Revoluci贸n cubana


驴Democracia es desinformar sobre Cuba?

Basta con observar c贸mo, en nombre de la libertad y la democracia que algunos piden para Cuba, se est谩 sembrando de mentiras y enga帽os los medios de comunicaci贸n y las redes.

A veces creo que no s茅 si hemos evolucionado del todo. Hemos pasado de unas dictaduras donde se ocultaba la informaci贸n en nombre de la seguridad del Estado a unas 鈥渄emocracias鈥 donde se difunde informaci贸n falsa en nombre de la 鈥渓ibertad鈥.聽

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Internet, entre espejismos y realidades: Desaf铆os para Cuba (+ Videos y tuit)

El ser humano, jinete y no corcel del destino, impulsa el desarrollo industrial y tecnol贸gico hasta los l铆mites de lo impensable. El dominio absoluto de los medios tradicionales es polvo en el camino del olvido. Internet y las nuevas tecnolog铆as imponen una nueva realidad. 驴Te incluyes o pereces? Esa es la m谩xima en la contemporaneidad de internautas y amantes de lo digital.

La huella de la tecnolog铆a asoma por todos lados, como s铆mbolo ubicuo de universalidad con diversos rostros, receptores convertidos en disparadores de informaci贸n, redes sociales, naciones en hemisferios diferentes a la distancia de un clic, abruman o motivan sonrisas, dividen al planeta en tecn贸filos o tecn贸fobos. Otros, los menos, intentan mantenerse al margen, lo cual resulta casi imposible.

La red de redes es un pa铆s gigantesco, con miles de millones de usuarios, sitios web y perfiles. El idioma ingl茅s campea, con la mayor cantidad de contenidos, seguido del chino y el espa帽ol. Nadie se queda como estatua frente a los dispositivos. Cada quien recibe y emite informaci贸n, incluso sin pretenderlo. El simple hobby de compartir fotos, videos, poemas, libros鈥 forma una especie de biblioteca borgeana dentro de la pantalla, pero poco depurada. Posicionar los contenidos es cada vez m谩s dif铆cil, porque la competencia crece, lo mismo desde una oficina en las alturas que desde una PC en la sala de cualquier casa, a lo cual se suman otras particularidades.

Internet estremece los cimientos de los medios tradicionales. Rompe paradigmas de comunicaci贸n y hace a帽os termin贸 con el 鈥渘osotros hablamos, ustedes escuchan鈥. Esos cambios requieren el desarrollo de habilidades. No basta con impulsos, p谩ginas oficiales de medios ni instituciones.

Todo esto forma tambi茅n una especie de selva digital en lo ideol贸gico, campo de batalla o cancha deportiva moderna, en que los internautas m谩s inteligentes, preparados, intencionales, r谩pidos y con los recursos materiales indispensables tienen ventaja. Muchas de las estrategias pol铆ticas tienen como escenarios principales esas plataformas, con gran influencia en la conciencia de la gente; por eso toda la 茅tica y formaci贸n moral y profesional de los ciudadanos ser谩 siempre base importante de cualquier comportamiento en las plataformas hipermediales.

M谩s all谩 de lo novedoso tecnol贸gicamente, esos espacios virtuales se sustentan en particularidades de las relaciones entre los seres humanos, por lo que varios investigadores, incluidos Samuel Mart铆nez, Jos茅 Luis Orihuela e Ignacio Ramonet, coinciden en definirlos como comunidades digitales.

Verdaderamente los cibernautas se agrupan seg煤n gustos, conversan mediante chats y foros e intercambian fotograf铆as y videos. Con frecuencia, planifican encuentros en espacios f铆sicos y hasta acciones en beneficio o no de la sociedad.

El car谩cter emp铆rico o no de internautas y la atracci贸n por el intercambio y la informaci贸n caracterizan al nuevo entorno.聽Lo cultural y los recursos tecnol贸gicos influyen en la fuerza que pudiera alcanzarse. Internet constituye un sistema complejo, que no alcanza total autorregulaci贸n porque es sensible a la informaci贸n de medios tradicionales y de la sociedad en general.

Debemos estar conscientes de que suministrar constantemente informaci贸n personal, incluida la psicol贸gica, implica muchos riesgos, pues facilitamos nuestra propia manipulaci贸n con fines econ贸micos, pol铆ticos o de otro tipo.聽Internet es tambi茅n una megaempresa y una plataforma sin precedentes para recopilar datos y lograr grandes impactos en la pol铆tica y la cultura. Es preocupante que sus hilos sean dirigidos mayormente desde EE. UU. (donde fue creada y permanecen la mayor cantidad de servidores y otros soportes), cuyos gobernantes reconocen el prop贸sito de terminar con la Revoluci贸n cubana y destinan cada a帽o millones de d贸lares a la subversi贸n con ese fin, especialmente mediante las redes.

驴Cu谩les son las peculiaridades en nuestro pa铆s? 驴Cu谩nto se potencia la participaci贸n ciudadana en esos espacios? 驴Cu谩les son las din谩micas de debate? 驴Cu谩nto m谩s podemos aprovechar las particularidades de los blogs y las redes sociales para tomar decisiones y trazar estrategias gubernamentales, para construir entre todos y enriquecer las agendas medi谩ticas y pol铆ticas? 驴C贸mo contrarrestar la campa帽a de descr茅dito e intimidaci贸n que se impulsa contra Cuba especialmente desde Estados Unidos?

La navegaci贸n en el ciberespacio ya forma parte de la cotidianidad de las mayor铆as aqu铆. Los niveles de acceso rebasan el 80 % de la poblaci贸n. Las personas se conectan mediante redes wifi, datos m贸viles, navegaci贸n en escuelas, hogares y centros laborales鈥

Verdaderamente, Internet pudiera contribuir a la construcci贸n de sociedades m谩s democr谩ticas, como socializadora de experiencias, expresi贸n de ideas cotidianas y de sentimientos de los pueblos, reveladora de la opini贸n p煤blica, especie de imprenta y papel en 茅poca digital, en manos de muchos.

Varios internautas exponen sus criterios y refieren su desacuerdo con pol铆ticas gubernamentales mediante an谩lisis profundos y pleno conocimiento de las problem谩ticas o desde el 铆mpetu, la inconformidad y el prop贸sito de crear caos. Economistas, juristas, cineastas, historiadores del arte, ingenieros, campesinos, amas de casa, literatos鈥 est谩n en esa amalgama emitiendo y recibiendo ideas, informaciones, historias鈥

Pero cuidado, esa aparente democracia suele ser espejismo, pues esas plataformas y redes tienen sus propios algoritmos de funcionamiento, los cuales suelen privilegiar la hegemon铆a capitalista, con mayor alcance de sus contenidos. Quienes tengan m谩s dinero poseen tambi茅n una ventaja indudable con la posibilidad de pagar para que sus publicaciones sean vistas por millones de internautas con las edades preferidas, pa铆ses y hasta ciudades determinadas. Sin embargo, otros contenidos pueden ser encerrados en burbujas digitales espec铆ficas.

Con buscadores como Google pasa similar, al poderse pagar por el posicionamiento web. As铆, por ejemplo, un post cualquiera desde otra naci贸n podr铆a ser configurado para que sea visto por millones de personas en diferentes provincias de Cuba, mientras que otro con una visi贸n diferente del suceso podr铆a ser limitado hasta el punto de ser pr谩cticamente invisible.

En la situaci贸n de nuestro archipi茅lago influyen muchos aspectos desfavorables, incluida la deficiente infraestructura. Otra de las desventajas es que el posicionamiento de nuestros sitios web, p谩ginas y perfiles es solamente natural, o sea, fruto del trabajo, por eso resulta fundamental comprender mejor las din谩micas de las diferentes plataformas, conocer su funcionamiento y las maneras de llegar a sectores de internautas m谩s diversos, a partir de lo atractivo de las publicaciones y alternativas sin pagos para rebasar nuestras burbujas, en lo cual las formas creativas y sugerentes son primordiales.

El pa铆s enfrenta obst谩culos adicionales. Rema desde hace m谩s de medio siglo contra problemas de diversas 铆ndoles y recibe altas dosis de castigo por su herej铆a revolucionaria. Como parte del bloqueo econ贸mico, desde 1962 se le prohibi贸 el acceso a las telecomunicaciones y a equipos de computaci贸n de cualquier compa帽铆a o subsidiaria estadounidense. Solo a partir de 1996 se permiti贸 el uso de Internet con fines de penetraci贸n ideol贸gica y subversiva, como resultado de la Ley Torricelli. A eso se unen dificultades econ贸micas para invertir en grandes dimensiones en la tecnolog铆a y el acceso a la red, m谩s all谩 de todos los avances.

Tenemos mucho por hacer. Aqu铆 ninguna p谩gina o perfil institucional en redes llega, por ejemplo, al mill贸n de seguidores. A eso sumamos que muchos de esos contenidos suelen lograr d茅bil alcance en otras regiones, y son consumidos casi totalmente por el p煤blico cubano, aunque resulta justo reconocer las buenas experiencias impulsadas en el sector de la cultura, especialmente durante los meses m谩s recientes, con conciertos聽online聽y una presencia m谩s intencional en el mundo hipermedia.

Debemos continuar dise帽ando m谩s y mejores campa帽as comunicacionales tambi茅n para el exterior, realizar m谩s alianzas con artistas y organizaciones de otras partes del mundo que nos permitan llegar m谩s lejos. Es preciso compartir m谩s contenidos en otros idiomas, adem谩s del espa帽ol, analizar estad铆sticas y readaptar el trabajo en funci贸n de lo que queremos, tener en cuenta los horarios m谩s pertinentes para publicar seg煤n la hora a la que acceden nuestros p煤blicos鈥 En correspondencia con nuestros objetivos, se pueden tener en cuenta otros elementos como sus edades, sexo, ciudad donde residen鈥, informaci贸n que brindan con facilidad las administraciones de p谩ginas en las redes.

