Ramiro Guerra


La crítica de arte y su indispensabilidad cuestionada

La cr√≠tica de arte es tambi√©n una forma art√≠stica y por tanto emana de las im√°genes conscientes e inconscientes del propio cr√≠tico. Se sabe que cada obra, con independencia de las sensaciones y las emociones que la pulsan, tiene una parte objetiva y concreta que puede verse, palparse u o√≠rse; y esa parte es la que eval√ļa el cr√≠tico a trav√©s de su filtro subjetivo, vali√©ndose de herramientas acad√©micas.

En los √ļltimos tiempos, en que el mercado parece obviar el ejercicio del criterio especializado, cuando compra y vende la obra de los artistas a su antojo, o cuando los creadores se autopromueven en las redes sociales ante una masa numerosa y explican su obra sin intermediarios, ¬Ņcu√°n necesaria es la cr√≠tica de arte para los artistas? ¬ŅPueden los creadores prescindir de ella?

La funci√≥n de la cr√≠tica no es precisamente ‚Äúdespedazar‚ÄĚ y ‚Äúmatar‚ÄĚ la creaci√≥n. Existen juicios a favor de la obra de arte que la prestigian, explicando sus valores. Incluso, cuando el ejercicio cr√≠tico niega esos valores y reprueba la obra, pretende generar un gusto est√©tico y estimular el ingenio de los artistas en la b√ļsqueda de originales formas de expresi√≥n.

La doctora Graziella Pogolotti dijo al respecto: ‚ÄúLa cr√≠tica tiene entre nosotros un sentido negativo‚Ķ Esa opini√≥n bastante difundida, oculta el verdadero sentido de la labor que corresponde a un cr√≠tico, limita su actividad y no tiene en cuenta el papel que le toca, situado entre el autor, la obra creada y el p√ļblico, el de hoy y el de ma√Īana‚ÄĚ.

La crítica debe entenderse también como un proceso comunicativo en el que intervienen emisor, contenido, canal, receptor y efecto.

El emisor es el especialista: el teórico, investigador…; el contenido es el mensaje, el criterio en sí. El canal sería el medio donde se transmite el mensaje, entiéndase prensa plana, digital, radio, televisión o revista especializada. El receptor claramente es la audiencia que leerá, verá o escuchará el juicio experto, y el efecto se asocia a la sugestión que el mensaje sobre la obra transmitió o no.

No existe un manual reducido para el oficio crítico, y sí criterios encontrados sobre cómo debe ser el discurso especializado en función del canal (el medio comunicativo que promueve esas disertaciones).

La profesora, investigadora y cr√≠tico, Adelaida de Juan, estimaba la interpretaci√≥n y el juicio de valor seg√ļn el destinatario y los soportes en los cuales ser√≠a publicado. Un texto escrito para el peri√≥dico deb√≠a ser m√°s claro y conciso en su lenguaje, para que los lectores no entrenados pudiesen comprenderlo. Un texto publicado en una revista especializada pod√≠a permitirse un lenguaje m√°s t√©cnico y enriquecido en tropos.

En cambio, el periodista, investigador y curador Israel Castellanos Le√≥n, en una de sus rese√Īas concluy√≥ que la esencia de la cr√≠tica se resume a un estilo especializado y asequible al mismo tiempo, al margen del soporte en el que aparezca: ya sea un cat√°logo, un peri√≥dico o la revista m√°s elitista.

A estos criterios sumo otro, atinad√≠simo, que hall√© revisando distintos libros y ensayos. Fue el razonamiento del historiador, cr√≠tico de arte y poeta, Orlando Hern√°ndez, que vio la luz en una edici√≥n de la revista La Gaceta de Cuba de 2004. Han trascurrido cerca de 17 a√Īos y todav√≠a est√° vigente:

‚ÄúMe molesta la jerga tecnicista y el bizantinismo en que tan a menudo se enfrasca la cr√≠tica de arte, su exceso de conceptualizaci√≥n, de teorizaci√≥n, de generalidades y su poca confianza en la sencillez de expresi√≥n y en el sentido com√ļn, que oculta a menudo un vergonzoso vac√≠o de criterios propios, de inteligencia, de sensibilidad real. Este lenguaje de capilla, ret√≥rico, falsamente te√≥rico y escasamente sensible, constituye por su ilegibilidad un obst√°culo para el acercamiento del p√ļblico al fen√≥meno art√≠stico y para la comprensi√≥n de sus mensajes‚ÄĚ.

Los artistas necesitan la cr√≠tica; no la halagadora que acomoda el hacer cotidiano. Necesitan una que demarque los terrenos estil√≠sticos con an√°lisis serios y plausibles, que arroje luz y de ‚Äútama√Īo de bola‚ÄĚ sobre la actualidad de la creaci√≥n, los discursos, los p√ļblicos. Esa que ‚Äúpe√Īizque‚ÄĚ al artista cuando se atrofie en caminos autocomplacientes.

La cr√≠tica impulsa y promociona los procesos art√≠sticos. Y el arte, como es sabido, tiene una funci√≥n social. Digo m√°s, el cr√≠tico puede contribuir a educar el gusto de las personas y a acercar el arte a los p√ļblicos, porque tambi√©n es un promotor.

