Vivanco


El Pi√Īa Colada, un festival sin etiquetas (+FOTOS)

Es justamente lo que hace que muchos m√ļsicos encuentren en la cita musical avile√Īa su lugar exacto: la diversidad.

Y es, adem√°s, parte del encanto y las razones por las que la Plaza M√°ximo G√≥mez, el Teatro Principal, el Patio del Artex y cuanto espacio en la ciudad de Ciego de √Āvila acoja un concierto se llene de un p√ļblico tambi√©n diverso.

Incluso, explica los altos índices de audiencia que ha tenido la edición flashback que acaba de suceder a través de las redes sociales, la radio y la televisión debido a la situación epidemiológica que viven el país y el mundo.

En la cita de 2019 David Torrens, que hab√≠a llegado por primera vez hasta aquella provincia cubana para participar en el Festival Pi√Īa Colada, lo explic√≥ a la prensa desde su experiencia personal:

‚ÄúYo hago pop, hago trova, un poco de esto y un poco de lo otro y t√ļ tienes que esperar todo el a√Īo a que te toque tu festival, entonces Arnaldo ha hecho una cosa muy linda y es crear este festival donde junta a todas las m√ļsicas, no es discriminatorio, es todo lo contrario, es para sumar, esto es muy especial. Estoy impresionado de que haya grupos de salsa, de pop, de m√ļsica alternativa, de rock, de todo y que el p√ļblico sea capaz, en una misma ciudad, de escuchar y de disfrutar todos esos g√©neros…‚ÄĚ

¬ŅQu√© artistas han estado en el Pi√Īa Colada? La lista ser√≠a interminable, solo mencionar√© algunos nombres de m√ļsicos y bandas bien conocidos, de esos que con solo pronunciarlos ya nos suenan ciertos ritmos en el o√≠do y usted me dir√° si se le ocurre una etiqueta v√°lida para el Pi√Īa Colada:

Miriela y Aceituna sin hueso (los primeros que ofrecieron su m√ļsica en estas citas), Ivette Cepeda, Polito Ib√°√Īez, Interactivo, Pancho Amat, Bobby Carcass√©s, Maykel Blanco y su Salsa Mayor, Alexander Abreu y Havana D’ Primera, Pedrito Calvo, Bonny y Kelly, Pupy y los que Son Son, Tendencia, Karamba, Ra√ļl Torres, Vania Borges,William Vivanco, Tania Pantoja, Tri√°ngulo Oscuro, Tony √Āvila, David Torrens, Luna Manzanares, Hayla Mar√≠a Mompi√©, Diego Guti√©rrez, C√©sar L√≥pez y Habana Ensemble, Adrian Beraza√≠n, Enrique √Ālvarez y la Charanga Latina, Andy Rubal y su grupo, la Orquesta Rev√©, Alain P√©rez y Waldo Mendoza. Toques de R√≠o, Rumbavila, Hayd√©e Milan√©s, Emilio Vega, Mauricio Figueiral, Alejandro Falc√≥n, Teamglao, Lizzy Proyect o Luis Franco, Buena Fe, Telmary y Habana Sana, David Blanco, Moncada y, por supuesto, Arnaldo y su Talism√°n.

La lista podr√≠a continuar y crecer√≠a con representantes, me atrevo a asegurarlo, de todos los g√©neros, estilos y generaciones de la m√ļsica cubana. Para los m√°s consagrados creadores y tambi√©n para aquellos j√≥venes inquietos en busca de un espacio, se han abierto las puertas del Pi√Īa Colada. Conectado directamente a la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z, comprometido desde su concepci√≥n con el aprendizaje y el crecimiento, presto a darle play a la m√ļsica, pero tambi√©n a pensarla en su v√≠nculo con la sociedad y, especialmente, con la juventud.

