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Cartografía de mayo para gorriones reincidentes

(A:) Mis amigos, los pocos, los tantos/ marineros de mis travesías/

tan impuros y mortificados/ desertores de todas las filas.

Que prefieren vuelos de gaviotas/ mientras llegan los cl√°sicos

sue√Īos/ pecadores eternos, que cambiar√°n las cosas/

mis amigos serenos y faunos/ elegidos en tierras remotas.

(Mis Amigos, Willian Vivanco)

No s√© si se cumplieron los deseos, solo recuerdo que d√°bamos vueltas alrededor de la cruz. B√°rbara, ¬Ņqu√© hac√≠amos esa ma√Īana de escalar pelda√Īos? Casi pierdo los huesos en el empe√Īo. Aquellos italianos desfallec√≠an de sol. Ni siquiera recuerdo a qu√© vinieron, solo sus banderas y que eran lindos. David estremece la loma. ¬°Pop and roll, pop and roll! La muchachada salta en posesi√≥n.

Cuando empezamos en la Universidad teníamos el susto de la primera semana. Entonces la palabra se replicó: Romerías. Alguien nos habló de aquello en tono solemne, de la tradición cultural y de las prácticas pre-profesionales. Otros, la mayoría, esperaban la fecha lo mismo que bacanal.

Al reto de los cuerpos la lluvia por fin cant√≥. Las vidas se contorsionan. En Holgu√≠n hay sed y Codanza cita al conjuro. ¬ŅT√ļ crees en la casualidad? ¬°Habr√° sido tal vez performance de las aguas! Esa tarde regresamos sonrientes por la avenida.

Todo es deprisa, confuso… no sé si finalmente debo guiar al grupo de bolivianos o a la delegación de Pinar del Rio. Voy a donde otros pasos.

No lo ve√≠a desde aquel concierto de Postrova en la Sala Dolores. Reencontr√© a Eduardo Sosa guitarra en ristre en la Casona de Patrimonio, all√° por el Parque San Jos√©. Usurp√© sus canciones. Varios mayos desfilaron cuando en di√°logo que compartimos para este sitio confes√≥: ‚ÄúY entonces ah√≠ comenz√≥ el asunto con Postrova que desde que sali√≥ fue (gesto de avi√≥n), a la gente le encant√≥. Fue tremendo, muy bonito. Yo recuerdo que nosotros ten√≠amos cuatro temas montados nada m√°s cuando fuimos a las Romer√≠as de Mayo, y aquello fue apote√≥sico. Todo el mundo ped√≠a otra y otra y nosotros dec√≠amos que nos interesaba promocionar s√≥lo esos cuatro temas. Fue bien interesante y se produce el despegue a nivel nacional.‚ÄĚ

Esa tarde quedamos con Ilianita y Rafael de encontrarnos en la pizzer√≠a ‚ÄúLos √Ālamos‚ÄĚ. Nos hartamos de chistes. La sobremesa qued√≥ para el Calixto Garc√≠a. Los chicos holguineros y su furia por los patines me daban n√°useas.¬† El ‚ÄúYori, tenemos planes‚ÄĚ fue el mazazo. Cuando recobr√© el sentido ya ten√≠a en la bandeja de entrada fotos desde Ecuador.

Aquel mayo de 2011 fui a dormir a las pupilas de Miguel. Nos quedamos para el Memoria Nuestra. Yo trataba de confundirme entre las muchachas de Manuel Corona. √Čl, con sus barcos y la bah√≠a de Nicaro.

Ay qu√© voy a hacer si t√ļ te vas, chiquito m√≠o que a mis ojos le quit√≥ la oscuridad. A Iliana le encantaba el cubaneao flamenco de Reynier Mari√Īo. Rafa atraviesa en bicicleta la ciudad para alcanzarla. La noche taconea. Vamos a la Casa de Iberoam√©rica, al Mestre, los parques y a donde quiera que llevan los puentes a la Pen√≠nsula.

