Títere


Arte joven y ruralidad cubana en una sola espiritualidad (+ Galería de fotos)

–¡Vámonos ya, muchachos!– dice el chofer y arranca la Girón que este domingo de agosto amaneció muy temprano frente a la Casa del Joven Creador de Santa Clara.

Minutos después, alguien les ruega a los literatos que, por favor, aborden el ómnibus destino a Cifuentes, de una buena vez. Con los fumadores la orden es precisa: ¡arriba, suelten los cigarros y súbanse los nasobucos! 

–¿Y los rockeros?– pregunta también el chofer

–Aquí –se escucha a mis espaldas– Más pá’ lante recogemos al otro, te aviso–dice el guitarrista de Círculo de Tiza.

–Falta el Tanque –explica una joven y se cuelga de la puerta– Por allá viene–dice haciendo señas al aire con sus brazos.

Mi teléfono vibra reflejando el nombre de un amigo que está en la guagua, pero que evidentemente no me ha visto

– Dori, ya vamos a salir, ¿dónde estás metí’a?

–Aquí estoy sentada–. Y saludo a mis amigos narradores con la mano en alto, como quien da la lista.

Ya desde el fondo de la guagua, se escuchan las bromas y las risas del selecto grupo, cuando…

–¡Tanque, al fin, mijo! –reprocha alguien.

–Mira, con ese pelo cuadra’o. ¡Chofe, despega que el viaje es largo! –reclama impaciente.

El chofer arranca otra vez la guagua Girón que, en efecto, despega con una tripulación de lujo hacia las lejanas tierras de la periferia villaclareña. Suman una veintena de jóvenes artistas, desafiando en buena lid una pandemia para contagiar de arte joven el verano cuasisombrío a que nos condena este año la covid-19, y que era mucho menos prometedor para quienes viven a unos 30 o 40 kilómetros de la cabecera provincial villaclareña.

Gira de la vanguardia artìstica villaclareña por localidades del Municipio Cifuentes, como parte del Proyecto Monte Soy/ foto Andrés Alejandro Castellanos Díaz

La vanguardia que se siente montuna

El Proyecto Monte Soy buscaba desde un principio diluirse en la realidad cotidiana de esos, los protagonistas de la ruralidad cubana. Comenta Lisandra Vega Ocaña, productora de la AHS en Villa Clara, mientras damos ruedas dejando atrás la vida citadina. “Lo que propusimos fue pernoctar en estos pueblos, convivir con las personas y hacer muchas más presentaciones en diferentes escenarios.”

Argumenta la joven que esto no fue posible por problemas de logística y por las condiciones sanitarias actuales, pero ninguna de estas limitantes impidieron que se llevara a cabo. En un principio se realizaron coordinaciones para poder actuar en lugares abiertos, sin que esto se convirtiera en motivo de aglomeración pública, y en su segunda edición pudieron actuar en Casas de Cultura y Círculos Sociales, cumpliendo con todas las medidas de aislamiento establecidas para ese momento.

Gira de la vanguardia artìstica villaclareña por localidades del Municipio Cifuentes, como parte del Proyecto Monte Soy/ foto Andrés Alejandro Castellanos Díaz

Con respecto a los requisitos para la transportación de pasajeros, se conformaron brigadas de hasta 25 jóvenes, en las que estuvieran representadas las diferentes manifestaciones del arte.

“En esta brigada tenemos talento de las artes visuales, la literatura, la música y el teatro”, explica la productora. “Además, se espera que los proyectos artìsticos vayan rotando en las siguientes ediciones de Monte Soy”, sostiene el presidente de los asociados, Yatsel Rodríguez, quien explica también que cualquiera que sea el paquete de propuestas que se conforme siempre estará pensado en favor de llegar a los pueblos más periféricos de la provincia.

Específicamente, aquella jornada de fin de semana la vanguardia artística villaclareña tenía como destino los Consejos Populares Mariana Grajales y Mata, así como la comunidad Wilfredo Pagé; del municipio Cifuentes en la central provincia. “Antes visitaron en el municipio de Remedios y sus localidades Viña, Buena Vista y General Carrillo”, explicó el presidente de la AHS, Yatsel Rodríguez.

Gira de la vanguardia artìstica villaclareña por localidades del Municipio Cifuentes, como parte del Proyecto Monte Soy/ foto Andrés Alejandro Castellanos Díaz

En una Diana fue escogida lejos del azar, sino por las condiciones sociales y la demografía que circunscribe y determina a sus habitantes: “Son lugares complejos, por el mapa sociopolítico que tenemso acá”; explica ya en tierra cifuentense Lisandra Tristá Contreras, primera secretaria de la Unión de Jóvenes Comunistas en ese territorio.

“En el caso de Mata asistimos a una comunidad que tuvo serias afectaciones por la pandemia, devenido en largos períodos de confinamiento”, agrega la funcionaria integral de la UJC en Cifuentes, Yunisley Díaz Sánchez mientras Teatro Drippy prepara el escenario para la presentación de “El flautista” en la sala de la Casa de Cultura de esa demarcación.

Ambas muchachas coinciden en que, para los niños, adolescentes y jóvenes de este lugar intrincado, tiene un significado especial tener al alcance de sus manos y de sus sueños, el talento de los integrantes de la Asociación Hermanos Saíz, pero, además, “aporta un grupo de conocimientos culturales muy importantes para el público en general.”

