Universidad de La Habana


Mairyn Arteaga: «Creo que las historias me buscan a m√≠» (+poemas)

‚ÄúMairyn habla poco y hace mucho‚ÄĚ; as√≠ definen sus compa√Īeros de la Agencia Cubana de Noticias (ACN) a una de las voces j√≥venes del periodismo cultural en Villa Clara.

Desde que se graduó de la Universidad de La Habana, Mairyn Arteaga Díaz ha reportado el acontecer cultural de esta central provincia para la ACN, el Grupo Guamo, donde trabaja actualmente, y otros espacios.

Si bien la frescura de sus 29 a√Īos se traduce en su hacer y su persona se aviene con la sed de los imberbes que le entran con ganas a la profesi√≥n, quienes la conocen o la leen coinciden en ese algo m√°s que habita a la reportera.

foto: Alexis Rafael Pérez Soria

Y es que detrás de sus espejuelos ocasionales, su andar casi en solitario, su joven apariencia y su discreción a prueba de bala, emergen en ella la autoexigencia y el olfato de los periodistas viejos. Quizás porque a Mairyn la noticia comenzó a quemarle los dedos desde la infancia.

“En quinto grado decidí que quería ser periodista, porque me gustaba mucho escribir, incluso cuando tenía que redactar composiciones largas trataba de imitar la estructura de los textos de los periódicos. Y eso fue algo que mantuve todo el tiempo hasta la vocacional.

‚ÄúAl principio lo que me atra√≠a era el hecho de no estar encasillada en una oficina ocho horas, pero el periodismo para m√≠ ha sido mucho m√°s que esto. Es una profesi√≥n que te exige casi estar en constante movimiento, adem√°s de que te permite vivir otras vidas ¬°Eso es lo que m√°s me atrae a√ļn! Ponerme en el lugar de otras personas y a veces vivir un poco a trav√©s de ellos para poder contar sus historias‚ÄĚ. ¬†

foto: Alexis Rafael Pérez Soria

Trabajos suyos han sido replicados por diversos medios como la revista Bohemia, Radio Habana Cuba, La Jiribilla, Cuba S√≠, Adelante, Peri√≥dico de Mayabeque, Tiempo 21. Varios medios nacionales y extranjeros, impresos y digitales, entre ellos Cubadebate y La Calle del Medio. Tambi√©n se ha desempe√Īado como escritora del programa radial Hablemos, de la emisora CMHW. Egresada del Taller de T√©cnicas Narrativas del Instituto Internacional de Periodismo Jos√© Mart√≠. Menci√≥n en el Concurso de Periodismo Cultural de la revista Caim√°n Barbudo del a√Īo 2016, con la cr√≥nica Abuelo Risei. Pero el primer momento importante de su carrera estuvo marcado desde el d√≠a que eligi√≥ su tema de tesis.

‚ÄúYo fui con un grupo de amigos a conocer la Isla de la Juventud en abril de 2012, cursaba el tercer a√Īo de la carrera. Una de las salas que sirven hoy de museo en el Presidio Modelo est√° dedicada al encierro de los japoneses, alemanes e italianos durante la Segunda Guerra Mundial, algo que yo no sab√≠a, que se me qued√≥ archivado. Cuando me pidieron un tema de tesis, aquel recuerdo me halaba. Al principio tuve mis dudas porque ten√≠a que entregar una estrategia de fuentes para que me aprobaran el tema y yo no ten√≠a ni idea de c√≥mo encontrar a los descendientes vivos de esas personas. Hab√≠a pasado mucho tiempo del holocausto, pero no me import√≥, sent√≠ que deb√≠a hacerlo, y como soy testaruda‚Ķ‚ÄĚ

¬ęEn la Isla de la Juventud hubo un samur√°i¬Ľ. As√≠ comienza la primera cr√≥nica del libro La Isla de los Confinados, Ediciones Sed de Belleza, 2016, en el que la joven periodista de Villa Clara narra, con intimidad y elocuencia, la triste epopeya de nipones confinados en el Presidio Modelo durante la Segunda Guerra Mundial.

‚ÄúFue un poco dif√≠cil el hecho de tocar un mont√≥n de puertas, de tratar temas sensibles y hurgar en momentos de sus vidas que a lo mejor ellos no quer√≠an contar y m√°s a una extra√Īa, pero f√≠jate, aunque al principio me recibieron un poco recelosos, todos me abrieron las puertas, s√≠ hablaron y me contaron hasta donde sab√≠an, y yo les agradezco much√≠simo que confiaran en m√≠.‚ÄĚ

En el libro aparecen 20 cr√≥nicas y 19 familias niponas, de una se narran aparte la historia de la madre y del padre, pero Mairyn entrevist√≥ a muchas m√°s personas. ‚ÄúAlgunos conservan recuerdos m√≠nimos de aquellos momentos porque eran muy peque√Īos o no hab√≠an nacido a√ļn, otras fuentes se negaron a contar las historias completas, o al menos a que fueran publicadas, pero ayudaron a entender un poco m√°s todo el hecho‚ÄĚ.

“Con muchas historias me conmovía, incluso lloraba, ¡uno se siente como más viejo después que pasas por algo así!

‚ÄúPero cuando sali√≥ La Isla de los Confinados ellos se quedaron agradecidos de que hubiese decidido mirar hacia esa parte de la historia que al menos para ellos es importante.‚ÄĚ

Este, el primer libro de Mairyn Arteaga, nacido de su tesis de diploma, no solo ha sido acogido con benepl√°cito por cr√≠ticos, lectores y protagonistas; sino que result√≥ una marca en el estilo de futuras entregas para La Jiribilla, Bohemia, La Calle del Medio o el Caim√°n Barbudo. Periodismo investigativo que prefiere exponer los hechos, as√≠ como quien cuenta desde los artilugios de la literatura la realidad misma, ¬Ņy por qu√© no? si al fin y al cabo estas vidas que ella nos relata, superan por mucho la ficci√≥n.

‚ÄúEs que yo creo que a m√≠ las historias me sorprenden, un poco. De pronto estoy en un lugar y permanezco muy atenta a las cosas que puedan surgir en los alrededores. Si voy a una cobertura no me encasillo en la cobertura, sino que intento ver lo ins√≥lito. Pero no es que ande buscando un tema para escribir, sino que yo creo que ellas, las historias, son las que me buscan a m√≠.‚ÄĚ

foto: Alexis Rafael Pérez Soria

¬ŅAdem√°s de tu libro te ha pasado esto en otras ocasiones?

‚ÄúBueno, yo soy de un pueblecito en las monta√Īas de Artemisa, llamado Niceto P√©rez (Rancho Mundito); pas√© toda mi infancia escuchando hablar de los acu√°ticos que creen en los poderes curativos del agua. Se sustentan con lo que sean capaces de producir con sus manos y no beben agua que no sea del arroyo.‚ÄĚ

‚ÄúLleg√≥ el momento en que yo dije, ¬°ya, esto lo tengo que hacer!‚ÄĚ

‚ÄúLos acu√°ticos viven en un pueblo mucho m√°s intrincado, donde el carro entra cada tanto, cuando no est√° roto. Sin las cosas que traen el desarrollo y que seg√ļn ellos llevan a la destrucci√≥n del hombre, como, por ejemplo, la electricidad. Fui hasta all√° y cont√© un poco de su historia‚ÄĚ.

‚ÄúPara m√≠ es el mejor modo de hacer un periodismo m√°s ameno, m√°s cercano y de que la gente se reconozca en mis textos. Impacta m√°s el hecho de que cuentes la historia como una historia y que no te lo pongas as√≠ como muy lejos de ti, sino que hagas que la gente se sienta cerca de esos hechos, tocar la piel de las personas m√°s que quedarte en cifras y en la mera informaci√≥n.‚ÄĚ

¬ŅQu√© aport√≥ tu pueblecito a tu sentido social?

‚ÄúYo creo que es eso que los pueblitos tienen, todo el mundo se conoce, la gente es m√°s cercana, y el hecho de no creerte por all√° arriba de las personas, de sentirte parte de la gente, de diluirte en inframundos y capas, ser una m√°s. Yo creo que s√≠ tiene que ver.‚ÄĚ

foto: Alexis Rafael Pérez Soria

Sin embargo, cuando te graduaste comenzaste a trabajar en la Agencia Cubana de Noticias y all√≠ permaneciste durante seis a√Īos haciendo un periodismo que exige inmediatez, productividad, lenguaje informativo…

‚ÄúNo s√© si es una virtud, pero me gusta desdoblarme, sentirme como el agua que se adapta a los recipientes y a sus formas. Y as√≠ llegu√© a adaptarme al ABC de la Agencia como mismo hac√≠a un reportaje con vuelo literario, servicio especial para Bohemia. ¬ŅNo s√© si es que no soy buena en ninguna de las dos cosas?‚ÄĚ

Se r√≠e casi nerviosa, ‚Äú¬°bueno!, la verdad es que cuando chiquita era gaga y tartamuda ‚Äďun poco‚Äď, pero cuando cantaba no se me trababan las palabras y as√≠ descubr√≠ que hablando r√°pido tampoco. As√≠ que se me convirti√≥ en un h√°bito y por eso siempre he sido de leer muy r√°pido, tambi√©n escribo muy r√°pido, ¬°ah!, y hablo r√°pido. Quiz√°s esto me ha sido √ļtil para procesar informaci√≥n, hacer transcripciones… y cumplir con las normas mensuales de medios como la ACN‚ÄĚ.

Se vuelve a re√≠r, bebe del t√© rosado ‚Äďde flor de Jamaica‚Äď con miel que ha preparado para ambas y contin√ļa.

‚ÄúAdem√°s, en Cuba escasean mucho los medios para hacer periodismo narrativo. Y en la agencia, aunque tiene las caracter√≠sticas propias, muy delimitadas y bastante espec√≠ficas para cada g√©nero, el hecho de tener varios clientes ‚Äďrevistas y peri√≥dicos‚Äď, te da la oportunidad de estos servicios especiales.‚ÄĚ

foto: Alexis Rafael Pérez Soria

También te permite ser testigo de momentos importantes en la historia cultural de la provincia.

‚ÄúS√≠, por ejemplo, despu√©s del paso del Hurac√°n Irma por Isabela de Sagua fui con una brigada de la AHS a brindarles apoyo, y bueno, una vez all√≠ era imposible no reportar lo que vivimos esos tres d√≠as. Fue una experiencia bonita y triste porque Isabela de Sagua estaba devastada, la gente all√≠ se qued√≥ sin nada y uno lo poco que pod√≠a hacer era conversar con ellos, dejarlos que se desahogaran y que contaran la experiencia.‚ÄĚ

‚ÄúTambi√©n cubr√≠ La Feria del Libro en La Habana en 2015, porque desde la Agencia Central pidieron apoyo de las Corresponsal√≠as. Otra experiencia que me gust√≥ mucho fue el Festival de Cine Latinoamericano en 2017, que nos dio la oportunidad de entrevistar a realizadores latinoamericanos, de hablar, de interactuar, de vivir la atm√≥sfera del festival, y tambi√©n es como que te foguea, te ayuda. Ten√≠amos que hacer como tres o cuatro coberturas en el d√≠a, incluido el matutino y res√ļmenes. Despu√©s se te nota el cansancio de trabajar as√≠ contra cierre, pero en ese momento est√°s con otro tipo de gasolina.

‚ÄúMe gusta mucho el cine, lo prefiero a las series. Sobre todo, el latinoamericano.‚ÄĚ

¬ŅC√≥mo repercute en ti el hecho de interpretar la vida cultural de Santa Clara?

‚ÄúCuando yo estaba en la universidad dec√≠a que iba a ser periodista de internacionales. El periodismo cultural lo ve√≠a como f√°cil, erradamente. Hasta que llegu√© a Santa Clara. Que tiene una vida cultural muy rica y un p√ļbico muy exigente. Muchos artistas que vienen a Cuba quieren pasar. Las personas que llevan adelante la cultura son muy comprometidas con el arte, y no te queda otra que comprometerte y vivir un poco por eso.

¬†‚ÄúYo creo que nos falta much√≠simo porque siempre nos quedamos en cubrir de un evento lo que pasa o lo que va a pasar y no vemos m√°s all√°, a las implicaciones que puede tener interpretar la vida cultural, hacer cr√≠tica, porque casi siempre lo que se hace es para ensalzar un producto no para ver lo mejorable que pudiera tener otro, y me hago la autocr√≠tica, por supuesto.‚ÄĚ

foto: Alexis Rafael Pérez Soria

¬ŅC√≥mo te ves en Guamo?

‚ÄúLlevo redes sociales, es algo que voy aprendiendo porque es un mundo dentro de la comunicaci√≥n relativamente nuevo, que tiene otros c√≥digos para llegar a la gente y para ganar visibilidad.‚ÄĚ

Mairyn practica yoga, cultiva plantas, toma t√© rosado con miel, y cuida dos perras enormes que se llaman Nala y Lluvia. Su sensibilidad y su sencillez se la deben quiz√°s a la ni√Īa que naci√≥ entre lomas, all√° por los munditos pr√≥digos de Artemisa y que desde entonces se las agenci√≥ para andar con un libro a rastros, casi todo el tiempo.