Crecer√≠a, incluso, con teatristas, artesanos, artistas de la pl√°stica, grupos portadores de las m√°s genuinas expresiones de la cultura popular avile√Īa, porque hace mucho dej√≥ de ser un festival para la m√ļsica ‚Äúfusi√≥n‚ÄĚ, o para la m√ļsica alternativa, incluso, excede el universo inmediato de la m√ļsica misma, para dejarla ser tambi√©n en medio de todas las artes, en medio de la vida.

El Pi√Īa Colada es cada vez m√°s un festival para las artes, una aut√©ntica fiesta de la cultura cubana, con la m√ļsica como n√ļcleo y motor, como protagonista, pero tambi√©n como pretexto para festejar ese dominio imprescindible e infinito: la creaci√≥n.


Análisis poético de una Romería digital

Recuerdo de adolescente salir corriendo desde el Varona, una secundaria insigne por aquel entonces, hasta el parque Calixto Garc√≠a y quedarme atrapada observando todo tipo de manifestaciones art√≠sticas. La ciudad se inundaba de una po√©tica que era imposible escapar. As√≠ descubr√≠ por primera vez las estatuas humanas. Yo era una adolescente enjuta que estudiaba piano, solfeo y teor√≠a en el Conservatorio de M√ļsica de Holgu√≠n.¬†

En una ocasi√≥n, me detuve en una esquina y se acerc√≥ un caballero alado y con un pincel, movimientos pausados dibuj√≥ una greca en mi espalda, me susurr√≥ al o√≠do: ‚Äúes la espalda m√°s linda que he visto‚ÄĚ. Y se march√≥. Mis libros de partituras que llevaba bajo el brazo llamaron la atenci√≥n y fueron arrebatados por una mujer bodypainting sentada frente a un piano que interpret√≥ en un segundo Nocturne in¬† C Minoir, de F. Chopin. Otra vez fui v√≠ctima del teatro bufo, cuando apurada por los corredores, volteo la mirada y ten√≠a una fila de mimos imitando todos mis gestos. Llegando al parque de Las Flores nuestro querido Joaqu√≠n Osorio, Premio Nacional de Promoci√≥n Literaria, preguntaba con micr√≥fono en mano a modo de rifa qui√©n era la autora de Mar√≠a Toda, el autor de Abrirse las Constelaciones, entre otros, as√≠ fue como obtuve Jard√≠n, de Dulce Mar√≠a Loynaz.

En a√Īos posteriores esperaba mayo con la ilusi√≥n de lo que pasaba en sus parques y calles. Fui creciendo esperando cada a√Īo por las Romer√≠as. Cuando estudi√© en la Universidad de Oriente, mi casa se convirti√≥ en una beca de romeros. Luego en Holgu√≠n en la universidad nos dijeron: este a√Īo las pr√°cticas son en las Romer√≠as. Todos nos quedamos boquiabiertos. Ya no tendr√≠amos que escaparnos o salir apresuradamente del aula. Yo fui ubicada en el peri√≥dico La Luz, que por aquel entonces ten√≠a una edici√≥n de lujo en este evento. Ah√≠ comenz√≥ mi verdadera pasi√≥n de romera.

Trabajar dentro de las Romer√≠as proporciona otra perspectiva. Si bien es cierto que no da tiempo de disfrutar todo lo que quisieras, brinda la facilidad y la oportunidad de conocer figuras de talla mundial. As√≠ fue como logr√© entrevistar para mi tesis a Luis Alberto Garc√≠a, le estrech√© mi mano a Andy Monta√Īez, bail√© con William Vivanco, abrac√© a la Dra. Mar√≠a Dolores Ortiz, almorc√© con Guido L√≥pez Gavil√°n, cant√© al lado de Hayd√©e Milan√©s en una noche bohemia, porque si algo tiene de favorable las Romer√≠as de Mayo es que nos volvemos una gran familia, no importa qui√©n seas, ni cu√°n conocido o afamado, ah√≠ en ese espacio, todo el mundo es un cubano.