La cr√≠tica llena vac√≠os te√≥ricos y contribuye a la historiograf√≠a. ¬ŅEllo no significa tambi√©n contribuir al patrimonio cultural de una naci√≥n? Cuando el experto rese√Īa, deja testimonio hist√≥rico de un suceso art√≠stico y sus protagonistas. El cr√≠tico hace futuro desde sus palabras; y no solo porque gu√≠a procesos culturales (eso queda claro) sino porque los valora y atestigua.

No ser√© absoluta. El artista contempor√°neo no precisa (forzosamente) intermediarios para explicar su obra, es autosuficiente y puede hacerlo √©l mismo. Conoce sobre edici√≥n, fotograf√≠a, dise√Īo, marketing y otras materias que le permiten gestionar su promoci√≥n en Internet. No ocurre con todos, pero s√≠ en la mayor√≠a. Apunto: vivimos un arte cada vez m√°s conceptual, que obliga a sus creadores a mostrar no solo sus piezas sino los argumentos que las rigen. ¬†¬†

‚ÄúEsclarecer, promover y testimoniar son tres posibles atributos de la cr√≠tica que bien vale considerar para poder reconocer su importancia en un mundo en que la informaci√≥n deviene hecho imprescindible de supervivencia y conocimiento‚ÄĚ, subray√≥ el ensayista, profesor, bailar√≠n y core√≥grafo habanero Ramiro Guerra.

No obstante, pese a esa autonomía del artista, apoyada en las tecnologías y la accesibilidad de información, la crítica resulta imprescindible si está en constante diálogo con el creador, si lo dota de lenguaje, si llama la atención sobre estilos y conceptos que ni él había percibido en su trabajo. La crítica siempre convidará a degustar la obra de arte, haciéndola atractiva a los sentidos de la audiencia.

Sirva ella, no como dictador sino como redentora: argumentación de base para reflexiones propias, traductora del arte para la sociedad, promotora de la experimentación y el talento.


Ra√≠ces Profundas en sus 45 a√Īos: Ok√°n

Para comentar hoy d√≠a sobre danza folcl√≥rica cubana se debe tener siempre en cuenta los criterios del investigador, conferencista, traductor y poeta Rogelio Mart√≠nez Fur√©, quien defini√≥ a la cuban√≠a como un r√≠o de aguas siempre renovadas que al final desemboca en el oc√©ano de la humanidad. ‚ÄúJam√°s se detendr√° ese incesante proceso de asimilaci√≥n y renovaci√≥n‚Ķ Ese poder de asimilar y transformar lo recibido, sin conflicto, en cubanizar lo m√°s heterog√©neo, es un rasgo que en mi opini√≥n identifica la cuban√≠a y lo caribe√Īo. Por supuesto, que es el universo al que pertenecemos desde la prehistoria.‚ÄĚ (Fur√©, 2001:175)

La compa√Ī√≠a folcl√≥rica Ra√≠ces Profundas celebr√≥ los d√≠as 20, 21 y 22 de noviembre, sus 45 a√Īos de creada en El Gran Teatro de La Habana Alicia Alonso. Esta agrupaci√≥n fue fundada el 17 de junio de 1975 por El Rumbero mayor Juan de Dios Ramos y cuenta actualmente con la Direcci√≥n General de Idolidia Ramos. Para esta ocasi√≥n presentaron el espect√°culo Ok√°n, de Emilio Hern√°ndez, uno de los core√≥grafos m√°s activos en la creaci√≥n de la compa√Ī√≠a.

compa√Ī√≠a folcl√≥rica Ra√≠ces Profundas/ foto Buby Bode

Okán, que en lengua yoruba significa corazón. Okán con el sentido de llamar la atención en el centro de nuestras identidades culturales, en lo vital de nuestro folklore, además de captar su esencia desde la asimilación y renovación.

Uno de los detalles singulares en este espect√°culo fue la posibilidad de que una compa√Ī√≠a de danza folcl√≥rica cubana lograra una temporada en uno de los espacios con gran peso hist√≥rico en el gusto de las ‚ÄúBellas Artes‚ÄĚ, como lo es el Gran Teatro de la Habana Alicia Alonso. La apertura de un espacio, que la creaci√≥n cubana no hab√≠a cedido a nuestras compa√Ī√≠as de danza folcl√≥rica. Ya es hora de repensar los l√≠mites culturales que seguimos conservando en nuestra historia. A√ļn vemos tensi√≥n en los di√°logos de lo culto y lo popular, luego de tanto camino recorrido, a√ļn escuchamos criterios como: ¬ŅEstar√°n a la altura?

Para esta ocasión, Raíces Profundas ofreció una variedad de danzas, cantos, toques y vestuarios folclóricos desde su óptica estética y su concepción particular de la teatralización de la danza folklórica, término definido por el maestro Ramiro Guerra.

