Universidad de las Artes


En busca de un sonido propio (+Fotos, tuit y video)

El joven Adri√°n Osvaldo Est√©vez Rodr√≠guez es uno de los artistas que en estos d√≠as de pandemia se refugia en su arte, entre melod√≠as y composiciones. Dio los primeros pasos en la m√ļsica en su Camag√ľey natal, exactamente en la Escuela Vocacional de Arte¬†Luis Casas Romero, donde comenz√≥ la especialidad de piano en el a√Īo 2002. Luego pas√≥ al conservatorio Jos√© White en ese territorio, y m√°s tarde al Instituto Superior de Arte (ISA) en La Habana, donde descubri√≥ que su pasi√≥n m√°s grande es la composici√≥n.

Tiene 29 a√Īos de edad. Sus comidas preferidas son las pastas, es fan√°tico al club de f√ļtbol Barcelona, y est√° repleto de sue√Īos, con la posibilidad de grabar su primer disco con el proyecto personal Jazz Tr√≠o, gracias a la beca de creaci√≥n Ignacio Villa, que entrega cada a√Īo la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z.

Entre los resultados más sobresalientes de Estévez Rodríguez, quien en estos tiempos de coronavirus, suele compartir parte de su obra en Instagram, se incluyen la Mención en Interpretación en el festival JoJazz (2011), y el segundo lugar en la categoría de composición en la edición del 2017.

Participante en fonogramas de diversos artistas como Gastón Joya y Michel Herrera, este joven amante de los retos desde su infancia sintió una atracción especial hacia el piano.

‚ÄúAunque no ten√≠a ning√ļn m√ļsico cerca, en casa se dieron cuenta de mis aptitudes musicales especialmente mi abuela, quien me incentiv√≥ a entrar a la escuela de arte. ¬īPiano¬ī, fue lo que dije inmediatamente cuando me preguntaron qu√© prefer√≠a. Al estudiarlo comprend√≠ la necesidad del esfuerzo y dedicaci√≥n para dominar ese instrumento‚ÄĚ, manifiesta quien tambi√©n obtuvo Menci√≥n en el concurso Musicalia (2015).

‚ÄĒLlama la atenci√≥n que despu√©s de varios a√Īos estudiando Piano,¬†cambiaste para Composici√≥n‚Ķ

‚ÄĒCuando ingres√© en la Universidad de las Artes,¬† ya sent√≠a algo muy fuerte por el jazz, que aprend√≠a de forma autodidacta desde hac√≠a algunos a√Īos. El estudio de la improvisaci√≥n me fue desarrollando la creatividad. Ten√≠a la necesidad de explorarla y llevarla a otro nivel, por eso me decid√≠ al cambio. Gracias tambi√©n a los talleres de composici√≥n del maestro Juan Pi√Īera, en los cuales comprend√≠ que ese es el camino que verdaderamente quiero.

‚ÄĒHas participado en proyectos musicales de varios artistas. ¬ŅCu√°nto consideras que te aporta tener esas experiencias diferentes?

‚ÄĒInteractuar con otros int√©rpretes es fundamental. Aprendo mucho de ellos. El jazz exige una alta dosis de comunicaci√≥n. Es dif√≠cil que una improvisaci√≥n suene fluida sin la qu√≠mica y energ√≠a entre los m√ļsicos, por eso uno debe escuchar y comprender lo que est√° haciendo el otro. A la vez esos aprendizajes mee sirven para los proyectos personales.

‚ÄĒ¬ŅC√≥mo concibes el disco que grabar√°s gracias a la beca Ignacio Villa?

‚ÄĒSiempre he admirado las potencialidades del tr√≠o, a pesar de ser reducido resulta muy interesante y rico en posibilidades t√≠mbricas. Defender√© ese formato principalmente, aunque utilizar√© tambi√©n otros instrumentos aparte del bajo, drums y piano. Toda la m√ļsica ser√° de mi autor√≠a. Quiero lograr una identidad sonora, tanto en las composiciones como en la interpretaci√≥n e improvisaci√≥n caracter√≠sticas del jazz.

‚ÄĒ¬ŅReferentes en la m√ļsica, cubanos y extranjeros?

‚ÄĒCuba es fuente de grandes m√ļsicos. Son muchos los que me inspiran y ense√Īan con sus obras, incluidos Ernesto Lecuona, Emiliano Salvador, Chucho Vald√©s, Gonzalo Rubalcaba, Rolando Luna, David Virelles‚Ķ

Como todo jazzista intento aprender también de Charlie Parker, Jonh Coltrane, Bud Powell, Keith Jarret, Bill Evans, Miles Davis, Chick Corea, Herbie Hancock y Brad Mheldau.

‚ÄĒ¬ŅQu√© sientes en el escenario? ¬ŅCu√°nto influyen en ti o no las reacciones del p√ļblico?

‚ÄĒCuando estoy en el escenario siempre busco la conexi√≥n ciento por ciento con la m√ļsica. Eso es lo mejor que podemos regalarle al p√ļblico y a nosotros mismos, aunque reconozco que siempre me interesa provocar reacciones positivas, emociones y, si es posible, aplausos.

‚ÄĒ¬ŅTu mayor desaf√≠o profesional hasta el momento‚Ķ?

‚ÄĒPreparar este disco ya es mi principal reto, porque defender√© mi propia m√ļsica, reflejo de lo que soy y quiero ser.

‚ÄúSiempre trato de ser fiel a lo que me gusta‚ÄĚ.

‚ÄĒ¬ŅC√≥mo es tu proceso¬†creativo, algo l√ļdico y espont√°neo o tiene mucho de disciplina?

‚ÄĒUn poco de ambos. A veces las ideas me rebotan en la cabeza hasta que decido darles forma. En otras ocasiones, parte de la misma improvisaci√≥n, y en algunos casos fluye espont√°neamente. Siempre trato de ser fiel a lo que me gusta y a mis aspiraciones personales.

‚ÄĒEn tu opini√≥n, ¬Ņc√≥mo deben ser los j√≥venes creadores la Cuba de hoy?

‚ÄĒLo m√°s importante es tratar de ser originales, cada cual con sus influencias, pero siempre intentando una voz propia, una creaci√≥n real.¬† Es vital tambi√©n nutrirse de tendencias pasadas y actuales, tanto de Cuba como a nivel mundial.

‚ÄĒ¬ŅQu√© importancia¬†le concedes a la AHS como aglutinadora, impulsora de proyectos y defensora de los j√≥venes creadores?

‚ÄĒ A veces el arte de los j√≥venes no recibe la importancia o la atenci√≥n que necesita, por eso es tan fundamental el apoyo de la Asociaci√≥n, como defensora, gu√≠a y sustento. A nosotros nos corresponde realizar los proyectos con la calidad y entrega que merece.

‚ÄĒ¬ŅPrincipales sue√Īos en la m√ļsica?

‚ÄĒQuiero tener un sonido propio, componer mucha y buena m√ļsica, capaz de transmitir sensaciones y trascender.

‚ÄúQuiero tener un sonido propio‚ÄĚ.

 

 


Ella escribe mucho más que prólogos*

Revisando mi libro de entrevistas descubr√≠ que estaba lleno de hombres, directores y dramaturgos, pero hab√≠a pocas mujeres, y a√ļn menos, mujeres que no fueran dramaturgas o actrices. Eso me alarm√≥ mucho porque reconoc√≠ en mis propias elecciones lo mismo que veo repetido hasta el cansancio en miles de espacios, a la hora de seleccionar o de ser seleccionadas solemos ser menos, a no ser en espacios que se declaren especialmente de ‚Äúmujeres‚ÄĚ.

Pues bien, empecé a observar (a veces mientras más cerca tienes a las personas menos las ves, es triste pero pasa todo el tiempo) a mi alrededor, y estoy rodeada de grandes mujeres de todas las disciplinas.

R√°pidamente pens√© en Yudd Favier, que tambi√©n ha editado numerosos libros del sello Ediciones Alarcos. Teatr√≥loga y profesora de la Universidad de las Artes, con quien podr√≠a hablar adem√°s, honestamente, sobre la cr√≠tica, en tiempos en los que muchos creen descubrir el agua tibia y le ponen nuevos nombres a problemas a√Īejos y proponen soluciones descabelladas e impuestas que demuestran ignorancia e insensibilidad.

Yudd es graduada de Teatrolog√≠a, asesora grupos que est√°n entre lo mejor de la escena cubana (Teatro de Las Estaciones, La Salamandra‚Ķ). Agrupaciones en las que no se desempe√Īa como asesora, reconocen en sus criterios una buena parte de los aciertos y de las alertas necesarias para construir su camino y po√©tica.

¬ŅTendr√° que ver con el oficio de una espectadora especializada, con el talento para mirar y descubrir lo que no est√° funcionando, con la valent√≠a de decir aquello que todos piensan y no se atreven a decir sin medias tintas‚Ķ?

