Teatro


El pino (Blanco), el bosque y el teatro nuevo

Hay quienes desean cumplir un sue√Īo con tanta intensidad, sin saber qu√© destino tomar√°n cuando su anhelo se cumpla, si les ser√° provechoso o encontrar√°n en √©l su fin. Hay quienes eligen el desarraigo disfrazado de horizonte esplendoroso; hay pinos en el bosque a√Īorando las luces de la ciudad sin saber que llegar all√≠ implica abandonar el verdor y el abrigo de los otros, de sus iguales, el hogar, la libertad.

[+]


Teatro documental, invocaciones del cuerpo como archivo palpitante

Afuera comienza a salir el manto titilante que es la noche, afuera esperamos que las puertas se abran, algunos confiamos en que la oscuridad despierte a los fantasmas de Frexes #132.

Ellas han tomado la casa. Somos más de una veintena y nos invitan a pasar, a acomodarnos como podamos entre los viejos muebles y libros desparramados por el piso. La sala se llena de su voz. Hoy somos los invitados a la casa de las conspiraciones, y sobre sus paredes se proyecta el ayer. Otra vez la casa que la sobrevive y resucita, nos hace cómplice de su existencia.

Fotos: Carlos Rafael

La luz llega apenas para dejarnos ver el rostro de la muchacha-tiempo que habla de su padre, de la ciudad, de la Historia y de una mujer, poeta del amor diario, Lalita Curvelo. 

Mar√≠a Victoria Guerra transida de las memorias de Holgu√≠n y el tiempo de Lalita nos lleva entre sus amigos; el lucero inolvidable que bajo otro nombre fue su c√≥mplice, Oscar; los ni√Īos rescatados de la orfandad; las sentencias de muerte que sus manos sostuvieron contra asesinos y torturadores. Mar√≠a Victoria nos gu√≠a al pasado y tras ella avanzamos o retrocedemos en la penumbra hacia una habitaci√≥n que debi√≥ ser oficina.

Teclea, los pies en el suelo como Hemingway, una muchacha p√°lida, Nathaly Polo, su voz sale desde un sitio invisible, reparte viejas fotos, mezcla sus vivencias con los versos de la due√Īa de la vieja casa. Regala poemas sueltos, rosas, nos lleva a la peque√Īa capilla, donde un Jes√ļs adolorido sube la mirada e invita encender en el piso velas por las almas que han de habitar estos espacios, por Lalita, por nosotros y nuestra fe en la belleza, que supongo es el m√≥vil que nos mantiene absortos mientras, a lo lejos se escucha el mar ausente.

Atravesamos el patio interior, algo bulle en la oscuridad, y cuando la luz nos toca vemos una mesa dispuesta para el convite visual, caracolas, piedras, dibujos de Lalita y una cafetera modernísima en la que está lista la bebida que compartimos, otros prefieren té y por primera vez alcanzo a ver los rostros de quienes han venido esta noche.

Fotos: Carlos Rafael

Los espejos colocados al fondo del comedor reflejan a una esbelta joven, Darlin Morales, ella tambi√©n ha encontrado una Lalita propia, junto a las otras muchachas ha indagado por dos meses en documentos, objetos, los muros, las leyendas. Darlin ha tra√≠do su tiempo hasta este espacio un antiqu√≠simo reloj cuc√ļ con que marca su existencia desde el inicio, por eso el aparente anacronismo entre √©l, la casa, y la modernidad de la cafetera el√©ctrica no son sino expresi√≥n del di√°logo entre el legado y el descubrimiento, el pret√©rito y su interpretaci√≥n bajo el prisma del hoy, son la danza arm√≥nica del pasado y el presente concaten√°ndose.

Seguimos invadiendo el aposento. Sobre las viejas lozas de barro del patio ha reposado toda la memoria de sus d√≠as. Hemos sido convocados a caminar hacia la atalaya que fue la biblioteca de la escritora. Entre vol√ļmenes vetustos, suvenires, un tel√©fono obsoleto, parece que va a llegar Lalita. Ya est√°, su voz la trae entre el olor de la noche y la mirada taciturna de un gato que sobre una tapia nos observa.

Todo es raro y vibrante. Sumergida en la atmósfera de la década de 1950 es esta una pieza raigal, de la casa para la casa y realizable solo en su interior. Las jóvenes autoras se asumen como peformers que convierten sus cuerpos en archivos palpitantes, documentos vivos.

Fotos: Carlos Rafael

La obra es un claro ejemplo de apropiación de la expresión estética de la realidad. Un texto en el que la subjetividad de las autoras se entronca con la de su objeto de investigación y se expresa luego en este resultado en el que recrean las vivencias de Lalita, su tiempo y espacio, permeados de la circunstancia propia de las dramaturgas.

Sustentada en los paradigmas del teatro documental, Otra vez la casa emplea los resortes emotivos de la poesía mezclados con el realismo propio de este género y aprovecha el espacio, la semipenumbra, la intimidad de las puertas y ventanas cerradas, la casa como un vientre fecundo que gesta la memoria.

Volvemos a la sala, a despedirnos de Eulalia y aplaudimos. Algunos de sus contemporáneos, personas de sus afectos, agradecen el acto casi místico de la resurrección.

Salimos otra vez a la calle Frexes, al 2021, con olor a libro antiguo y una flor en las manos. A√ļn podemos sentir el incienso en nuestras ropas y ver a Lalita en la ventana, reclinada, diciendo adi√≥s.


Premios en la escena (+video)

El teatro en Holguín está de plácemes tras la noticia del otorgamiento de sendos premios de dramaturgia en distintas categorías a dos jóvenes creadores de la provincia.