En todo ese contexto la fuerza de los argumentos y las formas atractivas de presentar los contenidos son indispensables. Desafortunadamente, en el caso cubano suelen apreciarse dos bandos opuestos, en el que algunos responden, sobre todo, con ofensas y visiones catastr贸ficas y otros con criterios triunfalistas. Algunos hasta reciben dinero de fondos federales de EE. UU. para lanzar su veneno.

Proyectos gestionados y sustentados econ贸micamente desde el exterior, incluidos diferentes sitios web con sus correspondientes extensiones en redes sociales, mantienen una activa labor alejados de la 茅tica que debe acompa帽ar siempre el ejercicio period铆stico y comunicacional en general. Empe帽ados en mostrar una Cuba negra, tergiversan la realidad y presentan partes hiperbolizadas en su af谩n de cumplir una agenda impuesta sobre todo desde aquella naci贸n norte帽a.

Son muchos los ejemplos de mentiras, ofensas y hasta amenazas en las redes contra l铆deres, artistas u otros profesionales. Nadie tiene el derecho de asumir ese tipo de actitudes en plataformas digitales, como tampoco en espacios f铆sicos. La cr铆tica, el debate o el criterio diferente nunca debieran ser confundidos con la bajeza ni el prop贸sito de da帽ar.

Poco a poco, deber谩n ser m谩s crecientes las estrategias de participaci贸n, gobierno y control popular en l铆nea aqu铆, lo cual tendr谩 que ser acompa帽ado por mayor infraestructura y un pensamiento m谩s distante de lo tradicional.

Las ideas y los modos de hacer deben seguir renov谩ndose, seg煤n los nuevos retos. El continuar atados, de forma excesiva, a ciertos convencionalismos es negar las nuevas potencialidades. La web y todo lo que implica se unen a viejos desaf铆os, que exigen pasos seguros, pero valientes. Tampoco se trata de intentar correr, sin tener la base necesaria.

Resulta esencial formar una mayor conciencia cr铆tica sobre las din谩micas y formas de funcionamiento de las redes sociales, lo cual debe comenzar desde edades tempranas. Nuestros planes de estudios y todo el sistema de ense帽anza en la naci贸n debieran tener en cuenta esos elementos.

Conscientes de las campa帽as realizadas desde esas plataformas en contra del pa铆s, se necesita un protagonismo siempre creciente de los intelectuales, artistas, maestros, profesores universitarios, m谩steres y doctores en ciencias, periodistas, historiadores鈥, que aporten con sus criterios. Los medios tradicionales, con gran impacto en la sociedad, deben mostrar an谩lisis cada vez m谩s coherentes y desenmascarar con inmediatez los聽shows聽que suelen montarse de manera intencionada en esos espacios contra Cuba y algunos de sus hijos.

Tambi茅n puede leer聽鈥淟as nuevas generaciones en Am茅rica Latina deben conquistar la soberan铆a tambi茅n en el ciberespacio鈥 (Dialogar, dialogar + Fotos, video y聽tuit)

Aqu铆, como en todo el mundo, resulta necesaria la implementaci贸n de leyes para sancionar conductas en el entorno digital, teniendo en cuenta que las restricciones de las propias redes suelen ser indefinibles en muchos casos o demasiado generales. El hecho de que los comportamientos ocurran en esos espacios no exime a nadie de cumplir la ley en su Naci贸n鈥揈stado. Si bien al principio muchos defendieron el criterio de que el ciberespacio ser铆a capaz de conformar su propia estructura regulatoria con eficacia, no ha sido as铆, en cierta medida por las din谩micas de funcionamiento que lo caracterizan.

Desde 1998, el investigador Jack Goldsmith indic贸 que los problemas legales planteados en Internet son, en esencia, iguales a los presentes en el espacio f铆sico, los que adem谩s han sido solucionados por el campo jur铆dico, por lo tanto, el tratamiento no debe ser diferente. En ese sentido, varias naciones tienen sus marcos regulatorios definidos. 驴Acaso se permitir铆a un crimen, solo porque sea mediante Internet? 驴Por qu茅 permitir entonces ofensas, amenazas y ataques a las personas o lo que representan, lo cual podr铆a provocar da帽os de diversas 铆ndoles? Cualquier paso en ese sentido debe ser con mucha inteligencia, flexibilidad y fruto de la construcci贸n de las amplias mayor铆as.

En las redes pululan los j贸venes y adolescentes. A los c贸digos hipermediales se suman tambi茅n los predominantes en esas etapas, elementos importantes a la hora de concebir y compartir contenidos. Algunos internautas reflejan lo personal casi sin l铆mites, de manera consciente o no, al compartir o consumir im谩genes, m煤sica, videos鈥, sus momentos o motivos de m谩s alegr铆a y tristeza, y a la vez suelen segmentarse a partir de esos gustos, amigos en com煤n y actitudes como en comunidades, a veces con muchas de las mismas personas que comparten en espacios f铆sicos. Las explicaciones de por qu茅 ocurre eso est谩n en las propias din谩micas sociales y en los aspectos generales y particulares de los individuos. Facebook, por ejemplo, para muchos suele convertirse en una especie de barrio digital, con todo lo que eso implica en cuanto a comportamientos, reacciones, opiniones鈥

Resaltamos que los criterios de los ciudadanos en el mundo hipermedial, incluidos no solo los comentarios, deben ser tenidos en cuenta para el desarrollo de pol铆ticas en el pa铆s o su perfeccionamiento. Es posible continuar incrementando los canales de comunicaci贸n entre los diferentes niveles de direcci贸n y los ciudadanos.

Para Cuba, Internet es tambi茅n la posibilidad de aplastar mentiras y mostrar a internautas de todo el mundo su realidad. Eso no se logra con solo estar. Es importante situarse en la parte superior del iceberg.

Necesitamos articular estrategias a nivel de pa铆s con ese objetivo, incluyendo el aporte de la mayor cantidad de personas posible. La izquierda internacional tiene tambi茅n en las redes una oportunidad tremenda para fortalecer v铆nculos y trazar caminos de conjunto. L铆deres de movimientos sociales y otras personas progresistas de todo el planeta pudieran mantenerse comunicados por esa v铆a e impulsar m谩s acciones colectivas. Sin dudas, Internet es fuente o reflejo de realidades, pero tambi茅n de espejismos construidos en correspondencia con objetivos espec铆ficos, de lo cual debemos estar conscientes siempre.

 

*Publicado en Cubaperiodistas


13 de marzo: el coraje de la Historia

A ra铆z de un debate generado en las redes sociales en marzo de 2020 sobre los contenidos, significados y alcances de la Carta de M茅xico y las acciones del 13 de marzo de 1957, el sitio digital cubano La Tiza inaugur贸 un espacio dedicado al abordaje de un asunto cardinal, el de las relaciones entre las diversas fuerzas de oposici贸n a la dictadura de Fulgencio Batista, con la intenci贸n de «llevar la pol茅mica m谩s lejos, hacerla rendir mejores frutos, sumar al conocimiento de su objeto a m谩s personas y volverla veh铆culo de recuperaci贸n de la memoria hist贸rica». Gracias a ese empe帽o, que bajo el t铆tulo «La unidad no es hija 煤nica» contin煤a abierto hasta hoy, sali贸 publicada una serie de tres art铆culos con los que buscaba contribuir al intercambio mediante el an谩lisis de los v铆nculos entre el Directorio Revolucionario y el Movimiento 26 de Julio desde la firma del documento unitario de agosto de 1956 hasta el heroico asalto al Palacio Presidencial.

Por sugerencia del Dr Eduardo Torres Cuevas los art铆culos fueron ampliados y convertidos en el libro que presentamos hoy, fundado en la convicci贸n de que el estudio sobre la historia de la Revoluci贸n cubana, m谩s all谩 de la pasi贸n por el dato y el conocimiento hist贸rico, tiene una repercusi贸n directa en la disputa pol铆tica actual sobre su legitimidad y permanencia. En tal sentido, este pretende ser un texto de combate en defensa del proyecto revolucionario cubano. Y la mejor manera de hacerlo desde la investigaci贸n hist贸rica no es con el ocultamiento de sus asuntos m谩s controversiales o con la adecuaci贸n del pasado a relatos preestablecidos desde el presente, sino con el acercamiento desprejuiciado y riguroso a su historia, que garantice la mayor objetividad posible, y permita entenderla en toda su complejidad, diversidad y grandeza. Los mitos y falsedades que sobre ella se tejen desde el campo contrario se alimentan justamente de nuestros silencios.

Uno de los mitos construidos alrededor del 13 de marzo de 1957 es el que asegura que las acciones de ese d铆a fueron planeadas y ejecutadas exclusivamente por el Directorio Revolucionario, de espaldas al Movimiento 26 de Julio y otras organizaciones, para darles un golpe de mano en el derrocamiento de la dictadura. En realidad, el DR desarroll贸 las operaciones de ese d铆a 鈥渉ermanado en este empe帽o con grupos afines en la acci贸n y en el prop贸sito que nos anim贸鈥.[1] No fue una empresa individual, sino realizada de conjunto con otros sectores insurreccionales.