Llegar a Holgu√≠n es lo mismo que a m√≠. A√Īos m√°s tarde en el cuarto de hotel, con la maternidad desparram√°ndose recopilo pensamientos. Iliana, ¬Ņy qu√© hago ahora que la geograf√≠a internacional engull√≥ tanto buen amigo? Irina va en pasarela con sus ojos color Turqu√≠a. La recuerdo esbelta en los desfiles del Fondo de Bienes Culturales con la mirada hacia el mundo.

Mejor, comamos aceitunas. Todos las prefer√≠an sin hueso. √Čl y yo estamos a ras de piso, no alcanzamos para las gomas del Caligari. Tenemos vasos con n√©ctar de la noche y besos. Miriela coarta la voz, ‚ÄúUna de cal y otra de luna, un Deja v√ļ y el miedo alcanza al √°ngel‚ÄĚ. Dejamos los frascos en el fondo. Los pepillos gozan. El desfile es intenso. Quer√≠a darte un solo de mis canciones‚Ķ florero, flores, Azucenas, Girasoles. Willian, Telmarys y Francis juntos, hago selffie a la memoria. Los sonidos se revolucionan al teclado. No qued√≥ canci√≥n con etiqueta.

No lo pareces y aunque nadie me crea, la verdad que de vez en cuando te habita el rockero. La noche se extingue en nuestros zapatos. ¬ŅQui√©n nos entiende? El Parque de las Flores es un hervidero. Observo tu metamorfosis. Te pierdo entre el furor. Creo que en cualquier instante te convertir√°s en Metal. Sonr√≠o, hago trabajo etnogr√°fico. Prefiero la humedad del Bosque, los gusanitos del c√©sped entre sandalias y guitarras. Los muchachos comparten el humo y las canciones.

Este es un barrio de adoquines, nena/ aqu√≠ los negros rayan un tambor/ los caracoles te hablar√°n,/ la hierba es una ciencia/ la rumba baile de sal√≥n/ y en esa esquina universal/ se hace el cigarro y el amor. (‚Ķ) Yo soy de un barrio barroco/ que tiene tanto sabor/ y tan real, que a flor de piel/ lleva su madera, su folklor.‚ÄĚ

Santiago me alcanza, algo de sus tejas con su franc√©s pedigr√≠ mezclado con arrabal. Desde la hierba se pueden alcanzar las utop√≠as. No hay tiempo para escondrijos, ya casi es ma√Īana. En una noche triste te alegrar√°, la conga se te sube a la cabeza. La conga se nos sube y con ella nos vamos hacia los coches. ¬°Pop and roll, pop and roll! Nasiri canjea las monedas, una generaci√≥n lo acompa√Īa.

Nosotros partimos a donde Síntesis, primero en el parque Calixto, luego en el San José. Ele sacude las banderas, no distingo entre Carlos y el bajo. Los ancestros nos escoltan. Diana, Eme, la danza y la voz ahogan el tiempo. ¡Despierta!, no me lo puedo creer.

‚ÄúDebo salvar a mi perro de la llovizna/ Pronto vendr√°n los gorriones a restregarle ¬†n nubarr√≥n de migajas en el hocico/ tirar√°n con sa√Īa y alevos√≠a de sus instintos/ Ya chapotean las plumas en colonia mortuoria/ reparten los desperdicios de su ilusi√≥n/ les veo tramitar cuestiones de linaje/ papeleos de rutina/ Van a corretearlo/ los m√°s veloces se sit√ļan en la l√≠nea delantera/ en pocos minutos picotear√°n sus pasos/ sofocan su mirada/ sucumbe el cuerpo/ ¬°Ha sido un infarto!/ Sentenciar√° la amante del gorri√≥n en jefe/ La muerte toma por sorpresa a mi perro sin leg√≠tima defensa/ mas primeramente le har√°n beber la orina/ con que cada d√≠a bautizara el patio/ al fin y al cabo/ los gorriones tambi√©n son seres territoriales/ Hacen lo suyo, dirigen el vuelo donde un ladrido vecino/ En el acta de defunci√≥n reza:/ El pobre ha sido v√≠ctima de un resfriado/ Debo salvar a mi perro de la llovizna/ Antes de que los gorriones vengan a ponerle flores.‚ÄĚ