Se trata del Premio de Dramaturgia Abelardo Estorino, para autores menores de 35 a√Īos, que obtuviera Katherine Perzant por la obra El p√°jaro motosierra. El jurado, integrado por la Dra. C Raquel Carri√≥, y los dramaturgos Nara Mansur y Yerandi Fleitas, argument√≥ que esta pieza era merecedora de dicho galard√≥n por poseer ‚Äúuna estructura que se moviliza desde lo par√≥dico y lo metateatral, en una suerte de ensayo sobre la dramatizaci√≥n, los lugares comunes (vitales) y los presupuestos m√°s inmediatos del teatro cubano contempor√°neo. El texto interpela ‚Äúlo cubano‚ÄĚ como teatralidad, desde un centro intertextual/multirreferencial que destaca el perfil del sujeto po√©tico/dram√°tico/narrativo, de ascendencia feminista.‚ÄĚ

Perzant es periodista y editora. En 2020recibió el premio otorgado por el jurado cubano en el Festival Internacional de teatro femenino La escritura de la/s diferencia/s, y el jurado italiano le otorgó una mención especial por su pieza Cabo de hornos.

Por su parte, Nelson Beat√≥n, es el ganador del Premio de Dramaturgia para ni√Īos y de t√≠teres Dora Alonso, lauro que mereci√≥ por la pieza Blanco que, a decir del jurado (Yudd Favier, teatr√≥loga, Maikel Ch√°vez, actor y dramaturgo y Ulises Rodr√≠guez Febles, dramaturgo) es una ‚Äúmet√°fora esc√©nica que propone desde su construcci√≥n eminentemente po√©tica, una mirada a temas que validan el poder del ser humano y su existencia. Lleno de s√≠mbolos, estructurado de manera eficaz, y con un lenguaje provisto de una fuerza dram√°tica, es un texto hermoso, conmovedor, que nos acerca a la figura del ni√Īo Hans C. Andersen, a la historia de un pino (Blanco, nacido de imaginaci√≥n creadora) y su evoluci√≥n, para hablarnos de lo ef√≠mero, de una muerte metaf√≥rica, espiritual y f√≠sica, de los cambios de la materia y las esencias de la HISTORIA, de las conversiones y las ilusiones de un mundo diferente que a veces resulta ilusorio y devastador. Tambi√©n nos habla de la creaci√≥n, de la fe y persistencia, de otro tipo de relaci√≥n entre padre e hijo, de la defensa de los sue√Īos. Es un texto complejo que impone caminos novedosos de exploraci√≥n en el teatro para ni√Īos y j√≥venes en Cuba.‚ÄĚ

Beatón es estudiante de Dramaturgia de la Universidad de las Artes, contexto donde asegura, surgió la pieza ganadora como un ejercicio académico.


Katherine Pérez y la belleza discordante de las diferencias

Katherine P√©rez Santos es una poeta que escribe teatro, o una dramaturga que se sostiene en la poes√≠a. A√ļn es pronto para definirla. Quiz√°s no necesitemos definirla nunca. Porque Katherine persigue la conmoci√≥n, el estremecimiento desde sus textos. No importa si se trata de periodismo o ficci√≥n, a fin de cuentas, ambos se sustentan en el lenguaje, toman el cuerpo de la palabra para existir.

tomado del perfil de facebook de katherine pérez santos

La joven holguinera ha apostado siempre por lo bello, aunque esto sea de una punzante naturaleza o de una √°spera forma. Tal vez por eso su obra Cabo de hornos gan√≥ recientemente el primer lugar en la IX Edici√≥n del Festival Internacional de Teatro Femenino ‚ÄúLa escritura de la/s diferencia/s‚ÄĚ.

El premio fue otorgado por un jurado cubano que la calific√≥ como: ‚Äúuna historia de amor y desamor entre dos mujeres que transita entre el lirismo y las contingencias de la vida cotidiana. Inspirada en la narrativa de Virginia Woolf, la dramaturga traslada la poes√≠a al lenguaje teatral para concebir di√°logos fluidos, capaces de revelar la naturaleza de los personajes. Sue√Īos recurrentes, necesidades dom√©sticas, amistades entra√Īables y una pasi√≥n amorosa que sostiene el conflicto de principio a fin, son los hilos que bordean un texto dram√°tico con m√ļltiples sugerencias para la futura puesta en escena.‚ÄĚ

Igualmente, el jurado internacional del Festival le concedi√≥ a la pieza una menci√≥n especial, alegando que ‚Äúposee un excelente manejo del lenguaje, un buen equilibrio entre los momentos l√≠ricos y una s√≥lida estructura dram√°tica.‚ÄĚ

Y así se abre paso la novel voz femenina, desde las diferencias. Pérez Santos revela que “Cabo de hornos es la metáfora de un estado sentimental. De un vacío, y a la vez es muy voluptuosa. Toma del posdrama. Juega con referentes como Virginia Woolf y Eugenio Montale.

La protagonista, Dina, quien vive en una renta con su mejor amigo y una amante, tiene pesadillas recurrentes sobre las que se estructuran los di√°logos.‚ÄĚ

Leer algunos fragmentos del texto ganador remite a la soledad propia y a la ajena, hay algo de abandono, algo que tiene que ver con ¬†estar desasido pese a la compa√Ī√≠a de los otros. Se refiere a la soledad interior que ataca en sue√Īos y se revela despierta en una angustia perenne, como deja claro el personaje principal:

  • Dina: Nadie me tiene y yo no tengo a nadie.
  • Solo existe el faro y dentro de √©l, yo
  • Y dentro de m√≠, el sue√Īo.
  • Las olas comienzan a trepar por el faro.

