revolución


Volver a Palabras 60 a√Īos despu√©s (+ Videos)

(Tomado de Cubaliteraria)

Una voz joven dentro de la cultura cubana actual nos comenta sobre Palabras a los Intelectuales, se trata de Yasel Toledo Garnache, vicepresidente de la Asociación Hermanos Saíz.

El periodista, ensayista y narrador, en entrevista v√≠a online para Cubaliteraria, respondi√≥ varias preguntas relacionadas con la vigencia e importancia de Palabras‚Ķ, hecho trascendental en la historia de La Isla, que este a√Īo llega a su aniversario 60.

¬ŅQu√© importancia tuvo Palabras a los Intelectuales, 60 a√Īos atr√°s, tanto para los intelectuales cubanos, como para la naciente Revoluci√≥n?

Palabras a los Intelectuales sigue palpitando como una especie de ser vivo, que guía, alerta y también exige inteligencia y capacidad de readaptación, para jamás perder la vitalidad ni la belleza. Es mucho más que un texto o una intervención.

A veces me gusta imaginar cu√°les fueron los tonos en la voz de Fidel, sus gestos, la mirada‚Ķ, ¬Ņqu√© pensaban las personas en el p√ļblico?, ¬Ņc√≥mo reaccionaban?‚Ķ Hubo aplausos, muestras del apoyo y la confianza construida durante varias partes del di√°logo.

Aquellos intercambios fueron fundamentales para el análisis del panorama cultural en un contexto muy complicado, pero su mayor transcendencia se debe sobre todo a lo realizado después. Si todo se hubiese quedado en ideas, promesas y aplausos, los resultados hubiesen sido nefastos.

Recordemos que en abril de ese mismo a√Īo (1961) ocurrieron bombardeos, la invasi√≥n mercenaria por Playa Gir√≥n, bandas financiadas por Estados Unidos asesinaban a campesinos y maestros en zonas del Escambray‚Ķ Gravitaba una amenaza constante sobre Cuba, el mismo pa√≠s que en medio de tanto declar√≥ el car√°cter socialista de la Revoluci√≥n, venci√≥ a los invasores, y adem√°s realizaba una Campa√Īa de Alfabetizaci√≥n a lo largo de todo el archipi√©lago.

A pesar de las complejidades Fidel, el mismo barbudo que lider√≥ la victoria en la Sierra Maestra, el joven de 34 a√Īos que conduc√≠a a la naci√≥n entre tantas tempestades, se sentaba a conversar con los m√°s sobresalientes creadores del pa√≠s. Eso demostraba el inter√©s en la cultura, la conciencia de su importancia como parte esencial del alma de la Revoluci√≥n. Lo ocurrido durante aquellos meses dice mucho tambi√©n de la capacidad para fundar y crear de este pueblo en las m√°s complicadas circunstancias.

Los encuentros y la intervenci√≥n de Fidel fueron esenciales para inaugurar el di√°logo directo, profundo y sincero entre los escritores y artistas y la m√°s alta direcci√≥n de la Revoluci√≥n. Result√≥ vital la confianza y las reflexiones sobre el papel de la cultura en la nueva sociedad, pero lo m√°s significativo fueron las acciones y los sue√Īos que se derivaron de aquel debate.

Debemos mencionar, por ejemplo, la creación de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac) y buena parte del sistema institucional de la Cultura, conformado precisamente para servir a los creadores e impulsar proyectos que contribuyan a un arte para todos.

Mucho de lo que hoy nos parece normal tuvieron un impulso esencial en aquellos encuentros y las consideraciones de Fidel.

Yasel Toledo Garnache

¬ŅQu√© vigencia cobra en este contexto, donde las principales batallas se libran en un contexto diferente al de hace seis d√©cadas?

Uno de los mayores encantos de Palabras a los Intelectuales es su capacidad para no envejecer. El líder histórico de la Revolución, pensador y creador indiscutible, no dio recetas ni esquemas. Palabras… es una plataforma de esencias, que siempre necesitará sensibilidad e inteligencia más allá del arte. Ahí late un proyecto de país, que tiene a la cultura como corazón esencial, elemento de resistencia, orgullo, espiritualidad y belleza.

Resulta indispensable tener ese espíritu en nuestras maneras de pensar y actuar, en el afán permanente de servir a la cultura y a la sociedad toda. Los desafíos cambian y hasta se redimensionan, más en un contexto de nuevas dinámicas, algunas de las cuales están relacionadas con el mundo digital, convertido a veces en selva.

Ser consecuentes en estos momentos con las ideas de Fidel es lograr el perfeccionamiento del sistema institucional de la cultura, dialogar cada vez más con los creadores, escucharlos siempre y aprovechar la inteligencia colectiva a favor de la nación y nuestro pueblo. Concretar más anhelos y seguir fundando.

El amor verdadero a la creación y a Cuba será siempre esencial, desde la crítica, las proposiciones y los hechos individuales y colectivos. Fidel tuvo otros muchos encuentros con creadores y artistas, que complementan y hasta actualizan sus criterios de 1961. Recordemos, por ejemplo, sus palabras en la fundación de la Uneac, en el intercambio con jóvenes creadores de la Asociación Hermanos Saíz en marzo de 1988, y en diversos congresos. El espíritu y las esencias de aquellas Palabras… de 1961 siempre serán esenciales para la cultura y Cuba como nación. Nunca deberán ser olvidadas ni meramente repetidas.

¬ŅC√≥mo propone a los m√°s j√≥venes acercarse a Palabras a los Intelectuales?

Lo mejor es siempre sumergirnos en todo el texto, sin extraer frases aisladas, cualquier análisis debe incluir también el contexto en que ocurrieron los intercambios, pero lo más importante es que nos ayude a ser mejores, a superarnos en todos los aspectos.

Recomendamos, además, leer intervenciones posteriores de Fidel relacionadas con la creación artística y la cultura en general. Nos alegra mucho que con motivo de este aniversario 60 nazcan nuevos proyectos editoriales que se acercan a los hechos desde las miradas de diversos creadores, incluidos algunos de quienes estuvieron presentes aquellos días en la Biblioteca Nacional.

Es muy pertinente acercarse tambi√©n al discurso del actual Presidente de la Rep√ļblica Miguel D√≠az-Canel en el IX Congreso de la Uneac, efectuado en junio del 2019, cuando despert√≥ tambi√©n aplausos y algunos de los presentes hasta se atrevieron a decir que fue la segunda parte de Palabras a los Intelectuales. En verdad, el mandatario analiz√≥ con precisi√≥n riesgos para Cuba como naci√≥n y retos culturales del momento, que debemos superar con las esencias expresadas por Fidel.

Quienes deseen tener una visión integradora de la cultura cubana en la Revolución, sus desafíos y proyecciones, necesariamente deben analizar los dos discursos, hijos de contextos diferentes dentro de un proyecto social. eminentemente humanista, inclusivo, artístico y revolucionario.


Libro Periodista de provincia o el desafío de narrar desde el humor (+Video)

Hace poco lleg√≥ a mis manos el libro Periodista de provincia, del villaclare√Īo Jos√© Antonio Fulgueiras, quien ha tenido experiencia como reportero en diversos medios, incluidos los peri√≥dicos Granma y Vanguardia, y actualmente como corresponsal de la agencia Prensa Latina.

Varias veces hab√≠a escuchado sobre esa obra, publicada en el 2012 por la editorial Capiro e integrada por 55 cr√≥nicas breves, por lo cual me sumerg√≠ r√°pidamente en sus p√°ginas. Desde la primera, Lam en Sagua,hasta la √ļltima, con igual t√≠tulo que todo el volumen, su autor nos propone un viaje por parajes y situaciones, en las que siempre est√° presente el humor.

Miembro de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba y autor de otros títulos como El hombre por dentro (1994), Con el santo claro (1995), Gambia: el perfume de las raíces (2000), Víctor Mesa: el béisbol en vida (2002), Cerca del Che (2004) y Tal vez pura coincidencia (2007), Fulgueiras, nacido en Sagua la Grande en 1952, narra hechos desde el realismo y un humor, que suele provocar sonrisas y hasta carcajadas; sin embargo en el centro están siempre sus experiencias reporteriles y visiones a través de la lupa periodística y sus cualidades como cubano sato.

