Yorisel Andino Castillo


Lino, por siempre trovador

Prefiero aferrarme a los nacimientos antes que a los adioses. Por estos días de septiembre pero de 1930 vería la luz en Guantánamo un hombre imprescindible para la trova, la radio, la prensa, en fin, para la cultura cubana.

Cuando por una escueta nota en la Revista Buenos Días supe que mis trovas de marzo no contarían con la física presencia de Lino Betancourt, solo tuve el impulso de derramarme en teclas. La pasada edición del Festival Pepe Sánchez hube de compartirlas con el auditorio y en especial con Fabián Betancourt. Hoy que la radio acerca sus fiestas y, por supuesto, a Lino en su posteridad.

 

Lino Betancourt junto a Augusto Blanca. Foto. Pepe C√°rdenas. Archivo de la autora.

Cuando el martes 9 de junio de 2015 el d√≠a despertaba, una vez m√°s me acompa√Ī√≥ la voz del entra√Īable amigo Lino en una de sus Citas con la Trova. Cu√°l no ser√≠a la sorpresa al presentar Mercedes como primer tema. De la firma de Manuel Corona, en mi familia, la canci√≥n es mucho m√°s que un nombre.

Conoc√≠ a Lino Betancourt alg√ļn temprano amanecer ¬†all√° por el 2002. Desde aquel d√≠a su voz y ense√Īanzas se hicieron presentes desde las ondas radiales que llegaban al cuarto de la residencia estudiantil en la Universidad de Holgu√≠n. Por Lino creci√≥ la pasi√≥n por la trova que ya hab√≠a sembrado mi abuela materna. ¬†

Gracias a su magisterio descubrí a varios de los grandes trovadores que había dejado en el propio Santiago. Con sus presentaciones llegaron guitarras y voces de toda Cuba y me arropé en un océano de canciones.

Am√≥, escribi√≥ e hizo tanto por la trova en Cuba y los trovadores que se consider√≥ uno de ellos. Nos trajo tantas hermosas canciones, sus historias y creadores siempre en tiempo presente que era como vivir el instante mismo en que surgieron o popularizaron las trascendentales piezas de la m√ļsica cubana. Lino se erigi√≥ en hacedor de canciones desde su palabra oral o escrita. Cada una de sus anotaciones y di√°logos era una invocaci√≥n. Por eso no es exagerado si digo que dramaturgia mediante, junto a √©l compartimos el instante tambi√©n con cada uno de los trovadores-soneros de nuestra Rep√ļblica Musical.

En el 2008 tuve el reto ‚Äďjunto al equipo de la otrora √Ārea de Investigaci√≥n Musical Pablo Hern√°ndez Balaguer‚Äď de realizar las coordinaciones del Coloquio del Festival de la Trova Pepe S√°nchez. Aquella ocasi√≥n me regal√≥ la oportunidad de tener de cuerpo y alma presente a uno de los iniciadores del primero de los festivales trovadorescos en el pa√≠s, estrechamente ligado tambi√©n a los momentos fundacionales de la Casa de la Trova en Santiago de Cuba.

Lino Betancourt y-Victor Casaus.

En el 2009 Eduardo Sosa y Leydis Torres le otorgaron la Presidencia Honor√≠fica del espacio te√≥rico. Gustaba de comenzar cada edici√≥n con la interpretaci√≥n de Tristezas, pieza vertebral de la trova cubana. Para tal encomienda reclam√≥ siempre la interpretaci√≥n de Cheli Romero, importante representante de la trovadoresca al estilo ‚Äútradicional‚ÄĚ por estos predios.

Por Las Bayamesas, d√ļo de hermanas del cat√°logo musical santiaguero sent√≠a especial adoraci√≥n. Ellas aparec√≠an a√Īo tras a√Īo en las jornadas del espacio te√≥rico, en ocasiones para realizar la ilustraci√≥n musical de los temas impartidos por Lino; y en otras, para regalarle el beso y abrazo. En similar modo, en cada marzo expres√≥ su admiraci√≥n y afectos por trovadores como Gladys del Monte, Xiomara Vidal, las Hermanas Ferr√≠n, el d√ļo cienfueguero As√≠ Son y Jos√© Aquiles.

A Eduardo Sosa le uni√≥ una amistad profunda que trascendi√≥ las presidencias de ambos en d√≠as del ‚ÄúPepe S√°nchez‚ÄĚ. Ambos compartieron los escenarios de las conferencias impartidas por Lino e ilustradas musicalmente por Sosa, en Cuba y Espa√Īa y en otras geograf√≠as que ahora mismo no acierto a nombrar.

Eduardo¬† le profes√≥ el amor y el respeto de los m√°s gratos alumnos. Por eso hoy, cuando interpreta uno de esos temas que nombra de la Banda Sonora de todos los cubanos, puede hacerse acompa√Īar de las esencias hist√≥ricas que dieron causa de vida a cada canci√≥n.

Lino junto al Trío Palabras. Foto Pepe Cárdenas. Archivo de la autora.

Por Lino conocimos además la maravilla del Trío Palabras. Las convidó en una primera oportunidad para ilustrar musicalmente una de sus conferencias y quedaron por siempre entre nosotros. Lino y las muchachas de Palabras hacían un impresionante acople trovadoresco. Era difícil deslindar los límites entre la palabra cantada y la guitarra a la oralidad de Lino, porque más bien lograron un impresionante trabajo a voces entre tanta maestría y pasión.

Nunca le gust√≥ que presentara sus temas como ‚ÄúConferencias‚ÄĚ y siempre mantuve una sana porf√≠a. Lino fue de esos intelectuales medi√°ticos al que conocedores, prensa y amantes de la trova esperaban con ansias. Cada una de sus clases aconteci√≥ a sala repleta fuera cual fuera el sitio escogido. Y tambi√©n era un hombre modesto que confi√≥ a Silvina D√≠az y a m√≠ muchos aspectos concernientes a la organizaci√≥n del evento.

A partir de nuestras andanzas teórico-trovadorescas el maestro se convirtió en un amigo cercano. Sentía predilección por almorzar en Las Gallegas, restaurant particular especializado en la elaboración del carnero u ovejo como decimos por acá.

Y cuando los ‚Äúemprendedores‚ÄĚ cerraron sus puertas Lino lo sinti√≥ profundamente. En m√°s de una ocasi√≥n visitamos juntos el Santuario del Cobre. Conversamos mucho sobre la trova, la familia, la vida‚Ķen la Casa de la Trova, la UNEAC, el Ven Caf√©, el restaurant El Barrac√≥n y otros espacios.

