Premios


Otros siete nombres para la Historia (Maestros de Juventudes 2020)

Se acerca un nuevo aniversario de la Asociación Hermanos Saíz este 18 de octubre y como ya se ha hecho habitual alrededor de esta fecha, la organización que agrupa a la joven vanguardia intelectual y artística de Cuba reconoce a sus principales referentes otorgándoles la prestigiosa distinción Maestros de Juventudes.

En el a√Īo del aniversario 34 de la Asociaci√≥n, la direcci√≥n nacional, a solicitud de sus miembros, otorg√≥ su m√°ximo reconocimiento a siete personalidades de la cultura cubana, notables intelectuales para quienes ense√Īar, a decir del Ap√≥stol, es aptitud y goce.

La directora de programas, Caridad Mart√≠nez Gonz√°lez, la escritora Basilia Papastamatiu, los m√ļsicos Rosa Campo y Jos√© Antonio M√©ndez Valencia, el historiador e investigador Pedro Pablo Rodr√≠guez, el pintor, grabador y escultor Eduardo Roca ¬ęChoco¬Ľ, y el actor y cr√≠tico Roberto Gacio Su√°rez fueron los elegidos en este 2020, por haber hecho del magisterio una acci√≥n sostenida, por establecer de manera perenne con las nuevas generaciones, un di√°logo abierto; y por entregar a su pueblo una obra contundente y sincera, siempre comprometida con la belleza.

Premios Nacionales de sus respectivas manifestaciones, Caridad Mart√≠nez (radio), Pedro Pablo Rodr√≠guez (Ciencias Sociales y Human√≠sticas, e Investigaci√≥n Cultural) y Eduardo Roca ¬ęChoco¬Ľ (artes pl√°stica), la labor de cada uno de ellos expresa un compromiso total para con la sociedad y especialmente con los m√°s j√≥venes.

Reconocida recientemente con el Premio de Periodismo Cultural Jos√© Antonio Fern√°ndez de Castro, hace mucho tiempo que la Papastamatiu, por su parte, dej√≥ ser considerada una destacada poeta y traductora argentina para ser abrazada como una de las nuestras, mientras que nadie duda que las canciones de Rosa Campo conforman, definitivamente, la banda sonora insular de la infancia. Una y otra vez M√©ndez Valencia es se√Īalado con amor y gratitud por m√ļsicos que deben su carrera a sus extraordinarias ense√Īanzas e invariable consagraci√≥n, en tanto Gacio Su√°rez, quien fund√≥ junto a Jackeline Mepiel los Premios Llaurad√≥ de la AHS, es tomado como el albacea de la historia del teatro cubano de los √ļltimos 60 a√Īos.

Afirmaba Martí que la mayor gloria de un maestro es hablar por boca de sus discípulos. Hoy son justo sus alumnos quienes reverencian, agradecidos, a sus magníficos paradigmas.


Yanarys Valdivia: «La poes√≠a debe ser capaz de iluminar»

Yanarys Valdivia siente que la poes√≠a nos hace observar y entender la vida con ojos nuevos, ojos que trascienden el cristal ‚ÄĒlas barreras‚ÄĒ de nuestra experiencia humana. Toda entrevista no es m√°s que un pretexto y esta no es la excepci√≥n, lo reconozco: quer√≠a conocer m√°s de las reflexiones sobre esa realidad siempre cuestionable que Yanarys parece revelarnos a trav√©s de su creaci√≥n.

‚ÄĒ¬ŅDe d√≥nde nace tu inter√©s por el haiku y por otras estrofas provenientes de la tradici√≥n po√©tica oriental?

‚ÄĒSiempre me han fascinado la cultura y la filosof√≠a orientales, en especial la tradici√≥n literaria japonesa, tanto la narrativa como la poes√≠a, y fundamentalmente el haiku y su poder de dibujar el mundo en breves notas. Eso para m√≠ es esencial, de una claridad y autenticidad que siempre he admirado y respetado. Conoc√≠ del haiku espec√≠ficamente por un amigo que lo llev√≥ a una tertulia a la que asist√≠a con regularidad luego de mis estudios de arte. Ya para entonces escrib√≠a mis cositas, pero el descubrimiento de esta forma po√©tica sin dudas me abri√≥ a un mundo desconocido, y cambi√≥ para siempre mi manera de observar y ver la vida.

‚ÄĒ¬ŅEs posible definir, fehacientemente, qu√© es la buena o mala poes√≠a, o esta definici√≥n se filtra en el espectro subjetivo de cada lector?

‚ÄĒNo puedo ser tajante en cuanto a mi criterio con respecto a la buena o mala poes√≠a porque, sin lugar a dudas, esto pasa por infinitud de tamices personales, pero s√≠ pienso que la buena poes√≠a debe ir m√°s all√° de toda clase de convenciones, de estructuras, debe ser capaz de iluminar, de huir de los lugares habituales, de remover, de transformar, es algo vivo y en movimiento. Lo podemos ver en los grandes poetas como Whitman o Rimbaud, solo hay que observar el gran c√ļmulo de grandes de la poes√≠a, sus vidas, sus obras, para discernir ‚ÄĒde entre la mala hierba‚ÄĒ lo verdaderamente valioso, lo que trasciende tiempos y lugares.

‚ÄĒ¬ŅC√≥mo manejas el mundo de la autorreferencialidad a la hora de escribir? ¬ŅEs la poes√≠a, por necesidad, un ejercicio de autorreferencia?

‚ÄĒEn toda obra, am√©n de que se usen sujetos l√≠ricos, narradores o voces diferentes a los del autor, es imposible huir completamente del creador, pues el background est√° ah√≠, la vivencia: para poder hablar con voces prestadas, por debajo se hallar√° la del autor siempre. En mi caso, como en el de otros poetas y escritores en general, lo he usado tambi√©n como soporte creativo. Hay una gran zona de mi poes√≠a de un marcado car√°cter autorreferencial; aunque el que hable sea el paisaje, mis ojos est√°n ah√≠, tras el cristal.

‚ÄĒEn el proceso creativo, ¬Ņa qu√© paso le confieres mayor importancia?

‚ÄĒCada escritor es un mundo aparte y los procesos creativos son dis√≠miles; difieren un poco los poetas de los narradores, pero igual tienen su estructura, como es l√≥gico. Para m√≠ es fundamental la observaci√≥n, la acumulaci√≥n de experiencia para que pueda surgir una obra: el pozo ha de ser llenado, como bien apunt√≥ el maestro y amigo Roberto Manzano. Luego, no en todo momento se escribe de igual manera, a veces puede ser espont√°neo, a veces es resultado de la experimentaci√≥n y el juego, especie de reto; a veces se est√° escribiendo un poema mental, esbozando una idea, a veces se perfila todo un proyecto a partir de una idea iluminada. Todo paso es importante. Despu√©s viene el trabajo duro: la reescritura, que puede tomar mucho m√°s tiempo que la escritura inicial, y es un paso important√≠simo en el proceso creativo para la factura final o casi final del texto.

‚ÄĒSe ha hablado mucho de la investigaci√≥n como parte de dicho proceso creativo. En el caso del poeta, ¬Ņesta investigaci√≥n se reduce solo al an√°lisis del sujeto hablante o de las particularidades del discurso, o se preocupa adem√°s por otros esca√Īos de sentido?

‚ÄĒUna vez m√°s, esto depende del poeta y su visi√≥n, pero creo que s√≠ hay todo un proceso de acumulaci√≥n de informaci√≥n de todo tipo: visual, sensorial‚ĶY claro est√°, dependiendo de la obra como se haya perfilado, hay algunas que nacen de manera m√°s espont√°nea. Ya luego el escritor las va enfocando hacia un camino, y est√°n tambi√©n las que se trazan hacia una meta desde el inicio. Ah√≠ puede notarse quiz√°s esta investigaci√≥n inicial, que no solo en el caso de la poes√≠a es una preocupaci√≥n formal del sujeto hablante o sujeto l√≠rico, ni de lo que se habla o c√≥mo se habla, sino de todo un contexto tambi√©n, que puede tener una carga hist√≥rica y de diversos or√≠genes, intertextualidades, etc. Creo que un buen escritor lo abarca todo, me refiero a los diversos esca√Īos de sentido, los reconoce y los pone en funci√≥n de su obra

‚ÄĒ¬ŅPiensas que la poes√≠a tiene l√≠mites? ¬ŅCu√°les ser√≠an estos?

‚ÄĒNo creo que tenga l√≠mites. Estos solo pueden existir en las mentes. La poes√≠a tiene sus caracter√≠sticas formales, pero eso para m√≠ no supone un l√≠mite, sino una posibilidad.

‚ÄĒ¬ŅCu√°l es el papel del escritor, del poeta, en el mundo que nos ha tocado vivir? ¬ŅTiene acaso alg√ļn papel?

‚ÄĒEl papel del escritor es solo con s√≠ mismo: ser leal a su tiempo y a su obra, pero no por convenciones, por demostrar nada a nadie. Si uno es fiel a su visi√≥n, esto sin dudas llegar√° a otros, invitar√° a otros a participar de tu visi√≥n y sembrar√° buenas impresiones siempre.

‚ÄĒEn materia creativa es cierto, innegable dir√≠a yo, que existe el fatalismo geogr√°fico. El lugar donde nacemos nos define y, muchas veces, nos condiciona. ¬ŅDe qu√© manera puede un escritor, con su esfuerzo individual, desterrar este fatalismo o al menos luchar contra √©l?

‚ÄĒCreo que puede afectarte quiz√°s en cuanto a posibilidades de mostrar tu obra, de acceder a informaci√≥n si naces en un campo muy apartado; por ejemplo, la b√ļsqueda incansable de nuevos horizontes, la aventura, la exploraci√≥n, son las herramientas fundamentales para crecerse ante cualquier fatalismo, el estudio y la superaci√≥n de los l√≠mites propios y de tu contexto.

‚ÄĒ¬ŅQu√© opinas de la promoci√≥n literaria en Cuba? ¬ŅY de la autopromoci√≥n?

‚ÄĒLa promoci√≥n literaria en Cuba ha pasado por diversos momentos, unos m√°s felices que otros, pero sin dudas hay un trabajo sostenido. Se han publicado montones de obras de diversos autores, a veces tarde, pero al final salen. Tambi√©n existen eventos como el Festival Internacional de Poes√≠a, concursos o ferias que visibilizan un poco m√°s a los autores. Luego, est√°n adem√°s la autogesti√≥n y el camino que uno mismo logre labrarse: publicar fuera de Cuba puede servir para que otros lectores conozcan lo que se hace aqu√≠, aunque no d√© muchas ganancias monetarias. La literatura no va a dar grandes dividendos, pero s√≠ grandes satisfacciones de otras maneras que son tambi√©n disfrutables.¬†

‚ÄĒ¬ŅLa poes√≠a puede considerarse un ejercicio de reflexi√≥n sobre lo real?