Algunos textos reflejan an√©cdotas de cuando se desempe√Īaba como operario C del Centro Telef√≥nico de Sagua, pero ya sent√≠a esa vocaci√≥n inevitable de periodista y entrevist√≥, por ejemplo, al pintor Wilfredo Lam.

Entre las cr√≥nicas se incluye «El Migue», referida a la etapa en que el actual Presidente de la Rep√ļblica se desempe√Īaba como Primer Secretario del Partido en Villa Clara, y jugaba softbol los s√°bados junto a periodistas y otras personas.

José Antonio Fulgueiras

Ah√≠ est√° el humor y tambi√©n el cari√Īo hacia quien sol√≠a ser pitcher titular y segundo, tercero o cuarto en la alineaci√≥n ofensiva, hacia quien conect√≥ un jonr√≥n decisivo en un torneo nacional de la prensa, propinaba ponches, pero tambi√©n se molestaba un poco cuando alguien le conectaba un jit, hacia quien despu√©s fue Primer Secretario del Partido en Holgu√≠n, Ministro de Educaci√≥n Superior, Vicepresidente de los Consejos de Estado y hoy lidera la naci√≥n.

A trav√©s de sus letras uno descubre al hombre bromista y amante de los deportes, que se ha ganado la admiraci√≥n de muchos. En «Cien minutos con Fidel» nos acerca tambi√©n al L√≠der Hist√≥rico de la Revoluci√≥n, cuando en un recorrido estuvo en una situaci√≥n inc√≥moda al hacerle una pregunta que no ten√≠a ninguna relaci√≥n con el contexto o temas del momento.

 

Otras cr√≥nicas son «Un santo del periodismo», «Asesinato», «Peque√Īa agenda», «El vicio de fumar», «Blandito y Pedrito», «La prueba de conocimientos», «Confieso que pequ√©», «El show de travestis», «Mu√Īec√≥n», «El masajista», «Diles que no me maten», «La ruta de las serpientes» y «La tesis y Tartufo», estas dos √ļltimas referidas a escenas de la etapa de estudiante. Resultan muy favorables la riqueza narrativa y el costumbrismo presentes a lo largo de las 200 p√°ginas.

En una ocasi√≥n el Premio Nacional de Periodismo por la Obra de la Vida Jos√© Alejandro Rodr√≠guez defini√≥ este libro como una ‚Äúcebolla picante‚ÄĚ, por esa capacidad de motivar carcajadas hasta el punto de hacer salir l√°grimas a veces.

Durante su lectura uno piensa tambi√©n en lo bueno que ser√≠a cultivar m√°s en la actualidad el periodismo humor√≠stico, una especie de im√°n para lectores de todas las generaciones. Aqu√≠ se presentan de forma graciosa situaciones inc√≥modas como amenazas de algunos por cr√≠ticas recibidas o rutinas productivas y maneras ‚Äúcuadradas‚ÄĚ de pensar de directivos, incluso dentro de los medios de prensa.

Uno de los riesgos de este volumen es la inclusi√≥n de an√©cdotas demasiado personales o ‚Äúprovincianas‚ÄĚ, pero las situaciones y la manera de contarlas rebasan lo circunstancial y las peculiaridades de contextos espec√≠ficos.

Entre bromas, esta obra es testimonio de las realidades y dinámicas de un periodista, fuente de conocimientos para quienes hoy ejercen la profesión con particularidades diferentes y similares.


«Entre la carta y el asalto»: La fuerza de la Historia (Dossier + libro)

Presentaci√≥n al libro ‚ÄúDe la carta al asalto‚ÄĚ de Frank Josu√© Solar Cabrales

Por: Dr. Eduardo Torres-Cuevas

 

Sin su reconstrucci√≥n, la historia tiende a ser pura ficci√≥n no siempre novelada y carente de la poes√≠a de la vida sobre la cual se construyen mitos y leyendas, juicios prejuiciados, imaginarios colectivos y seudohistorias. Si se trata de los procesos m√°s recientes ‚ÄĒpi√©nsese en la relatividad de los tiempos hist√≥ricos‚ÄĒ, la complejidad puede asociarse a vac√≠os en la informaci√≥n, documentaci√≥n incompleta, testimonios interesados ‚ÄĒcasi siempre vistos los hechos desde el observatorio en el que estaba colocado el testimoniante‚ÄĒ y la carga subjetiva del escribidor ‚ÄĒseleccionador de textos y testimonios y autor de la l√≥gica e intencionalidad de lo escrito‚ÄĒ. El tiempo suele jugar malas pasadas a los analistas porque lo m√°s dif√≠cil no est√° solo en la interpretaci√≥n de textos y contextos, tambi√©n se halla en el esp√≠ritu de una √©poca; la diversidad de individualidades ‚ÄĒvisiones y culturas personales‚ÄĒ; en el sentir y en el vivir de una generaci√≥n colocada en situaciones propias e irrepetibles, alguno de cuyos rasgos parecen mutilados por Cronos. El historiador se encuentra conque actores importantes de la √©poca que quiere estudiar perecieron en la vor√°gine de los acontecimientoso producto del transcurrir de los a√Īos. Su silencio es definitivo. Solo tendr√° int√©rpretes interesados.

La historia de la Revoluci√≥n Cubana no es el estudio ideal de un proceso sin contradicciones ‚ÄĒen blanco y negro‚ÄĒ; constituye un intrincado campo de opciones, debates, reveses, alternativas ‚ÄĒconvergencias y divergencias‚ÄĒ en el cual la unidad es compleja porque las circunstancias, no pocas veces, alteran el resultado de las intenciones. En ello influye la formaci√≥n diversa de los hombres y mujeres que participan. El golpe de Estado de Fulgencio Batista y la suspensi√≥n de la Constituci√≥n de 1940, dan inicio a la creaci√≥n de una situaci√≥n revolucionaria. Desde la g√©nesis hay una marcada diferencia entre los viejos pol√≠ticos desplazados y una juventud que no solo quiere combatir al r√©gimen dictatorial, sino a todo el sistema corruptor y corrupto que ha sufrido Cuba desde la d√©cada de los a√Īos treinta. Fidel Castro llama a su organizaci√≥n: ‚ÄúLa Generaci√≥n del Centenario‚ÄĚ.

La Universidad de La Habana es, desde el mismo d√≠a del cuartelazo, el m√°s destacado centro contra el r√©gimen impuesto. Una juventud ‚ÄĒla mayor√≠a entre los 14 y 30 a√Īos‚ÄĒ siente el deber de liberar a Cuba no solo de la dictadura, sino de los males que introdujeron la corrupci√≥n interna y la dependencia externa. Uno de los primeros grupos creados para combatir la dictadura fue el Movimiento Nacional Revolucionario (MNR). Su l√≠der, el profesor Rafael Garc√≠a B√°rcena, expres√≥ el sentir de la juventud cubana pocos meses despu√©s del golpe de Estado: no queremos lo que se instaur√≥ el 10 de marzo ni lo que exist√≠a el 9 de marzo. Muchos de los j√≥venes participantes del MNR fueron, en 1956, de los primeros integrantes ‚ÄĒjunto con los moncadistas y la organizaci√≥n oriental de Frank Pa√≠s‚ÄĒ, del Movimiento Revolucionario 26 de julio, primera organizaci√≥n de unidad revolucionaria.

El 26 de julio de 1953, los jóvenes integrantes de la Generación del Centenario ejecutaron los ataques a los cuarteles Moncada (Santiago de Cuba) y Carlos Manuel de Céspedes (Bayamo). El documento de defensa de su líder Fidel Castro, conocido como La historia me absolverá, resultó el más completo texto para un proyecto revolucionario de transformación de la sociedad cubana tal y como lo deseaba lo más avanzado de su juventud. El propio acto insurreccional sirvió de ejemplo: a la dictadura se le combatía; no se entraba en falsas negociaciones ante las cuales el batistato nunca haría concesiones estratégicas.

