Teatro


Una imprenta de carne y huesos

√Āmbar Carralero conversa en esta entrevista sobre Publicaci√≥n Esc√©nica, un espacio para las po√©ticas del cuerpo y de la escritura que ha irrumpido en el panorama esc√©nico habanero. Nuestro di√°logo, m√°s que nada, es un (pre)texto para encontrarnos en el camino donde la literatura y el teatro se unen.

‚Äď‚Äď¬ŅQu√© es Publicaci√≥n Esc√©nica? ¬ŅCu√°ndo y c√≥mo nace la idea? ¬ŅQui√©nes integran el equipo de trabajo?

Una actriz amiga, Yilian Fern√°ndez Alacal, se ley√≥ mi cuaderno in√©dito de narrativa y juntas decidimos llevarlo a escena. Pensando en el t√≠tulo, a Yilian se le ocurre que ‚ÄúPublicaci√≥n Esc√©nica‚ÄĚ ser√≠a la mejor manera de llamarle al cruce de literatura y teatro, y al gesto que nos propon√≠amos al llevar a escena mi cuaderno.

¬†Por otro lado, yo ten√≠a la idea de crear un espacio fijo donde pudiera invitar a autoras con textos in√©ditos y darlos a conocer mediante lecturas. La teatr√≥loga Isabel Cristina Hamze me sugiere el nombre ‚ÄúIn√©ditas‚ÄĚ y Martha Luisa Hern√°ndez Cadenas (Martica Minipunto) hace un hermoso cartel con la ic√≥nica imagen de la Venus de Willendorf‚Ķ.

Casi sin promoción y sin pensarlo demasiado hicimos el primer encuentro en la sala Alfredo Guevara del Pabellón Cuba: las primeras que leímos fuimos la dramaturga y actriz Giselle Lominchar, la propia Marthica y yo. Solo lo hicimos esa vez. Pasó un tiempo y le comenté la idea a la colega y editora que trabaja conmigo en la Casa Editorial Tablas-Alarcos, la narradora Yudarkis Veloz Sarduy, y es entonces que empezamos a perfilar el proyecto de manera más profunda y detenida.

Crédito Elaine Vilar Madruga.

Yudarkis fue fundamental a la hora de elegir que fueran los actores y actrices quienes leyeran, y no los autores como se hace habitualmente en la típica tertulia literaria. Creo que esa peculiaridad le da un sello especial al encuentro.  

Hicimos la carpeta del proyecto Publicación Escénica (espacio de lectura y re/presentación). Yudarkis y yo seríamos las coordinadoras y gestoras, nos encargaríamos de buscar los textos, seleccionarlos y de alguna manera dirigirlos para la escena.

El espacio sucedería una vez al mes teniendo como premisa fundamental la gestación de una zona híbrida de confluencia entre lo literario y lo teatral, de liminalidad entre diversos lenguajes, entre la palabra escrita y la dicha, entre el cuerpo-voz textual y el cuerpo-voz actoral.

Insistí siempre en que fuera narrativa y poesía, y no dramaturgia, que el teatro surgiera del cruce de lenguajes y no como premisa inicial. También pensamos desde el inicio en que sería un proyecto muy ecológico pues nuestra imprenta serían los propios actores, una manera de promocionar textos y autores prácticamente desconocidos en algunos casos y, además, hacer confluir autores de distintas generaciones, de hermanar gremios, estilos, formas de ser en el lenguaje. Una imprenta de carne y huesos, una máquina de impresión actoral.

Otro asunto de car√°cter m√°s pr√°ctico que tuvimos en cuenta fue que quer√≠amos que al final de cada encuentro se generara un momento de fraternidad, di√°logo y lobby entre los participantes. Era fundamental un brindis para que el p√ļblico asistente se quedara m√°s tiempo, pudiera compartir y sintiera una energ√≠a agradable que le hiciera sentir c√≥modo y entre amigos.

Crédito Elaine Vilar Madruga.

La primera ayuda que recibimos en ese sentido fue el patrocinio de la empresa Los Portales S.A, con la colaboraci√≥n de Liuba Betancourt y Rita Pi√Īera del Departamento de Marketing. Luego habl√© con Alexis D√≠az de Villegas y a √©l le interes√≥ el proyecto, as√≠ fue que pudimos insertar el espacio en la peque√Īa sede de Impulso Teatro en la Casona de L√≠nea.

Alexis accedió a ser nuestro asesor artístico y sus actores estarían a nuestra disposición todos los meses. También contaríamos con la ayuda de otros actores de grupos diversos, pero este apoyo directo era fundamental para que el espacio pudiera mantenerse. Desde el primer encuentro contamos con la ayuda de la colega Katia Ricardo, quien asumió la producción de Publicación Escénica. El Consejo Nacional de las Artes Escénicas también nos ha apoyado con la logística.

‚Äď‚Äď¬ŅDe qu√© manera resignifican las teatralidades presentes en la narrativa/poes√≠a para llevarlas a un formato esc√©nico?¬†¬†

En ese punto el actor es la encarnaci√≥n de esas teatralidades, es un sujeto que lee/re-presenta un texto e inmediatamente se convierte en personaje. El sujeto l√≠rico de la poes√≠a, o cualquiera de los ‚Äúnarradores‚ÄĚ en los relatos se sustituyen por este cuerpo-voz-individuo que es un personaje o varios a la vez.

La pauta que adoptamos fue la lectura, no que los actores tuvieran que aprenderse el texto de memoria. Por eso siempre marcamos ‚Äúlectura y re/presentaci√≥n‚ÄĚ, de modo que este sea un espacio abierto, h√≠brido, liminal, que nos permita disfrutar de ese texto a trav√©s del actor sin una camisa de fuerza que termine siendo un mon√≥logo o representaci√≥n teatral.

En principio pedimos ‚Äúpresentaci√≥n del texto‚ÄĚ, pensando en la diferencia entre presentaci√≥n (hacerlo presente) y representaci√≥n (teatralizarlo). Al final, por muy literarios que sean los textos, se produce una re-presentaci√≥n porque el cuerpo del actor lo mediatiza y lo convierte en otra forma de ser en el lenguaje.

A veces los actores eligen hacer más acciones físicas y movimientos, a veces leen los textos sentados y solo cambian los tonos en la manera de enunciar. Hay intervenciones que han sido más performativas, otras más apegadas a la lectura tradicional.

Alexis Díaz de Villegas ha sido fundamental en ese sentido porque ha aportado mucho, sostiene con sus actores un training sistemático que incorpora un trabajo muy interesante con el cuerpo, la voz, las emociones y líneas de pensamiento. Todo eso también está en Publicación Escénica gracias a él y a su gran equipo.

‚Äď‚Äď¬ŅDe qu√© manera colaboran con Impulso Teatro?

Alexis dice a todo ‚Äús√≠‚ÄĚ, y sus actores lo adoran y todos trabajan much√≠simo. Nosotras sentimos, a pesar de que hace solo cinco meses que frecuentamos la sede cada mes para preparar el espacio, que ese lugar ya es como otra casa: s√© que es clich√© la expresi√≥n, pero aqu√≠ es literal. Nosotras los invadimos y ellos se dejan invadir.

Todo el mundo sabe que la Casona de Línea está sometida a una reparación capital. Llegar a la sede de Impulso Teatro, adentrarse en su espacio semi-ruinoso, encontrar a estos jóvenes que entrenan con su maestro, sus rituales del café y la campanita al terminar, lo que han hecho con un par de luces, una alfombra y la energía maravillosa que hay allí, creada por los grandes seres humanos que son, ha sido lo mejor de podía pasarnos con todo esto.

Encontrar a Impulso Teatro y poderlos tener cerca algunos días en el mes es un acto de aprendizaje y fraternidad del que siempre estaremos agradecidas. Brian Estévez, que es productor en Impulso…, siempre nos ayuda con el brindis y la limpieza, e incluso los propios actores. El equipo de técnicos de la Casona también ha colaborado con el espacio.    

‚Äď‚Äď¬ŅQui√©nes han sido los invitados al Publicaci√≥n Esc√©nica?