Y como cada autor es lo que lee, la urdimbre de las vivencias auténticas o imaginarias, atestiguadas o perseguidas, hay en la obra poemas suyos y reminiscencias de Tarkovski y Bergman.

tomado del perfil de facebook de katherine pérez santos

Por el momento Katherine escribe, escribe, escribe como un modo de vida. Esta no es su primera pieza teatral. ‚ÄúLa primera fue Cempas√ļchil que se estren√≥ en M√©xico en 2019, en espera del 2 de noviembre, d√≠a de los muertos, cuando literalmente ocurre la obra.

Ya se ha puesto varias veces en ese pa√≠s, en sitios como Casa Refugio, y en la sede de Tinglados que es un grupo important√≠simo de D.F, y fue muy aplaudida por el p√ļblico. Me cuentan los actores y la directora que las personas la fueron ver dos y tres veces.‚ÄĚ

Tambi√©n en Cempas√ļchil una mujer fue el centro: Chavela Vargas. Porque el teatro necesita que una mujer d√© voz a todas las mujeres. Y ella no es la primera, pero se suma a un coro urgente.

En tanto, Cabo de hornos se encuentra en proceso editorial. Aguarda por ella el p√ļblico, lector o espectador, que son a la vez uno.


Capítulo #11: Juegos de afectos (Parte I)

  • Aproximaciones a la obra de Yanoski Su√°rez¬†

I

Un cuerpo sobre un escenario puede transformarse en instrumento cr√≠tico de la actividad humana. En ese acto conciliador con la existencia, que supone ser todo hecho art√≠stico, el cuerpo adquiere la capacidad de sentirse vivo y de irradiar ese sentir al p√ļblico. Aquello que Stanislavski imprimi√≥ bajo el nombre de organicidad, toma relevancia cuando el cuerpo (desde lo esc√©nico) genera en el espectador: credibilidad absoluta ante la acci√≥n.

La danza, el teatro y el performance poseen caminos comunes en sus tratados conceptuales contempor√°neos. Los binomios acci√≥n-p√ļblico/ presencia-escena/ y organicidad-percepci√≥n, sostienen el discurso de cada trabajo. Tras el car√°cter ef√≠mero de las obras, el discurso sobrevive gracias a la relaci√≥n con el espectador. Un convivio que obedece a la m√°xima de estar cre√≠ble frente al ojo que observa y siente.

En Santiago de Cuba, la danza y el teatro han tenido vías mutuas para la retroalimentación. Ambas expresiones institucionalizadas y protegidas desde la política cultural cubana, han alcanzado niveles artísticos memorables, los cuales hoy son referencia directa para los nuevos creadores. La sabia popular, el Caribe diverso y la inventiva e identidad del santiaguero, son líneas de investigación perceptibles que han matizado los grandes espectáculos de la urbe.

foto cortesía de Yanoski Suárez Rodríguez

Se puede afirmar que tanto el teatro como la danza santiaguera han sido reflejo e imagen de la singularidad identitaria de la Cuba oriental. En ese contexto los creadores han pautado la relaci√≥n con su p√ļblico. Por m√°s de 30 a√Īos, nuestra escena se ha comportado regularmente folcl√≥rica, relacionera y tradicional. Hoy zonas de crisis est√©ticas. Hoy zonas para la inveros√≠mil pr√°ctica de representar a un individuo inexistente. ¬ŅZonas intransitables? ¬ŅZonas para repensar el lenguaje? ¬ŅZonas perdidas?

Por otro lado, el performance y las investigaciones estéticas que difieren con lo entendido como tradición, no gozan del mismo privilegio. Estas han sobrevivido desde la espontaneidad creativa, desde espacios no institucionales y desde una proyección underground dentro de la propia institución, una vez que se ha aceptado respaldar y reconocer su valía (en casos muy específicos).

La marginalizaci√≥n de estas propuestas responde a las carencias que yacen en las zonas protegidas de la creaci√≥n art√≠stica actual. Sin embargo, dicha proyecci√≥n hacia ese hacer, est√° sentenciada a variar. Los resortes comunicativos que rigen el mundo contempor√°neo imponen la revitalizaci√≥n de nuestro sistema comunicativo desde el arte. La crisis del coronavirus ha dinamitado todos los espacios y amenaza con un nuevo orden comunicacional. Ni siquiera nuestros cuerpos volver√°n a expresarse igual ante sucesos cotidianos. El cuerpo es un recipiente para la memoria y su lenguaje se nutre de la experiencia. ¬ŅCuerpo adverso? ¬†¬†¬†

Nuestras expresiones art√≠sticas debe convenir con el individuo actual su pr√≥ximo protocolo sin√©rgico. Esta mutaci√≥n podr√≠a favorecer a proyectos y creadores cuyos presupuestos y b√ļsquedas conceptuales rompen la barrera del arte (solo) como museo.¬†¬†¬† ¬†¬†¬†¬†¬†¬†

II

El core√≥grafo, bailar√≠n y artista performer Yanoski Su√°rez Rodr√≠guez (Santiago de Cuba, 1980) es experiencia incuestionable de un creador primero neutralizado, luego naturalizado y despu√©s equilibrista del contexto. Director de la Compa√Ī√≠a Danzaria AD Livintum, emerge como una singularidad necesaria en el rejuego discursivo que se aproxima. Es conocido en todo el pa√≠s por su producci√≥n de unipersonales donde fusiona t√©cnicas y estilos que devienen en im√°genes ecl√©cticas/camale√≥nicas desde una concepci√≥n postmoderna.¬† ¬†

cortesía de Yanoski Suárez Rodríguez

Su presencia dentro de lo institucional no le ha quitado autonomía. Su necesidad por explotar espacios opuestos/colectivos lo guiaron hacia la utilización y redefinición de la experiencia como sistema ordenador de sus conflictos.