En el interior de la Universidad de La Habana, el movimiento estudiantil se radicalizaba bajo el liderazgo de un joven estudiante de Arquitectura, Jos√© Antonio Echeverr√≠a ‚ÄĒcon apenas 19 a√Īos cuando se produjo el cuartelazo batistiano‚ÄĒ. El 30 de septiembre de 1954 era elegido presidente de la Federaci√≥n Estudiantil Universitaria (FEU); como vicepresidente lo acompa√Īaba otro indiscutido l√≠der revolucionario, Fructuoso Rodr√≠guez. A partir de ese momento, el enfrentamiento al r√©gimen castrense fue la prioridad de la FEU, lo cual implicaba, no solo la lucha armada en Cuba sino tambi√©n contra los reg√≠menes dictatoriales en Am√©rica Latina.

El 24 de febrero de 1956 ‚ÄĒfecha en que se conmemoraba el inicio de nuestra Guerra de Independencia‚ÄĒ Jos√© Antonio hace p√ļblica la creaci√≥n del Directorio Revolucionario, no solo como brazo armado de la FEU sino como promotor de la unidad revolucionaria y part√≠cipe de ‚Äúla Revoluci√≥n Nacional‚ÄĚ. El discurso de Jos√© Antonio el 9 de marzo de 1956, Contra las dictaduras de Am√©rica, expresaba el principio latinoamericanista que acompa√Īar√≠a a las proyecciones del Directorio.

La obra que presentamos es un riguroso trabajo sobre las b√ļsquedas y dificultades para el logro de la unidad revolucionaria. M√°s que prejuicios, se resaltan las dificultades que el acontecer diario coloca en un proceso en el que los protagonistas no siempre tienen la comunicaci√≥n necesaria y lo impredecible deja huellas y heridas profundas. Para lograr la unidad revolucionaria existen estrategias. La de Fidel, centrada en el programa transformador del Moncada, concibe al Movimiento Revolucionario 26 de Julio como la expresi√≥n militante activa, ideol√≥gica y pol√≠tica de los revolucionarios desvinculados de la vieja pol√≠tica y sus personeros; la del Directorio, part√≠a de la uni√≥n de todas las fuerzas antibatistianas.

Es importante destacar aqu√≠ que el Directorio no naci√≥ solo para derrocar a la dictadura. Como organizaci√≥n revolucionaria ten√≠a una definici√≥n revolucionaria. En su Manifiesto al Pueblo de Cuba, en el punto 11, se afirma: ‚ÄúLa Revoluci√≥n se asienta sobre principios fundamentales de Libertad Pol√≠tica (Democracia), Independencia Econ√≥mica (Nacionalismo) y Justicia Social (Socialismo)‚ÄĚ. Los referentes hist√≥ricos eran diferentes a los del 26 de julio. Mientras este √ļltimo se expresaba como continuador de las luchas mambisas, el Directorio lo hac√≠a en el referente universitario de la revoluci√≥n de 1933: el Directorio Estudiantil de 1930. Ello marcaba dos estrategias de lucha diferentes. El Directorio Revolucionario centraba sus acciones en La Habana, en el ‚Äúgolpear arriba‚ÄĚ para desencadenar la huelga general; el 26 de Julio se apegaba a la experiencia mambisa de crear un ej√©rcito libertador en las monta√Īas orientales.

No resultaban extra√Īos, en medio del fragor de la lucha, los debates entre las organizaciones revolucionarias. Muchos conceptos est√°n cargados y recargados de incidentes o visiones de √©poca. En un documento publicado en el suplemento de la revista Alma Mater de marzo de 1956, se afirma que los obreros constituyen ‚Äúla clase revolucionaria por necesidad y conciencia‚ÄĚ y que el Directorio tiene su pupila visionaria en ‚Äúla gran tarea de la Revoluci√≥n Nacional, a la cual han de prestarle toda su energ√≠a creadora las fuerzas sanas que integren o coordinen con el Directorio Revolucionario‚ÄĚ. La democracia, el nacionalismo y el socialismo conforman los objetivos de la ‚ÄúRevoluci√≥n Nacional‚ÄĚ que promueve el Directorio Revolucionario.

Las interioridades, complejidades y acontecimientos del proceso revolucionario y, en particular, las circunstancias y hechos que marcan la trayectoria del Directorio Revolucionario, con sus antecedentes y consecuencias entre la firma de la Carta de México y el combate del Palacio Presidencial, constituyen el objeto de esta obra. Abunda en información, en muchos casos no conocida. No pretende su autor hacer la historia del Directorio. Lo que nos presenta, apenas es un segmento de ella, pero trascendental para entenderla y comprender las dificultades de la unidad revolucionaria.

El ataque al Palacio Presidencial ha provocado debates no siempre hist√≥ricamente bien fundamentados. Algunas veces mal intencionados. No se trat√≥ de un hecho desesperado, mal planificado o de ingenuidad militar. La tesis del Directorio de ‚Äúgolpear arriba‚ÄĚ no descansaba solo en el ajusticiamiento del dictador. Ello se conceb√≠a como punto de partida para una insurrecci√≥n con el r√©gimen decapitado y desarticulado. Esa insurrecci√≥n llevar√≠a a una huelga general nacional que pondr√≠a fin al batistato y, m√°s importante, abrir√≠a las puertas a la Revoluci√≥n. Esta acci√≥n no resultaba un hecho aislado; era la operaci√≥n principal dentro de una estrategia pol√≠tica revolucionaria planificada por la direcci√≥n del Directorio. La de Radio Reloj le daba su dimensi√≥n pol√≠tica al 13 de marzo. Por ello, el m√°ximo l√≠der de la organizaci√≥n, Jos√© Antonio Echeverr√≠a, a su pesar, no est√° en el enfrentamiento de Palacio. Su misi√≥n consist√≠a en dirigirse al pueblo de Cuba y llamarlo al combate; iniciar la insurrecci√≥n ‚ÄĒque tendr√≠a su estado mayor en la Universidad‚ÄĒ y provocar la resistencia popular que desembocar√≠a en la huelga general. Era importante destacar que las acciones las desarrollaba el Directorio Revolucionario con importantes participantes que hab√≠an pertenecido o pertenec√≠an a la Organizaci√≥n Aut√©ntica (OA).

En las reuniones de la direcci√≥n del Directorio se valoraron diversas variantes. La incorporaci√≥n de Menelao Mora Morales y su grupo permiti√≥ precisar las caracter√≠sticas de la operaci√≥n; ser√≠a una acci√≥n comando, teniendo en cuenta el armamento, las municiones, los hombres y el tiempo. En la cuesti√≥n puramente militar, tres hombres resultaban importantes por su experiencia ‚ÄĒque no pose√≠an los generales de sal√≥n del ej√©rcito batistiano‚ÄĒ. Adelanto aqu√≠ un asunto importante a la hora de valorar, desde el punto de vista militar, el asalto a Palacio. El desarrollo de este tema forma parte de los contenidos de mi obra en preparaci√≥n Los eslabones quebrados. Los tres militares eran espa√Īoles ‚ÄĒpor lo que, entre los cubanos, se les conoc√≠a como los tres gallegos‚ÄĒ. Sus lugares y destinos en estos acontecimientos fueron diferentes, lo cual tuvo serias consecuencias en el fracaso de la operaci√≥n.

El primero a tener en cuenta es Daniel Mart√≠n Labrandero. Pose√≠a una historia extraordinaria y un conocimiento en la preparaci√≥n de operaciones militares. Ex coronel jefe de la d√©cimoquinta Brigada Internacional en la Guerra Civil Espa√Īola, pas√≥ a Francia al t√©rmino de esta; al ser ocupado el pa√≠s por los alemanes, se incorpor√≥ a la resistencia; capturado, se le intern√≥ en un campo de concentraci√≥n del que fue liberado en 1945; solicit√≥ de inmediato trasladarse a Cuba; en 1947 participa en los preparativos de Cayo Confite. Para el Directorio, Daniel era el jefe militar indiscutido para la preparaci√≥n y ejecuci√≥n de la acci√≥n de Palacio. Pero, los acontecimientos frustraron su participaci√≥n. En medio de los tanteos de los preparativos es apresado por las fuerzas de la tiran√≠a. El Directorio organiza su fuga de la prisi√≥n¬† del Castillo del Pr√≠ncipe, pero, durante el hecho, cae muerto el 30 de diciembre de 1956. Julio Garc√≠a Olivera, segundo jefe de acci√≥n del Directorio, en su libro Contra Batista, escribe: ‚ÄúReflexionando mucho sobre esto, he pensado que con la presencia de Mart√≠n Labrandero se hubieran salvado muchos de los problemas‚ÄĚ (p. 319).

