valores


La crítica de arte y su indispensabilidad cuestionada

La cr√≠tica de arte es tambi√©n una forma art√≠stica y por tanto emana de las im√°genes conscientes e inconscientes del propio cr√≠tico. Se sabe que cada obra, con independencia de las sensaciones y las emociones que la pulsan, tiene una parte objetiva y concreta que puede verse, palparse u o√≠rse; y esa parte es la que eval√ļa el cr√≠tico a trav√©s de su filtro subjetivo, vali√©ndose de herramientas acad√©micas.

En los √ļltimos tiempos, en que el mercado parece obviar el ejercicio del criterio especializado, cuando compra y vende la obra de los artistas a su antojo, o cuando los creadores se autopromueven en las redes sociales ante una masa numerosa y explican su obra sin intermediarios, ¬Ņcu√°n necesaria es la cr√≠tica de arte para los artistas? ¬ŅPueden los creadores prescindir de ella?

La funci√≥n de la cr√≠tica no es precisamente ‚Äúdespedazar‚ÄĚ y ‚Äúmatar‚ÄĚ la creaci√≥n. Existen juicios a favor de la obra de arte que la prestigian, explicando sus valores. Incluso, cuando el ejercicio cr√≠tico niega esos valores y reprueba la obra, pretende generar un gusto est√©tico y estimular el ingenio de los artistas en la b√ļsqueda de originales formas de expresi√≥n.

La doctora Graziella Pogolotti dijo al respecto: ‚ÄúLa cr√≠tica tiene entre nosotros un sentido negativo‚Ķ Esa opini√≥n bastante difundida, oculta el verdadero sentido de la labor que corresponde a un cr√≠tico, limita su actividad y no tiene en cuenta el papel que le toca, situado entre el autor, la obra creada y el p√ļblico, el de hoy y el de ma√Īana‚ÄĚ.

La crítica debe entenderse también como un proceso comunicativo en el que intervienen emisor, contenido, canal, receptor y efecto.

El emisor es el especialista: el teórico, investigador…; el contenido es el mensaje, el criterio en sí. El canal sería el medio donde se transmite el mensaje, entiéndase prensa plana, digital, radio, televisión o revista especializada. El receptor claramente es la audiencia que leerá, verá o escuchará el juicio experto, y el efecto se asocia a la sugestión que el mensaje sobre la obra transmitió o no.

No existe un manual reducido para el oficio crítico, y sí criterios encontrados sobre cómo debe ser el discurso especializado en función del canal (el medio comunicativo que promueve esas disertaciones).

La profesora, investigadora y cr√≠tico, Adelaida de Juan, estimaba la interpretaci√≥n y el juicio de valor seg√ļn el destinatario y los soportes en los cuales ser√≠a publicado. Un texto escrito para el peri√≥dico deb√≠a ser m√°s claro y conciso en su lenguaje, para que los lectores no entrenados pudiesen comprenderlo. Un texto publicado en una revista especializada pod√≠a permitirse un lenguaje m√°s t√©cnico y enriquecido en tropos.

En cambio, el periodista, investigador y curador Israel Castellanos Le√≥n, en una de sus rese√Īas concluy√≥ que la esencia de la cr√≠tica se resume a un estilo especializado y asequible al mismo tiempo, al margen del soporte en el que aparezca: ya sea un cat√°logo, un peri√≥dico o la revista m√°s elitista.

A estos criterios sumo otro, atinad√≠simo, que hall√© revisando distintos libros y ensayos. Fue el razonamiento del historiador, cr√≠tico de arte y poeta, Orlando Hern√°ndez, que vio la luz en una edici√≥n de la revista La Gaceta de Cuba de 2004. Han trascurrido cerca de 17 a√Īos y todav√≠a est√° vigente:

‚ÄúMe molesta la jerga tecnicista y el bizantinismo en que tan a menudo se enfrasca la cr√≠tica de arte, su exceso de conceptualizaci√≥n, de teorizaci√≥n, de generalidades y su poca confianza en la sencillez de expresi√≥n y en el sentido com√ļn, que oculta a menudo un vergonzoso vac√≠o de criterios propios, de inteligencia, de sensibilidad real. Este lenguaje de capilla, ret√≥rico, falsamente te√≥rico y escasamente sensible, constituye por su ilegibilidad un obst√°culo para el acercamiento del p√ļblico al fen√≥meno art√≠stico y para la comprensi√≥n de sus mensajes‚ÄĚ.

Los artistas necesitan la cr√≠tica; no la halagadora que acomoda el hacer cotidiano. Necesitan una que demarque los terrenos estil√≠sticos con an√°lisis serios y plausibles, que arroje luz y de ‚Äútama√Īo de bola‚ÄĚ sobre la actualidad de la creaci√≥n, los discursos, los p√ļblicos. Esa que ‚Äúpe√Īizque‚ÄĚ al artista cuando se atrofie en caminos autocomplacientes.

La cr√≠tica impulsa y promociona los procesos art√≠sticos. Y el arte, como es sabido, tiene una funci√≥n social. Digo m√°s, el cr√≠tico puede contribuir a educar el gusto de las personas y a acercar el arte a los p√ļblicos, porque tambi√©n es un promotor.

La cr√≠tica llena vac√≠os te√≥ricos y contribuye a la historiograf√≠a. ¬ŅEllo no significa tambi√©n contribuir al patrimonio cultural de una naci√≥n? Cuando el experto rese√Īa, deja testimonio hist√≥rico de un suceso art√≠stico y sus protagonistas. El cr√≠tico hace futuro desde sus palabras; y no solo porque gu√≠a procesos culturales (eso queda claro) sino porque los valora y atestigua.

No ser√© absoluta. El artista contempor√°neo no precisa (forzosamente) intermediarios para explicar su obra, es autosuficiente y puede hacerlo √©l mismo. Conoce sobre edici√≥n, fotograf√≠a, dise√Īo, marketing y otras materias que le permiten gestionar su promoci√≥n en Internet. No ocurre con todos, pero s√≠ en la mayor√≠a. Apunto: vivimos un arte cada vez m√°s conceptual, que obliga a sus creadores a mostrar no solo sus piezas sino los argumentos que las rigen. ¬†¬†

‚ÄúEsclarecer, promover y testimoniar son tres posibles atributos de la cr√≠tica que bien vale considerar para poder reconocer su importancia en un mundo en que la informaci√≥n deviene hecho imprescindible de supervivencia y conocimiento‚ÄĚ, subray√≥ el ensayista, profesor, bailar√≠n y core√≥grafo habanero Ramiro Guerra.

