Yasel Toledo Garnache


Vuelve el espacio Dialogar, dialogar…

El espacio Dialogar, dialogar‚Ķ, impulsado por la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z, volver√° a convocar al pensamiento y debate sobre aspectos medulares de la sociedad cubana, a partir de las 4:00 PM de este mi√©rcoles, 18 de septiembre, luego de m√°s de un a√Īo sin realizarse.

El Doctor en Ciencias Psicol√≥gicas Manuel Calvi√Īo, el ensayista Enrique Ubieta y los j√≥venes Luis Emilio Aybar y Yasel Toledo reflexionar√°n en torno al tema ‚ÄúEl sentido de la responsabilidad colectiva, ¬ŅC√≥mo se construye, c√≥mo se destruye?‚ÄĚ, en intercambio con el p√ļblico participante.

Otra vez el Sal√≥n de Mayo, del Pabell√≥n Cuba, casa grande de los j√≥venes creadores en el pa√≠s, ser√° el escenario para una iniciativa nacida en el a√Īo 2013, gracias a la AHS y el intelectual Elier Ram√≠rez Ca√Īedo, actual Doctor en Ciencias Hist√≥ricas y compilador de los dos libros conformados a partir de los referidos debates entre ese a√Īo y el 2017, publicados por la editora Abril.

Dialogar, dialogar… se realizará el tercer miércoles de cada mes y tratará de continuar como una plataforma para el intercambio sincero, valiente y responsable entre varias generaciones de cubanos, no solamente en su sede habitual, sino en varias universidades y otros centros educacionales.

Mantendr√° como l√≠neas tem√°ticas la cultura, la historia, la sociedad en general, incluidos elementos de la econom√≠a. Entre las siguientes propuestas para opinar estar√°n ‚Äú¬ŅC√≥mo debe ser un joven creador en la Cuba de hoy? Vigencia de los Hermanos Sa√≠z‚ÄĚ; ‚ÄúLa cultura de la resistencia y el triunfo en Cuba‚ÄĚ; y ‚ÄúEl dilema entre lo banal y lo culto en la m√ļsica de nuestros d√≠as. ¬ŅC√≥mo superarlo?‚ÄĚ

Este espacio es un homenaje permanente al pensamiento de Alfredo Guevara, quien demostr√≥ su confianza en las nuevas generaciones hasta sus √ļltimos d√≠as, por eso debe su nombre al √ļltimo libro del sobresaliente intelectual, fruto de una serie de intercambios con estudiantes en varias facultades, como ha expresado en diferentes ocasiones Ram√≠rez Ca√Īedo.

Dialogar, dialogar… aspirará siempre al debate, a la polémica, a las críticas y propuestas desde el amor a la nación y sus esencias, como una posibilidad de pensar al país entre todos.



AHS en la diana del debate

La Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z realiza desde este 2 de septiembre y hasta el d√≠a 11 un amplio proceso de intercambio con los asociados en las diferentes provincias, oportunidad para debatir en torno a los pasos y retos de la organizaci√≥n, justamente cuando casi se cumple un a√Īo despu√©s de su 3er. Congreso, efectuado del 16 al 18 de octubre del 2018.

Estos encuentros son favorables para enriquecer el proyecto de Reglamento de la Asociación, como parte de uno de los acuerdos del cónclave. Ese documento, fruto de la labor de una de las comisiones de trabajo, opiniones de los integrantes de la Dirección Nacional y de los debates en las filiales provinciales y el Municipio Especial Isla de la Juventud, deberá ser presentado ante el Consejo Nacional de la organización el próximo mes de octubre.

Miembros de la Dirección Nacional de la organización brindan detalles, además, sobre resultados y proyecciones relacionadas con la comunicación y la promoción, el área de la creación, incluidos los premios y becas, y diversos eventos impulsados por la vanguardia de jóvenes creadores cubanos.

También en septiembre, exactamente del 18 al 22, se realizará el XXIX Taller y Concurso de la Radio Joven Antonio Lloga in Memoriam, el más importante certamen de la AHS para los jóvenes radialistas, que en esta ocasión se dedicará a los programas infantiles.

El 18 volver√° al Sal√≥n de Mayo, del Pabell√≥n Cuba, el espacio de pensamiento y debate Dialogar, dialogar‚Ķ, que tendr√° como tema ‚ÄúEl sentido de la responsabilidad colectiva, ¬Ņc√≥mo se construye? ¬Ņc√≥mo se destruye?‚ÄĚ

En la √ļltima decena del mes, el presidente nacional de la organizaci√≥n, Rafael Gonz√°lez Mu√Īoz, participar√° en un recorrido por todas las provincias para evaluar el estado de cumplimiento de los acuerdos emanados de las asambleas provinciales III Congreso, e impulsar los avances de la Asociaci√≥n en cada territorio.

Deseamos concretar m√°s sue√Īos individuales y colectivos que contribuyan a la cultura nacional. Cuando nos acercamos al aniversario 33 de la organizaci√≥n, que se cumplir√° el pr√≥ximo 18 de octubre, los pasos en la senda de los anhelos y la calidad art√≠stica marcan nuestro √ļnico camino posible, entre desaf√≠os y amor a la creaci√≥n.



A mirarse por dentro

La Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z realiza desde este 2 de septiembre y hasta el d√≠a 11 un amplio proceso de intercambio con los asociados en las diferentes provincias del pa√≠s, oportunidad para debatir en torno a los pasos y retos de la organizaci√≥n, justamente cuando casi se cumple un a√Īo despu√©s de su tercer congreso, efectuado del 16 al 18 de octubre del 2018.

Estos encuentros son favorables para enriquecer el proyecto de reglamento de la Asociación, como parte de uno de los acuerdos del Congreso. Ese documento, fruto de la labor de una de las comisiones de trabajo, opiniones de los integrantes de la Dirección Nacional y de los debates en las filiales provinciales y el Municipio Especial Isla de la Juventud, deberá ser presentado ante el Consejo Nacional de la organización el próximo mes de octubre.

Miembros de la Dirección Nacional de la organización brindan detalles, además, sobre resultados y proyecciones relacionadas con la comunicación y la promoción, el área de la creación, incluidos los premios y becas, y diversos eventos impulsados por la vanguardia de jóvenes creadores cubanos.

También en septiembre, exactamente del 18 al 22, se realizará el XXIX Taller y Concurso de la Radio Joven Antonio Lloga in Memoriam, el más importante certamen de la AHS para los jóvenes radialistas, que en esta ocasión se dedicará a los programas infantiles.

El 18 volver√° al Sal√≥n de Mayo, del Pabell√≥n Cuba, el espacio de pensamiento y debate Dialogar, dialogar‚Ķ, que tendr√° como tema El sentido de la responsabilidad colectiva, ¬Ņc√≥mo se construye? ¬Ņc√≥mo se destruye?

En la √ļltima decena del mes, el presidente nacional de la organizaci√≥n Rafael Gonz√°lez Mu√Īoz, participar√° en un recorrido por todas las provincias para evaluar el estado de cumplimiento de los acuerdos emanados de las asambleas provinciales III Congreso, e impulsar los avances de la Asociaci√≥n en cada territorio.

Deseamos concretar m√°s sue√Īos individuales y colectivos, que contribuyan a la cultura nacional. Cuando nos acercamos al aniversario 33 de la organizaci√≥n, que se cumplir√° el pr√≥ximo 18 de octubre, los pasos en la senda de los anhelos y la calidad art√≠stica marcan nuestro √ļnico camino posible, entre desaf√≠os y amor a la creaci√≥n.



Entre letras y sue√Īos

La vida de Giselle Luc√≠a Navarro Delgado, egresada del Centro de Formaci√≥n Literaria Onelio Jorge Cardoso en 2015, dise√Īadora de modas y licenciada en Dise√Īo Industrial, est√° √≠ntimamente relacionada con la literatura. Impresiona que con apenas 24 a√Īos de edad ya posee una sobresaliente lista de reconocimientos y lauros, incluidos La Edad de Oro de Poes√≠a (2018) y el Pinos Nuevos de Literatura Juvenil (2019), por solo mencionar los m√°s recientes. Hace muy poco, volvi√≥ a estar en el centro de atenci√≥n al recibir el David, en la categor√≠a de Poes√≠a, uno de los m√°s prestigiosos para escritores in√©ditos en Cuba.

Ese d√≠a ten√≠a la luz de los versos en la sonrisa, los gestos y las palabras de humildad. Ella asegura que el libro galardonado,¬†Criogenia,¬†es uno de sus hijos m√°s amados. ¬ęDisfrut√© escribirlo. Cada poema fue una especie de catarsis interior. En el cuaderno se observa el interior del cuerpo de un humano en estado de congelaci√≥n. Los √≥rganos del cuerpo simbolizan partes de la conciencia, pedazos de la vida y la experiencia. Fragmentos que no pueden separarse dentro de su realidad y que conforman el car√°cter de la persona que es.

“En cuanto al proceso creativo, lo escrib√≠ velozmente. Cada verso fue brotando en cadena. Siento que necesitaba escribirlos”.

Por mucho que observa el diploma del David, esta carism√°tica joven a√ļn no logra asimilarlo. “Los escritores enviamos a los concursos con una esperanza y, aunque no quieras, los nervios te traicionan y es inevitable que dudes. Siempre existe una incertidumbre.

“El David es importante. Tiene una historia marcada por nombres prestigiosos de nuestras letras. Adem√°s, viene acompa√Īado por la energ√≠a especial de ser un premio que impulsa y abre puertas. Para muchos se convierte en el primer libro publicado. Todos los escritores j√≥venes aspiran a obtenerlo y siempre te parece inalcanzable.

“El jurado, integrado por personas a las que admiro como creadores y como seres humanos, la obra de Alicia Leal en el diploma y la interpretaci√≥n que hizo Leydis Guerrero de uno de mis poemas, constituyen otros galardones. Para una escritora joven e in√©dita como yo, no puede existir mayor felicidad”.

Coordinadora del grupo literario Silvestre de Balboa y profesora de la Academia de Etnografía y Tradiciones de la Asociación Canaria de Cuba, Giselle siente pasión por las letras desde la infancia, cuando comenzó a escribir por su necesidad de plasmar vivencias, expresar sentimientos, llenar espacios vacíos.

“Mi abuela era maestra y me ense√Ī√≥ a leer y escribir antes de ir a la escuela. Me la pasaba redactando y dibujando, entre otras tantas cosas. A medida que fui creciendo esa necesidad se transform√≥ en una pasi√≥n, una costumbre.