Con el pasar de los a√Īos, Yanoski Su√°rez se convirti√≥ en un artista esc√©nico (h√≠brido conceptual) capaz de mezclar diversas disciplinas. ¬ŅExperimental? Su sentido esc√©nico concreta un punto y aparte para la creaci√≥n danzaria en la provincia. Su impronta matiza el devenir esc√©nico en la isla, como una chispa incendiaria y continua. Un librepensador/un bailaconsciente.

Perseguido por los prejuicios, las incomprensiones y tambi√©n ‚Äď¬Ņpor qu√© no‚Äď la propia m√≠stica que proyecta su figura, hoy es un imagen de resistencia personal/profesional. Es un luchador. Su investigaci√≥n intenta romper los mecanismos represivos de la mente y el cuerpo. Entiende la vida como un baile perpetuo donde la autonom√≠a del movimiento es tambi√©n la del pensar. Solo te mueves si estas vivo. La vida es (irremediablemente) movimiento. ¬†

Yanoski posee una de las obras m√°s distintivas de la √ļltima d√©cada en la ciudad. Su ejercicio se caracteriza por altos niveles de teatralidad, por convertir el marco esc√©nico en espacios no convencionales, por entretejer la danza y el performance, as√≠ como la utilizaci√≥n de signos referentes a la sensualidad y la sexualidad.

Entre sus obras resaltan Retrospectiva para un impulso (2008), Cotidiano (2009), Léa (2009), Cubo (2011), Geysha (2011), Anónima (2015) y Zona cero (2016).

cortesía de Yanoski Suárez Rodríguez

En sus espectáculos abordas los grandes temas de la contemporaneidad. La guerra, la emigración, la violencia de género, las relaciones interhumanas, y la aceptación social (la transexulaidad/la transfobia).

Su hacer es un juego de afectos donde el cuerpo dicta la relaci√≥n con el p√ļblico. Estos temas han movilizado a un espectador cada vez menos incisivo en su reciprocidad emotiva con el arte de vanguardia. El mito caribe√Īo de ‚Äúla tierra festiva‚ÄĚ/ ‚Äúla tierra caliente‚ÄĚ, tal vez eclipse la impronta y la necesidad de vincular al p√ļblico con manifestaciones culturales menos inf√©rtiles. La elecci√≥n de esos contenidos est√©riles es una contradicci√≥n filos√≥fica de nuestra sociedad, una infecci√≥n que solo el verdadero arte puede condensar y resignificar.

Yanoski Su√°rez introduce en las grandes celebraciones (donde se suministra la identidad de la ciudad) su arte/su √©tica del cuerpo. Ha utilizado las plataformas institucionales para bregar en los espacios p√ļblicos y festivos. Propone el intercambio con un individuo que hace presencia a trav√©s de la discusi√≥n de sus conflictos. ¬ŅTransici√≥n re-alfabetizadora? Un devenir que empieza por el jolgorio y termina con la participaci√≥n pol√≠tica. As√≠ el individuo busca y reafirma su postura durante el recorrido end√≥geno que le permite la obra.

cortesía de Yanoski Suárez Rodríguez

cortesía de Yanoski Suárez Rodríguez


Cuentos para Federico: Un mundo más cercano a la perfección (+Videos y audio)

La pandemia de la covid-19 impuso muchas limitaciones a todos, pero como humanos al fin saltamos esas barreras y con sumo cuidado nos hemos convertido en verdaderos guerreros. Pero siempre en cualquier legión hay grandes guerreros, como nuestros artistas que transformaron la limitación de movimiento en pura creación.

De eso bien sabe Maikel Chávez, un joven que desborda talento y creatividad, y que se la ingenió para entregarnos, junto a su equipo de trabajo, el programa radial Cuentos para Federico, los diez minutos más esperados de las tardes de lunes a viernes. Un encuentro con la magia, la fantasía y los cuentos de la mano de ese gran anfitrión que es Federico Maldemar. Pero dejemos que el propio Maikel Chávez nos cuente: 

¬ŅC√≥mo surge la idea de hacer Cuentos para Federico?

Desde el mes de marzo de 2020 los estudios de grabaci√≥n de la radio cerraron a causa de la situaci√≥n epidemiol√≥gica del pa√≠s provocada por el coronavirus. Esto lleva a que muchos espacios de la programaci√≥n habitual sufrieran grandes cambios y no se pod√≠a elaborar la programaci√≥n de verano. Los ni√Īos fueron el p√ļblico que m√°s sufri√≥ esta situaci√≥n. Desaparecieron de todo el pa√≠s los programas destinados a este p√ļblico.

Durante el mes de mayo tuve a mi cargo la dirección del programa La Discoteca Popular de Radio Progreso, y allí comencé a establecer una narración de cuentos clásicos cada tarde a las 4:00 P.M. Ernesto Tamayo, quien se encarga de la realización del programa, me sugiere que en vez de narrar los cuentos solamente, pues que incorpore al personaje de Federico Maldemar que es simpático y conecta de inmediato con los espectadores. Así es que comenzamos a realizar el programa piloto para que fuera presentado al consejo de asesores de Radio Progreso.

Cuentos para Federico Lunes a viernes 4pmRadio Progreso Voces y direcci√≥n Maikel Ch√°vez Gui√≥n y realizaci√≥n Ernesto TamayoDise√Īo de Federico Alexander Rodr√≠guez M√ļsica original de Federico Eduardo Oburke

Publicada por Cuentos para Federico. en Viernes, 18 de septiembre de 2020

Fue ‚ÄúEl cangrejo volador‚ÄĚ, de Onelio Jorge Cardoso, el cuento inicial; este cuento me ha tra√≠do gratas sorpresas en mi vida, pues ‚ÄúCon ropa de domingo‚ÄĚ, texto con el que comenc√© mi carrera de dramaturgo en el a√Īo 2000, est√° tambi√©n inspirado en esta narraci√≥n. Inmediatamente nos llamaron de la emisora para confirmarnos que el programa contaba con la aprobaci√≥n de todos. As√≠ es como surgen los Cuentos para Federico, que durante todo el verano estuvieron transmiti√©ndose dentro de la Discoteca, con una duraci√≥n de 10 minutos y una frecuencia semanal de lunes a viernes.