No obstante, pese a esa autonomía del artista, apoyada en las tecnologías y la accesibilidad de información, la crítica resulta imprescindible si está en constante diálogo con el creador, si lo dota de lenguaje, si llama la atención sobre estilos y conceptos que ni él había percibido en su trabajo. La crítica siempre convidará a degustar la obra de arte, haciéndola atractiva a los sentidos de la audiencia.

Sirva ella, no como dictador sino como redentora: argumentación de base para reflexiones propias, traductora del arte para la sociedad, promotora de la experimentación y el talento.


Al comp√°s de nuestro son

El son creci√≥ en La Habana, y se fue a New York‚Ķ As√≠ se referir√≠a al¬†son¬†cubano el reconocido m√ļsico Isaac Delgado en una de sus canciones. Y esta no es una frase cualquiera, sino la manera de narrar, en pocas palabras, el recorrido que har√≠a tan distinguido g√©nero musical. De Oriente a La Habana, de La Habana a New York, de New York a varios pa√≠ses, en fin‚Ķde Cuba pa¬īel mundo entero.

Nacido en las zonas rurales del Oriente cubano en la segunda mitad del siglo XIX,¬†el son¬†es, sin duda alguna, uno de los grandes baluartes de nuestra cultura musical. Ya sea porque en √©l coexisten, bajo un maridaje perfecto, elementos musicales legados por los antecedentes hispano y africano; porque a √©l debemos la tan usada y conocida ‚Äúclave cubana‚ÄĚ, o tambi√©n, porque desde sus inicios hasta nuestros d√≠as sus textos y tem√°ticas han estado relacionadas con lo m√°s aut√≥ctono y cotidiano de nuestra gente:¬†el son¬†es la cara m√°s internacional de la m√ļsica cubana.

De forma totalmente org√°nica,¬†el son¬†fue evolucionando y adapt√°ndose a la realidad sonora de cada etapa por la que transit√≥. Asimismo, supo legar muchas de sus caracter√≠sticas musicales y estil√≠sticas a los distintos g√©neros con los que convivi√≥ y aun convive como una suerte de denominador com√ļn en gran parte de la historia musical en Cuba. Elementos como sus figuraciones r√≠tmicas, la estructura de sus canciones, la manera de acompa√Īar en instrumentos como el tres, o la forma de decir de la trompeta, son rasgos que podemos encontrar casi siempre, si de m√ļsica cubana se trata.

Compositores e int√©rpretes de todas las etapas han aprovechado indistintamente los valores y favores del¬†son. Algunos decidieron dedicarse √ļnicamente a interpretarlo y hacer una carrera de su mano; otros optaron por incorporar a su obra varios de sus rasgos musicales m√°s significativos en pos de enriquecer y cubanizar su creaci√≥n. Lo cierto es que, de cualquier manera, el son ha llegado hasta nuestros d√≠as y contin√ļa siendo parte de la banda sonora de la Cuba actual.

Aun cuando desde hace varias d√©cadas la producci√≥n sonera en Cuba no es de las m√°s prol√≠feras, este g√©nero cuban√≠simo sigue dando de qu√© hablar gracias a la obra de muchos de nuestros m√ļsicos quienes, desde sus c√≥digos est√©ticos y sonoros completamente renovados y contempor√°neos, apuestan por la defensa de la tradici√≥n musical en la Isla.¬†

Un ejemplo de esto es la playlist que les compartimos a continuación, en la que les regalamos varios sones contemporáneos, hechos por cubanos desde Cuba.

1‚ÄďUn mont√≥n de estrellas

Un mont√≥n de estrellas¬†del cantante cubano Polo Monta√Īez se convirti√≥ en un √©xito rotundo dentro del continente americano.

De la mano de Fernando Borrego Linares ‚ÄúPolo Monta√Īez‚ÄĚ apareci√≥ en el espectro musical cubano e internacional, y es uno de los temas que, en mi opini√≥n, marc√≥ el camino de la m√ļsica tradicional cubana contempor√°nea. Perteneciente al √°lbum ‚ÄúGuajiro natural‚ÄĚ que viera la luz bajo el sello Lusafrica (2000-2001),¬†Un mont√≥n de estrellas¬†se convirti√≥ en un √©xito rotundo dentro del continente americano. Poseedor de sutil belleza literaria, construida desde el lenguaje coloquial y la sensibilidad m√°s natural, tambi√©n destaca por su gran riqueza musical, sobre todo en lo concerniente al trabajo mel√≥dico-arm√≥nico de la canci√≥n, en contraste con la sencillez propia de los sones montunos. Esta combinaci√≥n result√≥ gancho perfecto para acceder a todo tipo de p√ļblico.

2-Cuida¬īo cuida¬īo

David √Ālvarez, voz l√≠der y director de la agrupaci√≥n Juego de manos, con la canci√≥n Cuida¬īo con el perro que muerde callao se convirti√≥ en uno de los cantautores m√°s escuchados por el pueblo cubano.

M√°s conocido como¬†Cuida¬īo con el perro que muerde callao¬†(gui√Īo a la composici√≥n hom√≥nima de Faustino Oramas), este tema de la autor√≠a de David √Ālvarez, voz l√≠der y director de la agrupaci√≥n Juego de manos, se convirti√≥ pr√°cticamente en un himno durante los primeros a√Īos de la d√©cada del 2000. Parte del CD ‚ÄúMundo loco‚ÄĚ, publicado precisamente en el a√Īo 2000 por el sello discogr√°fico del Reino Unido Tumi Cuban,¬†Cuida¬īo cuida¬īo¬†est√° escrito a la manera de El Guayabero, donde el empleo de recursos literarios como el doble sentido y la picaresca propia del cubano no se hacen esperar. La excelente concepci√≥n e interpretaci√≥n de la obra, hacen que repitamos su escucha una y otra vez.

3-C√°ntame como ayer

Sobre los l√≠mites estil√≠sticos de los que pudiera ser entendido como salsa o son, llega este track del reconocido cantante cubano Isaac Delgado. Contenido en su √°lbum ‚ÄúProhibido‚ÄĚ, producido en el a√Īo 2005 por el sello discogr√°fico Lusafrica, este tema resulta de gran atractivo para el oyente y para el bailador.¬†C√°ntame como ayer,¬†a pesar de ser una composici√≥n contempor√°nea, hace uso de forma muy inteligente de variados rasgos- estilos caracter√≠sticos del son cubano m√°s tradicional, entre ellos destaca el solo de trompeta que aparece al final de tema.

Es v√°lido mencionar como valor a√Īadido lo cadencioso y elegante que resulta la voz de Isaac Delgado en cada una de sus interpretaciones, y esta no es la excepci√≥n.

