Santiago de Cuba


Capítulo # 3 Ladrillos y parcelas (Primera parte: La bitácora Joven)

¬ŅQu√© caminos tiene hoy la creaci√≥n art√≠stica-literaria en Santiago de Cuba?

¬ŅC√≥mo hacen su obra los j√≥venes creadores en Santiago de Cuba?

¬ŅC√≥mo lidiar con las instituciones/el contexto/las musas/las angustias?

¬ŅC√≥mo renovar un pa√≠s?

¬ŅQu√© valor tiene el quehacer art√≠stico de los m√°s j√≥venes en una ciudad tan m√≠stica?

¬ŅHay una vanguardia significativa en la ciudad?

Empiezo con la duda. Empiezo con las preguntas que me hago como creador. Tal vez esa conexión no me permita responder con frialdad cada una de ellas, pero aun así pregunto y respondo.

Vivo en Santiago de Cuba, una ciudad que intento superar. Aquí hay una parte de la isla que no se mueve igual, que no respira igual.  Famosa por su cultura, su gente, sus artistas; Santiago ha adquirido una mística heroica/adictiva/musical. Para quienes tratamos de definirnos tras el lenguaje que proyecta desde sus sombras y luces,  Santiago es una bitácora y a la ves un paisaje inalcanzable.

Desde aquí se construye un país. En ocasiones no siento que los ladrillos que levanto son iguales que los de mis contemporáneos en otras partes del archipiélago, pero igual los levanto y construyo. Aprender a poner ladrillos es algo que siempre voy agradecer a la ciudad.

Desde algunos a√Īos, he visto como el hueco generacional entre los notables creadores del siglo XX y mi generaci√≥n, ha ahondado a nuestros pies. El √©xodo ha roto la cadena y ha facilitado el acomodo de quien no tiene una disputa dial√©ctica con quien lo sucede. Cuando llegu√© al arte en la ciudad, las parcelas de la cultura ya estaban repartidas y eran intocables. As√≠ vi como algunos de mis contempor√°neos se fueron, no quer√≠an profanar ning√ļn espacio, o no pudieron con el contexto.

Miro a mi alrededor y analizo las malditas circunstancias de las parcelas por todas partes, y me pregunto:

¬ŅTendr√© que irme tambi√©n?

¬ŅSi me quedo me convertir√© en due√Īo de una parcela?

¬ŅQuiero una parcela?¬†

As√≠ habito, con la duda. Mientras cada amanecer me impulsa a crear nuevos lenguajes, a subvertir hasta mis propias im√°genes, a encontrar fe, a no detenerme ante un ‚Äúno se puede‚ÄĚ.

¬ŅPuede una ciudad como esta ignorar esa lucha?

¬ŅCu√°ntos levantamos ladrillos d√≠as tras d√≠as en la misma lucha?

Momentos de la grabación del material sonoro en los estudios Siboney (Fotos: Carlos Alberto Gómez)
Momentos de la grabación del material sonoro en los estudios Siboney (Fotos: Carlos Alberto Gómez)

Tengo que admitir que la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z ha sido mi √ļnico aliado en la hermosa tarea de levantar ladrillos en pos de un pa√≠s. O al menos, con la dignidad que merecen esos ladrillos.

Tengo que admitir que no solo yo levanto ladrillos con la AHS como √ļnico aliado.

El futuro de la creación joven de vanguardia en esta ciudad, depende en gran medida, de la existencia de la AHS. Miro a mi alrededor y mientras pongo ladrillos alguien los quita. Mientras algunos construimos caminos y catedrales otros utilizan nuestros propios argumentos para construir muros. Entonces la ciudad sangra y me siembra la duda, entonces acudo al lenguaje y comunico, entonces vivo.

Momentos de la grabación del material sonoro en los estudios Siboney (Fotos: Carlos Alberto Gómez)
Momentos de la grabación del material sonoro en los estudios Siboney (Fotos: Carlos Alberto Gómez)

Poner ante la vista del mundo la fuerza de los ladrillos que hemos logrado colocar con nuestras obras, es una tarea hermosa de la AHS. Pero si a esa divulgación y promoción, se le suma la creación de un proyecto colaborativo, capaz de poner en un mismo camino a estos nobles constructores del arte, entonces el barro se convierte en milagro como nos profetizó el apóstol.

Hoy la ciudad es testigo de un acto de fe. La Asociación Hermanos Saiz ha decidido dar un salto, un salto para superar la programación de las Casas del Joven Creador en todas sus estructuras, el sistema de becas y premios, los programas de radio y televisión liderados por miembros de la organización, así como las jornadas y eventos que se articulan como una red decisiva en la promoción y visualización del arte joven.

Ante la escasez de materiales que aglutinen varias manifestaciones artísticas al unísono (como proyecto integrador) y que al mismo tiempo reflejen la época/las angustias y el pensar de los jóvenes; surge el proyecto LaBitácora Joven. Proyecto que aparece en Santiago de Cuba, impulsado por la AHS y el realizador Carlos Alberto Gómez Ramírez líder de la productora Wajiros Films. Santiago fue seleccionada como la ciudad para hacer el piloto, y probar la iniciativa, decisión que también reconoce el trabajo de la filial de la AHS en la provincia durante este periodo de trabajo, iniciado a partir de las proyecciones que nos dejó el Tercer Congreso de la asociación.

La Bitácora Joven, es un proyecto para crear un registro audiovisual del quehacer del arte que realizan los miembros de la AHS en el país y al mismo tiempo dialogar sobre sus realidades locales, y la proyección e impronta de su obra en esa realidad.

