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Pensar la ciencia. Riesgos para un joven investigador y cómo manejarlos (VI)

Habilidades a desarrollar durante una investigación científica (Primera Parte)

Si has seguido las entradas anteriores de esta sección, habrás notado cómo insisto en que el recorrido por un programa de formación académica (sea de licenciatura, maestría o doctorado) es mucho, pero mucho más, que el acto de conformar un informe final o tesis. Ciertamente, este reporte escrito es el objeto concreto a evaluar por el tribunal y, sin dudas, su apropiada conformación debe ser tu prioridad. No obstante, debes tener en cuenta que este ejercicio no es otra cosa que un examen donde debes demostrar que has adquirido competencias que te permitirán operar luego en el ámbito científico. Es, por tanto, un punto de partida y no un punto de llegada.

Mi principal consejo (uno de los objetivos de estos posts) es que veas los a√Īos que pasas en tu programa como un periodo de inversi√≥n en ti mismo a largo plazo. Tu misi√≥n principal es desarrollar el m√°s amplio rango de competencias posible. Debes tomar en consideraci√≥n que un t√≠tulo no garantiza de ninguna forma la adquisici√≥n de un determinado trabajo. M√°s bien, es el requisito indispensable para aplicar al mismo. Si te fijas en la persistencia con que los Ministerios de Educaci√≥n Superior de los distintos pa√≠ses presionan para elevar el nivel de sus claustros, entonces es f√°cil reconocer que hace falta mucho m√°s que un t√≠tulo para obtener un puesto apetecible.

Adem√°s, una vez que te grad√ļes la naturaleza de tu trabajo cambiar√° radicalmente. Es decir, si antes de obtener tu doctorado te dedicabas a la docencia y, mayormente, a la investigaci√≥n; una vez graduado se esperar√° de ti que performes con eficiencia en otras √°reas como la direcci√≥n de proyectos cient√≠ficos (donde tendr√°s que liderar equipos de investigadores), la tutor√≠a de j√≥venes, la pol√≠tica universitaria o la edici√≥n de revistas acad√©micas. Cada una de estas tareas demanda un ‚Äúsaber hacer‚ÄĚ que debes dominar de antemano. Por ese motivo, es cr√≠tico que orientes tus esfuerzos hacia la conformaci√≥n de atributos y destrezas que te har√°n destacar con respecto a otros solicitantes.

Este es el primero de dos posts donde te ofrezco cuatro esferas de aptitud en las que debes invertir y crecer durante el período de obtención de un grado científico. Ellas son: (1) Conocimiento y habilidades intelectuales, (2) Eficacia personal, (3) Organización de la investigación y (4) Relaciones, influencia e impacto. Aquí analizaremos solo las dos primeras.

Gráfico propio creado a partir de la ilustración de Pablo Stanley (www.blush.design.com)

Es importante que ganes conciencia acerca de ellas, que reconozcas tus fortalezas y debilidades, para entonces identificar qué pasos darás para mejorar las habilidades que ya tienes y para para sobreponerte a tus flaquezas. No dejes las cosas al azar; toma tu futuro en tus manos.

Recuerda que las im√°genes que acompa√Īan el texto pertenecen a www.phdcomics.com.

Conocimiento y habilidades intelectuales

He aqu√≠ el n√ļcleo del proceso formativo. El investigador, antes que todo, compendia datos existentes, reconoce vac√≠os y terrenos en disputa y aporta un nuevo conocimiento al mundo. Este primer cuadrante reconoce los requisitos de informaci√≥n, habilidades y creatividad necesarios para poder completar la tesis. Implica varias competencias insoslayables: analizar, sintetizar, pensamiento cr√≠tico, soluci√≥n de problemas e imaginaci√≥n relevante.

Suena complejo y abstracto, ya lo sé. Pero se pueden desmenuzar en adiestramientos específicos. Lo primero y más importante es el entendimiento de tu campo de estudios, es decir, debes ser capaz de responder con experticia estas tres preguntas:

  • ¬ŅCu√°les son sus paradigmas (puntos de vista y autores relevantes)?
  • ¬ŅCu√°les son sus principales m√©todos (c√≥mo se colectan y procesan los datos)?
  • ¬ŅCu√°les son sus avances trascendentes (discusiones m√°s relevantes que suceden hoy)?

Mientras más entiendas de estos puntos más posibilidades tendrás de hacer un trabajo relevante. Domínalos.

Relacionado con lo anterior, debes estar capacitado para conducir b√ļsquedas efectivas de informaci√≥n; o sea, necesitas saber localizar las principales fuentes, utilizar los softwares bibliogr√°ficos como EndNote (de pago) o Mendeley (gratuito), y dem√°s facilidades de las tecnolog√≠as de hoy. Ten en cuenta que esto es un punto donde (en ocasiones) los j√≥venes podr√≠amos tener ventajas con respecto a investigadores de m√°s edad. Aprov√©chalas para encontrar nuevos nichos de datos poco explorados.

Finalmente, si has realizado lo descrito, te será fácil el reconocimiento de problemáticas de tu campo. Mantente abierto a nuevas fuentes de ideas y te encontrarás apto para la formulación de soluciones. Pronto podrás trabajar en desarrollo de conceptos teóricos. Con el dominio del trinomio paradigmas, métodos y avances, tienes el éxito a la vista en cualquier empresa en la que te embarques.

Eficacia personal

Lograr la maestría imprescindible de las habilidades intelectuales toma tiempo. No hay conjuro que las invoque de forma inmediata y solo la constancia y la planificación adecuada pueden hacerlas florecer. Claramente, la guía certera de un tutor es el mejor impulso que puedes recibir. Pero tu desarrollo no puede depender solo de ello. De ahí que alcanzar la autosuficiencia ha de ser un norte en tu ruta.

¬°Ojo! No confundas autosuficiencia con arrogancia. La primera, implica la facultad de ejercer determinadas tareas con eficacia sin necesidad de orientaciones externas. Va de adentro hacia afuera. Tiene que ver contigo y tu dominio del mundo exterior. En cambio, la segunda desatiende la tarea y solo se concentra en la gente que te rodea. Va de afuera hacia adentro. No le interesa aquello que hay que hacer, sino la fanfarria hueca de pretender poder hacerlo sin ejecutarlo de veras.

Lamentablemente, la arrogancia es una cualidad demasiado com√ļn en el mundo acad√©mico. Estoy convencido de que ya conoces a muchos y eso indica que es un peligro real que afecta el √°mbito donde te mueves. La vacuna radica en concentrarse en la tarea y descubrir satisfacci√≥n en su ejecuci√≥n con desenvolvimiento. Te prometo que la realizaci√≥n de ejercicios complejos de tu campo con la soltura adecuada no pasar√° desapercibida por tus pares y superiores.

En otro sentido, debes trabajar en aprender los protocolos de relaciones interpersonales. ¬ŅQu√© es esto? Pues como ya hemos visto, en la vida acad√©mica los roles profesionales se hallan quir√ļrgicamente estratificados y es tarea tuya reconocer tales estamentos y comportarte siguiendo sus protocolos. Algunas consecuencias son obvias y no merecen mayor detenimiento. Por ejemplo, no debes dirigirte de igual manera a un compa√Īero doctorando (tu par) que a tu tutor (tu superior).

Pero hay otras instancias un poco m√°s difusas con las que te relacionar√°s y que debes reconocer. Ello implica aprender a escribir e-mails profesionales a editores de publicaciones, directivos de redes profesionales y organizadores de eventos. El registro en el que establezcas tu comunicaci√≥n puede ser determinante a la hora de la aceptaci√≥n o rechazo de tus propuestas. Nadie tolera a los ‚Äúequivocados‚ÄĚ. Has de perseguir la balanza precisa entre la humildad y el orgullo. Lamentablemente, la comunicaci√≥n adecuada, precisa y respetuosa, es como todas las cosas verdaderamente valiosas de la vida: solo la notamos cuando nos falta.

Aquí te mando un consejo práctico. Para ensayar las formalidades académicas te recomiendo el canal de YouTube de Shady Attia, profesor de la Universidad de Liège, Bélgica, quien ofrece numerosos tips que allanarán tu camino. Además, te aconsejo consultar dos libros, el primero es de Danny Rubin, Wait, How Do I Write This Email? Game-Changing Templates for Networking and the Job Research (2016), que podrás descargar en este link (https://b-ok.lat/book/3680411/f9d521); el segundo es de Heike Hering, How to Write Technical Reports. Understandable Structure, Good Design, Convincing Presentation (2019, Berlín, Springer) que encontrarás aquí (https://b-ok.lat/book/3653174/b3bc4c).

Ambos ejemplares tienen la ventaja de ser utilizados fuera del espacio universitario tambi√©n, por lo que sus ense√Īanzas te ser√°n muy √ļtiles. En otro post futuro te comentar√© algunos textos que, en mi opini√≥n, son esenciales para que tu d√≠a a d√≠a como investigador joven sea un poco m√°s sencillo. Estate atento.

Por √ļltimo, es importante que trabajes en la autogesti√≥n de tu carrera. Este punto se refiere a la alineaci√≥n de tu actividad como cient√≠fico (aquel que hace ciencia) con el resto de tus objetivos de vida. ¬ŅTienes claras tus aspiraciones profesionales? ¬ŅEstas se complementan con tus anhelos personales? Recuerda que comenzamos dejando claro que alcanzar el t√≠tulo no debe nunca ser una meta. Por tanto, ¬ŅCu√°l es tu prop√≥sito? ¬ŅQu√© logro te har√≠a verdaderamente feliz? ¬ŅEst√°s dispuesto a hacer lo que se necesite para alcanzarlo?

Si lograr identificar tus dificultades may√ļsculas, tambi√©n podr√°s dise√Īar estrategias para solventarlas. No hay atajos en la carrera de un cient√≠fico. Disecciona tus problemas y ponte metas peque√Īas, as√≠ notar√°s avances y te mantendr√°s motivado. Puede ser el estudio exhaustivo de un determinado autor o la pericia exquisita de un m√©todo puntual. Da igual. Encontrar√°s en tu camino numerosas ocasiones donde evaluar√°s tu desarrollo. As√≠, podr√°s reconocer y espantar el olor mordiente de la desidia, el principal enemigo de todas las empresas significativas.

Ten claro en la mente tu destino √ļltimo y no pierdas de vista a tus h√©roes. La autogesti√≥n, es el tercer pilar el tr√≠pode de la eficacia personal. Junto con la autosuficiencia y las relaciones personales, ser√°n un empuj√≥n definitivo en tu carrera. Trabaja en ellas a conciencia.

…

Para trabajar en √°reas de adiestramiento profesional, normalmente, las universidades cuentan con escuelas doctorales. Igualmente, los colectivos de desarrollo cient√≠fico, tanto los programas de doctorado, de maestr√≠a o las carreras, dise√Īan seminarios con el fin de apoyar la formaci√≥n de los j√≥venes investigadores. Adem√°s, en una entrada anterior, te coment√© que tu tutor te ayudar√≠a a trabajar en estos bloques de destrezas.

Pero si nada de esto sucediera, si tuvieras la terrible mala suerte de embarcarte en una investigaci√≥n dentro de una instituci√≥n con un pobre manejo del potencial cient√≠fico; o si tu tutor le diera tres pepinos lo que haces o dejas de hacer; siendo aprehensivo respecto a tus zonas de desarrollo podr√°s asociar t√ļ mismo las acciones naturales del proceso de investigaci√≥n con tu propio programa de adiestramiento profesional.

Por ello te recomiendo que, antes de acometer cualquier ejercicio (entrevista, lectura, experimento, b√ļsqueda de archivo, observaci√≥n participante, etc.), te preguntes ¬Ņc√≥mo me puede hacer crecer? ¬Ņqu√© aspecto en espec√≠fico puedo desarrollar y de qu√© manera podr√≠a medirlo? Las √°reas que enumeramos m√°s arriba son los cuadrantes de tu br√ļjula. Obl√≠gate a pensar en ellas hasta que la costumbre te indique de forma natural en cu√°l eres mejor y en cu√°l debes trabajar m√°s. Cuida que tu camino las recorra todas en equilibrio, as√≠ evitar√°s perderte en el berenjenal de la vida del joven investigador. Invierte en ti mismo.


