Villena


Forodebate: Tocar la cultura en tiempos de pandemia

La Asociaci贸n Hermanos Sa铆z los invita a participar en el forodebate Tocar la cultura en tiempos de pandemia聽el pr贸ximo 16 de junio a las 10:00 A.M, que tendr谩 como invitados al escritor, periodista y cr铆tico Pedro de la Hoz, vicepresidente de la UNEAC; al periodista y jefe de la secci贸n cultural de Juventud Rebelde Jos茅 Luis Estrada; a Yanetsy Le贸n Gonz谩lez, reportera del peri贸dico Adelante, de Camag眉ey, coordinadora del Coloquio Nacional sobre Periodismo Cultural en Cuba y M谩ster en Cultura Latinoamericana; y a Gloria Kreiman, periodista cultural, coordinadora de Comunicaci贸n Digital de Gobierno de C贸rdoba en agencia de publicidad JPG Grupo de Comunicaci贸n y miembro de la comisi贸n directiva del Cineclub Municipal Hugo del Carril.

隆Esperamos sus preguntas y opiniones!

 


Sobra farandulismo y falta an谩lisis

Por Pedro de la Hoz*

Una crisis sanitaria como la que estamos viviendo es tambi茅n, ya se sabe, una crisis econ贸mica, social y cultural. La vida cultural en Cuba y el mundo se ha alterado. 驴Alternativas? Han surgido. Si no puedes ir a un concierto, lo recibes en casa. Si no puedes ir a un museo, lo visitas desde casa. Si no puedes ir a un teatro, el teatro lo tienes en casa. Unas opciones son libres de pago, otras no. Unas cuantas plataformas digitales cobran. Unos cuantos servicios de streaming se hallan fuera del alcance si no cuentas con una tarjeta de cr茅dito.

Por otra parte, muchos artistas se han sentido estimulados a crear y compartir lo que tienen. Aplausos. Aunque sucede que no todo lo que crean y comparten por s铆 mismo vale. Sin ir muy lejos, entre nosotros he escuchado canciones loables y execrables, a poetas y poetacos. No bastan buenas intenciones. La creaci贸n y la difusi贸n de la creaci贸n exigen rigor. El periodismo cultural en Cuba tambi茅n exige rigor y no siempre ha sabido cribar entre lo esencial y lo accesorio, entre el grano y la paja. Sobra farandulerismo y falta an谩lisis.

*Escritor, cr铆tico de arte y periodista, Vicepresidente de la Uni贸n de Escritores y Artistas de Cuba

Premio Nacional de Periodismo Cultural Jos茅 Mart铆

Poseedor de la Distinci贸n Por la Cultura Nacional y fundador del suplemento Huella

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驴Por d贸nde andamos?

Por Jos茅 Luis Estrada Betancourt*

El mundo cambi贸, ya no es el mismo. La COVID-19 nos ha obligado a reinventarnos, a buscar alterativas. Tambi茅n a que no seamos tan arrogantes, enfermos de poder, tan explotadores sin piedad del planeta. Por estos d铆as nos vemos m谩s solidarios, m谩s dispuestos a cooperar, a propiciar la uni贸n.

Los efectos de la pandemia y sus repercusiones sanitarias, humanas y econ贸micas, ha sido enormes. Y no obstante, desde el inicio de la pandemia, no ha habido un d铆a en que no haya habido un concierto, una pintura, una representaci贸n teatral, un libro que nos invita a leer… Pero a veces pareciera que buena parte del periodismo cultural que se realiza bajo estas complejas circunstancias, no se ha enterado de por d贸nde andamos. Sigue aferrada, por ejemplo, a las notas informativas que poco aportan, que se quedan en el lead, como si no existieran otros g茅neros. Las entrevistas son apenas frases entrecomilladas que no permiten llegar al protagonista, descubrirlo, saber c贸mo piensa, c贸mo vive, c贸mo crea; sentir su respiraci贸n.

Este es un momento que se hubiera prestado perfectamente para darle un buen impulso el periodismo hipermedia, para explotar al m谩ximo sus posibilidades, para establecer nuevas rutinas productivas. Para internar parecernos m谩s a esos intelectuales y artistas, a sus procesos creativos, que constituyen nuestra raz贸n de ser.