Algunos fueron los sustos que Silvina y yo pasamos cuando hacía sus escapadas santiagueras. De cuna guantanamera, Lino sintió un fuerte lazo con la hospitalaria urbe, y tenía buenos amigos y conocidos a los que gustaba visitar.

Lino Betancourt junto a Yorisel Andino y Silvina Díaz. Foto Giusseppe lo Bartolo.

Era un hombre muy familiar y como ya he dicho, buen amigo. Nos mencionaba mucho a Deysi, su esposa, cuya partida f√≠sica pocos a√Īos atr√°s le afect√≥ sobremanera. Igual conversaba sobre su hijo y con especial reiteraci√≥n y orgullo hablaba del nieto Fabi√°n. Su casa acogi√≥ amigos como Dorita, la trabajadora de la Empresa de la M√ļsica encargada de sus viajes y hospedajes, a quien profes√≥ una bella amistad.

Legó una importante literatura trovadoresca impresa y digital. Libros y artículos de su autoría se convirtieron en materia de obligada presencia en mi librero y mesa de trabajo. Conservo con risas y nostalgias sus originales dedicatorias que iban del verso a la caricatura.

Y como trovador al fin, era a veces un poco bellaco. Gustaba de torturarnos el o√≠do a periodistas y estudiosos con lo atesorado en su archivo personal. Una de sus bromas predilectas fue prometer el obsequio a m√°s de uno del Diario de Manuel Corona. Respecto a esto √ļltimo hace un tiempo ya me coment√≥ se hallaba inmerso en el proyecto de su publicaci√≥n por una prestigiosa editorial cubana.

En 1918 fueron compuestas cinco canciones que con el tiempo conformarían parte indisoluble de los sonidos de la nación cubana. Manuel Corona presenta a la trascendental Longina; Mujer Bayamesa llega en la representación de Sindo Garay; Miguel Companioni le cantó entonces a una Mujer Perjura; mientras Oscar Hernández en el sendero de una vida triste hallaba una flor y para la posteridad regaló la melodía Ella y Yo.  

Tras cada una de estas canciones persisten las historias y an√©cdotas que junto a sus creadores, les inmortalizaron, y sobre las que en marzo del 2018 nuestro Lino disertara con el t√≠tulo de ‚ÄúCinco Canciones Centenarias de la trova cubana‚ÄĚ.

El viejo se había puesto un tanto nervioso con algunas incertidumbres logísticas. Por suerte, a pocas horas de comenzar la edición, Sosa logró convencerlo.

Alguna vez en que estaba abrumada conversamos vía telefónica. Dijo que rogaría a Dios. No sé si lo haría, pero las luces de su amor llegan hoy hasta aquí.

Cuando el martes 9 de junio de 2015 el d√≠a despertaba, ya hab√≠amos escogido nombre de trova y canci√≥n para ella. Sobre las seis de la ma√Īana, la voz de Lino me dio la confirmaci√≥n y entre contracciones, aquello de creer en el destino. Adriana Mercedes, mi hija de cuatro a√Īos, alg√ļn d√≠a lo sabr√°.



Canciones, Rituales y Compa√Ī√≠a

Giselle Lage Gil es hoy una de las voces fundamentales en el panorama musical en Santiago de Cuba. Pianista, int√©rprete, compositora, y egresada de la licenciatura en Estudios Socioculturales, pareciera ostentar muchos t√≠tulos para alguien nacido en 1989. La versatilidad de sus propuestas musicales es posible gracias al bagaje cultural y la sensibilidad que le acompa√Īan.¬†

Más allá de clasificaciones, no importa si es feeling, canción trovadoresca o jazz, dondequiera que se haga el acorde, allí es habitual. De tímida sonrisa, su presencia es suave, y sin embargo colma los confines de quien la escucha.  Su obra amerita ser registrada más allá de cualquier demarcación geográfica. 

Provienes de una formaci√≥n musical acad√©mica como pianista, y sin embargo privilegiaste la interpretaci√≥n de canciones ¬ŅC√≥mo fue el tr√°nsito tras egresar del Conservatorio Esteban Salas al decir ‚Äúpero yo lo que quiero es cantar‚ÄĚ?

Hubo una etapa en que pens√© que mi destino era como pianista cl√°sica, porque ven√≠a estudiando el instrumento desde temprana edad. Cuando llegu√© al Conservatorio, casi por casualidad, tuve que cantar un tema para ayudar a un amigo, Renecito Avich, un excelente m√ļsico.

√Čl necesitaba hacer un examen de acompa√Īamiento con el tema Veinte a√Īos, y no ten√≠a nadie que la cantara. Y yo me ofrec√≠ y cant√© en su examen. Por supuesto, el obtuvo el m√°ximo en la evaluaci√≥n porque es un excelente guitarrista. Entonces me llaman de la C√°tedra de Guitarra, yo me asust√© (risas) pues me dije ‚Äú¬Ņtan mal lo habr√© hecho?‚ÄĚ y resulta que me felicitaron. A partir de ah√≠ me proponen continuar las colaboraciones con la C√°tedra para cantar acompa√Īada de Renecito en una especie de brigada art√≠stica que se formaron para realizar actividades en diversos centros.

Yo cantaba desde ni√Īa pero al retomarlo me preocup√© por estudiar un poco de canto l√≠rico para aprender t√©cnicas y formar un poco mi voz. Recib√≠ clases con las sopranos Cristina Delisle y Mar√≠a Isabel Prado. Y eso fue como un giro en los planes que yo tra√≠a.

Siempre me gust√≥ la m√ļsica popular. Yo quer√≠a trabajar en algo que tuviera que ver con el intercambio con otros m√ļsicos. La m√ļsica cl√°sica es un poco solitaria, en el sentido de que demanda muchas horas de estudio y un sacrificio inmenso, lo cual no quiere decir que la m√ļsica popular no requiera tambi√©n mucha dedicaci√≥n.

Pero con la m√ļsica popular tengo una retroalimentaci√≥n m√°s r√°pida con otros m√ļsicos, puedo interactuar, escuchar opiniones y ese di√°logo lo prefiero. La m√ļsica popular es la plataforma perfecta para tener ese intercambio.

En tu trabajo como int√©rprete incursionas en varios g√©neros y estilos de la m√ļsica ¬ŅSientes que esta pluralidad creativa te ofrece oportunidades para insertarte en diversos escenarios?

Bueno yo creo que sí, aunque no he incursionado en esos géneros persiguiendo ese objetivo de abarcar demasiados espacios. Ha sido fruto de la inquietud musical que me ha llevado a experimentar varios géneros y formas de interpretación.

Por supuesto que eso me ha permitido participar en festivales o eventos de disímiles características, pero es eso, la inquietud por experimentar siempre con géneros, temas y nuevos autores. Creo que esa es la razón que me lleva hacia otros horizontes.