‚ÄúSi estoy en un lugar que no quiero estar o con gente que no conozco, pues yo abro el libro, me meto ah√≠ y ya. Es como mi capa de invisibilidad. Sobre todo, si se trata de Garc√≠a M√°rquez.‚ÄĚ

¬ŅPrefieres al Gabo periodista o al escritor?

‚ÄúCreo que es dif√≠cil separarlos.‚ÄĚ

Me decías que además del cine te gusta la trova.

‚ÄúS√≠, yo creo que a m√≠ me gusta un poco de todo.‚ÄĚ

foto: Alexis Rafael Pérez Soria

¬ŅAlg√ļn sue√Īo pendiente con respecto al periodismo ahora mismo?

‚ÄúTengo un libro de cr√≥nicas de viaje, in√©dito, contiene historias de lugares donde he ido y me han asaltado las historias.‚ÄĚ

¬ŅSi no hubieses sido periodista o escritora, qu√© hubieses querido ser?

‚ÄúIngeniera, aunque mi mam√° hasta el √ļltimo momento para elegir carrera quer√≠a que me pusiera la bata blanca‚ÄĚ.

Alguien me dijo que escribes poesía.

‚ÄúEn momentos muy espec√≠ficos me salen, en reuniones, por ejemplo‚ÄĚ.

¬ŅUnos dicen que eres laboriosa, otros que lac√≥nica, que si t√≠mida… qu√© cualidad te define mejor?

‚ÄúLa honestidad es mi arma fundamental‚ÄĚ.

También eres perseverante.

‚ÄúM√°s bien testaruda‚ÄĚ.

foto: Alexis Rafael Pérez Soria

 

Nostalgias

Por Isla

¬ŅY qu√© queda de los amigos que se van?

Una sandalia rota por tu perra,

una cama recién tendida, y azul,

la casa vacía,

una que otra foto subida en la nube,

un puntico verde en esa red social.

El sabor extra√Īo de la a√Īoranza,

la esperanza de verlos por ah√≠, alg√ļn d√≠a,

en alg√ļn sitio, que puede ser el tuyo o el de ellos,

o simplemente cualquier otro.

La certeza de lo efímero,

y estas letras que te saltan de pronto,

cuando tratas de llenar,

con el trabajo que debes,

una p√°gina en blanco.

 

Afortunada

He visto una herradura en el cielo,

una herradura hecha de nubes blancas,

en un cielo azul.

Luego, por andar mirando hacia arriba,

he puesto el pie derecho

sobre una pila de excremento.

 Sí, hoy debe ser mi día de suerte.


«Entre la carta y el asalto»: La fuerza de la Historia (Dossier + libro)

Presentaci√≥n al libro ‚ÄúDe la carta al asalto‚ÄĚ de Frank Josu√© Solar Cabrales

Por: Dr. Eduardo Torres-Cuevas

 

Sin su reconstrucci√≥n, la historia tiende a ser pura ficci√≥n no siempre novelada y carente de la poes√≠a de la vida sobre la cual se construyen mitos y leyendas, juicios prejuiciados, imaginarios colectivos y seudohistorias. Si se trata de los procesos m√°s recientes ‚ÄĒpi√©nsese en la relatividad de los tiempos hist√≥ricos‚ÄĒ, la complejidad puede asociarse a vac√≠os en la informaci√≥n, documentaci√≥n incompleta, testimonios interesados ‚ÄĒcasi siempre vistos los hechos desde el observatorio en el que estaba colocado el testimoniante‚ÄĒ y la carga subjetiva del escribidor ‚ÄĒseleccionador de textos y testimonios y autor de la l√≥gica e intencionalidad de lo escrito‚ÄĒ. El tiempo suele jugar malas pasadas a los analistas porque lo m√°s dif√≠cil no est√° solo en la interpretaci√≥n de textos y contextos, tambi√©n se halla en el esp√≠ritu de una √©poca; la diversidad de individualidades ‚ÄĒvisiones y culturas personales‚ÄĒ; en el sentir y en el vivir de una generaci√≥n colocada en situaciones propias e irrepetibles, alguno de cuyos rasgos parecen mutilados por Cronos. El historiador se encuentra conque actores importantes de la √©poca que quiere estudiar perecieron en la vor√°gine de los acontecimientoso producto del transcurrir de los a√Īos. Su silencio es definitivo. Solo tendr√° int√©rpretes interesados.

La historia de la Revoluci√≥n Cubana no es el estudio ideal de un proceso sin contradicciones ‚ÄĒen blanco y negro‚ÄĒ; constituye un intrincado campo de opciones, debates, reveses, alternativas ‚ÄĒconvergencias y divergencias‚ÄĒ en el cual la unidad es compleja porque las circunstancias, no pocas veces, alteran el resultado de las intenciones. En ello influye la formaci√≥n diversa de los hombres y mujeres que participan. El golpe de Estado de Fulgencio Batista y la suspensi√≥n de la Constituci√≥n de 1940, dan inicio a la creaci√≥n de una situaci√≥n revolucionaria. Desde la g√©nesis hay una marcada diferencia entre los viejos pol√≠ticos desplazados y una juventud que no solo quiere combatir al r√©gimen dictatorial, sino a todo el sistema corruptor y corrupto que ha sufrido Cuba desde la d√©cada de los a√Īos treinta. Fidel Castro llama a su organizaci√≥n: ‚ÄúLa Generaci√≥n del Centenario‚ÄĚ.

La Universidad de La Habana es, desde el mismo d√≠a del cuartelazo, el m√°s destacado centro contra el r√©gimen impuesto. Una juventud ‚ÄĒla mayor√≠a entre los 14 y 30 a√Īos‚ÄĒ siente el deber de liberar a Cuba no solo de la dictadura, sino de los males que introdujeron la corrupci√≥n interna y la dependencia externa. Uno de los primeros grupos creados para combatir la dictadura fue el Movimiento Nacional Revolucionario (MNR). Su l√≠der, el profesor Rafael Garc√≠a B√°rcena, expres√≥ el sentir de la juventud cubana pocos meses despu√©s del golpe de Estado: no queremos lo que se instaur√≥ el 10 de marzo ni lo que exist√≠a el 9 de marzo. Muchos de los j√≥venes participantes del MNR fueron, en 1956, de los primeros integrantes ‚ÄĒjunto con los moncadistas y la organizaci√≥n oriental de Frank Pa√≠s‚ÄĒ, del Movimiento Revolucionario 26 de julio, primera organizaci√≥n de unidad revolucionaria.

El 26 de julio de 1953, los jóvenes integrantes de la Generación del Centenario ejecutaron los ataques a los cuarteles Moncada (Santiago de Cuba) y Carlos Manuel de Céspedes (Bayamo). El documento de defensa de su líder Fidel Castro, conocido como La historia me absolverá, resultó el más completo texto para un proyecto revolucionario de transformación de la sociedad cubana tal y como lo deseaba lo más avanzado de su juventud. El propio acto insurreccional sirvió de ejemplo: a la dictadura se le combatía; no se entraba en falsas negociaciones ante las cuales el batistato nunca haría concesiones estratégicas.

En el interior de la Universidad de La Habana, el movimiento estudiantil se radicalizaba bajo el liderazgo de un joven estudiante de Arquitectura, Jos√© Antonio Echeverr√≠a ‚ÄĒcon apenas 19 a√Īos cuando se produjo el cuartelazo batistiano‚ÄĒ. El 30 de septiembre de 1954 era elegido presidente de la Federaci√≥n Estudiantil Universitaria (FEU); como vicepresidente lo acompa√Īaba otro indiscutido l√≠der revolucionario, Fructuoso Rodr√≠guez. A partir de ese momento, el enfrentamiento al r√©gimen castrense fue la prioridad de la FEU, lo cual implicaba, no solo la lucha armada en Cuba sino tambi√©n contra los reg√≠menes dictatoriales en Am√©rica Latina.

El 24 de febrero de 1956 ‚ÄĒfecha en que se conmemoraba el inicio de nuestra Guerra de Independencia‚ÄĒ Jos√© Antonio hace p√ļblica la creaci√≥n del Directorio Revolucionario, no solo como brazo armado de la FEU sino como promotor de la unidad revolucionaria y part√≠cipe de ‚Äúla Revoluci√≥n Nacional‚ÄĚ. El discurso de Jos√© Antonio el 9 de marzo de 1956, Contra las dictaduras de Am√©rica, expresaba el principio latinoamericanista que acompa√Īar√≠a a las proyecciones del Directorio.

La obra que presentamos es un riguroso trabajo sobre las b√ļsquedas y dificultades para el logro de la unidad revolucionaria. M√°s que prejuicios, se resaltan las dificultades que el acontecer diario coloca en un proceso en el que los protagonistas no siempre tienen la comunicaci√≥n necesaria y lo impredecible deja huellas y heridas profundas. Para lograr la unidad revolucionaria existen estrategias. La de Fidel, centrada en el programa transformador del Moncada, concibe al Movimiento Revolucionario 26 de Julio como la expresi√≥n militante activa, ideol√≥gica y pol√≠tica de los revolucionarios desvinculados de la vieja pol√≠tica y sus personeros; la del Directorio, part√≠a de la uni√≥n de todas las fuerzas antibatistianas.

Es importante destacar aqu√≠ que el Directorio no naci√≥ solo para derrocar a la dictadura. Como organizaci√≥n revolucionaria ten√≠a una definici√≥n revolucionaria. En su Manifiesto al Pueblo de Cuba, en el punto 11, se afirma: ‚ÄúLa Revoluci√≥n se asienta sobre principios fundamentales de Libertad Pol√≠tica (Democracia), Independencia Econ√≥mica (Nacionalismo) y Justicia Social (Socialismo)‚ÄĚ. Los referentes hist√≥ricos eran diferentes a los del 26 de julio. Mientras este √ļltimo se expresaba como continuador de las luchas mambisas, el Directorio lo hac√≠a en el referente universitario de la revoluci√≥n de 1933: el Directorio Estudiantil de 1930. Ello marcaba dos estrategias de lucha diferentes. El Directorio Revolucionario centraba sus acciones en La Habana, en el ‚Äúgolpear arriba‚ÄĚ para desencadenar la huelga general; el 26 de Julio se apegaba a la experiencia mambisa de crear un ej√©rcito libertador en las monta√Īas orientales.

No resultaban extra√Īos, en medio del fragor de la lucha, los debates entre las organizaciones revolucionarias. Muchos conceptos est√°n cargados y recargados de incidentes o visiones de √©poca. En un documento publicado en el suplemento de la revista Alma Mater de marzo de 1956, se afirma que los obreros constituyen ‚Äúla clase revolucionaria por necesidad y conciencia‚ÄĚ y que el Directorio tiene su pupila visionaria en ‚Äúla gran tarea de la Revoluci√≥n Nacional, a la cual han de prestarle toda su energ√≠a creadora las fuerzas sanas que integren o coordinen con el Directorio Revolucionario‚ÄĚ. La democracia, el nacionalismo y el socialismo conforman los objetivos de la ‚ÄúRevoluci√≥n Nacional‚ÄĚ que promueve el Directorio Revolucionario.

Las interioridades, complejidades y acontecimientos del proceso revolucionario y, en particular, las circunstancias y hechos que marcan la trayectoria del Directorio Revolucionario, con sus antecedentes y consecuencias entre la firma de la Carta de México y el combate del Palacio Presidencial, constituyen el objeto de esta obra. Abunda en información, en muchos casos no conocida. No pretende su autor hacer la historia del Directorio. Lo que nos presenta, apenas es un segmento de ella, pero trascendental para entenderla y comprender las dificultades de la unidad revolucionaria.

El ataque al Palacio Presidencial ha provocado debates no siempre hist√≥ricamente bien fundamentados. Algunas veces mal intencionados. No se trat√≥ de un hecho desesperado, mal planificado o de ingenuidad militar. La tesis del Directorio de ‚Äúgolpear arriba‚ÄĚ no descansaba solo en el ajusticiamiento del dictador. Ello se conceb√≠a como punto de partida para una insurrecci√≥n con el r√©gimen decapitado y desarticulado. Esa insurrecci√≥n llevar√≠a a una huelga general nacional que pondr√≠a fin al batistato y, m√°s importante, abrir√≠a las puertas a la Revoluci√≥n. Esta acci√≥n no resultaba un hecho aislado; era la operaci√≥n principal dentro de una estrategia pol√≠tica revolucionaria planificada por la direcci√≥n del Directorio. La de Radio Reloj le daba su dimensi√≥n pol√≠tica al 13 de marzo. Por ello, el m√°ximo l√≠der de la organizaci√≥n, Jos√© Antonio Echeverr√≠a, a su pesar, no est√° en el enfrentamiento de Palacio. Su misi√≥n consist√≠a en dirigirse al pueblo de Cuba y llamarlo al combate; iniciar la insurrecci√≥n ‚ÄĒque tendr√≠a su estado mayor en la Universidad‚ÄĒ y provocar la resistencia popular que desembocar√≠a en la huelga general. Era importante destacar que las acciones las desarrollaba el Directorio Revolucionario con importantes participantes que hab√≠an pertenecido o pertenec√≠an a la Organizaci√≥n Aut√©ntica (OA).

