San Antonio de los Ba√Īos


Un Almac√©n 30 a√Īos m√°s joven (+Fotos)

Un Almac√©n diferente, pero que no pierde su esencia y creatividad, gracias a la luz joven del audiovisual cubano y al amor incondicional de quienes trabajan durante todo el a√Īo para lograr que cada edici√≥n del Almac√©n de la Imagen sea el espacio id√≥neo que d√© riendas sueltas a la originalidad de las nuevas generaciones de cineastas de la isla y del mundo.

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Mundos insospechables que invitan

Id√°n Luis Ferr√°n ha mapeado la ciudad de sus experiencias, la ciudad de sus memorias. En la composici√≥n abstracta de la poes√≠a ‚ÄĒlas calles del recuerdo‚ÄĒ construye mundos insospechables que invitan. Esta entrevista busca un acercamiento con este joven creador ariguanabense que conf√≠a en que el arte es, sin dudas, materia trascendente.

¬ŅC√≥mo llegas al mundo de las artes visuales?

Desde ni√Īo siempre tuve una marcada inclinaci√≥n por dibujar, por llevar casi siempre un pedacito de crey√≥n en la mano, dec√≠a mi madre. Vigilaba sigiloso para no ser atrapado mientras garabateaba alguna pared que encontraba. Ten√≠a una afici√≥n casi inconsciente por los murales. No corr√≠ con la suerte de beber directamente del arte visual o del arte en general; crec√≠ lejos de esos caminos y, por alguna extra√Īa raz√≥n, cuando cumpl√≠ 16 a√Īos, ingres√© a lo que fue una excelente escuelita de arte en mi localidad llamada «Eduardo Abela». A partir de ah√≠, empec√© a encontrar la paz y a viajar finalmente por el sendero m√°s indicado para m√≠, pues creo que no pudiera haber sido otra cosa en esta vida.

cortesía del entrevistado

¬ŅC√≥mo defines la po√©tica de tu visualidad?

Esta pregunta en particular est√° relacionada con el proceso de mi trabajo. Ser√≠a bueno saber de antemano que mi definici√≥n de la realidad esta inherentemente vinculada a mi visi√≥n como artista: la po√©tica viene a m√≠ horas antes de pintar alg√ļn cuadro. En este m√©todo que desarrollo conviven la subjetividad y el propio destino de la obra. Dec√≠a Cort√°zar: «La obra ya est√° hecha antes de hacerla», y en mi caso necesito inspiraciones que confluyen entre la familia, los amigos, gentes y lugares que me son importantes. Ahora, creo que el pintor tambi√©n pinta lo que quiere ver, lo que desea apreciar despu√©s de limpiarse las manos manchadas, porque en su b√ļsqueda visual no encuentra lo que anhela contemplar m√°s tarde en lo real, en lo vivo o muerto que le rodea. Yo defino la po√©tica de mi visualidad como algo en√©rgico, como mundos insospechables que invitan.

En tu producci√≥n, ¬Ņc√≥mo se entroncan la investigaci√≥n y el proceso creativo?

La investigaci√≥n es mi vida. No puedo acostarme a dormir sabiendo que necesito investigar algo, tengo la maldita ‚ÄĒo bendita‚ÄĒ man√≠a del bichito inquieto, ‚Äúsabelotodo‚ÄĚ. Esto inevitablemente se relaciona con el proceso creativo, existe el entroncamiento entre los dos en el punto en que surge el milagro: la idea. Como dije antes, todos los procesos e investigaciones que necesito para hacer una obra vienen casi siempre tomados de la mano. Uno me dice qu√© hacer con el otro. Son como los estudios previos que hace cualquier escritor que arruga un trozo de papel y se dispone a orde√Īar otro tintero. Ya despu√©s vienen los bocetos, las restauraciones de ideas, las reinversiones, los cambios, los rescates y los accidentes.

cortesía del entrevistado

Tu experiencia como artista, ¬Ņcu√°nto te ha aportado a la hora de ejercer como maestro de ni√Īos y adolescentes en el Proyecto Cultural Casa Miqueli, en San Antonio de los Ba√Īos?

Tuve la oportunidad ‚ÄĒm√°s que eso, la dicha‚ÄĒ de conocer a Ra√ļl Bonachea Miqueli, director, fundador y promotor principal de este magn√≠fico y ansiado centro art√≠stico multidisciplinario para ni√Īos y adolescentes. Recuerdo que cuando no sab√≠a pronunciar bien su nombre me hizo saber, por intermedio de un amigo en com√ļn, la idea de fundar este proyecto. Hac√≠a ya alg√ļn tiempo que yo hab√≠a impartido de manera muy conservadora un taller de pintura para ni√Īos en la ciudad, con fines de proyecto comunitario.

Desde ese entonces surgi√≥ en m√≠ cierta vocaci√≥n por el magisterio dirigido especialmente a los ni√Īos. De alguna forma aquella experiencia me marc√≥, y finalmente me he reencontrado otra vez como profesor del taller de pintura de la Academia Casa Miqueli de San Antonio de los Ba√Īos.