Este proyecto permitirá realizar varios materiales que muestren en 40-45 min, una parte del trabajo realizado por los jóvenes en distintas ciudades de Cuba. Cada obra firmada desde la perspectiva de la creación colectiva, con el fin de mostrar los diferentes tópicos creativos sobre los que se dialogan en la actualidad.

Los beneficios en funci√≥n de los j√≥venes creadores y para la AHS en su cometido de promocionar a estos, ser√°n muchos. Al finalizar este material, se tendr√° un EPK de m√ļsica con 6 temas, 7 audiovisuales, y con las entrevistas un gran reportaje sobre el arte en Santiago. Todo el material ser√° filmado en 4K Ultra HD, el est√°ndar para poderlo insertar en cualquier televisora o plataforma streaming del planeta. El EPK servir√° para subirlo en los canales de cada artista y los propios de la AHS, adem√°s de las plataformas Spotify, ¬°Vox, o ¬°Tunes. Aunque tal vez lo m√°s importante es, que en el territorio quedar√° la experiencia y el conocimiento de trabajar con altas tecnolog√≠as audiovisuales y nuevas formas para la producci√≥n.

Momentos de la grabación del material sonoro en los estudios Siboney (Fotos: Carlos Alberto Gómez)
Momentos de la grabación del material sonoro en los estudios Siboney (Fotos: Carlos Alberto Gómez)

Lo antes expuesto es una luz ante la cotidianidad y la insolencia. Allí donde las propias instituciones locales no han visto los ladrillos por estar cuidando parcelas (ya no productivas), la AHS ha visto un sentido/lenguaje/renovación/un país. Hay que encontrar la manera de no llenar de vacíos las palabras y sus significados. El discurso no sirve si no parte de la acción.

¬ŅPor qu√© nuestras instituciones no son capaces de generar estos proyectos?

¬ŅNo deber√≠a ser tarea diaria de las instituciones programar/promocionar/y visualizar lo m√°s notable de la creaci√≥n joven?

¬ŅCu√°ntos ladrillos equivalen a una parcela?

Habr√° que encontrar las f√≥rmulas para que puedan gestarse desde la instituci√≥n en los territorios proyectos como Tocadiscos o La Bit√°cora Joven. Habr√° que encontrar las f√≥rmulas para que las instituciones funcionen seg√ļn su misi√≥n. Mientras no nos queda m√°s que aprovechar/agradecer/y crecer junto a proyectos como estos que se gestan en la AHS.

Lo dem√°s son los ladrillos, los caminos y las catedrales.

Lo dem√°s son las parcelas.

Lo dem√°s es lenguaje y la innegociable voluntad de creer y crear.


El tresero, Matamoros y yo: juez y parte

A Santiago de Cuba le son inherentes la trova y el son, y no porque quiera presentarles una postal de sol y playa, tabaco y ron, sino porque en verdad ambos modos trascienden los elementos musicales para anclarse en las diversas maneras que encuentra la identidad cultural para expresarse. Y no se trata solo de hallar la trova y el son en sus formas auténticas o primigenias, porque ello significaría la negación de la vida misma.

Las trovas y sones llegan a hibridarse con las corrientes musicales contempor√°neas m√°s inusitadas, ya en el joven trovador de la guitarra, que en formatos como tr√≠os, septetos y agrupaciones de la llamada m√ļsica tradicional y popular, que en la m√ļsica realizada por los coros profesionales, la Orquesta Sinf√≥nica y agrupaciones de c√°mara en el territorio y hasta en los c√≥digos absorbidos en recreaciones por los sonidos de ordenador.

Pancho Amat en acto inaugural Monumento al Tres, en mayo de 2011/ Foto archivo de la autora

A las anteriores se unen las lamentables interpretaciones que en algunas instituciones del turismo y la cultura artística se realizan en ocasiones a piezas sublimes de nuestra cultura musical, las que convierten en lugares comunes y transportaciones despelucadas importantes composiciones.

Sin pretensiones de a√Īorar un pret√©rito presuntamente mejor, de lo que s√≠ no tengo dudas es de la incidencia de ese pasado en nuestra actualidad musical, a sapiencia o no ‚Äďy hasta negaciones‚Äď ¬†de creadores, instituciones y p√ļblicos.

Por eso y a propósito que se acercan días de celebraciones trovasoneras por estos lares, se me antoja hablar de rostros y figuras simbólicas inmortalizados por las artes monumentales citadinas, en la intención de que sean entre nosotros actores de siempre.

Monumento al Tres

En el parque Aguilera, con ubicaci√≥n en la calle Reloj entre Enramadas y Aguilera, y justo frente a la Sala de Conciertos Dolores ‚Äďinstituci√≥n que enlaza importantes zonas de la creaci√≥n musical en la urbe‚Äď se halla el emplazamiento del monumento al Tres, instrumento declarado Patrimonio Cultural de la Naci√≥n.

En el entorno que lo circunda se observa un predominio de construcciones eclécticas, art decó, racionalistas, apareciendo también algunas cuyos orígenes se remontan a la etapa colonial, edificios de balconajes, de corredor y algunos que sobrepasan los dos niveles de altura, conviviendo unos junto a otros en estrecha simbiosis.

