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Arte joven y ruralidad cubana en una sola espiritualidad (+ Galería de fotos)

–¡Vámonos ya, muchachos!– dice el chofer y arranca la Girón que este domingo de agosto amaneció muy temprano frente a la Casa del Joven Creador de Santa Clara.

Minutos después, alguien les ruega a los literatos que, por favor, aborden el ómnibus destino a Cifuentes, de una buena vez. Con los fumadores la orden es precisa: ¡arriba, suelten los cigarros y súbanse los nasobucos! 

–¿Y los rockeros?– pregunta también el chofer

–Aquí –se escucha a mis espaldas– Más pá’ lante recogemos al otro, te aviso–dice el guitarrista de Círculo de Tiza.

–Falta el Tanque –explica una joven y se cuelga de la puerta– Por allá viene–dice haciendo señas al aire con sus brazos.

Mi teléfono vibra reflejando el nombre de un amigo que está en la guagua, pero que evidentemente no me ha visto

– Dori, ya vamos a salir, ¿dónde estás metí’a?

–Aquí estoy sentada–. Y saludo a mis amigos narradores con la mano en alto, como quien da la lista.

Ya desde el fondo de la guagua, se escuchan las bromas y las risas del selecto grupo, cuando…

–¡Tanque, al fin, mijo! –reprocha alguien.

–Mira, con ese pelo cuadra’o. ¡Chofe, despega que el viaje es largo! –reclama impaciente.

El chofer arranca otra vez la guagua Girón que, en efecto, despega con una tripulación de lujo hacia las lejanas tierras de la periferia villaclareña. Suman una veintena de jóvenes artistas, desafiando en buena lid una pandemia para contagiar de arte joven el verano cuasisombrío a que nos condena este año la covid-19, y que era mucho menos prometedor para quienes viven a unos 30 o 40 kilómetros de la cabecera provincial villaclareña.

Gira de la vanguardia artìstica villaclareña por localidades del Municipio Cifuentes, como parte del Proyecto Monte Soy/ foto Andrés Alejandro Castellanos Díaz

La vanguardia que se siente montuna

El Proyecto Monte Soy buscaba desde un principio diluirse en la realidad cotidiana de esos, los protagonistas de la ruralidad cubana. Comenta Lisandra Vega Ocaña, productora de la AHS en Villa Clara, mientras damos ruedas dejando atrás la vida citadina. “Lo que propusimos fue pernoctar en estos pueblos, convivir con las personas y hacer muchas más presentaciones en diferentes escenarios.”

Argumenta la joven que esto no fue posible por problemas de logística y por las condiciones sanitarias actuales, pero ninguna de estas limitantes impidieron que se llevara a cabo. En un principio se realizaron coordinaciones para poder actuar en lugares abiertos, sin que esto se convirtiera en motivo de aglomeración pública, y en su segunda edición pudieron actuar en Casas de Cultura y Círculos Sociales, cumpliendo con todas las medidas de aislamiento establecidas para ese momento.

Gira de la vanguardia artìstica villaclareña por localidades del Municipio Cifuentes, como parte del Proyecto Monte Soy/ foto Andrés Alejandro Castellanos Díaz

Con respecto a los requisitos para la transportación de pasajeros, se conformaron brigadas de hasta 25 jóvenes, en las que estuvieran representadas las diferentes manifestaciones del arte.

“En esta brigada tenemos talento de las artes visuales, la literatura, la música y el teatro”, explica la productora. “Además, se espera que los proyectos artìsticos vayan rotando en las siguientes ediciones de Monte Soy”, sostiene el presidente de los asociados, Yatsel Rodríguez, quien explica también que cualquiera que sea el paquete de propuestas que se conforme siempre estará pensado en favor de llegar a los pueblos más periféricos de la provincia.