Que poco a poco la sociedad cubana se haya ido informatizando ha posibilitado que nuestros creadores no se hayan dejado dominar por la inactividad, por la angustia. Hace unos d铆as, Ulises Rodr铆guez Febles, el destacado dramaturgo, investigador y guionista matancero, nos llamaba la atenci贸n: 芦si revisamos la labor de los m煤sicos cubanos en tiempo de pandemia, encontraremos en las p谩ginas digitales la creaci贸n inquieta de quienes no cesan en la reclusi贸n, sino que se han reactivado ante la pausa. (…) Creo que si algo positivo ha tenido la etapa pand茅mica, es el espacio de reflexi贸n, la activaci贸n creativa, la lucha psicol贸gica y est茅tica de nuestros artistas, utilizando los c贸digos y lenguajes del audiovisual, algunos con mayor eficacia que otros; pero siempre en lucha contra el silencio y la inercia禄. Al periodismo cultural cubano le toca jerarquizar y acompa帽ar mucho m谩s esos y otros tantos procesos que han ayudado a salvarnos.

 

*Periodista, cr铆tico de arte, editor. Jefe de la Redacci贸n Cultural del Peri贸dico Juventud Rebelde

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Memoria de nuestro tiempo

Por Yanetsy Le贸n Gonz谩lez*

Parec铆a que tendr铆amos un a帽o sin desdichas, a pesar del signo de a帽o bisiesto. En marzo varios j贸venes recib铆amos las buenas energ铆as del segundo Taller de Periodismo Cultural Rub茅n Mart铆nez Villena. Est谩bamos en La Habana, entusiasmados con el programa del evento, cuando se diagnostic贸 el primer caso positivo a la COVID-19 en Cuba.

Generar contenidos desde la casa no ha sido un reto dif铆cil, gracias a la creatividad y a la astucia de los artistas, actores de una zona de la cultura que sigue siendo la mayor privilegiada por el periodismo cultural. Claro, la vida online ha condicionado la jerarqu铆a de la agenda medi谩tica, y por ende, la desventaja para quienes no asoman como quisieran en el ecosistema digital. Eso agudiza el problema contempor谩neo de valer seg煤n la hiperconectividad.

Pero m谩s all谩 del hecho art铆stico, la pandemia ha subvertido en nuestras narices asuntos que no hemos abordado lo suficiente como la fragilidad como individuos en las sociedades telem谩ticas. Si antes se帽al谩bamos como desarraigo afectivo la b煤squeda por la web del contacto humano, ahora esa relaci贸n adquiere otros matices.

Un planteamiento reiterado en las ediciones del Coloquio Nacional sobre Periodismo Cultural ha sido el ejercicio de la cr铆tica. En pleno aislamiento social pudiera enfocarse en la programaci贸n televisiva y en las llamadas ofertas de las redes sociales. He ah铆 otro terreno por aprovechar pues circulan im谩genes falsas y superficiales que refuerzan la llamada era del vac铆o.

La urgencia de ahondar en los procesos de significaci贸n de la realidad sigue siendo un cometido del periodista cultural, reafirma la importancia de la formaci贸n y de la investigaci贸n. En ese sentido, me alienta mucho este espacio de discusi贸n impulsado por la Asociaci贸n Hermanos Sa铆z y la Uni贸n de Periodistas de Cuba para no perder las coordenadas de la br煤jula profesional.

Olvid茅 contar que de La Habana regres茅 a mi casa muerta de miedo el s谩bado 14 de marzo, D铆a de la Prensa Cubana. Recuerdo como ayer el lunes inmediato cuando la directora de mi peri贸dico nos cit贸 para las precisiones de la nueva etapa. Hoy se cumplen tres meses que no veo la redacci贸n del Adelante, pero no he dejado de salir en el impreso ni de alimentar su versi贸n digital porque desde entonces teletrabajo. El periodismo sigue siendo para m铆 una clave de felicidad y un puente para ser memoria cultural de nuestro tiempo.

*Periodista en el peri贸dico Adelante, de Camag眉ey. Coordinadora del Coloquio Nacional sobre Periodismo Cultural. M谩ster en Cultura Latinoamericana.


Dificultad y aprendizaje

Las particularidades en la cultura y su comunicaci贸n durante la pandemia de Coronavirus en C贸rdoba, Argentina.

Por Gloria Kreiman*

La pandemia de Coronavirus ha afectado todos los aspectos de nuestras vidas en casi todos los lugares del mundo, incluyendo inevitablemente a la cultura, su producci贸n, su consumo y su comunicaci贸n.