Cómo le haces para escoger tu repertorio, las composiciones de otros autores…

Me gusta tener una conexi√≥n con el tema que voy a interpretar, especie de identificaci√≥n con esas piezas. Cuando hago temas que ya son conocidos, que pueden ser cl√°sicos de la m√ļsica cubana, siempre busco aquellos que no sean demasiado explorados. O sea, intento hurgar en t√≠tulos que quiz√°s fueron importantes en la √©poca de su creaci√≥n pero que ya no se interpretan.

Disfruto devolver estos temas a la actualidad y as√≠ salgo de lo m√°s com√ļn. Eso da la ventaja de no coincidir con otros int√©rpretes. ¬†A la hora de participar en un evento o festival resulta m√°s c√≥modo saber que tus propuestas no van a ser las mismas que las de otros artistas presentes. ¬†A veces uno escoge los caminos trillados y no se percata de otros temas hermos√≠simos, ¬†a los que si le realiza una versi√≥n contempor√°nea, pueden cobrar vida.

Eso te genera un proceso de investigación también…

Realmente el proceso de indagaci√≥n me atrae. Aunque hay momentos en los que he encontrado temas por casualidad como sucedi√≥ con T√ļ mi rosa azul, de Eduardo Mas√≥n. Lo escuch√© en la interpretaci√≥n de Pablo Milan√©s y me fascin√≥. Entonces le hice una versi√≥n m√°s cercana al estilo de est√°ndar de jazz cl√°sico.

Me gusta hacer versiones a piezas cuyo estilo original fusiono con otras tendencias. Hay autores santiagueros que me han propuesto sus t√≠tulos in√©ditos para que yo los interprete. Esta es otra forma de tener creaciones √ļnicas en mi repertorio, y permite relacionarme con piezas que posibilita que el p√ļblico me identifique como la artista que los interpreta. Aunque hago temas de mi autor√≠a, disfruto mucho lo que otros autores piensan para m√≠.

Tengo referencia a tu quehacer junto al de otros jóvenes cantautores…

Actualmente trabajo una serie de temas que pertenecen a varios j√≥venes autores, entre e√©stos Erick Ram√≠rez, Carlos Javier √Ālvarez, Danay Sierra, Luisito Rodr√≠guez, Luis Carlos, tambi√©n Vida Castillo, joven compositora. Todos son j√≥venes creadores, algunos son trovadores.

Te gusta confiar en su talento.

Me parece que es importante trabajar con la obra de ellos porque con su juventud hacen canciones con mucho lirismo, poes√≠a y un nivel de factura muy interesante. A veces se juzga la m√ļsica hecha por j√≥venes como algo f√°cil o que se inclinan solo por los g√©neros de moda, pero estos creadores apuestan por la diferencia con g√©neros trovadorescos, la Canci√≥n, la fusi√≥n, y ellos tienen un potencial muy grande.

T√ļ adem√°s trasciendes el rol de la mujer int√©rprete de canciones para avezarte en la composici√≥n. Com√©ntame de ese proceso, ese sello que le imprimes a la creaci√≥n.

Realmente interpreto m√°s temas de otros autores que de la mi autor√≠a, lo de componer es algo que est√° en evoluci√≥n. Compongo hace a√Īos‚Ķ fue algo que surgi√≥ bastante temprano y voy trabajando poco a poco. Al principio me daba cierto recelo, cierta verg√ľenza mostrar mis composiciones que primero fueron instrumentales. Ya luego pas√© a las canciones con texto y te digo que sent√≠a timidez al momento de mostrar los resultados.

¬†Hace un ¬†tiempo hago algunos temas en mi pe√Īa. En ese espacio presento mis composiciones, algunos poemas que he musicalizado, estas obras tienen un aire m√°s personal, tienen mi sello, claro est√°.

 Aunque siempre que interpreto el tema de otro autor trato de hacerlo mío, pero cuando es de tu propia creación siempre es muy satisfactorio. Te repito, lo considero algo en evolución. Espero pronto grabar temas de mi autoría para promoverlos en los medios y quizás un poco promocionarme también como compositora.

Asimismo apuestas por la musicalizaci√≥n¬† de textos ¬Ņqu√© motivaciones te llevan a discernir entre unos y otros?

En este caso también intento identificarme con el texto, ya sea un poema o una letra que alguien haya escrito con el fin de que llegue a ser canción. Hay textos más complejos de musicalizar, depende de su estructura en sí.

A veces he escogido poemas porque me han gustado. En ocasiones me llevan una letra para que vea si puedo musicalizarlo; y lo hago, adem√°s, a manera de desaf√≠o a mi propio aprendizaje. En ocasiones estoy ante la necesidad de darle m√ļsica a un texto para algo en espec√≠fico como una pe√Īa.

Cuando es una obra digamos que patrimonial, que no cuentas con el autor físicamente,  es más complejo, pues no tienes a esa persona para cambiar una coma o una palabra. En el caso de un autor que viene a ti es un  poco más sencillo porque puedes llegar a convenios.

En todos los casos lo disfruto porque siempre es como un rompecabezas. Se sufre pero es divertido. Por ejemplo, qu√© m√ļsica va con cada poema. No puedes forzar digamos que un son a tal o m√°s cual tema porque no es lo que necesariamente pide. Y eso me atrae porque debo hurgar en cu√°l es la musicalidad que el texto reclama. En el texto est√° ese secreto, en cuanto a g√©nero y estilo.

Cortesía de la entrevistada.

Hace algunos a√Īos te ve√≠amos cantar haci√©ndote acompa√Īar por alguien a la guitarra, pero ya prevalecen en tus presentaciones tu figura como int√©rprete que se acompa√Īa al piano. ¬ŅC√≥mo fue ese salto?

Ha sido la forma que encontr√© para que coincidan ¬†las cosas que me vinculan con la m√ļsica desde siempre. El piano, que estudi√© desde la temprana infancia y claro, el canto. Al inicio era dif√≠cil acompa√Īarme, vengo de una formaci√≥n netamente cl√°sica como casi todos los que somos egresados de los Conservatorios en Cuba.

Ese salto hacia el acompa√Īamiento de la m√ļsica popular es casi de manera autodidacta. En la escuela te forman muy bien en la parte t√©cnica en cuanto a lo cl√°sico, pero esta vertiente de la armon√≠a popular, eso tienes que aprenderlo por el camino. Venc√≠ obst√°culos y empec√© a acompa√Īarme en la pe√Īa Cr√≥nicas de mi ciudad, y ya luego extend√≠ la pr√°ctica a otros escenarios como Amigos del jazz ¬†y el Jazz Plaza. En √©stos y otros eventos.