El aporte ha sido tanto que creo no hay mejor regalo. No paro de aprender, de tal forma que planifico una clase para ense√Īarles los colores primarios, secundarios y complementarios, y termino aprendiendo de los ni√Īos. Ellos tienen esa capacidad de ense√Īarle a uno, incluso sin planificarlo. El premio es que se descubren cosas que quedan para toda la vida y yo, como «el profe», tomo nota, y formo parte de ese hermoso y longevo sentimiento.

¬ŅAsumes la abstracci√≥n como una forma de reflejar los mapas visuales de tus experiencias o como un lenguaje de posibilidades ilimitadas?

La asumo de las dos formas, y que la primera pregunta sería el pretexto para seleccionar la manera en que se dice, el famoso cómo. Sin duda alguna hay posibilidades ilimitadas en la creación de mis cuadros abstractos, el solo hecho de que escoja este lenguaje para manifestarme y comunicarme, extralimita toda frontera y a la vez vence a la censura.

La abstracci√≥n es uno de los mejores derroteros para decir, sin olvidar que ‚ÄĒdetr√°s de todo esto que explico‚ÄĒ tambi√©n subyace una expresi√≥n exacerbada del individuo a partir de su propia validaci√≥n: puedo reflejar no solo mapas o planos urban√≠sticos, sino toda una inmensidad de mundos y misterios.

En buena parte de tu trabajo, la abstracci√≥n se asume como la imagen que define mapas a√©reos de tus propias geograf√≠as en la memoria. ¬ŅDe qu√© manera comienzas a trazar estos recorridos?

De cierta forma ya hice un peque√Īo argumento antes, a manera de introducci√≥n de los procesos y de mis experiencias. Ahora me gustar√≠a responder esta pregunta a modo de relato:

                                              A ojo de pájaro

cortesía del entrevistado

En el meticuloso desorden de un saloncillo estrecho puede surgir la magia de los altos vientos y de las entra√Īas vivas de la tierra; en el sal√≥n m√°s peque√Īo de un edificio como cualquier otro, la magia surge siempre ‚ÄĒcomo el diamante del carb√≥n oscuro‚ÄĒ hasta en el sitio m√°s com√ļn y vulgar que hayamos visto: la magia surge siempre que est√© el mago, con su ancestral oficio de aparecer y desaparecer las cosas, con su olvidado oficio de las fantas√≠as de ni√Īo. Sabe hacernos ver un conejo en una nube, y una forma en donde no la esper√°bamos, como la de la reina de corazones entre los bastos de la baraja espa√Īola, todo por arte de magia. El mago hace ver por su esp√≠ritu de ni√Īo, y hace ni√Īos a los dem√°s cuando les muestra la imagen de lo que ve. Es mago el obrero que muestra con entusiasmo e ilusi√≥n c√≥mo la m√°quina hace una cuchara, porque sabe ver la magia que hay en ello, as√≠ como es mago todo aquel que conoce que existe magia en su trabajo y sabe mirarlo con ojo de ni√Īo en un juego. La magia verdadera, la de los altos vientos y las entra√Īas vivas de la tierra, nace en cualquier sitio donde est√© la inocencia, incluso en el sal√≥n m√°s estrecho y con balc√≥n de un edificio como otro cualquiera; donde un mago enjuto, delgado y de sonrisa temblorosa, se asoma a su balc√≥n y mira, l√°nguido, y ve el esp√≠ritu de nuestras calles, y las pinta como en un mapa, en un lienzo geogr√°fico, vistas desde arriba en una noche difusa. Porque como en difusa noche se anda por nuestras calles, y todo es oscuro y borroso recuerdo de la luz que en alg√ļn momento fue, y todo es ruina y nostalgia que nos hace ver el mago, porque es sincero, y no puede m√°s que mostrarnos lo que de veras ve, sin lugar a enga√Īo alguno.

¬ŅHasta qu√© punto, en la abstracci√≥n, consigues revelar un estado de la memoria, de tus √°nimos y tus propias reflexiones?

Es sumamente importante, al menos en esta etapa de mi obra abstracta, el reflejo de una ciudad vista desde arriba. Siempre me pregunt√© c√≥mo se ver√≠a mi gente y c√≥mo me ver√≠a yo ‚ÄĒhormiguitas en este pedazo de tierra que nos vio nacer y crecer. Fue una necesidad, casi f√≠sica, de homenajear la villa con este lenguaje abstracto.

La parte dif√≠cil fue reconstruir algunos planos de los lugares m√°s representativos del pueblo, esos que habitan en mi coraz√≥n, pues yo quer√≠a, como bien dices, pintar memorias, sucesos, gentes, y no ten√≠a planos de las zonas ni ning√ļn aparato viable como recurso para alcanzar una foto tan alta del barrio.