Por eso consideraba la fecha como 鈥渋nicio de la confraternidad revolucionaria鈥,[2] y como la concreci贸n de la unidad por la que hab铆a estado abogando desde su proclamaci贸n p煤blica. A diferencia del 30 de noviembre de 1956, cuando no se pudieron poner en pr谩ctica los acuerdos unitarios alcanzados antes en M茅xico y en Miami, el 13 de marzo de 1957 signific贸 para el Directorio que 鈥渟e hizo verdadera por primera vez la unidad revolucionaria鈥.[3] En el segundo aniversario de la jornada hist贸rica, en 1959, Faure Chom贸n insisti贸 en calificarla como 鈥渓a primera acci贸n de unidad revolucionaria que se llev贸 a cabo en la lucha contra la tiran铆a鈥.[4]

Un examen detenido de los documentos elaborados por el Directorio Revolucionario despu茅s del asalto al Palacio Presidencial devela que exist铆a un plan general en el cual a la organizaci贸n le correspond铆a cumplir con una parte,[5] que hubo sectores comprometidos en ese plan pero no obligados directamente con el DR,[6] y que aproximadamente la mitad de los ca铆dos en la acci贸n no pertenec铆a a sus filas.[7]

Como otras fuerzas, el Movimiento 26 de Julio tambi茅n fue invitado a participar, pero no lo hizo, entre otras razones, 鈥減orque esa no era su tesis de lucha鈥[8] seg煤n explic贸 Faure Chom贸n dos a帽os despu茅s. En ese momento el Movimiento ten铆a como prioridad el fortalecimiento del destacamento armado de la Sierra Maestra, los planes para la apertura de dos nuevos frentes guerrilleros, en el Escambray y en el norte de Oriente, y el inicio de los preparativos para la convocatoria m谩s adelante de una huelga general. Sin embargo, Faustino P茅rez intent贸, infructuosamente, apoyar la operaci贸n una vez iniciada.

La historiograf铆a revolucionaria m谩s 煤til no es la que elude o deforma acontecimientos y procesos para que encajen en los roles asignados seg煤n esquemas actuales, o elabora narrativas apolog茅ticas y edulcoradas, en las que no existen las contradicciones, sino aquella que asume la conflictividad y las tensiones entre revolucionarios como una variable natural de cualquier proceso transformador, y profundiza en el estudio de las causas, los condicionamientos, los contextos y las relaciones de fuerzas, para explicar mejor las distintas actitudes y comportamientos.

El an谩lisis de las dificultades, obst谩culos e incomprensiones que rodearon la perenne aspiraci贸n de unidad revolucionaria durante el enfrentamiento a la dictadura batistiana facilitar谩 la extracci贸n de lecciones muy valiosas para nuestros retos presentes y por venir.

 

Notas:

[1] Manifiesto del Directorio Revolucionario al pueblo de Cuba, abril de 1957. Archivo de la Oficina de Asuntos Hist贸ricos del Consejo de Estado.

[2] 脥dem.

[3] 鈥淐arta del Directorio Revolucionario a los miembros de las organizaciones revolucionarias y a todos los cubanos sin bander铆as en la lucha por la Libertad鈥, junio de 1957. Archivo de la Oficina de Asuntos Hist贸ricos del Consejo de Estado.

[4] Discurso de Faure Chom贸n en el 2do. aniversario del asalto al Palacio Presidencial, el 13 de marzo de 1959, en Combate, La Habana, 15 de marzo de 1959, 脡poca II, A帽o III, no. 1, p. 6.

[5] 鈥淧roclamar, con orgullo, que toda nuestra militancia: Obreros, Estudiantes, Empleados, Profesionales鈥 que participaron en las acciones del d铆a 13, lo hicieron conforme a lo convenido en el plan general鈥. Circular del Directorio Revolucionario a los militantes, abril de 1957. Archivo de la Oficina de Asuntos Hist贸ricos del Consejo de Estado.

[6] En el caso del dirigente sindical aut茅ntico Calixto S谩nchez White se afirmaba lo siguiente: 鈥淪i bien no estaba directamente obligado con el Directorio a realizar ese d铆a determinadas acciones, s铆 se hallaba comprometido en el plan y cobardemente no hizo nada鈥. 脥dem.

[7] 鈥淓L DIRECTORIO REVOLUCIONARIO rinde homenaje p贸stumo (鈥) a quienes sin ser militantes de nuestro organismo cayeron heroicamente luchando por nuestra libertad: Carlos Guti茅rrez Menoyo, Menelao Mora Morales, Jos茅 Castellanos, Luis Almeida, Pedro T茅llez, Gerardo Medina, Eduardo Dom铆nguez, Norberto Hern谩ndez, 脕ngel Gonz谩lez, Salvador Alfaro y Celestino Pacheco鈥. 脥dem.

[8] Resumen de la intervenci贸n de Faure Chom贸n en el programa televisivo 鈥淐onferencia de prensa鈥, en Revoluci贸n, La Habana, 12 de marzo de 1959, no. 82, p. 15.


«Entre la carta y el asalto»: La fuerza de la Historia (Dossier + libro)

Presentaci贸n al libro 鈥淒e la carta al asalto鈥 de Frank Josu茅 Solar Cabrales

Por: Dr. Eduardo Torres-Cuevas

 

Sin su reconstrucci贸n, la historia tiende a ser pura ficci贸n no siempre novelada y carente de la poes铆a de la vida sobre la cual se construyen mitos y leyendas, juicios prejuiciados, imaginarios colectivos y seudohistorias. Si se trata de los procesos m谩s recientes 鈥攑i茅nsese en la relatividad de los tiempos hist贸ricos鈥, la complejidad puede asociarse a vac铆os en la informaci贸n, documentaci贸n incompleta, testimonios interesados 鈥攃asi siempre vistos los hechos desde el observatorio en el que estaba colocado el testimoniante鈥 y la carga subjetiva del escribidor 鈥攕eleccionador de textos y testimonios y autor de la l贸gica e intencionalidad de lo escrito鈥. El tiempo suele jugar malas pasadas a los analistas porque lo m谩s dif铆cil no est谩 solo en la interpretaci贸n de textos y contextos, tambi茅n se halla en el esp铆ritu de una 茅poca; la diversidad de individualidades 鈥攙isiones y culturas personales鈥; en el sentir y en el vivir de una generaci贸n colocada en situaciones propias e irrepetibles, alguno de cuyos rasgos parecen mutilados por Cronos. El historiador se encuentra conque actores importantes de la 茅poca que quiere estudiar perecieron en la vor谩gine de los acontecimientoso producto del transcurrir de los a帽os. Su silencio es definitivo. Solo tendr谩 int茅rpretes interesados.

La historia de la Revoluci贸n Cubana no es el estudio ideal de un proceso sin contradicciones 鈥攅n blanco y negro鈥; constituye un intrincado campo de opciones, debates, reveses, alternativas 鈥攃onvergencias y divergencias鈥 en el cual la unidad es compleja porque las circunstancias, no pocas veces, alteran el resultado de las intenciones. En ello influye la formaci贸n diversa de los hombres y mujeres que participan. El golpe de Estado de Fulgencio Batista y la suspensi贸n de la Constituci贸n de 1940, dan inicio a la creaci贸n de una situaci贸n revolucionaria. Desde la g茅nesis hay una marcada diferencia entre los viejos pol铆ticos desplazados y una juventud que no solo quiere combatir al r茅gimen dictatorial, sino a todo el sistema corruptor y corrupto que ha sufrido Cuba desde la d茅cada de los a帽os treinta. Fidel Castro llama a su organizaci贸n: 鈥淟a Generaci贸n del Centenario鈥.

La Universidad de La Habana es, desde el mismo d铆a del cuartelazo, el m谩s destacado centro contra el r茅gimen impuesto. Una juventud 鈥攍a mayor铆a entre los 14 y 30 a帽os鈥 siente el deber de liberar a Cuba no solo de la dictadura, sino de los males que introdujeron la corrupci贸n interna y la dependencia externa. Uno de los primeros grupos creados para combatir la dictadura fue el Movimiento Nacional Revolucionario (MNR). Su l铆der, el profesor Rafael Garc铆a B谩rcena, expres贸 el sentir de la juventud cubana pocos meses despu茅s del golpe de Estado: no queremos lo que se instaur贸 el 10 de marzo ni lo que exist铆a el 9 de marzo. Muchos de los j贸venes participantes del MNR fueron, en 1956, de los primeros integrantes 鈥攋unto con los moncadistas y la organizaci贸n oriental de Frank Pa铆s鈥, del Movimiento Revolucionario 26 de julio, primera organizaci贸n de unidad revolucionaria.

El 26 de julio de 1953, los j贸venes integrantes de la Generaci贸n del Centenario ejecutaron los ataques a los cuarteles Moncada (Santiago de Cuba) y Carlos Manuel de C茅spedes (Bayamo). El documento de defensa de su l铆der Fidel Castro, conocido como La historia me absolver谩, result贸 el m谩s completo texto para un proyecto revolucionario de transformaci贸n de la sociedad cubana tal y como lo deseaba lo m谩s avanzado de su juventud. El propio acto insurreccional sirvi贸 de ejemplo: a la dictadura se le combat铆a; no se entraba en falsas negociaciones ante las cuales el batistato nunca har铆a concesiones estrat茅gicas.

En el interior de la Universidad de La Habana, el movimiento estudiantil se radicalizaba bajo el liderazgo de un joven estudiante de Arquitectura, Jos茅 Antonio Echeverr铆a 鈥攃on apenas 19 a帽os cuando se produjo el cuartelazo batistiano鈥. El 30 de septiembre de 1954 era elegido presidente de la Federaci贸n Estudiantil Universitaria (FEU); como vicepresidente lo acompa帽aba otro indiscutido l铆der revolucionario, Fructuoso Rodr铆guez. A partir de ese momento, el enfrentamiento al r茅gimen castrense fue la prioridad de la FEU, lo cual implicaba, no solo la lucha armada en Cuba sino tambi茅n contra los reg铆menes dictatoriales en Am茅rica Latina.