Además, gusto de compartir con un formato de trío, por lo general integrado por un bajo, percusión y yo al piano haciendo la voz. Eso me permite mayor independencia en el sentido que puedo llegar a donde exista un piano y hacer mi obra.

Es un trabajo dif√≠cil, no es lo mismo que acompa√Īar a otro. Es el camino que voy a seguir. Viene a ser la independencia absoluta (risas).

En fechas recientes te imbuiste en la realización del videoclip al tema Una mujer. Cuéntame de esta experiencia y en qué canales de promoción has logrado insertarlo.

Una Mujer¬† es de la autor√≠a del cubano Jorge Luis Borrego. El clip lo realic√© gracias a una beca de creaci√≥n, El reino de este mundo, que me otorg√≥ la AHS en 2018. Los directores de esta producci√≥n fueron David Hern√°ndez y Reinier Charon. La canci√≥n aborda el asunto sobre la violencia psicol√≥gica a la mujer, afloran los estereotipos a los que nos vemos ancladas muchas veces. Tratamos de mostrar esa violencia en ocasiones discreta, pero que est√° ah√≠ y hace da√Īo.

Para mí fue algo novedoso. Tuve que actuar, más largas horas de trabajo y esfuerzo, pero nos divertimos muchísimo. Pretendemos que este video pueda de cierta forma crear una zona de diálogo en mujeres que estén en una situación igual o parecida a la que refleja la canción. Quizás pueda ser un motivo de giro en sus vidas o al menos motivo de reflexión.

En cuanto a los medios, ya se estrenó en Lucas a finales de julio. Ahora estamos en camino a promoverlo a través del canal Clave y en las plataformas digitales.

Sobre el tema en s√≠ debo puntualizar que se grab√≥ en 2017. Se estren√≥ el 8 de marzo de ese a√Īo y se licenci√≥ con la Discogr√°fica A.J Music, disquera estadounidense. Viene a ser mi primer trabajo de cierta forma, internacional. La canci√≥n tuvo una promoci√≥n en 22 pa√≠ses y se radi√≥ varios meses en la emisora de la discogr√°fica y en el Top 20 de la misma llegamos a posicionarla en el n√ļmero tres. Nos qued√≥ la satisfacci√≥n que el tema fue bien recibido por la audiencia que sigue esta discogr√°fica.

En Santiago de Cuba hay un p√ļblico que sigue tus presentaciones. Adem√°s de lo que acontece con la promoci√≥n del clip, ¬Ņte ocupan otras producciones para intentar llegar a¬† mayores audiencias?

Ahora me interesa grabar temas que vengo interpretando desde hace alg√ļn tiempo. Eso me permitir√° tener una mejor promoci√≥n a partir de grabaciones m√°s recientes. Tambi√©n quisiera realizar otro material audiovisual, quiz√°s como un DVD de un concierto u otro clip. Eso abrir√≠a la obra m√°s all√° de los p√ļblicos en la ciudad.

Todas mis grabaciones han sido de producci√≥n independiente. El pasado a√Īo hice otra colaboraci√≥n con un cantautor espa√Īol, Chico Malo, grabamos un tema a d√ļo, √©l grab√≥ desde Espa√Īa y yo ac√°, y la discogr√°fica Magnitud Creativa se encarg√≥ de la producci√≥n, la mezcla, masterizaci√≥n, y eso viene siendo un trabajo con una disquera oficial.

¬†Aqu√≠ particip√© en el 2018 con EGREM y Bis Music en un CD/DVD de trova tradicional¬† que se est√° realizando, cuya compilaci√≥n estuvo a cargo de Lino Betancourt, creo fue su √ļltimo trabajo en relaci√≥n a la fonograf√≠a. Acompa√Īada del maestro Gabino Jardines interpreto ¬ŅY t√ļ que has hecho? ¬†y En falso.

El resto de mis grabaciones que están en los medios santiagueros y nacionales son de producción independiente. Estoy interesada en hacer un disco que aunque inicialmente tenga que realizarlo por mis medios, luego lo presente a alguna discográfica.

La otra manera de llegar al p√ļblico es con la realizaci√≥n de conciertos, tener otros espacios‚Ķ

¬ŅCrees que desde Santiago de Cuba existen suficientes plataformas de promoci√≥n para dinamizar la obra de j√≥venes creadores como en tu caso?

En Santiago existen espacios, no los suficientes, pero existen. Pero falta un poco más en cuanto a promoción, acciones con los jóvenes que están emergiendo en el panorama musical. Hacernos más visibles en el plano nacional sería un objetivo primordial.  

Pero creo que en la ciudad hacen falta mayores espacios pensados no solamente para la m√ļsica bailable, sino para otras tendencias como puede ser el mismo jazz, que ya tiene algunos, y otros espacios para la trova, pero no solamente la considerada tradicional, sino las tendencias m√°s contempor√°neas.

Tambi√©n, en los √ļltimos a√Īos se puede decir que ha ocurrido un √©xodo bastante significativo de j√≥venes y no tan j√≥venes m√ļsicos de Santiago de Cuba.¬† Eso se siente en el panorama cultural de la ciudad.

A prop√≥sito de esa cuesti√≥n del √©xodo, siempre que se hace una obra de val√≠a aunque trillada la pregunta, es com√ļn que el p√ļblico, amigos y periodistas se cuestionen si el artista est√° dispuesto a continuar su trabajo desde su ciudad natal porque siempre es un reto‚Ķ

En mi caso no quisiera en ning√ļn momento desvincularme de Santiago. Amo mi ciudad y tengo vivencias y recuerdos de lo que he aprendido aqu√≠ en el panorama musical. Pero a veces hay que abrirse a otros espacios, escenarios, a otras oportunidades.

Siempre que puedo viajo a La Habana a promocionarme en la televisión y la radio nacional, en espacios también de la ciudad. Es la forma que he encontrado para tratar de visibilizar mi trabajo más allá de nuestra provincia.

De momento estoy en Santiago de Cuba y desde aqu√≠ intento hacer todo lo que puedo no solo a nivel nacional, tambi√©n aprovecho las plataformas digitales, tengo una p√°gina web donde se puede encontrar mi m√ļsica, videos, entrevistas en los medios. Con la promoci√≥n en las redes se oxigena el trabajo porque el fin de lo que uno hace es que llegue a los p√ļblicos, tanto de Cuba como otras partes del mundo.

Coméntame sobre la experiencia junto a la Orquesta Sinfónica de Oriente y el concierto realizado en febrero en la Sala Dolores.

