Sindo Garay


Jos√© Mart√≠, razones para la m√ļsica (+ video)

  • Cuando proscrito en extranjero suelo/ La dulce patria de mi amor, so√Ī√©/
  • Su luz buscaba en el azul del cielo/ Y all√≠ su nombre refulgente hall√©./
  • Perpetuo so√Īador que no concibo/ El bien enajenado que entre sue√Īos vi./
  • Siempre dulce esperanza va conmigo,/All√≠ estar√° en mi tumba junto a m√≠.
  • ¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬† ¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬† ¬† (El Proscrito, Jos√© Mart√≠)

Preludio

Tal vez sea José Martí el cubano a quien más se ha cantado. Ya en 1906 y 1909 Antonio Morejón,  de quien se dice fue el primero en grabar puntos cubanos, dejó registrado para los sellos Edison y Columbia el tema Al Apóstol Martí. Otros títulos musicales y autores del periodo clamaban la resurrección martiana.  Particular tratamiento reciben las figuras de los próceres en la primigenia trova, y Martí ocupa eje principal en estas composiciones.

Surgen obras como tributo que rinde el trovador a los h√©roes de las gestas recientes, en admiraci√≥n y a√Īoranza por la esperanza perdida. ¬†T√≠tulos como Los tres Patriotas (1919) de la firma de Manuel Corona brindan fe de ello.¬† Dos figuras descuellan en estas composiciones: Antonio Maceo y Jos√© Mart√≠. Los t√≠tulos Dos patrias, de Salvador Adams, y Pobre Cuba, de Manuel Corona, son ¬†una s√≠ntesis de la vastedad de canciones que al respecto emergieron. ¬†

Sindo Garay aseguró en testimonio para Carmela de León que conoció a Martí en Dajabón en 1895, momento a partir del cual y en más de una ocasión le dedicó su poética. Así lo atestigua entre otros, el título Martí.

Canci√≥n a Mart√≠ (1901), con letra de Francisco Eligio y musicalizaci√≥n de Alberto Villal√≥n, fue cantada en el teatro San Carlos, de Tampa, Cayo Hueso, por la contralto Susana Mellado, el bajo Santiago Lima, y otros m√ļsicos.

Recuerdos de Martí, también de Villalón, Clave a Martí, de Emilio Billillo, constituyen unos pocos ejemplos de la vastedad de títulos con temática martiana aportados por los trovadores en la primera mitad del siglo XX.

También, aunque menos conocidos, llega el Apóstol en canción desde los códigos de los soneros. Es el caso de Arsenio Rodríguez en el tema  Adórenla como a Martí, en clara referencia a la tierra cubana.

En lo adelante el canto a José Martí es un punto de encuentro entre los cantautores cubanos y otros hacedores del pentagrama. La musicalización de la poesía martiana y otros textos llegó con la Nueva Trova de la guitarra de Pablo, Sara y Amaury. Teresita Fernández brindó sus acordes para el Ismaelillo.  Las sucesivas promociones de jóvenes trovadores además de musicalizar textos martianos, entregan temas donde Martí deviene sujeto lírico; en otros, la esencia de su pensamiento deviene motivo textual  y paratexto.

La m√ļsica coral y sinf√≥nica en Cuba cuenta con sendas composiciones, musicalizaciones y arreglos a la obra del universal cubano. ¬†

Post-vida: esto nos dice en sus palabras m√°gicas la m√ļsica

Pretexto me resultan las canciones que lo evocan.

¬ŅQu√© cantos tocaron la sensibilidad de Juli√°n? ¬ŅCu√°les acordes se replicaron en su tarareo? ¬ŅD√≥nde hallaron musical remanso sus angustias en tiempos de exilio? ¬†¬ŅQui√©nes fueron los m√ļsicos cubanos en cuyos acordes visualiz√≥ Mart√≠ la patria a la distancia de una nota? ¬ŅC√≥mo se trueca m√ļsica la prosa y la po√©tica martiana? ¬ŅQu√© paralelismos acontecen entre el romanticismo literario de Mart√≠ y los compositores del hom√≥nimo periodo musical?

¬ŅCu√°les sitios frecuent√≥ para asistir a las presentaciones de las que gustaba? ¬ŅQu√© compositores e int√©rpretes hoy considerados ‚Äúcl√°sicos‚ÄĚ conmovieron la pluma del cr√≠tico, poeta y periodista?

Estas y otras interrogantes quedan satisfechas a la lectura de Jos√© Mart√≠ y la m√ļsica, un volumen del Centro de Estudios Martianos (2014), cuya selecci√≥n, introducci√≥n y ensayo corresponde a la autor√≠a de Salvador Arias, en suma con textos complementarios que indagan en el criterio martiano ante hechos musicales.

Los autores en convite ofrecieron sus estudios y criterios en diversos momentos que van desde la tercera d√©cada de la Rep√ļblica, a una Cuba reciente y que, desde la diferencia de enfoques evidencia el inter√©s de los estudiosos por la obra martiana y en particular en relaci√≥n a la tem√°tica musical:

De Gonzalo de Quesada y Miranda se acude al ¬†t√≠tulo Mart√≠ y la m√ļsica, el que apareci√≥ en la revista Bohemia en 1935. Pasi√≥n de la m√ļsica en Mart√≠, es la conferencia que pronunciara Orlando Mart√≠nez en conmemoraci√≥n al centenario del natalicio martiano en La Habana, la que por su extensi√≥n solo se presenta para la oportunidad en fragmentos. Tambi√©n de 1953 es la publicaci√≥n de Alejo Carpentier en El Nacional, de Caracas, en la que el autor descubre al Mart√≠, estudiante de m√ļsica. De 1972 data uno de los m√°s bellos an√°lisis que guarda la relaci√≥n martiana con el arte sonoro, de la autor√≠a de Cintio Vitier es el t√≠tulo M√ļsica y raz√≥n. Este decenio, pero dos a√Īos despu√©s ve la publicaci√≥n en el Anuario Martiano, M√ļsica en el peri√≥dico Patria, por Zoila Lapique. ¬†En 1978 la revista moscovita Am√©rica Latina, public√≥ de M.A. Sap√≥nov el trabajo Jos√© Mart√≠ y la m√ļsica, la versi√≥n al espa√Īol para el Anuario del Centro de Estudios Martianos, 1981, corresponde a Eduardo Heras Le√≥n. La Gaceta de Cuba, dio luz en el no 3 de 1985 a Referencia martiana al jazz, de Armando Caballero. De las p√°ginas del peri√≥dico Granma fueron seleccionados los t√≠tulos Mart√≠ en la m√ļsica, cuya autor√≠a responde a Omar V√°zquez, 1985, y de Sonnia Moro, Mozart en Mart√≠, 1991. Concluye el volumen con Jos√© Mart√≠ y la √≥pera italiana, en la firma de Diana y Rodolfo Sarracino, ¬†tomado del Anuario del Centro de Estudios Martianos, 2001.

En s√≠ntesis, los principales aspectos que gu√≠an estos acercamientos al inter√©s martiano por la m√ļsica se refieren a la musicalidad inherente a la po√©tica y la prosa martiana en consonancia a ciertas caracter√≠sticas del Romanticismo literario y algunos paralelismos con el impresionismo pict√≥rico. Otros, versan acerca del periodismo y la cr√≠tica musical que ejerci√≥ Mart√≠ tras su asistencia a presentaciones musicales lo mismo de coterr√°neos en el exilio norteamericano, que en grandes Salas de Europa con el apogeo de la √≥pera. Varios autores coinciden en la significaci√≥n que cobraron las rese√Īas a las presentaciones de compatriotas cubanos en el exilio, no solo en tanto suceso art√≠stico sino como forma de acercamiento al suelo patrio. Algunas de estas p√°ginas se acercan al Mart√≠ cuyos o√≠dos se entregaron a las esencias musicales de los pueblos.

Lapique brinda un acucioso estudio acerca de la presencia de la tem√°tica sonora en emisiones del Patria. Aunque era un peri√≥dico fundamentalmente pol√≠tico, Mart√≠ no se sustrajo a escribir sobre otras cuestiones. Leg√≥ numerosas p√°ginas sobre artistas cubanos y extranjeros de su √©poca: Ruiz Espadero, White, D√≠az Albertini‚Ķ, y en especial, de aquellos comprometidos con la causa independentista como el tenor Emilio Agramonte y Pi√Īa, y Ana Otero, notable pianista puertorrique√Īa. Se trata de la primera publicaci√≥n que dio a conocer La bayamesa, himno patri√≥tico cubano, y la danza La borinque√Īa, por tradici√≥n, himno de los boricuas. Estos dos himnos son las √ļnicas piezas musicales que publican, acompa√Īadas de textos hist√≥ricos ¬†que exaltan el patriotismo y la unidad antillana de esos dos pueblos, entonces bajo el yugo espa√Īol.

Hermosas son las p√°ginas que coinciden en presentarnos a Jos√© Mart√≠ en su faceta como autor de un texto para canci√≥n. Su liderazgo pol√≠tico y el inter√©s por la m√ļsica cubana le llevaron a escribir la letra de El proscrito, que musicaliz√≥ el tabaquero emigrado Benito O‚ÄôHallorans. Lleg√≥ a conocerse entre los cubanos de la Florida como La canci√≥n del Delegado.

Omar V√°zquez recrea en la publicaci√≥n del Granma correspondiente al 28 de enero de 1985 el relato de c√≥mo 20 a√Īos antes, en la entonces popular Pe√Īa de Sirique, se le escuch√≥ por primera vez a Mar√≠a Granados, quien la interpret√≥ acompa√Īada por el guitarrista Rafael (Nen√©) Enrizo. ¬†

Mar√≠a¬† ‚ÄĒquien falleci√≥ en La Habana, el 30 de enero de 1971, a los 91 a√Īos de edad, pocas horas despu√©s de participar en varias actividades con motivo del aniversario 118¬†del natalicio del Maestro‚ÄĒ gustaba de contar la historia de El proscrito, que por primera vez se la cantara a Mart√≠ cuando apenas contaba 11 a√Īos de edad.

La canción se redimió  para la posteridad gracias al interés del investigador, compositor y apasionado martiano Hilario González. Hoy puede disfrutarse la grabación en las voces del dueto que a tal fin conformaran Eduardo Sosa y la maestra Digna Guerra.

En sus valoraciones, Arias toma como elemento importante los espacios de las presentaciones y divulgaci√≥n del hecho sonoro a finales de la decimon√≥nica centuria, sobre todo con escenario en el Nueva York entre 1881 y 1895. Sitios diversos cuyo centro seg√ļn la ocasi√≥n se ubica ¬†en un teatro, lo mismo que en salones de baile, fiestas populares, paradas militares, circos y parques. Asimismo, la existencia del piano en varios hogares defini√≥ momentos importantes al interior de las familias y en el intercambio de √©stas con amigos seg√ļn los intereses sociales. Es Nueva York una ciudad a la que las oleadas de inmigrantes aportan su folclor.

El siglo XIX,¬† con el triunfo del romanticismo, es escenario de intensas y nuevas relaciones entre la m√ļsica y la literatura. Para Arias Mart√≠ se siente atra√≠do por las deslumbrantes sonoridades. Los conocimientos musicales de Mart√≠ fueron, si no los de un profesional, si de un fervoroso oyente.

En este sentido, Sap√≥nov atribuye especial inter√©s a aquellos aspectos del sistema creador de Mart√≠ en los que se interpreta de manera original las influencias de la est√©tica rom√°ntica con su culto a la m√ļsica, y la aspiraci√≥n a sintetizar los elementos del arte musical con la literatura. En su prosa, plantea, el rom√°ntico descubre en el conjunto de ruidos del paisaje campesino, un leg√≠timo encanto en las leyes musicales.

Un ejemplo de lo anterior lo halla Vitier en tierra cubana, un mes justo antes de caer Martí en Dos Ríos:

La noche bella no deja dormir. Silba el grillo; el lagartijo quiquiquea, y su coro le responde (‚Ķ) entre los nidos estridentes, oigo la m√ļsica de la selva, compuesta y suave, como de fin√≠simos violines; la m√ļsica ondea, se enlaza y desata, abre el ala y se posa, titila y se eleva, siempre sutil y m√≠nima ‚Äďes la mir√≠ada del son fluido; ¬Ņqu√© alas rozan las hojas? ¬Ņqu√© viol√≠n diminuto, y oleadas de violines, sacan son, y alma, a las hojas? ¬Ņqu√© danza de almas de hojas?