4-Después de un beso

Atendiendo al llamado de la trompeta de Alexander Abreu, comienzan los primeros acordes de este tema, que forma parte del CD ‚ÄúHaciendo Historia‚ÄĚ, licenciado por el sello Unicornio en el a√Īo 2008, y el primero que inicia el rumbo discogr√°fico en Cuba de la agrupaci√≥n Habana de Primera. Esta orquesta de todos estrellas, para suerte nuestra, decidi√≥ regalarnos esta joya musical. Como hilo conductor el tumbao cubano hecho por el tres, rasgo indiscutible de tradici√≥n y cuban√≠a, unido a la forma fresca y novedosa de arreglar de Abreu,¬†Despu√©s de un beso¬†es un ejemplo claro de la sonoridad del son cubano contempor√°neo. Poseedor de un montuno que parece haber sido escrito por los grandes soneros, este es un tema que se disfruta de principio a fin.¬†

5-Tributo

Sexto track del fonograma ‚ÄúAlma de Sonero‚ÄĚ del cantante y compositor cubano Mayito Rivera, que saliera al mercado bajo el sello europeo Connector Records en el a√Īo 2013. Due√Īo de una de las voces m√°s completas y virtuosas de la escena musical cubana contempor√°nea, el ex cantante de la conocida agrupaci√≥n Van Van, nos regala un son interpretado de manera totalmente tradicional, remitiendo al oyente a las sonoridades propias de los septetos santiagueros de las primeras d√©cadas del siglo XX.¬†Tributo¬†es un digno homenaje a grandes soneros de la m√ļsica cubana, en el que no solo se disfruta la impecable interpretaci√≥n de Rivera, sino tambi√©n la exquisitez de la composici√≥n.

6-Los caminos de If√°

Cuando se habla de son cubano contempor√°neo, necesariamente hay que destacar la obra del Premio Nacional de la M√ļsica Adalberto √Ālvarez. Bajo el sello discogr√°fico Bis Music, nace en el a√Īo 2013 el CD ‚ÄúRespeto a los mayores‚ÄĚ de Adalberto √Ālvarez y Su Son, fonograma al que pertenece el tema¬†Los caminos de If√°. Deudor del legado de los grandes maestros soneros, el Maestro Adalberto ofrece lo que pudiera ser visto como una recontextualizaci√≥n del son cubano, fusionando la majestuosidad sonora de los grandes conjuntos que lo interpretaron, con la frescura de c√≥digos musicales m√°s contempor√°neos.

7-Seguir viviendo

En la voz de Emilio Fr√≠as llega este tema de¬†El Ni√Īo y La Verdad. Con una sonoridad mucho m√°s apegada a los c√≥digos estil√≠sticos de la m√ļsica popular bailable de hoy,¬†Seguir viviendo¬†resulta una nota de elegancia y buen gusto dentro del fonograma de esta agrupaci√≥n ‚ÄúLleg√≥ la verdad‚ÄĚ, que viera la luz en el a√Īo 2014, bajo el sello discogr√°fico cubano EGREM.

8-La fiesta no es para feos

Mencionar cualquier producci√≥n del Septeto Santiaguero, como es el CD ‚ÄúRa√≠z‚ÄĚ, que viera la luz en el a√Īo 2017, por Producciones EGREM, es sin√≥nimo de calidad musical, cuban√≠a y cadencia. Los ganadores del Latin Grammy 2015, en la categor√≠a de mejor √Ālbum Tropical Tradicional con el fonograma ‚ÄúNo quiero llanto. Tributo a los compadres‚ÄĚ,¬†pusieron a bailar una vez m√°s al p√ļblico que los sigue con el tema¬†La fiesta no es para feos,¬†una composici√≥n concebida desde el respeto m√°s absoluto a la tradici√≥n sonera de Santiago de Cuba.

9-El swing del son

De la mano de uno de los grandes m√ļsicos y treseros cubanos, el maestro Pancho Amat, llega este tema contenido en el fonograma del mismo nombre que licenciara la disquera EGREM en el a√Īo 2018.¬†El swing del son¬†no es m√°s que la reinvenci√≥n y actualizaci√≥n de los c√≥digos de la m√ļsica tradicional cubana. Gracias a la capacidad musical y virtuosismo del maestro Amat, este tema ofrece una mixtura perfecta entre tradici√≥n y contemporaneidad.

10-Tu mirada

Este sencillo es el resultado de la colaboraci√≥n musical entre Leoni Torres, Alexander Abreu y Kelvis Ochoa, tres destacadas figuras de la escena musical contempor√°nea cubana. Aun cuando Leoni Torres es un cantautor que pudiera ser enmarcado dentro de la sonoridad de la m√ļsica pop, tuvo a bien escribir este tema partiendo de las bases sonoras de un g√©nero tan cubano como el son. Con un leguaje fresco y actualizado, y con armon√≠as propias del mundo popero, pero siempre respetando los c√≥digos estil√≠sticos de la tradici√≥n sonera, Torres se las arregl√≥ para concebir una composici√≥n sencilla, de f√°cil escucha, pero para nada facilista, con la cual¬† logr√≥ gran aceptaci√≥n en el o√≠do popular. El contraste logrado entre los timbres vocales y manera de decir de Alexander Abreu, Kelvis Ochoa y el propio Leoni Torres es, sin duda alguna, un plus a√Īadido.

Nota: los temas están ordenados cronológicamente.

 

 

*Publicado originalmente en el blog https://cidmucmusicacubana.wordpress.com/. Centro de Investigacci√≥n y Desarrollo de la M√ļsica Cubana.


Mart√≠ en nuestros d√≠as, ¬Ņun di√°logo con el pasado?

Seg√ļn Gabriela Mistral, Mart√≠ es un cl√°sico sin sombra de vejez. Quien accede a su obra, independientemente de su formaci√≥n acad√©mica, queda seducido por ese verbo proteico, profundamente po√©tico, y portador, a la vez, de los m√°s altos valores humanos. La hondura de su pensamiento, la riqueza de sus reflexiones, motiva al an√°lisis hist√≥rico, filos√≥fico o pol√≠tico. Siendo un hombre de su tiempo¬† en toda la extensi√≥n de la palabra, Mart√≠ es un hombre para todos los tiempos. No hay que forzar su entrada al siglo XXI, entra en √©l, por derecho propio, porque la mayor parte de los problemas que constat√≥ en su √©poca siguen buscando soluci√≥n todav√≠a. En esta crisis existencial que vivimos hoy, la palabra martiana tiene enormes tareas que cumplir, y hay que leerla como quer√≠a Unamuno, ‚Äúcon devoci√≥n inteligente‚ÄĚ.[1] El di√°logo con su obra puede ser de gran utilidad, tanto pr√°ctica como espiritual.¬†

[1] Miguel de Unamuno: Carta a Joaquín García Monge, Archivo José Martí, La Habana, no. 11, enero-diciembre, 1947, p. 15.

