Rubén Darío Salazar


Rubén Darío Salazar y Zenén Calero, Premios Nacionales de Teatro 2020 en Cuba

El Consejo Nacional de las Artes Esc√©nicas de Cuba otorg√≥ este 8 de julio el Premio Nacional de Teatro 2020 al director de teatros para ni√Īos Rub√©n Dar√≠o Salazar y al dise√Īador Zen√©n Calero.

Salazar, director general del Teatro Gui√Īol Nacional, posee una vasta trayectoria en el teatro para ni√Īos y ha trabajado como profesor e investigador de la dramaturgia cubana para ni√Īos y sus principales exponentes, entre ellos, la vida y obra de los hermanos Camejo, y la escritora Dora Alonso.

Fundador del Teatro de Las Estaciones, el actor titiritero mereci√≥ antes los galardones Villanueva de la Cr√≠tica, Caricato de la Uni√≥n de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac), as√≠ como, la distinci√≥n por la Cultura Nacional en sus m√°s de 25 a√Īos de labor.

Recientemente, el artista representó a Cuba durante la conferencia online del proyecto ResiliArt de la Unión Internacional de la Marioneta.

Igualmente, el jurado otorg√≥ la distinci√≥n al dise√Īador Zen√©n Calero, quien ostenta una s√≥lida carrera por su trabajo junto a la compa√Ī√≠a teatral Las Estaciones y result√≥ premiado en el Concurso Nacional de Dise√Īo Rub√©n Vig√≥n, convocado por la Uneac.

Ambas figuras son el alma y el corazón de Teatro de Las Estaciones, agrupación líder del arte de la figura animada en nuestro país, que ha distinguido a la creación infantil de la isla en numerosos eventos teatrales del Caribe y Centroamérica.

El jurado estuvo, integrado por personalidades del teatro en la isla caribe√Īa, entre ellos, el director Carlos D√≠az, la actriz Ver√≥nica Lyn, Gerardo Fulleda, Carlos P√©rez Pe√Īa y la dise√Īadora, Nieves Lafert√©.


«El teatro es ante todo acci√≥n»

Por esas tantas coincidencias de la vida nos conocimientos en los d√≠as dif√≠ciles de las pruebas de actitud para el Instituto Superior de Arte, entre los ex√°menes para las carreras de Dramaturgia y la FAMCA, en esos d√≠as extra√Īos en los que la complicidad crea lazos de amistad para toda la vida y hace que en cada reencuentro vuelvas a tener 19 o 17 a√Īos y la misma frescura y los sue√Īos tatuados sobre el rostro. Desde esa √©poca me llamaba la atenci√≥n su forma de acercarse al proceso creativo, de percibir la vida, de observarla, con la certeza de haberla vivido intensamente y, al mismo tiempo, con la sonrisa limpia de quien no conoce nada todav√≠a.

Manuel Hurtado L√≥pez (La Habana, 1993) se gradu√≥ en 2013 de la Academia Nacional de Bellas Artes San Alejandro, en la especialidad de Escultura, pero sus inquietudes art√≠sticas lo impulsaron a continuar estudios en la Universidad de la Artes (ISA) en el perfil de Dramaturgia, especialidad que culmin√≥ en 2019. Para este muchacho el arte es en s√≠ un proceso de constante movimiento y b√ļsqueda, donde lo visual, lo po√©tico, lo extra√Īo, lo genuino, lo vivido, lo absurdo, lo inevitable, lo atrevido, lo ef√≠mero‚Ķ se conjugan siempre para dar forma a eso que √©l llama sus ‚Äúobsesiones‚ÄĚ, en el espacio multiforme de una mente sin fronteras que navega siempre entre las diversas aguas de la creaci√≥n.

Recientemente has culminado tus estudios en el Instituto Superior de Arte en la especialidad de Dramaturgia. ¬ŅC√≥mo recuerdas esta importante etapa de tu vida? ¬ŅQu√© aport√≥ a tu visi√≥n como escritor?

