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La grave luz del pozo. El cuerpo poético de Yessica Arteaga Ibal

Algunos articulan que el tema amoroso est√° desfasado, por dem√°s trillado y apenas cautivador. Escribir poes√≠a amorosa en los d√≠as que corren,en un mundo que gira alrededor de las redes sociales, la propaganda sin sentido y campa√Īas que promueven el caos, apenas lograr√≠a ‚ÄĒseg√ļn aquellos‚ÄĒ hacerte ver como rara avis dentro de un mercado que busca desesperadamente ‚ÄĒcon temas cada vez m√°s estramb√≥ticos, aunque esto no sea un hecho generalizado‚ÄĒ hallar sitio dentro de un canon literario.

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Hablar de poesía

Creo que no hay nada m√°s dif√≠cil, pues no es otra cosa que hablar de la subjetividad, del pensamiento, del acendramiento interior de una idea. La poes√≠a es producto del cuestionamiento, del preguntarse y horadarse sin respuesta. O sea que el poeta es un fil√≥sofo que entiende que el secreto del universo es una mierda; y m√°s all√° que preguntarse de d√≥nde venimos y hacia d√≥nde vamos, lo cierto, lo tangible, es que estamos, somos, y respiramos por alg√ļn milagro o rara inercia. El presente es el √ļnico verbo posible. Los ojos del poeta est√°n en todos los tiempos a la vez, pero este sabe, es consciente, de que el hoy es el punto de apoyo para toda travesura posible.

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Un pelda√Īo de una escalera al cielo

Stairs way to heaven o Escaleras al cielo, de Led Zeppelin es uno de los temas m√°s ic√≥nicos de la m√ļsica Rock. En √©l, Jimmy Page despliega uno de los solos de guitarra m√°s hermosos de todo ese g√©nero y Robert Plant desgarra su garganta en una interpretaci√≥n que, m√°s all√° de su virtuos√≠smo, seduce por el estremecimiento que provoca en el admirador.

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Navarrete en su riego

Su figura, en aquellos a√Īos, no pod√≠a determinarse con meros c√°lculos de alguna tendencia o g√©nero. En escena era histri√≥nico. Cantaba sus canciones de una distintiva manera que a nadie imitaba pero a muchos atra√≠a. Y en los momentos m√°s √°lgidos de los conciertos, cuando m√°s emocionado estaba el p√ļblico, romp√≠a la frecuencia musical para recitar un poema, podr√≠amos decir medio surrealista, incluso dad√°. A partir de una frase que escog√≠a al azar comenzaba la sucesi√≥n indetenible de sintagmas, la relaci√≥n de fen√≥menos tan opuestos como pod√≠a ser una rosa y el crecimiento del Producto Interno Bruto. Todo esto, en el fondo, pod√≠a parecer bald√≠o, pero encerraban una peculiar po√©tica. Yunior Orestes Navarrete educ√≥ a los auditorios a su est√©tica; luego de eso no hubo presentaci√≥n donde alguien, desde la muchedumbre, gritara:

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‚ÄúHacer lo mismo que los dem√°s no aporta nada‚ÄĚ

Kialo le hace honor a su nombre, porque simplemente su raz√≥n de existir es la m√ļsica. Cuenta una historia de persistencia, de sue√Īos hechos realidad.

Par de amigos universitarios decidieron tomarse en serio la m√ļsica, luego de participar en uno de esos eventos extracurriculares que promueven las casas de altos estudios en Cuba. A partir de entonces ya no solo ser√≠a prepararse para una presentaci√≥n ante los ojos de sus compa√Īeros de clase, el reto ser√≠a mayor.

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Los cuatro vértices del triángulo

Hola, soy Milena Hidalgo Castro, poeta y narradora. Acabo de publicar mi primera
novela, Los cuatro vértices del triángulo, por Ediciones Guantanamera
(Sevilla). Esta es una lectura m√°s bien ligera aunque se pueden
encontrar con problem√°ticas inherentes a todos, y terminar riendo,
como buen cubano, ante esos conflictos universales. Y, tal vez, t√ļ,
lector creativo, mandes a hacer tu propio Penemind luego de leerla.
Pronto publicar√© un libro de poemas, pero esa es harina de otro costal…


Cosas de género

¬ę√Čl es el hombre de esta casa¬Ľ, dice mi mam√° cuando mi hijo de un a√Īo y medio hace algunas cosas que en nuestro comportamiento presupone acciones ¬ęsolo de hombres¬Ľ. Generalmente, solemos re√≠rnos y ah√≠ lo dejamos todo, sin medir segundas lecturas, sin reparar en lo contradictorio que podemos ser los seres humanos. Y digo esto √ļltimo partiendo de lo que ella me ha ense√Īado no solo consciente sino inconscientemente. [+]


Una para todas…

La Dayana pensadora sabe que junto a ella viven otras Dayanas: la Dayana risue√Īa, la Dayana molesta, la Dayana cobarde y la Dayana que se toma las pastillas azules. [+]