Villena


Vuelve el Taller y Concurso Rubén Martínez Villena, ahora online

Como parte de las actividades por el Día de la Prensa Cubana, el Taller y Concurso de Periodismo Cultural Rubén Martínez Villena se realizará por primera vez de manera online, del 10 al 14 de marzo, dedicado al aniversarios 35 de la Asociación Hermanos Saíz y a los 60 de Palabras a los intelectuales y la Unión de Escritores y Artistas de Cuba.

   Yasel Toledo Garnache, vicepresidente nacional de la AHS  informó que concursan más de 200 obras de manera general en Prensa Escrita, Radio, Televisión y Periodismo Hipermedia, las cuales son evaluadas por un prestigioso jurado, que deberá otorgar un premio en cada categoría y cuantas menciones estime pertinente.

  Refirió que el evento sesionará mayormente en los perfiles en redes sociales y el Portal del Arte Joven Cubano, sitio web de esa organización, en los cuales se compartirán cápsulas y entrevistas de jóvenes periodistas, postales y obras ganadoras de ediciones anteriores.

¬†¬† El tambi√©n coordinador del espacio de debate Dialogar, dialogar manifest√≥ que el certamen incluir√° un foro sobre el periodismo cultural y desaf√≠os del presente, el encuentro virtual internacional ‚ÄúPeriodistas en resistencia‚ÄĚ y un panel virtual internacional sobre Cultura y Comunicaci√≥n, estos dos √ļltimos de conjunto con la Uni√≥n de Periodistas de Cuba y la Red de Intelectuales en Defensa de la Humanidad.

   Dijo que justamente el día 13, fecha del aniversario 64 del asalto al Palacio Presidencial, el Doctor en Ciencias Históricas Eduardo Torres Cuevas, Presidente de la Sociedad Cultural José Martí y de la Oficina del Programa Martiano, comentará sobre ese suceso y el libro De la carta al asalto, en proceso de edición.

   Ganador de diversos reconocimientos periodísticos, aseguró que los premiados serán dados a conocer el día 14, Día de la Prensa Cubana, en plataformas digitales y espacios informativos de medios de comunicación tradicionales.

   Agregó que este evento aspira siempre a ser un espacio para socializar las mejores obras y experiencias profesionales relacionadas con el periodismo cultural, y para compartir entre jóvenes y personas de más experiencia desde el amor al periodismo y a Cuba.

   El Taller y Concurso de Periodismo Cultural Rubén Martínez Villena suele sesionar en el Pabellón Cuba, sede nacional de la AHS, e incluir intercambios entre profesionales de varias generaciones.


Convocan al Premio de Periodismo Cultural Rubén Martínez Villena

A una nueva edici√≥n del Premio de Periodismo Cultural Rub√©n Mart√≠nez Villena convoca la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z (AHS). Podr√°n participar j√≥venes de hasta 35 a√Īo de edad, sean o no miembros de la organizaci√≥n, y que no hayan resultado premiados en la edici√≥n anterior del certamen en la categor√≠a en que participan.

Un jurado de reconocidos integrantes del gremio period√≠stico nacional evaluar√° las obras en concurso en las categor√≠as Prensa Escrita, Radio, Televisi√≥n e Hipermedia, materializadas en g√©neros como la Rese√Īa, la Cr√≥nica, el Reportaje, el Art√≠culo, la Nota Informativa, la Entrevista, el Testimonio o el Dossier Documental.

Asimismo, en el apartado de Hipermedia, los contendientes podrán participar con sitios digitales, blogs, coberturas en redes sociales y piezas periodísticas multimediales.

Los temas de las obras a competir deben estar enfocados hacia la labor de los jóvenes creadores cubanos, en cualquiera de las manifestaciones artísticas; igualmente, podrán adentrarse en tópicos generales del ámbito de actuación de la cultura.

Cada autor tiene la posibilidad de participar con hasta tres trabajos independientes o que formen parte de una serie, y que hayan visto la luz entre el 16 de enero de 2020 y el 15 de enero de 2021. Cada material debe consignar cuándo y dónde fue publicado, la categoría en que compite y los datos del autor (nombre y apellidos, dirección particular, teléfono y correo electrónico). El plazo de admisión vence el 15 de febrero.

En marzo próximo, durante el desarrollo del Concurso y Taller Nacional Rubén Martínez Villena, convocado por la AHS como parte de las actividades por el Día de la Prensa Cubana, el jurado dará a conocer los lauros (un premio por categoría y cuantas menciones considere pertinentes). En el caso de los premios, a los ganadores además del diploma acreditativo se le entregarán 2 000 pesos cubanos.

En Prensa Escrita, el correo ahsnuestracuba@gmail.com recepcionará las obras en formato pdf; en Radio y Televisión, los autores podrán enviarlas en una memoria flash a la sede central de la organización o a sus filiales provinciales. Igualmente, los videos pueden subirse a YouTube y su URL enviarse al correo antes mencionado. En Hipermedia se recibirán las URL en el email habilitado.

De igual forma, el n√ļmero 52090138 estar√° disponible en WhatsApp para recibir materiales y la informaci√≥n solicitada.

