Milho Montenegro


El poeta es un sobreviviente (+ video)

País mental es su primer poemario. Acogido por la casa editora La Luz en 2017, este libro proyecta una búsqueda —quizás introspección— que pretende hurgar/deponer/develar esas muchas capas de vivencias, temores y realidades que nutren y componen un país (su país).

Alexander Jiménez (Las Tunas, 1987) es un joven escritor que ahora se atreve a poner sobre la mesa diversos matices e imaginarios acerca de una temática, que bien podría considerarse inherente a la poesía. Al margen de esto, él no teme traspasar los lindes de lo íntimo/mental hacia lo público/real, pues sabe —está convencido— de que el poeta es un sobreviviente, y desde este precepto ofrece su discurso como un gesto libertario y de rebeldía.

El reciente lanzamiento de tu poemario País mental te ha permitido insertarte dentro de la efervescencia de poetas emergentes cubanos…

Es el primer libro que escribí y que se publique ya tiene su mérito. Con él obtuve el Premio Bustos Domecq que convoca la Asociación Hermanos Saíz de Camagüey. Me interesa que mi obra llegue a la gente, tanto al intelectual como al lector común. Lo demás lo dejo al tiempo, aunque no me preocupa demasiado la trascendencia. He recibido buenas críticas de mi libro y ya he ganado algunos lectores. Estoy muy satisfecho.

Advierto en tus versos un acercamiento a temáticas que sondean lo cívico/social, lo íntimo/amoroso, también el sentimiento de arraigo, confiriéndoles al libro una esencia —digamos— telúrica…

En mi libro hay una búsqueda hacia dentro, una aproximación a las circunstancias que me (nos) afectan o condicionan desde el punto de vista existencial. No todos vemos o asimilamos el país de la misma forma. El país del anciano que recoge latas en la arena de una playa no es el mismo país que mira el turista a través de sus gafas de sol y el trago de mojito. Mis versos son las piezas de ese (este) país que voy recomponiendo como un puzle sobre la hoja en blanco.

El arte ha acompañado al hombre desde siempre y le ha permitido comprender o interrogar su universo. Más allá de eso, ¿cuál rol juega la poesía en la realidad objetiva/subjetiva de Alexander Jiménez?

Asumo la poesía como una forma de exorcismo, de rebeldía. Es el instrumento que poseo para saltar a un paisaje divergente. Creo comunicar algo y si ese algo toca algún chacra emocional y cognoscente en el lector, quedo satisfecho. Escribir es un gesto libertario, un ritual que a veces (solo a veces) funciona. 

cortesía del entrevistado

¿Y en la Cuba de hoy?

En Cuba casi no se lee poesía. Creo que se debe principalmente a la escasa promoción y el poco valor que se le otorga a los libros, especialmente a los de poesía. Hay una creciente banalización de la sociedad, una tendencia a ver el mundo de una manera práctica. La poesía no es práctica, no se come. Muchos todavía no entienden que no solo de pan vive el hombre.

¿Cómo valoras el trabajo editorial en relación a tu cuaderno?

Publicar mi primer libro con Ediciones La Luz fue entrar con el pie derecho en el mapa literario cubano (no todo el mundo publica allí). Es una editorial que, aunque apuesta por autores noveles, le confiere mucha importancia a la calidad de las obras literarias y a su promoción. Es una de las mejores editoriales que tiene actualmente nuestro país.

Siendo que eres un autor joven, pregunto, ¿consideras necesario, importante, o válido asumir determinados temas o estilos escriturales para lograr una mayor inserción/aceptación como autor?

No creo que exista un condicionamiento en cuanto a temas o estilos, hay bastante diversidad y esto se evidencia en las diferentes antologías que recogen la obra de los jóvenes escritores cubanos. Aunque es cierto que hay concursos, editoriales y revistas literarias que validan más determinadas estéticas y temas. Yo soy de la opinión de que se debe escribir sin ataduras o censuras. Tampoco se debe separar el ADN insular de nuestra poesía, es lo que nos hace únicos, originales.

cortesía del entrevistado

Se conjetura que todo poeta es también un crítico. Desde esta presunción, si tuvieras que señalar algunas carencias o zonas de mayor logro en la poética de tu promoción, ¿cuáles serían?

