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Raúl Prieto entre la trova y el rock

Raúl Prieto asegura que es esencialmente un cantautor que se mueve entre la trova y el rock, aunque se siente cercano a géneros como el pop rock, la balada, el bolero, el son… Su obra viene a ser el resultado de múltiples referencias: “Trato de interactuar con todos estos géneros, defendiendo determinados valores estéticos, un cuidado por las letras, las armonías”. Por eso asegura que su “música no es necesariamente trovadoresca al estilo de los viejos juglares”, aunque durante varios años se trasladara desde su natal Báguanos con el instrumento al hombro, interpretando sus temas a guitarra limpia.

Este año Raúl Prieto celebra su aniversario 41 de vida artística, pues marca el inicio de su carrera con la entrada al Movimiento de la Nueva Trova, en 1979, con el grupo Latinoamérica. Surgida después de un concierto de Silvio Rodríguez, Pablo Milanés y Noel Nicola, en Casa de Las Américas, en 1968, y constituida en Manzanillo, en diciembre de 1972, la Nueva Trova tenía entonces varios exponentes en Holguín: Ramiro Gutiérrez, Aramís Mojena, Yaguajay… “En 1979 yo estaba en noveno grado y tocábamos música folclórica latinoamericana, desde Báguanos, un municipio con un potencial fuerte en la trova, aunque también hacíamos temas de la Nueva Trova y algo de son”.

foto adrián aguilera

“Estando en Latinoamérica formé parte de un grupo de pop rock llamado Kontakt, perteneciente al movimiento de aficionados, que tributaría después a la entonces Brigada Hermanos Saíz. Tocábamos esencialmente rock: Aguas claras, The Beatles, The Rolling Stones… Ahí no creábamos una obra propia, era más músico que cantautor”, dice.

“Al lado de mi casa en Báguanos vivía un marinero y crecí escuchando a Queen, The Beatles, The Rolling Stones, The Jackson 5, y de esa música es imposible no influenciarse. Además, parte de la trova tradicional cubana: Sindo Garay, Manuel Corona; la Nueva Trova desde el Grupo de Experimentación Sonora del Icaic para acá, principalmente Silvio, Pablo, Carlos Varela y Santiago Feliú, que me han influido mucho. Y Fito Páez, Miguel Ríos, Víctor Manuel, Joan Manuel Serrat, Joaquín Sabina, Queen, Toto, Tierra, Viento y Fuego; la generación de los 80, que realmente marcó la vida de muchos músicos. Me gusta también la música clásica, y los temas de Alejandro Sanz”.

Otro giro en su carrera llegaría con la fundación en 1986 de la Asociación Hermanos Saíz que agrupó a jóvenes escritores, artistas y promotores. Además, se vinculó al surgimiento en Holguín de las Romerías de Mayo, Festival Mundial de las Juventudes Artísticas.

“Cuando empecé a componer me moví más por la trova, pero siempre tuve el incentivo de crear un grupo musical”, asegura el autor de temas como “Sin tanta filosofía”, “Para darte más”, “A esta hora”, “En las alturas de la tarde”, “Capitán en tierra” y “Un disparo de amor”. Por eso, entrado el nuevo milenio, crea “Raúl Prieto y su grupo”, su agrupación acompañante profesional que pertenece a la Empresa Comercializadora de la Música y los Espectáculos “Faustino Oramas”. “Estamos cumpliendo 20 años”, subraya, y destaca que su hijo, Raulito Prieto, excelente bajista y uno de los jóvenes representantes de la trova en la ciudad, está al frente de la dirección musical del mismo, “compuesto principalmente por piano, teclado, batería, bajo, guitarra eléctrica, guitarra electroacústica, coro, percusión menor y trompeta”, añade.

foto adrián aguilera

Además de la música, Raúl Prieto se ha desempeñado como constante promotor de la trova: “He centrado mi trabajo en los últimos años en el desarrollo de peñas destinadas a proteger y promover la nueva trova cubana, con un poco de énfasis en el trabajo de los jóvenes. Siempre he tenido como inquietud abrirle espacio a las nuevas generaciones”.

