El cine futuro en Cuba, de j√≥venes y √ļtiles

 

 

Autoras: Yahily Hernández Porto, Yanetsy León González y Damaris Hernández Marí

Con la misi√≥n de consolidar una cr√≠tica orientada a un p√ļblico urgido de una nueva alfabetizaci√≥n audiovisual, y comprometida con el cine cubano y su futuro, para que impacte y trascienda socialmente, se desarroll√≥ en Camag√ľey el XXII Taller Nacional de Cr√≠tica Cinematogr√°fica, uno de los eventos culturales de su tipo m√°s importantes del pa√≠s y cuya esencia deline√≥ el horizonte del s√©ptimo arte en la naci√≥n.

El acontecimiento cultural, el cual aglutin√≥ a eminentes cr√≠ticos e investigadores del pa√≠s como Olga Garc√≠a Yero, Luciano Castillo, Desiderio Navarro y Luis √Ālvarez √Ālvarez, entre otros, profundiz√≥ en √°lgidos temas de la sociedad actual, vistos a trav√©s del lente, y polemiz√≥ adem√°s en torno al rol impostergable de los intelectuales en la salvaguarda de la cultura cubana.

Leandro Armando Pérez Pérez

Entre las temáticas que más ocuparon a los participantes, destacó la juventud y su vínculo con el cine, la cual convocó a jóvenes y experimentados realizadores al diálogo reflexivo acerca de los retos que implica ser un novel creador en tiempos de carencias materiales, y en el que la crítica ética, profunda y profesional, debe imponerse para perfilar producciones alejadas de estereotipos.

Los jóvenes y el cine cubano

¬ęAntes, los viejos, los viejos. Ahora, los j√≥venes, los j√≥venes. ¬°No: los √ļtiles!¬Ľ. En este aforismo de Enrique Jos√© Varona, oportunamente evocado por Luis √Ālvarez √Ālvarez, prestigioso investigador y cr√≠tico cubano, encontr√≥ las esencias el XXII Taller Nacional de Cr√≠tica Cinematogr√°fica, debido a expresiones tendenciosas y a l√ļcidos argumentos que confirman este proyecto nacido en 1993 como espacio de resistencia intelectual.

Con el panel dedicado a la juventud en el cine cubano comenzaron los momentos de reflexi√≥n colectiva para tocar fondo en temas de la cultura y de la sociedad cubana, algo intencionado adem√°s con las coordenadas de est√©ticas en el siglo XXI y enfoques de la llamada otredad, donde ¬ęencajan¬Ľ las minor√≠as excluidas o desfiguradas por asuntos √©tnicos, religiosos, de g√©nero‚Ķ.

Esto √ļltimo propici√≥ la alerta a las polarizaciones del pensamiento que conllevan, por ejemplo, a mirar el g√©nero solo desde la √≥ptica femenina. Adem√°s, se subray√≥ la carencia de estudios de recepci√≥n cultural, clave por lo que entra√Īan de psicolog√≠a social para el est√≠mulo de la conciencia cr√≠tica. Si en Cuba la mayor√≠a no se siente caribe√Īa, ¬Ņc√≥mo exigirle el desprejuicio ‚ÄĒevidente tambi√©n en cr√≠ticos‚ÄĒ ante obras de la regi√≥n?

También fueron objeto de debate las deficiencias en la formación universitaria, que incluyen imperdonables omisiones en programas, la pertinencia de bibliografía teórica actualizada y la figura del docente limitado a la trasmisión de textos y no a la generación de autodidactas.

A una revisi√≥n de las deficiencias de la educaci√≥n universitaria invit√≥ la reconocida escritora e investigadora Olga Garc√≠a Yero, quien adem√°s advirti√≥: ¬ęEs muy peligrosa la cr√≠tica que no est√° sustentada en un pensamiento acad√©mico y una obra fecunda¬Ľ.

Luciano Castillo, uno de los fundadores del Taller, volvi√≥, como siempre, pendiente de las lunetas vac√≠as, de si se promovieron las exhibiciones adecuadamente, y de la ausencia de los noveles realizadores en espacios de consumo cinematogr√°fico como la Cinemateca de Cuba, aspecto ineludible ‚ÄĒse√Īal√≥‚ÄĒ para su formaci√≥n cultural.

El destacado director del Proyecto Criterios, Desiderio Navarro P√©rez ‚Äēquien mereci√≥ el homenaje por sus 50 a√Īos de labor intelectual‚Äē, alert√≥ sobre las causas que provocan discursos hipercr√≠ticos en audiovisuales nacidos de manos j√≥venes, los cuales carecen, en ocasiones, de un aparato conceptual de interpretaci√≥n que trascienda la mera enunciaci√≥n de los hechos, a la vez que conviden a producciones m√°s anal√≠ticas.

Al tratarse de juventud y cine, la Asociación Hermanos Saíz (AHS) acogió en sus predios una muestra de lo más joven del audiovisual como parte de las acciones colaterales del Taller.

La organizaci√≥n exhibi√≥ producciones de los artistas Yordanis Labrada, Luis Ernesto Do√Īas y Hanny Mar√≠n, quienes evocaron temas que suelen colocarse bajo el r√≥tulo controversial de la ¬ęotredad¬Ľ, y que constituyeron uno de los ejes centrales de los debates te√≥ricos.