El segundo de los ‚Äúgallegos‚ÄĚ era Carlos Guti√©rrez Menoyo. Su historia no era menos impresionante. A los 16 a√Īos se incorpor√≥ a las fuerzas de la Francia Libre en √Āfrica bajo el mando del famoso general Leclerc, participando en la ‚Äúguerra del desierto‚ÄĚ contra las fuerzas alemanas del Afrika Korps que estaban bajo el mando del mariscal Rommel. Con posterioridad combati√≥ en Italia, en el desembarco de Normand√≠a y en Alemania. Fue condecorado y obtuvo el grado de subteniente. Emigrado en Cuba, particip√≥ en los preparativos de Cayo Confite, en 1947. Era el hombre ideal para un ataque comando, pero no ten√≠a la experiencia organizativa de Mart√≠n Labrandero. Por ello, se le nombr√≥ jefe del comando que atacar√≠a el Palacio y le dar√≠a muerte a Batista. Durante esta acci√≥n pierde la vida.

Del tercer ‚Äúgallego‚ÄĚ se tienen pocos datos y estos son confusos. Conocido como Ignacio Gonz√°lez, tambi√©n usaba el nombre de Marcelino Manen, hab√≠a sido combatiente en la Guerra Civil Espa√Īola. Se le asign√≥ la jefatura de las fuerzas de apoyo. Estas no entraron en acci√≥n. Garc√≠a Olivera escribe: ‚ÄúMarcelino Manen jam√°s se present√≥ despu√©s a dar una explicaci√≥n sobre lo sucedido. En el mes de junio sali√≥ al exilio hacia Costa Rica donde se uni√≥ a Eufemio Fern√°ndez‚ÄĚ (pp. 318-319).

Eufemio era uno de los principales ‚Äújefes de acci√≥n‚ÄĚ de la Organizaci√≥n Aut√©ntica. Hab√≠a participado en la Guerra Civil Espa√Īola y ten√≠a fuertes v√≠nculos con la emigraci√≥n republicana espa√Īola en Cuba. Desde 1948 estaba vinculado al presidente Carlos Pr√≠o Socarr√°s. Antes, en 1947, fue uno de los principales organizadores de la expedici√≥n contra el dictador dominicano Rafael Le√≥nidas Trujillo. Lo m√°s interesante resulta la composici√≥n del Estado Mayor de su batall√≥n, el Guiteras: Daniel Mart√≠n Labrandero, jefe del Estado Mayor; Carlos Guti√©rrez Menoyo, jefe de la 1ra. compa√Ī√≠a; Ignacio Gonz√°lez, jefe de la 3ra. compa√Ī√≠a. Algunos de los desertores del 13 de marzo tambi√©n se unieron a Eufemio en Costa Rica, entre ellos ‚Äúveteranos de la Guerra Civil Espa√Īola‚ÄĚ. ¬ŅQu√© papel desempe√Īaron la Organizaci√≥n Aut√©ntica, y en particular Eufemio Fern√°ndez, en los extra√Īos sucesos que rodean a la acci√≥n de Palacio? Mucho queda por estudiar teniendo cuidado con las versiones interesadas.

En su alocución por Radio Reloj, José Antonio precisa que es el Directorio Revolucionario el ejecutor de las acciones del 13 de marzo, al que se le han unido otros grupos independientes, como el de Menelao Mora, caído heroicamente en Palacio.

Los j√≥venes del 13 de marzo, como antes los moncadistas, fueron a liberar a Cuba de la tiran√≠a siempre conscientes de que la muerte era una posibilidad. Es en ello en lo que radica la valent√≠a, el patriotismo, la entrega ‚ÄĒsi es necesario‚ÄĒ de la propia vida. Cuando se leen los documentos, se observa la alegr√≠a de poder entrar en combate; de romper la inercia de la espera: la aspiraci√≥n de ser h√©roe, pero sabiendo que tambi√©n se puede ser m√°rtir. A eso es a lo que se est√° dispuesto. Es una actitud de los j√≥venes del Directorio y del 26 de Julio; es la convicci√≥n √≠ntima y profunda de los revolucionarios de una generaci√≥n generosa, patriota y revolucionaria.

La documentaci√≥n del Directorio constituye una fuente importante que invita a la meditaci√≥n. Las obras de tres de los miembros de la direcci√≥n de la organizaci√≥n antes del 13 de marzo y participantes activos en los acontecimientos de ese d√≠a glorioso abundan en informaci√≥n, a veces contradictoria, pero complementaria. Me refiero a los libros y escritos de Enrique Rodr√≠guez-Loeches, Faure Chom√≥n ‚ÄĒjefe de acci√≥n del Directorio y segundo jefe de la acci√≥n de Palacio‚ÄĒ y Julio Garc√≠a Olivera ‚ÄĒsegundo jefe de acci√≥n del Directorio y responsable militar de la operaci√≥n de Radio Reloj‚ÄĒ. A esta informaci√≥n deben a√Īadirse las diversas entrevistas realizadas a otros miembros de la direcci√≥n del Directorio, entre ellos, a Guillermo Jim√©nez.

En los sucesos del 13 de marzo y de Humboldt 7, el Directorio pierde a sus dos l√≠deres, Jos√© Antonio Echeverr√≠a y Fructuoso Rodr√≠guez. Resulta la √ļnica organizaci√≥n que ha quedado descabezada. Hay otro asunto determinante, Jos√© Antonio y Fructuoso ten√≠an la doble condici√≥n de ser los m√°ximos dirigentes tanto de la FEU, como del Directorio. No exist√≠a ninguna otra figura que tuviese esa doble pertenencia de direcci√≥n. El autor de esta obra analiza con profundidad esta situaci√≥n y sus consecuencias. Estrategias y t√°cticas se centran en reconstruir la da√Īada estructura de la organizaci√≥n, en tanto se contin√ļa la lucha revolucionaria. Ello debe ser objeto de otros estudios, pues no son las pretensiones de la obra que se presenta.

En 1959, el Directorio es un activo participante en las transformaciones que se operan en el pa√≠s. La l√≠nea de su peri√≥dico, Combate, dirigido por el comandante Guillermo Jim√©nez, es de total adhesi√≥n y defensa del proceso revolucionario. Sus principales figuras y la mayor√≠a de sus militantes est√°n comprometidos con las acciones revolucionarias. De aquellos j√≥venes del Directorio que tuvieron un importante papel en la etapa de la Revoluci√≥n en el poder merecen ser recordados Antonio, Tony, Santiago Garc√≠a, infiltrado en los grupos contrarrevolucionarios y asesinado el 9 de enero de 1961; Gustavo Mach√≠n Hoed de Beche, que form√≥ parte de la guerrilla del Che en Bolivia y cae en combate el 31 de agosto de 1967 en Vado del Yeso y Ra√ļl D√≠az-Arg√ľelles Garc√≠a, quien, al frente de las Tropas Especiales del Ministerio del Interior en Angola, muere en combate en la madrugada del 11 de diciembre de 1975. Otros miembros del Directorio participaron en estos √ļltimos 60 a√Īos en importantes acontecimientos, entre ellos, V√≠ctor Emilio Dreke Cruz y Julio Garc√≠a Olivera. La mayor√≠a de los hombres m√°s destacados del Directorio murieron en Cuba en funciones revolucionarias: el Chino Figueredo, Alberto Mora, Enrique Rodr√≠guez-Loeches, Humberto Castello, Guillermo Jim√©nez, el Moro Asef, Tony Castell, entre otros. Quien fuera su secretario general, desde 1957, Faure Chom√≥n Mediavilla, fallece siendo miembro del Comit√© Central del Partido Comunista de Cuba y de la Asamblea Nacional del Poder Popular, el 5 de diciembre de 2019.

El 16 de julio del presente a√Īo, al conmemorarse el nacimiento de Jos√© Antonio (1932) en la Universidad de La Habana, la Federaci√≥n Estudiantil Universitaria (FEU) devel√≥ el busto restaurado del inolvidable l√≠der revolucionario. All√≠ estaban presentes combatientes que a√ļn viven del Directorio Revolucionario.

