Revolución cubana


Por la cultura, por Cuba, la AHS siempre acompa√Īar√°

*Palabras del Vicepresidente de la Asociación Hermanos Saíz a propósito del Día de la Cultura Cubana

Compa√Īero Alpidio Alonso Grau, Ministro de Cultura

Queridos compa√Īeros:

Es un alt√≠simo honor estar aqu√≠ en esta celebraci√≥n dentro de la Jornada de la Cultura Nacional, acompa√Īando este justo reconocimiento a figuras imprescindibles para el imaginario espiritual de la naci√≥n. Todos los distinguidos hoy son maestros, son la savia que nutre y sustenta el proyecto soberano de pa√≠s que desde aquel 1868 venimos defendiendo sin reposo.

La cultura cubana recuerda hoy con alegría aquel hermoso 20 de octubre en que, por primera vez, se entonaron en la recién liberada ciudad de Bayamo las notas del Himno Nacional de Cuba. A la clarinada heroica del 10 de octubre, la siguió el gesto hermoso de un pueblo cantando su libertad.

Las naciones son más que el espacio físico que ocupan. Son imágenes, lealtades, emociones. Ser cubano, nos decía el gran Fernando Ortiz, es amar y aceptar todo lo que hace de lo cubano una condición en sí. Es asumir las glorias y aspiraciones de un pueblo y amarlo y defenderlo en cualquier lugar en que se esté.

El proyecto imperial que nos adversa, sabe que la forma m√°s efectiva del desarraigo y la derrota es aquella que vac√≠a al ser humano de las ra√≠ces que lo fundan: quitarnos lo cubano y llenarnos con la vacuidad que promueven las industrias culturales hegem√≥nicas, cambiar el culto a Mart√≠ por el culto edulcorado a h√©roes cinematogr√°ficos vac√≠os, aceptar el anexionismo, el pasado, como √ļnico destino posible, asumir la heroica resistencia de m√°s de 60 a√Īos como un absurdo, arriar todas las banderas que hemos defendido por la promesa del consumismo, que no es m√°s que la expresi√≥n m√°xima de la enajenaci√≥n y la soledad del individuo contempor√°neo.

Hoy el mundo est√° viviendo tiempos dif√≠ciles. Las derechas asesinas han vuelto al poder en numerosos pa√≠ses de nuestro continente y se prestan al juego sangriento e inhumano de rendir por hambre a la hermana Rep√ļblica Bolivariana de Venezuela, como desde hace d√©cadas se prestan al de rendir por hambre a la Revoluci√≥n cubana. El mayor imperio de la historia vive una etapa de tensi√≥n social in√©dita desde los a√Īos de la guerra civil, y en el proceso, canaliza todo su odio contra las fuerzas progresistas del continente y el mundo. Su poderoso aparato militar y de manipulaci√≥n de la conciencia est√° enfocado en subvertir y desmontar los procesos que de una forma u otra cuestionan su predominio. Por si fuera poco, una pandemia ha venido a trastocar la normalidad establecida, llev√°ndonos a cuarentenas, aislamientos y nuevas normalidades, planteando retos in√©ditos para el mundo y para Cuba.

La agresividad contra los intelectuales y artistas que, valientemente, respaldan a la Revoluci√≥n cubana y su obra va en ascenso, alimentada por los mismos intereses hist√≥ricos y por la desesperada campa√Īa electoral de un magnate.

Ante el odio, erigimos la certeza de que los artistas e intelectuales verdaderamente valiosos, dentro y fuera de la isla, permanecen al lado de la Revoluci√≥n. Son a esos a los que ponen en espurias listas y a los que amenazan y sabotean constantemente. Pero nuestros artistas cuentan con un arma inigualable, con el arma que ha sustentado las luchas de un pueblo durante generaciones: la verg√ľenza. Con la verg√ľenza respondi√≥ el Mayor General Ignacio Agramonte, cuando en una de las desesperadas jornadas de la Guerra de los Diez A√Īos, alguien le preguntara con qu√© contaba para continuar la guerra. La verg√ľenza de las mujeres y hombres de bien, de los mejores artistas e intelectuales, es nuestra mayor garant√≠a de continuidad.

Ante este panorama, la batalla que debemos librar como nación ya no es solo económica, sino que es también una batalla de símbolos. Es la batalla por un universo de representaciones. Por qué modelos de ciudadano y de nación queremos para el futuro. Es también la batalla por qué arte debemos privilegiar.

Todos los aquí reunidos y muchos más, muchísimos más, edifican con su labor cotidiana, con las ideas y la belleza que constituyen sus obras, esa defensa esencial, primera, que debe edificar cualquier pueblo contra la avasalladora ola neoliberal. Y lo hacen sin renunciar al pensamiento crítico, ese que, desde el compromiso, no duda en denunciar todo lo mal hecho y cambiar todo lo que debe ser cambiado.

Soy de los que cree, firmemente, que en la cultura se decide hoy el destino de nuestra naci√≥n. Que es la cultura, como nos indicara Fidel en m√ļltiples ocasiones, lo primero que hay que salvar. Defender nuestra cultura es defender la Revoluci√≥n, ese hecho cultural superior, como lo definiera el Presidente Miguel D√≠az-Canel. No importa que tengamos la propiedad sobre los medios de producci√≥n fundamentales, que demos la pelea a brazo partido contra el poderoso enemigo que nos persigue y ataca, si descuidamos por un segundo el necesario proceso de formar, permanentemente, a todo un pueblo en lo bueno, en lo bello y en lo justo. El socialismo no es una utop√≠a, es el √ļnico camino posible ante el absurdo del capital. Como advirtiera hace m√°s de un siglo Rosa Luxemburgo, el dilema hoy sigue siendo entre socialismo o barbarie.

Ayer, 18 de octubre, celebrábamos el aniversario 34 de la Asociación Hermanos Saíz. Todos los jóvenes de esta organización, la juventud toda del país sabemos el inmenso deber que pesa sobre nuestros hombros y aceptamos gustosos el reto de permanecer y continuar la obra de los que aman y fundan. Es un gran deber también el de continuar por la senda que ustedes han abierto.

¬°Feliz Jornada de la Cultura cubana para todos!

¬°Muchas felicidades por el merecido reconocimiento!

¬°Abrazos grandes!

¬°Muchas gracias!


«Un Fidel que abre una y otra vez los caminos a la m√°s aut√©ntica y libre creaci√≥n art√≠stica»

El martes 17 de octubre de 2018, en el marco del 3er. Congreso Nacional de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z, fue presentado por el intelectual cubano Abel Prieto Jim√©nez el libro Fidel y la AHS, del historiador El√≠er Ram√≠rez Ca√Īedo. El texto recoge dos de las intervenciones del l√≠der hist√≥rico de la Revoluci√≥n Cubana en sus encuentros con los j√≥venes intelectuales y artistas: ‚ÄúEsta Revoluci√≥n tiene que ser buena en todo‚ÄĚ, discurso pronunciado el 12 de marzo de 1988 en la clausura de la reuni√≥n del Consejo Nacional de la Asociaci√≥n, y ‚ÄúSin cultura no hay libertad posible‚ÄĚ, alocuci√≥n del 18 de octubre de 2001 en la √ļltima sesi√≥n del Primer Congreso Nacional de la organizaci√≥n.

Este libro resulta esencial para interpretar mejor las contribuciones de Fidel a la pol√≠tica cultural cubana en Revoluci√≥n. Si bien es cierto que ‚ÄúPalabras a los Intelectuales‚ÄĚ ha sido catalogado como un texto fundacional para el dise√Īo y la ejecuci√≥n de pol√≠ticas encaminadas a la defensa y el desarrollo de la cultura cubana; es preciso estudiar, con mayor sistematicidad, las intervenciones realizadas por el l√≠der en etapas posteriores. Sirva este texto de motivaci√≥n para seguir profundizando en los aciertos de Fidel en la comprensi√≥n de la cultura cubana.

¬ŅEn qu√© circunstancias percibiste que era necesario compilar las palabras dirigidas por Fidel a los j√≥venes de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z? ¬ŅCu√°ndo tomaste la decisi√≥n de emprender este proyecto?

En el momento en que concibo la idea de realizar una compilaci√≥n de las palabras de Fidel a los j√≥venes de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z yo integraba la Direcci√≥n Nacional de la organizaci√≥n y recuerdo que, en no pocas ocasiones, hab√≠a escuchado referencias a trav√©s de antiguos miembros sobre los intercambios del l√≠der de la Revoluci√≥n Cubana con los j√≥venes artistas e intelectuales cubanos en dos a√Īos cruciales de la historia del proceso cubano: 1988 y 2001; sin embargo, al realizar b√ļsquedas con la idea de poder leer los discursos de Fidel en ambas reuniones, me percat√© de que no eran p√ļblicos y que solo cont√°bamos con el testimonio de los que hab√≠an participado en aquellos trascendentales encuentros.

Como historiador al fin, me di entonces a la tarea de tratar de lograr acceder a estos documentos imprescindibles para la propia historia de la AHS y de la política cultural de la Revolución.

Para publicar las intervenciones del l√≠der de la Revoluci√≥n deb√≠as tener su consentimiento. ¬ŅPuedes contarnos c√≥mo fue el proceso para obtenerlo? ¬ŅQu√© sentiste al contar con su aprobaci√≥n?

A través del historiador Rolando Rodríguez García, Premio Nacional de Historia y de Ciencias Sociales y con el que he trabajado durante más de una década, se le envió una solicitud al Comandante en Jefe para poder acceder a estos dos discursos inéditos, planteándole la posibilidad de publicarlos y que constituyeran un regalo especial para todos los miembros de la AHS en el 30 aniversario de la organización, que se cumplía por esos días del mes de octubre de 2016.

D√≠as despu√©s, el 25 de noviembre, se produce la partida f√≠sica del Comandante y lejos estaba de imaginarme que √©l hubiera podido leer y atender nuestra solicitud. Sin embargo, la sorpresa y emoci√≥n infinita lleg√≥ poco despu√©s, cuando supe que precisamente el d√≠a 7 de noviembre, apenas 18 d√≠as antes de su fallecimiento, hab√≠a expresado y dejado constancia de estar totalmente de acuerdo con la idea de hacer p√ļblicas estas dos intervenciones.

De inmediato, la emoci√≥n que sent√≠ se expandi√≥ al resto de los compa√Īeros de la Direcci√≥n Nacional de la AHS cuando conocieron la noticia. Comenz√≥ entonces el proceso que dio lugar al libro Fidel y la AHS, publicado por la editorial Abril y, sin dudas, un regalo especial del Comandante a los miembros de la AHS de hoy y del futuro.

el libro fidel y la ahs fue presentado por abel prieto en el marco del 3er congreso de la Asociación/ tomada del portal del arte joven cubano

¬ŅSentiste un mayor compromiso con este proyecto despu√©s de ese 25 de noviembre?

Por supuesto, se convirtió para mí en una misión hermosa y honorable, cuyo final se materializó en el tercer congreso de la AHS, cuando el libro fue presentado y entregado a cada uno de los delegados.

Cada una de las ideas expuestas por Fidel en estas intervenciones son una invitaci√≥n a la reflexi√≥n, al pensamiento cr√≠tico en relaci√≥n a nuestra cultura, a nuestra naci√≥n. ¬ŅCu√°nto crees que pueden aprender los j√≥venes, miembros o no de la Asociaci√≥n, de sus valoraciones?

Creo en primer lugar que estas intervenciones son parte de lo más preciado de la historia de la AHS, que es importante que sea conocida por todos sus miembros, al igual que la vida y obra de Luis y Sergio Saíz Montes de Oca, ahí hay banderas sagradas para defender, luchar y seguir haciendo historia en el presente por la vanguardia artística e intelectual joven de Cuba.

El hecho de que la Asociación lleve el nombre de esos dos jóvenes, prácticamente adolescentes cuando fueron asesinados, profundamente martianos y seguidores de Fidel, que dieron su sangre por la causa revolucionaria y cuya obra artística e intelectual a tan corta edad aun nos estremece y asombra, constituye un compromiso inmenso para todos los que pertenezcan a esta organización, al igual que el hecho de ser una organización en la que Fidel depositó toda su confianza, al punto de llegar a decir: “Esta institución se justifica ahora y siempre, ¡ahora y siempre¡

Los argumentos de Fidel en esas dos intervenciones, el 12 de marzo de 1988 y el 18 de octubre de 2001, aunque respondieron a un contexto determinado, se proyectan hacia el presente y el futuro, contienen ideas que parecen dichas hoy, como si Fidel nos estuviera convocando y movilizando para la gran batalla que en el campo de la cultura debemos seguir librando.

Creo, no exagero, si digo que estos dos discursos pueden considerarse las Palabras a los Intelectuales de Fidel dirigidas a los más jóvenes, palabras a las que tenemos que volver una y otra vez para no perder la ruta en la defensa de los principios de nuestra política cultural y en una creación artística e intelectual de profunda vocación social.

durante la presentación del libro fidel y la ahs en el marco del 3er congreso de la Asociación/ tomada del portal del arte joven cubano

¬ŅCrees que la publicaci√≥n de estos discursos puede ampliar la mirada en relaci√≥n a las contribuciones de Fidel a la pol√≠tica cultural cubana?

Por supuesto que s√≠. Considero que son √ļtiles no solo para los miembros de la AHS, sino para todos los artistas e intelectuales cubanos y el pueblo en sentido general. Las ideas y visi√≥n amplia de Fidel sobre la cultura y su centralidad en el proceso revolucionario est√°n muy claras en estos discursos y hay que analizarlas de conjunto con otras de sus cardinales intervenciones, como las propias Palabras a los Intelectuales, sus discursos en los distintos congresos de la UNEAC, sus encuentros con la Brigada de Instructores de Arte y su propia obra fundadora, como principal art√≠fice que fue del sistema institucional de nuestra cultura, teniendo siempre al pueblo, al ser humano, como la meta principal de todos los cambios revolucionarios.

