Samuel Feijóo


¬ŅPor qu√© llamarle haiku?

Normalmente cuando se aborda el tema del haiku en alg√ļn escrito o art√≠culo, lo primero que se hace es decir qu√© es el haiku; en esta ocasi√≥n no voy a romper esa especie de regla, pero lo voy a hacer un tanto diferente, mostrando, o haciendo un intento por mostrar una peque√Īa porci√≥n de lo que es, desde lo que no es.

Idiograma de haiku

Cualquiera puede haber visto alg√ļn libro o poema con esta palabra por t√≠tulo: ‚Äúhaiku‚ÄĚ. Uno muy curioso es el de Berta Caluff, salido bajo el sello de Ediciones Matanzas: √öltimos haikus, en su portada incluso figura un kanji. En este libro podemos encontrar poemas como:

El

Tiempo sobre

sí,

y miente.

Tambi√©n de Samuel Feij√≥o, uno de los primeros escritores que intentaron acercarse al g√©nero, leemos como ‚Äúhaiku libre‚ÄĚ, en el libro El pensador silvestre:

Sue√Īo y hago.

Sue√Īo y no hago.

Hago y no sue√Īo.

De Fermín Carlos Díaz, está publicado como haiku:

No busque fuera

La riqueza que escondes

dentro del pecho.[1]

Pedro Juan Guti√©rrez es otro escritor que tiene algunos poemas publicados como ‚Äúhaiku‚ÄĚ:

 

Todo el significado del círculo,

No interior, no exterior,

No luz, no sombra.[2]

Y se pueden encontrar much√≠simos ejemplos en la literatura cubana y for√°nea, pero, ¬Ņqu√© tanto de ‚Äúhaiku‚ÄĚ tienen esos poemas? T√©cnicamente hablando, el haiku est√° provisto de Kigo, palabra o frase que enmarca al poema en una estaci√≥n del a√Īo determinada. ¬ŅTienen Kigo estos poemas? No. Tambi√©n vemos que existe en este breve poema el Kire, corte sem√°ntico que se realiza, mediante una coma, un punto y aparte, un punto y coma, o muchas veces se dice que est√° ‚Äúoculto‚ÄĚ; este corte se emplea para separar en dos polos o centros de atenci√≥n al poema, haciendo que el lector pueda realizar una ‚Äúcomparaci√≥n interna‚ÄĚ (t√©cnica del Katachi) para degustar en cuanto a semejanzas o diferencias de los elementos (naturales) que lo componen, se dice que ah√≠ es donde surge una especie de ‚Äúchispazo‚ÄĚ o ‚Äúfogonazo‚ÄĚ que despierta un fuerte asombro, adem√°s que transmite determinadas sensaciones. ¬ŅTienen Kire y Katachi estos poemas? No, no lo tienen.

Pero es que el Kigo, el Kire y el Katachi en el haiku no han sido de estricto cumplimiento, porque el haiku es una tradici√≥n, un arte tradicional japon√©s, que ha evolucionado y ha modificado algunas de sus reglas y principios. Entonces, ¬Ņqu√© ha mantenido el haiku inalterable a trav√©s de los siglos, generaci√≥n tras generaci√≥n? ¬Ņla m√©trica de 5-7-5 s√≠labas? ¬Ņlas tem√°ticas?

Lo que ha mantenido el haiku, y que ninguno de estos poemas presentados posee, es lo que los japoneses llaman Aware, pero que no es exclusivo de los japoneses. El Aware es lo que permite al haijin (poeta de haiku) escribir su poema y lo escribe, porque luego de llegar al estado de contemplación (aquí y ahora), hay algo del mundo (la Naturaleza) que ha captado su atención y que le ha hecho conmocionarse: esa conmoción, ese asombro, es el Aware, alma o corazón del haiku.