Tablas-Alarcos, el mismo esp√≠ritu de 20 a√Īos atr√°s

Tablas‚ÄďAlarcos, esa Casa Editorial que ha acompa√Īada desde las letras el acontecer del teatro nacional, este 2020 celebra dos d√©cadas de uni√≥n y vida, con la acertada imagen de un elefante como met√°fora de resistencia, esa que como dijera el editorial de Juventud Rebelde, no solo hab√≠a estado a prueba muchas veces, sino que hab√≠a sido el soporte de cada una de nuestras acciones.[1]

Ning√ļn obst√°culo impidi√≥ que se compilara el teatro cubano y se ganaran los derechos de autor de los internacionales. Tampoco que se realizaron coloquios, concursos dis√≠miles y otros intercambios con cr√≠ticos, dramaturgos, actrices y actores.

La revista Tablas, por su parte, se consolida cada vez más como esa publicación por excelencia de las artes escénicas, y que a su vez la dimensiona  dentro del imaginario social y cultural cubano.

Entonces, poco de asombro tiene el hecho de que, por celebrar su cumplea√Īos, el equipo de comunicadores haya salido de casa una vez m√°s para compartir los triunfos y los sue√Īos, conquistados o por redise√Īar, junto a los hacedores del arte dram√°tico del centro de la Isla.

‚ÄúLograr que el teatro se mantenga actualizado ha sido una impronta de la Casa Editorial‚ÄĚ, dijo para el Portal del Arte Joven Cubano la editora Taim√≠ Dieguez Mallo, durante la visita a Santa Clara del equipo de comunicadores. ¬†

‚ÄúFue un programa apretadito y nutrido porque hemos visitado varios grupos. Estamos muy contentos con el intercambio que hemos logrado con los diferentes grupos; como Teatro Laboratorio, Estudio Teatral, Ojal√°, Al√°nimo y Teatro sobre el Camino.‚ÄĚ

Dieguez Mallo explic√≥ tambi√©n que ‚Äúes muy importante mantener el v√≠nculo con los grupos teatrales y acompa√Īarlos en sus procesos creativos, uno de los objetivos de la Casa Editorial Tablas-Alarcos.‚ÄĚ

¬ŅC√≥mo puede, el mundo del libro en Cuba, seguir el camino abierto por Tablas-Alarcos, que ha dado tanta visibilidad a lo que sucede sobre las tablas tanto en provincia, como en la capital y el resto del mundo?

En realidad, los procesos editoriales en Cuba pueden ser lentos o complejos, por las cuestiones materiales a que nos enfrentamos constantemente, entre estas la escases del papel y demás. Por eso estamos muy enfocados en la producción digital. Queremos enrumbarnos hacia lo virtual, por supuesto, sin abandonar el libro, porque es importantísimo, y eso lo tenemos muy claro y presente en nuestro trabajo.

¬ŅCu√°l es el desaf√≠o, a la vuelta de 20 a√Īos, y la publicaci√≥n de unos 200 t√≠tulos de cotizados autores?

El desaf√≠o es el hecho de constantemente estar publicando, no solo el teatro cubano, sino tambi√©n a los autores extranjeros, ¬°los cl√°sicos del teatro a modo general! La Editora se mantiene en v√≠nculo con el quehacer teatral internacional.‚ÄĚ

Seg√ļn el art√≠culo de JR: Tablas-Alarcos celebra sus veinte aniversarios, Alarcos cuenta ya con m√°s de 60 libros de dramaturgia cubana contempor√°nea en su colecci√≥n Aire Fr√≠o, casi 30 te√≥ricos y de investigaci√≥n esc√©nica nacional acopiados en La selca oscura, cerca de 40 imprescindibles de las artes esc√©nicas de todos los tiempos en Biblioteca de Cl√°sicos, casi 20 de dramaturgia y teor√≠a contempor√°nea internacional Escenarios del Mundo, y diez manuales o testimonios de directores y actores que, dentro de la colecci√≥n Cuadernos Tablas, redondean algunas de las vertientes editoriales que se propone la casa.

Se suman a este arsenal otras publicaciones como Antologías, Completos, Ediciones Especiales, además de la revista Oralia, dedicada a la narración oral; y varios materiales digitales de la colección Multimedia.

Y es que durante estas dos d√©cadas, no solo ha sido posible el sello Tablas-Alarcos por esa suerte de resistencia, sino tambi√©n por la fuerza de la magia que emerge sobre un escenario y que este equipo, liderado por el cr√≠tico Omar Vali√Īo, ha ido a libar, de un modo u otro, hasta un improvisado retablo de la periferia en las sedes de provincia, o en los diferentes escenarios de La Habana.

 

Nota:

[1] Tomado de http://www.juventudrebelde.cu/suplementos/el-tintero/2020-08-08/la-medida-y-el-ritmo. EN LINEA 08-08-2020.


Pensar la ciencia. Riesgos para un joven investigador y cómo manejarlos (III)

¬ŅC√≥mo elijo a mi tutor? Tres preguntas que te ayudar√°n a tomar tu decisi√≥n¬†

La figura del tutor recibe varios nombres de acuerdo con los programas activos en diferentes pa√≠ses. Puede ser supervisor, director de tesis, consejero acad√©mico, etc. No es casualidad. Las funciones de un tutor son numerosas y todas denotan un compromiso con la ciencia (la b√ļsqueda de la verdad), la generaci√≥n futura (o sea, t√ļ) y la humanidad (el compromiso de traspaso de experiencias es un acto profundamente generoso).

Todos sabemos, sin embargo, que la relación apropiada con el tutor puede garantizar un impulso extraordinario a tu carrera o puede sepultarte en la marea de procesos burocráticos y competidores activos en la esfera científica. Elegir al tutor apropiado es una tarea crítica al iniciar cualquier proyecto de investigación.

Con este post iniciamos una serie dedicada a la relación entre el joven investigador y el tutor. Está dividida en tres partes. En esta primera entrega, damos pistas para que hagas esta elección de forma correcta. Me concentro en elementos absolutamente profesionales. Hay otras variables que son relevantes y debes tomar en cuenta como el carácter, la empatía y la ética. Pero estas son de naturaleza personal, por tanto, dependen de la interacción humana y del sistema de relaciones que seas capaz de construir. Por eso no las atiendo aquí.  

Lo m√°s importante para una elecci√≥n apropiada del tutor es la alineaci√≥n de los intereses cient√≠ficos. Debes encontrar los puntos comunes y situar tu atenci√≥n all√≠. Ello supone que conoces las investigaciones desarrolladas previamente por tu tutor y eso es f√°cil de averiguar. Solo tienes que realizar una b√ļsqueda de sus publicaciones. Conc√©ntrate en el per√≠odo que va de los √ļltimos 3 a 5 a√Īos. Busca sus perfiles en Google Scholar o en redes sociales profesionales como Academia.edu o LinkedIn. Hoy d√≠a, los acad√©micos agrupan sus trabajos publicados en estos repositorios.

Aquí te dejo tres interrogantes que debes tomar en cuenta para una evaluación de tu posible tutor.

Como siempre, te recuerdo que las im√°genes de este post pertenecen a phdcomics.com.

¬ŅCu√°n activo es en el proceso de investigaci√≥n?

Si no tiene mucha presencia online o si sus publicaciones son muy antiguas, puede ser un indicador de que tu tutor tiene otras prioridades aparte de la socializaci√≥n de sus resultados. En Cuba, donde el salto a las publicaciones online es relativamente reciente, es com√ļn que muchos profesores de m√°s edad y amplia experiencia no est√©n volcados a la investigaci√≥n cient√≠fica, sino que tengan √°reas de experticia m√°s desarrolladas en los √°mbitos de la docencia, la pol√≠tica universitaria o la direcci√≥n de proyectos. Por el contrario, un investigador prol√≠fico, con muchos trabajos insertados en revistas de nivel, es habitualmente una buena se√Īal. ¬†

Ten en cuenta si la autor√≠a de sus trabajos es compartida y con qui√©nes, ya que es tambi√©n habitual que las publicaciones acad√©micas respondan a resultados obtenidos por grupos de trabajo, ya sean tutor-doctorando o equipos de investigadores. Si son textos de autor√≠a compartida, aseg√ļrate de buscar adem√°s a los otros autores.

En la misma cuerda, si notas que existe una diferencia notable entre tu tutor y el otro autor (por ejemplo, contraste significativo de edad o de nacionalidad), es posible que se trate de alg√ļn doctorando anterior. Ahonda un poco m√°s en la vida profesional de esos posibles doctorandos (d√≥nde trabajan y en qu√© campo), intentando encontrar un patr√≥n. Busca tu reflejo en sus √©xitos. Puedes ser t√ļ en los pr√≥ximos a√Īos. Si tomas en cuenta que hoy todo el mundo expone su vida en las redes sociales, esto es algo que no te llevar√° m√°s de diez minutos. ¬†

¬ŅD√≥nde las ha publicado?

Reconocer la naturaleza de las publicaciones es esencial para el profesional de la investigaci√≥n. Generalmente, las revistas tienen nichos claramente definidos signados por los contenidos que publican. Por tanto, la presencia de tu tutor en determinados espacios es se√Īal clara de sus intereses. Debes analizar dos elementos:

Uno: si se trata de publicaciones locales, nacionales o globales. Esto te mostrará las áreas de influencia del autor. Aquí no hay elementos buenos ni malos. Simplemente examina dónde tu posible tutor ha posicionado su área de influencia y cuál es la que más te conviene.

Dos: si se trata de un generalista o de un especialista. Me explico: analiza si todas sus publicaciones pertenecen a revistas de un mismo perfil o, por el contrario, abarcan un espectro amplio. Los autores generalistas son investigadores que participan en muchos proyectos y pueden exhibir resultados en distintos campos de una misma ciencia. O sea, sus empe√Īos se expanden de manera horizontal. Es muy probable que con ellos encuentres puntos comunes con mayor facilidad.

En otro sentido, un autor especialista concentra sus publicaciones en un nicho peque√Īo y espec√≠fico. Su accionar crece de manera vertical. Estos tienden a ser particularmente m√°s profundos en esos espacios puntuales y tienen m√°s posibilidades de posicionarse como voces de autoridad. Si tu propuesta de tesis no encaja a la perfecci√≥n con su perfil, lo m√°s probable es que no sea un buen match para ti.

¬ŅCu√°l es el impacto de sus publicaciones?

Hoy d√≠a hay sistemas m√©tricos para evaluar el impacto (esta es una palabra clave) de la ciencia y estos est√°n en v√≠as de perfeccionamiento. Pueden serte √ļtiles. Usa Google Scholar para conocer el √≠ndice H de tu tutor. Recuerda que el √≠ndice H se calcula tomando en cuenta la relaci√≥n entre trabajos publicados y citaciones recibidas por cada texto. Asimismo, con una pesquisa r√°pida sabr√°s la cantidad de citaciones recibidas, lo que te permitir√° identificar cu√°l ha sido su texto m√°s influyente.

Pero debes ir m√°s lejos. Mientras estas t√©cnicas son muy f√°ciles de aplicar para una r√°pida evaluaci√≥n de acad√©micos en todo el mundo, en Cuba a√ļn no son muy explotadas. Es decir, no todos los investigadores tienen sus perfiles actualizados y muchos ni siquiera saben que existen. Adem√°s, son cifras que otorgan mucha importancia a los art√≠culos, en detrimento de otras formas como los libros (a menos que hayan sido publicados por alguna editorial acad√©mica de prestigio global como Francis & Taylor, Routledge, Springer, De Gruyter, Palgrave Macmillan, Sage, etc.).

A ello debemos sumar que estos rankings solo eval√ļan revistas acad√©micas, por lo que el √°mbito cubano est√° completamente fuera de este universo, sobre todo en las humanidades y ciencias sociales. Puedes encontrar a autores (generalmente de avanzada edad) de much√≠simo prestigio que punt√ļan muy mal en las m√©tricas contempor√°neas. Por ese motivo, debes buscar tambi√©n en el contexto nacional y local. No te dejes llevar solo por las cifras, ellas no eval√ļan los contenidos de los textos.

…

Encontrar a tu tutor ideal es algo que debes afrontar con responsabilidad. No lo tomes a la ligera. Tu futuro puede depender de ello. Las respuestas a estas tres preguntas te facilitar√°n evaluar mejor tus posibilidades y, en √ļltima instancia, a tomar una mejor decisi√≥n. No dejes las cosas al azar. Toma el control de tu vida y de tu carrera.¬†

*Profesor del departamento de Historia del Arte de la Universidad de Oriente, Santiago de Cuba.