Estos discursos nos muestran una vez más a un Fidel que es el antidogma por excelencia, pródigo en el diálogo franco y directo con los jóvenes, un Fidel que abre una y otra vez los caminos a la imaginación y a la más auténtica y libre creación artística, un Fidel que convoca, une y se adelanta al futuro, un Fidel martiano que defiende la idea de que sin cultura no hay libertad posible, un Fidel que sin caer en el idealismo voluntarista, se muestra enemigo de las ideas y métodos tecnocráticos o del pragmatismo economicista, que pueden atentar contra nuestra política cultural y con la sobrevivencia misma del proceso revolucionario cubano.

Al leer estos discursos, se pueden entender con más profundidad por qué en los momentos más difíciles del período especial Fidel planteó que la cultura era lo primero que debía ser salvado.


J√≥venes creadores «por encima de lo conocido» (+ Fotos)

Jóvenes creadores de la Asociación Hermanos Saíz (AHS) llegarán nuevamente, este 13 de agosto, hasta el punto más alto de Cuba, el Pico Real del Turquino, en la Sierra Maestra, como homenaje a Luis y Sergio Saíz Montes de Oca, a cuya memoria rinde tributo desde sus orígenes la Asociación, al Comandante en Jefe Fidel Castro y a José Martí.

Esta experiencia se inserta como parte de las m√ļltiples actividades que realiza la AHS dentro de la Jornada 13 de agosto, que incluye tambi√©n la visita a la casa natal de los Hermanos Sa√≠z en San Juan y Mart√≠nez, Pinar del R√≠o, as√≠ como diversas propuestas en las plataformas digitales, principalmente en los perfiles en redes sociales de la Asociaci√≥n, y en el Portal del Arte Joven Cubano, disponible en la direcci√≥n www.ahs.cu.

Como parte de este reencuentro con la historia nacional, que re√ļne j√≥venes artistas de todo el pa√≠s, el ascenso hasta el Pico Turquino posee, adem√°s, una jornada cultural en Granma, provincia que los acoge antes. Dentro de un amplio programa, este lunes llegaron hasta el Museo Casa Natal de Carlos Manuel de C√©spedes, Padre de la Patria y primer Presidente de la Rep√ļblica en Armas, quien cultiv√≥ adem√°s, la literatura y la m√ļsica, coment√≥ Yasel Toledo Garnache, vicepresidente nacional de la AHS.

Tambi√©n visitaron el Museo Provincial, en Bayamo, que exhibe una exposici√≥n dedicada al L√≠der Hist√≥rico de la Revoluci√≥n cubana, la Plaza de la Revoluci√≥n en la provincia, el lugar donde fueron estrenadas las notas del Himno Nacional y el Museo de Cera, √ļnico de su tipo en el pa√≠s, que contiene piezas dedicadas a reconocidas figuras de la vida cultural, social y pol√≠tica de Cuba y el mundo, como Mart√≠, C√©spedes, Gabriel Garc√≠a M√°rquez, Ernest Hemingway, Bola de Nieve y Juan Formell, a√Īadi√≥ Toledo.

Otro momento especial fue en el Museo de Cera/ foto tomada del perfil de facebook de yasel toledo

En horas de la noche realizaron una descarga de arte en la sede de la AHS de Granma/ foto tomada del perfil de facebook de yasel toledo

Además se realizó un provechoso intercambio con autoridades del territorio para dialogar acerca de los retos de la juventud cubana, que antecedió, en horas de la noche, a una descarga de arte en la sede de la Casa del Joven Creador de esta oriental ciudad.

Los j√≥venes artistas llegaron hasta el Museo Casa Natal de C√©spedes, Padre de la Patria y primer Presidente de la Rep√ļblica en Armas, quien cultiv√≥ la literatura y la m√ļsica/ foto tomada del perfil de facebook de yasel toledo

Los j√≥venes artistas llegaron hasta el Museo Casa Natal de C√©spedes, Padre de la Patria y primer Presidente de la Rep√ļblica en Armas, quien cultiv√≥ la literatura y la m√ļsica/ foto tomada del perfil de facebook de yasel toledo

También sostuvieron un intercambio con autoridades de Granma/ foto tomada del perfil de facebook de yasel toledo

Antes del ascenso, los j√≥venes miembros de la AHS visitaron este martes el Monumento Nacional La Demajagua, donde iniciaron las guerras por la independencia de Cuba en 1868, y en horas de la tarde se trasladaron hasta la comunidad de Santo Domingo, en la Sierra Maestra, para comenzar ma√Īana la subida hasta el campamento de Aguada de Joaqu√≠n, ubicado cinco kil√≥metros antes de la cima del Turquino.

En horas de la noche realizaron una descarga de arte en la sede de la AHS de Granma/ foto tomada del perfil de facebook de yasel toledo

Una vez en la cima, junto al busto del Ap√≥stol que custodia las alturas de la isla, estos j√≥venes de varias provincias leer√°n versos dedicados a los Hermanos Sa√≠z, dos j√≥venes poetas que integraron el movimiento revolucionario 26 de Julio y fueron asesinados el 13 de agosto de 1957, exactamente el mismo d√≠a en que cumpl√≠a Fidel 31 a√Īos.

Esta vez, en consonancia con las disposiciones del país ante la propagación de la Covid-19, serán menos los artistas, intelectuales y promotores culturales que protagonizarán tan importante experiencia, pero mantendrán el simbolismo de un ascenso que forma parte del espíritu y la tradición de la Asociación, vanguardia creativa del país, consecuente con las ideas de aquellos jóvenes que cultivaron el amor por el arte y por Cuba por encima de todo, con la premisa martiana de que subir lomas, hermana hombres.

En horas de la noche realizaron una descarga de arte en la sede de la AHS de Granma/ foto tomada del perfil de facebook de yasel toledo

En horas de la noche realizaron una descarga de arte en la sede de la AHS de Granma/ foto tomada del perfil de facebook de yasel toledo

Otro momento especial fue en el Museo de Cera/ foto tomada del perfil de facebook de yasel toledo

Los j√≥venes artistas llegaron hasta el Museo Casa Natal de C√©spedes, Padre de la Patria y primer Presidente de la Rep√ļblica en Armas, quien cultiv√≥ la literatura y la m√ļsica/ foto tomada del perfil de facebook de yasel toledo


El sacerdote católico de la Revolución cubana

Hace ya un tiempo, el programa de la Pupila Asombraba dedic√≥ una de sus emisiones a la religi√≥n en los procesos revolucionarios. La gran sorpresa es que hablaron de esa relaci√≥n tomando como ejemplo a muchas figuras y hechos que han encabezado el movimiento de la Teolog√≠a de la Liberaci√≥n. Se destac√≥ el encuentro entre Fidel y l√≠deres religiosos protestantes que se efectu√≥ en el a√Īo 1990; el comentario sobre el libro Fidel y la religi√≥n del te√≥logo brasile√Īo Frei Betto. En otro momento, el programa televisivo centr√≥ el an√°lisis de figuras como el sacerdote Camilo Torres y los monse√Īores √ďscar Arnulfo Romero y Pedro Casald√°liga. Y la canci√≥n ‚ÄúJerusal√©n a√Īo cero‚ÄĚ, de Silvio Rodr√≠guez, concluy√≥ el espacio que invita a reflexionar en torno a la realidad cubana y latinoamericana. Todo esto me pareci√≥ genial y a la vez √≠ntimo, solo me qued√≥ la insatisfacci√≥n al no escuchar ninguna referencia sobre el padre Miguel Sardi√Īas.

El padre Guillermo Isa√≠as Sardi√Īas M√©ndez, hombre bondadoso, cristiano y con un fuerte compromiso social, fue el √ļnico sacerdote que se incorpor√≥ a la lucha insurreccional en las monta√Īas de la Sierra Maestra. Pocos conocen de este gran hombre de la Revoluci√≥n cubana y de la Historia de la Iglesia Cat√≥lica en Cuba.

Naci√≥ el 6 de mayo de 1917 en Sagua la Grande, en la otrora provincia de las Villas, hoy Villa Clara, proveniente de una familia de modesto recursos materiales. A los 12 a√Īos encuentra su vocaci√≥n religiosa hacia la carrera sacerdotal e ingresa en el Seminario Conciliar de San Carlos y San Ambrosio de La Habana. En este lugar estar√≠a desde 1929 hasta 1933 donde iniciar√≠a sus estudios de Filosof√≠a y donde despertar√≠a sus inquietudes pol√≠ticas.

Vive muy de cerca los conflictivos a√Īos de la d√©cada del 30 porque dos veces el √≥rgano policial registr√≥ el edificio del Seminario para desalojar a los estudiantes impregnados de las influencias que ejerc√≠a el padre F√©lix Varela, aquel que ‚Äúnos ense√Ī√≥ en pensar». Posteriormente, fue en el Seminario San Basilio el Magno, de Santiago de Cuba, de la otrora provincia de Oriente, donde a los 19 a√Īos termina sus primeros estudios eclesi√°sticos y recibe de mano del monse√Īor Valent√≠n Zubizarreta la prima clerical tonsure, que determina el inicio de su condici√≥n sacerdotal, en la Iglesia Catedral de Santiago de Cuba.

De Santiago de Cuba a Roma donde cursar√≠a por cinco a√Īos la licenciatura en Derecho Can√≥nico en la Universidad Gregoriana de Roma, y a su regreso de Italia en 1941, cuando estalla la Segunda Guerra Mundial, es ordenado sacerdote en la Iglesia Catedral de Cienfuegos y designado cura ec√≥nomo en la Parroquia de Corralillo, en Las Villas. Pasando por diferentes parroquias de las m√°s humildes va formando sus convicciones por los m√°s desfavorecidos y en contra de los males que aquejaban aquella sociedad. Fue uno de los sacerdotes que protesta por el arbitrario manejo del escalaf√≥n de promociones parroquiales en la jurisdicci√≥n de su obispado.

Es trasladado a la arquidi√≥cesis de La Habana y ejerce su magisterio sacerdotal en la parroquia de Quivic√°n, donde tambi√©n atend√≠a la Iglesia de Alqu√≠zar. Matricula en la carrera de Derecho en la Universidad de La Habana, la cual solo llega a cursar hasta el tercer a√Īo. Luego es designado presb√≠tero de Nueva Gerona, llegando a la Isla de Pinos, hoy isla de la Juventud, el 27 de febrero de 1954. Ya en ese momento Batista hab√≠a dado su golpe de Estado, hab√≠an ocurrido los hechos del Moncada y los sobrevivientes de este acto estaban encarcelados en dicha Isla, donde √©l siempre se interesaba y atend√≠a a los familiares de los moncadistas.

Su v√≠nculo con el movimiento 26 de Julio se hace tan √≠ntimo que es un ferviente colaborador del mismo, pero siempre consider√≥ que todo lo que hac√≠a era insuficiente, de ah√≠ que se incorpore a la lucha en las monta√Īas de la Sierra Maestra. Este hecho, despu√©s de la aprobaci√≥n de Fidel Castro, ocurre el 8 de junio de 1957, convirti√©ndose as√≠ en uno m√°s de la guerrilla. En estas mismas lomas insurrectas rebeldes ejerci√≥ su magisterio sacerdotal, lo que le vali√≥ el grado de Comandante.

Al Triunfo de la Revoluci√≥n se le pod√≠a ver usando sus grados en su sotana verde olivo confeccionada por Camilo Cienfuegos. En el primer a√Īo de la Revoluci√≥n, el clero habanero lo ve√≠a con mucho recelo por las crecientes conflictividades entre el Estado revolucionario y la Iglesia, cuesti√≥n que se arregla cuando monse√Īor Artega, el primer cardenal de Cuba, lo convida a participar en las reuniones comunes del clero habanero al cual perteneci√≥ ejerciendo su humilde sacerdocio.

El padre Miguel Sardi√Īas fallece el 21 de diciembre de 1964 sin ninguna aspiraci√≥n terrenal que haber hecho lo posible por siempre estar al lado de los m√°s humildes y haber enfrentado todo tipo de injusticias. Su legado, algunos lo han tomado como antesala a la corriente de la Teolog√≠a de la Liberaci√≥n, muy difundida en Am√©rica Latina y donde muchos cl√©rigos y religiosos cat√≥licos formaron parte de la misma.

Hoy sigue siendo un héroe que parece estar cubierto por el manto del olvido que debemos remover para seguir perpetuando su legado de justicia y paz. Además del fuerte compromiso de estar con los humildes y para los humildes.


Espacio Dialogar, dialogar: Forodebate El 26 de Julio y la mística de la Revolución cubana

Por: Yasel Toledo Garnache

Como parte del espacio Dialogar, dialogar, que habitualmente realizamos en el Salón de Mayo del Pabellón Cuba, convocamos al forodebate El 26 de Julio y la mística de la Revolución cubana, el cual se realizará este viernes a partir de las 10:00 am.

¬ŅQu√© significa verdaderamente evocar aquel hecho y a sus protagonistas? ¬ŅC√≥mo el simbolismo del 26, esa fuerza y coraje, sigue acompa√Īando a nuestro pueblo en momentos muy complejos? ¬ŅCu√°nto conocemos a esos j√≥venes que dispararon, so√Īaron y muchos hasta murieron? ¬ŅC√≥mo aquellos hechos aportaron y est√°n presentes en el universo simb√≥lico y el alma de la naci√≥n? ¬ŅC√≥mo esa m√≠stica iniciada mucho antes se ha enriquecido con sucesos del presente?… son algunas de las preguntas que pudieran motivar el intercambio.

En esta ocasi√≥n nos acompa√Īan como invitados la Doctora en Ciencias Filos√≥ficas Yuleidys Gonz√°lez Estrada, quien se desempe√Īa como profesora en la Universidad de Granma; la investigadora santiaguera Sahay Fajardo Videaux, y el soci√≥logo habanero Alejandro Gum√° Ru√≠z, todos miembros de la secci√≥n de Cr√≠tica e investigaci√≥n de la AHS.

