revolución


Eusebio Leal Spengler: Verba volant, opra manent

¬†Este 16 de noviembre de 2020 se cumplieron 501 a√Īos de la fundaci√≥n de San Crist√≥bal de La Habana. Ciudad de leyendas, enigmas, religi√≥n, mestizaje y cuban√≠a, que conoci√≥ los pasos del Maestro de Juventudes Eusebio Leal Spengler. Para departir sobre esta ciudad maravilla, debemos fecundar y evocar las figura del eterno y querido historiador de La Habana; Leal es un ente vivo que nos acompa√Īa en las obras urban√≠sticas, hist√≥ricas, sociales, culturales que conocieron sus manos, su intelecto y tiempo de vigilia a la conservaci√≥n del patrimonio hist√≥rico de la naci√≥n cubana.

Al cubano m√°s √ļtil de su tiempo, le debemos la monumental obra de restauraci√≥n de las obras del centro hist√≥rico de La Habana, declarado por la UNESCO en 1982 Patrimonio de la Humanidad. Aunque su sencillez formada en los duros avatares de su vida de infante, que esbozo en el libro Fi√Īes, dedicado a su amor verdadero, su madre Silvia, lo conducen a no prevalecer sus m√©ritos sobre su llaneza, reconoci√©ndose como un servidor p√ļblico que cumpl√≠a con el deber impostergable de defender la obra de la revoluci√≥n desde su puesto de trabajo.

Hombre de ense√Īanza emp√≠rica, autodidacta, fue so√Īando y se√Īalando su camino con el valor de la perseverancia, acompa√Īado con horas de estudio y desvelo que lo consagraron de un conocimiento vasto que hacia germinar a disposici√≥n de su pueblo habanero y cubano.¬†

En una entrevista que le realizo √Āngel Calcines, Eusebio expreso: ‚ÄúTuve que superar mis grandes limitaciones intelectuales, pues escrib√≠a con faltas de ortograf√≠as y me ve√≠a obligado a buscar soluciones alternativas para intentar suplir esa deficiencia, priorizando la palabra oral. Tuve que llenar grandes vac√≠os porque le√≠a y estudiaba lo que me gustaba.‚Ä̬†

Lo importante de estas afirmaciones es que reconocía que su abnegación y superación a todaacosta le permitieron ir evolucionando en su peregrinaje.

Qu√© decir de su oratoria elocuente, sensible, tierna, ferviente e inflamable, que hacia enamorar y enarbolar la conciencia hist√≥rica y revolucionaria de nuestra poblaci√≥n. Dis√≠miles fueron sus reconocimientos internacionales y nacionales en toda su vida, premios que son el reflejo de a√Īo de energ√≠a, atrevimiento y unidad colectiva para hacer prevalecer la historia.

Como apasionado martiano, Eusebio rememor√≥ las ense√Īanzas de Mart√≠ y las trasmiti√≥ en su oratoria, escritos y acciones. Como fiel estudiante del legado del nuestro H√©roe Nacional, llevo en su pecho una m√°xima martiana: ‚ÄúEn la cruz muri√≥ el hombre un d√≠a; pero se ha de aprender a morir en la cruz todos los d√≠as. Todas las grandes ideas tienen su nazareno.‚ÄĚ

Las grandes ideas de restauración del patrimonio histórico tenían su nazareno, y el de La Habana, era Eusebio Leal. Por eso nuestro pueblo reconoce fielmente lo pulcro de sus actos, de su obra al servicio de la Historia.

¬ŅPero c√≥mo juzgar√° la historia y las nuevas generaciones a Eusebio Leal Spengler?

La propia respuesta fue dibujada en la entrevista: ‚ÄúUn d√≠a en la historia con Eusebio Leal Spengler.‚ÄĚ

  • ‚ÄúSiempre ser√° una inc√≥gnita el c√≥mo seremos enjuiciados por las futuras generaciones. ¬ŅSobre qu√© fundamentos establecer√°n su juicio? ¬ŅMirar√°n hacia su pasado con la suficiente amplitud de matices para entender que cada cual es hijo de su tiempo y, como tal, sucumbe a sus contradicciones y desvelos?‚ÄĚ

Temo afirmar que las nuevas generaciones y la historia lo juzgar√°n por sus obras. Verba volant, opra manent*.

 

Nota:

*Las palabras vuelan, pero la obra permanece


AHS viva, por lo que salva (Forodebate)

Trovador y sociólogo. Vicepresidente Nacional de la AHS.

La alt√≠sima responsabilidad de ser vanguardia, de ser las venas del arte joven por donde la creaci√≥n fluya con la libertad del tiempo y el espacio, son esencia y m√≠stica de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z (AHS), una casa en la que sue√Īan y viven intelectuales y artistas menores de 35 a√Īos, con la voluntad de ser una generaci√≥n del presente, activos en la conformaci√≥n de esa otra cultura, la que no esclaviza, la que hace que los seres humanos no se derrumben en el letargo y la apat√≠a en una sociedad que necesita de hombres y mujeres vivos, atentos, cr√≠ticos, constructores.

La AHS, a sus 34 a√Īos, es una organizaci√≥n que crece, que muta con el aporte constante de nuevos miembros, que se basa en sus paradigmas para trascenderlos. No se conforma con ser refugio, quiere expandir la inquietud por un arte y una institucionalidad que no acepte lo vulgar, ni los sentidos comunes importados o aut√≥ctonos no revolucionarios.

Los límites a esos propósitos pudieran ser una amenaza, pero reconocerlos no es suficiente si es para establecer banderas de justificación; hay que luchar todos los días en contra de la sospecha y el estigma de lo que significa para algunos ser joven; derribar las barreras de la mente y el espíritu conservador, ser más serios allí donde se espera que no podamos ser serios.

Sea la AHS para fundar, un arma que defienda lo nuevo, un volcán de revolución, un nicho abierto del arte que salva, para subirle la altura a este tiempo.

34 a√Īos despu√©s

  • ¬ŅQu√© realidad nos favorece? ¬ŅQu√© realidad es adversa?
  • ¬ŅC√≥mo hacer del arte una vanguardia viva?
  • ¬ŅPor qu√© luchamos?* ¬ŅD√≥nde luchamos? ¬ŅC√≥mo luchamos?

*Una pregunta que devino antesala del testamento político de Luis y Sergio Saíz Montes de Oca; debatían consigo mismos y con su generación en uno de los contextos más hostiles de la historia de Cuba. En este tiempo pelear es crear. Tiempo que necesita de canciones, de la prosa y el verso afilado, del discurso escénico y visual que desnude lo divino y lo tremendo.

Resumen del trabajo de la AHS después de su 3er Congreso hasta hoy

La meta y tambi√©n el camino, dos a√Īos despu√©s

Es la AHS una casa de j√≥venes artistas e intelectuales. Hace dos a√Īos celebramos el 3er Congreso de la organizaci√≥n para pensarnos, para compartir ideas y establecer compromisos de trabajo entre nosotros y con las instituciones de la cultura en el pa√≠s. [+]


La cultura en el centro de los disparos (+ Video y tuits)

Internet es cada vez m√°s una especie de campo de batalla. Hace alg√ļn tiempo se sol√≠an enmascarar las balas y bombas, se intentaba seducir para socavar cimientos ideol√≥gicos. Ahora se privilegia la bulla, las ofensas y hasta las amenazas de muerte como si se tratase de una lucha con f√ļsiles y espadas. Los memes, las canciones, los shows audiovisuales y los montajes son proyectiles cada vez m√°s empleados, mezclados con odio y groser√≠as.

En ese panorama lamentable, suelen ser blancos los artistas, intelectuales, periodistas, locutores, dirigentes y otros profesionales con posturas a favor de la Revoluci√≥n en las redes sociales y medios tradicionales de comunicaci√≥n, personas con gran influencia en la opini√≥n p√ļblica.

Lo sucedido recientemente contra el cantante, trompetista, compositor y arreglista Alexander Abreu, director de la popular orquesta Havana D‚Äô Primera, no es un hecho aislado. Pululan los ejemplos durante los √ļltimos meses. A unos intentan confundirlos, a otros desacreditarlos, a varios infundirles miedo.

‚ÄúHe recibido mil sms (servicio de mensajes cortos) en mi tel√©fono donde me dicen desde Gorila hasta las peores ofensas como si yo fuera un criminal de guerra. Lo √ļnico que quiero decir es que a todos los que escriben con tanto odio les tengo un coraz√≥n lleno de amor y m√ļsica‚ÄĚ, public√≥ Abreu en su p√°gina de Facebook. Una respuesta digna de las esencias del arte y de Cuba, una naci√≥n que tambi√©n enarbola el coraje y el valor.

La estrategia trazada y financiada desde Estados Unidos pretende lograr que los creadores teman vincular su arte o pronunciamientos p√ļblicos con la Revoluci√≥n y el sistema social aqu√≠, porque se podr√≠a desencadenar contra ellos una avalancha de mezquindades. Quienes mueven los hilos desde el exterior saben que debilitar el acompa√Īamiento de la cultura y sus autores a la Revoluci√≥n significa afectar el alma misma de la naci√≥n.