DJ Arte, de la poes√≠a a la m√ļsica electr√≥nica, una Entrada de emergencia

Est√°bamos reunidos y no era muy informal la cita, est√°bamos como de costumbre en ese sitio de Luz, conversando con Luis Yuseff sobre c√≥mo quer√≠amos, los m√°s j√≥venes, en calidad de espectador, que fueran a partir de ahora las pe√Īas de literatura que celebramos cada semana en los espacios habituales: Abrirse las constelaciones, Oda a la joven Luz y el m√°s reciente Entrada de emergencia, con la intenci√≥n de darle un enfoque m√°s entretenido por los que apuestan por escuchar literatura y para que de cierto modo, tuviera m√°s adeptos que de costumbre. Lo cierto es que todos los planes de estrategia de promoci√≥n cultural que nos hemos estado trazando hasta el momento en las redes van teniendo muy buena acogida en cuanto al alcance de las publicaciones, las interacciones y los registros de visita, gesti√≥n que realiza Lilian Sarmiento, una desenfadada y moderna estudiante de Periodismo que conjuga sus estudios con la estancia casi diaria dentro de las actividades que prepara tambi√©n el equipo creativo de la editorial.

Fotografías: Héctor Ochoa

Tal parece que este prop√≥sito se transmite de manera natural en esas vidas que alimentan su rutina con versos, y porque la sensibilidad es una manera de ser y otra forma de ver la vida. As√≠ irrumpe de pronto en nuestra oficina Artemio Vigueras, un hombre tan cort√©s como sus principios, y nos habla con profunda pasi√≥n de sus deseos de conjugar la m√ļsica electr√≥nica con los textos en las voces de los m√°s recientes poetas publicados bajo nuestro sello editorial. DJ Arte, como es conocido en el gremio, tiene 32 a√Īos y no para de so√Īar como productor de actividades en el Centro de Arte, o como miembro del Laboratorio Nacional de M√ļsica Electroac√ļstica: la poes√≠a me viene de la m√ļsica y viceversa, de Lorca, de Alejo Carpentier, de Nicol√°s Guill√©n, en el caso de ustedes (refiri√©ndose a las nuevas voces de la poes√≠a en Holgu√≠n) es la frescura de una poes√≠a que dice mucho de mi tiempo, textos que me inspiran melod√≠as, y zonas de confort para mi creaci√≥n.

La m√ļsica electroac√ļstica que desde sus inicios ha sido netamente experimental, surgi√≥ a trav√©s de experimentos entre music√≥logos e ingenieros de sonido, pero lo que estamos trabajando ahora son ondas electr√≥nicas que se modulan a trav√©s de sintetizadores virtuales, porque tambi√©n existe la modulaci√≥n electr√≥nica en sintetizadores f√≠sicos, anal√≥gicos que trabajan solos y se escuchan solos, pero principalmente en nuestro pa√≠s que no disponemos de muchos equipos se trabaja con computadoras y softwares. El software que trabajo Ableton Live, sirve para producir m√ļsica y reproducirla en vivo.

Fotografías: Héctor Ochoa

Hay dos tipos de expresiones de m√ļsica electr√≥nica: el DJ de sala, el que mezcla que tiene tambi√©n un arte, una forma de expresi√≥n para el club para bailar, es el ejercicio de la mezcla en vivo, de m√ļsica preelaborada, una sesi√≥n creativa, algunas para entretener y otras para el culto de la propia m√ļsica electr√≥nica, por tanto este proyecto que estamos defendiendo es m√°s de producir m√ļsica en vivo se llama Live At, presentaciones logradas a trav√©s de este programa, clips patrones sonoros que van desde la percusi√≥n, la armon√≠a, un sintetizador, una estructura que puede durar alrededor de una hora y se van intercalando con el controlador de ese programa que da la posibilidad de trabajar en vivo y estructurar una sesi√≥n logrando con esto una sesi√≥n puramente creativa con la incorporaci√≥n en este caso de las voces de los poetas, de los cantantes‚Ķ

DJ Arte desde el 2013 ha tenido un trabajo consolidado con la EGREM y ha estado trabajando en los centros culturales de la propia entidad, Casa de la M√ļsica, Centro Cultural Bariay, haciendo mezclas en vivo, en la AHS tambi√©n se ha presentado, pero sus proyectos m√°s inmediatos tienen que ver con escenas que conjugan artes visuales, literatura. La acogida en las salas indican el term√≥metro de una idea que va marcando la diferencia, el concepto mismo.

Aquel día, en la hora gris sobre las cinco de la tarde para ser más exactos, en un espacio tremendamente bohemio

Arrastramos la poesía por la ciudad, desmenbrándola

lo que inquiero / ya no le llaman ciudad / pero la busco igual

mira la cicatriz por donde sangro / es pura analogía

no duermo m√°s sola / me repito

Yo no s√© qu√© tiene este hombre que te deja so√Īar, que pone en los versos la m√ļsica que quiz√°s les falte, que termina la estructura con un sonido que el poeta lo consume en silencio. Yo no s√©, quiz√°s √©l tampoco sabr√°, todo es cuesti√≥n de tiempo y enso√Īaciones.


Brasil como isla poética: pórtico de antologías y selecciones

Un a√Īo despu√©s del 1er. Encuentro de Poetas del Mundo en Cuba ‚ÄúLa isla en versos,‚ÄĚ efectuado durante las Romer√≠as de Mayo de 2012, se promocionaba en la ciudad de ¬†Santiago de Cuba el libro Memoria de una isla (Apostrofes Ediciones, Santiago de Chile), antolog√≠a resultante de aquel espacio po√©tico confraternal. Con √©l, avalado en su pre√°mbulo por las palabras de la Premio Nacional de Literatura Lina de Feria, quien dijo: ‚ÄúO√≠rlos a ustedes, poetas de todo el mundo, es ampliar el diapas√≥n con el que nuestros juicios adelantar√°n la comprensi√≥n de diversas posiciones,‚ÄĚ se pon√≠an a disposici√≥n de los amantes del g√©nero textos de 60 autores de Angola, Brasil, Cuba, Chile, Colombia, Francia y M√©xico; sugerente abanico de generaciones y est√©ticas que desde la multilateralidad creativa permitir√≠an descubrir, reconocer y dialogar con las diferentes obras.¬† ¬†

La ocasi√≥n sirvi√≥ para intercambiar criterios y valoraciones, sobre todo, acerca de las obras de los poetas de la lengua portuguesa, espec√≠ficamente, de Brasil. A todas luces, ¬†fue aquello pretexto y posibilidad para (re)sintonizar con las letras provenientes de esa zona geogr√°fica de alto relieve literario. Los contertulios de esta urbe, publicados o no en Memoria‚Ķ, traer√≠an a debate la valoraci√≥n que cataloga a Brasil como una isla dentro de Latinoam√©rica, a raz√≥n de ser el √ļnico donde se habla portugu√©s, en su variante local; ¬†especificidad ling√ľ√≠stico-cultural que, imbricada con lo hist√≥rico-social, le otorga un sello inconfundible a la literatura del Gigante suramericano, que por a√Īos ha provocado profundas reflexiones de grandes figuras de su poes√≠a contempor√°nea: en el sentir de Manoel de Barros, Brasil es una ‚Äúisla ling√ľ√≠stica,‚ÄĚ mientras que Vinicius De Moraes la ve√≠a como ‚Äúuna isla de ternura: la Isla/ Brasil.‚ÄĚ

Lo expresado por de Barros y por De Moraes se encuentra en la misma cuerda reflexivo‚Äďcreativa¬† de Carlos Nejar, el poeta que significar√≠a, enf√°ticamente, en su obra La Edad de la Aurora. Fundaci√≥n de Brasil (Editorial Arte y Literatura, 2004), versi√≥n al espa√Īol y presentaci√≥n de Virgilio L√≥pez Lemus, este ‚Äúcar√°cter‚ÄĚ de isla de Brasil. Nejar coloca en varios poemas, de las tres secciones del poemario, este t√©rmino de profundo simbolismo en correlaci√≥n con el lenguaje, con la palabra: ‚ÄúEl suelo de la isla era el mismo que el lenguaje. / Cuando despertaba, con los ojos de animal, toda ella/ cintillaba. Los ojos de la isla, potros galopando entre azules (I. Brasilio y Columba. La edad que duerme. 9.). Brasil, Brasilio, Columba, isla. Palabras frescas o usadas, cocidas en/ el ladrillo, junto al horno‚ÄĚ. (I. Brasilio‚Ķ 10.). En La Edad de la Aurora‚Ķ poemario de identidad, la palabra, dice en el prefacio L√≥pez Lemus, viene del Para√≠so [‚Ķ] ‚Äúes reina de s√≠ misma. [‚Ķ]¬† y resulta una isla ‚Äďisla de islas‚Äď en la que el poeta habita. [‚Ķ]. Y el poeta sujeto de la expresi√≥n muestra la aprehensi√≥n vital a trav√©s de la poes√≠a como acto de identidad [‚Ķ]: Brasil como isla ante el cuerpo global del mundo.‚ÄĚ

La isla, para ellos y otros que as√≠ lo percibieron ‚Äďperciben‚Äď, es la met√°fora (extensamente recurrida) que determina un sentimiento identitario raigal, cuyos signos, subscribi√©ndose la explicaci√≥n de Jos√© Lezama Lima, son la imaginaci√≥n, la fidelidad a las grandes causas y la bravura. De cierto modo, las intencionalidades de los compiladores de Memoria‚Ķ remiten a esos fundamentos y, en el trabajo realizado, emerge la idea de unir ‚Äúislas‚ÄĚ para crear un continente po√©tico. Bajo este presupuesto presentaron los textos de Cyro Mascarenhas Rodrigues (1944), Odete Pereira Alves (1959), Nil Lus (cantante), Mar√≠a Vilmaci Viana Dos Santos (1962) en su idioma original, preservando el esp√≠ritu y las atm√≥sferas de las composiciones, como veh√≠culo para compartir narrativas, con temas dedicados a Cuba, el mar, las deidades, los sue√Īos. Para el lector, ante poemas casi comprensibles, era el reto de disfrutar de la experiencia, explotando a fondo las sensaciones, pues se ha dicho, con acierto, que la pose√≠a es la ciencia de las sensaciones.

Lo anterior se sustenta en las proximidades existentes entre los idiomas espa√Īol y portugu√©s; idiomas de culturas vecinas que anta√Īo, seg√ļn estudios interdisciplinarios en lengua y literatura, entre ambas se produjeron pr√©stamos l√©xicos (palabras, morfemas, expresiones) e interferencias ling√ľ√≠sticas (calcos, mezcla de c√≥digos‚Ķ), fen√≥menos de gran impacto sociocultural y trascendencia.[1] Esta familiaridad coloca en una relaci√≥n a Cuba y Brasil, pa√≠ses que se profesan ‚Äúsimpat√≠as rec√≠procas‚ÄĚ, como expresar√≠a el escritor y diplom√°tico Jo√£o Almino, sobre la base de procesos hist√≥ricos, sociales, pol√≠ticos y culturales con no pocas semejanzas. No es de extra√Īar entonces que la producci√≥n literaria brasile√Īa, en nuestro √°mbito, goce de distinci√≥n, difusi√≥n y aceptaci√≥n, gracias a entregas de casas editoriales como Arte y Literatura, Ciencias Sociales y Casa de las Am√©ricas, posiblemente las que m√°s t√≠tulos de autores de esa naci√≥n tengan en sus cat√°logos. Ello ha contribuido a que escritores de la talla de Jorge Amado, Frei Betto, Chico Buarque, Clarice Lispector, Thiago de Mello, Pessoa, Rubem Fonseca, constituyan referencias bien conocidas.¬†¬†

De esa producci√≥n literaria, a juzgar por el n√ļmero de t√≠tulos en registros institucionales, como la base de datos que el Instituto Cubano del Libro (ICL) circula peri√≥dicamente, para uso de sus dependencias, puede observarse que los g√©neros m√°s representativos son el narrativo, el dram√°tico y el ensay√≠stico; no as√≠ el l√≠rico, escasamente representado en a√Īos recientes, tom√°ndose como referencia el a√Īo 2005, cuando la 14ta. Feria Internacional del Libro de La Habana (FILH) se dedic√≥ a Brasil, donde estuvo disponible Poemas preferidos por el autor y sus lectores¬† (Arte y Literatura, 2004) de Thiago de Mello. Esto repercute, directamente, en las opciones ‚Äďal menos impresas‚Äď para ampliar los horizontes de lectura en esa direcci√≥n.