C贸rdoba, la segunda ciudad m谩s grande de Argentina, no es una excepci贸n en esto y sus expresiones culturales (que son muchas, variadas y muy valiosas) se han visto profundamente perjudicadas de diferentes maneras: desde el 19 de marzo estamos en aislamiento social obligatorio, con algunas actividades ya flexibilizadas, pero todav铆a con nuestros cines, teatros, museos y espacios art铆sticos cerrados.

Trabajo vinculada a la comunicaci贸n de la cultura en tres espacios diferentes de mi ciudad y quiero compartir algunas de las experiencias que se han despertado a partir de esta nueva realidad.

Mi principal ocupaci贸n es la coordinaci贸n de la comunicaci贸n digital del Gobierno de la Provincia de C贸rdoba, desde una agencia de publicidad. La pandemia, por supuesto, ha atravesado la estructura estatal en todos sus niveles, incluyendo a la cultura que en cualquier contexto es importante y trascendental pero en este lo es a煤n m谩s: es uno de los sectores m谩s perjudicados y a la vez m谩s necesarios para mitigar, con entretenimiento y contenidos de calidad, los efectos psicol贸gicos y emocionales del encierro y la incertidumbre.

Con este foco, el 谩rea de Cultura del Gobierno de C贸rdoba cre贸 una serie de propuestas virtuales alternativas para ver desde casa durante el aislamiento: recitales, obras de teatro, lecturas, conferencias y charlas, recorridos de museos. Esto plantea dos grandes desaf铆os para nuestro trabajo de comunicaci贸n:

Por un lado, la virtualidad no resulta tan atractiva como disfrutar de estas cosas en persona, por lo que estamos multiplicando los esfuerzos por comunicarlas a trav茅s de contenidos creativos, impactantes, atractivos, claros, precisos y bien dirigidos a cada p煤blico.

Por otro lado, una cuesti贸n pr谩ctica: estamos, por primera vez, trabajando a distancia, cada uno desde su casa. Somos un equipo grande de dise帽adores gr谩ficos, editores audiovisuales, programadores, productores, redactores, creativos, analistas pol铆ticos, analistas digitales, planificadores de medios y pautas, directores de arte, coordinadoras.

Discutir, definir, coordinar, producir contenidos, chequearlos, aprobarlos, sin compartir el espacio f铆sico, comunic谩ndonos virtualmente, nos obliga a tener m谩s paciencia, m谩s flexibilidad horaria, m谩s atenci贸n, m谩s y m谩s activos grupos de WhatsApp. Pero tambi茅n nos ha llevado a reforzar nuestra solidaridad laboral y personal, nuestra empat铆a y nuestra predisposici贸n al buen humor.

En segundo lugar, trabajo en el Cineclub Municipal Hugo del Carril. Fui responsable de Comunicaci贸n y Relaciones Institucionales durante varios a帽os y hoy soy miembro de su comisi贸n directiva.

Abierto en el a帽o 2001, el Cineclub ofrece desde ese entonces programaci贸n de cine de calidad y alternativa a la comercial, cursos y talleres y una biblioteca/videoteca muy completa.

Funciona de manera mixta: es un espacio perteneciente a la municipalidad de la ciudad de C贸rdoba, pero es sostenido casi en su totalidad de manera independiente, por el trabajo de su Asociaci贸n de Amigos.

Al estar sin actividades, no hay recaudaci贸n alguna; por lo que est谩 en peligro el sostenimiento del espacio, los sueldos de los trabajadores, el mantenimiento de los equipos y el edificio.

Para tratar de evitar que el espacio se cierre, pusimos en marcha la modalidad virtual de los cursos y talleres y lanzamos un bono anticipado con el cual la gente compra un 鈥減aquete鈥 de entradas de cine, descuentos para los cursos y acceso a la biblioteca/videoteca, y puede usarlo a partir del momento que quiera, cuando reabra el Cineclub.

Por supuesto que para todo esto, la comunicaci贸n es fundamental y un gran desaf铆o considerando el contexto: las redes sociales son el principal soporte de difusi贸n (por su bajo costo y porque resultan efectivas), hay mucho p煤blico en las redes ya que la gente est谩 en general con m谩s tiempo libre y en sus casas; pero a la vez hay m谩s invisibilidad, porque la virtualidad obligada hace que haya m谩s publicaciones.

La ventaja es que el Cineclub es un lugar muy querido por los cordobeses, muy valorado por los cin茅filos y uno de los espacios culturales con m谩s trayectoria en la provincia, por lo que la respuesta de los p煤blicos en general y la prensa cultural ha sido buena y afectuosa. Sin dudas que tambi茅n en esto la comunicaci贸n ha sido fundamental: el trabajo de identidad y visibilizaci贸n que realiza el Cineclub desde sus inicios muestra sus frutos.