El proceso de la unidad revolucionaria tuvo un artífice, Fidel Castro Ruz. No siempre el camino de la unidad, deseado por el 26 de Julio y por el Directorio, tuvieron los mismos signos y no siempre convergieron. Esta obra reconstruye el difícil camino de la unidad. No cubre todas sus etapas, pero permite entender sus dificultades.

El Directorio Revolucionario es, junto al Movimiento 26 de Julio y al Partido Socialista Popular, una de las tres organizaciones que se unen, en 1961, en la Organizaciones Revolucionarias Integradas (ORI) como cuerpo pol√≠tico √ļnico de la Revoluci√≥n.

La lectura de esta obra, cuyos acontecimientos transcurren en apenas seis meses y trece días (entre la firma de la Carta de México y el ataque al Palacio Presidencial), será nutriente para explicar, comprender y pensar mejor la historia de la Revolución Cubana.

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ENTRE LA CARTA Y EL ASALTO.PDF

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13 de marzo: el coraje de la historia

Por: Frank Josué Solar Cabrales

A ra√≠z de un debate generado en las redes sociales en marzo de 2020 sobre los contenidos, significados y alcances de la Carta de M√©xico y las acciones del 13 de marzo de 1957, el sitio digital cubano La Tiza inaugur√≥ un espacio dedicado al abordaje de un asunto cardinal, el de las relaciones entre las diversas fuerzas de oposici√≥n a la dictadura de Fulgencio Batista, con la intenci√≥n de «llevar la pol√©mica m√°s lejos, hacerla rendir mejores frutos, sumar al conocimiento de su objeto a m√°s personas y volverla veh√≠culo de recuperaci√≥n de la memoria hist√≥rica». Gracias a ese empe√Īo, que bajo el t√≠tulo «La unidad no es hija √ļnica» contin√ļa abierto hasta hoy, sali√≥ publicada una serie de tres art√≠culos con los que buscaba contribuir al intercambio mediante el an√°lisis de los v√≠nculos entre el Directorio Revolucionario y el Movimiento 26 de Julio desde la firma del documento unitario de agosto de 1956 hasta el heroico asalto al Palacio Presidencial.

Por sugerencia del Dr Eduardo Torres Cuevas los artículos fueron ampliados y convertidos en el libro que presentamos hoy, fundado en la convicción de que el estudio sobre la historia de la Revolución cubana, más allá de la pasión por el dato y el conocimiento histórico, tiene una repercusión directa en la disputa política actual sobre su legitimidad y permanencia. En tal sentido, este pretende ser un texto de combate en defensa del proyecto revolucionario cubano. Y la mejor manera de hacerlo desde la investigación histórica no es con el ocultamiento de sus asuntos más controversiales o con la adecuación del pasado a relatos preestablecidos desde el presente, sino con el acercamiento desprejuiciado y riguroso a su historia, que garantice la mayor objetividad posible, y permita entenderla en toda su complejidad, diversidad y grandeza. Los mitos y falsedades que sobre ella se tejen desde el campo contrario se alimentan justamente de nuestros silencios.

Uno de los mitos construidos alrededor del 13 de marzo de 1957 es el que asegura que las acciones de ese d√≠a fueron planeadas y ejecutadas exclusivamente por el Directorio Revolucionario, de espaldas al Movimiento 26 de Julio y otras organizaciones, para darles un golpe de mano en el derrocamiento de la dictadura. En realidad, el DR desarroll√≥ las operaciones de ese d√≠a ‚Äúhermanado en este empe√Īo con grupos afines en la acci√≥n y en el prop√≥sito que nos anim√≥‚ÄĚ.[1] No fue una empresa individual, sino realizada de conjunto con otros sectores insurreccionales.

Por eso consideraba la fecha como ‚Äúinicio de la confraternidad revolucionaria‚ÄĚ,[2] y como la concreci√≥n de la unidad por la que hab√≠a estado abogando desde su proclamaci√≥n p√ļblica. A diferencia del 30 de noviembre de 1956, cuando no se pudieron poner en pr√°ctica los acuerdos unitarios alcanzados antes en M√©xico y en Miami, el 13 de marzo de 1957 signific√≥ para el Directorio que ‚Äúse hizo verdadera por primera vez la unidad revolucionaria‚ÄĚ.[3] En el segundo aniversario de la jornada hist√≥rica, en 1959, Faure Chom√≥n insisti√≥ en calificarla como ‚Äúla primera acci√≥n de unidad revolucionaria que se llev√≥ a cabo en la lucha contra la tiran√≠a‚ÄĚ.[4]

Un examen detenido de los documentos elaborados por el Directorio Revolucionario después del asalto al Palacio Presidencial devela que existía un plan general en el cual a la organización le correspondía cumplir con una parte,[5] que hubo sectores comprometidos en ese plan pero no obligados directamente con el DR,[6] y que aproximadamente la mitad de los caídos en la acción no pertenecía a sus filas.[7]

Como otras fuerzas, el Movimiento 26 de Julio tambi√©n fue invitado a participar, pero no lo hizo, entre otras razones, ‚Äúporque esa no era su tesis de lucha‚ÄĚ[8] seg√ļn explic√≥ Faure Chom√≥n dos a√Īos despu√©s. En ese momento el Movimiento ten√≠a como prioridad el fortalecimiento del destacamento armado de la Sierra Maestra, los planes para la apertura de dos nuevos frentes guerrilleros, en el Escambray y en el norte de Oriente, y el inicio de los preparativos para la convocatoria m√°s adelante de una huelga general. Sin embargo, Faustino P√©rez intent√≥, infructuosamente, apoyar la operaci√≥n una vez iniciada.

La historiograf√≠a revolucionaria m√°s √ļtil no es la que elude o deforma acontecimientos y procesos para que encajen en los roles asignados seg√ļn esquemas actuales, o elabora narrativas apolog√©ticas y edulcoradas, en las que no existen las contradicciones, sino aquella que asume la conflictividad y las tensiones entre revolucionarios como una variable natural de cualquier proceso transformador, y profundiza en el estudio de las causas, los condicionamientos, los contextos y las relaciones de fuerzas, para explicar mejor las distintas actitudes y comportamientos.

El análisis de las dificultades, obstáculos e incomprensiones que rodearon la perenne aspiración de unidad revolucionaria durante el enfrentamiento a la dictadura batistiana facilitará la extracción de lecciones muy valiosas para nuestros retos presentes y por venir.

 

Notas:

[1] Manifiesto del Directorio Revolucionario al pueblo de Cuba, abril de 1957. Archivo de la Oficina de Asuntos Históricos del Consejo de Estado.

[2] √ćdem.

[3] ‚ÄúCarta del Directorio Revolucionario a los miembros de las organizaciones revolucionarias y a todos los cubanos sin bander√≠as en la lucha por la Libertad‚ÄĚ, junio de 1957. Archivo de la Oficina de Asuntos Hist√≥ricos del Consejo de Estado.

[4] Discurso de Faure Chom√≥n en el 2do. aniversario del asalto al Palacio Presidencial, el 13 de marzo de 1959, en Combate, La Habana, 15 de marzo de 1959, √Čpoca II, A√Īo III, no. 1, p. 6.

[5] ‚ÄúProclamar, con orgullo, que toda nuestra militancia: Obreros, Estudiantes, Empleados, Profesionales‚Ķ que participaron en las acciones del d√≠a 13, lo hicieron conforme a lo convenido en el plan general‚ÄĚ. Circular del Directorio Revolucionario a los militantes, abril de 1957. Archivo de la Oficina de Asuntos Hist√≥ricos del Consejo de Estado.

[6] En el caso del dirigente sindical aut√©ntico Calixto S√°nchez White se afirmaba lo siguiente: ‚ÄúSi bien no estaba directamente obligado con el Directorio a realizar ese d√≠a determinadas acciones, s√≠ se hallaba comprometido en el plan y cobardemente no hizo nada‚ÄĚ. √ćdem.