Fue realmente fascinante, era algo que yo ten√≠a como un sue√Īo, cantar acompa√Īada de la Sinf√≥nica, creo que cualquier int√©rprete podr√≠a so√Īar con algo as√≠. De verdad que me sorprendi√≥ much√≠simo que me lo propusieran y enseguida acept√©.

Es algo maravilloso, sientes que est√°s respaldado por una sonoridad inmensa que llena todo el espacio. Los arreglos hermos√≠simos, estuvieron a cargo de Conrado Monier. Qued√© muy complacida con el resultado y espero que se repita. Interpret√© Mi ayer, de √Ďico Rojas y Amor esp√©rame, de Meme Sol√≠s. En el programa estuvieron adem√°s Vocal Adalias y Zulema Iglesias.

Este programa tuvo como motivaci√≥n el 14 de febrero, y todas las obras que se interpretaron tuvieron que ver con la realizaci√≥n del amor feliz (risas). Creo que el p√ļblico lo agradeci√≥. A veces las personas no asiduas no se atreven a llegar a un concierto sinf√≥nico porque piensan que es algo denso, pero √©ste en particular mostr√≥ que pueden existir muchos puntos de convergencia entre lo considerado m√ļsica cl√°sica y popular. Se interpretaron temas del feeling, boleros, la m√ļsica cubana una vez m√°s se fusion√≥ perfectamente con el formato sinf√≥nico.

Hace poco sorprendiste a muchos en tu rol como modelo para la exposici√≥n fotogr√°fica¬† Ritual de Compa√Ī√≠a, que se inaugur√≥ en la galer√≠a de la Librer√≠a Ateneo Amado Ram√≥n S√°nchez.

Cortesía de la entrevistada.

B√°rbara Aguilar, fot√≥grafa de la exposici√≥n me propuso la idea de que yo fuera la modelo para este trabajo. Al principio lo pens√© porque era otro desaf√≠o grande para m√≠. Deb√≠a asumir algunos semidesnudos, y comoquiera que sea cuando no se tiene la experiencia, es un poco dif√≠cil rebasar los l√≠mites individuales para que te vea el p√ļblico en una galer√≠a.

Hablamos de las ideas que ella tenía, conversamos de los referentes y los conceptos de las fotos y decidí hacerlo. Ha sido algo interesante en mi carrera porque es una oportunidad para abrirte a la creación en general. Lo que más me gusta de participar la exposición es que solo no hice de modelo, fue mucho más que adoptar una pose, yo también pude aportar ideas, un proceso creativo en el cual me involucré. En este proyecto también participó Noel Pérez, quien aportó muchísimo.

El leitmotiv ¬†de la expo viene siendo el caf√© como especie de ritual de compa√Ī√≠a, o sea, ese caf√© que te acompa√Īa, aunque bien puede ser la soledad, la espera. Por ah√≠ va el discurso de la exposici√≥n. Soy yo como modelo en interacci√≥n con los objetos del caf√©, a veces descontextualizando estos objetos, o sea,¬† una taza no solo como la simple vajilla para beber caf√©. Juega con descontextualizar esos objetos comunes de la cotidianidad y darle otros significados a trav√©s de estas fotos.

¬ŅPor qu√© te interesa sostener Cr√≥nicas de mi ciudad, espacio para el debate y la promoci√≥n de la cultura art√≠stica actual?

Realmente la pe√Īa, m√°s que yo buscarla, lleg√≥ a m√≠. Surgi√≥ en 2013 y ha sido un espacio de crecimiento. Estar en contacto con el p√ļblico como anfitriona, llevar el hilo conductor, realizar entrevista a los invitados, me¬† supuso un reto hasta que logr√© que las cosas fluyeran de manera org√°nica.

Tambi√©n es un laboratorio, en ocasiones es el espacio en el que¬† pongo a prueba creaciones en proceso de incubaci√≥n. El p√ļblico me da sus criterios y siento que nutre lo que hago. He ganado muchos amigos que han pasado como invitados y luego se quedan como habituales. Es un trabajo en equipo junto al escritor Noel P√©rez Garc√≠a, quien ha sido muy importante en el desarrollo del espacio.

Uno de los objetivos es el promocionar a otros jóvenes artistas y eso me permite conocer a jóvenes creadores con una obra interesantísima y en Crónicas de mi ciudad hallan un sitio donde darse a conocer.



La tecla del intruso

A pesar de los discursos articulados y las brechas otorgadas en situaciones de confrontaci√≥n entre cultores y representantes de instituciones culturales, as√≠ como medios difusores, en el oriente cubano el rap siempre fue ‚Äďy ¬Ņa√ļn es?‚Äď un extra√Īo. La idea que se asume y exporta en torno a los elementos que conforman la identidad cultural del territorio no comprende siquiera la menci√≥n del g√©nero.

Aun cuando por procesos diferenciados, expresiones como el rap, el jazz y el casi invisible rock conviven en la escena local, ninguno logra su integraci√≥n a las construcciones que se tienen de ‚Äúlo santiaguero‚ÄĚ. En todo caso, representan intereses de grupos sociales identificados con uno u otro, sin que ello implique legitimaci√≥n alguna.

El rap, como exponente de la cultura del hip hop, tras su llegada, asimilaci√≥n y reestructuraci√≥n m√ļsico-textual en la isla bien puede contarse entre esos ya para nada novedosos y diversos rostros de lo identitario cubano en constante conformaci√≥n.

La modalidad ‚Äďo modalidades‚Äď cubanas, refleja las situaciones espec√≠ficas de una porci√≥n de la sociedad actual y el modo en que generaciones de cubanos las vivencia e interpreta. Sin embargo, si el golpe seco de la palabra ha implicado el sentido de resistencia, no menos resistente ha sido cierto entorno social e institucional al momento de otorgarle espacios dentro del concierto de expresiones actuales.

Aunque los inicios del hip hop en Santiago de Cuba guardan puntos de contacto con el resto del país, su devenir ha sido fluctuante, más allá de los niveles lírico-musicales, en los planos de su creación, promoción y espacios de consumo.

Con el Microphone

Oandris Tejera y Alayo Mc en Sonido Urbano. Cortesía d la autora.

Cuando parecía que el rap iba a integrarse al concierto santiaguero no era más que un espejismo. Rebobino.

Los MC llevaban a√Īos dando batalla por todo el pa√≠s, como eclosi√≥n cultural, convencimiento y moda compartieron trayecto. El curso determin√≥ qui√©nes se asentar√≠an o no, mientras otros lograron a trav√©s de una presunta postura ‚Äúcontestaria‚ÄĚ un modo de vida.¬†

En La Habana surgieron los festivales y después la Agencia Cubana de Rap, puntos sobre los que no tengo nada que aportar. Por estos lares, no sin menos beligerancia y catapultado por el auge nacional, varios de sus exponentes se integraron al ámbito institucional.

