Un sonido en movimiento

Hace más de un año… ¡hace más de un año asere, increíble!, dice Pepe Gavilondo que parece todavía no creerlo. Al fondo el poeta versa que “lebrel, ligero y dividido al esparcir su dulce acometida”, y la música de Ensemble Interactivo de La Habana me hace reafirmar la idea de que hay músicas que nos hablan.

Desde hace algún tiempo los integrantes de esta agrupación que a ratos rompe la cotidianidad de La Habana con sus ingeniosas propuestas querían hacer converger su música con la obra de algún poeta preferiblemente latinoamericano.

¿Pero cómo nació este proyecto? ¿Por qué José Lezama?

“Espera que eso te lo tiene que explicar Yasel, que fue el principal creador de la propuesta”, y la entrevista se llena de este espíritu de creación colectiva que tanto defienden los integrantes del Ensemble, sin formalismos, sin trabas, una conversación que fluye como la música.

Yasel Muñoz (Foto Eddos)
Yasel Muñoz (Foto Eddos)

“Lezama creo que fue la mejor decisión porque su discurso tiene muchos puntos de conexión con lo que hacemos, y ese deseo de encontrar raíces profundas de lo que puede ser lo cubano, el mito insular. Tenemos un discurso que abarca muchas latitudes del arte y la sociedad, de misterios telúricos que él toca sin dejar de ser introspectivo y ese es el punto fundamental en el que convergen los discursos de un artista de hace medio siglo y artistas del siglo XXI”, explica Yasel Muñoz, quien es flautista, compositor y arreglista.

El proyecto, ganador de la beca de creación El Reino de este mundo, de la Asociación Hermanos Saíz, es una simbiosis total entre la poesía de Lezama y la música del EIH. Con un contenido musical que emana de la poesía lograron crear un solo discurso que recorre fragmentos de tres de los poemas más conocidos de Lezama: Noche insular jardínes invisibles, Rapsodia para el mulo, y El arco invisible de Viñales.

“Este trabajo pretende acercar a todo aquel que tiene a Lezama como un personaje muy respetado, porque todos sabemos que tiene una obra bastante grande y consolidada pero es demasiado respetado o temido, y también sacarlo un poco de esa zona de élite. Es cierto que su discurso es hermético como lo han caracterizado muchos investigadores pero eso se desmantela en un poema como la Rapsodia del mulo, donde combinamos el discurso poético con las percusiones y ritmos afrocubanos, y lo volvemos un poco más cálido, sin quitarle la esencia al poema, pero lo volvemos más cercano incluso para públicos que no consumen poesía.”

La falta de prejuicios en cuanto a poética, forma y contenido unen a Lezama y a estos jóvenes músicos, que no temen explorar con la voz, las manos, con una botella o una lata; incluso si hay que desarmar el propio instrumento… pues se desarma, y esa falta de barrotes los hace tan brillantes como al poeta.

Ensemble Interactivo de La Habana  (Foto Eddos)
Ensemble Interactivo de La Habana (Foto Eddos)

El proceso de creación de la pieza fue minucioso para lograr una analogía entre la estructura y la forma de los poemas y de la música. El proyecto, que es además un video, incluye la participación de un narrador.

Para Pepe, la poesía de Lezama despierta una gran cantidad de emociones, sensaciones, colores, un entramado que tiene que ver con lo que ellos han creado colectivamente, “es la libertad de buscar la cubanía universal o la universalidad nacional, la libertad del sonido, del color… son muchos los puntos en común.”

Lo estrenamos cuando todavía estaba en proceso, en la Bombilla verde –añade– y la idea es cada ciertos meses retomarlo, porque es un proyecto grande que agota por toda la energía y creatividad que requiere.

Cuando componen los proyectos normalmente no vuelven a repetirlos, pero “esto ha sido tan profundo y tan importante que se ha quedado, y lo seguiremos haciendo porque cada vez lo repensamos y lo sentimos diferente”, explica.

La obra de Ensemble pasa como un tornado, como un buen tornado, llega sin previo aviso y tras su paso no puedes quedarte indiferente, algo cambia muy adentro.

Nació a consecuencia de un taller de improvisación impartido en 2009 por el artista catalán Josep María Balanyá, quien “nos dejó con las ganas de seguir improvisando, y ahí comenzamos a autoformarnos”, añade Luna Tinoco, flautista colombiana y fundadora de la agrupación.