La escultura en bronce se dedica a inmortalizar la impronta del Tres en la identidad musical cubana. Su emplazamiento en la ciudad santiaguera responde a la consideraci√≥n de esta como reserva musical de la naci√≥n y asentamiento de la g√©nesis de varias expresiones musicales de la Isla. Tal como expresara en alg√ļn momento el maestro F√©lix Valera Miranda sobre el de las seis cuerdas, se trata de un ‚Äúinstrumento id√≥neo para hacer el son, porque a pesar de ser mel√≥dico, es r√≠tmico y sirve para acentuar lo sonero, adem√°s de ser una de las primeras ra√≠ces instrumentales de √©ste y otros g√©neros.‚ÄĚ

visitantes junto al Tresero

La pieza representa a un tresero en la interpretaci√≥n del cord√≥fono. El ejecutante an√≥nimo, a tama√Īo natural, hace uso del instrumento como s√≠ntesis de los treseros de Cuba. Con realizaci√≥n en los talleres de la Fundaci√≥n Caguayo, obra del destacado exponente de la escultura monumentaria y las artes visuales, el santiaguero Alberto Lescay Merencio, la representaci√≥n se caracteriza por l√≠neas circundantes y ascendencia expresionista, que remedan los sonidos intimistas que el instrumento sugieren a su autor.

Alberto Lescay adem√°s de su actividad creadora en la pl√°stica, es un propulsor de los valores musicales en el terru√Īo. En otros momentos realic√© menci√≥n a su labor y empe√Īo para la creaci√≥n del Iris Jazz Club en Santiago de Cuba. Ha unido su expresi√≥n art√≠stica en varias oportunidades a las interpretaciones musicales de Albertico Lescay, y otros m√ļsicos durante las varias celebraciones de dicha expresi√≥n musical en la provincia. En torno a s√≠ se nuclean diferentes exponentes de las artes visuales que suman sus decires al concierto cultural.¬†

La edición del Jazz Plaza 2019 contó con una obra de su autoría que ilustró el cartel de la cita y otros elementos promocionales. El Patio de la Fundación Caguayo en Vista Alegre es sede permanente de conciertos y presentaciones que abogan por lo más representativo y valioso del ámbito sonoro en diferentes vertientes.

Este tresero, creaci√≥n del artista, fue develado el 19 de mayo del 2011 como una de las actividades incluidas en la XV Feria Cubadisco, con celebraci√≥n en la oriental plaza, para rendir tributo al primer instrumento de la m√ļsica cubana que cuenta con la alta distinci√≥n ya enunciada. Para la ocasi√≥n se dieron cita en el enclave, Pancho Amat junto a j√≥venes figuras en un gran concierto; descarga que fue de disfrute del pueblo. Aquella edici√≥n celebr√≥ adem√°s un concurso para noveles instrumentistas del que result√≥ laureado Ren√© Avich.

La colocaci√≥n del monumento tuvo como pretensiones adem√°s de integrarse al ambiente urban√≠stico, atraer a m√ļsicos y seguidores de este instrumento emblem√°tico de la m√ļsica cubana a realizar presentaciones en sus alrededores, hecho que hasta donde recuerdo no se ha repetido. El maestro Pancho Amat s√≠ cuenta con participaciones en posteriores ocasiones en eventos de la m√ļsica en la ciudad y ha impartido clases magistrales para estudiantes de la Vocacional de Arte y el Conservatorio. Mientras estos momentos aguardan por la ‚Äúeventualidad‚ÄĚ, el tresero permanece en silencio. Ni siquiera atrapa la atenci√≥n de los caminantes y sus redes sociales, como su colega de faenas musicales, situado a unas tres cuadras de distancia.

El hombre y su guitarra,  un sombrero y nuestro amor

Este a√Īo se cumplir√°n 95 mayos de la creaci√≥n del Tr√≠o Matamoros, acaso la formaci√≥n musical m√°s referencial de cuanta maravilla fund√≥ el singular apellido. No voy a referirme a los aportes del emperador Miguel a la m√ļsica cubana, hoy quiero compartir esta especie de retrato hablado.

No lo s√© explicar pero un fuerte nexo me une a Miguel Matamoros. Casi siempre lo tiro a broma y la verdad es que su estela permanece en m√≠. Aun no afirmaba bien los pasos en mi mundo profesional cuando fui sorprendida por las primeras coordinaciones para erigirle un monumento. Es cierto que yo sent√≠a que aquella era una encomienda inmensa y solo transcurridos varios meses desapareci√≥ el v√©rtigo estomacal. Aquello se transform√≥ en mi raz√≥n de ser en los siguientes dos a√Īos. Yo, como la mayor√≠a, estaba acostumbrada a cohabitar con las manifestaciones del arte en el entorno urbano como la cosa m√°s natural del mundo, pero hasta ah√≠. Otra bien distinta era que, dado mi desempe√Īo por entonces como especialista ¬†del programa de salvaguarda y promoci√≥n del patrimonio musical, fuera convocada a encauzar las intenciones de la descendencia Matamorina en una primera redacci√≥n de Martha Matamoros.

Miguel Matamoros

Fue el artista y presidente del CODEMA Julio Carmenate quien sugirió valorar la obra del escultor Rolando Montero para acometer la presente. Después vino mucho tiempo de indagación, trabajo con la literatura especializada que nos guiara hacia un acercamiento a los rasgos fisonómicos y la personalidad del creador musical. Las ramificaciones familiares establecidas en Santiago y La Habana aportaron valiosas informaciones. La asesoría de Lino Betancourt resultó como siempre, imprescindible.

Y es que santiagueros, cubanos y foráneos hace tiempo reclamaban una obra que perpetuara la imagen del sonero-trovador, pues a pesar de ser una figura icónica del pentagrama, la mayoría de las personas desconocían su fisonomía.