 


Martí no es cosa del pasado

En la hora actual de Cuba y atendiendo a los desafíos de la humanidad, frente a un modelo hegemónico capitalista que desde lo económico hasta lo cultural es absolutamente injusto e insostenible; asirnos al pensamiento martiano es vital. Martí no está desactualizado ni es cosa del pasado. Es increíble como su pensamiento alcanza una vigencia extraordinaria, aplicable a la vida contextualizada en este tiempo histórico, a nuestro quehacer cotidiano, a la batalla por la emancipación cultural del hombre.

Conocer a Martí no es homenajearlo simplemente el día de su natalicio o caída en; sino profundizar en la esencia de su pensamiento, interpretarlo con objetividad y aplicarlo en nuestra vida práctica: asumir críticamente los valores que nos transmite, sus puntos de vista, sus criterios sobre los más diversos temas. Sentirse martiano y conocer al Maestro es un reto gigantesco, porque él no admite un acercamiento superficial. No se trata de memorizar sus frases, de repetir su discurso -a veces de forma descontextualizada-, o de conocer datos acerca de su biografía.

Su pensamiento no es abstracto, adquiere cuerpo y alma en sí mismo cuando somos capaces de redescubrir a Martí y aplicarlo a nuestra cotidianidad, cuando entendemos que la martianidad es osamenta sobre la cual debemos proyectarnos y sostenernos. Por eso somos martianos, porque críticamente lo hemos asimilado, porque creemos en la palabra del Maestro, y no lo hacemos como seres conducidos, sino desde una lealtad reflexiva a su palabra y ejecutoria. Martí no es cosa del pasado.


Leal en nuestra memoria

A solo unos días de la desaparición física de Eusebio Leal Spengler, El Historiador de la Ciudad, como todos lo conocían, la nación cubana comparte el duelo por este hombre que era de todos, porque su vida era Cuba.

El Centro de Convenciones de Santa Cecilia ser√°, hasta el 8 de agosto, el lugar de ofrenda p√ļblica y de muestras de gratitud para quien defini√≥ a la cultura como ‚Äúla escama met√°lica, la coraza moral, la defensa de todo pa√≠s, porque los valores se defienden con una armadura cultural s√≥lida‚ÄĚ.

Su pasi√≥n para las artes hizo que su apoyo al desarrollo de la cultura fuera visible e imprescindible para la vanguardia art√≠stica e intelectual de la isla. Por lo que los miembros y trabajadores de la filial principe√Īa de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z rindieron homenaje al hermoso legado de su memoria viva en cada cubano agradecido.

Cuba pierde con su muerte a uno de sus más ilustres hijos, a ese virtuoso de mente brillante, prolífica, con una oratoria encendida de palabras profundas, capaz de sumergirte con el mismo ímpetu en su visión del arte auténtico.

Artistas de la AHS firman el libro de condolencias/ Fotos: Alejandro Rodríguez Leiva

Nos mostró el camino acertado para defender nuestra historia como parte de nuestro presente y de hacer de Cuba un Patrimonio Cultural de la Humanidad, donde el entorno urbano se transforma en paisaje cultural en armonía con los valores patrimoniales y la modernidad.

‚ÄúDe pensamiento se ha forjado la naci√≥n cubana‚ÄĚ, frase que se refleja en la vida de Eusebio quien fue uno de los hombres que en los √ļltimos tiempos aport√≥ m√°s a la reafirmaci√≥n de nuestra identidad nacional.

Un titán de uniforme gris que no solo ha trascendido en el gremio de la intelectualidad antillana, sino que se convirtió en un hombre de su pueblo y con una obra que va más allá de la mera escritura, materializándose en cada uno de sus proyectos sociales y de restauración.

¬ŅCu√°nto amor y dedicaci√≥n se necesit√≥ para ver resurgir desde las ruinas a las iglesias, las casas, calles, paredes y castillos de su Habana adorada? Tengo la certeza absoluta de que tu ‚Äúnovia‚ÄĚ perenne extra√Īar√° siempre tu caminar diario por sus trechos adoquinados rescatando un patrimonio que hoy despide a su quijotesco andante con s√°banas blancas colgadas en sus balcones.

Ihordan Torres, Presidente de la AHS en Camag√ľey/Fotos: Alejandro Rodr√≠guez Leiva

Gracias a él, a su inspiración y liderazgo existen en el país ejemplos modélicos para la recuperación de las ciudades históricas y una voluntad política y gubernamental en la atención a la salvaguarda de nuestras esencias culturales.

Mi ciudad tambi√©n llora su muerte, su relaci√≥n con la tierra agramontina estuvo marcada por la admiraci√≥n a su historia y por lo que en ella hoy se hace. A√ļn recuerdo su visita a la comarca de pastores por el XVIII Simposio Internacional ‚ÄúDesaf√≠os en el Manejo y Gesti√≥n de Ciudades Patrimoniales‚ÄĚ donde nos habl√≥ sobre la eminente necesidad de aprender c√≥mo intervenir en un centro hist√≥rico de manera sustentable y positiva para lograr as√≠ esa comuni√≥n espont√°nea entre el habitante y la historia.

En sus palabras, ‚Äúla historia del Camag√ľey es abarcadora, es lo que ya ocurri√≥ y sigue ocurriendo y no se detiene en el tiempo. La historia requiere de la experimentaci√≥n, la arqueolog√≠a, el monumento, la prueba, la arquitectura, el valor inmaterial, una forma de vivir, de habitar y de amar que quiz√°s han tenido algunas personalidades.

‚ÄúTomar√≠amos a Ignacio y Amalia como s√≠mbolos de ese esp√≠ritu del Camag√ľey, el esp√≠ritu que se motiva en sentimientos, en valores muy altos, pero al mismo tiempo est√° cimentado en el amor profundo, en la comunicaci√≥n de esp√≠ritu, en la vocaci√≥n. Esto es lo que flota sobre nosotros y queda en la memoria‚ÄĚ.

Hoy Leal trasciende en el tiempo y quedar√° indudablemente en nuestra memoria.