A todos nos pasa, guardamos placeres para ese esperado momento, cada uno espera esa semana para disfrutar al m√°ximo sus pasiones y eso, de alg√ļn modo es poes√≠a.

  • S√© de quienes no salen del evento Memoria Nuestra y preparan sus trabajos todo un a√Īo, con la pasi√≥n del recuerdo, para no perder las ra√≠ces.

  • S√© de quienes a √ļltima hora se deciden por presentar su corto en La C√°mara Azul, y ah√≠ est√°n esas met√°foras visuales cargadas de sensibilidad y cercan√≠a espiritual.

  • S√© de quienes no intentan estar encima de la torre pero Babel los ha dado a conocer, por la habilidad en el pincel, cuando describen la realidad con trazos, cuando el color exacto llena tu vida.

  • S√© de quienes llegan por un abrazo y se van convocados a escribir porque esta isla es un verso.

  • S√© de quienes asisten a un espacio de trova, pero sucumben al bajo de un rockmero.

  • S√© que la ama de casa no pudo llegar temprano a su hogar porque una danza callejera la intersect√≥ y le quit√≥ los bolsos de compra, la cartera y la dej√≥ entre risas en la puerta de su casa, y ella nunca olvidar√° que la Giganter√≠a pudiera postergar la cocci√≥n de sus frijoles.

S√© y sabemos que el arte salva, que es propio de los artistas tener alternativas, porque el arte es optimismo. No esparaba menos de todos los que de alg√ļn modo contribuimos para que cada a√Īo el hacha suba a la cima de la ciudad, para que llueva, quiz√°s estas romer√≠as digitales tengan la fuerza necesaria para entrar en la sensibilidad de cada uno y desde el m√≥vil, con la alegr√≠a de recibir arte en casa, nos libremos de la contaminaci√≥n, para saber esperar y cuidar el ma√Īana. Hay mucho todav√≠a por hacer, hay muchos caminos que descubrir, tenemos limitaciones concretas, pero el arte es libre como nuestros pensamientos y esto definitivamente nos har√° sanar y crecer.


Cartografía de mayo para gorriones reincidentes

(A:) Mis amigos, los pocos, los tantos/ marineros de mis travesías/

tan impuros y mortificados/ desertores de todas las filas.

Que prefieren vuelos de gaviotas/ mientras llegan los cl√°sicos

sue√Īos/ pecadores eternos, que cambiar√°n las cosas/

mis amigos serenos y faunos/ elegidos en tierras remotas.

(Mis Amigos, Willian Vivanco)

No s√© si se cumplieron los deseos, solo recuerdo que d√°bamos vueltas alrededor de la cruz. B√°rbara, ¬Ņqu√© hac√≠amos esa ma√Īana de escalar pelda√Īos? Casi pierdo los huesos en el empe√Īo. Aquellos italianos desfallec√≠an de sol. Ni siquiera recuerdo a qu√© vinieron, solo sus banderas y que eran lindos. David estremece la loma. ¬°Pop and roll, pop and roll! La muchachada salta en posesi√≥n.

Cuando empezamos en la Universidad teníamos el susto de la primera semana. Entonces la palabra se replicó: Romerías. Alguien nos habló de aquello en tono solemne, de la tradición cultural y de las prácticas pre-profesionales. Otros, la mayoría, esperaban la fecha lo mismo que bacanal.

Al reto de los cuerpos la lluvia por fin cant√≥. Las vidas se contorsionan. En Holgu√≠n hay sed y Codanza cita al conjuro. ¬ŅT√ļ crees en la casualidad? ¬°Habr√° sido tal vez performance de las aguas! Esa tarde regresamos sonrientes por la avenida.

Todo es deprisa, confuso… no sé si finalmente debo guiar al grupo de bolivianos o a la delegación de Pinar del Rio. Voy a donde otros pasos.