‚ÄĒ¬ŅY qu√© es lo real? La poes√≠a puede hurgar en diversos sitios. La realidad es una constante cambiante, ef√≠mera y no permanente; la poes√≠a tambi√©n observa y registra estos movimientos.


«Siempre busco algo nuevo»

Cuando leo a Leidy Gonz√°lez Amador, recuerdo a la ni√Īa que fui. Una ni√Īa que lo cuestionaba todo y a la que no le gustaban las historias f√°ciles. Aunque volver a la infancia es un estado ut√≥pico, los breves instantes en que me sumerjo en uno de los libros de esta joven, son mi oportunidad √≠ntima para un ejercicio de la memoria. Y me gustar√≠a que otros tuvieran esa misma sensaci√≥n o experimentaran su propio viaje a trav√©s del mundo del recuerdo; un viaje diverso, discreto y lleno de la maravilla que Leidy sabe retratar.

¬ŅC√≥mo nace el inter√©s por develar fragmentos de la Historia a trav√©s de la literatura?

En mis libros trato de dialogar con asuntos, situaciones, sociedades… Los intento comprender, ponerlos a la vista de los lectores para que, a partir de all√≠, surjan criterios y reflexiones. La Historia es uno de esos asuntos que me interesa. Por lo que, llegado el momento, iba a formar parte de lo que escribo.

¬ŅHasta qu√© punto nuestra Historia m√°s reciente, y especialmente la referida a las Guerras de Independencia, impacta en tu creaci√≥n?

Me he reconciliado con la Historia Cubana a partir de que he tenido la madurez para estudiarla y sacar mis impresiones, sin verme presionada a repetir conceptos encartonados.

La Historia que memoric√© en mi etapa de estudiante, la que me explicaban desde un libro breve y ‚Äúcorrecto‚ÄĚ, poco tiene que ver con la que ahora voy conociendo. Ese descubrimiento del alma de la Historia de nuestro pa√≠s es lo que impacta en m√≠ como creadora. Y cuando estamos ante algo tan genuino como lo que se sent√≠a, lo que se viv√≠a durante las Guerras de Independencia, tanto de un bando como de otro, eso hay que intentarlo contar, hay que intentarlo escribir.

¬ŅDe qu√© manera abordas y estudias personajes como Maceo y G√≥mez sin caer en el discurso trillado, repetitivo, que transforma en m√°rmol al h√©roe?

Cuando se pretenden dar ejemplos de moral, √©tica, patriotismo, magnificando las virtudes de un personaje hist√≥rico hasta convertirlo en un semidi√≥s, lo estamos hundiendo. Le estamos quitando la credibilidad. Yo escribo sobre sentimientos, egos, errores… Cuando tropiezas, por ejemplo, con el hecho de que G√≥mez lo mismo dirig√≠a un acontecimiento militar como lo fue la Invasi√≥n y, a su vez, ten√≠a la sensibilidad para el teatro, la poes√≠a, te das cuenta que hay matices, que estamos hablando de personas. Y cuando a esas personas las llevas a convertirse en un personaje literario, te van a responder en cuanto a una psicolog√≠a, a una organicidad… Para que el h√©roe no quede transformado en m√°rmol, sencillamente hay que admirarlo pero tambi√©n cuestionarlo.

¬ŅC√≥mo concibes y entiendes el proceso de escribir para ni√Īos?

Es una mezcla de sutileza, desenfado, rigor, conocimiento. Un conocimiento no solo sobre t√©cnicas escriturales sino tambi√©n sobre el panorama nacional e internacional de la LIJ (hasta donde se pueda). Hay que aprender sobre sicolog√≠a, conocer algo de ese cine con el que tanto se identifican la mayor√≠a de los ni√Īos. Te dir√≠a que, resumiendo, hay que observar, escuchar, y saber que nunca m√°s volveremos a mirar el mundo desde la infancia, pero que podemos escribirles historias a los ni√Īos que les ayuden a embellecer y a mejorar el suyo.

¬ŅCu√°les son las principales virtudes y las principales carencias de la literatura hecha por j√≥venes en nuestro pa√≠s?

Virtudes: creo que en la mayoría de los casos no paramos de trabajar. Buscamos temas, leemos, sacamos información. Como escritores no nos alejamos de la sociedad sino que tratamos de que nuestra literatura sea funcional en ella.

Carencias: nos falta limpieza escritural, maduración de los proyectos. Y, sobre todo, hay mucha prisa. Mucha prisa por llegar a esos sitios en los que no te coloca la cantidad de publicaciones ni la cantidad de premios recibidos, sino la calidad y humanidad de la obra, y eso se construye con talento pero también con paciencia.

En el campo de lo promocional, ¬Ņhasta qu√© punto influye el esfuerzo individual en contraposici√≥n con el esfuerzo institucional?

En mi caso particular, no tengo energ√≠as para promover mi obra. Es una cuesti√≥n de personalidad, de humores, de aptitud; y en m√≠ no est√° el esp√≠ritu del promotor. No obstante, el que lo tenga, debe utilizarlo en su m√°xima expresi√≥n y esperar de ello el mejor resultado posible, porque el esfuerzo institucional depende de rachas, intereses, altibajos y en ocasiones… no existe.

El escritor, devenido tambi√©n promotor de su propia obra, ¬Ņes una ganancia del proceso creativo actual o un ejercicio que ventila √ļnicamente las festividades de ego?

Depende del sujeto en cuesti√≥n. Es una ganancia porque el escritor se muestra lejano a ese concepto del bohemio sin causa ni pretensiones. Se muestra como un ser social en armon√≠a con la din√°mica actual de la inmediatez, el mercado, porque entre sus tantas definiciones, el libro tambi√©n es un producto comercial. Y por supuesto que es una festividad del ego que no siempre tiene que ser da√Īina pero que hay que saber manejar.

Existe una tendencia a escribir libros para ganar premios. ¬ŅHasta qu√© punto los premios favorecen o entorpecen la creaci√≥n?

La cuestión no son los premios sino el escritor. A mí me gusta concursar y también ganar. No tengo miedo de reconocer que hay libros que cuando estoy escribiendo, los veo concursando en determinado certamen. Pero tengo algo claro: los premios no resisten al tiempo, eso solo lo hace la obra. Los premios te brindan una visibilidad, una posibilidad más rápida de publicación, te engrosan el curriculum, pero no te garantizan ni la calidad, ni el talento, ni un aporte real a la Literatura.

Si lo miras as√≠, con esa cierta practicidad y desenfado, los premios favorecen. Pero si los miras como la confirmaci√≥n absoluta de que solo ganarlos te consolida como un buen escritor, est√°s perdido. Porque el premio surge de un grupo de criterios totalmente predispuestos por condiciones, experiencias, conceptos… y esos y otros tantos factores pueden juzgar para bien o para mal.

¬ŅLos escritores somos criaturas en busca de un nuevo est√≠mulo o una nueva meta constantemente? En ese sentido, ¬Ņeres de aquellos autores que deja de dialogar con sus libros previos para concentrarse en los proyectos presentes y futuros, o prefieres a menudo revisitar lo ya escrito?

Siempre busco algo nuevo, mejor, o al menos distinto cuando estoy escribiendo. Las metas pueden variar, pero la ilusi√≥n de que mi nueva historia tiene algo √ļnico espero no perderla, porque entonces escribir ser√≠a muy aburrido. Estoy satisfecha con mis libros publicados, aun reconociendo sus carencias. No los visito constantemente ni tampoco omito los que hoy por hoy considero menos logrados. Pero mi principio es que cada libro que escribo tiene que responder al tipo de escritora que quiero ser: una escritora con una buena historia y un rigor escritural. Ahora, despu√©s de escrito cada libro toma su curso y corre su propia suerte.

Sobre las promociones de escritores que nos anteceden, ¬Ņse puede aprender a√ļn de sus procesos, o son estas escrituras que ya poco o nada dialogan con nuestra realidad creativa?

Hay que conocer lo que nos antecede para saber valorarlo y decantarlo. No creo que todo lo que ya esté patentado, e incluso canonizado, es siempre mejor que lo contemporáneo. Ni pienso que lo contemporáneo es siempre más novedoso que lo ya escrito. Aquí pasa un poco como con lo que hablábamos antes sobre los héroes, porque hay ciertos escritores en la literatura infantil y juvenil cubana que están siendo estancados, a los que no se les da la oportunidad de una relectura crítica, e incluso el hecho de no considerarlos como referentes podría ser hasta mal visto.

Hay grandes nombres cimentados en la LIJ cubana, no hay duda, pero a esos nombres ya se les tienen que a√Īadir otros que los emulan, que los complementan. En fin, cada escritor hace su pante√≥n con aquellos que dejaron una obra que les marca. Es como cuando un seguidor de f√ļtbol hace su Equipo Ideal. Seg√ļn la literatura que deseas hacer, as√≠ ser√°n tus referentes. No creo que haya un solo escritor que no le deba algo a las generaciones que le antecedieron.

Del g√©nero narrativo al po√©tico, ¬Ņnecesita tu creaci√≥n realizar un ejercicio de muda, de s√≠ntesis o abstracci√≥n, o fluyes de un g√©nero a otro de manera natural?

Por suerte todo fluye y cada vez se complementa m√°s. En mis √ļltimos libros de poes√≠a, Los viajes del se√Īor Flamel, El Dios tuerto y El enamorado de la maestra, los poemas suceden en funci√≥n de un hilo condutor, de una historia contada en versos, sin perder de vista el lirismo, la diversificaci√≥n de estrofas po√©ticas y dem√°s peculiaridades de la poes√≠a. Y en la narrativa hay zonas que necesitan de cierto lirismo para provocar el efecto deseado en el lector. Me dejo llevar y eso crea un equilibrio que me favorece a la hora de escribir.¬†

¬ŅHasta qu√© punto influyen en ti, por semejanza o diferencia, las escrituras de aquellos con los que compartes un espacio simb√≥lico, sea este una temporalidad o zona geogr√°fica?