Por una universidad cultural

El soci√≥logo Alain Basail plante√≥ en una ocasi√≥n que la Revoluci√≥n cubana ‚Äúha sido un profundo cambio cultural‚ÄĚ. ¬†Y es que el primer hecho cultural importante fue la Revoluci√≥n misma, porque recogi√≥ lo mejor de nuestra tradici√≥n cultural, abri√≥ el camino y sembr√≥ las semillas para lograr una transformaci√≥n integral que se comenz√≥ a gestar de manera inmediata en su seno y que augur√≥ la construcci√≥n de un futuro pleno para todos los cubanos.

Inmediatamente despu√©s del Triunfo, se inicia el proceso de democratizaci√≥n de la cultura y de institucionalizaci√≥n en el que se sucedieron un conjunto de acontecimientos culturales, siendo los m√°s relevantes en este √°mbito la campa√Īa de alfabetizaci√≥n, la nacionalizaci√≥n de la ense√Īanza y reforma universitaria.

La Revolución, triunfante y popular, constituyó una nueva oportunidad para todos. Se reconoce la Historia y tradiciones del pensamiento social cubano más progresista como los cimientos de la nueva sociedad. Puede apreciarse así un encuentro entre la voluntad política de promover el desarrollo de la ciencia y su democratización, y el compromiso social y profesional de los actores de ese sector que permanecieron en el país (en su mayoría estudiantes y profesores universitarios).

En ese sentido, la d√©cada del 60 y en alguna medida los primeros a√Īos de los 70, est√°n marcados por una efervescencia rom√°ntica, en la que la articulaci√≥n entre gobierno y ciencia operaba de forma pr√°cticamente directa. Se iniciaba as√≠ un proceso de construcci√≥n ‚Äďque se sab√≠a largo‚Äď, de capacidades cient√≠ficas nacionales con una consciente orientaci√≥n de respuesta a las necesidades sociales, donde la Universidad se distingu√≠a como un actor primordial.

Es notorio mencionar que se plantea un salto cualitativo en la inserci√≥n de la cultura en instituciones universitarias pues desde sus inicios han sido de vital importancia para la educaci√≥n y el desarrollo del joven universitario. Destac√°ndose intelectuales y personalidades de la cultura cubana formados en las aulas de las casas de altos estudios en sus diferentes etapas hist√≥ricas, tales como Nicol√°s Guill√©n, Alejo Carpentier, Fernando Ortiz, Ra√ļl Roa Garc√≠a, Jorge Ma√Īach, Juan Marinello, Carlos Rafael Rodr√≠guez, nuestro Comandante en Jefe Fidel Castro, entre otros tantos quienes, a su vez, fueron las personalidades que podr√≠an ser consideradas forjadores de la universidad cubana.

Carlos Rafael Rodr√≠guez compart√≠a la tesis seg√ļn la cual el socialismo solo ser√≠a posible con el nacimiento de una nueva cultura y por eso le atribuy√≥ a la universidad tal misi√≥n. Esa misma concepci√≥n sobre la necesidad de un cambio cultural y cient√≠fico de la sociedad cubana estuvo muy presente en el ideario de Ernesto (Che) Guevara, quien propugnar√≠a la necesidad de la formaci√≥n de un hombre nuevo, motivado por valores humanistas y altruistas muy diferentes a los gestados por el ego√≠smo y el individualismo, prevalecientes en la sociedad capitalista.

Lo más significativo de la formación de la cultura radica en que el desarrollo del proceso docente-educativo va más allá de la posesión de los conocimientos profesionales del individuo, porque ello implicaría un perfil cultural y espiritual sumamente estrecho y es preciso enriquecer al ser humano y a la sociedad para reconocer y apreciar los mejores valores creados por la humanidad, desde su surgimiento hasta nuestros días, pero no en un sentido solo interpretativo, sino para poder actuar en la transformación de la sociedad.

Por lo que formar la cultura del profesional que egresa de la universidad cubana implica atender la cultura integral y desarrollar la de su objeto profesional, desde el conocimiento de la historia del mismo, las diversas aristas que la componen, la contextualización cultural. Cada carrera universitaria tiene sus retos específicos, además de aquellos que son generales.

La sociedad cubana necesita que sus ciudadanos y de modo particular sus profesionales se formen en el rechazo a la discriminación, la injusticia, en la preparación para valorar a los demás sin extremismos, prejuicios o perfeccionismos, además de educar para la solidaridad, la comunicación afectiva entre los seres humanos, basada en una ética de las relaciones interpersonales; la comprensión mutua que incluye un proceso de empatía, abrirse a los demás, superar los prejuicios y el egocentrismo.

En el acertado art√≠culo La universidad en la encrucijada de Antonio Alvar Ezquerra (2011), aunque hace referencia al contexto de Espa√Īa, nos hace reflexionar oportunamente a los desaf√≠os de la Universidad que aspiramos edificar en el siglo XXI cuando expresa que ‚Äúel modelo universitario de ahora (‚Ķ) sufre algunos de los¬† males que aquejaron a la universidad del XVIII (‚Ķ): exceso de Universidades, escasa exigencia en el otorgamiento de t√≠tulos, insuficiente conexi√≥n con las demandas sociales y con los centros de desarrollo del conocimiento.‚ÄĚ

M√°s adelante afirma que si ‚Äúno asume ese modelo como propio y si la sociedad no le concede ese papel con todas sus consecuencias, la Universidad quedar√° reducida a una oficina de expedici√≥n de t√≠tulos, todo lo glamourosa que se quiera, pero lejos ya de su esencia y de su hist√≥rica raz√≥n de ser.‚ÄĚ

En distinto modo, durante la trayectoria de los jóvenes universitarios cubanos en todos los tiempos, han demostrado tener un elevado compromiso social y se identifican con las costumbres de su época. Es por ello que en el presente se debe evitar la tendencia individualista de los jóvenes, asunto directamente relacionado con la formación universitaria, y ésta se ve en la necesidad de formar comprometidos ciudadanos además de excelentes profesionales.

El día a día nos demuestra que dicho riesgo puede ser real, que determinados comportamientos de personas con estudios universitarios no contemplan la dimensión cultural en el sentido más amplio. La Educación Superior no es solamente la educación que se encuentra en el nivel más alto de un determinado sistema educativo, sino que también es la educación que permite alcanzar el nivel superior de perfeccionamiento humano.

Las máximas autoridades del sector cultural en nuestro país se han pronunciado ante la imperiosa necesidad del fomento de valores, por lo cual le atribuyen a la cultura un papel preponderante.