La apertura del espect√°culo fue por el orisha guerrero Eleggu√°, ese que ‚Äúabre y cierra los caminos‚ÄĚ, dando paso a las danzas de procedencia Bant√ļ, llamados en esta ocasi√≥n Congo Drums (Tambores Congo). Tambi√©n vimos teatralizaciones dedicadas a los orishas Osh√ļn, Eshu, Ochosi, Oy√°, entre otros.

compa√Ī√≠a folcl√≥rica Ra√≠ces Profundas/ foto Buby Bode

Tras el intermedio presentaron inspiraciones de Columbia, danza practicada solo por hombres y de origen rural. Por otro lado acompa√Ī√≥ este segundo momento un homenaje a Santiago Alfonso con Sin Timbal, y un homenaje a la Prima Ballerina Assoluta Alicia Alonso con Ases√ļ y los Cisnes. Por √ļltimo, Okonid√©, y el cierre final con el orisha Eleggu√°.

Ra√≠ces Profundas comparti√≥ su celebraci√≥n con ciertos invitados como Akemis Terr√°n, cantante de impresionante voz y que pertenece al Conjunto Folkl√≥rico Nacional de Cuba (CFNC); Johannes Garc√≠a, primer bailar√≠n del CFNC, Premio Nacional de Danza 2020 y director de La Compa√Ī√≠a de Danzas Tradicionales de Cuba JJ, entre otros que estuvieron en indistintos d√≠as del fin de semana.

Emilio Hern√°ndez, como core√≥grafo, toma prestado de la estructura esc√©nica del espect√°culo de cabaret para llevar a cabo su creaci√≥n, al igual que en muestras anteriores. Hace uso de la estructura de cuadros, donde algunos no tienen relaci√≥n entre s√≠ o es muy b√°sico el pase de un cuadro a otro. Algo que marca este sentido fronterizo es el aplauso del p√ļblico, cada vez que existe un punto cl√≠max o al cierre de un cuadro.

Para este creador cada escena tiene su historia, sus recursos, cantos, atributos y representaci√≥n pero considero que cada uno fue trabajado de manera atropellada. Observ√°bamos una introducci√≥n la cual var√≠a seg√ļn el sentido de creativo de este core√≥grafo, que es muy alto. Para esta ocasi√≥n, en el desarrollo de la danza o el pretexto de alg√ļn que otro cuadro, no fue posible el disfrute del ritmo, los dise√Īos, el papel de los solistas y su cuerpo de baile, entre otros elementos que rompieron con la organicidad vital que pretendi√≥ Ok√°n.

compa√Ī√≠a folcl√≥rica Ra√≠ces Profundas/ foto Buby Bode

La rapidez en varios de los cuadros provoco el mismo sentido. La sensaci√≥n de correr, poner, hacer, hacer y hacer no dio espacio al disfrute tem√°tico que trajo cada cuadro. De esta forma vimos fracturada la sensualidad de Osh√ļn, la fuerza del sentido hacia la tierra de los congos y de manera atroz la velocidad de las Oy√°, que alcanzaron una fuerza agresiva y con poco sentido.¬†

Algo muy exquisito que se respiraba en ocasiones era el trabajo de las cantantes solistas que inspiraban con sus voces tan singulares, y que el p√ļblico como respuesta acompa√Ī√≥ los coros. Este uno de los elementos m√°s ricos que alcanza la teatralizaci√≥n de la danza folcl√≥rica cubana en di√°logo con los practicantes o no del foco religioso.

Ok√°n nos deja mucha tela por donde cortar para debatir sobre los intereses y caminos que han tomado nuestros creadores de danza folcl√≥rica hasta pleno siglo XXI, me refiero al uso tecnol√≥gico, la fusi√≥n de m√ļsicas rituales, la dramaturgia, entre m√ļltiples l√≠neas que pudieran atravesar la obra.

En este comentario me interesa marcar el sentido de los textos y la significaci√≥n de su discurso, importante en estos tiempos donde se debaten tantos paradigmas de estereotipos y de prejuicios. El espect√°culo hizo uso de muchos textos en lengua ritual, los cuales siempre son agradecidos por la riqueza que portan, a√ļn sin descifrar sus significaciones.

Para llamar la atenci√≥n sobre los textos y su papel comunicador har√© referencia a un cuadro, el cual ubica a Osh√ļn y sus seguidoras, la brutalidad del espa√Īol sobre la cultura y mujer africana. Cito este como mismo pudiera ser otro, pensando en c√≥mo tomar partido hoy desde la interpretaci√≥n de la historia.

Una acci√≥n esc√©nica que nos ofreci√≥ una deidad femenina, en este caso Osh√ļn, que luego de ser alabada por sus seguidoras se encuentra en un conflicto desde el pretexto hist√≥rico, basado en el encuentro del hombre espa√Īol y su violencia sobre la mujer negra. Un pretexto que en otro nivel de interpretaci√≥n puede ser le√≠do desde el patriarcado arraigado con que cuenta nuestra cultura. Encontramos una Osh√ļn d√©bil, sin reacci√≥n, subordinada, despersonalizada, hasta ser rescatada por el orisha Chang√≥, quien la vuelve reina y la devuelve a su pedestal.

Pregunto, esta línea temática en sí, qué pretende además de contar una historia. Es una acción que queda abierta, como cita a una tradición pero sin ser releído, ni interpretado.