Para esa edici√≥n 14 de la FILH, Arte y Literatura tambi√©n public√≥ el libro, de naturaleza biling√ľe, Catorce poetas brasile√Īos (2004) con selecci√≥n, traducci√≥n y pr√≥logo de Ricardo Alberto P√©rez, ¬†quien utiliza el momento de la segunda Vanguardia Po√©tica Brasile√Īa del siglo XX: el movimiento concretista (liberaci√≥n de las palabras de la estructura sint√°ctica, de su significado o sonido y darles importancia por su aspecto visual) y el neoconcretista de los a√Īos 50, como apoyatura para organizar y darle coherencia a una antolog√≠a compleja, en la que se priorizan las ausencias m√°s significativas dentro de ese panorama.

En el pr√≥logo de Catorce poetas‚Ķ se plantea que ‚Äúla escritura po√©tica en Brasil [es] un universo en expansi√≥n, con centros localizados, y una amplia periferia donde viven m√ļltiples expresiones del lenguaje.‚ÄĚ Esto se corrobora a trav√©s de unos 90 poemas, en 331 p√°ginas, que sirven de coordenadas para el lector de este y otros libros de poes√≠a de esa gran naci√≥n. S√©pase que tales singularidades han sido de inter√©s para estudiosos y especialistas, que vienen a convertirse en exegetas de la triada poes√≠a‚Äďpoeta‚Äďpoema; labor demarcada, por lo general, en los m√©todos hist√≥rico, psicol√≥gico y estil√≠stico, respectivamente, que dan cuerpo a las antolog√≠as y selecciones, que se visualizan factibles para mostrar un cuadro literario lo m√°s completo posible.

En la opini√≥n de la escritora, traductora literaria y periodista uruguaya Rosario L√°zaro Igoa, el universo de las antolog√≠as de poes√≠a brasile√Īa traducidas al espa√Īol es amplio y continua aumentando, a partir de un flujo literario que se efectiviza de varias maneras, ya sea por medio de antolog√≠as de varios poetas, antolog√≠as de un solo autor, o traducciones de un libro espec√≠fico de un √ļnico poeta.[2] Igoa centra su atenci√≥n en la antolog√≠a de varios poetas, pues es donde se conjugan en un mismo movimiento dos operaciones paralelas e indisolubles: el antologar y el traducir.

En Cuba, no obstante la espor√°dica publicaci√≥n de antolog√≠as o selecciones po√©ticas, prop√≥sitos de esta √≠ndole son los que coadyuvan ‚Äďaniman‚Äď a la circulaci√≥n de la poes√≠a brasile√Īa en nuestro contexto desde otras plataformas. El poeta y ensayista cubano F√©lix Contreras es uno de los nombres que se suma a este concierto con Poes√≠a brasile√Īa, compilaci√≥n de poemas de siete poetas, ¬†publicada en la revista digital El Caim√°n Barbudo, en 2012. Este autor argumenta, en estrecha relaci√≥n con el planteamiento de Ricardo A. P√©rez, que ‚ÄúNo hay en nuestro planeta una poes√≠a m√°s parecida a su pa√≠s, que la brasile√Īa: amplia, vasta, diversa, colmada de contrastes, profunda, pluri√©tnica y pluricultural‚ÄĚ. Esta¬† concepci√≥n sirve de p√≥rtico para profundizar e indagar en ese universo, de fuerte tradici√≥n, con poetas notables y paradigm√°ticos.

Cabe precisar que en antolog√≠as y selecciones de pluralidad internacional se han incluido poetas brasile√Īos. Por ejemplo, la colecci√≥n Sur editores publicar√≠a en El m√ļltiple trino. Treinta y cinco poetas del siglo XX (2001), diez poemas del periodista y pol√≠tico brasile√Īo Carlos Drummond de Andrade (1902‚Äď1987), considerado por la cr√≠tica como uno de los mayores poetas de Brasil. Se afirma que desde sus primeros libros la poes√≠a de Drummond se destac√≥ del resto por su calidad y autenticidad, ‚ÄúToda una literatura, una po√©tica singular,‚ÄĚ enfatiza el cr√≠tico y periodista Luis Suard√≠az gestor del El m√ļltiple trino‚Ķ Y agrega que es un ‚ÄúPoeta de lo infinito y la materia/cantor sin piedad [‚Ķ]/ sin l√°grimas fr√°giles [‚Ķ],‚ÄĚ que hizo uso magistral de la iron√≠a, la s√°tira, el humor, la auscultaci√≥n de la realidad, lo cotidiano, lo pol√≠tico.

La bibliograf√≠a citada expone, de un modo u otro, que las est√©ticas y recursos de los autores brasile√Īos, sobre todo los concretistas y modernistas, han dejado una impronta en el discurso po√©tico de Brasil e incluso fuera de sus fronteras. A esto √ļltimo se aproxima el investigador Virgilio L√≥pez Lemus en el libro Oro de la cr√≠tica (Editorial Oriente, 2013), ¬†a trav√©s del cap√≠tulo Otra mirada a la poes√≠a cubana en cinco d√©cadas: 1959-2009, donde propone, por medio de un esquema, un compendio nominal para organizar autores cubanos de diferentes √©pocas. En √©l est√°n los llamados juveniles (1959-1976), donde se inscriben m√°s de cincuenta poetas, que empezaron a publicar sus obras en la d√©cada de los a√Īos 80¬ī y 90¬ī del pasado siglo XX. La mayor parte de sus integrantes, asevera L√≥pez Lemus, ‚Äú[‚Ķ] elige diversas direcciones: contin√ļan senderos de la m√©trica tradicional o experimentan hasta aproximarse al concretismo brasile√Īo [‚Ķ].‚ÄĚ Entre los juveniles est√° relacionado Ricardo Alberto P√©rez, entendido en el tema como se ha visto.

En los a√Īos en que estos escritores comienzan a visibilizarse en el panorama literario cubano, √©poca de cambios en la expresi√≥n po√©tica nacional, la cr√≠tica ya mostraba inter√©s sobre el fen√≥meno de la poes√≠a concreta brasile√Īa. La ponencia El signo y las letras: una aproximaci√≥n cr√≠tica a la poes√≠a concreta brasile√Īa de los a√Īos 60‚Äô, le√≠da por el cr√≠tico de arte Rafael Acosta de Arriba en el encuentro Jornada de la cultura brasile√Īa en Cuba, organizado por Casa de las Am√©ricas, la Universidad de La Habana y la Sociedad Brasil-Cuba, en noviembre de 1994, realizado en el cine Yara, de La Habana, supone la existencia de una recepci√≥n activa para esos contenidos. La revista Casa de las Am√©ricas, portavoz de importantes momentos culturales, publicar√≠a √≠ntegramente el texto de la ponencia,¬† en el N¬ļ 207 de 1997.

Tambi√©n las referencias bibliogr√°ficas aludidas ofrecen una idea preliminar de los m√ļltiples paisajes po√©ticos de y sobre los cultores del Gigante suramericano; paisajes como met√°foras del sentido de lugar (geogr√°fico, imaginario), de las circunstancias, del lugar externo e interno que rodea al hombre, de la percepci√≥n de pertenecer a algo. Pero, dentro de ese cuadro, existen a√ļn zonas por explorar, atendiendo al detalle que en esas compilaciones y antolog√≠as predominan nombres de una generaci√≥n que naci√≥, fundamentalmente, en la primera mitad del siglo XX, por lo que cabr√≠a indagar por la obra de aquellos que nacieron en los a√Īos 60‚Äô. Es inter√©s para el presente abordaje inquirir por los nacidos en los 70‚Äô y 80.

Comprendidos en las postrimer√≠as de los 30 o transitando ya los 40 a√Īos, estos creadores se inscriben en el n√ļcleo de los poetas brasile√Īos de hoy (actuales),¬† que seg√ļn el cr√≠tico literario carioca Antonio Carlos Secchin, ‚Äúse mueven entre la tradici√≥n l√≠rica y la necesidad de inventar nuevas formas de expresi√≥n en un pa√≠s donde el tema de lo nacional se impone.‚ÄĚ[3] Si bien por las edades que ostentan no entran en las estad√≠sticas de los m√°s de 50 millones de j√≥venes entre los 15 y 29 a√Īos, hay que advertir en ellos rasgos comunes con sus coterr√°neos, como la vasta diversidad cultural, tecnol√≥gica y pol√≠tico-econ√≥mica. Adem√°s, descuellan preocupaciones, como las de no estar ajenos a las grandes desigualdades sociales (racismo, xenofobia, pobreza‚Ķ), fen√≥menos que llevan expeditamente a sus creaciones literarias.

La selecci√≥n Todo comienzo es involuntario. Ocho poetas j√≥venes brasile√Īos, sit√ļa algunos aspectos que distinguen ‚Äďexplican‚Äď a esa generaci√≥n: ‚ÄúEllos saben la importancia de la Poes√≠a Concreta, del Neobarroco, del Language Poetry, no rechazan el di√°logo con esas tendencias inventivas, [‚Ķ] son autores actualizados, que insisten en vivir su tiempo, con derecho a explorar todas las posibilidades ofrecidas por la tecnolog√≠a, verbal y no verbal, para la creaci√≥n en nuestra √©poca‚ÄĚ[4]. En la selecci√≥n de F√©lix Contreras, sucinta pero no menos importante, se logra descifrar tales criterios a trav√©s de la obra hecha por Thiago Cervan (1985), Geovani da Silva (1989), Rodrigo M√©ndes Rodrigues (1989). Hay poemas asumidos como manifestaci√≥n, en los que el sujeto lirico cuestiona, expl√≠cita e impl√≠citamente, los diversos fen√≥menos ‚Äďopresores‚Äď omnipresentes, sobre todo, de las grandes ciudades.

Los poemas de Poes√≠a brasile√Īa, como los de otras selecciones, evidencian la necesidad de ‚Äúsancionar‚ÄĚ las disimiles problem√°ticas desde un discurso heterog√©neo, pero con numerosos lazos conectivos. Sin embargo, quien quiera ver un conjunto de poetas articulados como generaci√≥n, defendiendo un lenguaje contestatario desde lecturas hist√≥ricas, sociales, pol√≠ticas; adem√°s con ¬†(re)visitaciones a temas y personalidades de la literatura, las artes ‚Äďnacional ¬†y ¬†universal‚Äď, sin obviar los grandes temas de siempre: el amor, la esperanza, la muerte, Dios, la naturaleza, la familia‚Ķ, debe incluir en su hoja de ruta lectora a La Selecci√≥n. Once poeta brasile√Īos hoy (Ediciones Santiago, 2018).

Este libro biling√ľe de 181 p√°ginas, perteneciente a la Colecci√≥n C√≥dice, al cuidado y edici√≥n de Oscar R. Cruz P√©rez, poeta y editor santiaguero, forma parte de los empe√Īos editoriales atendibles del Sistema de Ediciones Territoriales (SET), que apuesta, cada a√Īo, por renovarse, dando a conocer lo mejor, novedoso y m√°s diverso de la literatura de otras latitudes. Se trata de una apertura impostergable, que ha venido rompiendo, creativamente, los estigmas que sobre la producci√≥n del SET sostienen algunos desconocedores de esta fortaleza de las publicaciones cubanas, que insisten aun en comparar, cualitativamente, sus producciones con las de otros sellos editoriales.

Integrado por 44 poemas, la obra es provechosa en muchos sentidos, por supuesto, desde los textos, la traducci√≥n de la guatemalteca Claudia Tobar, hasta la imagen de cubierta, un detalle de la obra S.T (2010) de Helena Freddi, que desarrolla actividades art√≠sticas y acad√©micas ligadas a pesquisas y estudios de t√©cnicas y po√©ticas gr√°ficas. Asimismo, captura de manera inequ√≠voca un proyecto po√©tico en el que late el pensamiento org√°nico en torno a la poes√≠a como herramienta de expresi√≥n social, como mecanismo cr√≠tico, con la cual las voces ah√≠ reunidas, son capaces de manifestarse desde su propia percepci√≥n de la realidad circundante. Marcelo Lotufo, su coordinador, lo propone como una ‚Äúpuerta de entrada‚ÄĚ para que los lectores cubanos se interesen por conocer los poetas brasile√Īos nacidos en esa d√©cada y la venidera; poetas que son parte de una generaci√≥n que ha renovado la poes√≠a brasile√Īa, d√°ndole un nuevo aliento, seg√ļn sus palabras.

