Yunier Riquenes


No apto para mayores: Lecturas de una intrusa

Un ni√Īo descalzo se lanza al ataque. Porta una espada de palo, el palo del vampiro. Una cazuela protege su cabeza en el combate. Lo acompa√Īa una legi√≥n de hormigas con armamentos. Qu√© nombre le pondr√© al protagonista de estas historias. Busco entre mis vecinas a Sary. ¬ŅEn cu√°ntas familias descubro a su amigo Ariel?

‚ÄúLa guerra en secreto comenz√≥ el d√≠a que le dije a mam√°: esto es conversaci√≥n de Menores.‚ÄĚ Y con esta declaraci√≥n b√©lica se hace a la luz de la literatura cubana un libro que muestra sombras del universo infanto-juvenil y las familias. Es un volumen donde asoma la crudeza, el dolor, ese que por mucho tiempo se excluy√≥ de las narrativas pensadas para las edades tempranas.

De la autor√≠a de Yunier Riquenes, llega en 2018 este libro a la tutela de la Editorial Oriente. El t√≠tulo tuvo su primera luz por Ediciones Caser√≥n. La presente, cuenta con la edici√≥n de Zaylen Claver√≠a, el dise√Īo de cubierta corre a cargo de Naskicet Dom√≠nguez, mientras que Amels Rodr√≠guez se ocupa de las ilustraciones. La guerra comprende 16 combates, o m√°s bien 15, y una rendici√≥n de las armas con tratado de paz.

¬ŅCu√°ntos padres no sienten que la corporalidad de sus hijos cual esclavitud les pertenece, que es zona geogr√°fica de sus acciones para lo que entiendan? Aun sin ‚Äúmalas intenciones‚ÄĚ la maternidad-paternidad suele construirse desde una relaci√≥n de poder-subalternidad y no siempre de respeto e igualdad como individuos. Por eso creo que sin pecar en generalizaciones, la letra de Riquenes ahonda en realidades ‚Äúleg√≠timamente invisibles‚ÄĚ.

Yunier, al igual que otros escritores de literatura para ni√Īos y j√≥venes de su generaci√≥n, introducen tem√°ticas antes vetadas, temas como la violencia, la muerte, prejuicios de disimiles √≠ndoles, la fe religiosa y otros, aparecen con toda intenci√≥n en sus narraciones.

Los relatos coinciden en la visualizaci√≥n de las relaciones de poder, subalternidad o antagonismo con que de modo tradicional se han entendido en muchas familias las relaciones entre padres e hijos. En algunos momentos se abordan tambi√©n el modo en que los conflictos de pareja repercuten en el estado emocional de los ni√Īos. Las narraciones explicitan actos de violencia que en el seno de la sociedad casi siempre son entendidas como algo normal:

El inicio de la guerra

  • ‚ÄúA veces me pregunto por qu√© Los Menores no podemos tomar nuestras propias decisiones, por qu√© no podemos escoger la ropa que queremos usar, por qu√© siempre, si mam√° o pap√° sacan un short, y uno reclama, ellos dicen: dale, ponte ese; no comprenden que a uno le interesa andar con pantal√≥n para verse m√°s grande. Pero no entienden, si no te lo pones te dan un golpe‚ÄĚ.

Los Adversarios

  • ‚ÄúSi uno los enfrenta en la cocina te pueden amenazar con cucharas, vasos, espumaderas, sartenes, o cualquier otro utensilio‚ÄĚ.

Predominan las narraciones breves, cuyo dinamismo en ciertos pasajes ilustran escenas violentas y remedan como en el cartel de apertura, ¬†n ring de boxeo: ‚ÄúHalaban por la derecha, por la izquierda. Derecha, izquierda. Derecha, izquierda, hasta que pegu√© un grito‚ÄĚ. ¬†

Y también estos pasajes hurgan en el universo y la psicología de los infantes y en las carencias y desatenciones emocionales que sobrevienen a las rupturas familiares:

Los Adversarios

  • ‚ÄúCambian de ciudades y se lo llevan todo. O lo dejan todo a tu nombre. Ordenan y hay que recoger, apurarse para ir a donde vayan, en el corto tiempo que tienen‚ÄĚ.

Esta p√°gina describe c√≥mo todo ni√Īo tiene d√≠as en que finge alg√ļn malestar para quedarse en casa. Ante la presunta afecci√≥n recibe mayores atenciones y mimos de los adultos. Nos invita de manera impl√≠cita a reflexionar si realmente se necesitan situaciones como √©stas para dedicarle tiempo y afectos a los hijos.

Hay momentos  en que esta narrativa pareciera recrear escenas de extrema violencia:

  • ‚ÄúSi descubren que mientes, vuelven a ser los de antes y te mandan a la escuela despu√©s de una tanda de golpes‚ÄĚ.

¬ŅA ustedes les parece crudo? S√≠ lo es, tanto como la verosimilitud de los conflictos al interior de algunos hogares que hoy se definen como ‚Äúdisfuncionales‚ÄĚ. No valen generalizaciones por supuesto, pero todos escuchamos historias como √©stas nacidas de la cotidianidad, o peor, hemos sido testigos en nuestros entornos y hasta quiz√°s alguien encuentre alg√ļn referente familiar. En los c√≥digos del sistema cultural y h√°bitos de interacci√≥n familiar-popular del √°rea cubano-caribe√Īa, la violencia se asimila en m√ļltiples ocasiones como una conducta normal. Muchas familias no reparan en ello, ni siquiera tienen conciencia de la dimensi√≥n de sus actos.