El 24 de febrero de 1956 鈥攆echa en que se conmemoraba el inicio de nuestra Guerra de Independencia鈥 Jos茅 Antonio hace p煤blica la creaci贸n del Directorio Revolucionario, no solo como brazo armado de la FEU sino como promotor de la unidad revolucionaria y part铆cipe de 鈥渓a Revoluci贸n Nacional鈥. El discurso de Jos茅 Antonio el 9 de marzo de 1956, Contra las dictaduras de Am茅rica, expresaba el principio latinoamericanista que acompa帽ar铆a a las proyecciones del Directorio.

La obra que presentamos es un riguroso trabajo sobre las b煤squedas y dificultades para el logro de la unidad revolucionaria. M谩s que prejuicios, se resaltan las dificultades que el acontecer diario coloca en un proceso en el que los protagonistas no siempre tienen la comunicaci贸n necesaria y lo impredecible deja huellas y heridas profundas. Para lograr la unidad revolucionaria existen estrategias. La de Fidel, centrada en el programa transformador del Moncada, concibe al Movimiento Revolucionario 26 de Julio como la expresi贸n militante activa, ideol贸gica y pol铆tica de los revolucionarios desvinculados de la vieja pol铆tica y sus personeros; la del Directorio, part铆a de la uni贸n de todas las fuerzas antibatistianas.

Es importante destacar aqu铆 que el Directorio no naci贸 solo para derrocar a la dictadura. Como organizaci贸n revolucionaria ten铆a una definici贸n revolucionaria. En su Manifiesto al Pueblo de Cuba, en el punto 11, se afirma: 鈥淟a Revoluci贸n se asienta sobre principios fundamentales de Libertad Pol铆tica (Democracia), Independencia Econ贸mica (Nacionalismo) y Justicia Social (Socialismo)鈥. Los referentes hist贸ricos eran diferentes a los del 26 de julio. Mientras este 煤ltimo se expresaba como continuador de las luchas mambisas, el Directorio lo hac铆a en el referente universitario de la revoluci贸n de 1933: el Directorio Estudiantil de 1930. Ello marcaba dos estrategias de lucha diferentes. El Directorio Revolucionario centraba sus acciones en La Habana, en el 鈥済olpear arriba鈥 para desencadenar la huelga general; el 26 de Julio se apegaba a la experiencia mambisa de crear un ej茅rcito libertador en las monta帽as orientales.

No resultaban extra帽os, en medio del fragor de la lucha, los debates entre las organizaciones revolucionarias. Muchos conceptos est谩n cargados y recargados de incidentes o visiones de 茅poca. En un documento publicado en el suplemento de la revista Alma Mater de marzo de 1956, se afirma que los obreros constituyen 鈥渓a clase revolucionaria por necesidad y conciencia鈥 y que el Directorio tiene su pupila visionaria en 鈥渓a gran tarea de la Revoluci贸n Nacional, a la cual han de prestarle toda su energ铆a creadora las fuerzas sanas que integren o coordinen con el Directorio Revolucionario鈥. La democracia, el nacionalismo y el socialismo conforman los objetivos de la 鈥淩evoluci贸n Nacional鈥 que promueve el Directorio Revolucionario.

Las interioridades, complejidades y acontecimientos del proceso revolucionario y, en particular, las circunstancias y hechos que marcan la trayectoria del Directorio Revolucionario, con sus antecedentes y consecuencias entre la firma de la Carta de M茅xico y el combate del Palacio Presidencial, constituyen el objeto de esta obra. Abunda en informaci贸n, en muchos casos no conocida. No pretende su autor hacer la historia del Directorio. Lo que nos presenta, apenas es un segmento de ella, pero trascendental para entenderla y comprender las dificultades de la unidad revolucionaria.

El ataque al Palacio Presidencial ha provocado debates no siempre hist贸ricamente bien fundamentados. Algunas veces mal intencionados. No se trat贸 de un hecho desesperado, mal planificado o de ingenuidad militar. La tesis del Directorio de 鈥済olpear arriba鈥 no descansaba solo en el ajusticiamiento del dictador. Ello se conceb铆a como punto de partida para una insurrecci贸n con el r茅gimen decapitado y desarticulado. Esa insurrecci贸n llevar铆a a una huelga general nacional que pondr铆a fin al batistato y, m谩s importante, abrir铆a las puertas a la Revoluci贸n. Esta acci贸n no resultaba un hecho aislado; era la operaci贸n principal dentro de una estrategia pol铆tica revolucionaria planificada por la direcci贸n del Directorio. La de Radio Reloj le daba su dimensi贸n pol铆tica al 13 de marzo. Por ello, el m谩ximo l铆der de la organizaci贸n, Jos茅 Antonio Echeverr铆a, a su pesar, no est谩 en el enfrentamiento de Palacio. Su misi贸n consist铆a en dirigirse al pueblo de Cuba y llamarlo al combate; iniciar la insurrecci贸n 鈥攓ue tendr铆a su estado mayor en la Universidad鈥 y provocar la resistencia popular que desembocar铆a en la huelga general. Era importante destacar que las acciones las desarrollaba el Directorio Revolucionario con importantes participantes que hab铆an pertenecido o pertenec铆an a la Organizaci贸n Aut茅ntica (OA).

En las reuniones de la direcci贸n del Directorio se valoraron diversas variantes. La incorporaci贸n de Menelao Mora Morales y su grupo permiti贸 precisar las caracter铆sticas de la operaci贸n; ser铆a una acci贸n comando, teniendo en cuenta el armamento, las municiones, los hombres y el tiempo. En la cuesti贸n puramente militar, tres hombres resultaban importantes por su experiencia 鈥攓ue no pose铆an los generales de sal贸n del ej茅rcito batistiano鈥. Adelanto aqu铆 un asunto importante a la hora de valorar, desde el punto de vista militar, el asalto a Palacio. El desarrollo de este tema forma parte de los contenidos de mi obra en preparaci贸n Los eslabones quebrados. Los tres militares eran espa帽oles 鈥攑or lo que, entre los cubanos, se les conoc铆a como los tres gallegos鈥. Sus lugares y destinos en estos acontecimientos fueron diferentes, lo cual tuvo serias consecuencias en el fracaso de la operaci贸n.

El primero a tener en cuenta es Daniel Mart铆n Labrandero. Pose铆a una historia extraordinaria y un conocimiento en la preparaci贸n de operaciones militares. Ex coronel jefe de la d茅cimoquinta Brigada Internacional en la Guerra Civil Espa帽ola, pas贸 a Francia al t茅rmino de esta; al ser ocupado el pa铆s por los alemanes, se incorpor贸 a la resistencia; capturado, se le intern贸 en un campo de concentraci贸n del que fue liberado en 1945; solicit贸 de inmediato trasladarse a Cuba; en 1947 participa en los preparativos de Cayo Confite. Para el Directorio, Daniel era el jefe militar indiscutido para la preparaci贸n y ejecuci贸n de la acci贸n de Palacio. Pero, los acontecimientos frustraron su participaci贸n. En medio de los tanteos de los preparativos es apresado por las fuerzas de la tiran铆a. El Directorio organiza su fuga de la prisi贸n聽 del Castillo del Pr铆ncipe, pero, durante el hecho, cae muerto el 30 de diciembre de 1956. Julio Garc铆a Olivera, segundo jefe de acci贸n del Directorio, en su libro Contra Batista, escribe: 鈥淩eflexionando mucho sobre esto, he pensado que con la presencia de Mart铆n Labrandero se hubieran salvado muchos de los problemas鈥 (p. 319).

El segundo de los 鈥済allegos鈥 era Carlos Guti茅rrez Menoyo. Su historia no era menos impresionante. A los 16 a帽os se incorpor贸 a las fuerzas de la Francia Libre en 脕frica bajo el mando del famoso general Leclerc, participando en la 鈥済uerra del desierto鈥 contra las fuerzas alemanas del Afrika Korps que estaban bajo el mando del mariscal Rommel. Con posterioridad combati贸 en Italia, en el desembarco de Normand铆a y en Alemania. Fue condecorado y obtuvo el grado de subteniente. Emigrado en Cuba, particip贸 en los preparativos de Cayo Confite, en 1947. Era el hombre ideal para un ataque comando, pero no ten铆a la experiencia organizativa de Mart铆n Labrandero. Por ello, se le nombr贸 jefe del comando que atacar铆a el Palacio y le dar铆a muerte a Batista. Durante esta acci贸n pierde la vida.

Del tercer 鈥済allego鈥 se tienen pocos datos y estos son confusos. Conocido como Ignacio Gonz谩lez, tambi茅n usaba el nombre de Marcelino Manen, hab铆a sido combatiente en la Guerra Civil Espa帽ola. Se le asign贸 la jefatura de las fuerzas de apoyo. Estas no entraron en acci贸n. Garc铆a Olivera escribe: 鈥淢arcelino Manen jam谩s se present贸 despu茅s a dar una explicaci贸n sobre lo sucedido. En el mes de junio sali贸 al exilio hacia Costa Rica donde se uni贸 a Eufemio Fern谩ndez鈥 (pp. 318-319).

