trova


Antonio López: hechizo de canciones y ficción

Llegué a su nombre por la lectura de su primer título desde un estante en la otrora área de Investigación de la Música Pablo Hernández Balaguer. Tiempo después nos conocimos por mediación de otro gran amigo e intelectual cubano, Joaquín Borges-Triana. Preparábamos la edición correspondiente al 2010 del Festival de la Trova “Pepe Sánchez” y Joaco me sugirió invitarlo al espacio teórico. Aquella fue una celebración de las trascendentales, con sismo y réplicas incluidos. A los investigadores santiagueros, manzanilleros y de Guantánamo nos acompañaron estudiosos como el propio Joaquín, Alicia Valdés, Ana Casanova, Alain Gutiérrez, entonces fotógrafo del Centro Pablo, y él. Tuve el privilegio de compartir tanto los espacios académicos como los trovados almuerzos, conciertos, descargas nocturnas y hasta el viaje al Santuario del Cobre. A partir de entonces, Antonio López Sánchez se me hizo Tony, el amigo, periodista y escritor cuya obra creció a zonas y reconocimientos literarios, incluso insospechados por él.

Arribas a la Universidad en la carrera de Comunicación Social, la “trovadicción”, ¿antes o después?

La trova-dicción, y todo el resto de mi confesa melomanía, estuvieron casi desde siempre. Te hago una anécdota y creo que en buena medida sirve de referencia. De muy, muy pequeño, tal vez cuatro o cinco años, tenía una guitarrita de juguete y le hacía unos “recitales” a mi abuela (que encima decía que yo cantaba bien, nada como tener abuelita). El final de estas actuaciones, en la sala de mi casa, siempre era con Te doy una canción, de Silvio Rodríguez. Las canciones se quedaron a acompañarme, pero lo que sí no se cumplió del sueño fue la guitarra. Esa la cambié por las palabras en algún sitio del camino. De todas formas, tengo amigos músicos y trovadores muy generosos que, en descargas y hasta alguna que otra vez en escena, me acompañan con sus sonidos y me dejan “echar un par de temas” para matar el enano. Igual, aunque sea en manos de otros, la guitarra sigue conmigo.

Qué herramientas tomaste de tu disciplina para hacer de la trova más allá del disfrute, objeto de estudio.

El periodismo implica entrenar la capacidad de observación y afinar bien los canales propios de comunicación para trasmitir eso que observas. Un periodista es muchas veces un intermediario entre un hecho, sea una canción o una guerra, y un público que por tu trabajo descubre o hasta interpreta contigo este hecho. Eso conlleva una ética, un compromiso con la verdad y, aunque en muchos géneros periodísticos la opinión de un analista es importante, muchas veces hasta ese análisis incluye también ser lo más imparcial posible y dejar que las personas hagan su propia interpretación y no se queden con la de ese intermediario. Mi carrera me ayudó a escuchar mejor, a escudriñar detrás de una obra, de su autor, de los contextos e historias de ambos y luego a tratar de contárselo al resto, para que no se lo pierdan.

Estos acercamientos como oyente y joven investigador confluyeron en el ejercicio de tu tesis de grado dedicada a la Nueva Trova. Para la ocasión tuviste tutoría y tribunal de lujo. Rememoremos aquel momento.

Mi generación tuvo la fortuna de que todavía nos tocaron como profesores grandes “monstruos” de la academia y la enseñanza de este país. A pesar del durísimo periodo donde me tocó estudiar (del 93 al 98 del siglo pasado), la Universidad fue para mí un tránsito muy importante, placentero y formador. Mi carrera, la defensa de mis tesis, y, por supuesto, su hechura previa, me permitieron descubrir que yo era un periodista y que incluso podía hacer algo porque mi disfrute musical fuera también del prójimo. En predios más “universales”, podía aportar un grano de arena con mi trabajo para preservar y esclarecer en algo la riquísima historia trovera y cultural de este país.

Del lujo de la tutoría y de mis evaluadores, te lo resuelvo al modo deportivo. Aquí va este line up de cuartos bates. En el tribunal estaban los periodistas Juan Orlando Pérez, Manuel González Bello y Joaquín Borges Triana. El oponente fue Víctor Casaus. Mis tutoras fueron doña Miriam Rodríguez, que me enseñó a hacer entrevistas (algo de lo que hoy sigo aprendiendo), y Margarita Mateo Palmer, trovadora, profesora y escritora, que me mostró muchas puertas para entrar el mundo de la trova (y en las aulas, al de la literatura).

Como consultor de la teoría de la comunicación estaba don Rafael Rivera Gallardo, un gigante de la enseñanza de esa materia. Valga apuntar que Noel Nicola, además de concederme su entrevista, se tomó el trabajo de ir a la discusión y luego fue el principal gestor de la publicación de ese texto en Atril Ediciones Musicales. Desde entonces, por respeto y honra, trato de que la calificación que me otorgaron se mantenga en todo lo que escribo y hago.

Los resultados de aquella investigación vieron la luz en tu primer libro, La Canción de la Nueva Trova (2001). Del discurso académico a un lector general, ¿cómo se logra el traslado de lenguaje sin prescindir de elementos e ideas esenciales?

Como es obvio, el ejercicio académico de una tesis de grado implica el manejo y escritura de una serie de códigos y elementos de cierto calado y densidad, menos apto para grandes masas lectoras. Sin embargo, como siempre tuve claro que mi tesis era un escalón para llegar a eso que yo quería contarle al público, desde un inició asumí la claridad como territorio y no tuve que luego ponerme a “traducir” del lenguaje doctoral al castizo entendible. Huelga decir que ser directo y claro no eliminan ni el rigor y ni la valía y solidez de ningún argumento. Mi formación como Licenciado en Comunicación Social me permitía que, luego de sortear algunos pasos académicos imprescindibles y sí de mayor profundidad teórica, el producto definitivo casi llegara a los posibles lectores tal cual se había escrito. Además, Manuel González Bello apareció de nuevo en esta historia, se encargó de la edición del texto y así se desataron los últimos nudos ilegibles que pudieran haber quedado. La noticia sobre ese libro es que estamos en conversaciones con una editorial para volver a publicarlo, con nuevas entrevistas y páginas ampliadas. Las verdaderas investigaciones no acaban nunca.

¿Tu pasión por la trova y la experiencia periodística en la Editorial de la Mujer fueron la coalición perfecta para la fragua de Trovadoras?

A la Editorial de la Mujer debo mi acercamiento a un mundo fascinante y un saber muy útil como el de las teorías de género. Por supuesto, sin considerarme para nada un experto, pero algo se pega. Una vez empapado de este aprendizaje, el paso lógico siguiente era unirlo con mi tema habitual de investigación.

Te cuento que Trovadoras es un libro casi fortuito. Las entrevistas de esas páginas eran el complemento de dos investigaciones más amplias, una sobre un recorrido histórico por la participación femenina en la trova cubana y otra sobre la imagen de la mujer en las canciones de la Nueva Trova. Gracias a Aida Bahr, por entonces directora de la Editorial Oriente (y al maestro Eduardo Heras León, por un consejo inolvidable) Trovadoras pudo ver la luz. Te añado una noticia. El ensayo sobre la imagen de la mujer en los textos de la Nueva Trova debió aparecer publicado en esta Feria del Libro 2020, bajo los auspicios de la Editorial Capiro, en Santa Clara, en un libro titulado Convertida en canción. Esperemos que la pandemia nos permita hacerlo en la próxima edición.

 Sitios digitales como La Jiribilla observan el ejercicio de tu criterio, sobre todo en escritos del entorno musical cubano. ¿Dónde radica para ti el encanto de la escritura virtual?

Amiga mía, el encanto lo percibo en toda mi escritura, por el simple hecho de que disfruto, y hasta sufro, por completo todos los actos que implican pensarla y hacerla tangible. Amo escribir, qué decirte, sea cual sea el tema, género o soporte final que divulgará esas letras. Ahora bien, los predios virtuales son un canal más, que cada día gana mayor terreno y ofrece innúmeras posibilidades. Como periodista, con un pie en lo analógico y otro en lo digital, aprendí rápido a asimilar cada nuevo vehículo y a utilizarlo.

Los medios digitales tienen el valor agregado de que un trabajo puede ser leído por muchas personas, en muchas partes, con una velocidad y unas magnitudes que superan las del periódico mejor distribuido. Además de que, en el caso de algún viejo escrito, basta teclear en un motor de búsqueda y ahí está, sin ir a la biblioteca ni coger coriza en estantes empolvados. Por supuesto, nadie asuma que abogo por destruir bibliotecas o algo así. Algunas corizas se estornudan con sumo gusto si nos enseñan algo desde unas páginas reales. De todas formas, gran parte las memorias de estos tiempos ya habitan en las computadoras y ahí hay que estar también. Y sobre la música, al igual que con la escritura, hay placeres agregados en investigarla y contarla.

¿Cuándo descubriste a Tony el escritor de literatura de ficción? ¿Por qué la fantasía heroica y el terror?

cortesía del entrevistado

Eso también se lo debo de alguna manera a la Editorial de la Mujer. Mi primera novela, La guerreras de la luz, se publica en 2011 por esta editorial. Fue literalmente un descubrimiento porque lo que pensaba sería un texto breve, con una historia más o menos sencilla, se convirtió de pronto en una novela con todos los hierros. Agradezco ese volumen, lleno de primeras veces buenas y malas (todas sinceras y apasionadas, eso sí), por mostrarme caminos. Además, la sección de Literatura para niños y jóvenes de la Asociación de Escritores de la UNEAC tuvo la gentileza de concederle el Premio La Rosa Blanca 2012 al mejor texto. Además, me acercó al público.

