Literatura


La poesía, metafísica de la palabra

La creaci√≥n de Eduardo Herrera Baullosa es una isla que navega de puente a puente. Extiende sus hilos y anuda sus telas. Nuestra amistad dura ya m√°s de una d√©cada. Para m√≠, siempre ha sido un privilegio formar parte del mundo p√ļblico de su poes√≠a y del mundo privado de sus afectos. Esta entrevista es la invitaci√≥n para conocer al escritor que, gota a gota, construye la metaf√≠sica de la palabra.

En tu poes√≠a, ¬Ņc√≥mo se perciben las transiciones? ¬ŅDe qu√© manera esto afecta, cambia o moviliza la palabra?

Cuando hablas de ‚Äútransiciones‚ÄĚ asumo que te refieres a la evoluci√≥n del poeta, las condicionantes que lo definen y potencian, y su propia obra. La mayor√≠a de los artistas desarrollan su trabajo anclado a las vivencias. Desde lo general y lo interactivo ‚ÄĒinmerso en los otros y en el todo‚ÄĒ se llega a lo particular, a una ‚Äúevoluci√≥n‚ÄĚ o progresi√≥n org√°nica-dial√©ctica del trabajo creativo. Mi poes√≠a no est√° exenta de esa influencia. Surge de los derroteros del d√≠a a d√≠a, del sujeto/objeto sumergido en la experiencia del transcurrir y el devenir, evitando as√≠ poner pie forzado a la evoluci√≥n del discurso.

Hasta donde he sido capaz de especular y entender del proceso creativo, de su idiosincrasia y su condici√≥n impar, encuentro que en alg√ļn punto siempre convergen el espacio como definici√≥n de lo general y del contexto; y lo espiritual como un involuntario instinto que no alcanzo a describir, pero que identifico con esa organizaci√≥n diat√≥nica de la que hablabas. Es una cualidad plurisignificativa y, ¬Ņpor qu√© no decirlo?, muchas veces ambigua, que crea y moviliza la palabra.

¬ŅC√≥mo ves, desde la distancia, a la Cuba po√©tica actual?

Como toda aventura creativa, la poesía cubana actual tiene de todo un poco. Tiene de trascendente y de bueno, de regular, y de muy malo o no-poético, como fenómeno complejo que es cualquier creación.  

Si la ‚Äúdistancia‚ÄĚ es ese espacio o intervalo de lugar o de tiempo que media entre dos cosas o sucesos, no creo que exista de manera consciente en la po√©tica actual‚Ķ como en ning√ļn otro ejercicio creativo con independencia de donde se realice. Parecer√≠a una contradicci√≥n.

Retomamos lo que te dec√≠a en la pregunta anterior sobre la importancia de lo contextual como influencia del imaginario creativo del artista; solo que aqu√≠ se permite sumar al contexto, la esencia cultural, sus influencias hist√≥ricas y familiares, la importancia de la lengua madre como derrotero del pensamiento, en definitiva, eso que llamamos rasgos de identidad cultural tan discutidos y teorizados pero que, en ning√ļn caso, niegan lo particular que nos define.

Los poetas de origen cubano, aun cuando no residan en la isla, tambi√©n forman parte ‚ÄĒlo acepten o no‚ÄĒ de esa po√©tica de la que hablas. Participan de ella, la enriquecen o la desnutren, pero est√°n presentes. No creo que la identidad cultural que forma parte del fen√≥meno po√©tico se circunscriba a las fronteras geogr√°ficas. El pensamiento cubano no es solo aquel que se genera en la isla. La particular forma que adquiere all√≠ donde est√©, lo hace f√°cilmente identificable.

¬†¬ŅEs dif√≠cil insertarse en un panorama po√©tico diferente al cubano?

Es dif√≠cil insertase en cualquier panorama. Muchas veces el tal ‚Äúpanorama‚ÄĚ no existe, o la voluntad particular o colectiva no facilita la inclusi√≥n. El entendimiento, el respeto y la comuni√≥n entre seres humanos, m√°xime si son artistas, es muy compleja, multifactorial y no siempre inclusiva.

¬ŅQu√© define, seg√ļn tu criterio, a un buen o mal poeta?

Se es poeta o no se es. Lo digo sin poder explicar el por qu√© de mi afirmaci√≥n; es instinto. La poes√≠a se escribe a s√≠ misma siempre desde la m√°s absoluta sinceridad. En ese evento l√ļcido que es la creaci√≥n po√©tica no hay una regla que aplique y defina calidades mesurables.¬† Dulce Mar√≠a Loynaz dice ‚Äúla poes√≠a no es estudio, sino inspiraci√≥n; no es t√©cnica, sino estado an√≠mico‚ÄĚ. Por ese rumbo ir√≠an los tiros, aunque reconozco que no concuerdo completamente con la definici√≥n.

Se define la no-poes√≠a como el desenlace sin principio, la complacencia en la mediocridad: la peor de las iron√≠as, el desequilibrio hacia lo ‚Äúnegativo‚ÄĚ que lo corrompe todo, la imitaci√≥n, la superficialidad, el af√°n de ser poeta porque as√≠ me parece, el vac√≠o, pero sobre todo la falta de sinceridad visceral que debe ser reconocida en la obra escrita. El fingimiento po√©tico, y no precisamente del que hablaba Pessoa, no es poes√≠a.

CORTES√ćA DEL ENTREVISTADO

¬ŅSe alaba siempre, en los c√≠rculos intelectuales, lo que es de calidad, o nos dejamos llevar por las modas literarias de turno?

Los c√≠rculos intelectuales son necesarios. Re√ļnen a los que as√≠ se definen y en este caso se puede hablar de calidad en t√©rminos contables. El trabajo que realizan es un ejercicio te√≥rico-comparativo, subjetivo, pero tambi√©n cient√≠fico‚Ķ algo imprescindible a la hora de conceptualizar y preservar la menor√≠a creativa, no solo po√©tica. La aceptaci√≥n o no de sus tesis, la influencia que pueden tener en nuestros trabajos, la sacralizaci√≥n de tal o m√°s cual obra o poeta y su aceptaci√≥n como ciencia constituida, es ya decisi√≥n muy personal.

No dejo de reconocer que en muchas ocasiones se pondera a alguien por razones que nada tienen que ver con la calidad de su obra, y sí mucho con un degenerado concepto de la amistad o los intereses más mezquinos. Cuando esto ocurre, dichos círculos se transforman en excluyentes. De tal manera, concursos, publicaciones y reconocimientos pueden convertirse en espaldarazos que dejan mucho que desear.   

Las modas (o tendencias) visualizan, dan nombre y agrupan a un determinado universo creativo dentro del espacio-tiempo en que se desarrollan. Seguirlas, sentirse identificado con ellas, ofrece seguridad y seduce. En muchos casos puede servir como influencia positiva. Vestirse o no con el estilo del momento no es un problema; lo peligroso es carecer de un cuerpo creativo primigenio y real, y seguir estas modas seducidos por la imitaci√≥n, por la copia de formas servidas como √ļnico veh√≠culo que garantiza el √©xito. Es un disparate y se nota. La mejor materia prima est√° en el mestizaje. Seguir una moda para llamar la atenci√≥n, para caerle bien al ‚Äújefe de dise√Īo de turno‚ÄĚ, no es el camino. ¬†

En la poes√≠a de hoy, ¬Ņsientes que existe levedad cuando se escribe? ¬ŅHay descuido? ¬ŅHay falta de rigor y de disciplina?

Si te refieres a la poes√≠a cubana actual, y levedad se interpreta como vacuidad o superficialidad en la palabra y la forma, hasta donde he podido leer, creo que s√≠. Hay un poco de eso. Bastante, podr√≠a decirse. Pero tambi√©n en la poes√≠a anglosajona, en la iberoamericana, en la asi√°tica, en casi todas las formas de expresi√≥n art√≠sticas. Nadie est√° exento de esto. Puede que se exprese como parte de ese fen√≥meno de transici√≥n que siempre ocurre en las primeras d√©cadas de los siglos. Al acrecentarse las contradicciones es inevitable la ruptura con lo heredado. En esa b√ļsqueda por una nueva voz que sustituya lo que ya no satisface, dentro del subconsciente po√©tico-colectivo, la vacuidad puede ladrar, pero al final no muerde.

No se puede descuidar lo que no se conoce, lo que no entendemos. Las  generaciones del cambio se niegan a cargar con lo que a su entender ya no funciona. Este tipo de fenómenos de sustitución y desalojo, de enfrentamiento entre el pasado-reciente y el presente-futuro no es delicado ni democrático, pero sí masivo… y la masividad es directamente proporcional a la vacuidad.