Para Vitier, la m√ļsica en el poeta es ‚Äúsustancia de su propio estilo. Musical en alto grado, tanto como pict√≥rica, fue la palabra de Mart√≠‚ÄĚ. Lo describe como al ‚Äúirreprimible m√ļsico de la palabra‚ÄĚ, que apoyaba su prosa en octos√≠labos y endecas√≠labos.

Otro aspecto relevante para Arias y varias de las voces aupadas en el concierto martiano lo constituyen las cartas a Mar√≠a Mantilla. En este epistolario las alusiones a la m√ļsica aparecen en repetidas ocasiones, incit√°ndola a estudiar y tocar el piano. En carta escrita desde alta mar, el 2 de febrero de 1895, identifica a la m√ļsica como alta expresi√≥n del afecto, y define la de su preferencia: «A mi vuelta sabr√© si me has querido, por la m√ļsica √ļtil y fina que hayas aprendido para entonces: m√ļsica que exprese y sienta, no hueca y aparatosa: m√ļsica en que se vea el pueblo, o todo un hombre, y hombre nuevo y superior.»

A las atenciones por su formaci√≥n ¬†cultural y humana, la conduce por primera vez a la √≥pera cuando Mar√≠a era apenas una adolescente de 12 a√Īos. Representaban Carmen, del franc√©s Georges Bizet en la interpretaci√≥n de Enma Calv√©. Se afirma que era vasto el conocimiento que Jos√© Mart√≠ pose√≠a sobre el argumento y los pasajes musicales.

De estos afectos Gonzalo de Quesada extrae algunas conclusiones de las m√ļsicas que pudieron interesarle a Jos√© Mart√≠. ¬†

Entre las piezas que la ni√Īa Mantilla interpretara al piano y que a Mart√≠ proporcionaban tanto placer se citan Evening Star de la √≥pera Tannhauser de Wagner, una Gavotte, de Nebvin, la Rapsodia no.2 de Lizst, y la m√ļsica de la √≥pera Carmen, de Bizet.

Por testimonio de María Mantilla se conoce que a él le gustaba tararear El negro bueno, de Francisco Valdés  Ramírez.  Se presume debió atraerle que esa guaracha se cantó en el Teatro Villanueva de La Habana, el 22 de enero de 1869, hecho que trasciende hasta unos conocidos versos de Martí. Aquella célebre guaracha, cantada en todas partes con más o menos disimulada intención, era una especie de canto de guerra.

Seg√ļn lo que aportara Mar√≠a a Gonzalo de Quesada, a Mart√≠ le gustaban mucho las danzas y tambi√©n una pieza de Gonzalo N√ļ√Īez, La mariposa ¬†y Las campanillitas del cubano Pedro Fuentes.

El Delegado particip√≥ en veladas hogare√Īas de amigos en las que entre otras m√ļsicas se conoce se interpret√≥ al piano La borinque√Īa, danza t√≠pica de Puerto Rico, y la canci√≥n cubana La bayamesa. Alguien record√≥ tarareando, los versos iniciales de esa antigua canci√≥n del oriente de Cuba:

No recuerdas, gentil bayamesa,/ que t√ļ fuiste mi ¬†sol refulgente‚Ķ

Al encontrarse en los a√Īos de la emigraci√≥n con destacados m√ļsicos cubanos que se encontraban en el exilio, como Ignacio Cervantes, pianista y compositor y uno de los fundadores de la corriente rom√°ntica nacional de la m√ļsica cubana, y con el eminente violinista Jos√© White, escribi√≥ Mart√≠ varios art√≠culos en los que expone las ideas sobre el arte de sus coterr√°neos, sobre la naturaleza del arte musical y sobre la m√ļsica cl√°sica europea.

Nicol√°s Ruiz Espadero tambi√©n mereci√≥ la admiraci√≥n y el entusiasmo de Mart√≠. De √©l dijo que puso en m√ļsica el gemido del alma cubana, y a veces su majestad y su tormenta. En una cr√≥nica publicada en Patria, en mayo de 1892, Mart√≠ habla del famoso acto celebrado en los talleres de tabaco de Tampa, en el que tomaron parte Ignacio Cervantes y Rafael D√≠az Albertini

Muchos de los juicios expresados por Martí sobre compositores están vinculados con sus apreciaciones de intérpretes, incluidos numerosos cantantes de ópera italiana y francesa. Para Diana y Rodolfo Sarracino “la opera ítalo-francesa, escuchada por Martí tanto en La Habana como en Madrid y México, tuvo mucho peso en los inicios de su formación musical. Sobre los contactos del joven Julián con las funciones operísticas en La Habana por la década de los 60, los autores aducen la posibilidad la probabilidad de que las haya presenciado al impulso del preceptor Rafael María de Mendive.

Mart√≠ es testigo de c√≥mo las √≥peras de Wagner ¬†ganan terreno ¬†en la gran ciudad, incluso imponi√©ndose a las italianas o francesas. En consecuencia dedica el mayor n√ļmero de referencias a este compositor. Del concierto sinf√≥nico de fines de mayo de 1882 en Nueva York, encontramos la vivencia de un testigo presencial, particularmente ¬†cuando habla de la ejecuci√≥n de Los troyanos de Berlioz. Otros m√ļsicos, como Brahms aparecen en sus textos. ¬†

Descubre ‚Äúlas melod√≠as inefables‚ÄĚ de Chaikovsky. A la m√ļsica de Schubert le dedica una sutil definici√≥n y de Mozart los elogios. Un m√ļsico por quien parece haber sentido indudable empat√≠a fue el polaco Federico Chopin. ¬†Su ‚Äúm√ļsica v√≠vida‚ÄĚ, con ‚Äúmelod√≠as dolientes o r√°pidas polonesas‚ÄĚ, lo lleva a pensar ¬†que ‚Äúsolo ama y entiende a Chopin quien le conoce a la m√ļsica lo m√°s fino y misterioso del alma‚ÄĚ, esto fue quiz√°s lo √ļltimo que escribi√≥ p√ļblicamente sobre un asunto musical, el 26 de enero de 1895. La empat√≠a ¬†ten√≠a una ra√≠z extramusical, al ser el compositor polaco un ardiente defensor de la independencia de su patria.

Mientras convierto este libro en relecturas escucho las mismas m√ļsicas que el Ap√≥stol. Su fe de vida inunda los silencios. Cada una de estas p√°ginas da la posibilidad de conocerle un poco m√°s. En sus expresiones se ven identificados con la m√ļsica a los que aman y fundan, para conseguir ese ideal suyo de Cuba como ‚Äúfutura universalidad americana‚ÄĚ.


Destrabando la trova I

 Salud pá tus ojos, ashé pa tu herrumbre

que el sol brinde para todos su justa lumbre

 mucha fortuna y salud pido sobretodo en amores

que a golpe de labios tibios me nazcan flores.

(Nelson Valdés)

                                                                    

Para destrabar la trova no hay manuales. Esencia de la cultura musical cubana los trovadores legan la guitarra y la voz, el pensamiento en síntesis de las generaciones. Un país necesita de sus trotamundos, de esos que ensillan las ideas y con furia las cantan, otras veces, con dulzura desenfundan la verdad. Las ideas trascienden los límites y las molduras. Por eso el mundo y sus heridas resultan insuficientes para detenerles. No son estas las Romerías de siempre, nada lo es. El set puede ser tu casa, o la mía, el teléfono móvil, una Pc, o la TV. La trova se desentiende de obstáculos. Las guitarras levantan sus manos.

Tecnología mediante y ganas de sobra se obra el milagro. La cita está pactada casi a las tres. El anfitrión es Eduardo Sosa, trovador en cuyas cualidades musicales habita un hermoso ser humano, lo he dicho ya, vacilador, jocoso de espléndida carcajada, alguien para quien la trova es su casa.

Su quehacer como cantautor, intérprete y gestor de eventos lo lleva por disímiles contextos de la geografía nacional. Cuando indagué para lo que escribo, esa es mi ventana abierta, sobre las incidencias de esos trasiegos me respondió:  

«He aprendido much√≠simo porque tengo un espacio que se llama ‚ÄúDestrabando la Trova‚ÄĚ, es, seg√ļn por quienes llevan las encuestas, uno de los m√°s importantes hoy en las Romer√≠as. Suceden entrevistas a camisa quit√°, desde Pedro Luis Ferrer hasta Tony √Āvila, Buena Fe, Polito Ib√°√Īez, Willian Vivanco, Ra√ļl Torres. Abogo por el respeto que deben tener las nuevas tecnolog√≠as para con la posici√≥n de las personas. Este espacio ayuda a conocer m√°s a quienes hacen las canciones que yo respeto, quiero y admiro, a confrontar su pensamiento y conocer la persona detr√°s de las canciones.»

El espacio que comenz√≥ en la Casa de la Cultura holguinera con posterioridad se traslad√≥ al Club Siboney. Otras ediciones de manera excepcional, como el protagonizado por Buena Fe, aconteci√≥ en la Casa de la M√ļsica. ¬†Este es el quinto a√Īo, y acoge en la primera emisi√≥n al cienfueguero Nelson Vald√©s como invitado.

La po√©tica del joven juglar marca un punto de encuentro de la cancion√≠stica ¬†con eje al centro de la isla. Su hoja de trovas se habilita desde las entra√Īas mismas de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z, presentaciones y premios organizados por el Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau, las ediciones de la Feria del libro en varias provincias cubanas, el Longina, las Romer√≠as de Mayo y otras celebraciones donde la guitarra y la voz se entrelazan. Varios fonogramas registran la autenticidad de canciones que se aferran a crecer justo Al sur de mi mochila.

En la opinión de Nelson, las romerías son parte de la célula cultural cubana y es imprescindible que se siga haciendo evento tan importante para la creación y el arte joven. El ambiente, el suceso cultural y el protagonismo de casi todas las manifestaciones del arte, es un lujo.

Sus ojos cantan en libertad, confiesa el trovador, las cuerdas van a donde la reina de los mares:

Si alguna vez t√ļ fuiste r√≠o, ll√©vame al mar/ si alguna vez tu amor fue m√≠o, Yemay√° venlo a buscar.

A la interrogante del anfitrión acerca de la relación de Nelson Valdés con la AHS y en particular con la organización del evento  Al sur de mi mochila, el agasajado aportó:

«Al sur de mi mochila es un evento que ha ido creciendo, lleva el t√≠tulo de una canci√≥n de nuestro emblem√°tico L√°zaro Garc√≠a, fundador del Movimiento de la Nueva Trova y uno de los hombres m√°s importantes dentro de la canci√≥n de autor cubana y cienfueguera. Es un evento que trata de hacer alianzas ¬†entre los j√≥venes cantautores y los consagrados. Hemos logrado que sus propuestas lleguen a la comunidad, por los diversos espacios donde se hacen los conciertos y descargas. Pasamos a compartir con la EGREM el centro cultural Julio A. Mella, y eso propici√≥ que el festival creciera. Han pasado por cantautores muy importantes, han salido de ese escenario j√≥venes para la canci√≥n de autor cubana. Es un evento que hoy es puntera dentro de la AHS en Cienfuegos. Es de los que mantienen viva la obra de much√≠simos amigos, como otros que ¬†hay a lo largo y ancho del pa√≠s.»

Y es que para salud de la trova en Cuba la parada en Cienfuegos es uno de los eslabones que hoy signan una especie de red de eventos trovadorescos en el país, en su mayoría con el protagonismo de la AHS.

Sal a caminar porque el tiempo se nos va casi siempre a indiscreta velocidad, es la segunda invitaci√≥n musical de la tarde. Quien ahora le escucha sentir√° la avidez por otras de sus canciones. Una palabra, santa caricia bastar√≠a para borrar todas tus desdichas. El v√≠nculo a√Īejo de los trovadores con el pante√≥n afrocubano aparece junto al eros, el deseo por la salud, el retorno de los amores y otras humanas causas:

Si el mar se te alarga junto a Yemayá moja tu camisa/ bastaría para borrar todas tus desdichas/ si yo te beso muchacha oye y te devuelvo la risa/ bastaría…/ abuelo no, abuelo no, la tarea difícil déjesela a Changó/ Santa Bárbara bendita/ la tarea difícil déjesela a Changó/ Santa Bárbara bendita …/ la tarea difícil déjesela a Changó siete rayos…

Eduardo Sosa reconoce en la obra del amigo una coherencia artística que contra los pronósticos de vivir a kilómetros de la capital, logra una presencia en los medios desde Cienfuegos. Un grupo de proyectos ocupan la creación de Valdés:

«Yo creo que la gente agradece el que hayamos homenajeado a Santiago. Y yo feliz porque pienso que homenajear a quien te ha dejado un legado y que ha sido importante en tu obra pues forma parte de lo m√≠nimo que podemos hacer. Tambi√©n hicimos un tema que se llama Querido viejo con los arreglos del maestro Emilio Vega que es un homenaje a L√°zaro Garc√≠a con la direcci√≥n de Omar Leyva; terminamos tambi√©n con la direcci√≥n de Omar un video dedicado a los doscientos a√Īos de la ciudad de Cienfuegos que estrenamos en el cumplea√Īos 201. Ha sido parte de este trabajo en conjunto. Muchos amigos han puesto su mano para apoyar las cosas que a veces se me ocurren y que creo pueden contribuir a aportar un grano de arena a lo que somos y a lo que pretendemos crecer como naci√≥n, como pa√≠s.»