A Marcelo Lotufo le precede la carta credencial de haber realizado, junto al poeta y escritor guantanamero Jos√© Ram√≥n S√°nchez y a los traductores Rodrigo A. do Nascimento y Mariana Ruggieri, el libro Nocaute: 6 poetas / Cuba/hoje (Ediciones Jabuticaba, Brasil, 2017), selecci√≥n en el que constan seis poetas cubanos nacidos despu√©s de los 70¬ī, del pasado Siglo: Jos√© Ram√≥n S√°nchez (1972),Oscar Cruz P√©rez (1979), Pablo de Cuba Soria (1980), Jamila Medina R√≠os (1981), Javier L. Mora (1983), Legna Rodr√≠guez Iglesias (1984).

En ambas selecciones se advierten similitudes entre los discursos po√©ticos, una forma loable, de ver (leer) c√≥mo pueden dialogar generaciones an√°logas, con intereses compartidos, en diferentes partes del orbe. Ello se debe a la dimensi√≥n manifiesta del lenguaje po√©tico, que a√ļpa, simboliza, articula, convoca.

Los poetas llamados a integrar La Selecci√≥n‚Ķ, son siete mujeres y cuatro hombres, y en observancia de sus biograf√≠as/curr√≠culos, se cumple lo que Antonio Carlos Secchin dec√≠a de la producci√≥n po√©tica ‚Äďy poetas‚Äď del Brasil contempor√°neo, que estos dominan un conocimiento t√©cnico del lenguaje, surgido de su formaci√≥n universitaria, con un mayor grado de especializaci√≥n, lo que les permite ampliar el horizonte de superaci√≥n est√©tica. Tienen los 11, efectivamente, formaci√≥n profesional como abogados, historiadores, cr√≠ticos de arte, periodistas. Adem√°s experiencias de participaci√≥n en otros campos culturales como la fotograf√≠a, las artes visuales, la traducci√≥n y la edici√≥n.¬†

Sobresaliente son sus quehaceres dentro de las letras de su pa√≠s, con¬† numerosas publicaciones que as√≠ lo demuestran, con atenci√≥n sistem√°tica de la cr√≠tica especializada. Tal es el caso de las poetas, que constituyen mayor√≠a en La Selecci√≥n‚Ķ, pertinente inclusi√≥n, pues la poes√≠a hecha por estas f√©minas, cual ¬†documento social, emplaza un discurso que da cuentas, entre los muy diversos temas al que recurren, del complejo entramado a las que est√°n sujetas las mujeres en Am√©rica Latina. En aras de profundizar en este conjunto interesante, transgresor si se prefiere, pueden encontrase abordajes cr√≠ticos que permiten comprenderlas mejor en sus dimensiones creativas, como sucede en Wonderful Witches, siete poetas brasile√Īas (1973-1984), breve pauta anal√≠tica del poeta mexicano Sergio Ernesto R√≠os,[5] que permite llegar a los poemas Micheliny Verunschk (1972), Ang√©lica Freitas (1973) y Mar√≠lia Garc√≠a (1979), ¬†donde se plasma las sensibilidades y subjetividades de cada una, que pueden confrontarse con sus poemas de La Selecci√≥n‚Ķ

R√≠os acota que Micheliny Verunschk es ‚Äúcrisol sombr√≠o mezcla de recuerdos y deseos‚ÄĚ: (En alg√ļn lugar/brazos y piernas/pe da zos que en-caja-n/ con todo los enga√Īos.). A Ang√©lica Freitas la caracteriza el ‚Äúhumor, iron√≠a y una tirante relaci√≥n con lo que huele a Cultura Oficial, a Alta Cultura‚ÄĚ: (pap√° es el presidente/mam√° es primera dama/van a acabar con todos ustedes/voy a acabar con todos ustedes/voy a vivir en Miami/ ¬°verga! ¬°en su! ¬°Culo!/ LALALALA‚Ķ). Mientras que Mar√≠lia Garc√≠a es ‚Äúdue√Īa de momentos enigm√°ticos, es capaz de hacer que los versos m√°s simples est√©n m√°s cerca de lo que aparentan‚ÄĚ (‚Äúes dif√≠cil ver las cosas/directamente‚ÄĚ, / ellas son muy luminosas/o muy oscuras).

De Ana Martins Marques (1977): activista y periodista brasile√Īa, se suscriben las l√≠neas de la presentaci√≥n de su poemario El libro de las semejanzas (Killer71ediciones,2015), que permiten conocer sus inquietudes: ‚Äú[‚Ķ] la poeta transita a trav√©s del juego metaling√ľ√≠stico (lenguaje enriquecido por formas imaginativas) y la recreaci√≥n de la frase hecha o el dicho popular (y por¬† m√°s vidas que tenga/cada gato/es el cad√°ver de un gato); a trav√©s tambi√©n de una cartograf√≠a sentimental que nos habla del amor y el desamor (t√ļ me pides que no hable de amor/ de repente tengo una ocupaci√≥n/ no verte, no llamarte/ no pensar en ti/ todo eso da cierto trabajo/ no voy a habla de amor), o desde una ir√≥nica modestia que da cuenta de los l√≠mites de la creatividad (¬Ņpensar√°n en cuchillas/rev√≥lveres/veneno?/ pues yo solo pienso en el mar)‚ÄĚ.

√Črica Z√≠ngaro (1980), que dedicada en la actualidad a la reflexi√≥n humor√≠stica sobre su propio trabajo po√©tico, experimenta con el lenguaje y recontextualiza los mensajes ‚Äďsubliminares‚Äď de la internet como se observa en el siguiente fragmento de ‚Äúteor√≠a de los g√©neros‚ÄĚ: ‚Äúeste poema fue escrito con datos tomados de Google Inc,/ y la poeta se exime de responsabilidad por la distribuci√≥n de esta informaci√≥n [‚Ķ]‚ÄĚ. As√≠ como problemas √©ticos inherentes a la ciencia, la tecnolog√≠a y la innovaci√≥n cient√≠fica, el ser humano presa y diana de sus propias dilemas presentes en Problemas metaf√≠sicos: ‚ÄúLa tecnolog√≠a/a favor/ de la salud/ del consumidor: Huevo transg√©nico/ Huevo transfigurado/Huevo industrializado/gen√©tico/& genuinamente/transformado/ para usted [‚Ķ] Coma sin culpa‚ÄĚ. ¬†En Nina Rizzi (1983), por su parte, con m√°s de nueve libros en su haber, encontramos una poes√≠a poderosamente √≠ntima, feminista y a ratos casi documental de un activismo social y cultural: ‚Äú¬°a la mierda co¬īel lirismo!/poes√≠a concreta/es tu verga erecta entre/mis grietas y callejones. O ‚Äďes necesario cuidar bien el coraz√≥n/temando un saludo mientras/las manos incendian un veh√≠culo aqu√≠ en la calle/-es necesario politizarla herida [‚Ķ]-es necesario cuidar bien el coraz√≥n‚ÄĚ, dice.Adelaide Iv√°nova (1982) periodista y activista que trabaja en poes√≠a, fotograf√≠a, traducci√≥n y publicaci√≥n, es la editora de la revista anarquista-feminista MAIS PORN√Ē, PVFR, ¬†de modo que sus poemas ‚Äúel broche,‚Ä̬† ‚Äúla sentencia,‚ÄĚ ¬†‚Äúla moral‚ÄĚ y ‚Äúel martillo,‚ÄĚ son coherentes con sus postulados creativo-profesionales; ‚Äúel martillo‚ÄĚ, ilustrativo de los temas ‚Äďpreocupaciones‚Äďque la ocupan,¬† forma parte de libro hom√≥nimo y trata sobre la violencia y la sexualidad femenina. El libro hom√≥nimo fue publicado por primera vez en Lisboa (Portugal), en 2016, adem√°s posee una edici√≥n brasile√Īa de 2017. El poema es un claro manifiesto de lucha contra esa violencia (f√≠sica‚Äďsimb√≥lica): ‚Äúduermo con martillo/ debajo de la almohada/ si alguien entra de nuevo/ y furtivo/ en mi cuarto no basta que/ sea una mierda, tener un hierro/ d√°ndome toques en la cabeza‚ÄĚ.

Entre las (opciones) est√©ticas (√©ticas) de los poetas La Selecci√≥n‚Ķ se entrev√©n elementos de contactos apreciables que los ha llevado a enrumbar proyectos literarios comunes o participar del o los circuitos culturales de sus ciudades/ pa√≠s, lo cual es sumamente importante, pues brinda informaci√≥n relativa al momento hist√≥rico, intelectual, cultural y acad√©mico desde donde se posicionan y defienden el movimiento ‚Äďcorpus‚Äďliterario del que forman parte. Ejemplo de lo anterior ¬†es Fabiano Calixto (1973) quien ha compartido labores de edici√≥n en la revista literaria Modo de User e Co., con Mar√≠lia Garc√≠a y Ang√©lica Freitas.

En la poes√≠a de la representaci√≥n masculina de La Selecci√≥n‚Ķ la historia y la geograf√≠a adquieren intensas relaciones en la que se establecen asociaciones simb√≥licas abiertas y creativas, con sucesos acaecidos y problem√°ticas, pret√©ritas y actuales, corroborando la literatura puede contribuir al conocimiento hist√≥rico territorial desde otra forma de entender el (micro-macro) universo a partir de apreciaciones sugestivas (juicios, valoraciones), a veces, agudamente cr√≠ticas.¬† Fabiano Calixto, aborda el paisaje anacr√≥nico de la cosmopolita urbe paulista: ‚Äúante la lluvia, el mendigo/ya estaba muerto/ [‚Ķ] la boca ya estaba llena/de sangre, de hormigas/de granizo‚ÄĚ. En Pedazos esqueleto dice: ‚ÄúLa ave. Paulista corriendo es tan graciosa/ parece una cobra de marshmallow/ un viaje √°cido/una anguila electrocutando lenguas‚ÄĚ. Mientras Tarso de Melo (1976) retrata el problema pa√≠s en un poema alegato como es Un pa√≠s: ‚ÄúUn pa√≠s que se esconde de s√≠ mimo. Un pa√≠s que segrega, /excluye, amordaza. Sofoca su parte¬† incomoda. [‚Ķ]Un pa√≠s grandioso, como el pa√≠s sin¬† futuro/¬† [‚Ķ]¬† Un pa√≠s imbatible en las tareas del error.‚ÄĚ, de Melo, adem√°s, tematiza la impronta de la colonizaci√≥n en el devenir de Brasil con Ellos quieren m√°s: ‚Äú516 a√Īos. Y los ind√≠genas que est√°n en las tierras que les/ interesan a los blancos son muertos en los montes: sin registro [‚Ķ] 516 a√Īos. Y los negros que enfrentan los l√≠mites/ definidos por los blancos son muertos [‚Ķ] 516 a√Īos‚Ķ‚ÄĚ, ¬†y contin√ļa hablando sobre las mujeres, los pobres, los ni√Īos. Sobre los desencuentros que resume posteriormente en el poema Convenci√≥n. El poeta y artista visual Reuben ‚Äúcavalodad√°‚ÄĚ da Rocha (1984) es considerado uno de los poderes m√°s extra√Īos y fascinantes de la poes√≠a brasile√Īa contempor√°nea, como se introduce en una entrevista para el suplemento Pernambuco, de perfil literario.¬† Cavalodad√° se ve a s√≠ mismo como un animal salvaje que vive en una megal√≥polis del tercer mundo. Y su escritura combina muchos elementos cient√≠ficos y tecnol√≥gicos (me preocupa la tecnolog√≠a en busca de una posible contemplaci√≥n en este mundo de chatarra) con elementos ancestrales y primitivos (Nac√≠ en una isla, me gusta hablar con el viento, con el movimiento de las mareas, con la gradaci√≥n de la luz solar)[6]: ‚ÄúESTUVE AQU√ć MUCHAS VECES/todav√≠a encuentro bonito/extra√Īos seres ligerezas/ extra√Īas paz precipicio. [‚Ķ] estuve aqu√≠ desde temprano/reincidente celeste/hirviendo oxigeno/protones de polen planetas/la gracia plural de los √°tomos/color intimo de las part√≠culas [‚Ķ]. O /TEMPORADA DE CAZA/AL INDIO KA¬īAPOR/drones tele dirigen/kano√©s/caip√≥s/‚ÄĚ. Italo Diblasi (1988), cuyos textos han sido publicados tambi√©n en la citada revista Modo de User e Co tampoco queda indiferente ante el drama humano en la gran ciudad, ante los desaf√≠os de este mundo: ‚ÄúEl espect√°culo est√° ah√≠/ pero nadie lo ve/ hab√≠a y eso/ bastaba-espejos/ mostrador de deseos/ vendido a plazos‚ÄĚ (Un drama sin apoteosis); el silencio cruel del asfalto, los muros de concreto, los trasiegos inciertos por la(s) avenida(s): ‚ÄúYo vi la muerte lapidar tus alas/de fr√≠os metales/mientras el hambre retorc√≠a/la carne cruda de los real. Un arabesco surrealista gritaba/antiguos c√°nticos herejes/y eran tristes las melod√≠as decapitadas/en la oscuridad de la urbe‚ÄĚ (Breve anotaci√≥n en la Avenida Central).¬†La lectura de los poemas de estos 11 poetas confirma que, efectivamente, la escritura po√©tica de los creadores j√≥venes en Brasil, es un universo en expansi√≥n que explora todas las posibilidades ofrecidas por la tecnolog√≠a, verbal y no verbal. Parecen poemas con temas de intercambio y ello, sin dudas, responde a la forma intr√≠nseca que encontraron para reinventar (se) su pa√≠s, su isla. ¬†La fuerza de la palabra encuentra resonancias a trav√©s de una antolog√≠a hecha ‚Äúcontra [‚Ķ] vociferaciones belicosas y vac√≠as, contra pol√≠ticas para mantener a sectores desinformados [‚Ķ] un dialogo po√©tico de lecturas y preocupaciones [‚Ķ] la b√ļsqueda de la diversidad a trav√©s del entendimiento y respeto mutuos‚ÄĚ, concordar√≠amos con Marcelo Lotufo.¬†¬†