Tambi√©n hay una idea o concepto fuertemente vinculado al principio del Aware, que es el Haimi, o ‚Äúsabor a haiku‚ÄĚ: el Haimi incluye al Aware pero tambi√©n se abre a todo el entramado de categor√≠as est√©ticas que sustentan el haiku, planteadas en su mayor√≠a por Matsuo Basho y Masaoka Shiki. Esta idea o concepto, en cuanto al lector, es la que va a medir, es decir, va a decir cu√°nto tiene un poema de haiku, cu√°nto ‚Äúsabe‚ÄĚ a haiku; en cuanto al poeta, es la habilidad para incluir en la misma composici√≥n, adecuadamente, determinadas est√©ticas. En estos poemas presentados, tampoco hay Haimi.

El haiku nace o se solidifica, llega a la c√ļspide de g√©nero literario gracias a Basho, porque este poeta rompi√≥ con la est√©tica expresiva (Kokoro ari),

donde si ‚Äúa una luna le pon√≠as un mango, era un abanico‚ÄĚ, o donde ‚Äúel viento peinaba los arrozales‚ÄĚ. El haiku logra trascendencia, porque la naturaleza deja de ser instrumentalizada, deja de ser humanizada y a las cosas se les da su lugar, se les empieza a llamar por sus nombres: la luna deja de ser ‚Äúun abanico‚ÄĚ, para ser solo la luna; el viento deja de ser ‚Äúun peine‚ÄĚ para ser el viento.

Basho sustituye el Kokoro ari (lo expresivo) por el Kokoro nashi (lo transparente). Principios estéticos como Hosomi, Butsuga ichingo, Shiori, Futoki mono, Karumi, Zoka zuijin, etc, llevaron al haiku a ser un poema limpio, sencillo, natural, espontáneo, lejano a la injerencia y pretensión del yo. También lo hicieron principios antiguos que Basho retoma del Manyoshu, primera antología del país del sol naciente: algunos de estos son Yuugen, Sabi, Wabi, Mu, Ma. Estas características del haiku, sobre todo la evasión del yo, dejan bien claro que hay una línea divisoria entre este tipo de poesía y la que normalmente se escribe en occidente, como estos poemas expuestos.

Es que estos poemas, ¬°maravillosos como poes√≠a occidental! qui√©n lo duda,¬† han salido de la mente, del ingenio creativo, cuanto m√°s hace un intento por acercarse esa especie de Koan Zen de Pedro Juan: pero es que el haiku tampoco es un acertijo, un Koan, un misterio a descifrar. El haiku, al igual que Aware, es Makoto, autenticidad, verdad po√©tica, experiencia; ‚Äúel poeta es un fingidor‚ÄĚ, dec√≠a Pessoa, en el haiku no hay espacio para la mentira, porque es todo verdad, sin experiencia (real objetiva, con mundo, con la Naturaleza, llegada mediante los sentidos corporales) no hay haiku.

Estos poetas cubanos presentados ac√°, a los que se pudieran sumar Lezama Lima, Ra√ļl Hern√°ndez Nov√°s, Jes√ļs Orta Ruiz, Juan Luis Hern√°ndez Mili√°n, y por mencionar otros conocidos que no son cubanos como Benedetti, Octavio Paz, Borges‚Ķ apostaron por la reinvenci√≥n del g√©nero desde una perspectiva completamente diferente, asumieron la forma o estructura del poema nip√≥n para expresarse, pero, ¬Ņpor qu√© lo han hecho? ¬Ņpor qu√© han llamado y siguen llamando haiku a algo que NO es haiku?

Para estas interrogantes ‚Äďseg√ļn mi criterio‚Äď, hay dos respuestas: La primera, es la ignorancia, porque si miramos el recorrido del haiku, desde Basho (siglo XVII) hasta la renovaci√≥n propuesta por Shiki (siglo XX) y luego revisamos el primer estudio profundo sobre el haiku, hecho en Occidente, por Reginald Horace Blyth (Haiku, Vol. 1, 2, 3, 4; 1949-52), o en castellano, El haiku japon√©s. Historia y traducci√≥n de Fernando Rodr√≠guez Izquierdo, sabremos que el haiku no se reduce a su forma.