Un par de chancletas ‚Äďlas de la contracubierta‚Äď definen la ilustraci√≥n de este relato. El signo es el m√°s ilustrativo en la comunicaci√≥n que define este tipo de interacciones familiares. Padres-hijos-chancletas es una tr√≠ada muy ilustrativa dentro de la simbolog√≠a familiar cubano-caribe√Īa, nos guste o no, antes m√°s, quiz√°s menos ahora. Chancletas, cintos y otros accesorios son √≠conos de la violencia f√≠sica y psicol√≥gica por estos contextos, y solo en tiempos recientes desmontados de su altar gracias por ejemplo a campa√Īas de bien p√ļblico lideradas por los medios de informaci√≥n.

Las historias acontecen en un escenario rural donde emergen adem√°s el tema del amor del ni√Īo hacia el entorno, el paisaje natural y los animales. El infante a menudo se arma para su campa√Īa belicista con s√≠mbolos de amor y paz, otras veces es preso de las contradicciones propias de la edad:

 Formación y Ataque

  • ‚ÄúEnseguida form√© el ej√©rcito. No contaba con tanques de guerra, soldados de plomo ni robots de √ļltima tecnolog√≠a; confiaba en el r√≠o, la paloma y las ovejas. Form√© el ej√©rcito sin lema, himno ni bandera.‚ÄĚ

La voz que nos conduce en estas narraciones pretende salvar a las ovejas del palo del vampiro, quiere evitarles el sacrificio y traza junto a éstas una estrategia que adopta códigos de la fábula. El desenlace del relato es optimista. Concluye con un excelente toque de humor muy apropiado al entorno campesino:

  • (La madre del ni√Īo): -Menos mal que comi√≥, Sary. Ya me estaba preocupando este muchacho. M√≠rame aqu√≠ ‚Äďse√Īal√≥ la cabeza‚Äď. Sent√≠ que algo me cay√≥ al salir del r√≠o.
  • -Es mierda de p√°jaro, dicen que eso es buena suerte.
  • -¬°Por ahora no! ‚Äďripost√≥ enojada, oli√©ndose el dedo-. ¬°Es mierda!
  • (‚Ķ)
  • Sonre√≠, desde otro flanco el ataque hab√≠a continuado sin instrucciones previas.

En C√≥mo vuelven a nacer las ovejas el conflicto reitera la preocupaci√≥n y el sufrimiento del ni√Īo ante el sacrificio de las ovejas en el instrumento El palo del vampiro. Tal proceso de la faena campesina se describe al detalle. El personaje del padre se representa como un hombre rudo que asume las faenas y el sacrificio de los animales como un hecho natural, lo cual recibe el cuestionamiento del hijo.

A partir de este motivo central se deslindan otros subtemas como una insinuaci√≥n de soslayo a los primeros afloramientos er√≥ticos; otros, como las afectaciones medioambientales, y de modo relevante hasta la √ļltima oraci√≥n del compendio, se introduce el subtema de la fe religiosa. El protagonista le cuestiona a Ariel, compa√Īero de mesa y amigo sobre lo ver√≠dico de la existencia de ‚Äú√Čl‚ÄĚ, ‚Äúese Se√Īor‚ÄĚ o ‚ÄúDios‚ÄĚ.

Hay ciertos tonos jocosos en el abordaje del tema al cuestionamiento de la fe que no le restan trascendencia y respeto, pues desde la voz de la infancia resultan permisibles y hasta simp√°ticos:

  • ‚ÄúSus padres hablan mucho de √Čl:
  • Compraron un televisor: GRACIAS A DIOS
  • Alcanzaron mangos en el mercado: GRACIAS A DIOS
  • Llegaron temprano: GRACIAS A DIOS
  • Pero si llegan tarde, o no consiguen nada: DIOS SABR√Ā POR QU√Č, GRACIAS, DIOS M√ćO.‚ÄĚ

M√°s adelante en otros relatos se formulan preguntas como qu√© es la Biblia o si ¬ŅDios es escritor?

La problem√°tica medioambiental, los desastres, el cambio clim√°tico y sus consecuencias afloran en El tren de agua y en La paloma sube y baja del cielo. En el primero, las aguas dulces adquieren protagonismo por sus significados en el escenario campestre y en los nexos afectivos del ni√Īo, a quien preocupa c√≥mo su ausencia afecta las costumbres de las personas en ese entorno.

En este relato los personajes de los padres aparecen representados con mayor benevolencia. La narración remite a una retrospectiva, cuando los padres no eran padres, y solo eran jóvenes que se enamoraban:

  • ‚ÄúMe cont√≥ que nac√≠ gracias a esa poza, a la pasi√≥n que mam√° y pap√° desbordaron. Entonces eran unos muchachos y no pensaban tanto como Mayores. Mam√° con el pelo largo y la risa tierna, y pap√° luciendo los mejores saltos en el trampol√≠n‚ÄĚ.

En el segundo ejemplo, los desastres medioambientales tienen lugar desde la metáfora del vuelo de una paloma por diversas zonas del planeta en destrucción.

En la significación popular la hoja de la yagruma, por sus diferentes tonalidades a cada lado, es referente de comparación con la hipocresía humana. Así en La tercera cara de la hoja de la yagruma, el protagónico compara las relaciones de Los Mayores con dicha hoja:

  • ‚ÄúSi Sary llega a la casa, Los Mayores piensan de blanco; si mam√° habla con pap√°, hablan de verde. Si Sary habla con mam√°, parecen las mejores amigas; si hablan mam√° y pap√°, Sary es una gorda desvergonzada y mentirosa.‚ÄĚ

Aparecen otras cuestiones con base en la identidad y las creencias populares del tipo: ‚ÄúY dicen Los Mayores que cuando una paloma canta, se va a morir un viejo‚ÄĚ.