Tal es el caso de Miguel Barnet, presidente de honor de la Uni√≥n de Escritores y Artistas de Cuba, quien en la gala por el aniversario 50 de esa instituci√≥n, en 2011, destac√≥ que ‚Äúel arte tiene un papel esencial en el quehacer cotidiano, garantiza la calidad de vida y potencia los valores espirituales que sostienen la estructura b√°sica de la naci√≥n‚ÄĚ.

Asimismo, se√Īalaba la pol√≠tica del gobierno cubano de oponerse a la mercantilizaci√≥n de la cultura y a la ‚Äúbanalidad la creaci√≥n de los m√°s puros valores est√©ticos‚ÄĚ.

Record√≥ adem√°s, cuando Fidel dijo, en los momentos m√°s agudos del per√≠odo especial, que la cultura era lo primero que hab√≠a que salvar, ya que ‚Äúes la cultura la que nos garantiza todas las libertades, entre ellas la capacidad de pensar y razonar y nos convierte en seres humanos‚ÄĚ.

Por otra parte, Miguel D√≠az-Canel, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros de la Rep√ļblica de Cuba, en la clausura del Segundo Congreso de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z (en 2013), se refiri√≥ al papel de los j√≥venes, ya sean universitarios o no, ante la influencia de ‚Äúun fr√≠volo e injusto modelo civilizatorio, cuyos mensajes, aparentemente diferentes, forman parte de un discurso √ļnico, hegem√≥nico, que asocia juventud y frivolidad, felicidad y consumo, √©xito y dinero‚ÄĚ.

Valor√≥ el papel de la AHS al expresar que era ‚Äúbueno tener una vanguardia art√≠stica que pueda ser decisiva camino a una sociedad socialista pr√≥spera y sostenible, donde lo que distinga no sea la posesi√≥n material sino la riqueza del conocimiento, cultura, sensibilidad‚ÄĚ.

Tambi√©n llam√≥ a revertir la deformaci√≥n del gusto y recuperar ‚Äúel sentido est√©tico que siempre distingui√≥ al pueblo cubano. Debemos actuar, por encima de cualquier esp√≠ritu de feudo, con mayor intencionalidad e integralidad‚ÄĚ.

En la actualidad está el reclamo de formar profesionales competentes, comprometidos e identificados con la Revolución, pero también, profundamente humanos, así como sus valores y retos actuales, adaptados al conjunto de normas de convivencia, lo que constituye una necesidad para que pueda subsistir la sociedad organizada, caracterizada por la cooperación y ayuda en la lucha por la existencia y adaptación al entorno.

 

Referencias bibliogr√°ficas:

  • Basail, A. (2005): Sociolog√≠a de la cultura, Tomo 2. Editorial Ciencias Sociales, La Habana, p 540.¬†
  • Monte Horruitiner, G. del y G√≥mez Morales, M. (1985). ‚ÄúLos especialistas j√≥venes y el trabajo cultural‚ÄĚ. En Revista Temas, 7, pp. 105-128.

D√ļo Iris: El significado de ser martiano

Yo te convido a creerme cuando digo futuro y, cuando digo futuro, me refiero a Dayam√≠ P√©rez S√°nchez y Javier L√≥pez El√≠as, m√°s conocidos como el D√ļo Iris.

No lo digo solo por sus composiciones hermosas, sino porque son un ejemplo de que tener talento es, como dijera el maestro, ‚Äútener buen coraz√≥n‚ÄĚ. El concurso Adolfo Guzm√°n les permiti√≥ entrar en los hogares de Cuba para llenar de esperanza a quienes continuamos en la lucha por un mundo mejor. Lo hicieron con una canci√≥n nacida de los latidos infinitos de quien elige el honroso compromiso de portar la estrella que ilumina y mata: ‚ÄúHaciendo Fe‚ÄĚ.

Desde entonces no han parado de crear ni de llegar a nuestros hogares a través de diferentes vías. Actualmente se encuentran grabando su primer disco y, aun así, encuentran el tiempo indispensable para, desde su balcón, aligerar la pesada carga que el aislamiento social impone a sus vecinos. También tuvieron la bondad de responder, vía WhatsApp, algunas preguntas que quiero compartirles como digno homenaje al más universal de los cubanos en el aniversario 125 de su siembra en Dos Ríos.

foto de perfil de facebook del d√ļo iris

¬ŅQu√© lazos les unen a Jos√© Mart√≠?

Sin dudas la obra martiana es admirable. A medida que nos adentrábamos a su pensamiento tan revolucionario para la época en que vivió nos maravillábamos mucho más. Un hombre inmortalizado en el tiempo, con un gusto exquisito para escribir, infinidad de temas abordados sobre todo lo que encierra la naturaleza humana donde prima el amor sobre todas las cosas. Nos une ese amor a Cuba como al de una madre, esa solidaridad incondicional con el que necesite, todos los buenos valores que hoy usamos en estos tiempos de crisis.

¬ŅQu√© significado tiene para ustedes ser martianos?

Ser martiano significa seguir y poner en práctica las ideas de nuestro Apóstol en cada momento de la vida, más en estos tiempos en los que debemos ser mejores seres humanos. Brindarle nuestra mano amiga a todo aquel que necesite de nosotros, es nuestra tarea fundamental. La misión internacionalista de nuestros médicos en los lugares más afectados por esta pandemia es el mejor ejemplo.

tomada del perfil de facebook del d√ļo iris

¬ŅSer martiano constituye un desaf√≠o para la juventud cubana de hoy?

Puede que para muchos sea un desafío acercarse a la obra martiana dadas las tendencias que priman en estos tiempos, que muchas veces distan del buen arte y la buena literatura. El peor enemigo de una sociedad es la ignorancia y depende del interés individual. En nuestro caso ha sido una fortuna haber conocido parte de su obra, porque es tan inmensa que nunca dejas de sorprenderte.

Desde su perspectiva ¬ŅCu√°l ser√≠a la mejor manera de rendir tributo al m√°s universal de los cubanos en el aniversario 125 de su ca√≠da en combate?

Nuestra mejor manera de rendirle tributo a Mart√≠ es continuar sembrando en las dem√°s personas esa curiosidad por estudiar su obra. Nuestra fortaleza es el arte, espec√≠ficamente, la m√ļsica, y en ella nunca faltar√° esa fe en el mejoramiento humano que, como √©l, so√Īamos.


Promueve nuevo proyecto audiovisual filial santiaguera de la AHS

La filial santiaguera de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z (AHS) promueve el nuevo proyecto audiovisual para la web ‚ÄúEl Creador 2.0‚ÄĚ, una propuesta que busca insertar las obras de los artistas noveles como objeto de consumo y responder a las necesidades de los p√ļblicos m√°s exigentes.