La Isla se reclama verso. El periplo de mayo de 2012 encuentra a la poeta que tal vez seré otro día. La Casa de Iberoamérica cobija a Poetas del Mundo, alquilo un pasaporte, soborno a la felicidad. Yuricel y Kiuder me abrazan.

(Reto aceptado): Me fui con Leydis a casa de otra conciudadana residente en Holgu√≠n. B√°rbara no consigui√≥ con qui√©n dejar a Cristopher, el ni√Īo de dos a√Īos. ¬ŅQu√© √°rbol sembraron despu√©s de izar la ilusi√≥n? Dormimos, o al menos se hizo el intento, tres santiagueras y un ni√Īo en la misma cama. A ratos crec√≠a el r√≠o o alguien atentaba contra la vida de la abuela. Eso dec√≠an los gritos que lanz√≥ la se√Īora toda la madrugada. Nunca como esa noche a√Īor√© que dieran las seis de la ma√Īana. Arreglamos la fuga. El maquillaje se transfigur√≥ mueca. No hubo tiempo para despedidas, B√°rbara desaparec√≠a entre su hijo y el vaho.


Lectores en peligro de extinción

Fui invitado hace poco a las actividades centrales del Festival Universitario del Libro y la Lectura (FULL) de la Universidad de Granma. El motivo era dar una conferencia sobre los hábitos de lecturas en los jóvenes universitarios. Después de superar los típicos avatares organizativos inherentes a estos eventos para encontrar auditorio y audiencia, la idea original de la conferencia permutó a una provocación para que los estudiantes se motivaran por fomentar hábitos de lectura.

De un p√ļblico de 30 estudiantes encontr√© a cinco que hab√≠an le√≠do alg√ļn libro en su vida y solo uno lo hac√≠a espor√°dicamente. Entre los ejemplares le√≠dos relucieron la Il√≠ada, La Biblia, La Metaformofosis, El Principito, El Reino de Este Mundo o ¬ŅC√≥mo ser Millonario en 20 pasos? y, por supuesto, citaron los libros de su carrera (las ciencias del deporte). Vamos a confesarnos queridos lectores, pudiera ser peor el resultado del test, pero el objetivo era darles un GPS para su b√ļsqueda.

Una enfermedad padecen hoy nuestros estudiantes y hasta nuestros profesores. Es la falta o nula presencia de hábitos de lectura. Si los centros de docencia a nivel mundial son distinguidos como centros de cultivo y formación literaria, hoy día, también a escala global, se ha evidenciado la depresión de los lectores en los campus universitarios.

En complicidad con varios profesores y amigos, frecuentemente, nos quejamos de la anémica formación y costumbre por la lectura que presenta nuestra academia. Al evaluar usted un seminario comprueba que nuestros alumnos examinan hasta la literatura de corte académico y científico muchas veces de manera superficial y breve.

La lectura no es una simple forma de asimilación del conocimiento o entretenimiento. Desde los inicios infantiles, el libro es la principal fuente para conocer la humanidad y sus mejores relatos en función de los valores humanos. Si revisamos actualmente la ortografía de muchos, aunque sea en un correo electrónico, evidenciamos que facilitarían material suficiente para unos cuantos programas humorísticos.