Eufemio era uno de los principales 鈥渏efes de acci贸n鈥 de la Organizaci贸n Aut茅ntica. Hab铆a participado en la Guerra Civil Espa帽ola y ten铆a fuertes v铆nculos con la emigraci贸n republicana espa帽ola en Cuba. Desde 1948 estaba vinculado al presidente Carlos Pr铆o Socarr谩s. Antes, en 1947, fue uno de los principales organizadores de la expedici贸n contra el dictador dominicano Rafael Le贸nidas Trujillo. Lo m谩s interesante resulta la composici贸n del Estado Mayor de su batall贸n, el Guiteras: Daniel Mart铆n Labrandero, jefe del Estado Mayor; Carlos Guti茅rrez Menoyo, jefe de la 1ra. compa帽铆a; Ignacio Gonz谩lez, jefe de la 3ra. compa帽铆a. Algunos de los desertores del 13 de marzo tambi茅n se unieron a Eufemio en Costa Rica, entre ellos 鈥渧eteranos de la Guerra Civil Espa帽ola鈥. 驴Qu茅 papel desempe帽aron la Organizaci贸n Aut茅ntica, y en particular Eufemio Fern谩ndez, en los extra帽os sucesos que rodean a la acci贸n de Palacio? Mucho queda por estudiar teniendo cuidado con las versiones interesadas.

En su alocuci贸n por Radio Reloj, Jos茅 Antonio precisa que es el Directorio Revolucionario el ejecutor de las acciones del 13 de marzo, al que se le han unido otros grupos independientes, como el de Menelao Mora, ca铆do heroicamente en Palacio.

Los j贸venes del 13 de marzo, como antes los moncadistas, fueron a liberar a Cuba de la tiran铆a siempre conscientes de que la muerte era una posibilidad. Es en ello en lo que radica la valent铆a, el patriotismo, la entrega 鈥攕i es necesario鈥 de la propia vida. Cuando se leen los documentos, se observa la alegr铆a de poder entrar en combate; de romper la inercia de la espera: la aspiraci贸n de ser h茅roe, pero sabiendo que tambi茅n se puede ser m谩rtir. A eso es a lo que se est谩 dispuesto. Es una actitud de los j贸venes del Directorio y del 26 de Julio; es la convicci贸n 铆ntima y profunda de los revolucionarios de una generaci贸n generosa, patriota y revolucionaria.

La documentaci贸n del Directorio constituye una fuente importante que invita a la meditaci贸n. Las obras de tres de los miembros de la direcci贸n de la organizaci贸n antes del 13 de marzo y participantes activos en los acontecimientos de ese d铆a glorioso abundan en informaci贸n, a veces contradictoria, pero complementaria. Me refiero a los libros y escritos de Enrique Rodr铆guez-Loeches, Faure Chom贸n 鈥攋efe de acci贸n del Directorio y segundo jefe de la acci贸n de Palacio鈥 y Julio Garc铆a Olivera 鈥攕egundo jefe de acci贸n del Directorio y responsable militar de la operaci贸n de Radio Reloj鈥. A esta informaci贸n deben a帽adirse las diversas entrevistas realizadas a otros miembros de la direcci贸n del Directorio, entre ellos, a Guillermo Jim茅nez.

En los sucesos del 13 de marzo y de Humboldt 7, el Directorio pierde a sus dos l铆deres, Jos茅 Antonio Echeverr铆a y Fructuoso Rodr铆guez. Resulta la 煤nica organizaci贸n que ha quedado descabezada. Hay otro asunto determinante, Jos茅 Antonio y Fructuoso ten铆an la doble condici贸n de ser los m谩ximos dirigentes tanto de la FEU, como del Directorio. No exist铆a ninguna otra figura que tuviese esa doble pertenencia de direcci贸n. El autor de esta obra analiza con profundidad esta situaci贸n y sus consecuencias. Estrategias y t谩cticas se centran en reconstruir la da帽ada estructura de la organizaci贸n, en tanto se contin煤a la lucha revolucionaria. Ello debe ser objeto de otros estudios, pues no son las pretensiones de la obra que se presenta.

En 1959, el Directorio es un activo participante en las transformaciones que se operan en el pa铆s. La l铆nea de su peri贸dico, Combate, dirigido por el comandante Guillermo Jim茅nez, es de total adhesi贸n y defensa del proceso revolucionario. Sus principales figuras y la mayor铆a de sus militantes est谩n comprometidos con las acciones revolucionarias. De aquellos j贸venes del Directorio que tuvieron un importante papel en la etapa de la Revoluci贸n en el poder merecen ser recordados Antonio, Tony, Santiago Garc铆a, infiltrado en los grupos contrarrevolucionarios y asesinado el 9 de enero de 1961; Gustavo Mach铆n Hoed de Beche, que form贸 parte de la guerrilla del Che en Bolivia y cae en combate el 31 de agosto de 1967 en Vado del Yeso y Ra煤l D铆az-Arg眉elles Garc铆a, quien, al frente de las Tropas Especiales del Ministerio del Interior en Angola, muere en combate en la madrugada del 11 de diciembre de 1975. Otros miembros del Directorio participaron en estos 煤ltimos 60 a帽os en importantes acontecimientos, entre ellos, V铆ctor Emilio Dreke Cruz y Julio Garc铆a Olivera. La mayor铆a de los hombres m谩s destacados del Directorio murieron en Cuba en funciones revolucionarias: el Chino Figueredo, Alberto Mora, Enrique Rodr铆guez-Loeches, Humberto Castello, Guillermo Jim茅nez, el Moro Asef, Tony Castell, entre otros. Quien fuera su secretario general, desde 1957, Faure Chom贸n Mediavilla, fallece siendo miembro del Comit茅 Central del Partido Comunista de Cuba y de la Asamblea Nacional del Poder Popular, el 5 de diciembre de 2019.

El 16 de julio del presente a帽o, al conmemorarse el nacimiento de Jos茅 Antonio (1932) en la Universidad de La Habana, la Federaci贸n Estudiantil Universitaria (FEU) devel贸 el busto restaurado del inolvidable l铆der revolucionario. All铆 estaban presentes combatientes que a煤n viven del Directorio Revolucionario.

El proceso de la unidad revolucionaria tuvo un art铆fice, Fidel Castro Ruz. No siempre el camino de la unidad, deseado por el 26 de Julio y por el Directorio, tuvieron los mismos signos y no siempre convergieron. Esta obra reconstruye el dif铆cil camino de la unidad. No cubre todas sus etapas, pero permite entender sus dificultades.

El Directorio Revolucionario es, junto al Movimiento 26 de Julio y al Partido Socialista Popular, una de las tres organizaciones que se unen, en 1961, en la Organizaciones Revolucionarias Integradas (ORI) como cuerpo pol铆tico 煤nico de la Revoluci贸n.

La lectura de esta obra, cuyos acontecimientos transcurren en apenas seis meses y trece d铆as (entre la firma de la Carta de M茅xico y el ataque al Palacio Presidencial), ser谩 nutriente para explicar, comprender y pensar mejor la historia de la Revoluci贸n Cubana.

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ENTRE LA CARTA Y EL ASALTO.PDF

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13 de marzo: el coraje de la historia

Por: Frank Josu茅 Solar Cabrales

A ra铆z de un debate generado en las redes sociales en marzo de 2020 sobre los contenidos, significados y alcances de la Carta de M茅xico y las acciones del 13 de marzo de 1957, el sitio digital cubano La Tiza inaugur贸 un espacio dedicado al abordaje de un asunto cardinal, el de las relaciones entre las diversas fuerzas de oposici贸n a la dictadura de Fulgencio Batista, con la intenci贸n de «llevar la pol茅mica m谩s lejos, hacerla rendir mejores frutos, sumar al conocimiento de su objeto a m谩s personas y volverla veh铆culo de recuperaci贸n de la memoria hist贸rica». Gracias a ese empe帽o, que bajo el t铆tulo «La unidad no es hija 煤nica» contin煤a abierto hasta hoy, sali贸 publicada una serie de tres art铆culos con los que buscaba contribuir al intercambio mediante el an谩lisis de los v铆nculos entre el Directorio Revolucionario y el Movimiento 26 de Julio desde la firma del documento unitario de agosto de 1956 hasta el heroico asalto al Palacio Presidencial.

Por sugerencia del Dr Eduardo Torres Cuevas los art铆culos fueron ampliados y convertidos en el libro que presentamos hoy, fundado en la convicci贸n de que el estudio sobre la historia de la Revoluci贸n cubana, m谩s all谩 de la pasi贸n por el dato y el conocimiento hist贸rico, tiene una repercusi贸n directa en la disputa pol铆tica actual sobre su legitimidad y permanencia. En tal sentido, este pretende ser un texto de combate en defensa del proyecto revolucionario cubano. Y la mejor manera de hacerlo desde la investigaci贸n hist贸rica no es con el ocultamiento de sus asuntos m谩s controversiales o con la adecuaci贸n del pasado a relatos preestablecidos desde el presente, sino con el acercamiento desprejuiciado y riguroso a su historia, que garantice la mayor objetividad posible, y permita entenderla en toda su complejidad, diversidad y grandeza. Los mitos y falsedades que sobre ella se tejen desde el campo contrario se alimentan justamente de nuestros silencios.

Uno de los mitos construidos alrededor del 13 de marzo de 1957 es el que asegura que las acciones de ese d铆a fueron planeadas y ejecutadas exclusivamente por el Directorio Revolucionario, de espaldas al Movimiento 26 de Julio y otras organizaciones, para darles un golpe de mano en el derrocamiento de la dictadura. En realidad, el DR desarroll贸 las operaciones de ese d铆a 鈥渉ermanado en este empe帽o con grupos afines en la acci贸n y en el prop贸sito que nos anim贸鈥.[1] No fue una empresa individual, sino realizada de conjunto con otros sectores insurreccionales.