Específicamente, aquella jornada de fin de semana la vanguardia artística villaclareña tenía como destino los Consejos Populares Mariana Grajales y Mata, así como la comunidad Wilfredo Pagé; del municipio Cifuentes en la central provincia. “Antes visitaron en el municipio de Remedios y sus localidades Viña, Buena Vista y General Carrillo”, explicó el presidente de la AHS, Yatsel Rodríguez.

Gira de la vanguardia artìstica villaclareña por localidades del Municipio Cifuentes, como parte del Proyecto Monte Soy/ foto Andrés Alejandro Castellanos Díaz

En una Diana fue escogida lejos del azar, sino por las condiciones sociales y la demografía que circunscribe y determina a sus habitantes: “Son lugares complejos, por el mapa sociopolítico que tenemso acá”; explica ya en tierra cifuentense Lisandra Tristá Contreras, primera secretaria de la Unión de Jóvenes Comunistas en ese territorio.

“En el caso de Mata asistimos a una comunidad que tuvo serias afectaciones por la pandemia, devenido en largos períodos de confinamiento”, agrega la funcionaria integral de la UJC en Cifuentes, Yunisley Díaz Sánchez mientras Teatro Drippy prepara el escenario para la presentación de “El flautista” en la sala de la Casa de Cultura de esa demarcación.

Ambas muchachas coinciden en que, para los niños, adolescentes y jóvenes de este lugar intrincado, tiene un significado especial tener al alcance de sus manos y de sus sueños, el talento de los integrantes de la Asociación Hermanos Saíz, pero, además, “aporta un grupo de conocimientos culturales muy importantes para el público en general.”

Gira de la vanguardia artìstica villaclareña por localidades del Municipio Cifuentes, como parte del Proyecto Monte Soy/ foto Andrés Alejandro Castellanos Díaz

Un espectáculo especial para un público agradecido

En efecto, Drippy abre el espectáculo con una puesta sencilla y minimalista. Convida a los niños a cuidar del medio ambiente y a la higienización de la ciudad en que viven. Esta versión, de la original “El flatutista de Hamelín” corre a cargo de su director artístico José Brito Cordero, quien explica que la obra en general fue pensada a propósito de los tiempos que corren, pero sobre todo con un diseño escenográfico que permite llevarla puertas afuera de la sede habitual de Drippy.

Para la ocasión, ellos apuestan por la sencillez, que para nada es sinónimo de simplicidad. Mas bien “El flautista” es una entrega de ingenio creativo. El trabajo con títeres, la música original, el histrionismo y dominio de la escena por parte de los actores devienen en una puesta didáctica y oportuna.

Gira de la vanguardia artìstica villaclareña por localidades del Municipio Cifuentes, como parte del Proyecto Monte Soy/ foto Andrés Alejandro Castellanos Díaz

Esa mañana la música y la poesía también llegaron a los niños de Mata y sus familiares por medio de Teatro la Rosa. Al finalizar su presentación, el actor Dorian Díaz de Villegas explicó emocionado:

“Canto para ellos temas de Teresita Fernández fudamentalmente, porque considero que los jóvenes y los santaclareños, sobre todo, tenemos una responsabilidad con ese legado, además de la responsabilidad que como generación tenemos con el arte a modo general; de demostrar que muchos jóvenes están identificados con su momento histórico.”

Gira de la vanguardia artìstica villaclareña por localidades del Municipio Cifuentes, como parte del Proyecto Monte Soy/ foto Andrés Alejandro Castellanos Díaz

Después de los trabalenguas y adivinanzas que entrelazaban las inolvidables canciones de Teresita Fernández, nos encontramos posando para fotógrafos emergentes y sus cámaras de cartón. El juego consistía en leer para ellos fragmentos de canciones de Silvio Rodríguez o versos de la Loynaz es escritos al dorso, en tanto ellos y ellas guiñaban un ojo, apuntaban a nuestro rostro y sacaban su instantánea de “mentiritas”.