El ISA es ante todo un contexto, m√°s all√° del s√≠mbolo acad√©mico que representa. Es un lugar para encontrarse con personas que comparten tus intereses, de ah√≠ que sienta que es un espacio vital para todo creador joven. Por eso lo recuerdo con un amor celoso ‚Äďcomo de familia mal llevada‚Äď, por las personas que habitaron ese espacio conmigo, y no solo compa√Īeros de facultad, no solo alumnos.

Y sobre mi visi√≥n como escritor‚Ķ ah√≠ entra la parte acad√©mica. En primer lugar, entender el teatro es un ejercicio complejo, que precisa deslindarse de ideas que uno trae fijadas, sobre todo si se viene desde una pr√°ctica narrativa o po√©tica. Y es que el teatro es ante todo acci√≥n, y en un primer momento la met√°fora o la descripci√≥n pueden atentar contra el ejercicio dram√°tico ya que la ‚Äúnarratividad‚ÄĚ es sustituida por la representatividad, y la l√≠rica por el drama. Claro que esto es totalmente violentable, y debe serlo ‚Äďde ah√≠ la narraturgia y el teatro posdram√°tico‚Äď pero genera un nivel de conciencia en las etapas de aprendizaje‚Ķ te permite saber qu√© debe quebrarse para innovar.

La misma l√≥gica se aplica en las artes visuales respecto al arte abstracto, expresionista, naif, etc‚Ķ Hay que conocer las reglas antes de romperlas. Es un poco cognocentrista, pero tiene l√≥gica. Y este proceso es bien entendido por los maestros del Seminario de Dramaturgia: Roberto Vi√Īa, Yerandy Fleites y Maikel Rodr√≠guez de la Cruz; que son por dem√°s excelentes escritores.

Ellos, desde sus visiones particulares, te ayudan a crear una voz propia, y m√°s importante a√ļn, crean en ti un oficio y una estrategia para enfrentar el papel en blanco (el viejo trauma del escritor). Y para mi vieja obsesi√≥n con lo te√≥rico aport√≥ especialmente tener excelentes pensadores como Jos√© Alegr√≠a y Eberto Garc√≠a como maestros.

Cortesia del entrevistado

Adem√°s, eres egresado de la Academia de Bellas Artes San Alejandro‚Ķ ¬ŅQu√© lugar ocupan las artes visuales en tus procesos creativos?

Creo que en general yo sigo pensando como artista visual. Es l√≥gico, puesto que dediqu√© toda una vida a ello, y com√ļnmente encuentro en el arte mis referentes m√°s √°giles. Pero no tengo conciencia, al menos a la hora de la escritura, de hacer un uso eficaz de esas herramientas. Sobre todo, tomando en cuenta que hice mi especialidad en escultura y que el uso del espacio teatral en mis textos nunca ha sido particular, sino m√°s bien evasivo.

En cambio, a la hora de pensar ‚Äúesc√©nicamente‚ÄĚ soy incapaz de desligarme de la experiencia del performance, el happening, la instalaci√≥n, etc. Lo cual se traduce a que mis pocas creaciones ‚Äúesc√©nicas‚ÄĚ (valgan las comillas) funcionen esencialmente como dispositivos ‚Äďextra√Īo h√≠brido √ļtil al teatro. Claro que en t√©rminos dramat√ļrgicos soy bastante dado a reflejar mi experiencia con el arte conceptual; la necesidad de un statement, un concepto, un referente. Estos procedimientos ‚Äďinconscientes en gran medida‚Äď puede que generen la extra√Īeza y lo po√©tico de mis obras, pero no son ajenos de ninguna manera al proceder de cualquier escritor.

¬ŅCu√°les son tus referentes art√≠sticos y literarios?

Hace a√Īos que vengo trazando la misma respuesta, y es en cierto modo tramposa. Yo coloco en el edificio de mis referentes dos columnas principales: Marcel Duchamp y Heiner M√ľller. Por una raz√≥n esencial: el gesto. Estos artistas son quiz√°s los culpables de la revoluci√≥n del siglo XX en las artes visuales y la dramaturgia, fundamentalmente por haber borrado las fronteras en ambos medios.