Por eso consideraba la fecha como 鈥渋nicio de la confraternidad revolucionaria鈥,[2] y como la concreci贸n de la unidad por la que hab铆a estado abogando desde su proclamaci贸n p煤blica. A diferencia del 30 de noviembre de 1956, cuando no se pudieron poner en pr谩ctica los acuerdos unitarios alcanzados antes en M茅xico y en Miami, el 13 de marzo de 1957 signific贸 para el Directorio que 鈥渟e hizo verdadera por primera vez la unidad revolucionaria鈥.[3] En el segundo aniversario de la jornada hist贸rica, en 1959, Faure Chom贸n insisti贸 en calificarla como 鈥渓a primera acci贸n de unidad revolucionaria que se llev贸 a cabo en la lucha contra la tiran铆a鈥.[4]

Un examen detenido de los documentos elaborados por el Directorio Revolucionario despu茅s del asalto al Palacio Presidencial devela que exist铆a un plan general en el cual a la organizaci贸n le correspond铆a cumplir con una parte,[5] que hubo sectores comprometidos en ese plan pero no obligados directamente con el DR,[6] y que aproximadamente la mitad de los ca铆dos en la acci贸n no pertenec铆a a sus filas.[7]

Como otras fuerzas, el Movimiento 26 de Julio tambi茅n fue invitado a participar, pero no lo hizo, entre otras razones, 鈥減orque esa no era su tesis de lucha鈥[8] seg煤n explic贸 Faure Chom贸n dos a帽os despu茅s. En ese momento el Movimiento ten铆a como prioridad el fortalecimiento del destacamento armado de la Sierra Maestra, los planes para la apertura de dos nuevos frentes guerrilleros, en el Escambray y en el norte de Oriente, y el inicio de los preparativos para la convocatoria m谩s adelante de una huelga general. Sin embargo, Faustino P茅rez intent贸, infructuosamente, apoyar la operaci贸n una vez iniciada.

La historiograf铆a revolucionaria m谩s 煤til no es la que elude o deforma acontecimientos y procesos para que encajen en los roles asignados seg煤n esquemas actuales, o elabora narrativas apolog茅ticas y edulcoradas, en las que no existen las contradicciones, sino aquella que asume la conflictividad y las tensiones entre revolucionarios como una variable natural de cualquier proceso transformador, y profundiza en el estudio de las causas, los condicionamientos, los contextos y las relaciones de fuerzas, para explicar mejor las distintas actitudes y comportamientos.

El an谩lisis de las dificultades, obst谩culos e incomprensiones que rodearon la perenne aspiraci贸n de unidad revolucionaria durante el enfrentamiento a la dictadura batistiana facilitar谩 la extracci贸n de lecciones muy valiosas para nuestros retos presentes y por venir.

 

Notas:

[1] Manifiesto del Directorio Revolucionario al pueblo de Cuba, abril de 1957. Archivo de la Oficina de Asuntos Hist贸ricos del Consejo de Estado.

[2] 脥dem.

[3] 鈥淐arta del Directorio Revolucionario a los miembros de las organizaciones revolucionarias y a todos los cubanos sin bander铆as en la lucha por la Libertad鈥, junio de 1957. Archivo de la Oficina de Asuntos Hist贸ricos del Consejo de Estado.

[4] Discurso de Faure Chom贸n en el 2do. aniversario del asalto al Palacio Presidencial, el 13 de marzo de 1959, en Combate, La Habana, 15 de marzo de 1959, 脡poca II, A帽o III, no. 1, p. 6.

[5] 鈥淧roclamar, con orgullo, que toda nuestra militancia: Obreros, Estudiantes, Empleados, Profesionales鈥 que participaron en las acciones del d铆a 13, lo hicieron conforme a lo convenido en el plan general鈥. Circular del Directorio Revolucionario a los militantes, abril de 1957. Archivo de la Oficina de Asuntos Hist贸ricos del Consejo de Estado.

[6] En el caso del dirigente sindical aut茅ntico Calixto S谩nchez White se afirmaba lo siguiente: 鈥淪i bien no estaba directamente obligado con el Directorio a realizar ese d铆a determinadas acciones, s铆 se hallaba comprometido en el plan y cobardemente no hizo nada鈥. 脥dem.

[7] 鈥淓L DIRECTORIO REVOLUCIONARIO rinde homenaje p贸stumo (鈥) a quienes sin ser militantes de nuestro organismo cayeron heroicamente luchando por nuestra libertad: Carlos Guti茅rrez Menoyo, Menelao Mora Morales, Jos茅 Castellanos, Luis Almeida, Pedro T茅llez, Gerardo Medina, Eduardo Dom铆nguez, Norberto Hern谩ndez, 脕ngel Gonz谩lez, Salvador Alfaro y Celestino Pacheco鈥. 脥dem.

[8] Resumen de la intervenci贸n de Faure Chom贸n en el programa televisivo 鈥淐onferencia de prensa鈥, en Revoluci贸n, La Habana, 12 de marzo de 1959, no. 82, p. 15.


Alpidio Alonso: la obra cultural de la Revoluci贸n Cubana es innegable

El ministro de Cultura de Cuba, Alpidio Alonso Grau, dijo este jueves en el espacio televisivo Mesa Redonda que la obra cultural de la Revoluci贸n es innegable y que no se puede aspirar a entender qu茅 cosa es la Revoluci贸n Cubana sin saber qu茅 ha sido su pol铆tica cultural y educacional.

Al comparar 鈥渓o que era este pa铆s, de m谩s de un mill贸n y medio de analfabetos y semianalfabetos, con el pa铆s de hombres y mujeres preparados de hoy, de m谩s de un mill贸n de universitarios, sembrado de instituciones culturales desde una punta a la otra, de bibliotecas, de museos, de librer铆as, de salas de teatro y de cine, de escuelas, de universidades鈥, asegur贸 el titular que se tienen razones para celebrar.

En ese sentido, Alonso Grau habl贸 de la campa帽a de acciones que prev茅 el ministerio durante este a帽o para festejar 鈥減or todo lo alto鈥 los 60 a帽os del discurso pronunciado por Fidel Castro en junio de 1961, conocido como Palabras a los Intelectuales.

De acuerdo con el tambi茅n poeta y editor, este es un discurso fundador, del que se dice nace simb贸licamente la pol铆tica cultural de la Revoluci贸n, 鈥渁h铆 est谩n las ideas fundamentales, los principios de todo lo que se ha hecho鈥.

Seg煤n destac贸, se quiere que la conmemoraci贸n sea una fiesta, 鈥減orque tenemos que sentirnos orgullosos de la pol铆tica cultural que tenemos, que no es perfecta, mucho menos cuando tiene que hacerse en las condiciones que se ha tenido que hacer, que han sido de trinchera鈥.

Con respecto a los ataques de los que ha sido v铆ctima la cultura cubana y sus instituciones en estos 煤ltimos tiempos, el ministro declar贸 que estos chocan contra ese esp铆ritu de participaci贸n, contra el trabajo de los escritores y artistas, del movimiento art铆stico cubano revolucionario, contra la verdad y la obra cultural de la Revoluci贸n.

Se ha estado ignorando lo que ha significado el trabajo de las instituciones culturales, lo que significan la UNEAC y la AHS como canales y espacios para el debate con las instituciones sobre los temas inherentes a la pol铆tica cultural, manifest贸.

Se quiere invisibilizar esa obra, se ha ignorado la complejidada del arte que nosotros auspiciamos y por eso atacan las instituciones, porque sin ellas ser铆a imposible hacer todo lo que hacemos, el nivel de cobertura y de respuesta que se da a las expectativas culturales de la poblaci贸n, lo que significan para mantener una din谩mica cultural como la que tenemos, continu贸 el ministro.

Por eso, enfatiz贸, se va a celebrar todo el a帽o el aniversario de Palabras鈥 junto a los 60 a帽os de la UNEAC y los 35 de la organizaci贸n de los j贸venes y artistas.

Sin la cultura ser铆a inconcebible el proyecto socialista nuestro, por eso es que la est谩n atacando, se quiere fracturar la unidad entre nuestros escritores y artistas y las instituciones nuestras, se quiere fracturar la unidad entre la vanguardia art铆stica y la vanguardia pol铆tica que se gest贸 durante todos estos a帽os, se quiere fracturar nuestra identidad, resalt贸.

Alpidio Alonso dijo que se sabe bien lo que significa la voz de nuestros intelectuales, «la onda expansiva que genera una opini贸n de un intelectual y por eso est谩n tratando de atacar la cultura».

Pero contamos con la verg眉enza de nuestra gente, con el patriotismo demostrado por nuestros escritores y artistas, por el compromiso que se ha visto en este 煤ltimo a帽o de trabajo que ha sido extraordinario, destac贸.


«Tienes la palabra» para dialogar en la construcci贸n cultural del presente y el futuro de la Naci贸n

En junio de 2021 se cumplen 60 a帽os de los tres encuentros sostenidos por el Comandante en Jefe Fidel Castro y otros dirigentes del gobierno revolucionario, con artistas y escritores en la Biblioteca Nacional de Cuba Jos茅 Mart铆. Ese intercambio marcar铆a el inicio de una larga, continuada y ascendente relaci贸n entre las vanguardias pol铆tica y art铆stica en nuestro pa铆s.

Palabras a los intelectuales, como se conocer铆a el discurso con que el l铆der revolucionario concluy贸 aquellos encuentros, se constituir铆a en la plataforma que establece los principios esenciales de la Pol铆tica Cultural de la Revoluci贸n Cubana. La participaci贸n de la vanguardia art铆stica y la democratizaci贸n de la Cultura constituyen pilares esenciales de esta pol铆tica, inaugurada a pocas semanas de la declaraci贸n del car谩cter socialista de la Revoluci贸n.