Gira de la vanguardia artìstica villaclareña por localidades del Municipio Cifuentes, como parte del Proyecto Monte Soy/ foto Andrés Alejandro Castellanos Díaz

Un espectáculo especial para un público agradecido

En efecto, Drippy abre el espectáculo con una puesta sencilla y minimalista. Convida a los niños a cuidar del medio ambiente y a la higienización de la ciudad en que viven. Esta versión, de la original “El flatutista de Hamelín” corre a cargo de su director artístico José Brito Cordero, quien explica que la obra en general fue pensada a propósito de los tiempos que corren, pero sobre todo con un diseño escenográfico que permite llevarla puertas afuera de la sede habitual de Drippy.

Para la ocasión, ellos apuestan por la sencillez, que para nada es sinónimo de simplicidad. Mas bien “El flautista” es una entrega de ingenio creativo. El trabajo con títeres, la música original, el histrionismo y dominio de la escena por parte de los actores devienen en una puesta didáctica y oportuna.

Gira de la vanguardia artìstica villaclareña por localidades del Municipio Cifuentes, como parte del Proyecto Monte Soy/ foto Andrés Alejandro Castellanos Díaz

Esa mañana la música y la poesía también llegaron a los niños de Mata y sus familiares por medio de Teatro la Rosa. Al finalizar su presentación, el actor Dorian Díaz de Villegas explicó emocionado:

“Canto para ellos temas de Teresita Fernández fudamentalmente, porque considero que los jóvenes y los santaclareños, sobre todo, tenemos una responsabilidad con ese legado, además de la responsabilidad que como generación tenemos con el arte a modo general; de demostrar que muchos jóvenes están identificados con su momento histórico.”

Gira de la vanguardia artìstica villaclareña por localidades del Municipio Cifuentes, como parte del Proyecto Monte Soy/ foto Andrés Alejandro Castellanos Díaz

Después de los trabalenguas y adivinanzas que entrelazaban las inolvidables canciones de Teresita Fernández, nos encontramos posando para fotógrafos emergentes y sus cámaras de cartón. El juego consistía en leer para ellos fragmentos de canciones de Silvio Rodríguez o versos de la Loynaz es escritos al dorso, en tanto ellos y ellas guiñaban un ojo, apuntaban a nuestro rostro y sacaban su instantánea de “mentiritas”.

Es esta una iniciativa del Proyecto Callejas, que confecciona libros y tarjetas artesanales para regalar. Andrés Alejandro Castellanos Díaz, fotógrafo y jefe de la sección de Artes Plásticas de la organización en esta provincia central argumenta que Callejas es un Proyecto Cultural Editorial que reside en Trinidad, Sancti Spíritus. Sus integrantes manufacturan diversos formatos en los que puedan ser contenidos las artes, pero con propósito muy marcado en la poesía. “Para Monte Soy diseñamos una estructura en cartón con un visor y añadimos textos.” 

Gira de la vanguardia artìstica villaclareña por localidades del Municipio Cifuentes, como parte del Proyecto Monte Soy/ foto Andrés Alejandro Castellanos Díaz

Amanda y Yanis, casi unas adolescentes, fueron las primeras en sumarse a esta iniciativa, porque según ellas mismas comentaron, les encantan las selfies y los retratos.

Toda persona tiene un niño interior que quiere el amor de los demás, por eso siempre es un placer innombrable trabajar para ellos. Porque saben querer, agrega Alicia Santos Canalda, a cargo de la Especialidad de Teatro en La Casa de Cultura Provincial Juan Marinello. Sonríe satisfecha de haber aportado un rato de juegos, intercambio de sapiencias y didactismo a la primera mitad de nuestra jornada.

“Es un gusto traer nuestros proyectos artísticos hasta los sitios que habitualmente no puede llegar la AHS; sobre todo porque se trata de un público especial, muy sano, que no solo se apropia de nuestros mensajes desde su ruralidad; sino que además agradece mucho nuestra presencia”, afirma Dorian, ya montados en la guagua, dando rueda hacia Pagé.

Gira de la vanguardia artìstica villaclareña por localidades del Municipio Cifuentes, como parte del Proyecto Monte Soy/ foto Andrés Alejandro Castellanos Díaz

Elevar el alma hasta las montañas

Antes de Wilfredo Pagé, llegamos al pueblo Mariana Grajales, en donde es fácil adivinar la otrora huella del bagazo en las paredes y la nostalgia de las personas por la melaza. En fin, una realidad socioeconómica deteriorada por la reconversión de aquella, su central azucarera.

El literato de 21 años Reinier Pérez Pérez ofreció sus impresiones para el Portal del Arte Joven Cubano acerca de la experiencia que ha vivido durante el fin de semana monte adentro. “Este tipo de actividades tiene un gran valor simbólico y cultural porque permite acercar la producción cultural de los jóvenes villaclareños a regiones del país que por estar alejadas de la capital provincial se dificulta el acceso a la gran cultura.”