Vivimos en un país, en el que los iniciadores mismos de la lucha por su independencia fueron hombres de literatura y arte. Ahí estarán siempre Carlos Manuel de Céspedes, Padre de la Patria, aficionado al teatro y autor de obras poéticas y musicales; y Perucho Figueredo, creador del Himno Nacional; continuadores como José Martí  y Fidel Castro, intelectual indiscutible.

El propio Fidel siempre tuvo plena conciencia de la importancia de la cultura, a la cual llam√≥ ‚Äúespada y escudo de la naci√≥n‚ÄĚ. Los s√≠mbolos, las tradiciones, el arte y el orgullo colectivo de ser cubanos deber√°n ser en todo momento aspectos esenciales para vencer cualquier obst√°culo y no dejarse enga√Īar. El l√≠der sab√≠a que la √ļnica forma de construir una obra verdaderamente perdurable es favorecer la conformaci√≥n de una identidad popular cada vez m√°s s√≥lida y defensora de la propia Revoluci√≥n y sus conquistas, como coraz√≥n fuerte de un proyecto que aspira a la superaci√≥n continua. Y en momentos muy complicados como el Per√≠odo Especial ratificaba: ‚Äúla cultura es lo primero que hay que salvar‚ÄĚ.

En la clausura del IX Congreso de la Uni√≥n de Escritores y Artistas de Cuba, el Presidente de la Republica Miguel D√≠az-Canel expres√≥: ‚ÄúSomos una Revoluci√≥n que puede presumir de haber sido contada y cantada, desde sus or√≠genes, con el talento y la originalidad de sus artistas y creadores, int√©rpretes genuinos de la sabia popular y tambi√©n de las insatisfacciones y esperanzas del alma cubana.‚ÄĚ

Las acciones de este tipo contra Cuba y lo que representa no son  nuevas. El imperio es, por supuesto, también cultural con la pretensión de imponer modos de vida, creencias…, una forma de conquista a nivel global. La guerra es desde hace mucho también simbólica.

A todo eso se suman otras complejidades como las provocadas por la Covid-19 y el bloqueo impuesto por EE.UU, persecuciones y m√°s patra√Īas contra el pa√≠s. Sin embargo, este pueblo y su Gobierno se mantienen con una fuerza tremenda y la capacidad para seguir en el camino de la dignidad, sin renunciar al progreso.

En todo ese contexto es fundamental que seamos cada vez más una familia diversa, con amor y respeto, como hijos de una madre grande, que merece todos nuestros esfuerzos. Es importante también apoyar y defender desde la ética y el valor a esos hermanos nuestros que son blancos de tanta bajeza, porque en definitiva también nos atacan a nosotros.

 


El Chino Heras, el escritor, el maestro

*Tomado del Portal Cubarte

Lo conocimos primero mediante sus historias, cargadas de realismo y sensaciones m√°s all√° de las palabras. Todav√≠a recuerdo nuestro primer d√≠a como estudiante en el Centro Onelio. All√≠ estaba √©l, junto a su esposa Ivonne Galeano y los tambi√©n escritores Ra√ļl Aguiar y Sergio Cevedo.

Muy pronto el Chino se convirti√≥ en m√°s que un maestro o un referente literario. Fue amigo y especie de hermano grande para nosotros, con cr√≠ticas, consejos y una facilidad inusual para ense√Īar. Admiro su talento, pero especialmente la bondad, su fidelidad a la creaci√≥n y a Cuba, su capacidad para so√Īar y seguir en el camino de las esencias, incluso en medio de cierto hurac√°n de incomprensiones.

Seguramente los mensajes de felicitaci√≥n este 5 de agosto, fecha de su cumplea√Īos 80, son numerosos, el sonido del tel√©fono debe ser permanente.

Tomada de cubarte

Sin dudas, es uno de esos escritores imprescindibles de la literatura de la Revolución, no solo por su calidad narrativa, también por reflejar en su obra sucesos históricos trascendentales, como el enfrentamiento a la invasión mercenaria por Playa Girón, y otras peculiaridades de etapas posteriores a 1959.

Hoy pienso tambi√©n en el Heras hu√©rfano de padre a los 12 a√Īos de edad, que fue limpiabotas, vendedor de peri√≥dicos y billetes de loter√≠a, limpiador de portales‚Ķ durante parte de la d√©cada de los ‚Äô50, pero que nunca dej√≥ de fantasear. Imagino al muchacho que combati√≥ contra los agresores en Gir√≥n y luego reflej√≥ la experiencia en su libro La guerra tuvo seis nombres, por el que gan√≥ el Premio David.

Me parece verlo alegre, cuando recibi√≥ la noticia de su Menci√≥n √ļnica en el concurso Casa de las Am√©ricas de 1970, por Los pasos en la hierba. Y despu√©s la tristeza, las puertas cerradas‚Ķ por una muy conocida pol√©mica en el campo ideol√≥gico-cultural, provocada sobre todo por la cr√≠tica Otra menci√≥n a los Pasos, de Roberto D√≠az, en el Caim√°n Barbudo, que desat√≥ tempestades.

También con una obra sobresaliente como crítico cultural, Heras es ejemplo de apego a los principios revolucionarios, al país y su gente. Su obra cuentística, incluidos Acero y Cuestión de principio, tiene mucho de autobiográfica.

Resulta inevitable recordar los días en el Centro Onelio, cuando él y otros profesores alimentaban nuestros deseos de ser escritores. Me parece verlo otra vez aconsejar, sonreír y hablar de niveles de realidad, tipos de narradores, corrientes subterráneas de sentidos…, en fin, de ese otro mundo tan suyo: el de las técnicas literarias.

Compilador de Los desaf√≠os de la ficci√≥n, Eduardo Heras Le√≥n est√° en las entra√Īas de muchos j√≥venes, que le agradecen. Ganador del Premio Nacional de Literatura 2014 por la obra de la vida, el Chino, como lo llaman cari√Īosamente familiares y amigos, es tambi√©n s√≠mbolo de resistencia, humildad, y bondad, con una admirable trayectoria como literato, pedagogo y cultivador de la cultura. Un maestro, al cual respetamos y queremos.


Poesía para una ciudad creativa (+ video)

«…Santiago es un magnifico desquite

Santiago es un magnifico color.

 […]

Santiago se me antoja fabuloso,

Santiago se me antoja imprescindible.

                                                                        […]  

Santiago yo te amé desde que existes,

¬†Santiago yo te am√© y te conozco…»¬†

(Santiago, Canción, versión, 1995,

Del cancionero de Amaury Pérez Vidal) 

 

‚Äú…hemos cruzado la ciudad/ hemos celebrado su alta memoria…‚ÄĚ

Ra√ļl Ibarra Parlad√©

A fines de noviembre de 2019, medios de prensa como los peri√≥dicos Sierra Maestra de Santiago de Cuba, Juventud Rebelde, Trabajadores, la Agencia Cubana de Noticias, entre otras plataformas informativas, daban a conocer los pormenores del lanzamiento oficial de la campa√Īa de comunicaci√≥n ‚ÄúSuperando sue√Īos‚ÄĚ, a prop√≥sito de los 505 a√Īos de fundaci√≥n de la s√©ptima villa cubana, un 25 de julio de 1515, por el conquistador espa√Īol Diego Vel√°zquez de Cu√©llar, primer gobernador de Cuba. El acontecimiento este 2020, como los anteriores aniversarios cerrados, record√°ndose el fresco a√ļn, en la memoria colectiva, medio milenio de la denominada Capital del Caribe, ha devino proceso dinamizador del accionar de sus habitantes, para con esta fecha de gran significaci√≥n.

El desarrollo de las diferentes etapas de la campa√Īa, estructurada desde una visi√≥n pol√≠tico-social, presupone una continuidad ‚Äďy superaci√≥n‚Äď de las experiencias desarrolladas para el aniversario del 2015, que estuvo animado por la m√°xima ‚Äú500 a√Īos de historia y cultura.‚ÄĚ Precisamente en la historia, la cultura, as√≠ como la tradici√≥n de esta urbe sure√Īa, que le han granjeado reconocimiento y excepcionalidad dentro y fuera de la naci√≥n, est√°n los elementos articuladores para el trabajo integrador de cara al venidero onom√°stico. Es notorio que, en el contexto conmemorativo, lo que m√°s acapara la atenci√≥n es el carnaval: proyecto cultural de mucho arraigo en el imaginario y pr√°cticas socioculturales de la poblaci√≥n, donde se realza la fecha fundacional, expresada, simb√≥licamente, en la cabalgata del santo patrono, Santiago Ap√≥stol, por el √°rea del desfile, representado por el actor de las tablas Dagoberto Ga√≠nza. No obstante, esta fiesta es solo es una parte, primordial, del correlato popular e institucional que demanda una celebraci√≥n de esta envergadura, donde las manifestaciones art√≠sticas y literarias aportan inestimablemente al hecho, incluso con a√Īos de antelaci√≥n. ¬†

El caso espec√≠fico de la literatura es ejemplar en propuestas, dentro del concierto creativo, a los efectos de homenajear una ciudad que ostenta los t√≠tulos Muy noble y muy leal; Hospitalaria de las Am√©ricas; Municipio benem√©rito de las Am√©ricas, H√©roe de la Rep√ļblica de Cuba y la Orden Antonio Maceo. Ello se debe, en gran medida, a que el universo de las letras santiagueras se prestigia de tener un importante cat√°logo de autores, que de una manera u otra, posicionados en sus respectivos g√©neros, lograron (logran) sinterizar la idea de la misma, descrita por el poeta espirituano (santiaguero por elecci√≥n) Reinaldo Garc√≠a Blanco como ‚ÄúDelirante y m√≠stica. Estridente y aguda. Escandalosa y recatada,‚ÄĚ en su testimonio Santiago de Cuba: ciudad para h√©roes, publicado en la Revista SiC No. 46 de 2010.