“Luego empec√© como alumna en el Grupo Literario Silvestre de Balboa, con el poeta Rafael Orta. √Čl me impuls√≥ mucho. Me ense√Ī√≥ el oficio del escritor, que al menos debe redactar una l√≠nea todos los d√≠as y que siempre debe ser sincero consigo mismo. La semilla ya estaba, pero sin √©l no hubiese brotado. Le debo a mi maestro cada logro.

“Tras su fallecimiento me qued√© trabajando en la Academia, al frente del grupo literario. Ya son seis cursos en los que he ejercido como profesora en los que he aprendido much√≠simo. Ense√Īar es muy gratificante y lleva tu ego creativo a otro plano. Transforma tu actitud ante la vida y la profesi√≥n. Mi palabra fue madurando al mismo tiempo que yo”.

‚ÄĒ¬ŅCu√°n dif√≠cil es para un joven publicar en Cuba?

‚ÄĒMuchas veces el destino de tu libro est√° sujeto a un premio. Los concursos literarios se han convertido en la pista de vuelo de numerosos textos. Para un escritor joven es muy dif√≠cil publicar. Dada la dificultad que existe con el papel, las editoriales priorizan a autores con premios u otros ya reconocidos.

“Enviar directamente a una editorial puede convertirse en un proceso largo. En cambio, los concursos agilizan el proceso y te traen otras bendiciones. El libro sale con prontitud, mayor calidad en la encuadernaci√≥n y recibe m√°s promoci√≥n.

“Cuando eres in√©dito y sin premios casi nadie te ve, eres pr√°cticamente invisible. A veces las personas se sorprenden cuando ven que un escritor novel recibe varios lauros en un a√Īo o de repente tiene varias publicaciones, pero no saben que quiz√° ese joven ten√≠a una buena obra acumulada, la cual necesit√≥ el empuj√≥n de un premio para salir de la gaveta”.

‚ÄĒ¬ŅCu√°n favorable o no es incluir lo vivencial en la literatura? ¬ŅEs peligroso o no que los lectores perciban tu voz en cada relato o poema?

‚ÄĒCreo que de alg√ļn modo lo vivencial siempre est√° presente. Escribas lo que escribas, la voz del ser humano que somos sale a relucir. Es muy dif√≠cil crear obviando por completo las experiencias. Lo vivido te sorprende de golpe en la punta de tus palabras. Y aunque tu obra tenga mucho de tu historia, eso solo lo pueden identificar las personas m√°s cercanas. La palabra trastoca tu historia del mismo modo que transforma la realidad en las biograf√≠as y las novelas hist√≥ricas. El peligro est√° en tu mente, lo creas t√ļ. El autor decide hasta qu√© punto exponer su vida en el cuerpo de sus textos.

‚ÄĒ¬ŅQu√© referentes tienes en la literatura?

‚ÄĒDe la literatura cubana me ha marcado la obra de Mart√≠, Eliseo Diego, Juana Borrero, Dulce Mar√≠a Loynaz y Rub√©n Mart√≠nez Villena; con este √ļltimo existe la complicidad geogr√°fica de haber nacido en el mismo pueblo, Alqu√≠zar.

“Entre los escritores extranjeros: Borges, Whitman, Virginia Wolf, Alejandra Pizarnik, Huidobro, Kafka‚Ķ por citar algunos. Disfruto la lectura de poetas de diversas partes del mundo, sobre todo de aquellos que no son tan difundidos en nuestro pa√≠s y provienen de otras lenguas. En el caso de Criogenia,¬†hay numerosas citas que hacen referencia a poetas libaneses e hind√ļes¬Ľ.

‚ÄĒAlgunos consideran que la literatura cubana no vive un buen momento. Comparan a los autores actuales con los de otras generaciones. ¬ŅQu√© piensas?

‚ÄĒEso siempre sucede. El ser humano vive comparando, quiz√° eso es lo que impulsa el desarrollo y permite los adelantos tecnol√≥gicos. En el caso de la literatura no es diferente. Cada momento tiene sus peculiaridades. El contexto marca siempre la obra de un poeta.

“Los intereses, los problemas sociales, las costumbres, los estilos de vida, las vivencias y las necesidades de una generaci√≥n u otra no son los mismos; por tanto, los modos de crear no pueden ser los mismos, vi√©ndolo desde el punto de vista generalizado y obviando que cada autor es un universo y recibe a su vez otro tipo de influencias espec√≠ficas determinadas por la propia experiencia.

“No debemos comparar una generaci√≥n con otra. Nunca sabremos qu√© hubiera sucedido con Cervantes o Shakespeare si hubiesen nacido en los tiempos de las redes sociales y las publicaciones digitales, en medio de un mundo agitado, plagado de est√≠mulos y distracciones. Cada generaci√≥n merece su oportunidad, alzar su voz y hacer las cosas a su manera lo mejor posible. Hay nuevas voces emergiendo, que todav√≠a necesitan madurar y seguir creciendo, pero que van en el camino adecuado”.

‚ÄĒSi pudieras promover a diez autores j√≥venes o libros espec√≠ficos de la literatura cubana m√°s reciente, ¬Ņcu√°les ser√≠an?

‚ÄĒEs dif√≠cil. La lista ser√≠a interminable. Existen muchos libros y escritores cuya obra merece ser m√°s difundida. Cuba es una isla que ha dado y contin√ļa dando muchos frutos en el campo de las letras. De los m√°s j√≥venes podr√≠a mencionar a Elizabeth Reinosa, Elaine Vilar, Roly √Āvalos, Ismaray Pozo, Noel Alonso Ginoris, Liliana Rodr√≠guez, Yunier Riquenes, Daniel Duarte, Antonio Herrada, Yenis Laura Prieto, Osmany Echevarr√≠a, Mois√©s May√°n, Martha Luisa Hern√°ndez, y otros que reci√©n comienzan.

‚ÄĒ¬ŅQu√© piensas sobre el reflejo y “an√°lisis” de la literatura cubana actual en los medios de comunicaci√≥n?

‚ÄĒEn este sentido hemos mejorado. Existen programas televisivos, algunos de ellos impulsados por la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z (AHS), que potencian la promoci√≥n de autores y libros, lo cual se refuerza con los programas radiales y la prensa, en su edici√≥n impresa y digital.

“En la actualidad existe una amplia red de publicaciones digitales que son propicias para la difusi√≥n de textos de diversos estilos, ideolog√≠as y g√©neros, ya sean de autores reconocidos o in√©ditos, aunque todav√≠a se debe trabajar intensamente en el desarrollo de la cr√≠tica literaria, ya que por lo general se adopta una postura neutral ante el an√°lisis. Las redes sociales tambi√©n han cobrado auge y funcionan como una r√°pida e importante v√≠a de promoci√≥n para los autores y los eventos literarios.

“Convivimos en un contexto m√°s d√≠ficil, debido a que la globalizaci√≥n de la informaci√≥n y el desarrollo de las tecnolog√≠a ha generado una especie de marisma cultural en el cual puede crecer cualquier cosa, incluso la mediocridad. Los recursos del marketing y la promoci√≥n son esenciales. Los escritores pueden tener un producto de calidad, pero si este no se presenta del modo adecuado puede tener el efecto contrario. De la misma forma que creas tu libro debes encaminarlo. En el siglo XXI debemos ser promotores de nuestra propia obra. Las videoentrevistas, los spots publicitarios y el videoarte constituyen herramientas muy valiosas”.

‚ÄĒ¬ŅC√≥mo te defines como escritora y persona?

‚ÄĒMe considero una persona sensible y perseverante, pero sobre todo una so√Īadora.¬†

‚ÄĒ¬ŅQu√© premio anhelas? ¬ŅCu√°les consideras que son los m√°s importantes o deseados por escritores j√≥venes cubanos?

‚ÄĒMe atrevo a decir que entre los m√°s anhelados por los escritores j√≥venes est√°n el David, el Pinos Nuevos y el Calendario. Luego, seg√ļn el g√©nero al que te dediques, hay otros m√°s espec√≠ficos como La Edad de Oro, en el caso de literatura infantojuvenil, o el Cort√°zar en cuento. En mi caso, el premio que m√°s anhelo es que uno de mis libros pueda transformar para bien la vida de una persona.

‚ÄĒ¬ŅCu√°les son tus principales sue√Īos en el mundo creativo?

‚ÄĒEn el plano de las letras, me gustar√≠a que mi obra se traduzca y mis libros lleguen a otras orillas. Deseo que mis versos inspiren otros versos, despierten a quien todav√≠a duerme o hagan feliz a quien est√© triste. Sue√Īo que alg√ļn ni√Īo crezca con mis letras y, con mi libro en sus brazos tambi√©n sue√Īe, aprenda a dibujar su propia historia y sonr√≠a.

*Publicado originalmente en Juventud Rebelde



Daniel Burguet: ‚ÄúNunca he deseado ser mejor escritor que persona‚ÄĚ

Casi siempre luce serio y muy metódico. Su pasión por las letras contrasta con su labor como trabajador en el Centro de Inmunología Molecular, institución cubana dedicada a combatir el cáncer. No come carne, aunque uno de sus personajes en el libro Cuando despiertes la devora de manera enfermiza. Tiene el pelo largo y un aire de asiático en sus facciones.

Daniel Burguet, nacido en el a√Īo 1989, egresado del Centro de Formaci√≥n Literaria Onelio Jorge Cardoso (2014) y miembro de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z, resalta entre los j√≥venes escritores del pa√≠s por sus pasos en la narrativa de ciencia ficci√≥n, con reconocimientos como el Premio Calendario (2018), el Luis Rogelio Nogueras (2017), el Aquelarre a mejor libro (2016), el C√©sar Galeano (2014), el Oscar Hurtado (2014), Menci√≥n √önica en el primer Premio Guantanamera-Balcells (2018) y Menci√≥n tres veces consecutivas en el concurso David, convocado por la UNEAC.

Historias del m√°s ac√° fue su primer t√≠tulo, compuesto por cuentos de humor, que confeccion√≥ durante varios a√Īos. ‚ÄúEl personaje principal es El muerte, una Muerte masculina y burocr√°tica que debe llenar formularios, acu√Īar documentos, cumplir horarios, y trabajar seg√ļn lo planificado. La inspiraci√≥n sali√≥ de todas mis horas de vida hasta ese momento en tr√°mites que, al menos seg√ļn mi sentido com√ļn, me parec√≠an innecesarios.

‚ÄúEse texto me ha dado varias satisfacciones, fue menci√≥n en un concurso David, gan√≥ un premio Aquelarre, y fue lo primero que publiqu√©, lo cual hice a trav√©s de la Editorial Guantanamera, sello editorial espa√Īol que se ha dedicado a publicar a autores cubanos. Lamentablemente, hasta ahora, no ha sido publicado aqu√≠‚ÄĚ.