El Ladrón de Agua es un hermoso relato que habla de cómo la escasez, la mentira y la hipocresía destruyen la amistad entre los adultos. Tiene momentos donde se percibe un excelente sentido del humor.

Faltas de Ortograf√≠a aborda la importancia de la buena ortograf√≠a y el valor de la amistad, pues es Ariel, su compa√Īero de mesa, quien le exhorta y brinda herramientas para mejorar este aspecto. Este cuento trata el modo en que seres de diferentes credos pueden sostener una amistad, pues es Ariel hijo de una familia cristiana, no as√≠ en el caso de los protagonistas.

‚ÄúLe pregunt√© a mam√° y a pap√° qu√© cosa era el amor, si uno lo descubr√≠a por los olores‚ÄĚ. En ¬ŅQu√© puede ser el amor? Aparecen discordias capaces de separar todos los afectos posibles. La celebraci√≥n del cumplea√Īos de Diana, la perra de la vecina Sary, se torna met√°fora pretexto para abordar el asunto de exclusiones por motivos de razas o posicionamientos sociales. Pero esta historia de amor, a la complicidad de varios personajes, tuvo un desenlace feliz:

  • ‚ÄúCuando Sary peg√≥ el grito, era tarde: por primera vez Lobito amaba a una perra, aunque no fuera de su clase.‚ÄĚ

‚ÄúA veces creo que Los Mayores no saben del amor, si supieran no suceder√≠an esas cosas.‚ÄĚ Se cuestiona el personaje en La batalla naval de las hormigas, mientras indaga en las manifestaciones de los conflictos conyugales de sus padres y el modo en que le afectan. Se describen algunos signos de violencia en la comunicaci√≥n de la pareja. Ri, como el protagonista nombra cari√Īosamente al r√≠o, es el refugio cada vez que tiene alguna tristeza en casa. Compara a las personas con las hormigas y admira el modo en que estas forman su propio ej√©rcito y enfrentan unidas la adversidad. ‚ÄúA veces el ej√©rcito de las hormigas es invencible‚ÄĚ.

No Apto para Menores expone las incomprensiones generacionales como lo que se considera adecuado o no en la televisi√≥n para la recepci√≥n de los infantes. Se reiteran temas como la fe cristiana, las destrucciones causadas por las guerras y los problemas medioambientales. Como el ni√Īo de estas tramas es de pensamiento inquieto se pregunta si realmente existen diferencias entre algunas manifestaciones sentimentales-er√≥ticas (besos) entre las aventuras y las novelas. Se menciona el t√≥pico de las manifestaciones de afectos er√≥ticos en las primeras edades y sus ‚Äútravesuras‚ÄĚ para manifestarlas.

Me conmociona la lectura de El Club de la Pelea. Tras la conclusión de un acto de agresión extrema entre colegas de aula concluye el relato:

  • ‚ÄúLa maestra habl√≥ de los colomb√≥filos, los hombres que cuidan palomas; algunos, cuando andaban por pueblos lejanos, enviaban mensajes con ellas; otros las echaban a competir contra el tiempo y sobrevolaban campos y ciudades sin saberlo. Pero las palomas no deb√≠an ser nunca una raz√≥n para la pelea entre los hombres, y mucho menos para la muerte. De eso yo estaba convencido.‚ÄĚ

Qu√© actitud asumimos los adultos cuando los ni√Īos se pelean. Si les da verg√ľenza no lo digan. Una cosa es lo que se admite en p√ļblico y otra la que se adopta cuando es el ni√Īo de casa el que forma parte del conflicto. Genera contradicciones:

  • -‚ÄúSi te hal√≥ el pelo o te cogi√≥ la goma no me des las quejas, p√°rtele la cabeza, t√≠rale la silla; no dejes que te cojan la baja.‚ÄĚ

Los c√≥digos y manifestaciones de violencia del mundo adulto se trasmiten a las siguientes generaciones, de modo que se perpet√ļan en la sociedad.

  • En Por d√≥nde se pierden los aviones se plantea ¬†‚ÄúSi hab√≠a un buen lugar para castigar a Los Mayores era adonde iban los aviones. (‚Ķ) Pero nos quedar√≠amos sin padres, maestros, t√≠os, m√©dicos, payasos, panaderos, y unas cuantas personas m√°s‚ÄĚ.

Infecciones invita a la reflexión en torno al amor a los animales e introduce el tópico de la ingratitud de algunas personas hacia estos. Aborda lo relacionado con el abuso animal. 

Cuando ya al fin se declara el cese al fuego podemos llamarle Gaby al peque√Īo que nos condujo estas p√°ginas por esta guerra secreta. Es su cumplea√Īos y aunque cada lector pueda calcularle un a√Īo de m√°s o dos de menos, celebra junto a sus padres, vecina y amigo que ya est√° creciendo. Las armas han sido depuestas en La debilidad de los adversarios, cap√≠tulo de conciliaci√≥n. Los personajes aparecen en una dimensi√≥n de mayor equilibrio y matices en sus caracterizaciones. Se difuminan los extremos con que antes el ni√Īo hab√≠a juzgado a sus padres, pues como reconoce ‚ÄúNunca pude hacer un enfrentamiento real contra Los Mayores‚ÄĚ. El aroma de la comida de mam√° resulta irresistible. Gaby quer√≠a pedir perd√≥n a sus padres por declararles la guerra aunque fuera secreta. El festejo del cumplea√Īos fue motivo de esperanza.¬†

Hay reconciliación también en la naturaleza:

  • ‚Äú‚ĶNo hab√≠a ni una nube gris, pero se desprendi√≥ tremendo aguacero, como si Dios se hubiera puesto a hacerle cosquillas al cielo para que riera a carcajadas.
  • Ariel y yo nos fuimos a escuchar el arrullo de la paloma que hab√≠a puesto los huevos en la yagruma, a mirar como Ri engordaba y gritaba, con el pecho abierto: voy a llegar, voy a llegar de nuevo al mar.‚ÄĚ

¬°Cuidado! Hay duendes en mis bolsillos

…El granjero puso un cartel que alarmó a todos los animales.