El monumento se defini√≥ como una estatua de tipo participativa a tama√Īo natural (1.70 metros de alto) realizada en bronce, ubicada en la esquina del Callej√≥n del Carmen y San Bartolom√©. Se devel√≥ el 18 de mayo del 2011 durante la XV Feria Internacional CUBADISCO, un d√≠a antes del monumento al Tres.

En la intersecci√≥n de las calles mencionadas recibe a los transe√ļntes como uno m√°s. Con el pie izquierdo se apoya sobre una v√°lvula de agua para la extinci√≥n de incendios a la usanza de las primeras d√©cadas del XX. La guitarra descansa sobre el muslo izquierdo y a su vez el brazo de este hemisferio, sobre la guitarra. Con el sombrero en su mano derecha saluda en direcci√≥n al Callej√≥n del Carmen, estableciendo as√≠, un di√°logo constante con los caminantes que entran y salen en una y otra direcci√≥n.

Meses despu√©s a la inauguraci√≥n, por esas ocurrencias de la intervenci√≥n popular que veraces o no aqu√≠ no faltan, la vox populi dio el grito ‚Äú¬°le robaron el sombrero a Matamoros!‚ÄĚ A m√≠ regres√≥ el v√©rtigo estomacal. La gente teji√≥ sus tramas policiales, luego un se√Īor que trabajaba en una oficina contigua a la consagraci√≥n del Matamoros cont√≥ una versi√≥n m√°s noble. Lo cierto es que a los pocos d√≠as el sombrero estaba en la Oficina del Conservador de la Ciudad y ah√≠ retornaron las carreras por devolverlo al gesto del noble trovero-sonero de Cuba.

Miguel Matamoros

Mientras se realizaba el estudio fisonómico, el resto del equipo evaluaba el sitio de enclave donde realmente la imagen de Matamoros estuviese en relación con el entorno trovadoresco de ayer y hoy, y además se aviniera a las características urbanísticas, arquitectónicas y monumentales del espacio.

Entre otras propuestas se decidi√≥ por el entonces novedoso proyecto que acomet√≠a la Oficina del Conservador de la Ciudad, el bulevar del Callej√≥n del Carmen. Su ubicaci√≥n se halla paralela a la principal arteria cultural de la ciudad, la calle Enramadas ‚Äďdesde el 2015 corredor patrimonial Las Enramadas‚Äď, por donde transitan la mayor√≠a de los santiagueros y visitantes. En este trayecto que identifica la ciudad, la m√ļsica, el teatro de relaciones, los acordes del √ďrgano Par√≠s, las actividades organizadas por el INDER, la actividad de instituciones de referencia, los performances y excentricidades protagonizados por personajes populares resultan acontecimiento com√ļn.

El Callej√≥n toma su nombre porque colinda en la calle Santo Tom√°s # 505 con la Iglesia Cat√≥lica Nuestra Se√Īora del Carmen, sitio donde se encuentran los restos del compositor y maestro de capilla Esteban Salas. Con una extensi√≥n de cuatro tramos, el sistema viario se proyect√≥ para que deviniera eje cultural y artesanal, aparejado a actividades econ√≥micas y comerciales. Dada su cercan√≠a con el corredor de Las Enramadas, el del Carmen est√° llamado a complementar un espacio p√ļblico de importancia, donde a la prioridad del peat√≥n se sumen el comercio de las artesan√≠as y otras caracterizaciones culturales.

Sin embargo, a mi juicio el proyecto urban√≠stico no ha fructificado como se esperaba. Junto a la obra de laboriosos artesanos que ofrecen un decoro en la realizaci√≥n de productos como calzados, accesorios, bisuter√≠a, carteles y otros, convive la seudocultura del catre que ‚Äúpor una izquierda‚ÄĚ harto evidente comercializa una red de ‚Äúamores prohibidos‚ÄĚ pero legitimados al uso. La proliferaci√≥n de establecimientos privados asociados a la telefon√≠a m√≥vil y las tecnolog√≠as ha desarrollado una fauna social paralela en sus cercan√≠as que deteriora el principio y el fin de la concepci√≥n de la arteria. Otros sitios como el bar ‚ÄúSindo Garay‚ÄĚ en nada hacen honor al emblem√°tico nombre.

Durante un tiempo ello trat√≥ de palearse por un grupo de escritores, trovadores y artistas de la pl√°stica, en su mayor√≠a miembros de la AHS aupados en el proyecto Con Filtro, Lectura de Callejones, del Centro Provincial del Libro y la Literatura, en la conducci√≥n de la poeta Erika Abad. La realizaci√≥n acontec√≠a muy cerca del monumento a Matamoros y lleg√≥ a crear un p√ļblico af√≠n y atrap√≥ la curiosidad de varios paseantes. No obstante, el empe√Īo pereci√≥ a dos a√Īos de su existencia.

Otras acciones espor√°dicas como presentaciones de agrupaciones soneras en este entorno, o algunas del ya extinto taller √Ďico Saquito tampoco logran dinamizar el espacio al tratarse de momentos aislados, incongruentes con el entorno en el que devino el Callej√≥n.

Miguel Matamoros se erige atractivo para quienes por aqu√≠ transitan. Muchos son los que se detienen a tomar fotograf√≠as en las m√°s ocurrentes formas. Pero en su inmortalidad reclama ser observado y a√ļn m√°s, escucharse en un entorno acorde con su legado.