Recuerdo que una vez me sub√≠ en el cuartel «Roberto Vald√©s Santos», que se encuentra en una loma y que supuestamente es el sitio de m√°s altitud del pueblo. Desde all√≠ tampoco pude obtener lo que quer√≠a. Entonces hall√© una f√≥rmula de imaginarlo, mirando desde abajo y calculando c√≥mo se ver√≠a desde arriba. Para ello tambi√©n recre√© a escala varios bocetos y estudios de campo visual. Ya ten√≠a el terreno, ahora faltaban los entes y las emociones que convivir√≠an en el cuadro. Para ello ide√© una tabla de color de la tez de la piel de personas con un papel protagonista, y obtuve as√≠ una paleta llena de colores de distintas gamas de pieles que iban a ser plasmadas a manera de manchas (sueltas, caminantes y fugaces) en el formato y plano escogidos. Entonces mis propios √°nimos y reflexiones se fueron empinando como papalotes, satisfechos poco a poco.

¬ŅC√≥mo valoras la salud de las artes visuales j√≥venes en la Cuba de hoy? ¬ŅExisten suficientes oportunidades para que el talento sea reconocido o a√ļn faltan espacios?

cortesía del entrevistado

A√ļn faltan espacios. Por ejemplo, sin ir tan lejos, aqu√≠ mismo en mi localidad no existe un sal√≥n dedicado al arte abstracto, y considero que eso es una pena, pues tales inquietudes palpitan entre varios colegas pintores de nuestra comunidad.

De igual forma considero que sí existen espacios muy oportunos para impulsar y difundir el arte de los jóvenes creadores cubanos de hoy, como la AHS, entre otras instituciones; pero tampoco creo que sean suficientes las oportunidades ni los recursos. Sé que la palabra recursos no se encuentra en la pregunta; pero también se hace indispensable hablar de ella, dado que sin pinceles, pinturas, lienzos, papel, marquetería, etc., no se confecciona la obra deseada, y en este tema sí es verdad que las artes visuales están enfermas, más que en la cuestión de los espacios y las oportunidades. Hay mucha escasez de materiales en el país. Es lo que puedo decir a partir de mi propia experiencia.

En tu obra tambi√©n trabajas la figuraci√≥n. En ella, el cuerpo humano ejerce una fuerza de im√°n, pero a manera de un cuerpo otro, h√≠brido, metaf√≥rico, donde el hombre se transforma en ave y donde se cuestionan los c√°nones sociales de los femenino y lo masculino. ¬ŅQu√© exploraciones te conducen a esa senda?

El primer impulso est√° en que identifico a los cuerpos humanos como una materia que, con una solapa, salvaguarda o encarcela un alma o un esp√≠ritu diferente en cada uno de nosotros. Lo que hago es que manipulo dicha materia a mi antojo y la fusiono con otro ser, en este caso con las psittacidaes: familia de loros que carecen de dimorfismo sexual. Uso esa l√≥gica conceptual para discursar a partir de nuevos seres que nacen en un contexto social. Hace mucho tiempo iba por la calle y mir√© a una mujer caminando que no era una mujer, pero tampoco era un hombre. ¬ŅQu√© era ese (o esa) no mujer/no hombre?, me pregunt√©. Ahora propongo nuevos seres en pos de una nueva especie humanoide. Simplemente propongo.

cortesía del entrevistado

¬ŅSientes que en tu obra existe el erotismo, ya sea el de los cuerpos o el provocado por la intervenci√≥n de los espacios mentales a los cuales haces referencia en tus obras abstractas?

El erotismo tambi√©n es «energ√≠a» y creo que est√° marcada para m√≠, m√°s que para muchos, en la parte abstracta de mi trabajo. La obra, cuando nace, se construye de cierta manera independiente en varios puntos y aspectos, deja de ser inocente y se relaciona m√°s all√° del propio creador, se convierte en amor deseoso y puro. La obra deja de ser solamente de alguien para enamorar a muchos m√°s, e incluso ir a la cama con otros. ¬ŅAcaso no hay erotismo en estas l√≠neas?

En la evoluci√≥n de la po√©tica de tu visualidad, ¬Ņqu√© te interesar√≠a descubrir?, ¬Ņcu√°les ser√°n tus pr√≥ximos caminos?

Mis pr√≥ximos caminos seguramente ser√°n los que a√ļn no conozco, pues todav√≠a no los tr√°nsito. El coterr√°neo y maestro Silvio Rodr√≠guez parafraseaba as√≠: «Mi canci√≥n favorita es la que escribir√© ma√Īana». Esa idea emp√°tica me hace pensar que mi tr√°nsito o camino ser√° el que necesite para continuar la b√ļsqueda, esa traves√≠a que respirar√© en un momento futuro e incierto.

Por ahora s√© pocas cosas sobre √©l: ¬Ņpor qu√© pinto?, a veces creo que esa pregunta latir√° en m√≠ muchos a√Īos, y que funcionar√° tambi√©n como un motor con todo su mecanismo intacto, el cual no me deja parar de crear o de, al menos, intentarlo.