-‚Äú¬°Basta de lamentaciones!‚ÄĚ- ‚Äú¬°Ma√Īana antes de que asome el sol, saldr√© a buscar la lluvia!‚ÄĚ

El caballo sali√≥ a todo galope. ‚Äú-¬ŅAlguien ha visto a la lluvia?‚ÄĚ- y nadie contest√≥. Anduvo llanuras y monta√Īas pero el campo estaba con las hojas secas‚Ķ

Uno de sus primeros juguetes fue esta historia. Con los d√≠as se volvi√≥ su juego favorito. Comenz√≥ en la oscuridad y las sombras de las paredes, el piso y el techo. La ciudad estaba en penumbras. Solo contaba dos a√Īos cuando su imaginaci√≥n se agarr√≥ a todo galope a la crin del alaz√°n. Los t√≠os le hab√≠an regalado el peluche que vio transformar en protagonista. La cita se troc√≥ impostergable, sobre las ocho y treinta por muchas noches se reiter√≥ la funci√≥n de teatro de t√≠tere y sombras en casa.

Tuve un duende sin apodos/ En lo m√°s falso del techo.

Yo le escribía derecho, / El respondía a su modo.

Los sábados y domingos Plaza de Marte es jolgorio. No sé cómo todo Santiago le cabe. Hay aspectos de esta dinámica que no me gustan y hoy no vienen al caso; otros sí. A los ilustres de la familia les encantan las mascotas de felpa que andariegas causan alboroto. Chicos y grandes detienen el paso de las estatuas vivientes para atrapar en sus teléfonos el momento. Los príncipes en crecimiento se abalanzan sobre los aparatos frutos de la inventiva popular. Y en el centro de este universo orbita el arte.

Fue gracias a la informaci√≥n de Sailin, madre de Vida, que llegamos a la Casa de la Cultura Josu√© Pa√≠s, tambi√©n conocida como Casa del Estudiante. De espectadores pasamos a aprendices. All√≠ nos recibi√≥ una se√Īora que es linaje de la cultura santiaguera, Bertha Ferrer Esti√ļ. Los ni√Īos que se forman como narradores orales en la conducci√≥n de Bertica tienen diversas edades. Lo que nunca imagin√© fue que recibiera a Vida, Mar√≠a Fernanda y Adriana que aun no cumpl√≠an los tres a√Īos.

El proyecto El bolsillo del duende es diversión y aprendizaje, consagración de la maestra, sus aficionados y las familias.

¬†La calle de los fantasmas, Ni canta ni come frutas, La jut√≠a desobediente, La mu√Īeca de trapo, y los del Bolsillo son inseparables. Bertica promueve la asistencia de sus estudiantes a las puestas que acontecen en la sede del Teatro Gui√Īol, para ella es importante que los infantes adquieran valores de la cultura art√≠stico-literaria y esc√©nica m√°s all√° del repertorio de cada narrador.

Los pretendientes de Martina enloquecieron. Por suerte esta es una cucaracha con determinaci√≥n. Ya nadie puede manipularla, su realizaci√≥n no pende de un casorio. Halla el amor en s√≠ misma y en las virtudes de quienes le rodean. Cuando la puesta lleg√≥ a su fin, en falso yo intentaba contener la emoci√≥n. La escenograf√≠a, la m√ļsica incidental, las trovasones que bien interpretaron los actores-personajes, la representaci√≥n toda y un teatro colmado hasta la √ļltima butaca destruyeron mi coraza. Yo soy Martina, ese es el teatro para ni√Īos y las familias de nuestra ciudad. Agradezco a mi hija que me haya llevado.

Y es que por mucho que se diga nunca caduca, los adultos deben crecer junto a sus hijos. Ese es otro de los méritos del Bolsillo del duende.

¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬†Sue√Īos M√°gicos¬†(Reinaldo √Ālvarez, El Chapucerito)

Desde una estrella lejana / Llega siempre un enanito/ Montado en su chivichana/ Y despu√©s de acurrucarse/ cerquita de mi almohada,/ de sus bolsillos √©l saca/ la peque√Īa vara m√°gica,/ con que roza suavemente/ una a una mis pesta√Īas y los ojos se me cierran/ mientras que a mi o√≠do canta:

Nana de las hadas/ Que tejen los grillos, / Con hilos muy finos/ De lunas pasadas,/ Para que este ni√Īo/ Duerma hasta ma√Īana.

¬ŅC√≥mo aprenden textos como √©ste y otros los ni√Īos en edad preescolar? Por supuesto, no me refiero a la repetici√≥n que inutiliza la palabra. El proceso demanda la comprensi√≥n del sentido textual y por ende una interpretaci√≥n acorde con la edad.