Una plaza para el jazz en Santiago de Cuba

Ya se escuchan los sonidos del Festival Internacional Jazz Plaza que por cuarta ocasi√≥n tiene como sede a la ciudad de Santiago de Cuba, la ciudad musical por excelencia de Cuba. Muchas son las agrupaciones noveles y consagradas que se encuentran en cada concierto o presentaci√≥n en espacios p√ļblicos de la urbe. Entre las tantas agrupaciones que se dedican al cultivo del g√©nero sobresalen los j√≥venes estudiantes y graduados del Conservatorio ‚ÄúEsteban Salas‚ÄĚ, materia prima fundamental del jazz en la Ciudad H√©roe.

Si hacemos un poco de historia podemos comprender que sin el empuje de muchos j√≥venes que ya son importantes m√ļsicos de Cuba y del mundo no existir√≠a el panorama del jazz que muestra la ciudad. Desde David Virelles, que fue uno de los primeros en ganar el concurso de j√≥venes jazzista conocido como el Jojazz hasta el cuarteto de saxofones ‚ÄúConfluencias‚ÄĚ, los ganadores del primer premio en peque√Īo formato en la m√°s reciente edici√≥n. Por esta lista tambi√©n hay que mencionar agrupaciones como Influencia y Okan Jazz, de la cual muchos de los integrantes de esta √ļltima fueron los ganadores de Santiago y Guant√°namo del concurso televisivo La Gran Banda.

Publicada por Yasel Toledo Garnache en Mi√©rcoles, 15 de enero de 2020

La impronta de los j√≥venes en el jazz es tan grande que el II Evento Te√≥rico de Jazz ‚ÄúLeonardo Acosta in memoriam», celebrado en esta provincia oriental, en su segundo d√≠a de secci√≥n estuvo dedicado a este grupo, donde los ganadores y participantes del Jojazz dar√°n sus impresiones sobre la importancia de este evento para su desarrollo profesional. Encuentros que estar√° acompa√Īado con la conferencia de la investigadora musical Yorisel Andino sobre la cronolog√≠a de los participantes santiagueros en el Jojazz y las presentaci√≥n de Nelo Gonz√°lez, vicepresidente de la AHS, acerca de la promoci√≥n del g√©nero que hace esta organizaci√≥n para los j√≥venes y el p√ļblico en general.

Una de las sorpresas del Jazz Plaza en Santiago ha sido poder escuchar a la agrupaci√≥n Dejazzvi, conformada por j√≥venes m√ļsicos estudiantes del Conservatorio ‚ÄúEsteban Salas‚ÄĚ. Todos estos muchachos dirigidos por el saxofonista David G√≥mez conforman un elenco de primera l√≠nea. La entrega en el escenario y el virtuosismo de los m√ļsicos es una impronta que marca su presentaci√≥n, en la primera noche, el emblem√°tico Iris Jazz Club. Otra cuesti√≥n de est√° agrupaci√≥n es que est√° integrada por tuneros y guantanameros, lo que posibilita una mirada m√°s amplia y disfunci√≥n del jazz en otras regiones del oriente cubano.

Otra alegr√≠a de esta 35 edici√≥n del Jazz Plaza, es la presencia de la Jazz Bad del Conservatorio ‚ÄúEsteban Salas‚ÄĚ, siendo la tercera agrupaci√≥n de este tipo que existe en el pa√≠s adem√°s de la que dirige el maestro y Premio Nacional de la M√ļsica Joaqu√≠n Betancourt, en La Habana, y la del joven director de orquesta Edel Almeida, en Holgu√≠n. La peculiaridad de la jazz Bad de Santiago es que est√° dirigida por Marcos Padres, un estudiante de tercer a√Īo de saxof√≥n y que en la pasada edici√≥n del Jojazz cosech√≥ sus primeros frutos obtenidos una menci√≥n en agrupaci√≥n de gran formato.

Por todo esto no se puede hablar sobre el desarrollo reciente del jazz en Santiago de Cuba sin tener en cuenta a los j√≥venes y sus grandes aportes al desarrollo del g√©nero en esta parte del pa√≠s. Ellos son la fuente de agua viva que siempre cubren espacios como este Festival u otros como el Jazznama de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z y el Encuentro Amigos del Jazz que realiza la¬† secci√≥n de m√ļsica de la Uni√≥n de Escritores y Artistas. Y es por esta raz√≥n que el futuro del jazz est√° asegurado, para seguir alimentando en las futuras generaciones el buen gusto por la m√ļsica donde el g√©nero tambi√©n tiene un espacio ganado en el alma musical de Santiago de Cuba.


¬°Reine usted, Se√Īor Bolero!

 

¬ŅQui√©n dijo que el sentimiento/ no ten√≠a forma humana?/

¬ŅQui√©n se asoma a la ventana/ y con un cristal de aumento/

dimensiona su instrumento/ con voz de imposible altura?/

Joel derriba la oscura/ pared que esconde el delirio/

y haciendo brotar un lirio/ encandila la locura.

(‚ÄúHomenaje a Joel Leyva‚ÄĚ ‚Äď Jos√© Orp√≠ Gal√≠)

La cancion√≠stica cubana, diversa y universal, es motivo de disfrute para varias generaciones de cubanos y oyentes internacionales. El bolero es uno de los embajadores culturales de los aqu√≠ nacidos. No es de extra√Īar que los int√©rpretes se apropien de piezas antol√≥gicas y otras que aunque menos conocidas, son asumidas por quienes desde el canto las hacen suyas, y tambi√©n por aquellos que desde la escucha le otorgan vida.