El sistema de casas de cultura tuvo la encomienda de sostener los primeros di√°logos conciliatorios con los raperos, lo cual incluy√≥ una especie de tutela o apadrinamiento, es decir, ‚Äúsuperaci√≥n musical‚ÄĚ; dicho proceso tambi√©n inclu√≠a clases de literatura que incidieran en la elaboraci√≥n textual de las creaciones raperas.

Estos métodos no estuvieron exentos de crítica en cuanto a lo atinado o no de su aplicación con respecto a las características propias y naturales de la denominada lírica urbana.  Si por un lado los decisores culturales lo consideraron un proceso necesario, algunos que se iniciaban y sus seguidores valoraban esta salida como una forma de violentar la esencia callejera de dicha forma cantable. 

Con posterioridad, la AHS integr√≥ a sus cultores m√°s representativos, aquellos que hab√≠an logrado ubicarse en una especie de vanguardia cimentada en la madurez de su obra, el reconocimiento y prestigio entre ellos mismos y el p√ļblico, hasta la creaci√≥n-producci√≥n discogr√°fica alternativa.¬† En este escenario, los MC pudieron desarrollar su trabajo dentro y fuera de la Casa de los j√≥venes artistas. Mutantes resultan los enclaves perif√©ricos donde por a√Īos estos hacedores de la m√ļsica han realizado su performance. ¬†

Adem√°s de la Casa del Joven Creador, otro sitio emblem√°tico ¬†de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z donde su protagonismo alcanza mayor significaci√≥n se sit√ļa en la escalinata del Museo Emilio Bacard√≠, uno de los enclaves de mayor recurrencia en la representaci√≥n de la imagen urban√≠stica santiaguera.

Esta intersección entre las calles Aguilera y Carnicería ha atestiguado la participación de los raperos junto a artistas de otras manifestaciones. Los estereotipos asignados al modo sonoro-expresivo se difuminan ante los ojos de los propios censores.

Pe√Īas como Kabildazo, Sonido Urbano y espacios desde el Centro Cultural Africano tuvieron el sello de una efervescencia creadora como exponente de la Asociaci√≥n en Santiago de Cuba. Durante estos a√Īos eventos de ef√≠mera existencia trataron de expandir la l√≠rica rapera, no obstante, ninguno logr√≥ permanencia y trascendencia a niveles sociales m√°s all√° de la misma comunidad hip hopa.

Sonido Urbano aconteció a partir de febrero del 2009 y aproximadamente hasta el 2013. En sus inicios tuvo lugar los jueves alternos de cada mes en la Casa del Caribe, liderado por la agrupación TNT Rezistencia y algunas voces en el contexto de la oriental ciudad. Con posterioridad se trasladó hacia el CIROA y esporádicamente a otras locaciones.  Además de la expresión cantable y las disímiles manifestaciones del hip hop, involucró a artistas de la plástica, la danza y el teatro, en un proyecto que buscó promover tendencias artísticas desfavorecidas por los medios de comunicación.

Las Positivas en Sonido Urbano. Archivo de la autora.

La programaci√≥n de la Plaza Cultural Aguilera ‚Äďubicada en el centro citadino‚Äď, por ejemplo, en determinados momentos acogi√≥ presentaciones de aficionados a la manifestaci√≥n. Surgieron espacios como Kaf√© Alternativo, cuyas estrategias apelaron a una mayor flexibilidad y coexistencia entre la llamada m√ļsica electr√≥nica, el funk, trova, reggae, jazz, rock y hip hop, a lo que se sum√≥ la proyecci√≥n audiovisual.¬†

Uno de los eventos de mayor perdurabilidad fue el Bonus Track. La jornada buscó aglutinar a voces del territorio y otras zonas del país junto a la participación de artistas de la plástica cuyas obras sostienen discursos comunes, como son los casos Oandris Tejeiro (Joa), Gilberto Martínez y Alejandro Lescay. La agenda incluyó el espacio teórico y las presentaciones musicales dentro de la propia sede.

En el caso del espacio teórico se reiteraron las mismas insatisfacciones, como la ausencia de representantes de la institucionalidad cultural y medios de comunicación convocados a los debates. En determinados momentos afloró la carencia de un hilo conductor de las ideas, por lo que el debate persistió en la manifestación de la frustración de índole diversa de los cultores presentes, sin que en realidad llegaran a vislumbrarse alternativas a las mismas. Cierto desdén por la teoría privilegió el carácter asambleísta por encima del pensamiento crítico. 

Mayor renuencia a la convivencia con el rap observaron los cat√°logos de los Centros Provinciales de la M√ļsica, hoy Empresas Comercializadoras. De forma espec√≠fica en Santiago de Cuba este tema de la ‚Äúprofesionalizaci√≥n‚ÄĚ es la resultante de procesos donde las pol√≠ticas de decisi√≥n a√ļn atraviesan por tab√ļes e indefiniciones que trascienden lo territorial. La actual Empresa Comercializadora de la M√ļsica Miguel Matamoros ha acogido en diversas etapas como parte del cat√°logo de M√ļsica Popular a formaciones como Habano Rap, Contraste, TNT Rezistencia, Sentimiento Rapero, Golpe Seko, Cimarr√≥n y Las Positivas. Vale acotar que la mayor√≠a contaba con una larga trayectoria dentro del g√©nero rap a su ingreso a este cat√°logo.

Los momentos hasta aqu√≠ referidos y otros que pueda obviar de forma no intencional, no fraguaron m√°s all√° de la comunidad rapera la noci√≥n de qu√© es el rap y qui√©nes sus cultores. ¬†Enclaves como la Plaza Juvenil Ferreiro, la Pista Pacho Alonso o el √Ārea del parqueo del Estadio ‚Äďespacios asignados‚Äď, a la postre resultaron de escasa visibilidad.¬†

Imagen Archivo Sonido Urbano.

Fuera de las demarcaciones de la AHS el rap no cuenta en Santiago con una jornada, festival, encuentro o cualquier denominaci√≥n similar como s√≠ el son, la trova, los coros y ahora el jazz. Las mesas te√≥ricas o espor√°dicos debates en alg√ļn que otro espacio no constituyen momentos trascendentales para pensarlo.

No obstante, a los ‚Äúcontras‚ÄĚ algunos integrantes de la colectividad rapera en Santiago de Cuba, en ocasiones, se han visto bajo el influjo de una psicolog√≠a grupal que apela al discurso de la victimizaci√≥n como modo de autoexclusi√≥n.