Recuerdo que en los tres rostros de la maternidad afrocubana, encontramos a Osh√ļn, esta al igual que las dem√°s deidades que conforman esta tr√≠ada, ofrecen prototipos de conducta para los humanos. Osh√ļn ha sido reducida a rasgos arquet√≠picos y en esta ocasi√≥n se ha insistido en lo de mujer sumisa, coqueta, bailadora, sin indagar en las historias de esta orisha como mujer independiente, maga y hechicera. Este cuadro se puede explotar m√°s por la riqueza y debate que estos pretextos creativos sirven para interpretar nuestros debates actuales sobre sexo, g√©nero y sexualidad.

Okán trae mucho material para ser disfrutado en una sola noche, queda madurar cada material de forma independiente. Muchos han sido los especialistas que han destacado los límites o problemáticas en que se encuentra nuestra teatralización de danza folclórica, pero mi objetivo en este comentario no es nuevamente insistir sobre ello, aunque aun vemos que son latentes. Para finalizar quisiera citar nuevamente al maestro Furé, quien desde hace mucho alertó y dio solución al rumbo del movimiento folclórico cubano.

En este momento, la mayor√≠a de los llamados conjuntos folcl√≥ricos est√°n en un impasse creativo. Se repiten formas ya caducas, que desarrollamos en la d√©cada del sesenta, del siglo pasado. Se olvida que vivimos en el siglo XXI, y a cada √©poca su est√©tica‚Ķ por eso hay que vivir al ritmo del arte teatral de hoy, de lo contrario, las compa√Ī√≠as profesionales folcl√≥ricas se volver√°n obsoletas: est√©tica demod√©, artistas pasados de a√Īos y peso, y disminuidos en sus condiciones f√≠sicas; en s√≠ntesis, cay√©ndose en pedazos por senectud f√≠sica e intelectual (Fur√©, 2015: 173).

 

Trabajos citados:

Furé, R. M. (2015). Briznas de la Memoria. La Habana: Editorial Letras Cubanas.

Furé, R. M. (2001). Cubanía: Agua siempre renovada. Breiznas de la memoria. (N. Sosa, Entrevistador)

 


En primera persona: Yoel Gonzales y Médula (+Fotos)

Para esta ocasi√≥n, trascendiendo los l√≠mites de la distancia decid√≠ tocar las puertas de la ciudad guantanamera. En tiempos de confinamiento por la Covid-19 nuestras redes sociales se han visto invadidas por una acci√≥n desde el cuerpo, a cargo de M√©dula y su director, Yoel Gonzales. Este gesto parti√≥ de la necesidad creativa de intervenir el R√≠o Guaso, seguido de un llamado al rescate en este espacio identitario de la ciudad. Una acci√≥n seguida del lema ‚ÄúEl arte se Comparte y Demanda‚ÄĚ.

tomada del perfil de facebook de yoel gonzales

M√©dula cuenta con seis a√Īos de fundada. Unos de los pretextos que nos llevan a acercarnos a este creador es conocer los intereses de la compa√Ī√≠a, c√≥mo entienden sus deseos. Yoel, en primera persona, supo ampliar su mapa po√©tico, luego de compartir qu√© lo lleva a crear d√≠a a d√≠a su concepto, a√ļn por estos d√≠as de aislamiento social.

Preguntarle por su cuerpo diría que fue un misterio, también por las corporalidades que ha ubicado en escena a lo largo de su creación, lo que  resultó otro de los pretextos para escucharlo.

‚ÄúSiempre he sido todo arte en s√≠, nada me separa de la cultura. Es la enfermedad que me caracteriza. So√Īar. Equilibrio donde no hay para poner los pies. Me recargo de ideas y vivo con ellas hasta convertirlas en realidad.‚ÄĚ

El recorrido de esta entrevista pretende que tengamos noción de lo que piensan y desean nuestros cuerpos escénicos en todos los tiempos.

¬ŅC√≥mo te enfrentas en la compa√Ī√≠a para la construcci√≥n de una corporalidad esc√©nica? ¬ŅQu√© depositas en estas construcciones? ¬ŅHacia d√≥nde apuntas la mirada?

Conformo lo que quiero, pero necesito siempre a alguien que quiera seguirme. No soy todo lo que hago, hay amigos que me salvan cumpliendo mi deseo ansioso de expresarme. Es f√°cil cuando aparece la voluntad del hombre y se convierte en un amigo culto que dialoga con mis ideas. Entonces me decido y doy paso a la obra, simplemente f√°cil, amor al objetivo. La imagen que me venga a la cabeza y que cumpla con mis metas, hacer lo imposible por superar lo que se titula bello. Nunca apartado de la verdad, es mi ideal.

La noción no sé de donde sale. Creo en Dios. Porque soy capaz de entender lo que hago, es imposible saber qué es, pero me gusta y sigo recto a esa verdad del alma, que es transparente y sólida. Pero no es mía, se acaba cuando alguien lo ve. Quisiera saber que interpreta el observador, porque yo lo defino increíble.

Yo demuestro, soy práctico y teórico antes de plantear algo. Nada académico, más bien una guerra en la que ganarás si me entiendes. Así me enfrento a Médula. Con valores, humildad, principios y amor.

tomada del perfil de facebook de yoel gonzales

El que no fija importancia de un propósito entonces es alma vacía. Hay que encender la velita del éxito invisible y tratar de no apagarla aunque la cera se gaste. Una esperanza anima a cualquiera y la que yo doy es contundente. Es la oportunidad de decir y que te escuchen, de ganar y ganar experiencias. La meta es larga pero está ahí, hay que encontrarla y es tu propia conciencia, lo que amas.

