José Mario Viamonte


Solo la lectura salva

  • El verano empez√≥ caliente. Aumento salarial, el tren chino recorriendo el pa√≠s, problemas de combustibles y record de temperatura. Entre estos y otros tantos avatares cotidianos, los cubanos se sumergen y nadan en su realidad. Las din√°micas actuales tan vertiginosas en verano aumentan en velocidad de fotones.

  • Entre tantas ventajas y desventajas que existen para disfrutar el verano siempre hay una menos frecuentada: la lectura. A pesar de que el Ministerio de Cultura, el Instituto Cubano del Libro y la Literatura, y otras instituciones tienen un amplio sistema de opciones vinculadas al disfrute del libro y la literatura, como las llamadas Lecturas de Veranos y los espacios tradicionales de encuentro con los escritores en todas las provincias‚Ķ sin embargo la realidad es otra.

  • Foto Osvaldo Guti√©rrez/ ACN
  • Un dilema progresivo que aqueja hoy a nuestra sociedad es la debilitada presencia de h√°bitos de lecturas. El conflicto es muy profundo y aunque existen varios an√°lisis sobre el tema, nunca caduca hacer un aviso sobre el asunto. El problema no se limita solamente a la escasez de p√ļblico en actividades o que sean habituales las mismas personas del ‚Äúmundillo literario‚ÄĚ que al decir de un amigo poeta: se ‚Äúcocinan en su misma salsa‚ÄĚ.¬† Los que est√°n inmersos en la Cuba profunda y diversa pueden constatar que actualmente se est√° leyendo poco y los j√≥venes menos. Hoy en d√≠a a escala global se ha evidenciado la depresi√≥n de las huestes literarias en todos los sectores.

    Los que entendemos el amor a los libros más allá de un hábito, comprendemos cuan peligroso es el asunto. La lectura no es una simple forma de distracción o un hobby. Ha sido milenariamente la principal herramienta de transmisión y adquisición del conocimiento humano. Es un baluarte y esencial camino para conquistar referentes culturales, mejorar nuestro lenguaje y la ortografía. Dentro de la literatura se ha testimoniado y convergido los principales valores humanos de todos los tiempos. Estas son razones suficientes para que entre el calor, la playa, la monotemática programación televisiva, el Facebook (y su aplicación de ponerte ancianito), el reggaetón y la timba, entre todo esto, hacerle un espacio a la literatura y en especial a la de calidad.

    Del otro lado del espejo, el lector, ese fin y medio de cada libro, ha cambiado radicalmente, así como las nuevas condiciones que imponen este siglo de las tecnologías en espiral vertiginosa.  Brevemente podemos reconocer aspectos esenciales que afectan la salud literaria de esta Isla:

    La situación originada por el Período Especial: comprimió durante casi una década las capacidades editoriales y sus tiradas, debido sobre todo a la escasez de insumos. Los títulos procedentes de cualquier género literario, se vendían o intercambiaban con el fin de convertirse en cucuruchos para maní, servilletas para frituras… Parte de estas condiciones han sobrevivido a la actualidad, el anuncio a principios del  2019 de la reducción de la entrada de papel al país no solo ha afectado la prensa escrita, sino que también tendrá su repercusión en la ediciones impresas y en los proyectos en proceso. 

    Existe un d√©ficit en la ense√Īanza de la literatura como parte de los planes de estudios. Me aventuro con una inc√≥gnita: ¬ŅQu√© leen mayoritariamente nuestros j√≥venes? La informaci√≥n de una l√≠nea de champ√ļ para cabellos secos y da√Īados, una factura de tel√©fono, los anuncios de conciertos de su cantante favorito, la carta men√ļ de una pizzer√≠a, la p√°gina deportiva de los peri√≥dicos, el muro de Facebook o Instagram, los SMS enviados o los mensajes a la bandeja de correos‚ĶMejor dejo esta parte inconclusa‚Ķ

    Tambi√©n existe una batalla entre el libro convencional y las modernas tecnolog√≠as por conquistar los espacios de ocio del hombre de nuestro tiempo. El uso de las redes sociales dominan a nuestros j√≥venes, las series extranjeras fascinan como el flautista de Hamlet. Seg√ļn apuntan los estudios (y la l√≥gica) m√°s recientes sobre el futuro del libro y la lectura, el lector del siglo XXI lo har√° y lo est√° haciendo desde un dispositivo electr√≥nico, computadoras, tabletas, tel√©fonos m√≥viles o e-readers. Aunque Cuba no es un pa√≠s de alto alcance tecnol√≥gico la avalancha es evidente y los consumos tecnol√≥gicos han desplazado a la lectura velozmente. Cierto que el aumento y emigraci√≥n acelerada a las lecturas digitales es positiva, sin embargo me percato con mis estudiantes que la literatura cl√°sica y cubana no ha sido una tem√°tica favorecida y si la literatura comercial, t√≥mese de ejemplo que ‚ÄúCincuenta Sombras de Grey‚ÄĚ o ‚ÄúEl Secreto‚ÄĚ sean libros preferidos de mucho de mis pupilos.