No lo ve√≠a desde aquel concierto de Postrova en la Sala Dolores. Reencontr√© a Eduardo Sosa guitarra en ristre en la Casona de Patrimonio, all√° por el Parque San Jos√©. Usurp√© sus canciones. Varios mayos desfilaron cuando en di√°logo que compartimos para este sitio confes√≥: ‚ÄúY entonces ah√≠ comenz√≥ el asunto con Postrova que desde que sali√≥ fue (gesto de avi√≥n), a la gente le encant√≥. Fue tremendo, muy bonito. Yo recuerdo que nosotros ten√≠amos cuatro temas montados nada m√°s cuando fuimos a las Romer√≠as de Mayo, y aquello fue apote√≥sico. Todo el mundo ped√≠a otra y otra y nosotros dec√≠amos que nos interesaba promocionar s√≥lo esos cuatro temas. Fue bien interesante y se produce el despegue a nivel nacional.‚ÄĚ

Esa tarde quedamos con Ilianita y Rafael de encontrarnos en la pizzer√≠a ‚ÄúLos √Ālamos‚ÄĚ. Nos hartamos de chistes. La sobremesa qued√≥ para el Calixto Garc√≠a. Los chicos holguineros y su furia por los patines me daban n√°useas.¬† El ‚ÄúYori, tenemos planes‚ÄĚ fue el mazazo. Cuando recobr√© el sentido ya ten√≠a en la bandeja de entrada fotos desde Ecuador.

Aquel mayo de 2011 fui a dormir a las pupilas de Miguel. Nos quedamos para el Memoria Nuestra. Yo trataba de confundirme entre las muchachas de Manuel Corona. √Čl, con sus barcos y la bah√≠a de Nicaro.

Ay qu√© voy a hacer si t√ļ te vas, chiquito m√≠o que a mis ojos le quit√≥ la oscuridad. A Iliana le encantaba el cubaneao flamenco de Reynier Mari√Īo. Rafa atraviesa en bicicleta la ciudad para alcanzarla. La noche taconea. Vamos a la Casa de Iberoam√©rica, al Mestre, los parques y a donde quiera que llevan los puentes a la Pen√≠nsula.

Llegar a Holgu√≠n es lo mismo que a m√≠. A√Īos m√°s tarde en el cuarto de hotel, con la maternidad desparram√°ndose recopilo pensamientos. Iliana, ¬Ņy qu√© hago ahora que la geograf√≠a internacional engull√≥ tanto buen amigo? Irina va en pasarela con sus ojos color Turqu√≠a. La recuerdo esbelta en los desfiles del Fondo de Bienes Culturales con la mirada hacia el mundo.

Mejor, comamos aceitunas. Todos las prefer√≠an sin hueso. √Čl y yo estamos a ras de piso, no alcanzamos para las gomas del Caligari. Tenemos vasos con n√©ctar de la noche y besos. Miriela coarta la voz, ‚ÄúUna de cal y otra de luna, un Deja v√ļ y el miedo alcanza al √°ngel‚ÄĚ. Dejamos los frascos en el fondo. Los pepillos gozan. El desfile es intenso. Quer√≠a darte un solo de mis canciones‚Ķ florero, flores, Azucenas, Girasoles. Willian, Telmarys y Francis juntos, hago selffie a la memoria. Los sonidos se revolucionan al teclado. No qued√≥ canci√≥n con etiqueta.

No lo pareces y aunque nadie me crea, la verdad que de vez en cuando te habita el rockero. La noche se extingue en nuestros zapatos. ¬ŅQui√©n nos entiende? El Parque de las Flores es un hervidero. Observo tu metamorfosis. Te pierdo entre el furor. Creo que en cualquier instante te convertir√°s en Metal. Sonr√≠o, hago trabajo etnogr√°fico. Prefiero la humedad del Bosque, los gusanitos del c√©sped entre sandalias y guitarras. Los muchachos comparten el humo y las canciones.