La profesora escoge el repertorio seg√ļn el grado de escolaridad de cada integrante y otros aspectos t√©cnicos que valoran incluso los rasgos de la personalidad de estos ni√Īos y sus maneras de decir. ¬†

El programa de presentaciones habituales del proyecto involucra varias actividades como las de los fines de semana en Plaza de Marte, la Calle Heredia, la Biblioteca Provincial Elvira Cape, el espacio La esquina de los artistas o la propia sede de la Casa de la Cultura.¬† Momento relevante resulta la participaci√≥n en el espacio El cochero azul, en el que coinciden varios ni√Īos escritores y narradores orales durante las ediciones santiagueras de la Feria del Libro. Los Encuentros de Teatro para artistas aficionados registran importantes resultados. Otra jornada intensa resulta en d√≠as de Festival del Caribe, cuando la palabra oral llega a diferentes poblados del territorio, c√≠rculos infantiles y escuelas, hogares para ni√Īos sin amparo filial, la sede del Teatro Gui√Īol, entre otras locaciones.

La ma√Īana de Fuego les vio tiritar. El Festival del Caribe desped√≠a las horas matutinas en el Caf√© Dranguet. De entre el grupo sali√≥ Mabel y se introdujo lo mismo que personaje en sus libros:

 (Los mayores, Teresa Melo)

Mi mam√° es como una ni√Īa/ que habr√≠a que rega√Īar: / fuma y fuma sin parar.

En una mano la pluma/ en la otra el cigarro, / pero si mojo mis pies/ me pronostica un catarro.

A las personas mayores/ no las puedo comprender, / hablan y hablan pero hacen/ lo que yo no debo hacer.                                                                   

(El inicio de la guerra, Yunier Riquenes)

A veces me pregunto por qué Los Menores no podemos tomar nuestras propias decisiones, por qué no podemos escoger la ropa que queremos usar, por qué siempre, si mama o papa sacan un short, y uno reclama, ellos dicen: dale, ponte ese; no comprenden que a uno le interesa andar con pantalón para verse más grande. Pero no entienden, si no te lo pones te dan un golpe.

Los duendes corretean entre los ojos de Tere y Yunier. La literatura ofrece la sinceridad de sostener la mirada. La literatura despoja las distancias que interpone la edad. La edad desaparece.

Bertha Ferrer, adem√°s de las p√°ginas universales, con buen tino escoge para el repertorio del Bolsillo autores cubanos contempor√°neos que escriben para ni√Īos, y en realidad, para todos.

Si pudiera escoger un lugar del mundo para arroparme escogeré El Bolsillo. Duende soy y corro por el patio de la Biblioteca. La ropa dejo exhausta de sapiencia. Iré y con aquel traeré la lluvia para que Adriana me bese otra vez:

…La nube se aprestó a la cabalgata. El corcel apresuró su paso cuando ella se derramó sobre la tierra.

El granjero y sus hijos se ba√Īaron bajo el aguacero. Los animales hicieron fiesta cuando asomaron las primeras flores. El viento arranc√≥ el cartel ‚ÄúSe vende esta granja‚ÄĚ y otra nube lo llev√≥ muy lejos.

                                                        (El caballo que trajo la lluvia, Adriana y Yori)


Hay un grupo que lee

En cuanto mi teléfono se conecta a internet comienza una sinfonía de rintongnes, notificaciones sin parar y en la pantalla un ícono que remeda a un avioncito de papel. Telegram me asalta con las interacciones en el canal de La Estantería Cubana. Sí, pertenezco a un grupo, y pertenecer es importante, porque se habla un mismo idioma, el de los libros.

[+]


Liset Prego Díaz | La NarraTK es una biblioteca sonora, colaborativa y virtual

*Publicado en Claustrofobias

Mamidela solo puede ser una anciana especial, una abuela seguramente. Eso es lo que uno piensa y afirma en cuanto observa en la imagen a la viejita en un sill√≥n, muy cerca un ni√Īo, una ni√Īa y un gato. Uno se da cuenta que va a encontrar en Los cuentos de Mamidela un universo fabuloso, como es el universo de los narradores de cuentos.

Y estos cuentos tienen otra magia, se escuchan en la propia voz de sus escritores o un lector muy atento lo reproduce en su voz. También tienen la particularidad de ser introducidos por un breve texto jocoso, dulce, de su guionista y directora Liset Prego Díaz. Liset aporta guion y voz. Pero antes de que existiera la imagen, parece que en la misma convocatoria Mamidela enviaba un susurro para que los amigos colaboraran con su nieta de la tercera generación de Adela.

Los créditos de Los cuentos de Mamidela

Liset me cuenta que entre las colaboraciones imprescindibles est√° la de Alain Romero Cuba, el ilustrador que ya ha puesto su talento al servicio de libros cubanos dedicados al universo infantil, acept√≥ de inmediato a darle imagen a Mamidela, a quien conoci√≥ en la Feria del Libro de Holg√ļ√≠n 2019. Le propuso el proyecto y a √©l le encant√≥ la idea. En pocos d√≠as cre√≥ la imagen que sirve de portada al podcast¬†Los cuentos de Mamidela.

Por su parte, Alain me escribe:

‚ÄúDesde que empez√≥ el aislamiento por la pandemia del COVID-19 vi que muchos artistas contribu√≠an ofreciendo su arte al p√ļblico para ser disfrutado desde sus casas: canciones, conciertos, libros y lecturas, videos de danzas en las redes, entre otras. Siempre consider√© que era una actitud muy noble y me preguntaba, como ilustrador, qu√© pod√≠a hacer yo, c√≥mo aportar a esta causa com√ļn y ofrecer algo tambi√©n. Al recibir la invitaci√≥n de Liset para hacer la portada de¬†Los cuentos de Mamidela, me sent√≠ muy feliz, pero, sobre todo, √ļtil. Este es mi primer aporte a la campa√Īa para que la poblaci√≥n disfrute desde casa y, ojal√°, no sea el √ļnico‚Äú.