Es esta una iniciativa del Proyecto Callejas, que confecciona libros y tarjetas artesanales para regalar. Andrés Alejandro Castellanos Díaz, fotógrafo y jefe de la sección de Artes Plásticas de la organización en esta provincia central argumenta que Callejas es un Proyecto Cultural Editorial que reside en Trinidad, Sancti Spíritus. Sus integrantes manufacturan diversos formatos en los que puedan ser contenidos las artes, pero con propósito muy marcado en la poesía. “Para Monte Soy diseñamos una estructura en cartón con un visor y añadimos textos.” 

Gira de la vanguardia artìstica villaclareña por localidades del Municipio Cifuentes, como parte del Proyecto Monte Soy/ foto Andrés Alejandro Castellanos Díaz

Amanda y Yanis, casi unas adolescentes, fueron las primeras en sumarse a esta iniciativa, porque según ellas mismas comentaron, les encantan las selfies y los retratos.

Toda persona tiene un niño interior que quiere el amor de los demás, por eso siempre es un placer innombrable trabajar para ellos. Porque saben querer, agrega Alicia Santos Canalda, a cargo de la Especialidad de Teatro en La Casa de Cultura Provincial Juan Marinello. Sonríe satisfecha de haber aportado un rato de juegos, intercambio de sapiencias y didactismo a la primera mitad de nuestra jornada.

“Es un gusto traer nuestros proyectos artísticos hasta los sitios que habitualmente no puede llegar la AHS; sobre todo porque se trata de un público especial, muy sano, que no solo se apropia de nuestros mensajes desde su ruralidad; sino que además agradece mucho nuestra presencia”, afirma Dorian, ya montados en la guagua, dando rueda hacia Pagé.

Gira de la vanguardia artìstica villaclareña por localidades del Municipio Cifuentes, como parte del Proyecto Monte Soy/ foto Andrés Alejandro Castellanos Díaz

Elevar el alma hasta las montañas

Antes de Wilfredo Pagé, llegamos al pueblo Mariana Grajales, en donde es fácil adivinar la otrora huella del bagazo en las paredes y la nostalgia de las personas por la melaza. En fin, una realidad socioeconómica deteriorada por la reconversión de aquella, su central azucarera.

El literato de 21 años Reinier Pérez Pérez ofreció sus impresiones para el Portal del Arte Joven Cubano acerca de la experiencia que ha vivido durante el fin de semana monte adentro. “Este tipo de actividades tiene un gran valor simbólico y cultural porque permite acercar la producción cultural de los jóvenes villaclareños a regiones del país que por estar alejadas de la capital provincial se dificulta el acceso a la gran cultura.”

Gira de la vanguardia artìstica villaclareña por localidades del Municipio Cifuentes, como parte del Proyecto Monte Soy/ foto Andrés Alejandro Castellanos Díaz

Al menos fue evidente el empeño durante la intervención de que fue objeto el Círculo Social de Pagé. A ese espacio abierto al que acudió un público ordenado, pero muy diverso. Así que la Brigada Monte Soy realizó un espectáculo completo, que abrió nuevamente Drippy, seguido de más propuestas para infantes y adolescentes. Declamaron sus poemas hondos y compartieron textos picarescos los poetas y los narradores.

Desborde de creatividad también hicieron los raperos con sus improvisaciones, así como los cantautores de Círculo de Tiza, que paradójicamente regalaron temas de música country a la ruralidad cubana. Pero… ¿qué debe tener en mente un joven artista cuando decide llevar su arte a contextos como este, tan alejados del centro cultural que suponen las capitales de provincia?

Gira de la vanguardia artìstica villaclareña por localidades del Municipio Cifuentes, como parte del Proyecto Monte Soy/ foto Andrés Alejandro Castellanos Díaz

Para Reinier Pérez la respuesta es inmediata. “Siempre el escritor es un ser social y lo primero que tiene que tener en cuenta es que escribe para la sociedad, no puede predisponer su obra un público determinado, sino ser digno de la página. Es complejo traer hasta aquí formatos del arte como es la poesía que durante mucho tiempo ha estado alejada de lo comercial.”