[7] ‚ÄúEL DIRECTORIO REVOLUCIONARIO rinde homenaje p√≥stumo (‚Ķ) a quienes sin ser militantes de nuestro organismo cayeron heroicamente luchando por nuestra libertad: Carlos Guti√©rrez Menoyo, Menelao Mora Morales, Jos√© Castellanos, Luis Almeida, Pedro T√©llez, Gerardo Medina, Eduardo Dom√≠nguez, Norberto Hern√°ndez, √Āngel Gonz√°lez, Salvador Alfaro y Celestino Pacheco‚ÄĚ. √ćdem.

[8] Resumen de la intervenci√≥n de Faure Chom√≥n en el programa televisivo ‚ÄúConferencia de prensa‚ÄĚ, en Revoluci√≥n, La Habana, 12 de marzo de 1959, no. 82, p. 15.


¡Sé bendito, Hombre de mármol!

La historia de Cuba, entre sus muchos h√©roes, ha perpetuado un nombre: Carlos Manuel de C√©spedes y del Castillo. Justo cada mes de febrero Cronos trae a la memoria el aciago recuerdo de su muerte, aquel 27 de febrero de 1874, el d√≠a que abandon√≥ el espacio terrenal y que comenz√≥ a vivir para siempre en la memoria del pueblo cubano. Han transcurrido desde entonces 147 a√Īos.

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Un Martí para ahora mismo

Jos√© Mart√≠ constituye referencia ineludible para el pensamiento patri√≥tico y revolucionario cubano. Hasta el presente, su ideario se manifiesta como plataforma desde la cual repensar los dilemas de la naci√≥n y el orbe. La apuesta martiana por la construcci√≥n de una sociedad garante de la dignidad plena de los seres humanos resulta una aspiraci√≥n que ‚Äďcual horizonte‚Äď nos conmina a avanzar.

De cara a los retos de hoy, seis aristas de la reflexi√≥n del Ap√≥stol devienen soportes para aquellos abocados a la continua apuesta por una Cuba y un mundo mejor. Su inserci√≥n dentro del llamado pensamiento electivo, la irrefrenable b√ļsqueda de la unidad bajo principios compartidos, la autoconciencia nuestraamericana y su beligerante oposici√≥n a la proyecci√≥n hegem√≥nica de los poderes imperiales han de acompa√Īarnos en la lucha cotidiana.

Mart√≠ supuso la c√ļspide del electivismo cubano, movimiento filos√≥fico que desde las postrimer√≠as del siglo XVIII impuls√≥ la conformaci√≥n de un pensamiento propio en la Isla, a partir de adaptaci√≥n cr√≠tica de los referentes for√°neos y de la construcci√≥n de respuestas singulares a los problemas espec√≠ficos de la realidad insular. Para el Maestro, solo el ejercicio intelectual nacido de nuestra universal autocton√≠a franquear√≠a el acceso a los prop√≥sitos de plenitud so√Īados. Hoy que buscamos modelos para enrumbarnos, no debemos pasar por alto esa alerta.

En paralelo, la pr√©dica martiana encontr√≥ otro de sus nortes en la cristalizaci√≥n de la unidad entre los cubanos de buena voluntad. La meta de la independencia y posterior consumaci√≥n de la rep√ļblica plena requer√≠a el modelaje de una amplia coalici√≥n de fuerzas, capaz de articularse bajo presupuestos program√°ticos y de principios. Los retos de la Cuba de hoy exigen de nosotros justo lo que el h√©roe de Dos R√≠os subrayara en el ya lejano siglo XIX. La Revoluci√≥n que ha de revolucionarse ser√° exitosa en tanto exprese la pluralidad de la naci√≥n y denote su capacidad para actuar como un proyecto unitario de pretensiones hol√≠sticas.

Dentro del legado de ese cubano de excepci√≥n al que hoy rendimos tributo destaca, igualmente, su sentido de unidad continental. Mart√≠ pens√≥ en clave nuestraamericana, es decir, concibi√≥ un proyecto enfocado en los problemas que enfrentaba el vasto universo que discurre del Bravo a la Patagonia. Esta concepci√≥n ancl√≥ en la identificaci√≥n de una historia e identidad comunes que, sin desconocer las particularidades, permit√≠a so√Īar con un destino compartido. Dicho sue√Īo com√ļn ve√≠a reforzado su sustento en la identificaci√≥n de un claro antagonista que, desde su agenda de dominaci√≥n, trabajaba en pos de fragmentarnos. Justo en esta hora que vivimos, los factores que nos unen siguen mostrando su vigencia, al tiempo que el enemigo esencial contin√ļa siendo el mismo.

Como es sabido, el pensamiento del H√©roe Nacional se erige como precursor del ideario antiimperialista. El diagn√≥stico martiano acerca de la configuraci√≥n interna de las sociedades del Norte global y de la proyecci√≥n hacia el Sur del capitalismo maduro de las naciones imperiales¬† conserva vigencia en m√°s de un sentido. En la tarea siempre urgente de definir la l√≥gica de funcionamiento del sistema capitalista, Mart√≠ resulta un gran aliado. Solo desde la disecci√≥n anal√≠tica de nuestro enemigo podremos construir la alternativa civilizatoria que el Ap√≥stol identific√≥ como √ļnico camino para la consumaci√≥n de la justicia.

Frente a los grandes dilemas que tocan a nuestra puerta, Mart√≠ nos acompa√Īa. Est√° a nuestro lado en la lucha por un futuro de total emancipaci√≥n. Nos toca pues aprender del veterano guerrero, beber de sus consejos, hacer propio su m√©todo y lanzarnos a crear, a construir, a fundar.¬†¬†¬† ¬†


Perucho, el Himno y aquel momento de luz

Aquel hombre tremendo, de m√ļsica y fidelidad total a Cuba, cumplir√≠a este 18 de febrero 203 a√Īos de edad. Pedro Felipe Figueredo y Cisneros, como lo llamaron sus padres, el autor del Himno Nacional, sigue siendo un s√≠mbolo de poes√≠a m√°s all√° de las palabras. Aquella marcha guerrera entra√Īa tambi√©n el amor verdadero, el decoro y la dignidad de un artista y todo un pueblo.

La escena parece casi de pel√≠cula. Perucho est√° sobre su caballo. A su alrededor cientos de personas expresan ‚Äú¬°Viva la Revoluci√≥n!‚ÄĚ ‚Äú¬°Viva la independencia!‚ÄĚ ‚Äú¬°Muera Espa√Īa!‚ÄĚ ‚Äú¬°Viva Carlos Manuel de C√©spedes!‚ÄĚ ‚Äú¬°Viva Perucho!‚Ķ‚ÄĚ

La Ciudad de Bayamo, la primera liberada por los mambises, era un manantial de emociones, un hervidero patriótico. Después de unas 40 horas de combate y lograr la victoria, todos estaban repletos de entusiasmo.

Aproximadamente, a las 10 de la ma√Īana, del 20 de octubre de 1868, hab√≠a entrado a la Plaza de la Iglesia Parroquial Mayor la Divisi√≥n La Bayamesa, bajo el mando del General Figueredo.

Minutos despu√©s, el pueblo aclamaba: ‚ÄúPerucho, la letra‚ÄĚ, ¬°La letra!‚Ķ

El historiador Aldo Daniel Naranjo manifiesta que desde fechas anteriores algunos pobladores tarareaban ese himno de libertad. ‚ÄúEstaban ansiosos, por eso lo ped√≠an con tanta insistencia. Era el momento adecuado, no exist√≠a ning√ļn impedimento para que esos versos bronc√≠neos estremecieran la ciudad libre y se expandieran por toda Cuba‚ÄĚ, expresa.

Resalta que era una marcha de guerra, un llamado permanente al combate. Seg√ļn refiere, en cualquier an√°lisis debe tenerse en cuenta que simboliza la naci√≥n, pues su esencia no es el llamado a los bayameses, sino a todos los cubanos, porque ‚Äú‚Ķ morir por la Patria es vivir‚ÄĚ.

Aclara que verdaderamente toda la multitud no conocía la letra, aunque sabía su existencia. Ese día Perucho no lo compuso, como han divulgado algunos, aunque sí lo reprodujo en un papel encima de su caballo, gracias a la memoria.