No soy para nada famoso, pero que un par de lectores te reconozcan y agradezcan en una Feria del Libro es un premio estupendo. No saben ellos que uno lo agradece el doble, pues pocas veces un escritor conoce a sus destinatarios. Luego de esa experiencia, empezaron a llegar ideas y así nacieron las tres novelas siguientes.

 Me gustan mucho las posibilidades de esos géneros fantásticos, además de que siempre he sido un admirador de ese tipo de historias. El horror llegó ahora, con Grimorium, para regresar al catálogo de la Editorial Oriente y sé que ha funcionado para el público. Debo decirte que mi obra de fantasía es la más visible, por ser la más publicada hasta el momento. Pero en mi disco duro, además de un par de libros de literatura infantil, con fantasía también (y hasta su poquito de horror en clave más ligera), hay dos libros de cuentos y otra novela, todos de puro realismo. Hay además otro par de volúmenes, una noveleta fantástica y una historia corta, que deben salir pronto en predios digitales. Sólo que, supongo le pase a otros escritores, escribo más rápido de lo que publico. Eso, para no contarte las páginas que tengo en mi cabeza, esperando nacimiento.

Reinciden en algunos de tus títulos la figura de la heroína, protagonizada por guerreras que luchan contra espíritus del mal encarnados por personajes masculinos. ¿Hay una intención feminista en tu literatura?

No sé si lo logro, pero sí hay una intención feminista. Quizás menos explícita, sin banderas alzadas y con posibles errores, pero tangible y pensada. Por motivos literarios, y vitales, meterse bajo la piel de una mujer, una maga o una guerrera; el intentar descubrir cómo piensa o por qué actúa de cierto modo un personaje femenino, es un ejercicio retador y muy complejo. Un reto, incluso, siendo uno mismo el que las inventa, porque respetar y hacer creíble ese personaje y a sus actos, va incluido en el paquete de lograr que sirva para algo. Además, me gusta que esa suerte de sello propio aparezca en mis textos.

De hecho, en mis obras inéditas también hay muchas protagonistas femeninas. Desde mujeres que defienden sus amores, cabezazos y decisiones vitales, no sin sufrimientos y precios, hasta varitas mágicas y muñecas que también empuñan espadas, combaten a los malos y rescatan ellas mismas a sus galanes. Creo que cualquier aporte que se haga en la lucha por igualar las oportunidades y derechos de mujeres y hombres, y de paso borrar discriminaciones, prejuicios y límites, hará mejor a la sociedad toda.

En fechas recientes has compartido desde tu perfil de Facebook varias series de lo que titulas De–Cimitas. ¿Es un proyecto que trascenderá las demarcaciones de la llamada cuarentena?

Como muchos de los que escriben, profesionalmente o no, también yo empecé haciendo poesía. Todavía algunos amigos recuerdan mis incursiones como poeta en escenarios y peñas de la Universidad, junto a trovadores y humoristas. Por supuesto, aunque menos, todavía escribo poemas. Las De–Cimitas nacieron antes de la llegada de la pandemia. Fue una idea, con la mera pretensión de un divertimento para compartir a los amigos, que me permitió unir dos de mis pasiones, la fotografía y la escritura. Siempre digo que no soy fotógrafo: yo hago fotos, que no es lo mismo. Sólo que esas imágenes, un poco aleatorias, de temas que me saltaban a la vista, no tenían ropajes adecuados para ser publicadas. Casarlas con una décima fue la solución. Así nació la sección, con carácter semanal en mi muro de Facebook.

Sin embargo, con los encierros de las dos cuarentenas en La Habana, cometí la locura de publicarlas en series, de modo diario. Ahí empezó a crecer la bola y pedí colaboración a varios amigos, estos sí, diseñadores, fotógrafos (y fotógrafas), ilustradores y hasta músicos, y terminó saliendo un trabajo interesante y que varias personas me han dicho que disfrutan mucho. Agradezco, además, que me dio la oportunidad de unir mis textos con imágenes de profesionales geniales a quienes quiero, admiro y respeto mucho.

Romperse la cabeza, buscar ideas, tratar de no repetirse aunque los temas sean semejantes y estar a la altura de los dos o tres “bárbaros” con los que hice alianza, son ejercicios muy satisfactorios. Por otro lado, me hizo ganar nuevas amistades y, para mí y quizás para quienes las leyeron, hizo más llevaderas las duras circunstancias que se han vivido este año 2020. Por motivos personales actuales he dejado de publicarlas un tiempo. De hecho, la idea original era hacer la sección sólo por un año. No obstante, pronto debo volver al ruedo y ya estoy pensando cómo estirarlas un poco más.

Al final, pienso que sí, ojalá eso se pudiera reunir y publicar, creo que lo merece, pero no es algo que dependa de mis posibilidades. Hay un par de ideas para tratar de lograr esto, pero todas muy verdes todavía. Más que mis versos, creo que hay dibujos, fotos, intenciones y mensajes que no debieran quedar colgados sólo en Facebook y debieran reunirse. Ofrecerles vida como conjunto podría resultar en un producto interesante y apreciado por muchas personas.

¿Qué propósitos te ocupan en la actualidad?

Escribir y, sobre todo, publicar. Además de mantener mis secciones de colaboración periodística con diversos sitios, en Cubaliteraria, en En Vivo, en las revistas Cartelera, y Palabra Nueva, entre otros, tengo mucho trabajo literario por redondear. Entre novelas, libros de cuentos y otras ideas, al menos tengo tres o cuatro proyectos a medio escribir, sin contarte los que tengo en la cabeza. En predios fuera de las páginas escritas, pues vivir, amar, descubrir, escuchar más música y leer más. Al fin y al cabo, luego las páginas escritas se alimentan de todo eso.


Celebran en Cienfuegos aniversario 34 de la Asociación Hermanos Saíz

La filial cienfueguera de la Asociación Hermanos Saíz celebró el aniversario 34 de esta organización. Conciertos, exposiciones, puestas teatrales, colmaron las jornadas de actividades, protagonizadas por la vanguardia del arte joven en la Perla del Sur.

El primer homenaje fue para la Tía Rosa, esa cantautora que ha marcado nuestra infancia con sus canciones y que fue, justamente reconocida con el premio Maestra de Juventudes, un galardón que reconoce a quienes constituye referentes para las nuevas generaciones de creadores, no solo por su obra, sino también por sus cualidades humanas.

“En todas las peñas de la Asociación esta semana, hemos estado festejando también la semana de la cultura cubana. Estuvimos en el Parque de Diversiones para compartir con nuestra Rosa Campos, este homenaje que le tributamos todos los jóvenes creadores de Cuba”, comentó Diana Padrón Castillo, vicepresidenta de la AHS en Cienfuegos.

Todas las manifestaciones artísticas se sumaron a esta fiesta que incluyó a reconocidos trovadores como Nelson Valdés y Rolo Rivera. Por su parte varios artistas visuales inauguraron una muestra colectiva que sobresale por la variedad de temas y técnicas presente en las más de 30 piezas.

Alberto Veloz Fonseca, uno de los expositores nos comentó sobre esta idea, que vincula a jóvenes artistas visuales con estéticas similares, y con ganas de colaborar, para despejar de alguna manera las tristezas que ha dejado en las personas la pandemia de coronavirus

La Asociación Hermanos Saíz en Cienfuegos sigue dando muestras de unidad, madurez y por supuesto de compromiso con los mejores valores de la cultura cubana.

*Tomado de Perlavisión


Giordano Guerra Cabrera y su Piedra Lunar

Siento un olor conocido

único en la espacialidad

ando con frío en los pies

me he perdido otra vez

llevo una piedra lunar en el cuello.

(Piedra lunar)

cortesía del entrevistado

Cuando escuché la canción “Piedra Lunar”, en el minuto 16 del capítulo 40 de El rostro de los días, la novela cubana, entendí que estaba ante una verdadera joyita.

 Quise saber de quién era y esperé a los créditos. Allí no aparecía detalladamente, por título ni autores. Al principio, pensé que se trataba de Polito Ibañez. Tuve que hacer una búsqueda en YouTube con esos nombres e ir descartando a los que no me “sonaban”. Porque no era Polito.

Le pregunté a varios amigos como a Santa Masiel Rueda, Rey Montalvo, y otros. Pregunté a los comentaristas de YouTube, en el Twitter y hasta el Facebook. Nadie sabía. Esa canción tan genial no la había escrito Ariel Barreiros, Leonardo García, Inti Santana, ni Silvio Rodríguez.

Hasta que di con un video de la Casona del Bola y un grupo de jóvenes en un destartalado, pero feliz cuarto, que tarareaban las canciones de un joven barbudo. El audio de la grabación era pésimo. Pero casi pude distinguir al demiurgo de la “Piedra Lunar”, la canción.

Entonces me di a buscar su nombre en Facebook y hallé su perfil. Le envié una solicitud de amistad.

VMP: Mis saludos. No nos conocemos, pero me come la curiosidad por saber si en la novela cubana en transmisión hay un tema tuyo, en el cap. 40. Es que pensaba que era de Polito Ibañez.

GGC: Si es mío. Muchas gracias por mencionarlo. Se llama Piedra Lunar y sí, a veces me han confundido con Polito y la verdad que es un honor. Aunque tenemos voces casi con la misma textura, se pueden notar las diferencias. jeje.

 t.me/recalogiordanoguerra este es mi canal de Telegram por si quieres descargar el tema. Saludos.

VMP: ah qué bien

Ha sido un placer encontrarte. He tenido que hacer una búsqueda desde que escuché ese gran tema. Muy lindo y con maestría.Ya lo bajo para disfrutarlo. Podrás contar con mi amistad para lo que sea. Desde Ciego de Ávila, un saludo.

