Proyecto Memorias


El ojo del ni√Īo Pepe

En su novela La insoportable levedad del ser, Mil√°n Kundera defini√≥ al kitsch en todas sus variantes pol√≠ticas, comerciales, art√≠sticas, y sociales, como ¬ęla negaci√≥n absoluta de la mierda; en sentido literal y figurado: el kitsch elimina de su punto de vista todo lo que en la existencia humana es esencialmente inaceptable¬Ľ. Es kitsch entonces, la idealizaci√≥n excluyente de cualquier cosmovisi√≥n e iconosfera, placebo consensuado, anulador puritano de aparentes defectos, delatores de fisuras inquietantes en cualquier superestructura promocionada como non plus ultra existencial.¬†¬† [+]


Charlot en el país de las sombras largas

El 26 de junio de 1925 se estrenaba mundialmente La quimera del oro (The Gold Rush)[1], una de las cintas ¬ęmayores¬Ľ protagonizadas por Charles Chaplin, en esas √©pocas siempre travestido como su sempiterno e inefable Charlot. Reasum√≠a en este largometraje de seis rollos la singular pendulaci√≥n entre la pura humorada slapstick y el gag chispeante, caracter√≠sticos del personaje, y la dramaturgia compleja de una historia con inflexiones tr√°gicas. Sin embargo, cuenta con una moraleja m√°s expl√≠citamente llana (happy end en estado casi puro) que una obra como la previa El chicuelo (The Kid, 1921), donde se plantea un conflicto m√°s ¬ęrealista¬Ľ, social e √≠ntimo. [+]


Dos dimensiones del Apocalipsis nuclear

Todav√≠a hoy Tel√©fono rojo, ¬Ņvolamos hacia Mosc√ļ? (1964) atormenta los demonios del p√ļblico. Quiz√°s por esto se encuentra entre los cien mejores t√≠tulos del cine. Pero seguro que en los a√Īos 60, muchos espectadores se quedaron sin u√Īas, en la butaca, mientras observaban c√≥mo sus ideas m√°s pesimistas rodaban sobre la pantalla. [+]


La democracia del No

En la trilog√≠a que el cineasta chileno Pablo Larra√≠n dedica a la dictadura pinochetista, No (2012) es una pel√≠cula rara, at√≠pica, si se la compara con las otras dos, Tony Manero (2008) y Post Mortem (2010). Es una pel√≠cula extra√Īa porque tenemos aqu√≠ a un Larra√≠n que habla en c√≥digos de Hollywood, mientras que sus otros abordajes a la tiran√≠a se sustentan en un rechazo frontal de este lenguaje. [+]