Finalmente, hago colaboraciones period铆sticas para una de las radios de la Universidad Nacional de C贸rdoba y para algunos medios gr谩ficos locales. Principalmente, recomiendo y comento pel铆culas y series. En este contexto en el que no se puede ir al cine, no he tenido m谩s opci贸n que enfocarme en los contenidos que ofrecen las plataformas pagas (como Netflix) y, si bien tienen algunas propuestas interesantes, el contenido novedoso y de calidad es limitado, lo cual ha dificultado mi trabajo.

Pero al mismo tiempo, con el aislamiento, se han abierto nuevos canales, se han liberado algunos contenidos art铆sticos a los que antes era m谩s dif铆cil o imposible acceder y se generan eventos con alcance global. Es el caso, por ejemplo, del festival de cine online We Are One, iniciativa del festival de Tribeca y del que participaron m谩s de 20 festivales prestigiosos de todo el mundo: Berl铆n, Locarno, Londres, Rotterdam, Cannes, Nueva York, San Sebasti谩n, Toronto y Venecia, entre otros. Cosas como esta dan a los p煤blicos y a los periodistas alternativas novedosas.

El punto en com煤n que encuentro en cada una de estas labores en cuanto a las particularidades que implica en ellas la pandemia y el aislamiento social es que, como en cualquier crisis, hay obst谩culos y problemas pero tambi茅n hay aprendizajes y desaf铆os.

La cultura y la comunicaci贸n son siempre tareas complejas, a煤n m谩s en tiempos de dificultades sanitarias, econ贸micas y sociales. Esto es una responsabilidad que implica esfuerzos pero que tambi茅n nos est谩 dando crecimiento y alegr铆as profesionales y humanas.

Adem谩s, la satisfacci贸n por el trabajo bien hecho es, en momentos como este, tambi茅n mayor porque nuestra labor cobra m谩s importancia.

Licenciada en Comunicaci贸n Social.

Diplomada en Pol铆ticas Culturales para el Desarrollo Local.

Coordinadora de Comunicaci贸n Digital de Gobierno de C贸rdoba en agencia de publicidad JPG Grupo de Comunicaci贸n.

Miembro de la comisi贸n directiva del Cineclub Municipal Hugo del Carril.

Periodista cultural.


Gianny Lopez Brito: «El periodismo es una profesi贸n que se lleva en el alma»

Creo que seis o siete a帽os atr谩s fui por primera vez a Tunas Vision. 聽Integr茅 un jurado del festival provincial de la TV. Se me acerc贸 un muchacho con nada de Apolo y una voz lejana al tono de Manolo Ortega. El quer铆a que le aconsejara c贸mo hacer un mejor periodismo. Le habl茅 de modular mejor la voz y a su jefa le suger铆 que no lo sacara en c谩mara.

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Narrar, ante todo, narrar

Ella estaba sentada al fondo de la sala, expectante, como los dem谩s, cuando de la voz de Magda Resik eman贸 su nombre. Desde que la presidenta del jurado comenzara a enumerar las razones que le hab铆an hecho merecer el premio, en su rostro se hab铆a dibujado una sonrisa que no se ir铆a en toda la tarde.

Quer铆a ser escritora y cuando pregunt贸 d贸nde podr铆a estudiar, en su casa le dijeron que la carrera para eso era Periodismo. Entonces se lanz贸 a ello, y luego de un par de a帽os en su natal Holgu铆n, emprendi贸 el tan recurrido viaje a La Habana.

Con menos de un a帽o de graduada, Dailene Dovale se ganaba el Premio Nacional de Periodismo Cultural Rub茅n Mart铆nez Villena, que otorga Asociaci贸n Hermanos Sa铆z, con perfil de Natalia Bol铆var publicado en la revista El Caim谩n Bardudo.

«No entiendo por qu茅 ahora me hacen tantas entrevistas鈥. Se asombra de la repercusi贸n del premio y la preponderancia que le dan los medios. A juzgar por las reiteradas solicitudes de entrevistas luego de acu帽arlo con su nombre, es m谩s importante de lo que ella misma cre铆a. No se siente del todo c贸moda estando al otro lado, suele sucedernos a muchos, y m谩s cuando se es joven y la experiencia es corta.»