Pensando en un proceso hablar√≠a sobre ‚ÄúDe perros‚ÄĚ, es una mujer que est√° entrenada para ser mascota, la cual termina como perro sin dejar de ser bailarina. Es una construcci√≥n sin escr√ļpulos, valiente, definida y honesta. Cualquier escenario es f√°cil cuando el arte es tu forma de vida. As√≠ son todos los procesos, es como estar en un barranco y yo te diga que puedes volar. El precipicio te asusta, pero luego me saludas desde una nube blanca, la fantas√≠a se vuelve tu hogar. Guant√°namo es toda mi dramaturgia.

Entonces sale lo que quieras, una imagen hermosa o un perro interpretado por una mujer que asusta.

tomada del perfil de facebook de yoel gonzales

¬ŅQu√© es tu cuerpo, qu√© depositas en √©l‚Ķ las memorias que cargas? ¬ŅQu√© de estas huellas circulan en tu trabajo como core√≥grafo?

Mi cuerpo es el arma m√°s peligrosa que conozco. Se manifiesta brutalmente acompa√Īado de una verdad, incansable si el dolor me toca. Mi cuerpo es nuclear, es mejor amarlo que herirlo, porque despu√©s de todos estos a√Īos siento que se hace m√°s peligroso, por lo cual seguro me tiene en la mira.

La verdad es que siempre represento peligro y no es casual. Mi cuerpo no miente porque es mente también. Además de estar conectado con un espíritu raro que no le gusta la pobreza, la tristeza, las enfermedades, las malas opiniones, el desagradable comportamiento del hombre que hace justicia sin dar el ejemplo. Es una piedra cuando mi país decae.

tomada del perfil de facebook de yoel gonzales

Amo la rebeldía de mi cuerpo. Es un elemento para Cuba y para el mundo, en función de salvar lo que sea, de animar, de cuidar, de proteger a mi especie y también criticarla.

Ya me olvidé de todo, no tengo memoria, quiero cosas nuevas para el arte, respetando y valorando la historia. Con la necesidad de nuevas glorias, como un ángel nuevecito que supone poder. Así comienza todo, y después a lo mejor me salgan alas. Ya es hora de encender el presente. Muchos como yo y pocos como los de antes. Entonces si yo estoy vivo ahora, por qué no seguir la historia de otra forma. Tengo el derecho.

El cuerpo es una democracia, es mi caso. Digo m√°s de lo que esperan. De verdad me cansa mentir y sigo mintiendo.

A partir de las acciones en el R√≠o Guaso, ¬Ņqu√© te propones?

El performance del Río es mi mejor puesta en escena. Sin dudas, apunta a lo justo. Todos en Médula lo ven así, como yo. Y qué orgullo me da. Porque al fin tengo un ejército honesto que apunta y mata por su obra. Es lo fundamental para lograr algo.

Como Maceo y Fidel, duros con el enemigo y guerra hasta dejarlos fuera. Ellos buscaron libertad y yo busco purificar el agua. Obra s√≥lida y sin ficci√≥n. No extra√Īo las tablas.

¬ŅQu√© te preocupa hoy como creador?, ¬ŅQu√© te propones?

Me preocupa que los que piensan la cultura cubana estén en ocasiones alejados del valor del arte, lo dejan morir teniendo tanto oro para cultivar. Es la fuente más poderosa de la Revolución. Soy irreverente a estas nociones. Hoy estudio a centros como Martí y Fidel, yo creo en ellos. El arte es la verdad de un pueblo, su cultura, la sonrisa de todos, las fiestas, los momentos de culto. No hace falta dejar de ser coreógrafo para pensar en Cuba, esto determina muchas decisiones futuras.

tomada del perfil de facebook de yoel gonzales

La rumba es m√°s cubana que cualquier l√≠der, pienso en el casino, el Son, el Chang√ľ√≠. La Columbia es m√≠a, con cuchillos o con pa√Īuelos. Ah√≠ el cuerpo se me eriza y me bajan¬† los fundamentos de ballet, de Ramiro Guerra, de Eduardo Rivero. Por eso hay que darle lugar y mi cuerpo lo necesita. Porque es cubano, criado ah√≠. Aprend√≠ todo lo que s√©. Mi cuerpo no sabe mentir.

Quiero dirigir procesos grandes, dejar fluir las ideas de los j√≥venes, libres en la totalidad, sin ataduras y sin riegos. Sin temor a perder. Arriesgarlo todo por los j√≥venes, darle camino, apoyar sus sue√Īos, decirles qui√©n hizo a Cuba Libre desde el principio, que decidan por s√≠ solos. Al final, es arte cubano. Necesitan lugar, amor, espacios, dinero, ser la jerarqu√≠a del pa√≠s. Unos y otros.

Quiero todo lo bueno que pueda existir. Quiero que se acabe el bloqueo, Quiero hablar con el presidente de Estados Unidos y ense√Īarle lo que hago, y lo que he construido. Decirle todo lo que quiere Cuba. Ense√Īarle la obra de Alicia Alonso y preguntarle qu√© cree. Hablarle de Fidel y de su historia, recitarle un poema de Mart√≠: ‚ÄúLos zapaticos de Rosa‚ÄĚ. Denotar que los cubanos somos m√°s de amor que de otra cosa, y si no entiende, se lo permito, pero hago que se sienta la muerte de mis m√°rtires. Preguntarle si √©l ama a su historia. Luego √©l llorar√°.