En cuanto a lo que me interesa descubrir o redescubrir, solo podr√≠a hablar de mis deseos inmediatos, de lo que persigo muchas veces sin un √©xito del ciento por ciento: las «ENERG√ćAS» que subyacen en la propia pieza, en su entorno, o en la relaci√≥n obra-espectador. Claro que tengo ambiciones, ¬Ņqui√©n no? Me gustar√≠a descubrir muchas cosas; pero me gusta m√°s ser consecuente con ciertos principios del pensar que me hacen feliz.

cortesía del entrevistado

El laboratorio teatral de Ra√ļl Bonachea (+ Fotos)

El teatro forma parte de su vida desde las primeras im√°genes, los pasos, gestos y sonrisas iniciales‚Ķ Creci√≥ entre actores, vestuarios, guiones, libros y sue√Īos en los escenarios, adonde sube para intentar cautivar al p√ļblico desde los cinco a√Īos de edad.

En su mente palpitan las escenas de su abuelo Miguel Migueli en la casa cuando en noches de apagones durante el denominado Per√≠odo Especial interpretaba para √©l personajes, incluidos h√©roes de la historia cubana. En sus palabras est√° tambi√©n el cari√Īo a la madre, Maridely, instructora y directora en su localidad durante m√°s de cuarenta a√Īos.

Nacido en el municipio de San Antonio de los Ba√Īos en 1988, Ra√ļl Bonachea se mantiene fiel a ese anhelo grande, que gu√≠a sus pasos desde peque√Īo. Mejor graduado integral de la Universidad de las Artes en 2018, es autor del libro¬†1 + 2 igual 3,¬†y conjuga una incansable labor teatral con el magisterio. Licenciado en Derecho y director del proyecto Laboratorio fractal, posee diversos reconocimientos como creador, incluidos el Premio nacional de Talleres Literarios en 2014 y el Premio a la Mejor Puesta en Escena en el Festival Nacional de Teatro Olga Alonso en 2015.

El 2019 fue como manantial de aplausos para él, pues culminó la Maestría en Dirección Escénica, obtuvo el premio Abelardo Estorino; una beca otorgada por la Universidad de las Artes para la producción de su obra La Caída; y también la Milanés, entregada por la Asociación Hermanos Saíz, gracias al proyecto Cuerdas Percutidas, con texto dramático de la escritora Elaine Vilar Madruga.

Respecto a esa obra, manifiesta que conjuga varias de sus obsesiones creativas. ‚ÄúTrata de la exclusi√≥n, la memoria de un pa√≠s y las personas m√°s vulnerables. Aborda la locura, los miedos y pesadillas de tres mujeres para intentar desde la oposici√≥n creativa develar sus sue√Īos, para construir una realidad po√©tica, donde se sublime lo que en la vida olvidamos, lo que aborrecemos.

‚ÄúTrata de lo que desechamos, los recuerdos, los maltratos y de los seres humanos que a veces eliminamos en lo social, porque son diferentes o inc√≥modos. Queremos reescribir una narrativa mejor para los que no tienen nada‚ÄĚ, expresa quien en 2011 fund√≥ como director el grupo teatral Im√°genes, en su su municipio natal, cuando apenas ten√≠as 22 a√Īos de edad.

Ese fue un gran reto para él, pues “ser el responsable principal del proceso me hizo crecer, los aciertos o fracasos dependían en gran medida de mis decisiones, de mi carácter y de mi propia cosecha intelectual, por lo que estaba expuesto como nunca, inclusive más que como actor en un escenario. El juego se convertía en oficio.

‚ÄúEn ese momento no comprend√≠a todo lo que eso representaba. En el 2011 ten√≠a un grupo de amigos universitarios que, despu√©s de los primeros a√Īos de estudios y de tantas luces de ciudad, extra√Īaban nuestro pueblo y las ricas tertulias sobre c√≥mo transformarlo. Todas las noches, aun teniendo becas en nuestros centros de estudios, ven√≠amos y nos ve√≠amos en el parque, guitarra en mano, con nuevas ideas en la lengua y con ganas incontroladas de transformar el municipio, azotado por ciclones y la emigraci√≥n temprana de sus pobladores.

‚ÄúEl teatro se volvi√≥ la plataforma donde toda esta energ√≠a se canaliz√≥ en un universo, tal vez m√°s organizado y acorde a nuestros deseos. Fue muy dif√≠cil, lo que en un principio cre√≠a resuelto. El primer reto era que ninguno de los amigos ten√≠a formaci√≥n actoral, incluso la m√≠a ven√≠a de la ¬īempiria¬ī, por lo que desde el primer encuentro me fui trasformando en una especie de profesor, camarada de sus alumnos y a la vez el estudiante m√°s preocupado de la clase. De profesor solo ten√≠a el personaje. Claro, con el tiempo y la superaci√≥n individual, mi roll suprimi√≥ al empirismo de esa primera intentona.