Gira de la vanguardia artìstica villaclareña por localidades del Municipio Cifuentes, como parte del Proyecto Monte Soy/ foto Andrés Alejandro Castellanos Díaz

Al menos fue evidente el empeño durante la intervención de que fue objeto el Círculo Social de Pagé. A ese espacio abierto al que acudió un público ordenado, pero muy diverso. Así que la Brigada Monte Soy realizó un espectáculo completo, que abrió nuevamente Drippy, seguido de más propuestas para infantes y adolescentes. Declamaron sus poemas hondos y compartieron textos picarescos los poetas y los narradores.

Desborde de creatividad también hicieron los raperos con sus improvisaciones, así como los cantautores de Círculo de Tiza, que paradójicamente regalaron temas de música country a la ruralidad cubana. Pero… ¿qué debe tener en mente un joven artista cuando decide llevar su arte a contextos como este, tan alejados del centro cultural que suponen las capitales de provincia?

Gira de la vanguardia artìstica villaclareña por localidades del Municipio Cifuentes, como parte del Proyecto Monte Soy/ foto Andrés Alejandro Castellanos Díaz

Para Reinier Pérez la respuesta es inmediata. “Siempre el escritor es un ser social y lo primero que tiene que tener en cuenta es que escribe para la sociedad, no puede predisponer su obra un público determinado, sino ser digno de la página. Es complejo traer hasta aquí formatos del arte como es la poesía que durante mucho tiempo ha estado alejada de lo comercial.”

“Cada vez más los grupos de teatro incorporan a su repertorio obras con una escenografía ajustable a diferentes espacios y contextos, sin complicaciones técnicas o conceptuales, para llegar hasta las comunidades rurales y pueblos apartados que además tienen una espiritualidad y una forma diferente de dialogar con el arte”, sostiene el guionista y actor de Drippy, José Brito.

Gira de la vanguardia artìstica villaclareña por localidades del Municipio Cifuentes, como parte del Proyecto Monte Soy/ foto Andrés Alejandro Castellanos Díaz

Abdel Abib González de Hondoso, rapero conocido en la ciudad como El Tanque, considera que este tipo de intervención cultural debe intencionarse más a menudo, puesto que permite un mayor alcance a la música inteligente, comprometida, de contenido social, “y les dejamos la duda de que existe otra música diferente de la que ellos están acostumbrados a escuchar.”

Así, Andrés Castellanos Díaz, fotógrafo del Proyecto Callejas, afirma que durante la concepción de los sueltos para esta actividad decidieron incorporar todo tipo de textos poéticos que no fueran poemas para niños expresamente, sino que “decidimos publicar poesía, sin ningún tipo de condescendencia para con ese público, porque ellos pueden hacer sus lecturas sobre cualquier tema correctamente tratado y argumentado. Se seleccionaron diez poemas de autores distintos y se hicieron cinco cámaras con fragmentos de cada uno.”

Gira de la vanguardia artìstica villaclareña por localidades del Municipio Cifuentes, como parte del Proyecto Monte Soy/ foto Andrés Alejandro Castellanos Díaz

También, Elieter Navarro Hidalgo, actriz de Drippy, encuentra gratificante la experiencia de “traer a las personas algo diferente a su cotidianeidad.”

“Abren su mente y dejan volar su imaginación de un manera menos habitual en los niños de la ciudad, es una inocencia otra, quizás por su modo de vida.  Espiritualmente aporta mucho, me ayuda a crecer como ser humano, a ser más humilde, a volver a ser niña y creer.”

Más allá de las poéticas y conceptos que defienden uno y otro proyecto, o los artistas individualmente; todos coinciden en que, si bien la riqueza material es dependiente de otras circunstancias, la espiritualidad y las artes son inherentes al ser humano. “El arte eleva la espiritualidad de las personas –afirma la especialista de teatro Alicia Santos– llevándolas a un nivel por encima de carencias económicas u otras diferencias objetivas, lo que nos permite reconocernos como iguales. 

Gira de la vanguardia artìstica villaclareña por localidades del Municipio Cifuentes, como parte del Proyecto Monte Soy/ foto Andrés Alejandro Castellanos Díaz

“Y de cierta manera es un acercamiento más bien para estimular a ese público, para que se acerquen al arte y lo tomen como un sentido de vida”, afirma serio, detrás de sus hondos espejuelos un joven poeta. “En definitiva, es la gran meta de este tipo de actividades.”

Esa suerte de contrapunteo que la riqueza espiritual una vez intencionada logra entablar con las carencias materiales. Y defendiendo esa premisa las diferentes brigadas de Monte Soy continuarán actuando para los pobladores de comunidades como Mata o Viña, reeditando estas jornadas de risas, sueños y canciones compartidas.

Gira de la vanguardia artìstica villaclareña por localidades del Municipio Cifuentes, como parte del Proyecto Monte Soy/ foto Andrés Alejandro Castellanos Díaz

Gira de la vanguardia artìstica villaclareña por localidades del Municipio Cifuentes, como parte del Proyecto Monte Soy/ foto Andrés Alejandro Castellanos Díaz

Gira de la vanguardia artìstica villaclareña por localidades del Municipio Cifuentes, como parte del Proyecto Monte Soy/ foto Andrés Alejandro Castellanos Díaz


Mi nombre es Martina, ¿y el tuyo?