Para ejercer el criterio no necesitas un t√≠tulo universitario, y ahora con las redes sociales, escribirlo y hacerlo p√ļblico tampoco precisa avales. Sin embargo, cuando te has decidido por una carrera donde el ejercicio del criterio es un puntal dentro de tu profesi√≥n, m√°s que tener la verdad como una adarga siento que debes estar comprometido, no s√≥lo con la opini√≥n que ejerces, que siempre es est√©tica, debe ser √©tica y por supuesto, es una visi√≥n particular y por tanto perfectible; sino con la utilidad de esa gesti√≥n.

En mi caso lo que sostiene mi manera de ‚Äúinteractuar‚ÄĚ con la puesta de teatro, sus dramaturgos, directores y equipo general est√° relacionado con mi compromiso con ese ejercicio. Yo empec√© a trabajar en el Consejo en cuanto me gradu√© y por supuesto, pregunt√© cu√°les eran mis responsabilidades dentro del departamento y recuerdo que lo esencial se reduc√≠a a una frase: mi deber era estar actualizada sobre el quehacer del teatro para ni√Īos y de t√≠teres en todo el pa√≠s y poner este conocimiento en funci√≥n de colaborar en su desarrollo.

Por tanto, durante todo este tiempo de ver mucho teatro, de viajar a todo el pa√≠s a√Īo tras a√Īo viendo los repertorios, haciendo talleres de intercambio donde ofrecer una opini√≥n inmediata era obligatorio y directo, eso me dio cierto entrenamiento. Nunca se trataba de hacer sentir mal o mejor al artista sino de desestructurar-valorar el espect√°culo que acababas de ver.

Rub√©n Dar√≠o,Zen√©n Calero, √ća P√©rez y Yudd Favier. En la sala la Orden III/ cortes√≠a Yudd Favier

Por supuesto, esta frontalidad siempre resulta agresiva para ambos lados: el que opina est√° ante un colectivo entero que ha trabajado (m√°s o menos, mejor o peor) y ha presentado ante un espectador ‚Äúmalicioso» su trabajo. En efecto, para el cr√≠tico tambi√©n es una labor dura y siempre cre√≠ que la mejor manera de hacerse responsable con ese criterio era siendo sincera, lo cual genera m√°s ofensas que alabanzas.

Cuando una puesta de tpn o tt terminaba, era mi responsabilidad emitir un criterio de lo visto y en ese momento mi compromiso era con mi ‚Äúdeber‚ÄĚ laboral por muy atroz que suene. Ese era mi trabajo en el Consejo y yo lo hac√≠a e intentaba ser lo m√°s consecuente posible. De todas formas hasta hoy, despu√©s de 18 a√Īos de carrera, jam√°s he podido decirle a un director que su obra es maravillosa o espl√©ndida cuando no lo creo.

¬ŅEs posible decir la verdad sin ser cruel? ¬ŅImporta la crueldad o hacer sentir mal a alguien si est√° en riesgo la calidad de lo que est√° haciendo como creador? Has escrito textos duros por la forma descarnada en que manifiestas y dices tu opini√≥n, eso ha provocado que haya creadores que te buscan, prefieren y respetan por esa actitud, y otros que sencillamente te odian. ¬ŅC√≥mo lo llevas?

Eso que llamas la verdad y que yo prefiero llamar el compromiso, tambi√©n tiene mutaciones. Porque ahora mismo como asesora teatral no pienso en ‚Äúmi rol‚ÄĚ o funci√≥n como algo primordial si no en la responsabilidad que tengo ante todo un colectivo concreto con dramaturgos, directores, dise√Īadores, core√≥grafos y actores.

¬†Ahora me siento una intermediaria entre la obra y el p√ļblico, (antes lo era ante el creador y la instituci√≥n que lo subsidia) y de forma intuitiva todo lo que me parece perfectible de ser pensado dentro del proceso lo se√Īalo, conf√≠o en la inteligencia de las personas con las que trabajo que saben escuchar, revertir y tambi√©n decantar o deso√≠rme.

Como asesora teatral no me callo nada, ning√ļn detalle por peque√Īo que sea,¬† porque siento que si identifico alg√ļn aspecto discordante y no lo digo, estoy traicionando la confianza que se ha puesto en m√≠, y como ves retorno al rol.

Pero los colectivos con los que trabajo hace m√°s de cinco a√Īos en funci√≥n de asesora de manera oficial o no, son amigos m√≠os y profesionales de excelencia por los que siento una profunda admiraci√≥n. Y eso ubica el trabajo en otro nivel y tambi√©n hace diversos y muy particulares los canales de comunicaci√≥n. Cuando trabajas con personas que sabes que les van todas sus energ√≠as y pasiones en su profesi√≥n, el respeto hacia ‚Äúla obra‚ÄĚ est√° impl√≠cito; y de esta manera jam√°s, hasta hoy, alguien ha cre√≠do que hay menosprecio en cualquiera de mis frases ‚Äďa veces insolentes‚Äď cuando quiero se√Īalar un punto.

Y s√≠, ese¬† canal de comunicaci√≥n l√≠mpido, sin concilio de egos, permite incluso intercambios virulentos de opiniones que crean an√©cdotas deliciosas y que s√≥lo apuntalan la confianza mutua. Y aunque parezca naif ‚Äďcasi demag√≥gico‚Äď sigue siendo la sinceridad la que logra este tipo de relaci√≥n. Creo que el d√≠a en que trate de alegrar a alguien con mi discurso ret√≥rico y bien compuesto sobre su ensayo o texto‚Ķ ese d√≠a soy in√ļtil.

S√≠, he escrito y d√©jame citarte: textos duros, algunos son producto de una catarsis en la que has estado viajando por tres meses viendo centenas de espect√°culos, muchos de muy mala calidad, con personas y espect√°culos con los que has dialogado por a√Īos infructuosamente y ese cansancio y decepci√≥n emerge‚Ķ casi ebulle.

Algunos de esos textos probablemente no los escribir√≠a hoy en ese tono; sin embargo, esos textos duros, todos han sido antes debatidos con sus creadores, as√≠ mir√°ndole a los ojos ‚Äúface to face‚ÄĚ. Y por supuesto que tengo muchos creadores y te cito de nuevo, ‚Äúque me odian‚ÄĚ, tengo nombretes, apodos, gente que no me contesta el saludo‚Ķ pero tambi√©n tengo relaciones de armon√≠a con muchos profesionales excelentes y aunque no tengo dudas de que este grupo podr√≠a ser m√°s peque√Īo que el primero‚Ķ es el grupo que prefiero a la hora de entender la profesi√≥n y seguir apostando por ella.

Estuviste muchos a√Īos vinculada al CNAE como especialista, has visto el teatro que se hace en la Isla y tambi√©n has escrito y le√≠do mucha cr√≠tica. ¬ŅA qu√© le atribuyes la crisis de fe que hay alrededor de la cr√≠tica? Hace poco un cr√≠tico me dec√≠a: ‚ÄúEl problema es que los teatr√≥logos de ahora no quieren ser cr√≠ticos, quieren ser artistas, hacen documentales, son performeros y la cr√≠tica y lo teatrol√≥gico est√° en un √ļltimo lugar‚ÄĚ. ¬ŅEl fracaso o poca atenci√≥n a la cr√≠tica tiene que ver con que los teatr√≥logos de hoy quieren ser artistas? ¬ŅQu√© ha ocurrido con la cr√≠tica en estos √ļltimos a√Īos en tu opini√≥n?

En verdad he pensado mucho en esta pregunta sobre la crisis de la crítica. No creo que sea este el espacio para tratar un tema que tiene tantas aristas posibles, pero como es un buen espacio para opinar, te confieso que a mí en lo personal me lastima mucho la manera descarnada y peyorativa en que casi todos se refieren a nuestro ejercicio, pero a veces las razones que argumentan no se pueden refutar.

Y siendo muy, muy global, creo que la matriz del problema tiene su base en los abruptos y contrastantes cambios de pol√≠ticas culturales de las artes esc√©nicas y me explico: desde el 60 hasta el 89 (casi 30 a√Īos) los grupos fundados eran como vacas sagradas, inamovibles pero muy controlados por el Consejo Nacional de Cultura, hab√≠a una estructura muy centralizada y, por supuesto, esto gener√≥ estanco. Dentro de esa composici√≥n la cr√≠tica ten√≠a un rol fundamental y a la vez muy focalizado en los grupos que exist√≠an; para decirlo mal y pronto, la cr√≠tica jugaba un rol importante y hasta determinante.

Luego, en un segundo per√≠odo, se aprobaron los proyectos desde el 89-2019 (son 30 a√Īos m√°s), con la excelente intenci√≥n de ofrecer opciones para los creadores j√≥venes, al principio s√≥lo podr√≠a ser aprobado por el Consejo Nacional, y en su reglamento actual siempre, a√ļn hoy, debe ser as√≠; pero lo que verdaderamente empez√≥ a ocurrir es que cualquiera con cierto cargo o poder pod√≠a crear un nuevo proyecto.