‚ÄúDespu√©s de un a√Īo de madrugadas donde el cuerpo y la mente recib√≠an otros conocimientos muy distintos a los libros de textos, naci√≥ un montaje donde el¬†negrito, la mulata, azuquita¬†y¬†el gallego¬†volv√≠an a ser los voceros del pueblo. Estos personajes de la obra¬†D√°ndose Lija, de la escena ariguanabense de inicios del siglo XX, se transformaron en los recipientes de seres del siglo XXI que luchaban por hacer teatro, por cambiar su realidad‚ÄĚ.

Amante tambi√©n de la historia y la literatura, asegura que el sainete (la comedia) coqueteaba con el drama, y con el propio hecho de hacer teatro, pol√≠tica y experimentaci√≥n esc√©nica. Una b√ļsqueda, tal vez inocente todav√≠a, que lo condujo a la dramaturgia.

‚ÄúEn un a√Īo me trasform√© en una suerte de maestro de actuaci√≥n, director, productor y ‚Äúdramaturgista‚ÄĚ, a la par que terminaba mis estudios como licenciado en Derecho. Despu√©s del primer estreno del grupo dej√© de ser un adolecente inquieto para asumir una responsabilidad y oficios propios de un hombre, no de un muchacho. El teatro una vez m√°s me hizo crecer como ser humano‚ÄĚ, dice con satisfacci√≥n.

‚ÄĒ¬†¬ŅCu√°nto se diferencia aquel proyecto inicial del actual Laboratorio Fractal Teatro?

‚ÄĒAhora no se trata de poner una obra en pie, es m√°s complejo, se trata de una actitud ante la creaci√≥n, una filosof√≠a. Rigor, superaci√≥n, entrenamiento corporal, militancia teatral si se quiere, efectividad de la experimentaci√≥n, integraci√≥n con otras disciplinas art√≠sticas, dan coherencia a un sue√Īo que empieza a bocetarse menos amorfo que hace diez a√Īos. Cambi√© las noches de tertulia y la complacencia de un grupo de seguidores incondicionales, por estar casi las veinticuatro horas del d√≠a pensando y haciendo por el teatro.

En¬†Laboratorio‚Ķ¬†busco resolver mis preguntas est√©ticas y mis cuestionamientos intelectuales, ah√≠ puedo fragmentar y replicar en peque√Īas porciones, que son deglutidas por los actores, equivalentes a horas, d√≠as y a√Īos empleados en esta carrera que da sentido a mi personalidad, a mi yo social y psicol√≥gico.

Cuando dirig√≠a¬†Im√°genes¬†so√Īaba con tener un Laboratorio, ahora quisiera tener la inocencia de esos primeros d√≠as, as√≠ que entre recuerdos, descubrimientos y retos continuos trato de reinventarme sin perder de vista quien soy y donde estoy.¬†Im√°genes¬†era un sue√Īo, una etapa de conquistas menos complejas, de formaci√≥n.¬†Laboratorio Fractal¬†es la puesta en marcha de esos objetivos hasta sus √ļltimas consecuencias.

‚ÄĒ¬†En 2019 los aplausos fueron frecuentes‚Ķ

‚ÄĒ Creo que ese a√Īo marc√≥ el punto fronterizo entre estas dos etapas creativas que te comentaba, pues esos procesos silenciosos o a veces ignorados por los artistas coronaron en mayores resultados.

El Premio Estorino fue desde la dramaturgia la concreción de un crecimiento hasta espiritual, donde a partir de la figura de Ignacio Agramonte colonizo la historia y mi realidad. Aquí pude desarrollar mis roles dentro de la porción que me corresponde en la rica tradición del teatro en nuestro país.

Articulé desde la dramaturgia una respuesta posible a una angustia histórica que es la muerte, inexplicable para muchos como yo, de la figura de El Mayor. Me serví de un argumento metateatral para refractarme en una especie de héroe, antihéroe, insomne y obcecado de la escena. Critico la escena contemporánea, tan fácil de caer ante los cantos apolíticos y de banalidad que a veces afectan a sus ejecutantes más jóvenes.

Un proyecto bastante ambicioso que de inmediato puso en marcha una puesta en escena que fue mi tesis de Maestr√≠a en Direcci√≥n Esc√©nica. En un mismo proyecto confluyeron todos estos oficios, ahora de una manera profesional, con los tiempos, compromisos y responsabilidades correspondientes. Cuando termin√© el proceso fue que tom√© conciencia de lo que represent√≥, un salto a un circuito, a un p√ļblico que no te conoce y que espera recibir una experiencia art√≠stica que de alguna manera, le haga reflexionar sobre su propia existencia y su pa√≠s.

Fue un a√Īo de mucho trabajo, de expandir mis l√≠mites y de cerrar el per√≠metro de los estudios formativos. En ese a√Īo resultados y proceso creativos encontraron la satisfacci√≥n del reconocimiento, que siempre es un impulso para llegar a nuevas fronteras.

Ra√ļl Bonachea en la obra La ca√≠da.