Debido a este mismo fen√≥meno, rigor, disciplina y otros conceptos, tal y como los conocemos, tambi√©n van cambiando. Ya no llenan las expectativas como m√©todos confiables o eficientes. En los √ļltimos 30 a√Īos, el ritmo de la vida, as√≠ como la b√ļsqueda de nuevos triunfos y sistemas de valores, se ha acelerado. Vivimos en una sociedad heredera del exhibicionismo de los a√Īos 60 del pasado siglo. Hoy ya somos eminentemente voyeristas, con lo positivo y negativo que eso implica. Es l√≥gico que los m√©todos tradicionales no rindan eficientemente o no signifiquen nada. Eso que llamas rigor, disciplina ‚ÄĒyo voy a a√Īadir √©tica‚ÄĒ se reinterpreta, se reinventa para satisfacer al nuevo individuo. ¬ŅDe qu√© forma afectar√° a la literatura? No tengo la m√°s m√≠nima idea. ¬ŅHacia d√≥nde nos llevan? Ya lo dir√°n los te√≥ricos del futuro.

¬ŅEs mesurable la calidad de un poeta o escritor? ¬ŅCu√°l ser√≠a esa medida?

La poes√≠a es la metaf√≠sica de la palabra. Nos precede y nos trasciende, no puede cuantificarse. El poeta materializa esa propiedad excepcional del pensamiento con la palabra y no es m√°s que un instrumento. Nadie tiene la capacidad para hacer de esa certeza algo matem√°tico. Aunque en m√ļsica se utilice la forma, no creo en la mensurabilidad del arte.

¬ŅC√≥mo medir la calidad de Cervantes frente a Eur√≠pides? ¬ŅC√≥mo poner a Tolst√≥i sobre Virginia, la genialidad de Verdi en supremac√≠a frente a Wagner, la cualidad suma de la creaci√≥n del Giotto al compararlo con Kandinsky? ¬ŅQui√©n es m√°s o menos genio, qui√©n es m√°s o menos m√ļsico, poeta, escrito o pintor?

Siempre te hab√≠a conocido como poeta pero, en los √ļltimos a√Īos, te has movilizado hacia nuevas rutas, en este caso las narrativas. ¬ŅDe d√≥nde parte ese nuevo impulso y qu√© lo condicion√≥?

No es precisamente nuevo, siempre he tratado de llevar la narrativa y la poes√≠a a un mismo ritmo. Como bien sabes, t√ļ que incursionas en m√°s de un g√©nero, creo que en todos no hay lindes definidos.

Cuando ese espacio entre realidad y ficci√≥n se vuelve una obsesi√≥n hay que escribirlo. Es cierto que la forma cambia de un g√©nero al otro, pero el ideal existencial es com√ļn. As√≠ me expreso tanto en poes√≠a como narrativa. Gracias a la frontera cada vez m√°s imprecisa de los g√©neros ‚ÄĒque ya ven√≠an desdibuj√°ndose desde principios del XX y que en la actualidad se tornan cada vez m√°s vagas‚ÄĒ mi escritura se ha vuelto m√°s plural y arm√≥nica, y me siento m√°s libre.

Mi narrativa, al igual que mi poesía, siempre ha tenido como centro al individuo: las contradicciones de su mundo físico-existencial, su natural brutalidad, su propensión al caos pero también a lo sublime. Desde la ambivalencia, desde el observador/observado, trato de ser abierto y dinámico a la hora de escribir lo poco que sé de la vida… y trato también de significarla. Lo poético presta ironía, cierta profundidad de palabra a los gestos y actitudes, a las contradicciones que nos definen.

Tu primer texto fue publicado hace pocos a√Īos. Desde entonces, y a cargas con la siempre cuestionable ‚Äúlegitimidad‚ÄĚ que un libro otorga, ¬Ņhas sentido que algo ha cambiado en tu trabajo? ¬ŅPiensas en el p√ļblico a la hora de escribir, o sigues gui√°ndote por el instinto del gusto y ritmo propios?

Como bien dices, mi primer libro en solitario tiene poco tiempo. Verme como √ļnico protagonista en la portada y contraportada, en la ‚Äútripa‚ÄĚ y en cada parte de ese rect√°ngulo de papel y cart√≥n fue muy placentero. No tengo reparos en reconocer que me encanta ver mis libros publicados. Pero tambi√©n me pasa que el libro terminado y publicado no es el que m√°s amo, es como si le perdiera el gusto. Tal vez por eso siento el mismo compromiso que antes, el de mi instinto, el del amor absoluto hacia la obra nueva junto a la maldici√≥n de terminarla como un ejercicio de libertad categ√≥rica.

En poes√≠a, ¬Ņcu√°nto se le debe al lector?

Si te soy completamente sincero, le debo dinero a algunas tarjetas de crédito… al lector, nada. Ni en poesía ni en narrativa. Los lectores no son acreedores, ni siquiera son consumidores como le definen la mayor parte de las veces. El lector es un coautor, una parte imprescindible y activa del proceso literario. Con una participación del cincuenta por ciento, es un socio del que no se puede prescindir. Te lo digo como alguien que se siente más lector que escritor.

Como escritor has incursionado en la poes√≠a y la narrativa fant√°stica en algunas ocasiones. Lo surreal, no obstante, es para ti un epicentro del que parten las historias. Pero, ¬Ņla realidad y lo que existe tras ella son motivos de creaci√≥n para ti?

Tienes razón: la influencia de lo fantástico en parte de mi obra es indiscutible, en poesía me ha valido hasta un primer premio internacional. Pero más que esa realidad contada desde lo fantástico, es la realidad en sí misma la que más me apasiona deconstruir, apropiar, reinterpretar… en definitiva, convertir en ficción.

Siempre me ha gustado trabajar la visi√≥n m√°s subjetiva del mundo, y si lo surreal, el absurdo y lo fant√°stico enriquecen el imaginario literario que intento crear, pues no tengo ning√ļn reparo en mezclarlos.

Entre  la realidad y el mundo de los simulacros que es la literatura, el discurso debe tomar la apariencia que más convenga a las necesidades de la creación. Al margen de lo que se considere lícito, la convicción del autor deberá prevalecer.

¬ŅQu√© es la honestidad po√©tica y la √©tica para ti? ¬ŅNos hemos acostumbrado a vulnerarlas hasta el punto que ya no las reconocemos?

Como decía antes, una nueva forma va cristalizando, socializando y en ese proceso de revelación hay cosas que quedan en el camino o se expresan de manera diferente. Algunos conceptos se mantienen, pero su interpretación o expresión no serán iguales.  

Me imagino que tambi√©n te refieres a ciertas tendencias entre algunos colegas que desacralizan verdades y exponen sus mezquindades, arribismos, oportunismos, facilismos y casi todos esos ‚Äúismos‚ÄĚ que califican en sentido peyorativo. Existen, son parte de la vida, dir√≠a que hasta la enriquecen. Lo importante es la obra, su val√≠a, definida por esos valores esenciales que has mencionados, no el autor.

En mi opini√≥n, la honestidad es el asiento fundamental de lo literario, sustenta la autenticidad y el cuestionamiento, es comuni√≥n perfecta con la posteridad. El escritor probablemente sea el √ļnico ser humano que hace de su maldici√≥n ‚Äúun estado agudo de felicidad‚ÄĚ, ¬†como dir√≠a Clarice Lispector.


El poeta es un sobreviviente (+ video)

Pa√≠s mental es su primer poemario. Acogido por la casa editora La Luz en 2017, este libro proyecta una b√ļsqueda ‚ÄĒquiz√°s introspecci√≥n‚ÄĒ que pretende hurgar/deponer/develar esas muchas capas de vivencias, temores y realidades que nutren y componen un pa√≠s (su pa√≠s).

Alexander Jim√©nez (Las Tunas, 1987) es un joven escritor que ahora se atreve a poner sobre la mesa diversos matices e imaginarios acerca de una tem√°tica, que bien podr√≠a considerarse inherente a la poes√≠a. Al margen de esto, √©l no teme traspasar los lindes de lo √≠ntimo/mental hacia lo p√ļblico/real, pues sabe ‚ÄĒest√° convencido‚ÄĒ de que el poeta es un sobreviviente, y desde este precepto ofrece su discurso como un gesto libertario y de rebeld√≠a.

El reciente lanzamiento de tu poemario País mental te ha permitido insertarte dentro de la efervescencia de poetas emergentes cubanos…

Es el primer libro que escrib√≠ y que se publique ya tiene su m√©rito. Con √©l obtuve el Premio Bustos Domecq que convoca la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z de Camag√ľey. Me interesa que mi obra llegue a la gente, tanto al intelectual como al lector com√ļn. Lo dem√°s lo dejo al tiempo, aunque no me preocupa demasiado la trascendencia. He recibido buenas cr√≠ticas de mi libro y ya he ganado algunos lectores. Estoy muy satisfecho.

Advierto en tus versos un acercamiento a tem√°ticas que sondean lo c√≠vico/social, lo √≠ntimo/amoroso, tambi√©n el sentimiento de arraigo, confiri√©ndoles al libro una esencia ‚ÄĒdigamos‚ÄĒ tel√ļrica‚Ķ

En mi libro hay una b√ļsqueda hacia dentro, una aproximaci√≥n a las circunstancias que me (nos) afectan o condicionan desde el punto de vista existencial. No todos vemos o asimilamos el pa√≠s de la misma forma. El pa√≠s del anciano que recoge latas en la arena de una playa no es el mismo pa√≠s que mira el turista a trav√©s de sus gafas de sol y el trago de mojito. Mis versos son las piezas de ese (este) pa√≠s que voy recomponiendo como un puzle sobre la hoja en blanco.