Portada del libro de Reginald Horace Blyth

Su forma no es lo que importa, pues la de 5-7-5 a la que han querido encasillarlo no es ni siquiera la m√°s utilizada; lo realmente importante es el contenido y, en su contenido, inevitablemente se sustenta por todo un entramado de principios y est√©ticas (he mencionado aqu√≠ las principales), las cuales no tuvieron ‚Äďy no tienen en cuenta‚Äď muchos poetas a la hora de hacer un intento de haiku. Respecto a esto, en su libro El coraz√≥n del haiku: la expresi√≥n de lo Sagrado, Vicente Haya, considerado en el mundo hispanohablante como el mayor experto en haiku, dice con cierta aspereza, pero muy acertadamente:

Portada del libro de Mario Benedetti

Recientemente, Mario Benedetti nos ha sorprendido publicando la más desastrosa colección de haikus que no son haikus con que los castellano-parlantes contamos en la actualidad. Veamos uno de sus menos patéticos ejemplos:

            Cuando me entierren

            por favor no se olviden

            de mi bolígrafo.

Luego vuelve a decir en El espacio interior del haiku:

Tenemos que hacernos conscientes de que su √©xito (el del haiku) se debe a claves internas que han de ser comprendidas, y bien comprendidas, antes de pretender que lo que nosotros estamos escribiendo sean haikus. O, de lo contrario, caeremos en el ¬ęs√≠ndrome Benedetti¬Ľ, que en el mejor de los casos es una falta de respeto a la civilizaci√≥n japonesa y en el peor un mamarracho literario.

También expresa en una conferencia impartida en Sofía, Bulgaria, en el 2010:

La IGNORANCIA occidental respecto al haiku hace que no sepan que adem√°s del haiku existe el senryŇę y el zappai.

Por una parte, se encuentra lo ya explicado anteriormente y, por otra, la cuesti√≥n comercial, el nombre de ‚Äúhaiku‚ÄĚ es atractivo, vende, tanto as√≠ que a centros de ventas, cafeter√≠as y productos como perfumes les han puesto ese nombre.

Perfume con el nombre de -haiku-

Entonces, a estos poemas breves, muchas veces hermosos, que se siguen produciendo en Cuba y en Occidente, no se les deber√≠a seguir llamando con un nombre que no le corresponde, habr√≠a que llamarles ‚Äúseguidillas‚ÄĚ, ‚Äútercetos‚ÄĚ, ‚Äúpoetrix‚ÄĚ, ‚Äúzappai‚ÄĚ, ‚Äúanti-haikus‚ÄĚ, ‚Äúminipoemas‚ÄĚ, etc. Tal vez lleguen a tener la popularidad que ha alcanzado el haiku, y me parecer√≠a genial, ¬°perfecto!, pero con su propio nombre: no utilizando el nombre de un g√©nero que merece ser estudiado y respetado, para alcanzar notoriedad.¬†

 

Notas:

[1] Fermín Carlos Díaz. Alma en vilo. Ed Montecallado. p.43

[2] Pedro Juan Gutiérrez. Arrastrando Hojas secas a la oscuridad. Colección Sur Editores. UNEAC. p.83


Palabras para Tony (+tuits)

Santa Clara es una ciudad en Crisis; de formas vol√°tiles e inacabadas, siempre tensando las fibras de la emoci√≥n, lo volitivo y el intelecto, en ese sue√Īo de la raz√≥n que engendra monstruos. Siempre distinta, como un incendio catacl√≠smico y est√©tico. En las ma√Īanas todos sus monstruos se sientan sobre tu pecho tal cual son: benefactores, guerrilleros, l√≠ricos, malditos, paranoicos, luminosos y lloran sus verdades que se confunden con el roc√≠o en una ciudad que amanece cada d√≠a con m√°s sed. La crisis no deja piedra sobre piedra, ni absolutos eternos, ni palabra en bronce o papel. Es una bestia de mil rostros que acerca su boca a tu coraz√≥n y te empuja adentro con su lengua azul una aguja de hielo, al tiempo que susurra mirando a tus ojos: ‚ÄúTu Dios no existe‚ÄĚ. Para sobrevivir en una ciudad en crisis hay que ser un hombre de Fe, o como dec√≠a mi abuelo, ese que tambi√©n me amanece sobre el pecho vivo, «hay que tener m√°s Fe que el cura de Meneses».