Sobre ellos es f√°cil pisar y emancipar tu creaci√≥n art√≠stica, lo cual no lo hace autom√°ticamente algo bueno (sobre todo pensando en resultados), pero sin dudas es √ļtil. En ese edificio multifamiliar tambi√©n viven otros nombres como Cabrera Infante y Joyce, Luis Britto y Cort√°zar, Sergio Blanco y Rodrigo Garc√≠a, Nara Mansur y Dulce Mar√≠a, Beckett y Virgilio, Calder√≥n de la Barca y Shakespeare, Piero Manzoni y Rauschenberg, Charlie Kaufman y Tarantino, Agamben y Harold Bloom. Es un solar, como puedes ver.

¬ŅQu√© tem√°ticas prefieres abordar desde tu obra?

Como dec√≠as, recientemente me gradu√© del ISA, y fue en mi obra de tesis donde volqu√© gran parte de mis obsesiones. Una de ellas se resume en la siguiente frase de Lyotard: ‚ÄúPara hacer visible que algo es representable es necesario martirizar la representaci√≥n, llev√°ndola a sus l√≠mites‚ÄĚ, y es este cuestionamiento a la representaci√≥n y la teatralidad, de conflicto entre el ejercicio de representar y el dramat√ļrgico el que interesa a gran parte de mi trabajo, y pienso, debe ser impl√≠cito a todo acto teatral.

Las tem√°ticas var√≠an, incluso las estrategias textuales, pero los intereses son los mismos: las obsesiones con el Yo; con el teatro documental ‚Äďcomo dice Barrientos: de fricciones m√°s que de ficciones‚Äď; con la narraturgia y lo posdram√°tico como herramientas. Elementos todos que forman parte de una experimentaci√≥n y una b√ļsqueda que no pretendo se divorcien de una tradici√≥n aprehendida, sino que se sume a esta.

Cortesia del entrevistado

A partir de tu participaci√≥n en el Festival de las Artes y en otros proyectos comunitarios. ¬ŅQu√© espacios consideras adecuados para tus puestas en escena?

Yo vivo enamorado del teatro como espacio arquitect√≥nico y de comuni√≥n. Mi primera y √ļnica obra teatral representada fue en la Sala Adolfo Llaurad√≥ y fue una experiencia desgarradora, sobre todas las cosas por la humildad que genera la relaci√≥n p√ļblico-escena. De ah√≠ en adelante mis proyectos han ido a explorar otros espacios: habitaciones de hotel, derrumbes, garajes, almacenes, barrios, galer√≠as.

Ha sucedido as√≠ porque estos proyectos, sin dejar de aspirar a la ‚Äúteatralidad‚ÄĚ, se han acercado al √°mbito del performance y el dispositivo esc√©nico. En estas tres obras que refiero, *99 (cobro revertido), √Ārea de Meditaci√≥n Esc√©nica (A.M.E.), Oleyloleyloleylole Oleyloleyloleylolay, he tenido la suerte de trabajar tambi√©n con dos amigos, Sof√≠a Arango y Luis Carricaburu, de los que he aprendido mucho sobre esta otra interrelaci√≥n donde el material hace ‚Äúejecutor‚ÄĚ al espectador. Por eso pienso que todo espacio es √ļtil, solo depende del proyecto, √©l es el que elije.

Recientemente estuviste escribiendo para el espect√°culo C.C.P.C (La Rep√ļblica Light), temporadas I, II y III de Teatro El Portazo. H√°blanos de esta experiencia.

C.C.P.C es una obra que es coral en todo sentido. Yo apenas escrib√≠ tres peque√Īos textos por encargo para el espect√°culo, escrito en su mayor parte, y dirigido por Pedro Franco y Mar√≠a Laura Germ√°n. Lo m√°s importante de esta experiencia fue participar de una din√°mica de grupo, ver el proceso de construcci√≥n del espect√°culo desde los cimientos y acercarme a una agrupaci√≥n que admiro y sigo desde sus inicios. Ha sido una escuela, sin dudas, y el resultado principal de esta experiencia es estar trabajando con ellos actualmente y tratar de aportar lo recibido.

Muchos consideran que en los tiempos actuales las puestas en escena han sido desplazadas por el cine y la televisi√≥n ¬ŅC√≥mo definir√≠as el estado actual del teatro cubano?