¬ŅCu√°n dif√≠cil o f√°cil es publicar hoy en el pa√≠s para un escritor joven, especialmente historias de ciencia ficci√≥n?

‚ÄúHasta ahora todo lo que he publicado en Cuba son libros que han merecido premios. Por eso mis obras llegan directo al sistema editorial y, casi siempre, un a√Īo despu√©s ya est√°n a la venta. Por otra v√≠a pueden demorar mucho m√°s, y la obra que presentamos a evaluaci√≥n en una editorial puede salir a la luz, si es aceptada, hasta cuatro a√Īos m√°s tarde. En ese sentido es frustrante y desmotiva a muchos j√≥venes; debido a esto se preparan, casi que, por obligaci√≥n, para ganar alg√ļn concurso que agilice el proceso; o prueban suerte, se arriesgan, con editoriales for√°neas.

‚ÄúNo creo que publicar Ciencia Ficci√≥n sea m√°s dif√≠cil o f√°cil que el resto de la literatura.¬†En cuanto a nuestra gesti√≥n literaria todo est√° permeado por los mismos mecanismos y din√°micas‚ÄĚ.

Pareces un muchacho muy tranquilo y noble, lo cual no suele corresponderse con muchos de tus personajes. ¬ŅC√≥mo logras construir seres tan diferentes a ti o es que no lo son tanto? ¬ŅCu√°nto de ti hay en tus historias?

“Quienes escriben deben estar de acuerdo conmigo en que nuestros personajes llevan bastante de nosotros, y mucho de lo que no somos. Es muy fácil hacer un personaje que sea idéntico al autor, en criterios y maneras de actuar, siempre que el escritor sea extrovertido y tenga algo de exhibicionista.

“El verdadero reto está en construir otros ajenos, que sean capaces de tomar vida mientras nacen en las páginas llenadas por nosotros, e incluso logren sorprendernos. Esos personajes que podemos llegar a odiar, son los que más ayudan en nuestro desarrollo como creadores.

‚ÄúSiempre trato de enrumbar mis personajes en ese sentido. Intento que cobren vida lo m√°s r√°pido posible, y que sean ellos quienes gu√≠en el desarrollo de la historia. No podemos dejar que el proceso se vaya de las manos, pero s√≠ darle libertad‚ÄĚ.

¬ŅC√≥mo enfrentas el proceso creativo, es un acto serio que te exiges como autor, o l√ļdico y espont√°neo?

‚ÄúParte y parte. Planifico muy bien lo que voy a escribir. Trato de atar todos los posibles cabos sueltos en la historia, analizo hasta que me convenza la l√≥gica de lo que narrar√©, intento interiorizar lo planteado. Luego, cuando me siento a trabajar, prefiero olvidar lo planificado y dejo que todo salga como espont√°neo. Si no me divierto mientras escribo, es porque estoy haciendo algo mal‚ÄĚ.

¬ŅQu√© referentes tienes en la literatura de ciencia ficci√≥n, cubanos y extranjeros?

‚ÄúYoss es un autor nuestro de ciencia ficci√≥n que ha marcado a muchos autores cubanos de las √ļltimas generaciones. Algunos para imitarlo, otros para evitarlo. En mi caso, mucho de su obra me ha servido de gu√≠a a la hora de abordar ciertos temas. Considero que se puede aprender much√≠simo de √©l, y su lectura es obligatoria para quienes comienzan en este g√©nero.

“También los cuentos de humor con ciencia ficción, o de ciencia ficción con humor, de Eduardo del Llano me ha influido bastante; así como su sentido agudo a la hora de reflejar nuestras realidades.

‚ÄúDe los autores extranjeros a Isaac Asimov y Ray Bradbury los tengo en un lugar especial. Fueron los primeros que le√≠ y los que despertaron mi fascinaci√≥n por el g√©nero; y ning√ļn otro escritor que he le√≠do luego, de mejor calidad literaria incluso, han logrado desplazarlos‚ÄĚ.

¬ŅQu√© signific√≥ para ti pasar el curso de t√©cnicas narrativas en el centro Onelio Jorge Cardoso, del cual saliste con el premio C√©sar Galeano?

“Al Centro Onelio, y a la labor de Heras León e Ivonne Galeano, tengo que agradecer enormemente. Ellos han consagrado parte de sus vidas a orientar a escritores jóvenes en el camino de la creación.

‚ÄúMe acerqu√© al centro con la cabeza llena de ideas que pensaba buen√≠simas. Luego de terminado el curso ya pude organizarlas mejor y otorgarle a cada una el nivel de importancia que se merec√≠an. Sinceramente, casi ninguna logr√≥ sobrevivir.¬†El centro Onelio me ayud√≥ a ganar certeza, que hubiese tardado a√Īos en descubrir.

‚ÄúHaber obtenido el C√©sar Galeano, concurso convocado cada a√Īo entre los alumnos, fue como la confirmaci√≥n, √≠ntima y p√ļblica, de que hab√≠a dado, al menos, un buen paso. Es un premio que crea bastante expectativa entre los estudiantes. ‚ÄúDurante las clases todos experimentamos un descubrimiento del autor que queremos ser. Ganarlo me emocion√≥ y lo disfrut√© cantidad. Me tuvo flotando varios d√≠as, aunque trat√© de no cre√©rmelo mucho. Considero que los egos internos debemos pasarlos r√°pido por las armas. Nunca he deseado ser mejor escritor que persona‚ÄĚ.

¬†Algunos consideran que la literatura cubana no vive un buen momento. Comparan a los autores actuales con los de otras generaciones. ¬ŅQu√© piensas?

“Si nos comparan con generaciones anteriores siempre vamos a perder. Porque la obra de generaciones pasadas ya está hecha, es sólida, y tiene la ventaja de poder ser juzgada con distanciamiento.

‚ÄúEl autor de generaciones pasadas que ha llegado hasta hoy, lo ha hecho porque es bueno, porque su obra demostr√≥ tener la calidad, o la claridad suficiente como para resistir el juicio de los a√Īos, que son los m√°s despiadados cr√≠ticos literarios y los que otorgan los verdaderos premios. Pero, ¬Ņcuantos autores de esas generaciones han quedado olvidados? ¬ŅCuantos parec√≠an s√≥lidos en su momento y luego el tiempo los borr√≥?

“En la producción literaria actual, y sobre todo en la más joven, eso no se sabe. No hemos sido juzgados por el tiempo, no se conoce realmente la repercusión de lo que escribimos ahora, muy pocos se atreven a hablar de sobrevivientes.

‚ÄúNo creo que vivamos mal o buen momento, sencillamente vivimos el actual; y como narrador te digo que llegamos a verdaderamente comprender las historias cuando ya est√°n terminadas. La nuestra es un trabajo en proceso‚ÄĚ.

Si pudieras promover a diez autores j√≥venes o libros espec√≠ficos de la literatura cubana m√°s reciente, ¬Ņcu√°les ser√≠an?

“Sé que de hacerlo ganaría amigos y también terribles enemigos; y los segundos serían de esos para toda la vida.

‚ÄúLo que s√≠ instar√≠a al grueso de los lectores cubanos es a volverse hacia la literatura joven que se publica. Muchas veces se prefiere leer a cualquier for√°neo, antes que darles una oportunidad a nuestros escritores‚ÄĚ.

¬ŅC√≥mo conjugas el tiempo de redacci√≥n literaria con el dedicado a la familia y las responsabilidades profesionales?

Confiesa que no puede cambiar las horas de juego con mi hija por sentarse a redactar. Foto: Cortesía del entrevistado.

“Siempre que leo las vivencias de grandes autores descubro sistematicidad y un asumir el acto de escribir como trabajo, defendiéndolo a capa y espada. Yo no he podido nunca hacer eso.

“Escribo en los ratos libres que tengo en el día. O por la madrugada, cuando todos duermen en casa. No he podido cambiar las horas de juego con mi hija por sentarme a redactar; porque las ideas las tengo en la cabeza y puedo sacarlas cuando quiera, pero no siempre puedo jugar con mi hija.

‚ÄúDesde hace diez a√Īos formo parte, orgullos√≠simo, del gran colectivo de trabajo, y familia, del Centro de Inmunolog√≠a Molecular, instituci√≥n dedicada por entero a combatir el c√°ncer.

‚ÄúDebido al sistema especial de horarios bajo el cual trabajo, mis actividades literarias y mis responsabilidades laborales han coincidido muy poco. Y las veces que ha ocurrido, siempre se ha encontrado la manera de que no se afecten entre ellas. Tambi√©n debo agradecer enormemente a mis superiores, que durante todo este tiempo me han brindado un apoyo tremendo‚ÄĚ.

¬†¬ŅC√≥mo te defines como escritor y persona?

‚ÄúUna vez escuch√© decir a Ra√ļl Aguiar, escritor a quien respeto y admiro, que en alg√ļn momento de su vida √©l pensaba que alguien, por el mero hecho de ser escritor, ya ser√≠a buena persona. Porque todo acto de creaci√≥n debe ir acompa√Īado de sensibilidad, algo recalcado m√°s en la creaci√≥n literaria y la actuaci√≥n, d√≥nde uno debe vivir los personajes e identificarse con ellos para dotarlos de verosimilitud.

“Aguiar terminó su intervención diciendo que, al madurar en el medio literario descubrió estar equivocado, no por ser creador y tener sensibilidad se es buena persona. Por eso agradecía mucho a los escritores y artistas en general que anteponen el ser buenas personas a su condición de creadores.

‚ÄúDe definirme, lo har√≠a as√≠. Sin etiquetas. Sin decir o decirme soy escritor. Sencillamente yo soy. Lo que adem√°s de ser, tambi√©n escribo, y me gusta cierto tipo de m√ļsica, y me siento identificado con cierto tipo de actitudes. Todo eso me puede definir de alguna manera; pero todo eso, no soy yo‚ÄĚ.

¬ŅCari√Īo especial hacia alg√ļn libro o premio?

‚ÄúMi primer libro, porque fue el primero, y porque me divert√≠ cantidad haci√©ndolo. Con √©l gan√© un premio Aquelarre, en 2016, a mejor libro; y ese premio en particular me hizo sentir muy bien, y le tengo tremendo cari√Īo, puesto que el humor es un g√©nero que me encanta y sobre el cual siempre vuelvo. Adem√°s, que un jurado te diga oficialmente: ‚Äėeres gracioso‚Äô y te entregue un diploma para acreditarlo no es algo que se logre todos los d√≠as‚ÄĚ.

¬ŅCu√°les son tus principales sue√Īos en el mundo creativo?