Luna Tinoco (Foto Eddos)
Luna Tinoco (Foto Eddos)

“Nuestra propuesta ha sido bastante innovadora pero siempre ha sido bien recibida, ahora con un poco más de público, pero en los inicios siempre hubo una recepción del público, aunque fuera de sorpresa. Lo nuevo siempre choca pero la gente agradece esa novedad”.

“Es el hecho de estar improvisando, crear algo que solo pasa una vez y nadie sabe exactamente qué verá, manejamos mucho el espacio, y eso hace que la gente sea partícipe de lo que está pasando, al contrario de la música académica que es muy distante, seria, con nosotros las personas se han sentido más afines.”

Al interesarme por el proceso de creación, “nosotros tenemos demasiados instrumentos” agrega de inmediato el compositor colombiano Santiago Barbosa. Y comienza a enumerar el arsenal que tanto llama la atención de los públicos en las presentaciones.

“Una gran parte son los de percusión y los de viento, pero también tenemos ocarinas, flautas aborígenes latinoamericanas, angollas, cosas construidas por nosotros con tubos, silbatos, más guitarritas, violines, dulcimer, objetos como el waterfone o ʻballenófonoʼ, marimbas, acordeones, utilizamos la voz, gritamos, o sea, no tenemos todos los instrumetos del mundo pero sí un gran abanico de sonidos.”

Con todos esos instrumentos comienzan a explorar, y el éxtasis se apodera de la habitación. Los sonidos más insospechados se unen a la sinfonía. “También es complicado porque tenemos muchas cosas y a veces no sabemos qué utilizar”, dice.

Santiago Barbosa (Foto Eddos)
Santiago Barbosa (Foto Eddos)

“Además es de iniciativa, tenemos una campana y alguien llega y comienza a tocarla y de repente suena muy bien con un ganchito y alguien hace una voz… pero todo es sobre la práctica. En ocasiones los procesos creativos los hemos hecho compuestos, pero generalmente venimos aquí y exploramos a partir de una idea, nos sumamos e improvisamos en un rico proceso de creación colectiva».

“Se disfruta mucho y se saca el potencial creativo que tienen los instrumentistas, es un trabajo formador para el grupo pero también muy bueno para los intérpretes. Empiezas a manejar los sonidos de otra forma.”

A pesar de ser un hombre antiasociaciones y dogmas, crees y apuestas por la Asociación Hermanos Saíz…

Pepe Gavilondo (Foto Eddos)
Pepe Gavilondo (Foto Eddos)

“Uno puede ser antidogmático, antiasociación, tener espíritu libre y hacer sus propios proyectos como lo hacemos nosotros, que no pertenecemos a empresas ni queremos ni vamos nunca a pertenecer a ninguna empresa ni instituto, y no por desprecio, sino porque queremos ser ciento por ciento los que controlamos nuestro destino. Ese ha sido siempre uno de nuestros objetivos, incluso nosotros no cobramos nada; este es un proyecto colectivo de familia haciendo lo que queremos y creemos que es necesario dentro del arte actual cubano.

“Pero no podemos negar la ayuda que es real y el apoyo de ciertas instituciones. A nosotros la Unión de Escritores y Artistas de Cuba siempre nos ha ayudado y nos han brindado espacios para nuestra música, igual que la Casa de las Américas, la Fábrica de Arte Cubano; y nosotros sentimos mucho orgullo de formar parte de eso.

“A mi me llamaron la atención con la beca El Reino de este mundo, presentamos el proyecto y felizmente nos la otorgaron, y ese fue el dinero justo para hacer este material, la AHS al rescate.

“Lo mismo pasó con mi disco personal, yo con mis recursos nunca hubiese podido grabar un disco de música sinfónica, pero gracias a la AHS y a Colibrí lo tengo.”

Ensemble Interactivo de La Habana

El proyecto, ganador de la beca de creación El Reino de este mundo, de la Asociación Hermanos Saíz es una simbiosis total entre la poesía de Lezama y la música del EIH. Lograron crear un solo discurso que recorre fragmentos de tres de los poemas más conocidos de Lezama: Noche insular jardínes invisibles, Rapsodia para el mulo, y El arco invisible de Viñales. Muy pronto podrás ver el vídeo completo en nuestro canal de Youtube y los detalles del proyecto en www.ahs.cu

Publicada por Asociación Hermanos Saíz en Viernes, 29 de noviembre de 2019

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