Este es un barrio de adoquines, nena/ aqu√≠ los negros rayan un tambor/ los caracoles te hablar√°n,/ la hierba es una ciencia/ la rumba baile de sal√≥n/ y en esa esquina universal/ se hace el cigarro y el amor. (‚Ķ) Yo soy de un barrio barroco/ que tiene tanto sabor/ y tan real, que a flor de piel/ lleva su madera, su folklor.‚ÄĚ

Santiago me alcanza, algo de sus tejas con su franc√©s pedigr√≠ mezclado con arrabal. Desde la hierba se pueden alcanzar las utop√≠as. No hay tiempo para escondrijos, ya casi es ma√Īana. En una noche triste te alegrar√°, la conga se te sube a la cabeza. La conga se nos sube y con ella nos vamos hacia los coches. ¬°Pop and roll, pop and roll! Nasiri canjea las monedas, una generaci√≥n lo acompa√Īa.

Nosotros partimos a donde Síntesis, primero en el parque Calixto, luego en el San José. Ele sacude las banderas, no distingo entre Carlos y el bajo. Los ancestros nos escoltan. Diana, Eme, la danza y la voz ahogan el tiempo. ¡Despierta!, no me lo puedo creer.

‚ÄúDebo salvar a mi perro de la llovizna/ Pronto vendr√°n los gorriones a restregarle ¬†n nubarr√≥n de migajas en el hocico/ tirar√°n con sa√Īa y alevos√≠a de sus instintos/ Ya chapotean las plumas en colonia mortuoria/ reparten los desperdicios de su ilusi√≥n/ les veo tramitar cuestiones de linaje/ papeleos de rutina/ Van a corretearlo/ los m√°s veloces se sit√ļan en la l√≠nea delantera/ en pocos minutos picotear√°n sus pasos/ sofocan su mirada/ sucumbe el cuerpo/ ¬°Ha sido un infarto!/ Sentenciar√° la amante del gorri√≥n en jefe/ La muerte toma por sorpresa a mi perro sin leg√≠tima defensa/ mas primeramente le har√°n beber la orina/ con que cada d√≠a bautizara el patio/ al fin y al cabo/ los gorriones tambi√©n son seres territoriales/ Hacen lo suyo, dirigen el vuelo donde un ladrido vecino/ En el acta de defunci√≥n reza:/ El pobre ha sido v√≠ctima de un resfriado/ Debo salvar a mi perro de la llovizna/ Antes de que los gorriones vengan a ponerle flores.‚ÄĚ

La Isla se reclama verso. El periplo de mayo de 2012 encuentra a la poeta que tal vez seré otro día. La Casa de Iberoamérica cobija a Poetas del Mundo, alquilo un pasaporte, soborno a la felicidad. Yuricel y Kiuder me abrazan.

(Reto aceptado): Me fui con Leydis a casa de otra conciudadana residente en Holgu√≠n. B√°rbara no consigui√≥ con qui√©n dejar a Cristopher, el ni√Īo de dos a√Īos. ¬ŅQu√© √°rbol sembraron despu√©s de izar la ilusi√≥n? Dormimos, o al menos se hizo el intento, tres santiagueras y un ni√Īo en la misma cama. A ratos crec√≠a el r√≠o o alguien atentaba contra la vida de la abuela. Eso dec√≠an los gritos que lanz√≥ la se√Īora toda la madrugada. Nunca como esa noche a√Īor√© que dieran las seis de la ma√Īana. Arreglamos la fuga. El maquillaje se transfigur√≥ mueca. No hubo tiempo para despedidas, B√°rbara desaparec√≠a entre su hijo y el vaho.


Oficio de teatro en una Isla milagrosa (+ fotos y video)

Obertura

  • Vamos a crecer los chamacos ni yonkis ni mal estudiados

  • Y con valor, saber que dar amor es condici√≥n que se vale

  • Que al paso por la vida somos ambientales

  • Se dan las prote√≠nas como los minerales

  • Es la evoluci√≥n que yace de los cafetales‚Ķ

  • Halando parejo, fortificando futuro

  • Pero que no me falte consuelo, mi mango maduro

  • Halando parejo, fortificando futuro.