Cortesia del entrevistado

No quiero decir que es un tiempo extra√Īo para el teatro, porque siempre lo es. Y sin dudas el cine y la televisi√≥n son el ep√≠tome de su ca√≠da a un arte de minor√≠as cuando hasta principios del siglo pasado era El arte de masas, y hasta la llegada del romanticismo, el g√©nero literario por excelencia desde el siglo IV a.C.

Pero recientemente le√≠ un art√≠culo sobre teatro contempor√°neo que comentaba que en la √ļltima d√©cada ha habido un resurgir de asistencia a las salas en comparaci√≥n a la √ļltima mitad del pasado siglo, lo cual habla de un creciente inter√©s hacia las propuestas novedosas en el √°mbito internacional. Y sobre Cuba, no soy qui√©n para dar un parte m√©dico.

Puedo decir que los grandes directores como Celdr√°n, Carlos D√≠az, Ra√ļl Mart√≠n, Nelda Castillo y Rub√©n Dar√≠o Salazar contin√ļan haciendo grandes obras, y que j√≥venes agrupaciones y directores, como Pedro Franco, Jos√© Ram√≥n Hern√°ndez, Yunior Garc√≠a y Jazz Mart√≠nez-Gamboa siguen demostrando la calidad de sus propuestas.

Sin embargo, pienso que la salud de nuestro teatro se mide en las obras que asaltan inesperadamente las salas, y en los √ļltimos tiempos hemos disfrutado mucho estas experiencias. Como la m√°s reciente obra teatral dirigida por Osvaldo Doimeadi√≥s, Oficio de Isla, uno de los ejemplos m√°s certeros de un teatro inteligente, vivo y profundamente cubano.

Perteneces a la generaci√≥n de escritores nacidos en los 90. ¬ŅQu√© rasgos crees que definen a tu generaci√≥n?

La tecnología es gran parte de nuestra identidad, eso es un hecho. Incluso en Cuba, donde hemos llegado tarde al mundo del Internet y las redes sociales. Recientemente he descubierto, en un espacio tan frívolo como Instagram, una comunidad de poetas jóvenes de gran calidad, los cuales seguramente sean más leídos a través de estos medios de lo que podrían con impresiones a papel. Claro que el papel es la validación de esos esfuerzos, pero es un espacio que nuestra generación ha sabido aprovechar.

Casi cualquier cosa que nos defina se podría relacionar con esto, la referencialidad, la intertextualidad, la hipertextualidad, incluso, más profundamente: la muerte de los metarrelatos justifica mi sospecha de que somos una generación dada a hablar fríamente de y desde la intimidad, pero no tanto como que esa intimidad ya no exista puesto que se exhibe de antemano en nuestras redes.

Cortesia del entrevistado

¬ŅCu√°les son tus aspiraciones en el plano creativo?

Seguir escribiendo, ante todo. Pero me interesa también dirigir teatro, dedicar mis esfuerzos futuros a eso y entrar a esa larga lista de dramaturgos-directores.


C√ļcara, M√°cara, t√≠tere es

Los Hermanos Camejo encontraron un camino ‚Äďsu est√©tica, su forma de ser‚Äď que despu√©s no fue retomado en la creaci√≥n titiritera nacional. Un camino art√≠stico multidisciplinario que bebi√≥ de la interacci√≥n con grandes figuras de las artes en Cuba como Ra√ļl Mart√≠nez, Abelardo Estorino, Leo Brouwer, Rogelio Mart√≠nez Fur√©, Iv√°n Tenorio, Martha Vald√©s‚Ķ y que ha enriquecido el mundo del teatro, el mundo de las figuras. Fueron ellos quienes dinamitaron el ambiente titiritero en la isla, este arte milenario que surgi√≥ cuando las sombras del fuego se reflejaban en las cavernas del hombre primitivo, luego con las enigm√°ticas sombras asi√°ticas, hind√ļes‚Ķ hasta nuestros d√≠as.