La Sala Mambí, sede del Guiñol Santiago es una de las instituciones culturales emblemáticas en Santiago de Cuba. Atesora toda una tradición que por décadas construyó el teatro para niños en esta ciudad a la guía de Rafael Meléndez Duany. Aunque hoy la institución de referencia  se desmembró en dos agrupaciones, los conceptos han de mirarse siempre en la reserva que les antecede para que las actuales generaciones de infantes tengan acceso a lo más valioso de su historia y actualidad.

Desde que Adriana tiene tres años hemos asistido a todas las puestas en la Sala  Mambí. La verdad es que como a otros santiagueros me preocupó cierta penumbra que por un tiempo observé en varios sentidos. Primero que nada lastimaba la escasa asistencia de público a las presentaciones. Ya sé que la crisis de audiencias afecta la vida institucional hoy, que entre otras muchísimas causas profundas, tienen un clip en el abuso de las tecnologías que sumen a algunas familias en burbujas “desconectadas” de la realidad out-line.

fotos tomadas durante la obra

Ese distanciamiento entre el público ideal y la Sala teatral también ocasiona la pérdida de normas de comportamientos y apreciación en los primeros, quienes aún en el transcurso de la obra no logran desprenderse de sus teléfonos, jabitas y meriendas. Pero el Guiñol siempre fue y ha de ser promotor de valores culturales y centro de formación de valores estéticos y espirituales.  También me colocó en alerta la reiteración de escasas piezas en cartelera, no siempre con la más oportuna concepción artística.

Mas algunas de mis desazones se atenuaron con la esperanza que colocó el estreno en agosto de 2019 de la obra Mi nombre es Martina. ¿Los motivos? Pues una escenografía plena de buen gusto en coherencia con el argumento y la puesta en sí. A eso se entretejen la acertada adaptación del original en una versión contextualizada en cualquier lugar de Cuba o el Caribe, y que en lo personal me situó en un bichindario santiaguero. Las casas, con sus tejas criollas recrean el entorno al estilo arquitectónico de nuestras ciudades, especialmente ésta del oriente cubano que habito. La distribución de cada elemento en escena resulta además de agradable, oportuno en los usos de sus escenas.  La música combina las piezas en audio con las interpretaciones cantadas del elenco actoral. Lo que se escucha es festivo en una fusión de  ritmos cubanos desde arreglos contemporáneos.

foto tomada durante la presentación de la obra

El Proyecto Campanadas, casi un año después tiene la dicha de reponer la puesta justo cuando la Sala Mambí acaba de ser remozada para el disfrute de las agrupaciones teatrales y la familia cubana. Sobre el texto La cucarachita Martina,  de Manuel Morán, Jorge Socarrás presenta esta versión bajo su propia dirección artística y la general de Liorge Reyes.

La trama acontece en el bichindario. Sus habitantes son una nueva cucarachita Martina junto a su alter ego Martina, personaje que interpreta una actriz como mediadora del conflicto, en interacción con los títeres. Un gallo vanidoso, un perro haragán, el gato de poca higiene y el ratón Pérez integran la lista de pretendientes. Otros compinches de la cucarachita habitan cada una de las escenas. Los actores cohabitan con la manipulación de títeres en el retablo a lo largo de la historia.

Desde un lenguaje asequible para todos, la versión actualiza conceptos como el amor y la convivencia en tiempos de equiparación de géneros, o al menos el intento. Con una propuesta dinámica y sensible, aflora en las tablas el cuestionamiento a la desigualdad doméstica, el machismo, el sometimiento femenino o el egocentrismo. Los actores interactúan a ratos con los asistentes en el afán de educarlos en una necesaria visión que movilice al cambio desde edades tempranas. Martina, la cucarachita, no se amedrenta ante las decepciones y se rehúsa a las propuestas de sometimiento de los pretendientes que en pasarela van a la conquista. Es esta una cucaracha emancipada, cuya felicidad trasciende los motivos matrimoniales. No obstante el ratón Pérez hará valer el peso de su protagónico en la historia y será el causante de la celebración final.

Estamos ante una puesta que moviliza a las palmas, los pies y el pensamiento. Si ud es el adulto, seguramente cuestionará razones de su existencia cotidiana. La primera ocasión en que Adriana y yo la presenciamos, me sumergí en una profunda conmoción. Aquel sábado el regalo  fue más bien para mí. Salimos y ella con su ternura agarraba mi mano hacia la calle segura de los buenos afectos.

Ahora que repetimos la experiencia, ella me ofreció su criterio de experta, ¿quién mejor?, y yo me dispuse a la tecla.


Guiños teatrales desde Holguín

Los títeres no han dormido, al menos no los del Teatro Guiñol de Holguín. Con casi medio siglo de historia titiritera, la cuarentena por Covid-19 detuvo sus rutinas, mas les impulsó a crear para otros públicos y formatos, con fines distintos, pero similares en el intento de entretener y educar a sus seguidores.

A Karel Fernández, joven actriz de la compañía, la cuarentena le ha parecido un tiempo fértil. Por ella surgió la idea de Guiños desde casa, “una alternativa audiovisual que creamos para seguir nuestra labor como artistas de teatro. Consiste en presentar nuestros muñecos en situaciones propias de la pandemia y cómo la enfrentamos, son circunstancias donde mostramos, por ejemplo, al Ratoncito Pérez, que se va a comprar comida y olvida el nasobuco o las peripecias un padre agotado por complacer a su hija en su casa para que no se sienta aburrida, todo con el mensaje final de quedarnos en nuestros hogares.