Quiero hermanos. Acabar la guerra. Salvar el medio ambiente. Encontrar la cura del Sida, del Cáncer, de la Covid-19. Aplastar la hipocresía. Acabar con el arte subversivo. Y eso se logra con oportunidades, sin miedo. De frente y sin odio. Así como hago una coreografía.


Premio Nacional de Danza 2020: Johannes García

Desde 1998 se genera por parte del Consejo de Artes Escénicas de Cuba (CNAE) el máximo galardón Premio Nacional de Danza. Este valora el recorrido por la obra de toda la vida, los representantes más meritorios en la danza cubana de acuerdo a su obra, aporte y  relevancia. Su entrega es anual, tras el criterio de un jurado especializado en el Arte Danzario.

Entre la lista de laureados se encuentran: Alicia Alonso, Ramiro Guerra, Fernando Alonso, Eduardo Rivero, Rogelio Martínez Furé, las llamadas cuatro joyas (Aurora Bosh, Mirtha Plá, Josefina Méndez y Loipa Araujo), entre muchos otros de gran relevancia en los hallazgos de la danza cubana.

La fecha de entrega de este premio figura el 29 de abril, a prop√≥sito del D√≠a Internacional de la Danza, pero en esta ocasi√≥n en medio de la pandemia Covid-19 oblig√≥ a posponer su entrega, al igual que m√ļltiples intervenciones.

Este 22 de julio en la sede habitual del CNAE fue concedido el Premio Nacional de Danza al Maestro, Director y Core√≥grafo Juan Jes√ļs Garc√≠a Fern√°ndez, con nombre art√≠stico Johannes Garc√≠a. Este lauro fue valorado por los tambi√©n premios de danza: Alberto M√©ndez (presidente del jurado), Isabel Bustos, Santiago Alfonso, Manolo Micler y Miguel Iglesias, adem√°s el dise√Īador Gabriel Hierrezuelo y el periodista Jos√© Luis Estrada Betancourt.

Johannes Garc√≠a, maestro de gran relevancia en la danza folcl√≥rica cubana, en 1961 entra en el Conjunto Folkl√≥rico Nacional de Cuba (CFNC), acompa√Īado de la savia y referencia de figuras como Rodolfo Reyes, Santiago Alfonso, Alberto Alonso, Roberto Espinosa, Roberto Blanco, Eugenio Hern√°ndez Espinosa, Adolfo de Lu√≠s, Nelson Door, entre otros.

En dicha instituci√≥n alcanzo en breve tiempo la categor√≠a de Solista, m√°s tarde los niveles de Primer Bailar√≠n y sus desempe√Īos como core√≥grafo. Tambi√©n en 1980 debido a su trayectoria en este espacio fue nombrado director del CFNC, instituci√≥n por excelencia, que indaga en los acervos culturales de la danza cubana.

De muy joven fund√≥ y dio origen a m√ļltiples espacios y movimientos culturales, entre ellos la Escuela para Bailarines de Cabaret en Cuba, con sede en el Teatro de la Central de Trabajadores de Cuba, el Conjunto Folcl√≥rico Universitario, la Comparsa de la FEU (1969-1991).

El recorrido inquieto de este creador lo lleva ya en septiembre de 1992 a crear su propia compa√Ī√≠a profesional de nombre ‚ÄúCompa√Ī√≠a de Danzas Tradicionales de Cuba JJ‚ÄĚ, espacio formador de una est√©tica y estilo en medio de la danza folcl√≥rica, el cual es y ha sido base para muchos int√©rpretes del baile y la danza folcl√≥rica cubana.

Los pretextos y objetivos de esta compa√Ī√≠a es indagar en el panorama de nuestra cultura popular tradicional, los cantos, bailes y toques de las diferentes manifestaciones que integran nuestras huellas y herencias culturales.

En su repertorio resaltan obras como Deidades Cubanas, Alegor√≠a al Machete, Aqu√≠ estamos, M√ļsica Popular, Polirritm√≠a, Afrocubanizate, Recuerdos de la Rumba, Casa¬† de Vecindad, √Āfrica del Caribe Soy, Cimarr√≥n, La otra Rumba de Pap√° Montero y, la obra m√°s reciente, Arar√°

Sin dudas un premio que tributa a la alegría, el respeto, a la labor de toda una vida. Le decimos desde el Portal del Arte Joven Cubano ¡Muchas felicidades! Le damos las gracias por compartir y dejar tantas huellas en la danza y la cultura cubana. Su fuerza tributa emociones y sentido en la creación de todos los tiempos.


Decir Ramiro Guerra, es hablar de danza cubana

El pasado 29 de junio estar√≠a cumpliendo nuestro Ramiro Guerra 98 a√Īos. Su andar por la danza se√Īal√≥ el inicio de muchos pretextos, deseos, necesidades y pol√©micas. Para el arte joven hoy tambi√©n resulta una obligatoria referencia, por lo que se considera importante destacar su legado en la danza de todos los tiempos. Ramiro Guerra es la danza cubana.