Rub√©n Dar√≠o Salazar, titiritero-periodista, se ha convertido, junto a su compa√Ī√≠a Teatro de Las Estaciones, en vanguardia de la creaci√≥n art√≠stica titiritera cubana. Su trabajo se enrumba hacia el rescate de la dramaturgia del teatro de figuras. Es un ni√Īo que juega en cada espect√°culo, lo disfruta y nos hace disfrutar porque trabaja ‚Äúdesde la ciudad de Matanzas como si pusiera sus obras en Par√≠s‚ÄĚ, pero adem√°s agradece el virtuosismo de los grandes titiriteros, ya que, seg√ļn nos confiesa, ‚Äúla vida es tambi√©n eso, agradecer‚ÄĚ.

foto: Ernesto Herrera Peregrino

Rub√©n es un hombre que ‚Äúfantasea‚ÄĚ con los sue√Īos de otros y que conquista desde su retablillo la superaci√≥n humana. Es un ‚Äújoven‚ÄĚ d√≠scolo que ‚Äúdonde innova, quiere sentirse como un continuador‚ÄĚ, un seguidor de la obra de los grandes titiriteros: de los Hermanos Camejo, de Stanislavski, maestro de la actuaci√≥n en vivo, o del teatro lorquiano,‚Ķ siente la necesidad de ‚Äúcompartir, porque eso tambi√©n te hace crecer‚ÄĚ.

¬ŅCu√°nto toma Las Estaciones del teatro inici√°tico de t√≠teres de los Hermanos Camejo?

Lo primero que quise hacer cuando comenc√© en el teatro de t√≠teres fue saber sobre qu√© terreno estaba pisando. Una vez me encontraba en Francia con una amiga rumana, Margarita Niculescu, y me pregunta por los hermanos Camejo, y yo solo ten√≠a una referencia leve sobre el Gui√Īol Nacional en los a√Īos 60. Ahora son una referencia potente para m√≠.

Algunos profesores me hablaban de ellos, pero no de la impronta que ten√≠an y creo que fue resultado de a√Īos de silencio, pero eso me dej√≥ muy curioso. Al llegar a Cuba comenc√© a investigar y a descubrir que estaba sobre ‚Äúcad√°veres exquisitos‚ÄĚ, pues eran gente que hab√≠an hecho a Fernando de Rojas, a Zorrilla‚Ķ y me di cuenta, adem√°s, que mi profesi√≥n era de nivel y que estaba siendo continuador de algo inalcanzable. Me sent√≠a orgulloso de saber que ten√≠a un linaje potente.

Esa fue mi vida hasta la publicaci√≥n, en conjunto con Norge Espinosa, del libro sobre la historia del teatro gui√Īol en Cuba, pues hab√≠amos entregado al pa√≠s, a mi profesi√≥n, un legado testimonial, gr√°fico, investigativo; y entonces me sent√≠ titiritero con orgullo.

Las Estaciones – Un ni√Īo llamado Pablo. /Foto: Sonia Almaguer, cortes√≠a de Las Estaciones.

Yo fui una persona antes del libro y otra después. Carucha ya no estaba viva cuando el libro fue impreso, pero sí estuvo en el proceso de creación y estaba al tanto de lo que sucedía con su arte en la isla. Desde entonces, para salvaguardar su legado, el concurso Uneac se llama Hermanos Camejo, y mi sala lleva el nombre Pepe Camejo…

Tengo en mi proyecto creativo ese vínculo que da la investigación y he hecho muchas obras que ellos hicieron: El patico feo, La caperucita roja, Pinocho, La caja de los juguetes… porque su teatro tenía un componente clásico y famoso que le aporta mucho a lo que hago.

Me llama la atención revisitar ese repertorio que ellos hicieron y saber por qué lo hacían, qué tenía de interesante y atractivo. Era meterme en esa camisa y ver qué se sentía, y se sentía bien difícil, pero no imposible, porque en ellos encontré el sentido esencial de la cubanía. Asumir el riesgo de comenzar un proyecto exploratorio de su obra y no tenerlo todo tan claro, tener algunas zonas de misterios que uno debe ir conquistando, eso es lo importante.

Las Estaciones – Un ni√Īo llamado Pablo. /Foto: Sonia Almaguer, cortes√≠a de Las Estaciones.