Empecemos por la casa. Hemos invitado al poeta Jes√ļs David Curbelo, que ha colaborado con la Casa Editorial Tablas-Alarcos en m√ļltiples ocasiones. Y luego nosotras mismas nos ofrecimos de conejillos de Indias. Yudarkis seleccion√≥ cuentos de su novela in√©dita El S√≠ndrome de Estocolmo y yo de mi libro in√©dito Reparaci√≥n Capital (Cuaderno sin licencia de Construcci√≥n Po√©tica).

Esa fue la primera edici√≥n en octubre de 2019, con un elenco maravilloso: Alexis ley√≥ los textos de Curbelo, la colega y actriz de Aldaba Teatro, Jennifer Flechoso ley√≥ los de Yudarkis y Linda Soriano, actriz de Impulso Teatro, ley√≥ los m√≠os. Luego se integr√≥ la m√ļsico Eleanni Montpeller en cada uno de los tres encuentros que hemos hecho hasta ahora.

Crédito Elaine Vilar Madruga.

La segunda edici√≥n ocurri√≥ en noviembre e invitamos a los autores Laidi Fern√°ndez de Juan, Roberto Vi√Īa y Eudris Planche. Sus textos fueron re/presentados por la actriz Dilailis Mart√≠nez y Arbel Molina, ambos de Impulso Teatro, y hasta la productora del espacio, Katia Ricardo ‚ÄĒque tambi√©n es actriz de la Compa√Ī√≠a Rita Montaner‚ÄĒ ley√≥.

En el tercer encuentro, en diciembre del 2019, contamos con textos de Ahmel Echevarría, Elaine Vilar y Taimi Dieguez. Tuvimos para esa ocasión la participación de la actriz Giselle Sobrino de Teatro D’Dos, Ayris Arias y Sergio Gutiérrez de Impulso Teatro.

Para el primer encuentro del 2020 tendremos a Nara Mansur, Abel González Melo y Maité Hernández-Lorenzo, y los actores serán Alexis Díaz de Villegas, Dilailis Martínez y Liliana Lam. Siempre invitamos actores de otros grupos pero es fundamental el apoyo del elenco de Impulso Teatro, de Eleanni Montpeller y del propio Alexis en la dirección. T

ambién integramos en cada edición autores más conocidos con otros noveles o algunos cuyos nombres comienzan ya a resonar; escrituras distintas, generaciones diversas, textos inéditos y otros ya publicados y premiados.

‚Äď‚Äď¬ŅC√≥mo se integra al discurso esc√©nico la presencia de la m√ļsica y de la poes√≠a?

Es clave la clarinetista y tresera Eleanni Montpeller. Ella es m√ļsico en Impulso Teatro y Alexis nos dijo que pod√≠amos contar con su presencia. De esa forma, Eleanni se ha integrado much√≠simo y cada vez resulta m√°s imprescindible su intervenci√≥n en la escena.

Ella hace una especie de banda sonora a partir de lo que le sugieren los textos y los propios actores; nosotras a veces también le pedimos determinados efectos y musicalidades. Tengo muy fresco el recuerdo del encuentro más reciente que hicimos en diciembre, con dos cuentos de Ahmel Echevarría que re/presentó el actor Sergio Gutiérrez. Fue hermoso el momento en el que las líricas imágenes creadas por Ahmel en el cuento se cruzaron con la voz del actor y el sonido del clarinete indicando la llegada de un barco.

El papel que juega la m√ļsica en vivo y en escena resulta esencial para la gestaci√≥n de esa poes√≠a que brota de la combinaci√≥n de lenguajes, tonos, discursos, fabulaciones, cuerpos.

Para nosotros, esa es la poes√≠a a la que aspiramos y la que siento que hemos conquistado en instantes, y que luego se desvanece y se va a otro lugar: no est√° solo en los cuentos y poemas que se han le√≠do en el espacio, sino tambi√©n en los actores y sus energ√≠as que lo transforman todo en vida y lo hacen presente, en los acordes de la m√ļsica trayendo al instante aquello que describen las palabras. El espacio pretende ser po√©tico pero no porque incluya la poes√≠a como g√©nero entre los que se leen, sino porque la poes√≠a est√° en el gesto.

‚Äď‚Äď¬ŅQu√© pueden encontrar los actores en el cruzamiento con lenguajes po√©ticos o narrativos?

Una motivaci√≥n que funciona desde un lugar distinto, un reto y al mismo tiempo un ejercicio de libertad, aunque esto √ļltimo pueda resultar parad√≥jico porque de alguna manera est√°n sujetos a un papel que literalmente tienen que leer.

 Casi todos los actores con los que hemos tenido la oportunidad de trabajar en el tiempo corto en el que se prepara el espacio, terminan semi-construyendo un personaje que se divide en facetas distintas pero que en el fondo es uno, y esto ocurre porque casi siempre el mismo actor lee los tres textos que por lo general elegimos de cada autor.

Esa voz autoral, ese vuelo poético, ese tono, el actor lo siente y suele ver al cuento o poema (preferimos llamarlo texto o material) como un monólogo, aunque no llegue a analizarlo con tanta profundidad por la fugacidad del hecho en sí. Pienso que ahí habita un compromiso de otra naturaleza y además un tipo de análisis que es muy superior al que tratamos de explicar los críticos e investigadores.

Los actores tienen un modo de an√°lisis muy valioso y especial dado por las particularidades de su trabajo y de su tarea, que en definitiva es traducir esas ideas, im√°genes y palabras al momento presente, hacerlas vivas y luego olvidarlas para tomar otras.

Crédito Elaine Vilar Madruga.

‚Äď‚ÄďPublicaci√≥n Esc√©nica hace que, en alguna medida, conozcas el pulso de la creaci√≥n actual en los campos de la literatura nacional. ¬ŅQu√© has encontrado de interesante o de novedoso all√≠?

Ciertamente ha sido una experiencia muy importante para sopesar ese pulso. Las escrituras y caminos son muy distintos, tambi√©n las voces y estilos, pero creo que en definitiva es buena literatura la que se ha le√≠do y por eso agradezco mucho el ejercicio de curadur√≠a, ya que nos permite acercarnos de otra manera a los autores. Tenerlos con nosotras ah√≠, presenciando el hecho y sus reacciones es algo que siempre pedimos: los autores deben estar presentes en esa publicaci√≥n fugaz y carnal de sus textos. Es muy lindo el momento final en el que cada actor sale a buscar en el p√ļblico al autor y todos juntos saludan al p√ļblico, y luego los autores hablan de sus obras.¬†

‚Äď‚ÄďPor lo general, los escritores que han sido invitados a Publicaci√≥n Esc√©nica son j√≥venes. Esta creaci√≥n dialoga con los tambi√©n j√≥venes actores que han colaborado. ¬ŅHa sido una cuesti√≥n de pura coincidencia o una intenci√≥n de unir po√©ticas de la escritura y el cuerpo?

Es tal y como lo dices, de hecho me encanta la forma en la que lo enuncias. La intención siempre ha sido la de unir poéticas del cuerpo y de la escritura. Cuando leemos a un autor pensamos en la persona que es, en lo que escribe, y esos textos nos piden un actor determinado, una voz, un cuerpo, una edad, un temperamento. En eso basamos la elección del elenco. Es muy intuitivo y subjetivo pero hasta ahora ha funcionado.

‚Äď‚ÄďComo creadora te has interesado no solo en la direcci√≥n esc√©nica sino tambi√©n en la escritura. Cu√©ntame un poco sobre esas experiencias.

Como casi todas las personas con afinidad hacia las artes y el mundo intelectual, escribo desde ni√Īa. La cr√≠tica, la investigaci√≥n, la direcci√≥n y todo el universo del estudio teatral han marcado mi vida y mi trabajo en los √ļltimos a√Īos. He dirigido cuatro espect√°culos con intervalos entre uno y otro.

Cuando ten√≠a 19 a√Īos fund√© un grupo en Holgu√≠n junto a varios amigos que eran, como yo, instructores de arte: Roberto Moreno, Yoander Ballester, Yamilsis Pacheco y Yurievna Romero. Se llamaba Lumen Teatro; con este equipo mont√© La Ni√Īita Querida, una adaptaci√≥n a partir del original de Virgilio Pi√Īera. En La Habana, ya estudiando en el ISA y con otro proyecto teatral, montamos el espect√°culo Ejercicio imposible para posibles actores. En el trabajo partimos de unos textos m√≠os y de improvisaciones de los actores Yoander Ballester y Yoana P√©rez Acanda. Llevamos la obra a varios festivales importantes en la Isla: el Festival de Peque√Īo Formato en Santa Clara, el Festival de Teatro Joven en Holgu√≠n y Elsinor en La Habana.