Respecto al certamen, Yasel Toledo Garnache, vicepresidente de la AHS, apunta que no es solo una plataforma para conocer algunas de las mejores obras de periodismo cultural publicadas en sitios webs, periódicos, televisoras y emisoras radiales de la Isla.

‚ÄúPara nosotros son fundamentales tambi√©n los talleres, conferencias, debates y ejercicios pr√°cticos realizados. Otra de las esencias del Villena es la confluencia de j√≥venes de varias partes del pa√≠s, quienes a la vez comparten con Maestros de Juventudes y otros profesionales de experiencia. Es un espacio para socializar las experiencias, so√Īar y hacer desde el amor al periodismo y a la cultura‚ÄĚ.

Toledo Garnache subraya la importancia concedida por los miembros de la organizaci√≥n al acompa√Īamiento y apoyo de la Uni√≥n de Periodistas de Cuba al certamen; y a otros eventos de la AHS para j√≥venes periodistas, radialistas y realizadores audiovisuales como el Taller y Concurso Antonio Lloga In Memoriam, en Santiago de Cuba; el Encuentro y concurso La Vuelta Abajo, en Pinar del R√≠o; el Almac√©n de la imagen y el Coloquio de Periodismo Cultural, estos dos √ļltimos en Camag√ľey.


Forodebate: Tocar la cultura en tiempos de pandemia

La Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z los invita a participar en el forodebate Tocar la cultura en tiempos de pandemia¬†el pr√≥ximo 16 de junio a las 10:00 A.M, que tendr√° como invitados al escritor, periodista y cr√≠tico Pedro de la Hoz, vicepresidente de la UNEAC; al periodista y jefe de la secci√≥n cultural de Juventud Rebelde Jos√© Luis Estrada; a Yanetsy Le√≥n Gonz√°lez, reportera del peri√≥dico Adelante, de Camag√ľey, coordinadora del Coloquio Nacional sobre Periodismo Cultural en Cuba y M√°ster en Cultura Latinoamericana; y a Gloria Kreiman, periodista cultural, coordinadora de Comunicaci√≥n Digital de Gobierno de C√≥rdoba en agencia de publicidad JPG Grupo de Comunicaci√≥n y miembro de la comisi√≥n directiva del Cineclub Municipal Hugo del Carril.

¬°Esperamos sus preguntas y opiniones!

 


Sobra farandulismo y falta an√°lisis

Por Pedro de la Hoz*

Una crisis sanitaria como la que estamos viviendo es tambi√©n, ya se sabe, una crisis econ√≥mica, social y cultural. La vida cultural en Cuba y el mundo se ha alterado. ¬ŅAlternativas? Han surgido. Si no puedes ir a un concierto, lo recibes en casa. Si no puedes ir a un museo, lo visitas desde casa. Si no puedes ir a un teatro, el teatro lo tienes en casa. Unas opciones son libres de pago, otras no. Unas cuantas plataformas digitales cobran. Unos cuantos servicios de streaming se hallan fuera del alcance si no cuentas con una tarjeta de cr√©dito.

Por otra parte, muchos artistas se han sentido estimulados a crear y compartir lo que tienen. Aplausos. Aunque sucede que no todo lo que crean y comparten por sí mismo vale. Sin ir muy lejos, entre nosotros he escuchado canciones loables y execrables, a poetas y poetacos. No bastan buenas intenciones. La creación y la difusión de la creación exigen rigor. El periodismo cultural en Cuba también exige rigor y no siempre ha sabido cribar entre lo esencial y lo accesorio, entre el grano y la paja. Sobra farandulerismo y falta análisis.

*Escritor, crítico de arte y periodista, Vicepresidente de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba

Premio Nacional de Periodismo Cultural José Martí

Poseedor de la Distinción Por la Cultura Nacional y fundador del suplemento Huella

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¬ŅPor d√≥nde andamos?

Por José Luis Estrada Betancourt*

El mundo cambió, ya no es el mismo. La COVID-19 nos ha obligado a reinventarnos, a buscar alterativas. También a que no seamos tan arrogantes, enfermos de poder, tan explotadores sin piedad del planeta. Por estos días nos vemos más solidarios, más dispuestos a cooperar, a propiciar la unión.

Los efectos de la pandemia y sus repercusiones sanitarias, humanas y econ√≥micas, ha sido enormes. Y no obstante, desde el inicio de la pandemia, no ha habido un d√≠a en que no haya habido un concierto, una pintura, una representaci√≥n teatral, un libro que nos invita a leer… Pero a veces pareciera que buena parte del periodismo cultural que se realiza bajo estas complejas circunstancias, no se ha enterado de por d√≥nde andamos. Sigue aferrada, por ejemplo, a las notas informativas que poco aportan, que se quedan en el lead, como si no existieran otros g√©neros. Las entrevistas son apenas frases entrecomilladas que no permiten llegar al protagonista, descubrirlo, saber c√≥mo piensa, c√≥mo vive, c√≥mo crea; sentir su respiraci√≥n.

Este es un momento que se hubiera prestado perfectamente para darle un buen impulso el periodismo hipermedia, para explotar al máximo sus posibilidades, para establecer nuevas rutinas productivas. Para internar parecernos más a esos intelectuales y artistas, a sus procesos creativos, que constituyen nuestra razón de ser.