Yudd Favier, Denisse Mart√≠n, Norge Espinosa, √ća P√©rez y Shaday Larios (Derecha a izquierda) en Laboratorio de Teatro de Objetos Documentales. Durante el Encuentro Internacional Retablo Abierto EIRA, 2019. MATANZAS/ cortes√≠a Yudd Favier

Yo creo que la crisis llegó a un tope cuando los directores se iban y dejaban a cargo de un actor la dirección del grupo como una herencia (Muchas veces llegábamos a provincias dónde existían nuevos grupos y nuevos directores que jamás habían sido conocidos por el Consejo).

En papeles, el tipo de contrataci√≥n que era por seis meses o un a√Īo, en la realidad se convirtieron en grupos vitalicios. Te puedo confirmar que existen personas que hace 10 a√Īos no hacen un estreno y viven campantes. Luego, si antes hab√≠a 24 grupos y 15 eran de buena calidad profesional, pero cuando se convirtieron en 200, los 15 se tornaron minor√≠a y aunque en un principio se conform√≥ lo que hoy constituye la vanguardia tambi√©n prolifer√≥ mucho teatro de mala calidad.

¬ŅQu√© comenz√≥ a suceder con la cr√≠tica?

Yo creo que la cr√≠tica comenz√≥ a desechar paulatinamente al teatro deficiente y al principio lo escrib√≠a pero con esa informaci√≥n no suced√≠a nada en absoluto. Los cr√≠ticos comenzaron a desechar proyectos ‚Äďy no creo que esto haya sido cosa de un d√≠a‚Äď y en la actualidad nos hemos convertido en promotores del teatro que nos interesa profesionalmente. No est√° bien.

Tambi√©n surgi√≥ el pluriempleo, que es la √ļnica manera en que los teatr√≥logos podemos tener un salario para llegar a fin de mes y convertirnos en seres multifac√©ticos, y empez√≥ a relegar la cr√≠tica como un ejercicio de vocaci√≥n y no como la √ļnica v√≠a de ‚Äúmostrar‚ÄĚ el valor de una profesi√≥n que se expandi√≥ hacia experiencias m√°s protag√≥nicas y productivas dentro del teatro. Muchos cr√≠ticos encontraron labores m√°s atractivas como gestores de festivales, editoriales, revistas, talleres y eso tambi√©n crea una disyuntiva ‚Äú√©tica‚ÄĚ y, al final, efectiva, sobre qu√© ejercicio profesional priorizar.¬†

Otros han querido dirigir, escribir, hacer cine y hasta actuar, eso a mí me parece fabuloso porque la teatrología sencillamente la ejercen personas que aman el teatro y el derecho a experimentarlo de formas prácticas para mí es irrefutable: es eso un derecho. Que quede bien, regular o mal… ya es otro asunto.

Es un deber de la cr√≠tica verlo todo y dar su opini√≥n de todo. Pero seamos francos, casi ning√ļn creador tiene un verdadero respeto por la disciplina pol√©mica y se tornan agresivos, con lo cual el problema de la √©tica afecta a todos los bandos.

Nadie acepta absolutamente nada excepto los halagos sin m√°culas y hay enfrentamientos e insultos y, el cr√≠tico, que tambi√©n es un individuo cotidiano de guaguas y colas, se agota de que el √ļnico resultado de su ejercicio especializado sea el malestar personal.

Al final del d√≠a escribas lo que escribas, y lo digo por experiencia propia, esos grupos de calidad de amateurs que llevan d√©cadas digiriendo el presupuesto estatal, se presentan en los mismos teatros que una vanguardia consolidada y repito, cobran los mismos salarios blandiendo sus primeros niveles como si de verdad lo fueran. Si la cr√≠tica no tiene una funci√≥n social ni ofrece una gu√≠a para jerarquizar y tambi√©n, por qu√© no desechar, porque estamos hablando de teatro profesional, no subvertir valores con lo comunitario. ¬ŅEntonces para qu√© sirve?

Yo misma al salir del Consejo me libr√© del ‚Äúdeber‚ÄĚ de opinar siempre de cu√°nto ve√≠a y por eso cuando algo no me gusta salgo calladita como una espectadora triste y esquilmada; cuando no me gusta no aplaudo, eso s√≠, por alg√ļn lado debo mostrar mi insatisfacci√≥n, es mi derecho como espectadora.

Hace dos a√Īos no ejerzo la cr√≠tica escrita porque precisamente estoy trabajando de manera asidua con, al menos cinco grupos de este pa√≠s y si escribo una cr√≠tica con aspectos negativos (aunque sean m√°s que evidentes) de los otros 40 grupos con los que no trabajo, siempre ser√° visto como predeterminadamente tendencioso y lo mismo pasa si quisiera escribir algo sobre esos cinco grupos.

Clausura del taller
Objetario Cuba S.A Memoria insular. EIRA, 2019 Matanzas/ cortesía Yudd Favier

Y por supuesto, uno es adulto y por tanto responsable de sus decisiones. Y me dan ganas de hacerlo porque hay espectáculos que son casi ofensivos por su falta de coherencia total y como nadie habla de ellos, tienes que leer publicaciones con autohalagos de éxitos que nunca existieron.

Tengo ganas de escribir porque quien calla otorga, pero he elegido. Existen grupos de 15, 20 a√Īos que jam√°s han hecho una sola obra meritoria de ser llamados profesionales y nadie quiere tener a su cargo el cerrar colectivos que no abri√≥. Entiendo que existe una gran espada de Damocles sobre la responsabilidad civil que generar√≠a desestimar esas agrupaciones par√°sitas del presupuesto tan reducido del Consejo, pero hay entre ellos agrupaciones que en 20 a√Īos tienen cuatro obras en su repertorio, obras malas adem√°s, y eso deber√≠a cambiar porque en el igualitarismo desequilibrado tambi√©n radica una forma de injusticia.

¬ŅCu√°les t√≠tulos y antolog√≠as has compilado y prologado para la Casa Editorial Tablas-Alarcos? ¬ŅC√≥mo ha sido ese trabajo?

Tablas-Alarcos es la editorial donde me he estrenado como antologista y hasta editora. Para m√≠ ha sido un lugar de promoci√≥n superimportante del teatro para ni√Īos; ella se produjeron los libros Dramaturgia cubana para ni√Īos (1943-2013). 30 obras en 70 a√Īos. (La Habana: Ediciones Alarcos, 2014); Teatro Migrante para ni√Īos. Un caribe√Īo en Nueva York¬† (una selecci√≥n de textos del autor Manuel Antonio Mor√°n, La Habana: Ediciones Alarcos, 2016) y Teatro sombr√≠o para ni√Īos curiosos (Una selecci√≥n de textos del autor Christian Medina, La Habana: Ediciones Alarcos, 2016).

He editado un par que est√°n en producci√≥n y tengo en el horno uno m√≠o que, claramente, estoy superansiosa por ver convertido en materia. Ella escrib√≠a… pr√≥logos de libros es una selecci√≥n de ensayos sobre textos dram√°ticos para ni√Īos en Cuba cuyo t√≠tulo remeda un libro de Magie Mateo, que fue el primer libro de cr√≠tica (literaria) que am√©.

Tienes textos que se salen del marco teatrol√≥gico y recientemente estuviste en el hapenning Hogar de Omar Batista y Dania del Pino M√°s como performer. ¬ŅEst√°s interesada en alguna l√≠nea art√≠stica fuera del trabajo como cr√≠tico e investigadora?

No tengo ganas de hacer algo m√°s. Por ahora mi intervenci√≥n como performer fue una cuesti√≥n de fuerza mayor: quien estar√≠a all√≠ era Dania del Pino‚Ķ, pero los procesos tienen sus tiempos propios y el estreno lleg√≥ junto con el nacimiento de Ernesto y pues Hogar era un proceso en el que todos est√°bamos muy comprometidos/involucrados y no qued√≥ de otra que ponerse a ‚Äúlevantar las torres de casitas‚ÄĚ. M√°s que como una actuaci√≥n yo lo asum√≠ como un ritual y cuando hac√≠a mis endebles construcciones pensaba en esa gran masa an√≥nima de personas que viven albergados, hacinados o en peligro de derrumbe y eso adquir√≠a un car√°cter de acci√≥n simb√≥lica. Fue el √ļnico recurso que me hizo estar del otro lado. No creo que pueda actuar y no me apetece hacerlo, pero qui√©n sabe

Estas preguntas a continuaci√≥n, me preocupan a m√≠, y no son teatrol√≥gicas ni importantes para el resto del mundo ni del arte, o tal vez s√≠. Las pregunto porque necesito la opini√≥n y sensibilidad de varias mujeres respecto a estas interrogantes, porque creo que t√ļ puedes decir algo que a m√≠, nuevamente en lo personal, me sirva, me alivie, me inquiete. Son tan simples que son las de siempre, tan comunes que son dif√≠ciles, tan sencillas que responderlas cuesta la vida.