En las reuniones de la direcci√≥n del Directorio se valoraron diversas variantes. La incorporaci√≥n de Menelao Mora Morales y su grupo permiti√≥ precisar las caracter√≠sticas de la operaci√≥n; ser√≠a una acci√≥n comando, teniendo en cuenta el armamento, las municiones, los hombres y el tiempo. En la cuesti√≥n puramente militar, tres hombres resultaban importantes por su experiencia ‚ÄĒque no pose√≠an los generales de sal√≥n del ej√©rcito batistiano‚ÄĒ. Adelanto aqu√≠ un asunto importante a la hora de valorar, desde el punto de vista militar, el asalto a Palacio. El desarrollo de este tema forma parte de los contenidos de mi obra en preparaci√≥n Los eslabones quebrados. Los tres militares eran espa√Īoles ‚ÄĒpor lo que, entre los cubanos, se les conoc√≠a como los tres gallegos‚ÄĒ. Sus lugares y destinos en estos acontecimientos fueron diferentes, lo cual tuvo serias consecuencias en el fracaso de la operaci√≥n.

El primero a tener en cuenta es Daniel Mart√≠n Labrandero. Pose√≠a una historia extraordinaria y un conocimiento en la preparaci√≥n de operaciones militares. Ex coronel jefe de la d√©cimoquinta Brigada Internacional en la Guerra Civil Espa√Īola, pas√≥ a Francia al t√©rmino de esta; al ser ocupado el pa√≠s por los alemanes, se incorpor√≥ a la resistencia; capturado, se le intern√≥ en un campo de concentraci√≥n del que fue liberado en 1945; solicit√≥ de inmediato trasladarse a Cuba; en 1947 participa en los preparativos de Cayo Confite. Para el Directorio, Daniel era el jefe militar indiscutido para la preparaci√≥n y ejecuci√≥n de la acci√≥n de Palacio. Pero, los acontecimientos frustraron su participaci√≥n. En medio de los tanteos de los preparativos es apresado por las fuerzas de la tiran√≠a. El Directorio organiza su fuga de la prisi√≥n¬† del Castillo del Pr√≠ncipe, pero, durante el hecho, cae muerto el 30 de diciembre de 1956. Julio Garc√≠a Olivera, segundo jefe de acci√≥n del Directorio, en su libro Contra Batista, escribe: ‚ÄúReflexionando mucho sobre esto, he pensado que con la presencia de Mart√≠n Labrandero se hubieran salvado muchos de los problemas‚ÄĚ (p. 319).

El segundo de los ‚Äúgallegos‚ÄĚ era Carlos Guti√©rrez Menoyo. Su historia no era menos impresionante. A los 16 a√Īos se incorpor√≥ a las fuerzas de la Francia Libre en √Āfrica bajo el mando del famoso general Leclerc, participando en la ‚Äúguerra del desierto‚ÄĚ contra las fuerzas alemanas del Afrika Korps que estaban bajo el mando del mariscal Rommel. Con posterioridad combati√≥ en Italia, en el desembarco de Normand√≠a y en Alemania. Fue condecorado y obtuvo el grado de subteniente. Emigrado en Cuba, particip√≥ en los preparativos de Cayo Confite, en 1947. Era el hombre ideal para un ataque comando, pero no ten√≠a la experiencia organizativa de Mart√≠n Labrandero. Por ello, se le nombr√≥ jefe del comando que atacar√≠a el Palacio y le dar√≠a muerte a Batista. Durante esta acci√≥n pierde la vida.

Del tercer ‚Äúgallego‚ÄĚ se tienen pocos datos y estos son confusos. Conocido como Ignacio Gonz√°lez, tambi√©n usaba el nombre de Marcelino Manen, hab√≠a sido combatiente en la Guerra Civil Espa√Īola. Se le asign√≥ la jefatura de las fuerzas de apoyo. Estas no entraron en acci√≥n. Garc√≠a Olivera escribe: ‚ÄúMarcelino Manen jam√°s se present√≥ despu√©s a dar una explicaci√≥n sobre lo sucedido. En el mes de junio sali√≥ al exilio hacia Costa Rica donde se uni√≥ a Eufemio Fern√°ndez‚ÄĚ (pp. 318-319).

Eufemio era uno de los principales ‚Äújefes de acci√≥n‚ÄĚ de la Organizaci√≥n Aut√©ntica. Hab√≠a participado en la Guerra Civil Espa√Īola y ten√≠a fuertes v√≠nculos con la emigraci√≥n republicana espa√Īola en Cuba. Desde 1948 estaba vinculado al presidente Carlos Pr√≠o Socarr√°s. Antes, en 1947, fue uno de los principales organizadores de la expedici√≥n contra el dictador dominicano Rafael Le√≥nidas Trujillo. Lo m√°s interesante resulta la composici√≥n del Estado Mayor de su batall√≥n, el Guiteras: Daniel Mart√≠n Labrandero, jefe del Estado Mayor; Carlos Guti√©rrez Menoyo, jefe de la 1ra. compa√Ī√≠a; Ignacio Gonz√°lez, jefe de la 3ra. compa√Ī√≠a. Algunos de los desertores del 13 de marzo tambi√©n se unieron a Eufemio en Costa Rica, entre ellos ‚Äúveteranos de la Guerra Civil Espa√Īola‚ÄĚ. ¬ŅQu√© papel desempe√Īaron la Organizaci√≥n Aut√©ntica, y en particular Eufemio Fern√°ndez, en los extra√Īos sucesos que rodean a la acci√≥n de Palacio? Mucho queda por estudiar teniendo cuidado con las versiones interesadas.

En su alocución por Radio Reloj, José Antonio precisa que es el Directorio Revolucionario el ejecutor de las acciones del 13 de marzo, al que se le han unido otros grupos independientes, como el de Menelao Mora, caído heroicamente en Palacio.

Los j√≥venes del 13 de marzo, como antes los moncadistas, fueron a liberar a Cuba de la tiran√≠a siempre conscientes de que la muerte era una posibilidad. Es en ello en lo que radica la valent√≠a, el patriotismo, la entrega ‚ÄĒsi es necesario‚ÄĒ de la propia vida. Cuando se leen los documentos, se observa la alegr√≠a de poder entrar en combate; de romper la inercia de la espera: la aspiraci√≥n de ser h√©roe, pero sabiendo que tambi√©n se puede ser m√°rtir. A eso es a lo que se est√° dispuesto. Es una actitud de los j√≥venes del Directorio y del 26 de Julio; es la convicci√≥n √≠ntima y profunda de los revolucionarios de una generaci√≥n generosa, patriota y revolucionaria.

La documentaci√≥n del Directorio constituye una fuente importante que invita a la meditaci√≥n. Las obras de tres de los miembros de la direcci√≥n de la organizaci√≥n antes del 13 de marzo y participantes activos en los acontecimientos de ese d√≠a glorioso abundan en informaci√≥n, a veces contradictoria, pero complementaria. Me refiero a los libros y escritos de Enrique Rodr√≠guez-Loeches, Faure Chom√≥n ‚ÄĒjefe de acci√≥n del Directorio y segundo jefe de la acci√≥n de Palacio‚ÄĒ y Julio Garc√≠a Olivera ‚ÄĒsegundo jefe de acci√≥n del Directorio y responsable militar de la operaci√≥n de Radio Reloj‚ÄĒ. A esta informaci√≥n deben a√Īadirse las diversas entrevistas realizadas a otros miembros de la direcci√≥n del Directorio, entre ellos, a Guillermo Jim√©nez.

En los sucesos del 13 de marzo y de Humboldt 7, el Directorio pierde a sus dos l√≠deres, Jos√© Antonio Echeverr√≠a y Fructuoso Rodr√≠guez. Resulta la √ļnica organizaci√≥n que ha quedado descabezada. Hay otro asunto determinante, Jos√© Antonio y Fructuoso ten√≠an la doble condici√≥n de ser los m√°ximos dirigentes tanto de la FEU, como del Directorio. No exist√≠a ninguna otra figura que tuviese esa doble pertenencia de direcci√≥n. El autor de esta obra analiza con profundidad esta situaci√≥n y sus consecuencias. Estrategias y t√°cticas se centran en reconstruir la da√Īada estructura de la organizaci√≥n, en tanto se contin√ļa la lucha revolucionaria. Ello debe ser objeto de otros estudios, pues no son las pretensiones de la obra que se presenta.

En 1959, el Directorio es un activo participante en las transformaciones que se operan en el pa√≠s. La l√≠nea de su peri√≥dico, Combate, dirigido por el comandante Guillermo Jim√©nez, es de total adhesi√≥n y defensa del proceso revolucionario. Sus principales figuras y la mayor√≠a de sus militantes est√°n comprometidos con las acciones revolucionarias. De aquellos j√≥venes del Directorio que tuvieron un importante papel en la etapa de la Revoluci√≥n en el poder merecen ser recordados Antonio, Tony, Santiago Garc√≠a, infiltrado en los grupos contrarrevolucionarios y asesinado el 9 de enero de 1961; Gustavo Mach√≠n Hoed de Beche, que form√≥ parte de la guerrilla del Che en Bolivia y cae en combate el 31 de agosto de 1967 en Vado del Yeso y Ra√ļl D√≠az-Arg√ľelles Garc√≠a, quien, al frente de las Tropas Especiales del Ministerio del Interior en Angola, muere en combate en la madrugada del 11 de diciembre de 1975. Otros miembros del Directorio participaron en estos √ļltimos 60 a√Īos en importantes acontecimientos, entre ellos, V√≠ctor Emilio Dreke Cruz y Julio Garc√≠a Olivera. La mayor√≠a de los hombres m√°s destacados del Directorio murieron en Cuba en funciones revolucionarias: el Chino Figueredo, Alberto Mora, Enrique Rodr√≠guez-Loeches, Humberto Castello, Guillermo Jim√©nez, el Moro Asef, Tony Castell, entre otros. Quien fuera su secretario general, desde 1957, Faure Chom√≥n Mediavilla, fallece siendo miembro del Comit√© Central del Partido Comunista de Cuba y de la Asamblea Nacional del Poder Popular, el 5 de diciembre de 2019.

El 16 de julio del presente a√Īo, al conmemorarse el nacimiento de Jos√© Antonio (1932) en la Universidad de La Habana, la Federaci√≥n Estudiantil Universitaria (FEU) devel√≥ el busto restaurado del inolvidable l√≠der revolucionario. All√≠ estaban presentes combatientes que a√ļn viven del Directorio Revolucionario.

El proceso de la unidad revolucionaria tuvo un artífice, Fidel Castro Ruz. No siempre el camino de la unidad, deseado por el 26 de Julio y por el Directorio, tuvieron los mismos signos y no siempre convergieron. Esta obra reconstruye el difícil camino de la unidad. No cubre todas sus etapas, pero permite entender sus dificultades.

El Directorio Revolucionario es, junto al Movimiento 26 de Julio y al Partido Socialista Popular, una de las tres organizaciones que se unen, en 1961, en la Organizaciones Revolucionarias Integradas (ORI) como cuerpo pol√≠tico √ļnico de la Revoluci√≥n.

La lectura de esta obra, cuyos acontecimientos transcurren en apenas seis meses y trece días (entre la firma de la Carta de México y el ataque al Palacio Presidencial), será nutriente para explicar, comprender y pensar mejor la historia de la Revolución Cubana.

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ENTRE LA CARTA Y EL ASALTO.PDF

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13 de marzo: el coraje de la historia

Por: Frank Josué Solar Cabrales

A ra√≠z de un debate generado en las redes sociales en marzo de 2020 sobre los contenidos, significados y alcances de la Carta de M√©xico y las acciones del 13 de marzo de 1957, el sitio digital cubano La Tiza inaugur√≥ un espacio dedicado al abordaje de un asunto cardinal, el de las relaciones entre las diversas fuerzas de oposici√≥n a la dictadura de Fulgencio Batista, con la intenci√≥n de «llevar la pol√©mica m√°s lejos, hacerla rendir mejores frutos, sumar al conocimiento de su objeto a m√°s personas y volverla veh√≠culo de recuperaci√≥n de la memoria hist√≥rica». Gracias a ese empe√Īo, que bajo el t√≠tulo «La unidad no es hija √ļnica» contin√ļa abierto hasta hoy, sali√≥ publicada una serie de tres art√≠culos con los que buscaba contribuir al intercambio mediante el an√°lisis de los v√≠nculos entre el Directorio Revolucionario y el Movimiento 26 de Julio desde la firma del documento unitario de agosto de 1956 hasta el heroico asalto al Palacio Presidencial.

Por sugerencia del Dr Eduardo Torres Cuevas los artículos fueron ampliados y convertidos en el libro que presentamos hoy, fundado en la convicción de que el estudio sobre la historia de la Revolución cubana, más allá de la pasión por el dato y el conocimiento histórico, tiene una repercusión directa en la disputa política actual sobre su legitimidad y permanencia. En tal sentido, este pretende ser un texto de combate en defensa del proyecto revolucionario cubano. Y la mejor manera de hacerlo desde la investigación histórica no es con el ocultamiento de sus asuntos más controversiales o con la adecuación del pasado a relatos preestablecidos desde el presente, sino con el acercamiento desprejuiciado y riguroso a su historia, que garantice la mayor objetividad posible, y permita entenderla en toda su complejidad, diversidad y grandeza. Los mitos y falsedades que sobre ella se tejen desde el campo contrario se alimentan justamente de nuestros silencios.