Desde Graciano Gómez, Sindo Garay, María Teresa Vera, Miguel Matamoros y una amplia representación de trovadores de éstas y sucesivas generaciones le han cantado a la Virgen de la esperanza, mambisa, morena, Imagen Protectora.

Por estos anclajes en el repertorio de la canción cubana y por la trascendencia como símbolo de religiosidad y cultura cubanas, Nelson decidió destrabar la tarde con una canción con remedos vocal-instrumentales de conga que estará en su nuevo fonograma y que a su decir  tiene mucho que ver con tu identidad, las raíces, porque es una canción que le hice a la Virgen de la Caridad del Cobre, patrona de todos los cubanos:

Madre no me lleves a la conga oriental/ mira que después yo no puedo parar/ qué no que yo no voy a mirar/mira que después yo no puedo parar/ piensas demorar mis ojos/ mira que ya se respira tu necesidad de bailar/ sin que nos toque luna, hoy nos compondrá la lluvia/ paso por reír atento cuando apareces madre/ (…)

Estribillo. Pero no me lleves a la conga oriental/ mira que después yo no puedo parar.

Un abrazo a Cuba abrió los caminos a las trovas de mayo en Romerías, a la trova toda, espíritu de la nación cubana.


Canciones con retorno: viaje a Orm√°n

Cuando salí de Manzanillo de nadie me despedí. Torrenciales han caído de entonces a estas teclas. No importa, tengo boleto de regreso sin fecha de caducidad. Por estos días en que a uno le da tiempo para hurgar en los recovecos del yo, he vuelto a Manzanillo. Allí desafié kilómetros del malecón con los amigos de guitarras a la espalda, a veces con mi soledad. Confieso que no sobrevivió minuto a mis andanzas. En cada una de las tres visitas gustaba de compartirme entre la Casa de la Trova y la Casa del Joven Creador. A la distancia de una cuadra sus dinámicas de interacción son bien diferentes y la verdad que en ambas encontraba algo para permanecer. Las trovas del bayamés Ormán Cala conectaban uno y otro epicentro, mientras yo descubría la lírica por entonces del trovador.

Muchas creaciones del hacedor me habré perdido desde que nos vimos en fechas del Pepe Sánchez varios marzos atrás. Compartí en el espacio teórico algunas de las impresiones que me causó su obra. Ormán trajo consigo a la sala Titón de la Uneac a las protagonistas, sus canciones.

Hoy las escucho desde la memoria sonora; tampoco conservo los mp3, que perecieron cuando una antigua laptop decidió abandonarme sin previas notificaciones. Por eso, borracha de trovar, comparto la fe.

tomada de la p√°gina de facebook de orm√°n cala

Retrospectiva Canción

La Canci√≥n Cubana Contempor√°nea manifiesta esa heterogeneidad distinguible en la autenticidad que aportan los cantautores de las distintas zonas geogr√°ficas del pa√≠s. Tal es el caso de la obra que desarrolla el trovador Orm√°n Cala desde la ciudad de Bayamo, en una constante retroalimentaci√≥n con los c√≥digos m√°s extendidos por la cancion√≠stica nacional. En su quehacer distingue una notable influencia de la trova primigenia cubana, espec√≠ficamente de conformaci√≥n oriental, en lo que sobresalen elementos heredados de los sones, lo que imbrica al influjo tambi√©n de la guajira, ritmos afrocubanos, incluso la a√Īadidura en ciertos pasajes que van del country al rock, la bossa nova, y la introducci√≥n de segmentos rapeados, de modo principal.

Escuchar a Orm√°n presupone adentrarse en una m√ļsica que entrelaza tradici√≥n y contemporaneidad, capaz de resemantizar tem√°ticas inmortalizadas por el discurso trovadoresco de siempre. El viaje o trasiego trovadoresco, las preocupaciones socioecon√≥micas, la relaci√≥n amatoria o el estereotipado esp√≠ritu bohemio se asumen desde una voz individual.

El tratamiento del n√ļcleo Viaje se ancla a un eje central en la l√≠rica trovadoresca cubana y en la biograf√≠a de sus cultores.

Por estos entresijos resalta en la producci√≥n de Cala del periodo al que me remite la nostalgia, un texto remisorio a exponentes del entorno trovadoresco y lo sonero como Sindo Garay, √Ďico Saquito, Miguel Matamoros y el mismo Compay Segundo. Por supuesto, en el caso del hecho musical cuando solo aludimos al texto/letra y carecemos del texto/m√ļsica, el acercamiento solo puede ser incompleto. Aun as√≠ asumo el riesgo:

tomada de la p√°gina de facebook de orm√°n cala
  • Oye Fragancia yo s√≠ te quiero
  • Pero este tren p√° Manzanillo
  • me va a robar lo cuerdo
  • hay que ir de pie
  • que no hay asiento p√° sentar las ganas de volver
  • ¬†
  • (‚Ķ)
  • ¬†
  • y menos mal que permutaron lo del carnaval
  • si no se llena esto de bote en bote
  • como concierto de la Original
  • no puedo permitir que dudes de mis sentimientos
  • que me acuses de la ausencia
  • no falta el recelo
  • que no piense del desamor.
tomada de la p√°gina de facebook de orm√°n cala
  • Oye Fragancia yo s√≠ te quiero
  • si eres mi t√© de resed√°
  • mi pastillita p√° los nervios
  • ay ap√ļrate,
  • Longina seductora s√≠ esp√©rame
  • sentada en la terminal
  • que ah√≠ viene el tren Pen√©lope.
  • ¬†
  • Oye Fragancia yo s√≠ te quiero
  • Pero este tren p√° Manzanillo
  • me va a robar lo cuerdo.
  • Con el recurso de la intertextualidad, el autor logra recontextualizar los significados de una canci√≥n antol√≥gica de la trova, Pensamiento, de Rafael G√≥mez, Teofilito. Si en el texto original la intenci√≥n primordial consiste en convencer a la mujer interpelada del amor incondicional que ella inspira en el enunciatario, en esta reapropiaci√≥n, el autor se valdr√° de la afirmaci√≥n original para introducir las adversidades que viaje de por medio se interponen para su realizaci√≥n. En torno a Fragancia se organiza¬† una red de asociaciones que, en lo adelante acoger√° a otras figuras femeninas ineludibles de la cancion√≠stica.

El viaje resulta motivaci√≥n recurrente en los textos trovadorescos, evidente herencia de la trova legada por los primeros bardos. Pienso en el recurso viaje como entidad perenne en varios textos del Compay Segundo, tradici√≥n textual, sin ingenuidad, asociada a la caracter√≠stica trashumante del trovador en sentido gen√©rico, ¬†provocada entre otras causas por la inestabilidad laboral y econ√≥mica de la mayor√≠a. El viaje simboliza entonces para el trovador no la aureola de felicidad y mito ed√©nico con que suele asoci√°rsele, sino la v√≠a de car√°cter migratorio para garantizar posibles fuentes de empleo y con ello los ingresos econ√≥micos para solventar su vida. En otro sentido tambi√©n relacionado, el movimiento migratorio encarna la b√ļsqueda y af√°n por el reconocimiento a la creaci√≥n, sin que por ello obviemos la dimensi√≥n festiva que muchas veces les acompa√Ī√≥.

El viaje como motivación, así como la alusión a sitios tales como poblados, ciudades, playas, calles o barrios figuran entre los tratamientos predominantes en las rutas trazadas por la lírica de varios de los trovasoneros de la primera mitad del siglo XX cubano. En el abordaje de la temática destaca Francisco Repilado.

tomada de la p√°gina de facebook de orm√°n cala

Las canciones Pasaje para Holgu√≠n, Ahora me da pena, Balc√≥n de Santiago, Se sec√≥ el arroyito, Chicharrones ‚Äďcanto al popular barrio de la ciudad santiaguera‚Äď y por supuesto, la s√≠ntesis sociomusical planteada por el Chan Chan, singularizan la relevancia del t√≥pico Viaje, que en sentido polis√©mico se instituye en la obra Compaisera.

Al decir de Danilo Orozco (2010) el Chan Chan se reinserta, recontextualiza y resignifica en el contexto de las andanzas festivas y amorosas del Compay, quien de joven recorr√≠a en tren una conocida trayectoria de poblados y zonas urbano-rurales orientales. La trayectoria seguida por este viaje se√Īala zonas donde las expresiones bailables, los intercambios, la sicolog√≠a de relaciones, los modos ingeniosos del decir, forjan profundas tradiciones y expresiones populares de las que se nutre el autor.

En el texto perteneciente a la autor√≠a de Orm√°n es posible encontrar, en su estructura significativa, varios gui√Īos respecto a esta tradici√≥n tem√°tica comentada al vuelo, en lo que texto y acompa√Īamiento musical conforman una unidad indisoluble en la idea de este otro recorrido ferroviario.

En este nuevo pasaje dentro de la cancionística cubana no debe obviarse la importancia de la ciudad de Manzanillo para el desarrollo del género trovadoresco desde sus orígenes a la actualidad. En esta zona oriental no sólo tuvieron un importante devenir las trovas decimonónicas y las correspondientes a las primeras décadas de la siguiente centuria, sino que también fue aquí donde se celebraría el Primer Encuentro Nacional de Jóvenes Trovadores, en 1972. En la actualidad cuenta Manzanillo con la Casa de la Trova Jaime Benemelis; una calle después se encuentra la sede de la AHS, sitio al que concurren los más jóvenes exponentes que defienden este quehacer.

Aunque la mayor√≠a de los trovadores hoy pertenecen a alg√ļn cat√°logo de agencia o empresa de la m√ļsica, lo que en la condici√≥n de m√ļsico subvencionado o a rendimiento, debe generarles fuentes de empleo, el motivo viaje persiste en sus canciones como rasgo definitorio del modo de vida trovadoresco. Traslado mediante los juglares del presente buscan en algunos casos mejores propuestas de trabajo y promoci√≥n, otras veces la participaci√≥n en la red de festivales de la trova en el pa√≠s les garantiza una mayor promoci√≥n a su obra y el intercambio con otros cultores.

tomada de la p√°gina de facebook de orm√°n cala

El recorrido que hacemos junto al trovador suma a su connotaci√≥n sociol√≥gica la exploraci√≥n en el paisaje urbano de la cotidianidad en el ir y venir de pasajeros entre una y otra ciudad (Bayamo/Manzanillo). Aunque hay otros medios de transporte, ha sido la v√≠a del tren una costumbre ya arraigada en la provincia Granma. Coches y trenes en la provincia Granma, y en especial ciudades como Bayamo y Manzanillo, forman parte indisoluble de su identidad local, tradiciones arraigadas a procesos hist√≥ricos. Ejemplo de su trascendencia la encontramos en una pieza antol√≥gica de la autor√≠a de Adalberto √Ālvarez, A Bayamo en Coche, popularizada con gran √©xito nacional e internacional por el conjunto Son 14 y luego retomada por Adalberto √Ālvarez y su Son, am√©n de las versiones que ha propiciado. Coches y trenes permanecen interconectados en estas ciudades y en derredor de ellos se organizan no s√≥lo costumbres e idiosincrasia, sino tambi√©n redes socioecon√≥micas.

Los contratiempos del viaje musicalizado se sustentan en estrategias argumentativas alusivas a elementos del entorno vivencial de ambas ciudades. No s√≥lo acude a remisiones ambientales del viaje manejadas por todos los conocedores de esta v√≠a de transportaci√≥n, llamada por algunos sobre todo en el declive del pasado siglo como ‚Äúel tren lechero‚ÄĚ. Por entonces y despu√©s fue una de las formas m√°s habituales de ida y vuelta entre varias ciudades del pa√≠s.