Ya podemos dejar nuestras opiniones e interrogantes en la parte de los comentarios.

Emancipación, memoria y reconfiguración en la mística de la Revolución Cubana

Por: Yuleidys Gonz√°lez Estrada

Parec√≠a que el Ap√≥stol iba a morir en el a√Īo de su centenario, que su memoria se extinguir√≠a para siempre, ¬°tanta era la afrenta! Pero vive, no ha muerto, su pueblo es rebelde, su pueblo es digno, su pueblo es fiel a su recuerdo; hay cubanos que han ca√≠do defendiendo sus doctrinas, hay j√≥venes que en magn√≠fico desagravio vinieron a morir junto a su tumba, a darle su sangre y su vida para que √©l siga viviendo en el alma de la patria. ¬°Cuba, qu√© ser√≠a de ti si hubieras dejado morir a tu Ap√≥stol!

Fidel Castro Ruz

A esto, expresado con belleza inexplicable por Fidel, me refiero cuando hablo de la m√≠stica de la Revoluci√≥n Cubana. S√≠, hablo de esa espiritualidad omnipresente que camina con nuestro pueblo haciendo que ‚Äďreligiosos y ateos‚Äď sientan cercano y vivo el legado de nuestra ancestralidad rebelde. No creo que nuestra m√≠stica tenga explicaci√≥n desde las doctrinas teol√≥gicas tradicionales ni en las interpretaciones filos√≥ficas encartonadas. Somos lo real maravilloso y ‚Äďcomo dice Buena Fe‚Äď nacimos en el Caribe m√°gico.

En una ocasi√≥n conversaba con un amigo cubano radicado en Costa Rica sobre nuestra identidad como pueblo y le preguntaba ¬ŅQu√© nos hace diferentes? ¬ŅQu√© lazos nos unen tan fuerte a esta gota de esmeralda ce√Īida por los mares?[1] La esencia emancipatoria de nuestra identidad, me contest√≥ con esa naturalidad que dan las certezas. Y es cierto, pero esa identidad emancipatoria est√° nutrida por un universo simb√≥lico que el pueblo cubano resguarda en ese espacio terrenal y c√≥smico llamado MEMORIA.

Fue esa memoria la savia que nutri√≥ a aquellos j√≥venes que en 1956 decidieron tomar el cielo por asalto de la mano de Mart√≠, ese Misterio que nos acompa√Īa, casi sin saber que ellos mismos inspirar√≠an a otros m√°s tarde. Es esa memoria la que me hace llorar de emoci√≥n cuando canto el Himno nacido en las entra√Īas de esta ciudad fecunda de Patria en la que vivo. Es tambi√©n la que me motiva a escribir este texto que nace desde mi profundo sentipensar-actuar de revolucionaria cubana.

Sin ánimos de dar una conferencia de historia, quiero retomar la idea de la mística de la Revolución Cubana como ese universo simbólico condicionado por la emancipación y la memoria. En ese sentido, los hechos del 26 de julio son trascendentales pues devolvieron la esperanza a muchos cubanos y les dotaron de una multiplicidad de símbolos que todavía son expresión de nuestra rebeldía y resistencia: el nombre del movimiento, la bandera bicolor, el programa de la revolución, la Marcha del 26 de Julio y la figura renovada de un Martí que ahora se nos mostraba estratega militar y espíritu de la nación.

La lucha llev√≥ a la victoria y ella a la necesidad de construir c√≥digos para expresar la realidad nueva que la revoluci√≥n requer√≠a. Los s√≠mbolos no fueron construidos solo desde el arte, si bien este los visibiliz√≥, los recre√≥ y los hizo accesibles para todas y todos. Vinieron de una cosmovisi√≥n que defend√≠a la igualdad de todas. Expresi√≥n de esa cosmovisi√≥n fue ‚Äďpor solo citar un ejemplo‚Äď la sustituci√≥n del uso de los t√©rminos se√Īor o se√Īora por los de compa√Īeros/as. Un cambio tan elemental como ese signific√≥ una transformaci√≥n radical, a la cual no prestamos suficiente atenci√≥n, porque pas√°bamos de mirar a las otras como entes externos, a asumirles como colegas de viaje en la tremenda aventura que protagoniz√°bamos.

En esa misma l√≥gica de transformaci√≥n simb√≥lica vinieron los Comit√©s de Defensa de la Revoluci√≥n, la Federaci√≥n de Mujeres Cubanas y otras organizaciones. Con ellas se impuls√≥ una nueva forma de relacionamiento social; una nueva manera de empoderamiento y construcci√≥n colectiva. No puedo dejar de mencionar grandes frases como: ‚Äú¬°Patria o muerte!‚ÄĚ, ‚Äú¬°Venceremos!‚ÄĚ, o esa legendaria que contiene todo el llanto y la rabia de Fidel: ‚ÄúCuando un pueblo en√©rgico y viril llora, la injusticia tiembla‚ÄĚ.

Pero la memoria tiene sus plazos y la m√≠stica, nuestra m√≠stica, se reconfigura. Por eso, ser√≠a un error pensar que solo est√° compuesta por los hechos y las frases del pasado. Insisto en que se nutre del d√≠a a d√≠a, de nuestra creaci√≥n individual y colectiva. Hoy el grito de ¬°Patria o muerte! se ha convertido en ¬°Fuerza Cuba!, ¬°Viviremos y Venceremos!; la bandera de la estrella solitaria es tambi√©n una marca-pa√≠s que exhibimos con orgullo en nuestros perfiles de facebook y ya no vamos a la plaza el 26 de julio a escuchar a Fidel sino a Santa Ifigenia; ese lugar donde un grano de ma√≠z guarda sus restos con una inscripci√≥n que solo reza FIDEL, porque no hacen falta, a√ļn, m√°s palabras. Depender√° de nuestra labor con las nuevas generaciones que nunca haga falta a√Īadirlas.

Esas peque√Īas-grandes cosas integran, a mi juicio, la m√≠stica de nuestra Revoluci√≥n. Sin embargo, tenemos el enorme desaf√≠o de reconocerlas, investigarlas, visibilizarlas, hacerlas carne y sangre de sus m√°s j√≥venes protagonistas. ¬Ņ¬ęQu√© hacer¬Ľ vuelve a ser la pregunta del momento? Solo si viniera en el sentido leninista. Es decir, solo si apareciera cargada de alternativas. En eso la vanguardia art√≠stica joven de este pa√≠s tiene mucho que aportar, sobre todo si entendemos que nuestra condici√≥n de vanguardia nos la hemos ganado a pensamiento; a pensamiento cr√≠tico y comprometido con la justicia social y con el fuego creador que transforma vidas.

 

[1] Fragmento del poema Elogio de un poeta a su isla antillana del poeta guantanamero Ernesto Víctor Matute.

CUBAN√ćA Y CULTURA DE LA LIBERTAD

Por Sahay Fajardo Videaux

Dialogar sobre la mística de la Revolución implica como mínimo acercarse a la espiritualidad, detrás de un fenómeno cuya naturaleza tempestuosa y trasformadora elige y coloca sus protagonista, y en ocasiones a los hechos, en pedestales aparentemente inalcanzables. Así los hombres construyen y destruyen sus altares a través de la Historia y de acuerdo a su tiempo. En el ejercicio de nuestra doble función de resultado y elemento constructor, nos corresponde interrogar al pasado, intentar establecer de manera lógica y coherente la relación entre lo ocurrido y lo evitado, para encontrar las constantes que nos hacen lo que somos.

Desde esta perspectiva, me acerco a la dimensi√≥n de los hechos acontecidos el 26 de julio de 1953 y sus consecuencias. ¬ŅPor qu√© una acci√≥n que constituy√≥, en su momento, un fracaso, es hoy uno de los s√≠mbolos m√°s importantes de nuestra Historia? La respuesta m√°s simple y directa es porque triunf√≥ la Revoluci√≥n de 1959.¬† Lo digo de esta forma con toda intenci√≥n, pues sin ignorar el papel de los individuos, me interesa dialogar sobre este fen√≥meno como el resultado de una cultura popular de la resistencia. ¬†

Ambos hechos fueron posibles en virtud de una profunda conciencia de la Cuban√≠a. En ellos se articulan, de manera org√°nica, criterios y valores enraizados en nuestro modo de ser, tales como la vocaci√≥n por la soberan√≠a y la b√ļsqueda por la justicia social. De este modo, es posible explicar las razones personales y morales que impidieron al teniente Sarr√≠a asesinar o permitir¬†¬† el asesinato del joven Fidel, o el asesinato de ‚Äúlas Ideas‚ÄĚ, como lo llamara el propio Sarria. ¬†Explicar las casas abiertas para esconder j√≥venes, la ayuda que recibieron de los campesinos, de los m√©dicos y enfermeras del Hospital Saturnino Lora, las madres en las calles reclamando por sus hijos, la movilizaci√≥n¬† de la sociedad civil para proteger la integridad de estos j√≥venes¬† por encima de las implicaciones pol√≠ticas, de enfrentarse a una dictadura sangrienta. ¬†Explicar, por encima de las razones objetivas y concretas de¬† este momento¬† hist√≥rico, tantas manifestaciones¬† de solidaridad y sacrificios, articuladas de manera espont√°nea, para salvaguardar lo que la inteligencia popular¬† asumi√≥ como el futuro de la Patria: los J√≥venes del Centenario. ¬†

Se manifestaba as√≠ la cultura cubana ‚Äúcomo cultura de la libertad y de la independencia, en virtud de los valores consagrados como lineamientos de la conducta, como recuerdo factual y hasta como leyenda, en un combate sin descanso contra constantes asedios dirigidos siempre a hacer desaparecer la Cuban√≠a.‚ÄĚ[1] ¬†¬†

[1] Joel james: Alcance de la Cubanía, Editorial Oriente, Santiago de cuba, 2001.

 

FERNANDO MART√ćNEZ HEREDIA: CLAVES PARA LA REBELD√ćA

(Fragmentos)

Mensaje de Fernando Mart√≠nez Heredia a los j√≥venes durante la clausura del Coloquio: ‚ÄúCon arreglo a esta opini√≥n trabajaremos. A 50 a√Īos de la revista Pensamiento Cr√≠tico‚ÄĚ

21 de febrero, 2017

‚ÄúDesde que era muy peque√Īo le√≠a todo lo que hallaba, y de muchacho la revista Bohemia fue mi escuela pol√≠tica. Pero ni so√Īaba en que vendr√≠a una gran revoluci√≥n, que me form√≥ y me cambi√≥ una y otra vez, y que por ella llegar√≠a a ser el director de una revista cubana prestigiosa. Pero nunca esper√© homenajes, ni cuando √©ramos centro de tareas hermosas ni cuando pasamos al olvido. A eso me ayudaron Jos√© Mart√≠ y la Revoluci√≥n. Ahora, aunque en estos √ļltimos a√Īos los que hicimos la revista nos hemos tenido que ir acostumbrando, me emociona mucho recibir este agasajo. Pero me sobrepongo y contemplo y admiro su sentido profundo. No somos los protagonistas los que un d√≠a hicimos Pensamiento Cr√≠tico, los j√≥venes revolucionarios cubanos comunistas de entonces. Son los j√≥venes cubanos revolucionarios, los comunistas de hoy, los que al calor del homenaje, el rescate y el debate pasan la escuela pol√≠tica del presente y hacen la vela de armas que requiere el futuro de luchas en las que se empe√Īar√°n y vencer√°n. Ustedes son los protagonistas.‚ÄĚ

SOCIALISMO

¬ęHay muchos m√°s dilemas y problemas. C√≥mo combinar cambios y permanencias, relaciones sociales e ideolog√≠as que vienen del capitalismo ‚ÄĒy que son muy capaces de rehacer capitalismo o generarlo‚ÄĒ con transformaciones que est√°n destinadas a formar personas diferentes, nuevas, y a producir una sociedad y una cultura nuevas. C√≥mo aprovechar, estimular o modificar las motivaciones y actitudes de los individuos ‚ÄĒsin lo cual no habr√° socialismo‚ÄĒ, cuando el poder socialista resulta tan abarcador en la econom√≠a, la pol√≠tica, la formaci√≥n y reproducci√≥n ideol√≥gica y la vida cotidiana de las personas, y tiende a desalentar o impedir las iniciativas de las personas en la medida en que se burocratiza. C√≥mo lograr que prevalezca el proyecto sobre el poder ‚ÄĒel mayor desaf√≠o interno a los reg√≠menes de transici√≥n socialista‚ÄĒ, cuando, adem√°s de los √°mbitos que he referido, el poder es responsable de la defensa del pa√≠s frente al imperialismo y los enemigos internos, y de las relaciones con los pa√≠ses, las empresas y las instituciones internacionales del capitalismo. C√≥mo lograr que prevalezca el internacionalismo sobre la raz√≥n de Estado.

¬Ľ El socialismo no surge de la evoluci√≥n progresiva del capitalismo. Este ha sido creador de premisas econ√≥micas, de individualizaci√≥n, ideales, sistemas pol√≠ticos e ideol√≥gicos democr√°ticos, que han permitido postular el comunismo y el socialismo. Pero de su evoluci√≥n s√≥lo surge m√°s capitalismo. El socialismo es una opci√≥n, y s√≥lo existir√° a partir de la voluntad y de la acci√≥n que sean capaces de crear nuevas realidades. Es el ejercicio de comportamientos p√ļblicos y no p√ļblicos de masas organizadas y conscientes que toman el camino de su liberaci√≥n total.