El arte ha acompa√Īado al hombre desde siempre y le ha permitido comprender o interrogar su universo. M√°s all√° de eso, ¬Ņcu√°l rol juega la poes√≠a en la realidad objetiva/subjetiva de Alexander Jim√©nez?

Asumo la poes√≠a como una forma de exorcismo, de rebeld√≠a. Es el instrumento que poseo para saltar a un paisaje divergente. Creo comunicar algo y si ese algo toca alg√ļn chacra emocional y cognoscente en el lector, quedo satisfecho. Escribir es un gesto libertario, un ritual que a veces (solo a veces) funciona.¬†

cortesía del entrevistado

¬ŅY en la Cuba de hoy?

En Cuba casi no se lee poesía. Creo que se debe principalmente a la escasa promoción y el poco valor que se le otorga a los libros, especialmente a los de poesía. Hay una creciente banalización de la sociedad, una tendencia a ver el mundo de una manera práctica. La poesía no es práctica, no se come. Muchos todavía no entienden que no solo de pan vive el hombre.

¬ŅC√≥mo valoras el trabajo editorial en relaci√≥n a tu cuaderno?

Publicar mi primer libro con Ediciones La Luz fue entrar con el pie derecho en el mapa literario cubano (no todo el mundo publica allí). Es una editorial que, aunque apuesta por autores noveles, le confiere mucha importancia a la calidad de las obras literarias y a su promoción. Es una de las mejores editoriales que tiene actualmente nuestro país.

Siendo que eres un autor joven, pregunto, ¬Ņconsideras necesario, importante, o v√°lido asumir determinados temas o estilos escriturales para lograr una mayor inserci√≥n/aceptaci√≥n como autor?

No creo que exista un condicionamiento en cuanto a temas o estilos, hay bastante diversidad y esto se evidencia en las diferentes antolog√≠as que recogen la obra de los j√≥venes escritores cubanos. Aunque es cierto que hay concursos, editoriales y revistas literarias que validan m√°s determinadas est√©ticas y temas. Yo soy de la opini√≥n de que se debe escribir sin ataduras o censuras. Tampoco se debe separar el ADN insular de nuestra poes√≠a, es lo que nos hace √ļnicos, originales.

cortesía del entrevistado

Se conjetura que todo poeta es tambi√©n un cr√≠tico. Desde esta presunci√≥n, si tuvieras que se√Īalar algunas carencias o zonas de mayor logro en la po√©tica de tu promoci√≥n, ¬Ņcu√°les ser√≠an?

Me siento afortunado de formar parte de esta promoci√≥n de escritores. A muchos los conozco, son colegas y amigos, j√≥venes como yo que aman la literatura, el peligro y el placer de la palabra escrita. Todav√≠a estamos filtrando, asimilando, creando nuestra propia cosmovisi√≥n literaria. Es muy pronto a√ļn para definirnos como la nueva generaci√≥n de escritores cubanos, aunque ya somos un grupo bastante reconocible y estamos dando de qu√© hablar.

¬ŅNuevos proyectos o libros que est√©s gestando?

En breve se publicar√° mi primer libro para ni√Īos El pa√≠s de los enanos, por la Editorial Sanlope. Escrib√≠ dos libros m√°s, uno de cuentos y otro de poes√≠a (verso libre). Con el primero gan√© la Beca Literaria El caballo de coral y con el otro obtuve menci√≥n en el Premio Pinos Nuevos, los dos est√°n in√©ditos. Trabajo en la escritura de una novela, un libro de d√©cimas y una noveleta para ni√Īos.¬†

‚ÄúEs tiempo de nombrar las cosas/ somos los √ļltimos herederos/ de una estirpe que nadie recuerda/ el tiempo es h√°bil y lo borra todo/ incluso ese miedo irracional/ a decir lo que pensamos‚ÄĚ, desde la introspecci√≥n que me generan estos versos, me atrevo a provocarte: ¬Ņes el poeta una criatura condenada al olvido, o acaso podr√° sobrevivir(se) en este tiempo nuestro tan fugaz y viciado de proclamas y discursos f√ļtiles?

Creo en la poesía y en su capacidad de evitar el colapso de la humanidad, hablo de la poesía primigenia, la que está en todas las cosas, en la esencia de las cosas. Creo en el poeta y en su capacidad de ver el mundo de una manera diferente. El poeta hunde su escalpelo en esa materia inasible que es la poesía y trata de revelar sus secretos. El desarrollo del hombre ha sido demencial, se han logrado cosas increíbles. Hoy es el futuro, vivimos en un mundo futurista y caótico, el poeta ha conseguido instalarse en él. El poeta es un sobreviviente.


Soy una gran aprendiz, una recién llegada

Era uno de mis contactos en Facebook desde hac√≠a a√Īos. No recuerdo qui√©n de las dos solicit√≥ la amistad. Probablemente, ella tampoco. Nos un√≠an intereses y amigos en com√ļn. Eso bastaba. Luego de tanto tiempo ‚ÄĒy coincidiendo con unas de mis estancias m√°s largas de estudio en Canad√°‚ÄĒ entablamos conversaci√≥n y acordamos encontrarnos en un caf√© bonito de la ciudad de Toronto. La qu√≠mica fue instant√°nea. Ya sab√≠a que tendr√≠amos temas y telas por donde cortar, pero jam√°s imagin√© que tantas cosas nos unir√≠an. Yannis Lobaina es una hermosa mam√°, una cuentacuentos, una cubana, una escritora y tambi√©n ‚ÄĒ¬°suerte la m√≠a!‚ÄĒ una amiga. Esta es parte de su historia.

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Solo la lectura salva

  • El verano empez√≥ caliente. Aumento salarial, el tren chino recorriendo el pa√≠s, problemas de combustibles y record de temperatura. Entre estos y otros tantos avatares cotidianos, los cubanos se sumergen y nadan en su realidad. Las din√°micas actuales tan vertiginosas en verano aumentan en velocidad de fotones.

  • Entre tantas ventajas y desventajas que existen para disfrutar el verano siempre hay una menos frecuentada: la lectura. A pesar de que el Ministerio de Cultura, el Instituto Cubano del Libro y la Literatura, y otras instituciones tienen un amplio sistema de opciones vinculadas al disfrute del libro y la literatura, como las llamadas Lecturas de Veranos y los espacios tradicionales de encuentro con los escritores en todas las provincias‚Ķ sin embargo la realidad es otra.

  • Foto Osvaldo Guti√©rrez/ ACN
  • Un dilema progresivo que aqueja hoy a nuestra sociedad es la debilitada presencia de h√°bitos de lecturas. El conflicto es muy profundo y aunque existen varios an√°lisis sobre el tema, nunca caduca hacer un aviso sobre el asunto. El problema no se limita solamente a la escasez de p√ļblico en actividades o que sean habituales las mismas personas del ‚Äúmundillo literario‚ÄĚ que al decir de un amigo poeta: se ‚Äúcocinan en su misma salsa‚ÄĚ.¬† Los que est√°n inmersos en la Cuba profunda y diversa pueden constatar que actualmente se est√° leyendo poco y los j√≥venes menos. Hoy en d√≠a a escala global se ha evidenciado la depresi√≥n de las huestes literarias en todos los sectores.

    Los que entendemos el amor a los libros más allá de un hábito, comprendemos cuan peligroso es el asunto. La lectura no es una simple forma de distracción o un hobby. Ha sido milenariamente la principal herramienta de transmisión y adquisición del conocimiento humano. Es un baluarte y esencial camino para conquistar referentes culturales, mejorar nuestro lenguaje y la ortografía. Dentro de la literatura se ha testimoniado y convergido los principales valores humanos de todos los tiempos. Estas son razones suficientes para que entre el calor, la playa, la monotemática programación televisiva, el Facebook (y su aplicación de ponerte ancianito), el reggaetón y la timba, entre todo esto, hacerle un espacio a la literatura y en especial a la de calidad.

    Del otro lado del espejo, el lector, ese fin y medio de cada libro, ha cambiado radicalmente, así como las nuevas condiciones que imponen este siglo de las tecnologías en espiral vertiginosa.  Brevemente podemos reconocer aspectos esenciales que afectan la salud literaria de esta Isla:

    La situación originada por el Período Especial: comprimió durante casi una década las capacidades editoriales y sus tiradas, debido sobre todo a la escasez de insumos. Los títulos procedentes de cualquier género literario, se vendían o intercambiaban con el fin de convertirse en cucuruchos para maní, servilletas para frituras… Parte de estas condiciones han sobrevivido a la actualidad, el anuncio a principios del  2019 de la reducción de la entrada de papel al país no solo ha afectado la prensa escrita, sino que también tendrá su repercusión en la ediciones impresas y en los proyectos en proceso. 