Juan Edilberto Sosa Torres, presidente de la filial, declaró a la Agencia Cubana de Noticias que se trata de una iniciativa dentro de la estrategia de comunicación de la provincia, en aras de visibilizar el trabajo de todos los asociados y sus proyectos, con independencia del lugar desde el cual lo desarrollen.

Asimismo, explic√≥ que ‚ÄúEl Creador 2.0‚ÄĚ pretende capacitar y actualizar a los j√≥venes creadores en cuanto a la identificaci√≥n de las tendencias contempor√°neas y el an√°lisis de sus valores, y de ese modo evaluar los aportes en la formaci√≥n de los artistas y los p√ļblicos.

La incorporaci√≥n de Cuba al universo virtual ha supuesto una modificaci√≥n parcial en los h√°bitos de consumo cultural, en tanto las opciones de este tipo, ofrecidas por las instituciones, ahora compiten con millones de contenidos para conquistar un p√ļblico que antes le correspond√≠a por cercan√≠a geogr√°fica, destac√≥.

Sosa Torres reconoció las potencialidades de la AHS para ofrecer productos de calidad a los usuarios más exigentes desde las diversas manifestaciones de las bellas artes y el pensamiento, ámbitos en los que se mueve su membresía.

Gracias a las tecnologías de la información y la comunicación, hoy, pueden concebirse, con un mínimo de recursos, productos mediáticos en el espacio virtual que recreen a los creadores más jóvenes a partir de sus propios discursos, en lo que puede considerase una práctica de autorrepresentación.


El andar de Aristóteles por los caminos pandémicos

*Tomado de Cubahora

La ense√Īanza, ese espacio que llenaran los alumnos de Arist√≥teles que, en una caminata constante, iban de la oscuridad a la luz, c√≠rculo cuya eficacia depende de ese movimiento indetenible, enemigo de la petrificaci√≥n del dogma. S√≠, en el griego antiguo, la t√©cnica, algo que hoy asociamos casi exclusivamente a las ciencias duras, era referente al arte, ya que de este sali√≥ la verdadera sabidur√≠a. El conocimiento era amor a la belleza. Todo hombre deb√≠a ser hermoso y bueno. Sin una cultura as√≠, no habr√≠amos llegado hasta el presente como civilizaci√≥n occidental, ni existiese todo un universo detr√°s de nosotros como salvaguardia de los altos valores. Cuba, en el centro del hurac√°n desatado por el golpe de la¬†Covid-19¬†en un Occidente carcomido, es ejemplo en la ense√Īanza de aquellos dorados lineamientos antiguos.

Nuestras escuelas de las artes sirven de referencia¬† en el presente, cuando todos estamos en las casas y debemos echar manos a lo creativo, para guardarnos las vidas. All√≠ est√°n los magros recursos dedicados a que lleguen las teleclases o que est√©n disponibles en plataformas masivas como you tube. Tambi√©n, la sociedad civil del arte, b√°sicamente la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z, ha dise√Īado estrategias para que los creadores, a la vez que exponen su obra e interact√ļan con el p√ļblico, ejerzan una funci√≥n pedag√≥gica sobre las masas mediante las redes sociales. Los mecanismos de promoci√≥n de los talentos son, en estos minutos, m√°s que vitales. No se cuenta con todo el internet, ni con los mejores soportes t√©cnicos, pero el talento est√° all√≠, esperando a que lo nombren, para aparecer como un mago en medio de la tragedia y el vac√≠o.

Cuba no puede renunciar a las esencias culturales, a los legados, pues como naci√≥n que se halla en el epicentro de la batalla por lo simb√≥lico, sabemos que recibir√° los m√°s fuertes ataques del proyecto hegem√≥nico post pandemia que se gesta. No habr√° un mundo m√°s justo cuando esto acabe, sino uno donde los recursos para el desarrollo ser√°n m√°s caros e incluso inaccesibles para casi todo el planeta. El reparto tendr√° que ver con el v√≠nculo hacia una √©lite que hoy maneja las l√≠neas de lo pol√≠ticamente correcto y que, incluso, plantea el derrumbe de los Estados, para erigir un nuevo orden. Quienes vivimos en peque√Īos terrenos, sin muchos recursos naturales, y dependemos de la soberan√≠a para seguir existiendo, tenemos que defender lo simb√≥lico y lo nacional.

La defensa de lo cultural se inicia en la preservaci√≥n del peso de lo que somos universalmente y que el nuevo poder hegem√≥nico quiere avasallar: un pa√≠s fundado sobre el Estado de Derecho y la democracia republicana, de ra√≠z occidental, con una visi√≥n humanista. Detr√°s de tal andamiaje se hallan nuestras obras literarias y art√≠sticas, los discursos que acompa√Īan el devenir cotidiano, las construcciones pol√≠ticas y los c√≠rculos sociales. Abandonar la ense√Īanza del arte, entonces, incluir√≠a dejarles a los enemigos el campo de batalla del s√≠mbolo, para que lo siembren de la ciza√Īa que ya crece allende el globo: el dogma falaz de que unos seres ‚Äúmerecen‚ÄĚ vivir m√°s que otros. As√≠, no es extra√Īo que se predique en medio de la pandemia la medida del contagio del reba√Īo, que inducir√≠a supuestamente a una inmunidad natural luego de la muerte de un determinado n√ļmero de personas m√°s d√©biles. De ese mundo, especie de nuevo nazismo eugen√©sico, debemos huir como naci√≥n que se basa, precisamente, en todos y para el bien de todos.

Vayamos a uno de los s√≠mbolos m√°s esenciales de la cultura cubana, la novela¬†Paradiso¬†de Jos√© Lezama Lima. All√≠ hay valores que, a la vez que se enra√≠zan en ese pasado luminoso occidental, nos revelan la esencialidad de lo cubano mediante unos fundamentos que hoy se quieren atacar desde el afuera: la familia, lo identitario, lo criollo. Y en tales bases suelen surgir nuestros mejores momentos como pa√≠s, cuando nos unimos por encima de las diferencias para proteger a ese hermano, hijo, amigo, pues su sonido espiritual es tan cubano como el nuestro. La ense√Īanza de Jos√© Cem√≠, a lo largo de las p√°ginas, m√°s que aprehender una t√©cnica para la poes√≠a, avanza en el terreno denso y vital de la cultura cubana, siendo √©l, al cabo, un maestro de s√≠ mismo. Porque Cuba extrae ese poder de su propia savia, de los cem√≠es del pasado.