Mostrar obras y exponentes que hayan expresado la imagen de esta ciudad, a la que se le ha escrito con profusi√≥n, rebasar√≠a los l√≠mites e intereses de estas l√≠neas. Mas los interesados en escudri√Īar lo acontecido en esa riqu√≠sima zona cultural pueden acceder al panorama consultando diversos materiales bibliogr√°ficos. Una presumible gu√≠a de lectura(s) o b√ļsqueda(s) tendr√≠a como punto de partida, atendiendo a la forma en que organiza, cr√≠tica y coherentemente, la informaci√≥n, es el libro referencial Santiago Literario (Editorial Oriente-Fundaci√≥n Caguayo, 2013), coordinado por el poeta Le√≥n Estrada, que brinda la oportunidad de saber cu√°nto se ha hecho, en materia literaria, en el trascurso de los primeros cinco siglos.

Fue gracias a la sostenida labor investigativa de Le√≥n Estrada, que en 2005, se tuviera listo el Diccionario de escritores santiagueros por el sello Ediciones Santiago. Y en igual a√Īo, bajo el mismo sello editorial, el t√≠tulo Para cantarle a una ciudad: Santiago de Cuba, que re√ļne textos po√©ticos ‚Äďy canciones‚Äď de 53 autores, de ellos, 29 santiagueros, de estilos y est√©ticas diferentes, dedicados a la ciudad, en ocasi√≥n de su aniversario490. Dos antolog√≠as con similares intenciones, a saber por la editora de este libro, la poeta Teresa Melo, ya hab√≠an visto la luz con anterioridad.

Desde los estudios acad√©micos es revelador el art√≠culo Ciudad letrada: Santiago de Cuba en su discurso literario,[1] del Doctor en Ciencias Literarias, Ronald A. Ram√≠rez Castellanos, que, circunscrito a los a√Īos coloniales decimon√≥nicos hasta la etapa republicana prerrevolucionaria, analiza algunas de las principales figuras y obras de ese periodo, de grandes aportaciones, en las que se aprecian, en la opini√≥n de este estudioso, ‚Äúun sentido identitario, una imagen de la ciudad, un interesante di√°logo con la realidad social y pol√≠tica de la localidad y del pa√≠s …‚ÄĚ Ram√≠rez Castellanos presta atenci√≥n al g√©nero po√©tico, y describe c√≥mo dentro del discurso l√≠rico local est√° presente la ciudad como tema principal: sucesos, realidades (incluso las m√°s descarnadas), historia local, costumbres, entorno y paisaje natural, personalidades legendarias e ilustres. Nadie dudar√≠a que hoy d√≠a estos siguen siendo t√≥picos a tratar.

La bibliograf√≠a citada pone de relieve el lugar destacad√≠simo que ocupan los poetas por su larga data ‚Äúcant√°ndole‚ÄĚ a la ciudad; a ello s√ļmesele obras de bardos for√°neos, que, por su trascendencia, forman parte del patrimonio literario local y nacional. ¬†Son de negros en cuba, del espa√Īol Federico Garc√≠a Lorca, es una pieza significativa dentro de este mosaico: ‚ÄúCuando llegue la luna llena/ ir√© a Santiago de Cuba, /ir√© a Santiago, /en un coche de agua negra. /Ir√© a Santiago. [‚Ķ]/ Mar de papel y plata de monedas/ Ir√© a Santiago. [‚Ķ]/ Siempre dije que yo ir√≠a a Santiago/ en un coche de agua negra. / Ir√© a Santiago...‚ÄĚ[2] ¬†

Son de negros‚Ķ es el testimonio l√≠rico cubano Lorquiano de m√°s calidad, aseverar√≠a el intelectual Juan Marinello en la ponencia El poeta lleg√≥ a Santiago, que la periodista e historiadora Nydia Sarabia tuvo a bien reproducir en su libro D√≠as cubanos de Lorca (Editorial Cultura Popular, 2007),¬† interesada en exponer especificidades de esta composici√≥n, donde la musicalidad y ‚Äúla suma trepidante de lo cubano en sus claras y complejas intencionales de color y ritmo,‚ÄĚ apunta Marinello, sean algunos de los factores m√°s significativos que permiten colocar a Santiago en otra dimensi√≥n po√©tica. Estos, cabe se√Īalar, han propiciado que los versos del granadino puedan escucharse en arreglos musicales de agrupaciones corales o declamados, como lo hizo, por mucho tiempo, Luis Carbonell.[3] Ambas expresiones art√≠sticas ilustran los m√ļltiples caminos que se entrecruzan, en aras de sensibilizar al p√ļblico amante o no de la poes√≠a.

A su vez, constan las motivaciones de poetas de otras provincias cubanas, por registrar en versos sus apreciaciones sobre Santiago. Varios ejemplos dan cuentas de ello, pero el poema Santiago de Cuba, del poeta y periodista matancero Manuel Navarro Luna, escuchado por varias generaciones, fundamentalmente en tribunas pol√≠ticas por sus connotaciones patri√≥ticas, se nos hace muy cercano: ‚Äú¬°Es Santiago de Cuba!/¬°No os asombr√©is de nada!/¬°Por all√≠ anda la madre de los h√©roes!/¬°Por all√≠ anda Mariana!/¬°Estar√©is ciegos/si no veis ni sent√≠s su firme y profunda mirada‚Ķ!/ [‚Ķ]¬°La Patria viva, eterna,/no entierra nunca a sus propias entra√Īas‚Ķ!/¬°Es Santiago de Cuba!/¬°No os asombr√©is de nada!/ …‚ÄĚ

Por su parte, el volumen Santiago de Cuba. Arpa de troncos vivos (Editorial Oriente-Oficina del Conservador de la Ciudad, 2000), publicado en homenaje al aniversario 485 de la fundaci√≥n de la villa presenta, conjuntamente con fotos, fragmentos de textos po√©ticos de Pablo Armando Fern√°ndez: Santiago, tus pregoneros/tambi√©n contigo se van […]; Alfredo Prieto: La ciudad muestra sus blasones/en los que florece la palabra amor [‚Ķ]; Ariel James: Hemos llegado a la ciudad: / la ciudad se esconde debajo de las piedras [‚Ķ]; Jes√ļs Cos Causse: Mirad el barrac√≥n y las cadenas en llamas. /Mirad el palenque alerta para la guerra; Marino Wilson: Y eres/para nunca asombro del paso incontenible de los tiempos/la siempre mujer en estado de gestaci√≥n […]; Teresa Melo: Y el poema est√° suelto/ sobre los edificios de la ciudad […]; Le√≥n Estrada: […] mi ciudad/ es la costumbre y el sabor extra√Īo.

No menos importante, en el libro referido, son las impresiones del Premio Nacional de Literatura 1999 C√©sar L√≥pez N√ļ√Īez que acota: ‚ÄúLa ciudad/ se ha hecho, pero no se explica, s√≥lo se intenta‚ÄĚ. Y sobre ella, cual ep√≠tome del territorio, argument√≥ en el trabajo de Armando Ch√°vez, para la revista Opus Habana, C√©sar L√≥pez, navegante del tiempo que: ‚Äúes una ciudad cargada de historia, de mucha potencia generadora, misteriosa, endemoniada. Me inquiet√≥ mucho desde mi ni√Īez; por eso, quiz√°s, dedico tanto tiempo a la ciudad. […] En lo que constituye mi obra hasta ahora, Santiago s√≠ es el n√ļcleo generador…‚ÄĚ Estas inquietudes es lo que el lector puede encontrar en la tetralog√≠a Primer‚Ķ, Segundo‚Ķ, Tercer‚Ķ y Cuarto Libro de la Ciudad, respectivamente.