Me siento afortunado de formar parte de esta promoción de escritores. A muchos los conozco, son colegas y amigos, jóvenes como yo que aman la literatura, el peligro y el placer de la palabra escrita. Todavía estamos filtrando, asimilando, creando nuestra propia cosmovisión literaria. Es muy pronto aún para definirnos como la nueva generación de escritores cubanos, aunque ya somos un grupo bastante reconocible y estamos dando de qué hablar.

¿Nuevos proyectos o libros que estés gestando?

En breve se publicará mi primer libro para niños El país de los enanos, por la Editorial Sanlope. Escribí dos libros más, uno de cuentos y otro de poesía (verso libre). Con el primero gané la Beca Literaria El caballo de coral y con el otro obtuve mención en el Premio Pinos Nuevos, los dos están inéditos. Trabajo en la escritura de una novela, un libro de décimas y una noveleta para niños. 

“Es tiempo de nombrar las cosas/ somos los últimos herederos/ de una estirpe que nadie recuerda/ el tiempo es hábil y lo borra todo/ incluso ese miedo irracional/ a decir lo que pensamos”, desde la introspección que me generan estos versos, me atrevo a provocarte: ¿es el poeta una criatura condenada al olvido, o acaso podrá sobrevivir(se) en este tiempo nuestro tan fugaz y viciado de proclamas y discursos fútiles?

Creo en la poesía y en su capacidad de evitar el colapso de la humanidad, hablo de la poesía primigenia, la que está en todas las cosas, en la esencia de las cosas. Creo en el poeta y en su capacidad de ver el mundo de una manera diferente. El poeta hunde su escalpelo en esa materia inasible que es la poesía y trata de revelar sus secretos. El desarrollo del hombre ha sido demencial, se han logrado cosas increíbles. Hoy es el futuro, vivimos en un mundo futurista y caótico, el poeta ha conseguido instalarse en él. El poeta es un sobreviviente.



La poesía como ruptura de los paradigmas

La cantidad rosada es el título de su cuaderno unigénito. Libro portador de textos que dialogan con lo experimental, desde zonas donde se enuncian —con tino— fragmentación, reiteración y (auto)referencia. El cuerpo deviene estrado, incentivo en pos de la búsqueda y la afirmación. Lo sexual carece de lindes y vanos estereotipos que anclan/oprimen/mutilan la identidad —entiéndase autopercepción del Yo erógeno y también existencial— aunque lo cardinal acá no es la mera exteriorización, sino el impulso de representar/definir ante sí mismo y la sociedad. [+]



Devenir isla: la poesía sí sirve de algo

Quiero la palabra
deslizándose por cavernas terrenales
hacia el latido.
Carmen Yáñez

 

Adentrarse en la psicología de un escritor viene a ser acto que lleva en sí cierta propensión al peligro: la personalidad del hombre es única e irrepetible y, por ende, éste asume y proyecta de manera particular sus experiencias, maneras de hacer, decir, definiendo/construyendo su propia percepción de la realidad.

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Definir es cenizar. La fe poética de Roly Ávalos Díaz

Acaba de publicar su poemario unigénito Mundo Pañuelo. La escritura no es, sin embargo, la única vertiente de su creación. Como joven artista, trae una efervescencia que es estribo de su universo innovador. Rolando (Roly) Ávalos Díaz (La Habana, 1988) es también narrador, repentista, corrector, editor y uno de los directores del grupo poético-musical RolleX, por todas estas destrezas es conocido en el pathos literario y del espectáculo en la Isla.

