Un Quijote cubano llamado Luis

Tal vez algunos lectores no est√©n de acuerdo con este inicio, el investigador Luis √Ālvarez √Ālvarez, -sencillamente el profe para tantos disc√≠pulos-, Premio Nacional de Literatura, es un Quijote contempor√°neo de paso lento y verbo muy agudo.

Lento en su andar, s√≠, pero muy profundo en sus miradas sobre un pa√≠s hijo de una cultura inmensa y genuina, este camag√ľeyano de pura cepa ha creado unos 200 ensayos y libros tan necesarios para entender el proceso cultural en desarrollo y consolidaci√≥n de esta naci√≥n como Circunvalar el arte. M√©todos cualitativos de investigaci√≥n de la cultura y el arte; Nicol√°s Guill√©n: identidad, di√°logo, verso; El rojo y el oro sobre el pecho; y Mart√≠, bi√≥grafo. Facetas del discurso hist√≥rico martiano; y m√°s recientemente coordinador de ese gran proyecto hist√≥rico-literario, La luz perenne: La cultura en Puerto Pr√≠ncipe (1514-1598), y su compilaci√≥n, la cual ser√° una propuesta excelente en esta Feria del Libro en Camag√ľey, Lecciones de vuelo: la lectura en nuestro presente.

 

√Čl, resultado de una muy rica trayectoria de inagotable lectura, estudio e investigaci√≥n social, y de una familia c√≥mplice total de sus proyectos, deb√≠a recibir como ya es costumbre el Premio Nacional de Literatura 2017, durante la celebraci√≥n de la Feria Internacional del Libro de La Habana, reci√©n concluida, pero por su estado de salud -aunque se recuperaba satisfactoriamente y con m√°s empuje que un adolescente- lo har√° en su querido y natal Camag√ľey.¬†

 

Para lograr sacarle algunas palabras bien afiladas de su coraz√≥n, como me afirm√≥ en unas de esas tardes en su salita-vest√≠bulo, -donde le hice mi primera entrevista, all√° por el a√Īo 2013, a d√ļo con su compa√Īera en la vida y la profesi√≥n, Olga Garc√≠a Yero-,¬† ¬ęporque del coraz√≥n sale todo lo que digo y escribo¬Ľ, tuve que agenci√°rmelas para no repetir lo que otros colegas de esta ciudad y del pa√≠s, le hab√≠an hecho confesar.

 

Entonces hábil le escribí unas cuantas preguntas que tenía en el tintero y luego pausadamente, pero agudo como es este profe, me respondería con mucha sinceridad y apego a una de sus mayores cualidades: decir siempre la verdad.

 

Entonces me acogeré al silencio que ofreció esta entrevista online y reproduciré lo que este Maestro de Juventudes y Miembro de Honor de la AHS admitió en sus respuestas.

 

As√≠ con verbo insospechado se le antoja a este ¬ęCervantes-camag√ľeyano¬Ľ no solo esquivar algunas cuestiones personales y otras que, ¬ępor modestia prefiero no hacer p√ļblicas¬Ľ, como afirm√≥ ante la insistencia period√≠stica.¬†¬†¬†¬†¬†¬†

 

¬ŅMaestro, qu√© les dir√≠a a los j√≥venes y muy especialmente a los j√≥venes artistas e intelectuales cubanos?

 

Que la primera cuesti√≥n imprescindible es trabajar sin descanso. Hay una antigua frase en lat√≠n: nulla dies sine l√≠nea. No dejes pasar un d√≠a sin leer o sin escribir aunque sea una sola l√≠nea. La segunda regla esencial es el sentido autocr√≠tico, la modestia. Uno siempre tiene una laguna que llenar, una pregunta que responderse, algo que mejorar. Nada liquida tanto la capacidad creadora como la convicci√≥n de que uno es perfecto: ese es el peor virus que puede destruirnos, el virus de la perfecci√≥n. Hay que vacunarse contra eso, as√≠ como contra la enfermedad letal de la infalibilidad. Cuidado siempre con los ¬ęintelectuales¬Ľ infalibles, que nada tienen que mejorar ni autocriticarse.

 

¬ŅEn el gran proyecto social que es Cuba cu√°n importante es la cultura como proceso que consolida la nacionalidad en el pa√≠s?

 

La cultura es, en cualquier país, la argamasa más honda y firme que sostiene el cuerpo de las naciones. La cultura es un macrosistema de comunicación de valores: establece nuestro vínculo esencial con el pasado y con el futuro, es la base del diálogo imprescindible entre las diversas generaciones. La cultura nacional ha permitido trasmitir hasta el presente las mejores ideas de los prohombres cubanos, desde Agustín Caballero y Félix Varela hasta el momento actual. Cuando Martí escribió en Nuestra América que trincheras de ideas valen más que trincheras de piedra, estaba definiendo la cualidad más formidable de la cultura, capaz de hacernos crecer y de defendernos, incluso hasta de nosotros mismos. De modo que es una herencia que hay que aprender a cultivar y a defender a ultranza.

 

¬ęLuis √Ālvarez √Ālvarez es el intelectual m√°s culto de nuestra generaci√≥n, el que nunca perdi√≥ el camino¬Ľ, expres√≥ Abel Prieto, Ministro de Cultura de Cuba, en el sal√≥n de protocolo Nicol√°s Guill√©n de la Plaza de la Revoluci√≥n Ignacio Agramonte y Loynaz, durante una ceremonia de homenaje a destacados intelectuales cubanos, en la que usted mereci√≥ la condici√≥n de Profesor Em√©rito de la Universidad de las Artes. ¬ŅQu√© opini√≥n le merece esta expresi√≥n sobre usted?