Que poco a poco la sociedad cubana se haya ido informatizando ha posibilitado que nuestros creadores no se hayan dejado dominar por la inactividad, por la angustia. Hace unos d√≠as, Ulises Rodr√≠guez Febles, el destacado dramaturgo, investigador y guionista matancero, nos llamaba la atenci√≥n: ¬ęsi revisamos la labor de los m√ļsicos cubanos en tiempo de pandemia, encontraremos en las p√°ginas digitales la creaci√≥n inquieta de quienes no cesan en la reclusi√≥n, sino que se han reactivado ante la pausa. (…) Creo que si algo positivo ha tenido la etapa pand√©mica, es el espacio de reflexi√≥n, la activaci√≥n creativa, la lucha psicol√≥gica y est√©tica de nuestros artistas, utilizando los c√≥digos y lenguajes del audiovisual, algunos con mayor eficacia que otros; pero siempre en lucha contra el silencio y la inercia¬Ľ. Al periodismo cultural cubano le toca jerarquizar y acompa√Īar mucho m√°s esos y otros tantos procesos que han ayudado a salvarnos.

 

*Periodista, crítico de arte, editor. Jefe de la Redacción Cultural del Periódico Juventud Rebelde

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Memoria de nuestro tiempo

Por Yanetsy León González*

Parec√≠a que tendr√≠amos un a√Īo sin desdichas, a pesar del signo de a√Īo bisiesto. En marzo varios j√≥venes recib√≠amos las buenas energ√≠as del segundo Taller de Periodismo Cultural Rub√©n Mart√≠nez Villena. Est√°bamos en La Habana, entusiasmados con el programa del evento, cuando se diagnostic√≥ el primer caso positivo a la COVID-19 en Cuba.

Generar contenidos desde la casa no ha sido un reto dif√≠cil, gracias a la creatividad y a la astucia de los artistas, actores de una zona de la cultura que sigue siendo la mayor privilegiada por el periodismo cultural. Claro, la vida online ha condicionado la jerarqu√≠a de la agenda medi√°tica, y por ende, la desventaja para quienes no asoman como quisieran en el ecosistema digital. Eso agudiza el problema contempor√°neo de valer seg√ļn la hiperconectividad.

Pero m√°s all√° del hecho art√≠stico, la pandemia ha subvertido en nuestras narices asuntos que no hemos abordado lo suficiente como la fragilidad como individuos en las sociedades telem√°ticas. Si antes se√Īal√°bamos como desarraigo afectivo la b√ļsqueda por la web del contacto humano, ahora esa relaci√≥n adquiere otros matices.

Un planteamiento reiterado en las ediciones del Coloquio Nacional sobre Periodismo Cultural ha sido el ejercicio de la crítica. En pleno aislamiento social pudiera enfocarse en la programación televisiva y en las llamadas ofertas de las redes sociales. He ahí otro terreno por aprovechar pues circulan imágenes falsas y superficiales que refuerzan la llamada era del vacío.

La urgencia de ahondar en los procesos de significaci√≥n de la realidad sigue siendo un cometido del periodista cultural, reafirma la importancia de la formaci√≥n y de la investigaci√≥n. En ese sentido, me alienta mucho este espacio de discusi√≥n impulsado por la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z y la Uni√≥n de Periodistas de Cuba para no perder las coordenadas de la br√ļjula profesional.

Olvidé contar que de La Habana regresé a mi casa muerta de miedo el sábado 14 de marzo, Día de la Prensa Cubana. Recuerdo como ayer el lunes inmediato cuando la directora de mi periódico nos citó para las precisiones de la nueva etapa. Hoy se cumplen tres meses que no veo la redacción del Adelante, pero no he dejado de salir en el impreso ni de alimentar su versión digital porque desde entonces teletrabajo. El periodismo sigue siendo para mí una clave de felicidad y un puente para ser memoria cultural de nuestro tiempo.

*Periodista en el peri√≥dico Adelante, de Camag√ľey. Coordinadora del Coloquio Nacional sobre Periodismo Cultural. M√°ster en Cultura Latinoamericana.


Dificultad y aprendizaje

Las particularidades en la cultura y su comunicación durante la pandemia de Coronavirus en Córdoba, Argentina.

Por Gloria Kreiman*

La pandemia de Coronavirus ha afectado todos los aspectos de nuestras vidas en casi todos los lugares del mundo, incluyendo inevitablemente a la cultura, su producción, su consumo y su comunicación.

Córdoba, la segunda ciudad más grande de Argentina, no es una excepción en esto y sus expresiones culturales (que son muchas, variadas y muy valiosas) se han visto profundamente perjudicadas de diferentes maneras: desde el 19 de marzo estamos en aislamiento social obligatorio, con algunas actividades ya flexibilizadas, pero todavía con nuestros cines, teatros, museos y espacios artísticos cerrados.

Trabajo vinculada a la comunicación de la cultura en tres espacios diferentes de mi ciudad y quiero compartir algunas de las experiencias que se han despertado a partir de esta nueva realidad.