‚ÄúEl saber que algo de lo que escriba influencie para bien a alguien, lo ayude a comprenderse mejor, o a afrontar con m√°s √°nimo y buena actitud sus problemas; es un gran premio que solo otorga la constancia y el trabajo bien hecho. A eso aspiro‚ÄĚ.

Daniel agradece la preparación que recibió en el Centro Onelio, y la labor de Heras León e Ivonne Galeano. Foto: Cortesía del entrevistado.

 

Muestra de la obra

 

Hasta 296

La viejecita acomodó el maletín sobre sus piernas. Le dio un tirón a la puerta y la carrocería del auto vibró de manera preocupante.

Todos en el almendr√≥n la miraron sorprendidos. El hombre vestido de gastron√≥mico, que iba detr√°s del chofer, coment√≥ por lo bajo: ¬ęla ha cerrado para un mes¬Ľ, a lo que la mujer que iba en el medio, recostada a √©l e igual vestida de gastron√≥mica, le respondi√≥ con una sonrisa y un beso r√°pido en los labios. Incluso, el joven de pantalones rotos y pelo largo que iba junto a ellos, hizo contorsiones para ver el rostro de la anciana por el retrovisor.

El chofer del almendr√≥n casi baja a la viejecita en el acto. Pero mirando bien su cuerpo enjuto, con m√°s de ochenta y cinco cumplidos; la cabeza llena de canas y aquellas gafas oscuras, enormes, sinti√≥ cierta l√°stima por ella. Pens√≥ que de seguro le quedaba poco y que ¬ępara qu√© descargarle a una vieja, al final no iba a ganar nada¬Ľ. As√≠ que se limit√≥ a maldecir al aire; comentar del maltrato de los clientes al veh√≠culo y la necesidad que hab√≠a de que la gente dejara de tirar las puertas. Haciendo una pausa para una respiraci√≥n profunda, le pregunt√≥ a la anciana que para d√≥nde iba.

‚ÄĒHasta 296‚Ķ ¬Ņllega? ‚ÄĒrespondi√≥ la viejecita con voz muy baja, apagada, casi en un susurro.

El chofer ni le habl√≥. Puso en marcha el almendr√≥n. Prendi√≥ el reproductor de m√ļsica y luego, retomando el mon√≥logo de hac√≠a pocos momentos, volvi√≥ a hablar para todos del maltrato que sufr√≠a el auto. De las puertas que casi no le duraban. De c√≥mo se montaba la gente con bultos incomod√≠simos.

Y la viejecita, tranquilita en su lugar, aguantando toda la descarga. Incluso, cuando el chofer dijo lo de los bultos incómodos, tomó su maletín y lo apretó contra ella, como para que no estorbara; y se acomodó las gafas y trató de despegarse un poco de la mujer a su lado. Quería molestar lo menos posible.

Del bolso de la anciana comenz√≥ a salir una melod√≠a que llam√≥ la atenci√≥n de todos. El chofer, molest√≠simo, apag√≥ el reproductor y sigui√≥ murmurando por lo bajo. El joven de pelo largo reconoci√≥, en el tono del celular que la viejecita acababa de sacar, la versi√≥n ac√ļstica de¬†Paranoid, de Black Sabbath.

‚ÄĒ¬ŅS√≠√≠√≠√≠? ‚ÄĒrespondi√≥ la ancianita con voz baja y susurrante‚ÄĒ. S√≠, ya voy en camino. T√©ngalo todo listo. S√≠. Para no perder tiempo.

La mujer junto a ella no dejaba de mirarla. Es que, en pleno agosto, la vieja iba vestida de negro y con mangas largas. O estaba loca, o se estaba asando.

Terminó la llamada. Dejó el celular sobre el bolso y de manera muy natural se traqueó los nudillos. Pero no lo hizo de un golpe, qué va, fue uno por uno, lentamente presionando hasta que sonaban. Metacarpiano por metacarpiano. Dedo por dedo. Tres traqueos por dedo. Ya a la altura del dedo del medio, de la mano izquierda, tenía a todos nerviosos. Cuando terminó, e igual de natural, agarró su cabeza y la hizo traquear a un lado y luego al otro. Por un momento, los de atrás pensaron que se partía la nuca.

El chofer volvi√≥ a poner la m√ļsica. Aunque esta vez la puso un poco m√°s baja. Dentro del auto nadie hablaba.

Paranoid, de Black Sabbat, volvió a sonar. La anciana con mucha calma llevó el celular hasta su oído derecho.

‚ÄĒ¬ŅS√≠√≠√≠√≠? ‚ÄĒrespondi√≥‚ÄĒ. ¬ŅQu√© no ha llegado Samigina?… Ese asno. No importa‚Ķ ¬ŅQu√©? ¬ŅTampoco Valefor? ¬ŅY qui√©n est√° preparando los cuerpos entonces? S√≠, yo llevo todo, s√≠.

La vieja abrió el maletín y comenzó a rebuscar dentro. El sonido de metales chocando salía del interior del bolso.

‚ÄĒS√≠, las pinzas las llevo… Las que me pidi√≥ Lilith. S√≠, con el adaptador para sacar ojos.

La gastronómica, preocupada, se apretó contra su gastronómico.

‚ÄĒ¬°C√≥mo que no han conseguido todav√≠a un pelirrojo! ¬°A estas alturas! ¬°Cinco cuerpos y ni un pelirrojo! ¬ŅSamael lo sabe? Ah ¬ŅY nos faltan tres lenguas frescas?… ¬°Pero sean creativos por Dios! ¬°La casa debe tener vecinos!¬° ¬ŅNo?!Entonces miren a ver que se hacen.

La vieja había subido el tono de voz. Acercó la mano que tenía libre hasta el reproductor y lo apagó. El chofer no la contradijo.

‚ÄĒPero ¬Ņc√≥mo quieres que salga bien, si no tenemos un pelirrojo? Bueno, s√≠, tratar√© de conseguir algo antes de llegar‚Ķ esp√©rate.

La anciana apartó el teléfono de su rostro. Giró la cabeza hacia la mujer junto a ella y acercó un poco la cara, como para detallarla mejor. La mujer comenzó a sudar, no sabía qué hacer. Miró hacia el chofer buscando apoyo, pero este miraba hacia adelante, desentendido por completo de la situación.

La vieja se volvió hacia la parte trasera del auto. El gastronómico era mulato, por lo que descalificaba. La gastronómica tenía el cabello pelirrojo.

‚ÄĒ¬ŅEso es te√Īido, no? ‚ÄĒpegunt√≥ la vieja a bocajarro.

La gastron√≥mica asinti√≥, temblorosa. La vieja mir√≥ hacia el joven de pantalones rotos. Era trigue√Īo, tampoco serv√≠a.

‚ÄĒNadie, no tengo a nadie a mano ‚ÄĒdijo‚ÄĒ. As√≠ que no s√© qu√© se van a hacer cuando llegue Samael y se entere de que no tienen pelirrojo‚Ķ s√≠, ver√© qu√© resuelvo por el camino, me voy a ir fijando.

Dejó el celular sobre el bolso.

‚ÄĒVaya por la derecha y baje la velocidad ‚ÄĒle orden√≥ al chofer.

Este miró de pasada el rostro blanco y demacrado de la vieja. Las enormes gafas no dejaban ver siquiera parte de los ojos, dando la sensación de dos enormes agujeros en la cara. Tuvo miedo. Arrimó el auto a la derecha y bajó la velocidad.

‚ÄĒ¬ŅTienes espacio suficiente en el maletero? ‚ÄĒpregunt√≥ la vieja.

El chofer asinti√≥ con un gesto t√≠mido. No se atrev√≠a a hablar. Eso de ¬ęlenguas frescas¬Ľ no dejaba de darle vueltas en la cabeza.

El trayecto continu√≥ con la vieja mirando a cuanto transe√ļnte pasaba por la acera. En una ocasi√≥n le pregunt√≥ a la mujer a su lado si ve√≠a pelirrojo a un tipo que estaba en una parada. La mujer neg√≥ y la vieja dijo que ella tampoco lo ve√≠a muy pelirrojo.

‚ÄĒEn la esquina que viene ‚ÄĒorden√≥ la vieja.

El chofer fue aminorando la marcha hasta que se detuvo en la esquina de 296. La vieja acomodó el celular dentro del bolso y, al bajar, le dio otro tirón a la puerta.

El chofer giró levemente la cabeza hacia la anciana. Un acto reflejo para cobrar el pasaje. Pero solo fue eso, un giro leve, no se atrevió a más. Arrepentido, volvió a mirar hacia adelante y dejó que la vieja se alejara sin haber pagado.

El auto arrancó y, en lo que quedaba de viaje, nadie se atrevió a decir palabra alguna.

Junta directiva

A la mesa ovalada no cabía un asiento más. El jefe máximo estaba en una silla destacable por su altura y espaldar reluciente. Los arcángeles se miraban serios. La situación era crítica, debían resolver el problema cuanto antes.

‚ÄēYa lo hab√≠amos advertido hace quinientos a√Īos ‚Äēcomenz√≥ un arc√°ngel en voz alta‚Äē. No podemos seguir as√≠. Debemos reducir gastos.

‚ÄēNo es cuesti√≥n de reducir gastos, si no de explorar otros materiales ‚Äēapunt√≥ otro de los arc√°ngeles.

El jefe máximo se acomodó en la silla. Todos se detuvieron a mirarlo.

‚Äē¬ŅCu√°nto oro nos queda? ‚Äēpregunt√≥.

‚ÄēNos da para terminar este siglo, con suerte de que los nuevos ingresos sean pocos‚Ķ Los halos y el ribete de las t√ļnicas es lo que m√°s consume ‚Äēexplic√≥ el primer arc√°ngel que hab√≠a hablado.

‚Äē¬ŅNo podemos sustituirlo por lat√≥n? ‚Äēpregunt√≥ el jefe m√°ximo.

Los arc√°ngeles guardaron silencio.

‚ÄēLa burgues√≠a hizo algo parecido, ¬Ņo no? ‚Äēcontinu√≥ el gran l√≠der.

‚ÄēEh… bueno, se√Īor, s√≠ podr√≠amos hacerlo, aunque si la noticia se filtra y llega a manos de esos demonios… imag√≠nese usted las connotaciones pol√≠ticas.

El jefe m√°ximo qued√≥ pensativo. Seiscientos a√Īos antes hab√≠an enfrentado la misma crisis. En aquel entonces hicieron que los europeos conquistaran el nuevo mundo y se llevaran todo el oro de los salvajes. Esta vez no quedaban m√°s territorios por descubrir, deb√≠an hallar otra soluci√≥n.