‚ÄĒ¬†Precisamente en La ca√≠da, estrenada en la sala Raquel Revuelta, uno percibe tu inter√©s en la historia y la capacidad para revisitar hechos y personajes de gran trascendencia, desde una visi√≥n reflexiva y muy particular‚Ķ

‚ÄĒ¬†La principal motivaci√≥n para esa obra fue responderme preguntas, reconfigurarme como creador y como cubano. La muerte de Agramonte, ese final tan ambiguo para una vida tan luminosa, era algo que desde peque√Īo, en esas historias nocturnas de mi abuelo siempre me hab√≠a generado una respuesta poco convincente.

Part√≠ de ese h√©roe en un foso com√ļn, de esa muerte sin mucha explicaci√≥n para entrar en su vida, sus conflictos y sus errores y descubr√≠ que los m√≠os en el teatro eran muy similares. Estaba al frente de un grupo de j√≥venes, que no cobraban por su trabajo, que no estaban respaldados, aun con una producci√≥n. J√≥venes que viven en un pa√≠s que lucha diariamente contra adversidades econ√≥micas y donde ellos se desconectan con facilidad de la historia y el ideario que nos conforman como naci√≥n, problem√°ticas que en otras circunstancias tambi√©n tuvo que abatir, machete en mano, El¬†Mayor¬†en la manigua.

Convert√≠ mi teatro en el campo de batalla donde se forja la naci√≥n y la asamblea donde se discute la Constituci√≥n de Gu√°imaro, pero tambi√©n la m√°s reciente. Yo so√Īaba con Agramonte y √©l de alguna manera conmigo.

El proceso fue ag√≥nico, productivo, idealista y pragm√°tico a la vez como fue la¬†Guerra de los Diez A√Īos,¬†muy contradictorio.¬†La investigaci√≥n hist√≥rica en cuanto a personajes, documentos, citas, circunstancias hist√≥ricas, tonos, leguaje de estas personalidades me tom√≥ casi tres a√Īos, por lo que fe un proceso de escritura y de puesta en escena largo y enjundioso que incluy√≥, adem√°s visitas al terreno, museos y entrevistas con especialistas, entrenamientos de danza, circo y algo de esgrima.

Luego lo m√°s dif√≠cil en cuanto dramaturgia fue hacer posible y org√°nico mi vis√≥n esc√©nica, la investigaci√≥n y dar respuesta a la inc√≥gnita de saber lo que pas√≥ el 11 de mayo 1873, adem√°s hacerlo en el tiempo l√ļdico y maravilloso de una puesta en escena.

Vale aclarar que no son el Ensayo y la Narrativa géneros que tienen un tiempo y una mediación. En el escenario el problema está vivo, el argumento no se cuenta sino que se ejecuta porque hay espectadores y actores que en un tiempo determinado activan la emoción, la ciencia y el juicio político, desde lo simbólico y lo kinestésico. Si no tomamos bien el pulso de lo que queremos hacer, el espectador se levanta de su silla y vuelve a su vida lejos de la escena, por eso el texto nunca debe transformarse en un panfleto. En el escenario todo se carnaliza.

Luego fue arrancar las m√°scaras al resto de los int√©rpretes, desmovilizar o reubicar la contradicci√≥n de ellos con la historia y con su contexto para que lograran salir a la carga, con un sinn√ļmero de obst√°culos en su contra, pero desnudos y sin miedo como en las cargas mambisas. No¬† retrocedieron hasta la √ļltima funci√≥n.

‚ÄĒ¬ŅEse ha sido tu mayor desaf√≠o profesional‚Ķ?

‚ÄĒ¬†S√≠,¬†La Ca√≠da.¬†Con la escritura de esta obra me eval√ļe como licenciado en Arte Dram√°tico, pero despu√©s cuando el texto y la puesta en escena estuvieron listos, fue mi tesis de la Maestr√≠a en Direcci√≥n. No era un ejercicio facilista, pues ten√≠a que desempe√Īar el rol de actor, director y dramaturgo con un tema que tambi√©n revaloraba la historia y nuestro presente pol√≠tico m√°s inmediato. Fue un momento donde muchas variables se combinaron para articularse en un complejo entramado emocional que incluso socav√≥ hasta mi salud, pero a√ļn as√≠ fue una experiencia maravillosa. Represent√≥ un crecimiento muy fuerte en lo personal y lo creativo.

‚ÄĒ¬ŅQu√© tipo de personajes prefieres? ¬ŅPor qu√©?

‚ÄĒ¬†Prefiero a los personajes secundarios, porque ellos no tienen el espacio suficiente en casi ninguna obra de desarrollarse, est√°n mutilados y guardan muchas preguntas desde el punto de vista sicol√≥gico. Tienen lagunas en su caracterizaci√≥n, agujeros en sus biograf√≠as, por lo tanto siempre hay que completar estos vac√≠os, esta situaci√≥n es claramente un nicho que atrae a la creatividad.