Determinando acontecimiento hace que me disponga a escribir y escoger un fragmento para el inicio en mis notas esencialmente de la canci√≥n Wacho a la cosecha del compositor cubano William Vivanco. Porque lo que asevera la letra de ‚Äúcrecer‚ÄĚ, ‚Äúhalar parejo‚ÄĚ y ‚Äúfortificar un futuro‚ÄĚ, son tres verbos importantes que se expresan en la composici√≥n del espect√°culo que a continuaci√≥n analizo. Fue una de las muestras que se present√≥ tambi√©n en la √ļltima edici√≥n del evento Traspasos Esc√©nicos realizado por la Facultad de Arte Teatral en el ISA durante el mes de marzo.

imagen tomada de Cuba escena

I

Camino a la entrada

También lo exponen el equipo de creación y realización de Oficio de Isla, una puesta en escena dirigida por Osvaldo Doimeadiós. Asistir al muelle Juan Manuel Díaz, espacio fuera de los circuitos privilegiados de la programación teatral habanera, pero propicia para representar una producción de esta magnitud, bajo el manto del Consejo Nacional de las Artes Escénicas y el Centro Promotor del Humor con la colaboración de la Oficina 500, Carnaval Habana, entre otras instituciones.

Estoy en la funci√≥n y pienso en mi generaci√≥n. Considero que ha crecido desconociendo hechos de la Historia de Cuba. El viaje de 1 273 maestros cubanos a la universidad de Harvard en el verano de 1900. Se trat√≥ de un momento √ļnico, pues el pa√≠s ‚Äďbajo ocupaci√≥n estadounidense‚ąí estaba a punto de iniciar su vida como naci√≥n independiente. Fue un instante tenso y hermoso, una prueba para todos los que participaron, una suma de lecciones cuyo significado inquieto sigue estremeciendo hoy lo mismo que entonces.

Es la segunda vez que veo a Doimeadiós, reconocido actor, ejerciendo como director teatral. Aseguro que la destreza es el resultado que obtuvo en La Cita, un texto de Andrea Doimeadiós y vuelve a crear otra interesante propuesta para la escena teatral cubana.

En Oficio‚Ķ, la composici√≥n espacial erigida por el director se√Īala una teatralidad que le graba al espect√°culo hechos particulares en la elaboraci√≥n de su estructura dram√°tica: I Camino desde la entrada, II Ara, III Tengo una hija en IHarvard, IV ¬°Arriba con el himno!, V Traves√≠as, VI Salida al patio lateral.¬† Son los t√≠tulos de los cuadros y espacios que establecen el orden para el proceso de representaci√≥n.

imagen tomada de cuba escena

II

Ara

En Ara, que viene siendo como el segundo cuadro del espect√°culo, se representa interviene coreogr√°ficamente Grettel Montero, con movimientos precisos, plenos de toda una plasticidad que revelan al espectador lo que en un principio fue nuestra Isla desde su descubrimiento, la alternancia y repetici√≥n al bailar en el peque√Īo espacio dise√Īado para representar los signos m√°s acreditados y componer mediante la danza el despertar de una Isla que sin dudas surgen todo tipo de milagros.

imagen tomada de cuba escena

III

Tengo una hija en Harvard

Tengo una hija en Harvard, texto de Arturo Sotto, conforma en su relato la historia de una joven maestra escogida para su visita a dicha universidad norteamericana. Su prometido se opone al viaje. El acontecimiento va generando un conflicto entre la idea opuesta por sus padres hasta entrar el padre Orozco como concordia en el asunto. Con di√°logos bien construidos, el autor recrea el ambiente en que se enmarca la f√°bula en una unidad tem√°tica. Apropiados registros construyen los actores que logran el equilibrio en las actuaciones en sentido general.¬† Se activan resortes espectaculares con la inclusi√≥n en vivo de la banda de m√ļsica de Rancho Boyeros que se implican como personajes dentro del tejido del concepto de la puesta, brind√°ndole una musicalidad efectiva.