“Es una forma amena, diferente de transmitir mensajes sanitarios, aconsejar a los niños y la familia en general, acerca de cómo aprovechar el tiempo en casa haciendo cosas útiles, además de promocionar nuestro trabajo y celebrar fechas tan importantes como nuestro aniversario 48 y el día Internacional de la Infancia.”

Así, espacios de la televisión holguinera y redes como Telegram se han hecho eco de lo que hacen los títeres cuando un virus cierra las puertas del teatro.

“Subimos los videos a Facebook cada lunes y hemos terminado la primera temporada con trece Guiños. Ahora queremos hacer otra, pero con temas pertenecientes a esta primera fase recuperativa y a las que vienen”, explica Karel.

Y como de tregua fecunda se ha catalogado esta etapa, los miembros de esta compañía solo pueden pensar en el futuro: “En proyecto tenemos muchas cosas. Este tiempo en casa, aunque nos ha atrasado un poco el trabajo, nos ha alimentado el espíritu y las ganas de crear. Seguimos preparando nuestro próximo estreno, El extraño caso de los títeres que asesinaron a los espectadores, del autor Salvador Lemis, de la cual soy directora artística. Tenemos planes de montar dos espectáculos de clown con el maestro Ernesto Parra, director de la compañía Teatro Tuyo, de Las Tunas, y esta idea nos hace muy felices.

“Para el agosto esperamos tener cierto contacto con el público, queremos crear una peña apoyada por la AHS y en nuestra sede. Sería para adultos y pretendemos rescatar la vida teatral de la provincia y unir a todos los grupos de las artes escénicas, tanto profesionales como los nuevos creadores. La intención es promocionar sus obras, abrir espacio a la crítica y dar a conocer el teatro con su función social, pero de forma lúdica y aportando conocimientos.”

La función continúa cada día desde la responsabilidad, las ocupaciones propias de los artistas tras bambalinas, menos espectaculares y glamorosas como la escena, pero necesarias para que triunfe sobre las tablas la belleza. Y, el Teatro Guiñol de Holguín sigue vital, creando y dejando en mensajes de bien público desde las redes, una evidencia de que cuando un telón se cierra, las redes sociales se abren.  


Casa Editorial Tablas-Alarcos abre convocatoria a sus premios

La Casa Editorial Tablas-Alarcos del Consejo Nacional de las Artes Escénicas, con el auspicio del Ministerio de Cultura y la colaboración del Instituto Cubano del Libro, convocan a una nueva edición del Premio de Dramaturgia Virgilio Piñera y del Premio de Dramaturgia para niños y de títeres Dora Alonso.

Se convoca además al Premio de Teatrología Rine Leal y al Premio de Crítica y Gráfica Tablas 2020 que se otorga con carácter bienal. Las obras deberán ser enviadas a nuestra dirección electrónica casaeditorialtablasalarcos@gmail.com antes del martes 22 de diciembre de 2020.

Las premiaciones se darán a conocer el 22 de enero de 2021, fecha en que se celebra el Día del Teatro Cubano. Para más información diríjase a la página de Facebook de la Casa Editorial Tablas-Alarcos donde se encuentra la convocatoria ampliada con las bases y requisitos por categorías de dichos concursos.

Para mayor información, descargue Concurso de la Casa Editorial Tablas-Alarcos 2020


«Subir a escena es quedar descubierto» (+ videos)

Recuerdo su presencia en el ISA. Y su sonrisa, cómo no. El intercambiar saludos y alguna que otra pregunta de rigor sobre las personas queridas que formaban —que aún forman— parte de nuestro universo común. Niurbis Santomé Cudeiro es una de las artistas más transparentes que conozco. He disfrutado, en iguales dosis, su amistad y su talento. Ella sabe que subir a escena es más que un acto de fe; es quedar al descubierto, en esa hermosa exposición que nos hace, a una misma vez, sólidos y vulnerables.

Tu quehacer actoral en diversas agrupaciones teatrales que se especializan en la dramaturgia para niños y adolescentes, ¿ha sido pura coincidencia?, ¿o este es un camino que has decidido conscientemente?

Ha sido el resultado natural de mi formación. Comencé como muchos en Cuba en el taller de creación teatral de una Instructora de Arte y actriz del grupo Teatro Los Elementos, en la casa de la cultura, en mi caso la del municipio Cumanayagua, mi pueblo natal. Luego me formé como instructora de teatro, esa especialidad me motivaba mucho. Los maestros que tuve en la EIA “Octavio García” de Cienfuegos en su mayoría hacían teatro para niños. Con plena conciencia decidí que entre la técnica del clown y la construcción y manipulación de títeres estaría mi devenir como actriz.  

cortesía de la entrevistada

¿Cómo transcurren tus procesos creativos?