 

Esta pregunta, no. Ya ha sido contestada en otras entrevistas, y sería muy inmodesto volver sobre ella. Incluso de alguna forma usted, Yahily, ha insistido sobre ello en otros escenarios.

 

M√°s me tomo la dispensa profesional y retomo lo que el Maestro √Ālvarez √Ālvarez me confes√≥, minutos despu√©s de aquella contundente afirmaci√≥n.

 

La verdad es que no sé la razón por la cual Abel se refirió a mí de esa manera. Le agradezco el elogio. Creo que lo que ha marcado mi vida es el estudio; la investigación. Tal vez encuentro en ambas premisas la respuesta a esa afirmación. 

 

El ministro en aquella misma ceremonia tambi√©n refiri√≥: ¬ęHay en √©l una visi√≥n de la cultura profundamente descolonizadora, que le viene de Jos√© Mart√≠ y de sus extraordinarias lecturas e investigaciones; y es esa una visi√≥n esencial, pues √©l se ha dedicado a fundarse una mirada √©tica y humanista de la cultura, propia, sin miradas ajenas¬Ľ. ¬ŅCu√°nto hay de verdad en esta aseveraci√≥n?

 

No puedo responder esta pregunta, pues sería algo imperdonable por inmodesto.

 

M√°s vuelvo sobre mis pensamientos y mis notas tomadas en aquella ocasi√≥n, y encuentro -tal vez- la respuesta a esta interrogante cuando afirm√≥: ¬ęEn Mart√≠ he encontrado m√°s que motivos para crear razones para vivir. En su pensamiento y las ense√Īanzas de ese pensar profundo martiano se encuentra la esencia de mi obra¬Ľ.¬† ¬†¬†¬†

 

¬ŅQu√© significa para usted ser cubano?

 

Es una cuesti√≥n que no se responde nunca de manera categ√≥rica. Ser cubano se vincula ante todo con un sentido de lo insular, esa noci√≥n intangible de un cierto aislamiento, una determinada independencia, una manera especial de vincularse con lo subterr√°neo, eso que la generaci√≥n de Or√≠genes, tan perceptiva y aguda, asum√≠a como lo tel√ļrico.

 

¬ęEsa esencia est√° asimismo ligada con lo que Cintio Vitier pensaba como una tendencia «querenciosa», afectiva en el tono de lo cari√Īoso familiar, que es muy frecuente no solo en la literatura cubana, sino tambi√©n y sobre todo en el habla coloquial. Hay muchos equ√≠vocos y errores en la imagen m√°s generalizada ‚ÄĒy muy a menudo extranjera‚ÄĒ de idiosincrasia nacional: no a todos los cubanos se les da bien bailar, no todos los cubanos son fan√°ticos de la pelota, ni el congr√≠ y el puerco asado son el √ļnico plato que los cubanos preparan excelentemente y comen a gusto.

 

¬ęCuba es m√°s variada y m√ļltiple de lo que mucha gente piense: nuestra cultura culinaria tiene una tradici√≥n variad√≠sima; nuestra creatividad musical es, la historia lo demuestra, muy amplia. Pero nuestro sentido de la afectividad ‚ÄĒdesde el plano de la familia hasta otros muchos m√°s amplios, incluso extrainsulares‚ÄĒ es invencible. No todo en nuestra cultura es fiesta y pachanga: la gran poes√≠a cubana, desde Jos√© Mar√≠a Heredia hasta √Āngel Escobar, desde Jos√© Mart√≠ hasta Ra√ļl Hern√°ndez Nov√°s, desde Dulce Mar√≠a Loynaz a Reina Mar√≠a Rodr√≠guez, desde Rolando Escard√≥ a Sigfredo Ariel, para solo hablar de la literatura, est√° entreverada de un sustrato de estremecimiento y dramatismo¬Ľ.

 

¬ŅSu mayor premio‚Ķ?

 

Mi mayor premio son mi familia y mis amigos m√°s cercanos. En segundo lugar, la posibilidad, que hasta ahora siempre he tenido, de conversar con alumnos capaces de mostrarme algo, de ense√Īarme lo que no s√©, de recordarme que en cada momento de la vida hay algo m√°s a que acceder y comprender.

 

¬ŅSus mayores secretos?

 

Ser√≠a muy indiscreto revelarlos todos. As√≠ que solo te incluyo algunos, pero no se los digas a nadie: soy un lector ferviente de la narrativa policial. Me gusta el f√ļtbol y he asistido a grandes partidos. Vi morir a un torero en una corrida y me arrepiento enormemente de haber asistido. He estado en un descarrilamiento de tren, en tres accidentes de avi√≥n y en cuatro de carretera; los pocos que lo saben juran que jam√°s viajar√°n conmigo. Pero yo te digo a ti que s√≠ puedes hacerlo: como ves, he sobrevivido hasta ahora. Pero no pienso subir jam√°s a un barco. Y, como el personaje de Shakespeare en Ricardo III, dar√≠a ¬ęmi reino por un caballo¬Ľ: para m√≠ no hay nada como montar a caballo. Cuando, siendo un muy joven estudiante me mandaron a trabajar al Escambray, hubo quien pens√≥ que yo iba a detestar estar all√≠: fue una experiencia maravillosa, entre otras cosas porque pude montar a caballo casi a diario. Pero te insisto, por favor, no se lo digas a nadie. Si eres discreta, quiz√°s m√°s adelante te cuente otros tambi√©n.

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  • La lectura de la entrevista me provoc√≥ una enorme satisfacci√≥n y la sensaci√≥n de paz que da la sabidur√≠a. Yahily Hern√°ndez Porto, gracias por compartirla.

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