“Cada vez más los grupos de teatro incorporan a su repertorio obras con una escenografía ajustable a diferentes espacios y contextos, sin complicaciones técnicas o conceptuales, para llegar hasta las comunidades rurales y pueblos apartados que además tienen una espiritualidad y una forma diferente de dialogar con el arte”, sostiene el guionista y actor de Drippy, José Brito.

Gira de la vanguardia artìstica villaclareña por localidades del Municipio Cifuentes, como parte del Proyecto Monte Soy/ foto Andrés Alejandro Castellanos Díaz

Abdel Abib González de Hondoso, rapero conocido en la ciudad como El Tanque, considera que este tipo de intervención cultural debe intencionarse más a menudo, puesto que permite un mayor alcance a la música inteligente, comprometida, de contenido social, “y les dejamos la duda de que existe otra música diferente de la que ellos están acostumbrados a escuchar.”

Así, Andrés Castellanos Díaz, fotógrafo del Proyecto Callejas, afirma que durante la concepción de los sueltos para esta actividad decidieron incorporar todo tipo de textos poéticos que no fueran poemas para niños expresamente, sino que “decidimos publicar poesía, sin ningún tipo de condescendencia para con ese público, porque ellos pueden hacer sus lecturas sobre cualquier tema correctamente tratado y argumentado. Se seleccionaron diez poemas de autores distintos y se hicieron cinco cámaras con fragmentos de cada uno.”

Gira de la vanguardia artìstica villaclareña por localidades del Municipio Cifuentes, como parte del Proyecto Monte Soy/ foto Andrés Alejandro Castellanos Díaz

También, Elieter Navarro Hidalgo, actriz de Drippy, encuentra gratificante la experiencia de “traer a las personas algo diferente a su cotidianeidad.”

“Abren su mente y dejan volar su imaginación de un manera menos habitual en los niños de la ciudad, es una inocencia otra, quizás por su modo de vida.  Espiritualmente aporta mucho, me ayuda a crecer como ser humano, a ser más humilde, a volver a ser niña y creer.”

Más allá de las poéticas y conceptos que defienden uno y otro proyecto, o los artistas individualmente; todos coinciden en que, si bien la riqueza material es dependiente de otras circunstancias, la espiritualidad y las artes son inherentes al ser humano. “El arte eleva la espiritualidad de las personas –afirma la especialista de teatro Alicia Santos– llevándolas a un nivel por encima de carencias económicas u otras diferencias objetivas, lo que nos permite reconocernos como iguales. 

Gira de la vanguardia artìstica villaclareña por localidades del Municipio Cifuentes, como parte del Proyecto Monte Soy/ foto Andrés Alejandro Castellanos Díaz

“Y de cierta manera es un acercamiento más bien para estimular a ese público, para que se acerquen al arte y lo tomen como un sentido de vida”, afirma serio, detrás de sus hondos espejuelos un joven poeta. “En definitiva, es la gran meta de este tipo de actividades.”

Esa suerte de contrapunteo que la riqueza espiritual una vez intencionada logra entablar con las carencias materiales. Y defendiendo esa premisa las diferentes brigadas de Monte Soy continuarán actuando para los pobladores de comunidades como Mata o Viña, reeditando estas jornadas de risas, sueños y canciones compartidas.

Gira de la vanguardia artìstica villaclareña por localidades del Municipio Cifuentes, como parte del Proyecto Monte Soy/ foto Andrés Alejandro Castellanos Díaz

Gira de la vanguardia artìstica villaclareña por localidades del Municipio Cifuentes, como parte del Proyecto Monte Soy/ foto Andrés Alejandro Castellanos Díaz

Gira de la vanguardia artìstica villaclareña por localidades del Municipio Cifuentes, como parte del Proyecto Monte Soy/ foto Andrés Alejandro Castellanos Díaz