Lleva ya un tiempo colaborando con El Caim谩n鈥, desde su 茅poca de estudiante. «Ah铆 ya existe tradici贸n de participar en este premio, que al final es uno de los m谩s importantes en la tem谩tica cultural, en la que se especializa El Caim谩n鈥. Por eso cuando Dar铆o Alejandro Escobar le sugiri贸 participar ella no demor贸 en escoger los trabajos que enviar铆a, 鈥渃on la esperanza de tener alguna oportunidad, si no ganar, aprender de esa experiencia.»

  • Me has dicho que prefieres el periodismo narrativo鈥

«S铆, desde peque帽a so帽茅 con ser escritora. Quiz谩s como me gusta mucho leer, tanto narrativa como poes铆a, eso influye en que mi estilo sea m谩s narrativo, sobre todo por la incidencia de profesores como Rafael Grillo.»

Sin reparo alguno me dice que no se siente c贸moda escribiendo notas informativas, un g茅nero que respeta mucho, eso s铆, pero que asegura, no es para ella. 鈥淎dmiro a las personas que lo escriben con facilidad y en menos de media hora casi, pero en mi caso me siento m谩s c贸moda en g茅neros como el perfil, cr贸nicas, reportajes, un poco el comentario, donde se pueda 鈥渘arrar, narrar en el sentido amplio, no solo escrito鈥.

El nombre de Rafael Grillo, profesor y editor de El Caim谩n鈥, no escapa a las conversaciones con ella si de periodismo se trata. 脡l le 鈥減as贸 la mano鈥 a sus primeros trabajos cuando ella aun cursaba cuarto a帽o de la carrera y debi贸 escribir un perfil para la asignatura de Periodismo Narrativo. En ese momento la 鈥渧铆ctima鈥 fue el pol茅mico escritor devenido director de televisi贸n Eduardo del Llano, autor de los tambi茅n pol茅micos cortos de Nicanor. Luego, con ganas de repetir la experiencia, toc贸 la puerta de Natalia Bol铆var.

  • 驴Por qu茅 Natalia?

«Natalia Bol铆var es una mujer excepcional. Ya hab铆a publicado un perfil de Eduardo del Llano y ten铆a ganas de publicar otro en El Caim谩n, que es como mi medio de prensa favorito. Me encontr茅 de casualidad con Rafael Grillo y le dije que cu谩ndo har铆amos el pr贸ximo trabajo. 脡l me sugiri贸 que si era un perfil, fuera de una personalidad que representara un poco el esp铆ritu de La Habana, pero que no fuera en la primera persona que se pensara cuando se hablara de La Habana. Pas茅 un tiempo pensando, preguntando, hasta que una compa帽era del Grupo de Comunicaci贸n, Aline Marie Rodr铆guez, me sugiri贸 a Natalia Bol铆var. Entre m谩s informaci贸n busqu茅 de Natalia m谩s me enamor茅 de ese personaje, le hice una entrevista de dos horas y algo y me qued茅 encantada con ella, yo sent铆a la responsabilidad de escribir y narrar a la altura de una vida tan interesante, llena de conflictos y peripecias, pero tambi茅n de sabidur铆a, inteligencia, perseverancia, orgullo. Me agrad贸 y me impact贸 tanto que Dar铆o Alejandro me dijo 鈥渃谩lmate鈥, porque cuando uno se enfrenta a un personaje que te impresiona tanto se puede incurrir en el error de en vez de escribir un perfil o una entrevista, escribir una oda en prosa, entonces eso tambi茅n fue el reto en este caso, mantener la admiraci贸n y que no llegara a adular ni a construir un mensaje que nadie creyera ni apreciara.»

Su inter茅s era narrar, pero este estilo, a su juicio, abunda m谩s en la rama cultural que en cualquier otra. El espacio por excelencia para narrar en la prensa cubana, dice, es El Caim谩n Barbudo, y esta revista se especializa en temas culturales. Eso, unido a la casualidad de que en cada pr谩ctica laboral fuera a parar a las redacciones culturales, hicieron que ella empezara a escribir de cultura.

鈥淯n trabajo con estilo de periodismo narrativo quiz谩s en otro tema lo vean mal porque va en contra de la objetividad, pero dentro del periodismo cultural se ve muy bien. Yo creo que esas son alianzas que est谩n formadas y que se pueden seguir entrelazando para que ganen unos y otros鈥.