‚Äē¬ŅHan analizado alternativas? ‚Äēpregunt√≥.

El segundo arcángel en hablar asintió con un gesto.

‚ÄēNuestro departamento aboga por la utilizaci√≥n de nuevos materiales. Los halos, en vez de oro, podemos hacerlos con tecnolog√≠a led, al igual que los ribetes de las t√ļnicas. Alumbrar√≠an igual. Y las luces celestiales para subir o bajar gente, en vez de suspender part√≠culas de oro, podemos hacerlo con part√≠culas pl√°sticas refractantes. Ya hemos hecho pruebas. Diez √°ngeles se presentaron a mil personas en diferentes partes del mundo, todos bajaron en este haz experimental, con sus halos de led al igual que los ribetes de las t√ļnicas.

‚Äē¬ŅResultados? ‚Äēpregunt√≥ el m√°ximo l√≠der.

‚ÄēBueno… ‚Äēel arc√°ngel se aclar√≥ la garganta‚Äē. El cincuenta y cinco por ciento pens√≥ que eran abducciones o visitas de extraterrestres, como la luz queda muy blanca e intensa. Un veinte por ciento que se trataba de nuevas armas del gobierno. Otro quince por ciento dijo que era un helic√≥ptero de noticias y el otro diez por ciento que se trataba de la propaganda de alg√ļn nuevo centro nocturno.

‚Äē¬ŅNadie reconoci√≥ nada? ‚Äēpregunt√≥ el l√≠der.

‚ÄēSolo un sacerdote y una monja identificaron la presencia divina‚Ķ Aunque el sacerdote dud√≥ un poco al principio.

El jefe máximo negó levemente con la cabeza.

‚ÄēNo podemos permitirnos equ√≠vocos. Debemos hallar otra soluci√≥n.

Un arcángel pidió la palabra levantando la mano.

‚ÄēSoberano, creo que tengo una alternativa viable.

‚ÄēHable.

El arcángel comenzó su exposición.

Un tiempo despu√©s, ah√≠ estaba √©l. Uno de los cien √°ngeles seleccionados para llevar a cabo la primera fase de la tarea. Hab√≠a descendido esa ma√Īana en las afueras de la ciudad. Sin luces ni cantos celestiales. Fue un descenso silencioso, tranquilo. Nadie deb√≠a saber que estaba en la tierra. As√≠ lo quer√≠a la junta directiva, que desde hac√≠a meses ven√≠a preparando la misi√≥n. Si daba resultado enviar√≠an m√°s √°ngeles.

Llegó a su zona de operaciones, en un barrio central de la ciudad. Se detuvo al inicio de la cuadra. Respiró lentamente, estaba nervioso. El futuro del cielo dependía de él.

Echó a andar. Se aclaró la garganta y gritó lo más fuerte que pudo:

‚Äē¬°Se compra cualquier pedacito de o

 

*Publicado originalmente en Cubadebate




En lo m√°s alto

Publicado en Juventud Rebelde

 

Y hubo abrazos, palabras con el encanto de lo sincero y humilde, canciones, emoción, amistades convertidas en hermandad y fotos, muchas fotos… Tal vez porque queríamos guardar los instantes en cámaras y móviles. Ya es tradición que   jóvenes creadores lleguemos a lo más alto de Cuba, y dentro de todos hay una sensación indescriptible, algo en las mareas de nuestras venas y el alma, con la certeza de que la Asociación Hermanos Saíz (AHS) es también una gran familia, amante de los retos.

All√°, frente al busto del H√©roe Nacional, en la cima del pa√≠s, sentimos con fuerza inusitada las esencias de la naci√≥n. √Čramos m√°s de 30 escritores, m√ļsicos, actores, pintores, investigadores‚Ķ, atra√≠dos por la naturaleza, la historia, el esfuerzo colectivo en las lomas y el prop√≥sito de reafirmar el amor y la lealtad eternos a los j√≥venes poetas Luis y Sergio Sa√≠z Montes de Oca, asesinados el 13 de agosto de 1957, en el municipio pinare√Īos de San Juan y Mart√≠nez, y a Fidel Castro Ruz, gran impulsor del arte y hermano grande de las nuevas generaciones, justamente el d√≠a en que cumplir√≠a 93 a√Īos de edad.

Cerca de las nubes entonamos el Himno Nacional y nos dimos un abrazo gigante, muestra de la uni√≥n de este piquete de inquietos. Rafael Gonz√°lez Mu√Īoz, presidente nacional de la AHS, habl√≥ de principios y anhelos, de la importancia de seguir juntos en la conquista de los sue√Īos.¬† ¬ęLos quiero¬Ľ, dijeron algunos, y siguieron las muestras de cari√Īo en un grupo que durante el recorrido sinti√≥ cansancio, pero brome√≥ y sonr√≠o sin importar el sudor y lo dif√≠cil del trayecto.

Los protagonistas de esta historia, provenientes de varias provincias, lucíamos sonrientes y llenos de luz, a pesar de la larga caminata y un periplo iniciado varios días antes, como parte del cual visitamos el Monumento Nacional La Demajagua, en Manzanillo, donde gravitan de forma especial las ideas y el ejemplo de Carlos Manuel de Céspedes, hombre de cultura e iniciador de las guerras por la independencia, considerado el Padre de la Patria.

Camino al Turquino

El preámbulo fue una noche en Bayamo, el día 10, donde disfrutamos la presentación de una brigada artística integrada por miembros de la AHS en Granma. Nos adentramos también en la belleza del Paseo General García y la magia de la primera plaza denominada de la Revolución en el país, todo en el Centro Histórico Urbano de esa urbe.

El d√≠a 11 temprano visitamos La Demajagua, donde conocimos m√°s del alzamiento del 10 de octubre de 1868, s√≠mbolo de rebeld√≠a, y luego recorrimos parte de la ciudad de Manzanillo. En la tarde llegamos al centro de pioneros exploradores Ram√≥n Paz Borroto, en Santo Domingo, paraje monta√Īoso del municipio de Bartolom√© Mas√≥, una instalaci√≥n que necesita m√°s rapidez en su reparaci√≥n para retomar su funcionamiento normal, con peque√Īos de varias escuelas primarias, lo cual dej√≥ de realizar desde hace seis a√Īos.

All√° nos recibieron como amigos grandes, entre alegr√≠as y amabilidad. En la noche, compartimos con pobladores de la comunidad en una actividad que incluy√≥ la presentaci√≥n del trovador Yatsel Rodr√≠guez, de Santa Clara, juegos de participaci√≥n y la proyecci√≥n de la pel√≠cula¬†Inocencia. La m√ļsica, el audiovisual y el teatro conformaron un ambiente seductor, all√≠, entre lomas, un r√≠o y el encanto de lo natural.

A las cuatro de la madrugada de la jornada siguiente empezamos el ascenso, aunque solo llegar√≠amos hasta el campamento de Aguada de Joaqu√≠n, a cinco kil√≥metros de la cima. El entusiasmo adornaba el ambiente. Unos alumbraban con los tel√©fonos celulares o con l√°mparas port√°tiles, todos avanz√°bamos con paso seguro. Poco a poco, el grupo se fragment√≥ en peque√Īos colectivos, seg√ļn las velocidades de sus pies y el tiempo empleado en otras actividades ¬ęvitales¬Ľ, como conversar, disfrutar los paisajes y coleccionar cada detalle en im√°genes.

√ćbamos repletos de expectaci√≥n. Algunos volv√≠amos al Parque Nacional Pico Turquino, a sus senderos y poder seductor, y otros iban por primera vez. Pululaban los chistes y las an√©cdotas. Con el paso de las horas, algunos se convert√≠an en especies de personajes, como Yadian Carbonell, el Tiza, de Isla de la Juventud, y Sandy Benet Hern√°ndez, de Artemisa, quienes hasta fueron protagonistas de una ¬ęnovela radial¬Ľ, transmitida luego de las 11 de la noche en el campamento de Aguada de Joaqu√≠n, donde los cocineros Juan Bautista y F√©lix nos ayudaron como a hijos, esmerados en que nos sinti√©ramos bien. Ellos pasan 15 d√≠as consecutivos cada mes all√°, lejos de su familia, para atender a quienes intentan llegar a la cima.

En la madrugada siguiente, volvimos al sendero y antes de las nueve de la ma√Īana del 13 arribamos a lo m√°s alto, junto al busto del H√©roe Nacional, trasladado a ese sitio por Celia S√°nchez y otros revolucionarios en mayo de 1953.

Llegar al Pico no es f√°cil, no se trata de una excursi√≥n sencilla ni de un paseo por riberas o jardines, pero ese esfuerzo, esa voluntad de seguir sin importar los dolores en las rodillas y el cansancio forman parte de la maravilla. Bien lo puede decir, por ejemplo, Alexander Hern√°ndez Chang, de Sancti Spiritus, quien jam√°s se rindi√≥ y hasta tuvo la experiencia de ser ¬ęsalvado¬Ľ por un caballo, con escenas similares a las de un mu√Īequito, seg√ļn sus propias palabras.

En las monta√Īas compartimos con personas especiales como nuestros gu√≠as Oilet y Yordanys, vimos tocororos, ave nacional, y disfrutamos paisajes hermosos desde balcones naturales.

Al final nos queda esa sensaci√≥n indescriptible de hermandad y los recuerdos de momentos singulares, seguros de que el pr√≥ximo agosto otros volveremos a la aventura all√°, en la serran√≠a, donde radica parte del coraz√≥n de Cuba. Subir el Turquino ya constituye una tradici√≥n de la AHS. Tal vez porque simboliza nuestra voluntad y lo grande de los sue√Īos en el camino del arte y el pensamiento joven. El agradecimiento sincero a quienes nos ayudan en ese empe√Īo.

 

 



El mundo de la Alicia Leal, entre fabulaciones y misterios (+ Video y fotos)

Seres ‚Äúextra√Īos‚ÄĚ del mar, la tierra y algo m√°s all√°, figuras femeninas y tambi√©n representaciones de personalidades de la historia cubana, como Jos√© Mart√≠ y Fidel Castro, forman parte del mundo creativo de la pintora y dibujante Alicia Leal, una mujer que encanta por la dulzura de su voz, la suavidad de sus gestos y esa naturalidad que la distingue.

Nacida en Sancti Sp√≠ritus el 15 de noviembre de 1957, asegura ser t√≠mida desde peque√Īa, pero con el valor suficiente para exponer sus obras de arte en galer√≠as de varios pa√≠ses, consciente de que eso siempre es como desnudarse, mostrar sus pensamientos, ideas y concepciones m√°s personales.