Luego monté Ensayo sobre un suicidio, a partir del original de Jon Fosse, La noche canta sus canciones. Tuvimos una experiencia muy grata porque logramos hacer una temporada en la sede del grupo La isla secreta en Centro Habana, donde usábamos el espacio como lo que es originalmente: una casa.

Ahora estoy trabajando con Katia Ricardo y Mario David C√°rdenas en un proyecto de montaje de un mon√≥logo escrito por m√≠, que forma parte de mi cuaderno in√©dito de narrativa. Estamos muy entusiasmados y esperamos que a m√°s tardar se estrene a mediados de a√Īo. ¬†¬†

Crédito Elaine Vilar Madruga.

Luego de mucho tiempo viendo la escritura como un ejercicio íntimo, le he leído a colegas y amigos mis textos y decidí ordenar todo lo que he escrito. Reparación Capital (Cuaderno sin licencia de Construcción Poética) es un cuaderno de narrativa y prosa poética que fue Mención en el Concurso Pinos Nuevos 2017. Como su nombre indica, tiene algunos cuentos pero también incluye poemas y textos que en realidad son monólogos; otros son crónicas, conversaciones conmigo misma. Ese libro tiene mucho del teatro.

Tengo entre manos también un texto de prosa poética. Aunque no proyecto los libros ni los hago por encargo, tampoco prefiero agotar un tema en un cuaderno de poesía o pretender que lo agoto, que lo abarco.

Escribo con la vida, mientras vivo escribo. Por eso mis libros no serán muchos y demorarán en ser publicados, necesito tiempo para hacerlos. Eso puede parecer un poco amateur pero también es mi manera de salvar lo que hago de las trampas de los tecnicismos, las modas, los temas, las fórmulas. Por ahora, pienso que el teatro será el destino de esos textos.

Mi formación ha sido muy plural. Hace poco terminé mi primer documental junto a una colega que también se inicia en el audiovisual, Katia Ricardo. Eso tiene sus cosas buenas pero también su parte mala porque cada una de las puertas que se abren necesita de tiempo y dedicación. Me apasiona el arte y no soporto las etiquetas, así que seguiré trabajando en aquello que me despierte las ideas y la creatividad.    

‚Äď‚ÄďRecientemente, has asumido la direcci√≥n de la prestigiosa Tablas Alarcos. ¬ŅC√≥mo pensar la dramaturgia y el teatro desde el mundo editorial?

Esa es una pregunta que hay que hacerse todos los días y trabajar para responderla con acciones concretas. La supremacía de lo audiovisual y del mundo de las redes ha cambiado notablemente los hábitos de lectura y los soportes. El teatro tiene una particularidad que hace de sus publicaciones, universos con sus propias reglas.

Tal vez por el car√°cter ef√≠mero del acto esc√©nico, perdurable en la memoria de los individuos pero perecedero en el tiempo, las publicaciones son una de las formas de conservar ese patrimonio, pero al mismo tiempo ‚ÄĒpara que esa letra no sea olvidada‚ÄĒ debe reactivarse el encuentro con el gremio, a trav√©s de conversatorios, conferencias, coloquios, clases magistrales, lecturas. Eso es algo que la Casa Editorial Tablas-Alarcos y las coordinaciones de Omar Vali√Īo fomentaron durante todos estos a√Īos, y que yo pienso continuar junto al equipo.

El convivio del que tanto se habla y que permite el hecho teatral en s√≠, debe reforzarse e ir a la par de la letra impresa. Necesita el testimonio gr√°fico y fotogr√°fico, y un concepto de dise√Īo; todo esto es especial y debe ser llevado a su mejor expresi√≥n en las publicaciones teatrales. La dramaturgia y la teor√≠a deben estar registradas en libros pero adem√°s deben ser dichas continuamente en espacios que permitan el di√°logo. El teatro es un arte de personas actuantes en un tiempo y espacio com√ļn junto a un p√ļblico presente.

Cuba ha vivido un a√Īo muy dif√≠cil con el tema papel, imprentas, insumos. La √ļnica manera de seguir publicando es movernos cada vez m√°s hacia lo digital, a lo web, al ebook. Por razones ecol√≥gicas y tecnol√≥gicas, ya esto sucede en el resto del mundo. Te hablo de cuestiones pr√°cticas y no de conceptos porque los soportes y medios, como sus nombres lo indican, median el modo de relacionarnos con los contenidos.

Celebraremos en este 2020 los 20 a√Īos de la Casa Editorial Tablas-Alarcos, y lo haremos de la mejor manera: trabajando much√≠simo. Omar Vali√Īo nos acompa√Īar√° como fundador de la Casa Editorial y gestor de los hermosos e importantes proyectos que se han creado desde all√≠. Tengo un gran equipo de trabajo y estoy muy feliz por eso.


Ovaciones para una mujer que espera…

Con una gran ovaci√≥n fue aclamado el regreso a la escena vueltabajera de Lienzo de una mujer que espera, escrito, dirigido y actuado por Jorge Luis Lugo. Con esta obra, Teatro Rumbo cierra la jornada de acciones (conferencias y presentaciones teatrales), que desarroll√≥ durante el mes de noviembre y diciembre, con motivo de sus 55 a√Īos de existencia creativa.

Premio Caricato de Actuaci√≥n Masculina (2012), entre otros; Lienzo de una mujer que espera es un mon√≥logo, un soliloquio, como tal vez pueda defin√≠rsele, que se estren√≥ en 2001 con el nombre de Lienzo 5×1, en el marco del pinare√Īo Festival ‚ÄúEspacio Vital‚ÄĚ.

Desde entonces, esta obra ha permanecido en el repertorio activo y m√°s reconocido de Teatro Rumbo. Su protagonista, Esperancita, una se√Īora muy singular entrada en a√Īos, se busca la vida vendiendo ilegalmente cucuruchos man√≠ y en un desesperado intento, reclama a su esposo Felipe, muerto en una traves√≠a mar√≠tima en los 90, un sinn√ļmero de cosas que van desde la necesidad de compa√Ī√≠a hasta un sustento econ√≥mico que nunca ha llegado. Esperancita clama, padece lo que no tiene, lo que debe luchar amargamente para lograr algo y lo que sabe que nunca tendr√° o vendr√°. Sin embargo, permanece batallando, y eso es lo que cuenta.

Lienzo‚Ķ, como resultado creativo, tiene la cualidad de apropiarse de la vertiente vern√°cula, del gusto hacia el desarrollo de temas y f√°bulas teatrales marcadas por la comicidad, latentes en imaginario y gran parte de la praxis esc√©nica desplegada por los creadores pinare√Īos; especialmente los del otrora Conjunto Dram√°tico de Pinar del R√≠o, grupo fundado en los primeros a√Īos de la Revoluci√≥n, y que podemos reconocer ahora con el nombre de Teatro Rumbo.

Es una obra en que Jorge Luis Lugo demuestra sabidur√≠a y talento al tejer un material teatral donde, a partir de la sugerencia, el juego con el absurdo, con lo rid√≠culo, con el clich√©, la iron√≠a, el doble sentido, la picard√≠a, se desata un intenso y respetuoso debate (en que el subtexto tiene mayor peso que lo que literalmente se expresa) sobre aquellas cuestiones que han marcado en el plano hist√≥rico, social, psicol√≥gico, econ√≥mico, al cubano de estos tiempos, fundamentalmente aquellos que vivieron con mayor fervor el ‚ÄúPer√≠odo Especial‚ÄĚ y la migraci√≥n de la d√©cada del 90 y en adelante.

