Teatro Guiñol de Holguín


En Holguín los títeres están vivos

Desde 2002 en el mundo se escogió el 21 de marzo como Día Mundial de la Marioneta. Dedicada a celebrar una forma de arte antigua y de profundo arraigo, la fecha ha ido extendiéndose por numerosos países y se festeja con presentaciones, desfiles y diversas actividades que ensalzan la hermosa tradición.

Holguín ha sido una importante plaza del arte del títere en Cuba, abanderado esencialmente por el Teatro Guiñol que en su extensa vida como compañía ha acumulado el reconocimiento del público y, según explica María Victoria Guerra, especialista de teatro en la dirección de Artes Escénicas en la provincia, “se mantiene reponiendo los clásicos de su repertorio y es una agrupación que tienen mucha salud. El hecho de que Karelia Fernández, su directora desde hace unos meses, sea joven y venga con ideas nuevas, de mantener la línea estética del Guiñol en el sentido del trabajo del actor, pero con otra visualidad, lo favorece. En esto tienen un papel fundamental Karell Maldonado, su diseñador, que ha recibido numerosos premios por su labor.

“Actualmente trabajan en el montaje de El extraño caso de los espectadores que asesinaron a los títeres, del dramaturgo holguinero Salvador Lemis, farsa que es un homenaje al arte de los títeres y los titiriteros”.

Por su parte, “Alas Buenas está preparando una obra para adultos, aunque su sede está en reparación. No obstante, su estreno más reciente, Lucas y Lucía tuvo una excelente acogida por parte del público”.

Entre tanto, asegura la especialista, “la compañía de narración oral Palabras al Viento está haciendo el montaje de una obra llamada Huasi, el fantasma del piano, que recrea la infancia de Chopin e intenta promover la música clásica y específicamente de este compositor. Para narrar el cuento se utilizan títeres de mesa y de piso, de ahí que hayan trabajado en colaboración con artistas del Guiñol. En la pieza hay también técnicas de teatro de sombra”.

María Victoria afirma que los títeres en Holguín están vivos. “La COVID-19 ha frenado muchas cosas, pero se sigue trabajando. Tal vez necesiten oxigenarse para su renovación, pero tienen posibilidades de hacer un punto y aparte en el teatro de títeres en Cuba”.