La travesía apela además a códigos culturales propios e identitarios de las regiones Bayamo y Manzanillo, como resulta de la referencia a las festividades carnavalescas, hecho cultural de gran connotación en varias provincias del país y sobre todo, las orientales.  La remisión al evento festivo en el texto incluirá a su vez el tratamiento de otros tópicos de relevancia local.

Resulta significativa la remisi√≥n a La Original, lo que en s√≠ presupone el uso de t√©rminos de significaci√≥n local y nacional. El autor interpela el conocimiento del oyente-p√ļblico nacional que reconoce¬† de inmediato la alusi√≥n a la popular agrupaci√≥n. La frase podr√≠a resultar vac√≠a para un escucha for√°neo poco relacionado con el √°mbito musical cubano.

Estos usos discursivos por el autor son comprensibles si apelamos al criterio que él mismo ofreciera en entrevista a Danny González (2010) para este mismo sitio, donde a las interrogantes sobre qué motivaciones encuentra para componer, y la decodificación relacionada con su entorno de origen por parte de sus escuchas, respondió:

Escribo sobre lo cotidiano y el amor, partiendo de mis propias vivencias o las de otras personas. Pretendo reflejar en mis canciones las luces y sombras del contexto social que me envuelve.

                                                           (…)

Quien conozca los entresijos de nuestra idiosincrasia, el modo de hablar, y el enorme peso hist√≥rico que nos acompa√Īa, podr√° descubrir que son canciones hechas en Bayamo. Cada imagen que se desprende de mis versos ¬†responde a patrones muy particulares de este lugar.

tomada de la p√°gina de facebook de orm√°n cala

La pieza transcurre entre los tonos jocosos y la iron√≠a, elementos presentes en la identidad cubana, lo que no invalida la intencionalidad del texto por abordar las connotaciones sociol√≥gicas hasta aqu√≠ enunciadas, lo cual se complementa en la fusi√≥n texto-m√ļsica, donde la guitarra asume el protag√≥nico en el af√°n de recrear sonoramente la noci√≥n del viaje en tren.

Quiero que la despedida de este breve trasiego concluya sobre dos ruedas. Si de rutas se trata hay en la cancionística del trovador un decenio atrás, otro texto, mucho más breve pero igualmente significativo en el imaginario no sólo granmense, sino cubano. Y es cuando el discurso del trovador trasmuta el símbolo tren por el de la bicicleta, cuyos significados hallan su referencia en la realidad cubana fundamentalmente de los noventa:

  • Se te ha escapado el aire y ya hace tiempo
  • que has perdido el color
  • y te hundes en el fondo de la soledad
  • hoy habita tu fantasma en la ciudad
  • el tiempo que se pierde sin llegar
  • hoy sacudo telara√Īas de tu silencio
  • en mi portal
  • en tu portal
  • mi bicicleta china.

El signo bicicleta comunica toda una red de asociaciones y situaciones cotidianas, en tanto recrea un importante periodo dentro de la historia social cubana, etapa en que, entre otros renglones, se recrudecieron los problemas de la transportaci√≥n urbana, y la bicicleta fue sumamente usada como medio de transporte alternativo por parte considerable de la poblaci√≥n. Abund√≥ el llamado modelo ‚Äúbicicleta china‚ÄĚ, de importaci√≥n, que en un primer momento fuera entregada en los centros de trabajo a algunos trabajadores para facilitar el traslado desde sus domicilios a sus centros laborales. El tema remite con cierta nostalgia a un pasado de vicisitudes.

La canci√≥n de Orm√°n Cala devuelve una s√≠ntesis de procesos entre lo m√°s genuino de la m√ļsica cubana no s√≥lo en cuanto a elementos formales del entorno sonoro, sino a la savia de recontextualizar asuntos y motivos conformadores de la identidad cubana y local-provincial, siempre presentes en el discurso de trovadores y soneros. A lo anterior Orm√°n a√Īade elementos musicales for√°neos, todo de conformidad con sus propios y peculiares recursos comunicativos al momento de trasladarlos a su p√ļblico.

P.D: Mi amigo, cuando leas estos teclasos seguramente coincidir√°s en que debo actualizarme con respecto a tus creaciones. Nos debemos caf√©, guitarra mediante. ¬ŅManzanillo, Santiago o el Messenger?


Ra√ļl Prieto entre la trova y el rock

Ra√ļl Prieto asegura que es esencialmente un cantautor que se mueve entre la trova y el rock, aunque se siente cercano a g√©neros como el pop rock, la balada, el bolero, el son‚Ķ Su obra viene a ser el resultado de m√ļltiples referencias: ‚ÄúTrato de interactuar con todos estos g√©neros, defendiendo determinados valores est√©ticos, un cuidado por las letras, las armon√≠as‚ÄĚ. Por eso asegura que su ‚Äúm√ļsica no es necesariamente trovadoresca al estilo de los viejos juglares‚ÄĚ, aunque durante varios a√Īos se trasladara desde su natal B√°guanos con el instrumento al hombro, interpretando sus temas a guitarra limpia.

Este a√Īo Ra√ļl Prieto celebra su aniversario 41 de vida art√≠stica, pues marca el inicio de su carrera con la entrada al Movimiento de la Nueva Trova, en 1979, con el grupo Latinoam√©rica. Surgida despu√©s de un concierto de Silvio Rodr√≠guez, Pablo Milan√©s y Noel Nicola, en Casa de Las Am√©ricas, en 1968, y constituida en Manzanillo, en diciembre de 1972, la Nueva Trova ten√≠a entonces varios exponentes en Holgu√≠n: Ramiro Guti√©rrez, Aram√≠s Mojena, Yaguajay‚Ķ ‚ÄúEn 1979 yo estaba en noveno grado y toc√°bamos m√ļsica folcl√≥rica latinoamericana, desde B√°guanos, un municipio con un potencial fuerte en la trova, aunque tambi√©n hac√≠amos temas de la Nueva Trova y algo de son‚ÄĚ.

foto adri√°n aguilera

‚ÄúEstando en Latinoam√©rica form√© parte de un grupo de pop rock llamado Kontakt, perteneciente al movimiento de aficionados, que tributar√≠a despu√©s a la entonces Brigada Hermanos Sa√≠z. Toc√°bamos esencialmente rock: Aguas claras, The Beatles, The Rolling Stones‚Ķ Ah√≠ no cre√°bamos una obra propia, era m√°s m√ļsico que cantautor‚ÄĚ, dice.

‚ÄúAl lado de mi casa en B√°guanos viv√≠a un marinero y crec√≠ escuchando a Queen, The Beatles, The Rolling Stones, The Jackson 5, y de esa m√ļsica es imposible no influenciarse. Adem√°s, parte de la trova tradicional cubana: Sindo Garay, Manuel Corona; la Nueva Trova desde el Grupo de Experimentaci√≥n Sonora del Icaic para ac√°, principalmente Silvio, Pablo, Carlos Varela y Santiago Feli√ļ, que me han influido mucho. Y Fito P√°ez, Miguel R√≠os, V√≠ctor Manuel, Joan Manuel Serrat, Joaqu√≠n Sabina, Queen, Toto, Tierra, Viento y Fuego; la generaci√≥n de los 80, que realmente marc√≥ la vida de muchos m√ļsicos. Me gusta tambi√©n la m√ļsica cl√°sica, y los temas de Alejandro Sanz‚ÄĚ.

Otro giro en su carrera llegaría con la fundación en 1986 de la Asociación Hermanos Saíz que agrupó a jóvenes escritores, artistas y promotores. Además, se vinculó al surgimiento en Holguín de las Romerías de Mayo, Festival Mundial de las Juventudes Artísticas.

‚ÄúCuando empec√© a componer me mov√≠ m√°s por la trova, pero siempre tuve el incentivo de crear un grupo musical‚ÄĚ, asegura el autor de temas como ‚ÄúSin tanta filosof√≠a‚ÄĚ, ‚ÄúPara darte m√°s‚ÄĚ, ‚ÄúA esta hora‚ÄĚ, ‚ÄúEn las alturas de la tarde‚ÄĚ, ‚ÄúCapit√°n en tierra‚ÄĚ y ‚ÄúUn disparo de amor‚ÄĚ. Por eso, entrado el nuevo milenio, crea ‚ÄúRa√ļl Prieto y su grupo‚ÄĚ, su agrupaci√≥n acompa√Īante profesional que pertenece a la Empresa Comercializadora de la M√ļsica y los Espect√°culos ‚ÄúFaustino Oramas‚ÄĚ. ‚ÄúEstamos cumpliendo 20 a√Īos‚ÄĚ, subraya, y destaca que su hijo, Raulito Prieto, excelente bajista y uno de los j√≥venes representantes de la trova en la ciudad, est√° al frente de la direcci√≥n musical del mismo, ‚Äúcompuesto principalmente por piano, teclado, bater√≠a, bajo, guitarra el√©ctrica, guitarra electroac√ļstica, coro, percusi√≥n menor y trompeta‚ÄĚ, a√Īade.

foto adri√°n aguilera

Adem√°s de la m√ļsica, Ra√ļl Prieto se ha desempe√Īado como constante promotor de la trova: ‚ÄúHe centrado mi trabajo en los √ļltimos a√Īos en el desarrollo de pe√Īas destinadas a proteger y promover la nueva trova cubana, con un poco de √©nfasis en el trabajo de los j√≥venes. Siempre he tenido como inquietud abrirle espacio a las nuevas generaciones‚ÄĚ.

En el Hotel Brisas Guardalavaca, con el dramaturgo Carlos Jes√ļs Garc√≠a, realiz√≥ la pe√Īa ‚ÄúDe John Lennon a la trova cubana‚ÄĚ, ‚Äúen la que quer√≠amos mostrar la herencia de The Beatles en la m√ļsica cubana, pues muchos trovadores tenemos influencia de ellos, de Bob Dylan‚ÄĚ. Protagonizar√≠a, adem√°s, ‚ÄúTocando fondo‚ÄĚ, en el patio de la Empresa de la M√ļsica, y ‚ÄúA esta hora‚ÄĚ, espacio caracter√≠stico en la Casa de la Trova ‚ÄúFaustino Oramas‚ÄĚ.

A partir de esta pe√Īa, fundada en 2006, nacer√≠a su primer disco: A esta hora, licenciado por Bis Music en 2008. ‚ÄúEs un disco bien variado, que tiene trova, son, bolero, rock‚Ķ Ahora acabo de grabar mi segunda producci√≥n, que ser√° patentada por la Egrem: Rostro de nadie. Es un disco con una sonoridad mucho m√°s amplia, un formato de agrupaci√≥n grande, pues contiene baladas, boleros, algo de flamenco, country‚Ķ‚ÄĚ, asegura.

Ahora sus empe√Īos est√°n encaminados al desarrollo de la Feria de los Trovadores, ‚Äúuna especie de cofrad√≠a, un gremio que incluye a trovadores de las nuevas generaciones. As√≠ surgi√≥ la Feria: una plataforma donde podemos interactuar todos los trovadores, con una agrupaci√≥n que funciona como el Grupo de Experimentaci√≥n y acompa√Īa a todos los artistas, para que puedan tener la posibilidad de enriquecer su espectro arm√≥nico, darse a conocer desde el inicio con una propuesta musical m√°s amplia. Pusimos mi grupo en funci√≥n de eso y empezamos a llamar a los creadores que profesionalmente estaban en la Empresa de la M√ļsica con la idea de que se fueran sumando‚ÄĚ.

foto adri√°n aguilera

La Feria, realizada por la Direcci√≥n Provincial de Cultura de Holgu√≠n, ‚Äúque la ha sostenido de forma ininterrumpida, con creces‚ÄĚ, y con el apoyo de otras instituciones, ha consolidado espacios en El Callej√≥n de los Milagros, del Complejo Cultural Plaza de La Marqueta, la Casa de la Trova ‚ÄúFaustino Oramas‚ÄĚ, de Artex, y el √Ālbum-Caf√© ‚ÄúEl Chorrito‚ÄĚ, de la Egrem, donde trovadores como Fernando Cabreja, Manuel Leandro Ibarra, Lainier Verdecia, Raulito Prieto, y Tony Fuentes, intercambian con un p√ļblico cada vez m√°s creciente. La Feria realiz√≥, adem√°s, el concurso para trovadores noveles ‚ÄúPara una imaginaria Mar√≠a del Carmen‚ÄĚ, ganado en esa ocasi√≥n por Oscar S√°nchez.