Mi principal ocupaci√≥n es la coordinaci√≥n de la comunicaci√≥n digital del Gobierno de la Provincia de C√≥rdoba, desde una agencia de publicidad. La pandemia, por supuesto, ha atravesado la estructura estatal en todos sus niveles, incluyendo a la cultura que en cualquier contexto es importante y trascendental pero en este lo es a√ļn m√°s: es uno de los sectores m√°s perjudicados y a la vez m√°s necesarios para mitigar, con entretenimiento y contenidos de calidad, los efectos psicol√≥gicos y emocionales del encierro y la incertidumbre.

Con este foco, el área de Cultura del Gobierno de Córdoba creó una serie de propuestas virtuales alternativas para ver desde casa durante el aislamiento: recitales, obras de teatro, lecturas, conferencias y charlas, recorridos de museos. Esto plantea dos grandes desafíos para nuestro trabajo de comunicación:

Por un lado, la virtualidad no resulta tan atractiva como disfrutar de estas cosas en persona, por lo que estamos multiplicando los esfuerzos por comunicarlas a trav√©s de contenidos creativos, impactantes, atractivos, claros, precisos y bien dirigidos a cada p√ļblico.

Por otro lado, una cuesti√≥n pr√°ctica: estamos, por primera vez, trabajando a distancia, cada uno desde su casa. Somos un equipo grande de dise√Īadores gr√°ficos, editores audiovisuales, programadores, productores, redactores, creativos, analistas pol√≠ticos, analistas digitales, planificadores de medios y pautas, directores de arte, coordinadoras.

Discutir, definir, coordinar, producir contenidos, chequearlos, aprobarlos, sin compartir el espacio físico, comunicándonos virtualmente, nos obliga a tener más paciencia, más flexibilidad horaria, más atención, más y más activos grupos de WhatsApp. Pero también nos ha llevado a reforzar nuestra solidaridad laboral y personal, nuestra empatía y nuestra predisposición al buen humor.

En segundo lugar, trabajo en el Cineclub Municipal Hugo del Carril. Fui responsable de Comunicaci√≥n y Relaciones Institucionales durante varios a√Īos y hoy soy miembro de su comisi√≥n directiva.

Abierto en el a√Īo 2001, el Cineclub ofrece desde ese entonces programaci√≥n de cine de calidad y alternativa a la comercial, cursos y talleres y una biblioteca/videoteca muy completa.

Funciona de manera mixta: es un espacio perteneciente a la municipalidad de la ciudad de Córdoba, pero es sostenido casi en su totalidad de manera independiente, por el trabajo de su Asociación de Amigos.

Al estar sin actividades, no hay recaudación alguna; por lo que está en peligro el sostenimiento del espacio, los sueldos de los trabajadores, el mantenimiento de los equipos y el edificio.

Para tratar de evitar que el espacio se cierre, pusimos en marcha la modalidad virtual de los cursos y talleres y lanzamos un bono anticipado con el cual la gente compra un ‚Äúpaquete‚ÄĚ de entradas de cine, descuentos para los cursos y acceso a la biblioteca/videoteca, y puede usarlo a partir del momento que quiera, cuando reabra el Cineclub.

Por supuesto que para todo esto, la comunicaci√≥n es fundamental y un gran desaf√≠o considerando el contexto: las redes sociales son el principal soporte de difusi√≥n (por su bajo costo y porque resultan efectivas), hay mucho p√ļblico en las redes ya que la gente est√° en general con m√°s tiempo libre y en sus casas; pero a la vez hay m√°s invisibilidad, porque la virtualidad obligada hace que haya m√°s publicaciones.

La ventaja es que el Cineclub es un lugar muy querido por los cordobeses, muy valorado por los cin√©filos y uno de los espacios culturales con m√°s trayectoria en la provincia, por lo que la respuesta de los p√ļblicos en general y la prensa cultural ha sido buena y afectuosa. Sin dudas que tambi√©n en esto la comunicaci√≥n ha sido fundamental: el trabajo de identidad y visibilizaci√≥n que realiza el Cineclub desde sus inicios muestra sus frutos.

Finalmente, hago colaboraciones periodísticas para una de las radios de la Universidad Nacional de Córdoba y para algunos medios gráficos locales. Principalmente, recomiendo y comento películas y series. En este contexto en el que no se puede ir al cine, no he tenido más opción que enfocarme en los contenidos que ofrecen las plataformas pagas (como Netflix) y, si bien tienen algunas propuestas interesantes, el contenido novedoso y de calidad es limitado, lo cual ha dificultado mi trabajo.

Pero al mismo tiempo, con el aislamiento, se han abierto nuevos canales, se han liberado algunos contenidos art√≠sticos a los que antes era m√°s dif√≠cil o imposible acceder y se generan eventos con alcance global. Es el caso, por ejemplo, del festival de cine online We Are One, iniciativa del festival de Tribeca y del que participaron m√°s de 20 festivales prestigiosos de todo el mundo: Berl√≠n, Locarno, Londres, Rotterdam, Cannes, Nueva York, San Sebasti√°n, Toronto y Venecia, entre otros. Cosas como esta dan a los p√ļblicos y a los periodistas alternativas novedosas.