Ca√≠ de pie en la vida literaria de Santa Clara, no te lo puedo decir de otra forma. Desde un inicio fui cercana de grandes escritores y, como grandes al fin, me trataron con bondad. Por eso escuch√© y escucho lo que tienen que decir sobre la literatura aunque no lo comparta en su totalidad. Te puedo mencionar a Mayl√©n Dom√≠nguez, Noel Castillo, Lidia Meri√Īo. Y c√≥mo no hablarte de Mildre Hern√°ndez, quien supo darme las herramientas para iniciar mi vida literaria, pero tambi√©n supo darme espacio para que su estilo no me tragara.

Las maneras de hacer literatura en Cuba son variadas, como es de suponer; unas me gustan y otras no, pero quiero conocerlas y creo que por eso leo tanto. Todo influye, lo que te gusta y lo que no. Lo que te gusta porque quieres emularlo, decirlo a tu manera. Lo que no te gusta, porque te deja claro que ese no es el camino.

¬ŅSe escribe en Cuba con una mirada localista? ¬ŅSe escribe con limitaciones?

Hay una literatura de consumo nacional que a m√≠ me preocupa. Me preocupa porque no quiero verme enmarcada dentro de esa tendencia, y me preocupa porque estamos deformando a los lectores. He escrito sobre la realidad cubana porque me interesa, porque all√≠ tambi√©n hay buenas historias. Pero Cuba no es mi l√≠mite para escribir. Hay una creencia muy pobre de que para que el p√ļblico te entienda tienes que contarle desde su realidad, y muchas veces los concursos favorecen este tipo de mentalidad. ¬ŅCu√°l es el resultado?: que hay libros maravillosos, dist√≥picos, inteligentes que pasan sin hacer ruido, y hay libros intrascendentes pero con una historia localizada en Cuba, que se llevan las rese√Īas, premios y dem√°s promociones.

Hay una muy cuestionable y reducida definici√≥n de la identidad cubana que se hace patente en los medios de comunicaci√≥n, y eso influye en la literatura. Al final, estamos encerr√°ndonos en una burbuja literaria nacional, creyendo que es el √ļnico c√≥digo posible para que el p√ļblico infantil o juvenil se sienta identificado, y los ni√Īos y j√≥venes de Cuba s√≠ leen lo que escribimos y puede que les guste, pero tambi√©n ven pel√≠culas de Pixar y series de Netflix con la misma o mayor intensidad.

En los tiempos que corren, ¬Ņqui√©n o qu√© es el escritor?, ¬Ņqu√© lugar tiene en el mundo?, ¬Ņpor qu√© crear?

El escritor es un trabajador m√°s, con un lugar en la sociedad que debe ser respetado y reconocido seg√ļn su talento y que, como trabajador al fin, tiene una tarea que cumplir: escribir historias que ayuden a los lectores a comprender la vida.

Como lectora especializada y como escritora, ¬Ņqu√© buscas en un libro?, ¬Ņa qu√© calificar√≠as como un buen libro?

En un libro busco una buena historia, no tiene que ser tan novedosa ni tan original; solo tiene que estar bien contada, mostrar vida, ambig√ľedades, tener personajes cre√≠bles y no olvidar la belleza a√ļn en las circunstancias m√°s tristes. Para m√≠ un buen libro es el que entretiene, crea dudas, criterios encontrados, dice lo justo y propone el resto.


Premios del IV Concurso de Microrrelatos de Ocean Sur, la AHS y Cubadebate

Premios (algunos concursantes usaron pseudónimos y así lo referenciamos):

Ganador del Premio: Ivan

Título: La encontré sentada en la yerba, como Buda, en una esquina de la terminal

‚Äď ¬ŅTe vas entonces?

‚Äď Umj√ļm.

‚Äď Hoy toca Fito.

‚Äď S√≠, ya s√©.

 

Silencio, miradas perdidas y manos nerviosas.

‚Äď ¬ŅCu√°l es Nick Mason?

‚ÄďEl bajista. ¬ŅPor qu√©?

‚Äď Por nada‚Ķ

 

‚Äď No te vayas hoy. Qu√©date conmigo esta noche. Vamos al‚Ķ

‚Äď No.

‚Äď ‚Ä¶concierto y despu√©s te dejo en‚Ķ

‚ÄďTe dije que no.

‚ÄďBueno‚Ķ oqu√©i.

 

‚Äď T√ļ no cambias. ‚Äď El reproche llega como sonrisa c√≥mplice y tierna.

‚Äď Nunca, pero esta vez no es lo que est√°s pensando. ‚Äď Le responde la m√≠a.

Nos re√≠mos unos segundos, los primeros, en tres a√Īos, en los que logramos sentirnos bien uno con el otro.

 

Poco después me extiende una copia del P·U·L·S·E, primera edición.

‚Äď ¬ŅY esto?

‚Äď No era para ti‚Ķ pero qu√©datelo.

‚Äď Gracias‚Ķ Yo quer√≠a darte uno el d√≠a antes de irme‚Ķ

‚Äď Me imagino‚Ķ Incluso s√© cu√°l. Y mejor‚Ķ no.

 

‚Äď Bueno‚Ķ me voy. Ya tu guagua debe estar al llegar.

‚Äď S√≠, hoy est√° f√°cil.

‚Äď Claro, mucha gente viene por el concierto.

‚Äď Y muy poca se va‚Ķ por el concierto.

‚Äď S√≠‚Ķ supongo‚Ķ

 

‚Äď Disfruta el concierto, Iv√°n.

‚Äď ¬°Siempre!

‚Äď Yo s√©, pero hazlo por m√≠ tambi√©n.

‚Äď Siempre, Carla.

. . .

No coincidimos más. El día antes de irme de Cuba pasé por su casa para darle el Corazón Del Tiempo. Lo dejé caer por la ventana. Ella no estaba.

Segundo Premio: Adiley Cilleros

Título: Cinco, cuatro, tres, dos, una vida

S√© que el esp√©culo entr√≥ sin que lo esperaras. Lo s√© porque conozco bien todas tus caras. Las miradas de los m√©dicos mir√°ndonos no te importaron. Apretaste mi mano cuando el peque√Īo ‚Äú√©l ‚Äúo la peque√Īa ‚Äúella‚ÄĚ fueron desalojados de tu √ļtero. Me diste la espalda encogiendo ambas rodillas. En cinco d√≠as no has hablado conmigo ¬ŅTe doli√≥ tanto? ¬ŅTanto as√≠? Cuatro semanas atr√°s camin√°bamos de regreso de La F√°brica. Cada vez que sal√≠as de all√≠ ten√≠as que repasar tu apreciaci√≥n cr√≠tica de todo lo que viste enganchado en las paredes. Tus discursos sobre viejos pensadores y sus ret√≥ricas para instruir a humanos instruidos ya me las sab√≠a de memoria. Viste una estrella fugaz. Pedimos deseos. Esa triste noche un √≥vulo tuyo fue fecundado. Tres a√Īos antes corr√≠a detr√°s de ti para colarte una carta con mis poemas de amor desesperados en tu mochila. Dos meses despu√©s nos besamos disfrazadas y subimos la selfie a Snapchat. Una hora antes de que me dejaras te escrib√≠ esta carta. Quiero que sepas que ese d√≠a a m√≠ tambi√©n me pas√≥ lo mismo que a ti. No declar√© como t√ļ. No le dije nada a la polic√≠a. Quiero qued√°rmelo. Si est√° mal o no, eso no me importa ¬ŅRecuerdas la estrella fugaz?

Tercer Premio: G.R

Título: Bucle urbano

Las ma√Īanas del Libertad413 son as√≠:

>>La rubia del 4B hace su sesión de yoga desnuda.

>>El gordo del 4A la observa por un hueco.

>>El escritor del 3B fuma un cigarro frente a la pared vacía.

>>El banquero del 3A practica nudos con una soga.

>>El trompetista del 2B toca silencios con una sordina electrónica.

>>La puta del 2A tiende sus bragas en el balconcillo.

>>El diputado del 1B se despide de su mujer.

>>La maruja del 1A mira su telenovela preferida.

Siempre. Invariables. Hasta un día que:

>>Tocan la puerta del 4B con violencia y la rubia sale por el balconcillo al apartamento vecino.

>>El gordo del 4A la refugia en sus brazos, le hace el amor y va a contarle su suerte al escritor de los bajos.

>>El escritor del 3B escucha la escena y fuma su √ļltimo cigarro antes de pedirle un favor al vecino contiguo.

>>El banquero del 3A deja que el escritor se ahorque con la soga desde el balcón.

>>El trompetista del 2B se impresiona al ver el cuerpo colgando y la sordina sale disparada en una √ļltima nota estridente.

>>A la puta del 2A se le cae una braga del susto.

>>La mujer del diputado del 1B encuentra la braga y arma un esc√°ndalo.

>>La maruja del 1A, harta de no poder escuchar su novela y convencida de que la culpa es de la rubia presumida de los altos, sube las escaleras para derrumbar la puerta del 4B.

Finalistas:

  1. Abey Medina, por Solo de guitarra.
  2. Héctor Barrios González, por Práctica de tiro.

Jurado:

Giselle Luc√≠a Navarro (La Habana, 1995). Poeta, narradora, ensayista, escritora para ni√Īos y dise√Īadora de moda. Miembro del Movimiento Poetas del Mundo y de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z. Egresada del Centro de Formaci√≥n Literaria Onelio Jorge Cardoso en 2015.

 

 

Elizabeth Reinosa (Granma, 1988). Ingeniera en Ciencias Informáticas en la Universidad de las Ciencias Informáticas. Miembro de la Asociación Hermanos Saíz, del grupo Poetas del Mundo y egresada del XIII Curso de Técnicas Narrativas Onelio Jorge Cardoso.

 

 

Daniel Burguet (La Habana, 1989). Narrador. Egresado del XVI curso de T√©cnicas Narrativas del Centro de Formaci√≥n Literaria Onelio Jorge Cardoso (2014). Miembro de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z (AHS) y del taller literario ‚ÄúEspacio Abierto‚ÄĚ.