GGC: No sabes el ánimo que me dan tus palabras. Es un placer ser un artista y tener regalos como estos. Saludos de vuelta. Si le interesa estaré publicando más temas por el canal de Telegram. Otro saludo.

Estaba más que feliz. Al fin no solo había hallado al autor de una excelente canción, sino, también, empezaba a una amistad “virtual” con él y, de paso, ya tenía a mano más de tres canciones que había descargado de su canal de Telegram.

Las sensaciones satisfactorias fueron en aumento cuando escuché estos temas. Profundicé en la afirmación de que estaba ante un trovador sublime. Un joven de 30 años, casi desconocido, que quería romper el celofán del invisible, pero le costaba trabajo.

cortesía del entrevistado

En uno de los chat le pregunto si era miembro de la AHS o de la Uneac, y al recibir la respuesta negativa, me quedé más que sorprendido. Pertenecer a alguna de estas organizaciones te lanza al “nuevo mundo” y te abre algunas puertas. Pero Giordano Guerra Cabrera es un trovador más intimista, de espacios reducidos.

Precisamente eso fue lo que marcó mi inicio como cantautor. Los pequeños espacios donde iba y me presentaba. Comencé con la peña fija del grupo G.lo, son un dúo que hacen música trova. No son muy conocidos, pero en su peña van siempre de invitados Ireno Garcia, Mario Arias, repentistas, poetas y todo el que vaya siempre tiene un espacio para participar, en la Casa de los Artistas de San Lázaro. Ellos me invitaron y a cada rato cantaba una canción propia. Recuerdo charlas con ellos e Ireno García, aprendí muchísimo. El otro lugar fue La Casona del Bola en Guanabacoa, uno de los espacios donde el arte fluía libremente.

Esta canción no tiene historia

no tiene destino

esta canción no tiene dueño

se adentra en tus sueños

y salen flores negras de tus manos. (Canción para viajar)

Quise conocer más sobre su vida. Por internet era complicado pues no existía una página con su currículo. Y Facebook tampoco es fecundo en dar informaciones verdaderamente serias sobre alguien.

¿El arte de hacer canciones llegó a ti o tú a él? ¿Cómo fue?

Empecé mis estudios en la Escuela Vocacional de Arte Leonardo Luberta, en la Isla de la Juventud a los siete años. Llegué a terminar los estudios de música en la Enseñanza Elemental. Sin embargo, la canción como género llega por escuchar a mi madre. Ella siempre canta. Paralelo a los estudios, yo tocaba el piano en una iglesia. Un año antes de entrar al Servicio Militar compuse mi primera canción.

He escuchado que dominas el piano y la guitarra, ¿con cuál compones?

Mi instrumento es el piano. Con la guitarra solo puedo acompañar mis temas, no me considero muy diestro en ella. En el piano, a pesar de no ser muy virtuoso, puedo desarrollar mis habilidades musicales mucho mejor. Al componer, lo hago con los dos instrumentos. Cada uno tiene su vibración particular a la hora de crear.

El arte visual, ¿qué le aporta a tu vida musical?

Estudié el Nivel Medio en Artes Plásticas también en la Isla de la Juventud y no sólo dibujo, hago varias manifestaciones dentro de las Artes Visuales y todo eso aporta muchísimo a la música que hago. Uno de mis planes futuro es poder unir de manera coherente Música y Artes Visuales en algún proyecto. Por ahora los trabajo separados.

cortesía del entrevistado

Gustos y preferencias musicales…

Me encanta la buena música, toda, incluyendo la urbana. Tengo mis gustos particulares por el Rock Británico (todos los nombres que pueden caber aquí desde The Beatles, Queen, hasta Coldplay y Racing Glaciers) Dentro de la música cubana me encantó estudiar el género Canción. Pablo Milanés, Santiago Feliú, Carlos Varela, Liuba María Hebia, Habana Abierta, David Torrens, Kelvis Ochoa, Roly Berrío e Israel Rojas son de mis compositores preferidos. Me encantan las Artes Visuales todas sus manifestaciones: pintura, escultura, video arte, performance, libros objetos, grabado, dibujo, etc. Voy mucho a las exposiciones. Me gusta ir a ver obras de teatro, la danza y me fascina el ballet. El cine, los teatros musicales… creo que todo lo que tenga calidad y buena factura me interesa.

Eres muy talentoso, ¿cómo es que todavía, con 30 años, no perteneces a la AHS o a la Uneac?

No me he acercado a esas instituciones por pura pereza, tal vez. Tengo muchos amigos que pertenecen a la AHS o a la Uneac. Cuando empecé la carrera de Historia del Arte en la Universidad de La Habana parecía que mi vida tomaba otro rumbo paralelo a la creación artística. En esa época no tenía pensado ser «artista» en definición, por eso me mantuve cerca de los Festivales de Cultura para Aficionados (era como hacer trampas). A pesar de no ser considerado de un nivel profesional y de tener dentro de ellos artistas con niveles excelentes de interpretación. Este espacio fue lo único que me mantuvo unido a la creación en esa época. Hace solo un año y medio que me decidí ser «artista» en serio.

Tus ojos son tres diamantes

dos son negros uno es viajante

 luz y oscuridad, es parte del mismo elefante. (Camina)

Si no fuera por la telenovela cubana, como mencioné al comienzo de esta entrevista, jamás hubiese conocido a Giordano. Para un joven artista, eventos como este generan expectativas. Aunque no siempre se cumplen todas. La televisión no es la catapulta ideal para satisfacer sus ansias artísticas.

¿Cómo llegaste al playlist de la novela?

Llegué a la novela por Elizabeth, la hija de Esteban, el Editor principal de la novela. A ella le encantó el tema “Piedra Lunar” y se lo enseñó al padre. Me llamaron un día para verme y me sorprendieron con la noticia. La directora también estuvo de acuerdo y decidieron llamar a Ernesto Cisneros, el Director Musical. Tuvimos un encuentro y dio el último voto para que se incluyera la canción dentro del playlist. Y así llegué, todavía no conozco a los demás compositores, pero pronto lo haré en algo que llamaremos «una sorpresa».

¿Qué significa entonces, la AMISTAD en la vida de Giordano?

La amistad es lo primero en mi vida. La real amistad, esa que no traiciona en ningún momento bajó ningún concepto. Mi esposa es mi amiga, mi Madre es mi amiga. Mis amigos son todos aquellos que no me mentirían nunca, que me escuchan y aconsejan como mismo lo he aprendido a hacer yo con ellos.

cortesía del entrevistado

¿Cómo es un día en tu vida?

¿Un día en mi vida? Bueno, imagínate que vivo el día a día. Eso me ha llevado a tener experiencias inolvidables. Hay momentos que son perfectos desde que me levanto hasta que me acuesto. Siempre trato de mantener ese buen ánimo, evito el estrés y trato de ir entendiéndome a mí mismo para amarme lo más que pueda, sin importar cuáles sean las situaciones. Amarme primero para poder amar a los otros como un reflejo.

En sus canciones se nota una frescura que deviene de la claridad de sus letras. A veces las ideas brotan de ellas al final del mismo texto, como en un resumen, a la manera que siempre propuso Emilio Ballagas. También se perciben atisbos de elementos de la ciencia ficción como piedras lunares, espacios, viajes, más allá, gravedad.

No soy de leer libros de Ciencia-Ficción pero sí me gustan las películas de ese género. El misticismo pudiera venir de leer muchas teorías diversas de cómo se creó la vida y cómo ha sido la evolución cognitiva y psicológica del ser humano en la sociedades. Todo lo referente al Espacio Exterior me interesa, sobre todo como recurso visual en mi poesía. Casi siempre hago un símil entre el Cuerpo Humano y el Universo, y voy mezclando los conceptos.

De qué país lejano has salido tú

 de qué planeta azul vienes con tu luz

 solo sé que comienza un viaje

 hacia el más allá. (Sueño azul)

cortesía del entrevistado

Quizás Giordano es un artista simbolista. Prefiere evocar ideas a través de palabras en concreto para que sea el espectador quien se haga su propia canción o letra.

Todavía no me considero dentro de un género en específico, ni musical, ni literario. La música que hago es una mezcla consciente de muchas cosas, algo experimental pero que encuentra patrones sólidos cuando se conforma. Como me he mantenido al margen del mercado y las instituciones pudiera decir que pertenezco a la música hecha en Cuba. Estudiar, conocer y aprender en cada experiencia de la vida me ha dado muchas alegrías. Soy un fiel simbolista, existencialista y experimentalista.

La canción preferida entre mi novia y yo es “Piedra Lunar”. Pero todas las que hemos escuchado de Giordano ha servido para crear ambientes mientras hacemos cualquier cosa en el ámbito casero. Y es que desde el mismo arreglo, su voz casi angustiada, los temas de Giordano transmiten un amor por las relaciones humanas, por el romanticismo.

¿Te consideras romántico?

 Muchísimo. Tengo una esposa preciosa y es una pena que la Covid-19 nos mantenga separados. Pronto espero estar con ella. Tengo muchísimos amigos que me aman y mi familia también. En ese aspecto estoy muy satisfecho con los regalos de amor que el presente me da.

¿Eso va construyendo tu concepto de felicidad?

La felicidad es despertar tranquilo con la persona que amas al lado y una taza de café en la mañana. Tener un instrumento musical cerca y un lienzo en blanco listo para usarse. Abrir el frío y tener comida que uno disfrutó haciéndola. Caminar descalzo por la casa limpia, el olor de los árboles, un tatuaje nuevo, un encuentro con un viejo conocido, un libro policíaco. Hay tantas cosas que me hacen feliz y se traducen en el verdadero concepto de felicidad.