Cuando regres√© a vivir en Santa Clara en 2014, despu√©s de veinte a√Īos de so√Īarla de lejos, de la mano de la AHS (con Idiel incluido, e incluso) me top√© frente a frente con un hombre de mucha fe, y casualmente, tambi√©n de Meneses, aunque no cura. M√°s bien Santo, pero antes P√©rez. Tony, alias Antonio P√©rez Santos: Nacido en Meneses en 1965, Licenciado en Historia del Arte por la Universidad de la Habana en 1993 como alumno m√°s integral. Profesor, curador, cr√≠tico, aficionado a la pelota y a los Leopardos azucarados de Villa Clara, tutor, oponente de tesis y subdirector en la escuela Profesional de Arte Samuel Feij√≥o (1996-1999), escuela viejo amor que no se olvida. Subdirector de la casa de cultura de Meneses; buen escuchador, presidente del consejo de las Artes Pl√°sticas en Villa Clara (1999-2003); presidente del Comit√© Provincial de la UNEAC y miembro de su consejo nacional desde 2002; delegado al VI congreso del PCC y compa√Īero de mesa en la etapa Provincial a la que fui invitado, ¬†ahora miembro del Comit√© provincial del PCC y diputado a la Asamblea Nacional, et al; En fin, √©l, me dio la oportunidad de equivocarme como especialista de Artes esc√©nicas de la UNEAC en Villa Clara y no llegu√© a decepcionarlo. Me equivoqu√© una y otra y otra vez, tambi√©n en Cine radio y Tv y Literatura. Pero estuve all√≠ donde tantos grandes y tantas cosas grandes se hacen algo com√ļn: como estar sentado a la mesa del comedor hablando de Mart√≠ y de relajo, y otra vez de Mart√≠ con Yamil D√≠az mientras nos alcanza un plato de arroz con ch√≠charos las manos temblorosas que escribieron una vez el Correo de la Noche, o acomodar las sillas del Foro Agesta y escuchar a Roberto Manzano derramar la sustancia inefable de la poes√≠a; y saber que eso es la vida, la cosa inaprensible que sucede, transcurre, recurre y se agota.

tomada del portal cubarte cubarte

Pero fue al salir de la UNEAC para ser presidente de la Filial de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z cuando m√°s cerca pude estar de Tony y comprobar de primera mano c√≥mo la naturaleza de mi asociaci√≥n de j√≥venes artistas revolucionarios, estaba intacta y palpitante en √©l como quiz√° no lo estaba a√ļn en m√≠. Tony cree y facilita la materializaci√≥n de los principios que definen a la AHS como portadora creativa de la identidad cultural nacional, de valores √©ticos y est√©ticos que se adentran en el amnios de la joven vanguardia art√≠stico-literaria.

Acompa√Īa sin sobresaltos las necesarias fluctuaciones y estertores de los talentos creativos que surgen como una fuerza de la Naturaleza que debe encausarse y autodefinirse antes de crear algo estable y duradero. Le da espacio a los j√≥venes para exponer en la misma Arche galer√≠a de los consagrados; las voces de los escritores que tienen como obra de toda una vida cuatro buenos poemas, tres cuentos, medio ensayo y dos escenas de una obra de teatro se escuchan junto a la de Ar√≠stides, Manzano, Lina, Sigfredo, Laidy, Sergio, Eduardo Heras, Lorenzo, Padura, Mildre, Barnet, Yamilongo y Fornet por ser injustos y recordar solo algunos.