    Existe un d√©ficit en la ense√Īanza de la literatura como parte de los planes de estudios. Me aventuro con una inc√≥gnita: ¬ŅQu√© leen mayoritariamente nuestros j√≥venes? La informaci√≥n de una l√≠nea de champ√ļ para cabellos secos y da√Īados, una factura de tel√©fono, los anuncios de conciertos de su cantante favorito, la carta men√ļ de una pizzer√≠a, la p√°gina deportiva de los peri√≥dicos, el muro de Facebook o Instagram, los SMS enviados o los mensajes a la bandeja de correos‚ĶMejor dejo esta parte inconclusa‚Ķ

    Tambi√©n existe una batalla entre el libro convencional y las modernas tecnolog√≠as por conquistar los espacios de ocio del hombre de nuestro tiempo. El uso de las redes sociales dominan a nuestros j√≥venes, las series extranjeras fascinan como el flautista de Hamlet. Seg√ļn apuntan los estudios (y la l√≥gica) m√°s recientes sobre el futuro del libro y la lectura, el lector del siglo XXI lo har√° y lo est√° haciendo desde un dispositivo electr√≥nico, computadoras, tabletas, tel√©fonos m√≥viles o e-readers. Aunque Cuba no es un pa√≠s de alto alcance tecnol√≥gico la avalancha es evidente y los consumos tecnol√≥gicos han desplazado a la lectura velozmente. Cierto que el aumento y emigraci√≥n acelerada a las lecturas digitales es positiva, sin embargo me percato con mis estudiantes que la literatura cl√°sica y cubana no ha sido una tem√°tica favorecida y si la literatura comercial, t√≥mese de ejemplo que ‚ÄúCincuenta Sombras de Grey‚ÄĚ o ‚ÄúEl Secreto‚ÄĚ sean libros preferidos de mucho de mis pupilos.

  • Foto Anabel D√≠az (Tomda de internet)
  • ¬ŅPero qu√© hacer? Me parece que no podemos llegar al extremo de valorar la lectura, al estilo dram√°tico y an√°logo que nos presenta magistralmente Ray Bradbury, en su novela futurista y dist√≥pica, ‚ÄúFahrenheit 451‚ÄĚ, cuando el personaje de este cl√°sico, un bombero obediente y bur√≥crata que vive en una sociedad del ‚Äúfuturo‚ÄĚ donde los libros se queman con desprecio. Empieza a leer cuando ve a una anciana desesperada e irreverente que decide quemarse junto con su ‚ÄúQuijote‚ÄĚ, la ‚ÄúGuerra y paz‚ÄĚ, la ‚ÄúIsla del tesoro‚ÄĚ y su ‚ÄúIl√≠ada‚ÄĚ, ante el imperativo de ver arder a su biblioteca prohibida.

    Las nuevas dinámicas de la Sociedad lastran el tiempo para lecturas de disfrute. La acuciante situación económica nos devela. Si hay una zona que se debe intencionar con el aumento salarial son las librerías. Ya no puede ser una excusa que un libro represente el 5 % del salario de un maestra o un trabajador de cultura. Debemos invadir las redes sociales y las tecnologías de la información y comunicación para manejar códigos más atractivos para acercarnos al papel.

  • Cuba Digital: Democratizar la lectura (+ Podcast)

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    Hay que renovar los recursos y discursos de los escritores para promocionar sus obras. Es imprescindible que todos los artistas e intelectuales se unan en favor de la literatura. Hace poco presenciaba la entrevista de unos peque√Īines al famos√≠simo actor de Hollywood Benicio del Toro, en Gibara, uno le pidi√≥ un consejo para ser una gran actor y √©l dijo que lo primero es la lectura, por la importancia que tiene en toda persona. No podemos pensar que un artista pl√°stico o un bailar√≠n no necesitan de la lectura. Tambi√©n hay que regresar a aquellos tiempos que relata Garc√≠a M√°rquez cuando la adversidad lo llev√≥ a un ponchero en La Habana y este le relat√≥ mejor que el autor la novela de Cien A√Īos de Soledad.

    Entre tanto calor y complejidades es cierto que la lectura es tit√°nica. Puede ser que las lecturas en verano sean como un boxeador con anemia, pero sigue siendo el mejor camino para fomentar una actitud ante la vida y evitar el secuestro de la ignorancia. Lo que si podemos asegurar en subvertida realidad con lo que dice un tanque elevado que veo a diario desde mi casa es que ante estas temperaturas elevadas aunque usted no lo crea: ‚Äúsolo la lectura salva‚ÄĚ.¬†

 


De la indestructibilidad del telar (+ poemas)

Del telar la urdimbre, la tensi√≥n del hilo, la cosa figurando en el bastidor. ¬ŅC√≥mo nombrar entonces la ciudad, la transfiguraci√≥n de las cosas tan cotidianas y tan poco conocidas? ‚Äúel sonido inca, despu√©s, quedan enormes puntales‚ÄĚ: la g√©nesis, el alud de fonemas urdiendo la palabra tela. No habr√° vacuidad posible para los versos-tejidos que les presento.

Habiendo leído Telar, de Daniel Duarte de la Vega, solo resta decir que de la sintaxis de este telar difiero entonces lo de simpleza, y veo su interior: de la tela el lenguaje, del telar lo indestructible, lo imperecedero infinitamente, lo que arma y desarma, pero es esencialmente lo indestructible esa capacidad omnisciente de las cosas.

En la obra de Daniel, no solo sus palabras tan bien colocadas, todo su sonido, sino esa fe terriblemente cierta en las cosas que no vemos, esa ‚Äúacumulaci√≥n fastuosa de posibles se√Īales‚ÄĚ. Dice Harold Bloom que ‚Äúcreer significa liberar el elemento indestructible que hay en uno mismo, o m√°s exactamente, ser indestructible, o m√°s exactamente, ser‚ÄĚ. En efecto, en el libro de poemas Telar asistimos a conocer el yo m√°s profundo en lugar de la psique fragmentada. La esencia. El telar que somos. La urdimbre necesaria.

Como si la palabra transgredir no tuviera obcecadas las entra√Īas, y en su giro sem√°ntico se descubra castigada por todo verso potente, as√≠ de peligrosa y bella ser√° la ciudad que ‚Äúespera ser transgredida‚ÄĚ, la ciudad llena de s√≠mbolos tejida por Daniel Duarte en este libro. La paciencia (pienso en la paciencia como m√©todo de conocimiento kafkiano), tambi√©n parece advertirse en estos poemas desde una distancia responsable: observar pacientemente el mec√°nico gesto del telar, y ser para siempre con el cosmos.

He aqu√≠ entonces la indestructibilidad del telar, lo pertinente de la simbolog√≠a tela-ciudad-naturaleza-hombre-miseria-urdimbre-cosmos que se mezclan para formar la ontolog√≠a de las cosas pr√≠stinas, o al menos las cosas m√°s com√ļnmente olvidadas.

Las frases entrecomilladas son de Daniel Duarte de la Vega. Telar (Poesía). Premio Pinos Nuevos 2018. Editorial Letras Cubanas, 2018. La Habana, Cuba. (Disponible en librerías de la capital cubana). Daniel Duarte también fue merecedor de Calendario 2018 con Las Transiciones (Casa Editora Abril).

 

Poemas de Daniel Duarte de la Vega

la ciudad -transgredida- coquetea con uno cruz√°ndose de brazos; ¬ętodo es un ejercicio, dice, un grosero ejercicio de irrumpir en la piedra¬Ľ.

obsesionado entonces, bajo el c√°lido asfalto de su lengua materna arde el ojo y escucha, reflexiona -inclinado- sobre la actividad fren√©tica que el pesamiento suele dejarle a uno en el est√≥mago, ve que en la telara√Īa psicol√≥gica de una imagen cualquiera prevalece su enigma; y en la piedra, tatuadacon esa tinta china: ¬ęla nada universal¬Ľ -su pared psicol√≥gica-: otra ciudad que espera para ser transgredida.

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del lenguaje su aspereza, sus rendijas clausuradas, la imagen lábil y cruenta revolviéndose en la nada; también la doble explanada por sobre los arrabales, la letra exhibe canales, brotes de ámbar: ¡palidez!, el sonido inca, después, quedan enormes puntales.

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dentro del grito est√° el hilo temporal que lo atraviesa (el susrro, contenido) y el j√ļbilo en la certeza. mientras, invaden fluidos de plantas ornamentales, la embriaguez brota a raudales, sobre la espera !la letra!, tan obstinadas penetran o bien tan accidentales.

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del hilo blanco a la m√°quina (terca como la locura) se ha transformado en usura el calor, la mano err√°tica. ¬Ņqu√© nos confunde y nos cura? las espirales se invierten tal como el hilo o la suerte de signos que se bifurcan, y hacia la m√°quina apuntan igual la vida y la muerte.