Bueno, amiga, esta es una pregunta con varias respuestas. Los artistas necesitamos actividad creativa para vivir y la cotidianidad a veces es otro proceso de creación. Laboro en dos grupos teatrales, allí los directores llegan con su concepto a la hora de realizar un montaje y los actores le aportamos a esa idea nuestra aptitud. Pero más allá de la cotidianidad en los grupos de teatro, muchas veces —desde que comienza el día— despierto con una motivación nueva y la quiero hacer: algún muñeco que construir, algo que escribir o leer, o muchas veces una receta que preparar, pues también me encanta cocinar y decorar los platos que se me ocurren.

Te pongo ejemplos: La cocinerita adorada. Breve historia de Clarita Mazorca fue una obra cuyo proceso creativo era un experimento, un ejercicio complejo que llevé a cabo con el dramaturgo Rafael González Muñoz a partir de una fábula archiconocida, una receta de cocina, unos títeres que construí y el deseo de hacer algo en casa. Ahora, la serie de cápsulas de Mercucho y Mercocha se me ocurrió viendo tutoriales de cómo construir muñecos: la técnica del títere de cono me gustó y construí dos, luego con ellos comencé a decir los textos que preparábamos, sobre todo asociados a la campaña #QuédateEnCasa.    

Trabajar para niños, ¿es tan difícil como se plantea? ¿Cuál es la principal retribución de este quehacer, no solo en el plano humano, sino en el plano actoral?

cortesía de la entrevistada

Es difícil, claro que lo es… más cuando los niños del siglo XXI tienen muchísimas atracciones tecnológicas. Los videojuegos que llevan en el tablet o en el celular no se pueden obviar. Antes el niño iba al teatro y dejaba ese entretenimiento pasivo en su casa, ahora lo lleva en su bolsillo y es capaz de sacarlo en medio de una función. No creo que sean malos los videojuegos ni que tengamos que competir con ellos; creo más bien que el desarrollo le impone a la creación tradicional una actualización en la forma de llegar al público. Los contenidos y las temáticas son casi siempre las mismas; el cómo se le oferta al público infantil es determinante para que sea un éxito cada presentación.

Tanto en el plano profesional como en el personal, el aplauso y el reconocimiento son indispensables; así como los niños que vuelven una y otra vez a verte, a disfrutar de la misma obra y la misma actriz, e incluso deciden actuar contigo o marcharse al finalizar la función tarareando una de tus melodías. Gratificante también es ver a los padres emocionados, que disfrutan de la obra como si fueran un pequeño más dentro de nuestras salas, y que al terminar todo te felicitan y quieren tomar una foto de recuerdo con los títeres y la actriz.

Para un actor de teatro, subir a escena es quedar descubierto, eres tú, tus accesorios y tu verdad. Los niños son capaces de dinamitar la representación con total ingenuidad, se entregan tanto al performance que acaban muchas veces interactuando. El actor debe estar preparado para eso siempre y ser capaz de responder con organicidad.      

Has trabajado con la obra de varios dramaturgos, algunos de estos jóvenes, ¿qué sientes debe poseer un texto para atraer la atención de un actor y de un público, sea este infantil o adulto?

Para atrapar la atención de un actor pienso que la obra debe contar con una excelente historia y que los personajes estén bien caracterizados. Si a esto le sumamos peripecias, un conflicto bien planteado, poemas, canciones, de tal forma que la acción dramática de los personajes alcance distintos niveles, será un reto para el actor y, sin dudas, el público disfrutará más la lectura o la representación.   

El paso por el ISA marca, en muchos, un punto importante de partida y de referencia, ¿cuánto ha cambiado la Niurbis actriz desde que era una estudiante en el ISA hasta este momento en específico?

La Universidad de las Artes era uno de mis sueños. Cuando llegué por vez primera me deslumbró su arquitectura y aquel ambiente que uno supone es maravilloso. Digo supone, porque no todo allí fue extraordinario. En efecto, los campos verdes desde el ventanal de la beca lo eran, como también las ardillas que se escabullían cuando uno caminaba hacia la casona de la Facultad de Arte Teatral. El primer año fue sobre todo de descubrimiento, conocí amigas que serán de las mejores para toda la vida. Pero la compleja situación de la beca y la ausencia de profesores de algunas asignaturas condicionaron nuestra formación. Terminé graduándome con Título de Oro, pero con deseos de vivir las anécdotas que algunos predecesores me contaron sobre su experiencia en el ISA.

No obstante, creo que es una academia necesaria e importante, con excelentes profesores. El ISA me permitió tener un título que me legitima como actriz. Eso, para alguien que no proviene del sistema de escuelas profesionales de arte, es imprescindible. 

 

Mercucho y los siete.Texto: Rafael González Muñoz#QuédateEnCasa#TitiriterosEnAcción #TeatroDeTíteres#ActrizCubana #ElArteSalva #ElArteNosUne#MantenteInspirado

Publicada por Niurbis Santomé Cudeiro en Sábado, 23 de mayo de 2020

¿Qué importancia le otorgas a la investigación dentro de tu proceso creativo? ¿Qué otros factores influyen en este, con independencia del trabajo sobre la corporalidad y lo físico?

Antes de comenzar a construir cualquier personaje —ya sea partiendo desde mi propio cuerpo como desde el muñeco— dedico varias jornadas a la investigación. Son muchos los referentes que reviso para encontrar técnicas e ideas que me sirvan para hacer más atractiva y novedosa mi propuesta. Aunque en el mundo del teatro casi todo está inventado, siempre hay un detalle que se puede aportar, algo que particulariza tu idea.