Pero en la misma ilustración se lee que la edición corresponde a Marjel Morales Gato y aquí no se sobreentiende ni se piensa que Marjel y Liset tienen una familia: Adela Lucía (otra generación de Adela), y Marjelito; sus hijos.

En los cr√©ditos de la m√ļsica aparecen nombres de creadores cubanos que viven dentro y fuera del pa√≠s: Edelis Loyola, Rita del Prado, D√ļo Karma y el trovador Alito Abad. En cuanto a la m√ļsica he sido muy dichosa al recibir la autorizaci√≥n de creadores cubanos, escribe Liset, con ellos voy conformando el resto de la sonoridad de los cuentos de compa√Ī√≠a. En la ilustraci√≥n se escribe tambi√©n el t√≠tulo de cada cuento y el nombre del autor.

El ejercicio de la promoción es mágico, retador, y necesario…

Liset, la directora y madre, es periodista del semanario ¡ahora! de la oriental provincia de Holguín. Máster en Ciencias de la Comunicación y editora de Ediciones La Luz. Egresada del Centro de Formación Literaria Onelio Jorge Cardoso. Su primer libro La casa de los gatos perdidos, está en proceso editorial y fue incluida en la selección La joven luz: Entrada de emergencia. selección de poetas en Holguín, ambos preparados por Ediciones La Luz.

Desde el 5 de marzo de 2019 emprendi√≥ en el portal¬†Cubadebate¬†el podcast¬†Manual para padres impacientes. Pudiera decirse que este trabajo y sus resultados ha sido la confirmaci√≥n para explorar el mundo del podcast. Recientemente, en la entrevista¬†La escritura como un obstinado ejercicio de expresi√≥n vital, que le concediera al periodista Erian Pe√Īa para el portal de la¬†Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z, Liset afirma que ha redescubierto, desde que trabaja en La Luz que el ejercicio de la promoci√≥n es m√°gico, retador, y necesario. Y deja claro:

‚Äú‚Ķla hipermedia es el presente, no ya el futuro, el mundo se mueve en bits y quien no se adecue a esta realidad simplemente se estanca. No se trata de abandonar al libro tradicional, tan necesario, sino de abrir el abanico de posibilidades para los lectores, la pluralidad de soportes y lecturas desde c√≥digos diversos y el establecimiento de un di√°logo con la generaci√≥n emergente‚ÄĚ.

¬ŅEntonces c√≥mo llegan los escritores al proyecto Los cuentos de Mamidela?

Lanc√© la invitaci√≥n en Facebook y etiquet√© a algunos amigos del mundo literario cubano. Enrique P√©rez, Eldys Baratute, Rub√©n Rodr√≠guez, Maikel Jos√© Rodr√≠guez Calvi√Īo, Leonel Daimel, Yadi√°n Carbonel, algunos periodistas, amigos, promotores, en fin mucha gente, y a ti. Algunos respondieron encantados, otros han prometido ayudar. Al momento de esta entrevista han salido tres episodios pero tengo en producci√≥n al menos cinco m√°s. Han colaborado con sus textos Rub√©n Rodr√≠guez, Yadi√°n Carbonell, Yunier Riquenes, Lilibeth Alfonso, Leonel Daimel, y Adela Luc√≠a, mi hija, que es otra lectora voraz, ley√≥ poemas de Alexis D√≠az-Pimienta.

¬ŅC√≥mo naci√≥ esta idea de la NarraTK?

Hace unos meses le coment√© a mi pap√° que me gustar√≠a hacer un podcast o repositorio de cuentos en audio para los ni√Īos que no ten√≠an cerca a sus padres o para que los padres les dejaran a los hijos en su voz por si estaban fuera de casa. En principio era para los ni√Īos con trastorno por d√©ficit de atenci√≥n e hiperactividad. Luego comenz√≥ la cuarentena y fue el momento de hacer algo, por los otros y para mantenernos activos.

Siempre digo que tengo musa hidr√°ulica, las mejores ideas me surgen cuando friego o lavo, tengo mucho tiempo conmigo misma para cavilar mientras corre el agua. Con los cuatro en casa todo el d√≠a por semanas hay mucho por fregar. As√≠ sugi√≥ la NarraTK, con el prop√≥sito de acercarnos con la voz y con el basamento adem√°s de la literapia, la literatura como recurso terap√©utico. Bajo el principio de la construcci√≥n colectiva de sentidos producimos un texto sonoro, en este caso para comunicar la literatura. Es a fin de cuentas una biblioteca sonora colaborativa, virtual y gratuita para los ni√Īos que est√°n en aislamiento social o enfermos para los que tienen a sus padres lejos por trabajo o causa de la pandemia y para cualquier amante de la narraci√≥n oral. O sea, la NarraTK es un proyecto m√°s ambicioso que a√ļn no termino de dimensionar y vislumbrar y el podcast¬†Los cuentos de Mamidela¬†est√° dentro de √©l.

¬ŅC√≥mo fuiste recibiendo los audios, en cu√°ntos formatos los recibiste?