Uno de los mitos construidos alrededor del 13 de marzo de 1957 es el que asegura que las acciones de ese d√≠a fueron planeadas y ejecutadas exclusivamente por el Directorio Revolucionario, de espaldas al Movimiento 26 de Julio y otras organizaciones, para darles un golpe de mano en el derrocamiento de la dictadura. En realidad, el DR desarroll√≥ las operaciones de ese d√≠a ‚Äúhermanado en este empe√Īo con grupos afines en la acci√≥n y en el prop√≥sito que nos anim√≥‚ÄĚ.[1] No fue una empresa individual, sino realizada de conjunto con otros sectores insurreccionales.

Por eso consideraba la fecha como ‚Äúinicio de la confraternidad revolucionaria‚ÄĚ,[2] y como la concreci√≥n de la unidad por la que hab√≠a estado abogando desde su proclamaci√≥n p√ļblica. A diferencia del 30 de noviembre de 1956, cuando no se pudieron poner en pr√°ctica los acuerdos unitarios alcanzados antes en M√©xico y en Miami, el 13 de marzo de 1957 signific√≥ para el Directorio que ‚Äúse hizo verdadera por primera vez la unidad revolucionaria‚ÄĚ.[3] En el segundo aniversario de la jornada hist√≥rica, en 1959, Faure Chom√≥n insisti√≥ en calificarla como ‚Äúla primera acci√≥n de unidad revolucionaria que se llev√≥ a cabo en la lucha contra la tiran√≠a‚ÄĚ.[4]

Un examen detenido de los documentos elaborados por el Directorio Revolucionario después del asalto al Palacio Presidencial devela que existía un plan general en el cual a la organización le correspondía cumplir con una parte,[5] que hubo sectores comprometidos en ese plan pero no obligados directamente con el DR,[6] y que aproximadamente la mitad de los caídos en la acción no pertenecía a sus filas.[7]

Como otras fuerzas, el Movimiento 26 de Julio tambi√©n fue invitado a participar, pero no lo hizo, entre otras razones, ‚Äúporque esa no era su tesis de lucha‚ÄĚ[8] seg√ļn explic√≥ Faure Chom√≥n dos a√Īos despu√©s. En ese momento el Movimiento ten√≠a como prioridad el fortalecimiento del destacamento armado de la Sierra Maestra, los planes para la apertura de dos nuevos frentes guerrilleros, en el Escambray y en el norte de Oriente, y el inicio de los preparativos para la convocatoria m√°s adelante de una huelga general. Sin embargo, Faustino P√©rez intent√≥, infructuosamente, apoyar la operaci√≥n una vez iniciada.

La historiograf√≠a revolucionaria m√°s √ļtil no es la que elude o deforma acontecimientos y procesos para que encajen en los roles asignados seg√ļn esquemas actuales, o elabora narrativas apolog√©ticas y edulcoradas, en las que no existen las contradicciones, sino aquella que asume la conflictividad y las tensiones entre revolucionarios como una variable natural de cualquier proceso transformador, y profundiza en el estudio de las causas, los condicionamientos, los contextos y las relaciones de fuerzas, para explicar mejor las distintas actitudes y comportamientos.

El análisis de las dificultades, obstáculos e incomprensiones que rodearon la perenne aspiración de unidad revolucionaria durante el enfrentamiento a la dictadura batistiana facilitará la extracción de lecciones muy valiosas para nuestros retos presentes y por venir.

 

Notas:

[1] Manifiesto del Directorio Revolucionario al pueblo de Cuba, abril de 1957. Archivo de la Oficina de Asuntos Históricos del Consejo de Estado.

[2] √ćdem.

[3] ‚ÄúCarta del Directorio Revolucionario a los miembros de las organizaciones revolucionarias y a todos los cubanos sin bander√≠as en la lucha por la Libertad‚ÄĚ, junio de 1957. Archivo de la Oficina de Asuntos Hist√≥ricos del Consejo de Estado.

[4] Discurso de Faure Chom√≥n en el 2do. aniversario del asalto al Palacio Presidencial, el 13 de marzo de 1959, en Combate, La Habana, 15 de marzo de 1959, √Čpoca II, A√Īo III, no. 1, p. 6.

[5] ‚ÄúProclamar, con orgullo, que toda nuestra militancia: Obreros, Estudiantes, Empleados, Profesionales‚Ķ que participaron en las acciones del d√≠a 13, lo hicieron conforme a lo convenido en el plan general‚ÄĚ. Circular del Directorio Revolucionario a los militantes, abril de 1957. Archivo de la Oficina de Asuntos Hist√≥ricos del Consejo de Estado.

[6] En el caso del dirigente sindical aut√©ntico Calixto S√°nchez White se afirmaba lo siguiente: ‚ÄúSi bien no estaba directamente obligado con el Directorio a realizar ese d√≠a determinadas acciones, s√≠ se hallaba comprometido en el plan y cobardemente no hizo nada‚ÄĚ. √ćdem.

[7] ‚ÄúEL DIRECTORIO REVOLUCIONARIO rinde homenaje p√≥stumo (‚Ķ) a quienes sin ser militantes de nuestro organismo cayeron heroicamente luchando por nuestra libertad: Carlos Guti√©rrez Menoyo, Menelao Mora Morales, Jos√© Castellanos, Luis Almeida, Pedro T√©llez, Gerardo Medina, Eduardo Dom√≠nguez, Norberto Hern√°ndez, √Āngel Gonz√°lez, Salvador Alfaro y Celestino Pacheco‚ÄĚ. √ćdem.

[8] Resumen de la intervenci√≥n de Faure Chom√≥n en el programa televisivo ‚ÄúConferencia de prensa‚ÄĚ, en Revoluci√≥n, La Habana, 12 de marzo de 1959, no. 82, p. 15.


«Creo firmemente que la radio tiene cada vez m√°s que tender al Arte»

Es incansable, nadie lo duda. Zenaida Costales Pérez* junta los espacios de su realización personal y profesional entre los indescriptibles ambientes de una cabina radial, un aula universitaria o la tribuna de un evento académico o gremial. Su alta dignidad científica no le ha hecho olvidar su esencia de reportera. Amante del relato, sigue buscando los sonidos del país, quizás sin percatarse que poco a poco esa labor se va convirtiendo también en patrimonio del rico bregar de la radio en Cuba.

El contexto pand√©mico ‚Äďsobran las explicaciones‚Äď ha evitado que esta entrevista pudiera desarrollarse en un estudio radial o en alg√ļn resquicio de lo que promet√≠an ser las intensas jornadas de trabajo del Festival Lloga. Media un cuestionario que breg√≥ entre sinuosas rutas digitales, pero la maestr√≠a pedag√≥gica salda nuevamente el infortunio de las distancias. ¬†

El Festival y Concurso Antonio Lloga In Memoriam, en su edici√≥n XXX aniversario, se privilegia al sumarla a las sesiones te√≥ricas, a la vez que le reconoce con la Distinci√≥n ‚ÄúMaestra de la Radio‚ÄĚ. Compartimos las respuestas de la ‚Äúprofe‚ÄĚ Zenaida a la espera de que en otra cita de la radio joven se materialice el abrazo prometido.

tomada del perfil de facebook de zenaida costales perez

La enunciaci√≥n en distintos escenarios del concepto de la ‚Äúradio joven‚ÄĚ implica la l√≥gica aparici√≥n de un sintagma antag√≥nico. De asumirlo Zenaida Costales de ese modo, ¬Ņcree que se contraponen o coexisten en Cuba una radio joven y otra vieja? ¬ŅC√≥mo se imbrica esta noci√≥n con su sentencia de que ‚Äúestamos asistiendo a la construcci√≥n de una nueva radio, la que nos hace falta, una radio que se parezca a nuestro pueblo‚ÄĚ?

Los recorridos te√≥ricos de la radio junto a la multimedialidad de su nueva narrativa sonora conducen a replantear al medio radiof√≥nico en la convergencia de sus lenguajes, donde el quehacer de la ‚ÄúNueva Radio‚ÄĚ irrumpe como un paradigma, un cambio de ruta que exige nuevas competencias profesionales, rutinas productivas y supera la tradicional estructura organizativa lo cual implica un cambio en la mentalidad, una nueva cultura de trabajo que fomente roles en funci√≥n de la producci√≥n comunicativa diferenciada y la generaci√≥n de contenidos en varias plataformas.

En el escenario mediático radiofónico cubano conviven la radio tradicional y la emergencia de una nueva radio. Cada una aporta lo mejor de sus prácticas.  Asistimos a una forma de gestión emergente con las capacidades necesarias para afrontar las demandas mediáticas radiofónicas contemporáneas. Algunos puntos a favor de esta práctica podrían encontrarse en la gestión de los contenidos y en el fomento de la interactividad y las relaciones de producción al interior de cada medio que permite, por decirlo de alguna manera, mantener una agenda unida y coherente dentro de un amplio espectro.

La lupa debe situarse en la realidad cubana y en sus demandas informativas. En ese contexto la penetración de Internet y el acceso a la información segmentan a las audiencias, que ya no solo estarían en diversas plataformas, sino que tendrían una base práctica para emitir criterios y participar de las propuestas de comunicación. El medio que no esté preparado para afrontar ese desafío quedará desfasado y cederá ese espacio frente a otras propuestas.

tomada del perfil de facebook de zenaida costales perez

Algunos suponen que la experimentaci√≥n en el √°mbito de la radio se concreta en la inmersi√≥n de las producciones radiales en Internet, no obstante, usted ha insistido en distintos espacios gremiales y acad√©micos en la necesidad de un cambio en las estrategias discursivas, las competencias profesionales y la narrativa radial en un contexto de migraci√≥n de las audiencias hacia otros escenarios comunicativos y medi√°ticos. ¬ŅPuede aportar otras dimensiones respecto a esta problem√°tica?

Creo firmemente que la radio tiene cada vez más que tender al Arte. Ello es una certeza. Esos sonidos, más que nunca, son también patrimonio y memoria de las culturas. Por ello considero que otra dimensión importante para la radio es el uso de sus archivos sonoros, como auténtica marca del tiempo. Ellos reafirman sus usos sociales, políticos, y hasta de entretenimiento. Se han convertido, además, en una fuente de datos sobre la historia, la cultura y la sociedad, y para saberlos emplear se necesita no solo competencias profesionales, sino narrativas sonoras inteligentes para los nuevos escenarios comunicativos que están en los móviles, en las tabletas…

Entre tales desafíos y certezas se redefine la radio, que asume el influjo de paradigmas, tendencias y cambios, auténtica reivindicadora del uso de las sonoridades de nuestras realidades con urgentes reconfiguraciones. 

Zenaida Costales une la pasi√≥n por la radio y la ense√Īanza. Tomada de la p√°gina web de la Facultad de Comunicaci√≥n de la Universidad de La Habana.

En esa b√ļsqueda constante para registrar y transmitir las sonoridades del pa√≠s usted ha encontrado, y cito: ‚Äúun vac√≠o de relatos en Cuba‚ÄĚ. ¬ŅPuede identificar algunas causas? ¬ŅQu√© papel tiene la formaci√≥n de los j√≥venes radialistas en transformar esa realidad?

El relato est√° en nosotros mismos aunque a veces no lo vemos. La gente aprendi√≥ a mirarse y pocas veces a escucharse. Obviando as√≠ la significaci√≥n de la oralidad. Las sonoridades son im√°genes donde est√°n los dolores de la sociedad, la alegr√≠a de la gente. Hay que habitar en ellas para poder contarlas. Los j√≥venes tienen la alta responsabilidad de aprender a mirar a trav√©s de los sonidos‚Ķ Entrenar la imagen sonora que habita en sus sentidos. Y para ello deben asumir lo escrito hace alg√ļn tiempo por el franc√©s Eugene Enr√≠quez:

‚ÄúEl relato, oral o escrito, es en principio la expresi√≥n de un ser vivo, que se reconoce como tal, que narra sucesos, que evoca su experiencia, sus sentimientos, sus emociones de manera concreta, que habla de su universo social y que env√≠a un mensaje cuyas claves entrega a los otros. Si est√° bien construido, si es capaz de despertar la imaginaci√≥n y hacer so√Īar, hechizar√° a quienes lo escuchen, pues los har√° salir de s√≠ mismos y los invitar√° a un viaje imprevisto e imprevisible‚Ķ‚ÄĚ

En un reciente art√≠culo publicado junto a Lys M√°riam Alfonso Berganti√Īo, en la revista Cuesti√≥n titulado ‚ÄúLa radio: vacuna sonora contra la Covid-19 en Cuba‚ÄĚ, destaca el resurgimiento renovado de la radio cubana en esta nueva coyuntura sanitaria a partir de la imbricaci√≥n entre las radios comunitarias y las emisoras nacionales, la presencia en Internet con audio real y el aumento de la audiencia. ¬ŅEn qu√© medida estas circunstancias resulta un punto de inflexi√≥n en ese proceso de resurgimiento de la radio cubana?