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Los puentes encontrados de Yunier Riquenes

Las distancias pueden recortarse muchas veces cuando intervienen la imaginaci√≥n y el talento. Naci√≥ en Jiguan√≠, provincia Granma, pero Santiago de Cuba lo enamor√≥ hasta las venas y al parecer ese amor se extender√° por muchos a√Īos. Escribe, dise√Īa, hace radio, promociona libros y uno se pregunta en qu√© tiempo logra enfrentarse al papel en blanco. Sin embargo, lo hace con oficio y no pocos premios aderezan sus vitrinas. Cuando supe que Yunier Riquenes obtuvo menci√≥n en la edici√≥n 17 del Concurso Iberoamericano de Cuentos Julio Cort√°zar, entend√≠ que el amor por la literatura es esa parte de nosotros que no claudica.

¬ŅQu√© significa alcanzar esta menci√≥n? ¬ŅConsideras que aun puedes aspirar a m√°s?

Estoy muy feliz de obtener este reconocimiento. Es un concurso que siempre he so√Īado con ganar. De hecho, todav√≠a siento que no he cumplido con el sue√Īo, espero que pueda ser posible en alg√ļn momento. Pero s√≠ me llena de mucha alegr√≠a que el cuento se haya reconocido.

Se titula Los ni√Īos diferentes y cuenta la historia de un ni√Īo que vive en un lugar intrincado de cualquier parte del mundo, o que puede ser de Cuba, llamado Matacaballos. Es una obra que habla sobre todo de la discriminaci√≥n.

En este caso, al ni√Īo lo discriman no solo porque viva en un lugar intrincado que no aparece en los mapas. Hay otros ni√Īos alrededor de √©l que lo discriminan, algunos por ser negro, otros por ser blanco, otros por ser pobre, otros por ser rico, en fin, que en la vida todos somos discriminados.

Cortesía del entrevistado.

Pero m√°s all√° de contar la propia historia de este ni√Īo, lo importante es c√≥mo uno supera ese tema de la discriminaci√≥n, c√≥mo tu creces, c√≥mo echas a volar en la vida y de eso va el cuento.

Me gustar√≠a en otro momento seguir esa historia y hacer una novela para j√≥venes, como siempre he so√Īado. Fue un cuento con el que tuve buenas intuiciones y que sab√≠a que algo positivo iba a suceder con esa historia. Y as√≠ fue, termin√© el cuento, se lo envi√© a mi amigo √Ālvaro Castillo que es librero y escritor colombiano, y me sugiri√≥ quitarle algunas partes. De ah√≠ lo mand√© al Cort√°zar y cogi√≥ menci√≥n.

¬ŅSeguidamente estuviste en la delegaci√≥n que particip√≥ en la Feria del Libro de China? ¬ŅCu√°nto eso contribuy√≥ a cambiar tu visi√≥n del libro como producto que se comercializa?

Creo que ha sido una de las experiencias más grandes que he tenido como escritor. Encontrarse con esa cultura milenaria, descubrir la forma de proponer el libro, de negociar el libro en un país como China es muy interesante. Independientemente de que el libro entra en el soporte espiritual de las personas, también creo que el libro debe entrar al mercado y hay grandes retos, el libro cubano tiene grandes retos.

Saber cómo lo producimos, cómo lo promovemos, dónde lo comercializamos, respetar los derechos de autor de los escritores cubanos. Y China me deja muchas interrogantes, sobre todo saber que con Claustrofobias no estamos tan mal.

Llegar a una gran librer√≠a en China y descubrir que lo que tenemos como pr√°ctica en esta peque√Īa librer√≠a cubana es lo que se hace all√≠, o sea, el sistema de econom√≠a, el sistema de b√ļsqueda; y cuando ves eso, te llena de alegr√≠a.

Las librerías se han transformado y han ampliado su concepto. Ya no es solo para buscar un libro sino que va más allá. Y Cuba debe insertarse en ese mecanismo porque es un fenómeno mundial. Están cambiando las formas de leer, de comunicarse, de relacionarnos, de pensar, y las librerías forman parte de ese entramado.

Cortesía del entrevistado.

¬ŅC√≥mo se alimenta Claustrofobias Promociones Literarias con esas experiencias que bebiste del pa√≠s asi√°tico?

Noches enteras casi sin dormir revisando materiales y sitios acerca de las prácticas chinas de cómo se desarrollan las editoriales. Me dio la posibilidad de ver cuánto se puede hacer para que los escritores y las obras tengan más visibilidad. Ahora mismo estamos proyectando la televisión desde aquí, la radio online, y son nuevos periodos de trabajo. A nosotros lo que más nos interesa es que los lectores vean a sus autores.

Recientemente fuiste jurado en el V Encuentro Hispanoamericano de Escritores en Villa Clara. ¬ŅHasta qu√© punto es pertinente para la literatura en nuestro pa√≠s?

Yo vi nacer ese evento. Cuando Idiel García llegó con la propuesta yo formaba parte de la dirección nacional de la AHS. Al principio había quienes no creían que debía llamarse hispanoamericano y hacerse en Villa Clara. Y se ha demostrado que sí vale la pena con el apoyo de muchas instituciones y entre ellas la Dirección Provincial de Cultura.

Recalco que la calidad de los invitados es muy buena. Este a√Īo se dedic√≥ a la literatura infantil, pero el anterior se centr√≥ en las nuevas tecnolog√≠as. De hecho, estuvo el destacado comunicador de las plataformas de izquierda tanto en Latinoam√©rica y en el mundo, Miguel P√©rez Pirela, y ha agrupado a personalidades de la cultura.

