ļnica visitante, una se√Īora sesentona, degluti√≥ cada miga de la merienda mientras intercambiaba con el escritor sobre cuestiones climatol√≥gicas, se disculp√≥ por no comprar el libro y desapareci√≥. [+]