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“Creo que lo único positivo de habitar las dos orillas es la nostalgia”

Tomado de: El Caimán Barbudo

Sussette Cordero Sotero (Artemisa, 1982) es una poetisa cubana que reside en Panamá. Desde la distancia escribe y aguarda —con fe inquebrantable— ser publicada y leída en su país natal. Poseedora de una voz poética intensa, que apuesta —en general— por el verso libre y los rasgos vanguardistas, esta autora muestra en sus dos cuadernos hasta ahora publicados, una propensión hacia la poesía social, aunque pueden hallarse temas de esencia más íntima. [+]



La grave luz del pozo. El cuerpo poético de Yessica Arteaga Ibal

Algunos articulan que el tema amoroso está desfasado, por demás trillado y apenas cautivador. Escribir poesía amorosa en los días que corren,en un mundo que gira alrededor de las redes sociales, la propaganda sin sentido y campañas que promueven el caos, apenas lograría —según aquellos— hacerte ver como rara avis dentro de un mercado que busca desesperadamente —con temas cada vez más estrambóticos, aunque esto no sea un hecho generalizado— hallar sitio dentro de un canon literario.

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La complicidad del hormiguero. Poética de Martha Luisa Hernández

Cada texto provoca erizamiento, la piel se encrespa al tiempo que una tromba, una onda expansiva de cosquilleo —como si el hormiguero (hormigas locas, invasoras, rebeldes, porfiadas, pero vivas)— desandara el cuerpo sin anuencia ni pudor.Esta es la sensación que queda tras la lectura del poemario Días de hormigas. Puesta en escena, de Martha Luisa Hernández (Guantánamo, 1991).

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Me considero un escritor para todas las edades. Acercamiento a Alejandro Huerta Sánchez

Con apenas 19 años, Alejandro Huerta Sánchez (Pinar del río, 1998) lanza su primer libro de cuentos para niños y jóvenes. Fantasmas en el bolsillo es el nombre de este cuaderno que acaba de ser publicado por la Editorial Guantanamera, en España. Escritas en capítulos cortos —muy sintéticos—, estas historias revelan la capacidad de su autor a la hora de captar la esencia de ciertos conflictos y tribulaciones, que ocurren al interior de la familia y que muchas veces pasan inadvertidos, o son silenciados por sus víctimas por temor o vergüenza. Escritura que logra conmover y que se vale de un lenguaje diáfano, aunque intencionado,para narrar lo tremebundo y lo afable.

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La familia que duele

Conversación con Elaine Vilar Madruga sobre El framboyán de las despedidas.

La joven escritora Elaine Vilar Madruga (La Habana, 1989) vuelve a sorprender. Se trata de su nueva novela El framboyán de las despedidas, proyecto de libro que fue financiado por La Real Embajada de Noruega en Cuba. Aunque dirigida al público más joven, la obra ofrece un panorama de personajes, realidades y conflictos que atañen a cualquier lector. La autora ahonda, a través de sus tramas y protagonistas, una de las problemáticas vigentes en la Cuba de hoy: la familia y la emigración. Los fenómenos —tan complejos y dolorosos— que subyacen tras estos escenarios, son los pilares que sostienen esta historia de rupturas y regresos. Novela de extrema sensibilidad, que puede vivenciarse a través de una niña —personaje principal—, la cual no dejará de asombrar por sus análisis, cuestionamientos y conducta a ratos irreverente, otros perspicaz y tierna.

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Ese universo donde puedo ser otro: bonanzas y tribulaciones del teatro cubano

El actor de teatro Franklin A. Romero Benítez (Sancti Spíritus, 1984) deja la piel sobre el escenario en cada puesta en escena. La certera imbricación del Yo-personal con el Yo-actoral le ha valido el reconocimiento de la crítica y del público a lo largo de 15 años de entrega y oficio. Justamente, ese tiempo de intercambio y aprendizaje —permeado por dificultades, carencias y, por supuesto, también dádivas— han concedido objetividad y verosimilitud a su trabajo como actor, lo cual no ha alejado a este joven de la búsqueda del perfeccionamiento y el compromiso propio y profesional. [+]