Esto me recuerda lo que leí en varios textos de algunos psicólogos. Para Freud, por ejemplo, un hombre feliz es una especie de ser complementado. La vida social pudiera ser el complemento ideal de un artista.

¿Has valorado tu papel en esta sociedad? ¿Crees que estás asumiendo el rol que siempre quisiste?

Hasta el presente sí. No pienso detenerme en mis metas y sueños. Mientras más entienda como funciona esta sociedad contemporánea y más cerca estén en mis manos cambios reales y necesarios, más comprometido estaré con ellos.

cortesía del entrevistado

Pareces un hombre práctico. Además de la plástica y la música, ¿qué otras manifestaciones artísticas te apasionan?

Me gusta escribir poesía. Siempre he querido escribir un libro.

En ese mal llevado concepto de trovador he querido colocar a Giordano. Las razones que tengo pululan sobre mis hombros. La trova es algo más allá de un hombre y una guitarra. Es, también, una forma de vida, una actitud. Es tener sentido y sensibilidad para andar por ahí mirándole los detalles a todo lo que se mueve. Es un puente, para todo lo que se ama y se aprende.

¿Cómo ves la trova cubana y su promoción?

Actualmente hay muy buenos trovadores. Buenísimos en interpretación y en composición. La promoción es verdad que es escasa, pero más lo es el público.

¿Crees entonces que la trova, como canción, es necesaria?

El público cubano necesita escuchar trova, entender de música y poesía. Hoy día los cantautores tenemos que tener el ánimo de intentar cautivar ese público con un poco de lo que nos piden y un poco de lo que queremos mostrar.

Veo una aurora boreal

juntándose con mi sangre

cuántas vueltas más daré

 me he pintado en la pared

 ver mi rostro no me hace permanecer.

 Hay un paisaje veloz

 un aliento sideral

 siento en mí tu gravedad

eres mi piedra lunar

 tan lejana

  tan palpable.

 Orión me anima a no mirar atrás

 espero en silencio

estatua de sal

puente pequeño

 un muro sin voz

 el mar no fue vil

 el odio es peor.

(Piedra lunar, Giordano Guerra Cabrera)


El Piña Colada, un festival sin etiquetas (+FOTOS)

Es justamente lo que hace que muchos músicos encuentren en la cita musical avileña su lugar exacto: la diversidad.

Y es, además, parte del encanto y las razones por las que la Plaza Máximo Gómez, el Teatro Principal, el Patio del Artex y cuanto espacio en la ciudad de Ciego de Ávila acoja un concierto se llene de un público también diverso.

Incluso, explica los altos índices de audiencia que ha tenido la edición flashback que acaba de suceder a través de las redes sociales, la radio y la televisión debido a la situación epidemiológica que viven el país y el mundo.

En la cita de 2019 David Torrens, que había llegado por primera vez hasta aquella provincia cubana para participar en el Festival Piña Colada, lo explicó a la prensa desde su experiencia personal:

“Yo hago pop, hago trova, un poco de esto y un poco de lo otro y tú tienes que esperar todo el año a que te toque tu festival, entonces Arnaldo ha hecho una cosa muy linda y es crear este festival donde junta a todas las músicas, no es discriminatorio, es todo lo contrario, es para sumar, esto es muy especial. Estoy impresionado de que haya grupos de salsa, de pop, de música alternativa, de rock, de todo y que el público sea capaz, en una misma ciudad, de escuchar y de disfrutar todos esos géneros…”

¿Qué artistas han estado en el Piña Colada? La lista sería interminable, solo mencionaré algunos nombres de músicos y bandas bien conocidos, de esos que con solo pronunciarlos ya nos suenan ciertos ritmos en el oído y usted me dirá si se le ocurre una etiqueta válida para el Piña Colada:

Miriela y Aceituna sin hueso (los primeros que ofrecieron su música en estas citas), Ivette Cepeda, Polito Ibáñez, Interactivo, Pancho Amat, Bobby Carcassés, Maykel Blanco y su Salsa Mayor, Alexander Abreu y Havana D’ Primera, Pedrito Calvo, Bonny y Kelly, Pupy y los que Son Son, Tendencia, Karamba, Raúl Torres, Vania Borges,William Vivanco, Tania Pantoja, Triángulo Oscuro, Tony Ávila, David Torrens, Luna Manzanares, Hayla María Mompié, Diego Gutiérrez, César López y Habana Ensemble, Adrian Berazaín, Enrique Álvarez y la Charanga Latina, Andy Rubal y su grupo, la Orquesta Revé, Alain Pérez y Waldo Mendoza. Toques de Río, Rumbavila, Haydée Milanés, Emilio Vega, Mauricio Figueiral, Alejandro Falcón, Teamglao, Lizzy Proyect o Luis Franco, Buena Fe, Telmary y Habana Sana, David Blanco, Moncada y, por supuesto, Arnaldo y su Talismán.

La lista podría continuar y crecería con representantes, me atrevo a asegurarlo, de todos los géneros, estilos y generaciones de la música cubana. Para los más consagrados creadores y también para aquellos jóvenes inquietos en busca de un espacio, se han abierto las puertas del Piña Colada. Conectado directamente a la Asociación Hermanos Saíz, comprometido desde su concepción con el aprendizaje y el crecimiento, presto a darle play a la música, pero también a pensarla en su vínculo con la sociedad y, especialmente, con la juventud.

Crecería, incluso, con teatristas, artesanos, artistas de la plástica, grupos portadores de las más genuinas expresiones de la cultura popular avileña, porque hace mucho dejó de ser un festival para la música “fusión”, o para la música alternativa, incluso, excede el universo inmediato de la música misma, para dejarla ser también en medio de todas las artes, en medio de la vida.

El Piña Colada es cada vez más un festival para las artes, una auténtica fiesta de la cultura cubana, con la música como núcleo y motor, como protagonista, pero también como pretexto para festejar ese dominio imprescindible e infinito: la creación.


Raulito Prieto en Primera Base (+ Fotos)

A Raulito Prieto la música le viene en las venas. Creció bajo el influjo de las sonoridades de su padre, Raúl Prieto, uno de los cantautores más reconocidos de Holguín y de su generación. Es como si el destino le hubiera dicho, obstinado, que no podía ser otra cosa que músico. Escogió el bajo y se aventuró en sus propias búsquedas; primero junto a su padre, cuyo grupo dirigió artísticamente, y después, con estos mismos músicos, se lanzó a la carrera –aún más difícil cuando se hace desde provincia– de fundar una banda desde las posibilidades de lo alternativo y donde confluyen, en los diferentes temas y arreglos, el funk, el pop, el jazz y la trova.

Fotos tomadas del perfil de Facebook e Instagram de Raulito Prieto y su banda

Estas búsquedas le hicieron obtener recientemente el Premio en la categoría mayores en el Concurso Primera Base 2020, organizada por el Havana World Music (HWM) con el auspicio de la Egrem y colaboración del Bristish Council y la Asociación Hermanos Saíz (AHS). Pospuesto el HWM en su séptimo año a causa del avance de la Covid-19, se realizó una edición online del Primera Base del 16 al 18 de julio, y en esas fechas, las bandas preseleccionadas actuaron “para el público y el jurado desde nuestras redes sociales”, dice una nota del propio HWM.

“Es la primera vez que participo en un concurso de cualquier tipo, nunca habíamos estado bajo esa presión. Es un concurso muy importante, con un jurado de lujo, porque en él estaba lo que más brilla en la música alternativa joven en este país sin temor a equivocarme, y los que no estuvieron de jurado, lo hicieron presentando las bandas, participando, y eso nos puso muy feliz”, asegura Raulito.

Fotos tomadas del perfil de Facebook e Instagram de Raulito Prieto y su banda

El jurado estuvo compuesto por los músicos Haydée Milanés, Ruly Herrera, Jorge Luis Lagarza, Yissy García, Cimafunk, Daiana García, Zeney Alonso, Radney Barreto y la británica Alley Lloyd; la musicóloga y cantante Yentsy Rangel, la también musicóloga y productora Gretel Garlobo, y Darsi Fernández, abogada especializada en industria musical y delegada de la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) en nuestro país.

Primera Base, nacido “de la preocupación por una ausencia de espacios de difusión de otras músicas” y en una “apuesta precisamente por gente que busca la experimentación”, como afirmó Eme Alfonso, directora artística del HWM, tiene el objetivo de “descubrir, apoyar y visibilizar a los artistas emergentes de la escena musical cubana, apostando siempre por la originalidad y la calidad de las propuestas. En un país como Cuba, donde la música está presente hasta en los lugares más inesperados, HWM busca promover y difundir el trabajo de las nuevas generaciones de músicos en la isla aún por descubrir”, leemos en su sitio web oficial.

Fotos tomadas del perfil de Facebook e Instagram de Raulito Prieto y su banda

La convocatoria está dirigida a bandas, solistas y productores menores de 35 años. En esta edición participaron 97 bandas, de las que solo 10 quedaron finalistas para optar por los premios. En la categoría juveniles concursaron: Cuadrigales, Los Monos Lácteos (ganador), Misifuz y Tópoc; en el apartado de mayores: Akira Colarte y Habana on Me, La Pimienta y Raulito Prieto; y como DJ productores: Jaidpit, Kill the Party (ganador) y Milano. También contó con la votación del público por su banda favorita en los diferentes sitios habilitados para ello.