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sabiendo como cuestan las grandes decepciones hemos sido también parte de ellas.

cierta luz anodina se multiplica as√≠ y esplende y en la grieta infalible de esas oscilaciones (tan emocionales) resplandecen fragmentos, una estr√≠a que irradia cierta hospitalidad. all√≠ anidan se√Īales demasiado precisas, canta el pez azaroso su canci√≥n infinita y el rid√≠culo muerde su pedazo de pan, all√≠ la ira escupe sobre esa cuerda floja (sin apenas saberlo), sobre esa superficie que tampoco es real.


Días de Guillén, son días de cubanía (+ Premios Pisto Manchego)

‚ÄúEn 1934, con la publicaci√≥n de West Indies Ltd ‚Äďpoema de Nicol√°s Guill√©n a trav√©s del cual el autor no solo caracteriz√≥ a los ‘pol√≠ticos’ y ‘coroneles’ de la Cuba de la √©poca, la amarga tragedia que viv√≠a el pa√≠s, sino que tambi√©n crea con maestr√≠a y belleza art√≠stica-literaria una s√°tira que aunque dolorosa, logra acercar al lector a una sociedad injusta‚Äď, el Poeta Nacional deja claro con cu√°les principios coincid√≠a: los de la izquierda‚ÄĚ, expres√≥ Jorge Santos Caballero, destacado ensayista cubano y cr√≠tico de arte, en su conferencia Poeta Nacional de Cuba y el Congreso de Escritores, a 80 a√Īos de la Guerra Civil Espa√Īola.

En la Biblioteca Provincial Julio Antonio Mella y con motivo de la jornada D√≠as de Guill√©n, la cual rememora el nacimiento del Poeta Nacional de Cuba, en la ciudad de Camag√ľey, el tambi√©n periodista y profesor universitario, Santos Caballero, coment√≥ que el excelso intelectual cubano, al participar en el Congreso de Madrid, se le oy√≥ proclamar, el seis de julio de 1936, que ha ido a ese pa√≠s por ser un perseguido, que no desea para el porvenir de la humanidad m√°s que ‚Äú¬°hombres ya sin colores, sin guerras, sin prejuicios y sin razas!‚ÄĚ.

Jorge Santos Caballero se refiri√≥ a la visi√≥n de Guill√©n acerca de aquella naci√≥n en guerra, ‚ÄúEspa√Īa es la experiencia m√°s rica de nuestro tiempo y asomarse a esa experiencia, participar en ella de alg√ļn modo, es tocar de cerca la carne de la revoluci√≥n en marcha‚ÄĚ.

De este peregrinar ‚Äďreflexion√≥ Santos‚Äď, Guill√©n nos llega como ‚Äúun s√≠mbolo de rebeld√≠a que se manifiesta luego en el Poeta del Pueblo, como lo calific√≥ espont√°neamente ese mismo pueblo‚ÄĚ.

Santos asever√≥ que poner fin a la guerra es una necesidad imperiosa de los pueblos del mundo. ‚ÄúY si la guerra civil espa√Īola gener√≥ obras trascendentales en la literatura y en otras manifestaciones del arte, habr√≠a sido preferible que el conflicto b√©lico nunca se desarrollara ni inspirara a los artistas, porque cost√≥ mucho sacrificio al pueblo espa√Īol, sangre, dolor, y sobre ello nos dej√≥ textos innegables, como reafirmaci√≥n de lo que signific√≥ el proyecto revolucionario en ese pa√≠s y su liquidaci√≥n‚ÄĚ.

Tomada de Adelante.cu

Es por ello, enfatiz√≥, que no se pod√≠a pasar por alto la participaci√≥n de Guill√©n por tierras de la pen√≠nsula ib√©rica. ‚ÄúDescartar esta etapa ser√≠a cercenar parte de su historia, traicionarlo como intelectual y revolucionario; ser√≠a, en todo caso, condenarlo al ostracismo si solo se resaltara su poes√≠a y su periodismo‚ÄĚ, dijo.

‚ÄúLa dura realidad de la guerra civil espa√Īola, las cruentas batallas libradas all√≠, son necesarias tenerlas presentes para no olvidar el pasado; para saber el futuro que defendemos‚ÄĚ, asever√≥ Santos.

Destac√≥ adem√°s que es esencial, para valorar la grandeza y trascendencia de este hombre, conocer de su participaci√≥n en el Congreso que defend√≠a las ideas m√°s nobles de la sociedad espa√Īola -tal cual Juan Marinello, F√©lix Pita Rodr√≠guez, Leonardo Fern√°ndez S√°nchez, Pablo de la Torriente Brau y otros cubanos participantes all√≠-: ‚Äú√Čl no vacil√≥ en ponerse a disposici√≥n del pueblo espa√Īol y esa es tambi√©n una de sus notoriedades m√°s sentidas‚ÄĚ, subray√≥.

El Guillén que nace todos los días

Desde la impronta de su verbo agudo y del canto a su gente culmin√≥ en la ‚Äúsuave comarca de pastores y sombreros‚ÄĚ ‚Äďcomo nombr√≥ el Poeta Nacional de Cuba a su tierra natal‚Äď, la primera jornada D√≠as de Nicol√°s Guill√©n, que rememor√≥ el 117 cumplea√Īos este 10 de julio, del excelso intelectual cubano.

Con un novedoso e intimista conversatorio sobre los inicios, desarrollo y consolidaci√≥n de la obra period√≠stica de Guill√©n en su Camag√ľey, entabl√≥ el di√°logo el destacado reportero agramontino, Eduardo Labrada Rodr√≠guez; con m√°s de 50 a√Īos de labor en el rotativo Adelante de esta ciudad, quien junto a la joven colega, Yanetsy Le√≥n Gonz√°lez, distinguieron al amigo desenfadado, al vecino comunicador y al amante de su tierra natal, al nombrado Poeta del pueblo.

‚ÄúLo conoc√≠ y era un hombre jovial, de una humildad impresionante, y si en la calle no lo paraban cientos de personas para saludarlo y conversar con √©l, entonces el que andaba por esas calles legendarias no era el amante de Camag√ľey, Guill√©n‚ÄĚ, dijo emocionado Labrada, quien adem√°s subray√≥ ‚Äú√©l, su obra, y de c√≥mo se form√≥ y empe√Ī√≥ en esta profesi√≥n, son una escuela, un acicate, para no solo las nuevas generaciones de reporteros, sino para todos los que la aman, de cualquier edad y experiencia‚ÄĚ, asever√≥.

Tomada de Adelante.cu

Yanetsy Le√≥n Gonz√°lez, vicepresidenta de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z y de la Uni√≥n de Periodista de Cuba (UPEC) en este territorio, record√≥ que entre los colegas m√°s apreciados del Poeta en la extensa llanura, sobresali√≥ Manuel Villabella Marrero (1936- 2018), uno de los m√°s ilustres intelectuales de esta provincia, quien no solo mereci√≥ en 2004 el Premio Nacional de Periodismo Cultural Jos√© Antonio Fern√°ndez de Castro, sino que tambi√©n compil√≥ desde una investigaci√≥n profunda las cr√≥nicas de Guill√©n en el Peri√≥dico El Camag√ľeyano, en su secci√≥n Pisto Manchego, y escribi√≥ una biograf√≠a camag√ľeyana de Guill√©n, proyecto que mereci√≥ la Beca Rafael Esteban Pe√Īa otorgada por la UNEAC en la provincia.

Tomada de Adelante.cu

Ante colegas del sector, intelectuales, escritores e investigadores del Centro Provincial del Libro, la Sociedad Cultural Jos√© Mart√≠, el Centro de Estudios Nicol√°s Guill√©n, la Editorial √Ācana, el Centro de Promoci√≥n y Desarrollo para la Literatura Gertrudis G√≥mez de Avellaneda y de la Sociedad Culinaria de Camag√ľey, se entregaron los premios Pisto Manchego, en homenaje permanente a este maestro de generaciones.

Los galardonados fueron en prensa radial, la corresponsal de Radio Rebelde en Camag√ľey, Miozotis Fabelo; en prensa televisiva, Laura Mar√≠a Hevia; y en prensa escrita, Yanetsy Le√≥n Gonz√°lez; mientras que Leandro P√©rez y Jorge Enrique Jerez del semanario Adelante, se llevaron el lauro en la especialidad gr√°fica y digital, respectivamente.


Concurso Eliseo Diego ya tiene sus ganadores

 

Yasmani en el momento de la entrega del premio que aconteci√≥ en la noche de este martes en la Casa del Joven Creador avile√Īa/Peri√≥dico Invasor/ Fotos: Alejandro Garc√≠a S√°nchez

 

Los escritores avile√Īos Masiel Mateos Trujillo y Yasmani Rodr√≠guez Alfaro resultaron los m√°ximos ganadores en los apartados de Poes√≠a para adultos y Literatura para ni√Īos, respectivamente, en el Concurso Literario Eliseo Diego.