Yudd, ¬Ņqu√© es la soledad para ti?, ¬Ņqu√© es la tristeza?, ¬Ņqu√© es la nostalgia?, ¬Ņqu√© es el amor?, ¬Ņqu√© es el sexo?, ¬Ņqu√© es la lealtad?, ¬Ņqu√© es la felicidad?

¬ŅQu√© nos diferencia de los hombres en lo po√©tico, en lo humano, en lo esencial, en lo general?

La soledad: es la constancia que yo he tenido en esta vida de que en verdad dependo de mí misma. Son los duros momentos de crecimiento: saber que recogerás sólo lo que hayas sembrado. Es dura pero te hace fuerte.

La tristeza: Los tiempos de desesperanza. Cuando existen falta de proyectos simples e inmediatos.

La nostalgia: idealización del pasado. Lo que te dice que ser extranjero es la peor condición humana a mi forma de ver.

El amor: literal: lo que hace que uno se levante cada ma√Īana. Y cuando no has tenido amor de pareja aprendes a valorar los otros amores que son espectaculares y vitales.

El sexo: un ejercicio imprescindible, productor de dopaminas al que no deberían darle tanta importancia la gente, menos las mujeres que hacen un gran barullo en torno a él.

La lealtad: a m√≠ me rige como c√≥digo personal, √Āmbar querida, y creo que va muy relacionada con el amor y la sinceridad.

La felicidad: unos raticos.

Mujeres: Para mí si fuéramos un árbol seríamos las raíces. Es duro pero una se afianza en muchas cosas y le cuesta desprenderse en la familia, en los hijos, en las materialidades, pero también en los ideales y hasta en las discusiones… nos arraigamos a todo. Los hombres son las frutas, las flores, el polen, salen hacia afuera y comienzan los ciclos una y otra vez con mucha facilidad.

*Parafraseando el título del libro que Yudd Favier prepara con una compilación de sus ensayos.


Sue√Īos vividos en Romer√≠as

Hace un a√Īo me enrol√© con un Vladimir Mart√≠nez Sav√≥n, un importante dise√Īador esc√©nico y profesor de la Universidad de las Artes en su filial santiaguera, en una experiencia donde a partir de sus dise√Īos sobre los vestuarios de las tres Tumbas Francesas que existen en Cuba se realiz√≥ una exposici√≥n. La misma pretend√≠a interpretar a trav√©s del vestuario el legado de esta instituci√≥n de la cultura popular tradicional declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. La exposici√≥n con el t√≠tulo ‚ÄúDe la idea a la forma, vestuarios de la Tumba Francesa‚ÄĚ, contaba de 20 dise√Īos.

El conocimiento adquirido por este dise√Īador esc√©nico ha sido develado a partir de la discusi√≥n de sus tesis de maestr√≠a en Estudios Cubanos y del Caribe en la Universidad de Oriente. En los diferentes dise√Īos realizados por Vladimir podemos apreciar la belleza y complejidad de estos vestidos. Adem√°s de las diferencias que tienen de una regi√≥n a otra. Por ejemplo, en los dise√Īos de la Tumba Francesa La Caridad de Oriente de Santiago de Cuba podemos observar que las piezas de vestir son sobrias y con pocos accesorios ornamentales; sin embargo, en la de Bejuco en Holgu√≠n y la de Santa Catalina de Ricci en Guant√°namo ocurre lo contrario, lo que demuestra la riqueza y variabilidad de este elemento en esta expresi√≥n de la cultura popular tradicional.

La exposición comenzó en la casa Víctor Hugo gracias al apoyo del director, Deyvi Colina, quien nos brindó el espacio de esta importante institución cultural del Centro Histórico de La Habana que permite la convergencia entre la cultura francesa y la cubana. A partir de ahí comenzó nuestro bregar por Cuba, pero fue en las Romerías de Mayo, en Holguín, el momento más relevante de este proyecto al permitir que las tres Tumbas Francesas existentes convergieran en dicha fiesta. Pero solo pudieron asistir la de Santiago de Cuba y la de la Ciudad de los Parques.

La Casa de Iberoam√©rica fue el espacio que nos acogi√≥ con mucho amor para poder cumplir este sue√Īo. Lo m√°s importante de la exposici√≥n fue la presentaci√≥n de ambas Tumbas Francesas, lo que permiti√≥ que los participantes de dicha cita pudieran conocer la historia y legado cultural de las mismas. Otro momento fue el baile de la caridad, donde todos nos unimos en un canto y movimientos de felicidad. Al concluir, cada una de las presidentas de estas agrupaciones portadoras le agradeci√≥ a la Casa de Iberoam√©rica y a Vladimir Mart√≠nez Sav√≥n por haber acogido esa exposici√≥n que le rend√≠a homenaje a las Tumbas Francesas y se enmarcaba en el a√Īo de ratificaci√≥n (2019) de la condici√≥n del nombramiento de Patrimonio Cultural de la Humanidad.

Asimismo, las Romerías han sido puente para mis prácticas como curador y promotor artístico al ponerse a prueba en la exposición que contó con el apoyo de la Asociación Hermanos Saíz.

Y es este el principal esp√≠ritu del festival Internacional de Juventudes Art√≠sticas, donde muchos pueden materializar sus proyectos e ideas siguiendo el eslogan: ‚ÄúNo hay ma√Īana sin hoy‚ÄĚ, como profundo paradigma social del arte joven que se realiza en estos momentos en Cuba.

Por eso, a pesar de la situaci√≥n que vive el mundo y el pa√≠s a causa se la pandemia del coronavirus, los romeros seguimos despertando sue√Īos y esperanzas para que los que viven estos momentos el confinamiento puedan experimentar la experiencia desde las redes sociales y, de esta forma, puedan sumarse el a√Īo pr√≥ximo a esta convocatoria de vivir a plenitud las Romer√≠as de Mayo.


Estados Unidos-Cuba: El ‚Äúabrazo‚ÄĚ de la m√ļsica (+Video)

*Tomado del periódico Adelante

‚ÄúQue hablen de Cuba los propios cubanos es gratificante para ellos. Me lo agradecieron de coraz√≥n‚ÄĚ, as√≠ resume la music√≥loga Heidy Cepero Recoder¬†su experiencia reciente en Estados Unidos.

Fue una estancia breve e intensa, a inicios de febrero, con el tema de la m√ļsica cubana como eje del intercambio con estudiantes y profesores de la Kennesaw State University, de Georgia, y la Tulane University, de New Orleans.

‚ÄúOfrec√≠ un panorama de los g√©neros de la m√ļsica cubana, sobre todo de la rumba, abord√© los elementos afrocaribe√Īos y tambi√©n me refer√≠ a su utilizaci√≥n dentro del audiovisual‚ÄĚ, cont√≥ a Adelante Digital.

La joven camag√ľeyana puso a tocar la clave de guaguanc√≥ a los anfitriones y, entre otros asuntos, ejemplific√≥ con agrupaciones populares como Van Van y Rumbat√° la vigencia de las ra√≠ces culturales africanas.

‚ÄúReconocieron antecedentes que son comunes en ambos pa√≠ses. Fue una experiencia muy buena porque los estudiantes universitarios y profesores desconocen nuestras esencias. La cultura latinoamericana ocupa un espacio importante dentro de sus proyectos de investigaci√≥n‚ÄĚ, a√Īadi√≥ la investigadora premiada en eventos de car√°cter nacional como el Memoria Nuestra.

‚ÄúLa m√ļsica es un arte abstracto. Dar clases me ayuda mucho a trasmitir el conocimiento. Siempre es un garante de aprendizaje graficar sonora y audiovisualmente‚ÄĚ, argument√≥ la profesora de la filial de la Universidad de las Artes en Camag√ľey.

El viaje ha sido esencial en la construcción del arraigo, por eso confirmó bajo su piel la condición de sujeto de identidad cultural en medio de otra realidad, coordenada que ya tenía como egresada en esta ciudad de la Maestría en Cultura Latinoamericana.

‚ÄúSent√≠ ese calor humano de la solidaridad. Transmit√≠ riqueza musical, pedag√≥gica y espiritual, y recib√≠ el abrazo a nuestra alegr√≠a, a nuestro conocimiento de las ra√≠ces y a nuestra defensa de la identidad‚ÄĚ, concluy√≥.

Art√≠culo de Heidy Cepero acerca de la m√ļsica en el cine, publicado en el m√°s reciente n√ļmero de Sendas, publicaci√≥n trimestral de la AHS enCamag√ľey.Art√≠culo de Heidy Cepero acerca de la m√ļsica en el cine, publicado en el m√°s reciente n√ļmero de Sendas, publicaci√≥n trimestral de la AHS enCamag√ľey.

Heidy Cepero Recoder es miembro de la»Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z», y en Camag√ľey lidera la secci√≥n de Cr√≠tica e Investigaci√≥n de la filial de esa organizaci√≥n que en Cuba aglutina a los escritores, artistas, investigadores y promotores j√≥venes.