Aquellos p√°rrafos pasaron de mano en mano. Hubo quien realiz√≥ copias apresuradamente, y pronto se oyeron voces: ‚ÄúAl combate, corred, bayameses, que la Patria os contempla orgullosa‚Ķ‚ÄĚ

El momento fue m√°s especial, porque tambi√©n estaba la orquesta del maestro Manuel Mu√Īoz Cede√Īo, y se armonizaron letra y m√ļsica, lo cual debi√≥ constituir un espect√°culo estremecedor.

EL HIMNO ANTES DE 1868

Daniel Naranjo narra que en 1867 el abogado y revolucionario bayam√©s Francisco Maceo Osorio le dijo a Perucho Figueredo: ‚ÄúA ti, que eres m√ļsico, te toca componer nuestra Marsellesa‚ÄĚ.

Y meses despu√©s, el talentoso bayam√©s ya ten√≠a la obra, la cual fue conocida por unos pocos. Figueredo entreg√≥ las partituras de su composici√≥n a otro artista de prestigio, Manuel Mu√Īoz Cede√Īo, vecino suyo, quien la instrument√≥ con su orquesta.

Algunos aseguran que la esposa de Perucho, llamada Isabel Vázquez, excelente poetisa, también participó en la creación. Así lo expresó, por ejemplo, Carlos Manuel de Céspedes, hijo del Padre de la Patria y yerno de Figueredo.

Conocido es tambi√©n que, con la aprobaci√≥n del cura Diego Jos√© Baptista, la m√ļsica del Himno fue estrenada p√ļblicamente el 11 de junio de 1868 en medio de las celebraciones del Corpus Christi, en la Iglesia Parroquial de Bayamo.

En esa ocasi√≥n, el teniente coronel Juli√°n Udaeta calific√≥ la melod√≠a de subversiva y revoltosa, pero seguramente jam√°s imagin√≥ que apenas meses despu√©s, el 20 de octubre, √©l tendr√≠a que firmar la capitulaci√≥n de las tropas espa√Īolas, jornada en la cual esa marcha patri√≥tica retumb√≥ en la urbe con su letra completa.

Por la importancia de aquel hecho, se escogi√≥ el 20 de octubre como el D√≠a de la Cultura Cubana, fecha en la cual se realizan m√ļltiples actividades en todo el pa√≠s.

Seg√ļn historiadores, en el futuro se suprimieron las estrofas del texto original que condenaban casi cuatro siglos de ignominias y cr√≠menes del yugo colonial de Espa√Īa, pues podr√≠an herir la sensibilidad de aquel pueblo, con el cual los cubanos permanecemos relacionados por lazos de sangre y de cultura. No se debe olvidar, adem√°s, que muchos espa√Īoles integraron el Ejercito Libertador y alcanzaron grados de oficiales.

Investigadores, como Luis Toledo Sande, resaltan que modificaciones textuales y melódicas han dado por fruto una pieza ágil, de contundente brevedad y de musicalidad electrizante.

El Himno constituye símbolo de heroicidades y sacrificios. Nacido de la sinceridad y el coraje de hombres y mujeres que amaron verdaderamente a Cuba y no deseaban verla sometida por potencia extranjera, ni aceptarían jamás ser instrumentos de quienes desean la muerte de su pueblo y la Revolución por la que tanto ellos lucharon.

 


¬°M√°s vivo que nunca!

‚ĶAl que sirvi√≥ a sus hermanos, al que dej√≥ la comodidad impura por el peligro creador, al que puso de ra√≠z a su tierra y dio a su pueblo el derecho de codearse con los hombres, se le quiere, como a cosa de las entra√Īas, se mima su recuerdo, se le hace hueco en nuestro asiento, se le abre para que por √©l se entre nuestro coraz√≥n.

José Martí.

Resuenan los acordes de la guitarra y se escuchan las voces de aquellos que le cantan a la isla de Fidel, pinceles y carboncillos se deslizan por el lienzo para bocetar la sonrisa serena y el rostro sabio de quien ni la muerte puedo arrancar del corazón latente de cada cubano. Las palabras brotan de la pluma del poeta que sobrevuelan una vez más las plazas que su oratoria inundó, recorre nuevamente tus caminos, surca los mares buscando tu figura y la encuentra viva entre la gente.  

Volvi√≥ el gigante de barba blanca, el timonel de nuestra gesta, el l√≠der incuestionable, el martiano por convicci√≥n, el guerrillero so√Īador; volvi√≥ Fidel para juntar a un pueblo agradecido, continuador de su pensamiento y que hoy lo rememora en cada uno de sus logros y retos.

Cantata dedicada al Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz en la Terraza Arte Joven de la AHS/ Foto: Claudia Beatriz Borrero B√°ez

A cuatro a√Īos de su desaparici√≥n f√≠sica, Fidel contin√ļa rompiendo las fronteras de su tiempo para vivir eternamente en cada ni√Īo que nace sin la inquietud de c√≥mo ser√° su vida al crecer; en cada joven que ingresa de forma segura y gratuita a una universidad; en cada m√©dico que arriesga su vida en tiempos de crisis; en cada artista creador comprometido con su obra y protagonista de su tiempo; en hombres que defienden bajo cualquier circunstancia a esta naci√≥n independiente, una Patria que se construye orgullosa e indoblegable con nuestra verdad e ideales.

Con tributos y ofrendas de amor desde el Camag√ľey legendario se multiplican sus fotos admirables en el podio, en la trinchera, en el deporte, en la salud, en los campos de ca√Īa o con un simple casco de constructor. Los j√≥venes creadores celebran su vida ‚Äďsin lamentos por su p√©rdida‚Äď porque Fidel no se ha ido, est√° hoy m√°s presente que nunca, porque no hay cabida para la muerte cuando la meta es Cuba, y esta Cuba es el reflejo de Fidel.

El trovador Pedro S√°nchez Zapata en la clausura del VIII Festival de Trova Canto a Dentro, dedicado a la vida y obra del eterno Comandante en Jefe./ Foto: Claudia Beatriz Borrero B√°ez

Fidel Castro fue un baluarte en el impulso de las amplias garant√≠as que tenemos las nuevas generaciones, bondades que se edificaron s√≥lidamente con la Revoluci√≥n y las ideas que nos inculc√≥ desde 1952. Ejemplo y gu√≠a permanente para las m√°s dis√≠miles generaciones, donde el arte, la cultura y sus hacedores siempre calaron y prevalecieron en los pelda√Īos m√°s altos de su pensamiento, vida y proyecto social.

Hablamos de un hombre que hasta el fin de su existencia siguió siendo joven por sus ideas, por su espíritu revolucionario y por su perenne voluntad de transformación propia, por estar siempre alerta ante cualquier manifestación de quebranto de la independencia nacional.

Desde el canto, el √≥leo, la poes√≠a y la m√ļsica, los miembros y artistas de la filial principe√Īa de la AHS ofrecieron respeto y homenajearon la vida de quien redimension√≥ el papel de una juventud comprometida con el arte y la cultura de la naci√≥n.

La velada en la Terraza Arte Joven de la Casa del Joven Creador de la provincia, cont√≥ con la participaci√≥n de trovadores de Las Tunas, Granma, La Habana, Guant√°namo, Santiago de Cuba y de Camag√ľey, y con ella concluy√≥ la VIII Edici√≥n del Festival de Trova Canto Adentro, un evento que estuvo dedicado a la vida y obra del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, y al personal de la salud que enfrenta los avatares de la Covid-19 en el pa√≠s y en el mundo.