Los hemos visto varias veces Lienzo‚Ķ, hemos podido comprobar que, aun cuando tiene m√°s de una d√©cada de concebido, no deja de ser un espect√°culo interesante para el espectador actual. La arquitectura de este representaci√≥n teatral est√° concebida de tal manera que tiene la capacidad, como el rabo del camale√≥n[1], de renovarse, estar siempre abierta a frescos cambios, sumas y supresiones de acciones y texto, en funci√≥n del momento en que se presenta, los cuales no afectan la salud de este mon√≥logo, su n√ļcleo de debate principal.

 Y ello sucede fundamentalmente porque esta puesta en escena está pensada para que sean más significativos los agudos comentarios sobre la realidad social que vive el personaje principal, Esperancita, que para seguir, aunque ello es inevitable, la biografía de esta, su naturaleza psicológica. Provocar la reflexión y la discusión sobre determinados tópicos sociales, es el centro de Lienzo…

Jorge Luis Lugo es un actor talentoso, uno de los pocos que conocemos en Vueltabajo y en una buena parte del país que puede transitar de un género a otro, del drama a la comedia, a la farsa, sin reparos y con virtuosismo.

En este caso, compone una escritura que apuesta por lo esencial en las tablas. Apenas una estatuilla religiosa de un indio, una peque√Īa mesa con un radio que parece emitir programas en directo, un marco de un cuadro, son elementos con los que va develando poco a poco el universo existencial de Esperancita.

 Desde una partitura interpretativa que hace gala de su contención, de un cuidado en la selección de las acciones físicas y gestos (su rostro es una zona muy expresiva en su corporalidad); de una dinámica escénica que no teme explorar la danza, el riesgo de una pantomima deliciosamente expresiva (escena en que su vecina le informa a Esperancita sobre el nuevo tiempo coyuntural); nos develan un trabajo actoral digno de reconocer.

La reposición de Lienzo de una mujer que espera ha sido todo un suceso teatral en Vueltabajo no sólo por la significación de esta obra, del actor que la interpreta o porque, como pocas veces, los espectadores abarrotaron las capacidades del Teatro Milanés, sino porque esta obra, más allá de su madurez como resultado artístico, mantiene su vitalidad, su frescura, su capacidad de polemizar desde la comicidad.

Es un espect√°culo serio que, bien defendido en su interpretaci√≥n, nos deleita al tiempo que nos hace pensar. Esa es la clave del √©xito de esta pieza tanto cuando se estren√≥, como en este minuto. De ah√≠ que su regreso a cerrar la jornada por el aniversario 55 de labor creativa de Teatro Rumbo, m√°s que una eventualidad atendible, es todo un suceso memorable para el teatro pinare√Īo, un cierre de oro teatral.

[1] Frase que enuncia Esperancita, protagonista de Lienzo de una mujer que espera.


AGNUS DEI: Hoja de Ruta para atravesar la arena

Gusto del teatro que corte mi respiraci√≥n. Tensa en la butaca hoy es como mejor me encuentro. Sigo las luces, la atm√≥sfera seduce los sentidos, ning√ļn otro pensamiento cruza. Soy parte de la escena. No quiero que termine pero cuando llega el final siento el alivio que trae la conmoci√≥n. Intuyo el regreso.

La pieza dram√°tica que por estos d√≠as sacude las tablas santiagueras se escribi√≥ en 1979 por John Pielmeier y su estreno acaeci√≥ en Broadway en 1982. La historia de Agnus Dei es como un viaje que emprenden tres mujeres, y con ellas el p√ļblico, dir√≠a entonces Pielmeier. «Un viaje que ya ha realizado el autor y que como todos los tr√°nsitos importantes es un proceso inquietante y dif√≠cil, en s√≠ mismo, un aut√©ntico milagro», apareci√≥ en una rese√Īa en El Pa√≠s, tras el estreno oficial en Madrid en septiembre de 1982, montaje dirigido por √Āngel Garc√≠a Moreno.

Tomada del Perfil de Facebook de Artes Escenicas Santiago De Cuba

Las tres mujeres que protagonizan la historia, dos monjas y una psiquiatra, representan el enfrentamiento de dos sistemas de pensamiento antagónicos en torno al conflicto que sufre la religiosa más joven, acusada de haber matado a su recién nacido. Agnus Dei plantea la pugna entre racionalismo y religiosidad en clave de intriga policiaca.

La experiencia religiosa, la presencia subyacente de lo sobrenatural en una sociedad tecnológica y laica, son algunos de los motivos que inspiran la obra de Pielmeier, autor que confesara su herencia católica y su obsesión por el tema místico.

Agnes de Dios (Agnes of God, 1985) dio t√≠tulo a un filme estadounidense con la direcci√≥n de Norman Jewisony, basado en la pieza teatral hom√≥nima. La pel√≠cula tuvo tres candidaturas a los Oscar: a la mejor actriz principal (Anne Bancroft), a la mejor actriz de reparto (Meg Tilly), y a la mejor m√ļsica.

¬ŅY qu√© tengo yo que ver con esto? Indagar√° el ingenuo. Pareciera un tema anclado en las versiones que nos llegaron v√≠a las radionovelas de la pasada centuria. Nada m√°s ajeno. Todav√≠a aparecen ‚Äúen-redadas‚ÄĚ e impresas noticias en que el instinto animal traiciona lo humano o viceversa. Las contradicciones del ser parecen perpetuarse en un reciclaje de temporalidad. Las tecnolog√≠as entre otras cosas, han venido para agilizar nuestros saberes, miedos, vicios e inquietudes. ¬†

Tomada del Perfil de Facebook de Artes Escenicas Santiago De Cuba

Tal vez sean éstos y un sinfín de motivos por los que formaciones teatrales geográficamente distantes deciden retomar para la puesta en escena sus versiones del Cordero de Dios.

En marzo de 2019 en C√≥rdoba, Espa√Īa, el teatro El Silo acogi√≥ una adaptaci√≥n de Agnus Dei (La Pasi√≥n), interpretada por el grupo teatral Far√°ndula Don Bosco como uno de los actos previos a la Semana Santa de Pozoblanco.

Mientras en Santiago de Cuba, Calib√°n Teatro apuesta por remover los resortes del pensamiento y la sensibilidad, avez√°ndose en un camino independiente de los ‚Äúismos‚ÄĚ. Esta agrupaci√≥n distingue en la escena santiaguera por la articulaci√≥n de discursos sobre personajes y obras que han marcado hitos en las letras y la dramaturgia. Para la ocasi√≥n apelan a un texto ‚Äďsolo en apariencias‚Äď poco conocido, que junto a los personajes invita a la escena indagaciones sobre los valores, sentimientos, √©tica, el cuerpo como recinto y sujeto de acci√≥n y di√°logo respecto a construcciones de vida, entre un sinf√≠n de inferencias en dependencia a las realizaciones de cada espectador.

La interpretaci√≥n de tem√°ticas y preocupaciones universales a trav√©s de c√≥digos particulares de la agrupaci√≥n en su comunicaci√≥n con el p√ļblico nacional le garantizan una actualizaci√≥n al quehacer teatral, a veces saturado de lugares comunes en el abordaje de las problem√°ticas locales.

La puesta que por estas semanas toma el escenario del Cabildo Teatral, responde a una versi√≥n del texto realizada por Eduardo Eimil, con la direcci√≥n art√≠stica de Orlando Gonz√°lez y la direcci√≥n general de Maikel Eduardo. El dise√Īo de escenograf√≠a y vestuario responden al estilo de Marta Mosquera. Integra adem√°s la exposici√≥n personal Agnus Dei. La visi√≥n de un estigma, de la artista Tahim√≠ Cugat, quien tuvo a su cargo adem√°s el cartel promocional de la obra. Las palabras al programa acogen el sello de la dramaturga Margarita Borges, quien ofrece una suerte de paralelo con las ciencias filos√≥ficas.

Calib√°n Teatro y su p√ļblico comparten el drama y sus s√≠mbolos a trav√©s de la estructura que brinda el teatro de arena. Cualquiera de nosotros puede experimentarse dentro del convento cat√≥lico donde concurre la experiencia de la hermana Agnes con la asistencia de la Madre Miriam y la contrapartida de la psiquiatra Martha Livingstone, porque proximidad f√≠sica, sensorial e intelectiva se entrelazan desde el comienzo mismo.