A煤n est谩 empezando, pero hay cosas que ya parece haber aprendido: a no quedarse con la primera impresi贸n, sino ir m谩s all谩; y sobre todo, a no ver solamente el arte sino al artista, no solo ver lo que esa persona crea sino el ser humano que est谩 creando esa obra.

  • 驴Tu objetivo final es ser escritora?

«Eso es una aspiraci贸n, ahora mismo estoy en el centro de formaci贸n Onelio Jorge Cardoso, pero est谩 claro que no todo el que pasa por el centro consigue ser escritor, entonces por eso mantengo las expectativas como al m铆nimo, leo mucho, escribo, pero ya de ah铆 a llegar a publicar hay una distancia considerable.»

Dailene Dovale. Foto: Cristian Su谩rez Castro
  • Si lo hicieras, 驴ser铆a escribiendo ficci贸n?

«Me gustar铆a los dos, me gusta leer y escribir ficci贸n, pero tambi茅n adoro leer y escribir periodismo narrativo».

Lee mucho, escribe, pero tambi茅n imparte clases en las mismas aulas de las que acaba de salir. Es profesora de Periodismo hipermedia y trabaja en el Equipo de Comunicaci贸n Institucional de la Facultad de Comunicaci贸n.

  • Si te gusta escribir, 驴por qu茅 quedarte como profesora en la Facultad?

«A m铆 la facultad siempre me ha parecido un espacio de aprendizaje para aprovechar en todo momento, desde el proceso de las investigaciones, hasta la profundidad de dar clases. Cada clase que uno brinda es un tema del cual se tiene que documentar, tiene que analizar las experiencias nacionales e internacionales. Si te interesa tambi茅n hacer periodismo, vas aprendiendo de la teor铆a y vas ejerciendo la pr谩ctica, que es lo ideal.»

Prefiere ambas, dice, tal vez para evadir compromisos. «Adoro hacer periodismo 鈥揵ueno, mis primeras incursiones period铆sticas, porque a煤n estoy empezando鈥 y al mismo tiempo ir aprendiendo de los grandes profesores que hay en la facultad.»

  • Ganaste un premio importante y tambi茅n estaban los talleres, 驴qu茅 te llevas adem谩s del reconocimiento?

«Me llevo el encuentro entre j贸venes talentosos de toda Cuba, de los cuales aprend铆, con sus observaciones, sus apuntes, el debate. Me llevo el espacio de reflexi贸n, sobre todo por ser tan joven y no tener tanta experiencia pr谩ctica en periodismo. Me llevo las vivencias de otras personas sobre todo como Reinaldo Cede帽o, Jos茅 Luis Estrada, todos esos profesionales ya reconocidos de la prensa que compartieron sus experiencias. Tambi茅n el ambiente agradable que se form贸 entre todos, el esp铆ritu de camarader铆a, de conocer nuevas personas, intercambiar n煤meros, no solo es espacio de taller como de aprendizaje y de conocimiento, que fue as铆, sino m谩s all谩 de eso los lazos que se pueden establecer y las alianzas que saldr谩n luego a partir de esos contactos.»

Cuando uno gana un premio tan joven, pueden suceder varias cosas: que te sirva de impulso para seguir haci茅ndolo bien; o pensar que ya todo est谩 hecho, y llegar a 鈥渃reerse cosas鈥. «No creo que el riesgo sea tanto de creerse superior por un premio, porque al final eso te eval煤a, te distingue, pero en cierta medida. No va m谩s all谩 de reconocer que entre las obras concursantes y a juicio del jurado este fue el mejor trabajo. El premio es un reconocimiento en el camino para que uno sienta que su incursi贸n en el periodismo cultural dio frutos. Es un incentivo, una distinci贸n a un trabajo logrado, pero nunca va a ser una categor铆a infinita ni ya lo has conseguido todo dentro del periodismo.»

  • 驴Te presentar谩s de nuevo?

鈥淐laro, si hay alg煤n trabajo que me enorgullezca, que me complazca鈥.

Cuando 2020 parece despuntar como uno de los peores a帽os del siglo, Dailene podr谩 recordarlo con felicidad cuando mire atr谩s en el futuro. Por un lado, el 鈥淰illena鈥, y por otro la complacencia de cursar uno de los talleres literarios m谩s prestigiosos del pa铆s, el del Centro Onelio Jorge Cardoso.