Jes√ļs P√©rez y Daniela de la Caridad, j√≥venes tuneros, cantaron en el Hospital Provincial Manuel Ascunce Domench a los estudiantes, profesores y personal de la Salud./ Foto: Claudia Beatriz Borrero B√°ez

Cuatro noches de Festival cargadas de sentimientos donde artistas como los camag√ľeyanos Harold D√≠az y su grupo Punto de Giro, Reinaldo Rodr√≠guez, los D√ļos Dulce Capricho y Mi otra Mitad, el santiaguero Pedro S√°nchez Zapata, el habanero Jorge Kamankola, Miguel de la Rosa, del Proyecto La Trovuntivitis, los tuneros Jes√ļs P√©rez y Daniela de la Caridad, entre otros, demostraron que la memoria se mantiene despierta en cada rinconcito de esta isla antillana que a√ļn recuerda con orgullo las palabras de un tit√°n, pronunciadas un 25 de noviembre, pero del a√Īo 1959, a los 82 expedicionarios del yate Granma: ‚Äúsi salimos llegamos; si llegamos, entramos y si entramos, triunfamos.‚ÄĚ

Jes√ļs P√©rez y Daniela de la Caridad, j√≥venes tuneros, cantaron en el Hospital Provincial Manuel Ascunce Domench a los estudiantes, profesores y personal de la Salud./ Foto: Claudia Beatriz Borrero B√°ez

El destino quiso que ese mismo d√≠a, pero 57 a√Īos despu√©s, gran parte del mundo llorara su partida, pero con la absoluta certeza de que no hay un adi√≥s ni un final para uno de esos hombres que brillaron con luz propia y que ser√° siempre el gu√≠a y creador de una gran obra de arte del siglo XX, que es la Revoluci√≥n cubana.¬†

¬†Fidel deposit√≥ toda la confianza en los j√≥venes porque la Revoluci√≥n la hizo siendo joven. Confi√≥ hasta el √ļltimo momento en las nuevas generaciones, en su rebeld√≠a, en su deseo de hacer, de crear, y es hoy lo que nos toca defender; porque somos escudo y espada de esta naci√≥n y desde la cultura seguiremos dando el apoyo necesario para y por la Revoluci√≥n que tanto am√≥.


Eusebio Leal Spengler: Verba volant, opra manent

¬†Este 16 de noviembre de 2020 se cumplieron 501 a√Īos de la fundaci√≥n de San Crist√≥bal de La Habana. Ciudad de leyendas, enigmas, religi√≥n, mestizaje y cuban√≠a, que conoci√≥ los pasos del Maestro de Juventudes Eusebio Leal Spengler. Para departir sobre esta ciudad maravilla, debemos fecundar y evocar las figura del eterno y querido historiador de La Habana; Leal es un ente vivo que nos acompa√Īa en las obras urban√≠sticas, hist√≥ricas, sociales, culturales que conocieron sus manos, su intelecto y tiempo de vigilia a la conservaci√≥n del patrimonio hist√≥rico de la naci√≥n cubana.

Al cubano m√°s √ļtil de su tiempo, le debemos la monumental obra de restauraci√≥n de las obras del centro hist√≥rico de La Habana, declarado por la UNESCO en 1982 Patrimonio de la Humanidad. Aunque su sencillez formada en los duros avatares de su vida de infante, que esbozo en el libro Fi√Īes, dedicado a su amor verdadero, su madre Silvia, lo conducen a no prevalecer sus m√©ritos sobre su llaneza, reconoci√©ndose como un servidor p√ļblico que cumpl√≠a con el deber impostergable de defender la obra de la revoluci√≥n desde su puesto de trabajo.

Hombre de ense√Īanza emp√≠rica, autodidacta, fue so√Īando y se√Īalando su camino con el valor de la perseverancia, acompa√Īado con horas de estudio y desvelo que lo consagraron de un conocimiento vasto que hacia germinar a disposici√≥n de su pueblo habanero y cubano.¬†

En una entrevista que le realizo √Āngel Calcines, Eusebio expreso: ‚ÄúTuve que superar mis grandes limitaciones intelectuales, pues escrib√≠a con faltas de ortograf√≠as y me ve√≠a obligado a buscar soluciones alternativas para intentar suplir esa deficiencia, priorizando la palabra oral. Tuve que llenar grandes vac√≠os porque le√≠a y estudiaba lo que me gustaba.‚Ä̬†

Lo importante de estas afirmaciones es que reconocía que su abnegación y superación a todaacosta le permitieron ir evolucionando en su peregrinaje.

Qu√© decir de su oratoria elocuente, sensible, tierna, ferviente e inflamable, que hacia enamorar y enarbolar la conciencia hist√≥rica y revolucionaria de nuestra poblaci√≥n. Dis√≠miles fueron sus reconocimientos internacionales y nacionales en toda su vida, premios que son el reflejo de a√Īo de energ√≠a, atrevimiento y unidad colectiva para hacer prevalecer la historia.

Como apasionado martiano, Eusebio rememor√≥ las ense√Īanzas de Mart√≠ y las trasmiti√≥ en su oratoria, escritos y acciones. Como fiel estudiante del legado del nuestro H√©roe Nacional, llevo en su pecho una m√°xima martiana: ‚ÄúEn la cruz muri√≥ el hombre un d√≠a; pero se ha de aprender a morir en la cruz todos los d√≠as. Todas las grandes ideas tienen su nazareno.‚ÄĚ

Las grandes ideas de restauración del patrimonio histórico tenían su nazareno, y el de La Habana, era Eusebio Leal. Por eso nuestro pueblo reconoce fielmente lo pulcro de sus actos, de su obra al servicio de la Historia.

¬ŅPero c√≥mo juzgar√° la historia y las nuevas generaciones a Eusebio Leal Spengler?

La propia respuesta fue dibujada en la entrevista: ‚ÄúUn d√≠a en la historia con Eusebio Leal Spengler.‚ÄĚ

  • ‚ÄúSiempre ser√° una inc√≥gnita el c√≥mo seremos enjuiciados por las futuras generaciones. ¬ŅSobre qu√© fundamentos establecer√°n su juicio? ¬ŅMirar√°n hacia su pasado con la suficiente amplitud de matices para entender que cada cual es hijo de su tiempo y, como tal, sucumbe a sus contradicciones y desvelos?‚ÄĚ

Temo afirmar que las nuevas generaciones y la historia lo juzgar√°n por sus obras. Verba volant, opra manent*.

 

Nota:

*Las palabras vuelan, pero la obra permanece


AHS viva, por lo que salva (Forodebate)

Trovador y sociólogo. Vicepresidente Nacional de la AHS.

La alt√≠sima responsabilidad de ser vanguardia, de ser las venas del arte joven por donde la creaci√≥n fluya con la libertad del tiempo y el espacio, son esencia y m√≠stica de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z (AHS), una casa en la que sue√Īan y viven intelectuales y artistas menores de 35 a√Īos, con la voluntad de ser una generaci√≥n del presente, activos en la conformaci√≥n de esa otra cultura, la que no esclaviza, la que hace que los seres humanos no se derrumben en el letargo y la apat√≠a en una sociedad que necesita de hombres y mujeres vivos, atentos, cr√≠ticos, constructores.

La AHS, a sus 34 a√Īos, es una organizaci√≥n que crece, que muta con el aporte constante de nuevos miembros, que se basa en sus paradigmas para trascenderlos. No se conforma con ser refugio, quiere expandir la inquietud por un arte y una institucionalidad que no acepte lo vulgar, ni los sentidos comunes importados o aut√≥ctonos no revolucionarios.

Los límites a esos propósitos pudieran ser una amenaza, pero reconocerlos no es suficiente si es para establecer banderas de justificación; hay que luchar todos los días en contra de la sospecha y el estigma de lo que significa para algunos ser joven; derribar las barreras de la mente y el espíritu conservador, ser más serios allí donde se espera que no podamos ser serios.

Sea la AHS para fundar, un arma que defienda lo nuevo, un volcán de revolución, un nicho abierto del arte que salva, para subirle la altura a este tiempo.

34 a√Īos despu√©s

  • ¬ŅQu√© realidad nos favorece? ¬ŅQu√© realidad es adversa?
  • ¬ŅC√≥mo hacer del arte una vanguardia viva?
  • ¬ŅPor qu√© luchamos?* ¬ŅD√≥nde luchamos? ¬ŅC√≥mo luchamos?

*Una pregunta que devino antesala del testamento político de Luis y Sergio Saíz Montes de Oca; debatían consigo mismos y con su generación en uno de los contextos más hostiles de la historia de Cuba. En este tiempo pelear es crear. Tiempo que necesita de canciones, de la prosa y el verso afilado, del discurso escénico y visual que desnude lo divino y lo tremendo.

Resumen del trabajo de la AHS después de su 3er Congreso hasta hoy

La meta y tambi√©n el camino, dos a√Īos despu√©s

Es la AHS una casa de j√≥venes artistas e intelectuales. Hace dos a√Īos celebramos el 3er Congreso de la organizaci√≥n para pensarnos, para compartir ideas y establecer compromisos de trabajo entre nosotros y con las instituciones de la cultura en el pa√≠s. [+]