La Feria, a√Īade Ra√ļl Prieto, quien es miembro de la Uni√≥n de Escritores y Artistas de Cuba, ‚Äúha sido una especie de cantera, una plataforma interactiva para darles la posibilidad a los j√≥venes y adem√°s, retroalimentarnos con las nuevas tendencias, porque creo que quien no se sume a las nuevas generaciones y a las tendencias contempor√°neas, retrocede. Uno mantiene su estilo, su escencia, su concepto, pero aprende‚ÄĚ.

Mientras espera la salida al mercado por la Egrem de su disco Rostro de nadie, Ra√ļl Prieto explota su l√≠nea de autor, escribiendo para varias voces interesadas en interpretar sus textos. Adem√°s, ve elevarse a sus hijos, tambi√©n en el mundo del arte, y se sabe un cantautor ‚Äďadem√°s de un creador tremendamente sencillo y talentoso‚Äď que desde la trova y las ra√≠ces encuentra amplios horizontes donde crecer como m√ļsico.


Cuando el río suena piedras no siempre trae

Cuando el tiempo haga de las suyas, los registros históricos anotarán que la edición del Festival de la Trova Pepe Sánchez, correspondiente al 2020, aconteció del 18 al 22 de marzo.

Sin embargo, me atrevo a asegurar que su celebraci√≥n primera acaeci√≥ en horas de la ma√Īana el pasado 28 de febrero. Cuando finalizaban los ensayos previos a la gala por el aniversario 60 del Conservatorio Esteban Salas, y el plantel era todo jolgorio al calor de los acordes de la Orquesta Sinf√≥nica Juvenil y sus invitados, desembarcaron en el Sal√≥n Principal ciertos personajes.

Este a√Īo, entre otras dedicatorias, el ‚ÄúPepe S√°nchez‚ÄĚ rendir√° tributo a la obra del juglar santiaguero Alejandro Almenares, quien en compa√Ī√≠a de troveros como Gabino Jardines, Coralito y el vocalista Tony Rond√≥n, desde hace algunas semanas desarrollan talleres trovadorescos en la instituci√≥n de la ense√Īanza art√≠stica. Pues el referido viernes tuvo la particularidad de que a los creadores mencionados se unieran el trovador Eduardo Sosa y el viceministro de cultura Abel Acosta.¬†

El primero con la jovialidad que le es inherente declar√≥ que se presentaba en calidad de aprendiz de los maestros santiagueros que prestigiaban el espacio, y tambi√©n de los propios estudiantes a partir de la formaci√≥n acad√©mica a la que tienen acceso. En tanto Acosta, desde su anterior experiencia como presidente del Instituto Cubano de la M√ļsica mantiene un estrecho v√≠nculo con la ense√Īanza art√≠stica, y de modo especial con el ‚ÄúEsteban Salas‚ÄĚ. Los que son cercanos a la cultura desde lo institucional conocen la obsesi√≥n de Abel por el entorno musical cubano.

estudiantes de guitarra en taller junto a Eduardo Sosa, Abel Acosta y profesora Mireya Hern√°ndez/ foto Yorisel andino

Que la trova trascienda los l√≠mites que imponen los festivales y otros calendarios es el empe√Īo de Eduardo Sosa y otros hacedores por estas tierras. No siempre se logra, ya sabemos que las festividades obedecen m√°s bien a sets que con mayor o menor alcance de una a otra edici√≥n, tras su conclusi√≥n, como el eco diluyen sus efectos. La Casa de la Trova ha de ser la catedral de esta sapiencia musical de origen popular lo mismo para entendidos, estudiantes que amantes de dicha musicalidad. ¬ŅD√≥nde podr√≠an aprender mejor materia los educandos de m√ļsica que entre sus salones y sus protagonistas? No hay que aguardar porque llegue alg√ļn ‚Äúdescubridor‚ÄĚ para reconocernos en esas joyas cotidianas que habitan la gran Casa y nuestras calles. Por eso ning√ļn escenario tan propicio como el Conservatorio para trazar caminos de doble v√≠a entre lo popular y la academia o a la inversa.

Fue una clase magistral, es cierto, eso s√≠, desde el lenguaje jocoso de los trovasoneros que en su modestia atesoran una fonoteca errante. Y no lo digo porque por ejemplo Almenares y Coralito atesoren tantas canciones como a√Īos y el tiempo de vida fuera patente de corso. Lo digo porque ellos y otros muchos son historia viva de la m√ļsica cubana sin hip√©rboles que valgan.

Eduardo es el sobrino consentido de todos los viejucos, y primo hermano de los más jóvenes como el trovador y sonero vocalista Tony Rondón. Mutuamente se enorgullecen y se reconocen los unos en los otros. Sosa aprovecha el momento para incluir el relato de cómo se inició en las andanzas trovadorescas cuando siendo apenas un muchacho estudiante de la Vocacional se escapaba a la Casona de Heredia para nutrirse en la savia. En lo personal admiro la forma en que el trovador ha creado alianzas profundas entre su hacer y la historia musical. Creo que ya lo dije en otro momento; el creador se alió al maestro Lino Betancourt y supo hallar en sus conocimientos buena cobija. Por eso Eduardo, asistido por su formación pedagógica, a pocos segundos de su presencia tiene al estudiantado, el claustro y artistas concurrentes sumergidos en un capítulo de la Historia de Cuba.

Eduardo Sosa, Abel Acosta y M√ļsicos Santiagueros en Conservatorio/ foto Yorisel andino

Toman la escena Francisco del Castillo, Carlos Manuel de C√©spedes, Jos√© Fornaris en la noche del 27 de marzo de 1851 cuando dedican a Luz V√°zquez la canci√≥n La bayamesa. La lecci√≥n remite al contexto sociohist√≥rico con matices de an√©cdota y una comunicaci√≥n cercana a los j√≥venes, quienes en m√°s de una ocasi√≥n acompa√Īaron el proceso de aprendizaje con sonrisas y ovaciones. Adriana del Castillo, portadora de la bandera cubana en las tropas de C√©spedes, emergi√≥ tambi√©n en el coloquio. De inmediato la voz y guitarra sellaron la p√°gina en la evocaci√≥n cantor.

Entre corales emergi√≥ un cl√°sico de la trova cubana, Perla Marina. Muchos m√ļsicos en Cuba incluyen la pieza en su repertorio, mas la particularidad propuesta por Sosa es que Alejandro Almenares la interpreta a la usanza musical de Sindo Garay, pues siendo muy joven tuvo la oportunidad de conocer al decano trovador. El disc√≠pulo se vale de la ocasi√≥n para explicar la estructura m√ļsico-po√©tica de las primeras piezas trovadorescas. Alumno y maestro exponen cuestiones t√©cnicas inherentes a la armon√≠a de este cancionero y el rol de la primera y segunda voz, as√≠ como sus particularidades en int√©rpretes de la regi√≥n oriental.

Por su parte Tony Rond√≥n dialog√≥ en torno a las din√°micas que se generaban alrededor de las denominadas descargas y lo trajo a contexto. Ilustr√≥ una modalidad casi en desuso, la confluencia de dos duetos de voces y guitarras en la misma interpretaci√≥n. As√≠ se unieron en Caj√≥n de muerto, otro referente de la trova primera santiaguera, los d√ļos compuestos por Coralito y Almenares y el propio Tony junto a Gabino. Este momento en particular ofreci√≥ toda una lecci√≥n de campo de la historia de la m√ļsica. En el caso espec√≠fico de Rond√≥n es uno de esos vocalistas que bien encarna la simbiosis del sonero-trovador tan usual en Santiago de Cuba como n√ļcleo geocultural. Esas distinciones fueron comprobables en la interpretaci√≥n realizada al tema A una coqueta, de la firma de Manuel Corona.

Eduardo Sosa, Abel Acosta junto a estudiantes de guitarra y tres y profesores de la ense√Īanza art√≠stica/ foto Yorisel andino

El autor de Reto√Īo del monte y muchas hermosas canciones convers√≥ acerca de la necesidad de despojar lo trovadoresco del encasillamiento como banda de momentos l√ļgubres y conmemoraciones luctuosas. Si bien la trova cubana protagoniza desde nuestras gestas de independencia hasta la construcci√≥n del presente cubano, integra un amplio diapas√≥n tem√°tico. M√°s que un g√©nero, para Eduardo el trovar brinda la posibilidad de asumir una actitud y una forma de entender la Canci√≥n desde diferenciados postulados est√©ticos que reclaman de cantautores, int√©rpretes y receptores un caudal de informaci√≥n. Es la trova entonces un espacio de oposici√≥n al facilismo discursivo que proponen otras espacies sonoras. Significa el decir trovadoresco una gama de oportunidades para el regocijo espiritual.

Compay confieso que a m√≠ la trova no me gusta, a m√≠ la trova me encanta. Raz√≥n por la que, lo mismo que aprendiz en el taller, aprovech√© cada una de las ense√Īanzas. Esta secci√≥n matutina concluy√≥ con la descarga a son de trovadores y sinf√≥nica juvenil de una pieza emblem√°tica del repertorio Sosiano, A m√≠ me gusta, Compay. An√©cdota mediante, de paso nos enteramos cu√°les fueron las vivencias profesionales en √°mbitos internacionales que propiciaron los motivos para la creaci√≥n.

Minutos despu√©s Abel Acosta protagoniz√≥ el taller impartido a estudiantes de guitarra y Tres de los niveles elemental y medio de la ense√Īanza musical.¬† Entonces el m√ļsico que le habita dio golpe de guitarra. Acosta escuch√≥ el desempe√Īo de cada uno de los j√≥venes instrumentistas en formaci√≥n. Elogi√≥ a quienes alcanzan ya un alto nivel t√©cnico-interpretativo y realiz√≥ sugerencias en aquellos aspectos necesarios. Cuando la pasi√≥n le desbord√≥ √©l mismo empu√Ī√≥ ambos instrumentos con el fin de ilustrar las exhortaciones. Importantes autores del repertorio para guitarra cl√°sica latinoamericana ocuparon esta secci√≥n. Y entre los aspectos m√°s interesantes vale resaltar el c√≥mo a trav√©s de elementos hist√≥ricos conceptuales se comprende los modos en que se difuminan los √°mbitos acad√©mico y popular y m√°s bien cada uno incide en el otro.

estudiantes de Tres del Nivel Elemental/ foto Yorisel andino

En lo particular debo expresar mi deseo de que en un futuro cercano fructifique en Santiago de Cuba la creaci√≥n del nivel medio para la ense√Īanza del Tres. En la actualidad los egresados del nivel elemental deben continuar sus estudios en las ciudades de Guant√°namo o Las Tunas. Con el cari√Īo y respeto que ambas urbes merecen por su desarrollo art√≠stico-cultural, creo que con el Tres los santiagueros tenemos esa asignatura pendiente. Hace poco dediqu√© mis teclas al monumento al Tresero y me resisto a conformarme con la idea del herrero y su domicilio. La Escuela Vocacional de Arte cuenta con el nivel elemental de este instrumento vital en nuestras trovas y sones. En estos momentos el m√ļsico Radam√©s Gonz√°lez funge como profesor de dicha esfera, a la par que se recibe asesor√≠a de personal especializado procedente de Las Tunas, lo cual habla de una importante gesti√≥n. Aun as√≠, el Tres clama por su continuidad en la formaci√≥n de profesionales en el territorio.

Llegado a este punto creo que lo medular no reside en si una celebraci√≥n comienza tal o m√°s cual d√≠a. Lo valeroso ser√° que cada jornada, por cotidiana que parezca, se revierta en 24 horas de aprendizaje. Ojal√° y la buena m√ļsica toda sea una celebraci√≥n constante de nuestras esencias cubanas. Por lo pronto les aseguro que los del ‚ÄúEsteban Salas‚ÄĚ llevan altas cuotas en ello.


iBauticémonos con Aguas de Marzo!

Hace muy poco supe de estas dos muchachas que conjugan el la√ļd y la guitarra para alegramos la vida. Sof√≠a Pedrera y Patricia D√≠az Mora se unieron con el fin de explorar nuevas melod√≠as, salpicar espacios de espiritualidad y dulces melod√≠as. De La Habana y amantes de la m√ļsica, Aguas de Marzo trabaja para insertarse en el panorama art√≠stico cubano con delicadeza y sin pedir permiso.

¬ŅCu√°ndo surge la idea de crear Aguas de marzo y lograr la conversaci√≥n de dos instrumentos mel√≥dicos que muchas veces fungen como acompa√Īantes?