Acta del Jurado

 

Acta del Concurso de Microrrelatos Cubadebate

La Habana, 19 de abril de 2020

El jurado del¬†IV Concurso de Microrrelatos, organizado por¬†Cubadebate, la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z y la casa editorial latinoamericana¬†Ocean Sur, se re√ļne por v√≠a Whatsapp para deliberar sobre los m√°s de 1 000 textos presentados. Tras una lectura cuidadosa, se acuerda por unanimidad otorgar:

  • La condici√≥n de Finalista¬†a los textos: Solo de guitarra, de Abey Medina y Pr√°ctica de tiro, de H√©ctor Barrios Gonz√°lez.
  • Tercer Premio a Bucle urbano, presentado por GR, por ser un texto con una ingeniosa estructura, que usa el humor y el absurdo como gu√≠a de la historia, hilvanando las acciones de los personajes y desencadenantes de una forma divertida y eficaz.
  • Segundo Premio a Cinco, cuatro, tres, dos, una vida, de Adiley Cilleros, por ser un texto de construcci√≥n acertada que, con econom√≠a de recursos, logra recrear personajes profundos, as√≠ como una atm√≥sfera de angustia y desesperaci√≥n que contagia al lector.
  • Primer Premio a La encontr√© sentada en la yerba, como Buda, en una esquina de la terminal‚Ķ, de Iv√°n, por ser un texto que pareciese un calco de la realidad, sin m√°s pretensiones, con un lenguaje claro y preciso. A partir de la eficaz utilizaci√≥n del di√°logo, el autor logra darle vida a personajes que parecen existir m√°s all√° de la narraci√≥n. Siembra en el lector una bien lograda desolaci√≥n y cientos de preguntas.

«El fin √ļltimo de la poes√≠a es dejar un testimonio»

Es una de las j√≥venes voces de la poes√≠a actual que sobrevivir√° al paso del tiempo. Hacer una puesta semejante puede resultar arriesgado o pol√©mico ya que, en materia de escritura, en materia art√≠stica, es dif√≠cil anticiparse al paso del tiempo y de las miradas, siempre subjetivas, de la cr√≠tica y el p√ļblico.

Sin embargo, el arte también posee objetividad. Objetividad que asume el sinónimo de talento, persistencia, memoria y vibración. Quienes recibieron con sorpresa la noticia de que Antonio Herrada se había alzado con la Mención Única del Premio Nacional de Poesía Nicolás Guillén, en su más reciente edición, tal vez se han perdido a uno de los poetas cuyo testimonio, en los caminos de lo creativo, vale la pena escuchar y sentir. 

¬ŅCrees que hay una necesidad de definir qu√© es la poes√≠a en los tiempos que corren (o en cualquier otro tiempo)?

Una definici√≥n siempre presupone una frontera. Una marca que delimita el esto s√≠ y aquello no. Creo que a veces hace m√°s da√Īo definir. Lo mejor de los avances siempre ha sucedido en los m√°rgenes. Si me arriesgara a esbozar un concepto empezar√≠a cada l√≠nea con la palabra NO. (Criterios de forma): NO hay que escribir en rima, NO hay que escribir en versos, NO hay que evadir las formas narrativas, NO hay que evadir la rima, NO hay que evadir los versos, NO hay que escribir con moldes narrativos‚Ķ y as√≠ un largo etc√©tera. (Criterios de contenido): NO quiero extenderme en esto, pero me gustar√≠a proponer un concepto f√≠sico, la resonancia, y hacia all√≠ que camine el texto, que la poes√≠a NO sea un reba√Īo de temas que sale a pastar todas las ma√Īanas, sino que cualquier asunto humano provoque una vibraci√≥n, una igualdad de frecuencias que hagan al texto y lector oscilar.

La poes√≠a es una materia, asociada muchas veces a la palabra escrita, pero que claramente se transmuta y asume cuerpo no solo en muchas manifestaciones art√≠sticas, sino tambi√©n en la vida cotidiana. En t√©rminos can√≥nicos est√° la tradici√≥n, la historia de la literatura, las escuelas, los estilos. Sobre eso volvemos, negamos o asentimos. Y nos ponemos en di√°logo con personas que ni siquiera conocimos, y de las cuales a veces nos separan siglos. Otra muestra m√°s de la teor√≠a de las vibraciones. Si me pidieran una definici√≥n, me arriesgar√≠a a esa frontera difusa, y que la libertad expresiva tenga la √ļltima palabra.

¬ŅC√≥mo transcurren tus procesos creativos?

Hay dos etapas. La primera es una etapa permanente, es la b√ļsqueda, la lectura, el estar atento a todo lo que el ojo del poeta ve en su d√≠a a d√≠a. Muchas veces esa mirada est√° condicionada por el proyecto que escribo en esos momentos, aunque no desatiende otras im√°genes no relacionadas con esto pero que pudieran formar parte de algo futuro. Por eso digo que soy poeta a tiempo completo.

Una pel√≠cula, un libro, una noticia, un resultado cient√≠fico, una canci√≥n, el paisaje que observo cuando me traslado por la ciudad, una frase dicha al aire, cualquier cosa que me provoque una m√≠nima vibraci√≥n. Muchas veces acompa√Īo estas experiencias de notas. Y esas notas son la materia prima de la segunda etapa. A veces paso meses sin revisarlas y cuando lo hago encuentro poemas completos. Soy un escritor de notas y a veces hago poemas.

Cuando maduran, surgen los libros. Me gusta hallar relaciones infinitas y la idea del proyecto de libro. En esto contradigo la posición de Hemingway, y aunque a veces la musa me agarra escribiendo, nunca comienzo un texto como una invocación.

Esta segunda etapa lleva el corrientazo de la escritura y un larguísimo proceso de revisiones, donde trato que cada palabra tenga su justo lugar. Este modus operandi arriesga por la calidad antes que por la cantidad. Me permite disfrutar como un escolar sencillo y no como un asalariado. Y a veces se reconforta con lecturas como la de Pound, cuando dice que más vale legar una buena imagen que no un conjunto silencioso de obras voluminosas. No obstante, siempre queda el riesgo, la apuesta por la idea fallida, el tiempo dedicado a lo que no concretará en página impresa. Para eso solo queda el desprendimiento y el placer que provoca la contemplación.  

Am√©n de las lecturas, ¬Ņindispensables? para cualquier escritor, ¬Ņde qu√© manera se forma un poeta hoy en d√≠a?

Hay que entrenar la sensibilidad como un atleta. La lectura sigue siendo la fuente nutricia fundamental, pero la poesía empieza en todas partes (Nogueras, ob.cit). Me gustaría que existiera un reglamento de estricto cumplimiento para todos los poetas o aspirantes: y que empezara con una orden de alejamiento. Nuestro gremio sigue siendo como un gueto, nadie sale y nadie entra.

Ojal√° pudi√©ramos orientar una hora de conversaci√≥n profunda por cada hora de lectura. Y una libreta donde reflejemos el tiempo dedicado al intercambio con otras artes y artistas. Adem√°s pudi√©ramos disponer de planes de internamiento en zonas naturales, pr√°ctica de deportes extremos, unas cuantas materias cient√≠ficas, clases de baile, idiomas y filosof√≠as orientales, y por qu√© no, el contacto con ni√Īos(as) y con comunidades en desventaja social.

Despu√©s de estas sesiones, la sensibilidad del poeta tendr√° buenos m√ļsculos. NO me gusta la imagen del bardo ensimismado. Prefiero el camino del conocimiento profundo de toda obra humana. Por ese camino quiero llegar a la poes√≠a. ¬†

Algunos de mis entrevistados me han hablado de la existencia de una supuesta crisis de lo po√©tico en el pensamiento de la naci√≥n cubana, ¬Ņopinas de igual manera?

Si la crisis consistiera en que el peso de la poesía en los círculos artísticos, políticos y mediáticos de la nación ha disminuido, pudiera estar de acuerdo. La poesía se ha retirado un poco del imaginario del cubano. El pensamiento (como cuerpo creado desde instancias de poder) ya no la tiene tan en cuenta. Pero esto no tiene nada que ver con la calidad de la poesía. Pocas veces se ha escrito tanta poesía y tanta poesía sobre Cuba. Esa parte del pensamiento que también es marginal tiene una salud increíble, es rebelde, heterodoxa, criolla. Claro que no podremos esperar un coro.

El propio sistema cultural ha hecho que crezcan exponencialmente los poetas publicados, las editoriales, los concursos. Y el propio sistema es un atentado contra la calidad de la poesía. Porque la poesía es una industria de la exclusividad, no de la reproducción continua.

Claro que no es el objetivo del sistema, est√° hecho para todo lo contrario, para crear incentivos y dar apoyo, pero a veces los resultados no acompa√Īan. Lo podemos ver en los cientos de libros que se publican cada a√Īo. Si al escritor y al lector no les molestan estas escrituras desechables, pues no habr√° contradicciones, esperaremos cada a√Īo los nuevos libros como se esperan las nuevas versiones de los celulares.

Pero si por el contrario est√°n buscando un producto √ļnico, habr√° que cambiar las estrategias. Pienso en un peque√Ī√≠simo grupo de poetas contempor√°neos cuyas obras valen para negar esa crisis. Habr√° que abrirles m√°s espacio, llevar sus obras a otros circuitos, argumentar sus valores. Sacarlas del gueto.

¬ŅCreamos poes√≠a en Cuba con miradas √ļnicamente regionales y signadas a un momento en espec√≠fico o se busca lo universal? ¬ŅEs ese ‚Äúlo nuestro‚ÄĚ, de alguna manera, sin√≥nimo de ‚Äúlo universal‚ÄĚ?

Esta contradicci√≥n entre lo universal y lo local me da siempre algo de risa. ¬ŅNo estaban escribiendo los griegos sobre sus dioses, sus haza√Īas y sus problemas cotidianos? ¬ŅNo estaba Guill√©n hablando de lo que nos define en el imaginario del mundo? El verdadero desaf√≠o est√° en evitar la repetici√≥n, en aportarle algo nuevo a lo que tantos han dicho. La clave est√° en el olfato que debe tener el escritor para identificar la universalidad de un tema local o en cu√°ntas sensibilidades pueden abarcarse desde la √≠ntima realidad de un solo hombre. A veces desespera no solo que sean los mismos temas sino que no hay nuevas formas de tratarlos. Y eso s√≠ es la huella de una crisis creativa.

Eres codirector del proyecto Coliseo Poético. Háblame un poco de esta experiencia.

Pudiera hablar de esta experiencia como de un embri√≥n. Surgi√≥ de una manera muy inesperada, en una conversaci√≥n, intentando simplemente hacer una lectura de poes√≠a de forma diferente. Y ha cambiado mucho. De participantes, de espacios y de patrocinadores. Invariable se ha mantenido Osmel Almaguer, el otro poeta culpable, y quiz√°s algo del esp√≠ritu. Ha intentado, sobre todo despu√©s de la segunda edici√≥n, unir varios temas de inter√©s del √°mbito po√©tico nacional: los mundos virtuales (todo, excepto el d√≠a de la competici√≥n, sucede a trav√©s de Internet), una buena remuneraci√≥n econ√≥mica (los premios por la lectura de varios poemas superaron en cuant√≠a lo que cualquier premio que se otorga en la mayor√≠a de los concursos nacionales), el resurgir del inter√©s por la lectura del poema en p√ļblico, la adrenalina de todo concurso en vivo, la participaci√≥n del p√ļblico en las decisiones y no solo del jurado, y en cierta medida la democratizaci√≥n y diversificaci√≥n de la forma de jerarquizaci√≥n literaria m√°s extendida en el panorama literario actual: los concursos.