Ahora, en la quinta edición estuvo Gonzalo Moure, uno de los bueno escritores de Iberoamérica, Mónica Rodríguez, Premio Cervantes Chico, y varios grupos editoriales de la región.

En el concurso fui jurado de cuento para adultos y la calidad fue bastante buena. Solo recibimos las obras de los cinco finalistas. Creo que el hecho de que el concurso le permita entrar a más de 15 escritores de la AHS me parece excelente, porque posibilita que reconozcan su obra. Además, participan, intercambian, leen, presentan libros, y eso también es muy bueno.

Cortesía del entrevistado.

¬ŅEn qu√© proyectos trabajas en estos momentos?

Ahora mismo estoy con mucho trabajo. Participo en el taller de nuevas narrativas con la Casa de las Am√©ricas y es un curso que exige mucho. Hay que leer, prepararse, terminar un proyecto. Uno aprende bastante, a ver el periodismo de otra manera. Sigo haciendo radio, hay que seguir con Claustrofobias Promociones Literarias a deshora y, en lo personal, sigo trabajando en una novela que se llama La Orquesta, as√≠ como otras cosas para ni√Īos en el poco tiempo que me queda.

Así transcurre la vida de Yunier Riquenes, entre libros y el afán siempre de crear. Cada disciplina que realiza abre puentes, líneas emotivas que se encuentran en el juego de las letras y el pensamiento.


Bailar con los orishas

Ha sido todo un éxito la presentación los días 5, 6 y 7 de setiembre del Ballet Folclórico de Oriente en Pinar del Río.

Lo primero que observamos y nos complace en el programa que subió al Teatro Milanés, es un amplio muestrario de obras de diferentes vertientes dentro de la danza folclórica, que evidenció la efectividad de la investigación y el rescate de estas, llevado a cabo en todo lo más naciente del país (Tunas, Yateras, Santiago de Cuba, Guantánamo) por el Ballet Folclórico de Oriente.

Cada d√≠a, en el coliseo pinare√Īo predomin√≥ una pr√°ctica danzaria folcl√≥rica determinada: el jueves 5, danzas franco-haitianas, viernes 6, selecci√≥n yoruba, y el 7, repertorio popular (carnaval fundamentalmente) que han sido hitos en la n√≥mina creativa hist√≥rica de la agrupaci√≥n santiaguera.¬†

En los llamados Frescos[1], ‚ÄúBemb√©‚ÄĚ, ‚ÄúBiche‚ÄĚ, ‚ÄúPetr√≥‚ÄĚ,‚ÄúLos Oggunes‚ÄĚ, ‚ÄúTempo Nag√≥‚ÄĚ, ‚ÄúIvo y Congo‚ÄĚ, ‚ÄúMan√≠‚ÄĚ, ‚ÄúEstampa del carnaval‚ÄĚ y las obras de mayor formato, El nacimiento de Ogg√ļn Baleny√≥, de Ernesto Armi√Ī√°n; Yemay√° y el pescador y Oda al tambor, coreograf√≠as de Antonio P√©rez, apreciamos y nos cautiva fundamentalmente la intensidad, el dinamismo, la belleza en la composici√≥n esc√©nica, la simpleza pero la precisi√≥n del movimiento coreogr√°fico y los cuerpos danzantes que derrochan energ√≠a, y que nos devuelven viva la herencia danzaria folcl√≥rica del oriente, con sus particularidades a la hora de concebir la movimentalidad en el caso de los bailes de los orishas.

Particularmente en Yemayá y el pescador, la más definida y lograda como relato escénico entre las piezas que presenciamos, vale mucho el gesto del coreógrafo que hace coexistir, híbrida la danza folclórica, la herencia yoruba, con el legado de la danza moderna cubana, (que es una apropiación muy particular de la Técnica Graham), para ofrecernos un resultado nuevo, rico en sus matices (nuevos pasos), que no traiciona el legado tradicional, sino que lo actualiza (una gran virtud de la que necesita contaminarse nuestra creación folclórico danzaria nacional).

La obra se mueve entre momentos verdaderamente extasiantes por su intensidad, fuego santiaguero, graficado perfectamente en el solo que ejecuta Yemay√°, o por su lirismo en el caso del d√ļo del pescador y el personaje que asumimos como hija de la orisha.

Del autor.

¬†Como coreograf√≠a, como espect√°culo danzario, tiene la cualidad, Yemay√°…, ¬†como las dem√°s obras que vimos y que tienen m√°s de 20 a√Īos en repertorio de la compa√Ī√≠a santiaguera, de mostrarse activa, como que surge ahora mismo para el espectador, porque no renuncia a la esencia de la tradici√≥n, a la posibilidad de expandirse por la sala y dialogar con √©l.

No menos se espera del acompa√Īamiento musical que complementa cada una de las obras que muestra El Ballet Folcl√≥rico de Oriente. En ese sentido, hay que reconocer la alta calidad de los m√ļsicos instrumentistas y los cantantes, que sin temor alguno se puede decir que como estos hay pocos en el pa√≠s. Porque m√°s all√° de su calidad probada como m√ļsicos, se siente realmente que estos no acompa√Īan, estos danzan, con sus voces y toques, junto a los bailarines.