¬†Aunque sus protagonistas no han contado con el ‚Äúapoyo necesario‚ÄĚ ‚Äďfrase socorrida en estos √°mbitos‚Äď, no siempre aprovechan todas las posibilidades. Puedo citar el inter√©s que manifest√≥ hace algunos a√Īos el Centro de Promoci√≥n Literaria Jos√© Soler Puig, por la presentaci√≥n de dos de los n√ļmeros de la revista Movimiento para el cierre de la programaci√≥n de verano de entonces, lo cual no se concret√≥ por el di√°logo impreciso con l√≠deres en aquel momento de la escena rapera, a quienes se les solicit√≥ colaboraci√≥n. Dichos n√ļmeros fueron presentados en la sede de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z como parte de una jornada, una vez m√°s dentro de los mismos l√≠mites.

A mi entender, el √°mbito santiaguero no muestra en este momento las m√°s favorables condiciones en cuanto a espacios y promoci√≥n, intercambio con el p√ļblico y socializaci√≥n, pero lo cierto es que el rap, aunque en contexto dif√≠cil, respira.

Relevante es el premio obtenido por los de Golpe Seko con el CD Golpe Seko Brothers, en la Feria Cubadisco 2017. Sin embargo, esta noticia no trascendió más allá de una nota publicada en la página cultural del semanario Sierra Maestra.

Desde la Asociaci√≥n, los gallos siguen dando pelea y emergen nuevos eventos que a√ļn deben encauzar objetivos y lograr sostenibilidad en el tiempo.

El rap deberá contar con las mismas posibilidades que otros géneros, para comportarse a la altura de esa gran mesa que es la cultura cubana.



Del agua, el coco y el jazz

Santiago de Cuba ha sido definida por muchos como ciudad musical, encontrando expresiones que resaltan la importancia que el hecho sonoro cobra en la vida social de sus individuos. Cuando se nombra a esta porción del Caribe se establece una inevitable asociación con el género trovadoresco, el arraigo del son y las festividades carnavalescas, todas expresiones de amplio reconocimiento nacional e internacional.

En esta geograf√≠a confluye adem√°s el desarrollo de la llamada m√ļsica de concierto con una amplia tradici√≥n sinf√≥nica, de c√°mara y coral, as√≠ como variados y diversos modos musicales presentes en la formaci√≥n sociocultural de la urbe, entre los que hay que hablar del jazz.

El √ļltimo decenio le vale un espacio con cierta notoriedad al jazz por este epicentro geocultural. Aunque en modo alguno constituye un fen√≥meno de amplias audiencias, por momentos se visualiza un panorama que ha favorecido el desarrollo del g√©nero y el inter√©s por parte de j√≥venes cultores y sus p√ļblicos.¬†

De tal suerte, en a√Īos recientes y con la creaci√≥n del Iris Jazz Club, se atestigu√≥ el surgimiento de varias agrupaciones como Influencia, Albertico Lescay y el grupo Formas, Okan Jazz, Iv√°n Acosta y de Cuba Somos, Camilo y su Jazz the Bess, a la par que instrumentistas y vocalistas de otras vertientes musicales se adscribieron al cultivo del g√©nero.

¬†Sin embargo, a esta eclosi√≥n le sucede un notorio declive al ocurrir ‚Äďentre otras importantes causas‚Äď el hist√≥rico proceso migratorio de los m√ļsicos hacia la capital, donde por lo general encuentran mayores y mejores opciones de trabajo y remuneraci√≥n a su arte, as√≠ como diversos canales para su difusi√≥n. No basta con las intenciones para fraguar una sostenida vanguardia jazz√≠stica joven por estos contextos.

No obstante a esta verdad, el desarrollo jazz√≠stico en la urbe se sustenta adem√°s en la asimilaci√≥n y apropiaci√≥n que realizan int√©rpretes, solistas, formatos de m√ļsica popular y agrupaciones vocales que incluyen el g√©nero en su repertorio.

 Aunque provenientes del cultivo de otros géneros musicales, varios creadores musicales se han nucleado en torno al movimiento jazzístico en la ciudad. Podemos mencionar el caso de la trovadora Adriana Asseff, quien, con el grupo Boomerang trabaja las sonoridades del jazz presentándose en las instituciones que precedieron la inauguración del Iris Jazz Club, y en la propia sede tras su apertura.

La int√©rprete santiaguera Zulema Iglesias y la joven vocalista Giselle Lage tambi√©n desarrollan interesantes trabajos con varios de los jazzistas de las m√°s noveles promociones en Santiago. Particular y sobresaliente resulta el caso de Vocal Divas, Adalias y Vocal Vidas, las agrupaciones vocales femeninas en las que de modo confluyente distinguen por una parte un repertorio que apela a la m√ļsica cubana desde el son, el bolero, la canci√≥n, a una zona que se asienta en lo m√°s genuino del cancionero afroamericano, donde sobresalen varios estilos del jazz.

¬†El quinteto masculino Vocal Conpaz tambi√©n inserta arreglos jazz√≠sticos en algunas propuestas. Y hay que se√Īalar el notorio trabajo musical de Magic Sax Cuartet, quienes, aunque no se definen como jazzistas, trabajan sonoridades muy cercanas y cuentan con la experiencia y colaboraci√≥n de reconocidos m√ļsicos del g√©nero.

De hecho, el compositor santiaguero Iván Acosta ha entregado algunas de sus piezas al formato. Incluso la propia Orquesta Sinfónica de Oriente, en coincidencia con el Jazz Plaza 2018, ofreció un programa en celebración a los inicios del jazz sinfónico.

A la creación del Iris Club le antecedieron la promoción del género y sus cultores desde instituciones de vanguardia y a través de específicos hacedores culturales. La bohemia de las noches en la anterior sede del Café-Teatro Macubá sentó pauta en el emergente ambiente. De modo similar, aconteció por medio de las presentaciones de figuras nacionales y del territorio en la sede de la Fundación Caguayo y el patio La Jutía Conga, en la UNEAC provincial.

¬†Otro espacio vital fue El Men√ļ, pe√Īa con la coordinaci√≥n del cantautor Jos√© Aquiles Virelles, donde se presentaron las entonces noveles formaciones Influencia, Albertico Lescay y Formas e Iv√°n Acosta y de Cuba Somos.