La credibilidad de la radio y su capacidad para generar empat√≠a con los oyentes son algunas de las razones que han permitido que durante estos meses de pandemia las escuchas lograran un aumento significativo. As√≠ lo han descrito diferentes investigaciones, no solo cubanas. Y es precisamente esa sensaci√≥n de acompa√Īamiento, complicidad y cercan√≠a de la radio, la que hace que en situaciones de crisis est√© presente.

En Cuba, durante desastres naturales que con frecuencia azotan la isla, como ciclones y huracanes, la radio ha sido la √ļnica v√≠a para mantenerse informado. Y ahora, en medio de la situaci√≥n generada por la Covid-19, se reinventa y ampl√≠a sus ondas para participar junto a la ciudadan√≠a en el enfrentamiento a esa enfermedad.

Para la profesora Zenaida Costales la radio cubana se reinventa y amplía sus ondas para participar junto a la ciudadanía en el enfrentamiento a la Covid 19. Tomada del sitio www.envivo.icrt.cu

Completo la respuesta acotando la √ļltima conclusi√≥n del art√≠culo citado por usted y de mi autor√≠a junto a Lys M√°riam Alfonso:

‚ÄúLos realizadores y periodistas de la radio, desde sus casas, llevaron la informaci√≥n oportuna a la audiencia, matizada con ruidos ambientes e historias de resistencia personal. Radio Rebelde encaden√≥ a la mayor√≠a de las emisoras del pa√≠s para garantizar la informaci√≥n, Radio Reloj inform√≥ minuto a minuto, Radio Progreso retom√≥ antiguas radionovelas y dramatizados, Radio Enciclopedia transmiti√≥ sosiego con la m√ļsica instrumental, Radio Ta√≠no y CMBF se encargaron de las manifestaciones art√≠sticas. Las emisoras provinciales y municipales cumplieron el prop√≥sito de llevar el relato de sus comunidades al discurso pa√≠s, de permanecer al lado de los oyentes, especialmente, en los escenarios m√°s dif√≠ciles. Sin dudas, junto a los m√©dicos, h√©roes indiscutibles de esta contienda, la comunicaci√≥n social destaca como vencedora en la cobertura medi√°tica a la pandemia‚ÄĚ.

‚ÄúLa radio cubana, en especial, reivindica su espacio en la preferencia durante situaciones de crisis, desastres o emergencias. Reafirm√≥ en estos meses de #Qu√©dateEnCasa su vocaci√≥n de servicio, su capacidad para orientar, informar y entretener pero, sobre todo, su don para acompa√Īar, transmitir confianza. Entonces, qu√© suerte, ¬°Tenemos Radio!‚ÄĚ

Usted ha sido reconocida por su entrega pedag√≥gica en la formaci√≥n de nuevas generaciones de periodistas y radialistas, a lo que se suma el reconocimiento en esta edici√≥n del Festival Antonio Lloga In Memoriam. ¬ŅEn estas circunstancias que han dinamitado los procesos tradicionales de ense√Īanza, cu√°les son los m√©todos que ha encontrado Zenaida Costales para continuar con esta labor?

La ense√Īanza del periodismo radiof√≥nico se convirti√≥ para m√≠ en un ejercicio pedag√≥gico trascendental como herramienta del discurso contempor√°neo por excelencia: Seducci√≥n, espect√°culo, imaginario l√ļdico, posibilidades de apropiaci√≥n y construcci√≥n de discursos, con el desarrollo y expansi√≥n de las Tecnolog√≠as de la Informaci√≥n y las Comunicaciones (TICs), pasaron a ser los caminos para una teor√≠a-pr√°ctica transformadora, involucrada directamente con la realidad circundante. La potenciaci√≥n del relato sonoro, su construcci√≥n dramat√ļrgica (que incluy√≥ el papel del docente en la concepci√≥n y puesta escena de la clase) y la innovaci√≥n individual y colectiva para enfrentar la transformaci√≥n social, se convirtieron en modos y medios experimentales de la experiencia pedag√≥gica.

Para la profesora Zenaida Costales la radio cubana se reinventa y amplía sus ondas para participar junto a la ciudadanía en el enfrentamiento a la Covid 19. Tomada del sitio www.envivo.icrt.cu

Relatos y autorelatos realizados en clases, escritos y orales y desde un enfoque radiofónico propiciaron amplios debates teóricos y prácticos sobre aspectos de la realidad con intencionalidad pedagógica. Se privilegió el quehacer práctico y la evaluación individual y colectiva de los resultados con una amplia participación de las docentes junto a los estudiantes, y se registró en soporte digital gran parte de los procesos.

El convertir al espacio docente en un escenario de reconocimiento y autorreconocimiento, de cara a la realidad contemporánea, con un carácter altamente inclusivo, permitió elevar la autoestima de los estudiantes y potenciar el espíritu movilizador-transformador consciente hacia su realidad.

tomada del perfil de facebook de zenaida costales perez

*Doctora en Ciencias de la Comunicaci√≥n (2010), profesora titular de la Universidad de La Habana. Miembro de la Comisi√≥n Nacional de la carrera de Periodismo. Periodista con m√°s de 25 a√Īos de experiencia de la plata Matriz de la red nacional de emisoras de Cuba, Premio al M√©rito Period√≠stico otorgado por la Radio Cubana. Actual Vicedecana de Postgrado, Investigaci√≥n y Relaciones Internacionales de la Facultad de Comunicaci√≥n de la Universidad de La Habana. L√≠nea de investigaci√≥n: ‚ÄúLenguajes y discursos de la informaci√≥n y la comunicaci√≥n.‚ÄĚ


Réquiem por tu presencia

Esos papeles de Armando me hablan.

Lo primero fue su palabra apasionada, su voz encendida que es futuro y utopía casi perfecta y adorable…

Aunque su partida fue as√≠‚Ķ tan r√°pida‚Ķ; ya lo he repetido una y otra vez, S√≠, he estado triste, pero no estoy, no me siento desconsolada…, porque el vac√≠o y el desconsuelo sin fin de aquellas terribles primeras horas sin √©l, se fue nutriendo de una forma muy sutil de su entra√Īable presencia y su maravilloso recuerdo, al punto que √©l sigue llenando mi vida de forma plena‚Ķ ¬°Caramba‚Ķ! qu√© grande tiene que ser el amor‚Ķ, cu√°n grande tiene que ser todo lo que √©l hizo a lo largo de mi vida, cu√°n grande ha tenido que ser √©l, para que a√ļn, despu√©s de su partida, pueda afirmar que no me he sentido sola. S√≠, porque Armando dej√≥ una huella de cari√Īo y de amor tan grande en nuestro pueblo y en su patria latinoamericana toda, que ese amor que √©l forj√≥ me acompa√Īa cada segundo, me abraza y hasta me mima, aunque √©l ya no est√© f√≠sicamente. Por eso le doy las gracias por seguirme protegiendo a√ļn con la fuerza que brota de su ejemplo inolvidable, y a ustedes por quererlo, recordarlo y acompa√Īarme con tantas muestras de afecto y cari√Īo del bueno.

S√© que tambi√©n podr√° comprenderse que, aunque en mi alma tambi√©n hay angustia, dolor y mucho dolor‚Ķ, y a ratos ese sufrimiento me embarga plenamente, de eso no solo no puedo, ni debo, de eso no quiero y no voy hablar, porque en verdad fui/ soy una privilegiada por haberlo tenido tantos a√Īos compartiendo todo‚Ķ

Para mí, todo está inundado de Armando y claro que no son, ni serán nunca mis lágrimas, el mejor tributo para él; porque nunca quiso que yo sufriera, me colmó de amor…, plantó en mí los más bellos e imborrables recuerdos… Ya hasta me he sonreído recordando su ingenio, su carisma y su buen humor. Desde luego, que él también supo hacerlo todo para que yo viviera plena y, como si fuera poco, del mismo modo, supo dejarme llena de proyectos…

Por mi parte, le agradecer√© siempre su confianza por haberme hecho su compa√Īera y esposa para siempre. Por todo ello, les pido permiso para hablarles de √Čl, del hombre a quien termin√© de comprender aquella tr√°gica noche que Fidel parti√≥ a la inmortalidad. Y no me pregunten por qu√©, ni c√≥mo; pero durante esos tristes d√≠as que Fidel se fue, supe que el final estaba muy cerca, tanto conoc√≠a a Armando que lo pude intuir‚Ķ Luego, fue as√≠, justo se fue con √©l, a un a√Īo y un d√≠a‚Ķ

tomado del perfil de facebook de Eloisa Maria Carreras Varona

Nunca supe estar lejos de Armando‚Ķ, porque siempre he tenido la sensaci√≥n de que me pierdo cuando √©l no est√° y deja de iluminarme con la luz, la bondad plena y la transparencia que brota de su ser todo. Pero fue solo a partir de aquella aciaga noche que Fidel se fue y de los conmovedores d√≠as de duelo subsiguientes, que comprend√≠ muchas cosas de Armando‚Ķ, aunque las ni√Īas ya cumplieron 27 y yo cuento m√°s de treinta de que nos acompa√Īamos en la vida ¬ŅQu√© no sabr√© de √©l?, cuando nunca m√°s me mov√≠ de su lado, ni √©l del m√≠o; todos esos a√Īos estuvimos ah√≠, as√≠, el uno para el otro, siempre. En cada alegr√≠a y en cada pena de la vida, que ni la una ni la otra son pocas en un lapso de tiempo como este. Aunque para m√≠, el tiempo vol√≥ luchando cada segundo por sus maravillosas existencias‚Ķ Aquella noche tambi√©n comprend√≠ que Fidel es la persona por la que Armando vivi√≥ y solo entonces termin√© de vislumbrar las razones por las que Hayd√©e am√≥ as√≠ a Armando. Porque √©l, como Abel y Boris, vivi√≥ para que Fidel viviera, y ella que era una iluminada, lo supo desde entonces, que Armando tambi√©n le hab√≠a entregado su vida; lo dem√°s fue cosa o cuesti√≥n del destino de cada quien y un poco del azar que siempre hace lo suyo‚Ķ

Por eso creo que, cuando Armando se fue con √©l ‚ÄĒa esa otra dimensi√≥n en la estrella que me dec√≠a mi madre, muy cerca del Se√Īor y del Ap√≥stol‚Ķ, a continuar en la lealtad en la que vivi√≥ por √©l toda la vida‚ÄĒ se fue tranquilo, se fue en calma‚Ķ Y cuando se fue y en ese √ļltimo suspiro que me ofreci√≥ antes de partir, lo hizo con valent√≠a y no emiti√≥ ni una sola queja de dolor. En ese instante decisivo, cuando a√ļn estaba en mis brazos, fue capaz de acariciarme el alma, darme fuerzas y una vez m√°s, brindarme su protecci√≥n, para poder descansar en paz y no dejarme perdida en medio de tanto desconsuelo.

Por mi parte, puedo confesarles que desde hace muchos a√Īos descubr√≠ que estudiar y promover su vida, obra y pensamiento, era lo mejor y m√°s provechoso que deb√≠a hacer. Desde el a√Īo 1979, cuando era una estudiante de la Licenciatura en Historia del Arte, su pensamiento despert√≥ en m√≠ particular admiraci√≥n, a partir de que lo conoc√≠, en una conferencia que dict√≥ para los entonces alumnos de la Facultad de Filosof√≠a e Historia, en el Teatro Manuel Sanguily de la Universidad de La Habana. A√Īos despu√©s, en las complejas circunstancias y contradicciones en las que se desenvolvi√≥ mi trabajo, la ayuda de cada uno de sus art√≠culos, discursos e intervenciones, me permitieron comprender la coyuntura pol√≠tica y, sobre todo, tener la certeza de que, en oportunidad propicia, sus ideas ‚ÄĒportadoras de la aut√©ntica Pol√≠tica Cultural de Fidel y la Revoluci√≥n Cubana‚ÄĒ se abrir√≠an paso sin tantos y tan diversos obst√°culos para su aplicaci√≥n. Desde aquellos dif√≠ciles momentos pens√© que era indispensable que se laborara por difundir su obra y pensamiento; pero al consultarle mi inter√©s, su modestia imposibilit√≥ cualquier gesti√≥n en esa direcci√≥n.

Fue solo a principios de los a√Īos 90, tras el derrumbe del socialismo en Europa Oriental y la URSS, en los embarazosos comienzos del Per√≠odo Especial, cuando se intensific√≥ la necesidad de promover el original pensamiento de la Revoluci√≥n Cubana y al calor de los debates por la salvaguarda de nuestra excepcional historia y tradici√≥n, en el I Taller de Pensamiento Cubano que sesion√≥ en la Universidad Central de Las Villas, en noviembre de 1994, que obtuve ‚ÄĒfinalmente‚ÄĒ su aprobaci√≥n para poder comenzar a gestionar el proyecto investigativo, de lo que se convirti√≥ poco tiempo despu√©s en el anhelado por m√≠: ‚ÄúProyecto Cr√≥nicas. Historia y memoria de la Revoluci√≥n Cubana en la voz de Armando Hart‚ÄĚ, el que, junto a las gemelitas es la causa de mi vida.