Otra personalidad a enfatizar es la del villaclare√Īo Waldo Leyva Portal, quien desarroll√≥ un activismo loable en los quehaceres culturales y literarios de esta localidad desde la primera mitad de los a√Īos 60‚Äô hasta los 80‚Äô del pasado siglo XX. En su estancia en la tierra de Jos√© Mar√≠a Heredia recibe todo su influjo espiritual para escribir el poema, de amplia difusi√≥n, Para una definici√≥n de la ciudad: ‚ÄúSi encuentras alguna piedra/que no haya sido lanzada contra el enemigo/ si descubres una calle por/ donde no haya pasado/nunca un h√©roe/ si desde el Tivol√≠ no se ve el mar/si hay alguna ventana/ que no se haya abierto nunca a las guitarras/si no encuentras ninguna puerta abierta/ puedes decir entonces que Santiago no existe.‚ÄĚ En el fotorreportaje Santiago. Ciudad de hero√≠smos y puertas abiertas, publicado en el peri√≥dico Granma digital del primero de enero de 2019, el propio Waldo Leyva lo pone a dialogar con im√°genes de sitios emblem√°ticos de la ciudad, tomadas por el fot√≥grafo Juvenal Balan. Cr√≠ticos, como la ensayista Daysi Cu√© Fern√°ndez, coinciden en se√Īalar a Para una definici√≥n‚Ķ como la carta ‚Äďpor excelencia‚Äď de presentaci√≥n de Santiago de Cuba.

Pero, convengamos, atendiendo al conjunto de textos anteriormente esbozados, que existen, a gusto de los lectores, muchas cartas po√©ticas de presentaci√≥n de y sobre Santiago. En estas coordenadas ser√≠a pertinente incluir al libro Santiago de Cuba: Ciudad cantada (Editorial Oriente, 2013), conocido igualmente como Ciudad cantada, el cual tiene diversos valores que lo hacen singular y meritorio de una atenci√≥n m√°s pormenorizada. Es un poemario de 62 p√°ginas, destinado a ni√Īos y j√≥venes, ‚Äúpor donde transcurre la historia de Santiago desde el siglo XVI hasta el XX. Un homenaje a la ciudad,‚ÄĚ seg√ļn valoraci√≥n de su autor, el poeta, escritor para ni√Īos y narrador Jos√© Orp√≠ Gal√≠, miembro de la Uni√≥n de Escritores y Artistas de Cuba, nacido, casualidad o predestinaci√≥n, un 28 de enero de 1953, justo en el a√Īo del centenario de nuestro Ap√≥stol Jos√© Mart√≠. ¬†

En √©l se cumple la m√°xima martiana de que ‚ÄúLa Poes√≠a no ha de perseguirse. Ella ha de perseguir al poeta.‚ÄĚ M√°s de 50 a√Īos escribiendo para todos los p√ļblicos dan razones suficientes para afirmar que esta persecuci√≥n le ha permitido ubicarse entre las voces m√°s destacadas de la po√©tica santiaguera contempor√°nea. Menciones, reconocimientos y premios del alcance del Jos√© Mar√≠a Heredia de la UNEAC, 1999; Premio de la Ciudad en cinco ocasiones; Premio Nosside Caribe, en 2003; el Premio Beca Dador (poes√≠a), en 2006, y el Premio Ciudad del Che, en poes√≠a, en 2008, corroboran el planteamiento anterior. En mayo de 2018, en reconocimiento a su consagrada trayectoria dedicada a los ni√Īos, y por su labor como promotor cultural, recibi√≥ la Distinci√≥n Jos√© Soler Puig, que entrega el Centro de Promoci√≥n Literaria hom√≥nimo, durante la 27 edici√≥n de la Feria Provincial del Libro en Santiago de Cuba.

Para Orp√≠ Gal√≠ el p√ļblico infanto-juvenil es muy importante, y no es raro verlo participando en talleres de creaci√≥n literaria de las casas de cultura, concursos y eventos, en los cuales aporta su maestr√≠a y se retroalimenta con lo que hace este grupo social. Para este p√ļblico ha escrito, adem√°s de Ciudad cantada, los t√≠tulos: El libro de los asombros (Editorial Oriente, 2010) y Para despertar el duende (Ediciones Santiago, 2013), que fuera finalista del Premio Herminio Almendros en el a√Īo 2000, y Puertas a la m√ļsica (Ediciones Santiago, 2014); libros que en Santiago tuvieron una amplia recepci√≥n y comercializaci√≥n en la red de librer√≠as ‚Äďy otros espacios‚Äď, y que se infieren agotados, seg√ļn monitoreos en las citadas instituciones. ¬†

Cabe destacar, acerca de lo anterior, que la √ļltima vez que Ciudad cantada estuvo en circulaci√≥n, fue durante la celebraci√≥n de los natalicios de Antonio Maceo y Ernesto Guevara, respectivamente, el 14 de junio de 2018, en la sede de la Fundaci√≥n Caguayo, donde los gestores de la actividad obsequiaron los ejemplares a ni√Īos y ni√Īas de los proyectos art√≠sticos invitados a la velada. Padres, instructores de arte, personas de la comunidad de Vista Alegre, entre otros, felicitaron la iniciativa y ponderaron los valores culturales-educativos del libro y la conveniencia de una futura reimpresi√≥n, para acercarlo al entorno escolar, como material complementario para el estudio ‚Äďy asimilaci√≥n‚Äď de la historia local. Criterios muy atinados, que ven√≠an a corroborar la funci√≥n formativa que puede tener la literatura infantil, ‚Äúadem√°s de instruir y ense√Īar, la de contribuir, con el insuperable poder est√©tico, al crecimiento humano.‚ÄĚ[4]

La lectura de este poemario, en el que se advierte una producci√≥n colectiva del conocimiento, propone una exploraci√≥n (otra) al acervo hist√≥rico territorial. En este sentido es importante mencionar que cont√≥ con la participaci√≥n de la Doctora Olga Portuondo Z√ļ√Īiga, historiadora de la ciudad, promotora del proyecto y asesora de textos, en cuya persona se pone de manifiesto lo expresado en el comentario final del libro Tres siglos de historiograf√≠a santiaguera (Oficina del Conservador de la Ciudad, 2001), que en Santiago ‚ÄúNunca ha existido distanciamiento entre los historiadores y los artistas [‚Ķ], bien sea por amistad o mediante el trabajo de dichos intelectuales,‚ÄĚ O sea, la historia regional nutrida de todas las humanidades, f√≥rmula creadora para encontrar en la poes√≠a, como en otras ocasiones, las conexiones m√°s √≠ntimas con la historia. Fueron imprescindibles en la n√≥mina creativa editorial que gest√≥ este producto bellamente trabajado, la poeta Teresa Melo Rodr√≠guez, apasionada por estos proyectos (edici√≥n, composici√≥n, dise√Īo y asesor√≠a de textos) y la artista de la pl√°stica Vivian Lozano Caballero (asesor√≠a de im√°genes).

Desde el punto de vista estil√≠stico, Ciudad cantada se concibi√≥ en forma de romance, g√©nero de la tradici√≥n literaria espa√Īola, con el que se contaban ‚Äďy cantaban‚Äď los temas hist√≥ricos, religiosos, novelescos y l√≠ricos, introducido en Cuba en la √©poca de la conquista-colonizaci√≥n por los saldados, de ‚Äúimaginaci√≥n saturada de romances castellanos,‚ÄĚ refer√≠a la profesora en Lengua espa√Īola y literatura Carolina Poncet y de C√°rdenas, en El romance en Cuba (1914). La intencionalidad de Orp√≠ por recuperar este tipo de composici√≥n, intuye un tributo a lo que favoreci√≥ la g√©nesis de las letras en la isla. Y si varios especialistas arguyen sucumbi√≥, ante la preferencia de otras corrientes po√©ticas, el romance (cubano): costumbrista, de leyendas campesinas, geogr√°fico, patri√≥tico, supo pervivir en la pluma de encumbrados escritores, contribuyendo, con sus defectos y virtudes, a enaltecer los sentimientos patrios y a pensar la identidad nacional. En Ciudad cantada la identidad no queda inferida, subyacente, sino declarada desde el prisma local (la patria chica), por lo tanto en √©l lo cubano es ‚Äúsello singular y propio/ con que perfuma su encanto.‚ÄĚ

En los cinco poemas del libro, bordados en sutil tejido de la memoria: siglos XVI, XVII, XVIII, XIX y XX, predominan la combinaci√≥n de los metros de ocho, 10 y 12 versos. Incluso el poeta, seg√ļn demanda del cap√≠tulo hist√≥rico o escenas a tratar, hace uso de la libertad escritural y llega a trabajar estrofas de 15 a 20 versos, como sucede con el romance dedicado al siglo XIX, que contiene mucha informaci√≥n debido a las caracter√≠sticas del per√≠odo, d√≠gase, la influencia francesa, econom√≠a cafetalera, urbanizaci√≥n, guerra de independencia, crecimiento demogr√°fico, entre otros.