Notas y referencias bibliogr√°ficas

[1] Dolores Corbella, Alejandro Fajardo (editores) Espa√Īol y portugu√©s en contacto: Pr√©stamos l√©xicos e interferencias. Editorial GmBh, Berl√≠n/Boston, 2017.

[2] Rosario L√°zaro Igoa: ‚ÄúEl universo de las antolog√≠as de poes√≠a brasile√Īa en traducci√≥n al castellano‚ÄĚ. Disponible en http://www.traduccionliteraria.org/1611/art/lazaro.htm

[3] Antonio C. Secchin: ‚ÄúPoes√≠a de Brasil: minimizar lo nacional.‚ÄĚ Disponible en https://elpais.com/cultura/2013/10/08/actualidad/1381236313_683936.html

[4] Todo comienzo es involuntario. Ocho poetas j√≥venes brasile√Īos. En Revista EL NAVEGANTE N¬ļ2 a√Īo 2 – Noviembre de 2007¬† Escuela de Literatura – Universidad del Desarrollo, Chile.¬† Disponible en ¬†Proyecto Patrimonio ‚Äď 2007 http://www.letras.mysite.com/ll231107.html

[5] Revista La Colmena 64, octubre-diciembre 2009. (Formato Pdf)

[6] Gianni Paula de Melo: ‚Äúentrevista a Reuben da Rocha‚ÄĚ en Sexta 29 diciembre de 2017. Disponible en ¬†https://www.suplementopernambuco.com.br/entrevistas/2028-entrevista-reuben-da-rocha.html

 


Las met√°foras doradas

Dentro del panorama literario joven de Cuba, Elaine Vilar Madruga es, quiz√°s, una de las voces m√°s prominentes en los √ļltimos a√Īos. Capaz de crear obras enmarcadas en varios (o casi todos) de los g√©neros narrativos; se caracteriza por su acertada dramaturgia, composiciones l√≠ricas, po√©ticas, capaces de despertar los m√°s abigarrados sentimientos, personajes vivos, palpitantes, argumentos imbricados, madejas m√°gicas que el lector disfruta deshacer, poco a poco, a trav√©s de la palabra escrita, rastro del hilo de Ariadna en un laberinto de intertextualidad.

Cada nueva publicaci√≥n de Elaine nos trae sorpresas imposibles de ignorar. Cada nueva obra que presenta al p√ļblico lector reafirma el compromiso de la autora de transitar con paso firme por el camino interminable que es la literatura.

Queda evidenciado en su √ļltima novela Los a√Īos del silencio, recientemente publicada por la editorial espa√Īola Dilatando Mentes. Un texto cargado de simbolismo, met√°foras precisas, personajes femeninos fuertes, que golpean, que sufren, personajes que se corrompen bajo las garras del poder, hombres que sue√Īan y presagian destinos desde la muerte, y artistas en busca de la perfecci√≥n.

Porque Los a√Īos del silencio es una novela dedicada al arte en todas sus vertientes, pero m√°s al teatro, donde a trav√©s de varios de estos singulares personajes nos acercamos a las interioridades del Kabuki japon√©s.

‚ÄďCuando comenzaste a planificar la historia de Los a√Īos del silencio, ¬Ņc√≥mo result√≥ ese proceso de investigaci√≥n acerca del kabuki? ¬ŅPor qu√© elegiste el teatro tradicional japon√©s para que resultara hilo conductor de la novela?

Investigaci√≥n teatral y dramaturgia son hilos, con salvedad de la met√°fora que siempre me han servido como materiales textuales. Hay cierta atm√≥sfera de misterio ‚ÄĒocurre cuando la condici√≥n de desconocimiento se troca en curiosidad‚ÄĒ que rodea a otras tradiciones teatrales que no son las precisamente occidentales; dicho en otras palabras: el teatro tal y como lo conocemos desde nuestra condici√≥n hemisf√©rica no es la √ļnica, ni siquiera la mejor, forma de teatralidad o de ritual.

Esa niebla que existe en torno a otros procesos de la escena no occidentales, esa condici√≥n que es liminal, siempre me interes√≥. De alguna manera, Los a√Īos del silencio es el resultado de una investigaci√≥n y una deuda que tengo con mi formaci√≥n dramat√ļrgica.

Antes te mencionaba la palabra ritual. Como ves, unas poquitas s√≠labas que se desbordan en su contenido. Toda teatralidad conlleva una forma, as√≠ sea abstracta, de ritualidad. Lo que sucede es que, en las tradiciones no occidentales, el ritual aparece mucho m√°s imbricado a la condici√≥n de escena. Sucede as√≠ con el teatro kabuki, pero no de manera exclusiva. Habr√≠a que observar con atenci√≥n al mundo hind√ļ, japon√©s, chino, por solo mencionar tres formas de concebir el rito, la escena y el universo.

Mi investigación sobre el kabuki fue limitada, te lo confieso, y hablo de la limitación sin tapujos por lo difícil que resultó para mi mente, signada por lo occidental, entender el fenómeno en toda su extensión y dimensión.

Portada de Los a√Īos del silencio. Editorial Dilatando mentes, 2019.

Hay códigos que se me escapan, y son códigos que no están marcados ni siquiera por cercanía o lejanía geográfica, sino por las diferentes maneras de concebir un mismo fenómeno. La novela es mi intento de encontrar un camino hacia la comprensión. En un mundo ideal me habría gustado ser testigo directo de funciones de teatro kabuki, más que ser espectadora que visualizó los procesos a través del deficiente método de la observación indirecta (dígase videos, conferencias, etc.).

¬†Como en arte todo es proceso ‚ÄĒy camino‚ÄĒ aprovech√© la niebla del conocimiento incompleto ‚ÄĒen arte, todo conocimiento es incompleto‚ÄĒ y la cubr√≠ con la argamasa de mi narrativa, con mis personajes y sus obsesiones, con el hilo o eje conductor que rigi√≥ a estos actantes de la escena del poder y de la vida. Fui en busca de sus objetivos, de lo que en realidad los quebraba, los conten√≠a o los desbordaba. Fue un m√©todo no vindicativo ni de omisi√≥n, sino de construcci√≥n conjunta.

Del teatro kabuki me interesaba, sobre todo, la disciplina del oficio y los largu√≠simos a√Īos de formaci√≥n y preparaci√≥n a los que se someten los actores. La tradici√≥n se hereda, es un preciado don familiar que se piensa como legado y merecimiento.

Y luego, tambi√©n, me atra√≠a la figura del onnagata ‚ÄĒactor masculino que asume los roles femeninos‚ÄĒ y el proceso de transformaci√≥n y transmutaci√≥n que ocurre en este sujeto; proceso que no es solo f√≠sico, ni de enmascaramiento, sino metamorfosis espiritual. Como ves, exist√≠a material suficiente para la curiosidad y la provocaci√≥n, dos de los ejes fundamentales que deben poner en movimiento cualquier proceso de escritura. La literatura es eso: curiosidad y provocaci√≥n. Todo lo dem√°s es un sin√≥nimo o una resultante.

‚ÄďA trav√©s de diversos cap√≠tulos nos acercamos a personajes que al inicio tienen un breve destello de presencia, y despu√©s cobran vida a trav√©s de mon√≥logos que se adaptan al desarrollo de la historia, ofreci√©ndonos un punto de vista interesante, sosteniendo un armaz√≥n de intrigas y traiciones. ¬ŅC√≥mo estos fantasmas que sue√Īan en la Ciudad del Silencio se convierten en parte importante del argumento? ¬ŅCu√°l es el simbolismo encerrado en sus discursos, y su v√≠nculo con el teatro?

La novela en s√≠ es muy teatral, no solo por las conexiones evidentes que tiene con el mundo del kabuki sino porque la escritura del texto ‚ÄĒde alguna manera no tan mist√©rica‚ÄĒ se impregn√≥ de ese esp√≠ritu.

 El libro es teatralidad llevada a la narrativa, no puedo pensarlo de otra manera. Si a eso le sumas que es una novela contada desde diversos puntos de vista, entonces te darás cuenta que todo está relacionado con una condición de escena y de personaje.

No es secreto: en mi escritura, los personajes siempre son el centro; no creo hayan ‚ÄĒo al menos no las noto‚ÄĒ excepciones en todo mi proceso de trabajo. Encontrar sus tonos, sus historias, sus secretos, es mi gran b√ļsqueda. Luego viene la forma, el c√≥mo se cuenta lo develado, el c√≥mo se aborda el ritual desde un espacio que no solo sea el cuerpo de los personajes ‚ÄĒaunque tambi√©n‚ÄĒ sino tambi√©n el recurso de su(s) m√©todo(s) y del mundo que los habita.

Algunos de los personajes de esta novela viven a un costado de la realidad; pero esta es siempre una realidad llena de costuras, una realidad permeable, que puede ser transpuesta. La Ciudad del Silencio no es m√°s que el velo donde se produce ese cruzamiento.

Creo que, en sentido general, todos los personajes de esta novela son cadáveres andantes, colindan en los límites de la vida y la muerte; de ahí que les sea tan simple comunicarse con un tipo de mundo otro. Si ese mundo es real o no, queda en mano de los lectores: como autora, no aventuro a tanto.

‚ÄďHablamos sobre el personaje de Harune y su af√°n por lograr la perfecci√≥n de su arte: ¬Ņesto ocurre realmente en el teatro, en el mundo de la actuaci√≥n?

Ocurre en el mundo del arte. Ya no s√© si es una obsesi√≥n recurrente o algo que parezca demod√© a los ojos de la mediocridad que reina en todos lados en estos tiempos que corren. Pero la b√ļsqueda de la perfecci√≥n, ¬Ņacaso no es un motor humano, m√°s que art√≠stico? Este es un concepto que tiene que ver ‚ÄĒo est√° muy relacionado‚ÄĒ con la sed de conocimiento de Fausto, el de Goethe.

Y es el motor silencioso ‚ÄĒquiz√°s menos visible‚ÄĒ de muchas de las criaturas de Shakespeare. Te menciono dos casos, hay otros, y eso que solo me circunscribo al contexto literario, o m√°s espec√≠ficamente, al dram√°tico.

Harune, de alguna manera, es la s√≠ntesis y la sumatoria de estos otros personajes. Se debe a ellos y es, a su manera, igual de monstruoso. Solo que su monstruosidad ‚ÄĒque es tambi√©n su belleza‚ÄĒ est√° ligada a la idea de alcanzar todo su potencial, de hacer que el potencial eclosione, de llegar a un pelda√Īo m√°s alto en un ciclo infinito de ascenso.

En el teatro kabuki, la perfecci√≥n es, m√°s que una b√ļsqueda aislada, la meta, y es este un concepto que mucho tiene que ver con la transmisi√≥n del conocimiento a las nuevas generaciones y la conservaci√≥n de la tradici√≥n. De ah√≠ que lo actores del kabuki se enfoquen en la especializaci√≥n de determinados roles, a los cuales dedican toda una vida de trabajo y cuya formaci√≥n comienza desde las m√°s tempranas edades.