SP: La idea surgi√≥ en nuestro segundo a√Īo en el ISA, debido a la amistad q nos une. Un d√≠a experimentando con los instrumentos, nos dimos cuenta que la sonoridad que se lograba era muy agradable y que se le podr√≠a sacar provecho. Este es un formato que ya se ha visto antes pero que no es muy com√ļn y lo est√°bamos descubriendo personalmente en ese momento.

PD: La idea inicial fue hacer arreglos de canciones de la trova cubana y latinoamericana, para este formato. Y gentilmente un amigo compositor, Noel Gutiérrez nos hizo nuestro primer arreglo de Alfonsina y el mar.

Ahora son solo dos con la√ļd y guitarra. ¬ŅHay posibilidad que ese formato cambie en busca de nuevas experimentaciones? ¬ŅPrefieren que solo el la√ļd y la guitarra lleven el hilo musical que las mueve?

cortesía de Aguas de marzo

SP: Por lo pronto el formato original lo queremos mantener, pero hemos colaborado con otros artistas, por ejemplo, montando obras con otros instrumentos como el tres, y otra laudista. Además nos encantaría que eso siguiera sucediendo.

PD: En nuestro repertorio adem√°s combinamos obras solo para la√ļd y guitarra con obras que llevan voz y percusi√≥n. La voz y la percusi√≥n la hacemos nosotras mismas, apoy√°ndonos en las cajas de madera de ambos instrumentos. Pero si un d√≠a necesitamos la colaboraci√≥n de cualquier otro instrumento, estamos abiertas a hacerlo y lo disfrutamos mucho.

¬ŅQu√© grupos, tendencias musicales influencian a Aguas de marzo? ¬ŅC√≥mo es el proceso creativo del grupo?

PD: Lo del nombre surge como un juego de palabras, dado que comenzamos el proyecto de manera seria en marzo del 2018 y nuestras primeras obras ten√≠an algo referente al agua en el t√≠tulo: Alfonsina y el mar, Agua de beber y Agua y vino. Y al mismo tiempo hacemos referencia a una de las obras m√°s ic√≥nicas del repertorio brasile√Īo y latinoamericano.

Nuestras influencias vienen de la trova cubana y la canci√≥n latinoamericana, como por ejemplo Tom Jobim de Brasil, los temas emblem√°ticos cantados por Mercedes Sosa, tambi√©n los tangos de Astor Piazzolla, y por supuesto en Cuba a Sindo Garay, Pepe Ord√°s, Silvio Rodr√≠guez, Liuba Mar√≠a Hevia, Pedro Luis Ferrer y toda la trova en general. Tambi√©n nos llama la atenci√≥n la m√ļsica afrocubana y c√≥mo podemos explotar al m√°ximo las posibilidades de los instrumentos en este sentido, as√≠ como las voces.

cortesía de Aguas de marzo

¬ŅHan pensado en la posibilidad de componer sus propias canciones? ¬ŅCu√°l es el prop√≥sito en cuanto a lo conceptual de Aguas de Marzo? ¬ŅQu√© debe tener un tema para que ustedes le pongan m√ļsica y voz?

PD: En cuanto a componer nuestras propias obras y canciones, s√≠ lo tenemos como una posibilidad, aunque a√ļn no lo hemos intentado. Creemos que defender una obra original y propia es muy importante y puede ser una nueva vertiente art√≠stica en el futuro.

SP: Nosotros somos un formato relativamente joven en cuanto a tiempo de trabajo. Creo que estamos en ese proceso de descubrimiento de un concepto o una estética propia. Pero por lo pronto, nuestro trabajo está encaminado en la cancionística, lo trovadoresco, la musica cubana, y dentro de esta, explorando sonoridades afrocubanas. Estamos abiertas a la creatividad, por ejemplo tenemos un amigo que nos acaba de regalar una obra inédita para el formato que podría decirse que roza lo minimalista y el impresionismo. Creo que lo fundamental está en la sonoridad y en respetar las posibilidades del instrumento. El trabajo del artista evoluciona, y seguramente el nuestro no será la excepción.

¬ŅConsideran que existe una promoci√≥n que favorezca la inserci√≥n de Grupos como Aguas de Marzo en los principales espacios culturales y medios de comunicaci√≥n del pa√≠s? ¬ŅDeben nadar contracorriente o el panorama es favorable?

SP: Creo que hay posibilidades. Estemos claros de que eso siempre ha dependido también de la habilidad que tenga el artista de buscar siempre una oportunidad de promocionar su arte. Pero sí, llegan ofertas, sobre todo gracias a organizaciones como la AHS que busca espacios para la promoción de jóvenes artistas que comienzan. La AHS promueve becas, como El Reino de este Mundo que te da la posibilidad de grabar un disco.

Los amigos ya asentados y con m√°s experiencia en este mundo ayudan. Te brindan la posibilidad de presentarte. Aunque toques una o dos piezas, ya te vas dando a conocer y eso es fundamental.

cortesía de Aguas de marzo

¬ŅPor qu√© el nombre Aguas de marzo?

PD: Lo del nombre surge como un juego de palabras, dado que comenzamos el proyecto de manera seria en marzo de 2018. Nuestras primeras obras ten√≠an algo referente al agua en el t√≠tulo: Alfonsina y el mar, Agua de beber y Agua y vino. Y al mismo tiempo hacemos referencia a una de las obras m√°s ic√≥nicas del repertorio brasile√Īo y latinoamericano.

¬ŅHay posibilidad entonces de que tengan su primer √°lbum en cualquier momento?

SP: Una de las posibilidades que ofrece la AHS es la beca de creación El Reino de este Mundo, a la que estamos pensando postular nuestro trabajo. Y uno de los reconocimientos que ofrece esta beca es la de grabar un disco. En todo caso, es una idea que ya va rondando nuestra mente y nos estamos proyectando.

Adem√°s de grabar un disco ¬ŅQue otras perspectivas tienen para el futuro?

PD: Pues lo que m√°s nos urge es poder profesionalizar el proyecto, una vez que nos hayamos graduado del ISA. Y por lo dem√°s, sumar a nuevos amigos compositores a que colaboren con nosotras para ampliar nuestro repertorio y poder visualizar m√°s nuestro trabajo.

cortesía de Aguas de marzo

Grisel Gómez o Gracias a la vida

La pantalla chica, la radio y los SMS con urgencia van tras las nuevas voces. ¡Qué lástima!, Grisel Gómez no es un suceso mediático.

Muchos la reconocen a√ļn como uno de los rostros-voces del Orfe√≥n Santiago. Llevan raz√≥n, no es f√°cil prescindir del reto que impuso su interpretaci√≥n en El Castigador, o negar las Gracias a la vida junto a ella sin conmocionarse. Ten√≠a 17 a√Īos cuando esta casa le abri√≥ sus puertas, y por varios a√Īos fue una de sus habitantes esenciales.

Desde hace alg√ļn tiempo se nos presenta como int√©rprete solista que no necesitan adjetivos.

Orfeon, tercera de Izquierda a Derecha/ foto archivo de la autora

Baste decir que en sí misma viven Alfonsina y el Mar, Perla Marina, Rabo de Nube, Nostalgia, Contigo en la Distancia… para comprenderlo. Las esencias de esta cancionística le resultan propias, tanto como un José Antonio Méndez, Portillo de la Luz hasta una Blanca Rosa Gil, solo por nombrar zonas de su amplio repertorio.

Desde su temprano entorno de vida la cancion√≠stica le escogi√≥. En su natal San Luis inici√≥ su formaci√≥n musical de la mano del maestro F√©lix Varela, √ļnico instructor en este arte por aquella etapa. Heredero de sonoridades centenarias de la zona suroriental, aglutin√≥ un movimiento coral encaminado al trabajo con aficionados. Es as√≠ como Grisel recibe la formaci√≥n coral para ni√Īos.

Grisel y Gabino invitados a la pe√Ďa El Men√ļ/ foto archivo de la autora

A Anselmo Lainati, cantor fundador del Orfe√≥n y amante de la trova debe sus estancias casi diarias en la Casa ‚ÄúPepe S√°nchez‚ÄĚ, y las conversaciones con Lino Betancourt. Tal vez por esa especie de ciudadan√≠a trovera, tras el deceso de la tambi√©n santiaguera Eva Gri√Ī√°n en 2013, el guitarrista Gabino Jardines la escoge como continuadora del d√ļo integrado por la voz y las seis cuerdas. Si bien Grisel asume algunos de los temas interpretados por el dueto precedente, me confiesa que prefiere respetar otras zonas que considera ‚Äúmuy a lo Eva‚ÄĚ.

De la valía de su trayectoria interpretativa dan fe además sus presentaciones en varios sitios emblemáticos de la ciudad, ya bien en la bohemia nocturna o en los más notables momentos de la vida artístico-cultural santiaguera, la presencia de la cancionera es un hecho habitual.

Su voz aparece registrada en varias compilaciones y fonogramas que a√ļpan a varios int√©rpretes de esta tierra en producciones de la EGREM o Bis Music, pero la verdad es que el suceso Grisel amerita m√°s de una producci√≥n donde aflore la grandeza de su individual manera de hacer la canci√≥n.

Mientras esa oportunidad demora, en fechas recientes la G√≥mez se avez√≥ en una producci√≥n discogr√°fica de las llamadas ‚Äúindependientes‚ÄĚ, en una suerte de s√≠ntesis de la visi√≥n de su ciudad. Para quienes tengan la oportunidad de escucharla, ser√° el momento para encontrarnos con Daniel Castillo, Sindo Garay, √Āngel Almenares, entre la variada propuesta, a la que s√≥lo escap√≥ el deseo de interpretar un guaguanc√≥.

Orfeon, tercera de Izquierda a Derecha/ foto archivo de la autora

El tresero, Matamoros y yo: juez y parte

A Santiago de Cuba le son inherentes la trova y el son, y no porque quiera presentarles una postal de sol y playa, tabaco y ron, sino porque en verdad ambos modos trascienden los elementos musicales para anclarse en las diversas maneras que encuentra la identidad cultural para expresarse. Y no se trata solo de hallar la trova y el son en sus formas auténticas o primigenias, porque ello significaría la negación de la vida misma.

Las trovas y sones llegan a hibridarse con las corrientes musicales contempor√°neas m√°s inusitadas, ya en el joven trovador de la guitarra, que en formatos como tr√≠os, septetos y agrupaciones de la llamada m√ļsica tradicional y popular, que en la m√ļsica realizada por los coros profesionales, la Orquesta Sinf√≥nica y agrupaciones de c√°mara en el territorio y hasta en los c√≥digos absorbidos en recreaciones por los sonidos de ordenador.

Pancho Amat en acto inaugural Monumento al Tres, en mayo de 2011/ Foto archivo de la autora

A las anteriores se unen las lamentables interpretaciones que en algunas instituciones del turismo y la cultura artística se realizan en ocasiones a piezas sublimes de nuestra cultura musical, las que convierten en lugares comunes y transportaciones despelucadas importantes composiciones.

Sin pretensiones de a√Īorar un pret√©rito presuntamente mejor, de lo que s√≠ no tengo dudas es de la incidencia de ese pasado en nuestra actualidad musical, a sapiencia o no ‚Äďy hasta negaciones‚Äď ¬†de creadores, instituciones y p√ļblicos.

Por eso y a propósito que se acercan días de celebraciones trovasoneras por estos lares, se me antoja hablar de rostros y figuras simbólicas inmortalizados por las artes monumentales citadinas, en la intención de que sean entre nosotros actores de siempre.

Monumento al Tres

En el parque Aguilera, con ubicaci√≥n en la calle Reloj entre Enramadas y Aguilera, y justo frente a la Sala de Conciertos Dolores ‚Äďinstituci√≥n que enlaza importantes zonas de la creaci√≥n musical en la urbe‚Äď se halla el emplazamiento del monumento al Tres, instrumento declarado Patrimonio Cultural de la Naci√≥n.

En el entorno que lo circunda se observa un predominio de construcciones eclécticas, art decó, racionalistas, apareciendo también algunas cuyos orígenes se remontan a la etapa colonial, edificios de balconajes, de corredor y algunos que sobrepasan los dos niveles de altura, conviviendo unos junto a otros en estrecha simbiosis.