Y cuando me leo m√°s claro que oscuro

Del clarín escuchad el sonido

Somos los primeros

Somos los primeros.

imagen tomada de cuba escena

IV

Arriba con el himno

En un cuarto bloque del espect√°culo, bajo el t√≠tulo de Arriba con el himno, del autor Ignacio Sarachaga, vemos c√≥mo se enriquece con escenas del teatro vern√°culo, acto que le a√Īade al compuesto heterog√©neo del espect√°culo un matiz especial¬†¬† ¬†

Que nadie sienta miedo ya estamos llegando

Hay un itinerario (p√° cumplir la meta)

Consejito sano (pá cruzar el río)

Y lo aprende quien lo entienda (nos vamos pal surco)

Quien roba caballo paga con castigo

Y si viene, viene, viene un dominó

Ya estamos jugando, jugando…

Otra vez entrecruzo en un acto de libertad otras frases de la canción de Vivanco y sin miedo a originar un trabajo que ya dejó mucho que decir.

imagen tomada de cuba escena

V

Travesías

Su director va cerrando la dramaturgia con Travesías, una instalación y performance que es un concepto del propio director Osvaldo Doimeadiós y con la realización plástica de Guillermo Ramírez y Patricia Díaz Martínez, hasta llevarnos a la salida del patio lateral.

Estos son los seis momentos que dividen la obra, conforman la estructura de este relato con tonos de humor, pero sin llegar a ser una comedia pura. Todo est√° bien pensado en Oficio de Isla, con cuidadoso dise√Īo de vestuario creado por Oscar Bringas que le aporta a la obra pureza y neutralidad visual que supongo ha querido mostrarnos.

  • ¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬† Vivimos en una Isla, es preciso levantarse cada ma√Īana ver el sol, el horizonte como amenaza el lugar de promisi√≥n para saber lo que es‚Ķ

Es este un montaje que, sin dudas, dialoga con un presente. Las instant√°neas que se exponen a la salida fueron tomadas hace casi 120 a√Īos. En la cosecha de Doimeadi√≥s del presente relata lo que fuimos, somos o aspiramos ser, y estas fotos vienen a recordarnos de d√≥nde venimos y de qu√© estamos hechos los cubanos en un acto art√≠stico de altos quilates est√©ticos y de una sensibilidad sorprendente.

Con Oficio sobre el teatro en una Isla milagrosa, director, actores y todos los que en el espectáculo intervienen, desde sus particularidades conceptuales, hacen del espacio una convergencia perfecta con los cientos de espectadores que asisten allí a ver verdadero arte, un acto puro de teatralidad.


Vivanco endereza el aderezo al Trov√°ndote 2020

Con objetivo, no menos, que de abrir el Trov√°ndote 2020, ¬ętras a√Īos de intentos fallidos¬Ľ, seg√ļn el organizador del evento avile√Īo Jorge Luis Neyra, llega a tierras avile√Īas, el nacionalmente reconocido por su √©xito ¬ęPil√≥n¬Ľ, William Vivanco. Como figura clave de tal evento siempre es bien elegido quien dar√° el primer paso la noche inicial en el Patio de la UNEAC en Ciego de √Āvila; quien pondr√° cerca del cielo las expectativas de los restantes tres d√≠as. Y s√≠, lo hizo, William Vivanco vino para recordarnos que ¬ęel pil√≥n es sin miseria¬Ľ.

Un atrevimiento sin precedentes dentro del evento en sus 15 a√Īos. Por primera vez se toma como una de sus sedes un local que difiere con el p√ļblico habitual del festival, El Patio de Artex del municipio cabecera, y qu√© noche, la de apertura. Tocar en centros con costo de entrada superior a los 10 pesos, moneda nacional, supon√≠a un atentado contra la asistencia com√ļn al Trov√°ndote. Algo digno de ver la noche del mi√©rcoles 11 de marzo.