Los personajes secundarios son individuos que necesitan, lejos de lo que muchos piensan, de un actor lo suficientemente sagaz para que partiendo de las claves textuales viaje el mundo interior que no nos cuenta el texto, hacia lo imaginado o lo probable. Desde la dirección son verdaderas fuentes para dar nuestro punto de vista del protagonista, son depositarios de nuestros juicios estéticos. Si estás en el proceso como dramaturgo con dos o tres giros en sus parlamentos, imperceptibles en apariencia, o la transformación de una acción sugerida en la versión original, se puede cambiar radicalmente el discurso.

Los prefiero por el estado permanente de construcción que nos brindan, por sus preguntas más que por las respuestas.

‚ÄĒ¬ŅCu√°n favorable resulta para ti la conjugaci√≥n de tus conocimientos y la pr√°ctica como actor, director esc√©nico, dramaturgo y tambi√©n profesor?

‚ÄĒ¬†No hay separaci√≥n entre estas categor√≠as en la pr√°ctica, s√≥lo que cada roll subsume a los dem√°s seg√ļn sea el contexto. No s√© c√≥mo lo hacen otros colegas, pero para m√≠ lo que la mente puede separar, la pr√°ctica lo amalgama, un ensayo se transforma en un segundo en una clase, un texto toma cuerpo en mi voz cuando hago una pausa en la escritura y lo interpreto en casa para sentir su pulso o cuando se lo leo a los actores. El teatro es el punto de encuentro, es un espacio espiritual, creativo e intelectual que arropa una conferencia con la piel de mis personajes, que trasmuta mis memorias. En ese el lugar que est√° en mi cabeza, m√°s que el espacio, las letras se vuelven cuerpos en tensi√≥n.

Cada oficio es una parte del todo, diferente pero similar. La pedagog√≠a, la actuaci√≥n, la direcci√≥n, la dramaturgia, solo son fractales para enfrentarme a un escenario, a un p√ļblico y para sentirme parte de la isla, yo como otro fractal entre once millones.

Ra√ļl Bonachea en el programa televisivo Par√©ntesis, de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z.

‚ÄĒ¬ŅAsumes el aula como otro escenario? ¬ŅCu√°nto te aporta el intercambio con los alumnos?

De alguna manera todo es un escenario. Esto me facilita mucho el diálogo y entender también los procesos de mis estudiantes, siempre los incentivo a encontrar los caminos entre la teoría, la historia del teatro y lo que están haciendo ellos, lo que está pasando en la escena actual cubana. Me encantan las clases con el curso por encuentros, muchos son profesionales en ejercicio y sus inquietudes están muy aterrizadas en la técnica y la cotidianidad de lo que hacen.

Tambi√©n trabajo con ni√Īos en mi pueblo, puedo confesar que son las clases para las que m√°s me preparo, las que m√°s disfruto e incluso las m√°s profundas, ellos son como profesionales pero con altas dosis de sensibilidad y creatividad, son mis fractales m√°s puros, por eso con ellos me exijo m√°s. Cuando siento que una clase es un encuentro entre colegas, que me aporta a m√≠ como ser humano entonces le encuentro sentido a estar ah√≠ para ellos y a que ellos me devuelvan las ganas de seguir adelante. De esa manera borro tantas clases que recib√≠ en mi vida donde el aula era una especie de tribunal, en el cual el profesor juzgaba y los dem√°s acat√°bamos sentencias.

‚ÄĒ¬ŅCu√°les son los riesgos de actuar en una obra que tambi√©n es dirigida por ti? ¬ŅSe puede ser suficientemente exigente con uno mismo y los dem√°s?

‚ÄĒ¬†Es c√≥mo saltar de un avi√≥n sin paraca√≠das, solo puedes aterrizar en una pieza si los que te acompa√Īan en esa ca√≠da libre te dan la mano. A la vez debes asegurarte antes de saltar que ellos tengan el equipamiento para aterrizar sanos y salvos. Tiene que haber un verdadero equipo creativo, una democracia teatral, lo cual es muy dif√≠cil de lograr y sostener por largo tiempo.

Creo que un director en cualquier proceso debe ser primero exigente consigo mismo, debe aplicarse el rigor m√°ximo a su tarea y, si adem√°s act√ļa, debe saber comprender a los otros y trabajar mucho en solitario para que su proceso de actor no nuble su juicio como l√≠der. Para m√≠ siempre exigencias, creo que demasiadas.

En proceso de la obra Cuerdas percutidas.

‚ÄĒ¬ŅCu√°nto le temes o no a las reacciones del p√ļblico?

‚ÄĒ¬†Con el tiempo he dejado de temerles. Es lo que necesito, as√≠ sean las m√°s duras, porque hago teatro para compartirlo y comunicarme desde el cuerpo, desde mi esp√≠ritu. Escucho a mis espectadores. Nunca termino una obra porque cuando ya est√° lista para recibir la mirada del p√ļblico, esta interacci√≥n riqu√≠sima hace que vuelva sobre mis pasos para que la obra siga creciendo, siga mutando. P√ļblico y artista son parte de la obra de arte. No funciona muy bien esta ecuaci√≥n cuando se tergiversa p√ļblico por populismo, por producto comercial, por propaganda, eso son residuos de la relaci√≥n emocional principal: actante-obra-p√ļblico.