A pesar de residir desde hace muchos a√Īos en La Habana, ella no olvida su infancia en el campo, etapa en la cual ya sent√≠a inclinaci√≥n por la pintura, pero no imaginaba que existieran t√©cnicas ni centros para cultivarla.

En la Academia San Alejandro, de la capital del pa√≠s, en la cual se gradu√≥ en 1980, adquiri√≥ diversas herramientas para crecer como creadora, entre fantas√≠as y realidades que conjuga con sapiencia en la mayor parte de sus cuadros, en los cuales lo aparente es solo un motivo para profundizar, desentra√Īar corrientes subterr√°neas y cautivar a p√ļblicos diversos.

Ah√≠ conoci√≥ adem√°s al tambi√©n pintor Juan Moreira, quien se convirti√≥ en su compa√Īero de la vida desde hace mucho, una relaci√≥n de la cual nacen influencias, cr√≠ticas y sugerencias para favorecer el mundo sobre lienzos.

“Atravesada por una palma” obra de Alicia Leal.

En el reciente espacio “Encuentro con”, conducido por la periodista Magda Resik y organizado por la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z, asegur√≥ que ella tambi√©n anhelaba ser escritora, incluso a veces alternaba la pintura con la redacci√≥n de historias, pero la convencieron de que la existencia f√≠sica es demasiado corta como para caminar lo suficiente en ambos prop√≥sitos, ‚Äúpor eso renunci√© a la literatura, algo que quiz√°s no deb√≠ hacer‚ÄĚ.

Tal vez en cada cuadro de Leal exista tambi√©n una obra narrativa sin escribir, fabulaciones que ojal√° alg√ļn d√≠a vivan tambi√©n como letras en el papel.

Indudablemente ella ha logrado construirse un estilo propio, una cosmología pictórica que le confiere singularidad a sus pinturas, un sello distintivo al cual aspiraba desde siempre.

Seg√ļn manifest√≥ en el intercambio reciente, en momentos iniciales de definici√≥n creativa, pens√≥ que lo mejor era concebir y aprovechar un mundo muy relacionado con su forma de ser y pensar, con sus fantas√≠as y representaciones individuales, con lo cual ha tratado de ser consecuente, conocedora tambi√©n de sus cualidades como persona.

‚ÄúPero dentro de todo trato que todas las exposiciones sean diferentes. Los pintores, como otros creadores, somos eternos inconformes y nunca estamos totalmente satisfechos con los cuadros‚ÄĚ, refiri√≥ esta mujer de sonrisa t√≠mida, quien posee muestras personales en varias partes del mundo, como Nueva York y diversos pa√≠ses de Europa.

Las figuras femeninas, las curvas y el lirismo son permanentes en su universo pict√≥rico, algo que ocurre de manera natural, sin propon√©rselo, seg√ļn expresa quien ostenta la Orden por la Cultura Nacional y el Diploma al M√©rito Art√≠stico del Instituto Superior de Arte.

Miembro de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba y de la Asociación Internacional de Artistas Plásticos, Alicia dice que verdaderamente hay momentos en los cuales la creación es más fluida, tal vez por la existencia de eso llamado Musa, pero ella prefiere confiar en el trabajo de cada día, en el esfuerzo por hacer y superarse.

Reconoce que sus experiencias personales marcan también sus obras, en las cuales después de los primeros momentos apareció por ejemplo la figura de la Virgen de la Caridad, a partir de vivir un tiempo en Centro Habana y de conocer una anécdota familiar que nunca imaginó, relacionada con la Patrona de Cuba.

‚ÄúPinto adem√°s a h√©roes cubanos, como Jos√© Mart√≠, porque los siento vivos, ellos tambi√©n son Cuba‚ÄĚ, dice con humildad.

Alicia Leal, la ni√Īa de Sancti Sp√≠ritus, la adolescente so√Īadora, la mujer t√≠mida, la pintora exitosa‚Ķ, es un ser humano interesante m√°s all√° de la creaci√≥n, una persona que ojal√° siga frente al lienzo en ese proceso visual que tiene mucho de fabulaci√≥n y literatura.

Tomado de Cubahora 



La vida eterna de Retamar (+ Fotos, video y poemas)

Si me dicen que te has marchado

O que no vendr√°s,

No voy a creerlo: voy

A esperarte y esperarte:

Si te dicen que me he ido,

O que no vuelvo,

No lo creas:

Espérame Siempre.

Roberto Fern√°ndez Retamar

La noticia fue un golpe en el alma de millones de personas en Cuba y el mundo. El poeta y ensayista Roberto Fern√°ndez Retamar, el hombre entra√Īable, el profesor de teor√≠a y cr√≠ticas literarias, El Miembro de la Academia Cubana de la Lengua, el Presidente de Casa de las Am√©ricas, el Premio Nacional de Literatura (1989), el doctor en Filosof√≠as y Letras, el revolucionario, el pensador, uno de los intelectuales m√°s grandes del continente, falleci√≥ este 20 de julio a los 89 a√Īos de edad.

Y la gente, aqu√≠ y all√°, en muchas partes, habla de √©l, lo recuerda, lo lee, se sumerge en sus versos y ensayos, le dedica textos‚ĶLlamadas por tel√©fonos, publicaciones en redes sociales y conversaciones entre amigos transmiten el dolor y la admiraci√≥n de quienes lo conocimos personalmente o mediante sus escritos, siempre repletos de lucidez y esa capacidad tremenda para desentra√Īar y alertar, m√°s all√° de lo aparente.

Conocíamos sobre su delicado estado de salud, pero no pensábamos en su partida física. Retamar caló muy hondó en sus familiares y amigos, en la intelectualidad latinoamericana y los amantes de la literatura, pero también mucho más allá.

Lo quieren millones de otras personas que admiran al poeta y pensador, pero sobre todo al ser humano, cultivador de la belleza y empe√Īado siempre en ayudar a su pa√≠s desde las palabras y la acci√≥n. ¬†

Nacido en la V√≠bora, La Habana, el 9 de junio de 1930, resalta su capacidad para analizar temas de la cotidianidad y el esp√≠ritu de los pueblos con sencillez y naturalidad, pero tambi√©n con enorme profundidad reflexiva y po√©tica. No escribi√≥ ni habl√≥ nunca √ļnicamente para las √©lites, pero su obra es de una altura tremenda, tal vez por ese mismo don de entender y reflejar como pocos las mareas humanas.¬†

Resulta inevitable pensar en algunas de sus obras, versos y prosas, en su ejemplo de intelectual y hombre fiel a la creaci√≥n y al alma de Cuba y nuestra Am√©rica. Ah√≠ est√° Calib√°n, publicado por primera vez en 1971 y considerado uno de los ensayos m√°s importantes escritos en lengua espa√Īola, un texto con penetrantes reflexiones sobre la identidad latinoamericana, que, como su autor, seguir√° teniendo larga vida. Una fuente a la cual se deber√° volver una y otra vez, desde Cuba y Am√©rica, desde Europa y otras partes del planeta, para entender mejor las esencias de los nacidos en esta regi√≥n del, en estos actuales pa√≠ses, cuyos habitantes somos resultados de ra√≠ces, luchas y procesos muy singulares, mediante los cuales se han ido conformando rostros y cuerpos identitarios peculiares, que incluyen dis√≠miles influencias, pero poseedores de una cultura muy propia, como argumenta Retamar.

Verdaderamente Calib√°n impresiona por la fuerza y profundidad de sus tesis, con¬† an√°lisis sociol√≥gicos, hist√≥ricos, literarios y de otros tipos, desde las entra√Īas del ser humano nacido aqu√≠, de conquistadores, inmigrantes‚Ķ, todo en constante di√°logo con lo ocurrido o proyectado desde otros lugares del mundo, especialmente Estados Unidos y Europa.

Doctor Honoris Causa de las universidades de Sofía, Buenos Aires y Las Villas, Fernández Retamar, quien también impartió clases en universidades extranjeras como las de Yale y Columbia, reafirma sus esencias martianas en ese texto, en el cual varias veces se remite al ensayo Nuestra América y a otros artículos e ideas del Héroe Nacional cubano.

Sin dudas, Calib√°n debe mantenerse siempre como un ser de papel o digital, imprescindible en las aulas de nuestro pa√≠s y Am√©rica, hijo no solo de su autor, sino de dis√≠miles pensadores y sus pueblos, con plena conciencia de que ‚Äúponer en duda nuestra cultura es poner en duda nuestra propia existencia, nuestra realidad humana misma‚ÄĚ, una alerta para el presente y futuro.

 

Foto: Tomada de Internet

¬ŅC√≥mo vemos los j√≥venes a Fern√°ndez Retamar?

¬ŅQu√© es la poes√≠a? dices mientras clavas

Varias decenas de pinchos en la carne.

¬ŅQu√© es poes√≠a? ¬ŅY t√ļ me lo preguntas?

Que cualquier cosa sea posible, eso es la poesía.

Roberto Fern√°ndez Retamar

Frente a la pantalla del televisor, en el momento de la noticia, la primera imagen que vino a nuestra mente fue la de un Retamar sonriente, repleto de energ√≠as, explicando, leyendo, polemizando, escribiendo, so√Īando‚Ķ

Recordamos el √ļltimo d√≠a cerca, cuando ya caminaba con mucha dificultad, ayudado por un bast√≥n y otra persona, pero todav√≠a con esa imagen po√©tica en el rostro, en su gesto de detenerse y responder una pregunta de manera muy breve, en su jam√°s traicionada sinceridad y compromiso creativo.

Para nosotros es indudablemente un maestro, no solo desde los versos y ensayos, desde su labor en Casa de las Américas, publicaciones en medios de prensa y otras responsabilidades de dirección en la revista Unión, el Centro de Estudios Martianos, y otras instituciones y lugares, sino desde su quehacer como hombre e intelectual, con una permanente proyección social.

Autor de decenas de libros como A quien pueda interesar, Hemos construido una alegría olvidada y Nosotros los sobrevivientes, supo conjugar belleza estética, simplicidad, profundidad, coherencia y capacidad de análisis en sus obras, las cuales son singulares retratos de su época. Las reflexiones suelen estar implícitas en sus versos, tal vez sin proponérselo, pero como algo implícito siempre en su pensamiento.

Leerlo es conocer tambi√©n al esposo, al padre, al revolucionario, al so√Īador que nunca se rindi√≥ y estaba muy seguro de que ‚Äúen Cuba las dificultades son nuestro aire cotidiano. Por lo menos ahora no peleamos una derrota, sino que defendemos una esperanza‚ÄĚ, como expres√≥ en entrevista concedida en 1992, cuando se sufr√≠an los efectos del Per√≠odo Especial.