Te confieso que mi relación con los personajes de esta novela fue de fricción, no de convivencia ni de conveniencia. Pero la fricción fue interesante, provocó escoriaciones y, una vez que la piel textual volvía a crecer, provocó también nacimientos. Con Harune, el proceso se hizo especialmente lijoso. Creo que eso sucede cuando hay vida y divergencia, que es mejor que el sencillo asentimiento, el asentimiento acéfalo.

Cortesía de la entrevistada.

‚ÄďMezclas de manera homog√©nea teatro y ciencia ficci√≥n para ofrecer una visi√≥n √ļnica, con lo cual, la novela adquiere tintes de un universo ya conocido por tus lectores a trav√©s de Salom√©, la primera entrega de El trono de Ecbactana, y la mayor√≠a de los cuentos que aparecen en Los arcos del norte. ¬ŅTienes planeado conectar estas historias a trav√©s de una novela o una saga?

Desde hace unos a√Īos soy especialmente consciente de que todos mis universos se tocan, incluso aquellos que parecen m√°s lejanos o divorciados a una primera y superficial mirada. Escribir al tanto de este fen√≥meno es algo positivo, no te lo niego, porque te permite establecer conexiones, hilar una madeja con otra, despierta la curiosidad y la provocaci√≥n.

Pero tambi√©n ‚ÄĒnada es perfecto‚ÄĒ es un ejercicio que te obliga a realizar constantes asociaciones. En este universo que contiene a todos los otros, no puede haber tejido suelto. La mirada tiene que ser macro, no microsc√≥pica, aun cuando me ocupe lo peque√Īo y lo invisible. El oficio ayuda un poco, s√≠.

Ayuda en el sentido de que he planificado mi escritura como un mapa que se va develando en la misma medida en que los lectores consuman m√°s de mis libros. No pasa nada si leen solo uno, porque el universo contenido dentro de este es aut√≥nomo, pero siempre he intentado dejar pistas, zonas en blanco ‚ÄĒal menos zonas nebulosas‚ÄĒ que hagan que el lector inquiera sobre las conexiones posibles.

Sé que quien lee dos o más de mis libros empieza a establecer esos vínculos. El lector es sabio. El lector es inteligente. Uno no debe deglutir la materia de la literatura, sino entregarla pura, en bruto, diamante contenido en la piedra. El escritor debe confiar en el lector. Ahí ocurre el primer pacto ficcional.

‚ÄďSurge en la novela la alusi√≥n a la trinidad femenina (La Doncella, la Madre, la Vieja), no a trav√©s de un conjunto de personajes cercanos, que tampoco son conectados con facilidad, pero s√≠ dispersos a trav√©s de las diferentes voces que componen la obra. Se percibi√≥ un destello de esta trinidad en la primera entrega de El trono de Ecbactana, as√≠ como en otros cuentos con reminiscencias de este universo que comienzas a tejer; ¬Ņqu√© tan prominentes se han vuelto los personajes femeninos en tu obra?

Siempre han sido prominentes. Imag√≠nate: si escribo desde mi cuerpo, y mi cuerpo es femenino, esta es una condici√≥n que me acompa√Īa, que es dif√≠cil de obviar, aunque ‚ÄĒcomo siempre digo‚ÄĒ no es limitante, no es barrera, no es muro. Con esto quiero decir que no siento que ha habido una transici√≥n evident√≠sima en mi obra, digamos, de un estado donde los personajes femeninos fueran secundarios a un ahora donde parecen ser los ejes de mi pensamiento.

Hay lecturas y lecturas sobre ese tema, por supuesto, y no vamos a discutirlas en esta pregunta de la entrevista porque forman parte de la prehistoria. En este momento de mi vida como escritora se han abierto ‚ÄĒo develado, no s√© con honestidad‚ÄĒ una serie de preguntas que giran en torno a la identidad femenina.

¬†O, mejor dicho, porque no me gusta limitar la literatura a un asunto biol√≥gico, prefiero anotar: sobre la identidad, omitamos otro calificativo. Biolog√≠a y g√©nero parecen conceptos asignados al nacer ‚ÄĒcuestionable esa afirmaci√≥n cuando menos: no hay tama√Īa irreversibilidad en este mundo‚ÄĒ; por tanto, esta inmovilidad deber√≠a ser vetada en literatura.

A m√≠ me gusta construir buenos personajes o, al menos, personajes vivos, no importa si estos son criaturas femeninas o masculinas (sospecho que esta b√ļsqueda es com√ļn a tantos otros como yo). No deber√≠a ser visto con sospecha que una escritora pueda erigir personajes masculinos s√≥lidos como tampoco se le ha de pedir a priori que se enfoque en desarrollar personajes femeninos dotados de igual densidad, solo porque se supone que es lo que le toca hacer en favor de su g√©nero.

No, eso no es literatura, no es libertad ‚ÄĒni libertad creativa ni de g√©nero‚ÄĒ, es simplemente un enfoque biol√≥gico permeado por una ideolog√≠a hecha a palos. Entonces mi letra es esta: que cada cual otorgue forma a los personajes que quiera, siempre que lo haga bien.

Como mismo me encanta ver que mis colegas hombres son capaces de doblar una condici√≥n biol√≥gica para crear a sus dramatis personae femeninos, disfruto ver a escritoras que no sienten que su cuerpo es la barrera que define su literatura, su oficio ni su pensamiento. En materia de libertad siempre vamos atr√°s, anquilosados, ¬Ņpero hasta cu√°ndo‚Ķ?

Cuando esos temas dejen de importar, entonces podremos hablar de una literatura sin barreras, sin apellidos o calificativos, sin condiciones ni exclusiones. Los a√Īos del silencio, en espec√≠fico, es una novela sobre mujeres, s√≠, y he intentado que estas tengan relieve, fricci√≥n y escoriaci√≥n. En otras palabras, que respiren y que me nieguen. Ese es su papel en este mundo.

‚ÄďUna de las protagonistas de Los a√Īos del silencio, Kiandara, atraviesa por varias etapas en su crecimiento espiritual (Kiandara Ruise√Īor, Kiandara Princesa, Kiandara Reina). ¬ŅC√≥mo ha actuado el poder sobre este personaje al que vemos levantarse desde las cenizas?

Bueno, esta es una pista importante, has dicho la palabra clave desde el principio: poder. Digamos que es un concepto antiqu√≠simo relacionado con la frase ‚ÄĒlugar com√ļn‚ÄĒ: una ‚Äúespada de dos filos‚ÄĚ. Esos dos filos, esas dos visiones, aparecen resumidas en Kiandara. Pero no solo en ella, tambi√©n en Harune, en Orsini, en Oma, en todos aquellos que habitan el universo espec√≠fico de esta obra.

Los personajes han sido atravesados por esa hoja y, por tanto, se han contaminado. Hay belleza y horror en ese acto y, creo tambi√©n, en las vidas de todos los personajes, hasta el punto de que sus monstruosidades se transforman ‚ÄĒal menos as√≠ lo entend√≠ yo como autora, proceso deficiente, por otro lado‚ÄĒ en sus excusas para lidiar con la realidad.

En determinado punto de la novela, la realidad los desborda, la realidad se niega a contener a los personajes. Hay impureza en el poder pero también purga. En mis criaturas no hay monstruosidad irreversible, y es lo que espero que los lectores puedan ver y descubrir. Lo anhelo profundamente.

‚ÄďEl t√≠tulo Los a√Īos del silencio posee un sinf√≠n de met√°foras, referencias e interpretaciones. ¬ŅC√≥mo lo concibes como autora?

Es un título que habla de la libertad. De esa libertad que solo se alcanza cuando se ha perdido todo, cuando se ha cruzado demasiadas veces la frontera entre el bien y el mal. Esta es una libertad silenciosa (y pírrica, quién lo duda), que no es cuantificable en palabras y, por lo tanto, tampoco calificable.

‚ÄďAdem√°s de esta novela, ¬Ņcu√°les son las publicaciones futuras de Elaine Vilar Madruga? ¬ŅSeguir√°n el camino de la ciencia ficci√≥n y la fantas√≠a?

Mi escritura ahora mismo es una sumatoria de incertidumbres donde, por suerte, no falta la creación. He vuelto a escribir teatro luego de un tiempo en que me negué a retornar a los predios dramáticos. Es una relación hermosísima la que tengo ahora mismo con la dramaturgia: hay en ella mucho de cuestionamiento, de revisitación.

En alg√ļn lugar de mi mente se est√° incubando una novela ‚Äúrealista‚ÄĚ ‚ÄĒvamos a destacar la palabra con comillas, por aquello de las definiciones entre g√©neros que nunca me han interesado‚ÄĒ y al menos una decena de otros proyectos relacionados, directa o indirectamente, con lo fant√°stico.

Entre ellos, culminar la trilog√≠a El trono de Ecbactan‚ÄĚ, cuyo segundo libro ver√° la luz ‚ÄĒcruzo los dedos, voy a necesitar mucha suerte‚ÄĒ en la pr√≥xima Feria Internacional del Libro de La Habana.

Con el fin de la trilog√≠a termina una etapa en mi creaci√≥n y nace otra. Los a√Īos del silencio es ya una muestra de lo que se avecina. Despu√©s de un libro que sientes definitorio se necesita una renovaci√≥n del pensamiento ‚ÄĒproceso que deber√≠a ser totalmente org√°nico, aunque en ocasiones requiere impulso‚ÄĒ, de los modos y formas de decir. ¬ŅLo que vendr√°?, a√ļn no lo s√©. Pero en la incertidumbre hay belleza, y tambi√©n mucho de certidumbre.


‚ÄúEl caf√© amargo no es para todos‚ÄĚ

Conoc√≠ la obra de Sussette Cordero gracias a un amigo en com√ļn ‚Äďuno muy querido por ambas‚Äď y desde entonces, gracias a la lejan√≠a y proximidad que las redes sociales propician, he ido rastreando un poco su trabajo. Sussete es escritora y cubana; su honestidad cruza la cuarta pared ‚Äďesa cuarta pared confortable que las p√°ginas de un libro traen consigo‚Äď para llegar a los lectores o, simplemente, a aquellos que quieran leer una de sus entrevistas, o un fragmento de estas, con la esperanza de llegar a quien se encuentra detr√°s de las palabras. Esta entrevista es el pretexto para dar ese primer paso.

 

Tu primer camino art√≠stico no fue la literatura, sino la m√ļsica. ¬ŅExisten puntos de conexi√≥n entre la creaci√≥n literaria y la musical que te hayan servido, m√°s que como experiencia, como parte de alg√ļn proceso de trabajo?

La m√ļsica fue mi primer acercamiento al arte. Ya le√≠a desde mucho antes. Pensar en escribir, en hacer de la literatura mi mayor pasi√≥n, no, eso no. Pero el acercamiento a la m√ļsica me abri√≥ las puertas al mundo del arte, de tal manera que en los primeros pasos de este andar escrib√≠a bajo los efectos de alguna pieza, casi siempre necesitaba un background para que las palabras vinieran, de alg√ļn modo, de manera m√°s ordenada, m√°s seguida, m√°s l√≥gica. Pero esos fueron los inicios, cuando uno cree que necesita cierto ritual, o ciertas circunstancias para realizar el ‚Äďen ese momento considerado sagrado‚Äď acto de escribir. Ya no: ahora la m√ļsica es algo paralelo, me encanta; pero en el proceso no es necesaria. Creo que son man√≠as, es circunstancial tambi√©n: sucede a veces, a veces no‚Ķ todo depende del momento o de lo que se escuche.

 

Fuiste editora de la Revista de Arte y Literatura Esquife. ¬ŅQu√© aport√≥ la labor editorial a tu visi√≥n como creadora?

Trabajar en Esquife fue una de las mejores cosas que me pas√≥ en la vida. Estar√© siempre agradecida con Jorge Enrique Rodr√≠guez y con Yanni Monz√≥n por haber pensado en m√≠ para ocupar un peque√Īo espacio en la realizaci√≥n de esta revista. Trabajar con gente que sabe lo que hace, o por lo que pelea, es algo que no tiene comparaci√≥n. Uno se siente m√°s seguro, m√°s dado a lo que hace, se entrega de manera m√°s completa. La labor editorial es riesgosa, imperecedera. Esquife me dio las armas para aprender de las verdades y las miserias de autores y decidores, y me dio la libertad para desangrar ciertos puntos de vista, desde los cuales hoy miro, con una luz diferente, al resto de los mortales.