En el Hotel Brisas Guardalavaca, con el dramaturgo Carlos Jesús García, realizó la peña “De John Lennon a la trova cubana”, “en la que queríamos mostrar la herencia de The Beatles en la música cubana, pues muchos trovadores tenemos influencia de ellos, de Bob Dylan”. Protagonizaría, además, “Tocando fondo”, en el patio de la Empresa de la Música, y “A esta hora”, espacio característico en la Casa de la Trova “Faustino Oramas”.

A partir de esta peña, fundada en 2006, nacería su primer disco: A esta hora, licenciado por Bis Music en 2008. “Es un disco bien variado, que tiene trova, son, bolero, rock… Ahora acabo de grabar mi segunda producción, que será patentada por la Egrem: Rostro de nadie. Es un disco con una sonoridad mucho más amplia, un formato de agrupación grande, pues contiene baladas, boleros, algo de flamenco, country…”, asegura.

Ahora sus empeños están encaminados al desarrollo de la Feria de los Trovadores, “una especie de cofradía, un gremio que incluye a trovadores de las nuevas generaciones. Así surgió la Feria: una plataforma donde podemos interactuar todos los trovadores, con una agrupación que funciona como el Grupo de Experimentación y acompaña a todos los artistas, para que puedan tener la posibilidad de enriquecer su espectro armónico, darse a conocer desde el inicio con una propuesta musical más amplia. Pusimos mi grupo en función de eso y empezamos a llamar a los creadores que profesionalmente estaban en la Empresa de la Música con la idea de que se fueran sumando”.

foto adrián aguilera

La Feria, realizada por la Dirección Provincial de Cultura de Holguín, “que la ha sostenido de forma ininterrumpida, con creces”, y con el apoyo de otras instituciones, ha consolidado espacios en El Callejón de los Milagros, del Complejo Cultural Plaza de La Marqueta, la Casa de la Trova “Faustino Oramas”, de Artex, y el Álbum-Café “El Chorrito”, de la Egrem, donde trovadores como Fernando Cabreja, Manuel Leandro Ibarra, Lainier Verdecia, Raulito Prieto, y Tony Fuentes, intercambian con un público cada vez más creciente. La Feria realizó, además, el concurso para trovadores noveles “Para una imaginaria María del Carmen”, ganado en esa ocasión por Oscar Sánchez.

La Feria, añade Raúl Prieto, quien es miembro de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, “ha sido una especie de cantera, una plataforma interactiva para darles la posibilidad a los jóvenes y además, retroalimentarnos con las nuevas tendencias, porque creo que quien no se sume a las nuevas generaciones y a las tendencias contemporáneas, retrocede. Uno mantiene su estilo, su escencia, su concepto, pero aprende”.

Mientras espera la salida al mercado por la Egrem de su disco Rostro de nadie, Raúl Prieto explota su línea de autor, escribiendo para varias voces interesadas en interpretar sus textos. Además, ve elevarse a sus hijos, también en el mundo del arte, y se sabe un cantautor –además de un creador tremendamente sencillo y talentoso– que desde la trova y las raíces encuentra amplios horizontes donde crecer como músico.


Fernando Cabreja: Un poeta amparado por una guitarra

Fernando Cabreja se niega a hacer canciones facilistas que lo coloquen “en la punta de la lista”. Asegura que “pudiera hasta llenar cualquier teatro”, haciendo sopa o vendiéndose barato, pero tiene “un corazón insobornable que no acepta ningún trato”.

Ni facilista ni oportunista, Cabreja –especie de cronopio cortaziano nacido en Sagua de Tánamo, Holguín, en 1959– prefiere catalogarse en una de sus canciones más conocidas como “un tipo torpe, algo bohemio, medio loco, que siempre está fuera de foco”.

Asiduo de peñas, tertulias y descargas improvisadas, guitarra en ristre, Cabreja rompió el falso mito de que un concierto de trova no llena un teatro. El coloso holguinero Eddy Suñol, abarrotado en sus dos plantas, fue sede de Fuera de foco, primer gran concierto de este artista que celebró sus 60 años de vida, 40 de ellos dedicados a la música y resumidos también en el cancionero Como una luna en pie, publicado por Ediciones La Luz.