De manera general, se familiarizan con el tipo de los romances hist√≥ricos, o sea, los que tratan asuntos pertenecientes a la historia local-nacional y poseen una visible trama narrativa en la que se distinguen, para ejemplificar, la estructura del poema Siglo XVI, los siguientes elementos: un marco (personajes, lugares y momentos de la acci√≥n): ‚ÄúEn un hermoso paisaje/[‚Ķ.]/viv√≠an los abor√≠genes/en sus singulares casas./Pac√≠ficos y tranquilos,/ coa en ristre trabajaban‚Ķ‚ÄĚ; una situaci√≥n inicial (conflicto o problema): ‚ÄúMuchas cosas cambiar√≠an/con la llegada de Espa√Īa, /Col√≥n, las tres carabelas/ y el encuentro de las razas‚ÄĚ; una complicaci√≥n (desarrollo del conflicto presentado): ‚ÄúVel√°zquez funda la villa,/√ļltima entre siete plazas [‚Ķ.] El oro y su fundici√≥n/hacia ella se trasladan./ Se crean las encomiendas-√©poca activa y esclava-‚Ķ‚ÄĚ; y una resoluci√≥n, que ser√° parcial, hasta la conclusi√≥n ‚Äďresoluci√≥n final‚Äď del poemario: ‚ÄúSantiago, rebelde ayer/hoy se muestra hospitalaria/heroica ser√° por siempre/ porque su luz es la patria.‚ÄĚ

Esta trama en versos, grosso modo, atraviesa etapas complejas que van desde la conquista-colonizaci√≥n hasta los d√≠as actuales de la revoluci√≥n en el poder. Y es estimable que la poes√≠a, con su carga de im√°genes, sea el soporte para ello, porque su empleo, sea o no en las aulas, en el proceso de ense√Īanza-aprendizaje de la historia puede lograr que los educandos se sientan atra√≠dos por dicha ciencia. Olga Portuondo, distinguida pedagoga, ve en lo anterior un prop√≥sito realizable con el libro y en sus palabras introductorias al mismo, destaca la importancia de trasmitir en verso la historia de Santiago de Cuba, fundamento que encuentra resonancia en los aspectos esenciales de la creaci√≥n literaria infantil y juvenil, que ‚Äúel p√ļblico infantil necesita de la poderosa sugesti√≥n del ritmo regular que proporciona la medida versal, [‚Ķ] la reforzada sonoridad que crea la rima, para atraer la atenci√≥n de los ni√Īos y estimular la comprensi√≥n y el disfrute de lo le√≠do.‚ÄĚ[5]

Los ni√Īos, al cual no debe subestim√°rsele como p√ļblico y creadores, estuvieron presentes, activamente en la fase preparatoria de Ciudad cantada. De manera excepcional participaron en √©l ni√Īos y ni√Īas, con un promedio de edad, en aquel entonces, de 10 a√Īos, que dejaron su impronta po√©tica visual, a trav√©s de unos 21 dibujos y pinturas, en cuyas elaboraciones se percibe el laboreo del taller, haciendo uso id√≥neo de t√©cnicas y materiales de diferentes como l√°pices de colores, tinta china, acuarela, esgrafiado, tempera, acr√≠lico, crayola, el collage, estarcido, aguada al caf√©. El resultado final, catalogado por la doctora Portuondo de dibujos excelentes y originales, armoniza con los poemas que cada uno de estos infantes tuvieron en sus manos para (re)interpretarlos.

La experiencia en la educaci√≥n art√≠stica de Vivian Lozano fue decisiva durante los seis meses que llev√≥ a la concreci√≥n de la galer√≠a, cuyo recorrido comienza con la pintura titulada ‚ÄúSantiago Ap√≥stol,‚ÄĚ que aparece en la cubierta del libro, de la autor√≠a de Julio Gerald Ricardo Ruiz (con 11 a√Īos en 2013). La pintura recrea el poema, a modo de introito, sobre la g√©nesis del nombre de la villa y la transcendencia del hecho: ‚ÄúSu apelativo le nace/tras la conquista espa√Īola/gracias a Santiago Ap√≥stol/que con presteza la nombra. /Hereda su lanza firme/junto al fulgor de la aurora/y montado en su caballo/hacia el futuro galopa.‚ÄĚ En lo sucesivo, se observaran algunos cuadros-hitos de la historia y cultura santiaguera: la m√ļsica, la religiosidad, los sitios patrimoniales, las fiestas, la ciudad con sus espacios arquitect√≥nicos emblem√°ticos, sucesos y hechos relevantes, curiosidades, entre otros temas. La capacidad espont√°nea que tuvieron estos ni√Īos para representar los textos de Orp√≠ es la confirmaci√≥n que la poes√≠a y la pintura constituyen manifestaciones emparentadas, cuya relaci√≥n es horizontal, democr√°tica.¬†

Ciudad cantada no est√° concebido como un compendio hist√≥rico de la A a la Z. Sin embargo, se articula de manera tal con la realidad hist√≥rica recreada, que logra captar lo real maravilloso de Santiago y su gente. Los temas que, por razones de s√≠ntesis y espacio, quedaron por tratar sugieren la posibilidad, ahora mismo, de ser un libro del cual puede esperarse una segunda entrega con la incorporaci√≥n de los primeros 20 a√Īos del siglo XXI, donde la ciudad, sujeta a no pocos desaf√≠os sanitarios, econ√≥micos o de otra √≠ndole, ha devenido en paradigma para la naci√≥n, a ra√≠z de las profundas transformaciones que remueven ¬†todos y cada uno de los resortes (f√≠sicos y espirituales) que la sostienen. Probablemente su autor, ‚Äúvital e interactuante con la literatura de su Santiago natal, y [‚Ķ] con la de la isla‚ÄĚ,[6] coquetee con un conjunto de poemas al respecto. Ojal√° as√≠ sea. ¬†

Finalmente, el pasado mes de abril se supo la buena nueva, que Santiago de Cuba, junto a La Habana, se prepara para insertarse en la Red de Ciudades Creativas de la Organizaci√≥n de las Naciones Unidas para la Educaci√≥n, la Ciencia y la Cultura (UNESCO). El motivo escogido fue la m√ļsica. Quiz√°s, en lo adelante, se tenga presente en asociar a Santiago a la red tem√°tica de ciudad creativa en literatura, esa idea ser√≠a tentadora para los que hacen del arte de la palabra, y espec√≠ficamente la poes√≠a, su apostolado.

Notas y referencias bibliogr√°ficas

[1] Ronald Antonio Ramírez Castellanos. Ciudad letrada: Santiago de Cuba en su discurso literario. Disponible en http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0253-92762015000200012

[2] Este poema, así como Santiago de Cuba de Manuel Navarro Luna, están disponible en Santiagoenmi https://santiagoenmi.wordpress.com  /santi/about ago-en-la-poesia/ 

[3] Audio disponible en La Jiribilla http://www.lajiribilla.co.cu/2008/n378_08/poesia.html.

[4] Ramón Luis Herrera Rojas (Coordinador). Panorama de la literatura infantil juvenil. Editorial Universitaria Félix Varela, 2018, p.13.

[5] √ćdem, p.10

[6] Sobre José Fernando Orpí Galí en Santiago Literario, p.270


Glosas al ideario de Martí en tiempos de crisis

A mi hijo Abraham Fonseca García,

con el amor de un ferviente martiano.

 

Hablar y escribir de José Martí en tiempos tan convulsos como los que vive la humanidad es evocarle a la madre tierra que lo abraza en Dos Ríos su ideario de libertador patriótico, anticolonialista e intelectual, para que ilumine nuestra concepción  revolucionaria.

La concepci√≥n de la naci√≥n cubana se basa en la utilidad de la virtud. La virtud de multiplicar los panes y los peces ense√Īando a un pueblo a labrar la tierra con el sudor de su frente, con el yugo de sus manos, en un archipi√©lago que no cuenta con grandes extensiones de tierra y sufriendo un bloqueo genocida impuesto por el ‚Äúgigante de las siete leguas‚ÄĚ, que lucha por exterminarnos por hambre y desabastecimiento de productos esenciales para el crecimiento de un pa√≠s.

Foto Tomada: Portal José Martí (www.josemarti.cu)

Pero este gigante olvida que nuestro Ap√≥stol nos leg√≥ la onda de David, su palabra viva, sus actos consecuentes con su pensamiento, que nos ilustr√≥ que contra el imperialismo norteamericano debemos de andar de cuadro apretado ‚Äúcomo la plata en las ra√≠ces de los Andes‚ÄĚ, permitiendo desdibujar la desuni√≥n que se desarrolla como flores de l√ļgubre en tiempo de crisis, de deshumanizaci√≥n, de valores como la honradez, la honestidad y solidaridad, que hacen imperar el ego√≠smo, la vanidad y el robo como miserias mezquinas de los timoratos, acomodaticios, vendepatrias y coleccionistas de estrellas que olvidan que ‚Äúel verdadero hombre no mira de qu√© lado se vive mejor, sino de qu√© lado est√° el deber.‚ÄĚ

‚ÄúCree el aldeano vanidoso que el mundo entero es su aldea, y con tal que √©l quede de alcalde, o le mortifique al rival que le quit√≥ la novia, o le crezcan en la alcanc√≠a los ahorros, ya da por bueno el orden universal, sin saber de los gigantes que llevan siete leguas en las botas y le pueden poner la bota encima, ni de la pelea de los cometas en el cielo, que van por el aire dormido engullendo mundo‚ÄĚ.