Fórmula del éxito, avatares y cavilaciones de Rosana Rivero

*Tomado del periódico ¡ahora!

Rosana Rivero Ricardo es una joven periodista holguinera que desde el √°mbito de la cultura ha entregado en el √ļltimo lustro, su quehacer profesional a informar al p√ļblico holguinero de todo cuanto en materia de arte acontece en la provincia.

Con ingeniosidad teje sus textos y busca constantemente crecer, si no en estatura, en lo profesional. En los meses recientes varios premios le han demostrado que sus empe√Īos fructifican, aunque ya sus lectores lo advirtieran antes que los jurados. Aqu√≠ cuenta f√≥rmulas del √©xito y avatares profesionales. Revelaciones que comparto con los lectores.
 
En los √ļltimos meses recibiste de la vida muchas sorpresas, algunas m√°s tristes, otras pueden considerarse hitos en la vida de cualquier persona. El Premio de Periodismo Cultural Rub√©n Mart√≠nez Villena ¬Ņen qu√© lugar se ubica en este escalaf√≥n?
 
Dicen que la felicidad nunca es completa. En el plano personal hoy siento la ausencia de uno de los pilares fundamentales de mi vida: mi abuelo. No obstante, me reconforta pensar que buena parte de estos resultados se los debo a él, quien me impulsó a superarme siempre.
El Premio de Periodismo Cultural Rub√©n Mart√≠nez Villena se ubica en primer√≠simo esca√Īo de mis alegr√≠as, junto al resto de los reconocimientos que he recibido en los √ļltimos cuatro meses: Premio Nacional de la Cr√≥nica, Premio Provincial La Estrella de Cuba y Premio de la Ciudad 2020.
rosy premio entrevista H1
 
El ‚ÄúVillena‚ÄĚ, convocado por la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z, es un certamen que ha ganado much√≠simo prestigio. Esta vez se enviaron m√°s de un centenar de obras.
El concurso realza al Periodismo Cultural, una temática a veces subvalorada en otros certámenes periodísticos, tanto provinciales como nacionales, al equipararlos con textos de Periodismo Económico, Jurídico, de Salud, etcétera.
Asimismo, reconoce la labor de los j√≥venes periodistas menores de 35 a√Īos, uno de sus requisitos. Cuando lo descubr√≠ ya ten√≠a 27. Hab√≠a perdido cuatro a√Īos. Pens√© que iba a llegar a los ‚Äúta‚ÄĚ sin obtenerlo.
Un premio nacional siempre se recibe con alegría. Le da visibilidad a tu obra más allá de tu zona de influencia, en mi caso, la provincia de Holguín. Para un periodista, aunque lo niegue, el reconocimiento social siempre es importante.
Mas el agasajo no es solo para quien escribe, sino para el medio para el cual trabaja. Esa es otra de mis satisfacciones: insertar el nombre del periódico ¡ahora! en el panorama nacional. Sin las nuevas posibilidades que ofrece la plantilla del sitio web www.ahora.cu, no hubiese logrado este resultado. Tampoco sin el apoyo del Equipo Multimedia, una nueva estructura creada por el director de nuestra Casa Editora, aprovechando las potencialidades de nuestros Recursos Humanos, para estar en la puntera del desarrollo del Periodismo Hipermedia en el país.
 
¬ŅC√≥mo fue el proceso creativo de esta serie de productos que result√≥ premiado?
En 2018 se comenz√≥ a gestar, desde la direcci√≥n del Complejo Cultural Eddy Su√Īol, el gran suceso que ser√≠a el aniversario 80 del Teatro, celebrado el 2 de junio de 2019. Informativamente la prensa local deb√≠a seguir los acontecimientos, pero quise hacer algo distinto para homenajear a la instituci√≥n y sus protagonistas, a menudo personas desconocidas. Sent√≠a que se lo deb√≠a a mi Teatro, donde de peque√Īa disfrut√© de puestas infantiles.
 
Permaneció una década cerrado, pero cuando reabrió en 2011 estuve en la gala de apertura, aunque después tuviese que regresar a pie a la casa: cuatro kilómetros con los tacones en la mano. Ahora, como periodista, siempre me tiene reservada una luneta en la fila de la prensa.
No he tenido la posibilidad de visitar todos los teatros de Cuba y no puedo hacer comparaciones objetivas. Mas todos los artistas de convocatoria nacional que han estado en el ‚ÄúSu√Īol‚ÄĚ coinciden en algo: este es uno de los mejores teatros de la Isla, no solo por su confort -aunque la ac√ļstica no sea la mejor y el escenario sea peque√Īo e incompleto-, sino por la calidad de sus trabajadores. Eso quer√≠a reflejarlo.
Disfrut√© mucho las entrevistas que fueron la base sobre la que se sustent√≥ cada producto web. Conoc√≠ a Hip√≥lito Vel√°zquez, octogenario tramoyista por varias d√©cadas del ‚ÄúSu√Īol‚ÄĚ, cuya familia se dedic√≥ por entero al teatro. Ellos me abrieron la puerta de su casa. Conversar con grandes personalidades del canto l√≠rico no solo holguinero, sino nacional, como Mar√≠a Luisa Clark, conocida como ‚ÄúLa Voz de Oro de Cuba‚ÄĚ, fue otro momento √ļnico. Me divert√≠ mucho con las an√©cdotas, que suelen pasarle en plena actuaci√≥n a estos artistas.
 
Con frecuencia tus textos tienen una vocaci√≥n historicista, hurgan en el pasado para traer al lector o usuario de las redes, verdaderas revelaciones o encuentros con sus nostalgias, los trabajos que te hicieron merecedora de este premio entran en ese grupo ¬ŅC√≥mo fue el proceso de investigaci√≥n y luego el creativo?
 
Siempre tuve afinidad por la Historia. Me gradué como Máster en esa especialidad. El periodista escribe en presente lo que será historia. Pero el Periodismo es también una buena herramienta para traer el pasado hasta nuestros días. He intentado explotar eso del modo más ameno posible, para que los más adultos se encuentren con sus recuerdos y los más jóvenes conozcan lo que fue.
Consulté a personas que pudieran aportarme información, sugerirme temas y personalidades a entrevistar. De ahí salió una larga lista de tópicos, que incluyó los tres trabajos seleccionados para el concurso. Entrevisté a trabajadores del Teatro, ya retirados, y algunos de los que están en activo, como su director Roger Rodríguez, quien mucho colaboró con la realización de estos trabajos. Otro intercambio clave fue con Martín Arranz, intérprete jubilado del Teatro Lírico de Holguín, quien, además, de ofrecerme sus impresiones como protagonista y espectador de las presentaciones en el Teatro, me facilitó su libro sobre la historia del Teatro en Holguín.
Pens√© la serie como un trabajo multimedial y me apoy√© en un equipo de fot√≥grafos, dise√Īadores, vide√≥grafos, editores para que el producto saliera lo m√°s integral posible. Tuve que aprender hasta a hacer los llamados Time Line o L√≠nea del Tiempo, apoyada en las herramientas digitales, que ofrece la web. Hubo cosas que salieron y otras no. Los podcasts, por ejemplo, no pudieron a√Īadirse por detalles de la tecnolog√≠a.
Gracias a esta serie conoc√≠ mucho mejor el ‚ÄúSu√Īol‚ÄĚ. Sub√≠ hasta el techo de la Sala Principal. Las bombillas quedaban a mis pies. A esa altura las lunetas parecen sillas de mu√Īecas.
Entre los momentos m√°s divertidos y, a la vez m√≠sticos, estuvo el proceso de realizaci√≥n del art√≠culo dedicado a los fantasmas del Teatro, no incluido dentro de las obras premiadas. Dicen que all√≠ habita el fantasma de Ra√ļl Camayd, fundador y director del L√≠rico holguinero por varios a√Īos. Muchos de quienes han ‚Äúsentido‚ÄĚ estas presencias prefirieron no compartir sus an√©cdotas. Yo, por s√≠ o por no, prefiero no quedarme la √ļltima a la salida de cada funci√≥n.
 
El Periodismo cultural plantea el reto de la especialización en un abanico diverso de expresiones del arte, cuáles consideras los más importantes desafíos de esta forma de ejercicio profesional.
 
Ah√≠ est√° el reto: saber de todo un poco, porque en una provincia un periodista cultural, para poder emitir criterios v√°lidos sobre todos los sucesos, que acontecen en su territorio, no puede especializarse en una √ļnica manifestaci√≥n art√≠stica, como deber√≠a ser, por el gran volumen de informaci√≥n, que se debe manejar. Incluso una manifestaci√≥n art√≠stica demandar√≠a una mayor especializaci√≥n para ser m√°s certeros. Por ejemplo, en la danza podr√≠a el periodista centrarse en el ballet o la danza, o en un periodo espec√≠fico.
 
¬ŅC√≥mo describir√≠as que debe ser la relaci√≥n ideal creador-periodista?
 