Fotos Carlos Rafael

“Vengo de la tradición de los trovadores de las primeras décadas del siglo XX. Soy autodidacta, pues estudié Historia del Arte en la Universidad de La Habana y aprendí mirando los acordes de músicos que realmente sabían: conocí elementos de la armonía, el solfeo, la composición, trucos a la hora de crear una canción, pues el hecho creativo de la composición musical no tiene reglas y mucho menos recetas”, asegura Cabreja.

Las cálidas luces, una escenografía intimista compuesta por varias farolas citadinas y un banco, como si estuviera en un parque cualquiera, gracias a una adecuada dirección de arte, hicieron del concierto, más allá de la música de Cabreja y gracias precisamente a ella, una cita memorable. Acompañado de su guitarra y varios invitados en su primer momento, y del grupo del cantautor Raúl Prieto después, Cabreja desgranó temas como “Levántate”, primero que compuso “después de salir de la República Federativa de Moa”, lugar donde inició su carrera artística y fundó la Asociación Hermanos Saíz en 1986.

Fotos Carlos Rafael

“El concierto significó el comienzo de mi vida, pues la obra de arte, la canción en este caso, hasta que no interactúa con el público, no existe”, destacó del “preámbulo y portada” de sus 60 años, con coordinación y producción de su esposa, la reconocida cantautora infantil Edelis Loyola, y arreglos de su hija, Edelis Cabreja, flautista además, donde elementos de la música cubana se fusionaron con el funk, el jazz y otros géneros.

Cabreja interpretó canciones –ha compuesto más de 150 canciones, pero interpreta en su repertorio alrededor de 30– como “Alta Marea”, nombre de la peña que realiza en la Casa de la Trova “Faustino Oramas” y que fundara en Moa en 1998; “Muchacha en la ciudad”, acompañada en la flauta por el talento de su hija; “Mi fortuna”, junto al saxofonista Osmar Julio Matos; “Valga la distancia”; “Volviste a mí”, con el violinista Airán González, concertino de la Orquesta Sinfónica de Holguín; “Cosas en común”, “Ya estoy contigo”, “Turbonadas”, “Apuntes de un juglar”, “Algo más de la vida” y “Fuera de foco”.

En su peña Alta Marea, Fernando Cabreja se acompaña por un poeta. Él es esencialmente “un poeta amparado por una guitarra”, que incluso ha sido recogido en varias antologías. Por eso en el concierto invitó a José Luis Serrano, Premio Nacional de Poesía Nicolás Guillén, a compartir uno de sus textos en una especie de descarga performática donde trova y poesía se unieron y compenetraron de la mejor manera posible.

Fotos Carlos Rafael

De Como una luna en pie, cancionero presentado en el Álbum-Café El Chorrito de la Egrem en Holguín y en la Feria Internacional del Libro de La Habana, Fernando Cabreja asegura: “El libro resultó un objeto de arte muy funcional y que se parece mucho a mí. Incluye 60 textos de canciones mías de diferentes etapas de mi vida, desde 1984 hasta más recientes. Es imprescindible hablar de la labor que hizo conmigo Serrano como antologador, él es quien mejor conoce mi obra desde un punto de vista analítico, conceptual”.

Como una luna en pie es el título de una de los temas incluidos en el libro y además del concierto que Cabreja realizó hace unos años en el habanero Centro Pablo de la Torriente Brau. Ahora trabaja en un disco –el primer en su amplia carrera– en los Estudios Siboney, Santiago de Cuba: Cuando todo coincida “redondeará varias etapas de mi vida e incluirá elementos del blues, el son, la balada, del rock, el country, el bolero”.

Durante un tiempo vivió en el alargado y vibrante Chile, junto a su esposa Edelis Loyola: “Estuve del 2014 hasta 2016 y logré tener un espacio fijo en La Calera, una comuna ubicada en la Región de Valparaíso. También me presenté en Santiago de Chile, junto al trovador chileno Juan Francisco Lastra”, comenta este miembro de honor de la AHS y quien defendió, en sus inicios, la trova desde la célula de Moa.