¬†Sobre todo aprovech√© la experiencia que ellos asumieron de trabajar con personas como Leo Brouwer, Martha Vald√©s, Miriam Ramos, Iv√°n Tenorio, Ra√ļl Mart√≠nez, y eso era el completamiento de la profesi√≥n, era enriquecer la profesi√≥n, y es lo que yo tambi√©n he hecho al trabajar con la soprano B√°rbara Llanes, con el trovador William Vivanco, el cineasta Marcel Beltr√°n, con el pintor Alfredo Sosabravo, porque las buenas influencias hay que defenderlas, asumirlas y superarlas, y en eso estamos, porque la superaci√≥n lleva tiempo.

¬†Acompa√Īar la obra de los Camejo, defenderlos, continuarlos, es para m√≠ es un ejercicio tremendamente hermoso.

¬ŅC√≥mo asume Rub√©n Dar√≠o el ‚Äúatrevimiento consciente‚ÄĚ del teatro de figuras para adultos?

El mundo entero, o casi en su mayoría, a nivel artístico respeta y tiene consideración por el teatro de figuras, que es una potencia artística en cuanto a los elementos que utiliza. Ver el espectáculo de El Rey León de Julie Taymor con un nivel artístico y tecnológico impresionante, óperas como La isla encantada o Alicia en el país de las Maravillas, del Royal Ballet, que son espectáculos concebidos con títeres grandísimos obrados por los mismos bailarines, es un riesgo consciente creativo que se tiene que asimilar, que se debe probar…

Desconocer hoy el t√≠tere para adultos es como perderse una gran parte de la teatralidad rica e imaginativa que tienen los mu√Īecos; y creo que ha sido un proyecto que no he querido abortar nunca y por eso me he tomado mi tiempo. Adem√°s, para este tipo de teatro se debe trabajar mucho y, adem√°s, equivocarte trabajando.

¬†Para eso hay que investigar, enamorar al colectivo con el cual trabajas para que sue√Īen contigo, para que viajen en ese mundo infinito de los t√≠teres.

Las Estaciones protege las tradiciones del teatro para títeres, pero al mismo tiempo asume las técnicas de animación más experimentales y novedosas. Hablemos de dos cuestiones que no necesariamente tienen que contraponerse: tecnología y asiduidad al teatro.

Con la tecnolog√≠a la tenemos dif√≠cil, competir con eso es casi imposible. He visto muchos espect√°culos donde existe un derroche de tecnolog√≠a y he quedado anonadado. En esos mismos espacios he presentado espect√°culos donde los m√°s adelantado ha sido la luz negra, que es de los a√Īos 50, y otros elementos convencionales como t√≠teres planos, sombras, m√°scaras‚Ķ y nos han elogiado mucho el hecho de presentar un espect√°culo artesanal en medio de un espacio donde se presentan obras totalmente auxiliadas por la tecnolog√≠a.

foto: Ernesto Herrera Peregrino

A veces quisiera contar con la tecnología para hacer cosas nuevas, pero a la vez la tecnología se come al ser humano y crea para su vida cosas que él pudiera crear de manera natural. El punto está en aprovechar lo hermoso que tiene el títere artesanal, lo tradicional.

La tecnolog√≠a hay que asumirla poco a poco en la medida que puedas tenerla realmente. Esta es una especialidad de riesgos, sue√Īos, investigaci√≥n; de esa forma podr√°s lograr cosas que ni te imaginas. En las contradicciones a nivel creativo va el riesgo de equivocarte o acertar, y para suerte nuestra, hemos acertado bastante, porque hemos trabajado y experimentado mucho.

Teatro de Las Estaciones se mantiene a la vanguardia del teatro de figuras en la isla, con un estilo inconfundible y una l√≠mpida e irrepetible iconograf√≠a. ¬ŅC√≥mo asume este reto?

Siempre que escucho la palabra vanguardia para referirse a Las Estaciones siento que el pecho me palpita porque es un compromiso bastante grande mantenerse a la vanguardia, pues significa mantenerse joven eternamente.

Los premios que hemos alcanzado han sido un resultado muy subjetivo de un jurado muy real, pero también hay que aprender que siempre no se puede tener un galardón en la mano, que cuando no lo tienes debes luchar por alcanzarlo.