HA PARTIDO EL MEJOR.Cuando el 21 de febrero de 2014 fui electo presidente del Comit√© Provincial de la Uneac en Sancti…

Publicada por Marco Antonio Calder√≥n Echemend√≠a en Lunes, 14 de septiembre de 2020

Luego, el Santamareare con su beca para realizadores de la AHS, el espacio para los de la tv y la radio o para que Jos√© Ernesto critique la parrilla de programaci√≥n nacional y provincial y de ello surja la idea de un programa desde los j√≥venes que es ya una realidad constatable, el patio interior vuelto tabloncillo y escenario para ‚ÄúLa m√°s fuerte‚ÄĚ del naciente teatro La Rosa, as√≠ con el Teatro Escambray, los trovadores de la Ca√Īa Santa y los de la Trovuntivitis, el espacio de pensamiento y Cr√≠tica La Caldera donde a veces se alcanzan temperaturas y presi√≥n que no cre√≠a posibles, la subsede m√°s prestigiosa y estable para todos los grandes y peque√Īos eventos, desde el Longina hasta el que se nos ocurra ma√Īana; lo dicho: la Uneac de Tony como espacio abierto para los talentos que emergen de la noche ontol√≥gica del no ser. Ser√≠a bastante, pero los hombres de fe no reposan su esp√≠ritu: por eso Tony escucha cada idea nueva y comparte proyectos con esa paciencia de ni√Īo con cultura radial, se preocupa y ocupa de la superaci√≥n profesional de todos con una presencia permanente de talleres, conferencias, cursos, paneles, eventos te√≥ricos, pe√Īas, presentaciones de libros, funciones para ni√Īos y adultos, cine debate, publicaciones digitales, que hacen de quien los siga sino un buen artista, porque siempre ha de haber algo m√°s, al menos un ser humano con juicio y gusto est√©tico exquisitos; la Uneac de Tony como espacio de memoria y formaci√≥n.

Una jornada triste. Ha muerto Antonio P√©rez (Tony), presidente de la UNEAC en Villa Clara, luego de una larga batalla…

Publicada por Jos√© Ernesto Nov√°ez Guerrero en Lunes, 14 de septiembre de 2020

Otra faceta de Tony es la de minucioso conspirador, articulando proyectos aparentemente imposibles con la naturalidad de quien ordena al Sicomoro, ‚Äúve y pl√°ntate en el mar‚ÄĚ, o a la revista de pensamiento Zona Cr√≠tica, ‚Äúlev√°ntate y anda‚ÄĚ, y s√© la primera de tu tipo en la AHS de Villa Clara, junto a otros tantos que arriman el hombro para edificar sobre la piedra lo bueno y √ļtil, a√ļn a espaldas de la propia piedra; la Uneac de Tony como espacio de construcci√≥n colectiva.

Aqu√≠, junto a Tony P√©rez y el poeta Edelmis Anoceto celebraba uno mi de mis cumplea√Īos. C√≥mo admitir que este hombre…

Publicada por Alexis Casta√Īeda en Lunes, 14 de septiembre de 2020

¬†Tony nunca se ha ido de la AHS, solo pas√≥ a una etapa en la que no tiene que pagar la cotizaci√≥n. Es uno de nosotros porque atraviesa el incendio que es esta ciudad con la fe intacta, porque llega a su casa como llegamos todos cada tarde con la maleta cargada de monstruos y un trago amargo en la garganta pero dispuestos a cantar nuestra mejor canci√≥n mientras el aire de la noche gime junto a la ventana, con la voz de la Crisis, con el √°rbol de sonido que nace de la maleta y grita ‚ÄúEl rey est√° desnudo‚ÄĚ o blasfema del nombre que viste arder y tronar en el Capiro. Tony es un miembro del honor y un hermano grande que te ense√Īa y te deja ser t√ļ mismo, y se la juega junto a ti. Por eso yo que no creo en Dios, porque creo en algo m√°s grande (como o√≠ decir alguna vez), creo en ese hombre de Meneses y de Santa Clara, que tiene m√°s fe que un Cura.

¡Bienvenido para siempre a la Asociación Hermanos Saíz, hermano!


Un artista naif tras los pasos de Feijóo

alexei g√≥mez/ foto tomada del perfil de facebook de Galer√≠a de Arte «Carlos Enr√≠quez G√≥mez»

Como un digno hijo de la Villa de San Juan de Los Remedios, Alexei G√≥mez S√°nchez dibuja fantasmas, esos que han ido tomando cuerpo en las narraciones de sus coterr√°neos. Los que fueron apresados por la pluma de Samuel Feijo√≥ y otros que a√ļn quedan por develar en esa villa cubana tan abundante en tradiciones.