El punto en com√ļn que encuentro en cada una de estas labores en cuanto a las particularidades que implica en ellas la pandemia y el aislamiento social es que, como en cualquier crisis, hay obst√°culos y problemas pero tambi√©n hay aprendizajes y desaf√≠os.

La cultura y la comunicaci√≥n son siempre tareas complejas, a√ļn m√°s en tiempos de dificultades sanitarias, econ√≥micas y sociales. Esto es una responsabilidad que implica esfuerzos pero que tambi√©n nos est√° dando crecimiento y alegr√≠as profesionales y humanas.

Además, la satisfacción por el trabajo bien hecho es, en momentos como este, también mayor porque nuestra labor cobra más importancia.

Licenciada en Comunicación Social.

Diplomada en Políticas Culturales para el Desarrollo Local.

Coordinadora de Comunicación Digital de Gobierno de Córdoba en agencia de publicidad JPG Grupo de Comunicación.

Miembro de la comisión directiva del Cineclub Municipal Hugo del Carril.

Periodista cultural.


Gianny Lopez Brito: «El periodismo es una profesi√≥n que se lleva en el alma»

Creo que seis o siete a√Īos atr√°s fui por primera vez a Tunas Vision. ¬†Integr√© un jurado del festival provincial de la TV. Se me acerc√≥ un muchacho con nada de Apolo y una voz lejana al tono de Manolo Ortega. El quer√≠a que le aconsejara c√≥mo hacer un mejor periodismo. Le habl√© de modular mejor la voz y a su jefa le suger√≠ que no lo sacara en c√°mara.

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Narrar, ante todo, narrar

Ella estaba sentada al fondo de la sala, expectante, como los demás, cuando de la voz de Magda Resik emanó su nombre. Desde que la presidenta del jurado comenzara a enumerar las razones que le habían hecho merecer el premio, en su rostro se había dibujado una sonrisa que no se iría en toda la tarde.

Quer√≠a ser escritora y cuando pregunt√≥ d√≥nde podr√≠a estudiar, en su casa le dijeron que la carrera para eso era Periodismo. Entonces se lanz√≥ a ello, y luego de un par de a√Īos en su natal Holgu√≠n, emprendi√≥ el tan recurrido viaje a La Habana.

Con menos de un a√Īo de graduada, Dailene Dovale se ganaba el Premio Nacional de Periodismo Cultural Rub√©n Mart√≠nez Villena, que otorga Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z, con perfil de Natalia Bol√≠var publicado en la revista El Caim√°n Bardudo.

«No entiendo por qu√© ahora me hacen tantas entrevistas‚ÄĚ. Se asombra de la repercusi√≥n del premio y la preponderancia que le dan los medios. A juzgar por las reiteradas solicitudes de entrevistas luego de acu√Īarlo con su nombre, es m√°s importante de lo que ella misma cre√≠a. No se siente del todo c√≥moda estando al otro lado, suele sucedernos a muchos, y m√°s cuando se es joven y la experiencia es corta.»

Lleva ya un tiempo colaborando con El Caim√°n‚Ķ, desde su √©poca de estudiante. «Ah√≠ ya existe tradici√≥n de participar en este premio, que al final es uno de los m√°s importantes en la tem√°tica cultural, en la que se especializa El Caim√°n‚ÄĚ. Por eso cuando Dar√≠o Alejandro Escobar le sugiri√≥ participar ella no demor√≥ en escoger los trabajos que enviar√≠a, ‚Äúcon la esperanza de tener alguna oportunidad, si no ganar, aprender de esa experiencia.»

  • Me has dicho que prefieres el periodismo narrativo‚Ķ

«S√≠, desde peque√Īa so√Ī√© con ser escritora. Quiz√°s como me gusta mucho leer, tanto narrativa como poes√≠a, eso influye en que mi estilo sea m√°s narrativo, sobre todo por la incidencia de profesores como Rafael Grillo.»

Sin reparo alguno me dice que no se siente c√≥moda escribiendo notas informativas, un g√©nero que respeta mucho, eso s√≠, pero que asegura, no es para ella. ‚ÄúAdmiro a las personas que lo escriben con facilidad y en menos de media hora casi, pero en mi caso me siento m√°s c√≥moda en g√©neros como el perfil, cr√≥nicas, reportajes, un poco el comentario, donde se pueda ‚Äúnarrar, narrar en el sentido amplio, no solo escrito‚ÄĚ.

El nombre de Rafael Grillo, profesor y editor de El Caim√°n‚Ķ, no escapa a las conversaciones con ella si de periodismo se trata. √Čl le ‚Äúpas√≥ la mano‚ÄĚ a sus primeros trabajos cuando ella aun cursaba cuarto a√Īo de la carrera y debi√≥ escribir un perfil para la asignatura de Periodismo Narrativo. En ese momento la ‚Äúv√≠ctima‚ÄĚ fue el pol√©mico escritor devenido director de televisi√≥n Eduardo del Llano, autor de los tambi√©n pol√©micos cortos de Nicanor. Luego, con ganas de repetir la experiencia, toc√≥ la puerta de Natalia Bol√≠var.

  • ¬ŅPor qu√© Natalia?