Federico Maldemar es un personaje que te ha acompa√Īado en la literatura, el teatro y ahora la radio. Imagino que es entra√Īable para ti‚Ķ¬†

Federico tiene vida propia. Cuando comenc√© a escribir sobre √©l fue en la obra ‚ÄúUn mar para Tatillo‚ÄĚ, que result√≥ ganadora del Premio Dora Alonso en 2008. Es como una suerte de ni√Īo travieso, lleno de ilusiones, que se cree que el mundo es el mejor sitio del universo. Federico es alegre y transmite toda esa alegr√≠a cada vez que aparece. No s√© si lleg√≥ primero como personaje para Maikel Ch√°vez el actor, o para Maikel Ch√°vez el escritor, el caso es que ambas cosas me son en extremo muy gratas.

Cuando estoy escribi√©ndole historias pues fluyen y surgen inmensidad de argumentos, cuando estoy represent√°ndolo hay momentos que siento que est√° vivo y dialoga conmigo. Con Federico he ganado diversos premios, y he visto c√≥mo se divierten los ni√Īos con √©l. En uno de los montajes del teatro me enter√© despu√©s que algunas de las actrices hac√≠an colas para llev√°rselo a su casa, y s√≠, se llevaban al t√≠tere a dormir con ellas los fines de semana. Es un personaje que posee una ternura infinita, a veces dice los textos m√°s tiernos del mundo y te quedas suspirando con √©l.

A Federico Maldemar le tengo un amor profundo, y s√© que cada vez que abre sus ojitos, cada vez que mueve su colita y canta sus sue√Īos, el mundo se hace m√°s cercano a la perfecci√≥n. ¬†

Tomada del perfil de facebook de Cuentos para Federico

Cuéntanos del proceso creativo… elección de los cuentos, la preparación de los personajes, la grabación, la musicalización, toda esa aura que se necesita para lograr una obra artística genuina.

Cuesta muchísimo trabajo realizar cada programa. En primer lugar porque lo hacemos desde la casa, y no contamos con todas las condiciones técnicas para el mismo. Se graba todo desde un celular, tengo que esperar la hora del día en que el folclor cubano no esté en puro apogeo, tarea titánica, teniendo en cuenta que los vecinos se pasan las 24 horas del día gritando, ese es su estado natural, y a veces cuando parece que se va a hacer el milagro y va a haber un poco de silencio, pues hacen entrada los pregoneros.

Ernesto Tamayo y yo hacemos un buen equipo de trabajo, ambos buscamos los cuentos, escogemos el perfil de los personajes. Luego, entro en acción a jugar a hacer voces; esto lo disfruto a mares, siempre me ha gustado jugar con mi voz y darle vida a disímiles personajes. En los cuentos todos los personajes los interpreto yo.

Esta etapa me ha llevado a un mayor aprendizaje sobre mi aparato fonador. He trabajado sobre los resonadores vocales en busca de los distintos personajes que aparecen en los cuentos. Ernesto se encarga luego de la edici√≥n, lo hace desde la laptop y con unos aud√≠fonos peque√Īos, o sea que no hay mucha tecnolog√≠a a nuestro favor. Insisto en esto, pues en lo que dentro de un estudio todos los sentidos est√°n puestos en funci√≥n del trabajo, aqu√≠ tenemos que lidiar con los obst√°culos y hacer un ejercicio de reconstrucci√≥n de la memoria para que los agentes externos no nos saquen de la concentraci√≥n que requieren los cuentos para Federico.

Ha sido una experiencia maravillosa que nos ha puesto a prueba. Y s√≠, se siente un goce enorme cuando los escuchas al aire, cuando descubres que el peque√Īo ratoncito Federico Maldemar salv√≥ el verano para los ni√Īos que escuchan la radio.

Tomada del perfil de facebook de Cuentos para Federico

Cuentos para Federico tiene una p√°gina en Facebook, donde pueden verse mensajes de actores, titiriteros, payasos y otras personas. ¬ŅNos cuentas de esta experiencia?

El trabajo en las redes es parte de las estrategias creativas. Hay una famosa frase que dice que si Mahoma no va a la monta√Īa, pues la monta√Īa va a Mahoma. Con esta p√°gina en Facebook buscamos los diversos p√ļblicos. Sumamos experiencias a las redes sociales e incitamos a buscar la emisora, la cual tambi√©n puede ser escuchada en audio real en Internet. Para mantener viva la p√°gina pasamos horas de intenso trabajo. Tuvimos que convocar a grandes amigos, a artistas, a l√≠deres de opini√≥n para crear la expectativa alrededor del producto que se promociona. Gracias a esto tenemos seguidores en varias partes del mundo, como en Per√ļ, Estados Unidos, Argentina y Espa√Īa, ni√Īos que nos han escrito a la p√°gina pidi√©ndonos los cuentos que desean escuchar.

Desde Argentina nos escribi√≥ Ramiro sugiriendo dos cuentos, ‚ÄúEl sapo enamorado‚ÄĚ y ‚ÄúEl fantasma que no asustaba‚ÄĚ. Una vez terminado los cuentos se le envi√≥ y nos daba sugerencias de lo que le gustar√≠a que hiciera Federico. Lo mismo nos ha pasado con Luana y su hermanito desde Per√ļ. Esa retroalimentaci√≥n es fabulosa y es una experiencia a tener en cuenta para sumar nuevos p√ļblicos en la radio. Desde la p√°gina tambi√©n tenemos un concurso donde los ni√Īos nos env√≠an dibujos, que aportan al universo imaginario de Federico.