Tales virtudes, presentes a lo largo de la cultura, nos defienden como vacuna de lo que vendr√°: un universo donde las plataformas informativas ya no son siquiera propiedad de Estados, sino que, privatizadas, responden a una √©lite, especie de gobierno profundo, que necesita que el orden financiero, aunque vulnere los derechos naturales de la mayor√≠a, contin√ļe dando los dividendos de siempre. Ya lo vemos en You Tube, donde todo video que incrimine con fuerza a la √©lite es borrado y a su autor se le penaliza. O en Facebook, con fuertes v√≠nculos con quienes manejan el¬†Big Data¬†en los resultados de procesos eleccionarios, donde el fraude se basa en el conocimiento cultural, esto es de las costumbres, gustos, tendencias, comportamientos y se traza as√≠ la ingenier√≠a social. Si Cuba abandona el cetro que ha detentado como naci√≥n occidental que se defiende y que conserva unos valores, no habr√° ense√Īanza del arte que nos rescate luego.

Lo que veremos, ya lo avizor√≥ Jos√© Ortega y Gasset, es una deshumanizaci√≥n de la creatividad, una distancia total entre el legado brillante y el presente obtuso y medieval. La ingenier√≠a social transhumanista se propone disolver el derecho natural, sustituirlo por una arbitraria clasificaci√≥n que privilegie determinados c√°nones de la cultura de cara al servilismo y la pasividad ante la injusta rebati√Īa de recursos.

En una reciente entrevista ante el diario¬†El Mercurio¬†de Ecuador, el periodista e investigador Daniel Estulin record√≥ sus tesis vertidas en el libro¬†La trastienda de Trump, donde precisamente habla del Estado profundo detr√°s de las apariencias, ya que no se trata de una guerra entre naciones ni partidos, sino entre dos modelos del mismo capital. La ca√≠da del financismo en las garras de su propia estrategia, la baja en la producci√≥n mundial resultante del auge especulativo y por ende la carencia de recursos y empleos para todos, nos trae la estrategia de las √©lites de matarnos a una parte, la mayor√≠a, antes¬† de que nos sublevemos. Del otro lado, los poderes industriales sufragan al viejo capitalismo productivo, representado en Trump y la ultraderecha conservadora y nacionalista en alza. De tal enfrentamiento entre √©lites, el resto del planeta es ente pasivo y v√≠ctima. Estamos en la crisis sist√©mica de un capital basado en la propiedad y el monopolio y no en la socializaci√≥n de las riquezas y el trabajo. Pero en todo ello la cultura nos puede salvar o hundir, todo depende de cu√°les cantos escuchemos: ¬Ņlos de la escuela de las artes de Grecia o los de las sirenas que quisieron ahogar a Ulises?

Para seguir siendo hombres y no convertirnos en transhumanos ni sucumbir a un mundo financiero dominado por la rob√≥tica y la ingenier√≠a social, para que la t√©cnica sea de nuevo arte y no mero instrumental de dominio; Cuba deber√° sufragar como hasta ahora el coraz√≥n de su soberan√≠a: la cultura y su ense√Īanza. No habr√° quiz√°s un cambio planetario, pues no somos nosotros quienes conspiramos en clave de hegemon√≠a, pero cuando miren hacia ac√° quiz√°s vean otras luces, las del andar de Arist√≥teles, en un legado que no podremos ocultar pues ser√° parte y esencia, vida de lo que somos.


Bits para expresar la Memoria Nuestra

Por estos d√≠as los bits dan vida a las palabras para salvar la memoria nuestra. Un grupo de WhatsApp fue el punto de encuentro que en esta ocasi√≥n sirvi√≥ para aglutinar los resultados de los j√≥venes investigadores de varias provincias, quienes sometieron sus trabajos a la consideraci√≥n de un p√ļblico que estuvo muy activo en relaci√≥n con las ponencias.

Aunque ciertamente se extra√Ī√≥ el ambiente que por lo general impera en el Museo La Periquera, el esp√≠ritu fue similar, se generaron interrogantes y comentarios que sirvieron de complemento a las investigaciones presentadas, las cuales a su vez trataron tem√°ticas variadas que se acercan a fen√≥menos que constituyen patrimonio cultural de la naci√≥n cubana.

Las ponencias de la jornada abordaron temas como los valores patrimoniales en la arquitectura de batey, el complejo de la rumba en Camag√ľey y el rol de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z en el panorama cultural avile√Īo a m√°s de 30 a√Īos de fundada la organizaci√≥n. Fueron objeto de an√°lisis¬† las metodolog√≠as, los criterios de selecci√≥n de las muestras, as√≠ como las experiencias similares en las diversas regiones del pa√≠s.

Jos√© Mario Viamonte, participante en la secci√≥n de trabajo, respecto a lo acontecido se√Īal√≥: ‚Äúlos debates fueron estimulantes para el pensamiento joven. Tal vez la oportunidad de estar en casa¬† es favorable, pues los debates digitales abren oportunidades no exploradas en Cuba, facilitan el intercambio personalizado de forma que se expresan las opiniones de una forma din√°mica. Creo que la experiencia de hoy genera una nueva experiencia de intercambio intelectual y de retroalimentaci√≥n te√≥rica. Para m√≠ ha sido¬† exclusiva la oportunidad de conocer investigaciones, realidades y problem√°ticas asociadas a la cultura cubana, lo cual tiene un valor agregado si se tiene en cuenta que proviene de j√≥venes investigadores‚ÄĚ.

Durante una hora y media materiales de diverso formato ‚Äďaudios, videos y fotograf√≠as‚Äď permitieron una nivel de interacci√≥n multimedial que permiti√≥ a trav√©s de ese grupo de WhatsApp el desarrollo de una experiencia sensorial muy interesante que lejos de limitar el intercambio, facilit√≥ la comprensi√≥n de las posturas de los ponentes.

Por su parte, Yuleidys González Estrada, quien es vicepresidenta en la provincia Granma y miembro del comité organizador, al valorar la jornada comentó al Portal del Arte Joven Cubano: “Se bordaron en profundidad los temas tratados, sin embargo, debo resaltar que lo más importante fueron las alianzas que comenzaron a construirse en torno al desarrollo de acciones conjuntas para la recuperación de la memoria histórica de nuestra organización y la salvaguarda del patrimonio histórico de la nación.

‚ÄúCiertamente, la experiencia virtual abre la oportunidad de una participaci√≥n activa tanto en el debate como en la construcci√≥n del proceso en s√≠ mismo. Es la oportunidad de crear de conjunto y constantemente al tiempo que lo vamos socializando, adem√°s de que me ha permitido incorporarme como productora del evento aun en la distancia.‚ÄĚ