El Ministerio de Cultura y los creadores cubanos, han organizado un programa conmemorativo para celebrar los sesenta a帽os de aquel acontecimiento. La participaci贸n de escritores, artistas y promotores culturales, el di谩logo honesto y la cr铆tica responsable, son los atributos principales del razonamiento que se quiere promover en torno a los desaf铆os actuales de la pol铆tica cultural cubana. Este intercambio al que convocamos hoy, se extender谩 durante los pr贸ximos meses y dar谩 continuidad a las acciones que desarrolla el Ministerio de Cultura con el fin de perfeccionar su sistema institucional y articular el Programa Nacional de Desarrollo Cultural hasta el a帽o 2030.

Fidel Castro durante el discurso conocido como «Palabras a los intelectuales», en la Biblioteca Nacional, el 30 de junio de 1961. Foto: Archivo del sitio Fidel Soldado de las Ideas.

Este abarcador programa ser谩 acompa帽ado de una atractiva plataforma comunicacional. Las instituciones m谩s representativas de nuestro amplio y diverso movimiento cultural enriquecer谩n este esfuerzo con acciones que movilicen al di谩logo en diferentes sectores del pa铆s, incluidos la educaci贸n, la ciencia y los medios de comunicaci贸n. La UNEAC y la AHS tambi茅n se suman al Ministerio de Cultura, mediante programas de actividades que festejan, de manera simult谩nea, sus 60 y 35 respectivos aniversarios.

El聽@CubaCultura聽a trav茅s de聽@AlpidioAlonsoG聽, su Ministro, en estos momentos presenta la campa帽a聽#TienesLaPalabra聽la celebraci贸n de los 60 a帽os de Palabras de los Intelectuales. Ademas de los 60 de la聽@UNEAC_online聽y los 35 de la聽@ahsjovenescubapic.twitter.com/JRS3MzeCSo

鈥 Cubarte (@CubarteES)聽February 10, 2021

Como parte de este programa, se promover谩n espacios de intercambio, textos y audiovisuales que, desde una perspectiva hist贸rica, dialogar谩n sobre los problemas actuales de la cultura cubana. Las redes sociales constituir谩n escenario fundamental de este intercambio constructivo, que conceder谩 especial protagonismo a los j贸venes. Las nuevas generaciones de creadores, como aquellos de hace 60 a帽os, tienen la palabra hoy para intercambiar sobre los desaf铆os de la cultura y abrir un nuevo ciclo de reflexiones colectivas que se pregunte, una vez m谩s, de d贸nde venimos y hacia d贸nde vamos, en medio de las numerosas presiones e intentos desestabilizadores que asedian a la Naci贸n.

Los j贸venes escritores, artistas y promotores culturales cubanos, con limpia voluntad creativa e irrenunciable compromiso y confianza en sus instituciones, sumar谩n su palabra a la de todas las generaciones que hoy se dan la mano en el concierto de la cultura cubana, por la transformaci贸n revolucionaria de la patria.

鈥淭ienes la palabra鈥 es el mensaje principal de esta conmemoraci贸n, que nos invita a volver a la frase final de las Palabras a los Intelectuales y a la plenitud de su esp铆ritu para dialogar con disposici贸n en la construcci贸n cultural del presente y el futuro de la Naci贸n.


隆M谩s vivo que nunca!

鈥l que sirvi贸 a sus hermanos, al que dej贸 la comodidad impura por el peligro creador, al que puso de ra铆z a su tierra y dio a su pueblo el derecho de codearse con los hombres, se le quiere, como a cosa de las entra帽as, se mima su recuerdo, se le hace hueco en nuestro asiento, se le abre para que por 茅l se entre nuestro coraz贸n.

Jos茅 Mart铆.

Resuenan los acordes de la guitarra y se escuchan las voces de aquellos que le cantan a la isla de Fidel, pinceles y carboncillos se deslizan por el lienzo para bocetar la sonrisa serena y el rostro sabio de quien ni la muerte puedo arrancar del coraz贸n latente de cada cubano. Las palabras brotan de la pluma del poeta que sobrevuelan una vez m谩s las plazas que su oratoria inund贸, recorre nuevamente tus caminos, surca los mares buscando tu figura y la encuentra viva entre la gente. 聽

Volvi贸 el gigante de barba blanca, el timonel de nuestra gesta, el l铆der incuestionable, el martiano por convicci贸n, el guerrillero so帽ador; volvi贸 Fidel para juntar a un pueblo agradecido, continuador de su pensamiento y que hoy lo rememora en cada uno de sus logros y retos.

Cantata dedicada al Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz en la Terraza Arte Joven de la AHS/ Foto: Claudia Beatriz Borrero B谩ez

A cuatro a帽os de su desaparici贸n f铆sica, Fidel contin煤a rompiendo las fronteras de su tiempo para vivir eternamente en cada ni帽o que nace sin la inquietud de c贸mo ser谩 su vida al crecer; en cada joven que ingresa de forma segura y gratuita a una universidad; en cada m茅dico que arriesga su vida en tiempos de crisis; en cada artista creador comprometido con su obra y protagonista de su tiempo; en hombres que defienden bajo cualquier circunstancia a esta naci贸n independiente, una Patria que se construye orgullosa e indoblegable con nuestra verdad e ideales.

Con tributos y ofrendas de amor desde el Camag眉ey legendario se multiplican sus fotos admirables en el podio, en la trinchera, en el deporte, en la salud, en los campos de ca帽a o con un simple casco de constructor. Los j贸venes creadores celebran su vida 鈥搒in lamentos por su p茅rdida鈥 porque Fidel no se ha ido, est谩 hoy m谩s presente que nunca, porque no hay cabida para la muerte cuando la meta es Cuba, y esta Cuba es el reflejo de Fidel.

El trovador Pedro S谩nchez Zapata en la clausura del VIII Festival de Trova Canto a Dentro, dedicado a la vida y obra del eterno Comandante en Jefe./ Foto: Claudia Beatriz Borrero B谩ez

Fidel Castro fue un baluarte en el impulso de las amplias garant铆as que tenemos las nuevas generaciones, bondades que se edificaron s贸lidamente con la Revoluci贸n y las ideas que nos inculc贸 desde 1952. Ejemplo y gu铆a permanente para las m谩s dis铆miles generaciones, donde el arte, la cultura y sus hacedores siempre calaron y prevalecieron en los pelda帽os m谩s altos de su pensamiento, vida y proyecto social.

Hablamos de un hombre que hasta el fin de su existencia sigui贸 siendo joven por sus ideas, por su esp铆ritu revolucionario y por su perenne voluntad de transformaci贸n propia, por estar siempre alerta ante cualquier manifestaci贸n de quebranto de la independencia nacional.

Desde el canto, el 贸leo, la poes铆a y la m煤sica, los miembros y artistas de la filial principe帽a de la AHS ofrecieron respeto y homenajearon la vida de quien redimension贸 el papel de una juventud comprometida con el arte y la cultura de la naci贸n.

La velada en la Terraza Arte Joven de la Casa del Joven Creador de la provincia, cont贸 con la participaci贸n de trovadores de Las Tunas, Granma, La Habana, Guant谩namo, Santiago de Cuba y de Camag眉ey, y con ella concluy贸 la VIII Edici贸n del Festival de Trova Canto Adentro, un evento que estuvo dedicado a la vida y obra del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, y al personal de la salud que enfrenta los avatares de la Covid-19 en el pa铆s y en el mundo.

Jes煤s P茅rez y Daniela de la Caridad, j贸venes tuneros, cantaron en el Hospital Provincial Manuel Ascunce Domench a los estudiantes, profesores y personal de la Salud./ Foto: Claudia Beatriz Borrero B谩ez

Cuatro noches de Festival cargadas de sentimientos donde artistas como los camag眉eyanos Harold D铆az y su grupo Punto de Giro, Reinaldo Rodr铆guez, los D煤os Dulce Capricho y Mi otra Mitad, el santiaguero Pedro S谩nchez Zapata, el habanero Jorge Kamankola, Miguel de la Rosa, del Proyecto La Trovuntivitis, los tuneros Jes煤s P茅rez y Daniela de la Caridad, entre otros, demostraron que la memoria se mantiene despierta en cada rinconcito de esta isla antillana que a煤n recuerda con orgullo las palabras de un tit谩n, pronunciadas un 25 de noviembre, pero del a帽o 1959, a los 82 expedicionarios del yate Granma: 鈥渟i salimos llegamos; si llegamos, entramos y si entramos, triunfamos.鈥

Jes煤s P茅rez y Daniela de la Caridad, j贸venes tuneros, cantaron en el Hospital Provincial Manuel Ascunce Domench a los estudiantes, profesores y personal de la Salud./ Foto: Claudia Beatriz Borrero B谩ez

El destino quiso que ese mismo d铆a, pero 57 a帽os despu茅s, gran parte del mundo llorara su partida, pero con la absoluta certeza de que no hay un adi贸s ni un final para uno de esos hombres que brillaron con luz propia y que ser谩 siempre el gu铆a y creador de una gran obra de arte del siglo XX, que es la Revoluci贸n cubana.聽

Fidel deposit贸 toda la confianza en los j贸venes porque la Revoluci贸n la hizo siendo joven. Confi贸 hasta el 煤ltimo momento en las nuevas generaciones, en su rebeld铆a, en su deseo de hacer, de crear, y es hoy lo que nos toca defender; porque somos escudo y espada de esta naci贸n y desde la cultura seguiremos dando el apoyo necesario para y por la Revoluci贸n que tanto am贸.