Después nos enteramos que en el mundo proliferan muchas acciones de este tipo, bajo reglas más o menos parecidas, y hay varios circuitos importantes de slam poéticos, aunque nuestra propuesta gladiadora nos gusta pensarla con nuestros propios intereses.

Solo hemos realizados dos ediciones, la √ļltima tuvo tambi√©n un p√ļblico considerable (dir√≠a que unas diez veces o m√°s de las personas que normalmente participan en una lectura de poes√≠a), y adem√°s activo en cada decisi√≥n que tomaba. Tuvo mucho apoyo y resistencia sobre todo de poetas. Algunos nos pensaron guerreristas o pretenciosos tejedores del canon. Cosa que nos dio mucha risa, y que obviamente es un s√≠ntoma del purismo in√ļtil que a√ļn persiste. Claro que es una obra en perfecci√≥n. M√ļltiples causas han retrasado la realizaci√≥n de la tercera edici√≥n, pero la idea no ha muerto.

¬ŅEst√°s aburrido? Planifica tu aislamiento. Lee los libros que siempre pospones. Termina tus proyectos inconclusos. Responde entrevistas. #Qu√©date en casa. (Mensaje de Antonio Herrada, Menci√≥n √önica del Premio Nacional de Poes√≠a Nicol√°s Guill√©n)/ foto cortes√≠a del entrevistado

¬ŅCrees que existen l√≠neas/propuestas est√©ticas comunes dentro de las diversas voces que conforman la poes√≠a de los nacidos en los a√Īos 90? ¬ŅHasta qu√© punto es infructuoso ya estudiar las po√©ticas de los creadores ateni√©ndose solo a la coincidencia temporal de haber nacido, o no, en una d√©cada?

Como NO me gustar√≠a que nadie viniera a quitarme mi trabajo, creo que ser√≠a bueno dejarle estas preocupaciones a la cr√≠tica, y si no existe, pues a los creadores que quieran aventurarse. Como escritor a√ļn no diviso esas l√≠neas, o ser√° que no logro insertarme en las que existen. Quiz√°s desde fuera alguien pudiera venir a iluminarme y a cambiar mi opini√≥n. Ya habr√° tiempo.

Particularmente no me interesa el tema, más allá de lo que puedo descubrir leyendo a mis contemporáneos o intercambiando criterios. En ese sentido, cuando varios comulgan en intereses, la línea o el grupo emergerá solo. Lo que sí no puede perderse de vista es que para trazar líneas deben existir voces. Y una voz no es publicar libros o ganar varios premios. Hay que establecer la diferencia. Una voz es un sonido muy difícil de imitar.        

Se ha hablado mucho de la poes√≠a como lenguaje revolucionario, que por necesidad obliga a que se revolucionen pensamientos, est√©ticas e, incluso, criterios art√≠sticos de una √©poca. ¬ŅEs esta la funci√≥n, as√≠ sea adyacente, de la poes√≠a? ¬ŅSe percibe esto en nuestro cuerpo po√©tico nacional?

Ojalá toda poesía fuera revolucionaria. Hace poco oí de una joven historiadora del arte que la poesía era la base de todo hecho artístico, como la ciencia básica que experimenta horas y horas en laboratorios para en el futuro desarrollar un producto. Hay sobrados ejemplos de lo que la poesía ha revolucionado, incluso como himno de transformaciones y luchas sociales.

Me gusta pensar la poes√≠a como una forma elevad√≠sima del pensamiento, como un acto del conocimiento. Incluso la m√°s contemplativa. Pudiera hasta establecer una cadena de consecuencias, a mala poes√≠a corresponder√° mal arte, como al pobre desarrollo de un guion corresponde un mal cine. Asumo esta posici√≥n determinista. Pongo esta regla en mi tintero y recuerdo algunas voces. ¬ŅTodav√≠a tengo que hablarte del panorama nacional?

foto cortesía del entrevistado

En la poes√≠a, ¬Ņes mesurable una relaci√≥n con el lector? ¬ŅHasta qu√© punto un poeta debe escribir para dialogar con potenciales ‚Äúotros‚ÄĚ, e intentar ser comprendido por ellos?

La relaci√≥n con el lector que eres es vital para el escritor que intentas ser. No se trata de complacer a nadie. Pero tampoco puede perderse de vista la funci√≥n fundamental: el poema es un medio de comunicaci√≥n. Hay que definir los p√ļblicos a los que quisi√©ramos conquistar, o al menos escribir pensando en el lector ideal, que es el modelo de uno mismo. Todo lo que traicione esto (escribir para concursos, para el mercado, para sacar un libro tras otro‚Ķ) va a tener un r√°pido final, feliz para los que prefieren la Literatura (en may√ļsculas quiero decir).

Me consta que eres un autor que madura sus libros con extrema paciencia. ¬ŅPor qu√©?

Voy a ponerte un ejemplo dom√©stico. En poes√≠a me gusta el ritual de revisar obras completas. Analizar el volumen. Hace poco me percat√© que la poes√≠a de un poeta ¬Ņlocal? que respeto, Delf√≠n Prats, ten√≠a unas 200 p√°ginas. Ya he escrito esa cantidad en poemas. Acabo de pasar mis 27 a√Īos, lo que limita totalmente la posibilidad de ingresar en el club de las leyendas. Podr√≠amos preguntar a muchos lectores y recordar√°n m√°s versos de Delf√≠n que los de muchos Premios Nacionales de Literatura. Esto tomando en cuenta que ni es un poeta medi√°tico ni ha escrito como Buesa para el ‚Äúgran p√ļblico‚ÄĚ. Algo dice esto de su poes√≠a.

Autores han muerto muy j√≥venes con considerables (en cantidad y calidad) de p√°ginas escritas, hay otros que acumulan grandes vol√ļmenes en sus largas vidas. Est√°n los Rimbaud y los Nicanor Parra. Estos ejemplos me sirven para enunciar que el fin √ļltimo de la poes√≠a es dejar un testimonio, una huella que nos trascienda. Un ensayo de lo que ser√≠a la vida despu√©s de la muerte. Claro que la paciencia no es la clave. Es apenas una estrategia para intentar hacer las cosas lo m√°s sedimentado posible.

A veces lo mejor de la producción se da en una corta estación de escritura. Y a veces el tiempo permite entregar obras reposadas. Ya he dicho que soy poeta a tiempo completo, soy un remunerado de la vida académica y científica, a veces escribo.

Paso mil veces m√°s tiempo editando mis textos que poni√©ndolos en hojas. Cuando uno aprende a desprenderse de florituras la paciencia es apenas la evidencia de que el texto es lo que vale, la b√ļsqueda, la escritura, la poes√≠a es lo que vale. Ya para entonces, la vida propia del poema, separada de la emoci√≥n del poeta, habr√° empezado esa lucha por quedarse.

¬ŅEst√°s aburrido? Planifica tu aislamiento. Lee los libros que siempre pospones. Termina tus proyectos inconclusos. Responde entrevistas. #Qu√©date en casa. (Mensaje de Antonio Herrada, Menci√≥n √önica del Premio Nacional de Poes√≠a Nicol√°s Guill√©n)/ foto cortes√≠a del entrevistado

«Escribir para m√≠ es un acto de placer»

Mar√≠a Karla √Āguila escribe desde Montreal sobre las formas de interpretar la belleza (siempre ef√≠mera y cambiante). Su Cienfuegos natal la acompa√Īa y tambi√©n la obsesi√≥n ‚ÄĒesos motores tambi√©n ef√≠meros y cambiantes‚ÄĒ de encontrar al personaje roto, al fragmento de una historia o de un verso. Poes√≠a y narrativa tejen sus hilos sobre esta joven escritora que ha empezado a recorrer los pasillos amplios de la literatura.

¬ŅC√≥mo construyes, desde lo emocional, lo espiritual y lo racional, tu propio ejercicio creativo?

No hay nada que piense que no pueda ser dicho por uno de mis personajes. Cuando me encuentro frente al papel, la historia parece ser dictada por otra persona, yo soy m√°s bien la copista. No s√© c√≥mo funciona. A veces todo empieza por una frase, el recuerdo de mi madre dici√©ndome que si no me ba√Īaba me iba romper los dientes. Es una frase que puede resultar violenta, pero mi madre es una santa y en el cuento, la madre de la muchacha tambi√©n la quiere mucho, pero la muchacha no soy yo, es otra. La muchacha puede ser una compa√Īera de clase que tuve en la primaria y que vi hace unos d√≠as. Es algo as√≠, es un efecto collage o Frankenstein.¬†¬†

En tu viaje desde Cienfuegos a Montreal, ¬Ņsientes que tu mirada hacia la creaci√≥n y hacia la narrativa ha cambiado sustancialmente? ¬ŅLa migraci√≥n f√≠sica conduce, de manera obligatoria, a una mutaci√≥n est√©tica? ¬ŅC√≥mo asumes, adem√°s, el cambio de una lengua hacia otra?

La Karla que partió de Cuba en abril del 2017, ya no es la Karla que responde a esta entrevista. Yo cambié, cambió mi manera de ver las flores, los animales y mis semejantes. Ya no veo a mi país igual, ya no veo a mi familia igual, ni a mis amigos tampoco. Mi literatura (eternamente mutante) heredó, por suerte, este principio orgánico y evolutivo. Creo que la migración física conduce de manera obligatoria a la mutación estética. Las formas de interpretar la belleza cambian, porque la belleza no es la misma.   

El franc√©s, como lengua proveniente del lat√≠n, guarda bastante hermandad con el espa√Īol. Una vez que conoces un poco de vocabulario te vuelves especialista traduciendo mentalmente de una lengua a la otra, ya que ambas guardan estructuras gramaticalmente id√©nticas. Aunque por el momento no escriba en esta lengua, no abandono la idea de que alg√ļn d√≠a sea capaz de hacerlo. ¬†¬†¬†

En el a√Īo 2019 obtienes el premio que otorga la Universidad de Montreal y la revista Hispanophone por tu cuento Un tren sin puertas ni frigor√≠fico. ¬ŅC√≥mo se abre paso un artista joven en un contexto geogr√°fico que no es el suyo?