Tomada del Perfil de Facebook de Artes Escenicas Santiago De Cuba

La escenograf√≠a es sobria y simb√≥lica, con una decoraci√≥n minimalista donde el montaje de iluminaci√≥n y la m√ļsica enfatizan la acci√≥n. La trama acontece en dos espacios esc√©nicos. Por un lado la direcci√≥n ha puesto este drama m√≠stico en funci√≥n de la carga actoral de las protagonistas; por otro, destacan los elementos simb√≥licos en alusi√≥n a signos religiosos y la plasticidad que se logra entre las im√°genes. Cristo se trasmuta en varias escenas o narraciones b√≠blicas con apelaciones a momentos cumbres de la historia de las artes visuales. Jes√ļs unas veces desde la cruz, otras desde la performance dialoga con las contradicciones en conflicto.

Pareciera que podemos tocar al hijo de Dios o debatir con la ciencia seg√ļn sea la postura de cada cual. Los personajes aparecen en su humanidad. La fe y la ciencia coquetean, se abrazan, lanzan a duelo, exhiben sus fortalezas, se lastiman, muestran sus debilidades. Las actuaciones aunque sin excesos, calan hasta la conmoci√≥n del espectador. Lo que resulta dif√≠cil es quedar al margen, porque si llegas a la arena, si llegas, la atravesar√°s.


En Ciego de √Āvila Teatro Primero sumar√° talento a sus filas

El grupo¬†Teatro Primero¬†realizar√°, del 16 al 20 de diciembre, varias¬†audiciones¬†para todos los interesados en esta rama de las¬†artes esc√©nicas, que tengan entre 18 y 30 a√Īos de edad, m√≠nimo 12 grado de escolaridad y residan en el municipio de Ciego de √Āvila.

Desde las 8:30 hasta las 11:30 antemeridiano, durante estos d√≠as, los actores y actrices de Teatro Primero aplicar√°n pruebas de aptitud en la sede de su compa√Ī√≠a teatral, en la Trapisonda, en calle Jos√© Mar√≠a Agramonte, entre Cuba y Rep√ļblica, en el local que ocupaba el antiguo √Āvila Cinema.

El director del grupo,¬†Oliver de Jes√ļs Hern√°ndez Jim√©nez, comenta que el principal objetivo del taller recae en captar nuevos integrantes para la compa√Ī√≠a.

‚ÄúEsta es la primera vez que hacemos un casting, pero resulta necesario; requerimos un aire de juventud y frescor. Ya no podemos contar con graduados de la Escuela Vocacional de Arte de Camag√ľey, porque desde hace varios a√Īos no se inserta ninguno en el grupo, casi ninguno regresa a Ciego de √Āvila. Tenemos que encontrar v√≠as para renovar el discurso y sabemos que en nuestra propia ciudad existen j√≥venes interesados en el trabajo sobre las tablas, solo tenemos que acercarlos al trabajo y esforzarnos despu√©s por motivarlos.‚ÄĚ

Durante los días de selección se impartirá un taller para que los aspirantes se adentren en el mundo de la dicción, preparación física, concentración, proyección escénica y lenguaje corporal, entre otras técnicas y elementos teatrales.

Durante los pasados meses de julio y agosto, la Asociación Hermanos Saíz convocó al taller Actuación: ¡Una forma de vida!, que se impartió en la sala Abdala y fue guiado por actores del grupo Polichinela y su director Yosvany Abril.

Como homenaje a los Hermanos Sa√≠z Montes de Oca, el 13 de agosto de este a√Īo, los alumnos realizaron su ejercicio final y los presentes pudieron apreciar el talento cimentado durante esos dos meses en los actores amateurs.

Las ganancias de este taller pueden ser notorias y tan gratificantes como lo fueron las del anterior. Si todo sale viento en popa, Teatro Primero no solo rejuvenecer√° sus filas, sino que crecer√° en talento y compromiso dentro de las artes esc√©nicas avile√Īas.


Unplugged: el camino m√°s largo

Con el afán de reunir a creadores escénicos motivados en la experimentación e investigación de los procesos teatrales, se realizó del 31 de octubre al 3 de noviembre el Festival de Teatro Experimental Desconectado a 969, en Santiago de Cuba.

Se trat√≥ de un espacio de di√°logo generacional y de confrontaci√≥n art√≠stica. Una oportunidad √ļnica dentro del panorama esc√©nico nacional que durante varios d√≠as convirti√≥ a esta ciudad en una plaza significativa para los creadores que abogan por una escena viva y arriesgada, inquieta, imperfecta e ind√≥cil.

Desconectado a 969 en su tercera edici√≥n estuvo dedicado a la Maestra de Juventudes Nelda Castillo y a su grupo de teatro El Ciervo Encantado. Privilegio para nuestra urbe, la cual se encuentra a 969 kil√≥metros del principal circuito teatral del pa√≠s. Tambi√©n estuvieron en esta edici√≥n El Grupo Drippi (Santa Clara), Teatro Gui√Īol y Teatro de la Totalidad (Guant√°namo), El Grupo de Experimentaci√≥n Esc√©nica LA CAJA NEGRA (Santiago de Cuba), as√≠ como cr√≠ticos e investigadores entre los que resaltan Jaime G√≥mez Triana y Omar Vali√Īo.

Las obras estuvieron al disfrute de los espectadores, en los teatros Gui√Īol Santiago, Caf√© Teatro Macub√°, Cabildo Teatral Santiago y la Casa del Joven Creador, sede de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z de nuestra provincia.

El Festival de Teatro Experimental Desconectado a 969 surgi√≥ en 2017 ante la ausencia que dej√≥ dos a√Īos atr√°s el Festival Teatro de Oto√Īo, evento que fung√≠a como espacio necesario para la confrontaci√≥n, la creaci√≥n y la superaci√≥n de los proyectos y artistas emergentes de la ciudad.

En 2016 se funda el Grupo de Experimentaci√≥n Esc√©nica LA CAJA NEGRA y alrededor de √©l y de la Asociaci√≥n del territorio empez√≥ a fortalecerse un c√≠rculo importante de propuestas que dialogaban con el espectador desde las b√ļsquedas y tendencias teatrales m√°s contempor√°neas hasta exploraciones que se registraban en ‚Äúlo interdisciplinario‚ÄĚ, ‚Äúel performance‚ÄĚ o ‚Äúlas artes visuales‚ÄĚ. As√≠ surge el Grupo de teatro Punto de Giro y el proyecto FRACTURAS, integrado por un DJ, un artista visual y un artista pl√°stico.

Ante la efervescencia creativa se toma desde la sección de artes escénicas de la AHS santiaguera la iniciativa de crear un encuentro donde coincidieran la vanguardia del teatro cubano y los artistas emergentes de todo el país, hasta ese entonces sin un festival que desde la institución abogara desde la concepción y la curaduría final, con las puestas más experimentales de la escena contemporánea cubana.

Así surge Desconectado…y se establece como una alternativa social/cultural/filosófica/estética/y teatral dentro de las jornadas y eventos de la AHS y la programación del Consejo de las Artes Escénicas.

El teatro es resistencia. Desde sus a√Īos fundacionales en Cuba, ha representado un acto de lucha/fe/renovaci√≥n. La escena ha establecido una conexi√≥n singular con los procesos sociales y pol√≠ticos, mostrando ante los ojos del espectador otra concepci√≥n de la vida.

¬ŅPor qu√© es tan necesario un festival como Desconectado‚Ķ?¬ŅExiste un movimiento en Cuba de creadores esc√©nicos experimentales?

La concreción de una plataforma promocional/creativa/interdisciplinaria, que dialogue con las nociones interhumanas que rigen los comportamientos escénicos más experimentales en la Cuba de hoy, representa un camino a la renovación estética y formal que tanto se le reclama en algunas áreas al teatro cubano. Siempre manteniendo la máxima que todo acto de creación si es realmente verdadero, es experimental.

En nuestro panorama escénico no existe un movimiento de teatro experimental, performático, o teatro de investigación. Existen experiencias notables de eventos/jornadas/talleres y creadores que abogan por una expresión más viva, sin tanta artesanía, con la libertad de poner en riesgo el equilibrio con el espectador. Algunas de estas experiencias han sido muy efímeras y otras muy inaccesibles por cuestiones que sobrepasan los bordes del teatro.