  • Foto Anabel D√≠az (Tomda de internet)
  • ¬ŅPero qu√© hacer? Me parece que no podemos llegar al extremo de valorar la lectura, al estilo dram√°tico y an√°logo que nos presenta magistralmente Ray Bradbury, en su novela futurista y dist√≥pica, ‚ÄúFahrenheit 451‚ÄĚ, cuando el personaje de este cl√°sico, un bombero obediente y bur√≥crata que vive en una sociedad del ‚Äúfuturo‚ÄĚ donde los libros se queman con desprecio. Empieza a leer cuando ve a una anciana desesperada e irreverente que decide quemarse junto con su ‚ÄúQuijote‚ÄĚ, la ‚ÄúGuerra y paz‚ÄĚ, la ‚ÄúIsla del tesoro‚ÄĚ y su ‚ÄúIl√≠ada‚ÄĚ, ante el imperativo de ver arder a su biblioteca prohibida.

    Las nuevas dinámicas de la Sociedad lastran el tiempo para lecturas de disfrute. La acuciante situación económica nos devela. Si hay una zona que se debe intencionar con el aumento salarial son las librerías. Ya no puede ser una excusa que un libro represente el 5 % del salario de un maestra o un trabajador de cultura. Debemos invadir las redes sociales y las tecnologías de la información y comunicación para manejar códigos más atractivos para acercarnos al papel.

  • Cuba Digital: Democratizar la lectura (+ Podcast)

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    Hay que renovar los recursos y discursos de los escritores para promocionar sus obras. Es imprescindible que todos los artistas e intelectuales se unan en favor de la literatura. Hace poco presenciaba la entrevista de unos peque√Īines al famos√≠simo actor de Hollywood Benicio del Toro, en Gibara, uno le pidi√≥ un consejo para ser una gran actor y √©l dijo que lo primero es la lectura, por la importancia que tiene en toda persona. No podemos pensar que un artista pl√°stico o un bailar√≠n no necesitan de la lectura. Tambi√©n hay que regresar a aquellos tiempos que relata Garc√≠a M√°rquez cuando la adversidad lo llev√≥ a un ponchero en La Habana y este le relat√≥ mejor que el autor la novela de Cien A√Īos de Soledad.

    Entre tanto calor y complejidades es cierto que la lectura es tit√°nica. Puede ser que las lecturas en verano sean como un boxeador con anemia, pero sigue siendo el mejor camino para fomentar una actitud ante la vida y evitar el secuestro de la ignorancia. Lo que si podemos asegurar en subvertida realidad con lo que dice un tanque elevado que veo a diario desde mi casa es que ante estas temperaturas elevadas aunque usted no lo crea: ‚Äúsolo la lectura salva‚ÄĚ.¬†

 



Trébol Teatro: Las Hembras no lloran

Ay, en la Habana y cualquier lugar/

Quien se lleva por las aparencias/

Quien esconde toda la inocencia/

Quien no aprende a respetar.

¬†¬†‚ÄúCiudad Hembra‚ÄĚ

Tr√©bol Teatro se ha ganado un espacio por derecho propio en el Festival Internacional de Cine de Gibara (FICG). Con la presentaci√≥n de su √©xito ‚ÄúJacuzzi‚ÄĚ (2017) y ‚ÄúHumo‚ÄĚ (2018) en colaboraci√≥n con Teatro Del Sol.¬† Con el lema ‚ÄúUn mar de Artes‚ÄĚ y en palabras de Jorge Perugorr√≠a, presidente del FICG, la intenci√≥n del evento es que confluyan todas las artes, en especial al arte joven del Oriente Cubano.

Este a√Īo se incluyeron los temas de g√©neros desde varias manifestaciones art√≠sticas entre las tem√°ticas del Festival, lo que brindaba la doble posibilidad al grupo de teatro holguinero de reincidir nuevamente en esta ocasi√≥n con una presentaci√≥n de estreno: ‚ÄúHembras‚ÄĚ.

Bajo la direcci√≥n de Yunior Garc√≠a, esta es la primera obra del grupo donde la tem√°tica femenina es la principal trama. Aclaro para nuestros lectores rigurosos que tendr√© que prescindir de los elementos de la puesta en escena. La ausencia de un teatro en la ciudad (el cual sufre de una reparaci√≥n capital hace varios a√Īos) ha sido un reclamo del Comit√© Organizador. Es que la presentaci√≥n fue efectuada en la Casa de la Cultura de Gibara, espacio no tradicional para las artes esc√©nicas, e imposibilitado de varias condiciones t√©cnicas para una funci√≥n como la iluminaci√≥n y la escenograf√≠a.