Tomada del perfil de facebook de Cuentos para Federico

Todo trabajo creativo lleva impl√≠cito l√°grimas y sonrisas, desc√ļbrenos las emociones que te ha tra√≠do Cuentos para Federico.

Me ha tra√≠do emociones variadas. Quisiera decirte que todo ha sido maravilloso, que no han existido trabas, pero eso ser√≠a mentir. Desgraciadamente contamos a√ļn con personas que se dedican a ser trabas en lugar de despejar caminos a favor de la creaci√≥n.

Si bien es cierto que Federico cuenta con much√≠simos seguidores que han apostado por su realizaci√≥n, tambi√©n tiene detractores, que por una mera cuesti√≥n de ego, prefieren desde su limitada trinchera hacerle guerra para que no salgan. Este tipo de personas son por lo general seres frustrados que solo piensan en ellos, no se han detenido a pensar en que este es un granito de arena para entretener a nuestros ni√Īos, los cuales no entienden ni tienen por qu√© entender los meses extensos de encierro en la casa.

Ha sido doloroso ver c√≥mo dos o tres personas pueden hacerle guerra a un espacio, sin contar con los much√≠simos seguidores que esperan cada tarde los Cuentos para Federico. No obstante, una golondrina no hace verano, y es por ello que el programa ha ganado en audiencia, no solo los ni√Īos son seguidores, sino que j√≥venes y ancianos tambi√©n los prefieren. Esa satisfacci√≥n es la que permite que sigamos insistiendo porque, en definitiva, el p√ļblico es el que merece todos los esfuerzos para que disfruten de su programa.

Algunos se atreven a afirmar que la radio es un medio que ha perdido p√ļblico, pero Cuentos para Federico es un ejemplo de cu√°n viva est√°. ¬ŅQu√© piensas?

Creo que la experiencia de buscar vías alternativas para la promoción es sumamente importante. No podemos vivir de espaldas a los avances tecnológicos. Hay un monstruo llamado Internet y redes sociales que dificulta en gran medida el hecho de que se prefiera la radio. Ya ahora de solo abrir una página puedes tener acceso a los materiales audiovisuales. La cuestión no radica en hacerle competencia, sino en sumar herramientas. Muchas personas han llegado a seguir los Cuentos en la radio gracias a la página en Facebook y viceversa.

Creo que esta experiencia nos ha servido para crear una campa√Īa publicitaria y se enriquece ya que el programa radial no muere en su emisi√≥n, sino que crece desde la interacci√≥n con los p√ļblicos. ¬†

Cuentos para Federico Nos escuchan desde Per√ļ Voces y direcci√≥n Maikel Ch√°vez Gui√≥n y realizaci√≥n Ernesto Tamayo Dise√Īo de Federico Alexander Rodr√≠guez Edici√≥n de video √Āngel Ernesto Garc√≠a M√ļsica original de Federico Eduardo Oburke

Publicada por Cuentos para Federico. en Viernes, 25 de septiembre de 2020

Hay algo que me llama tambi√©n la atenci√≥n, y es la construcci√≥n de los programas radiales que a veces hacen caso omiso a la realidad que nos circunda. Parecen anquilosados, acartonados, y por lo tanto, pierden el agrado de los seguidores. El programa radial de la Cuba de aqu√≠ y ahora debe comprender a varios p√ļblicos, debes pensarlo para el ni√Īo, el joven, el adulto y el de la tercera edad, adem√°s debes apelar a todos los medios afines para que crezca su divulgaci√≥n, de lo contrario ser√≠a un producto que correr√≠a el riesgo de morir.¬†

A este proyecto lo acompa√Īa tambi√©n una muy buena imagen visual. ¬ŅQui√©n se encarga de esta parte? ¬ŅCu√°ntos beneficios ha tra√≠do al programa?

Esta es otra de las estrategias creativas, la visualidad. Alexander Rodr√≠guez, director de animados del ICAIC es el dise√Īador. Se sum√≥ a la gran aventura de Federico y nos ha realizado el dise√Īo del personaje. Esto es algo en extremo atractivo que provoca que los ni√Īos sientan al personaje m√°s cercano ya que lo pueden visualizar. Es por eso que te digo que ya Federico tiene vida propia. Tambi√©n se sum√≥ Eduardo O ľBurke en la realizaci√≥n de la m√ļsica original, tenemos el tema que identifica a Federico y otras canciones especialmente compuestas para √©l que van desde la guaracha, el chachach√° hasta las sonoridades urbanas de moda. ¬†

¬ŅQu√© te traes entre manos para el futuro m√°s pr√≥ximo?

Pues estamos viendo como darle nuevos caminos a Federico. También espero con ansias la salida de mi nuevo libro, la antología de teatro Ocho historias para un domingo, que cuenta con la selección y prólogo de Rubén Darío Salazar, Premio Nacional de Teatro 2020.

Continuar con La isla en la maleta y la realizaci√≥n de un audiovisual. Sigo escribiendo, actuando para los dibujos animados donde estoy inmerso en nuevas producciones. En fin, seguir so√Īando la vida desde la escena, desde la radio, desde los animados, y manteniendo siempre la alegr√≠a infantil, pues as√≠ llegan siempre las buenas oportunidades. ¬†


Unidos por un mismo ideal

Sub√≠an y bajaban del lomer√≠o con las palabras en forma de verso. Alegraban las noches en el coraz√≥n del parque Seraf√≠n S√°nchez Valdivia o en una esquina de cualquier calle. Propon√≠an esculturas con dimensiones llamativas. Daban vida, color y sonidos biso√Īos a la quieta ciudad.