Declaraci贸n de la Direcci贸n Nacional de la Asociaci贸n Hermanos Sa铆z

La Habana, 24 de noviembre de 2020

En los 煤ltimos d铆as la contrarrevoluci贸n, mediante el autodenominado Movimiento San Isidro, ha estado haciendo exigencias al gobierno cubano. Personas honestas han manifestado en redes sociales su preocupaci贸n por las consecuencias que pudiera tener una 鈥渉uelga de hambre鈥 para la salud de los ciudadanos implicados. La vida humana, convertida otra vez en objeto de manipulaci贸n pol铆tica, juega en el contexto actual a favor de la campa帽a permanente de hostilidad y descr茅dito contra la Revoluci贸n Cubana.

Lo que aparentemente comenz贸 como un gesto de solidaridad con un presunto rapero, sancionado por desacato y agresi贸n a un polic铆a, mut贸 hacia posiciones de fuerza que exigen al Estado la eliminaci贸n de una de las medidas econ贸micas implementadas como consecuencia de la compleja situaci贸n econ贸mica que vive el pa铆s.

La narrativa que construyen los adversarios de nuestro proyecto pol铆tico subraya los aparentes obst谩culos que enfrentan el pensamiento, la divergencia y el uso efectivo de los derechos pol铆ticos en Cuba. En los 煤ltimos a帽os sobran ejemplos, en medio de circunstancias muy hostiles, de los esfuerzos del gobierno cubano por construir un proyecto inclusivo, que respete la diversidad y genere espacios para todos. Aun cuando la profundizaci贸n de nuestra democracia socialista sea un empe帽o permanente, la manipulaci贸n, la violencia, el chantaje y la imposici贸n de agendas contrarias a la voluntad soberana de existir como Naci贸n, no son ni ser谩n los caminos que conduzcan al di谩logo.

A los j贸venes creadores nos importan todas las vidas, incluidas las de quienes se autodefinen como enemigos pol铆ticos de la Revoluci贸n. Las instituciones, acusadas ahora de irreflexivas, demagogas y excluyentes, han puesto, junto a nuestro pueblo, el rostro y los hombros en un esfuerzo gigantesco por preservar la vida de millones de ciudadanos del impacto de la Covid-19, sin distinci贸n alguna. Desconocer la 茅tica y el humanismo con que el Estado Cubano ha obrado, como pretende esta maniobra contrarrevolucionaria, destierra toda objetividad.

Desde la Asociaci贸n Hermanos Sa铆z, seguiremos auspiciando el quehacer de los j贸venes creadores, generando espacios inclusivos y propositivos, siempre desde el compromiso con el proyecto de Naci贸n que construimos, que es el compromiso con todo un pueblo y su soberan铆a.

 

Direcci贸n Nacional AHS


Nuevos tiempos, viejas l贸gicas

La victoria de Joe Biden en las recientes elecciones de Estados Unidos tiene m煤ltiples implicaciones para la pol铆tica interna y externa de la naci贸n norteamericana. Uno de los temas donde se espera un cambio de pol铆tica es en el caso de Cuba, donde muchos consideran que Biden puede dar continuidad a las pol铆ticas iniciadas cuando era vicepresidente de Barack Obama.

El posible retorno a una pol铆tica de relativo deshielo en las relaciones Cuba-Estados Unidos ha llevado a la maquinaria ideol贸gica que adversa el proyecto de la Revoluci贸n cubana a retomar una narrativa que ya se aplic贸 extensamente durante el acercamiento de la 煤ltima etapa de Obama.

El sentido fundamental de esta narrativa es la de presentar las relaciones entre ambos pa铆ses como relaciones sim茅tricas, donde ambos deben hacer concesiones para lograr un pleno entendimiento. As铆, mientras se espera del gobierno norteamericano un levantamiento o, al menos una flexibilizaci贸n del bloqueo, se le exige al gobierno cubano una agresiva reforma econ贸mica que acerque las din谩micas de la econom铆a interna a las din谩micas de cualquier econom铆a de mercado. Para este fin, se defiende un proceso de privatizaci贸n que ponga las principales empresas y recursos del pa铆s, hoy propiedad del estado, en manos del sector privado y se cuestiona y torpedea la existencia de una econom铆a planificada.

Solo llevando adelante de forma decidida estas reformas, afirman toda una pl茅yade de analistas, el estado cubano podr谩 demostrar la buena voluntad indispensable para avanzar en la normalizaci贸n de las relaciones con Estados Unidos.

Convendr铆a detenernos con m谩s detenimiento en estos supuestos.

En primer lugar se afirma el equilibrio entre ambas partes en la mesa de negociaciones. Este planteamiento desconoce, o pretende desconocer, la profunda asimetr铆a sobre la cual se sustenta lo que los historiadores han dado en llamar 鈥渄iferendo Cuba-Estados Unidos鈥.

Dando un vistazo r谩pido a la historia de las relaciones comunes, Cuba ha sido siempre la parte vulnerada y vulnerable. Desde su inclusi贸n como una apetencia temprana del joven estado norteamericano a principios del siglos XIX, los Estados Unidos no han hecho otra cosa que torpedear por diversas v铆as el acceso de los cubanos a la plena independencia y soberan铆a nacional.

Desde las gestiones iniciales por impedir que la entonces colonia espa帽ola cayera en manos de otra potencia mejor pertrechada para defenderla que la desgastada metr贸poli, pasando por las diversas acciones para boicotear el esfuerzo de los independentistas cubanos, hasta su intervenci贸n bajo pretexto en la Guerra del 95, cuyo resultado final ser铆a la ocupaci贸n militar de Cuba y la exclusi贸n de los patriotas cubanos del Tratado de Par铆s.

La rep煤blica que naci贸 en el siglo XX era una rep煤blica condicionada por la Enmienda Platt, penetrada y endeudada por el capital norteamericano y con presencia militar permanente, en virtud del Tratado de Bases Navales y Carboneras ratificado en 1903 por Tom谩s Estrada Palma. Como resultado de este convenio, todav铆a hoy Estados Unidos mantiene una base naval en territorio cubano, un s铆ntoma m谩s de asimetr铆a.

La Revoluci贸n cubana de 1959 afect贸 sin dudas al capital norteamericano y sus intereses en la isla, a la cual ve铆an como una dependencia privada. La escalada de tensiones posterior llev贸 a que Kennedy estableciera en febrero de 1962 el cerco comercial, econ贸mico y financiero contra Cuba, que ser谩 luego convertido en ley en 1992 y 1995. Esta serie de medidas tienen un car谩cter esencialmente unilateral y han tenido en la administraci贸n de Donald Trump una escalada exponencial.

No hay, atendiendo solamente a lo aqu铆 apuntado, simetr铆a posible entre una potencia y una isla asediada que resiste. Aceptar esta l贸gica ser铆a montarnos en un tren que nos lleva a ceder posiciones y recibir a cambio lo que no es m谩s que el derecho de cualquier pueblo independiente: el respeto de su soberan铆a.

Otro de los supuestos, que es casi uno de los mitos fundamentales del modelo econ贸mico neoliberal que se viene imponiendo en el mundo desde la d茅cada del setenta, es el de la necesidad de liberar las fuerzas del mercado como premisa indispensable para cualquier desarrollo futuro en Cuba y cualquier entendimiento pleno con el vecino norte帽o.

La base de esta tesis es suponer el mercado como un ente abstracto con capacidad de autorregulaci贸n propia. Detr谩s de esta afirmaci贸n esencialmente ideol贸gica, lo que se pretende es ocultar el hecho objetivo de que el misterioso mercado no es otra cosa que relaciones humanas. Relaciones de producci贸n, compra y venta. Relaciones que no funcionan al margen de los seres humanos y del control social, sino que por el contrario son producidas por estos y pueden, y deben, por ende, ser controladas por estos.

Imponer esta visi贸n natural del mercado, como un organismo aut贸nomo con capacidad de funcionar al margen de la sociedad, implica tambi茅n presentar como naturales las relaciones cosificadas que se derivan de la producci贸n mercantil. Presentar como inevitable, como esencia humana, todas las violencias y desigualdades que el sistema capitalista ejerce sobre las sociedades y legitimar, en 煤ltima instancia, el predominio del gran capital.

Esta l贸gica es la que subyace detr谩s de tantos llamamientos liberalizadores a la econom铆a cubana y de tantos enemigos jurados de la econom铆a planificada. Es un elemento que debemos tener en cuenta a la hora de abordar las necesarias reformas econ贸micas en las que est谩 inmerso actualmente el pa铆s.

Aceptar entonces el di谩logo con Biden, en caso de que se diera, no solo es necesario, sino tambi茅n positivo para el mejor entendimiento de dos naciones vecinas geogr谩ficamente. Puede contribuir al acercamiento entre dos pueblos y a la reconstituci贸n de v铆nculos con una comunidad cubana en el exilio con la cual las relaciones no siempre han sido fluidas. Tambi茅n puede ser bueno para la econom铆a de un pa铆s peque帽o, castigado por duras sanciones, que sin dudas se beneficiar铆a de cualquier alivio relativo que pueda surgir.

Pero todo el proceso se debe llevar con plena conciencia de la desigualdad entre los actores involucrados y de la intenci贸n declarada de subvertir el orden pol铆tico y social existente en Cuba. Es preciso andar con cuidado, sin prisas ni concesiones que puedan comprometer el futuro socialista y soberano de esta isla rebelde.

聽*Tomado del blog Me muero como viv铆