Ha sido una aventura, porque las vías son electrónicas y no todos son muy duchos o tienen saldo y megas, además descargar los archivos de audio que han llegado por WhatsApp, Facebook o Gmail ha sido en muchos casos un reto. Pero hemos buscado alternativas para por fin obtenerlos. Algunos con mejor calidad que otros lo que me ha llevado a seguir el consejo de un amigo realizador de establecer algunas pautas básicas para la grabación y envío, nada complicado solo rudimentos elementales que ayudarán a la calidad del podcast.

¬ŅQui√©n edita los audios? Es como un ejercicio familiar donde participa la familia. ¬ŅC√≥mo es el proceso?

Es preciso trabajar en equipo porque no soy machete ‚Äď bumer√°n ‚Äď mortero. Mi esposo, Marjel Morales Gato, que tiene una inteligencia muy diversa, es el editor, dise√Īador y¬†Comunity Manager¬†del proyecto. Luc√≠a es sujeto de prueba junto a su hermano de 3 a√Īos, Marjelito. A√ļn probamos para dise√Īar la dramaturgia de cada¬†podcast, porque todo es muy espont√°neo y urgente. Por el d√≠a escribo los guiones, gestiono los audios de los amigos colaboradores y muevo las cosas en las redes. Edito los libros pendientes de Ediciones La Luz y escribo y gestiono cosas para el peri√≥dico¬†¬°ahora!¬†Ah, igual lavo, cocino, friego, recojo regueros infinitos, rega√Īo a los ni√Īos que est√°n impacientes por la cuarentena, los acompa√Īo en alg√ļn invento y tomo caf√© hasta la gastritis irreversible. Grabo de madrugada cuando los ni√Īos se han dormido y sorteo los romances de los gatos callejeros, las serenatas de los gallos de los vecinos, los sonajeros de mi terraza y los perros guardianes dando el parte. Mi estudio es la cocina. Mi equipo la grabadora con la que hago periodismo, una¬†Olympus¬†digital. Nuestra computadora una laptop anciana que comparto por turnos con Marjel. Luego √©l edita, tambi√©n de madrugada. Por el d√≠a somos zombies, porque los ni√Īos se levantan normalmente y nosotros estamos muertos. Por eso a veces me sale la voz un poco cansada.

¬ŅPor qu√© el nombre? ¬ŅPor qu√© Mamidela?

NarraTK es obviamente la conjunción de narrar y biblioteca, o sea es una biblioteca de narraciones. El podcast se llama Los cuentos de Mamidela como homenaje a mi abuela Luz Adela Beltrán Sarracén, primera de su nombre, reina del arroz con leche, quién era una extraordinaria narradora y a quien mis primos le acortaron el nombre hasta que comenzó a sonar Mamidela. En este momento su matriarcado llega a las ocho Adelas, yo soy la tercera: Liset Adela. Hace tiempo estaba por hacer como un homenaje a ella, siento que se fue y yo me quedé con muchas deudas. No creo que esa sea la solución, pero creo que es un ejercicio de sanación, de duelo necesario y más allá de eso lo hago a partir de las cosas buenas que me dejó. De ahí salió ese cuento el primer podcast, ahí está todo lo que quería haberle dicho.

Hab√≠as tenido antes un trabajo con los audiolibros, con la producci√≥n de Ediciones La Luz, ¬Ņc√≥mo ha sido ese recorrido?

En realidad mi trabajo en La Luz con los audiolibros ha sido m√°s de promoci√≥n, pues aunque particip√© en el audiolibro¬†La joven Luz: entrada de emergencias, fue como autora y editora de textos; en¬†Dice el musgo‚Ķ Luc√≠a hace las presentaciones de las pistas. Donde ten√≠a un poco m√°s de experiencia era en los podcast, en los cuales incursiono desde hace un a√Īo en¬†Cubadebate¬†y en¬†¬°ahora!¬†con¬†Manual para padres impacientes. Un podcast utilitario con consejos, recetas de cocina, comentarios y rese√Īas literarias escritas y en la voz de Luc√≠a, que comenz√≥ a hacerlos con 8 a√Īos. Con este podcast ganamos el premio de la ciudad en Comunicaci√≥n Promocional, en Hipermedia. Ahora tambi√©n estamos sacando unos podcast de cuarentena del Manual, vamos por cuatro episodios hasta hoy, sale lunes y viernes.


Los puentes encontrados de Yunier Riquenes

Las distancias pueden recortarse muchas veces cuando intervienen la imaginaci√≥n y el talento. Naci√≥ en Jiguan√≠, provincia Granma, pero Santiago de Cuba lo enamor√≥ hasta las venas y al parecer ese amor se extender√° por muchos a√Īos. Escribe, dise√Īa, hace radio, promociona libros y uno se pregunta en qu√© tiempo logra enfrentarse al papel en blanco. Sin embargo, lo hace con oficio y no pocos premios aderezan sus vitrinas. Cuando supe que Yunier Riquenes obtuvo menci√≥n en la edici√≥n 17 del Concurso Iberoamericano de Cuentos Julio Cort√°zar, entend√≠ que el amor por la literatura es esa parte de nosotros que no claudica.

¬ŅQu√© significa alcanzar esta menci√≥n? ¬ŅConsideras que aun puedes aspirar a m√°s?

Estoy muy feliz de obtener este reconocimiento. Es un concurso que siempre he so√Īado con ganar. De hecho, todav√≠a siento que no he cumplido con el sue√Īo, espero que pueda ser posible en alg√ļn momento. Pero s√≠ me llena de mucha alegr√≠a que el cuento se haya reconocido.

Se titula Los ni√Īos diferentes y cuenta la historia de un ni√Īo que vive en un lugar intrincado de cualquier parte del mundo, o que puede ser de Cuba, llamado Matacaballos. Es una obra que habla sobre todo de la discriminaci√≥n.