Pero nuestro H√©roe Nacional nos vislumbr√≥ el futuro, nos ilumin√≥ el porvenir cuando nos expresara: ‚ÄúAm√©rica ha de despertar. Estos tiempos no son para acostarse con el pa√Īuelo a la cabeza, sino con las armas de almohada, como los varones de Juan de Castellanos: las armas del juicio, que vencen a las otras. Trincheras de ideas valen m√°s que trincheras de piedra.‚ÄĚ

Trincheras de ideas que deben florecer, desarrollarse, fecundarse con el accionar de cada cubano y cubana de bien, reafirmando el pensamiento colosal de pensar como pa√≠s, no como eslogan publicitario de masas, sino con la certeza que ‚Äúla mejor manera de decir es hacer‚ÄĚ.

Mart√≠ defini√≥ de forma magistral su manera de pensar como pa√≠s, cuando enunciara: «La patria no vale por s√≠ misma: vale en la medida que sea justa. No es triunfo, sino agon√≠a y deber. Nunca est√° hecha. Hay que hacerla y rehacerla cada d√≠a. Si crear suele ser oficio de poetas, llevar a la vida lo creado, es oficio de hombres«.

La patria vale por el valor justicia de nuestro pueblo para crear ‚Äúcon todos y para todos‚ÄĚ, con sus manos laboriosas que deben definir todas las aspiraciones precisadas y leg√≠timas del pueblo. Solo el pueblo puede llegar a transformar y enaltecer m√°s el pa√≠s que so√Īamos, no ut√≥picamente, sino como agon√≠a y deber. Agon√≠a, porque como escribiera el Ap√≥stol:

‚ÄúEs probable que ning√ļn cubano que tenga en algo su decoro desee ver a su pa√≠s unido otro donde los que gu√≠an la opini√≥n comparten respecto a √©l las preocupaciones s√≥lo excusables a la pol√≠tica fanfarrona o a la desordenada ignorancia. Ning√ļn cubano honrado se humillar√° hasta verse recibido como un apestado moral, por el mero valor de su tierra, en un pueblo que niega su capacidad, insulta su virtud y desprecia su car√°cter.‚ÄĚ

Deber, para que germine con fortaleza la patria próspera que meditamos, rehaciendo cada día lo creado con nuestros propios esfuerzos, construyendo el patriotismo más bello. Compromiso con los pobres de la tierra, ahí radica nuestra suerte, y un ejemplo de ello son nuestros médicos cubanos que traspasan fronteras y van a brindar su capacidad de amar para fecundar la maravilla de la dignidad del hombre, salvando las vidas de los desposeídos de la tierra. 

El humanismo de nuestros m√©dicos cubanos es heredero de las ense√Īanzas de nuestro Ap√≥stol, las cuales estuvieron definidas en base al amor; un arma insustituible para unir a los pueblos con lazos de fraternidad; una verdad que hace levantar a los ca√≠dos, despertar el socorro mutuo y abrir el coraz√≥n en gestos sinceros de solidaridad con los pobres y m√°s necesitados; la √ļnica ley que le otorga al hombre autoridad y hace renacer la esperanza; la esencia de la obra pol√≠tica que convierte a esta en indeclinable deber y en respeto pleno a la dignidad del hombre.

Foto Tomada: Portal José Martí (www.josemarti.cu)

La muerte de Jos√© Mart√≠, el 19 de mayo de 1895, vino hacer un duro golpe para las tropas libertadoras que perd√≠an la figura central de la guerra necesaria, quien permiti√≥ unificar pensamiento, criterios, entre las m√°ximas figuras hist√≥ricas de la guerra mambisa. Dise√Ī√≥ el camino s√≥lido para la guerra de independencia en el Manifiesto de Montecristi, un documento que constituye una fehaciente muestra de la unidad y solidez de la Patria.

Al mismo tiempo, expone la comunidad de criterios y los estrechos lazos de las dos generaciones participantes en la guerra del 95.Tras su fallecimiento, transcurrieron 64 a√Īos para que un pu√Īado de j√≥venes barbudos lo exaltara como autor intelectual, espiritual y material de la Revoluci√≥n floreciente, no como una frase para la historia, sino definiendo una personalidad y caracteriz√°ndola.

Una √ļnica Revoluci√≥n eternamente martiana pensada como emblema, basti√≥n y bandera. Edificada sobre la base que ‚Äútodo hombre verdadero debe sentir en la mejilla el golpe dado a cualquier mejilla de hombre‚ÄĚ.

Al cumplirse 125 a√Īos de su muerte este a√Īo 2020, celebremos su vida, porque como expresara Carlos Rafael Rodr√≠guez en su ensayo Jos√© Mart√≠, contempor√°neo ¬†y compa√Īero: ‚ÄúNo es bueno ser profeta de las lamentaciones, sino que hace falta ser profeta de la movilizaci√≥n. Arte gemebundo, no. Arte doliente no. Arte para la creaci√≥n. Arte para la movilizaci√≥n.‚Ä̬† ¬†¬†¬†¬†

La movilizaci√≥n de los hechos, de las acciones que edifiquen¬† para la eternidad la sentencia: ‚ÄúEn la cruz muri√≥ el hombre un d√≠a; pero se ha de aprender a morir en la cruz todos los d√≠as‚ÄĚ.

Seamos los nazarenos de las ideas de nuestro Apóstol nacional José Julián Martí Pérez y recordemos que escribir o hablar de tan significativa figura histórica puede cualquiera, lo que cualquiera no puede es vivir la vida de sacrificio, abnegación, dedicación y coraje que vivió.


Eugenio Hern√°ndez, m√°s all√° del dramaturgo

Cuba es un país de una gran dicha artística literaria por la gran cantidad creadores que tiene desde el cabo de San Antonio hasta la Punta de Maisí. Uno de esos grandes creadores es Eugenio Hernández Espinosa, graduado del primer Seminario de Dramaturgia del Consejo Nacional de Cultura en la década del 70 del pasado siglo XX. A partir de ese momento comenzó el camino de gloria de este gran dramaturgo cubano. Muchas han sido las obras que Hernández Espinosa nos ha legado al patrimonio de la literatura dramática cubana.

Su obra, Mar√≠a Antonia (1964), se ha convertido en una de los grandes hitos de la escena cubana. Esta obra problematiza sobre el cambio de patrones culturales que estaba viviendo la Cuba de esos primeros a√Īos de Revoluci√≥n.

Nuestros orishas tutelares del pante√≥n yoruba se convierten en los protagonista ocultos que contribuyen al juego del destino de la protagonista. La muerte por la desobediencia es el final porque se tiene que cumplir el refr√°n yoruba de: «oreja no pasa cabeza». Su obsesi√≥n por la cultura popular tradicional de nuestra naci√≥n se muestra con sus luces y las sombras que siempre puede proyectar los cultores de estas manifestaciones.

Con Calixta Comité (1969) estremeció la escena cubana al punto de generar pasiones encontradas. Desde este momento un joven dramaturgo y crítico teatral como Antón Arrufat vislumbra la capacidad y la grandeza creativa que contenía Eugenio Hernández.

Calixta Comit√© es una obra que deb√≠a llegar nuevamente a escena. Los sue√Īos y miedos que formaron parte de algunas personas que contribuyeron a la construcci√≥n de esa sociedad nueva que se levantaba moldeando «al hombre nuevo» es el inter√©s que refleja en cada parlamento de sus tres actos. La falsa moral y la burocracia es otro tema muy presente en esta obra que algunos decisores de aquel entonces no vieron con buenos ojos.

El teatro de Eugenio Hern√°ndez ha trascendido lo ef√≠mero de las tablas y ha pasado a la cinematograf√≠a nacional. Mi socio Manolo dio lugar al filme La vida in√ļtil de mi socio Manolo, dirigido por Julio Garc√≠a Espinosa (ICAIC, 1989), mientras en la m√≠tica Mar√≠a Antonia teatral se bas√≥ el filme hom√≥nimo dirigido por Sergio Giral (ICAIC, I990. Tambi√©n fue coguionista de los filmes Patak√≠n (1982), Roble de olor (2003), y del libreto cinematogr√°fico de El Mayor. Esto lo convierte en una de las figuras m√°s trascendentes del mundo del guion cinematogr√°fico porque pocos guionistas que no sean directores de cine tienen tantas obras en el panorama del ICAIC.