Tambi√©n puedo afirmar que contin√ļa siendo mi deber, seguir pensando y, desde luego, hablando de √©l, porque todo lo que conozco me lo dijo y me lo ense√Ī√≥ √©l; desde esa sencillez, modestia y lealtad absoluta en la que vivi√≥ y en la que parti√≥. Pero como ya he contado en otras ocasiones, su amor me ha permitido sentirme iluminada, pose√≠da de una fuerza de la naturaleza que me conmina a trabajar sin descanso para que su obra viva; por eso en tan breve tiempo ya contamos con los primeros 8 vol√ļmenes de la colecci√≥n ‚ÄúCuba, una Cultura de Liberaci√≥n‚ÄĚ. Selecci√≥n de escritos del Dr. ARMANDO HART D√ĀVALOS 1952-2017‚ÄĚ.

Ahora mismo no puedo olvidar que él solo quería trabajar y hacer, porque no conoció el reposo ni el descanso jamás; aunque conocía el sacrificio, sus actos solo eran para él algo necesario y natural como respirar. Siempre fue infatigable, salía de una cosa para entrar en otra; era un verdadero vértigo de acción y de labor; un hombre incansable.

En nuestro hogar fue ejemplo de virtudes extraordinarias; desde luego, primaron en √©l, el infinito amor a nuestras ni√Īas, el honor, la extrema delicadeza y la rectitud de car√°cter, las buenas costumbres, el cari√Īo, la pasi√≥n por el saber, la cordialidad, la solidaridad, el afecto, la pasi√≥n y la consideraci√≥n total. Fue, asimismo, un esp√≠ritu independiente y soberano. Ahora recuerdo que, como su inolvidable hermano Enrique ‚ÄĒa quien vener√≥ toda la vida‚ÄĒ odiaba a quien ment√≠a, porque para √©l la mentira originaba todo la enga√Īifa criminal que hace tan dif√≠cil el arte de gobernar y de crear.

Se refugi√≥ toda la vida en el mundo de las concepciones y en su inmensa pasi√≥n por la abstracci√≥n porque, como √©l dec√≠a, cuando se siente pasi√≥n por una causa, por un valor abstracto como la Justicia, todo hombre honrado debe darse a √©l ‚Äúy es honor al que no se renuncia y deber ante el que no se debe claudicar‚ÄĚ.

Fue amante de lo grande y un total apasionado de la emancipaci√≥n de su amada Cuba, la querida y martiana patria de Fidel; pero es que, como nos dijo Mart√≠, ¬Ņacaso los apasionados no son los primog√©nitos del mundo?

Crey√≥, asimismo, en la necesidad de la dignidad, el decoro y la justicia para todos. Piensen que, para √©l, ‚Äúla Justicia no es odio infecundo, no es tiran√≠a de nuestras ideas, no es parcialidad absurda, es predominio de la raz√≥n, del entendimiento cordial entre los componentes reales de la sociedad cubana‚ÄĚ. Y por eso afirm√≥, ‚ÄúJusticia es elevar al homo sapiens a la categor√≠a de hombre, es darle a cada cual sus bienes y derechos, es hacer que cada cubano disfrute a plenitud de la herencia cultural y material de nuestro tiempo‚ÄĚ.

Toda su vida estuvo caracterizada por un esp√≠ritu inquieto y una intensa pasi√≥n rebelde y furia contra la injusticia y el atropello. Siempre me dijo que la arbitrariedad, la injusticia y ‚Äúla sinraz√≥n y el desajuste‚ÄĚ le provocaban un brote espont√°neo de impotencia, rabia, ira y excitaci√≥n, que no pod√≠a controlar.

Compartir la vida con Armando fue para m√≠ una bendici√≥n, un verdadero privilegio, satisfacci√≥n y goce, un sublime honor. No puedo olvidar que cada amanecer consegu√≠a palpar sus cercanas utop√≠as y convertir lo cotidiano en extraordinario. En el hogar, con la familia, en las relaciones con sus amigos, compa√Īeros, e incluso con simples conocidos, mostraba una sensibilidad, nobleza y humanidad verdaderamente admirables; fue ese uno de sus principales rasgos.

Cuando advertimos el entorno donde creci√≥ y se educ√≥, encontramos los componentes esenciales que contribuyeron a la formaci√≥n de su exquisita personalidad. No olvidemos que cuando recordaba a su madre, su primera asociaci√≥n era el pleno rigor y la exigencia, mezclados con el amor, la bondad y la justicia, sentimientos con los que tambi√©n relacionaba muy directamente a su padre, adem√°s del estricto cumplimiento de la Ley. Les agradeci√≥ infinitamente la educaci√≥n brindada, la cual empez√≥ con la pr√©dica de su intachable ejemplo. De sus padres conserv√≥ siempre vivencias entra√Īables; de ellos aprendi√≥ los estrechos v√≠nculos entre el derecho y la moral, principios esenciales que sustentaron la educaci√≥n que Marina y Enrique brindaron a sus hijos; por ello recordaba que, en su hogar, cuando quer√≠an distinguir a alguien por sus cualidades, dec√≠an: ‚Äúesa es una persona decente‚ÄĚ.

Ese es un detalle clave para entender a esta familia, el origen de sus ideas y actuaci√≥n en la vida, porque como bien √©l afirm√≥: ‚Äúsi entend√≠ la Revoluci√≥n Cubana, el socialismo, y tom√© partido por las causas justas, fue porque he aspirado siempre a ser una persona decente y honesta‚ÄĚ. Estudi√≥ fecundamente en la vasta biblioteca de su padre; la historia, la filosof√≠a, la sociolog√≠a, el derecho y la c√≠vica fueron invariablemente sus materias favoritas. Desde que tuvo uso de raz√≥n le interes√≥ la pol√≠tica como la mayor motivaci√≥n en la vida. So√Īaba que deb√≠a trabajar para transformar la realidad a partir de la √©tica y la justicia. Eligi√≥ la carrera de Derecho porque pensaba que de esa forma podr√≠a encauzar sus ingentes inquietudes pol√≠ticas y su vocaci√≥n de lucha por la justicia y la moral. Deseaba ejercer una c√°tedra como profesor universitario de Derecho Constitucional, lo que, ‚ÄĒcomo se conoce‚ÄĒ no lleg√≥ a realizar porque pas√≥ directamente a servir a la patria en la lucha contra la dictadura de Fulgencio Batista.

Se incorpor√≥ tempranamente a las filas de la Juventud Ortodoxa, como una manera de hacer pol√≠tica y participar en la lucha contra la corrupci√≥n imperante. En la universidad fue un alumno perspicaz y aplicado, con dotes de orador y comunicador social, lo que se evidenci√≥ en su constante participaci√≥n como dirigente de la Federaci√≥n Estudiantil Universitaria (FEU). Estuvo entre los j√≥venes de la direcci√≥n de la FEU que en la misma ma√Īana del cuartelazo se trasladaron al Palacio Presidencial, para ofrecerle su apoyo y respaldo al presidente constitucional con vistas a enfrentar la ilegalidad. A nombre de la Asociaci√≥n de Estudiantes de Derecho denunci√≥, en una carta ante el Tribunal de Garant√≠as Constitucionales y Sociales, la ilegitimidad del r√©gimen nacido el 10 de marzo. Particip√≥ en la Jura de la Constituci√≥n de 1940 y tambi√©n result√≥ v√≠ctima del violento asalto de la polic√≠a batistiana al programa radial la Universidad del Aire. Fue uno de los m√°s destacados miembros del MNR, fundado por el ilustre profesor universitario Rafael Garc√≠a B√°rcena, a quien consider√≥ su maestro y mentor. Precisamente Garc√≠a B√°rcena, lo nombr√≥ su abogado y no admiti√≥ las presiones que le hicieron para que aceptara a otro letrado de experiencia que lo representara, en la causa por la cual fue juzgado en relaci√≥n con los hechos conocidos como la Conspiraci√≥n del Domingo de Resurrecci√≥n.

Cuando se conoce la trayectoria ideol√≥gica y pol√≠tica de Armando, resulta muy elocuente su afirmaci√≥n: ‚ÄúMi integraci√≥n al Movimiento 26 de Julio fue el resultado de un proceso natural. El programa del Moncada ven√≠a a materializar el sentimiento √©tico que estaba profundamente arraigado en la tradici√≥n patri√≥tica cubana‚ÄĚ. Debemos recordar, asimismo, la dura clandestinidad que le toc√≥ vivir en aquellos a√Īos febriles y su pasi√≥n por el trabajo revolucionario.

Estuvo entre los principales gestores y vivi√≥ de forma prominente el Alzamiento del 30 de Noviembre en Santiago de Cuba. El 4 de enero de 1957, en una carta que escribi√≥ a su familia encontramos sus principios y razones esenciales para continuar en la lucha, cuando dijo: ‚ÄúTengo fe porque si yo, lleno de limitaciones soy capaz de entregar lo poco que poseo por alcanzar una vida superior ‚ÄĒla que se vive al servicio de la historia‚ÄĒ, ¬Ņqu√© no est√°n ya haciendo las inmensas legiones de compa√Īeros que son capaces de mayores sacrificios y de m√°s altas virtudes? Y los he visto de carne y hueso en estos d√≠as llenos de emoci√≥n que mi destino pobre me hab√≠a reservado en medio de tanto dolor. Dolor por la angustia que produce saber perdidos para siempre a los mejores cubanos, cuando los malvados nos siguen entorpeciendo. Dolor porque es triste ver caer a personas con quienes hab√≠amos intimado por el trabajo conjunto de meses. Pero todo tiene su parte buena; sin esas grandes emociones la vida no valdr√≠a nada para m√≠‚ÄĚ.

A mediados de febrero de 1957 form√≥ parte del peque√Īo grupo de combatientes que participaron en la primera reuni√≥n entre la Sierra y el Llano. Luego de su regreso a La Habana, en el mes de abril result√≥ detenido y recluido en las c√°rceles de la tiran√≠a. En la ma√Īana del 4 de julio protagoniz√≥ una audaz fuga de la Audiencia de La Habana. Aunque todos pensaban que entonces lo m√°s prudente era que pasara a la Sierra, ello no ocurri√≥. Porque poco tiempo antes de la muerte de Frank Pa√≠s se hab√≠a convenido su traslado a Santiago, para que laborara all√≠, en las actividades organizativas y de direcci√≥n del Movimiento 26 de Julio.

En noviembre de 1957 subi√≥ de nuevo a la Sierra para encontrarse con Fidel y el grupo guerrillero, a fin de tratar todo lo relacionado con la llamada Junta de Liberaci√≥n o Pacto de Miami. All√≠ pas√≥ la Navidad de 1957 y esper√≥ el nuevo a√Īo; pero en los primeros d√≠as de enero tuvo que bajar al Llano a fin de continuar la lucha en su puesto de combate, porque era all√≠ donde √©l consideraba que resultaba m√°s √ļtil para los planes de Fidel y el M-26-7. Cuando bajaba de las monta√Īas fue arrestado como sospechoso por unos guardias de la tiran√≠a cerca de Palma Soriano.

Los compa√Īeros del Movimiento que trabajaban en la Compa√Ī√≠a de Tel√©fonos en la ciudad de Santiago de Cuba interceptaron una llamada del propio Batista para Alberto R√≠o Chaviano ‚ÄĒel asesino de los moncadistas‚ÄĒ en la que le dec√≠a que ‚Äúhab√≠a que matar a Armando Hart como a un perro, que simularan un combate en los alrededores de la Sierra‚ÄĚ. Armando recordaba emocionado que la solidaridad de los combatientes del Llano, con Ren√© Ramos Latour ‚ÄĒel Comandante Daniel‚ÄĒ al frente y la movilizaci√≥n de la opini√≥n p√ļblica le salvaron la vida.

La tiran√≠a lo estuvo trasladando de una c√°rcel a otra del pa√≠s durante todo el a√Īo 1958, no olvidemos que el r√©gimen lo consideraba un individuo muy peligroso. Cuando cay√≥ preso, lo encerraron en el cuartel de Palma Soriano; de all√≠ lo llevaron a un calabozo en las afueras de Santiago de Cuba; luego lo reubicaron en el cuartel Moncada ‚ÄĒlugar donde fue interrogado por el propio Chaviano‚ÄĒ; m√°s tarde lo pasaron a la C√°rcel de Boniato hasta principios de julio, cuando fue trasladado al Castillo del Pr√≠ncipe, en La Habana. En las primeras semanas del mes de agosto, tal parece que, para aislarlo de la capital, lo trasladaron a las galeras del Presidio Modelo de Isla de Pinos. Despu√©s vino el esperado triunfo de Fidel y todos estos a√Īos en la primera trinchera de pensamiento y acci√≥n por su amada patria Cuba, la patria Am√©rica y la patria Humanidad.

Desde los inicios la lucha tuvo para √©l un contenido profundamente √©tico, pi√©nsese en su elocuente afirmaci√≥n: ‚ÄúPara m√≠ todo empez√≥ como una cuesti√≥n de car√°cter moral‚ÄĚ. Esa frase demuestra el enorme peso que tuvo la √©tica en la formaci√≥n de su car√°cter y a lo largo de toda la vida. Para √©l, el tema de la √©tica es el tema central de la pol√≠tica.