Lo cierto es que ‚Äúlo experimental‚ÄĚ en los caminos de nuestra escena no ha contado con la suerte que s√≠ proyectan otras √°reas creativas. Aunque es v√°lido decir que ‚Äúlo experimental‚ÄĚ nunca tendr√° esa suerte.

Hay un teatro en Cuba muy viejo y otro muy pol√≠tico. Tal vez otra pregunta pudiera ser si el teatro puede renunciar a lo pol√≠tico‚ÄĚ, o si ‚Äúlo viejo‚ÄĚ en el teatro representa a alguna noci√≥n social que no ha ejercitado la disoluci√≥n del tiempo.

Dentro de toda la amalgama que representan las decenas de compa√Ī√≠a teatrales y proyectos ocasionales, yacen algunos que marcan la vanguardia. Estos colectivos (desde sus est√©ticas) basan su praxis en la innovaci√≥n, ejercen sus par√°metros creativos para hablar de temas tab√ļ y profesar la libertad de expresi√≥n en todas sus aristas y consecuencias.

Estos procesos en ocasiones resultan incómodos ante la institución, y no me refiero solo a las rectoras de las artes escénicas, sino a ciertos espacios caducos que fuerzan su renovación y el diálogo con el artista. De ahí que el término vanguardia este difuminado dentro de nuestro catálogo artístico, pero eso es material para otro análisis.

Es v√°lido destacar el compromiso de la Asociaci√≥n con el arte de vanguardia, as√≠ como la gesti√≥n y la promoci√≥n de las m√ļltiples propuestas (por arriesgadas que sean) de sus miembros. Desde la acci√≥n, palabra que ha caracterizado a esta organizaci√≥n, los creadores m√°s j√≥venes tienen la oportunidad de mostrarse e imponerse con sus obras.

Las circunstancias en la que se construyen hoy los universos artísticos son difíciles y angustiosas. El teatro es un ente divino que sabe hacernos razonar/opinar/cambiar. Cuba necesita de un teatro menos complaciente y más austero, menos inflado y más inquieto, un teatro con rostro humano.

El Festival de Teatro Experimental Desconectado a 969 es una provocación a la quietud, la enajenación, la desconexión, como excusa para el estancamiento y la chatarra estética que nos invade como un hongo mortal. Hay que pensar el teatro desde esa postura, o 969 kilómetros será una distancia demasiado larga para transitar.


¬ŅCrisis o recuperaci√≥n en La Potajera?

En el arte, como todo en la vida, cuando los fen√≥menos no se replantean o cambian definitivamente, por muy esenciales que se tengan, avanzan a su ocaso. En una situaci√≥n como esta lamentablemente se encuentra un proyecto art√≠stico que ha sido esencial en sus dos a√Īos existencia en la cartelera de las artes esc√©nicas pinare√Īas: La Potajera.

Desde su aparición en 2018 hasta los primeros meses de 2019, La Potajera se mantuvo como una zona de debate y disfrute bajo la dirección del dramaturgo Irán Capote y el elenco creativo de Teatro Rumbo.

De hecho, entre las pe√Īas que auspicia mensualmente el Consejo Provincial de las Artes Esc√©nicas de Pinar del R√≠o, las cuales dejan mucho que desear, ha sido la m√°s completa; un espect√°culo a la manera de caf√©-teatro donde, a trav√©s del humor, la parodia, la s√°tira, la iron√≠a, se abordaban temas cardinales de la vida cotidiana del cubano, devolvi√©ndonos una laudable estampa de nuestra herencia vern√°cula[1].

Sin embargo, con el paso del tiempo el br√≠o de este espacio ha deca√≠do. Fundamentalmente a partir de este a√Īo, los espect√°culos que han subido a La Potajera est√°n erigidos bajo una b√°sica premisa argumental desprovista de bien concebidos enredos argumentales y profundidad en sus abordajes[2], para erguirse en temas populacheros, balad√≠es que surgen y se resuelven muy elementalmente.

Del autor.

La improvisaci√≥n de los actores que en 2018 tanto aplaud√≠amos y que nos revelaba unos histriones capaces de cantar, bailar, actuar, ajust√°ndose a la dramaturgia de la puesta en escena, en los primeros meses de 2019, en su abuso, ha dilatado la acci√≥n a punto de estancarla. Por tanto, en los predios de este a√Īo la teatralidad y su discurso quedaron relegados ante lo vacuo y superficial.

Se repite el mismo cuadro que vivieron nuestros bufos cubanos del siglo XlX y principios del XX, quienes encontraron f√≥rmulas, relatos, temas que interesaron al p√ļblico de su momento, pero que dejaron de ser atractivos al descuidarse la construcci√≥n de la representaci√≥n teatral, su esencia (conflictos bien delineados, tratamiento preciso y profundo de temas, historias bien resultas), para aferrarse a efectivos, chistes de mal gusto y otras bagatelas que llevaron al bufo cubano a su fin en el Teatro Alhambra (1890-1935).

Recientemente, el cambio dirección artística de La Potajera alentó la idea que este proyecto escénico recuperaría su vitalidad preliminar. No obstante, parece reafirmarse la premisa que los proyectos nacen y se cierran cuando sus gestores principales, creadores, ya no están presentes o los abandonan definitivamente[3].

Si bien La Potajera ya estaba en una etapa de decadencia a principios de 2019, a fines de este mismo a√Īo tampoco ha cambiado su suerte. Yacey Mu√Īoz, quien en este minuto encabeza dicha propuesta teatral, ha intentado establecer puntos de distancia est√©ticos entre los espect√°culos que subieron en 2018 y principios de 2019, y aquellos que en este momento se han gestado bajo su √©gida y que conforman la fisionom√≠a actual de La Potajera.

Antes bien, no ha logrado este propósito porque no ha conseguido erigir una voz propia, una manera de hacer que, sin traicionar el espíritu vernáculo y agudo del proyecto, muestre una nueva cara.

Se ha aferrado a los viejos moldes y sobre estos, ha tratado de construir o reciclar lo trillado en las noches de los segundos s√°bados de cada mes. En pos de ello, ha recurrido a subterfugios que desde nuestro punto de vista son poco producentes: acudir a historias antes representadas y sobredimensionar la importancia de recursos de poca transcendencia en el bios de La Potajera.

Con relaci√≥n al primero de estos escollos podemos referir que la direcci√≥n art√≠stica se ha privado de la posibilidad de producir estrenos que en su tratamiento tem√°tico y estructuraci√≥n, visualidad, forma de articular la trama y relaciones entre la escena y el p√ļblico, caracterizaci√≥n o creaci√≥n de personajes, expresen sus intereses e inquietudes. Esto fundamentalmente ha privado que La Potajera pueda erguirse con una revitalizada identidad, y m√°s que esto, llegar a establecer sustanciales di√°logos con el espectador de este minuto.

Por si fuera poco, para agravar más el estado de salud del proyecto, en los argumentos escénicos que apenas se sostienen por su endeblez, se despliegan recursos que fueron favorables en los primeros momentos[4], pero que en la actualidad sólo ostentan la categoría de efectismos, presencias que lastran la vitalidad de los espectáculos que se presentan.

Del autor.

Nos referimos a la amplificaci√≥n e indiscriminada recurrencia al travestismo, la vana carnavalizaci√≥n, improvisaciones de los actores que rayan en lo cans√≥n y poco atinado, la parodia de temas musicales populares y for√°neos, la b√ļsqueda de chistes intrascendentes, los cuales, en su desgaste, pierden val√≠a, su probado sentido teatral. Algo que se acent√ļa mucho m√°s porque no se insertan de manera veros√≠mil a la acci√≥n esc√©nica, dilat√°ndola innecesariamente.

De forma que estas escaramuzas, recursos poco dosificados y en ocasiones mal manejados, más que poner en crisis determinados elementos de la realidad, conducen al estado de lo caótico la existencia de este espacio artístico.

Ese rico programa vern√°culo que todos persegu√≠amos por su agudeza y tremenda comicidad, que hac√≠a que el patio del Teatro Milan√©s pareciera peque√Īo para tantos espectadores, ha menguado en poder de convocatoria.

