Inicio »

Veinte años en las minas del arte joven

En la búsqueda y articulación de un sistema promocional que ofrezca respuestas a las exigencias de los más jóvenes creadores cubanos, la Asociación Hermanos Saíz convoca anualmente a sus Becas y Premios, en un empeño por materializar proyectos artísticos de la joven vanguardia artística.

Este sistema de premiación y reconocimiento, surgido en 1995, parte de un acuerdo de la AHS para acompañar, de manera efectiva, el arte joven en la Isla. Inicialmente se premiaban solo algunas manifestaciones específicas como teatro y literatura, mas eventualmente, las convocatorias se expandieron, dando lugar a un sistema que ha ido evolucionando con el tiempo.

«Han surgido nuevas becas, nuevas propuestas; se han incorporado nuevos centros y consejos, nuevos institutos de la cultura, al sistema de becas, hasta llegar, veinte años después, a lo que tenemos hoy, —explica Yansert Fraga, vicepresidente de la organización. La AHS propone, a partir de un diálogo con varias instituciones de la cultura y con otros centros y fundaciones que tienen nuestro mismo objeto social, nuevas convocatorias a otras manifestaciones. Hemos tratado de proteger los géneros y manifestaciones menos visibles, menos favorecidas por el sistema de cultura en general».

El sistema no se ha cerrado en sí. Ha incorporado manifestaciones en función de las necesidades que haya tenido en su momento, con el objetivo de apoyar aquellos géneros menos visibles o menos favorecidos por las industrias.

«A tono con nuestra visión de estar repensando y moviendo nuestra organización —explica Yansert— de la convocatoria salen y entran algunas manifestaciones específicas. Por ejemplo, una de las propuestas del segundo Congreso fue incluir una beca de guion documental para proteger el género, lo cual se ha materializado en la convocatoria de 2015. También se incluyó una beca de escultura que no existía hasta el momento, en coauspicio con la Fundación Caguayo, para las artes monumentales».

Una de las mayores preocupaciones del artista reconocido por un jurado era que ganaba el premio y luego no tenía cómo materializar la obra. A partir del diálogo entre la AHS y las instituciones de la cultura, el sistema ha incorporado nuevos incentivos, como las salidas discográficas en el caso de las becas musicales, y el pago de la producción de los proyectos de obras premiadas en el caso de las artes plásticas. Desde 2014, con el apoyo del Consejo Nacional de la Plástica, la beca de esa especialidad dispone de 1 000 CUC para la producción de obras, lo que permite que el trabajo que un jurado legitimó, pueda materializarse después.

La premisa esencial de este sistema, es destacar lo mejor del arte joven en Cuba en todos los géneros y manifestaciones, encontrar los talentos y las potencialidades de los artistas para resaltar su obra, acompañarlos y promoverlos.

Pueden aspirar a las becas y premios que otorga la Asociación Hermanos Saíz todos los noveles creadores menores de 35 años. En la misma lógica del funcionamiento de la organización, se decidió convocar también a quienes no sean miembros, siempre que cuenten con una obra o proyecto artístico, y estén en el marco de edad requerido.

«El arte joven cubano está conformado por una diversidad de miradas, de propuestas que siempre van a estar más allá de los más de tres mil asociados que tiene hoy la asociación —puntualiza su vicepresidente. Queremos que aquellos que no son miembros, también tengan la oportunidad de presentar sus proyectos en nuestro sistema, y visibilizarlos».

Para la organización, la ganancia fundamental de un sistema como este, es tener una vía para visibilizar el arte joven cubano. Permite a la AHS nutrirse constantemente del trabajo de los jóvenes artistas e intelectuales, y agrupar dentro de sus filas a los premiados cuya labor ya ha sido reconocida. Otra de las ganancias fundamentales es el prestigio logrado gracias a ese sistema en los últimos veinte años. Varios de sus premios se han vuelto imprescindibles en el panorama cultural contemporáneo, como es el caso del Calendario, en el contexto de la literatura cubana.

Yansert Fraga afirma que la imbricación lograda entre el sistema de becas y premios de la AHS, y las demás convocatorias que tiene el sistema de la cultura en Cuba, ha enriquecido el panorama de la creación joven cubana.

«Cuando revisas el currículo de muchos de los grandes escritores de este país, muchos han ganado el Calendario. Varios de los realizadores audiovisuales que hoy tienen una carrera y obra consolidada, han ganado alguna de las becas o premios convocados por la organización, o han pasado por la Muestra Joven, por ejemplo».

El sistema ha ido cambiando, evolucionando, y ha permitido que cada año haya un nuevo incentivo, ya sea desde las convocatorias, como desde el premio en sí, para realizar el proyecto ganador. Desde que se dan a conocer los premiados y becados de un año, la convocatoria para el siguiente queda abierta, pero oficialmente se lanza al principio del mes de enero.

La información sobre cómo participar se puede obtener por varias vías: a través del tabloide que imprime y circula la AHS en el primer trimestre del año y que se puede adquirir en la Casa del Joven Creador de cada municipio, y en la sede nacional en el Pabellón Cuba. También se puede descargar la convocatoria en formato PDF en el sitio web www.ahs.cu .

Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Suscripción

Para recibir nuestro boletín ingrese su dirección de correo electrónico