Fotos Carlos Rafael

El final del concierto no pudo ser más apoteósico y necesario: Fernando Cabreja, el maestro de trovadores, llamó a todos los cantautores presentes, muchos que vinieron desde geografías tan distantes como Moa y Estados Unidos. Y juntos –Raúl Prieto, Alito Abab, Raulito Prieto, Manuel Leandro Ibarra, Eider Greseski, Leinier Domínguez, entre otros– corearon aquello de “Y si te cae el peso de la soledad, dale un paseo tranquilo a tu ciudad”.

Cabreja se considera un trovador: un hombre que apoya “la canción reflexiva y verdadera, como decía Víctor Heredia, aquella que te convoca a pensar. Defiendo la canción espontáneamente raigal, natural, sin adornos ni artificios. No la otra, que tienes que ponerle muchos oropeles para que funcione y camine. Como decía Sindo Garay: “la canción un poco desnuda, una canción buena, a capella, incluso sin guitarra, camina”.

Fernando Cabreja cree –como Violeta Parra– que “la canción es un pájaro sin plan de vuelo, odia las matemáticas y adora los remolinos”. A esa canción se aferra y por ella vive.


Un Trovándote de homenajes

El Trovándote 2020 pasó lleno de presentaciones musicales con artistas de puntería a la vanguardia. Artistas alternativos que demostraron tener un público en Ciego de Ávila, seguidor de las artes en sus expresiones más tradicionales como en otras totalmente alternas. Menos visibles, pero constantes, se presenciaron durante la jornada otros pintorescos elementos que han contribuido al festival: momentos honoríficos, conversatorios y artes visuales.

Conversatorio: Cantoras Ella y Yo. Mujeres cantoras. Dirigido por Heidi Igualada, fue un destello teórico de lo que acontece en su jornada anual celebrada en La Habana con la invitación a Cecilia Concha, cantautora chilena, primera invitada internacional exclusiva del Trovándote, anteriormente invitada de Ella y Yo. Un desglose de objetivos, aconteceres y producción que se vio argumentado la noche del sábado en el patio de la UNEAC en el homenaje a María Teresa Vera, con las interpretaciones de Motivos Personales, Yeni Turiño, Marta Campos, Cecilia Concha y la misma Heidi Igualada, entre las que sobresale «Para que te recuerdes de mi» en versión de María Teresa Vera.

Heidi Igualada Ella y Yo, invita a Cecilia Concha/ Fotos: Celia Molina Sánchez

Entre honores y distinciones fueron galardonados Eduardo Sosa por el Centro Nicolás Guillen de Morón, con el reconocimiento «Cuerda Rota». A la obra de los 25 años de trabajo en la Jornada Nacional de Jóvenes Trovadores se le obsequió a Yoanni Soriano, productora del festival, una pieza artesanal de plata de confección Pauyet y DeDos. De otra forma, con una presentación oficial, fue aplaudida, en público, la presencia de cinco representantes que han ostentado el puesto de presidente en la filial AHS provincial.

cantata a maría teresa vera/ Fotos: Celia Molina Sánchez

El audiovisual fue materia de exposición con el work in progress «Trovadores» de producción conjunta de «Mi nombre es Anlly Sardiñas, cineasta a pepe» (Cámaras, en H2O, de Leonardo Pérez) y Jorgito Kamankola. Un trabajo independiente de dos horas realizado durante la gira autofinanciada, en 2019, del intérprete alternativo antes mencionado. El documental recoge lo más profundo de la trova provincia a provincia, según expresa Sardiñas, y el producto está destinado a un público cinéfilo, con corte más de autor y poco comercial, como lo son quienes se exponen en él.

Eric Mario, esquina inferior derecha, ejerciendo profesión/ Fotos: Celia Molina Sánchez

Sardiñaz: «Yo hice una pequeña investigación, porque estoy viviendo fuera de Cuba y cuando estás lejos empiezas a apreciar cosas que antes no notabas. Y me di cuenta que la trova forma parte fundamental de nuestra cultura, de hecho, la trova llega a Cuba antes de las religiones africanas, los trovadores llegaron en las tres calaveras de Cristóbal Colón, y no resulta nada raro que también haya estado vinculada al proceso independentista cubano.