La razón de todo esto no se haya en el cambio de dirección artística de este programa teatral, sino en su escasa renovación estética y temática, quizás en una falta de cordura en el balance los elementos; quizás, en cierto grado de confianza que ha dado al traste a seguidas y nefastas improvisaciones, a la evidente endeblez de una dramaturgia escénica que se dispersa a cada rato y que ya no dialoga con el espectador.

Esas son las fisuras que en este momento golpean a La Potajera. Creemos que más que una posibilidad, es un hecho perentorio que, como apuntamos, la nueva dirección artística procure encontrar, exteriorizar con hondura sus propias inquietudes.

Cuando de desplegar comicidad se trata, los actores, el elenco creativo de Teatro Rumbo, ha dado muestras de su talento. Tambi√©n han patentizado que, en medio de tanta inopia creativa, est√°n comprometidos con el arte de sembrar vida en los escenarios pinare√Īos.

Mas tienen que salir de las zonas de confort y encontrar nuevas vías, intereses, temas que revitalicen los espectáculos que cada mes acoge. No basta sólo con intenciones, sino se requiere hechos objetivos que nos devuelvan latente el teatro.

De ah√≠ que nuestros reclamos a la tropa que conforma La Potajera sean y ser√°n cada vez mayores, pues tenemos a este proyecto como uno de los fundamentales que se haya ofrecido en materia teatral al p√ļblico pinare√Īo.

Por tanto, ya es parte de nuestro acervo escénico y no podemos perderlo bajo ninguna circunstancia. Sean estas palabras un incentivo a sostener La Potajera desde una probada calidad.

[1] La Potajera, sin temor a dudas, durante casi a√Īo y medio abandon√≥ la categor√≠a de pe√Īa para erigirse cada mes en un estreno teatral de val√≠a, una puesta en escena en que los int√©rpretes ganaban m√°s en capacidades, la dramaturgia se fortalec√≠a a partir de evitar facilismos, lugares comunes, de ser un nuevo y abierto abordaje de nuestra realidad actual. Por ello era tan seguida.

[2] Los primeros espectáculos que transitaron por La Potajera se caracterizaron por tener varias líneas temáticas y de acción, con enredos que complicaban y enriquecían sus tramas escénicas.

[3] La Potajera es una idea original, un texto y direcci√≥n art√≠stica de Ir√°n Capote, quien decide abandonar este proyecto a principios de 2019, aunque todav√≠a se encuentra colaborando con √©l en la escritura de guiones para los espect√°culos. La direcci√≥n art√≠stica de La Potajera actualmente corre a cargo del actor Yacey Mu√Īoz.

[4] Mas, lo fallido¬† en ello no est√° en tratar de insistir en esos gags, esos detalles que en cierto momento contribuyeron al √©xito del espect√°culo pinare√Īo de los segundos s√°bados de cada mes (defenderlos es una acto de leg√≠tima sabidur√≠a que contribuye a salvaguardar la identidad del espacio), sino en el exceso o en el defecto del tratamiento de los mismos, en la falta de originalidad en muchos casos.


Los huesos de la heroicidad

El abismo contempla al h√©roe y he aqu√≠ que lo encuentra vac√≠o ‚ÄĒy a la vez lleno‚ÄĒ de sentido. El h√©roe se ha convertido en el demiurgo de un espect√°culo, de un texto para la escena que recuerda la ca√≠da de esas caras en los billetes; esos billetes de tanto valor que algunos de nosotros no hemos alcanzado a conocer. Su liturgia es llegar a las tablas y dar machete verbal, retar a duelo al espectador que lee u observa, porque al final, todos somos ca√≠dos, todos hemos descendido a un averno que es textual y simb√≥lico, y que tambi√©n ha cobrado su precio en la Historia reciente de nuestra isla.

En la obra La ca√≠da (Premio Abelardo Estorino 2019), del joven dramaturgo y director Ra√ļl M. Bonachea Miqueli, Cuba deviene espacio s√≠gnico; una isla que pertenece tanto a las lides del pasado como de un presente que, poco a poco, se lic√ļa, se diluye, juega a esfumarse. De ah√≠ que el precio esc√©nico sea pagado, precisamente, en la encrucijada donde se encuentra el Autor con el H√©roe, el Joven con su doble actor, la Esposa con la muchacha que la interpreta. Es en esa encrucijada que el texto se actualiza, porque su esencia es esa: hablar de una Historia articulada, una Historia que une hilo con hilo, pa√≠s con pa√≠s, en un particular tejido de experiencias donde se cose a la figura can√≥nica con el hombre de a pie de estos tiempos contempor√°neos.

Foto: Cortes√≠a de Ra√ļl M. Bonachea Miqueli.

Esta resemantizaci√≥n del referente hace que La ca√≠da no hable solamente de la muerte, del martirologio del h√©roe ‚ÄĒpor momentos, devenido Cristo que comulga con su carne y su sangre‚ÄĒ, de su esencia como estatua o pedernal, sino que es capaz de dialogar tambi√©n con esas otras ca√≠das cotidianas, las del d√≠a a d√≠a: la derrota del autor que no logra encontrar la palabra justa, la del director que intenta constre√Īir una puesta en escena al presupuesto que se le ha otorgado, la del actor que se descarna y se desuella con un pulm√≥n casi roto por el peso del cigarro y de la angustia hist√≥rica. Esta es tambi√©n la ca√≠da de cada uno de los actantes de la escena, testigos, v√≠ctimas y victimarios de la acci√≥n, aquellos que observan y se involucran pero que, a la vez, escapan.

Este es un texto autopsia, un texto que hurga en lo visceral, no para encontrar una respuesta, sino para crear nuevas preguntas, en un c√≠rculo sin fin donde la duda muerde la cabeza de la duda, y la disipaci√≥n de la inc√≥gnita es un retru√©cano con visos de apocalipsis. Quiz√°s, el m√°s importante de los cuestionamientos es aquel que nos pregunta c√≥mo sobrevivir a la guerra del cotidiano a trav√©s de un proceso que no sea el de la glorificaci√≥n de las miserias y victorias del pasado. ¬ŅQu√© somos incapaces de ver? ¬ŅQu√© no hemos aprendido a leer en nuestra experiencia hist√≥rica? ¬ŅQu√© error estamos condenados a repetir una y otra vez, gracias a esa paradoja que nos obliga al aprendizaje o a la derrota, al avance o a la soga, al hero√≠smo o a la condenaci√≥n?

Foto: Cortes√≠a de Ra√ļl M. Bonachea Miqueli.

Bonachea Miqueli ‚ÄĒo su metamorfosis, es decir, la figura casi arquet√≠pica de Ignacio Agramonte‚ÄĒ escarba la veta de un recuerdo diseminado en varias voces dram√°ticas; voces que aqu√≠ y all√° son intervenidas por las entradas y salidas de los actores y el autor; voces que, a la larga, terminar√°n teji√©ndose en un tapiz particular de referencias donde la Historia se convierte en eje mutable/mutante y tambi√©n en ese cosmos que antecede ‚ÄĒy en ocasiones sucede‚ÄĒ al caos. De ah√≠ que las herramientas m√°s s√≥lidas del joven dramaturgo sean el cuestionamiento y la puesta en duda de la Historia, cierto balazo ficcional que recorre el ambiguo secreto que rodea a la muerte de Agramonte.

Si bien el secreto no es del todo revelado ‚ÄĒsino m√°s bien insinuado en las p√°ginas de esta obra‚ÄĒ lo cierto es que la Historia al final ha sido usada, baleada, arrastrada como el cad√°ver del troyano H√©ctor frente a los muros de una ciudad devenida espectador. La Historia se convierte en el cad√°ver putrefacto que observamos con cierta mor(b)osidad: hay en este acto algo ed√≠pico, el gesto del hijo que ama a la madre y que luego paga su p√°thos de voyeur.

Foto: Cortes√≠a de Ra√ļl M. Bonachea Miqueli.

Y es que la Historia derrama su obsesi√≥n sobre las p√°ginas a modo de pregunta, un destilado visceral que acude a nuestra paranoia: ¬Ņqu√© hubiera sucedido si‚Ķ? En esos tres puntos, en la bifurcaci√≥n del camino, en la posibilidad que qued√≥ inconclusa, es que Bonachea Miqueli se detiene, solo por instantes, en su condici√≥n demi√ļrgica. Sigamos la traza de este fragmento de la obra:

Foto: Cortes√≠a de Ra√ļl M. Bonachea Miqueli.