No tengo muchos consejos que dar respecto a ello. Realmente participé en ese concurso porque soy estudiante de la Universidad de Montreal en Estudios Hispánicos. La convocatoria llegó directamente a mi correo y vi en ella una oportunidad de probar suerte y ser leída por otras personas que no fueran cubanos. Fue una sorpresa. Un premio siempre se recibe con inmensa sorpresa y sobresalto, cuando dijeron mi nombre casi me desmayo.

D√≠as despu√©s me invitaron a una clase de pr√°ctica del espa√Īol, que se imparte en la misma universidad, y los estudiantes me hicieron algunas preguntas con respecto al acto de creaci√≥n. Era una experiencia que viv√≠a por primera vez en un pa√≠s que no era el m√≠o. Mis compa√Īeros de clase me hablaban en los pasillos de los personajes de mi cuento, les intrigaba el hecho de que fueran reales. Hermos√≠simo.¬†¬† ¬†¬†¬†¬†

¬ŅSientes que el escritor tiene alguna responsabilidad de mapear o retratar su realidad y su tiempo, o debe enfocarse en otras b√ļsquedas?

No creo que necesariamente tenga que retratar su realidad; cuando el acto creativo se convierte en un deber deja de ser arte por arte y comienza a tener otros apellidos. No me considero una escritora militante, no estoy comprometida con mi realidad, ni siquiera estoy comprometida conmigo.

Los temas, los personajes, los versos surgen de una manera inexplicable, vienen en forma de obsesiones o de imágenes. Algunos hablan de lo que he vivido o he visto, pero no surgen de una necesidad social o de un comprometimiento con alguna causa. No me veo hablando de reciclaje, ni de consumismo, ni de maltrato animal. Me veo hablando del ser humano, de mí, buscando…    

De tu experiencia como escritora en Cuba, ¬Ņcon qu√© te quedas? ¬ŅY qu√© desechar√≠as?

Me quedaría con casi todo. Desecharía la parte de imprimir y buscar sobres para enviar a concursos, la parte de enviar por correo mis textos y que casi nunca lleguen.   

La di√°spora de autores cubanos, di√°spora ya sea temporal o permanente, ha provocado una cierta dispersi√≥n en el conocimiento que los creadores tenemos unos de otros; y tambi√©n una cierta dispersi√≥n entre los lectores que pierden de vista a determinados autores. ¬ŅCrees que exista una estrategia, as√≠ sea m√≠nima, para establecer puntos y puentes de conexi√≥n entre las escrituras de la Isla, con independencia del √°rea geogr√°fica en que su creador se encuentre?

Creo que es buena cosa esto que haces, por ejemplo. Mediante las entrevistas podemos conocer lo que piensan otros autores, lo que nos separa, pero principalmente lo que nos une. Admiro la labor de Milho Montenegro. Quisiera, alg√ļn d√≠a, tener esa dedicaci√≥n de promover a otros escritores, esa dedicaci√≥n que hace que nos acerquemos a otras maneras de crear.

Pienso que otra buena estrategia ser√≠an las antolog√≠as; en medio de esta crisis editorial, creo que son una buena soluci√≥n. Dar paso a la publicaci√≥n colectiva. Cada cual, con su estilo y su propia b√ļsqueda, pero tomados de la mano, en un mismo libro. La antolog√≠a como un espacio de socializaci√≥n.

H√°blame un poco de tu libro La que debe morir, Premio Reina de Mar 2017 en el g√©nero narrativa…

La que debe morir es un libro que me hace siempre sonre√≠r. Es un libro que adoro y del cual me siento s√ļper orgullosa. Est√° dividido en dos partes: la primera se desarrolla en una ambientaci√≥n rural y la segunda en una ambientaci√≥n urbana. Es un libro de mujeres, de mujeres al borde de la fatiga, de la existencia. Mujeres tratando de lidiar con la miseria personal y colectiva. Hay risa y llanto, fango y asfalto. Son cuentos breves, medios acabados, como la vida de sus personajes.

¬ŅCu√°les son los temas/obsesiones/seducciones que intenta tocar tu literatura?

Me interesa el sexo, todo se trata de sexo, como dijo Oscar Wilde. Me interesan las din√°micas callejeras, c√≥mo habla la gente, me interesa la gente an√≥nima, los que acompa√Īan a los h√©roes, los que no se atreven a matar, pero lo piensan. Me divierte hacerlos hablar porque tengo alma de titiritera. Poner esperanza all√≠, donde se supone que no hab√≠a espacio para una puerta, entonces la puerta se abre y el ladr√≥n se escapa del polic√≠a.

En la poes√≠a soy otra, la poes√≠a es un espacio m√°s personal. Cada verso es una imagen que cre√≠ ver o que quise que sucediera. Escribo poes√≠a porque no se cantar, ni tocar ning√ļn instrumento musical.¬†¬†¬†

¬ŅDe qu√© manera se imbrica, en tu trabajo, la poes√≠a?

La poes√≠a est√° presente en todos los aspectos de mi vida. Sin embargo, cuando escribo narrativa, hay textos que me demandan alejarme de ella, mientras que en otros se entremezclan ‚Äúlo narrativo‚ÄĚ y ‚Äúlo po√©tico‚ÄĚ, creando as√≠ lo que algunos definen como ‚Äútexto frontera‚ÄĚ. Pienso que de una manera u otra, la poes√≠a est√° presente porque siempre va conmigo, forma parte de lo que soy y de c√≥mo interpreto cada acontecimiento.

¬ŅCu√°nta importancia le concedes a la disciplina y al rigor del oficio en tu ejercicio creativo?

Una vez le√≠ o escuch√© que si no sent√≠as la necesidad de escribir no eras un escritor. Estuve tortur√°ndome mucho tiempo, incluso, cuando me dicen ‚Äúescritora‚ÄĚ algo en m√≠ tiembla de inseguridad.

No siento la necesidad de escribir. Puedo pasarme meses sin hacerlo y no me castigo, ni me deprimo, ni me juzgo mal por ello. Cuando me siento frente a la computadora, el poema se teje solo, el cuento se sucede sin trabas, todo fluye. No veo mi escritura conectada a una estrategia, escribir para mí es un acto de placer… como hacer el amor. 


La poesía transforma la videncia

Ismaray Pozo sorprende, y eso lo consigue no solo su poes√≠a o su belleza interior sino tambi√©n su pensamiento, que crea zonas de grietas y de relumbre. Conversar con ella sobre el arte y la literatura podr√≠a ser un pretexto, transformado al fin en otra cosa: unos instantes maravillosos que quiero compartir con los lectores de esta entrevista. La poes√≠a, esa videncia primera y √ļltima, es el tema que de inmediato sale a la luz.

¬ŅEs posible poetizar la vida, la experiencia cotidiana? ¬ŅO est√° el poeta condenado de antemano a intentar reflejar el mundo, pero solo ver el reflejo de la luz en el fondo de la caverna?

No veo otro modo de poetizar sino a partir de la experiencia vital. ¬ŅDe qu√© otra cosa vamos a poetizar sino de la vida? El hombre habla de lo que conoce. En √ļltima instancia, puede teorizar sobre algo desconocido, pero siempre lo har√° en relaci√≥n a lo que ya sabe, a lo que es para √©l una evidencia. Y lo desconocido ‚ÄĒpienso en el origen del mundo, la existencia de Dios, la muerte, la existencia de la vida despu√©s de la muerte, etc.‚ÄĒ se convierte en una suerte de ‚Äúconflacionismo‚ÄĚ.

El hombre se subordina al orden de las estructuras, a un nivel de la realidad, en ese sentido hay cosas que tendr√°n que seguir en un estado de ocultamiento, por desentra√Īar o (in)desentra√Īables. Por tanto, lo desconocido es otra evidencia. Es ese el material del poeta, que no es para m√≠ un ser condenado, quiz√°s s√≠ como dec√≠a Pessoa, un fingidor. Un develador de formas. Homo locuens. Hombre hablante y pensante capaz de significar; en el caso del poeta, capaz de resignificar ese mundo que est√° ah√≠ y nos viene dado. ¬†

De la misma manera que el hombre es configurador de lo humano, el poeta es un reconfigurador de lo humano/resimbolizante de lo humano. Es alguien con una sensibilidad para desatender ese nivel de la realidad, ese orden del que hablaba ahorita, para construirse otro. De esa nueva entropía o nueva disposición nace el poeta.

¬ŅHay mestizaje, hay hibridez en tu poes√≠a? En este mundo que vivimos, ¬Ņtodo acto po√©tico/art√≠stico es de por s√≠ mestizo y/o h√≠brido?

Salvando las primeras formas sociales, las primeras expresiones del arte asociadas a la caza, la veneraci√≥n de √≠dolos‚Ķ, creo que nunca m√°s ning√ļn pensamiento naci√≥ del vac√≠o. Todo parte de algo. Todo en el arte fue despu√©s relacional, bien por m√≠mesis o por resistencia a algo, como las vanguardias.

Somos seres temporales, precedidos, eso hace que haya mezclas, influencias, referentes, que haya una circularidad, una vuelta sobre los mismos temas, con puntos de conexión con otras poéticas, otras formas de creación. Si es eso a lo que llamas mestizaje, sí, hago una poesía mestiza, atravesada por todas esas herencias quedadas de lecturas, experiencias, estudios.

Si te refieres a un purismo de estilo, tambi√©n, aunque no siempre. No me molesta ese tipo de contaminaci√≥n porque, siendo fiel a la primera pregunta, la vida est√° muy contaminada, afectada. ‚ÄúLos nuevos mapas son distintos‚ÄĚ, dice Eltit. Ya no importa tanto el c√≥mo sino el fin.

Por ejemplo, siempre me ha parecido La mujer del mercader del río: una carta, de Ezra Pound, un poema, una misiva y un magistral cuento. Igual te podría citar narradores sesgados por la poesía y en mí trasciende más lo leído (en la narrativa) cuando encuentro también eso. Lo otro.

Lo importante, creo, es poder hacerlo bien, no todos los caminos nos conducen a Roma, y a veces comenzamos algo que se termina trenzando, trocando en otra cosa.

Lo puro solo lo veo asociado al origen, al germen de algo; cuando ese algo crezca, progrese, ya estará irremediablemente combinado, conminado también, pues hay en todas las formas de comunicación una amenaza/intrusión/ruido/participación.

Se ha dicho que la poes√≠a, en la actualidad, se lee poco. Sin embargo, la poes√≠a aun tiende a escucharse, tal vez con m√°s facilidad que leerse. ¬ŅContinuamos siendo receptores de la oralidad? ¬ŅHasta qu√© punto el acto de vivir la poes√≠a, cuando la comunicamos a trav√©s de la palabra hablada/escuchada, transforma el acto de comunicaci√≥n?