Los procesos creativos son muy individuales, casi ninguno se parece al anterior. Si uno quiere superarse debe estudiar mucho, investigar y tratar de ser lo más original posible. Además de tener en cuenta el trabajo sobre la corporalidad y lo físico; factores estos de suma importancia para cualquier actor a la hora de llevar a cabo la gestación, desarrollo y representación de cualquier personaje, dentro de mi labor un factor importante lo es también el uso de la voz. En el teatro en general ese es un elemento clave pero en el teatro de títeres es indispensable, pues cada uno de los personajes es distinto del otro y la voz juega un papel sumamente característico aquí.

La cocinerita adorada marcó un antes y un después en tu trabajo teatral, ¿lo consideras así?, ¿por qué?

En realidad La cocinerita… ha sido muy importante en mi carrera teatral. Yo quería hacer una obra donde en escena estuviera en soledad, acompañada de todos los accesorios necesarios… y de títeres, claro. Un unipersonal donde pudiera actuar, manipular, animar, cantar y bailar. Tuve que prepararme mucho, estudiar, investigar y ensayar más, fue un proceso de casi dos años. Trabajoso pero hermoso porque descubrí cuánto podía hacer.

Me enfrenté por primera vez al diseño y construcción de todos los personajes de una obra; otro de los retos que me impuse. Finalmente recogí los frutos. Primero participé en el Taller de Títeres de Matanzas y allí recibí muchos consejos de los mejores titiriteros de Cuba y algunos del mundo, luego participé en el Festival Nacional de Teatro de Camagüey y en el Festival del Monólogos de Cienfuegos. Obtuve Mención en el Premio Llauradó y estuve nominada a los Premios Caricatos, me gradué del ISA, pero sin dudas lo mejor fue que me evaluara como actriz de Primer Nivel y que esa evaluación llegara de la mano de Yudd Favier, Rubén Darío Salazar y el maestro Armando Morales.

Anímese en casa. Conoce los títeres de hilos y el poema: "Cacha, la cucaracha", del escritor Rafael González Muñoz. #QuédateEnCasa #ActrizCubana #TitiriterosEnAcción #TeatroDeTíteres#TeatroYPoesía#ElArteSalva #ElArteNosUne#MantenteInspirado

Publicada por Niurbis Santomé Cudeiro en Domingo, 17 de mayo de 2020

Hablemos más de tu experiencia con los títeres, ¿de qué manera encarnar e integrar, a tu propio cuerpo, los personajes? ¿De qué herramientas te vales?

En realidad soy una joven actriz (risas). Mi experiencia en el mundo titiritero comenzó por el 2012 en el grupo Retablo de Cienfuegos, bajo la dirección de Christian Medina Negrín. En el 2007 había pasado un taller con Panait Díaz Villalvilla y di clases con Jorge Luis Mora, ambos excelentes actores. Pero en Retablo comencé a hacer mis primeras apariciones en escena en la obra Boribón. Luego hice otras hasta que vine para La Habana y comencé en los grupos con los que aún trabajo acá; sobre todo en La Proa, donde he realizado varias obras que han demandado mucha preparación física.

En Romance en Charco Seco, de Erduyn Maza Morgado, tuve que manipular títeres de varilla, una técnica complicada. Recuerdo que hasta una de las Belindas, personaje que interpreté, me la llevé para la casa y practicaba a toda hora, era una extensión de mí misma a través de mi brazo; prestaba mis movimientos a Belinda para que luego ella los hiciera suyos en la escena.

Aunque no es tanto el tiempo que llevo en esta profesión, he manipulado varios tipos de títeres, hasta una marioneta bailarina, junto al Ballet Nacional de Cuba en la Gala Clausura de la 2da Jornada “Habana Titiritera, figuras entre adoquines”, que realiza Teatro La Proa, ¡una de las experiencias más extraordinarias de mi vida! No tengo más herramientas que mi propio cuerpo y la técnica que, gracias a mis maestros y directores, he ido adquiriendo en estos años.

"Anímese en casa". De pico y porra.Poema: "De pico y porra"Autor: Rafael González Muñoz.#QuédateEnCasa #ActrizCubana #TeatroDeTíteres #TitiriterosEnAcción #ElArteSalva #ElArteNosUne#MantenteInspirado

Publicada por Niurbis Santomé Cudeiro en Domingo, 10 de mayo de 2020

¿Sientes que con la cuarentena y el necesario aislamiento social han variado las formas de entender y producir el arte? ¿De qué forma influyen las redes sociales, en este momento, en la difusión de la creación, y de qué manera sucede en tu caso específico?

Evidentemente esta pandemia supone un cambio para la humanidad toda. Nosotros no estamos exentos de ello: ha condicionado nuestra interrelación, nuestra cotidianeidad, nuestro modo de vida de manera general. Aun así no puedo afirmar con toda seguridad que por la situación actual han variado las formas de entender y producir el arte. Apenas ha pasado dos meses del primer caso de Covid-19 en Cuba y aunque muchos nos hemos aislado lo más posible, la cuarentena no ha sido tan drástica como en otros países.