Una de las primicias de esta edición fue la proyección por primera vez de más de 150 filmes durante todo el mes de marzo, agrupados en 15 ciclos temáticos que incluyeron homenajes a los destacados cineastas cubanos Tomás Gutiérrez Alea y Julio García Espinosa.

Más allá de la teoría

 

El Taller se propuso trascender los umbrales de la teor√≠a y por ello, el productor Daniel D√≠az Ravelo expres√≥: ¬ęNo se hace nada con discutir desde fuera y no ir a esos espacios que existen para cambiar desde adentro. Todo ello constituye un compromiso para los j√≥venes¬Ľ, se√Īal√≥ al tiempo reflexion√≥ que se demanda una mayor acci√≥n para transformar las inconformidades acumuladas.

La m√ļsica tuvo su asiento especial en las lunetas del Multicine Casablanca, porque esta vez Edesio Alejandro, el c√©lebre compositor de las bandas sonoras de las pel√≠culas Suite Habana y Clandestinos, ofreci√≥ una conferencia en dos partes sobre la musicalizaci√≥n para cine.

Convencido de que en el cine cubano se habla en exceso, aconsej√≥ a los nuevos m√ļsicos que deseen incursionar en este mundo que se posicionen detr√°s del filme y que tengan, ¬ęuna humildad extrema para que no entorpezcan la escena y los di√°logos, porque componer para cine no es hacer m√ļsica de concierto¬Ľ, asever√≥.

Sugirió como condición sine qua non, componer como un ejercicio diario, adquirir una amplia cultura, estudiar constantemente todas las manifestaciones del arte, y ser ávidos consumidores de cine.

Hubo oportunidades de di√°logo imprescindibles para una visi√≥n org√°nica del hecho creativo, por el valor de las vivencias del director de fotograf√≠a Ra√ļl P√©rez Ureta, Premio Nacional de Cine 2010; del productor Santiago Llapur Milian; y del compositor Edesio Alejandro; los tres reconocidos con el honor√≠fico Premio Cinema, del Centro Provincial de Cine.

¬†¬ŅY la memoria hist√≥rica?

 

Otro de los momentos intensos del Taller giró alrededor de las críticas a la realidad perturbadora que enfrenta hoy la preservación del capital cultural, de importancia invaluable para las futuras generaciones en el país.

Con la pregunta de ¬Ņa d√≥nde van a parar, no solo las im√°genes, sino la memoria hist√≥rica?, los participantes enunciaron las contrariedades que provoca el descarte de archivos y de equipos de proyecci√≥n cinematogr√°ficos.

Leandro Armando Pérez Pérez

Como punto histórico del Taller, no faltaron cuestionamientos a figuras vinculadas al Instituto de Arte e Industria Cinematográficos (Icaic), por errores que invisibilizaron parte de la producción fílmica de Cuba, antes y después del Triunfo de la Revolución.

Se discutieron además las contrariedades existentes para la preservación de la memoria por los obstáculos del vertiginoso cambio tecnológico, de cada vez más formatos de exhibición, pero no de conservación.

Alguien tuvo a bien referir que ¬ęun pa√≠s sin imagen es un pa√≠s que no existe¬Ľ, frase de Julio Garc√≠a Espinosa, a quien se dedic√≥ la edici√≥n, tambi√©n ofrendada en programa al fallecido Tom√°s Guti√©rrez Alea y, de manera espont√°nea, a Sara G√≥mez, Nicol√°s Guill√©n Landri√°n y Fernando P√©rez.

A la cr√≠tica en Cuba a√ļn le queda un sinuoso y largo camino por desandar. Antonio Enrique Gonz√°lez Rojas, joven cr√≠tico de cine y director del proyecto Esquife 2.0, explic√≥ que, ¬ęhay que analizar cu√°ndo se est√° creando y cu√°ndo imitando, porque una de las dificultades en los cr√≠ticos es la parcializaci√≥n y la moda, y en los cineastas, el manierismo¬Ľ.

Leandro Armando Pérez Pérez

De las proezas de este espacio de pensamiento vital, habl√≥ el doctor Luis √Ālvarez, quien destac√≥ que desde su fundaci√≥n el Taller ha generado no menos de diez libros sobre cine, ¬ęal ser un espacio para estimular la cr√≠tica, el intercambio especializado y la meditaci√≥n responsable sobre cine insular y extranjero¬Ľ.

Y es que en estos 22 a√Īos de fecunda obra el Taller deber√≠a mirar tambi√©n con su agudo lente aquellos productos audiovisuales que no se ubican en la gran pantalla, y cuyo consumo cultural forma parte de la cotidianidad de cubanos y cubanas. Solo con una cr√≠tica atemperada a las demandas de hoy, podremos seguir asistiendo a la vida, como dec√≠a Pablo de la Torriente, con el hambre y la emoci√≥n con que asistimos al cine.

 

Fotos: Leandro Pérez Pérez 

 

 

Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Suscripción

Para recibir nuestro boletín ingrese su dirección de correo electrónico

 
ÔĽŅ