Con Infernus gran pas de deux, Mateos Trujillo ofrece un poemario dedicado a la figura materna y al di√°logo entre una escritora con sus inquietudes, y su madre, quien incluso despu√©s de fallecida, contin√ļa gui√°ndola.

Yasmani Rodr√≠guez Alfaro, obtuvo el primer premio con A la sombra del mago: ‚ÄúTodo se lo debo a mi ni√Īa, Viensay, la cual con solo tres a√Īitos me llena de imaginaci√≥n. Tampoco puedo pensar este premio sin reconocer la importancia de los talleres, el de F√©lix, y Santa palabra, de Eduardo Pino.

“En estos espacios contin√ļo aprendiendo sobre las t√©cnicas narrativas; y las pol√©micas que all√≠ salen a la luz, ese halo cr√≠tico que subsiste en estos, me han sido de vital ayuda. Mi primer libro, Pre-morten, presentado en la pasada Feria Internacional del Libro de La Habana, aunque es aparentemente muy diferente desde su tem√°tica para adultos, marc√≥ una l√≠nea que considero presente en todos mis textos: el inter√©s en discursar sobre cuestiones filos√≥ficas.

“Preguntas ineludibles: ¬Ņde d√≥nde soy?, ¬Ņqui√©n soy? y ¬Ņhacia d√≥nde voy?, creo que el lector siempre las encontrar√° entre l√≠neas‚ÄĚ, declar√≥ Yasmani, jefe de secci√≥n de artes visuales de la AHS avile√Īa.

En Poesía para adultos, Claudette Betancourt, del municipio Morón y miembro activa de la Asociación Hermanos Saíz, obtuvo mención con la obra La gozosa acritud del verbo violar.

Los cuadernos de la bruja, de la joven escritora Evelin Queipo Balbuena, miembro de la AHS en Camag√ľey, fue reconocido con una menci√≥n en Literatura para ni√Īos.

El certamen literario, convocado por el Centro Provincial del Libro, este a√Īo demuestra que vuelve a cobrar vitalidad, con dos jornadas que contaron con actividades como una mesa de opini√≥n acerca de la impronta literaria de Eliseo en los escritores contempor√°neos y las deudas que cada uno de ellos tiene con su figura.

Periódico Invasor/ Fotos: Alejandro García Sánchez

Tambi√©n se realiz√≥ un encuentro, de la escritora Niurky P√©rez Garc√≠a con los integrantes de taller especializado en literatura infantil Adelante Compay Grillo, del escritor F√©lix S√°nchez. Y no faltaron las lecturas de poes√≠as de autores del territorio como Carmen Hern√°ndez Pe√Īa, Vasily Mendoza, Leydy Vidal, Leonesky Buquet, entre otros.

Cuando la voluntad persiste, los anhelos pueden materializarse, y muestra de ello fue esta edici√≥n del premio Eliseo Diego, para el cual se recepcionaron 26 ejemplares de literatura para ni√Īos y 14 de poes√≠a para adultos, no solo de Ciego de √Āvila, sino de Camag√ľey, Holgu√≠n, Sancti Sp√≠ritus, La Habana y Santa Clara.

Desde ya, la convocatoria para el pr√≥ximo a√Īo se encuentra abierta en las categor√≠as de narrativa para adultos y ensayo.


El ruido incesante de las hachas (+ fotos)

El Premio Celestino de Cuento arribó a su aniversario 20 con la seguridad de ser uno de los certámenes más cotizados por los jóvenes narradores cubanos, quienes se asoman al pozo no precisamente en busca del agua, sino de los ecos del ruido de las hachas golpeando los árboles del bosque… el mismo ruido que permitía dormir a Celestino.

Nombrado as√≠ por Celestino antes del alba, novela pr√≠stina del escritor Reinaldo Arenas, la actual edici√≥n del Premio se realiz√≥ en Holgu√≠n del 17 al 21 de junio, dedicada en esta ocasi√≥n al aniversario 105 del natalicio de los escritores Onelio Jorge Cardoso y Julio Cort√°zar; y organizada por Ediciones La Luz ‚Äďreconocido sello de la AHS en Holgu√≠n‚Äď, la secci√≥n de Literatura de la AHS holguinera y el Centro Provincial del Libro y la Literatura.

Paneles, homenajes, conversatorios, lecturas… caracterizaron el presente capítulo de un Premio nacido en 1999 y que ha tenido entre sus ganadores a escritores como Rubén Rodríguez, Agnieska Hernández, Jorge Enrique Lage, Norge Céspedes, Luis Yuseff, Marvelys Marrero, Alcides Pereda, Liany Vento, Yordis Monteserín, Ariel Fonseca y Evelin Queipo.

 

Onelio, diga usted cómo

Foto: Carlos Rafael

El Sal√≥n ‚ÄúAbrirse las constelaciones‚ÄĚ, de Ediciones La Luz, acogi√≥ un panel dedicado a recordar al autor de Taita, diga usted c√≥mo y El hilo y la cuerda. Moderado por el escritor y editor Adalberto Santos, estuvo integrado por los narradores y poetas Manuel Garc√≠a Verdecia y Nelton P√©rez, y el investigador, profesor universitario y cr√≠tico literario y cinematogr√°fico Lino Ernesto Verdecia.

Para Garc√≠a Verdecia, Onelio (1914‚Äď1986) ‚Äútrabaj√≥ un lenguaje vern√°culo a partir de un personaje y sus posibilidades, pero que no llega a un mero criollismo. En su obra hay elementos que se cruzan en el destino de la persona y que van m√°s all√° de lo anecd√≥tico, pues se acercan a la condici√≥n humana, para hacernos ver c√≥mo somos, con las pasiones, los sentimientos propios. La p√©rdida de la inocencia, la angustia del hombre cuando se enfrenta a ciertas situaciones, son cuestiones presentes en sus cuentos‚ÄĚ, dijo.

‚ÄúNos es necesario leerlo y hacerlo sin prejuicio‚ÄĚ, enfatiz√≥ el reconocido intelectual holguinero.

Foto: Carlos Rafael

Por su parte, Nelton P√©rez, ganador del Premio Carpentier de Novela por Infidente, lament√≥ que varias generaciones de cubanos, especialmente los m√°s j√≥venes, no hayan le√≠do como es debido su obra, al solo existir viejas ediciones de sus cuentos. ‚ÄúDe alguna manera Onelio Jorge es nuestro Juan Rulfo‚ÄĚ, subray√≥.

Finalmente, Lino Verdecia record√≥, entre an√©cdotas, el momento en que siendo estudiante conoci√≥ a Cardoso y las dem√°s veces que compartieron en Santiago de Cuba y La Habana. ‚ÄúEra un orfebre de la palabra, de la conversaci√≥n y lo que escrib√≠a, de la √©tica y el respeto. Alguien tan t√≠mido, cordial y sencillo que no parec√≠a lo grande que era‚ÄĚ.

Foto: Carlos Rafael

Con voz singular en el ámbito cubano e hispanoamericano, su obra no solo representa la dura y cotidiana existencia de los pescadores, campesinos y obreros agrícolas en la Cuba de entonces, sino es un reclamo al derecho y la necesidad de esos hombres al pleno disfrute de otras vertientes de la realidad gracias a las posibilidades de la imaginación.

En su amplia producción destacan además, El cuentero, El caballo de Coral, Gente de pueblo, Caballito blanco, La cabeza en la almohada y Negrita.

 

Un cronopio llamado Julio Cort√°zar

Foto: Kevin Manuel Noya

La vida y obra del autor de Rayuela, Las armas secretas y Bestiario fue recordada en un panel moderado por el escritor y periodista Erian Pe√Īa Pupo e integrado por los reconocidos escritores Lourdes Gonz√°lez, Mariela Varona, Eugenio Marr√≥n y F√©lix S√°nchez.

Lourdes recorri√≥ su cercan√≠a literaria con Cort√°zar (1914‚Äď1984), partiendo de la lectura en su juventud de Rayuela, novela publicada en 1963 y obra central del boom latinoamericano; su trabajo en la edici√≥n de la poes√≠a de la argentina Alejandra Pizarnik, amiga de Cort√°zar; y la visita a su tumba en el cementerio de Montparnasse, en Par√≠s.

Foto: Kevin Manuel Noya

Mariela Varona se enfoc√≥ en ‚Äúlo fant√°stico‚ÄĚ de la literatura de Cort√°zar, a partir de cuentos como Casa tomada, publicado en 1946 en Anales de Buenos Aires, revista dirigida por Jorge Luis Borges. Mientras F√©lix S√°nchez coment√≥ la cercan√≠a de su obra con autores cubanos, su labor como traductor, el gusto por el jazz y el boxeo, entre otras cuestiones.

Finalmente, Eugenio Marr√≥n relacion√≥ a Cort√°zar con la Revoluci√≥n cubana y su cercan√≠a con ella, a partir de la visita en 1963 a La Habana, como parte del jurado del prestigioso Premio Casa de las Am√©ricas, y su v√≠nculo con reconocidos intelectuales como Hayd√©e Santamar√≠a, Roberto Fern√°ndez Retamar, Jos√© Lezama Lima y Ant√≥n Arrufat. Precisamente, un enjundioso pr√≥logo de Lezama Lima acompa√Īa la edici√≥n cubana de Rayuela, realizada por Casa de las Am√©ricas en 1968 y reeditada en 2018.