Sin embargo el grupo se adapt√≥ a las condiciones semi hostiles para brindar una funci√≥n a p√ļblico lleno, con actores de renombres entre sus sillas y varias docenas de j√≥venes. ¬† ¬† ¬†¬†

Otra vez un fenómeno meteorológico en la sempiterna y enigmática Habana es el pretexto para un guión, aunque la situación no es novedosa y ha sido reiterada veces en diferentes obras de distintas artes.

Penetrada por el mar en el medio de la depresi√≥n (tropical), una casita de alquiler alberga a dos j√≥venes Ana y Eva. El uso correcto de la met√°fora pa√≠s-cuerpo-circunstancias brinda la posibilidad de discursar sobre el pa√≠s en crisis y acosado por el fen√≥meno meteorol√≥gico. Las dudas, miedos, prejuicios e ilusiones en contrapunteo de las dos j√≥venes muestran t√≥picos trabajado por la compa√Ī√≠a: el desarraigo, la di√°spora, las utop√≠as destrozadas, las realidades marchitas y los avatares de una ciudadan√≠a rodeada por agua.¬†

Resulta acertado el uso preciso de lo tragicómico, la intertextualidad con una realidad vertiginosa y la crítica al uso y abuso de las imperante y tiránicas tecnologías. 

La irrupción de Lillith (portadora de un nombre bíblico maldecido y censurado) reclama su espacio como propietaria del alquiler y víctima de una típica agresión masculina, aporta a la trama nuevos discursos sobre los prejuicios y  acosos que sufren las mujeres. En este caso Lilith es la muestra obvia de una mujer rehén de la sociedad y sus funcionales prejuicios y opresiones. Las tres mujeres intentan escindir los mitos y desasosiegos que las persiguen, gravitando la ilusión de crear alianzas. 

Desde su nombre, Hembra, es la alusión a esa condición de la mujer y la reinterpretación de su lado más animal y biológico aunque no evade los discursos antropológicos. El erotismo con cierta dosis de sicalipsis no falta,  aunque no es lo esencial de la obra.

Sin embargo los discursos no son exclusivos y a veces rozan con estereotipos sociales, ni reinventan una compleja realidad de la que es v√≠ctima la mujer. La inserci√≥n en la banda sonora de la reci√©n estrenada canci√≥n ‚ÄúCiudad Hembra‚ÄĚ, de Alex Cuba y Kelvis Ochoa ¬†por el aniversario quinientos de la ciudad de la Habana, le da un tono sensual y actualizado. Tambi√©n el dise√Īo aleg√≥rico y creativo del cartel de la obra es un algo bien favorable.¬†¬†

Escena de la obra teatral Hembra (Tomada del perfil de Facebook de FICG)

En el caso del elenco es una gran fortaleza de la obra. Fue un gran atrevimiento darles protagonismo a dos estudiantes Jennifer Soriano Candedo (Ana) y Aimeé Mojena Aguilar (Eva) recién egresadas en actuación de la Escuela de Arte con sede en Bayamo. La obra prima que sirvió de examen final en una presentación especial de working in pogress en la ciudad de Holguín a finales de mayo demostró la importancia y confianza de Yunior García en los jóvenes talentos. 

En el caso de Jennifer Soriano demostró excelente dominio del guión y de los recursos dramáticos mostrando gran profesionalismo. En la actuación de Aimeé Mojena le resulto más difícil acoplarse. Es meritoria la actuación de Heidy Beatriz Torres uno de los principales pétalos de Trébol Teatro que muestra su progresiva madurez escénica y facilidad de desdoblarse. 

No creo que Hembra sea una obra feminista netamente. La obra muestra relatos universales sobre la endeble frontera del dolor que diario cruzan las mujeres. Pero su principal logro es la subversi√≥n de las l√≥gicas machistas y el rol de la mujer en la sociedad cubana. Por eso su apotegma no puede ser otro que aquel dicho nuevo que reza: ‚ÄúLas mujeres no lloran‚ÄĚ. ¬†

 



No tengo saldo: Ejercicios de incomunicación

Lo sentimos. Su saldo no es suficiente para establecer la llamada… ETECSA

Quiero decirte que te amo, quiero escribir o que me escriban‚Ķ pero no tengo saldo. ¬ŅQui√©n no ha sufrido este ejercicio de incomunicaci√≥n en Cuba? Provocativa, cat√°rtica y dial√≥gica es la propuesta de No tengo Saldo, de Teatro del Viento, de Camag√ľey, a cargo de Freddys Nu√Īez Estenoz. Presentada en Bayamo en el Festival Primavera Teatral en la Sala Teatro Jos√© Joaqu√≠n Palma. [+]