«La idea surge de Jorgito, quien quería filmar toda una serie de conciertos por todas las AHS de la isla donde se le permitiera cantar. Ahí fue donde se me ocurrió algo más grande y le dije «Compadre, sería bueno no solo tú, sino todos aquellos que permanecen ocultos en su terruño», me dijo, y fueron 17 días intentando intervenir a aquellos que no pertenecen a la palestra comercial y pública». De Ciego de Ávila aparecerán en el producto final Santa Massiel, joven mujer, y Héctor Luis De Posada.

«Mientras más avanzamos, nos dimos cuenta que también queríamos hacer un fonograma con todos estos cantautores, material ya en producción, y mientras seguimos, pues lo único que faltaba era un cancionero, todavía no sabemos quién lo va a hacer, pero va». Con el objetivo final de distribuir el producto como un regalo en todas las sedes de la asociación en el país. «Lo hemos mantenido totalmente independiente, mientras podamos, queremos que el proceso creativo tenga la menor intervención externa posible.»

Artes visuales corrió por la mano de Eric Mario Hernández Figueredo, expositor fotográfico y artista de la imagen, asociado de la AHS de Cienfuegos, alguien que, de seguro notaron quienes presenciaron el evento, de un lado a otro con su cámara o colocando GoPros como campo minado. Su quehacer se centra en la compilación de fotografías de trovadores en la escena, como Rolo Rivera.

Invitados del Trovándote 2020/ Fotos: Celia Molina Sánchez

En la XV edición de Trovándote fue invitado con el objetivo de realizar para la sede avileña un archivo fotográfico y audiovisual, contribuyendo a la realización del próximo documental a realizar por el organizador y realizador audiovisual Jorge Luis Neyra con presupuesto de la beca de creación El Reino de este Mundo. También tendrá lugar el trabajo fotográfico en una exposición que planificará el artista en su provincia natal.


Hasta romperme un pulmón me trovo y Polito conmigo (+ audios y fotos)

Aunque nunca he tenido la real intención de hacerlo, recuerdo haber cantado, más de mil veces, la canción de aquella telenovela sin igual que entonaba: «Pintaré mi pelo de marrón…», aunque sí fumé hasta romperme un pulmón esa tarde. La tarde que Polito Ibáñez estremeció el suelo lírico en el patio del Hotel Rueda 1920 en Ciego de Ávila. Junto a nosotros, por primera vez en la historia de Trovándote, el autor de un hito de nuestra infancia y de algunos, su adolescencia, vino a trovarse.

Polito Ibañez. Trovándote 2020. en Patio del Hotel Rueda/Fotos: Celia Molina Sánchez

Carlos Ibáñez es un cantautor desde el alma, excelente y amable persona. «Fui evaluado, en mis inicios, por Marta Campos, recuerdo que ella decía, a mí me gusta Carlitos, así me llamo, decidí cambiarme a Polito porque había muchos Carlos, Carlos Varela, Carlos Marx, ¡Yo quería distinguirme! Marta me evaluó y me dio el máximo, quizás por eso estoy hoy aquí. Hay algo que a mí me gusta mucho y es cuando alguien me dice: ¡Yo te escucho desde chiquito! y eso me lo dijo una muchacha aquí hoy, primero me recuerda la cantidad de años que tengo, luego me rebosa la alegría de saber que alguien ha crecido con mi música.»

Las canciones no solo cuentan historias, ellas tienen su historia, la basura tiene historia, cuenta Polito que «si, la canción fue inspirada en un amigo mío que era gerente, tras una investigación, no le encontraron nada, hasta que revisaron su basura, ahí encontraron lo suficiente.» La tarde fue de recuerdos, más de una canción fue asistida por su público, por sus amigos y los excelentes músicos con los que colaboró disimiles piezas. Quien tiene amigos, tiene un pueblo, en este caso, una orquesta.

Polito Ibáñez junto a Livan Tartabull/Fotos: Celia Molina Sánchez

El saxofonista avileño Livan Tartabull, quien alguna vez formó grupo con el cantautor, fue uno de tantos que asistieron el enriquecimiento armónico de las canciones de Ibáñez. Hueso o como lo bautizase Polito Ibáñez, “el príncipe del güiro”, todo un personaje, desempeñó junto a Tartabull un entretenido interludio. Reto a aquel que pueda decirme, ha escuchado un solo, guerra de saxofón y güiro…

William Martínez, guitarra eléctrica y Yordankis Sánchez, cajón, acompañaron más de un tema del autor como el que alude a sus años de preuniversitario y adolescente «Fantasmas». Y la intervención sin igual de quien ha robado el show del festival, Jorgito Kamankola.