(…)

¬Ľ La pr√°ctica revolucionaria de los individuos de las clases explotadas y dominadas, ahora en el poder, y de sus organizaciones, debe ser id√≥nea para trastornar profundamente las funciones y resultados sociales que hasta aqu√≠ ha tenido la actividad humana en la historia. En este proceso debe predominar la tendencia a que cada vez m√°s personas conozcan y dirijan efectivamente los procesos sociales, y sea real y eficaz la participaci√≥n pol√≠tica de la poblaci√≥n. Sin esas condiciones, el proceso perder√≠a su naturaleza, y ser√≠a imposible que culmine en socialismo y comunismo.

(…)

¬Ľ La transici√≥n socialista es un proceso de violentaciones sucesivas de las condiciones de la econom√≠a, la pol√≠tica, la ideolog√≠a, lo m√°s radical que le sea posible a la acci√≥n consciente y organizada, si ella es capaz de volverse cada vez m√°s masiva y profunda. No se trata de una utop√≠a para ma√Īana mismo, sino de una largu√≠sima transici√≥n. Su objetivo final debe servir de gu√≠a y de juez de la procedencia de cada t√°ctica y cada pol√≠tica, dado que estas son las que especifican, concretan, sujetan a normas, modos y etapas las situaciones que afectan y mueven a los individuos, las instituciones y sus relaciones. Por tanto, no basta con tener eficiencia o utilidad para ser procedente: es obligatorio sujetarse a principios y a una √©tica nueva, socialista.

(…)

¬Ľ El mayor potencial adverso a su dominaci√≥n es la enorme cultura acumulada de experiencias de contiendas sociales y pol√≠ticas ‚ÄĒy de avances obtenidos por la Humanidad‚ÄĒ, cultura de resistencias y rebeld√≠as que fomenta identidades, ideas y conciencia, y deja planteadas inconformidades y exigencias formidables y urgentes. Todo eso favorece la opci√≥n de sentir, necesitar, pensar y luchar por avances y creaciones nuevas.¬Ľ (en Autocr√≠ticas, un di√°logo al interior de la tradici√≥n socialista, volumen de Ruth Cuadernos de Pensamiento Cr√≠tico, Ciencias Sociales/Ruth Casa Editorial, La Habana, 2009.)

LOS DILEMAS DE JULIO ANTONIO MELLA

¬ęMella tuvo que ser muy rebelde para lograr ser revolucionario, y para seguir si√©ndolo durante su breve vida. Muy poco conocido en su actuaci√≥n y sus ideas, su grandeza, sin embargo, ha sido reconocida por todos y ha conmovido a muchos. Mella ha sido ejemplo, herencia yacente, s√≠mbolo de revoluci√≥n, el l√≠der m√°s puro, el sacrificio, el pensamiento m√°s alto. Debemos estudiar la naturaleza, el soporte, el alcance y la eficacia de esas emociones que s√≠ comunican, motivan y suman voluntades. Mella est√° en la vocaci√≥n subversiva y en los antiguos gritos que hicimos nuestros los j√≥venes un tercio de siglo despu√©s, con las adiciones necesarias; est√° en los miles de internacionalistas que han sabido trabajar, luchar y morir en cualquier parte del mundo, tuvieran o no en el bolsillo el carn√© de Mella, Camilo y el Che. Que Julio Antonio Mella contin√ļe activo, formando parte del combate en esta hora decisiva de Cuba, depende de nosotros. Si me permiten imaginar a Mella dici√©ndonos s√≥lo una frase hoy aqu√≠, quiz√°s ser√≠a: ‚ÄúSean siempre comunistas, pero sin dejar de ser manicatos‚Ä̬Ľ. (En el art√≠culo ¬ęLos dilemas de Julio Antonio Mella¬Ľ)

¬ęNo permitan que llegue a haber dos Cubas en la cultura¬Ľ

Palabras de agradecimiento pronunciadas el martes 18 de octubre de 2011, durante el acto de entrega del premio Maestro de Juventudes, máxima distinción que otorga la Asociación Hermanos Saíz

¬ęLa cultura es, por su naturaleza, sus fuerzas acumuladas y sus logros, lo que est√° m√°s cerca de ponerse a la altura de las revoluciones sucesivas, las tareas diferentes y superiores a lo que parece posible y la ambici√≥n desmesurada, tres rasgos que son esenciales para que exista el socialismo.

(…)

¬Ľ Que los alumnos de todos nosotros ‚ÄĒde los maestros de hoy‚ÄĒ, puestos a la tarea de realizar y cumplir, no nos hagan caso en nada que hayamos dicho que pueda estorbarles para cumplir los ideales que estamos compartiendo hoy. Que sientan siempre con su propio coraz√≥n, y piensen siempre con cabeza propia. Solo as√≠ ser√°n capaces de hacer a Cuba cada vez m√°s libre, m√°s justa y m√°s pr√≥spera.¬Ľ


Por una universidad cultural

El soci√≥logo Alain Basail plante√≥ en una ocasi√≥n que la Revoluci√≥n cubana ‚Äúha sido un profundo cambio cultural‚ÄĚ. ¬†Y es que el primer hecho cultural importante fue la Revoluci√≥n misma, porque recogi√≥ lo mejor de nuestra tradici√≥n cultural, abri√≥ el camino y sembr√≥ las semillas para lograr una transformaci√≥n integral que se comenz√≥ a gestar de manera inmediata en su seno y que augur√≥ la construcci√≥n de un futuro pleno para todos los cubanos.

Inmediatamente despu√©s del Triunfo, se inicia el proceso de democratizaci√≥n de la cultura y de institucionalizaci√≥n en el que se sucedieron un conjunto de acontecimientos culturales, siendo los m√°s relevantes en este √°mbito la campa√Īa de alfabetizaci√≥n, la nacionalizaci√≥n de la ense√Īanza y reforma universitaria.

La Revolución, triunfante y popular, constituyó una nueva oportunidad para todos. Se reconoce la Historia y tradiciones del pensamiento social cubano más progresista como los cimientos de la nueva sociedad. Puede apreciarse así un encuentro entre la voluntad política de promover el desarrollo de la ciencia y su democratización, y el compromiso social y profesional de los actores de ese sector que permanecieron en el país (en su mayoría estudiantes y profesores universitarios).

En ese sentido, la d√©cada del 60 y en alguna medida los primeros a√Īos de los 70, est√°n marcados por una efervescencia rom√°ntica, en la que la articulaci√≥n entre gobierno y ciencia operaba de forma pr√°cticamente directa. Se iniciaba as√≠ un proceso de construcci√≥n ‚Äďque se sab√≠a largo‚Äď, de capacidades cient√≠ficas nacionales con una consciente orientaci√≥n de respuesta a las necesidades sociales, donde la Universidad se distingu√≠a como un actor primordial.

Es notorio mencionar que se plantea un salto cualitativo en la inserci√≥n de la cultura en instituciones universitarias pues desde sus inicios han sido de vital importancia para la educaci√≥n y el desarrollo del joven universitario. Destac√°ndose intelectuales y personalidades de la cultura cubana formados en las aulas de las casas de altos estudios en sus diferentes etapas hist√≥ricas, tales como Nicol√°s Guill√©n, Alejo Carpentier, Fernando Ortiz, Ra√ļl Roa Garc√≠a, Jorge Ma√Īach, Juan Marinello, Carlos Rafael Rodr√≠guez, nuestro Comandante en Jefe Fidel Castro, entre otros tantos quienes, a su vez, fueron las personalidades que podr√≠an ser consideradas forjadores de la universidad cubana.

Carlos Rafael Rodr√≠guez compart√≠a la tesis seg√ļn la cual el socialismo solo ser√≠a posible con el nacimiento de una nueva cultura y por eso le atribuy√≥ a la universidad tal misi√≥n. Esa misma concepci√≥n sobre la necesidad de un cambio cultural y cient√≠fico de la sociedad cubana estuvo muy presente en el ideario de Ernesto (Che) Guevara, quien propugnar√≠a la necesidad de la formaci√≥n de un hombre nuevo, motivado por valores humanistas y altruistas muy diferentes a los gestados por el ego√≠smo y el individualismo, prevalecientes en la sociedad capitalista.

Lo más significativo de la formación de la cultura radica en que el desarrollo del proceso docente-educativo va más allá de la posesión de los conocimientos profesionales del individuo, porque ello implicaría un perfil cultural y espiritual sumamente estrecho y es preciso enriquecer al ser humano y a la sociedad para reconocer y apreciar los mejores valores creados por la humanidad, desde su surgimiento hasta nuestros días, pero no en un sentido solo interpretativo, sino para poder actuar en la transformación de la sociedad.

Por lo que formar la cultura del profesional que egresa de la universidad cubana implica atender la cultura integral y desarrollar la de su objeto profesional, desde el conocimiento de la historia del mismo, las diversas aristas que la componen, la contextualización cultural. Cada carrera universitaria tiene sus retos específicos, además de aquellos que son generales.

La sociedad cubana necesita que sus ciudadanos y de modo particular sus profesionales se formen en el rechazo a la discriminación, la injusticia, en la preparación para valorar a los demás sin extremismos, prejuicios o perfeccionismos, además de educar para la solidaridad, la comunicación afectiva entre los seres humanos, basada en una ética de las relaciones interpersonales; la comprensión mutua que incluye un proceso de empatía, abrirse a los demás, superar los prejuicios y el egocentrismo.

En el acertado art√≠culo La universidad en la encrucijada de Antonio Alvar Ezquerra (2011), aunque hace referencia al contexto de Espa√Īa, nos hace reflexionar oportunamente a los desaf√≠os de la Universidad que aspiramos edificar en el siglo XXI cuando expresa que ‚Äúel modelo universitario de ahora (‚Ķ) sufre algunos de los¬† males que aquejaron a la universidad del XVIII (‚Ķ): exceso de Universidades, escasa exigencia en el otorgamiento de t√≠tulos, insuficiente conexi√≥n con las demandas sociales y con los centros de desarrollo del conocimiento.‚ÄĚ

M√°s adelante afirma que si ‚Äúno asume ese modelo como propio y si la sociedad no le concede ese papel con todas sus consecuencias, la Universidad quedar√° reducida a una oficina de expedici√≥n de t√≠tulos, todo lo glamourosa que se quiera, pero lejos ya de su esencia y de su hist√≥rica raz√≥n de ser.‚ÄĚ

En distinto modo, durante la trayectoria de los jóvenes universitarios cubanos en todos los tiempos, han demostrado tener un elevado compromiso social y se identifican con las costumbres de su época. Es por ello que en el presente se debe evitar la tendencia individualista de los jóvenes, asunto directamente relacionado con la formación universitaria, y ésta se ve en la necesidad de formar comprometidos ciudadanos además de excelentes profesionales.

El día a día nos demuestra que dicho riesgo puede ser real, que determinados comportamientos de personas con estudios universitarios no contemplan la dimensión cultural en el sentido más amplio. La Educación Superior no es solamente la educación que se encuentra en el nivel más alto de un determinado sistema educativo, sino que también es la educación que permite alcanzar el nivel superior de perfeccionamiento humano.

Las máximas autoridades del sector cultural en nuestro país se han pronunciado ante la imperiosa necesidad del fomento de valores, por lo cual le atribuyen a la cultura un papel preponderante.

Tal es el caso de Miguel Barnet, presidente de honor de la Uni√≥n de Escritores y Artistas de Cuba, quien en la gala por el aniversario 50 de esa instituci√≥n, en 2011, destac√≥ que ‚Äúel arte tiene un papel esencial en el quehacer cotidiano, garantiza la calidad de vida y potencia los valores espirituales que sostienen la estructura b√°sica de la naci√≥n‚ÄĚ.

Asimismo, se√Īalaba la pol√≠tica del gobierno cubano de oponerse a la mercantilizaci√≥n de la cultura y a la ‚Äúbanalidad la creaci√≥n de los m√°s puros valores est√©ticos‚ÄĚ.

Record√≥ adem√°s, cuando Fidel dijo, en los momentos m√°s agudos del per√≠odo especial, que la cultura era lo primero que hab√≠a que salvar, ya que ‚Äúes la cultura la que nos garantiza todas las libertades, entre ellas la capacidad de pensar y razonar y nos convierte en seres humanos‚ÄĚ.

Por otra parte, Miguel D√≠az-Canel, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros de la Rep√ļblica de Cuba, en la clausura del Segundo Congreso de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z (en 2013), se refiri√≥ al papel de los j√≥venes, ya sean universitarios o no, ante la influencia de ‚Äúun fr√≠volo e injusto modelo civilizatorio, cuyos mensajes, aparentemente diferentes, forman parte de un discurso √ļnico, hegem√≥nico, que asocia juventud y frivolidad, felicidad y consumo, √©xito y dinero‚ÄĚ.

Valor√≥ el papel de la AHS al expresar que era ‚Äúbueno tener una vanguardia art√≠stica que pueda ser decisiva camino a una sociedad socialista pr√≥spera y sostenible, donde lo que distinga no sea la posesi√≥n material sino la riqueza del conocimiento, cultura, sensibilidad‚ÄĚ.

Tambi√©n llam√≥ a revertir la deformaci√≥n del gusto y recuperar ‚Äúel sentido est√©tico que siempre distingui√≥ al pueblo cubano. Debemos actuar, por encima de cualquier esp√≠ritu de feudo, con mayor intencionalidad e integralidad‚ÄĚ.

En la actualidad está el reclamo de formar profesionales competentes, comprometidos e identificados con la Revolución, pero también, profundamente humanos, así como sus valores y retos actuales, adaptados al conjunto de normas de convivencia, lo que constituye una necesidad para que pueda subsistir la sociedad organizada, caracterizada por la cooperación y ayuda en la lucha por la existencia y adaptación al entorno.

 

Referencias bibliogr√°ficas:

  • Basail, A. (2005): Sociolog√≠a de la cultura, Tomo 2. Editorial Ciencias Sociales, La Habana, p 540.¬†
  • Monte Horruitiner, G. del y G√≥mez Morales, M. (1985). ‚ÄúLos especialistas j√≥venes y el trabajo cultural‚ÄĚ. En Revista Temas, 7, pp. 105-128.