«Natalia Bol√≠var es una mujer excepcional. Ya hab√≠a publicado un perfil de Eduardo del Llano y ten√≠a ganas de publicar otro en El Caim√°n, que es como mi medio de prensa favorito. Me encontr√© de casualidad con Rafael Grillo y le dije que cu√°ndo har√≠amos el pr√≥ximo trabajo. √Čl me sugiri√≥ que si era un perfil, fuera de una personalidad que representara un poco el esp√≠ritu de La Habana, pero que no fuera en la primera persona que se pensara cuando se hablara de La Habana. Pas√© un tiempo pensando, preguntando, hasta que una compa√Īera del Grupo de Comunicaci√≥n, Aline Marie Rodr√≠guez, me sugiri√≥ a Natalia Bol√≠var. Entre m√°s informaci√≥n busqu√© de Natalia m√°s me enamor√© de ese personaje, le hice una entrevista de dos horas y algo y me qued√© encantada con ella, yo sent√≠a la responsabilidad de escribir y narrar a la altura de una vida tan interesante, llena de conflictos y peripecias, pero tambi√©n de sabidur√≠a, inteligencia, perseverancia, orgullo. Me agrad√≥ y me impact√≥ tanto que Dar√≠o Alejandro me dijo ‚Äúc√°lmate‚ÄĚ, porque cuando uno se enfrenta a un personaje que te impresiona tanto se puede incurrir en el error de en vez de escribir un perfil o una entrevista, escribir una oda en prosa, entonces eso tambi√©n fue el reto en este caso, mantener la admiraci√≥n y que no llegara a adular ni a construir un mensaje que nadie creyera ni apreciara.»

Su interés era narrar, pero este estilo, a su juicio, abunda más en la rama cultural que en cualquier otra. El espacio por excelencia para narrar en la prensa cubana, dice, es El Caimán Barbudo, y esta revista se especializa en temas culturales. Eso, unido a la casualidad de que en cada práctica laboral fuera a parar a las redacciones culturales, hicieron que ella empezara a escribir de cultura.

‚ÄúUn trabajo con estilo de periodismo narrativo quiz√°s en otro tema lo vean mal porque va en contra de la objetividad, pero dentro del periodismo cultural se ve muy bien. Yo creo que esas son alianzas que est√°n formadas y que se pueden seguir entrelazando para que ganen unos y otros‚ÄĚ.

A√ļn est√° empezando, pero hay cosas que ya parece haber aprendido: a no quedarse con la primera impresi√≥n, sino ir m√°s all√°; y sobre todo, a no ver solamente el arte sino al artista, no solo ver lo que esa persona crea sino el ser humano que est√° creando esa obra.

  • ¬ŅTu objetivo final es ser escritora?

«Eso es una aspiraci√≥n, ahora mismo estoy en el centro de formaci√≥n Onelio Jorge Cardoso, pero est√° claro que no todo el que pasa por el centro consigue ser escritor, entonces por eso mantengo las expectativas como al m√≠nimo, leo mucho, escribo, pero ya de ah√≠ a llegar a publicar hay una distancia considerable.»

Dailene Dovale. Foto: Cristian Su√°rez Castro
  • Si lo hicieras, ¬Ņser√≠a escribiendo ficci√≥n?

«Me gustar√≠a los dos, me gusta leer y escribir ficci√≥n, pero tambi√©n adoro leer y escribir periodismo narrativo».

Lee mucho, escribe, pero también imparte clases en las mismas aulas de las que acaba de salir. Es profesora de Periodismo hipermedia y trabaja en el Equipo de Comunicación Institucional de la Facultad de Comunicación.

  • Si te gusta escribir, ¬Ņpor qu√© quedarte como profesora en la Facultad?

«A m√≠ la facultad siempre me ha parecido un espacio de aprendizaje para aprovechar en todo momento, desde el proceso de las investigaciones, hasta la profundidad de dar clases. Cada clase que uno brinda es un tema del cual se tiene que documentar, tiene que analizar las experiencias nacionales e internacionales. Si te interesa tambi√©n hacer periodismo, vas aprendiendo de la teor√≠a y vas ejerciendo la pr√°ctica, que es lo ideal.»

Prefiere ambas, dice, tal vez para evadir compromisos. «Adoro hacer periodismo ‚Äďbueno, mis primeras incursiones period√≠sticas, porque a√ļn estoy empezando‚Äď y al mismo tiempo ir aprendiendo de los grandes profesores que hay en la facultad.»

  • Ganaste un premio importante y tambi√©n estaban los talleres, ¬Ņqu√© te llevas adem√°s del reconocimiento?

«Me llevo el encuentro entre j√≥venes talentosos de toda Cuba, de los cuales aprend√≠, con sus observaciones, sus apuntes, el debate. Me llevo el espacio de reflexi√≥n, sobre todo por ser tan joven y no tener tanta experiencia pr√°ctica en periodismo. Me llevo las vivencias de otras personas sobre todo como Reinaldo Cede√Īo, Jos√© Luis Estrada, todos esos profesionales ya reconocidos de la prensa que compartieron sus experiencias. Tambi√©n el ambiente agradable que se form√≥ entre todos, el esp√≠ritu de camarader√≠a, de conocer nuevas personas, intercambiar n√ļmeros, no solo es espacio de taller como de aprendizaje y de conocimiento, que fue as√≠, sino m√°s all√° de eso los lazos que se pueden establecer y las alianzas que saldr√°n luego a partir de esos contactos.»