De amistad, no de enemistad. Ellos, junto al receptor, conforman un ‚Äútrinomio cuadrado perfecto‚ÄĚ, en t√©rminos matem√°ticos. El artista, sin un p√ļblico que decodifique su obra est√° incompleto. A su vez, el cr√≠tico funciona como una br√ļjula, para indicarle el mejor de los caminos a ambas variables. Por ejemplo, el cr√≠tico puede alabar o cuestionar aspectos de una obra basado en sus conocimientos. El creador obtiene as√≠ una opini√≥n especializada de su trabajo, para continuar por esa l√≠nea, o si lo desea, mejorarla. Al p√ļblico, por su parte, el cr√≠tico puede sugerirle a cu√°les hechos art√≠sticos debe prestar mayor atenci√≥n por sus valores.
Lo que no debe suceder es que el artista vea en el cr√≠tico a su enemigo y lo emplace, esgrimiendo argumentos como el desconocimiento de su trayectoria anterior o el esfuerzo realizado, para desarrollar su obra de arte. El p√ļblico lo que disfruta es el resultado final de la pieza, y eso es lo que tambi√©n eval√ļa un especialista.
 
La cr√≠tica de arte es uno de los temas m√°s cuestionados dentro del periodismo cultural. Acusados a veces de poco serios, epid√©rmicos o inexistentes, los textos cr√≠ticos son manzana de la discordia cuando aparecen ¬Ņc√≥mo has vivido la experiencia de la cr√≠tica?
 
No he realizado mucha cr√≠tica art√≠stica y es algo que, a su vez, se me cuestiona en mi entorno laboral. Solo llevo cinco a√Īos de ejercicio profesional y considero, que todav√≠a me falta experiencia, aunque en todo este periodo he intentado especializarme a trav√©s de cursos, talleres, diplomados y hasta mi maestr√≠a, que es en Historia y Cultura.
 
Es una labor compleja y delicada que tiende a herir susceptibilidades. En todos los encuentros de Periodismo Cultural, que se realizan a lo largo de la Isla se insiste en que Cuba es ínfima la crítica cultural y que los periodistas de la temática debemos potenciarla. Los artistas también han planteado en sus asambleas y congresos la importancia de que resurja la misma. No obstante, algunos se quejan y les parecen mal las opiniones que se emiten acerca de sus obras, sobre todo, si se trata de un periodista joven. Por tanto, un crítico siempre está en el filo de la navaja. Casi nunca queda bien, lo mismo si escribe o no escribe su opinión.
Personalmente tuve una buena experiencia en esa relaci√≥n creador-cr√≠tico. En una ocasi√≥n coment√© en el peri√≥dico ¬°ahora! sobre un estreno del grupo humor√≠stico Etc√©tera. Su director, Eider Luis P√©rez, agradeci√≥ los elogios y, en la segunda puesta, mejor√≥ los aspectos negativos se√Īalados.
 
Tienes desde hace a√Īos el encargo de entregar una p√°gina semanal con el acontecer art√≠stico holguinero ¬Ņc√≥mo divides el tiempo para asistir a los incontables acontecimientos que acaecen en la ciudad, escribir, investigar, etc√©tera.?
 
El Periodismo Cultural es una de las pocas especializaciones periodísticas que te dan la posibilidad de trabajar divirtiéndote. No veo mi labor como una obligación, sino como una posibilidad infinita de recreación, conocer disímiles creadores sin moverme de mi ciudad, disfrutar de espacios, que tienen al buen arte como protagonista. Valorándolo de este modo, las ideas, la escritura y la investigación fluyen espontáneamente.
 
¬ŅExiste una manifestaci√≥n del arte con la que te sientas m√°s c√≥moda al escribir?
 
Las artes plásticas. Junto a la arquitectura es la manifestación en la que se enfatiza cuando recibimos Historia del Arte en la carrera de Periodismo. Esto te dota de un conocimiento sistematizado en periodos y figuras, tanto del ámbito universal como nacional. Eso no ocurre, por ejemplo, con las artes escénicas. He estado en un Diplomado de Crítica Artística impartido en la filial holguinera de la Universidad de las Artes y en un curso similar en el Instituto Internacional de Periodismo José Martí y en ambos se ha prescindido del estudio de la Danza. Esas ausencias curriculares demandan mayor esfuerzo y autopreparación, y uno tiende a escribir en el ámbito que más cómodo se siente.
 
Cuando alguien ha tenido un buen a√Īo, todos se preguntan si tuvo una f√≥rmula para el √©xito. ¬Ņcu√°l es en tu caso?
Enviar mis trabajos a los concursos. Nunca creí mucho en mí ni en mi obra, la verdad. Por eso no incursionaba en los certámenes. Rubén Rodríguez, nuestro periodista, escritor y editor, me envalentonó a hacerlo.
Comenc√© a participar desde el a√Īo pasado. Intervienes en los eventos y talleres y aprendes algunos secretos, como comprender su naturaleza y escoger, dentro de tus textos, los que m√°s se ajusten a esta.
Intento ponerle el mejor ‚Äúsaz√≥n‚ÄĚ a todo lo que cocino, period√≠sticamente hablando. Por eso, no escribo un art√≠culo pensando: ‚Äúeste lo voy a enviar a tal Premio‚ÄĚ. No obstante, el olfato period√≠stico te indica el tema que puede convertirse en un buen trabajo y, hasta sin premeditarlo, le pones un poco m√°s de tu tiempo y esfuerzo. En mi caso, hay art√≠culos premiados que han nacido tras un largo proceso creativo. Sin embargo, otros nacen de la casualidad, la espontaneidad. Lo ideal es trabajar lo mejor posible siempre.
Si tuviera una f√≥rmula del √©xito dir√≠a que esta funciona si, al ‚Äúdespejar la X‚ÄĚ, obtengo como resultado la retroalimentaci√≥n con mis lectores. Sus comentarios en las calles, en la web de ¬°ahora!, sus correos electr√≥nicos corrigi√©ndome datos, sugiri√©ndome temas o felicit√°ndome: esos son los mejores premios.

Jam Session: Notas para una descarga

Si este libro en manos de los lectores se sumara al concierto jazz√≠stico, ganar√≠a la m√ļsica cubana. A pesar del desarrollo hist√≥rico del g√©nero en nuestro pa√≠s, su paralelo te√≥rico no observaba una dedicaci√≥n en similares proporciones, muy a pesar del ejercicio de nombres como los de Leonardo Acosta, o los valiosos aportes no publicados de Danilo Orozco y la contribuci√≥n de trabajos de Borges-Triana, Claudia Fallarero, entre otros autores m√°s o menos noveles que se han dado cita en n√ļmeros de la revista Clave dedicados al tema y en otras publicaciones aisladas.

Unido a esto está el hecho de que investigadores y periodistas muchas veces concentraron su pensamiento en el panteón sagrado de este hacer musical. Solo en tiempos cercanos y gracias a las arenas esparcidas por unos pocos jóvenes investigadores, es que se intenta visualizar en letra impresa o digital la obra de las nuevas promociones de jazzistas.

A partir de los 2000 se observa un ambiente cognitivo creador en los predios académicos a favor de los procesos que rodean la jazzista creación. Tal efervescencia ha brotado en la Universidad de las Artes y en los centros universitarios del país, con la emergencia de tesis de grado desde disciplinas como la musicología, Historia del Arte, Comunicación Social y Periodismo, fundamentalmente. Tales estudios, salvadas las excepciones, perecen justo al momento de la celebrada cuantificación del ejercicio. Unas pocas ven la luz de alguna publicación y en algunos casos, cuando más, se han socializado sus saberes en los espacios teóricos de eventos culturales afines.

También es cierto que muchos de los autores de tesis en opción al grado de esto o aquello, luego de descubrir el agua fría, ignoran el cómo trasladar la redacción académica al discurso del ensayo, artículo, testimonio o cual sea el lenguaje de la publicación dirigida al amplio lector, más allá de las geografías de las altas casas de estudio.

Por todo lo anterior me atrevo a aseverar que los exiguos resultados aparecidos en el surrealista rublo de ‚Äútiempos recientes‚ÄĚ intentan cubrir un vac√≠o de varias d√©cadas. Sin embargo, Jam Session. La Nueva Generaci√≥n, p√°ginas que hoy coloco a consideraci√≥n de posibles lectores, de ninguna manera presenta una historiograf√≠a sobre el g√©nero, sino que ofrece desde la multiplicidad de enfoques un retrato aproximado de una franja de las j√≥venes generaciones de jazzistas cubanos. Lo recibo como una compilaci√≥n de enfoques que tienen como sedimento com√ļn una sociolog√≠a musical del modo jazz.

Creo que este creciente interés por el estudio del entorno jazzístico cubano, sobre todo a partir de los 2000, pudiera obedecer a un panorama más optimista, no en cuanto a creación y calidad musical harto probada, sino en cuanto a los aspectos sociomusicales, socioculturales, institucionales y de promoción que han posibilitado una mayor visualidad a escala social.