Continuaremos siendo receptores y emisores de la oralidad, en tanto seres hablantes. Incluso viviendo con un alto nivel de enajenación o ensimismamiento vamos compartiendo tradiciones, mitos, leyendas, parte de nuestra historia a través de nuestras acciones. La palabra tiene fuerza, ya sea oral o escrita. Reencarna en cada uno de nosotros.

Cuba está interceptada, pintada por la palabra. Interceptada por mitos, ritos, por las culturas hispanas, africanas, que fueron trasmitidas de esa manera. Cuánta gente no se inicia hoy en las religiones africanas y esa fe es también fe en la palabra, en la herencia de la palabra. Eso que se vuelve inmutable, trasciende. Pero no tienen los mismos códigos la palabra escrita y la palabra oral.

cortesía de ismaray pozo

No creo que el decir la poesía ayude a que se consuma más. Ciertamente la poesía se consume poco; creo que siempre, en relación con otras artes, se ha consumido menos. Hay un riesgo en lo que es consumido por todos. En ese sentido, no lo veo mal, la poesía no puede ser para todos, como tampoco lo es la Física, la enfermería, la pintura, la fundición de metales.

Hay una gran tradición de repentistas, improvisadores, decimistas en nuestro país. Veo en esa forma de trasmitir lo poético una performatividad, necesita de la interacción con el oyente, se reafirma muchas veces en esa interacción y el oyente recibe y reacciona, como una llamada-respuesta. Ahora, toda la poesía no precisa el mismo nivel de interacción.

Yo prefiero trabajar a un nivel m√°s simb√≥lico, sensorial ‚ÄĒno tan audible‚ÄĒ cuando tengo que enfocar el ojo sobre la l√≠nea impresa, como la punta de un aerostato.¬† En la escucha otras cosas pueden disuadirnos. El o√≠do tambi√©n es un √≥rgano con una memoria temporal muy corta.

Charla conla poeta Ismaray Pozo

Les comparto esta charla que tuve con la poeta Ismaray Pozo el pasado 14 de febrero después de la presentación de su libro.

Publicada por Joaquín Chávez Pérez en Martes, 25 de febrero de 2020

En una narraci√≥n, quiz√°s escuchar si la pared era blanca o azul (solo si eso determina en la historia) no har√° la gran diferencia. Si nos perdemos la l√≠nea de un verso en un poema, quiz√°s no entendamos el poema. En lecturas de poes√≠a, pienso que algo siempre se nos pierde, algo siempre intercede entre el texto y el que escucha, trasformando ‚ÄĒcomo dices‚ÄĒ el acto de comunicaci√≥n, o bien haci√©ndolo incompleto.

Háblame un poco de tus referentes literarios y de cómo llegas al mundo de la escritura.

A todo sitio se llega buscando. Así llegue yo a la escritura, buscando un sitio. Empatizamos con lo que conocemos. Lo que siempre está en nosotros se torna parte de nuestro carácter, de nuestra identidad. En casa siempre tuvimos libros. Mi padre era por entonces un gran lector. Lo primero que hacía con su salario era comprar libros en la librería municipal. Entonces me acostumbré a esa presencia.

Leía libros de la colección Huracán en la adolescencia, Flaubert, Dostoievski, V. Hugo, Tolstoi. La escritura llegó después, estando en el IPVCE, o poco antes. Para mí, aquello solo era garabatear en una agenda. Era una de las muchas inquietudes que sentía por el arte, de manera que no lo sobredimensioné.

No me planteaba escribir. Y lo hacía, como es natural, distanciadamente, con períodos de sequía, inconstancias. Ya estando en la Universidad comienzo a recibir otras influencias literarias, pero lo curioso es que los caminos eran siempre corvos, nunca rectos, nunca el acercamiento fue directo porque no buscaba. Leyendo ensayos por lo general llegaba yo a la poesía. Recuerdo lo determinante que fue leer un ensayo de Beatriz Maggi sobre Emily Dickinson. O leer ensayos sobre el Caribe, la megritud para llegar a Cesáire, Glissant, Roumain… Pessoa. Mis primeros referentes poéticos están por ahí.

¬ŅC√≥mo se puede promover mejor la buena escritura?

Si te refieres a promover, de gestarse, de hacer buena escritura, depender√° del nivel de exigencias que cada uno se plantee para lograr eso.

Si te refieres a impulsar la buena escritura, darla a conocer, también.  

Cada persona es due√Īa de s√≠; ‚Äúcada vida la defensa de una forma precisa‚ÄĚ. Cada uno de nosotros toma lo que cree conveniente, decanta, filtra. Lo bueno es siempre una meta, un fin ulterior. Llegar a lo bueno requiere tiempo, sudor, sacrificio.

¬ŅExisten las modas literarias? ¬ŅSon una real sintomatolog√≠a de lo que lee el p√ļblico o de lo que se consume en estrechos c√≠rculos de cr√≠ticos, seguidores de un autor determinado y/o defensores a ultranza de dichos autores?

Existen. La moda siempre responde a un estado de opinión. Dependerá de la globalización del asunto (el libro, el autor), de su mediatización. Siempre han existido las modas, por molestas que sean a veces, en tanto tendencia, disposición a algo. Eso no lo instaura una persona, es un camino de muchos

Puede deberse a todo eso que apuntas y que yo resumir√≠a en una sola palabra: reconocimiento. Incluso si lo que se quiere con eso es detonar algo anterior, centrifugarlo, remover lo que est√° establecido. Confieso que me gusta mantenerme al margen del tema. Como dice una amiga: ‚Äútan esclavo de la moda es el que la sigue, como el que la rechaza‚ÄĚ. Soy esclava de ese rechazo. Hay que negar ciertas corrientes. Pero, ¬Ņacaso no fueron en su momento ‚Äúmodas‚ÄĚ el impresionismo, el neoimpresionismo, el fovismo, el romanticismo, el pop-art, el bebop?

Por otra parte, la lucha por el reconocimiento existe desde el origen de los vínculos sociales, desde la familia. Como existe también un intercambio, una transferencia de dones: en los autores que siguen a otros autores por moda, en los lectores que leen lo que otros leen, los críticos que coronan o fulminan. Eso va creando jerarquías, voces que se expanden con una fuerza tentacular. Es el despliegue humano.

Para mantener una postura cr√≠tica ante eso, porque cualquiera puede perderse en la curvita anhelada de la fama, a veces me pregunto para qu√© hago lo que hago. Y dudar es bueno ‚ÄĒadem√°s de romper toda vanidad‚ÄĒ: centra, recompone.

¬ŅHasta qu√© punto el mundo de las artes visuales impacta, o no, en tu imaginario po√©tico/creativo?

Creo que bastante. Estudié Historia del Arte y eso, como todo lo que se estudia, fue plantando parcelas, rellenando espacios. Ahora me pregunto cuánto no tendrá que ver el ejercicio crítico con la poesía. La poesía es hipercrítica. Hay varias asignaturas en la formación que entrenan de alguna manera para eso.

En mi tiempo recibía clases de Víctor Fowler y Adelaida de Juan. Ambos impartían talleres críticos, el primero sobre el audiovisual, Adelaida sobre las artes visuales. Ese ejercicio es especular como un espejo. Lo que digamos de la obra puede tener más de nosotros mismos que de la obra. Lo cierto es que pasamos mucho tiempo en el aula recibiendo una cantidad de información que ahí está.

A√Īos despu√©s, sobre todo si una se desvincula de las artes visuales, parece que esos caminos antes plantados fueron con el tiempo arrasados como un viejo maizal. Y no. Siguen estando ah√≠. A menudo llegan. Sobre todo, en textos donde tiendo al barroquismo, a la recreaci√≥n de atm√≥sferas, porque as√≠ es como surgen en mi cabeza ese tipo de im√°genes, muy pict√≥ricas. Contrario a la memoria auditiva, la memoria visual/fotogr√°fica logra otra pre√Īez, una gestaci√≥n m√°s larga en el inconsciente.

El cuerpo que habitamos, el g√©nero que habitamos (o nos habita), ¬Ņimpacta directamente en nuestra escritura o es solo una condici√≥n salvable e intrascendente? ¬ŅC√≥mo sientes que te sucede a ti?

Escribimos con el cuerpo. Bailamos con el cuerpo. Dormimos con/en el cuerpo. Vamos a buscar el pan con el cuerpo. Ba√Īamos al cuerpo con el cuerpo. Gracias a esa corporeidad estamos en este mundo. El cuerpo nos universaliza, pero tambi√©n nos individualiza. De manera que tanto la naturaleza de lo que escribo, lo que persigo, lo que hago en la vida, tiene que ver tambi√©n con la naturaleza de mi cuerpo.

¬ŅExisten reales conexiones entre los poetas cubanos de estos tiempos, esencialmente entre los j√≥venes? ¬ŅConexiones que trascienden al hecho de aparecer juntos en una antolog√≠a o leer en un mismo espacio? ¬ŅCrees que, m√°s all√° del acto creativo, ese que es usualmente solitario, les son √ļtiles al autor las asociaciones con otros creadores? ¬ŅPor qu√©?

Siempre existen conexiones cuando se coincide en un sitio, en un tiempo; cuando vivimos en una isla tan peque√Īa como Cuba, tan burbujeante; cuando se tiene una edad aproximada; pasamos quiz√°s por las mismas escuelas, al menos recibimos los mismos planes de ense√Īanza; tenemos iguales s√≠mbolos patrios; nuestros nombres inventados; tenemos como creadores similares divisas, al menos la de seguir creando en la Cuba de ahora, y coincidimos por tanto en Festivales, Ferias del Libro, Juegos Florales, intercambiamos nuestros contactos de m√≥vil y muchos somos amigos por Facebook.

Puede que incluso muchos de nuestros referentes literarios sean los mismos. Intercambiamos libros, novedades, bases de premios en grupos de WhatsApp. A estos premios enviamos cuadernos, seg√ļn la suerte, los enviamos despu√©s a los mismos planes editoriales. S√≠, las conexiones existen.

Pero no te puedo hablar del nivel de trascendencia de todas ellas. Cuando leo algo de la poesía que hacen los jóvenes en Cuba, no encuentro, más allá estas coincidencias temporales, muchas semejanzas. Eso me alegra.   