Desde su grupo Teatro Caribe√Īo ha sabido infundir esta otra identidad un poco olvidada por los cubanos. El Caribe en Cuba y Cuba en el Caribe es una dualidad presente en esta agrupaci√≥n teatral, de la cual ha sabido conducir con el rigor de un maestro que siempre tiene su visi√≥n en el presente caminando por un puente hacia el futuro. La dramaturgia es el arte de componer con palabras sobre la escena, ideas y sentimientos que se deben canalizar a partir de las interpretaciones¬† que realizan los actores. Porque el dramaturgo antes de ser un hombre de la escena, es de la literatura, esa amiga que solo te acompa√Īa en la soledad de la creaci√≥n o la lectura. Con esta dedicatoria que realiza la Feria Internacional del Libro reconoce la calidad de su escritura y de todos sus aportes a esta manifestaci√≥n muchas veces renegada en el panorama literario nacional. Es un acto de justicia cultural y social porque los personajes de Eugenio no eran complacientes, y no creo que los pr√≥ximos lo sean. Estos personajes son de esos hombres y mujeres tra√≠dos desde √Āfrica y plantados en el nuevo mundo. Por todo esto, en el a√Īo 2005 fue acreedor del Premio Nacional de Teatro, la m√°s alta distinci√≥n que se le entrega de esa manifestaci√≥n art√≠stica a aquellos que se han entregado en cuerpo y alma al noble oficio de la tradici√≥n representada por la comedia y la tragedia.

Esta edición de la Feria Internacional del Libro es un nuevo espacio para acercarse a su obra y disfrutarla con toda la grandeza que él merece. Es un nuevo momento para que muchas instituciones culturales y los más jóvenes nos acerquemos a la eterna sapiencia de los valores de su literatura dramática que festeja lo popular, con una mirada que evade prejuicios y estereotipos, mientras recrea la mitología de origen yoruba con su narrativa, símbolos y deidades. Eugenio Hernández Espinosa es más que un dramaturgo, es un intelectual que se expresa a través de su escritura.


Cuba, ¡qué será de ti si dejas morir a tu Apóstol!

Para departir sobre la figura hist√≥rica de Jos√© Mart√≠ hay que conjugar al Mart√≠ periodista, escritor, pintor, intelectual, poeta, maestro y h√©roe revolucionario. ¬ŅPero c√≥mo nombrarlo en sus facetas sin sacralizarlo?, con sus errores, sus aciertos y dudas. Nombrarlo como un hombre com√ļn, palpable, cuyo m√©rito m√°s profundo y verdadero fue la de situar su vida a la consagraci√≥n de la libertad de Cuba. Ese es el Mart√≠ insoslayable desbordado en estas p√°ginas de admiraci√≥n y compromiso de este novel escritor, que lleva en sus ojos y pensamiento la deuda de estudiarlo como un ente contempor√°neo, vigente en la sociedad cubana del siglo XXI que m√°s que nunca necesita a un Mart√≠ rejuvenecido, atemperado a la cotidianidad del pueblo y los j√≥venes.

El pensamiento de nuestro Ap√≥stol no pierde esa vigencia de cultivar, fecundar las virtudes m√°s sublimes y elevadas de los seres humanos, virtudes que deben habitar en los pueblos como semilla plantada con el sudor de la frente de los hombres de buena voluntad que reconocen que el primer deber de un hombre de estos d√≠as es ser un hombre de su tiempo, ser un hombre bueno que es el √ļnico modo de ser dichoso.

Martí fue un hombre de su tiempo y dichoso, desde muy temprana edad comprendería que su vida estaría dedicada a la lucha por la independencia de Cuba y con los pobres de la tierra plantó su suerte.

El intelectual cubano Cintio Vitier en su artículo Martí en la hora actual de Cuba planteaba unas interrogantes:

¬ŅNo es Mart√≠ suficiente vacuna contra los venenos ambientales? ¬ŅNo es Mart√≠ capaz de hacer de cada cubano por humilde o iletrado que sea un patriota? ¬ŅNo es capaz de inspirarle resguardo √©tico, amor profundo a su pa√≠s, resistencia frente a la adversidad, limpieza de vida?

Para ello el estudio de la vida de nuestro Apóstol no debe ser formulado solo teóricamente desde cursos escolares tempranos hasta cursos superiores, es necesario tocar las verdades ocultas en el ala de colibrí como mensaje educativo de espiritualidad y conciencia.

Martí hay que dibujarlo en su faceta de hombre de a pie en la calles, en las aceras, parques, avenidas, y extrapolar su obra a la sociedad, a los más necesitados de su ideario que no han podido tocarlo, sentirlo, vivirlo como una expresión de cubanía y Revolución.

Debemos instaurar acciones para fertilizar una campa√Īa para volverlo palpable, m√°s humano y cercano al pueblo cubano que en la mayor√≠a se reconoce martiano.

Martí forma parte relevante e indispensable de nuestra Historia pasada, presente y futura. Nuestro Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz fue continuador de su pensamiento intelectual, político, revolucionario. Premisa que permitió declararlo como el autor intelectual de los asaltos a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes.

El ideario de nuestro Ap√≥stol estar√≠a vinculado firmemente al programa pol√≠tico de la nueva etapa de lucha hasta nuestros d√≠as, como homenaje a las doctrinas de quien nos ense√Ī√≥ a pensar como pa√≠s, como una unidad colectiva, y guiar√≠a el camino de los grandes derechos de nuestro pueblo.

Al hombre de La Edad de Oro no se le puede dejar morir. En el aniversario 167 de su natalicio nuestro pueblo tiene que ser un pueblo m√°s digno, m√°s fiel a su recuerdo e ideario. Como expresara Fidel Castro en su alegato de defensa La historia me absolver√°:

Hay cubanos que han caído defendiendo sus doctrinas, hay jóvenes que en magnífico desagravio vinieron a morir junto a su tumba, a darle su sangre y su vida para que él siga viviendo en el alma de la patria. ¡Cuba, qué sería de ti si hubieras dejado morir a tu Apóstol!


Luz y semilla

*Texto tomado de Juventud Rebelde

 

¬ę‚ĶCuando se muere

En brazos de la patria agradecida,

La muerte acaba, la prisión se rompe;

¬°Empieza, al fin, con el morir, la vida!¬Ľ.

José Martí

Este 8 de enero estar√≠a cumpliendo 80 a√Īos Sergio Sa√≠z Montes de Oca. Creo que nunca ser√°n suficientes las acciones que realicemos para mantener vivo en las nuevas generaciones el ejemplo de vida e ideales revolucionarios de Sergio, as√≠ como de su inseparable hermano Luis Sa√≠z Montes de Oca, quienes contaban apenas con 17 y 18 a√Īos de edad, cuando fueron vilmente asesinados por esbirros de la dictadura el 13 de agosto de 1957, en San Juan y Mart√≠nez, Pinar del R√≠o, d√≠a que hab√≠an escogido ambos hermanos para realizar una acci√≥n por el cumplea√Īos de Fidel.

Sergio y Luis cayeron compartiendo los sue√Īos y luchas de aquella Generaci√≥n del Centenario, que desde 1953 se hab√≠a entregado a la causa de la verdadera independencia y justicia social para Cuba, dispuestos a dar su sangre y vida para que el Ap√≥stol siguiera viviendo en el alma de la Patria.

Basta echar una ojeada a sus textos literarios y pol√≠ticos para quedar sorprendidos y admirados de c√≥mo, a pesar de su corta edad, hab√≠a despertado en ellos una especial sensibilidad y vocaci√≥n hacia el arte y la literatura, as√≠ como por la radicalidad, hondura, madurez y originalidad de su pensamiento pol√≠tico. No menos destacado fue su papel en el accionar revolucionario de la √©poca. Encoleriza pensar hasta d√≥nde hubieran llegado esos j√≥venes ‚ÄĒpudi√©ramos decir adolescentes‚ÄĒ de no haberles arrebatado sus vidas la sangrienta dictadura.

Para explicarse las posiciones de ambos hermanos hay que tomar en cuenta la influencia determinante que recibieron en el seno familiar, tanto de su madre Esther Montes de Oca como de su padre, el juez municipal Luis Saíz Delgado, quienes los hicieron crecer en un ambiente marcado, además de por excepcionales valores humanos, por el conocimiento de la obra de José Martí, la historia de Cuba y universal, y lo más avanzado del pensamiento humanista.

A su corta edad habían leído además de a Martí, a Julián del Casal, Simón Bolívar, Benito Juárez, García Lorca, José Ingenieros, José Enrique Rodó, Haya de la Torre, Carlos Marx y Vladimir Ilich Lenin. El alegato de autodefensa de Fidel, La historia me absolverá, fue un texto que ejerció mucha influencia en ellos.

Todo ese acumulado cultural, más sus experiencias prácticas, los llevó a defender un proyecto autóctono socialista para Cuba, erigido sobre las columnas del pensamiento ético y emancipador de nuestro Héroe Nacional, distanciado de las malformaciones que ya advertían en el socialismo europeo. Aspectos que se vislumbran con gran precisión en el texto Por qué luchamos, considerado su testamento político. 

Actividad revolucionaria intensa

Sergio naci√≥ el 8 de enero de 1940 en San Juan y Mart√≠nez, Pinar del R√≠o. Hizo sus estudios primarios en la escuela Jos√© de la Luz y Caballero, donde ense√Īaba su madre Esther. Seg√ļn los que lo conocieron, ten√≠a un car√°cter inquieto e impetuoso, pero a la vez reflexivo. Igual que Luis, cultiv√≥ la poes√≠a y de manera autodidacta la pintura y el dibujo.