En su mayor√≠a, ol√≠an a√ļn a escuelas habaneras o villare√Īas. Consum√≠an expresiones art√≠sticas renovadoras; discursos desafiantes para algunos, alarmantes para otros. Eran capaces de arrastrar a unos cu√°ntos curiosos, y a otros ya convencidos de la val√≠a de la oleada de j√≥venes con muchas ganas de hacer y que poco a poco rompieron filas para integrarse al contexto cultural espirituano.

‚ÄúComo en el resto del pa√≠s, los artistas j√≥venes est√°bamos agrupados en la Brigada Ra√ļl G√≥mez Garc√≠a, la Brigada Hermanos Sa√≠z y el Movimiento de la Nueva Trova. Mas, como resultado de la l√≥gica en el desarrollo como creadores lleg√≥ la necesidad porque lo fue as√≠, una necesidad de unirnos todos como Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z‚ÄĚ, recuerda con detalles Carlos Manuel Borroto, protagonista de aquel contexto.

El arte joven espirituano siempre ha revolucionario las instituciones culturales/Tomado de los archivos de la AHS

Desde hac√≠a meses, se hablaba de esa fusi√≥n, no bien aceptada, seg√ļn la memoria colectiva de los protagonistas de aquel contexto, por todo el gremio por los temores propios que genera lo nuevo. Sin embargo, tras largos debates en busca del bien com√ļn, se aprob√≥, el 18 de octubre de 1986, en el Encuentro Nacional de J√≥venes Escritores, Artistas y T√©cnicos de la Cultura.

‚ÄúFue el momento en que se materializaba y fortalec√≠a el sistema institucional de la cultura. Por tanto, el mecanismo para el intercambio estaba tambi√©n‚ÄĚ, rememora Juan Eduardo Bernal Echemend√≠a (Juanelo), otro de los testigos de aquel nacimiento.

La nueva generaci√≥n siempre con muchas cosas por decir no cedi√≥ espacio y aprovech√≥ cada instante. El di√°logo directo con los diferentes p√ļblicos sigui√≥ en el centro del colectivo que guitarra, pinceles y cuadernos en mano; no sab√≠an lo que significaba la palabra conformaci√≥n.

‚ÄúLas m√°s j√≥venes generaciones siempre son vistas con la expectativa de qu√© va a pasar y nosotros no escapamos a ello. No obstante, recuerdo que se nos respald√≥ desde la Uni√≥n de J√≥venes Comunistas, el Partido y la Direcci√≥n Provincial de Cultura. En aquellos primeros instantes, ten√≠amos muchas carencias: no exist√≠a la editorial, el Teatro Principal era cine; ni imaginar con emisoras municipales o un canal de televisi√≥n, por lo que no par√°bamos en el interior de las reci√©n creadas instituciones. Todav√≠a en industrias como el Central Uruguay y en centros de acopio en alta mar deben recordarnos, porque nos √≠bamos a esos lugares por d√≠as para compartir nuestras creaciones y nos un√≠amos a sus diarismos‚ÄĚ, describe Carlos Sotolongo, otro de los miembros del primer ejecutivo de la filial espirituana de la AHS.

El Evento de arte callejero Lunas de invierno re√ļne a todas las manifestaciones art√≠sticas/Tomado de los archivos de la AHS

En muy poco tiempo, otra prioridad tocó las puertas de la organización: una sede para que se convirtiera en guarida segura de tanto quehacer.

‚ÄúEstaba en nuestros debates hasta que pasados unos a√Īos de la constituci√≥n de la AHS nos entregaron la vivienda, ubicada en la calle C√©spedes, que desde entonces es la Casa del Joven Creador. A la par de esa preocupaci√≥n siempre estuvo la de ejercer un di√°logo constante, propio del cambio hist√≥rico protagonizado por la juventud. Y como ha sucedido en muchos otros momentos, no siempre encontr√≥ o√≠dos receptivos del otro lado. Pero nosotros no nos cans√°bamos y volv√≠amos una y otra vez‚ÄĚ, insiste Juanelo.

Como en la ciudad del Yayabo, en Trinidad el empuje arrollador de la juventud de los a√Īos 80 dinamiz√≥ los m√ļltiples espacios donde el pensamiento se acomodaba con benepl√°cito.¬†¬†

‚ÄúRecuerdo con a√Īoranza aquellos d√≠as en que la ciudad era un centro cultural. La AHS es un oasis art√≠stico, donde lo nuevo se mezcl√≥ con lo viejo y se comparti√≥ con el pueblo. Tanto as√≠, que desde que nos entregaron como sede la casa ubicada en la calle Jes√ļs Mar√≠a, se convirti√≥ en el espacio de creaci√≥n para artistas de la pl√°stica, el escenario del Teatro Gaviota, donde tambi√©n sucedieron pe√Īas, talleres… Y contamos siempre con la ayuda de quienes ya ten√≠an una obra consolidada‚ÄĚ, cuenta Carlos Enrique Sotolongo, presente en cada uno de aquellos primeros instantes.

Los diversos p√ļblicos espirituanos conocen de las creaciones de los j√≥venes artistas./Tomado de los archivos de la AHS

Sin percatarse el tiempo pas√≥ y a su mismo ritmo, se sumaron otras nuevas voces al grupo fundador de la AHS en predios espirituanos, quienes por edad fueron cediendo su vida activa en la organizaci√≥n. Mas, la mayor√≠a no ha dejado de estar en las propuestas con aires biso√Īos.

‚ÄúEn la AHS nacieron muchas de las principales personalidades que hoy representan nuestra cultura. Lo que entonces fue un sencillo cuaderno, moldeado en un taller, hoy es un referente. Al igual, sucede en el resto de las manifestaciones‚ÄĚ, opina Rigoberto Rodr√≠guez Entenza (Coco), a quien se le encuentra siempre por la Casa del Joven Creador de Sancti Sp√≠ritus.