Foto: Kevin Manuel Noya

El ‚ÄúCelestino‚ÄĚ tambi√©n dedic√≥ un momento especial a recordar a Lydia Cabrera en su aniversario120, con un panel integrado por Eugenio Marr√≥n, Yasmani Castro y Pascual D√≠az. Otro panel, compuesto por Mariela Varona, Marvelys Marrero, Rub√©n Rodr√≠guez y Erian Pe√Īa, estuvo dedicado a la obra de Guillermo Cabrera Infante en su aniversario 90. Asimismo, al aniversario 22 de Ediciones La Luz se dedic√≥ un conversatorio, integrado por Luis Yuseff, editor jefe del sello, y el profesor universitario Manuel Alejandro Mart√≠nez.

 

Codas (el hacha contin√ļa cortando)

Foto: Kevin Manuel Noya

Varios libros fueron presentados en el ‚ÄúCelestino‚ÄĚ, entre ellos Hab√≠a una Bez (Ediciones Sed de Belleza, 2018), de Marvelys Marrero; El coraz√≥n desnudo (Letras cubanas, 2017), de F√©lix S√°nchez; Ventana al mar (Ediciones Luminaria, 2017), de Ariel Fonseca; Mar de invierno y otros delirios, de Alberto Garrand√©s; El ritual de las cabezas perpetuas, de Evelio Traba; y La mirada del ingenuo. Celestino antes del alba, de Yail√©n Campa√Īa, estos √ļltimos bajo la editorial La Luz.

Foto: Elier Cabrera

Otro momento peculiar dentro del programa del XX Premio Celestino de Cuento constituy√≥ la pe√Īa ‚ÄúPalabras compartidas‚ÄĚ, realizada en el Caf√© del Arte Joven, en la Casa del Joven Creador de la AHS holguinera. Entre la remembranza y el di√°logo, compartieron con los presentes Mar√≠a Liliana Celorrio, F√©lix S√°nchez y Nelton P√©rez, entrevistados respectivamente por Norge Luis Labrada, Rub√©n Rodr√≠guez y Mariela Varona.

Foto: Elier Cabrera

Las lecturas de narrativa también ocuparon un espacio protagónico, donde jóvenes y reconocidos narradores compartieron su obra, entre ellos Marvelys Marrero, Lourdes González, Rafael A. Inza, Luis Alfonso, Andrés Cabrera, Eduardo Pino, Robert Armas y Rey Neris.


‚ÄúEl caf√© amargo no es para todos‚ÄĚ

Conoc√≠ la obra de Sussette Cordero gracias a un amigo en com√ļn ‚Äďuno muy querido por ambas‚Äď y desde entonces, gracias a la lejan√≠a y proximidad que las redes sociales propician, he ido rastreando un poco su trabajo. Sussete es escritora y cubana; su honestidad cruza la cuarta pared ‚Äďesa cuarta pared confortable que las p√°ginas de un libro traen consigo‚Äď para llegar a los lectores o, simplemente, a aquellos que quieran leer una de sus entrevistas, o un fragmento de estas, con la esperanza de llegar a quien se encuentra detr√°s de las palabras. Esta entrevista es el pretexto para dar ese primer paso.

 

Tu primer camino art√≠stico no fue la literatura, sino la m√ļsica. ¬ŅExisten puntos de conexi√≥n entre la creaci√≥n literaria y la musical que te hayan servido, m√°s que como experiencia, como parte de alg√ļn proceso de trabajo?

La m√ļsica fue mi primer acercamiento al arte. Ya le√≠a desde mucho antes. Pensar en escribir, en hacer de la literatura mi mayor pasi√≥n, no, eso no. Pero el acercamiento a la m√ļsica me abri√≥ las puertas al mundo del arte, de tal manera que en los primeros pasos de este andar escrib√≠a bajo los efectos de alguna pieza, casi siempre necesitaba un background para que las palabras vinieran, de alg√ļn modo, de manera m√°s ordenada, m√°s seguida, m√°s l√≥gica. Pero esos fueron los inicios, cuando uno cree que necesita cierto ritual, o ciertas circunstancias para realizar el ‚Äďen ese momento considerado sagrado‚Äď acto de escribir. Ya no: ahora la m√ļsica es algo paralelo, me encanta; pero en el proceso no es necesaria. Creo que son man√≠as, es circunstancial tambi√©n: sucede a veces, a veces no‚Ķ todo depende del momento o de lo que se escuche.

 

Fuiste editora de la Revista de Arte y Literatura Esquife. ¬ŅQu√© aport√≥ la labor editorial a tu visi√≥n como creadora?

Trabajar en Esquife fue una de las mejores cosas que me pas√≥ en la vida. Estar√© siempre agradecida con Jorge Enrique Rodr√≠guez y con Yanni Monz√≥n por haber pensado en m√≠ para ocupar un peque√Īo espacio en la realizaci√≥n de esta revista. Trabajar con gente que sabe lo que hace, o por lo que pelea, es algo que no tiene comparaci√≥n. Uno se siente m√°s seguro, m√°s dado a lo que hace, se entrega de manera m√°s completa. La labor editorial es riesgosa, imperecedera. Esquife me dio las armas para aprender de las verdades y las miserias de autores y decidores, y me dio la libertad para desangrar ciertos puntos de vista, desde los cuales hoy miro, con una luz diferente, al resto de los mortales.

 

¬ŅCrees que, en el panorama literario actual, el cual de alguna manera compartes desde la distancia, es necesaria la concreci√≥n de proyectos colectivos? ¬ŅVive el autor demasiado encerrado en su burbuja de individualidades?

Creo que m√°s que una estrategia de autores o de individualismo, es un problema de humildad, de envidias y desidias, con las cuales los seres humanos hemos tenido que lidiar desde la creaci√≥n. ¬ŅEs necesaria la integraci√≥n? S√≠. ¬ŅEs necesaria la humildad? S√≠. ¬ŅEs necesario que los autores cubanos nos demos cuenta de una buena vez que no somos el ombligo del mundo? S√≠, es necesario que sepamos que si no existe cooperaci√≥n, armon√≠a, entendimiento, los proyectos futuros continuar√°n siendo malos, desastrosos, hechos a punta de traspi√©s, de ‚Äúqu√≠tate t√ļ pa’ ponerme yo‚ÄĚ, de faltas de calidad, sin l√≥gica ni belleza alguna. Y tambi√©n es necesaria la preparaci√≥n. No se puede elaborar un proyecto sin una investigaci√≥n mediante, sin un objetivo l√≥gico.

 

“¬ŅHasta cu√°ndo Lezama seguir√° salv√°ndonos?”

 

He le√≠do propuestas de proyectos que sinceramente no tienen la calidad suficiente para ser publicados y, aun as√≠, por encima de eso, salen a la luz y hasta son publicitados de la peor manera. Y el mundo lo sabe, que es lo peor. Ya en este siglo, nadie se puede esconder, nada se puede esconder. Y te tropiezas con alguien y te dice: ‚Äú¬Ņt√ļ eres cubana?, ¬Ņescritora?, oh, le√≠ la antolog√≠a de fulanita de tal, ay, pero en esa antolog√≠a se salva un cuento‚ÄĚ. Y una que es de Caba√Īas y Centro Habana, de chancleta y croqueta, aunque sabe que tiene toda la raz√≥n, se hace la enfadada, se levanta de la mesa y le dice en su cara: ‚Äúcuando en la historia de la literatura de tu pa√≠s tengas a un Lezama, av√≠same‚ÄĚ. Pero, ¬Ņhasta cu√°ndo Lezama seguir√° salv√°ndonos?

 

Muchas veces se ha hablado ‚Äďy debatido‚Äď sobre el tema de la ‚Äúgeneraci√≥n‚ÄĚ. ¬ŅTe sientes, por cercan√≠a o distancia, parte de una promoci√≥n o un grupo?

No me siento parte de ninguna generaci√≥n con nombre o sin nombre. Tengo un largo camino recorrido porque mi inter√©s por la literatura es como aquel cuento cheo de ‚Äúdesde que te vi, me enamor√© de ti‚ÄĚ. Ese mi caso. Yo fui una ni√Īa que supo que amar√≠a la literatura en cuanto toc√≥ un libro, en cuanto descubri√≥ un closet lleno de libros viejos y h√ļmedos. Yo he le√≠do y escrito lo que he querido.

Muchas veces no coincido con algunos autores cercanos a la que pudiera ser mi generación, como también a veces me alejo descomunalmente de lo que opinan o piensan las llamadas vacas sagradas. Yo soy un ser de multitudes, a mí cualquier cosa que me convenza, que vale la pena, me viene bien; eso sí, soy irreductible, difícil de convencer, si quieres que cambie de opinión, hay que hacer valer el argumento y eso es demasiado complicado para los llamados grupos generacionales. No quepo en cualquier saco, obviamente, el café amargo no es para todos.