En este caso, al ni√Īo lo discriman no solo porque viva en un lugar intrincado que no aparece en los mapas. Hay otros ni√Īos alrededor de √©l que lo discriminan, algunos por ser negro, otros por ser blanco, otros por ser pobre, otros por ser rico, en fin, que en la vida todos somos discriminados.

Cortesía del entrevistado.

Pero m√°s all√° de contar la propia historia de este ni√Īo, lo importante es c√≥mo uno supera ese tema de la discriminaci√≥n, c√≥mo tu creces, c√≥mo echas a volar en la vida y de eso va el cuento.

Me gustar√≠a en otro momento seguir esa historia y hacer una novela para j√≥venes, como siempre he so√Īado. Fue un cuento con el que tuve buenas intuiciones y que sab√≠a que algo positivo iba a suceder con esa historia. Y as√≠ fue, termin√© el cuento, se lo envi√© a mi amigo √Ālvaro Castillo que es librero y escritor colombiano, y me sugiri√≥ quitarle algunas partes. De ah√≠ lo mand√© al Cort√°zar y cogi√≥ menci√≥n.

¬ŅSeguidamente estuviste en la delegaci√≥n que particip√≥ en la Feria del Libro de China? ¬ŅCu√°nto eso contribuy√≥ a cambiar tu visi√≥n del libro como producto que se comercializa?

Creo que ha sido una de las experiencias más grandes que he tenido como escritor. Encontrarse con esa cultura milenaria, descubrir la forma de proponer el libro, de negociar el libro en un país como China es muy interesante. Independientemente de que el libro entra en el soporte espiritual de las personas, también creo que el libro debe entrar al mercado y hay grandes retos, el libro cubano tiene grandes retos.

Saber cómo lo producimos, cómo lo promovemos, dónde lo comercializamos, respetar los derechos de autor de los escritores cubanos. Y China me deja muchas interrogantes, sobre todo saber que con Claustrofobias no estamos tan mal.

Llegar a una gran librer√≠a en China y descubrir que lo que tenemos como pr√°ctica en esta peque√Īa librer√≠a cubana es lo que se hace all√≠, o sea, el sistema de econom√≠a, el sistema de b√ļsqueda; y cuando ves eso, te llena de alegr√≠a.

Las librerías se han transformado y han ampliado su concepto. Ya no es solo para buscar un libro sino que va más allá. Y Cuba debe insertarse en ese mecanismo porque es un fenómeno mundial. Están cambiando las formas de leer, de comunicarse, de relacionarnos, de pensar, y las librerías forman parte de ese entramado.

Cortesía del entrevistado.

¬ŅC√≥mo se alimenta Claustrofobias Promociones Literarias con esas experiencias que bebiste del pa√≠s asi√°tico?

Noches enteras casi sin dormir revisando materiales y sitios acerca de las prácticas chinas de cómo se desarrollan las editoriales. Me dio la posibilidad de ver cuánto se puede hacer para que los escritores y las obras tengan más visibilidad. Ahora mismo estamos proyectando la televisión desde aquí, la radio online, y son nuevos periodos de trabajo. A nosotros lo que más nos interesa es que los lectores vean a sus autores.

Recientemente fuiste jurado en el V Encuentro Hispanoamericano de Escritores en Villa Clara. ¬ŅHasta qu√© punto es pertinente para la literatura en nuestro pa√≠s?

Yo vi nacer ese evento. Cuando Idiel García llegó con la propuesta yo formaba parte de la dirección nacional de la AHS. Al principio había quienes no creían que debía llamarse hispanoamericano y hacerse en Villa Clara. Y se ha demostrado que sí vale la pena con el apoyo de muchas instituciones y entre ellas la Dirección Provincial de Cultura.

Recalco que la calidad de los invitados es muy buena. Este a√Īo se dedic√≥ a la literatura infantil, pero el anterior se centr√≥ en las nuevas tecnolog√≠as. De hecho, estuvo el destacado comunicador de las plataformas de izquierda tanto en Latinoam√©rica y en el mundo, Miguel P√©rez Pirela, y ha agrupado a personalidades de la cultura.

Ahora, en la quinta edición estuvo Gonzalo Moure, uno de los bueno escritores de Iberoamérica, Mónica Rodríguez, Premio Cervantes Chico, y varios grupos editoriales de la región.

En el concurso fui jurado de cuento para adultos y la calidad fue bastante buena. Solo recibimos las obras de los cinco finalistas. Creo que el hecho de que el concurso le permita entrar a más de 15 escritores de la AHS me parece excelente, porque posibilita que reconozcan su obra. Además, participan, intercambian, leen, presentan libros, y eso también es muy bueno.

Cortesía del entrevistado.

¬ŅEn qu√© proyectos trabajas en estos momentos?

Ahora mismo estoy con mucho trabajo. Participo en el taller de nuevas narrativas con la Casa de las Am√©ricas y es un curso que exige mucho. Hay que leer, prepararse, terminar un proyecto. Uno aprende bastante, a ver el periodismo de otra manera. Sigo haciendo radio, hay que seguir con Claustrofobias Promociones Literarias a deshora y, en lo personal, sigo trabajando en una novela que se llama La Orquesta, as√≠ como otras cosas para ni√Īos en el poco tiempo que me queda.

Así transcurre la vida de Yunier Riquenes, entre libros y el afán siempre de crear. Cada disciplina que realiza abre puentes, líneas emotivas que se encuentran en el juego de las letras y el pensamiento.