Fotos: Celia Molina S√°nchez

La experiencia para el invitado se resumi√≥ en: ¬ęNunca hab√≠a tocado en este lugar, en giras, aparec√≠ en escena en el Teatro Principal. Neyra me llam√≥ y me coment√≥ que tocar√≠a en un lugar de entrada paga ‚Ķ y por qu√© no, acept√©.¬Ľ Pero la misi√≥n de enfrentar el estar fuera de la zona de confort de organizadores y seguidores, le qued√≥ peque√Īa al santiaguero. Un buen artista solo tiene como l√≠mite su talento.

Fotos: Celia Molina S√°nchez

No se puede decir que fue un concierto a patio lleno, tampoco se puede negar que fue un espect√°culo de lujo, una entrega √≠ntima entre el interprete y su p√ļblico, pues todo quien estuvo all√≠, qued√≥ claro, fue a vivir la experiencia que es escuchar a William Vivanco en vivo. Seg√ļn mi experiencia, no desiste de incitar a su p√ļblico a vocalizar, como si todos mostr√°semos ser tan histri√≥nicos como √©l, que logra estupendos agudos y grabes notas, demostrando tener un amplio registro. Es un disfrute total escucharle interpretar como un cantaor gitano o un arraigo afrocubano y hasta un c√°ntico irland√©s.

El violín es un adorno melódico que se guardan para el momento perfecto. Fotos: Celia Molina Sánchez

Canciones de su √ļltimo √°lbum ¬ęLamento Congo¬Ľ, como ¬ęCarabela¬Ľ, formaron parte del repertorio de la noche, as√≠ como las m√°s notables y reconocidas ¬ęEl Pil√≥n¬Ľ, compuesta como un canto nost√°lgico, recordando el calor del oriente, a cientos de kil√≥metros de casa, a 30 grados bajo cero, en Noruega, o el son montuno ¬ę‚Ķya estamos llegando‚Ķ jugando, jugando‚Ķ aqu√≠ todos somos proletarios¬Ľ ¬ęGuacho a la cosecha¬Ľ. Una remezcla de ritmos se evidencia de principio a fin, tal es uno de sus m√°s extremos casos, su Danz√≥n-Ch√°, ¬ęR√≠os que no vuelven¬Ľ.

Entre las nuevas pistas en su m√°s reciente fonograma, resalta la versi√≥n de la autor√≠a de Miguel Matamoros, ¬ęLa Cocain√≥mana¬Ľ, canci√≥n grabada en anterior ocasi√≥n por el tambi√©n cantautor Silvio Rodr√≠guez. Pieza a la cual se refiere Vivanco como ¬ęUn tab√ļ que ha trascendido por los a√Īos. Al d√≠a de hoy se sigue viendo de mala manera. Tema el cual logr√≥ tratar Matamoros con una gran elegancia.¬Ľ

William afirma ¬ęEl concierto ha sido muy emotivo de parte del p√ļblico y su respuesta. Es gratificante como en Ciego de √Āvila existe un sector joven amante de la canci√≥n de autor, con mucho √≠mpetu y ganas de escuchar el g√©nero¬Ľ ‚Äďagradece el artista‚Äď ¬ęcorro con la suerte de tener entre los escucha a los hijos de quienes en un principio siguieron a Vivanco, una generaci√≥n se ha transmitido a la otra como una cadena¬Ľ.

El patio de Artex en pie, al ritmo de la nueva trova. Fotos: Celia Molina S√°nchez

Desde hac√≠a un tiempo ya, mucho para √©l, no visitaba la provincia. Vino en la ocasi√≥n, a celebrar en conjunto, sus 15 a√Īos de vida art√≠stica y el ¬ęotra y otra¬Ľ del final, fueron otras cuatro canciones para su p√ļblico que termin√≥ la noche bailando ajeno a la existencia de sus sillas.