“La convocatoria salió en enero de este año y el plazo de admisión venció en marzo. Pidieron una carpeta promocional con tres temas, un dossier con todo el grupo, las letras de las canciones… El concurso tiene algo que me gustó muchísimo desde el primer momento: no se podía hacer cover, música que no fuera de autoría propia. Es un concurso totalmente de música original. Los grupos tenían que ser noveles, sin discos grabados, videoclips”, comenta. “Podía ser profesional pero no tener ninguno de estos compromisos editoriales”, añade Raulito, voz líder de una banda integrada, además, por Carlos Alberto Ramírez (piano), Carlos Vega Pérez (piano), Ismary Yanet Oliva Soto (trombón), Ángel Luis Reyes Montalvo (trompeta), Pedro Enrique Hechavarría Marro (saxofón) y Rubén de la Peña de la Rosa (percusión).

Fotos tomadas del perfil de Facebook e Instagram de Raulito Prieto y su banda

El Primera Base “iba a ser en el Pabellón Cuba, donde participarían estas bandas, para que el jurado los viera, pero como se decidió hacer online, hicimos esta carpeta con un video promocional presentando la banda, un concierto de tres temas seguidos, para ver el desempeño en escenario, en vivo. Las instituciones se sumaron: la AHS, la Egrem con el Club Bariay, que fue donde lo hicimos, la Empresa de la Música, con parte de la producción. Luego se presentó online, se hicieron diferentes secciones con los concursantes y hasta aquí hemos llegado”.

Entre los premios, Raulito Prieto y su grupo formará parte del cartel del HWM y tendrá un concierto como parte de la programación del Festival en 2021, además de la difusión en medios de comunicación nacional y local, y la facilidad, para quienes no lo son, de ingresar en la AHS.

Fotos tomadas del perfil de Facebook e Instagram de Raulito Prieto y su banda

“Ojalá podamos hacer desde esta tierra un portal de la música alternativa para el mundo; primero desde aquí, pues no es un secreto para nadie que las capitales son las que tienen la mayor fuerza para lanzar la obra de cualquier artista, pero pienso que desde Holguín podemos hacerlo. Me siento muy feliz, al igual que mis músicos. Como cantautor te regocija mucho cuando existe este tipo de eventos donde es reconocida tu obra, no solo por la musicalidad, sino por lo que estás diciendo, por el compromiso social que hay en las letras, el ánimo de ser coherente con lo que sucede en tu país, intentar ser lo más natural, genuino posible. Este concurso nos dio la oportunidad, nos escuchó, y para mí es un placer inmenso empezar por ahí”.

Con la seguridad de que “toda carrera empieza por primera base”, Raulito Prieto y su banda (como Adrián Aguilera, director de Tópoc, el otro grupo holguinero también finalista del Primera Base, pero en la categoría juveniles) continúan trabajando y ganando espacios desde Holguín, sitios luchados con el talento y el trabajo constante.

Fotos tomadas del perfil de Facebook e Instagram de Raulito Prieto y su banda

“Se han perdido muchos espacios para la música alternativa, por lo que las instituciones tienen que jerarquizar y tematizar, saber dónde puedo colocar cada género. El público seguidor de la música alternativa sí está, lo que no hay es donde presentarse”, dice. “La música alternativa no es trova, no es pop, no es jazz, no es ningún género hecho, es algo alternativo, es una música donde se ve el virtuosismo de los intérpretes, se ve la letra, el espectáculo…”, añade Raulito Prieto.

Fotos tomadas del perfil de Facebook e Instagram de Raulito Prieto y su banda

Aquiles Jorge: conversación con un rockero mambí

tomado del perfil de facebook de aquiles jorge

Aquiles Jorge Rabaud es un creador inquieto. Guitarrista concertista de formación asume diversos conceptos en su quehacer. Quienes siguen sus presentaciones en la santiaguera urbe son testigos de las presentaciones a guitarra clásica que de conciertos rockeros acompañado por algún formato para la ocasión. Gusta también de aliarse a jóvenes cantautores, artistas de la plástica, poetas, actores y hasta historiadores.

Su visión como creador comienza por su instrumento y pasea otros intereses como la promoción de la historia y la cultura del territorio, la protección medioambiental con el Bridge Proyect y la integración con varias expresiones artísticas. Como compositor atesora piezas para música incidental y varias para guitarra de concierto. Ha escrito para documentales, videos, reportajes y dos películas. Es fundador de la AHS y el Proyecto Nacional de la misma. Su obra le mereció galardón en el Festival Los Días de la Música en La Habana, Premio Caracol, y lauros por su música para teatro entre otros.

Aquiles Jorge se reta a sí mismo en cada una de sus presentaciones que son de las más asiduas en la ciudad. Contra los apremios del hoy mantiene su hacer lo mismo que mambí contemporáneo. Es de esas personas que admiro y decidí esta vez el café virtual con él.

Tienes una formación académica como guitarrista concertista. Tus estudios acontecen entre el Conservatorio Esteban Salas y en Instituciones de La Habana con prestigiosos maestros. Háblame de tus procesos en el estudio del instrumento.

Comencé el estudio de las Artes Plásticas en la Academia Hermanos Tejada y después cambié para la música por mi amor a los Beatles y Paco de Lucía. Matriculé en el Conservatorio Esteban Salas en la especialidad de guitarra. Obtuve varios premios provinciales en las ediciones del concurso Amadeo Roldán hasta que con el premio nacional obtengo la beca en la Escuela Nacional de Artes en la capital. Allí tuve la oportunidad de tener como pedagogos a Martha Cuervo, Victor Pellegrini y Aldo Rodríguez, además de las clases magistrales de destacados maestros como Leo Brouwer, Alirio Díaz, Robert Aussell, Costas Cotsiolis entre otros.

De mis estudios en Santiago destaco la influencia de mis profesores Fernando López Bello, Francisco Rosa y Pedro Rodríguez en especial, quien me estimuló al virtuosismo técnico, típico en los adolescentes. El maestro Pedro me mostró la obra de Tárrega, Albéniz, Falla, Villalobos, en adelanto a mi nivel en ese momento.

Hay en ti una vocación pedagógica que se encauza en tu experiencia docente en la Escuela de Música Laureano Fuentes, y también en cada clase didáctica o taller que haces de cada una de tus interpretaciones. ¿De dónde te llega esta necesidad de trasmisión del conocimiento?

Al tener la oportunidad de acceder a tan buenos maestros se impregnó en mí el don de la pedagogía. Años más tarde descubrí la obra de José Martí, más allá de las tímidas clases escolares. En apariencias no tiene relación con la pedagogía de la música, pero el pensamiento de los genios es aplicable a todos los oficios y profesiones en la vida.

Me percaté que mediante explicaciones y el ofrecimiento de sencillos datos de autores y piezas en mis presentaciones despertaba la curiosidad de la audiencia, quienes manifiestan interés por los temas después de cada concierto. Esto conlleva una duplicidad en el estudio pero proporciona mucha felicidad en mi carrera; también genera polémica ante detractores, los menos, al brindar información que no aparece a simple vista. Los conocimientos los adquiero tras arduas investigaciones o por fuentes orales a través de historiadores, pedagogos y músicos.

tomada del perfil de facebook de aquiles jorge

¿Qué fueron el grupo Calibán y Teatro Danza del Caribe en tu trayectoria profesional?

Las Artes Escénicas fueron el escalón para alcanzar el desarrollo artístico que va más allá de ser músico. Significaron la oportunidad de componer música para teatro, danza y ballet. Nunca lo había hecho, pero la guía de Norah Hamze y Eduardo Rivero me enfocaron de tal manera que todo fluyó como si hubiese tenido estudios de composición, cuando solo lo hago de forma intuitiva, sin reglas ni conocimientos técnicos que a veces no te permiten desarrollar el arte al estar sometido a cánones estrictos.

En otros casos se convierte en falta de originalidad al perder la autenticidad y ser parte de una especie de mimetismo sonoro, como el que sucede en la actualidad, que no se puede identificar quién toca, canta o pinta, porque todo es muy parecido o igual.

Hay en tu obra una especie de duelo entre tus facetas como concertista y músicas de otros géneros o corrientes alternativas como el rock y la fusión. ¿Cómo haces para que convivan en el diario quehacer diferentes intereses y ser pródigo en tus creaciones?

Creo que la escucha de géneros tan diversos, que van desde la música clásica, folclórica, flamenco y música exótica de todo el mundo creó un universo sonoro muy ecléctico dentro de mí que a veces es incomprendido por algunos que no están abiertos a nuevas formas de expresión y preguntan: “¿pero eso qué es, clásico, concertante, rock?” Yo les respondo: “Mi música”.

La improvisación es gran parte de mi obra, la que más disfruto. El hecho de desarrollar un tema, lo hacía Bach, Mozart, Beethoven, Liszt, todos los grandes y son ellos a quienes yo miro. Voy al original siempre, la base, los primeros. Muchas veces me ha sucedido que al decir “voy a improvisar” en TV, Salas de Conciertos, Actos, ¡se horrorizan! Entonces invento un título al momento para que no se asusten cuando en realidad estoy improvisando. La obra es efímera, no existe y es irrepetible. Eso es lo que más me gusta.

tomada del perfil de facebook de aquiles jorge

Escucho toda la música del mundo que cae en mis manos y después de tantos años uno desarrolla cierto nivel técnico que te permite el salto de un género a otro, lo que implica cambios en la técnica del instrumento o el propio instrumento en sí, como es el caso de la guitarra eléctrica, el bajo, la guitarra de doce cuerdas, guitarra Folk y la clásica, la mandolina entre otros.

La guitarra eléctrica por ejemplo tiene muchas formas de ejecutarse en dependencia del género que toques. El Blues requiere técnica primitiva. El sonido debe ser muy orgánico y la forma de agarre de la púa también, incluso provocando la suciedad de la interpretación porque al hacerlo surten efectos sonoros con ambas manos que son característicos del género. Recuerda que surgió de personas sufridas, explotadas, sin ninguna preparación y esto es lo que le da el verdadero toque o “Groove” al Blues. Si lo tocas limpio y bonito no saldrá, no tendrá sabor.