La escultura en bronce se dedica a inmortalizar la impronta del Tres en la identidad musical cubana. Su emplazamiento en la ciudad santiaguera responde a la consideraci√≥n de esta como reserva musical de la naci√≥n y asentamiento de la g√©nesis de varias expresiones musicales de la Isla. Tal como expresara en alg√ļn momento el maestro F√©lix Valera Miranda sobre el de las seis cuerdas, se trata de un ‚Äúinstrumento id√≥neo para hacer el son, porque a pesar de ser mel√≥dico, es r√≠tmico y sirve para acentuar lo sonero, adem√°s de ser una de las primeras ra√≠ces instrumentales de √©ste y otros g√©neros.‚ÄĚ

visitantes junto al Tresero

La pieza representa a un tresero en la interpretaci√≥n del cord√≥fono. El ejecutante an√≥nimo, a tama√Īo natural, hace uso del instrumento como s√≠ntesis de los treseros de Cuba. Con realizaci√≥n en los talleres de la Fundaci√≥n Caguayo, obra del destacado exponente de la escultura monumentaria y las artes visuales, el santiaguero Alberto Lescay Merencio, la representaci√≥n se caracteriza por l√≠neas circundantes y ascendencia expresionista, que remedan los sonidos intimistas que el instrumento sugieren a su autor.

Alberto Lescay adem√°s de su actividad creadora en la pl√°stica, es un propulsor de los valores musicales en el terru√Īo. En otros momentos realic√© menci√≥n a su labor y empe√Īo para la creaci√≥n del Iris Jazz Club en Santiago de Cuba. Ha unido su expresi√≥n art√≠stica en varias oportunidades a las interpretaciones musicales de Albertico Lescay, y otros m√ļsicos durante las varias celebraciones de dicha expresi√≥n musical en la provincia. En torno a s√≠ se nuclean diferentes exponentes de las artes visuales que suman sus decires al concierto cultural.¬†

La edición del Jazz Plaza 2019 contó con una obra de su autoría que ilustró el cartel de la cita y otros elementos promocionales. El Patio de la Fundación Caguayo en Vista Alegre es sede permanente de conciertos y presentaciones que abogan por lo más representativo y valioso del ámbito sonoro en diferentes vertientes.

Este tresero, creaci√≥n del artista, fue develado el 19 de mayo del 2011 como una de las actividades incluidas en la XV Feria Cubadisco, con celebraci√≥n en la oriental plaza, para rendir tributo al primer instrumento de la m√ļsica cubana que cuenta con la alta distinci√≥n ya enunciada. Para la ocasi√≥n se dieron cita en el enclave, Pancho Amat junto a j√≥venes figuras en un gran concierto; descarga que fue de disfrute del pueblo. Aquella edici√≥n celebr√≥ adem√°s un concurso para noveles instrumentistas del que result√≥ laureado Ren√© Avich.

La colocaci√≥n del monumento tuvo como pretensiones adem√°s de integrarse al ambiente urban√≠stico, atraer a m√ļsicos y seguidores de este instrumento emblem√°tico de la m√ļsica cubana a realizar presentaciones en sus alrededores, hecho que hasta donde recuerdo no se ha repetido. El maestro Pancho Amat s√≠ cuenta con participaciones en posteriores ocasiones en eventos de la m√ļsica en la ciudad y ha impartido clases magistrales para estudiantes de la Vocacional de Arte y el Conservatorio. Mientras estos momentos aguardan por la ‚Äúeventualidad‚ÄĚ, el tresero permanece en silencio. Ni siquiera atrapa la atenci√≥n de los caminantes y sus redes sociales, como su colega de faenas musicales, situado a unas tres cuadras de distancia.

El hombre y su guitarra,  un sombrero y nuestro amor

Este a√Īo se cumplir√°n 95 mayos de la creaci√≥n del Tr√≠o Matamoros, acaso la formaci√≥n musical m√°s referencial de cuanta maravilla fund√≥ el singular apellido. No voy a referirme a los aportes del emperador Miguel a la m√ļsica cubana, hoy quiero compartir esta especie de retrato hablado.

No lo s√© explicar pero un fuerte nexo me une a Miguel Matamoros. Casi siempre lo tiro a broma y la verdad es que su estela permanece en m√≠. Aun no afirmaba bien los pasos en mi mundo profesional cuando fui sorprendida por las primeras coordinaciones para erigirle un monumento. Es cierto que yo sent√≠a que aquella era una encomienda inmensa y solo transcurridos varios meses desapareci√≥ el v√©rtigo estomacal. Aquello se transform√≥ en mi raz√≥n de ser en los siguientes dos a√Īos. Yo, como la mayor√≠a, estaba acostumbrada a cohabitar con las manifestaciones del arte en el entorno urbano como la cosa m√°s natural del mundo, pero hasta ah√≠. Otra bien distinta era que, dado mi desempe√Īo por entonces como especialista ¬†del programa de salvaguarda y promoci√≥n del patrimonio musical, fuera convocada a encauzar las intenciones de la descendencia Matamorina en una primera redacci√≥n de Martha Matamoros.

Miguel Matamoros

Fue el artista y presidente del CODEMA Julio Carmenate quien sugirió valorar la obra del escultor Rolando Montero para acometer la presente. Después vino mucho tiempo de indagación, trabajo con la literatura especializada que nos guiara hacia un acercamiento a los rasgos fisonómicos y la personalidad del creador musical. Las ramificaciones familiares establecidas en Santiago y La Habana aportaron valiosas informaciones. La asesoría de Lino Betancourt resultó como siempre, imprescindible.

Y es que santiagueros, cubanos y foráneos hace tiempo reclamaban una obra que perpetuara la imagen del sonero-trovador, pues a pesar de ser una figura icónica del pentagrama, la mayoría de las personas desconocían su fisonomía.

El monumento se defini√≥ como una estatua de tipo participativa a tama√Īo natural (1.70 metros de alto) realizada en bronce, ubicada en la esquina del Callej√≥n del Carmen y San Bartolom√©. Se devel√≥ el 18 de mayo del 2011 durante la XV Feria Internacional CUBADISCO, un d√≠a antes del monumento al Tres.

En la intersecci√≥n de las calles mencionadas recibe a los transe√ļntes como uno m√°s. Con el pie izquierdo se apoya sobre una v√°lvula de agua para la extinci√≥n de incendios a la usanza de las primeras d√©cadas del XX. La guitarra descansa sobre el muslo izquierdo y a su vez el brazo de este hemisferio, sobre la guitarra. Con el sombrero en su mano derecha saluda en direcci√≥n al Callej√≥n del Carmen, estableciendo as√≠, un di√°logo constante con los caminantes que entran y salen en una y otra direcci√≥n.

Meses despu√©s a la inauguraci√≥n, por esas ocurrencias de la intervenci√≥n popular que veraces o no aqu√≠ no faltan, la vox populi dio el grito ‚Äú¬°le robaron el sombrero a Matamoros!‚ÄĚ A m√≠ regres√≥ el v√©rtigo estomacal. La gente teji√≥ sus tramas policiales, luego un se√Īor que trabajaba en una oficina contigua a la consagraci√≥n del Matamoros cont√≥ una versi√≥n m√°s noble. Lo cierto es que a los pocos d√≠as el sombrero estaba en la Oficina del Conservador de la Ciudad y ah√≠ retornaron las carreras por devolverlo al gesto del noble trovero-sonero de Cuba.

Miguel Matamoros

Mientras se realizaba el estudio fisonómico, el resto del equipo evaluaba el sitio de enclave donde realmente la imagen de Matamoros estuviese en relación con el entorno trovadoresco de ayer y hoy, y además se aviniera a las características urbanísticas, arquitectónicas y monumentales del espacio.

Entre otras propuestas se decidi√≥ por el entonces novedoso proyecto que acomet√≠a la Oficina del Conservador de la Ciudad, el bulevar del Callej√≥n del Carmen. Su ubicaci√≥n se halla paralela a la principal arteria cultural de la ciudad, la calle Enramadas ‚Äďdesde el 2015 corredor patrimonial Las Enramadas‚Äď, por donde transitan la mayor√≠a de los santiagueros y visitantes. En este trayecto que identifica la ciudad, la m√ļsica, el teatro de relaciones, los acordes del √ďrgano Par√≠s, las actividades organizadas por el INDER, la actividad de instituciones de referencia, los performances y excentricidades protagonizados por personajes populares resultan acontecimiento com√ļn.

El Callej√≥n toma su nombre porque colinda en la calle Santo Tom√°s # 505 con la Iglesia Cat√≥lica Nuestra Se√Īora del Carmen, sitio donde se encuentran los restos del compositor y maestro de capilla Esteban Salas. Con una extensi√≥n de cuatro tramos, el sistema viario se proyect√≥ para que deviniera eje cultural y artesanal, aparejado a actividades econ√≥micas y comerciales. Dada su cercan√≠a con el corredor de Las Enramadas, el del Carmen est√° llamado a complementar un espacio p√ļblico de importancia, donde a la prioridad del peat√≥n se sumen el comercio de las artesan√≠as y otras caracterizaciones culturales.

Sin embargo, a mi juicio el proyecto urban√≠stico no ha fructificado como se esperaba. Junto a la obra de laboriosos artesanos que ofrecen un decoro en la realizaci√≥n de productos como calzados, accesorios, bisuter√≠a, carteles y otros, convive la seudocultura del catre que ‚Äúpor una izquierda‚ÄĚ harto evidente comercializa una red de ‚Äúamores prohibidos‚ÄĚ pero legitimados al uso. La proliferaci√≥n de establecimientos privados asociados a la telefon√≠a m√≥vil y las tecnolog√≠as ha desarrollado una fauna social paralela en sus cercan√≠as que deteriora el principio y el fin de la concepci√≥n de la arteria. Otros sitios como el bar ‚ÄúSindo Garay‚ÄĚ en nada hacen honor al emblem√°tico nombre.

Durante un tiempo ello trat√≥ de palearse por un grupo de escritores, trovadores y artistas de la pl√°stica, en su mayor√≠a miembros de la AHS aupados en el proyecto Con Filtro, Lectura de Callejones, del Centro Provincial del Libro y la Literatura, en la conducci√≥n de la poeta Erika Abad. La realizaci√≥n acontec√≠a muy cerca del monumento a Matamoros y lleg√≥ a crear un p√ļblico af√≠n y atrap√≥ la curiosidad de varios paseantes. No obstante, el empe√Īo pereci√≥ a dos a√Īos de su existencia.

Otras acciones espor√°dicas como presentaciones de agrupaciones soneras en este entorno, o algunas del ya extinto taller √Ďico Saquito tampoco logran dinamizar el espacio al tratarse de momentos aislados, incongruentes con el entorno en el que devino el Callej√≥n.

Miguel Matamoros se erige atractivo para quienes por aqu√≠ transitan. Muchos son los que se detienen a tomar fotograf√≠as en las m√°s ocurrentes formas. Pero en su inmortalidad reclama ser observado y a√ļn m√°s, escucharse en un entorno acorde con su legado.


Eva, la luz de tu nombre

Justo me encontraba en la esquina de la Casa de la Trova cuando supe la noticia.

Ahora tendría a punta de tinta unos cuantos adjetivos que ya emplearon otros para ti. Desisto de tardes grises o cualquier tropo compasivo. Huyo de cualquier reiteración a pesar de las razones. Eva, llena eres de canto y no necesitas más luz que la de tu nombre para trascender.

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«Sin la guitarra me siento desnudo» (+Fotos y video)

Casi siempre anda acompa√Īado por su guitarra o la letra de una de sus canciones en los labios. Este muchacho, aparentemente t√≠mido, de pelo enroscado y hablar pausado, tambi√©n saca melod√≠as de una pianola hasta tarde en las noches. Gran parte de su vida, gira en torno a la m√ļsica, una pasi√≥n que sorprendi√≥ a todos en la familia, porque es el primero en dedicarse al arte.

Carlos Fidel Taboada Petersson, nacido en Matanzas en 1989 e hijo de matem√°ticos, abandon√≥ su profesi√≥n de ingeniero civil para perseguir su anhelo m√°s verdadero, el de ser m√ļsico, y as√≠ da pasos con esmero, sin afectar su alma de joven sensible y enamorado de las esencias, las mismas a las que les canta desde la sinceridad y la pretensi√≥n de eterna belleza.

Con humildad asegura que en su casa nunca ha faltado el bienestar espiritual. ‚ÄúSiempre hemos escuchado a int√©rpretes como Silvio Rodr√≠guez. La guitarra lleg√≥ a mi vida en los primeros a√Īos de la d√©cada de los 90, tiempos muy dif√≠ciles; sin embargo, recuerdo esa etapa con cari√Īo, era peque√Īo y no percib√≠a el sacrificio de mis padres‚ÄĚ.