Pero a diferencia de sus contempor√°neos, √©l escogi√≥ un formato que agrega derroteros al ya vilipendiado arte naif. Los g√ľijes, descabezados y amantes soberbios que inmortaliza este autodidacta, toman textura sobre el trazado a plumilla, una t√©cnica ancestral, como la bella Remedios, y casi desaparecida en Cuba.

Comenzó todo en 2006 por una visita que hizo a Remedios René Batista, entonces editor de Signos. Le mostré mi trabajo, que en aquel momento era con otros materiales, a lápiz, sobre todo, y él me pidió una decena de aquellos dibujos, pero con la técnica a plumilla sobre cartulina.

Un estil√≥grafo viaja sobre las hojas de papel y las cartulinas de Alexei, deja un rastro nost√°lgico, casi denso, pero no, el resultado es m√°s dulce de lo que anuncia la pose prudente del dibujante. Nos acerca sus bocetos, esos que entregar√° para la pr√≥xima edici√≥n de la Revista Signos. Y con las manos a√ļn manchadas por la tinta, contin√ļa su historia personal.

¬ŅC√≥mo se las arregla este artista sin academia para desmontar el escenario de su infancia? ¬ŅPor qu√© insiste sobre estos cartones, que bien pueden no ser los ideales? ¬ŅDe d√≥nde nace esa fuerza para llenar de mitol√≥gicas esencias el papel en blanco sin una aut√©ntica yema de rasgos gruesos, uniformes y delgados, con puntas duras y blandas? Lo abordo con todas estas interrogantes aglomeradas en mi agenda.

Yo no tenía idea de cómo trabajarlo porque en Cuba era muy difícil conseguir los materiales, pero un amigo me indicó una tienda donde vendían esta pluma que hoy tengo y así salieron mis primeras entregas para Signos, y también comienzan mis primeras exposiciones.

Comencé a trabajar con tinta profesional, hoy utilizo tinta de imprenta, la cartulina se hace complicada, beben ser cartulinas especiales, pero creo que en Cuba somos la mayoría quienes acudimos a los materiales que aparezcan. Hay que adaptarse y crear.

Remedios es una plaza tur√≠stica muy fuerte. ¬ŅHas pensado en la artesan√≠a‚Ķpara obtener fondos que te permitan obtener esos materiales… por ejemplo?

Creo que hay candonga que se vende sin tener calidad, pero también hay propuestas que te dejan ver a un artista detrás y eso es lastimoso. Es por eso que hice trabajo en yagua, traté de imprimirle mi sello, pero ya lo dejé, no fue mi intención convertirme en artesano. El que no es capaz de auto valorarse y se deja atrapar por ese imán que es el dinero deja de ser artista y después salir de allí es un problema.

Publicada por Galer√≠a de Arte "Carlos Enr√≠quez G√≥mez" en S√°bado, 25 de julio de 2020

Además de los develados por Feijóo, este joven encara fantasmas otros, como la impopularidad de una técnica tan exquisita, pero que encuentra asidero en la revista Signos, fundada por Samuel Feijóo en el centro de la Isla Verde; y que a su vez vindica el arte popular.

Por su parte, San Juan de los Remedios imprime en el artista ese halito m√°gico de que es heredera. La villa, altamente matizada de leyendas, piratas y heroicidades, presume una riqueza cultural de tal envergadura, que a veces parece una ciudad ajena dentro del Caribe, que vive su propio tiempo.

Las l√≠neas que Alexei traza sobre el papel coquetean con todo esto. Pero tambi√©n sus dibujos presumen una relaci√≥n con la naturaleza que seg√ļn confiesa est√°n enlazados con sucesivas excursiones la campo durante la infancia.

Desde el punto de vista temático defiendo el contacto directo entre la naturaleza y la civilización. Cada obra puede tener un título determinado y de hecho abordan historias diferentes, pero todas están ahí, como se dice de Feijóo, metidos en una gran bejuqueara.