Otro caso es el Hard Rock y Heavy Metal. El primero es un poco más desarrollado pero todavía conserva la esencia de la escala petatónica, lo primitivo y la escala. El Heavy Metal requiere de virtuosismo total en la ejecución y el dominio de más escalas, la articulación del fraseo y el uso de nuevas técnicas como el Tapping o Hammer, que requiere de ambas manos como si fuese un piano la guitarra, además de la forma de percutir las cuerdas en el diapasón de la guitarra.

El flamenco aunque se interpreta con la guitarra acústica muy parecida a la clásica, no es lo mismo, la posición de la mano derecha, el dedo pulgar, el limado de las uñas, la articulación del fraseo si improvisas y las guitarra no es igual a la clásica. Se usan, maderas y diseños diferentes y eso contribuye a que suene realmente flamenco. Entre otros géneros me gusta la música hindú que también hay que tocarla con técnica muy particular, tirando los dedos de la mano derecha como si fuese un citar, además de las escalas que te dan la sonoridad requerida. La Guitarra clásica es muy sofisticada desde el correcto limado de uñas, la técnica, el respeto a los diferentes períodos, estilos, a la partitura y la intención del autor.

En una ciudad tan caribeña y defensora de la “tradición”, ¿cuándo afloró en ti el interés por la creación rockera y la música alternativa?

(Risas) Es complicado porque debo caer en la “otrora ilegalidad” para responderte, pero lo haré porque son otros los tiempos y es parte de mi vida, además, los detractores TODOS están fuera del país. Los que me llevaban a la dirección de la escuela y me condenaron. ¡Ya pasó, Gracias a Dios! Mira, la primera vez que escuché una guitarra eléctrica, “me electrizó”, nunca mejor dicho. No sabía qué era ni cómo se llamaba aquello. Era un niño. Lo que sí tenía claro es que no quería ser como los músicos que veía en la TV. No eran un paradigma para mí y esto me trajo muchos problemas.

Vivía pegado a la radio extrajera todas las noches en los años 70’ y al programa “Perspectiva” de Radio Progreso escrito y conducido por Jorge Gómez. Ahí comprendí de qué se trataba todo, cómo aportaron no solo a la música sino al Arte Eterno, la Cultura Universal y a cambiar la sociedad y el modo de pensar siempre de forma positiva. Muy lejos a lo que muchos pensaban, no estaba reñido mi amor patrio con mi gusto estético. Luego quedó demostrado hasta hoy. Me quedé en Cuba. Ese ha sido mi mayor “Acto de Rebeldía”. Gracias a Dios ya nadie me cuestiona por mi estilo de rockero, motorista hippie con calaveras (Risas). Lo que agradezco mucho.

Cuéntame de los proyectos musicales conque a lo largo de tu carrera has dado vida a estas musicalidades otras.

De Proyectos tendré que simplificar pues son muchos. El más querido por mí se remonta al año 2006 cuyo estreno acaeció al año siguiente con el auspicio de la Alianza Francesa, Las Artes Escénicas y las Artes Plásticas. Fue la primera vez que se hizo un concierto audiovisual de esa manera, que resultó de la combinación de las pinturas animadas por computados, de los pintores impresionistas en proyección en grandes pantallas en sincronía con mi música en vivo. Cámaras ocultas detrás del escenario, efectos especiales sobre pantallas alternativas hicieron de este espectáculo algo muy novedoso para la época. Se llamó “AQUÍ…LES PEINTRES IMPRESSIONISTES”.

Otros importantes han sido “The Bridge Project” con prestigiosos músicos norteamericanos y cubanos por la hermandad entre nuestros pueblos y el medio ambiente. Mi Banda Fantasy con músicos de Canadá está en pleno desarrollo. Antes de fin de año debe ver la luz nuestro CD.

“Conciertos Martianos de Luz” es otro proyecto único en Cuba, pues se realizó por todo el país con la exhibición de objetos de alto valor histórico junto con mi concierto, donde yo intercambiaba con el público y les ilustraba acerca de la historia de Cuba. Tuve el privilegio de tener una Gira Nacional con éste.

tomada del perfil de facebook de aquiles jorge

¿Crees que tu pluralidad musical ha limitado la visión que tienen otros músicos de academia acerca del alcance o “seriedad” de tu trabajo como concertista?

Definitivamente sí, porque ellos están en una especie de burbuja y no amplían su horizonte. En el mundo es más reconocido quien muestra creatividad y originalidad. ¿Te imaginas?, hoy no hubiese muchos artistas  por las mentes estrechas de otros.

Hay un concierto que considero muy importante incluso en la dinámica artística de la ciudad, el programa de rock sinfónico junto a la Orquesta Sinfónica de Oriente en junio de 2019.

Sí. Ese marcó mi quehacer porque era mi Proyecto con toda la música original, pero ya en 2003 yo había ofrecido el primer concierto de Rock Sinfónico con la Orquesta Sinfónica de Oriente, en Sala Dolores, tocando la guitarra clásica y la eléctrica con la obra de The Beatles.

Recuerdo que se agotaron las capacidades y hubo que sacar los taburetes de ensayos y colocarlos en los pasillos de la Sala, también se agotaron los talonarios de tickets y tuvieron que dejar pasar a las personas libremente. Nunca lo olvidaré. He sido privilegiado.

¿Cómo se traduce la vocación Martiana-Maceísta en tu creación?

Esto acontece a partir de la necesidad de crear obras musicales instrumentales originales que describan hechos históricos, que en ocasiones lo hacían los trovadores. Es de vital importancia porque tengo que ser creíble ante un auditorio al que le cuentas una historia que debe reflejarse en la música y yo no sé cantar, no tengo ese don, entonces la es guitarra la protagonista junto con las anécdotas.

Hay un hecho que distingue tu carrera y que trasciende la ejecución musical, y es tu permanente labor como promotor de los valores de la cultura cubana y esencias de la Patria. Repasemos algunas etapas.

Como te expresé antes, no está reñido mi gusto estético y la imagen con mi amor patrio. Tal vez esté avalado por mi sangre mambisa y la participación de mis antepasados en todas las Gestas históricas en Cuba. Desde las Tres Guerras de Independencia hasta la Juventud del Centenario. Fuimos Mambises, Rebeldes y Clandestinos, orgullo para mí.

La Peña Mambisa, en la sede del antiguo ayuntamiento, fue el más alto honor que me ha hecho la ciudad al seleccionarme para que este emblemático edificio fuese la sede de mi actividad artística.


El Potaje de la música cubana en este verano 2020

Sabor, cubanía y diversidad de géneros musicales serán los principales ingredientes de El Potaje: un espacio pensado para tomarle el pulso a la música cubana de estos tiempos.

Con un total de 10 programas de 27 minutos cada uno, dicha iniciativa musical llegará, a partir de este 8 de julio, como parte de las propuestas televisas para el disfrute del verano desde casa. Gracias a su compendio entre latin jazz, fusión, feeling, trova, salsa y hip hop, El Potaje pretende complementar con buen ritmo las noches cubanas de los próximos dos meses.

Un potaje musical para el verano
En exclusiva para VISTAR, Liliam Pérez, productora general del programa, destacó que la idea original surge a partir de la necesidad de crear un espacio para la preservación del patrimonio sonoro de la Isla. “Debido al confinamiento provocado por la pandemia un grupo de creadores pertenecientes a la Asociación Hermanos Saíz (AHS) nos pensamos cómo crear un programa, de corte didáctico, que a su vez encajase en la preferencia del público cubano”.

Bajo la dirección de Maytte Jacobo, la propuesta musical cuenta con la asesoría del saxofonista Michel Herrera y la musicóloga Yentsy Rangel. Su transmisión será todos los miércoles a las 9:00 pm por el canal nacional Cubavisión.

Según su productora, El Potaje siempre fue pensado para trasmitirlo durante el verano. “Todo fue grabado durante la cuarentena e hicimos todo lo posible para que saliera en tiempo sin perder su esencia”.

Lo novedoso de este espacio, además de su formato colorido y dinámico, radica en que se va desarrollando bajo la mirada de los propios músicos. Sus opiniones y la propia historia de los géneros que defienden serán los que lleven de la mano al televidente. El Potaje tendrá un espacio llamado “El Reto”, una sección creada para la interacción en redes sociales con los músicos que complementará cada emisión.
“En el Reto que dejen los artistas invitados en cada programa mediante un video, los músicos tendrán la oportunidad de sumarse desde sus acompañamientos e improvisaciones de manera virtual. Se elegirán varios ganadores y en la próxima transmisión del programa se mostrarán”, explicó Liliam.

Artistas invitados
El programa tendrá como invitados a Alain Pérez, Joaquín Betancourt; estos dos primeros para un primer programa dedicado al Benny Moré, titulado “Bonito y sabroso”.

Además se contará con la presencia de Roberto Fonseca, Eme Alfonso, Beatriz Márquez, César “Pupi” Pedroso, Samuel Formell, Pancho Amat, Israel Rojas, Vicente Feliú, entre otros.


En La Comarca, café veraniego para el arte

Con la inauguración de la Exposición Colectiva “Pintadas desde el hogar” quedó abierto el Café Literario La Comarca de la Casa del Joven Creador para el público camagüeyano, bohemios y artistas, quienes podrán disfrutar desde el sábado próximo de las ofertas recreativas que tiene prevista la  filial principeña de la Asociación Hermanos Saíz para este verano 2020.