Palabras para abrir caminos

A 59 a√Īos de aquel acto, la Uni√≥n de Escritores y Artistas de Cuba acogi√≥ el panel ¬ęPalabras a los Intelectuales: Defender la Revoluci√≥n es defender la cultura, en el que se debati√≥ acerca de la vigencia de ese discurso, justo cuando tambi√©n se cumple el primer a√Īo del IX Congreso de la Uneac.

La frase m√°s c√©lebre, m√°s citada, discutida y habitualmente sacada de contexto de aquella alocuci√≥n fue ¬ęDentro de la Revoluci√≥n todo, contra de la Revoluci√≥n nada¬Ľ.

El escritor Miguel Barnet explic√≥ su esencia: ¬ęHab√≠a que salvar a la Revoluci√≥n, hab√≠a que defenderla. Salvar la Revoluci√≥n era salvar la cultura¬Ľ.

¬ęMe di cuenta de que se iniciaba un camino diferente¬Ľ, evoc√≥ el tambi√©n presidente de honor de la Uneac, quien afirm√≥ que las Palabras a los Intelectuales complementaron otro documento esencial de Fidel Castro: su alegato La historia me absolver√°.

El director de la Oficina del Programa Martiano, doctor Eduardo Torres Cuevas, consider√≥ que en 1961, a√Īo de definiciones, se estaba creando la nueva cultura, la nueva intelectualidad, que eran continuaci√≥n de los mejores valores de la tradici√≥n nacional, pero tambi√©n determinaci√≥n de cambio.

El discurso de Fidel, seg√ļn Torres Cuevas ¬ęle dio racionalidad a un proceso: pensamiento y sentimiento‚Ķ Ah√≠ naci√≥ una cultura que no exist√≠a antes de esas palabras¬Ľ.

¬ęLa Revoluci√≥n es cultura, eso el primero que nos lo dijo fue Fidel Castro¬Ľ, concluy√≥ Torres Cuevas.

Rafael González, presidente de la Asociación Hermanos Saíz, consideró fundamental para los más jóvenes creadores el contacto directo con la historia. En las Palabras de los Intelectuales Fidel estableció una relación estrecha con los artistas y escritores, que mantuvo hasta el final.

El presidente de la Uneac, Luis Morlote Rivas, resaltó el método que instauró Fidel en aquellas Palabras. Ese diálogo franco y distendido con los creadores fue un ejercicio cotidiano del líder de la Revolución Cubana.

Morlote instó a revisar también el discurso que Fidel pronunció semanas después en la clausura del congreso fundacional de la Uneac, en el que reafirmó el espíritu democrático e integrador de la política cultural naciente.

Los estrechos vínculos de Fidel con la Uneac, dijo Morlote, odedecieron a su interés permante por conocer el pensamiento y la acción de los creadores.

Morlote recordó el análisis que el presidente cubano Miguel Díaz-Canel hizo de las Palabras a los Intelectuales en su discurso en la clausura del IX Congreso de la Uneac, donde remarcó su vigencia y proyección.

El presidente de la Casa de las Am√©ricas, Abel Prieto, reflexion√≥ sobre la idea de continuidad que defendi√≥ D√≠az-Canel en ese discurso, considerado por muchos de los que lo escucharon como ¬ęunas segundas¬Ľ Palabras a los Intelectuales.

Citando frases de la alocución de Fidel en junio de 1961 y haciendo énfasis en su contexto, Abel Prieto destacó la altura, la honestidad, la meridiana posición de Fidel durante aquellos encuentros.

Reducir Palabras a los Intelectuales a un eslogan, a una receta, es lamentable, pues es un discurso lleno de matices, que partiendo de principios sólidos, no renunciaba al diálogo, al debate. Fidel fue un excepcional constructor de consensos, afirmó Prieto.

En el esp√≠ritu de las Palabras a los Intelectuales, Abel Prieto inst√≥ a los artistas e intelectuales a pensar en c√≥mo la cultura puede seguir siendo √ļtil a la Revoluci√≥n en los tiempos tan complejos que vivimos.

Al acto asistieron el Ministro de Cultura Alpidio Alonso, la secretaria general del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Cultura, Nereida López Labrada, y miembros de la dirección de la Uneac.

El panel, moderado por la vicepresidenta de la Uneac Magda Resik, será transmitido este martes a las 4:00 p.m. por la Televisión Cubana.

*Tomado de Trabajadores


Réquiem por tu presencia

Esos papeles de Armando me hablan.

Lo primero fue su palabra apasionada, su voz encendida que es futuro y utopía casi perfecta y adorable…

Aunque su partida fue as√≠‚Ķ tan r√°pida‚Ķ; ya lo he repetido una y otra vez, S√≠, he estado triste, pero no estoy, no me siento desconsolada…, porque el vac√≠o y el desconsuelo sin fin de aquellas terribles primeras horas sin √©l, se fue nutriendo de una forma muy sutil de su entra√Īable presencia y su maravilloso recuerdo, al punto que √©l sigue llenando mi vida de forma plena‚Ķ ¬°Caramba‚Ķ! qu√© grande tiene que ser el amor‚Ķ, cu√°n grande tiene que ser todo lo que √©l hizo a lo largo de mi vida, cu√°n grande ha tenido que ser √©l, para que a√ļn, despu√©s de su partida, pueda afirmar que no me he sentido sola. S√≠, porque Armando dej√≥ una huella de cari√Īo y de amor tan grande en nuestro pueblo y en su patria latinoamericana toda, que ese amor que √©l forj√≥ me acompa√Īa cada segundo, me abraza y hasta me mima, aunque √©l ya no est√© f√≠sicamente. Por eso le doy las gracias por seguirme protegiendo a√ļn con la fuerza que brota de su ejemplo inolvidable, y a ustedes por quererlo, recordarlo y acompa√Īarme con tantas muestras de afecto y cari√Īo del bueno.

S√© que tambi√©n podr√° comprenderse que, aunque en mi alma tambi√©n hay angustia, dolor y mucho dolor‚Ķ, y a ratos ese sufrimiento me embarga plenamente, de eso no solo no puedo, ni debo, de eso no quiero y no voy hablar, porque en verdad fui/ soy una privilegiada por haberlo tenido tantos a√Īos compartiendo todo‚Ķ

Para mí, todo está inundado de Armando y claro que no son, ni serán nunca mis lágrimas, el mejor tributo para él; porque nunca quiso que yo sufriera, me colmó de amor…, plantó en mí los más bellos e imborrables recuerdos… Ya hasta me he sonreído recordando su ingenio, su carisma y su buen humor. Desde luego, que él también supo hacerlo todo para que yo viviera plena y, como si fuera poco, del mismo modo, supo dejarme llena de proyectos…

Por mi parte, le agradecer√© siempre su confianza por haberme hecho su compa√Īera y esposa para siempre. Por todo ello, les pido permiso para hablarles de √Čl, del hombre a quien termin√© de comprender aquella tr√°gica noche que Fidel parti√≥ a la inmortalidad. Y no me pregunten por qu√©, ni c√≥mo; pero durante esos tristes d√≠as que Fidel se fue, supe que el final estaba muy cerca, tanto conoc√≠a a Armando que lo pude intuir‚Ķ Luego, fue as√≠, justo se fue con √©l, a un a√Īo y un d√≠a‚Ķ

tomado del perfil de facebook de Eloisa Maria Carreras Varona

Nunca supe estar lejos de Armando‚Ķ, porque siempre he tenido la sensaci√≥n de que me pierdo cuando √©l no est√° y deja de iluminarme con la luz, la bondad plena y la transparencia que brota de su ser todo. Pero fue solo a partir de aquella aciaga noche que Fidel se fue y de los conmovedores d√≠as de duelo subsiguientes, que comprend√≠ muchas cosas de Armando‚Ķ, aunque las ni√Īas ya cumplieron 27 y yo cuento m√°s de treinta de que nos acompa√Īamos en la vida ¬ŅQu√© no sabr√© de √©l?, cuando nunca m√°s me mov√≠ de su lado, ni √©l del m√≠o; todos esos a√Īos estuvimos ah√≠, as√≠, el uno para el otro, siempre. En cada alegr√≠a y en cada pena de la vida, que ni la una ni la otra son pocas en un lapso de tiempo como este. Aunque para m√≠, el tiempo vol√≥ luchando cada segundo por sus maravillosas existencias‚Ķ Aquella noche tambi√©n comprend√≠ que Fidel es la persona por la que Armando vivi√≥ y solo entonces termin√© de vislumbrar las razones por las que Hayd√©e am√≥ as√≠ a Armando. Porque √©l, como Abel y Boris, vivi√≥ para que Fidel viviera, y ella que era una iluminada, lo supo desde entonces, que Armando tambi√©n le hab√≠a entregado su vida; lo dem√°s fue cosa o cuesti√≥n del destino de cada quien y un poco del azar que siempre hace lo suyo‚Ķ

Por eso creo que, cuando Armando se fue con √©l ‚ÄĒa esa otra dimensi√≥n en la estrella que me dec√≠a mi madre, muy cerca del Se√Īor y del Ap√≥stol‚Ķ, a continuar en la lealtad en la que vivi√≥ por √©l toda la vida‚ÄĒ se fue tranquilo, se fue en calma‚Ķ Y cuando se fue y en ese √ļltimo suspiro que me ofreci√≥ antes de partir, lo hizo con valent√≠a y no emiti√≥ ni una sola queja de dolor. En ese instante decisivo, cuando a√ļn estaba en mis brazos, fue capaz de acariciarme el alma, darme fuerzas y una vez m√°s, brindarme su protecci√≥n, para poder descansar en paz y no dejarme perdida en medio de tanto desconsuelo.

Por mi parte, puedo confesarles que desde hace muchos a√Īos descubr√≠ que estudiar y promover su vida, obra y pensamiento, era lo mejor y m√°s provechoso que deb√≠a hacer. Desde el a√Īo 1979, cuando era una estudiante de la Licenciatura en Historia del Arte, su pensamiento despert√≥ en m√≠ particular admiraci√≥n, a partir de que lo conoc√≠, en una conferencia que dict√≥ para los entonces alumnos de la Facultad de Filosof√≠a e Historia, en el Teatro Manuel Sanguily de la Universidad de La Habana. A√Īos despu√©s, en las complejas circunstancias y contradicciones en las que se desenvolvi√≥ mi trabajo, la ayuda de cada uno de sus art√≠culos, discursos e intervenciones, me permitieron comprender la coyuntura pol√≠tica y, sobre todo, tener la certeza de que, en oportunidad propicia, sus ideas ‚ÄĒportadoras de la aut√©ntica Pol√≠tica Cultural de Fidel y la Revoluci√≥n Cubana‚ÄĒ se abrir√≠an paso sin tantos y tan diversos obst√°culos para su aplicaci√≥n. Desde aquellos dif√≠ciles momentos pens√© que era indispensable que se laborara por difundir su obra y pensamiento; pero al consultarle mi inter√©s, su modestia imposibilit√≥ cualquier gesti√≥n en esa direcci√≥n.

Fue solo a principios de los a√Īos 90, tras el derrumbe del socialismo en Europa Oriental y la URSS, en los embarazosos comienzos del Per√≠odo Especial, cuando se intensific√≥ la necesidad de promover el original pensamiento de la Revoluci√≥n Cubana y al calor de los debates por la salvaguarda de nuestra excepcional historia y tradici√≥n, en el I Taller de Pensamiento Cubano que sesion√≥ en la Universidad Central de Las Villas, en noviembre de 1994, que obtuve ‚ÄĒfinalmente‚ÄĒ su aprobaci√≥n para poder comenzar a gestionar el proyecto investigativo, de lo que se convirti√≥ poco tiempo despu√©s en el anhelado por m√≠: ‚ÄúProyecto Cr√≥nicas. Historia y memoria de la Revoluci√≥n Cubana en la voz de Armando Hart‚ÄĚ, el que, junto a las gemelitas es la causa de mi vida.

Tambi√©n puedo afirmar que contin√ļa siendo mi deber, seguir pensando y, desde luego, hablando de √©l, porque todo lo que conozco me lo dijo y me lo ense√Ī√≥ √©l; desde esa sencillez, modestia y lealtad absoluta en la que vivi√≥ y en la que parti√≥. Pero como ya he contado en otras ocasiones, su amor me ha permitido sentirme iluminada, pose√≠da de una fuerza de la naturaleza que me conmina a trabajar sin descanso para que su obra viva; por eso en tan breve tiempo ya contamos con los primeros 8 vol√ļmenes de la colecci√≥n ‚ÄúCuba, una Cultura de Liberaci√≥n‚ÄĚ. Selecci√≥n de escritos del Dr. ARMANDO HART D√ĀVALOS 1952-2017‚ÄĚ.

Ahora mismo no puedo olvidar que él solo quería trabajar y hacer, porque no conoció el reposo ni el descanso jamás; aunque conocía el sacrificio, sus actos solo eran para él algo necesario y natural como respirar. Siempre fue infatigable, salía de una cosa para entrar en otra; era un verdadero vértigo de acción y de labor; un hombre incansable.

En nuestro hogar fue ejemplo de virtudes extraordinarias; desde luego, primaron en √©l, el infinito amor a nuestras ni√Īas, el honor, la extrema delicadeza y la rectitud de car√°cter, las buenas costumbres, el cari√Īo, la pasi√≥n por el saber, la cordialidad, la solidaridad, el afecto, la pasi√≥n y la consideraci√≥n total. Fue, asimismo, un esp√≠ritu independiente y soberano. Ahora recuerdo que, como su inolvidable hermano Enrique ‚ÄĒa quien vener√≥ toda la vida‚ÄĒ odiaba a quien ment√≠a, porque para √©l la mentira originaba todo la enga√Īifa criminal que hace tan dif√≠cil el arte de gobernar y de crear.