Su actividad revolucionaria m√°s intensa la desarroll√≥ en el Instituto de Segunda Ense√Īanza de Pinar del R√≠o, donde fue electo secretario de la Asociaci√≥n de Alumnos. Desde esa instituci√≥n impuls√≥ la creaci√≥n de una escuela popular nocturna para elevar la preparaci√≥n y conciencia pol√≠tica de los obreros y campesinos, pero esta experiencia no sobrevivi√≥ mucho tiempo al ser clausurada por el r√©gimen. Sergio lleg√≥ a graduarse de Bachiller y Letras y so√Īaba con estudiar la carrera de Medicina.

Durante esa etapa se incorpor√≥ al Directorio Revolucionario y m√°s tarde al Movimiento 26 de Julio. En esta √ļltima organizaci√≥n ser√≠a nombrado jefe de Acci√≥n y Sabotaje en el municipio de San Juan y Mart√≠nez. Fue tal su activismo pol√≠tico en las t√°nganas, protestas y otras acciones contra la dictadura que ser√≠a fichado por el Servicio de Inteligencia Militar como el joven del ¬ęjacket verde¬Ľ.

Entre los papeles que lograron preservarse para la posteridad de ambos hermanos se encuentra el dise√Īo por Sergio de una C√°tedra Martiana que comprend√≠a un curso de cinco a√Īos sobre la obra de Jos√© Mart√≠. Tambi√©n aparecen apuntes para un proyecto de Constituci√≥n municipal, en materia de pol√≠tica agraria y pol√≠tica educacional, en gran medida, las transformaciones que llev√≥ adelante la Revoluci√≥n despu√©s del 1ro. de enero de 1959, en especial la Reforma Agraria, la Campa√Īa de Alfabetizaci√≥n y la democratizaci√≥n del acceso a la cultura. ¬ęSe crear√°n misiones culturales ‚ÄĒse√Īalaba Sergio‚ÄĒ, con bibliotecas y museos ambulantes, cinematogr√°ficos, radio, m√ļsica y otros est√≠mulos. Se abrir√°n bibliotecas p√ļblicas en toda la naci√≥n¬Ľ.¬†

Por qué no vamos a clases

Una de las acciones m√°s audaces y destacadas que protagoniz√≥ Sergio contra la dictadura se produjo luego del asalto al Palacio Presidencial el 13 de marzo de 1957, cuando ley√≥ su texto¬†¬ŅPor qu√© no vamos a clases?, frente al claustro de profesores del Instituto de Segunda Ense√Īanza. Entre otras ideas expres√≥:

¬ęSer estudiante no es solo repetir en un examen materias, la mayor parte de las veces aprendidas ligeramente, ni asistir todos los d√≠as a clases y hacer de vez en cuando una trastada.

¬ęHay mucho de comercial en el estudiante solo preocupado por la obtenci√≥n de un t√≠tulo: para √©l, el instituto o la universidad, ser√°n graciosamente estanques de juegos. Ser estudiante es algo m√°s que eso, es llevar en su frente joven las preocupaciones del presente y el futuro de su pa√≠s, es sentirse vejado cuando se veja al m√°s humilde de los campesinos o se apalea a un ciudadano. Es sentir muy dentro un latir de patria, es cargar bien pronto con las responsabilidades de un futuro m√°s justo y digno, es ‚Äúguiar al ciego y llevarlo al porvenir‚ÄĚ. Es ‚Äúdolor por el espect√°culo de un pueblo que como quiere pan y circo y solo pan y circo, no mira quien se lo da‚ÄĚ.

¬ęAnte esta situaci√≥n de fuerza, de vejaci√≥n y de sentir de patria dolida es imposible que el estudiantado retorne a sus clases tranquilamente como si en Cuba nada hubiese pasado. El r√©gimen pretende presentar a los ojos del mundo que Cuba es la realizaci√≥n del nirvana budista, que a la juventud solo le interesa el rock and roll, que en la tierra, ‚Äúdonde el suelo tiembla, pero los hombres no‚ÄĚ, ni siquiera el Pico Turquino est√° alzado, en fin que Dios no ha mudado para ac√° el para√≠so por falta de tiempo o de congesti√≥n en el tr√°fico celestial. ¬ŅY no contribuiremos nosotros a dar esa impresi√≥n si tranquilamente volvi√©ramos a clases y abofeteando a nuestros muertos, declar√°ramos de mayor importancia un teorema de F√≠sica o Geometr√≠a que la sangre que diariamente se derrama para conquistar la libertad? Un pueblo donde los estudiantes no vayan a clases, donde la escalinata grita airada su dolor al mundo no es precisamente un remedo de para√≠so de Ad√°n y Eva. Es por eso que no vamos a clases se√Īores profesores¬Ľ.1¬†

Hermoso y simbólico acto

Aquel 13 de agosto de 1957, Luis y Sergio fueron cobardemente baleados muy cerca del portal del otrora cine Martha, por el soldado Margarito D√≠az, apoyado por el cabo Pablo A. Zayas. Antes de salir de la casa le hab√≠an dicho a su madre: ¬ęNo temas, alg√ļn d√≠a te sentir√°s orgullosa de nosotros¬Ľ.

No pasaría mucho tiempo en que el orgullo de una madre se convertiría en el orgullo de un pueblo y, en especial, de una joven vanguardia de intelectuales y artistas que agrupados hoy en la Asociación Hermanos Saíz, rinde tributo a Luis y Sergio poniendo lo mejor de nuestra cultura en manos del pueblo, dispuesta al igual que hicieron ellos, a cumplir como generación la misión histórica de nuestra época.

Es la misma AHS que cada 13 de agosto, en lo que se ha convertido ya en una tradición, asciende el Pico Turquino, y allí, en el punto más alto de Cuba, en un solo haz de luz unen en hermoso y simbólico acto a Martí, Fidel y los hermanos Saíz.

Notas

  1. Tomado de Luis A. Figueroa Pagés, Cuerpos que yacen dormidos. Obras de los hermanos Saíz, Casa Editora Abril, 2012, pp. 269-270.

Fidel en el corazón de todos los cubanos

A tres a√Īos de la desaparici√≥n f√≠sica del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, con tributos desde el coraz√≥n y ofrendas de gratitud, el pueblo camag√ľeyano record√≥ su impronta y legado en la Plaza del Gallo, lugar insigne del centro hist√≥rico de la ciudad principe√Īa, Patrimonio de la Humanidad.

Como parte de las actividades que se han desarrollado en la provincia por la séptima edición del Festival de Trova Canto Adentro, evento auspiciado por la filial de la Casa del Joven Creador, se realizó en su clausura una gran cantata con las canciones de autor del movimiento trovadoresco del territorio y de los Proyectos de Trova La Trovuntivitis y Controveando, de las provincias de Villa Clara y Las Tunas, respectivamente.

Estudiantes de la Escuela Vocacional de Arte Luis Casas Romero, narradores orales y artistas de la Asociación Hermanos Saíz, expresaron su respeto y admiración al eterno líder histórico de la Revolución cubana.

Actividades de la 7ma Edición del Festival de Trova Canto Adentro en el Café Literario La Comarca/ Foto: Claudia Borrero Báez .

El coraz√≥n de Cuba late desde cada rinc√≥n de la isla antillana hasta el cementerio Santa Ifigenia de Santiago de Cuba, tierra caliente iniciadora de nuestras luchas independentistas y donde reposan los restos de un tit√°n de barba blanca, que a√ļn despu√©s de su muerte contin√ļa movilizando multitudes y al ej√©rcito de agradecidos que conquist√≥ con una vida de entrega, bondad y justicia.

Preservar nuestro proyecto socialista es hacer prevalecer su obra y visión sobre el nuevo hombre revolucionario que hoy se forma en las aulas, desde el hogar; el hombre que trabaja por construir una Cuba mejor y que lo honra con el estudio, la creación cultural, la solidaridad y la superación profesional.

Para la juventud artística su vida es símbolo de ideales culturales, políticos y sociales, los cuales expresó en sus palabras dirigidas a los intelectuales:

Concierto del Proyecto La Trovuntivitis en el Conservatorio de M√ļsica Jos√© White/ Foto: Claudia Borrero B√°ez.

“…La Revolución no puede pretender asfixiar el arte o la cultura cuando una de las metas y uno de los propósitos fundamentales es desarrollar el arte y la cultura, precisamente para que el arte y la cultura lleguen a ser un patrimonio real del pueblo.

‚ÄúM√°s la Revoluci√≥n no pide sacrificios de genios creadores. Al contrario, la Revoluci√≥n dice: pongan ese esp√≠ritu creador al servicio de esta obra‚ÄĚ.

Sin dudas, Fidel perdura en cada joven creador y su obra está materializada en una organización como la Asociación Hermanos Saíz, que hace que la juventud artística del país tenga su voz y sea reconocida como la vanguardia artística de su pueblo.