La obra de Retamar es tambi√©n voz de diferentes momentos de la Revoluci√≥n cubana, y sus ciudadanos, a veces desde la experiencia muy personal. Llama la atenci√≥n el desempe√Īo de diferentes funciones, sin abandonar jam√°s una creaci√≥n de calidad y despojada de hermetismos. Lo recordamos como autor indispensable en la poes√≠a hispanoamericana contempor√°nea, como ensayista pol√©mico y tambi√©n como hombre importante en la pol√≠tica cultural cubana, con efectos innegables en nuestra Am√©rica.

Las nuevas generaciones no podemos olvidar nunca sus consideraciones sobre el papel de los intelectuales y los necesarios procesos de descolonización cultural en nuestro continente, un reto que se mantiene en contextos diferentes, pero iguales de desafiantes.

Debemos tener presente tambi√©n que, como dijo en 1992, m√°s all√° de vientos a favor o en contra, ‚Äúson los escritores y los artistas los que hacen la obra de arte‚Ķ‚ÄĚ

 

RETAMAR EN EL TIEMPO

Cuando pongo mi mano joven,

Condescendiente,

Sobre el hombro tormentoso del anciano,

Es sólo una ilusión, sólo un instante,

El tiempo

De mirar a las nubes, a los astros,

Antes de que otra mano,

Generosa,

Se pose sobre mi hombro

Llam√°ndome ¬°oh anciano!

Hace apenas unas horas de su partida física. Tal vez, todavía algunas personas lloran, muchas sienten la tristeza, el dolor…, pero dentro de todo existe la certeza de que Roberto Fernández Retamar nunca se irá verdaderamente.

Su pensamiento, la obra y cualidades como ser humano resultan demasiados poderosos, como para ser borrados por el tiempo o el olvido. En lo adelante, no se deber√° intentar imitarlo o colocarlo en un pedestal. √Čl est√° en un lugar cimero de la cultura latinoamericana precisamente por la capacidad de di√°logo de sus textos, nacidos desde el amor, la pol√©mica, los sue√Īos, la tristeza‚Ķ, pero sobre todo desde la voluntad, el anhelo y la memoria.

Cada libro suyo permanecerá como parte de su palpitar, la intranquilidad y dimensión de sus ideas. Textos, como Felices los normales, Calibán y Para una teoría de la literatura hispanoamericana le garantizan su presencia junto a cada generación de poetas e intelectuales.

La mejor manera de honrarlo ser√° recordarlo, pero sobre todo tener siempre presentes sus esencias como poeta e intelectual total, en los textos y la cotidianidad, en las decisiones, las propuestas y el quehacer.

AGUNOS POEMAS DE ROBERTO FERN√ĀNDEZ RETAMAR

EL OTRO

Nosotros, los sobrevivientes,

¬ŅA qui√©nes debemos la sobrevida?

¡Quién se murió por mí en la ergástula,

quién recibió la bala mía,

la para mí, en su corazón?

¬ŅSobre qu√© muerto estoy yo vivo,

sus huesos quedando en los míos,

los ojos que le arrancaron, viendo

por la mirada de mi cara,

y la mano que no es su mano,

que no es ya tampoco la mía,

escribiendo palabras rotas

donde él no está, en la sobrevida?

 

 

FELICES LOS NORMALES

A Antonia Eiriz

FELICES LOS NORMALES, esos seres extra√Īos.

Los que no tuvieron una madre loca, un padre borracho, un hijo delincuente,

Una casa en ninguna parte, una enfermedad desconocida,

Los que no han sido calcinados por un amor devorante,

Los que vivieron los diecisiete rostros de la sonrisa y un poco m√°s,

Los llenos de zapatos, los arc√°ngeles con sombreros,

Los satisfechos, los gordos, los lindos,

Los rintintín y sus secuaces, los que cómo no, por aquí,

Los que ganan, los que son queridos hasta la empu√Īadura,

Los flautistas acompa√Īados por ratones,

Los vendedores y sus compradores,

Los caballeros ligeramente sobrehumanos,

Los hombres vestidos de truenos y las mujeres de rel√°mpagos,

Los delicados, los sensatos, los finos,

Los amables, los dulces, los comestibles y los bebestibles.

Felices las aves, el estiércol, las piedras.

Pero que den paso a los que hacen los mundos y los sue√Īos,

Las ilusiones, las sinfonías, las palabras que nos desbaratan

Y nos construyen, los m√°s locos que sus madres, los m√°s borrachos

Que sus padres y m√°s delincuentes que sus hijos

Y m√°s devorados por amores calcinantes.

Que les dejen su sitio en el infierno, y basta.

 

 

 

POR UN INSTANTE

Esa luz en la noche,

¬ŅSer√° un reflector nuestro?

¬ŅSer√° un arma de ellos?

 

(Por un instante

Había olvidado

Que hay en el cielo luna, que hay estrellas.)

Roberto Fern√°ndez Retamar

 

 

 

 

 

OYENDO UN DISCO DE BENNY MOR√Č

ES LO MISMO de siempre:

¡Así que este hombre está muerto!

¡Así que esta voz

Delgada como el viento, hambrienta y huracanada

Como el viento,

es la voz de nadie!

¡Así que esta voz vive más que su hombre,

Y que ese hombre es ahora discos, retratos, l√°grimas, un sombrero

Con alas voladoras enormes

‚ÄĒy un bast√≥n‚ÄĒ!

¡Así que esas palabras echadas sobre la costa plateada de Varadero,

Hablando del amor largo, de la felicidad, del amor,

Y aquellas, √ļnicas, para Santa Isabel de las Lajas,

De tremendo pueblerino en celo,

Y las de la vida, con el ojo fosforescente de la fiera ardiendo en la sombra,

Y las l√°grimas mezcladas con cerveza junto al mar,

Y la carcajada que termina en punta, que termina en aullido, que termina

En qué cosa más grande, caballeros;

Así que estas palabras no volverán luego a la boca

Que hoy pertenece a un montón de animales innombrables

Y a la tenacidad de la basura!

A la verdad, ¬Ņqui√©n va a creerlo?

Yo mismo, con no ser m√°s que yo mismo,

¬ŅNo estoy hablando ahora?

A LOS √ĀRBOLES DEL CEMENTERIO

ESTOS √ĀRBOLES SE alimentan

De lo que fuimos, de lo que seremos:

Madera hecha de ojos, ramas

En que, acerc√°ndose, se siente el olor acre

De las piernas.

Por suerte, las hojas m√°s altas,

Las del pelo, van a confundirse

Con el viento de la tarde, el dulce viento

Que menea los primeros terrones sobre el cad√°ver.

 

ANIVERSARIO

Me levanto, a√ļn a oscuras, para llevar a arreglar unas ruedas del auto, que sigue roto,

Y al regreso, cuando ya ha brotado el hermoso y cálido día,

Te asomas a la ventana que da al pasillo de afuera, y me sonríes con tus ojos achinados del amanecer.

Poco después, a punto de marcharme para ir a revisar unos papeles,

Te veo cargando cubos con nuestras hijas,

Porque hace varios días que no entra agua, y estamos sacando en cubos la poca que haya en la cisterna del edificio.

Y aunque tengo ya puesta la guayabera de las reuniones, y en una mano la maleta negra que no debo soltar,

Ayudo algo, con la otra mano, mientras llega el jeep colorado.

Que demora poco, y al cabo me arrastra de all√≠: t√ļ me dices adi√≥s con la mano.

T√ļ me dec√≠as adi√≥s con la mano desde este mismo edificio,

Pero no desde este mismo apartamento;

Entonces, hace m√°s de veinte a√Īos, no pod√≠amos tener uno tan grande como √©ste de los bajos.

El nuestro era peque√Īo, y desde aquel balc√≥n que no daba a la calle,

Pero que yo vislumbraba all√° al fondo, cuando cruzaba r√°pido, en las ma√Īanitas fr√≠as, hacia las clases innumerables de introducci√≥n al universo,

Desde aquel balc√≥n, all√° al fondo, d√≠a tras d√≠a me dec√≠as adi√≥s, metida en tu √ļnica bata de casa azul, que iba perdiendo su color como una melod√≠a.

Pienso estas cosas, parloteando de otras en el jeep rojo que parece de juguete,

Porque hoy hace veintid√≥s a√Īos que nos casamos,

Y quiz√° hasta lo hubi√©ramos olvidado de no haber llegado las ni√Īas (digo, las muchachas) a la hora del desayuno,

Con sus lindos papeles pintados, uno con un 22 enorme y (no sé por qué) dos plumas despeluzadas de pavorreal,

Y sobre todo con la luz de sus sonrisas.

¬ŅY es √©sta la mejor manera de celebrar nuestros primeros veintid√≥s a√Īos juntos?

Seguramente s√≠; y no s√≥lo porque quiz√° esta noche iremos al restor√°n Mosc√ļ,

Donde pediremos caviar negro y vodka, y recordaremos a Mosc√ļ y sus amigos, y tambi√©n a Leningrado, a Bak√ļ, a Erev√°n;

Sino sobre todo porque los celebraremos con un día como todos los días de esta vida,

De esta vida ya m√°s bien larga, en la que tantas cosas nos han pasado en com√ļn:

El esplendor de la historia y la muerte de nuestras madres,

Dos hijas y trabajos y libros y países,

El dolor de la separación y la ráfaga de la confianza, del regreso.

Uno est√° en el otro como el calor en la llama,

Y si no hemos podido hacernos mejores,

Si no he podido suavizarte no sé qué pena del alma,

Si no has podido arrancarme el temblor,

Es de veras porque no hemos podido.

T√ļ no eres la mujer m√°s hermosa del planeta,

Esa cuyo rostro dura una o dos semanas en una revista de modas

Y luego se usa para envolver un aguacate o un par de zapatos que llevamos al consolidado;

Sino que eres como la Danae de Rembrandt que nos deslumbró una tarde inacabable en L`Ermitage, y sigue deslumbrándonos;

Una mujer ni bella ni fea, ni joven ni vieja, ni gorda ni flaca,

Una mujer como todas las mujeres y como ella sola,

A quien la certidumbre del amor da un dorado inextinguible,

Y hace que esa mano que se adelanta parecida a un ave

Est√© volando todav√≠a, y vuele siempre, en un aire que ahora respiras t√ļ.

Eres eficaz y l√ļcida como el agua.

Aunque sabes muchas cosas de otros países, de otras lenguas, de otros enigmas,

Perteneces a nuestra tierra tan naturalmente como los arrecifes y las nubes.