Se refugi√≥ toda la vida en el mundo de las concepciones y en su inmensa pasi√≥n por la abstracci√≥n porque, como √©l dec√≠a, cuando se siente pasi√≥n por una causa, por un valor abstracto como la Justicia, todo hombre honrado debe darse a √©l ‚Äúy es honor al que no se renuncia y deber ante el que no se debe claudicar‚ÄĚ.

Fue amante de lo grande y un total apasionado de la emancipaci√≥n de su amada Cuba, la querida y martiana patria de Fidel; pero es que, como nos dijo Mart√≠, ¬Ņacaso los apasionados no son los primog√©nitos del mundo?

Crey√≥, asimismo, en la necesidad de la dignidad, el decoro y la justicia para todos. Piensen que, para √©l, ‚Äúla Justicia no es odio infecundo, no es tiran√≠a de nuestras ideas, no es parcialidad absurda, es predominio de la raz√≥n, del entendimiento cordial entre los componentes reales de la sociedad cubana‚ÄĚ. Y por eso afirm√≥, ‚ÄúJusticia es elevar al homo sapiens a la categor√≠a de hombre, es darle a cada cual sus bienes y derechos, es hacer que cada cubano disfrute a plenitud de la herencia cultural y material de nuestro tiempo‚ÄĚ.

Toda su vida estuvo caracterizada por un esp√≠ritu inquieto y una intensa pasi√≥n rebelde y furia contra la injusticia y el atropello. Siempre me dijo que la arbitrariedad, la injusticia y ‚Äúla sinraz√≥n y el desajuste‚ÄĚ le provocaban un brote espont√°neo de impotencia, rabia, ira y excitaci√≥n, que no pod√≠a controlar.

Compartir la vida con Armando fue para m√≠ una bendici√≥n, un verdadero privilegio, satisfacci√≥n y goce, un sublime honor. No puedo olvidar que cada amanecer consegu√≠a palpar sus cercanas utop√≠as y convertir lo cotidiano en extraordinario. En el hogar, con la familia, en las relaciones con sus amigos, compa√Īeros, e incluso con simples conocidos, mostraba una sensibilidad, nobleza y humanidad verdaderamente admirables; fue ese uno de sus principales rasgos.

Cuando advertimos el entorno donde creci√≥ y se educ√≥, encontramos los componentes esenciales que contribuyeron a la formaci√≥n de su exquisita personalidad. No olvidemos que cuando recordaba a su madre, su primera asociaci√≥n era el pleno rigor y la exigencia, mezclados con el amor, la bondad y la justicia, sentimientos con los que tambi√©n relacionaba muy directamente a su padre, adem√°s del estricto cumplimiento de la Ley. Les agradeci√≥ infinitamente la educaci√≥n brindada, la cual empez√≥ con la pr√©dica de su intachable ejemplo. De sus padres conserv√≥ siempre vivencias entra√Īables; de ellos aprendi√≥ los estrechos v√≠nculos entre el derecho y la moral, principios esenciales que sustentaron la educaci√≥n que Marina y Enrique brindaron a sus hijos; por ello recordaba que, en su hogar, cuando quer√≠an distinguir a alguien por sus cualidades, dec√≠an: ‚Äúesa es una persona decente‚ÄĚ.

Ese es un detalle clave para entender a esta familia, el origen de sus ideas y actuaci√≥n en la vida, porque como bien √©l afirm√≥: ‚Äúsi entend√≠ la Revoluci√≥n Cubana, el socialismo, y tom√© partido por las causas justas, fue porque he aspirado siempre a ser una persona decente y honesta‚ÄĚ. Estudi√≥ fecundamente en la vasta biblioteca de su padre; la historia, la filosof√≠a, la sociolog√≠a, el derecho y la c√≠vica fueron invariablemente sus materias favoritas. Desde que tuvo uso de raz√≥n le interes√≥ la pol√≠tica como la mayor motivaci√≥n en la vida. So√Īaba que deb√≠a trabajar para transformar la realidad a partir de la √©tica y la justicia. Eligi√≥ la carrera de Derecho porque pensaba que de esa forma podr√≠a encauzar sus ingentes inquietudes pol√≠ticas y su vocaci√≥n de lucha por la justicia y la moral. Deseaba ejercer una c√°tedra como profesor universitario de Derecho Constitucional, lo que, ‚ÄĒcomo se conoce‚ÄĒ no lleg√≥ a realizar porque pas√≥ directamente a servir a la patria en la lucha contra la dictadura de Fulgencio Batista.

Se incorpor√≥ tempranamente a las filas de la Juventud Ortodoxa, como una manera de hacer pol√≠tica y participar en la lucha contra la corrupci√≥n imperante. En la universidad fue un alumno perspicaz y aplicado, con dotes de orador y comunicador social, lo que se evidenci√≥ en su constante participaci√≥n como dirigente de la Federaci√≥n Estudiantil Universitaria (FEU). Estuvo entre los j√≥venes de la direcci√≥n de la FEU que en la misma ma√Īana del cuartelazo se trasladaron al Palacio Presidencial, para ofrecerle su apoyo y respaldo al presidente constitucional con vistas a enfrentar la ilegalidad. A nombre de la Asociaci√≥n de Estudiantes de Derecho denunci√≥, en una carta ante el Tribunal de Garant√≠as Constitucionales y Sociales, la ilegitimidad del r√©gimen nacido el 10 de marzo. Particip√≥ en la Jura de la Constituci√≥n de 1940 y tambi√©n result√≥ v√≠ctima del violento asalto de la polic√≠a batistiana al programa radial la Universidad del Aire. Fue uno de los m√°s destacados miembros del MNR, fundado por el ilustre profesor universitario Rafael Garc√≠a B√°rcena, a quien consider√≥ su maestro y mentor. Precisamente Garc√≠a B√°rcena, lo nombr√≥ su abogado y no admiti√≥ las presiones que le hicieron para que aceptara a otro letrado de experiencia que lo representara, en la causa por la cual fue juzgado en relaci√≥n con los hechos conocidos como la Conspiraci√≥n del Domingo de Resurrecci√≥n.

Cuando se conoce la trayectoria ideol√≥gica y pol√≠tica de Armando, resulta muy elocuente su afirmaci√≥n: ‚ÄúMi integraci√≥n al Movimiento 26 de Julio fue el resultado de un proceso natural. El programa del Moncada ven√≠a a materializar el sentimiento √©tico que estaba profundamente arraigado en la tradici√≥n patri√≥tica cubana‚ÄĚ. Debemos recordar, asimismo, la dura clandestinidad que le toc√≥ vivir en aquellos a√Īos febriles y su pasi√≥n por el trabajo revolucionario.

Estuvo entre los principales gestores y vivi√≥ de forma prominente el Alzamiento del 30 de Noviembre en Santiago de Cuba. El 4 de enero de 1957, en una carta que escribi√≥ a su familia encontramos sus principios y razones esenciales para continuar en la lucha, cuando dijo: ‚ÄúTengo fe porque si yo, lleno de limitaciones soy capaz de entregar lo poco que poseo por alcanzar una vida superior ‚ÄĒla que se vive al servicio de la historia‚ÄĒ, ¬Ņqu√© no est√°n ya haciendo las inmensas legiones de compa√Īeros que son capaces de mayores sacrificios y de m√°s altas virtudes? Y los he visto de carne y hueso en estos d√≠as llenos de emoci√≥n que mi destino pobre me hab√≠a reservado en medio de tanto dolor. Dolor por la angustia que produce saber perdidos para siempre a los mejores cubanos, cuando los malvados nos siguen entorpeciendo. Dolor porque es triste ver caer a personas con quienes hab√≠amos intimado por el trabajo conjunto de meses. Pero todo tiene su parte buena; sin esas grandes emociones la vida no valdr√≠a nada para m√≠‚ÄĚ.

A mediados de febrero de 1957 form√≥ parte del peque√Īo grupo de combatientes que participaron en la primera reuni√≥n entre la Sierra y el Llano. Luego de su regreso a La Habana, en el mes de abril result√≥ detenido y recluido en las c√°rceles de la tiran√≠a. En la ma√Īana del 4 de julio protagoniz√≥ una audaz fuga de la Audiencia de La Habana. Aunque todos pensaban que entonces lo m√°s prudente era que pasara a la Sierra, ello no ocurri√≥. Porque poco tiempo antes de la muerte de Frank Pa√≠s se hab√≠a convenido su traslado a Santiago, para que laborara all√≠, en las actividades organizativas y de direcci√≥n del Movimiento 26 de Julio.

En noviembre de 1957 subi√≥ de nuevo a la Sierra para encontrarse con Fidel y el grupo guerrillero, a fin de tratar todo lo relacionado con la llamada Junta de Liberaci√≥n o Pacto de Miami. All√≠ pas√≥ la Navidad de 1957 y esper√≥ el nuevo a√Īo; pero en los primeros d√≠as de enero tuvo que bajar al Llano a fin de continuar la lucha en su puesto de combate, porque era all√≠ donde √©l consideraba que resultaba m√°s √ļtil para los planes de Fidel y el M-26-7. Cuando bajaba de las monta√Īas fue arrestado como sospechoso por unos guardias de la tiran√≠a cerca de Palma Soriano.

Los compa√Īeros del Movimiento que trabajaban en la Compa√Ī√≠a de Tel√©fonos en la ciudad de Santiago de Cuba interceptaron una llamada del propio Batista para Alberto R√≠o Chaviano ‚ÄĒel asesino de los moncadistas‚ÄĒ en la que le dec√≠a que ‚Äúhab√≠a que matar a Armando Hart como a un perro, que simularan un combate en los alrededores de la Sierra‚ÄĚ. Armando recordaba emocionado que la solidaridad de los combatientes del Llano, con Ren√© Ramos Latour ‚ÄĒel Comandante Daniel‚ÄĒ al frente y la movilizaci√≥n de la opini√≥n p√ļblica le salvaron la vida.

La tiran√≠a lo estuvo trasladando de una c√°rcel a otra del pa√≠s durante todo el a√Īo 1958, no olvidemos que el r√©gimen lo consideraba un individuo muy peligroso. Cuando cay√≥ preso, lo encerraron en el cuartel de Palma Soriano; de all√≠ lo llevaron a un calabozo en las afueras de Santiago de Cuba; luego lo reubicaron en el cuartel Moncada ‚ÄĒlugar donde fue interrogado por el propio Chaviano‚ÄĒ; m√°s tarde lo pasaron a la C√°rcel de Boniato hasta principios de julio, cuando fue trasladado al Castillo del Pr√≠ncipe, en La Habana. En las primeras semanas del mes de agosto, tal parece que, para aislarlo de la capital, lo trasladaron a las galeras del Presidio Modelo de Isla de Pinos. Despu√©s vino el esperado triunfo de Fidel y todos estos a√Īos en la primera trinchera de pensamiento y acci√≥n por su amada patria Cuba, la patria Am√©rica y la patria Humanidad.

Desde los inicios la lucha tuvo para √©l un contenido profundamente √©tico, pi√©nsese en su elocuente afirmaci√≥n: ‚ÄúPara m√≠ todo empez√≥ como una cuesti√≥n de car√°cter moral‚ÄĚ. Esa frase demuestra el enorme peso que tuvo la √©tica en la formaci√≥n de su car√°cter y a lo largo de toda la vida. Para √©l, el tema de la √©tica es el tema central de la pol√≠tica.

La historia de Cuba estar√° marcada para siempre por el obrar y el proceder de la vanguardia revolucionaria de la Generaci√≥n del Centenario que, con su lucha, promovi√≥ el cambio radical de nuestra historia. Armando le aport√≥ a su generaci√≥n y a nuestra patria no solo su destacad√≠sima actuaci√≥n, sino tambi√©n su pensamiento a lo largo de todo el proceso revolucionario, porque para √©l la idea de la felicidad est√° en el trabajo y en la lucha, por eso pudo escribir en sus memorias en abril de 1958: ‚Äúyo era feliz porque estaba luchando y no hay mayor satisfacci√≥n que la de combatir y trabajar por el futuro‚ÄĚ; pensemos que en ese momento estaba preso en la c√°rcel de Boniato, reci√©n hab√≠a conocido la terrible noticia de la muerte de su hermano Enrique y del fracaso de la Huelga de Abril.

Armando fue un ser que no descansó jamás, fue creativo, tenaz, perseverante y esforzado, inquieto e hiperquinético hasta el fin. Amanecía y terminaba el día lleno de proyectos. Al lado de un hombre así, me fue imposible conocer el tedio, la monotonía o la rutina. Practicó en su actuar diario y cotidiano, la filosofía de la ética y el optimismo revolucionario unida a su vocación de servicio a la patria y a la Revolución, lo cual significaba estar allí, donde hacía más falta, en el momento oportuno para desbrozar del arribismo y la mediocridad el camino a la luz. Aparecían entonces su ternura, paciencia profunda y reflexiva, siempre dispuestas al diálogo de lo esencial y a la exposición de la verdad. Pero por encima de todas esas cosas, Armando siempre fue un hombre bueno, fue un ser bondadoso en la profundidad total de esta cálida y tierna palabra. Su vida estuvo bordada de sencillez, humildad y modestia, al punto que jamás reparó en el hecho de que, como dijera el poeta Miguel Barnet, su nombre ya estaba no solo en los museos, sino también en la leyenda.

Por todo esto aparecen las palabras para rezar por tu presencia; por eso no hay comienzo, ni fin, solo estas t√ļ‚Ķ

Gracias Armando por el tibio y tierno beso; Gracias por encender el AMOR hasta en la √ļltima batalla; Gracias por tu confianza, por darme el privilegio de ser tu esposa y compa√Īera; Gracias por Marinita y Florecita.

Lo demás ahora les toca a ustedes, porque solo leyéndolo podrán conocerlo y lo puedo afirmar porque lo que es a mí, los papeles de Armando me han hablado y me lo han dicho casi todo, perdón, me lo han dicho todo…

Descansa en la paz que viviste amado mío, para siempre allí estaré contigo, mi amor.