Producir una obra de arte es muy complejo, sobre todo cuando no se tienen todos los recursos, y uno de los sentidos de hacer una presentación teatral es que sea disfrutada por el público. Es muy importante para mí como creadora poder trasmitir un mensaje y que este influya en la sociedad. Habitualmente para crear y soñar me reúno con colegas de los grupos de teatro donde trabajo, Teatro del Puerto y Teatro La Proa.

Mensaje de Mercocha a la sombra de La Luz.#ALaLuzSeLeeMejor#EdicionesLaLuz#QuédateEnCasa#RomeríasEnCasa#TodosSomosRomerías#ElArteSalva#ElArteNosUne#MantenteInspirado#ActrizCubana#TeatroDeTíteres#TitiriterosEnAcción

Publicada por Niurbis Santomé Cudeiro en Jueves, 7 de mayo de 2020

Por estos días reunirnos todos en las sedes de dichas agrupaciones sería una irresponsabilidad, pero de alguna forma estamos juntos y en eso las redes sociales sin dudas han sido determinantes. Han pasado varias semanas: algunos construimos títeres, otros diseñan, hay quien aprovecha para repasar los textos del próximo estreno y otros nos seducen mostrando cuanto plato tradicional o exótico de la culinaria se le ocurre. Las redes sociales, internet, han llegado para democratizar el conocimiento y para socializar un pensamiento plural. A través de las redes, en mi caso, he llegado en estos momentos a cientos de hogares con Mercocha y Mercucho, dos personajes que he creado para hacer felices a los que puedan verlos.     

¿Piensas que este es un cambio a corto o largo plazo?

No sé cuánto durará esta situación; ojalá para la etapa vacacional ya nuestras salas de teatro estén repletas de espectadores y que podamos recibirlos sin susto, sin el nasobuco que esconde su sonrisa ante nuestras acciones titiriteras. Esa interacción actor-titiritero-público y las sensaciones que produce, no la puede sustituir ninguna red social.  

En la actualidad, y ante la necesaria pausa social y artística que experimenta Cuba, muchísimos creadores se han sumado, desde sus esfuerzos individuales y colectivos, a promocionar el quehacer y el entretenimiento a través de la campaña #QuédateEnCasa. ¿Es esta una manera más de celebrar la vida? ¿Cómo, desde el arte, podemos incentivar a otros, y despertar su conciencia y deber individual?

Así es, las grandes crisis hacen que el ser humano saque lo mejor de sí. De los mitos más trágicos nacieron las mejores tragedias publicadas por los clásicos dramaturgos. Hay un refrán que dice: “no hay mal que por bien no venga”, prefiero pensar que después de todo esto, vendrán cosas maravillosas. Lamentablemente hay muchas personas en todo el mundo sufriendo, por eso no creo que haya que celebrar nada, celebrar la vida en medio de una crisis donde están muriendo miles a diario es contraproducente.

La campaña #QuédateEnCasa es una iniciativa de resistencia, de supervivencia, de amor al prójimo pero, sobre todo, de amor a uno mismo. A través del arte invitamos a ser responsables, disciplinados, a cumplir con el aislamiento, a emplear el tiempo en casa haciendo algo que nos guste, a descubrir nuevos horizontes mientras miramos al quehacer de nuestros artistas porque, sin dudas, en momentos como estos el arte, la literatura y la cultura juegan un papel primordial.

También contribuimos a entretener, a aliviar el estrés, para que el tiempo pase de la mejor manera posible. No hay nada que celebrar pero sí hay mucho que agradecer a todos los médicos y al personal en general que se mantienen trabajando contra la Covid-19.

¿Qué piensas que puede ofrecer el teatro, en su amplio registro, al mundo que hoy nos enfrenta, y al que hoy nos enfrentamos? ¿Cuál es la utilidad del teatro en estos tiempos?

Hoy nos enfrenta un mundo muy complejo y desigual, donde hay quienes tienen muchas posibilidades y acceden a una alta cultura, a teatros, conciertos, festivales, etc. Y hay otros que apenas viven para alimentarse sin el mínimo interés de apreciar el arte. En Cuba todo esto tiene matices. Acá todo el que quiera puede ir al cine, al teatro, se organizan conciertos en plazas y parques totalmente gratis, y de mucha calidad.

La mayor dificultad que tenemos, en mi opinión, para enfrentarnos al mundo y cambiarlo, son nuestros escasos recursos. Pese a ello, el teatro siempre ha sido una especie de laboratorio donde se entremezclan crítica, reflexión, conocimiento, memoria histórica-social-personal, humor, estados de ánimo, sentimientos, emociones, conflictos, interacción e intercambio.

A partir de la individualidad y la colectividad de las experiencias de los actores, el público puede llegar a sentirse reflejado y cambiar su accionar: es precisamente esto lo que nos ofrece el teatro en su amplio registro.

Para mí, la utilidad del teatro en estos tiempos está marcada por la necesidad de hacer pensar al público, de fomentar en ellos una mayor conciencia social mediante el juicio de temas y situaciones desarrolladas a través del arte; en mi caso mediante el acto teatral. Por eso la creatividad de los artistas —específicamente de los teatristas— es indispensable para resistir, para continuar luchando por la utopía. En tiempos complejos, de pandemias, de teatros cerrados, de incertidumbres, la cultura y el arte salvan.