Ella dice ser consciente de que su habilidad m谩s desarrollada es la escritura y pretende seguir perfeccion谩ndola. Espera, alg煤n d铆a, a帽adir a su cat谩logo t铆tulos de cuentos, novelas, poemarios. 鈥淓se es el sue帽o鈥. Pero no est谩 ajena a la realidad, quiere incorporar otras habilidades, otras narrativas que imponen tendencia en los tiempos que corren, y no solo lo dice, tambi茅n lo aplica. As铆 lo constatar谩 quien haya escuchado sus podcasts narrativos en el diario Juventud Rebelde.

Esta conversaci贸n empez贸 un poco m谩s tarde de lo previsto. Dailene estaba en una conferencia de prensa que despu茅s plasmar铆a en la revista Somos J贸venes. Dice que hizo su mejor intento, que se esforz贸 por mantener un lenguaje informativo y sin muchos adornos. Ya me hab铆a dicho que no le gusta escribir diarismo, pero qu茅 le vamos a hacer, es periodista.


La naci贸n y los s铆mbolos

En fecha tan temprana como el a帽o 1805, Thomas Jefferson, tercer presidente de los Estados Unidos y uno de los Padres Fundadores de esta naci贸n, ya hac铆a referencia a la necesidad de ocupar militarmente Cuba, en caso de una guerra con Espa帽a, como 煤nica forma de garantizar la seguridad de la Florida Occidental y la Louisiana.

Ya fuera de la presidencia y en carta a su sucesor y amigo James Madison, volv铆a a insistir sobre la idea de Cuba y agregaba un elemento: la posibilidad de defender la isla sin una marina de guerra, algo de lo que la Uni贸n carec铆a en ese momento y que resultaba vital frente a poderes como Inglaterra y Francia, interesados en hacerse con el bot铆n colonial americano que se le escurr铆a a Espa帽a entre los dedos.

Pintura de Maykel Herrera

Cuba ser铆a entonces para Jefferson el nec plus ultra de sus aspiraciones territoriales en esa direcci贸n. El l铆mite extremo fijado en el este por las capacidades de la joven naci贸n a principios del siglo XIX.

La expansi贸n al oeste y el consecuente desarrollo industrial determinaron que, para finales del siglo XIX, ya Estados Unidos estuviese en condiciones de arrebatarle a Espa帽a por la v铆a militar el fruto que, mediante amenazas, sobornos y h谩biles maniobras diplom谩ticas, hab铆an contribuido a conservar en las manos m谩s d茅biles. Exhausta, desangrada y sin recursos para sostener un frente en el Caribe y otro en el Pac铆fico, Espa帽a acab贸 cediendo sus 煤ltimas posesiones coloniales: Cuba, Puerto Rico, Filipinas e Islas Guam.

Comenzaba entonces una nueva etapa en la expansi贸n del imperialismo norteamericano, en la cual la ocupaci贸n militar violenta se va a alternar con la penetraci贸n del capital norteamericano y su entrelazamiento con las arterias vitales de cada naci贸n.

Esta expansi贸n de los Estados Unidos incluy贸 tambi茅n un firme proceso de influencia ideol贸gica cuyas armas y estrategias se fueron afinando a lo largo de todo el siglo XIX y encontraron su forma m谩s acabada en las industrias culturales del siglo XX.

Este proceso estuvo encaminado a favorecer y determinar el surgimiento de tendencias anexionistas o pronorteamericanas en las regiones o pueblos que progresivamente fueron cayendo bajo su esfera de influencia.

En el caso de Cuba el anexionismo tuvo un despuntar temprano. Ramiro Guerra en su importante obra La expansi贸n territorial de los Estados Unidos (Ciencias Sociales, 2008), de donde se han tomado muchos de los datos que anteceden, apunta como elemento fundamental de este anexionismo temprano la circunstancia social y pol铆tica creada en Cuba a ra铆z de la revoluci贸n en Hait铆 y el consiguiente aumento de la importanci贸n de mano de obra esclava para aumentar la producci贸n azucarera y ocupar as铆 el lugar de la excolonia francesa en el mercado mundial.