‚ÄĒ¬†¬ŅCu√°les son tus referentes en el teatro, cubanos y extranjeros?

‚ÄĒ¬†Tengo varios superh√©roes teatrales que vinieron despu√©s de mi abuelo y mi madre, entre ellos puedo mencionarte a Meyerhold, Augusto Boal, Richard Scheckner, Stanislavsky, Eugenio Barba y m√°s recientemente Michael Chekhov. En la escena cubana a Vicente Revuelta, Eduardo Mart√≠nez y Lola Amores, mis maestros Carlos Celdr√°n y Raquel Carri√≥; pero no hay nada m√°s importante en mis referencias teatrales que el juego de mi familia de hacer lo cotidiano teatral, cuando estoy perdido vuelvo a esa casa vieja a encontrar mi camino.

El teatro constituye parte del patrimonio espiritual de la nación, por lo tanto siempre va estar de una forma u otra. Es un diálogo con el presente, con nuestros maestros y los espíritus que nos guían.

‚ÄĒEn tu opini√≥n, ¬Ņc√≥mo deben ser los j√≥venes creadores la Cuba de hoy?

‚ÄĒDebemos ser actores y nunca espectadores de nuestra realidad social, por muy compleja que esta sea, sin miedos, ni justificaciones para expresar el pulso de nuestro tiempo. Con nuestras creaciones tenemos que labrar algunos de los destinos de Cuba, que nunca podr√° ser un futuro ajeno a una tradici√≥n y a la idiosincrasia que nos caracteriza.

‚ÄĒ¬ŅNos quieres adelantar algo de tu segundo libro, que est√° en proceso editorial por Tablas Alarcos‚Ķ?

‚ÄĒEs precisamente La Ca√≠da. Habla de la muerte y el renacer de un h√©roe, de una manera de interpretar la cuban√≠a, pero tambi√©n de un director que expone su cuerpo a la necropsia de los espectadores y de los otros actores. Intenta ser un proceso alqu√≠mico para hacer renacer a un h√©roe y explicar una angustia hist√≥rica.

‚ÄĒ¬ŅQu√© importancia le concedes a la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z como aglutinadora, impulsora de proyectos y defensora de los j√≥venes escritores, artistas e investigadores?

‚ÄĒCreo que es la plataforma principal para los j√≥venes creadores y gracias a ella se visualizan muchos artistas. Si nosotros tenemos que preguntarnos qu√© tipo de j√≥venes somos y que queremos hacer por el futuro de la naci√≥n, la Asociaci√≥n debe estar preparada para ese di√°logo y creo que muchos de sus directivos asumen esa responsabilidad desde la comprensi√≥n, el apoyo y la promoci√≥n, venga de donde venga la obra o el artista. Es ella la que tiene la misi√≥n de encausar este impulso hacia los mejores puertos.

‚ÄĒ¬ŅPrincipales sue√Īos en el mundo creativo‚Ķ?

‚ÄĒTener un espacio para que mi Laboratorio deje de latir dentro mi cuerpo y aterrice en alg√ļn lugar donde se cumplan los otros sue√Īos. Hacer una obra donde ni√Īos, estudiantes, profesionales, artistas sin formaci√≥n acad√©mica y de otras disciplinas se agrupen en pos de un objetivo, ni docente, ni creativo, sino espiritual que engloba a ambos. Unir todos los fractales posibles para transformarnos en mejores seres, que es una manera m√°s efectiva de obtener resultados humanos perdurables en la sensibilidad de una √©poca y sus creadores.


Im√°genes juveniles legitiman Cuba

Más de un centenar de obras audiovisuales concursan en el esperado Almacén de la Imagen, evento de gran prestigio, liderado por la Asociación Hermanos Saíz (AHS).

La cita novel, espacio que promueve lo mejor de la creación juvenil, vuelve del del 24 al 28 del presente mes, en las salas Palatino, del Multicine Casablanca y la Hitchcock, en el Café Literario de la Casa del Joven Creador (CJC).

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A prop√≥sito de La Pe√Īa de Pi√Īa

‚ÄúDar un poco de visibilidad a un grupo de animados cubanos ‚ÄĒque pr√°cticamente no se conocen‚ÄĒ fue la idea principal de este programa‚ÄĚ, as√≠ recalc√≥ su realizador Ernesto Pi√Īa a prop√≥sito de esta interesante propuesta televisiva, dise√Īada como espacio, para que el p√ļblico de todas partes del mundo ‚ÄĒespecializado o no‚ÄĒ, pueda apreciar estos animados, y los dem√°s realizadores del g√©nero sientan que en ese espacio pueden exhibir sus obras.

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