 

¬ŅC√≥mo transcurre tu proceso creativo?

Mi proceso creativo‚Ķ usaste la palabra proceso y eso es casi la respuesta. Parece trillado, pero el proceso es el verdadero placer de la escritura para m√≠. Padecer cuando comienzo a dar vida a alg√ļn personaje y veo que es un ser despreciable, alegrarme cuando consigo algo que considero bastante terminado, completo, digno de ser le√≠do. No tengo ma√Īas, s√≠ creo que el contacto con el agua me refresca, por decirlo de alguna manera.

Mis mejores ideas vienen fregando, no te imaginas lo insoportable que se hace correr a quitarse los guantes (s√≠, porque friego con guantes y que digan lo que quieran) para hacer alguna anotaci√≥n, escribir una palabra, una oraci√≥n que vino de pronto, y aun as√≠ se disfruta. No necesito desnudarme, encerrarme, rayar paredes, ni ponerme tan po√©tica. Lo m√≠o es normal, natural, pero un poquito ‚Äúacelera’o‚ÄĚ.

 

Yo mat√© a Marilyn Monroe: con un t√≠tulo tan curioso has publicado uno de tus libros, amparado por un sello editorial espa√Īol. ¬ŅPodr√≠as comentarme un poco del texto? ¬ŅCu√°ndo lo creaste?

Este libro naci√≥ cuando comenzaba mi maternidad. Es un libro muy femenino. Creo que en la b√ļsqueda de mi ser como mujer, esa que creemos perdida y que tanto trat√© de cuidar durante mi embarazo, naci√≥ ese libro que en parte tambi√©n es un grito a la fuerza de una mujer que brama, y a√ļlla como fiera, una mujer que no quiere renunciar a su sentir, a su sexualidad, a lo que siente f√≠sicamente, a lo que es y no dejar√° de ser nunca.

Es un libro que me ha tra√≠do grandes alegr√≠as, y tambi√©n grandes desatinos. He tenido que lidiar con las conservadoras, que no son pocas, y tambi√©n, por qu√© no decirlo, he tenido que despertarme de madrugada para que una amiga que vive en Europa, con todo el despiste del mundo, me llame a las 3:00 AM y me diga, gritando, literalmente, ‚Äú¬°ya termin√© de leerlo! ¬°Me encant√≥!‚ÄĚ (Grito sin fin).

 

¬ŅCrees que los temas, las obsesiones de un creador, tienen un tiempo de vida limitado o est√°n ‚Äúcondenadas‚ÄĚ a reciclarse, una y otra vez, en su escritura?

Cada creador responde a su tiempo. Eso no es algo que deba fundamentar demasiado porque está en la historia. Lo que no quiere decir que ciertos alientos no confluyan en tiempos lejanos. Hace poco vi en las redes sociales una fotografía de Fan Ho, el célebre fotógrafo y director chino, y me recordó muchísimo a El perro, de Goya. Lo comenté con un amigo y, ciertamente, encontramos el mismo aliento.

 

En tu experiencia, ¬Ņcu√°les son las principales limitantes, espirituales y materiales, del joven escritor en los tiempos que vivimos?

Hablar de las limitables materiales sería un desvarío, me alegra que preguntaras por las espirituales.

La escritura es un territorio hostil. La gloria no sirve de nada cuando no has puesto en marcha todo tu esfuerzo. Hay jóvenes escritores que son magníficos. Gente que tiene un talento extraordinario y que prefiere mantenerse al margen, cosa que me parece muy bien. Pero esa es una opinión demasiado personal, un criterio que he defendido siempre. Tu obra no necesita un mural, tu obra necesita fuerza, carácter, y ella sola será capaz de brillar.

 

“Siempre buscando un aliento del que, salvando ciertas brisas, no me llega el aire”

 

En la Cuba de hoy tenemos el gran sentimiento nacional, ese que no puede dejar de ser mencionado y del que Virgilio nos advirtió tantas y tantas veces. Eso es aterrador. Conocer la historia de gente que tiene una obra inédita abrumadora, y ver la mayoría de las cosas que se publican en Cuba hoy, es deprimente. No quiero entrar en la discordia de viejos, jóvenes, letrados, chancleteros, creyentes o no creyentes, pero no creo que la literatura cubana de hoy vaya por un camino sólido.

Cuando voy a la isla recorro las librerías, bueno, los libreros, algunos rincones donde encuentro maravillas. Y también compro, gracias a mis amigos, las obras premiadas en el tiempo que estoy fuera, lo que publica la gente más joven, siempre buscando un aliento del que, salvando ciertas brisas, no me llega el aire.

 

Entonces, ¬Ņpiensas que la escritura que se hace hoy d√≠a no est√° destinada a perdurar?

Es una pregunta difícil, que puede traer amargos tragos. Pero intentaré no ser condenada (Muerta de risa). La literatura no es una moda. No es Gucci, ni Supreme. La literatura, como yo la veo, es algo más hondo, es serio. Hay mucha gente queriendo hacer cosas serias, jóvenes que quieren de verdad crear proyectos libres de pensamiento, de palabra, gente que se forma y se sostiene sobre lecturas que de verdad aportan. Pero son minorías.

En la Cuba de hoy, en la literatura cubana de hoy, algunos autores no se preocupan por fundamentar su actitud ante/con/para la literatura. No puedes creer que por llevar un par de Converse, gafas y un cigarro en mano, eres escritor. No es así, no para mí.

 

“No perdura un tierno silbido, s√≠ el grito. De eso se trata, de rugir, rugir muy duro”

 

No eres escritor por haber le√≠do un par de libros y tener dos versos que valen la pena. Si no sabes perseverar, chapotear en el fango una y otra vez hasta pulir el diamante que crees ser, nunca ser√°s un buen escritor. Yo s√© de alguien que es tan buen escritor, que cuando se sienta a escribir se dice ser el mejor escritor de este mundo y, al terminar la √ļltima oraci√≥n, se va a la cama creyendo ser el peor. No perdura un tierno silbido, s√≠ el grito. De eso se trata, de rugir, rugir muy duro.

 

¬ŅQu√© artistas han marcado tu vida y por qu√©?

Salinger. Definitivamente Salinger. Pero aunque me dedico a la literatura, mis mayores referentes no son escritores. Es un poco raro, pero es as√≠. Mis mayores referentes vienen de las artes pl√°sticas. El Bosco, Manet, Vermeer, Chagall‚Ķ ¬°amo a Chagall! Pasando por la decadencia del arte contempor√°neo y dejando atr√°s la verg√ľenza de algunos autores como Wilfredo Prieto, amo la obra de artistas j√≥venes como Cirenaica Moreira o Ernesto Ranca√Īo.

Y es bueno aclarar, porque mucha gente me pregunta esto: sabes que mi hija se llama Frida, y por eso muchos asumen que soy una gran devota, fan, loca por ella. Y en gran parte mi admiración hacia Frida Kalho no es exactamente por su obra, mas sí por su valor ante la vida. Eso sí que fue estremecedor.

Pero si tengo que hablar de mujeres que en el arte fueron y ser√°n siempre un referente para m√≠, podr√≠a mencionar a Remedios Varo, a Leonora Carrington o Nina Kandinsky, a la que la historia opac√≥ por a√Īos y a√Īos. Quiz√°s deber√≠a mencionar a algunos escritores, pero si soy sincera, no son mis mayores referentes.

 

Cuba y Panam√° son tus dos tierras, ¬Ņqu√© llevas de ambas a tu creaci√≥n?

Panamá es un país hermoso. De una naturaleza envidiable. Al principio me molestaba un poco que la cultura y los temas afines con la literatura fueran tan vanos. Pero uno aprende que el medio social no es lo que importa. Quizás vivir acá me hizo darme cuenta de que no necesito charlas ni eventos literarios para sobrevivir. Al contrario, estar lejos me ayuda a formar mi propia versión de la Sussette que siempre quise ser. Apartada del ruido, de los eventos sociales, del qué dirán.

He aprendido que se logra mucho más si aprendes a estar solo con tus pretensiones. Hice de mi casa mi propia galería, de mi librero mi rincón para estar en paz con mis fantasmas. Hace poco me invitaron a un festival internacional de poesía y me siento halagada. No digo que el intercambio con otros autores no me agrade, pero siento que no es primordial. Ya no.

En el caso de Cuba, pues es mi país, allá están la mayoría de las personas que admiro, la gente que quiero, los amigos, la familia. Regreso y el tiempo no alcanza, ni las interminables charlas sobre la literatura y los chismes del momento. Es una enfermedad que no se cura, esos dos van de la mano: chisme/literatura. Siempre me río mucho, reírme me ha salvado de no infartar a veces.

Creo que esa dualidad de sentimientos está un poco mezclada en mi poesía. La sensación de haber encontrado la paz interior y el regreso a las raíces.