Reapertura del Café Literario La Comarca/ Fotos: Claudia Beatriz Borrero Báez

En el acto, miembros del Buró Provincial del Sindicato de Trabajadores de la Cultura, del Gobierno, de la Dirección Provincial de Cultura y de la AHS destacaron la labor del Centro Provincial del Libro y la Literatura de Camagüey y del proyecto socio-cultural Golpe a Golpe, quienes llevaron en medio de la crisis sanitaria provocada por la Covid-19, lo mejor del arte realizado por jóvenes a los centros de aislamiento, hogares de ancianos y hospitales del territorio y sus comunidades.

Destacan autoridades de la provincia la labor de la AHS y del Centro Provincial del Libro y la Literatura/ Fotos: Claudia Beatriz Borrero Báez

Con los acordes de los legendarios temas de “El Mayor” y “Ángel para un final” en las voces de los trovadores Harold Díaz y Norly Venegas, se hizo entrega de los reconocimientos a los 13 artistas que integran el proyecto Golpe a Golpe, cuyos resultados han permitido que la AHS ostente la condición de Vanguardia Nacional en seis ocasiones consecutivas. Un proyecto que en diciembre cumplirá 14 años de pasión, entrega y compromiso, con el único objetivo de dibujar sonrisas y recibir el calor de un aplauso en cada poblado y barrio que visitan.

La CTC en Camagüey otorgan la distinción “Por las sendas de Agramonte” al proyecto socio-cultural Golpe a Golpe/ Fotos: Claudia Beatriz Borrero Báez

Por su parte, la Central de Trabajadores de Cuba en Camagüey realizó la entrega del carné de afiliado a trabajadores del Café Literario La Comarca. También, el Buró Provincial de la Unión de Jóvenes Comunistas de Cuba otorgó la Distinción de “Jóvenes por la Vida” al artista Leinier Paredes Rosales, por su destacada labor en las comunidades rurales que fueron más vulnerables y afectadas durante la cuarentena.

El trovador Harold Díaz interpretó «El Mayor» del cantautor Silvio Rodríguez/ Fotos: Claudia Beatriz Borrero Báez

De esta forma, comenzará el verano de la mano de los artistas de la AHS, quienes irrumpirán durante estos meses la monotonía de los espacios hogareños llevando el talento, la alegría, la cultura y el buen arte a cada rincón del Camagüey legendario, cumpliendo con las medidas sanitarias para que nuestro pueblo siga apostando por la vida.  

La CTC en Camagüey otorgan la distinción “Por las sendas de Agramonte” al proyecto socio-cultural Golpe a Golpe/ Fotos: Claudia Beatriz Borrero Báez

Con Cantos de Colibrí y Catauro de la Décima rinden tributo al bardo mayor El Cucalambé

Son montuno, décima declamada, tonada, pintura y otras manifestaciones, ensalzan el espacio Cantos de Colibrí en homenaje a Juan Cristóbal Nápoles Fajardo (El Cucalambé) en el aniversario 191 de su natalicio, un cumpleaños virtual que pone el punto final a la edición 53 de la Jornada Cucalambeana.

Las expresiones son resultados de la labor de los talleres infantiles de repentismo y tonada, espacios en los que se logra despertar el interés en las nuevas generaciones por las tradiciones campesinas cubanas en casi todos los municipios de la provincia, con resultados relevantes en Jesús Menéndez, Majibacoa, y Las Tunas.

De ahí que el espacio Cantos de Colibrí, tradicionalmente celebrado en la finca El Cornito, inunde hoy las plataformas digitales con artistas noveles como la solista Rosailis Báez Silva, integrante del Taller de Repentismo Infantil “Viajera Peninsular” como escritora, tonadista y solista vocal de música campesina.

De la mano de profesores como Guillermo Castillo y Taymara Portillo, la Casa Iberoamericana de la Décima, en esta ciudad, es continuadora de la obra de El Cucalambé; así como también la Compañía Hormigas Rojas que realiza puestas en escena con temáticas del campo desde hace más de 20 años, gracias al liderazgo de la trovadora Iraida Williams Eugelles.

El Catauro de la Décima, convocado por las filiales tuneras de la Asociación Hermanos Saíz, la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, y la casa editorial provincial Sanlope, celebra su edición 31 durante la Jornada Cucalambeana, oportunidad para el encuentro entre diferentes generaciones y la actualización sobre la más reciente creación literaria.

Andrés Borrero Ricardo, director de la Sanlope, dijo a la Agencia Cubana de Noticias que desde el 29 de junio el Catauro de la Décima durante esta versión online de la Jornada, estuvo dedicado a la mujer decimista, al ya fallecido escritor tunero Antonio Borrego y a la oralidad en sus diferentes
manifestaciones.

Como colofón a la fiesta suprema del campesinado cubano, la Jornada tiene reservado un gran guateque virtual que bajo el nombre Hermanando Tradiciones, reunirá a payadores, tonadistas, decimistas, cuenteros, humoristas y otros exponentes de 18 naciones, entre las que destaca la participación de Colombia, México, Honduras, República Dominicana y Bolivia.


Fredy Hernández: «Si jugara pelota, fuera un utility» (+ videos)

“En esencia soy un artista que no se especializa en manifestaciones técnicas o estilos”, confiesa Fredy Hernández Martínez; arquitecto devenido diseñador, productor y director de audiovisuales. También fotógrafo y decorador de interiores, lo cual le ha merecido el premio a “Ideas Conceptuales para Centro de Interpretación” en la categoría de Diseño Arquitectónico en el Salón Nacional de Jóvenes Arquitectos 2015, y el Premio del Concurso Mural: Preservación del Agua, convocado por la AHS y ARCI Toscana en 2016.

Estos figuran entre los más recientes lauros a una trayectoria de trabajo incansable.

Suma de espíritu inquieto, alta sensibilidad y vocación social. Al menos así pudo palparse durante la realización en conjunto con Raúl E. Gutiérrez (el yuka) del corto audiovisual Brigada, que se enmarca en la etapa posterior al paso del huracán Irma por la costa villaclareña.

La obra de Freddy hace un guiño al mágico mundo del teatro, con el diseño gráfico y escenográfico de la puesta Las bebidas son por Pearl, que este año el grupo Teatro sobre el camino llevó con éxito a diversos públicos dentro y fuera de Cuba. También corre a su cargo la nueva imagen de los eventos Ciudad Metal, Longina, y del Salón de Pequeño Formato de Artes Plásticas en la ciudad de Santa Clara, durante la actual etapa como vicepresidente de la Asociación Hermanos Saíz en la provincia villaclareña.

cortesía del entrevistado

Diversas manifestaciones se nutren de su talento para el diseño gráfico, por ejemplo, corrió a su cargo la portada de los discos para Revolver de los cantautores Yaima Orozco y Migue de la Rosa; Plantar los Pies por Karel Fleites, y del Demo de la intérprete Roxana Sánchez. También diseñó la revista digital de literatura Cómo. Además de escenografías de set para Telecubanacán.

El interés de Freddy por el arte mural se renovó con dos propuestas de murales urbanos a solicitud del proyecto de intervención de la ciudad de Santa Clara. Ambas obras se encuentran en espera de ejecución.

En 2017 este joven artista aportó la instalación “Legado” a la muestra “No pasa nada”, del proyecto colectivo de Artes Plásticas “Dentro del Juego”. Y por si pareciera poco, nos entregó la exposición fotográfica “Mareas”, una retrospectiva de dos puntos de vista de un mismo lugar, Isabela de Sagua. Realizada a dos manos con la artista Amelia Beatriz Delgado.

Así se diversifica la vocación de Freddy Hernández, quien dice de sí mismo: “Si jugara pelota fuera un utility”. Acto seguido se recoge el cabello con ambas manos y regala una sonrisa amplia a su querida abuela, antes de retomar la pose de entrevistado y argumentar semejante afirmación.

  • “Voy pasando de una a otra de las artes visuales o audiovisuales, a veces siento que es un atrevimiento, pero la realidad es que me enamoro de proyectos específicos, que pueden variar en manifestación y complejidad. Como arquitecto de formación me gusta crear sobre todos estos ámbitos, desde el diseño gráfico (identidad, cartelería, diseño editorial, escenográfico…), la creación audiovisual, la fotografía, la escultura, la instalación, la intervención urbana, el diseño de mobiliario, lámparas y decoraciones y, por supuesto, la arquitectura.”

En medio de tales ajetreos encontramos algunas veces a un ser ¡tan inquieto!, y otras, ¡tan ensimismado! Atrapado en alguna meta inmediata, sucumbiendo al ejercicio de imaginar la realidad desde perspectivas artísticas; y al mismo tiempo materializando los sueños de otros asociados.

  • Funges como vicepresidente de la Asociación Hermanos Saíz en Villa Clara…

En estos años he tratado de llevar mi labor creativa a la par con la vicepresidencia de la AHS en Villa Clara, y todo lo que esto conlleva a la organización de los eventos de nuestra filial. El encuentro de trovadores Longina, el A Tempo con Caturla, el Ciudad Metal, el Encuentro Hispanoamericano de Escritores, entre otros.

  • De las diversas aristas del diseño que abordas, ¿cuál prefieres?

Es difícil, porque no creo tener una preferida, lo que me enamora son las ideas de un proyecto en sí. Independientemente de la arista creativa, si la idea me gusta es suficiente para querer hacerlo como niño chiquito que se come un helado. Por esto he ido incursionando en distintos terrenos, muchas veces de forma atrevida porque no espero a dominar herramientas.

Acepto el reto y comienzo a estudiar para lograr lo que quiero. Supongo que esto me suceda por lo multidimensional que es la arquitectura, especialidad que estudié y no he dejado de practicar.

  • El diseño gráfico, ¿qué retos supone y por qué te atrae tanto?