 

¬ŅCrees que, en el panorama literario actual, el cual de alguna manera compartes desde la distancia, es necesaria la concreci√≥n de proyectos colectivos? ¬ŅVive el autor demasiado encerrado en su burbuja de individualidades?

Creo que m√°s que una estrategia de autores o de individualismo, es un problema de humildad, de envidias y desidias, con las cuales los seres humanos hemos tenido que lidiar desde la creaci√≥n. ¬ŅEs necesaria la integraci√≥n? S√≠. ¬ŅEs necesaria la humildad? S√≠. ¬ŅEs necesario que los autores cubanos nos demos cuenta de una buena vez que no somos el ombligo del mundo? S√≠, es necesario que sepamos que si no existe cooperaci√≥n, armon√≠a, entendimiento, los proyectos futuros continuar√°n siendo malos, desastrosos, hechos a punta de traspi√©s, de ‚Äúqu√≠tate t√ļ pa’ ponerme yo‚ÄĚ, de faltas de calidad, sin l√≥gica ni belleza alguna. Y tambi√©n es necesaria la preparaci√≥n. No se puede elaborar un proyecto sin una investigaci√≥n mediante, sin un objetivo l√≥gico.

 

«¬ŅHasta cu√°ndo Lezama seguir√° salv√°ndonos?»

 

He le√≠do propuestas de proyectos que sinceramente no tienen la calidad suficiente para ser publicados y, aun as√≠, por encima de eso, salen a la luz y hasta son publicitados de la peor manera. Y el mundo lo sabe, que es lo peor. Ya en este siglo, nadie se puede esconder, nada se puede esconder. Y te tropiezas con alguien y te dice: ‚Äú¬Ņt√ļ eres cubana?, ¬Ņescritora?, oh, le√≠ la antolog√≠a de fulanita de tal, ay, pero en esa antolog√≠a se salva un cuento‚ÄĚ. Y una que es de Caba√Īas y Centro Habana, de chancleta y croqueta, aunque sabe que tiene toda la raz√≥n, se hace la enfadada, se levanta de la mesa y le dice en su cara: ‚Äúcuando en la historia de la literatura de tu pa√≠s tengas a un Lezama, av√≠same‚ÄĚ. Pero, ¬Ņhasta cu√°ndo Lezama seguir√° salv√°ndonos?

 

Muchas veces se ha hablado ‚Äďy debatido‚Äď sobre el tema de la ‚Äúgeneraci√≥n‚ÄĚ. ¬ŅTe sientes, por cercan√≠a o distancia, parte de una promoci√≥n o un grupo?

No me siento parte de ninguna generaci√≥n con nombre o sin nombre. Tengo un largo camino recorrido porque mi inter√©s por la literatura es como aquel cuento cheo de ‚Äúdesde que te vi, me enamor√© de ti‚ÄĚ. Ese mi caso. Yo fui una ni√Īa que supo que amar√≠a la literatura en cuanto toc√≥ un libro, en cuanto descubri√≥ un closet lleno de libros viejos y h√ļmedos. Yo he le√≠do y escrito lo que he querido.

Muchas veces no coincido con algunos autores cercanos a la que pudiera ser mi generación, como también a veces me alejo descomunalmente de lo que opinan o piensan las llamadas vacas sagradas. Yo soy un ser de multitudes, a mí cualquier cosa que me convenza, que vale la pena, me viene bien; eso sí, soy irreductible, difícil de convencer, si quieres que cambie de opinión, hay que hacer valer el argumento y eso es demasiado complicado para los llamados grupos generacionales. No quepo en cualquier saco, obviamente, el café amargo no es para todos.

 

¬ŅC√≥mo transcurre tu proceso creativo?

Mi proceso creativo‚Ķ usaste la palabra proceso y eso es casi la respuesta. Parece trillado, pero el proceso es el verdadero placer de la escritura para m√≠. Padecer cuando comienzo a dar vida a alg√ļn personaje y veo que es un ser despreciable, alegrarme cuando consigo algo que considero bastante terminado, completo, digno de ser le√≠do. No tengo ma√Īas, s√≠ creo que el contacto con el agua me refresca, por decirlo de alguna manera.

Mis mejores ideas vienen fregando, no te imaginas lo insoportable que se hace correr a quitarse los guantes (s√≠, porque friego con guantes y que digan lo que quieran) para hacer alguna anotaci√≥n, escribir una palabra, una oraci√≥n que vino de pronto, y aun as√≠ se disfruta. No necesito desnudarme, encerrarme, rayar paredes, ni ponerme tan po√©tica. Lo m√≠o es normal, natural, pero un poquito ‚Äúacelera’o‚ÄĚ.

 

Yo mat√© a Marilyn Monroe: con un t√≠tulo tan curioso has publicado uno de tus libros, amparado por un sello editorial espa√Īol. ¬ŅPodr√≠as comentarme un poco del texto? ¬ŅCu√°ndo lo creaste?

Este libro naci√≥ cuando comenzaba mi maternidad. Es un libro muy femenino. Creo que en la b√ļsqueda de mi ser como mujer, esa que creemos perdida y que tanto trat√© de cuidar durante mi embarazo, naci√≥ ese libro que en parte tambi√©n es un grito a la fuerza de una mujer que brama, y a√ļlla como fiera, una mujer que no quiere renunciar a su sentir, a su sexualidad, a lo que siente f√≠sicamente, a lo que es y no dejar√° de ser nunca.

Es un libro que me ha tra√≠do grandes alegr√≠as, y tambi√©n grandes desatinos. He tenido que lidiar con las conservadoras, que no son pocas, y tambi√©n, por qu√© no decirlo, he tenido que despertarme de madrugada para que una amiga que vive en Europa, con todo el despiste del mundo, me llame a las 3:00 AM y me diga, gritando, literalmente, ‚Äú¬°ya termin√© de leerlo! ¬°Me encant√≥!‚ÄĚ (Grito sin fin).

 

¬ŅCrees que los temas, las obsesiones de un creador, tienen un tiempo de vida limitado o est√°n ‚Äúcondenadas‚ÄĚ a reciclarse, una y otra vez, en su escritura?

Cada creador responde a su tiempo. Eso no es algo que deba fundamentar demasiado porque está en la historia. Lo que no quiere decir que ciertos alientos no confluyan en tiempos lejanos. Hace poco vi en las redes sociales una fotografía de Fan Ho, el célebre fotógrafo y director chino, y me recordó muchísimo a El perro, de Goya. Lo comenté con un amigo y, ciertamente, encontramos el mismo aliento.

 

En tu experiencia, ¬Ņcu√°les son las principales limitantes, espirituales y materiales, del joven escritor en los tiempos que vivimos?

Hablar de las limitables materiales sería un desvarío, me alegra que preguntaras por las espirituales.

La escritura es un territorio hostil. La gloria no sirve de nada cuando no has puesto en marcha todo tu esfuerzo. Hay jóvenes escritores que son magníficos. Gente que tiene un talento extraordinario y que prefiere mantenerse al margen, cosa que me parece muy bien. Pero esa es una opinión demasiado personal, un criterio que he defendido siempre. Tu obra no necesita un mural, tu obra necesita fuerza, carácter, y ella sola será capaz de brillar.

 

«Siempre buscando un aliento del que, salvando ciertas brisas, no me llega el aire»

 

En la Cuba de hoy tenemos el gran sentimiento nacional, ese que no puede dejar de ser mencionado y del que Virgilio nos advirtió tantas y tantas veces. Eso es aterrador. Conocer la historia de gente que tiene una obra inédita abrumadora, y ver la mayoría de las cosas que se publican en Cuba hoy, es deprimente. No quiero entrar en la discordia de viejos, jóvenes, letrados, chancleteros, creyentes o no creyentes, pero no creo que la literatura cubana de hoy vaya por un camino sólido.

Cuando voy a la isla recorro las librerías, bueno, los libreros, algunos rincones donde encuentro maravillas. Y también compro, gracias a mis amigos, las obras premiadas en el tiempo que estoy fuera, lo que publica la gente más joven, siempre buscando un aliento del que, salvando ciertas brisas, no me llega el aire.

 

Entonces, ¬Ņpiensas que la escritura que se hace hoy d√≠a no est√° destinada a perdurar?

Es una pregunta difícil, que puede traer amargos tragos. Pero intentaré no ser condenada (Muerta de risa). La literatura no es una moda. No es Gucci, ni Supreme. La literatura, como yo la veo, es algo más hondo, es serio. Hay mucha gente queriendo hacer cosas serias, jóvenes que quieren de verdad crear proyectos libres de pensamiento, de palabra, gente que se forma y se sostiene sobre lecturas que de verdad aportan. Pero son minorías.

En la Cuba de hoy, en la literatura cubana de hoy, algunos autores no se preocupan por fundamentar su actitud ante/con/para la literatura. No puedes creer que por llevar un par de Converse, gafas y un cigarro en mano, eres escritor. No es así, no para mí.

 

«No perdura un tierno silbido, s√≠ el grito. De eso se trata, de rugir, rugir muy duro»

 

No eres escritor por haber le√≠do un par de libros y tener dos versos que valen la pena. Si no sabes perseverar, chapotear en el fango una y otra vez hasta pulir el diamante que crees ser, nunca ser√°s un buen escritor. Yo s√© de alguien que es tan buen escritor, que cuando se sienta a escribir se dice ser el mejor escritor de este mundo y, al terminar la √ļltima oraci√≥n, se va a la cama creyendo ser el peor. No perdura un tierno silbido, s√≠ el grito. De eso se trata, de rugir, rugir muy duro.

 

¬ŅQu√© artistas han marcado tu vida y por qu√©?

Salinger. Definitivamente Salinger. Pero aunque me dedico a la literatura, mis mayores referentes no son escritores. Es un poco raro, pero es as√≠. Mis mayores referentes vienen de las artes pl√°sticas. El Bosco, Manet, Vermeer, Chagall‚Ķ ¬°amo a Chagall! Pasando por la decadencia del arte contempor√°neo y dejando atr√°s la verg√ľenza de algunos autores como Wilfredo Prieto, amo la obra de artistas j√≥venes como Cirenaica Moreira o Ernesto Ranca√Īo.

Y es bueno aclarar, porque mucha gente me pregunta esto: sabes que mi hija se llama Frida, y por eso muchos asumen que soy una gran devota, fan, loca por ella. Y en gran parte mi admiración hacia Frida Kalho no es exactamente por su obra, mas sí por su valor ante la vida. Eso sí que fue estremecedor.

Pero si tengo que hablar de mujeres que en el arte fueron y ser√°n siempre un referente para m√≠, podr√≠a mencionar a Remedios Varo, a Leonora Carrington o Nina Kandinsky, a la que la historia opac√≥ por a√Īos y a√Īos. Quiz√°s deber√≠a mencionar a algunos escritores, pero si soy sincera, no son mis mayores referentes.

 

Cuba y Panam√° son tus dos tierras, ¬Ņqu√© llevas de ambas a tu creaci√≥n?

Panamá es un país hermoso. De una naturaleza envidiable. Al principio me molestaba un poco que la cultura y los temas afines con la literatura fueran tan vanos. Pero uno aprende que el medio social no es lo que importa. Quizás vivir acá me hizo darme cuenta de que no necesito charlas ni eventos literarios para sobrevivir. Al contrario, estar lejos me ayuda a formar mi propia versión de la Sussette que siempre quise ser. Apartada del ruido, de los eventos sociales, del qué dirán.

He aprendido que se logra mucho más si aprendes a estar solo con tus pretensiones. Hice de mi casa mi propia galería, de mi librero mi rincón para estar en paz con mis fantasmas. Hace poco me invitaron a un festival internacional de poesía y me siento halagada. No digo que el intercambio con otros autores no me agrade, pero siento que no es primordial. Ya no.

En el caso de Cuba, pues es mi país, allá están la mayoría de las personas que admiro, la gente que quiero, los amigos, la familia. Regreso y el tiempo no alcanza, ni las interminables charlas sobre la literatura y los chismes del momento. Es una enfermedad que no se cura, esos dos van de la mano: chisme/literatura. Siempre me río mucho, reírme me ha salvado de no infartar a veces.

Creo que esa dualidad de sentimientos está un poco mezclada en mi poesía. La sensación de haber encontrado la paz interior y el regreso a las raíces.