Armando Hart D√°valos: «Fidelista, martiano y marxista, todo a la vez y en una sola pieza»

(A propósito del aniversario 90 del natalacio de Armando Hart Dávalos este 13 de junio, el Portal del Arte Joven Cubano reproduce la entrevista que Astrid Barnet le realizara en noviembre de 2012 al Maestro de Juventudes)

Es una de las figuras m√°s prominentes de la Historia de la Revoluci√≥n Cubana. A su magn√≠fico desempe√Īo como Ministro de Educaci√≥n, a inicios del triunfo revolucionario, se debe una de las tareas m√°s importantes de este pa√≠s, y de amplio reconocimiento internacional: la Campa√Īa de Alfabetizaci√≥n.
Su consagraci√≥n a la Revoluci√≥n y su desempe√Īo, durante a√Īos, como Ministro de Cultura, adem√°s de su amplia labor como investigador, cr√≠tico y ensayista en temas referidos a las esferas de la Educaci√≥n y de la Cultura, en especial, le han otorgado el reconocimiento de distintas organizaciones pertenecientes a dichas esferas, y de instituciones acad√©micas nacionales e internacionales. Entre estas √ļltimas la Organizaci√≥n de Naciones Unidas para la Educaci√≥n, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).
Su vasto conocimiento referido a la vida y la obra de nuestro H√©roe Nacional Jos√© Mart√≠, y su concurso sistem√°tico en relaci√≥n con su investigaci√≥n, an√°lisis y promoci√≥n –adem√°s de sus aportes a la ense√Īanza y aprendizaje de ella–, ameritan a√ļn m√°s su bregar como intelectual revolucionario desde hace m√°s de medio siglo. Desde febrero de 1997 es director de la Oficina del Programa Martiano, adscripta al Consejo de Estado, y preside la Sociedad Cultural Jos√© Mart√≠. Es el doctor Armando Hart D√°valos: fidelista, martiano y marxista, todo a la vez y en una sola pieza.

. Cultura pol√≠tica y sociedad cubana actual, ¬Ņc√≥mo enrumbarlas teniendo en cuenta la influencia y los desaf√≠os de un mundo cada vez m√°s globalizado?

Tal como he se√Īalado en trabajos anteriores al respecto, la tradici√≥n filos√≥fica y cultural de Cuba, que se remonta a los siglos XVII y XVIII y tuvo una pl√©yade de figuras descollantes que contribuyeron al desarrollo de un ascendente pensamiento cubano aun desde los tiempos de la colonia, -llegando a estad√≠os m√°s all√° que la propia metr√≥poli,- nos coloca en posici√≥n favorable para seguir contribuyendo a una cultura pol√≠tica que permite a la sociedad cubana actual y a las nuevas generaciones, que son el relevo, tomarlas como base y tambi√©n como escudo para la defensa de nuestra identidad y de nuestra nacionalidad en los m√°s diversos terrenos, analizando a la vez con el sentido m√°s universal y beneficioso para este pueblo las influencias y desaf√≠os que en un mundo cada vez m√°s globalizado, independiente e interconectado, debemos recibir y examinar sin prejuicios. En todo caso, volvamos a Jos√© Mart√≠ cuando dijo: ‚ÄúInj√©rtese en nuestras rep√ļblicas el mundo, pero el tronco ha de ser de nuestras rep√ļblicas‚ÄĚ.

. En su obra ‚ÄúLa Cultura de hacer Pol√≠tica (II)‚ÄĚ, usted destaca que:
‚ÄúHay que saber diferenciar y, a su vez, relacionar ideolog√≠a entendida como producci√≥n de ideas o como ciencia del estudio de las ideas, de un lado, y pr√°ctica pol√≠tica concreta, del otro. La primera, inspira y orienta a la segunda: pero no es ella. La segunda, promueve y desarrolla materialmente la acci√≥n pol√≠tica hacia los fines y objetivos que se proponga. La confusi√≥n en diferenciar ambos conceptos puede conducir al dogmatismo. No relacionarlos puede llevarnos a la dispersi√≥n y a la anarqu√≠a‚ÄĚ ¬ŅQu√© comentario realizar al respecto cuando nuestra sociedad se propone cambiar todo lo que tenga que ser cambiado?

En l√≠nea con lo anterior, pienso que¬† no hay respuesta m√°s exacta que el Concepto de Revoluci√≥n que Fidel expuso el 1¬ļ de Mayo de 2002, cuando expres√≥ en primer t√©rmino: ‚ÄúCambiar todo lo que deba ser cambiado‚ÄĚ. Es un concepto permanente y justo de los revolucionarios en cualquier circunstancia y que, en el caso de la Revoluci√≥n Cubana, se est√° llevando a cabo de manera organizada y ordenada, teniendo en cuenta ‚Äď c√≥mo ha sido desde los m√°s de cien a√Īos de lucha,- los leg√≠timos intereses y aspiraciones del pueblo trabajador y combatiente en las diversas etapas, bajo la premisa irrenunciable de que siempre ser√° una Revoluci√≥n que act√ļe en defensa de los humildes, por los humildes y para los humildes.

. Una Ciencia Pol√≠tica desde el Sur como alternativa para nuestros pueblos. ¬ŅC√≥mo enmarcar junto a ella una Cultura pol√≠tica (tambi√©n alternativa) al respecto?

Para que una ciencia pol√≠tica desde el sur se convierta, -como Ud. se√Īala,- en alternativa real en que nuestros pueblos puedan ver una idea por la cual merece la pena luchar e incluso dar la vida a cambio de una esperanza, es imprescindible reunir inteligentemente y oportunamente todos los elementos racionales y emocionales que conjuntamente y teniendo muy en cuenta¬† las condiciones hist√≥ricas y tambi√©n las condiciones concretas de cada momento y lugar, sean capaces de conducir¬† a esos pueblos del sur en medio de la epopeya que, -sin duda,- deber√°n llevar adelante para alcanzarla y defenderla una vez lograda. De esa lucha ir√° surgiendo como ya se aprecia, una vasta cultura pol√≠tica de los pueblos del sur, que para resultar exitosa deber√° ir acompa√Īada tambi√©n de una pr√°ctica pol√≠tica adecuada y que sea, a la vez, radical y armoniosa.
En Cuba, hemos tenido a Martí y a Fidel como ejemplos de esa conjunción acertada.

. 2012: Aniversario 120 del Peri√≥dico ‚ÄúPatria‚ÄĚ. Su legado para todos y, en especial, para nuestra juventud.

El legado del peri√≥dico ‚ÄúPatria‚ÄĚ, -cuyo aniversario 120 estamos conmemorando,- es particularmente significativo para los periodistas cubanos, pero especialmente para los m√°s j√≥venes que se inician por estos tiempos en la profesi√≥n. Puede sintetizarse una vez m√°s en la frase martiana que encierra la esencia de su pensamiento sobre el desempe√Īo de esta profesi√≥n, cada vez m√°s importante en el mundo de hoy: ‚ÄúTiene tanto el periodista de soldado‚Ķ‚ÄĚ En nuestro pa√≠s, afortunadamente para los j√≥venes periodistas, resulta que el m√°s universal, el m√°s importante de todos los cubanos, fue un brillante periodista que ejerci√≥ de manera pol√≠tica este oficio y le otorg√≥ simult√°neamente la m√°s alta jerarqu√≠a patri√≥tica e intelectual.
Ese es el ejemplo para todos los periodistas cubanos, pero especialmente, para los que se preparan o están  arribando recién al ejercicio de esa compleja tarea, donde tantos disímiles factores se entremezclan hasta lo que debe ser un oficio de altos valores éticos y calidad profesional.

. ¬ŅC√≥mo se autocalifica? ¬ŅFidelista? ¬ŅMartiano? ¬ŅMarxista?

Recordemos que el insigne pedagogo y patriota cubano don Jos√© de la Luz y Caballero, una de las m√°s altas cumbres de nuestro pensamiento filos√≥fico, afirm√≥: ‚ÄúTodas las escuelas y ninguna escuela: he ah√≠ la escuela‚ÄĚ. Yo me adscribo plenamente a ese pensamiento de Luz, tan dial√©ctico y a la vez racional formulado hace casi dos siglos, vinculado al m√©todo electivo de la filosof√≠a cubana, que me permite coherentemente –como le permite a¬† millones de cubanos y de otros pa√≠ses del mundo–, ser fidelista, martiano y marxista, todo a la vez y en una sola pieza.


La vida eterna de Roberto Fern√°ndez Retamar (Fotos, videos y poemas)

(El Portal del Arte Joven Cubano retoma este trabajo period√≠stico, publicado a prop√≥sito de su fallecimiento en 2019, en homenaje a ese gran poeta y ensayista, Maestro de Juventudes, que en el d√≠a 9 de junio cumplir√≠a 90 a√Īos)

Si me dicen que te has marchado O que no vendr√°s, No voy a creerlo: voy A esperarte y esperarte: Si te dicen que me he ido, O que no vuelvo, No lo creas: Esp√©rame Siempre».

La noticia fue un golpe en el alma de millones de personas en Cuba y el mundo. El poeta y ensayista Roberto Fern√°ndez Retamar, el hombre entra√Īable, el profesor de teor√≠a y cr√≠ticas literarias, El Miembro de la Academia Cubana de la Lengua, el Presidente de Casa de las Am√©ricas, el Premio Nacional de Literatura (1989), el doctor en Filosof√≠as y Letras, el revolucionario, el pensador, uno de los intelectuales m√°s grandes del continente, falleci√≥ este 20 de julio a los 89 a√Īos de edad.

Y la gente, aqu√≠ y all√°, en muchas partes, habla de √©l, lo recuerda, lo lee, se sumerge en sus versos y ensayos, le dedica textos‚ĶLlamadas por tel√©fonos, publicaciones en redes sociales y conversaciones entre amigos transmiten el dolor y la admiraci√≥n de quienes lo conocimos personalmente o mediante sus escritos, siempre repletos de lucidez y esa capacidad tremenda para desentra√Īar y alertar, m√°s all√° de lo aparente.

Conocíamos sobre su delicado estado de salud, pero no pensábamos en su partida física. Retamar caló muy hondó en sus familiares y amigos, en la intelectualidad latinoamericana y los amantes de la literatura, pero también mucho más allá.

Lo quieren millones de otras personas que admiran al poeta y pensador, pero sobre todo al ser humano, cultivador de la belleza y empe√Īado siempre en ayudar a su pa√≠s desde las palabras y la acci√≥n.

Nacido en la V√≠bora, La Habana, el 9 de junio de 1930, resalta su capacidad para analizar temas de la cotidianidad y el esp√≠ritu de los pueblos con sencillez y naturalidad, pero tambi√©n con enorme profundidad reflexiva y po√©tica. No escribi√≥ ni habl√≥ nunca √ļnicamente para las √©lites, pero su obra es de una altura tremenda, tal vez por ese mismo don de entender y reflejar como pocos las mareas humanas.

Resulta inevitable pensar en algunas de sus obras, versos y prosas, en su ejemplo de intelectual y hombre fiel a la creaci√≥n y al alma de Cuba y nuestra Am√©rica. Ah√≠ est√° Calib√°n, publicado por primera vez en 1971 y considerado uno de los ensayos m√°s importantes escritos en lengua espa√Īola, un texto con penetrantes reflexiones sobre la identidad latinoamericana, que, como su autor, seguir√° teniendo larga vida. Una fuente a la cual se deber√° volver una y otra vez, desde Cuba y Am√©rica, desde Europa y otras partes del planeta, para entender mejor las esencias de los nacidos en esta regi√≥n del, en estos actuales pa√≠ses, cuyos habitantes somos resultados de ra√≠ces, luchas y procesos muy singulares, mediante los cuales se han ido conformando rostros y cuerpos identitarios peculiares, que incluyen dis√≠miles influencias, pero poseedores de una cultura muy propia, como argumenta Retamar.

Verdaderamente Calib√°n impresiona por la fuerza y profundidad de sus tesis, con¬† an√°lisis sociol√≥gicos, hist√≥ricos, literarios y de otros tipos, desde las entra√Īas del ser humano nacido aqu√≠, de conquistadores, inmigrantes‚Ķ, todo en constante di√°logo con lo ocurrido o proyectado desde otros lugares del mundo, especialmente Estados Unidos y Europa.

Doctor Honoris Causa de las universidades de Sofía, Buenos Aires y Las Villas, Fernández Retamar, quien también impartió clases en universidades extranjeras como las de Yale y Columbia, reafirma sus esencias martianas en ese texto, en el cual varias veces se remite al ensayo Nuestra América y a otros artículos e ideas del Héroe Nacional cubano.

Sin dudas, Calib√°n debe mantenerse siempre como un ser de papel o digital, imprescindible en las aulas de nuestro pa√≠s y Am√©rica, hijo no solo de su autor, sino de dis√≠miles pensadores y sus pueblos, con plena conciencia de que ‚Äúponer en duda nuestra cultura es poner en duda nuestra propia existencia, nuestra realidad humana misma‚ÄĚ, una alerta para el presente y futuro.

  • ¬ŅQu√© es la poes√≠a? dices mientras clavas
    Varias decenas de pinchos en la carne.
    ¬ŅQu√© es poes√≠a? ¬ŅY t√ļ me lo preguntas?
    Que cualquier cosa sea posible, eso es la poesía.

¬ŅC√ďMO VEMOS LOS J√ďVENES A FERN√ĀNDEZ RETAMAR?

Frente a la pantalla del televisor, en el momento de la noticia, la primera imagen que vino a nuestra mente fue la de un Retamar sonriente, repleto de energ√≠as, explicando, leyendo, polemizando, escribiendo, so√Īando‚Ķ

Recordamos el √ļltimo d√≠a cerca, cuando ya caminaba con mucha dificultad, ayudado por un bast√≥n y otra persona, pero todav√≠a con esa imagen po√©tica en el rostro, en su gesto de detenerse y responder una pregunta de manera muy breve, en su jam√°s traicionada sinceridad y compromiso creativo.