‚ÄúLa liturgia pudiera no funcionar, pero es tambi√©n una manera de sobrevivir, una subasta. Los actores somos especialistas en transacciones de bajo costo. Por diez pesos cubanos, ustedes se quedan con los hombres y nos devuelven a los h√©roes‚ÄĚ.

 

La declaraci√≥n de principios del dramaturgo radica precisamente en un hecho: lo real invade el cuerpo hist√≥rico. Hablamos de una epidemia que se imbrica y contamina al texto para bien, tanto en el sentido dram√°tico como esc√©nico De este ajiaco de realidad y (auto)ficci√≥n, de Historia y performatividad es que nacen las ansias y obsesiones que giran dentro del universo de referencias del autor. ‚ÄúEl pa√≠s tambi√©n est√° naciendo‚ÄĚ, afirma el H√©roe en una de las p√°ginas de La ca√≠da. Podremos entonces suponer que Bonachea ha cruzado la l√≠nea ‚ÄĒsiempre breve‚ÄĒ que separa a sus vivencias del existir de su personaje; quiz√°s incluso seremos incapaces de reconocer de qu√© pa√≠s nos habla: si la regi√≥n hist√≥rica de los libros o la regi√≥n ficcional de nuestros temores, o acaso, por qu√© no, ese territorio a veces hostil y a veces hermoso, donde ciertos Agramontes han devenido, hoy d√≠a, actores, dramaturgos, directores, creaturas del cotidiano. As√≠ lo afirma el dramaturgo:

Foto: Cortes√≠a de Ra√ļl M. Bonachea Miqueli.

 

‚ÄúNinguno tiene que poner el pellejo, ya vendr√° otro que caiga, mientras seguimos entrenando. Todos los d√≠as no podemos comer carne de h√©roe, son escasos.‚ÄĚ

 

La ca√≠da es la historia de todos. No precisamente la que le√≠mos en aquellos manuscritos viejos de nuestros abuelos o en los libros de texto donde todo marchaba tan pobremente te√Īido. Esta obra es m√°s que el s√≠mbolo del nacimiento, la muerte y el renacer de las esperanzas de una generaci√≥n que parece haber perdido todo aliento de heroicidad, una generaci√≥n que ha descendido a los avernos de la desilusi√≥n y el desencanto, en un tiempo que podr√≠a (auto)denominarse ‚Äúj√≥venes de la ca√≠da‚ÄĚ. Pero, como en todo buen texto, Bonachea Miqueli se niega a la complacencia, al cierre definitivo.

Su realidad es aquella que se construye d√≠a a d√≠a sobre y tras la escena. En su puesta en combate, en su puesta sobre lo real, Bonachea va m√°s all√° del olor del h√©roe ‚ÄĒsu diluida aroma‚ÄĒ y vierte acero sobre los huesos pelados del Agramonte hist√≥rico, enterrado en una fosa com√ļn, una tumba apenas se√Īalada por los hacedores de los libros. Desde esos huesos, que son los nuestros ‚ÄĒy los tuyos, lector‚ÄĒ se alza esta dramaturgia de la resistencia y la heroicidad.

 

11 de agosto de 2019


Teatro sobre el camino en festivales europeos

(CON INFORMACI√ďN DEL PERI√ďDICO ADELANTE)

El multipremiado grupo Teatro sobre el Camino, de Villa Clara, se presentó con gran éxito en la tercera edición del Festival Internacional Theatre Worlds, que se celebró del 20 al 23 de junio en la ciudad de Rudolstadt, en Alemania.

El colectivo puso a disposici√≥n del p√ļblico la aclamada obra¬†Las bebidas son por Pearl, basada en la vida de la cantante de rock estadounidense Janis Joplin y protagonizada por la actriz Elizabeth Aguilera Fari√Īas.

La puesta en escena es del director general del grupo Rafael Martínez Rodríguez, e intervienen, además, los actores Yasiel Fabá García, Abelito Acosta y el trovador Pedro Roberto O’ Reilly.

Seg√ļn manifest√≥ Elizabeth a¬†Vanguardia, en comunicaci√≥n a trav√©s de la red social Facebook, la obra se expuso «a teatro lleno, entradas agotadas y mucha energ√≠a. Al final (se realiz√≥ un) conversatorio con el p√ļblico que se qued√≥ encantado».

A√Īadi√≥ que el director Rafael Mart√≠nez estuvo al frente de un taller de animaci√≥n y construcci√≥n de t√≠teres que llev√≥ por t√≠tulo Aliento de vida, en el que comparti√≥ sus experiencias como titiritero con los dem√°s invitados.

Póster de la obra/ Tomado de Vanguardia

Por su parte, Fab√° Garc√≠a expres√≥: «La funci√≥n de Las bebidas son por Pearl (‚Ķ) fue espectacular, a teatro lleno. El publico dialog√≥ con la obra genialmente y despu√©s se hizo un desmontaje del espect√°culo el cual fue muy provechoso (‚Ķ) Todo fue muy bien, ya nos han hecho varias invitaciones a otros pa√≠ses».

En el Theatre Worlds participaron destacados grupos de los cinco continentes y se realizaron talleres temáticos con especialistas de Argelia, Argentina, Finlandia, Malasia y Cuba.

El grupo villaclare√Īo Teatro sobre camino continuar√° sus andanzas hacia la ciudad de Amberes, B√©lgica, donde se presentar√° con funci√≥n √ļnica en el Festival Spots Wess.


Retrato de un ni√Īo muy original

Sab√≠a que ser√≠a una funci√≥n especial. La cantidad de p√ļblico fuera del Centro Cultural Teatro Tuyo lo anunciaba, y Ernesto Parra lo sentenciaba en la presentaci√≥n: ‚Äúen tiempos en lo que las colas son para el pollo o el aceite, que se hagan colas para entrar al teatro demuestra que el p√ļblico tambi√©n est√° √°vido de alimentar el esp√≠ritu‚ÄĚ. A partir de ah√≠ todo fue un sue√Īo, una ‚Äúconsulta‚ÄĚ hacia el interior de la familia en la que se pondera el di√°logo y la comprensi√≥n como v√≠as para lograr una eficaz comunicaci√≥n filial.

Retrato de un ni√Īo llamado Pablo fue la pieza presentada por Teatro de Las Estaciones en Las Tunas. Ganadora del Premio Villanueva de la Cr√≠tica Teatral Cubana, apuesta por la combinaci√≥n de diferentes tipos de t√≠teres, el uso de las m√°scaras, actores que cantan, bailan y hacen gala del lenguaje corporal y gestual ¬†y que, junto a las atm√≥sferas cerradas a manera de retratos, contribuyen a reforzar el concepto de la obra.

Unos padres que se preocupan m√°s por las necesidades materiales del hijo que por escuchar lo que siente y piensa. Un hermano que parece olvidarse del ni√Īo que fue y Pablo, un ni√Īo muy original, de esos que por ser diferentes parecen necesitar psic√≥logos, componen un n√ļcleo familiar que parece salirse de las tablas para retratar la realidad de muchas familias cubanas.

Adem√°s de la familia de Pablo, los psic√≥logos tambi√©n se convierten en protagonistas e intentan hacer reflexionar a los padres; mientras, una maestra sobresale por encarnar un modelo de educadora ideal ‚Äďcasi extinguido‚Äď, de esas que imparten poes√≠a entre tantas matem√°ticas.

Resalta el uso adecuado de las luces, la escenograf√≠a sencilla, pero atrayente, y un vestuario absurdo, alejado de lo convencional, y que refuerza la cr√≠tica a la banalidad y el apego a los bienes materiales. El empleo del humor, lo l√ļdico y la buena caracterizaci√≥n de los personajes, imprimen a la funci√≥n un dinamismo sorprendente que envuelve a padres e hijos. Todos estos recursos hacen de Retrato‚Ķ una obra ingeniosa y creativa, que reflexiona, desde la sensibilidad, en el rol de la familia como n√ļcleo esencial en la formaci√≥n de nuestros ni√Īos.