De esa efervescencia inicial, se ha bebido a lo largo de estos 34 a√Īos de vida. Eventos como el Voces cruzadas, √ļnico espacio de su tipo en el pa√≠s para mirar desde la ciencia a nuestros medios de comunicaci√≥n, y el Lunas de invierno, el m√°s importante de la filial espirituana por unir a todas las manifestaciones art√≠sticas con propuestas para los espacios p√ļblicos son dos ejemplos de un quehacer consolidado con el talento y compromiso para encauzar inteligentemente el arte cubano.

‚ÄúLa Asociaci√≥n se parece a su tiempo y cada joven es capaz de transformar su entorno en la manera que le es posible‚ÄĚ, reflexiona Liudmila Quincoses, la espirituana con mayor per√≠odo de tiempo en el ejecutivo provincial de la organizaci√≥n.

Las jóvenes voces forman parte del catálogo musical espirituano./Tomado de los archivos de la AHS

En el centro del lente 

Muchos de los trazos de esta historia llegan por vez primera en formato de documental, gracias a la idea original, direcci√≥n, edici√≥n y postproducci√≥n de Alexander Hern√°ndez Chang. Resulta el mejor regalo al cumplea√Īos de la AHS en tiempos de COVID.

Entrevista con m√°s de 10 protagonistas de estos 34 a√Īos se cruzan en un discurso √°gil sostenido en fotos que nos devuelven momentos √ļnicos a lo largo de esta historia.

No en vano su t√≠tulo, Memorias de Juventudes, nos toma de la mano desde aquel a√Īo 1986 hasta el quehacer actual y con el impacto de las c√©lulas de Jatibonico y Trinidad.

La Comisi√≥n de G√©nero de la Uneac y la AHS de Sancti Sp√≠ritus iniciar√° a partir de este mes, una serie mensual de conversatorios de 10 minutos dise√Īados en el proyecto "Formar ciudad: espacios interactivos". No te lo pierdas desde su perfil en Facebook. #UneacSanctiSpiritus#Uneac#CubaEsCultura #Cubaūüá®ūüáļ

Publicada por Unión de Escritores y Artistas de Cuba РUNEAC en Miércoles, 14 de octubre de 2020

Su premier se so√Ī√≥ con la apertura de la Casa del Joven Creador de Sancti Sp√≠ritus, finalmente reparada, despu√©s de m√°s de dos a√Īos con la presencia de fuertes laceraciones constructivas, y en su interior un centro documental, donde adem√°s de atesorar bibliograf√≠a de inter√©s para su membres√≠a resguardar√° en una publicaci√≥n impresa esta historia.

La actual situación epidemiológica de la provincia obligó a dilatar la celebración por todo lo alto. Mas, un día, no muy lejano, la casona de calle Céspedes abrirá esplendorosa sus puertas para retomar su vida y devolvernos la magia de un grupo juvenil que cree fielmente en que la cultura salva, a pesar de los molinos de vientos.


Otros siete nombres para la Historia (Maestros de Juventudes 2020)

Se acerca un nuevo aniversario de la Asociación Hermanos Saíz este 18 de octubre y como ya se ha hecho habitual alrededor de esta fecha, la organización que agrupa a la joven vanguardia intelectual y artística de Cuba reconoce a sus principales referentes otorgándoles la prestigiosa distinción Maestros de Juventudes.

En el a√Īo del aniversario 34 de la Asociaci√≥n, la direcci√≥n nacional, a solicitud de sus miembros, otorg√≥ su m√°ximo reconocimiento a siete personalidades de la cultura cubana, notables intelectuales para quienes ense√Īar, a decir del Ap√≥stol, es aptitud y goce.

La directora de programas, Caridad Mart√≠nez Gonz√°lez, la escritora Basilia Papastamatiu, los m√ļsicos Rosa Campo y Jos√© Antonio M√©ndez Valencia, el historiador e investigador Pedro Pablo Rodr√≠guez, el pintor, grabador y escultor Eduardo Roca ¬ęChoco¬Ľ, y el actor y cr√≠tico Roberto Gacio Su√°rez fueron los elegidos en este 2020, por haber hecho del magisterio una acci√≥n sostenida, por establecer de manera perenne con las nuevas generaciones, un di√°logo abierto; y por entregar a su pueblo una obra contundente y sincera, siempre comprometida con la belleza.

Premios Nacionales de sus respectivas manifestaciones, Caridad Mart√≠nez (radio), Pedro Pablo Rodr√≠guez (Ciencias Sociales y Human√≠sticas, e Investigaci√≥n Cultural) y Eduardo Roca ¬ęChoco¬Ľ (artes pl√°stica), la labor de cada uno de ellos expresa un compromiso total para con la sociedad y especialmente con los m√°s j√≥venes.

Reconocida recientemente con el Premio de Periodismo Cultural Jos√© Antonio Fern√°ndez de Castro, hace mucho tiempo que la Papastamatiu, por su parte, dej√≥ ser considerada una destacada poeta y traductora argentina para ser abrazada como una de las nuestras, mientras que nadie duda que las canciones de Rosa Campo conforman, definitivamente, la banda sonora insular de la infancia. Una y otra vez M√©ndez Valencia es se√Īalado con amor y gratitud por m√ļsicos que deben su carrera a sus extraordinarias ense√Īanzas e invariable consagraci√≥n, en tanto Gacio Su√°rez, quien fund√≥ junto a Jackeline Mepiel los Premios Llaurad√≥ de la AHS, es tomado como el albacea de la historia del teatro cubano de los √ļltimos 60 a√Īos.

Afirmaba Martí que la mayor gloria de un maestro es hablar por boca de sus discípulos. Hoy son justo sus alumnos quienes reverencian, agradecidos, a sus magníficos paradigmas.