En sus publicaciones, el ilustrador apenas esboza las sombras necesarias, esas que se entremezclan con los recuerdos y con la ancestral técnica a plumilla para devolvernos un producto muy auténtico. Así quedó plasmado en la edición 66 de Signos: Parrandeando:

Uno de los momentos importantes para los villaclare√Īos fue reconocer a la parranda que se hace en el centro de la Isla como patrimonio cultural de la naci√≥n cubana. La revista Signos dedic√≥ un n√ļmero a este acontecimiento.

Ilustr√© toda la revista incluyendo los capitales, cubierta, contracubierta, lo cual me hizo crecer mucho. Utilic√© el gallo y el gavil√°n para ense√Īar la historia de las parrandas, los enfrentamientos de barrio‚Ķ

La Revista Signo es una de las publicaciones que contin√ļa en su af√°n de redimir procesos tradicionales. ¬ŅCrees que logra a√ļn este objetivo?

S√≠ como no, y creo que, aunque Signos es valorada dentro de un grupo de intelectuales, no se tiene en cuenta muchas veces lo importancia de una revista que es la √ļnica de corte popular en Cuba.‚ÄĚ

En cualquier rinconcito de una ciudad o de monte puede encontrarse alguien con tremendo talento y Signos se ha dedicado a tratar de buscar a estas personas e insertarlos en la revista, e incluso, los ha hecho coincidir con artistas como Wilfredo Lam y Sayda del Río.

Publicada por Galer√≠a de Arte "Carlos Enr√≠quez G√≥mez" en S√°bado, 25 de julio de 2020

A esa publicaci√≥n villaclare√Īa, Premio Internacional ‚ÄúFernando Ortiz‚ÄĚ, dedica Alexei G√≥mez la mayor parte de su obra de tinta negra sobre papel blanco, en su generalidad. √Čl, Licenciado en Biolog√≠a, sacrifica adem√°s un posible nombre de acad√©mico en beneficio de ese circunspecto ‚Äúartista naif‚ÄĚ.

Yo nunca puse los pies en una academia, ni creo que tenga esa disciplina hoy para hacerlo en serio, con el rigor que lleva. Pero m√°s all√° de esto lo cierto es que en una ocasi√≥n quise hacer ejercicio acad√©mico y otro artista me dijo, l√°nzate hacer lo que t√ļ quieras y as√≠ encontrar√°s tu sello. Lo hice y no me arrepiento. Ser artista naif para m√≠ no es ning√ļn problema.

Publicada por Galer√≠a de Arte "Carlos Enr√≠quez G√≥mez" en S√°bado, 25 de julio de 2020

Finalmente, los fantasmas que te acechan a ti como creador…

Creo que hay ciertos prejuicios con el arte popular, pero dentro de esto si lo que aplicas es el dibujo, pues los prejuicios aumentan. Yo he dejado de participar en un salón porque la convocatoria no incluye esta modalidad. Para muchos no es siquiera una obra de arte y mucha literatura actual desmiente este mito al igual que ese otro de que la obra de mayor formato es más valiosa.

¬ŅRepercuten estos falsos dogmas en tu quehacer?

Por mi parte soy consciente de esto, pero no me importa porque defiendo el arte popular como una forma muy fresca de expresi√≥n. Tiene tanta validez como el acad√©mico, o ese que se llama conceptual, o contempor√°neo, es efectivo siempre y cuando sea realizado con seriedad y entusiasmo, al igual que cualquier tema es v√°lido, sin exclusi√≥n. Ser artista naif para m√≠ no es ning√ļn tipo de problema.

Alexei tiene las manos sobre su pr√≥xima entrega, al fin y al cabo, dej√≥ de reparar en ausencias de este y otro tipo hace unos 10 a√Īos y m√°s, cuando asumi√≥ su aptitud creativa al servicio de una de las revistas m√°s aut√©nticas de Cuba, y en la que, am√©n de prejuicios art√≠sticos, √©l eterniza su San Juan de Los Remedios.