Cuando uno gana un premio tan joven, pueden suceder varias cosas: que te sirva de impulso para seguir haci√©ndolo bien; o pensar que ya todo est√° hecho, y llegar a ‚Äúcreerse cosas‚ÄĚ. «No creo que el riesgo sea tanto de creerse superior por un premio, porque al final eso te eval√ļa, te distingue, pero en cierta medida. No va m√°s all√° de reconocer que entre las obras concursantes y a juicio del jurado este fue el mejor trabajo. El premio es un reconocimiento en el camino para que uno sienta que su incursi√≥n en el periodismo cultural dio frutos. Es un incentivo, una distinci√≥n a un trabajo logrado, pero nunca va a ser una categor√≠a infinita ni ya lo has conseguido todo dentro del periodismo.»

  • ¬ŅTe presentar√°s de nuevo?

‚ÄúClaro, si hay alg√ļn trabajo que me enorgullezca, que me complazca‚ÄĚ.

Cuando 2020 parece despuntar como uno de los peores a√Īos del siglo, Dailene podr√° recordarlo con felicidad cuando mire atr√°s en el futuro. Por un lado, el ‚ÄúVillena‚ÄĚ, y por otro la complacencia de cursar uno de los talleres literarios m√°s prestigiosos del pa√≠s, el del Centro Onelio Jorge Cardoso.

Ella dice ser consciente de que su habilidad m√°s desarrollada es la escritura y pretende seguir perfeccion√°ndola. Espera, alg√ļn d√≠a, a√Īadir a su cat√°logo t√≠tulos de cuentos, novelas, poemarios. ‚ÄúEse es el sue√Īo‚ÄĚ. Pero no est√° ajena a la realidad, quiere incorporar otras habilidades, otras narrativas que imponen tendencia en los tiempos que corren, y no solo lo dice, tambi√©n lo aplica. As√≠ lo constatar√° quien haya escuchado sus podcasts narrativos en el diario Juventud Rebelde.

Esta conversación empezó un poco más tarde de lo previsto. Dailene estaba en una conferencia de prensa que después plasmaría en la revista Somos Jóvenes. Dice que hizo su mejor intento, que se esforzó por mantener un lenguaje informativo y sin muchos adornos. Ya me había dicho que no le gusta escribir diarismo, pero qué le vamos a hacer, es periodista.


La nación y los símbolos

En fecha tan temprana como el a√Īo 1805, Thomas Jefferson, tercer presidente de los Estados Unidos y uno de los Padres Fundadores de esta naci√≥n, ya hac√≠a referencia a la necesidad de ocupar militarmente Cuba, en caso de una guerra con Espa√Īa, como √ļnica forma de garantizar la seguridad de la Florida Occidental y la Louisiana.

Ya fuera de la presidencia y en carta a su sucesor y amigo James Madison, volv√≠a a insistir sobre la idea de Cuba y agregaba un elemento: la posibilidad de defender la isla sin una marina de guerra, algo de lo que la Uni√≥n carec√≠a en ese momento y que resultaba vital frente a poderes como Inglaterra y Francia, interesados en hacerse con el bot√≠n colonial americano que se le escurr√≠a a Espa√Īa entre los dedos.

Pintura de Maykel Herrera

Cuba sería entonces para Jefferson el nec plus ultra de sus aspiraciones territoriales en esa dirección. El límite extremo fijado en el este por las capacidades de la joven nación a principios del siglo XIX.

La expansi√≥n al oeste y el consecuente desarrollo industrial determinaron que, para finales del siglo XIX, ya Estados Unidos estuviese en condiciones de arrebatarle a Espa√Īa por la v√≠a militar el fruto que, mediante amenazas, sobornos y h√°biles maniobras diplom√°ticas, hab√≠an contribuido a conservar en las manos m√°s d√©biles. Exhausta, desangrada y sin recursos para sostener un frente en el Caribe y otro en el Pac√≠fico, Espa√Īa acab√≥ cediendo sus √ļltimas posesiones coloniales: Cuba, Puerto Rico, Filipinas e Islas Guam.

Comenzaba entonces una nueva etapa en la expansión del imperialismo norteamericano, en la cual la ocupación militar violenta se va a alternar con la penetración del capital norteamericano y su entrelazamiento con las arterias vitales de cada nación.

Esta expansión de los Estados Unidos incluyó también un firme proceso de influencia ideológica cuyas armas y estrategias se fueron afinando a lo largo de todo el siglo XIX y encontraron su forma más acabada en las industrias culturales del siglo XX.

Este proceso estuvo encaminado a favorecer y determinar el surgimiento de tendencias anexionistas o pronorteamericanas en las regiones o pueblos que progresivamente fueron cayendo bajo su esfera de influencia.