Precursor y fundador, coreógrafo, maestro de la Danza Moderna y Contemporánea Cubana. Aunque su formación inicial estuvo desde el ballet clásico, supo girar sus intereses a la danza moderna, estimulado por el acercamiento a su maestra Nina Verchinina.

foto archivo danza cubana contempor√°nea

Se propuso trabajar desde una zona en la danza que por los a√Īos 50 en Cuba no era muy referenciada. Esto le oblig√≥ a formar un p√ļblico, una est√©tica, una t√©cnica y una conciencia para la danza cubana. Para ello supo explorar en el material de nuestro folclor, que le aport√≥ hacia el centro de una identidad cubana, de una t√©cnica con la base de esa danza y de una creaci√≥n, focalizada principalmente, en nuestra identidad.

Fue esta una de las primeras alertas culturales que nos dej√≥ este maestro: indagar en nuestra energ√≠a simb√≥lica y en nuestra herencia africana, en los m√ļltiples procesos que le otorgaron un sentido y conciencia de las costumbres cubanas. Este fue su centro.

Entre su creación en el Conjunto Nacional de Danza Moderna, hoy Danza Contemporánea de Cuba, se destacan obras como Suite Yoruba (1960), Orfeo Antillano (1964), Medea y Los Negreros (1968), entre otras bien significativas y de mayor complejidad en su exigencia como coreógrafo.

Tambi√©n ubic√≥ una zona de pensamiento en la danza, en libros como Apreciaci√≥n de la danza (1968), Teatralizaci√≥n de la danza y otros ensayos (1988), Una metodolog√≠a para la ense√Īanza de la danza (1989), Calib√°n danzante (1998), Coordenadas danzarias (2000), Eros baila. Danza y sexualidad (2001).

Su vida nos deja preguntas, alertas, focos de an√°lisis, bases de exploraci√≥n. Ramiro es un camino de inquietud y experimentaci√≥n que no debemos perder en el andar de este arte visual. Su legado se activa cada vez que se descorren hoy cortinas, cuando pensamos en el cuerpo, cuando decimos core√≥grafo o maestro. √Čl supo ubicar y continuar un pensamiento.

foto archivo danza cubana contempor√°nea

Su vida es un libro de consultas universales. Es una guía de irreverencia y de fuerza. El principio y la base de nuestra teoría y creación de la danza.

El arte joven debe tener cada vez más dominio de nuestro pasado cultural porque, justo ahí, es donde encontramos la luz de nuestro presente. Miremos en el pasado, pinchemos, preguntemos y activemos todo un sentido que ha estado latente. Hablemos de Ramiro y eternamente estaremos hablando de danza cubana.


La nación y los símbolos

En fecha tan temprana como el a√Īo 1805, Thomas Jefferson, tercer presidente de los Estados Unidos y uno de los Padres Fundadores de esta naci√≥n, ya hac√≠a referencia a la necesidad de ocupar militarmente Cuba, en caso de una guerra con Espa√Īa, como √ļnica forma de garantizar la seguridad de la Florida Occidental y la Louisiana.

Ya fuera de la presidencia y en carta a su sucesor y amigo James Madison, volv√≠a a insistir sobre la idea de Cuba y agregaba un elemento: la posibilidad de defender la isla sin una marina de guerra, algo de lo que la Uni√≥n carec√≠a en ese momento y que resultaba vital frente a poderes como Inglaterra y Francia, interesados en hacerse con el bot√≠n colonial americano que se le escurr√≠a a Espa√Īa entre los dedos.

Pintura de Maykel Herrera

Cuba sería entonces para Jefferson el nec plus ultra de sus aspiraciones territoriales en esa dirección. El límite extremo fijado en el este por las capacidades de la joven nación a principios del siglo XIX.

La expansi√≥n al oeste y el consecuente desarrollo industrial determinaron que, para finales del siglo XIX, ya Estados Unidos estuviese en condiciones de arrebatarle a Espa√Īa por la v√≠a militar el fruto que, mediante amenazas, sobornos y h√°biles maniobras diplom√°ticas, hab√≠an contribuido a conservar en las manos m√°s d√©biles. Exhausta, desangrada y sin recursos para sostener un frente en el Caribe y otro en el Pac√≠fico, Espa√Īa acab√≥ cediendo sus √ļltimas posesiones coloniales: Cuba, Puerto Rico, Filipinas e Islas Guam.

Comenzaba entonces una nueva etapa en la expansión del imperialismo norteamericano, en la cual la ocupación militar violenta se va a alternar con la penetración del capital norteamericano y su entrelazamiento con las arterias vitales de cada nación.

Esta expansión de los Estados Unidos incluyó también un firme proceso de influencia ideológica cuyas armas y estrategias se fueron afinando a lo largo de todo el siglo XIX y encontraron su forma más acabada en las industrias culturales del siglo XX.

Este proceso estuvo encaminado a favorecer y determinar el surgimiento de tendencias anexionistas o pronorteamericanas en las regiones o pueblos que progresivamente fueron cayendo bajo su esfera de influencia.