Espacios te√≥rico-pr√°cticos como El Port√≥n de la M√ļsica dedic√≥ una de sus emisiones a la creaci√≥n jazzista con la participaci√≥n de Influencia, al momento en que sus integrantes a√ļn cursaban estudios en el Conservatorio Esteban Salas, y la entonces existente agrupaci√≥n femenina Okan, que aunque se distingu√≠a por el trabajo en la m√ļsica popular bailable, incursionaba en la expresi√≥n.¬†

De modo paralelo la filial santiaguera de la AHS fragu√≥ el evento Jazz N√° M√° y sostuvo espacios para la difusi√≥n de esta m√ļsica en la Casa del Joven Creador. Este momento cultural foment√≥ la creaci√≥n del Jazz Club con el impulso de figuras de la cultura santiaguera como Alberto Lescay, F√°tima Patterson, Rodulfo Vaillant y Jos√© Aquiles Virelles; y desde lo institucional, la Empresa Comercializador de la M√ļsica.

Ahora bien, si este renacer por lo jazz√≠stico tuvo lugar fue en buena medida porque desde hac√≠a tiempo el jazz tom√≥ por asalto la ense√Īanza art√≠stica-musical. As√≠ lo ilustra el caso de David Virelles, excepcional m√ļsico con m√ļltiples valores, lauros y prestigio en el √°mbito nacional e internacional. David abri√≥ las puertas del JoJazz en 1999 para insertarse con posterioridad en importantes circuitos mundiales.

David, junto a los hermanos Alberto y Arnaldo Lescay y otros amigos de la etapa, aprovecharon su talento y las plataformas de creaci√≥n que les proporcionaron espacios como los Festivales del Caribe y las pe√Īas que protagonizaron. Con esa formaci√≥n musical tuvieron la posibilidad de realizar un concierto en la Catedral de Santiago de Cuba con la asesor√≠a del sacerdote, m√ļsico y promotor cultural Jorge Catas√ļs.

Otra de las jóvenes figuras del periodo fue la pianista y vocalista Neysi Wilson. Tras concluir sus estudios en el Conservatorio Esteban Salas cursó el Instituto Superior de Arte en La Habana y, tras importantes resultados, en la actualidad forma parte de la diáspora musical cubana.

El acercamiento al jazz persisti√≥ en las pr√≥ximas generaciones de estudiantes de m√ļsica en el Esteban Salas, donde tambi√©n se gestara Influencia. Esta agrupaci√≥n marc√≥ la joven vanguardia jazzista en Santiago de Cuba. Su presentaci√≥n acaeci√≥ all√° por el 2009. La pronta consolidaci√≥n de su propuesta les hace meritorios en el 201¬† del segundo premio en formato instrumental en el certamen Jojazz. En la siguiente edici√≥n alcanzan el primer premio en id√©ntica categor√≠a. A ellos les sucedi√≥ en el plantel los gestores de Ok√°n Jazz, con quienes llegar√≠a un nuevo galard√≥n en el certamen para j√≥venes jazzistas.

Estos muchachos dinamizaron la vanguardia jazz√≠stica santiaguera. Sus presentaciones en a√Īos recientes sustentaron en buena medida la cartelera en la sede principal para la promoci√≥n del jazz en la ciudad y los eventos surgidos en este periodo. Muchos de estos talentosos instrumentistas encontraron atractivas ofertas laborales y de superaci√≥n en la capital y el extranjero.

La creaci√≥n del Iris Jazz Club incidi√≥ en la consolidaci√≥n de p√ļblicos, asiduos no solo a su enclave, sino a otros puntos de la ciudad donde tambi√©n se ofrecen presentaciones. Mas si un elemento contribuye a afianzar el ambiente jazz√≠stico en la oriental ciudad, son los eventos que aparecen y se consolidan en las pr√°cticas culturales de esta regi√≥n. Me refiero al Amigos del Jazz que convoca la filial provincial de la UNEAC desde 2012; el Jazz Na M√° con la organizaci√≥n de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z desde 2017; las tres ediciones celebradas del Jazz Plaza, que toma a Santiago de Cuba tambi√©n como sede.

La tr√≠ada de eventos evidencia la buena acogida por los p√ļblicos y los propios m√ļsicos. Varias son las locaciones que acogen las descargas, vale mencionar, por supuesto, el Jazz Club, y sedes como el patio La Jut√≠a Conga en la misma casona de la UNEAC, el Conservatorio Esteban Salas, la Sala de Conciertos Dolores, la Casa del Joven Creador, el Teatro Mart√≠, el Meli√° Santiago y las inmediaciones del Parque Dolores o bulevar.

Estas celebraciones a√ļnan a figuras reconocidas del √°mbito jazz√≠stico nacional e internacional, figuras j√≥venes ya consagradas, as√≠ como principiantes. Apuestan adem√°s por la integraci√≥n de presentaciones y venta de t√≠tulos referentes al tema, rodaje de audiovisuales, realizaci√≥n de talleres y, por supuesto, conciertos y descargas. No obstante, el enriquecimiento cognitivo que brindan los espacios te√≥ricos podr√≠a aprovecharse mucho m√°s.

Otro importante evento que, sin ser su objetivo principal, incluye la promoci√≥n del jazz, es el Concierto Santiago, bajo la coordinaci√≥n de la filial de la UNEAC. En varias de sus ediciones ha ofrecido conciertos por Bandas Gigantes integradas por prestigiosos m√ļsicos cubanos y de procedencia for√°nea.

Sin embargo, el jazz, que en Santiago cuenta con una historia que bien traspasa la centuria con procesos anclados en el periodo decimon√≥nico y las poco abordadas interconexiones Estados Unidos-Oriente cubano, as√≠ como los procesos sociomusicales devenidos a partir de la ocupaci√≥n norteamericana y las primeras d√©cadas de la Rep√ļblica, no deber√≠a constre√Īirse a un esplendor ‚Äúeventual‚ÄĚ.

El g√©nero en la urbe aguarda todav√≠a por un mayor engranaje, sustento, articulaci√≥n entre los m√ļsicos y las instituciones afines, clama por una promoci√≥n integradora de un pensamiento cient√≠fico, lo mismo en el territorio, que hacia un alcance nacional y m√°s all√° de las fronteras.

¬†Tambi√©n espera por los criterios y publicaciones de los especialistas que contribuyan a visibilizar las sonoridades de este lado, casi siempre desconocidas por las fuentes te√≥ricas nacionales. Los eventos ya mencionados exigen apartados te√≥ricos con amplia participaci√≥n de estudiosos, m√ļsicos y p√ļblicos, que respalde desde el pensamiento lo que en la pr√°ctica sucede.

El jazz necesita trascender las fechas que delimitan los eventos si realmente se piensa en un estado de gracia para quienes se mueven en torno a esta m√ļsica. En realidad, seguro hay una extensa lista de aspectos por los que aguardan los jazzistas en Santiago y sus p√ļblicos que no abarqu√© en estas l√≠neas. Por lo pronto, h√°gase otra vez la ‚Äúdescarga‚ÄĚ.