Durante los largos apagones, su madre sacaba la guitarra del closet (la guardaba en un estuche de tela) y entonaba las canciones que más o menos recordaba de su adolescencia, y otras que entraban armónicamente en los tres o cuatro acordes que se sabía.

‚ÄúYo qued√© hechizado. Comenc√© entonces a aprender cuando ten√≠a 12 √≥ 13 a√Īos y nunca m√°s me pude separar del instrumento. R√°pidamente fui desarrollando una curiosidad que abarca la g√©nesis misma de la m√ļsica. Abandon√© mi estudio del ajedrez, colgu√© el t√≠tulo de ingeniero despu√©s de dos a√Īos de servicio social, y aqu√≠ estoy‚ÄĚ, expresa quien ha obtenido varios reconocimientos, como el premio Abril para Vivir en Espa√Īa.

‚ÄĒ ¬ŅC√≥mo es tu proceso creativo? ¬ŅHay alguna relaci√≥n entre la trova y el ajedrez, deporte que practicaste durante 14 a√Īos?

‚ÄĒ¬†El ajedrez me ense√Ī√≥ a trabajar con calma, a ser paciente y esperar a que el trabajo d√© sus frutos. Lo m√°s importante es la disciplina, sentarse todos los d√≠as y estudiar al menos un par de horas. Para m√≠ eso es fundamental. S√© que cada artista desarrolla su propio sistema, no hay recetas ni teor√≠a para eso. En mi caso, cuando paso uno o dos d√≠as sin tocar la guitarra (y desde hace alg√ļn tiempo el piano) me siento mal, me deprimo porque me dan muchas ganas de tocar. Yo necesito tocar todos los d√≠as.

‚ÄúLa composici√≥n siempre es un misterio. Cuando termino una canci√≥n me quedo vac√≠o, siento que lo he dicho todo, y hasta que no tengo la necesidad de volver a expresarme no compongo m√°s‚ÄĚ.

‚ÄĒ ¬ŅCu√°n dif√≠cil es ser trovador en la actualidad, cuando gran parte del p√ļblico se decide por el reguet√≥n y otros ritmos?

‚ÄĒ¬†Hoy la canci√≥n cubana se mueve en √°mbitos muy peque√Īos, el p√ļblico es cada vez m√°s reducido. Las causas, en mi opini√≥n, descansan sobre fen√≥menos sociales. El reguet√≥n no es un problema en s√≠ mismo, es una consecuencia. El deterioro del sistema de valores de la sociedad cubana es evidente, probablemente es subproducto de un sistema educativo deficiente, que no es capaz de crear en los ni√Īos y los j√≥venes el culto hacia lo bello.

‚ÄúEl amor por la belleza tiene que nacer en la casa y en la escuela, es fundamental para el ser humano la b√ļsqueda del crecimiento interior, hoy no es as√≠ en parte de nuestra sociedad. El reguet√≥n, por ejemplo, tiene una gran pegada porque en su discurso utiliza recursos expresivos extramusicales, este fen√≥meno (no prefiero llamarlo g√©nero) representa el culto por lo material, es la pr√°ctica de la filosof√≠a epid√©rmica del bienestar. El p√ļblico no ‚Äúescucha‚ÄĚ reguet√≥n, si fuera as√≠ pasar√≠a de moda un una semana, pues musicalmente es demasiado b√°sico, la gente m√°s bien ‚Äúconsume‚ÄĚ reguet√≥n. Consumen una propuesta sonora, y sobre todo visual, que les habla del placer de la carne, no del esp√≠ritu.

‚ÄĚEn este contexto es muy dif√≠cil ser cantautor, pues no hay igualdad de condiciones en cuanto a espacios con respecto a las propuestas que antes describ√≠. Hay que mostrarle a la gente que lo esencial es el amor‚ÄĚ.

‚ÄĒ ¬ŅQu√© se siente en el escenario, acompa√Īado solamente con tu guitarra y las canciones?

‚ÄĒ¬†Es algo m√°gico, hay una desnudez art√≠stica que atrapa al p√ļblico. Cuando se produce esa conexi√≥n misteriosa entre el cantautor y el p√ļblico surge algo √≠ntimo, un manto de complicidad que cubre todo el lugar. Cuando eso me sucede (que no son muchas veces) tengo la sensaci√≥n de dejar de existir, hace poco escrib√≠ una canci√≥n sobre eso. Creo que es lo que persigo cuando estoy ante el p√ļblico, debo desaparecer, abandonar el ego, echarme a un lado para que pase la m√ļsica‚ÄĚ.

‚ÄĒ ¬ŅEn Cuba, pa√≠s con una larga tradici√≥n trovadoresca, de la Vieja y la Nueva Trova, de¬†Sindo Garay, Silvio Rodr√≠guez, Teresita Fern√°ndez y Pablo Milan√©s, acaso es posible proponer algo realmente nuevo en ese aspecto o cada autor debe conformarse con adaptaciones y simulaciones creativas?

‚ÄĒ¬†Lograr una voz propia dentro del discurso art√≠stico es lo m√°s dif√≠cil, es lo que marca la diferencia. Estas personas que mencionas han dejado un legado trascendental para la cultura cubana porque logran trasmitir al p√ļblico un mensaje √ļtil de una manera muy singular, cada uno con su est√©tica pero con un modo de decir aut√©ntico y particular.

‚ÄúNosotros, los m√ļsicos que decidimos seguir por los caminos de la canci√≥n, debemos buscar una voz propia. Los temas siempre ser√°n los mismos porque la esencia espiritual del ser humano jam√°s cambiar√°, el asunto siempre ser√° el c√≥mo. Al menos en mi caso, estos son los fantasmas que me rondan a la hora de componer: ¬Ņc√≥mo le digo a la gente lo que necesita escuchar? y, sobre todo, ¬Ņacaso yo s√© lo que necesita la gente escuchar? Estos ¬īmonstruos¬ī de la canci√≥n lo ten√≠an muy claro, pero estoy seguro de que convivieron (y conviven) con los mismos fantasmas‚ÄĚ.

Gran parte de mi vida, gira en torno a la m√ļsica, una pasi√≥n que sorprendi√≥ a todos en la familia, Carlos Fidel. (Cortes√≠a del autor).

‚ÄĒ ¬ŅC√≥mo tu pasi√≥n por la m√ļsica, a veces ‚Äúdesmedida‚ÄĚ, ha afectado o enriquecido tu vida?

‚ÄĒ¬†Hay momentos en la vida de cualquier ser humano en que ocurren definiciones, puntos de inflexi√≥n. Un momento de esta naturaleza lo tuve despu√©s de un concierto. Recuerdo que ah√≠ me plante√© que mi vida ser√≠a cantar mis canciones, arreglarlas, grabarlas‚Ķ

‚ÄúEntonces, no dej√© espacio para m√°s nada en mi vida que no fuera la m√ļsica. Imag√≠nate, eso fue muy bueno para mi formaci√≥n porque aprend√≠ mucho. Estudi√© armon√≠a, piano, guitarra cl√°sica, escuch√© m√ļsica todo el tiempo, pero acab√© perjudicando mi relaci√≥n con las personas, con la familia, con mi pareja. Por eso suelo decir que la m√ļsica me ha dado tanto como me ha quitado, es como la vida‚ÄĚ.

‚ÄĒ Vicente Feli√ļ ha dicho que para ser trovador no basta con dominar la guitarra y cantar, ‚Äúes un modo de vida‚ÄĚ. ¬ŅQu√© piensas?

‚ÄĒ¬†Vicente Feli√ļ es un artista admirable, es uno de esos imprescindibles. √Čl sacrific√≥ parte de su carrera para dirigir el Movimiento de la Nueva Trova, adem√°s ha dejado canciones que son estandartes de la m√ļsica cubana. Cualquier cosa que hagamos en nuestra vida con cierto grado de periodicidad y con entrega sincera y absoluta es ‚Äúun modo de vida.

‚ÄúPara m√≠, un trovador o un cantautor es un artista cuya est√©tica no le hace el juego a las corrientes de moda introducidas por un mercado musical cada vez m√°s intrascendente para el esp√≠ritu. Es un m√ļsico que cultiva un modo de decir singular. Ni siquiera tiene que dominar la guitarra, puede acompa√Īarse de otro instrumento.

‚ÄĚAlgo que me molesta a veces es el matiz pol√≠tico oficialista que en Cuba se le da a la trova y a ciertos trovadores. Es verdad que desde los tiempos en que nuestros padres trovadores en el oriente hac√≠an sus canciones, nunca la trova ha estado ajena al contexto pol√≠tico cubano, pero no podemos olvidar que los trovadores estamos comprometidos con nuestra verdad, es algo que nos define, por lo tanto, debemos ser reconocidos y respetados, no solo cuando esa verdad comulgue con otras verdades, sino tambi√©n cuando las cuestione‚ÄĚ.

‚ÄĒ ¬ŅCu√°nto te ayuda la guitarra para vencer tu timidez? ¬ŅEs tan buena aliada, como muchos piensan, para conquistar chicas?

‚ÄĒ¬†Confieso que mientras aprend√≠a a tocar tuve la esperanza de que la guitarra me servir√≠a para conquistar muchachas. Pero, imag√≠nate, las primeras canciones que me aprend√≠ eran de Silvio, de Santigo Feli√ļ, en aquel entonces no sab√≠a que esas canciones no sirven para ligar en una secundaria com√ļn, si no tocaba alguna bober√≠a de moda estaba frito, y como no lo hice, siempre estuve pasma‚Äôo. Sin embargo, la guitarra s√≠ me ayud√≥ mucho a vencer la timidez, todav√≠a me ayuda, es mi aliada, sin ella me siento completamente desnudo. Yo ser√≠a incapaz de pararme en un escenario sin mover los dedos, es una maldici√≥n.

‚ÄĒ En 2019 ganaste el concurso¬†internacional de cantautores Abril para Vivir, que desde hace 18 a√Īos se realiza en Espa√Īa, ¬Ņc√≥mo fue la experiencia?

‚ÄĒ El concurso Abril para Vivir es un certamen muy prestigioso en el mundo de la canci√≥n de autor en Espa√Īa. Participaron m√°s de 100 cantautores de todo el mundo, por lo que me da mucha alegr√≠a que el jurado haya encontrado ciertos valores en mi m√ļsica, que la hiciera merecedora de un reconocimiento.

‚ÄúSin embargo, lo mejor (adem√°s de conocer un pa√≠s extraordinariamente hermoso) fue coincidir con los dem√°s finalistas, hacernos amigos, comprobar que la canci√≥n de autor sufre en el mundo entero. Las principales diferencias entre la canci√≥n de autor cubana y la espa√Īola est√° en las apropiaciones que hacen ambas de elementos aut√≥ctonos culturales‚ÄĚ.

‚ÄĒ ¬ŅCu√°n dif√≠cil es para un joven m√ļsico ascender en su carrera sin tener ‚Äúpadrinos‚ÄĚ que lo ayuden en ese sentido?

‚ÄĒ¬†No se llega a ning√ļn sitio caminando solo. Nos necesitamos unos a otros para poder marchar, es natural buscar el apoyo, y si es de alguien que conozca las interioridades de la profesi√≥n, mejor. Eso no me parece en lo absoluto mal. Lo que pasa es que siempre hay gente astuta que vive por atajos y desarrolla el oficio de caer bien, en vez de hacer el bien. Eso es una mentira, y a la mentira, mientras m√°s lejos, mejor. No importa cu√°nto brille, en el fondo siempre ser√° una mentira.

‚ÄĒ ¬ŅC√≥mo debe ser un joven creador en la Cuba de la actualidad?

‚ÄĒ Debe ser sincero, siempre.

‚ÄĒ ¬ŅQu√© otros trovadores j√≥venes recomiendas?

‚ÄĒ La verdad, los recomiendo a todos. La gente debe aprender a escuchar, es fundamental. En las condiciones que estamos, pretender que la gente vaya a un teatro a escuchar a un cantautor es ambicioso, por lo tanto, lo que recomiendo es que apaguen la bocina port√°til y salgan a un teatro a ver lo que sea, que le dediquen un tiempo de paz al arte. Cuando toda la sociedad sea capaz de hacer eso, entonces hablaremos de preferencias.

‚ÄĒ ¬ŅMomentos de m√°s tristeza y alegr√≠a? ¬ŅSue√Īos en el arte?

‚ÄĒ La alegr√≠a mayor es ver nacer una canci√≥n y la mayor tristeza es sentir que al p√ļblico no le dice nada. Mi sue√Īo m√°s grande es no cansarme, mientras no me venza el cansancio todo estar√° bien.