Viajar tambi√©n ha sido un privilegio para Las Estaciones, y eso lo hemos aprovechado. Adem√°s, nos mantiene en la vanguardia nuestras aproximaciones a la danza, la pintura, la m√ļsica, el cine, el circo‚Ķ Pero el teatro de adultos con actores te da tambi√©n una coordenada diferente que te permite no enraizarte sobre ciertos patrones preestablecidos.

Pero lo que nos hace vanguardia es también no subvalorar nada y tomar de diferentes estéticas teatrales. Ser vanguardia es no aferrarte a nada y conocerlo todo del teatro de figuras, es ser auténtico en lo que haces. Pero lo más importante, es saber sentarte y levantarte y saber saltar, ver el mundo a distancia y verlo también de cerca, porque para la vanguardia no hay fórmulas, y también saber que la vanguardia dura poco.

Las Estaciones – Un ni√Īo llamado Pablo. /Foto: Sonia Almaguer, cortes√≠a de Las Estaciones.

Es también exploración de la cubanidad…

No imaginas cu√°nto‚Ķ Yo le debo a Dulce Mar√≠a Loynaz hacer un espect√°culo con el Bestiario que ella escribi√≥ cuando adolescente, son poemas perfectamente representables. Le debo a Eliseo Diego hacer teatro con sus cuentos y sus poemas. Le debo de alguna manera a Virgilio Pi√Īera hacer una Electra Garrig√≥ con t√≠teres. En el mundo de lo ‚Äúcubano‚ÄĚ todav√≠a hay cosas que estoy dispuesto a realizar y defender, y de ese cocinar constante salen las obras m√°s bellas, aunque decididamente la vida no me alcanzar√° para hacer todo lo que sue√Īo.

¬ŅC√≥mo logra la fusi√≥n del mu√Īeco del retablo con la presencia en vivo del actor?

Stanislavski creo que le puso un reto al actor: actuar bien en vivo, y eso marcó a la profesión, la mezcla de un buen actor y un buen titiritero, son cosas que no pueden estar en contradicción, y si no eres buen actor, difícilmente serás buen titiritero.

Puedes manipular bien y lo har√°s brillantemente, pero vas a tener que salir en alg√ļn momento fuera y contactar con el p√ļblico, intercambiar, y tienes que hacerlo bien.

 Hay que demostrar siempre que los titiriteros no somos menos y que somos excelentes actores y titiriteros. La esencia está en saber aplicar una cosa en la otra.

El actor titiritero debe disfrutar con el t√≠tere, lo que no es sin√≥nimo de robarse el protagonismo del mu√Īeco, la gracia est√° en creerte que el mu√Īeco existe y es quien te est√° hablando. Hay que tener, adem√°s, una imaginaci√≥n poderosa y eso, yo se lo robo a los ni√Īos, porque mantienen una organicidad tremenda cuando juegan y creen en la animaci√≥n de los objetos como si fueran de verdad. Ellos son los mejores maestros.

foto: Ernesto Herrera Peregrino

La imaginer√≠a literaria de Norge Espinosa siempre se desdobla ante el p√ļblico a trav√©s del t√≠tere de Teatro Las Estaciones, entre ellas la multipremiada obra Por el Monte Carule‚Ķ ¬ŅQu√© simboliza este acercamiento a Bola de Nieve en la trayectoria de Teatro ‚Ķ?

Uno tiene figuras en la vida que va conociendo y te van moviendo el alma; uno es Mart√≠, que siempre vuelvo a √©l. Otra figura es Lorca, que leerlo es √ļnico, y ya he hecho cuatro espect√°culos sobre sus textos.

Dora Alonso, otra figura que conocí, con la que compartí, amé y amo todavía. Y está también Bola de Nieve, un artista completamente titiritero, oírlo cantar es como oír a un títere. Las letras de sus canciones son un retablillo.

Ese es un espect√°culo (Por el Monte Carule) dedicado a Raquel Villa, hermana del Bola, a quien conoc√≠ y quien nos acompa√Ī√≥ en el p√ļblico en una de las puestas.

Las Estaciones – Un ni√Īo llamado Pablo. /Foto: Sonia Almaguer, cortes√≠a de Las Estaciones.