Polito rememora sobre viejos tiempos «cuando hice «Doble juego», en aquellos tiempos en que las personan iban a ver mis conciertos y se la pasaban de lado a lado, mirando a todas partes, tomando cerveza, hasta llegar la canción del final, era la única que todo el mundo se sabía; fue por allá mi primera vez en Ciego de Ávila. Este concierto a mi parecer, es mejor, porque no siempre tienes la oportunidad de que tu público sean cantautores, artistas apreciando tu obra. Hoy de hecho, he tocado guitarra, yo ya no sabía lo que era eso.»

De izquierda a derecha. William Martínez, Polito Ibáñez y Yordankis Sánchez/Fotos: Celia Molina Sánchez

La tarde vistió de sus más viejas interpretaciones «Papeles», «Números» y «¿Dónde estarás?», como señora coqueta, e intercambió pasarela con los estrenos «Chica Bombillo»…

… «Imagino» y «El cuerpo enfermo y el alma sufre», temas de su nuevo álbum en proceso de masterización, por ahora el nombre sujeto a cambios «No sucede nada» y el inevitable final de un «Doble juego», como en los viejos tiempos.

Cierre con los invitados de Trovándote coreando Doble Juego/Fotos: Celia Molina Sánchez

Cecilia Concha trova a la América Latina

Por primera vez, en 15 años de Trovándote es un extranjero invitado exclusivo del evento. Y si es su eslogan «Por la paz y soberanía de todos los pueblos» no pudo ser más acertada la invitación, cuando ocupase este espacio, representando a la América Latina, la cantautora chilena Cecilia Concha, vocera de los oprimidos y materialización de la libertad.

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iBauticémonos con Aguas de Marzo!

Hace muy poco supe de estas dos muchachas que conjugan el laúd y la guitarra para alegramos la vida. Sofía Pedrera y Patricia Díaz Mora se unieron con el fin de explorar nuevas melodías, salpicar espacios de espiritualidad y dulces melodías. De La Habana y amantes de la música, Aguas de Marzo trabaja para insertarse en el panorama artístico cubano con delicadeza y sin pedir permiso.

¿Cuándo surge la idea de crear Aguas de marzo y lograr la conversación de dos instrumentos melódicos que muchas veces fungen como acompañantes?

SP: La idea surgió en nuestro segundo año en el ISA, debido a la amistad q nos une. Un día experimentando con los instrumentos, nos dimos cuenta que la sonoridad que se lograba era muy agradable y que se le podría sacar provecho. Este es un formato que ya se ha visto antes pero que no es muy común y lo estábamos descubriendo personalmente en ese momento.

PD: La idea inicial fue hacer arreglos de canciones de la trova cubana y latinoamericana, para este formato. Y gentilmente un amigo compositor, Noel Gutiérrez nos hizo nuestro primer arreglo de Alfonsina y el mar.

Ahora son solo dos con laúd y guitarra. ¿Hay posibilidad que ese formato cambie en busca de nuevas experimentaciones? ¿Prefieren que solo el laúd y la guitarra lleven el hilo musical que las mueve?

cortesía de Aguas de marzo

SP: Por lo pronto el formato original lo queremos mantener, pero hemos colaborado con otros artistas, por ejemplo, montando obras con otros instrumentos como el tres, y otra laudista. Además nos encantaría que eso siguiera sucediendo.

PD: En nuestro repertorio además combinamos obras solo para laúd y guitarra con obras que llevan voz y percusión. La voz y la percusión la hacemos nosotras mismas, apoyándonos en las cajas de madera de ambos instrumentos. Pero si un día necesitamos la colaboración de cualquier otro instrumento, estamos abiertas a hacerlo y lo disfrutamos mucho.

¿Qué grupos, tendencias musicales influencian a Aguas de marzo? ¿Cómo es el proceso creativo del grupo?