El conflicto entre cubanos liberales y hacendados negreros en torno a la esclavitud llev贸 a que estos 煤ltimos desarrollaran la teor铆a del 鈥渆quilibrio de las dos razas鈥. En esencia esta teor铆a planteaba que mientras hubiera mayor铆a de negros en la isla, los criollos tendr铆an buen cuidado de insurrecionarse por temor a una rebeli贸n de esclavos. Ramiro apunta:

pintura de maykel herrera

芦De este nuevo dilema, principalmente, surgi贸 el movimiento anexionista. Si exist铆an peligros para la independencia, al menos la libertad, la seguridad interior y la paz pod铆an alcanzarse con la anexi贸n a los Estados Unidos. Esta soluci贸n pose铆a una doble ventaja: satisfac铆a a los hacendados 鈥晀ue empezaban a temer la abolici贸n de la esclavitud, bajo la presi贸n de Inglaterra鈥 y a los esclavistas de los Estados del sur de la Uni贸n norteamericana. Sin embargo, plante贸 otra contradicci贸n de trascendencia. La anexi贸n, a la larga, acarrear铆a la destrucci贸n de la incipiente nacionalidad cubana.禄

Las d茅cadas del 40 y el 50 del siglo XIX en Cuba fueron de gran vitalidad para el movimiento anexionista, el cual, a causa de su inicial vinculaci贸n con el esclavismo, comenz贸 a languidecer luego de la derrota de los estados sure帽os en la Guerra de Secesi贸n norteamericana.

El independentismo ocup贸 su lugar y escribi贸 con sangre y hero铆smo algunas de las p谩ginas m谩s hermosas de la Historia cubana. En esta gran gesta independentista del siglo XIX cuajaron definitivamente las esencias identitarias que durante cuatro siglos se hab铆an cocinado a fuego lento en la isla de Cuba. En 1868 se fractur贸 definitivamente lo cubano y lo peninsular. La paz del Zanj贸n fue una precaria sutura destinada a no durar.

En ese convulso proceso que llega hasta la ocupaci贸n norteamericana en 1898, se definieron los grandes s铆mbolos de la naci贸n, s铆mbolos independentistas: la bandera, el escudo, el himno, los pr贸ceres con Jos茅 Mart铆 a la cabeza. Podr谩 alegarse que la bandera fue enarbolada por primera vez por el anexionista Narciso L贸pez, pero desde que los mambises la hicieron suya, desde que onde贸 por primera vez en un campamento de la Cuba libre, fue s铆mbolo de una naci贸n soberana, dispuesta a pagar con sangre el precio de esa soberan铆a.

El proyecto anexionista se vigoriz贸 en la Rep煤blica neocolonial, adapt谩ndose desde luego a la nueva forma de dominaci贸n. El servilismo pol铆tico, econ贸mico y cultural encontr贸 su digna contraparte en los herederos del esp铆ritu independentista decimon贸nico. El proyecto de independencia nacional adquiri贸 en la manos de Mella, de Villena, de Guiteras, de Pablo de la Torriente, un marcado car谩cter antimperialista que no hab铆a tenido, con la excepci贸n premonitoria de Mart铆 y algunos pocos, en el siglo anterior. 聽

Ya desde esa etapa se fue configurando la lucha en torno a los s铆mbolos fundamentales de la naci贸n, lucha que, con variantes, llega hasta hoy. La postura que se asuma ante estos habla, en esencia, del proyecto de naci贸n que se suscribe. As铆, al Mart铆 revolucionario y vivo de Mella y Villena se opuso el Mart铆 formal asumido por las administraciones de turno o el Mart铆 mancillado por los marines yanquis y sus testaferros locales.

Los recientes ataques contra bustos martianos, contra la bandera, las mofas permanentes que desde las redes sociales se articulan contra s铆mbolos y figuras que son vitales para la naci贸n, forman parte de la misma agenda anexionista que, con variaciones de un siglo a otro, sigue estando al servicio de los mismos intereses. Socavar las bases ideol贸gicas, sustituir un universo de representaciones por otro, ir desplazando el horizonte cultural hacia formas en apariencia inocuas pero tras las cuales se esconde y reproduce la l贸gica de dominaci贸n del capital, son premisas claves para desmontar cualquier proyecto nacional.

Es fundamental esclarecer las esencias detr谩s cada una de estas provocaciones y ataques, desde los m谩s burdos hasta los m谩s elaborados, pero es vital tambi茅n aprender a manejarlos. Cada error de apreciaci贸n, en 茅pocas de internet y redes sociales, se paga con la magnificaci贸n de un individuo cuya relevancia como artista no pasa del esc谩ndalo. Convertimos en referentes y centro de debate a quienes no pueden ni deben serlo, por carecer de m茅ritos suficientes.

En el plano de batalla ideol贸gico y cultural, que es hoy uno de los m谩s importantes, se impone defender con inteligencia nuestras verdades, ripostar adecuadamente los ataques y ser capaces de colocar nosotros la propia agenda a debatir.