Y siendo altiva como una princesa de verdad (es decir, de los cuentos),

Nunca lo parec√≠as m√°s que cuando, en los a√Īos de las grandes escaseces,

Hac√≠as cola ante el restor√°n, de madrugada, para que las muchachas (entonces, las ni√Īas) comieran mejor,

Y, serenamente, le disputabas el lugar al hampón y a la deslenguada.

Un día como todos los días de esta vida.

No pido nada mejor. No quiero nada mejor.

Hasta que llegue el día de la muerte.

 

CON LAS MISMAS MANOS

Con las mismas manos de acariciarte estoy construyendo una escuela.

Llegué casi al amanecer, con las que pensé que serían ropas de trabajo,

Pero los hombres y los muchachos que en sus harapos esperaban

Todav√≠a me dijeron se√Īor.

Están en un caserón a medio derruir,

Con unos cuantos catres y palos: allí pasan las noches

Ahora en vez de dormir bajo los puentes o en los

portales.

Uno sabe leer, y lo mandaron a buscar cuando supieron que yo tenía biblioteca.

(Es alto, luminoso, y usa una barbita en el insolente rostro mulato.)

Pas√© por el que ser√° el comedor escolar, hoy s√≥lo se√Īalado por una zapata

Sobre la cual mi amigo traza con su dedo en el aire ventanales y puertas.

Atr√°s estaban las piedras, y un grupo de muchachos

Las trasladaban en veloces carretillas. Yo pedí una

Y me eché a aprender el trabajo elemental de los hombres elementales.

Luego tuve mi primera pala y tomé el agua silvestre de los trabajadores,

Y, fatigado, pensé en ti, en aquella vez

Que estuviste recogiendo una cosecha hasta que la vista se te nublaba

Como ahora a mí.

¡Qué lejos estábamos de las cosas verdaderas,

Amor, qu√© lejos ‚ÄĒcomo uno de otro!

La conversación y el almuerzo

Fueron merecidos, y la amistad del pastor.

Hasta hubo una pareja de enamorados

Que se ruborizaban cuando los se√Īal√°bamos, riendo

Fumando, después del café.

No hay momento

En que no piense en ti.

Hoy quiz√° m√°s,

Y mientras ayude a construir esta

escuela

Con las mismas manos de acariciarte.

 

Tomado de Cubahora

 



Gibara y el alma quijotesca de su festival (+ Foto y video)

Gibara, a unos 33 kil√≥metros de la ciudad de Holgu√≠n, en el norte oriental de Cuba, tiene un efecto seductor casi irresistible para visitantes y pobladores. Decenas de botes con el leve vaiv√©n de las olas, cuales testigos de una magia que perdura en lo aparentemente simple, suelen ser el pre√°mbulo de una especie de pel√≠cula de la realidad, en la cual al menos una vez al a√Īo aparecen personajes de la gran pantalla.

Es imposible olvidar los días en esa geografía, la brisa, el olor peculiar, aquellos primeros besos a orillas de sus aguas, el ir y venir de la gente dentro de un Festival que se readapta y crece.

Durante la etapa de la universidad, decenas de estudiantes nos √≠bamos a sus calles, al encuentro de su gente y de un evento nacido en el a√Īo 2003, idea rom√°ntica esa de crear y desarrollar un certamen de sue√Īos, con el nombre de Festival de Cine Pobre, justamente all√°, a cientos de kil√≥metros de la capital del pa√≠s.

A veces, nos qued√°bamos en tiendas de campa√Īas, levantadas en el patio de la casa de alg√ļn gibare√Īo o en la vivienda de un amigo. Los conciertos, la m√ļsica, las charlas y debates enriquec√≠an las jornadas. Escuch√°bamos sobre el arribo aqu√≠ de Cristobal Col√≥n, poco despu√©s de llegar a Bariay, y tambi√©n acerca de una historia de amor desmedido.

Desde la concepción, nos parecía idílico el encuentro, impulsado en sus primeras ediciones por Humberto Solás: películas de calidad, realizadas con poco presupuesto, un reto para la creatividad y la voluntad de los realizadores, incluidos muchos jóvenes. Pero en las esencias nunca ha sido solo cine. Palpita mucho más.

En la versi√≥n m√°s reciente, efectuada del 7 al 13 del actual mes, sorprendi√≥ el r√©cord de participantes a las proyecciones de los filmes. ¬ŅC√≥mo fue posible que ocurriera eso justamente cuando a nivel mundial disminuye el p√ļblico en ese tipo de espacio, ante el incremento del consumo de productos audiovisuales mediante tabletas electr√≥nicas, celulares y computadoras?

Para entender el √©xito del Festival Internacional de Cine de Gibara ‚ÄďYa no pobre- es preciso conocer ese lugar de encantamientos y leyendas, adentrarse en las mareas del certamen, sentir el calor de su pueblo, la pasi√≥n y orgullo, lo mismo en las colas para entrar al Giba (cine), en conferencias, obras de teatro, exposiciones o en presentaciones de int√©rpretes y orquestas musicales.

Hay que ver a grandes de la historia del cine cubano como el director Fernando P√©rez y las actrices Laura de la Uz, Daisy Granados, Jacqueline Arenal, Mar√≠a Isabel D√≠az y Coralita Veloz junto a los gibare√Īos, disfrutar todos juntos, como partes del alma esencial de un festival que tiene en el centro a la gente, sin vitrinas ni rebuscamientos.
Y es favorable también estar en las demás actividades, incluidos conciertos como los de Habana abierta, Kelvis Ochoa e Isaac Delgado (Todos en 2019), y en el de Fito Páez en el 2018.

Resulta estimulante que Cuba mantenga con vitalidad este certamen y el del Nuevo Cine Latinoamericano en La Habana, este √ļltimo con una historia mucho m√°s larga y gran acogida del p√ļblico, la cr√≠tica y los cineastas. ¬†

EL A√ĎO DE CELESTE GARC√ćA EN GIBARA

M√°s de 90 obras, de unos 20 pa√≠ses, llegaron a la tambi√©n llamada Villa Blanca de los Cangrejos, incluidas m√°s de 50 en concurso, en la edici√≥n de este 2019; dentro de las cuales resalt√≥ un largometraje cubano, El extraordinario viaje de Celeste Garc√≠a (del director Arturo Infante, 2018), ganador de los premios Luc√≠a en las categor√≠as de Mejor pel√≠cula y Mejor actriz, esto √ļltimo para Mar√≠a Isabel D√≠az.

Esa obra verdaderamente emplea de manera adecuada el humor en el reflejo ficcional de la realidad del país, elementos que fueron resaltados por el jurado presidido por Fernando Pérez.

Seg√ļn diversos medios de prensa, en interpretaci√≥n tambi√©n fue reconocida Samantha Mugatsia, por su actuaci√≥n en la cinta Rafiki (Wanuri Kahiu), de Kenia.
El filme iran√≠ Retouch (Kaveh Mazaheri, 2017) mereci√≥ el premio Luc√≠a a Mejor cortometraje de ficci√≥n, y Dos Fridas, coproducci√≥n de 2018 entre Costa Rica y M√©xico, conquist√≥ los apartados de Mejor direcci√≥n y Mejor fotograf√≠a, respectivamente a cargo de la costarricense Ishtar Yac√≠n y el espa√Īol Mauro Herce, formado en la Escuela Internacional de Cine y Televisi√≥n de San Antonio de los Ba√Īos.

De manera excepcional, el jurado entreg√≥ un premio especial a la obra teatral cubana Diez Millones, escrita y dirigida por Carlos Celdr√°n para Argos Teatro, que se present√≥ durante las jornadas del Festival, ‚Äúporque nos atraves√≥ y nos conmovi√≥, porque el teatro es la fuente de la que surgen las actrices y los actores y por el agradecimiento a su autor y sus int√©rpretes‚ÄĚ, seg√ļn expres√≥ en el acta.

La Fundaci√≥n Antonio N√ļ√Īez Jim√©nez de la Naturaleza y el Hombre, confiri√≥ un premio colateral al cortometraje documental Lista Quinta, de Giselle Garc√≠a Castro, por su acertado tratamiento a la realidad y su especial acercamiento a lo relacionado con el cuidado y conservaci√≥n del medio ambiente.

Por su parte, El cementerio se alumbra (Luis Alejandro Yero, 2018) obtuvo el Luc√≠a al Mejor cortometraje documental. El tambi√©n cubano Amilcar Salatti mereci√≥ el premio a Mejor guion in√©dito con su proyecto √Čl √ļltimo.

El Lucía a Mejor largometraje documental fue para El camino de Santiago (Tristán Bauer, 2018), y el de mejor Video-creación (que unificó los apartados de videoarte y animación) se le otorgó al cortometraje sueco La carga (Niki Lindroth von Bahr, 2017).

La prensa cinematogr√°fica nacional, que premia desde el pasado a√Īo pel√≠culas de ficci√≥n y largometrajes, reconoci√≥ las obras Animal World (Lam Can-zhao, 2018), de China, y Los d√≠as que vendr√°n (Carlos Marques-Marcet, 2019), de Espa√Īa.

El premio Humberto Solás de Cine en construcción fue para el proyecto documental mexicano El film justifica los medios

HUMBERTO SOL√ĀS Y GIBARA

El amor de Humberto Sol√°s hacia este terru√Īo holguinero es innegable, donde tambi√©n es recordado y admirado siempre, cual hijo adoptivo, gran creador y fundador del mayor evento cultural del municipio.

Tal vez, se enamor√≥ del lugar desde que conoci√≥ la singularidad de sus pobladores y el ambiente, sus calles y murallas coloniales, su historia y belleza de paisajes. Aqu√≠ film√≥ parte de su pel√≠cula Luc√≠a (1968) y regres√≥ m√°s tarde para grabar segmentos de Miel para Osh√ļn (2001).

Muchos gibare√Īos lo recuerdan impulsando ideas y haciendo durante las primeras ediciones del evento. Mantener el Festival es otra manera de agradecerle por su quehacer y garantizar su permanencia especial en esta tierra de pescadores y amor.¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†

UN FESTIVAL EN CONSTANTE CRECIMIENTO

Poco a poco, el certamen ha construido su propia mística, en armonía y perfecto complemento con la ficción. Personajes de la pantalla y de la realidad forman una especie de alma quijotesca y cinematográfica, que ya forma parte del corazón creativo de Gibara, su orgullo y gracia.

Para bien del cine nacional y extranjero, de sus seguidores y los sue√Īos, el Festival debe mantener sus esencias en constante crecimiento. Fuera de los grandes circuitos y las metr√≥polis art√≠sticas tambi√©n vive la creaci√≥n.

Tomado de Cubahora