En el caso de Cuba el anexionismo tuvo un despuntar temprano. Ramiro Guerra en su importante obra La expansión territorial de los Estados Unidos (Ciencias Sociales, 2008), de donde se han tomado muchos de los datos que anteceden, apunta como elemento fundamental de este anexionismo temprano la circunstancia social y política creada en Cuba a raíz de la revolución en Haití y el consiguiente aumento de la importanción de mano de obra esclava para aumentar la producción azucarera y ocupar así el lugar de la excolonia francesa en el mercado mundial.

El conflicto entre cubanos liberales y hacendados negreros en torno a la esclavitud llev√≥ a que estos √ļltimos desarrollaran la teor√≠a del ‚Äúequilibrio de las dos razas‚ÄĚ. En esencia esta teor√≠a planteaba que mientras hubiera mayor√≠a de negros en la isla, los criollos tendr√≠an buen cuidado de insurrecionarse por temor a una rebeli√≥n de esclavos. Ramiro apunta:

pintura de maykel herrera

¬ęDe este nuevo dilema, principalmente, surgi√≥ el movimiento anexionista. Si exist√≠an peligros para la independencia, al menos la libertad, la seguridad interior y la paz pod√≠an alcanzarse con la anexi√≥n a los Estados Unidos. Esta soluci√≥n pose√≠a una doble ventaja: satisfac√≠a a los hacendados ‚Äēque empezaban a temer la abolici√≥n de la esclavitud, bajo la presi√≥n de Inglaterra‚Äē y a los esclavistas de los Estados del sur de la Uni√≥n norteamericana. Sin embargo, plante√≥ otra contradicci√≥n de trascendencia. La anexi√≥n, a la larga, acarrear√≠a la destrucci√≥n de la incipiente nacionalidad cubana.¬Ľ

Las d√©cadas del 40 y el 50 del siglo XIX en Cuba fueron de gran vitalidad para el movimiento anexionista, el cual, a causa de su inicial vinculaci√≥n con el esclavismo, comenz√≥ a languidecer luego de la derrota de los estados sure√Īos en la Guerra de Secesi√≥n norteamericana.

El independentismo ocupó su lugar y escribió con sangre y heroísmo algunas de las páginas más hermosas de la Historia cubana. En esta gran gesta independentista del siglo XIX cuajaron definitivamente las esencias identitarias que durante cuatro siglos se habían cocinado a fuego lento en la isla de Cuba. En 1868 se fracturó definitivamente lo cubano y lo peninsular. La paz del Zanjón fue una precaria sutura destinada a no durar.

En ese convulso proceso que llega hasta la ocupación norteamericana en 1898, se definieron los grandes símbolos de la nación, símbolos independentistas: la bandera, el escudo, el himno, los próceres con José Martí a la cabeza. Podrá alegarse que la bandera fue enarbolada por primera vez por el anexionista Narciso López, pero desde que los mambises la hicieron suya, desde que ondeó por primera vez en un campamento de la Cuba libre, fue símbolo de una nación soberana, dispuesta a pagar con sangre el precio de esa soberanía.

El proyecto anexionista se vigoriz√≥ en la Rep√ļblica neocolonial, adapt√°ndose desde luego a la nueva forma de dominaci√≥n. El servilismo pol√≠tico, econ√≥mico y cultural encontr√≥ su digna contraparte en los herederos del esp√≠ritu independentista decimon√≥nico. El proyecto de independencia nacional adquiri√≥ en la manos de Mella, de Villena, de Guiteras, de Pablo de la Torriente, un marcado car√°cter antimperialista que no hab√≠a tenido, con la excepci√≥n premonitoria de Mart√≠ y algunos pocos, en el siglo anterior. ¬†

Ya desde esa etapa se fue configurando la lucha en torno a los símbolos fundamentales de la nación, lucha que, con variantes, llega hasta hoy. La postura que se asuma ante estos habla, en esencia, del proyecto de nación que se suscribe. Así, al Martí revolucionario y vivo de Mella y Villena se opuso el Martí formal asumido por las administraciones de turno o el Martí mancillado por los marines yanquis y sus testaferros locales.

Los recientes ataques contra bustos martianos, contra la bandera, las mofas permanentes que desde las redes sociales se articulan contra símbolos y figuras que son vitales para la nación, forman parte de la misma agenda anexionista que, con variaciones de un siglo a otro, sigue estando al servicio de los mismos intereses. Socavar las bases ideológicas, sustituir un universo de representaciones por otro, ir desplazando el horizonte cultural hacia formas en apariencia inocuas pero tras las cuales se esconde y reproduce la lógica de dominación del capital, son premisas claves para desmontar cualquier proyecto nacional.

Es fundamental esclarecer las esencias detrás cada una de estas provocaciones y ataques, desde los más burdos hasta los más elaborados, pero es vital también aprender a manejarlos. Cada error de apreciación, en épocas de internet y redes sociales, se paga con la magnificación de un individuo cuya relevancia como artista no pasa del escándalo. Convertimos en referentes y centro de debate a quienes no pueden ni deben serlo, por carecer de méritos suficientes.

En el plano de batalla ideológico y cultural, que es hoy uno de los más importantes, se impone defender con inteligencia nuestras verdades, ripostar adecuadamente los ataques y ser capaces de colocar nosotros la propia agenda a debatir.