Para nosotros es indudablemente un maestro, no solo desde los versos y ensayos, desde su labor en Casa de las Américas, publicaciones en medios de prensa y otras responsabilidades de dirección en la revista Unión, el Centro de Estudios Martianos, y otras instituciones y lugares, sino desde su quehacer como hombre e intelectual, con una permanente proyección social.

Autor de decenas de libros como A quien pueda interesar, Hemos construido una alegría olvidada y Nosotros los sobrevivientes, supo conjugar belleza estética, simplicidad, profundidad, coherencia y capacidad de análisis en sus obras, las cuales son singulares retratos de su época. Las reflexiones suelen estar implícitas en sus versos, tal vez sin proponérselo, pero como algo implícito siempre en su pensamiento.

Leerlo es conocer tambi√©n al esposo, al padre, al revolucionario, al so√Īador que nunca se rindi√≥ y estaba muy seguro de que ‚Äúen Cuba las dificultades son nuestro aire cotidiano. Por lo menos ahora no peleamos una derrota, sino que defendemos una esperanza‚ÄĚ, como expres√≥ en entrevista concedida en 1992, cuando se sufr√≠an los efectos del Per√≠odo Especial.

La obra de Retamar es tambi√©n voz de diferentes momentos de la Revoluci√≥n cubana, y sus ciudadanos, a veces desde la experiencia muy personal. Llama la atenci√≥n el desempe√Īo de diferentes funciones, sin abandonar jam√°s una creaci√≥n de calidad y despojada de hermetismos. Lo recordamos como autor indispensable en la poes√≠a hispanoamericana contempor√°nea, como ensayista pol√©mico y tambi√©n como hombre importante en la pol√≠tica cultural cubana, con efectos innegables en nuestra Am√©rica.

Las nuevas generaciones no podemos olvidar nunca sus consideraciones sobre el papel de los intelectuales y los necesarios procesos de descolonización cultural en nuestro continente, un reto que se mantiene en contextos diferentes, pero iguales de desafiantes.

Debemos tener presente tambi√©n que, como dijo en 1992, m√°s all√° de vientos a favor o en contra, «son los escritores y los artistas los que hacen la obra de arte‚Ķ»

RETAMAR EN EL TIEMPO

  • Cuando pongo mi mano joven,
    Condescendiente,
    Sobre el hombro tormentoso del anciano,
    Es sólo una ilusión, sólo un instante,
    El tiempo
    De mirar a las nubes, a los astros,
    Antes de que otra mano,
    Generosa,
    Se pose sobre mi hombro
    Llam√°ndome ¬°oh anciano!

Hace apenas unas horas de su partida física. Tal vez, todavía algunas personas lloran, muchas sienten la tristeza, el dolor…, pero dentro de todo existe la certeza de que Roberto Fernández Retamar nunca se irá verdaderamente.

Su pensamiento, la obra y cualidades como ser humano resultan demasiados poderosos, como para ser borrados por el tiempo o el olvido. En lo adelante, no se deber√° intentar imitarlo o colocarlo en un pedestal. √Čl est√° en un lugar cimero de la cultura latinoamericana precisamente por la capacidad de di√°logo de sus textos, nacidos desde el amor, la pol√©mica, los sue√Īos, la tristeza‚Ķ, pero sobre todo desde la voluntad, el anhelo y la memoria.

Cada libro suyo permanecerá como parte de su palpitar, la intranquilidad y dimensión de sus ideas. Textos, como Felices los normales, Calibán y Para una teoría de la literatura hispanoamericana le garantizan su presencia junto a cada generación de poetas e intelectuales.

La mejor manera de honrarlo ser√° recordarlo, pero sobre todo tener siempre presentes sus esencias como poeta e intelectual total, en los textos y la cotidianidad, en las decisiones, las propuestas y el quehacer.

ALGUNOS POEMAS DE ROBERTO FERN√ĀNDEZ RETAMAR

EL OTRO

Nosotros, los sobrevivientes,

¬ŅA qui√©nes debemos la sobrevida?

¡Quién se murió por mí en la ergástula,

quién recibió la bala mía,

la para mí, en su corazón?

¬ŅSobre qu√© muerto estoy yo vivo,

sus huesos quedando en los míos,

los ojos que le arrancaron, viendo

por la mirada de mi cara,

y la mano que no es su mano,

que no es ya tampoco la mía,

escribiendo palabras rotas

donde él no está, en la sobrevida?

***

FELICES LOS NORMALES

A Antonia Eiriz

FELICES LOS NORMALES, esos seres extra√Īos.

Los que no tuvieron una madre loca, un padre borracho, un hijo delincuente,

Una casa en ninguna parte, una enfermedad desconocida,

Los que no han sido calcinados por un amor devorante,

Los que vivieron los diecisiete rostros de la sonrisa y un poco m√°s,

Los llenos de zapatos, los arc√°ngeles con sombreros,

Los satisfechos, los gordos, los lindos,

Los rintintín y sus secuaces, los que cómo no, por aquí,

Los que ganan, los que son queridos hasta la empu√Īadura,

Los flautistas acompa√Īados por ratones,

Los vendedores y sus compradores,

Los caballeros ligeramente sobrehumanos,

Los hombres vestidos de truenos y las mujeres de rel√°mpagos,

Los delicados, los sensatos, los finos,

Los amables, los dulces, los comestibles y los bebestibles.

Felices las aves, el estiércol, las piedras.

Pero que den paso a los que hacen los mundos y los sue√Īos,

Las ilusiones, las sinfonías, las palabras que nos desbaratan

Y nos construyen, los m√°s locos que sus madres, los m√°s borrachos

Que sus padres y m√°s delincuentes que sus hijos

Y m√°s devorados por amores calcinantes.

Que les dejen su sitio en el infierno, y basta.

***

POR UN INSTANTE

Esa luz en la noche,

¬ŅSer√° un reflector nuestro?

¬ŅSer√° un arma de ellos?

(Por un instante

Había olvidado

Que hay en el cielo luna, que hay estrellas.)

Roberto Fern√°ndez Retamar

***

OYENDO UN DISCO DE BENNY MOR√Č

ES LO MISMO de siempre:

¡Así que este hombre está muerto!

¡Así que esta voz

Delgada como el viento, hambrienta y huracanada

Como el viento,

es la voz de nadie!

¡Así que esta voz vive más que su hombre,

Y que ese hombre es ahora discos, retratos, l√°grimas, un sombrero

Con alas voladoras enormes

‚ÄĒy un bast√≥n‚ÄĒ!

¡Así que esas palabras echadas sobre la costa plateada de Varadero,

Hablando del amor largo, de la felicidad, del amor,

Y aquellas, √ļnicas, para Santa Isabel de las Lajas,

De tremendo pueblerino en celo,

Y las de la vida, con el ojo fosforescente de la fiera ardiendo en la sombra,

Y las l√°grimas mezcladas con cerveza junto al mar,

Y la carcajada que termina en punta, que termina en aullido, que termina

En qué cosa más grande, caballeros;

Así que estas palabras no volverán luego a la boca

Que hoy pertenece a un montón de animales innombrables

Y a la tenacidad de la basura!

A la verdad, ¬Ņqui√©n va a creerlo?

Yo mismo, con no ser m√°s que yo mismo,

¬ŅNo estoy hablando ahora?

***

A LOS √ĀRBOLES DEL CEMENTERIO

ESTOS √ĀRBOLES SE alimentan

De lo que fuimos, de lo que seremos:

Madera hecha de ojos, ramas

En que, acerc√°ndose, se siente el olor acre

De las piernas.

Por suerte, las hojas m√°s altas,

Las del pelo, van a confundirse

Con el viento de la tarde, el dulce viento

Que menea los primeros terrones sobre el cad√°ver.

***

ANIVERSARIO

Me levanto, a√ļn a oscuras, para llevar a arreglar unas ruedas del auto, que sigue roto,

Y al regreso, cuando ya ha brotado el hermoso y cálido día,

Te asomas a la ventana que da al pasillo de afuera, y me sonríes con tus ojos achinados del amanecer.

Poco después, a punto de marcharme para ir a revisar unos papeles,

Te veo cargando cubos con nuestras hijas,

Porque hace varios días que no entra agua, y estamos sacando en cubos la poca que haya en la cisterna del edificio.

Y aunque tengo ya puesta la guayabera de las reuniones, y en una mano la maleta negra que no debo soltar,

Ayudo algo, con la otra mano, mientras llega el jeep colorado.

Que demora poco, y al cabo me arrastra de all√≠: t√ļ me dices adi√≥s con la mano.

T√ļ me dec√≠as adi√≥s con la mano desde este mismo edificio,

Pero no desde este mismo apartamento;

Entonces, hace m√°s de veinte a√Īos, no pod√≠amos tener uno tan grande como √©ste de los bajos.

El nuestro era peque√Īo, y desde aquel balc√≥n que no daba a la calle,

Pero que yo vislumbraba all√° al fondo, cuando cruzaba r√°pido, en las ma√Īanitas fr√≠as, hacia las clases innumerables de introducci√≥n al universo,

Desde aquel balc√≥n, all√° al fondo, d√≠a tras d√≠a me dec√≠as adi√≥s, metida en tu √ļnica bata de casa azul, que iba perdiendo su color como una melod√≠a.

Pienso estas cosas, parloteando de otras en el jeep rojo que parece de juguete,

Porque hoy hace veintid√≥s a√Īos que nos casamos,

Y quiz√° hasta lo hubi√©ramos olvidado de no haber llegado las ni√Īas (digo, las muchachas) a la hora del desayuno,

Con sus lindos papeles pintados, uno con un 22 enorme y (no sé por qué) dos plumas despeluzadas de pavorreal,

Y sobre todo con la luz de sus sonrisas.

¬ŅY es √©sta la mejor manera de celebrar nuestros primeros veintid√≥s a√Īos juntos?

Seguramente s√≠; y no s√≥lo porque quiz√° esta noche iremos al restor√°n Mosc√ļ,

Donde pediremos caviar negro y vodka, y recordaremos a Mosc√ļ y sus amigos, y tambi√©n a Leningrado, a Bak√ļ, a Erev√°n;

Sino sobre todo porque los celebraremos con un día como todos los días de esta vida,

De esta vida ya m√°s bien larga, en la que tantas cosas nos han pasado en com√ļn:

El esplendor de la historia y la muerte de nuestras madres,

Dos hijas y trabajos y libros y países,

El dolor de la separación y la ráfaga de la confianza, del regreso.

Uno est√° en el otro como el calor en la llama,

Y si no hemos podido hacernos mejores,

Si no he podido suavizarte no sé qué pena del alma,

Si no has podido arrancarme el temblor,

Es de veras porque no hemos podido.

T√ļ no eres la mujer m√°s hermosa del planeta,

Esa cuyo rostro dura una o dos semanas en una revista de modas

Y luego se usa para envolver un aguacate o un par de zapatos que llevamos al consolidado;

Sino que eres como la Danae de Rembrandt que nos deslumbró una tarde inacabable en L`Ermitage, y sigue deslumbrándonos;

Una mujer ni bella ni fea, ni joven ni vieja, ni gorda ni flaca,

Una mujer como todas las mujeres y como ella sola,

A quien la certidumbre del amor da un dorado inextinguible,

Y hace que esa mano que se adelanta parecida a un ave

Est√© volando todav√≠a, y vuele siempre, en un aire que ahora respiras t√ļ.

Eres eficaz y l√ļcida como el agua.

Aunque sabes muchas cosas de otros países, de otras lenguas, de otros enigmas,

Perteneces a nuestra tierra tan naturalmente como los arrecifes y las nubes.

Y siendo altiva como una princesa de verdad (es decir, de los cuentos),

Nunca lo parec√≠as m√°s que cuando, en los a√Īos de las grandes escaseces,

Hac√≠as cola ante el restor√°n, de madrugada, para que las muchachas (entonces, las ni√Īas) comieran mejor,

Y, serenamente, le disputabas el lugar al hampón y a la deslenguada.

Un día como todos los días de esta vida.

No pido nada mejor. No quiero nada mejor.

Hasta que llegue el día de la muerte.

***

CON LAS MISMAS MANOS

Con las mismas manos de acariciarte estoy construyendo una escuela.

Llegué casi al amanecer, con las que pensé que serían ropas de trabajo,

Pero los hombres y los muchachos que en sus harapos esperaban

Todav√≠a me dijeron se√Īor.

Están en un caserón a medio derruir,

Con unos cuantos catres y palos: allí pasan las noches

Ahora en vez de dormir bajo los puentes o en los portales.

Uno sabe leer, y lo mandaron a buscar cuando supieron que yo tenía biblioteca.

(Es alto, luminoso, y usa una barbita en el insolente rostro mulato.)

Pas√© por el que ser√° el comedor escolar, hoy s√≥lo se√Īalado por una zapata

Sobre la cual mi amigo traza con su dedo en el aire ventanales y puertas.

Atr√°s estaban las piedras, y un grupo de muchachos

Las trasladaban en veloces carretillas. Yo pedí una

Y me eché a aprender el trabajo elemental de los hombres elementales.

Luego tuve mi primera pala y tomé el agua silvestre de los trabajadores,

Y, fatigado, pensé en ti, en aquella vez

Que estuviste recogiendo una cosecha hasta que la vista se te nublaba

Como ahora a mí.

¡Qué lejos estábamos de las cosas verdaderas,

Amor, qu√© lejos ‚ÄĒcomo uno de otro!

La conversación y el almuerzo

Fueron merecidos, y la amistad del pastor.

Hasta hubo una pareja de enamorados

Que se ruborizaban cuando los se√Īal√°bamos, riendo

Fumando, después del café.

No hay momento

En que no piense en ti.

Hoy quiz√° m√°s,

Y mientras ayude a construir esta

escuela

Con las mismas manos de acariciarte.