PD: Lo del nombre surge como un juego de palabras, dado que comenzamos el proyecto de manera seria en marzo del 2018 y nuestras primeras obras tenían algo referente al agua en el título: Alfonsina y el mar, Agua de beber y Agua y vino. Y al mismo tiempo hacemos referencia a una de las obras más icónicas del repertorio brasileño y latinoamericano.

Nuestras influencias vienen de la trova cubana y la canción latinoamericana, como por ejemplo Tom Jobim de Brasil, los temas emblemáticos cantados por Mercedes Sosa, también los tangos de Astor Piazzolla, y por supuesto en Cuba a Sindo Garay, Pepe Ordás, Silvio Rodríguez, Liuba María Hevia, Pedro Luis Ferrer y toda la trova en general. También nos llama la atención la música afrocubana y cómo podemos explotar al máximo las posibilidades de los instrumentos en este sentido, así como las voces.

cortesía de Aguas de marzo

¿Han pensado en la posibilidad de componer sus propias canciones? ¿Cuál es el propósito en cuanto a lo conceptual de Aguas de Marzo? ¿Qué debe tener un tema para que ustedes le pongan música y voz?

PD: En cuanto a componer nuestras propias obras y canciones, sí lo tenemos como una posibilidad, aunque aún no lo hemos intentado. Creemos que defender una obra original y propia es muy importante y puede ser una nueva vertiente artística en el futuro.

SP: Nosotros somos un formato relativamente joven en cuanto a tiempo de trabajo. Creo que estamos en ese proceso de descubrimiento de un concepto o una estética propia. Pero por lo pronto, nuestro trabajo está encaminado en la cancionística, lo trovadoresco, la musica cubana, y dentro de esta, explorando sonoridades afrocubanas. Estamos abiertas a la creatividad, por ejemplo tenemos un amigo que nos acaba de regalar una obra inédita para el formato que podría decirse que roza lo minimalista y el impresionismo. Creo que lo fundamental está en la sonoridad y en respetar las posibilidades del instrumento. El trabajo del artista evoluciona, y seguramente el nuestro no será la excepción.

¿Consideran que existe una promoción que favorezca la inserción de Grupos como Aguas de Marzo en los principales espacios culturales y medios de comunicación del país? ¿Deben nadar contracorriente o el panorama es favorable?

SP: Creo que hay posibilidades. Estemos claros de que eso siempre ha dependido también de la habilidad que tenga el artista de buscar siempre una oportunidad de promocionar su arte. Pero sí, llegan ofertas, sobre todo gracias a organizaciones como la AHS que busca espacios para la promoción de jóvenes artistas que comienzan. La AHS promueve becas, como El Reino de este Mundo que te da la posibilidad de grabar un disco.

Los amigos ya asentados y con más experiencia en este mundo ayudan. Te brindan la posibilidad de presentarte. Aunque toques una o dos piezas, ya te vas dando a conocer y eso es fundamental.

cortesía de Aguas de marzo

¿Por qué el nombre Aguas de marzo?

PD: Lo del nombre surge como un juego de palabras, dado que comenzamos el proyecto de manera seria en marzo de 2018. Nuestras primeras obras tenían algo referente al agua en el título: Alfonsina y el mar, Agua de beber y Agua y vino. Y al mismo tiempo hacemos referencia a una de las obras más icónicas del repertorio brasileño y latinoamericano.

¿Hay posibilidad entonces de que tengan su primer álbum en cualquier momento?

SP: Una de las posibilidades que ofrece la AHS es la beca de creación El Reino de este Mundo, a la que estamos pensando postular nuestro trabajo. Y uno de los reconocimientos que ofrece esta beca es la de grabar un disco. En todo caso, es una idea que ya va rondando nuestra mente y nos estamos proyectando.

Además de grabar un disco ¿Que otras perspectivas tienen para el futuro?

PD: Pues lo que más nos urge es poder profesionalizar el proyecto, una vez que nos hayamos graduado del ISA. Y por lo demás, sumar a nuevos amigos compositores a que colaboren con nosotras para ampliar nuestro repertorio y poder visualizar más nuestro trabajo.

cortesía de Aguas de marzo