El principal reto del diseño es el de lograr soluciones que comuniquen bien su mensaje, de la forma más simple posible. La capacidad de síntesis, de abstraer una idea y hacerla digerible al espectador. Estar en constante adaptación para llegarle a las nuevas generaciones sin perder los códigos pasados. Y precisamente esto es lo que me atrae del diseño gráfico, que tienes que saber jugar con muchas variables para lograr los resultados esperados.

Con la arquitectura me sucede exactamente lo mismo; solo que un proyecto arquitectónico consume mucho más tiempo y es mucho menos solicitado. Es muy difícil tener tiempo para hacer arquitectura como ejercicio cuando no existe la necesidad objetiva, por lo que practico mucho más el diseño gráfico.   

¿Consideras la publicidad como un arte menor o subestimado?

Hoy en día, los grupos creativos son tan o más importantes que el producto final para el cual existe una empresa determinada.

En Cuba se ha utilizado en menor manera porque el mercado no ha sido el principal objetivo de la Revolución, pero esto no lo convierte en un arte menor. Para mí es un arte como todos, con procesos creativos muy parecidos y con un plus adicional; el hecho de tener que cumplir objetivos específicos, de tener variables que no puedes manejar y con las que hay que trabajar. Otras artes son libres, el artista decide si hace su obra para sí o para un público y este puede percibir y entender lo que desee.

La publicidad tiene una función inviolable, la de comunicar al sector del mercado para el que fue creada y como tal tiene que ajustarse a presupuestos, formatos, tecnologías, muchas veces responde a productos que ya tienen estéticas prestablecidas y como diseñador tienes que asumir esa identidad. Pero ahí es donde viene la magia, al proponer algo nuevo sin romper el balance entre ambas cosas.

  • ¿Cuán necesario es hoy abrirnos más al diseño creativo?

El mundo está cada vez más globalizado y Cuba más conectada con este puesto que aumentan los flujos de información y los jóvenes son quienes más la consumen. Los referentes creativos y estéticos de la población, por ende, se adaptan a los cánones globales y muchas veces estos procesos ocurren sin que el consumidor sea consciente; por lo que para competir con esos gustos estéticos en constante evolución hay que utilizar las mismas herramientas al mismo nivel que el resto del mundo, pero enfocado a nuestros propios objetivos. Esto va a posibilitar que lo que hagamos llegue de forma efectiva al receptor. El diseño creativo va en todo lo que conocemos y es creado por el hombre. Es parte indisoluble del desarrollo.

Brigada documentó la convivencia de un grupo de jóvenes artistas con los pobladores de la comunidad Isabela de Sagua cuando quedó casi devastada por el huracán Irma. ¿Cómo recuerdas aquellos momentos?

En esos días una compañera que estuvo censando los daños en el municipio Sagua la Grande nos compartió su preocupación por las personas de Isabela. Esa noche resurgió el tema durante una cena entre amigos. ¡Nos parecía mal en verdad quedarnos con los brazos cruzados! Así que al otro día amanecimos en la Casa del Joven Creador haciendo las coordinaciones necesarias con diferentes organismos, con las instituciones políticas y la Dirección Provincial de Cultura, aquí en Villa Clara.

cortesía del entrevistado

Arribamos allí con dos casas de campañas, algo de comida, ropa, agua, y toda nuestra juventud y nuestro talento al servicio de aquellas personas. El plan era trabajar de día en la reconstrucción del pueblo, y de noche realizar diversos espectáculos y actividades culturales.

  • ¿Qué sucedió entonces en Isabela de Sagua?

La brigada estuvo conformada por 34 artistas. Apenas llegamos comenzamos a tocar puerta por puerta a los afectados, ofreciendo nuestra ayuda en la reparación de sus viviendas.

Al principio encontramos mucha gente escéptica, pero otros nos dijeron que sí. En total levantamos dos casas prácticamente completas, reparamos cuatro techos, hicimos instalaciones eléctricas y dejamos limpios de fango y escombros el cine y la Casa de Cultura de la localidad.

Por la noche ofrecíamos teatro para niños, descargas de trova y poesía. El trípode de la cámara se usó como pie de micrófono. Además, nos acompañó una periodista que estuvo enviando cables de noticias diariamente a través del correo nauta de mi teléfono celular.

  • ¿La idea de un audiovisual fue concebida antes del viaje o se les ocurrió sobre la marcha?

En aquel momento pensé en el Yuka[1] para recoger memoria gráfica del hecho, que era algo distinto, tratar de archivar en imágenes lo que sucedió allí. Tan solo lo llamé y con la disponibilidad que lo caracteriza me dijo: “¡Ya to’ está listo! ¿Cuándo nos vamos?”

obra de fredy hernández/ cortesía del entrevistado

Después del primer día nos dimos cuenta de que teníamos material suficiente para realizar un documental. Entonces nos propusimos captar la mayor cantidad de imágenes; pero tampoco queríamos dejar de trabajar en la reconstrucción de las viviendas que estaban en tres puntos alejados dentro de Isabela.

¡El Yuka parecía un loco! Andaba con su cámara al hombro por todo el pueblo, porque yo estaba faja’o con un techo y aunque había otra cámara, con esa se hicieron pocas tomas. En algún momento me dijo: “¡Yo quiero ayudar a esta gente, asere!”, “¡Pero esta es tu ayuda!”, le decía yo. “¡No sé, poner tablas, clavar puntillas, trabajar de verdad!”, insistía él. Entre todos lo convencimos para que no dejara de filmar porque su aporte también fue extremadamente valioso para esa comunidad; y grabamos todo lo que pudimos. Aunque tuvimos que buscar alternativas para cargar las baterías pues sin servicio eléctrico dependíamos del funcionamiento de una planta local.

Por mi parte, dirigí las entrevistas que hicimos en momentos de descanso o en la noche, para no interrumpir las otras actividades. Como es un documental que no se planifica de una punta a otra, sino que tienes que concebirlo a partir de lo que tienes en ese momento específico, nos basamos en dos puntos importantes: ¿Qué estábamos haciendo y qué significaba? Después vino el proceso de visionaje y selección de la información, muy nostálgico y conmovedor.

  • ¿Qué significó para ti toda la experiencia?

Demostramos en algún modo que esas afirmaciones de que la juventud está perdida o va por mal camino no tienen que ser del todo ciertas, porque nosotros fuimos allí a trabajar duro y a participar de los esfuerzos de estas personas por recuperarse de una catástrofe, no a hacer un espectáculo, y regresar sin más.

Respecto a Brigada, fue mi primer corto, nacido de las circunstancias, y no creo que me vaya a dedicar de lleno a la realización de documentales. Simplemente creo que cuando tenga la necesidad de decir algo y sienta que esta es la mejor forma de hacerlo, pues no dudaré en asumir nuevamente el reto.

  • ¿Me equivoco si digo que eres un joven apasionado con la creación con el sentido estético de la vida en general? ¿Podrías comentarme cómo se relaciona tu vocación artística con tu cotidianidad?

No te equivocas, me apasiona la creación, ya es inevitable para mí observar constantemente todo lo que sucede a mi alrededor, ver cómo funcionan las cosas, cómo se adaptan a las necesidades, cómo algo puede ser incómodo. Asumo muchas tareas de mi día a día que me sirven directa o indirectamente en los procesos creativos. Busco constantemente nuevas experiencias y disfruto los procesos; tanto a mis amigos músicos haciendo un tema como a dos desconocidos jugando pelota en plena calle.

Disfruto absorber de los contrastes de la ciudad, la naturaleza, los pequeños pueblos y su saber propio. Viajar, conocer, intercambiar, son combustible para crear. Mis estados de ánimo importan también, soy más eficaz cuando hay buena motivación. Trabajo mucho mejor bajo presión, prefiero las noches, por la tranquilidad, ya que me cuesta mucho trabajo concentrarme, pero las ideas pueden venir en cualquier lugar o momento. He tenido que aprender a no hacer muchas cosas al mismo tiempo, pero se me hace difícil.

  • ¿Actualmente cómo se divide tu tiempo y cómo se las arreglaron las diversas musas que te habitan para cohabitar con un Freddy, digamos, en cuarentena?

En enero como parte del encuentro de trovadores Longina, dirigí al grupo de realización que grabó un grupo de EPK, Electronic Press Kit, como se conoce en inglés, a jóvenes trovadores para aportar a la promoción de su trabajo. Cápsulas en las cuales seguí trabajando durante la pandemia, para tenerlas listas y poder hacer su lanzamiento oficial cuando las condiciones vuelvan completamente a la normalidad.

mural de fredy hernández/ cortesía del entrevistado

Estoy diseñando en paralelo cápsulas audiovisuales del grupo de poetas La estrella en germen, trabajo que ido adelantando también. Además, estoy inmerso en la realización del spot para la televisión de la cruzada artística literaria que realiza la AHS de Cienfuegos en El Escambray, además del diseño gráfico de la portada de un DVD grabado por La Trovuntivitis.

He aprovechado el tiempo de aislamiento social para estudiar fotografía, cine, el desarrollo de herramientas y técnicas de trabajo. Poco a poco escribo el guion de un corto de animación que debo desarrollar en el futuro.

Para cuando el país vuelva a la completa normalidad debo terminar la realización de los audiovisuales de los poetas y grabar un DVD del cantautor Yatsel Rodríguez, también perteneciente al proyecto La Trovuntivitis.

Los artistas somos médicos del alma, y como medicina debemos ver lo que hacemos para llevarla a todos los que podamos; estos son tiempos de mitigar, de adaptarnos, replantearnos, de encontrar la forma de llegar y recibir de nuestros públicos.

No debemos olvidarnos de las comunidades más vulnerables. Muchas no tienen redes ni posibilidad de costeárselas y, según mi experiencia, son las que más agradecen nuestro trabajo.