La danza ‚Äďha quedado demostrado‚Äď puede tener autonom√≠a de la m√ļsica, pero en este caso, en las obras del Ballet Folcl√≥rico de Oriente, prescindir de ella, es descompletar, descolocar cada una de las piezas, pues entre m√ļsicos/coreograf√≠a/ bailarines existe una rara relaci√≥n de hermandad, complementariedad, que los hace un todo lustroso.

El Ballet Folcl√≥rico de Oriente ha cumplido 60 a√Īos de labor ininterrumpida, sin embargo, su cuerpo (obras, bailarines, m√ļsicos, maestros) permanece tan activo y juvenil, tal vez como el primer d√≠a en que se present√≥ un 14 de junio de 1959.

¬†Pinar del R√≠o agradece inmensamente su visita no solo por la calidad art√≠stica de las propuestas que llevaron a escena, sino porque movilizaron, como nunca antes, al p√ļblico, e hizo repensar seriamente la necesidad de sostener espect√°culos folcl√≥ricos en Vueltabajo, de invitar artistas, de dinamitar la quietad, de crear en serio para el pueblo. Todo eso, en solo tres d√≠as, lo logr√≥ la agrupaci√≥n. Sea entonces ovacionada su visita.

[1] Que son llamados ‚Äúfrescos‚ÄĚ, los cuales no son m√°s que un muestrario de danzas de diversas proyecciones folcl√≥ricas, franco- haitianas, yoruba, populares.


BarrAbierta: nueve a√Īos al comp√°s de la tradici√≥n

La fusión de distintos géneros musicales como la balada, el reggae, el blues, el funk, el rock & roll, la electrónica, el rap y la novísima trova con nuestros ritmos autóctonos y latinoamericanos, forman parte del espectro musical del grupo BarrAbierta.

Desde su creaci√≥n, el 8 de septiembre de 2010, la agrupaci√≥n ha tratado de fusionar una variedad de sonoridades que pueden ser consumidas por cualquier tipo de p√ļblico; siempre enfocados en mantener un clima musical diverso.

BarrAbierta apuesta por la m√ļsica alternativa. Sus canciones hablan acerca de las necesidades existenciales de la juventud actual guantanamera y cubana.

Foto: Yoan Rodríguez Valle.

Sus integrantes ‚Äďen su mayor√≠a miembros de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z de esta oriental provincia‚Äď se gratifican porque, en nueve a√Īos, por sus filas han pasado varios exponentes de la nov√≠sima trova, entre ellos Audis Vargas, Yoyi Barret, Annalie L√≥pez, Lainier Verdecia, Manuel Alejandro Carracedo y Pedrito S√°nchez, quienes han realizado su aporte a la madurez musical del grupo.

Estos j√≥venes, que se definen como m√ļsicos progresistas, tienen como prop√≥sito llegar al p√ļblico mezclando el lenguaje com√ļn y el po√©tico a trav√©s de la palabra trovadoresca, concentr√°ndose en llevar una propuesta atractiva e inteligente al escenario, con sonoridades y letras alegres, hechas para bailar, pensar, reflexionar y cautivar al oyente.

‚ÄúLas mejores tradiciones musicales de nuestro pa√≠s hay que preservarlas. El son, la rumba y el propio chang√ľ√≠ forman parte de nuestras herencias culturales y hay que defenderlas, por eso los incluimos en nuestro repertorio‚ÄĚ, asegur√≥ Jasiel (Jacho) Mesa Pelegr√≠n, vocalista y director.

Foto: Yoan Rodríguez Valle.

‚ÄúLa mayor√≠a del p√ļblico actual se ha adaptado a la canci√≥n f√°cil y a los textos banales. Hacemos m√ļsica con contenido, as√≠ surgimos y nos hemos mantenido‚ÄĚ; agreg√≥ Jacho, autor de varios de los temas del grupo, aunque reconoce que la creaci√≥n colectiva junto a Randy Borges y Alioski Ram√≠rez, miembros actuales y fundadores, los identifica como colectivo musical.

La consolidaci√≥n como agrupaci√≥n durante el transcurso de estos a√Īos ha logrado que BarrAbierta participe en la programaci√≥n de los principales eventos culturales del territorio guantanamero, as√≠ como en los diversos encuentros de m√ļsica que organiza la AHS en todo el pa√≠s como la Jornada de la Canci√≥n Pol√≠tica, las Romer√≠as de Mayo, en Holgu√≠n; Leche Kortada, en Baracoa; Or√≠genes, en Contramaestre; El Festival Longina, en Santa Clara; Trova Viva, en Moa; Pepe S√°nchez, en Santiago de Cuba; Canci√≥n al Padre, en Bayamo, y en conciertos en el Pabell√≥n Cuba.

Foto: Yoan Rodríguez Valle.

Estos j√≥venes fueron ganadores de la Beca de Creaci√≥n El Reino de este mundo, logrando as√≠ la filmaci√≥n del video clip Contracorriente, sencillo de su primera maqueta musical (demo) Yerba Buena, producci√≥n independiente que cuenta entre sus pistas con temas como Voy busc√°ndote, Son de nosotros, Secretos y el propio Contracorriente, aclamados por el p√ļblico seguidor de BarrAbierta.

Con numerosos premios y reconocimientos en los distintos festivales y eventos en los que han participado, los BarrAbierta sienten que a√ļn les falta mucho por hacer como agrupaci√≥n musical.

Conservando el anhelo de una producci√≥n discogr√°fica y pertenecer al sector profesional de la m√ļsica, lo cierto es que las aspiraciones de BarrAbierta crecen cada d√≠a y, por suerte, se aferran al ejercicio de la m√ļsica sin caer en la banalidad y el facilismo.