Yosvani Alberto Montano Garrido


¬ŅQu√© haremos los sobrevivientes?

En febrero del a√Īo 2014 conoc√≠ a Roberto Fern√°ndez Retamar. La Federaci√≥n Estudiantil Universitaria invitaba a l√≠deres estudiantiles latinoamericanos a un encuentro que tuvo lugar en La Habana a mediados de ese mes. La Casa de las Am√©ricas ocup√≥ de inmediato la cabeza de los que organiz√°bamos aquella reuni√≥n. Su presidente desde 1986 era responsable de una parte de las m√°s completas autorreflexiones y propuestas sobre Am√©rica Latina y en general sobre el Tercer Mundo. Conquistaba la atenci√≥n de los que conoc√≠amos parte de su obra, y ten√≠amos seguridad de su entusiasmo y afecto por la gente joven. Durante cuatro horas, como imaginamos, ayud√≥ a meditar sobre la toma de conciencia de la acci√≥n revolucionaria, el papel del intelectual, las universidades y la cultura toda, ante las desgarraduras que suelen ser las revoluciones hist√≥ricas y los inmensos peligros que encierra la perspectiva dominante del imperialismo. [+]



Teorizar como forma esencial de la lucha política

Tomado de La Jiribilla

Escribo estos comentarios con algunas semanas de retraso. Concluyó hace varios días en Holguín el Congreso de Pensamiento Memoria Nuestra. Antes, en La Habana, se desarrolló la décima edición del Taller Pensamos Cuba. Ambos encuentros, promovidos y organizados por la Asociación Hermanos Saíz, colocaron luces críticas sobre el estado, las oportunidades y las perspectivas que caracterizan a las ciencias sociales cubanas en el siglo XXI. [+]



Mella, sus tempestades y las nuestras

Narraba Ra√ļl Roa[1] la c√≥lera de Villena tras el asesinato de Julio Antonio Mella. La letra del manifiesto del Partido Comunista redactado por Rub√©n el propio 10 de enero lo confirma. El texto circul√≥ clandestinamente en f√°bricas y talleres. Se le unir√° otro documento. Redactado a nombre de la Universidad Popular Jos√© Mart√≠, clamaba por el rescate de los principios revolucionarios de 1923 y exhortaba al pueblo a portar un cresp√≥n de luto durante toda una semana. En M√©xico, el himno del proletariado y cientos de trabajadores e intelectuales acompa√Īaron los restos del joven hasta el pante√≥n de Dolores. [+]



Las subjetividades pesan en los destinos del país

Tomado de La Jiribilla

La cultura cubana libra desde hace d√©cadas su propia ‚Äúpelea contra los demonios‚ÄĚ. El desgaste simb√≥lico, la contaminaci√≥n de referentes, las dificultades econ√≥micas y las incoherencias instalaron conflictos muy serios, pendientes todav√≠a de un razonamiento integral. La actuaci√≥n de algunos sectores en expansi√≥n demuestra, en las circunstancias actuales, un nivel creciente de conservatizaci√≥n de la vida social, con el correspondiente impacto que ello genera en los imaginarios populares y en la memoria colectiva de la naci√≥n. Al debate abierto sobre la noci√≥n de prosperidad se est√° a√Īadiendo otro: el an√°lisis de la cultura socialista, del poder de sus dimensiones organizativas, educativas y axiol√≥gicas. [+]



Vanguardia y herejía están obligadas a ir siempre de la mano

Tomado de La Jiribilla

La cultura nos define y nos defiende. Sus dimensiones logran ser reconocibles cuando proceden de la idea en movimiento, de la transformación. Jerarquías, juicios de valor, políticas y participación se articulan dialogantes con la realidad. Representaciones y alcances de la vida cotidiana que en la práctica fortalecen, o no, un aprendizaje colectivo. [+]



Ni di√°logos de sordos, ni discursos de academia

Tomado de La Jiribilla

Transgresor ante el dogma, la rutina en el pensar y el acomodo en la actuaci√≥n, Fernando Mart√≠nez Heredia nunca deja de volver a la carga incluso cuando para algunos resulta ‚Äúinc√≥modo‚ÄĚ lo que tiene que decir. Protagonista en el tiempo de incontables pol√©micas vinculadas al futuro de la Naci√≥n, no abandona la costumbre de provocar el razonamiento frente a las muchas variables negativas que condicionan nuestro ejercicio del pensar. [+]



Fidel tendr√° siempre todo el tiempo

El Jefe se nos fue sin despedirse, en su singular sabiduría fue capaz de reconocer que no necesitaba decir adiós, que comprenderíamos su partida. A la ciudad le fue robada la alegría; rostros largos, miradas trémulas y abrazos que reconfortan sustituyen por estos días la jocosidad tradicional del cubano. En las calles, las voces de cientos de jóvenes se funden en consignas y se escuchan las canciones de siempre, con las que crecimos en las marchas de Fidel, las que se hicieron himnos en los combates que nos forjaron como revolucionarios. [+]



El efecto Obama

Luego de casi noventa a√Īos lleg√≥ a Cuba, este 21 de marzo, un presidente de los EE.UU. Coincidentemente ese d√≠a, 127 a√Īos atr√°s, desde Nueva York Jos√© Mart√≠ publicaba ‚ÄúVindicaci√≥n de Cuba‚ÄĚ, una declaraci√≥n de principios ante la campa√Īa de desprestigio de la realidad y los valores de los cubanos que ten√≠a lugar en los medios de comunicaci√≥n norteamericanos. Desde ellos se atacaba la integridad, la resistencia y la justeza de la causa mambisa, se describ√≠a un pueblo de ‚Äúvagabundos y miserables‚ÄĚ en medio de la preparaci√≥n para la guerra necesaria. Otro texto: ‚ÄúLa verdad sobre los Estados Unidos‚ÄĚ, tambi√©n martiano y que no fue de los citados por Obama durante su visita a Cuba, vio la luz hace 122 a√Īos. Publicado en el peri√≥dico Patria, este art√≠culo podr√≠a servirnos como gu√≠a facilitadora para un profundo an√°lisis cr√≠tico de los no ‚Äúcasuales‚ÄĚ mensajes que han ido adornando la melod√≠a sediciosa que acompa√Īa las palabras del presidente. [+]