La historia de Cuba estar√° marcada para siempre por el obrar y el proceder de la vanguardia revolucionaria de la Generaci√≥n del Centenario que, con su lucha, promovi√≥ el cambio radical de nuestra historia. Armando le aport√≥ a su generaci√≥n y a nuestra patria no solo su destacad√≠sima actuaci√≥n, sino tambi√©n su pensamiento a lo largo de todo el proceso revolucionario, porque para √©l la idea de la felicidad est√° en el trabajo y en la lucha, por eso pudo escribir en sus memorias en abril de 1958: ‚Äúyo era feliz porque estaba luchando y no hay mayor satisfacci√≥n que la de combatir y trabajar por el futuro‚ÄĚ; pensemos que en ese momento estaba preso en la c√°rcel de Boniato, reci√©n hab√≠a conocido la terrible noticia de la muerte de su hermano Enrique y del fracaso de la Huelga de Abril.

Armando fue un ser que no descansó jamás, fue creativo, tenaz, perseverante y esforzado, inquieto e hiperquinético hasta el fin. Amanecía y terminaba el día lleno de proyectos. Al lado de un hombre así, me fue imposible conocer el tedio, la monotonía o la rutina. Practicó en su actuar diario y cotidiano, la filosofía de la ética y el optimismo revolucionario unida a su vocación de servicio a la patria y a la Revolución, lo cual significaba estar allí, donde hacía más falta, en el momento oportuno para desbrozar del arribismo y la mediocridad el camino a la luz. Aparecían entonces su ternura, paciencia profunda y reflexiva, siempre dispuestas al diálogo de lo esencial y a la exposición de la verdad. Pero por encima de todas esas cosas, Armando siempre fue un hombre bueno, fue un ser bondadoso en la profundidad total de esta cálida y tierna palabra. Su vida estuvo bordada de sencillez, humildad y modestia, al punto que jamás reparó en el hecho de que, como dijera el poeta Miguel Barnet, su nombre ya estaba no solo en los museos, sino también en la leyenda.

Por todo esto aparecen las palabras para rezar por tu presencia; por eso no hay comienzo, ni fin, solo estas t√ļ‚Ķ

Gracias Armando por el tibio y tierno beso; Gracias por encender el AMOR hasta en la √ļltima batalla; Gracias por tu confianza, por darme el privilegio de ser tu esposa y compa√Īera; Gracias por Marinita y Florecita.

Lo demás ahora les toca a ustedes, porque solo leyéndolo podrán conocerlo y lo puedo afirmar porque lo que es a mí, los papeles de Armando me han hablado y me lo han dicho casi todo, perdón, me lo han dicho todo…

Descansa en la paz que viviste amado mío, para siempre allí estaré contigo, mi amor.


√Črase otra vez

La verdad no s√© qu√© fuimos a buscar a tan tempranas horas Nelson y yo a la avenida Garz√≥n. La ardilla parec√≠a desafiar el paso de mi amigo que le dej√≥ petrificada en aquella portada. Yo lo sacud√≠a, aquel era uno de los t√≠tulos de mi librero infantil y no entend√≠ c√≥mo fue a parar a una venta de libros de uso. Pero Nelson no entiende mi agon√≠a. Como muchos ni√Īos en los  Ľ80 pas√© largas temporadas en reinos lejanos y trasmontanos. Mi mundo era una especie de Mosc√ļ tropical. ¬°Y vaya misterios tiene la literatura y el universo on√≠rico! Horas despu√©s me tropec√© con la ardilla de la editorial Raduga y pasados unos instantes de nostalgia perdi√≥ total importancia.

Comenc√© a desmara√Īar el estante, estaba segura, en aquellos paseos por las librer√≠as mi madre se las ingeniaba cual diplom√°tica literaria transnacional. De ni√Īa jugaba con libros y no solo los le√≠a. Armaba siluetas de barcos multi√©tnicos y me introduc√≠a en ellos, el enorme tama√Īo de mi casa se apresta. Entonces la literatura incluso me resultaba m√°s placentera porque no andaba en posturas cr√≠ticas y otras man√≠as del adulto lector. Solo me dejaba llevar por las aguas y el velero, y fui feliz.

Y gracias a esa especie de selección natural tuve acceso a lecturas de los más diversos parajes literario-culturales. Polvo y recuerdos mediante, al modus de corsarios y piratas a la toma del botín, acabo de reencontrar otro de mis más queridos títulos por entonces, Cuentos y Leyendas Vietnamitas:

…En pueblos solitarios, campesinos y terratenientes, lagos y hadas

Cursaba el a√Īo 1984 cuando la editorial Gente Nueva sacaba a la luz el t√≠tulo ya nombrado. Los cuentos y leyendas contenidos en el volumen estuvieron basados en relatos orales o composiciones escritas de los estudiantes vietnamitas que en la d√©cada del  Ľ65al  Ľ75 del pasado siglo vinieron a Cuba becados para estudiar en la Universidad de La Habana y cursaron estudios en la Escuela de Letras y Arte de la Facultad de Humanidades. Los hijos del arroz tomaron clases de idioma espa√Īol en la Licenciatura en Estudios Hisp√°nicos para extranjeros y fueron alumnos de Marta Santo Tom√°s S√°nchez a cargo de la selecci√≥n y adaptaci√≥n de los relatos compilados. En el pr√≥logo se aclara que la adaptadora procur√≥ la conservaci√≥n del estilo directo y sencillo de los relatos originales.

Me estaba ratos admirando las largu√≠simas trenzas de Tam, la protagonista de una de las leyendas, que distingue en la imagen de cubierta. Dese√© comer de las tandas del arroz que ella escog√≠a. Compar√© nuestros sombreros de yarey con los de aquellos muchachos de ojos rasgados. Sent√≠ hambre de los frutos que daban m√°gicos √°rboles, lanc√© flechas y cruc√© el lago a la espalda del barquero cuyo rostro tuve que inventar. ¬†La calidad del papel no compet√≠a con las ediciones predominantes en mi librero, pero las ilustraciones a cargo de Enrique Mart√≠nez, a pesar de ce√Īirse al dibujo en blanco y negro, lograron captar las esencias de las narraciones y transportarlos con audacia a la infancia cubana de entonces.¬†

En aquel momento echaba a volar y ya, como correspondía. Ahora vuelo menos y me percato de algunas particularidades con referentes inmediatos a aquel entorno cultural oriental, diferente de los patrones del arte y la literatura occidental. Por ejemplo, las hadas de los cuentos tradicionales vietnamitas no son sólo del sexo femenino, pueden ser de ambos sexos, jóvenes o ancianos. Hay diversidad también en la tipología de las hadas, las hay jóvenes y bellas a semejanza de su parentela europea, pero también aparecen en la representación de ancianos y ancianas. Hadas al fin comparten sustratos como la habilidad para aparecer y desaparecer, tomar figuras de animales, genios o espíritus, ayudar a los buenos y castigar a los malos:

Veamos el momento de la aparición de la entidad del hada-anciano en dos de los relatos:

ilustraciones del libro Cuentos y leyendas vietnamitas

(Tam y Cam)

“Tam pensó que su mamá la castigaría y se echó a llorar desconsoladamente. De pronto, se le apareció un anciano de barbas largas y blancas como la nieve, quien con voz dulce le preguntó:

-¬ŅPor qu√© lloras tanto, ni√Īa?

-Ay, abuelo, trabaj√© toda la ma√Īana para llenar mi cesta de peces, pero mientras me ba√Īaba desaparecieron todos y temo que mi mam√° me castigue.

Entonces el anciano le dijo:

-Mira, hijita, no llores más, aquí tienes peces.

(El bastón mágico)

“…De pronto, el tronco del árbol se estremeció, y del mismo surgió un anciano de larga barba, todo vestido de blanco, con un bastón en la mano. El anciano tocó a Manh con el bastón, y le habló así:

-Manh, t√ļ trabajas mucho y vives pobremente; sin embargo, eres bueno y siempre tienes paciencia y modestia. Toma este bast√≥n para que te ayude a vivir mejor. Puedes pedirle lo que necesites, pero nunca pidas demasiado‚Ķ‚ÄĚ

Se observa un gran parecido entre el cuento Tam (granito de arroz partido) y Cam (fina c√°scara blanca del arroz) y el conocid√≠simo La Cenicienta. Seg√ļn aporta la compiladora, los alumnos vietnamitas atestiguaron el origen tradicional de este relato, muy popular en la naci√≥n asi√°tica desde muchas generaciones atr√°s. Cualquier semejanza tendr√° sus vaivenes literarios y antropol√≥gicos entre las olas del Mar Adri√°tico que serv√≠a de puente entre el lejano Oriente y Europa. Gracias a la divulgaci√≥n de diversos personajes gran cantidad de cuentos, leyendas y f√°bulas europeas arrancan de ra√≠ces orientales. Me vienen a la idea algunas teor√≠as de base antropol√≥gica como el paralelismo o el difusionismo cultural que contribuir√≠an a explicar estas y otras coincidencias que acaecen entre estos cuentos y leyendas y sus pares simb√≥lico-culturales del √°mbito occidental.

ilustraciones del libro Cuentos y leyendas vietnamitas

Aparecen en la versi√≥n vietnamita marcas de identidad y la cultura popular como son los propios h√°bitos alimenticios y un plato b√°sico en dicha cultura como el arroz y las tareas compartidas de base familiar como el acto de escogerlo. El famoso zapato aparece como zapatillas de seda bordadas al modo del atav√≠o femenino oriental, y por supuesto en relaci√≥n con la b√ļsqueda de un pie chico como concepto oriental de la belleza femenina. Aunque debemos recordar que los pies de las hermanastras de Cenicienta tampoco cupieron en el zapatico de cristal, otra coincidencia en los conceptos est√©ticos entre uno y otro relato.

Los cuentos tradicionales vietnamitas tienen adem√°s de su encanto narrativo, que los hace atractivos para ni√Īos y adultos, significativos valores √©ticos y culturales. En muchas de las leyendas se exaltan las m√°s nobles virtudes humanas. En numerosos cuentos se aprecia la relaci√≥n entre el hombre y la naturaleza, se describen los animales y las plantas y las relaciones sociales de la √©poca.

Aparecen con reiteraci√≥n temas como la enfermedad y la muerte. La segunda, en la mayor parte de los relatos es la soluci√≥n-ense√Īanza fatal que marca el fin de los personajes negativos; sin embargo, en uno solo de los relatos la muerte se plantea como un suceso excelso, un fin heroico, s√≠mbolo de resistencia y tenacidad. Tal es la tesis que se plantea en ‚ÄúEl p√°jaro Ko-Kan-Kac-Fuc‚ÄĚ:

‚Äú‚Ķmuchos j√≥venes cayeron en el camino, y al morir se convert√≠an en p√°jaros que revoloteaban y cantaban ‚ÄúKo-Kan-Kac-Fuc‚ÄĚ (¬°Vence las dificultades!) para dar √°nimo a los que continuaban la penosa marcha.

Despu√©s de muchas semanas de camino, llegaron¬† a un despejado valle: era la entrada al pa√≠s del este, donde se viv√≠a en paz y abundancia. All√≠ se establecieron los vietnamitas y tuvieron una vida dichosa; los ni√Īos jugaban, re√≠an y cantaban. Y los hombres y mujeres que trabajaban en los campos eran estimulados por el canto de las aves que gritaban ‚ÄúKo-Kan-Kac-Fuc‚ÄĚ, simp√°ticos p√°jaros que hasta el d√≠a de hoy se encuentran en los bosques de Vietnam.‚ÄĚ

ilustraciones del libro Cuentos y leyendas vietnamitas

¬†Las historias se basan en la oposici√≥n entre el bien y el mal en las que los ‚Äúmalos‚ÄĚ, a sus contravalores suman el ser ‚Äúgordos y feos‚ÄĚ como ocurre en ‚ÄúEl origen de los monos‚ÄĚ con los personajes del terrateniente, mujer e hijas. Hay igual gran semejanza con la Cenicienta pues el anciano de barba blanca y largo bast√≥n transforma a la sufrida Teo, sirvienta de los primeros, ‚Äúen una muchacha hermos√≠sima con un vestido esplendoroso. Su boca era rosada como una flor, sus ojos de mirada dulce y brillante, ninguna muchacha era tan bella como Teo. Al verla, todos los j√≥venes de la aldea se sintieron cautivados por su belleza.‚ÄĚ En esto coinciden los cuentos de anta√Īo y varios del presente anclado a la pantalla, la felicidad femenina pende atada a la conquista del universo varonil. As√≠ han sido y ¬Ņser√°n? educadas las futuras reinas del hogar en varias regiones del orbe. El escarmiento para los malvados llega por obra de sus propios defectos, que les convierten en monos peludos y feos.