Es sencillo corroborar en la pr√°ctica del d√≠a al d√≠a que nuestros estudiantes apenas leen o conocen de diferentes autores. Por supuesto, el (des)conocimiento y lectura de los escritores de Cuba ‚Äúest√°n m√°s atr√°s que los cordales‚ÄĚ. Se evidencia la actual deuda y deficiencia en la ense√Īanza del Espa√Īol-Literatura como parte del sistema educativo. Pero no se aflijan, ellos tambi√©n saben leer etiquetas de productos de cosm√©tica y belleza, las noticias de Messi o Ronaldo, las letras de Anuel A o Karol G, los comentarios de Instagram y hasta las palmas de la mano, seg√ļn me confes√≥ un alumno.

En otro punto, a pesar de las facilidades de la literatura digital, no la hemos aprovechado en toda su amplitud. Aunque, no es lo mismo contar con mil libros en el teléfono, a mil libros en tu cuarto, más los miles de reclamos de tu mamá por saber cómo acomodarlos, es una de las grandes ventajas de este formato su capacidad de comprimir la información. Sin embargo, la permuta a lo digital puede ser más efectiva y ganar en la promoción de los valores más auténticos de nuestra culturades de los soportes multimedia.

Es urgente reflexionar y articular estrategias, pues si aspiramos a egresar profesionales capaces y talentosos para desarrollar este pa√≠s, no lo podemos hacer a espaldas de la literatura. Los grandes hombres de esta naci√≥n han sido grandes lectores, y estamos colmados de ejemplos, desde el paradigm√°tico Jos√© Mart√≠ o Antonio Maceo, quien era un gran lector, o Fidel Castro, adicto a la lectura y quien, al triunfo de la Revoluci√≥n expres√≥ a los j√≥venes en la Universidad de la Habana: ‚ÄúNo les decimos a los j√≥venes crean, sino lean‚ÄĚ.

Por esto los profesores tenemos que ser ejemplos, no podemos alegar la falta de tiempo o la dictadura de las rutinas académicas para realizar una lecturita. Debemos profundizar en las estrategias curriculares de lengua materna. Incentivar a los estudiantes a visitar la biblioteca de nuestro centro, la librería y ser asiduos a la lectura.

Es necesario potenciar y (re)pensar el FULL, el cual en diversas ocasiones no ha transcendido de un stand con textos o la simple presentaci√≥n de algunos libros. Aunque en esta edici√≥n en La Habana se ha logrado una favorable convocatoria de escritores de gran prestigio, lo cual es siempre un buen atractivo, no es la √ļnica acci√≥n viable.

Más allá del ámbito capitalino, en las universidades no es posible ni rentable traer sistemáticamente a grandes escritores. Entonces convocamos a los locales, pero no los empoderamos con las técnicas y estrategias de la promoción literaria, no logramos que lo nativo y a la vez desconocido sea una invitación interesante a la literatura.

Las gesti√≥n editorial no es equilibrada, predomina la literatura de ciencias sociales, la cual es la menos vendida, sinceramente quisiera desconocer las razones. Para los ratones de biblioteca la mayor√≠a de los libros de las expo-ventas es rutinariamente ‚Äúlo mismo con lo mismo‚ÄĚ, cual plato de segunda mesa. Existen alternativas sencillas que se deben emplear m√°s; como la realizaci√≥n de talleres literarios, presentaci√≥n de m√ļsica, cine y teatro con inspiraciones literarias. Es cardinal convocar masivamente a los j√≥venes creadores; sigo creyendo que las universidades y el Instituto Cubano del Libro de manera general, desaprovechan mucho talento de aquellos asociados a la AHS.

Terminada la conferencia con los estudiantes, declaré que si alguien leía ese día, había logrado mi modesto objetivo. Ahora me informan de buena tinta mis estudiantes, quienes comentan que soy una polilla. Sí, efectivamente me ven por ahí, en un rincón, libro en mano, devorando algunas páginas. Claro, el culpable del mote soy yo. Lo que está en riesgo no es pasar a la burla amable de ser considerado un insecto amante a los libros y el polvo, sino encontrar a nuestros universitarios en la lista roja de lectores en peligro de extinción.