En el caso de Cuba el anexionismo tuvo un despuntar temprano. Ramiro Guerra en su importante obra La expansión territorial de los Estados Unidos (Ciencias Sociales, 2008), de donde se han tomado muchos de los datos que anteceden, apunta como elemento fundamental de este anexionismo temprano la circunstancia social y política creada en Cuba a raíz de la revolución en Haití y el consiguiente aumento de la importanción de mano de obra esclava para aumentar la producción azucarera y ocupar así el lugar de la excolonia francesa en el mercado mundial.

El conflicto entre cubanos liberales y hacendados negreros en torno a la esclavitud llev√≥ a que estos √ļltimos desarrollaran la teor√≠a del ‚Äúequilibrio de las dos razas‚ÄĚ. En esencia esta teor√≠a planteaba que mientras hubiera mayor√≠a de negros en la isla, los criollos tendr√≠an buen cuidado de insurrecionarse por temor a una rebeli√≥n de esclavos. Ramiro apunta:

pintura de maykel herrera

¬ęDe este nuevo dilema, principalmente, surgi√≥ el movimiento anexionista. Si exist√≠an peligros para la independencia, al menos la libertad, la seguridad interior y la paz pod√≠an alcanzarse con la anexi√≥n a los Estados Unidos. Esta soluci√≥n pose√≠a una doble ventaja: satisfac√≠a a los hacendados ‚Äēque empezaban a temer la abolici√≥n de la esclavitud, bajo la presi√≥n de Inglaterra‚Äē y a los esclavistas de los Estados del sur de la Uni√≥n norteamericana. Sin embargo, plante√≥ otra contradicci√≥n de trascendencia. La anexi√≥n, a la larga, acarrear√≠a la destrucci√≥n de la incipiente nacionalidad cubana.¬Ľ

Las d√©cadas del 40 y el 50 del siglo XIX en Cuba fueron de gran vitalidad para el movimiento anexionista, el cual, a causa de su inicial vinculaci√≥n con el esclavismo, comenz√≥ a languidecer luego de la derrota de los estados sure√Īos en la Guerra de Secesi√≥n norteamericana.

El independentismo ocupó su lugar y escribió con sangre y heroísmo algunas de las páginas más hermosas de la Historia cubana. En esta gran gesta independentista del siglo XIX cuajaron definitivamente las esencias identitarias que durante cuatro siglos se habían cocinado a fuego lento en la isla de Cuba. En 1868 se fracturó definitivamente lo cubano y lo peninsular. La paz del Zanjón fue una precaria sutura destinada a no durar.

En ese convulso proceso que llega hasta la ocupación norteamericana en 1898, se definieron los grandes símbolos de la nación, símbolos independentistas: la bandera, el escudo, el himno, los próceres con José Martí a la cabeza. Podrá alegarse que la bandera fue enarbolada por primera vez por el anexionista Narciso López, pero desde que los mambises la hicieron suya, desde que ondeó por primera vez en un campamento de la Cuba libre, fue símbolo de una nación soberana, dispuesta a pagar con sangre el precio de esa soberanía.

El proyecto anexionista se vigoriz√≥ en la Rep√ļblica neocolonial, adapt√°ndose desde luego a la nueva forma de dominaci√≥n. El servilismo pol√≠tico, econ√≥mico y cultural encontr√≥ su digna contraparte en los herederos del esp√≠ritu independentista decimon√≥nico. El proyecto de independencia nacional adquiri√≥ en la manos de Mella, de Villena, de Guiteras, de Pablo de la Torriente, un marcado car√°cter antimperialista que no hab√≠a tenido, con la excepci√≥n premonitoria de Mart√≠ y algunos pocos, en el siglo anterior. ¬†

Ya desde esa etapa se fue configurando la lucha en torno a los símbolos fundamentales de la nación, lucha que, con variantes, llega hasta hoy. La postura que se asuma ante estos habla, en esencia, del proyecto de nación que se suscribe. Así, al Martí revolucionario y vivo de Mella y Villena se opuso el Martí formal asumido por las administraciones de turno o el Martí mancillado por los marines yanquis y sus testaferros locales.

Los recientes ataques contra bustos martianos, contra la bandera, las mofas permanentes que desde las redes sociales se articulan contra símbolos y figuras que son vitales para la nación, forman parte de la misma agenda anexionista que, con variaciones de un siglo a otro, sigue estando al servicio de los mismos intereses. Socavar las bases ideológicas, sustituir un universo de representaciones por otro, ir desplazando el horizonte cultural hacia formas en apariencia inocuas pero tras las cuales se esconde y reproduce la lógica de dominación del capital, son premisas claves para desmontar cualquier proyecto nacional.

Es fundamental esclarecer las esencias detrás cada una de estas provocaciones y ataques, desde los más burdos hasta los más elaborados, pero es vital también aprender a manejarlos. Cada error de apreciación, en épocas de internet y redes sociales, se paga con la magnificación de un individuo cuya relevancia como artista no pasa del escándalo. Convertimos en referentes y centro de debate a quienes no pueden ni deben serlo, por carecer de méritos suficientes.

En el plano de batalla ideológico y cultural, que es hoy uno de los más importantes, se impone defender con inteligencia nuestras verdades, ripostar adecuadamente los ataques y ser capaces de colocar nosotros la propia agenda a debatir.