El triunfo de la bondad sobre la codicia aparece en ‚ÄúEl √°rbol de fruta‚ÄĚ, que tiene como protagonista la fruta oriental conocida como grosella china, √°rbol caracter√≠stico del paisaje vietnamita. Tambi√©n aparecen representadas las relaciones antag√≥nicas entre miembros cercanos de la parentela,¬† relaci√≥n disfuncional en la literatura que tanto ancl√≥ en la narrativa de varias culturas. Por solo mencionar cercanos referentes podr√≠amos citar el conflicto entre el Me√Īique martiano y sus hermanos. Como en aquel y en otros, el s√≠mbolo del √°rbol que da frutos a quien lo merece se debate entre las bondades de Dong (hermano menor seg√ļn ¬Ņcasualidad literaria?) y la ense√Īanza o fatalidad para Thu y su esposa, cuya codicia culmina por arrojarlos al mar.

En ‚ÄúLa inteligencia‚ÄĚ se representa la figura del campesino no solo con valores como la laboriosidad, tambi√©n como persona de audacia ante las contingencias, capaz de solucionar dif√≠ciles situaciones. ‚ÄúEl bast√≥n m√°gico‚ÄĚ es otra de las p√°ginas protagonizadas por el personaje del campesino cuyo antagonista es un poderoso e inconforme terrateniente quien al final del relato resulta muerto por su propia codicia, como resultado de los golpes que recibe del bast√≥n arrebatado al campesino. H√°gase notar una vez m√°s la recurrencia a la muerte como ense√Īanza fatal a los personajes negativos. Por su parte, el campesino es pobre, trabajador, persistente en sus labores, paciente, modesto, solidario con los de su clase y feliz. Los elementos de la naturaleza como el s√≠mbolo √°rbol resultan recurrentes en estas narrativas. El √°rbol da sombra para aliviar la fatiga del campesino y durante el sue√Īo de aquel se transforma en ‚Äúun anciano de larga barba, todo vestido de blanco, con un bast√≥n en la mano‚ÄĚ. El bast√≥n ser√° el objeto de la discordia que dar√° bienestar al sensato trabajador y aleccionar√° con la muerte al terrateniente.

‚ÄúEl sol, la luna y las estrellas‚ÄĚ entra√Īa ¬†una narrativa al modo g√©nesis donde las flechas de un viejo cazador y su hijo (en el sentido de la cristiana trinidad: Padre (cazador) ‚ÄďHijo y esp√≠ritu santo (disparo de la flecha)‚Äď organizan el cosmos en un Sol, un sol herido ante el primer disparo del hijo inexperto que se trastoca en luna, estrellas y luceros que devinieron ‚Äúde los pedazos luminosos de los soles muertos‚ÄĚ por los disparos anteriores del Padre. Formaci√≥n a partir de la que se libera a la Tierra del intenso calor emanado por los innumerables soles en existencia. El arco y la flecha del padre e hijo salvan a la humanidad. Nada m√°s semejante a la tesis cristiana.

ilustraciones del libro Cuentos y leyendas vietnamitas

Las relaciones entre los hombres y los animales dom√©sticos se exponen en ‚ÄúGato y perro‚ÄĚ, donde se plasma una versi√≥n muy simp√°tica del origen de la enemistad entre uno y otro animal.

En ‚ÄúEl barquero‚ÄĚ, la historia lleva a retablo el personaje del esposo dedicado cuyo sacrificio ‚Äďhada mediante‚Äď cura de una terrible enfermedad a la esposa, a la vez que queda sumido en la pobreza. La mujer ahora rozagante de salud aparece como un ser malvado, malagradecido y ¬°oh gran casualidad!, traicionero, lo cual desencadena en que debe devolver al hombre las tres gotas de su sangre que la salvaron y al hacerlo se desploma convirti√©ndose en un mosquito hembra que hasta estas teclas busca con desesperaci√≥n libar la sangre de los humanos.

La ‚ÄúLeyenda de Than Yung y el caballo de hierro‚ÄĚ encarnan la narraci√≥n √©pica en una especie de par√°bola con la a√ļn reciente victoria del pueblo vietnamita.

El cuento ‚ÄúEl sapo, t√≠o del emperador del Cielo‚ÄĚ asume un argumento medioambientalista pues centra la historia en la desaparici√≥n de la lluvia ‚ÄúEn tiempos remotos, cuando s√≥lo de plantas y animales se cubr√≠a la Tierra y a√ļn el hombre no hab√≠a surgido‚ÄĚ. Es otra muestra de la estrecha uni√≥n entre realidad y fantas√≠a, pues ¬Ņno es cierto que los sapos anuncian la lluvia con su canto?:

ilustraciones del libro Cuentos y leyendas vietnamitas

‚Äú-En el futuro, si vuelve a haber sequ√≠a, ¬Ņqu√© debemos hacer?

El emperador del cielo respondió:

-No es necesario que suban…

-Entonces propongo, que cuando haya sequía le avise por medio del rechinar de mis dientes.

A la sugerencia del sapo, el emperador contestó:

-Acepto, cada vez que oiga tu rechinar dejaré que la lluvia vaya enseguida junto a ustedes.

(…)

Desde entonces, cada vez que el sapo llama al cielo, la lluvia acude inmediatamente para alegrar y propiciar la vida de todos en la Tierra.‚ÄĚ

El personaje del Sapo es simp√°tico y muy positivo, tienes actitudes como el liderazgo y encarniza la tenacidad y valent√≠a que promueven otros valores como la justicia. La f√°bula llama a la uni√≥n de empe√Īo y aceptaci√≥n entre diferentes.

Como colof√≥n, el volumen recoge una leyenda que extiende sus ra√≠ces a p√°ginas hist√≥rico-culturales del panorama vietnamita. ‚ÄúLa torre de la tortuga o el lago de la espada restituida‚ÄĚ sit√ļa el hecho narrativo en Hanoi, en un lago ‚Äúen cuyo centro se alza una alta torre, conocida por la torre de la tortuga y el lago recibe el nombre de lago de la espada restituida‚ÄĚ.

La torre en cuestión se ubica en medio del lago Hoan Kiem. Y el origen de los nombres de la torre y el lago remontan al lector a una lección de historia:

ilustraciones del libro Cuentos y leyendas vietnamitas

‚ÄúHace m√°s de quinientos a√Īos, Vietnam se vio invadida por una dinast√≠a china. Para defender¬† a su pueblo, al frente de los vietnamitas se puso un guerrero llamado Le-Loi, quien hab√≠a sido hasta entonces un humilde campesino.‚ÄĚ

El pasaje se refiere al momento hist√≥rico con fecha de 1408, cuando la Dinast√≠a Ming invadi√≥ Vietnam. Veinte a√Īos m√°s tarde los vietnamitas derrotaron a los chinos bajo la direcci√≥n de Le-Loi, quien m√°s tarde fund√≥ la Dinast√≠a L√™ Quan y renombr√≥ la ciudad como Tonkin.

Sin embargo, seg√ļn fuentes digitales consultadas, Le Loi ¬†no fue un campesino sino un terrateniente devenido general vietnamita que, efectivamente, obtuvo la victoria de independencia para Vietnam de China y fund√≥ la ¬†dinast√≠a Le (1428‚Äď1788). Entre sus logros se mencionan ¬†las reformas agrarias que hizo para ayudar a los campesinos. Fue el h√©roe vietnamita m√°s homenajeado de su tiempo.

La recreación  con la que concluye la compilación de relatos apela a elementos de la fantasía épica y el mito, donde las aguas del lago constituyen elemento fundamental.

Carta no enviada a la Editorial

La casa de la infancia de Nelson era peque√Īa en demas√≠a como para hacerle un lugar a los libros, seg√ļn sus padres. Jugar ten√≠a horario espec√≠fico pasado el cual los juguetes eran encaramados en una caja fuera del alcance de los ni√Īos. Nelson como una inmensa poblaci√≥n mundial y an√≥nima no es un buen lector ni de prospectos pero s√≠ se hizo buena gente y amigo m√≠o. Cuando supo de nuestra on√≠rica traves√≠a solt√≥ su carcajada procaz, y me regal√≥ el pie forzado para una relectura en d√≠as en que puedo abrigar a quien soy en cualquier sitio de mi estante.


Debatir√°n Ignacio Ramonet y Rosa Miriam Elizalde sobre colonialismo 2.0 en Dialogar, dialogar

El catedr√°tico y periodista espa√Īol Ignacio Ramonet, doctor en Semiolog√≠a e Historia de la Cultura, y Rosa Miriam Elizalde, doctora en Ciencias de la Comunicaci√≥n y vicepresidenta de la Uni√≥n de Periodistas de Cuba, ser√°n los invitados en el espacio Dialogar, dialogar este 19 de febrero, para debatir en torno al Colonialismo 2.0 y los desaf√≠os de la izquierda. ¬ŅQu√© hacer?

A partir de las cuatro de la tarde de ese día debe comenzar el intercambio en el Salón de Mayo, del Pabellón Cuba, sede nacional de la Asociación Hermanos Saíz, en el cual pueden participar todas las personas interesadas, quienes tendrán la posibilidad de preguntar, expresar sus opiniones y enriquecer el debate.

Tambi√©n deben asistir estudiantes universitarios, incluidos algunos de la facultad de Matem√°tica y Computaci√≥n de la Universidad de La Habana, quienes la semana anterior realizaron un taller con parte del equipo de Dialogar, dialogar, sobre algunas particularidades del tema, especialmente en el pa√≠s caribe√Īo.

Autor de libros como ‚ÄúEl imperio de la vigilancia‚ÄĚ, ‚ÄúLa explosi√≥n del periodismo‚ÄĚ, ‚Äú¬ŅQu√© es la globalizaci√≥n?‚ÄĚ, ‚ÄúPropagandas silenciosas‚ÄĚ y ‚ÄúLa tiran√≠a de la comunicaci√≥n‚ÄĚ, Ramonet tiene amplia experiencia en el an√°lisis de fen√≥menos relacionados con la comunicaci√≥n, las plataformas digitales y las disputas pol√≠ticas e ideol√≥gicas en diversas regiones del mundo.

Fundadora del prestigioso sitio digital Cubadebate, autora o coautora de obras como ‚ÄúClic Internet‚ÄĚ y ganadora en varias ocasiones del premio period√≠stico Juan Gualberto G√≥mez, el m√°s importante concedido en su pa√≠s para reconocer la obra de un periodista durante un a√Īo, Elizalde es una profesional con amplio reconocimiento en el campo de la comunicaci√≥n y las nuevas tecnolog√≠as, por su dominio de la teor√≠a y la pr√°ctica, demostrado en diversos proyectos como Dominio Cuba.

Creado en el a√Īo 2013 por iniciativa de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z, Dialogar‚Ķ se mantiene como una plataforma para el intercambio sincero, valiente y responsable entre varias generaciones de cubanos, con l√≠neas tem√°ticas relacionadas con la cultura, la historia y la sociedad en general.

Los temas m√°s recientes han sido ‚ÄúJos√© Mart√≠ en la hora actual de Cuba‚ÄĚ, ‚ÄúLa responsabilidad colectiva, ¬Ņc√≥mo se construye, c√≥mo se destruye?‚ÄĚ; ‚ÄúEl rol de los j√≥venes creadores en la Cuba de hoy‚ÄĚ; ‚ÄúResistencia y creaci√≥n: La cultura de nuestro tiempo‚ÄĚ; y ‚ÄúEl dirigente como servidor p√ļblico‚ÄĚ.

Este espacio es un homenaje permanente al sobresaliente intelectual Alfredo Guevara, fallecido en abril de 2013, quien fue eternamente joven por sus ideas y la capacidad para polemizar y so√Īar junto a las nuevas generaciones.

Las transcripciones del Dialogar, dialogar pueden leerse en dos libros, titulados Hacia una cultura del debate, en sus vol√ļmenes uno y dos, los cuales fueron publicados por la Casa Editora Abril.


Alicia Alonso también es una cátedra iberoamericana de danza

El escritor Alejo Carpentier asegur√≥ que ‚ÄúAlicia Alonso pertenece a la excepcional estirpe de bailarinas que han dejado ‚ÄĒa veces no m√°s de cuatro, de cinco veces por siglos‚ÄĒ un nombre egregio en la Historia de la Danza‚ÄĚ. No tuvo duda al definirla as√≠, pues ella es un s√≠mbolo de exquisito talento art√≠stico y de humanidad que causa la admiraci√≥n de quienes la conocen o de instancias como la Organizaci√≥n de las Naciones Unidas para la Educaci√≥n, la Ciencia y la Cultura (Unesco), la cual acaba de crear una C√°tedra Iberoamericana de Danza con el nombre de la reconocida artista.

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La felicidad de Nu9ve (+Video)

Paloma Henr√≠quez y Carlos Ernesto Varona comparten la vida de la m√ļsica y esa otra ‚ÄĒsutil pero visible‚ÄĒ que no termina cuando los √ļltimos acordes se apagan. Nu9ve es su propuesta musical, un d√ļo que han venido incubando desde las din√°micas de lo novedoso. Para algunos, Nu9ve resultar√° un nombre desconocido, con cierto olor a c√°bala num√©rica. Otros trascender√°n este aspecto: ser√°n aquellos que ya han escuchado la voz de Paloma y la m√ļsica de Carlos Ernesto en algunos de los espacios musicales de La Habana. Durante varias semanas, incubamos juntos este intercambio de preguntas y respuestas a trav√©s de las redes sociales.

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