El Bola es muy rico de interpretar por sus fraseos y sus interpretaciones en ingl√©s, franc√©s, italiano y hasta en chino. En la cultura cubana hay personajes perfectamente representables en el mundo de los mu√Īecos y hay que enmarcar bien la mirada en esos personajes para representar, para promocionar, porque el teatro no puede ser algo est√°tico, tiene que promover otras cosas.

Con la representación del Bola le estás legando al mundo un diapasón grandísimo de la cultura cubana y al mundo del títere, porque el retablo es para aforarse, no para ocultarse, y el retablo de Las Estaciones nunca ocultará nada, porque no podemos ir por la vida ocultando sensaciones, ni inspiraciones, hay que compartir con los demás lo que te hace palpitar, es de alguna manera, quizás una utopía, la forma de que no te olviden.

Hablemos del Taller Internacional de Títeres de Matanzas con más de dos décadas de creado…

Si realmente crees en el arte titiritero tienes que crear un espacio donde confluyen referencias mundiales para el desarrollo de este arte en la isla. Cómo puedes exigirle a la gente desarrollo y crecimiento si no le facilitas, en mi caso que conozco a grandes personalidades, esa experiencia.

¬†Durante muchos a√Īos luch√© para que viniera Fabrizio Montecci, uno de los grandes directores del teatro de sombras en el mundo, para que ense√Īara este arte en Cuba, pues lo traje y lo compart√≠ con mis compa√Īeros. Y el taller es eso, un espacio para dialogar, compartir, conocer, difundir‚Ķ Es tambi√©n abrir un proyecto como ‚ÄúNuevos rostros del t√≠tere cubano‚ÄĚ, para j√≥venes de 18 a 35 a√Īos, b√°sicamente proyectos working in progress de j√≥venes interesados en hacer teatro de figuras.

El Taller abre también una zona para la Unión Internacional de Marionetas (Unima) y la proyección de documentales y otros materiales relacionados al arte titiritero.

¬ŅCree que el teatro para t√≠teres en estos momentos es subvalorado?

Siento mucha lástima de las personas que lo subvaloran, porque es desconocimiento. No me gusta cuando mis colegas lo maltratan y no se dan cuenta de que el primer responsable de que el arte no se valore es el artista, ahí está el secreto.

Si t√ļ no te quieres a ti mismo, nadie te querr√°, sino te respetas, nadie te respetar√°. El arte debe superarse y el √©xito de uno est√° en uno mismo, porque la vanguardia, esa que tanto me atemoriza por ef√≠mera, es siempre inabarcable.

Las Estaciones – Un ni√Īo llamado Pablo. /Foto: Sonia Almaguer, cortes√≠a de Las Estaciones.

Si Rub√©n reencarnara en uno de sus personajes, si tuviera la oportunidad de insuflarle vida a uno de sus t√≠teres, en cu√°l lo har√≠a‚Ķ ¬ŅQu√© personaje interpretar√≠a a Rub√©n Dar√≠o?

La pregunta del siglo‚Ķ No tengo hijos, mis hijos son mis mu√Īecos y los quiero a todos por igual. Tal vez en t√©rmino fantasioso y metaf√≥rico, si reencarnara en alguno, me encantar√≠a ser Pelus√≠n del Monte y tener una abuela como Mar√≠a Pirul√≠n que me hiciera boniatillo, dulce de frutabomba y mantecados, que la molestara y ella me devolviera con besos y d√©cimas.

Me gustar√≠a poder entrar en esa imaginer√≠a fabulosa que Dora Alonso logr√≥ trasmitirle a un ni√Īo como Pelus√≠n sin existir. Eso es una mentira entre comillas, quien conoci√≥ a Dora Alonso, sabe que Pelus√≠n era Dora: sin miedo a nada, osada, simp√°tica, dicharachera.

Es que uno es tambi√©n un personaje, no hay que olvidar que estamos en el gran retablo del mundo. Pienso que debo ser un t√≠tere bastante d√≠scolo, pues siempre estoy creando y haciendo cosas. Y quisiera ser todos mis personajes, quiero vivir una vida: hoy Federico, y ma√Īana Mart√≠, luego Bola de Nieve, seguidamente Dora Alonso… Es que soy un personaje, un personaje que me disfruto mucho.