Ya hemos conversado en otros espacios de la escritura y la oratoria sobre el rol de festivales y eventos nacionales como el Jazz Plaza a partir de 1980, y desde 1998 el Jojazz, unido a otras paradas organizadas por la UNEAC y la AHS como el Amigo del Jazz y el Jazz Na Má en las respectivas filiales santiagueras, entre otros espacios isla adentro. Estas celebraciones devienen momento de reconocimiento y legitimación para sus participantes.

La creaci√≥n de clubes para la promoci√≥n del g√©nero unido al talento de j√≥venes que entrecruzan las fuentes del jazz con los afluentes que provienen del acervo musical cubano de ra√≠z, despiertan la inquietud en quienes cartograf√≠an el universo sonoro en la Cuba de hoy. Las m√°s insospechadas posibilidades de hibridaci√≥n que signa la emancipaci√≥n del jazz con m√ļsicas y estilos varios ‚Äďque van desde la m√©dula √≥sea de g√©neros etiquetados como ‚Äúm√ļsica cubana‚ÄĚ, cruzan puentes de m√ļltiples v√≠as hasta llegar incluso a la electr√≥nica‚Äď le garantiza nuevos y tambi√©n heterog√©neos p√ļblicos.

Estos discursos de lo jazz√≠stico se reciben por v√≠as como la radio o TV, spots televisivos para eventos de dis√≠mil naturaleza, lo cual redunda en canales informativos que de modo paulatino pudieran contribuir a la formaci√≥n de audiencias. Las plataformas de Internet y el uso de las redes sociales colocan a los m√ļsicos ubicados en la di√°spora al alcance de una tecla, se difuminan los l√≠mites geoculturales, lo que simboliza parcela de cultivo para los investigadores sociales.

Los jóvenes jazzistas y procesos sociomusicales que trae a su escenario Jam Session…, forman la continuidad de una tradición musical, a la que imprimen sus propios aportes y estilos, con lo cual contribuyen a delinear la historia del género en lo que va de siglo XXI.

Los cuatro ensayos convocados comparten el interés por la revisión del movimiento de jóvenes jazzistas. Quienes estudian cada una de las temáticas son o se convirtieron en practicantes del espacio que analizan, lo que les posibilita abordar la creación, la interpretación y el consumo del jazz desde el centro de la tierra.

La presente compilación propone un espacio de debate, a partir de la muestra de resultados obtenidos por estudiosos noveles. El punto de mirada recae en promociones cercanas aun en el tiempo de compositores e instrumentistas, que en la mayoría de los casos visibilizaron su obra preliminar a partir de la participación en el concurso Jojazz.

Para esta publicaci√≥n fueron seleccionadas tres tesis de grado en las especialidades de Musicolog√≠a y Comunicaci√≥n Social. Camila Cortina desde la historiograf√≠a y los estudios culturales estudia las formas en que se conserva la ‚Äúcubanidad‚ÄĚ en la vida y obra de m√ļsicos radicados en Espa√Īa.

Pedro Sureda se detiene en las particularidades que individualizan la interpretaci√≥n de dos j√≥venes m√ļsicos, a partir del estudio de los procesos de s√≠ntesis musicales que identifican sus estilos personales. Es el caso de Harold Lopez Nussa y Rolando Luna.

Reinier Aldazabal propone un an√°lisis de los usos sociales que vivencian los p√ļblicos que asisten a los conciertos realizados en La Habana que tienen como n√ļcleo el jazz hecho por recientes promociones de m√ļsicos. A partir de la descripci√≥n de las principales pr√°cticas comunicativas consustanciales a dichas audiencias durante las presentaciones, son objeto de an√°lisis aquellos elementos que act√ļan como mediadores individuales e institucionales entre el p√ļblico y la m√ļsica, y que transversalizan los usos que se hacen de ella.

A ellos concurre como portada un texto de la musicóloga Claudia Fallarero publicado en la revista Clave que resultó ser el punto de partida de varias aristas de estas investigaciones y que aborda, desde criterios  generacionales, los elementos musicales que caracterizan la novel creación jazzística.

Concluye la descarga un catálogo que recoge parte de las producciones discográficas de jóvenes exponentes del género desde 1998 hasta fechas cercanas a la publicación del título.

Aun cuando los autores en congregaci√≥n apelan a la menci√≥n de nombres de la actual escena jazzista, el principal logro del volumen reside en la triangulaci√≥n de m√©todos y procesos de la investigaci√≥n cultural. La revisi√≥n de estas p√°ginas propuestas por la colecci√≥n d‚Äô M√ļsica del sello CIDMUC (¬°2012!!!!) ‚Äďque como muchos otros t√≠tulos perdieron el sello de garant√≠a como ‚Äúnovedad literaria‚ÄĚ y hoy habitan su madurez en m√°s de una librer√≠a cubana‚Äď bien pueden significar una invitaci√≥n para que otros cr√≠ticos, periodistas e investigadores del pa√≠s se ocupen de visibilizar las omisiones y zonas no constre√Īidas en este volumen, con el fin de la prolongaci√≥n de la descarga desde una mirada contextualizada a cada territorio.


Aguas de Marzo

Qu√© mejor momento que este final de a√Īo 2019 para el primer concierto del d√ļo Aguas de Marzo. Hermosa ocasi√≥n seleccionaron estas j√≥venes int√©rpretes para estrenar escenario en el marco de P1_La Habana_Tit√≥n, en la Fundaci√≥n Ludwig de Cuba, el pasado viernes 13 de diciembre.

Aguas de Marzo es un d√ļo de guitarra y la√ļd conformado por Patricia D√≠az Mora y Sof√≠a Pedrera Gonz√°lez. La particularidad de este proyecto est√° en la uni√≥n de los timbres de ambos instrumentos, algo que a nivel visual tambi√©n es interesante. Este formato de c√°mara es singular dentro del panorama musical habanero. En estos momentos, ambas cursan el cuarto a√Īo en la Universidad de las Artes (ISA).¬†

Noel Guti√©rrez hizo un arreglo de ‚ÄúAlfonsina y el mar‚ÄĚ para dar inicio a este concierto, en el que el agua fue s√≠mbolo unificador de lo que significa del concepto, la propuesta y el nombre de esta agrupaci√≥n. Su repertorio est√° conformado tambi√©n por arreglos de temas ic√≥nicos de la producci√≥n musical latinoamericana y cubana. Obras que generalmente se escuchan en dos guitarras y que con esta uni√≥n de guitarra y la√ļd recrean otro ambiente sonoro.

Fotos cortes√≠a del D√ļo Aguas de Marzo

La m√ļsica cubana tuvo su representaci√≥n en el momento que interpretaron el arreglo de Jos√© Manuel Ord√°s a ‚ÄúGermania‚ÄĚ, obra del trovador cubano Sindo Garay. Un punto de giro en el programa de concierto es la obra ‚ÄúWemilere‚ÄĚ de Rey Guerra, obra que presenta los ritmos y entonaciones de la festividad afrocubana.

Lo curioso de esta propuesta de m√ļsica instrumental, es que el relieve o como se suele decir ‚Äúla voz cantante‚ÄĚ, la lleva un instrumento que identifica el campo cubano y por extensi√≥n a la m√ļsica cubana en general.

Para finalizar el concierto, se unieron a Aguas de Marzo, en el la√ļd Evelyn Garc√≠a y la tresera Olivia Soler, para interpretar una obra del Guajiro Miranda, ‚ÄúPlectro jazz latin son‚ÄĚ.


Tómate un Clorodiazepóxid2

Lleg√≥ para quedarse. El performance, esa irreverente modalidad que germin√≥ con tremenda fuerza en el siglo XX, ha sido el territorio perfecto desde el cual muchos creadores cubanos, fundamentalmente de las √ļltimas d√©cadas, han realizado importantes abordajes de la realidad social cubana. Entre estos iconoclastas sobresale la tropa de El Ciervo Encantado, Osik√°n Teatro-Plataforma Esc√©nica Experimental; proyectos como el Laboratorio Ibsen o las intervenciones p√ļblicas del santiaguero Yanoski Su√°rez, que desaf√≠an espacios, investigan y devuelven raigales discusiones sobre temas medulares de nuestra cotidianidad.

Sin embargo, el performance, como modalidad esc√©nica, no ha sido una de las plataformas m√°s socorridas para establecer niveles de di√°logo con el espectador pinare√Īo. Se referencian en Vueltabajo, como los intentos m√°s serios en la exploraci√≥n de esta pr√°ctica art√≠stica, las otrora presentaciones de estudiantes de la desaparecida Escuela Profesional de Artes Visuales y las todav√≠a pol√©micas intervenciones p√ļblicas del artista pinare√Īo que se reconoce como Mayim-B. S√≥lo unos pocos ejemplos que no son suficientes para establecer un estudio profundo del comportamiento, desarrollo de la praxis perfom√°tica en la zona m√°s occidental del pa√≠s.

Por tanto, ahora mismo se agradece la presentaci√≥n Clorodiazep√≥xid2, un performance a cargo de Ernesto Naveda ‚Äďjoven estudiante de artes visuales que participa en la XVlll edici√≥n del Sal√≥n de Arte Joven, que auspicia anualmente la Secci√≥n de Artes Visuales de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z de Pinar del R√≠o‚Äď por tratarse de una tentativa que busca reconocer, establecer al performance como espacio de comunicaci√≥n art√≠stica.

Pero esencialmente el principal mérito de Clorodiazepóxid2 reside en que es una interesante indagación antropológica que está tramada a partir de reales inquietudes, obsesiones, desgarres de jóvenes artistas, los performers, que reaccionan frente a un fenómeno global que comienza a afectar principalmente a las nuevas generaciones: el consumismo.

Foto: Del autor.

En ese sentido, podemos estar más o menos de acuerdo con algunos elementos formales de este performance, pero lo que sí no podemos negar es que está defendido conceptualmente, que asistimos a un debate artístico ante el que no podemos permanecer indiferentes.

En Clorodiazep√≥xid2, organizado en una suerte de cuatro cuadros que, en su totalidad rozan los 20 minutos, se puede observar que se plantean dos vertientes fundamentales del consumismo: el performer Ernesto Naveda, desde su experiencia personal, pero tambi√©n con una marcada inclinaci√≥n de tensar a partir de generalidades ‚Äďpeligrosas que pueden ser por cierto‚Äď, se acerca a la supeditaci√≥n del ser humano al consumismo en su estrato m√°s b√°sico y cotidiano: el desquicie por marcas de ropa, de zapatos, etc.

La otra vertiente del consumismo que se analiza en Clorodiazepóxid2 surge de manera muy autorreferencial y corre de la mano de José Armando Crespo (egresado de la Universidad de las Artes de Cuba en la especialidad de ballet), quien nos comenta lo peligrosa que puede ser la estetización de la figura para los artistas de la danza, quienes, en pos de mantener una imagen impecable, pueden someter sus corporalidades a desgastes, maltratos, pérdidas, limitaciones que no sólo marcan nocivamente el cuerpo, sino su comportamiento, una manera de proyectarse y comprender la vida.

Se delinean en Clorodiazepóxid2 el primer performance que tiene a su cargo Ernesto Naveda, saludables evocaciones y apropiaciones de elementos históricos de las artes visuales y escénicas[1]. Con relación a la primera, las artes visuales, es muy latente el influjo del Action Painting; la obra creativa de grandes como Andy Warhol, Joseph Beuys, Marina Abramovich. En lo teatral, modelan el performance elementos como lo ridículo, lo grotesco (Ernesto Naveda aparece al inicio del performance vestido con un disfraz de mona vestida de seda, tomando café) o la parodia.

Y lo interesante en esto, en el diálogo, el completamiento de ambos lenguajes, la teatralidad y las artes visuales, es que conforman un hecho artístico de amplia riqueza de texturas, cuya principal virtud radica en que devela conductas, las carencias progresivas que no sólo se patentizan en el área de las relaciones humanas, sino también de los valores que pierde el ser humano en la medida en que se va haciendo cautivo de tener y acumular más.

Así, en Clorodiazepóxid2, desde que se muestran los comportamientos enajenados, el populacherismo más chato y agresivo (temas musicales de Bad Bunny), la frialdad, objetualización y metalización del sujeto, se convoca a reaccionar contra estas posturas en la vida.

Más fashion y menos drama, es un slogan que aparece en el programa de mano de Clorodiazepóxid2. Sin embargo, en este performance prevalece la tendencia a la construcción de la ilusión, la relación frontal con el espectador, los efectismos, la dramaturgia escénica que se acerca a la forma tradicional de construir la teatralidad.

De manera que se genera un corto circuito entre las expresadas b√ļsquedas formales en que se intenta plantear el performance (menos drama) y el modo real en que se perfila ante el espectador.

Foto: Del autor.

Mas, aclaramos que aun en esta condici√≥n de apego a las estructuras m√°s convencionales de lo teatral, llegamos a apropiarnos perfectamente de la intenci√≥n del artista, tenemos bien claro el n√ļcleo conceptual que se defiende en el performance[2].

En este minuto celebramos el gesto de los jóvenes creadores, José Armando Crespo y Ernesto Naveda, que desde la revisión de sus inquietudes nos han incitado a repensar nuestra existencia en medio de un universo bombardeado, saturado por el consumismo.

Clorodiazepóxid2, en su sentido más inmediato, más allá de lo discutible que pueda ser en lo formal, es un noble intento, una importante alerta sobre la necesidad de valorar lo que se tiene y vivir a plenitud con lo que pueda ser esencial. Y esa certeza que nos deja es aquello que nos lo muestra como una experiencia artística y social de valía.

[1] No obstante, lo más interesante no es la cita, sino la manera en que el responsable del performance se apropia del legado universal y se vale de este, sin dejar de ser original y perder la lógica de lo que plantea.

[2] El responsable de Clorodiazep√≥xid2, Ernesto Naveda, comenz√≥ sus primeros trabajos profesionales como actor en diversos grupos de teatro, Teatro de la Utop√≠a, Polizonte teatro, Teatro D¬ī S√ļbito, de Pinar del R√≠o; de ah√≠ su marcada inclinaci√≥n, un pensamiento marcadamente esc√©nico, desde lo tradicional, en su ejercicio perform√°tico.


El Retorno de las Bacantes, un constante cuestionamiento de las pr√°cticas danzarias

Otra vez la tradición clásica universal es una plataforma desde la cual nuestros artistas indagan, abordan estos tiempos. El Retorno de las Bacantes, un espectáculo del Proyecto Orígenes que contiene interrogantes y benditos juegos macabros que conducen a la reflexión.

Nos satisface lo que encontramos con El Retorno…., que cerró el Festival de la Universidad de las Artes, ya que en nuestro panorama no abundan los espectáculos escénicos que se erijan a partir de los clásicos griegos; entre tantas cosas, por la dificultad que representa develar, redescubrir, para nuestra contemporaneidad las esencias de estas obras. Otro detalle que nos satisface es que está protagonizado por inquietos jóvenes de la Escuela Nacional de Danza, liderados por Lizenia Zulueta, los cuales, más que tratar de mostrar la destreza de sus corporalidades, buscan edificar una partitura escénica más profunda, en que predomine un discurso que mueva al espectador.

Por lo que, para ganancia de nuestra escena, han escogido el conocido relato que versa alrededor de la venganza del dios griego Dionisio sobre la ciudad de Tebas, y su arrogante gobernante Penteo. Han apostado por la org√≠a p√ļblica en un acto de ineludible liberaci√≥n, de crimen necesario, en una evocaci√≥n de la ruina y reedificaci√≥n de la cuidad como met√°fora, del constante cuestionamiento de sus zonas de confort en las pr√°cticas danzarias y sus corporalidades, y por qu√© no, de la realidad social en que habitan.

En la propuesta, a cargo de Lizenia Zulueta y Héctor Alejandro Ramírez (coreografía), es atendible el gesto de no reproducir la reconocida Bacantes de Eurípes, sino de beber de la tradición del arte griego, universal. De manera que, en El Retorno de las Bacantes, se puede delinear tanto la huella de la tragedia griega como la de Isadora Duncan, Martha Graham, Raquel Carrió y Flora Lauten, Pina Bausch, Merce Cunningham, el cine de Pier Paolo Pasolini, así como las modalidades teatrales del siglo XX (performance) . Así pues, no solo la danza en una deliciosa hibridez de estilos históricos es el lugar en que resurge y se reconfigura el mito, sino en una multiplicidad de lenguajes artísticos (teatro, danza, artes visuales, etc.), que la construyen.

Con ello se pone en jaque la monolítica separación de las artes (esto es teatro, esto danza; ustedes se forman aquí y ustedes allá; esto es menos, esto más), demostrando que estamos en el siglo XXl y que urge que, en diversos escenarios nacionales, fundamentalmente el académico, se apueste por un imperioso rigor artístico (en ocasiones, en nombre de una superespecialización no se encuentra), sustentado en una formación más integral de los artistas, en creaciones en que la interdisciplinariedad artística sea una forma de crecimiento orgánico, de comunicación.

Los jóvenes danzarines nos tientan, nos provocan con una propuesta escénica donde no es la perfección de la tecnología corporal aprendida históricamente (técnica), sino la infinidad de posibilidades del gesto cotidiano, la reivindicación y el juego con el referente académico, la apertura a mostrarse tal y como son, como se les está formando, como están queriendo ser; aquella que revindica el mito tornándolo en realidad, en un organismo cuestionable y cuestionador.

¬ŅAcaso esto es una alerta? ¬ŅUn voto de fe en el oficio y la realidad? La danza est√° ah√≠ y, a diferencia de los antiguos rituales, se abre al mundo a m√ļltiples respuestas, todas v√°lidas.

Sea El Retorno de las Bacantes una posibilidad al disfrute, al sobrecogimiento, al di√°logo.