Las asociaciones creativas siempre son dinamizadoras, propositivas, agentes de cambio y, a menudo aglutinan parte de lo mejor de una generación. Pienso en la Revista de Avance, Orígenes, el Grupo de los Once, Volumen Uno, Arte Calle, Puré, Enema, Diaspora(s), Fluxus, el Cinetismo, los surrealistas, Irakere, La Fania, qué se yo.

La historia est√° marcada por el tendencionismo, los guettos. Eso habla a favor del grupo, de la centralidad de fuerzas en pos de un bien com√ļn. Aunque un grupo o asociaci√≥n, como quieras llamarlo, no funciona si cada miembro no tiene su propia combusti√≥n.

¬ŅLa poes√≠a duele? ¬ŅHace feliz? ¬ŅPuede transformar?

La poesía transforma la videncia. Hace que todo cambie y descambie, como apunta un personaje infantil de Graciliano Ramos. Ese cambio y descambio es también endógeno en lo más interno de nosotros mismos.

Cuando llegó, de esa manera salvaje, germinal, como llegan todas las cosas, podía asociarlo con el dolor. Ya no: es indolora como muchas enfermedades hereditarias, un gen degenerado; como la miopía que hace que vivas recalculando los objetos, las distancias, que vivas recalculándolo todo.

Por otra parte, la felicidad es vaga, oscilante. La poesía simplemente trasvasa, al margen de una condición u otra.


Convocan a concurso de carteles

La Asociación Cubana de las Naciones Unidas (ACNU) invita a todos los residentes permanentes en el territorio nacional interesados en la labor de la Organización de Naciones Unidas a participar en su Concurso Anual de Carteles sobre temáticas de interés para la sociedad civil cubana.

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«No s√© si la literatura me eligi√≥, pero yo s√≠ la eleg√≠ a ella»

En una Cruzada Literaria ‚ÄĒhace ya algunos a√Īos‚ÄĒ conoc√≠ a Evelin Queipo, una autora que apuesta por una literatura cr√≠tica y sin fronteras. Ella sabe que el talento no eclosiona f√°cilmente. Por eso, quiz√°s, es que Evelin se manifiesta como una autora paciente y algo silenciosa. Silenciosa y creadora, porque es preciso decir que los motores de su arte no paran nunca de moverse.

¬ŅQu√© es lo que m√°s valoras en la formaci√≥n de un escritor?

Valoro la asimilación de lecturas, de contenidos, la asimilación de las críticas negativas. Conozco gente que lee de manera voraz y de todo; pero son incapaces de reflexionar en torno a eso que han leído. Entonces, si leemos y no interpretamos, o no asimilamos el mensaje, no ha servido de mucho la lectura.

 Respecto a la asimilación de contenidos sucede casi igual. Si estudias una carrera de humanidades, perteneces a un taller literario o a un Centro de Formación como el Onelio, y no asimilas el contenido que te imparten, se ha perdido el tiempo asistiendo a clases.

¬†Y finalmente las cr√≠ticas. Si alguien se reh√ļsa a escuchar cr√≠ticas, si solo quiere opiniones favorables u opiniones ‚Äúautorizadas‚ÄĚ, nunca mejorar√° demasiado. Yo siento que uno crece cuando es capaz de asimilar verdaderamente esa cr√≠tica que doli√≥, que nos hizo lanzar un texto a la basura.

Y acepto las cr√≠ticas de donde vengan: de mis alumnos del taller, de los ni√Īos con los que trabajo, de los lectores m√°s diversos y casu√≠sticos, y de los grandes escritores tambi√©n. En un primer momento, mi sistema defensivo se reh√ļsa a aceptar la cr√≠tica, pero despu√©s viene el tiempo y se encarga de demostrarme si hab√≠a o no raz√≥n en ella.

¬ŅQu√© es lo que consideras como madurez literaria? ¬ŅSe puede ser un autor maduro con independencia de la edad biol√≥gica?

En su sentido m√°s amplio, madurez indica la llegada a un nivel completamente funcional del desarrollo. Pero, ¬Ņcu√°ndo y c√≥mo puede un artista o escritor demostrar que lo que hace ha llegado a la etapa superior de su desarrollo? Eso puede suceder a cualquier edad. Ejemplos hay de quienes alcanzaron su madurez literaria en la adolescencia y juventud, y quienes tuvieron que esperar a los 50 a√Īos para dar lo mejor de su producci√≥n art√≠stica. Pero en cualquiera de los casos tiene que pasar el tiempo para poder estudiar todo el corpus literario de ese autor, analizar, comparar.

Si te lees los primeros textos de García Márquez, su periodismo, por ejemplo, hallarás textos maduros, magníficos, excelentes. Pero después vivieron otros muy superiores que dejaron a aquella producción en franca desventaja. Lo que quiero decir es que en sus textos primerizos puede encontrarse madurez literaria, pero muchos críticos te dirán que el Gabo llegó a su madurez mucho más tarde.

¬ŅPor qu√© eliges la literatura? ¬ŅC√≥mo transcurren tus procesos creativos?

No s√© si la literatura me eligi√≥, pero yo s√≠ la eleg√≠ a ella. La eleg√≠ porque me gusta leer, y me resultan inexplicables los resortes que mueven la creaci√≥n literaria. Me gusta mi idioma, que es muy sonoro y musical, me gustan las lenguas, me gustan las rimas, los cuentos, vivo enamorada de ese mundo. No s√© vivir si no es en un ambiente literario y creativo, rodeada de ni√Īos, que son unos creadores magn√≠ficos y nunca bien comprendidos. Me encanta que me asalten con un buen poema o un excelente minicuento. Pero, por favor, que nadie se tome esto demasiado en serio. No me acosen en la calle. (Risas).

El proceso creativo ten√≠a antes en m√≠ un momento espec√≠fico, pero ya no. Ese proceso transcurre lento y no para jam√°s. Siempre estoy mascullando algo, un poema, una idea, un cuento. Si la idea se resiste, puedo darle vueltas durante a√Īos. Eso lo aprend√≠ de Heras Le√≥n: ‚Äúcada cuento tiene una forma especial de ser contado. Nuestra misi√≥n es encontrarla‚ÄĚ.

Aunque te describa mi proceso creativo, me quedo corta. De más está decirte que investigo primero, que estudio un pocotón, que no me atrevo a poner una letra si antes no me he preparado. Pero sigue siendo un misterio el proceso creativo.

Te pongo este ejemplo. Una vez tuve una idea para un cuento. Me pas√© a√Īos estudiando el asunto, pero no sal√≠a. Una madrugada, presionada porque me faltaba una cuartilla para completar el n√ļmero de p√°ginas de un concurso, me sent√© y lo escrib√≠ de un tir√≥n. Una idea que trabaj√© durante a√Īos qued√≥ reducida a 20 l√≠neas. Al otro d√≠a se lo le√≠ a un amigo muy cr√≠tico, a ese que no me perdona una, porque yo tampoco le perdono nada a √©l. Resultado: pude ver el asombro en su cara. Pude ver el efecto que ocasion√≥ el final sorpresivo. Creo que si ese amigo no me minti√≥ con sus gestos, con sus palabras, hay que darme un palo en la cabeza para convencerme de que est√° malo el cuento que escrib√≠ aquella noche.

¬ŅExiste una f√≥rmula, fija o no, que procure como resultado el nacimiento de un buen libro?

Hay fórmulas fijas. Claro que sí. Una de ellas puede ser dominar las técnicas narrativas. Eso es vital. Hay quien no las puede nombrar, pero sabe usarlas, porque imita modelos. Otra fórmula es conocer qué quiere el lector para el que trabajas, qué busca. Luego se lo das. Pero también hay que manipularlo. Hay que agarrar las emociones como quien se agarra las partes blandas. Luego aprietas, cosquilleas, masajeas, hasta que saques una lágrima, una risa, una carcajada, una reacción emocional cualquiera.

Si las reacciones le duran al lector, date con un mazo en el pecho, hiciste un buen libro. Eso sí, como el asunto es netamente emocional y, por tanto individual, un mismo libro puede ser excelente para unos y muy malo para otros. Nunca tendrás una opinión general.

Se ha comentado, no en pocas ocasiones, que la literatura joven cubana sufre una ‚Äúcrisis‚ÄĚ creativa. ¬ŅQu√© opinas de estas afirmaciones? ¬ŅSe han perdido los afanes de contar o ha disminuido el talento?

¬ŅAcaso esos comentaristas se leyeron el cuento de Cirilo Villaverde que sirvi√≥ como boceto a Cecilia Vald√©s? Se public√≥, y en opini√≥n de varios cr√≠ticos es un cuento de escasa factura. Y si te pongo otros ejemplos (nada halag√ľe√Īos) de grandes escritores, seguro no me creer√≠as, pero igual podr√≠a catalog√°rseles como v√≠ctimas de la ‚Äúcrisis‚ÄĚ creativa.

Sin embargo, en el peor de los casos esa ‚Äúcrisis‚ÄĚ se ha creado aqu√≠ mismo, la han creado muchos de los que hoy acusan a la ‚Äúliteratura joven cubana‚ÄĚ, porque ellos mismos han sido los jurados de los concursos que los han premiado. Tampoco tengo la posibilidad de leer a la joven literatura francesa, espa√Īola, norteamericana, argentina‚Ķ Creo que muchos tampoco la tienen. Sin un estudio comparativo no me atrevo a afirmar que la literatura joven cubana sufre una ‚Äúcrisis‚ÄĚ creativa. Se puede especular con esa afirmaci√≥n, pero demostrar que es cierto‚Ķ son otros cinco pesos.

¬ŅC√≥mo observas y valoras la literatura de tus cong√©neres, en tanto cercan√≠a espacial y temporal?

Creo, por sobre todas las cosas, que es variada. Siendo así, la literatura goza de salud. Esta lección la aprendí con el maestro Lino Betancourt, que me dijo lo mismo respecto a la trova joven. Y llevaba razón su enunciado. Nada que se mueva y sea diferente muere.

Creo que hay cosas geniales hechas por los j√≥venes, pero tambi√©n muy malas. Y en ese ir y venir de opiniones favorables y desfavorables avanza la literatura. ¬ŅPor qu√© levantar la voz para hablar mal de lo que hacen los j√≥venes? ¬ŅLos adultos y adultos mayores escriben tan genial? Yo quiero ver, Evelin Queipo, si piensas lo mismo de aqu√≠ a 30 a√Īos. (Esta √ļltima oraci√≥n no la escrib√≠ yo, sino mi otra Yo, que conste en el acta).

La tendencia en cuanto a aparici√≥n de nuevas voces en el panorama literario cubano hace creer que nos encontramos en una era donde el talento eclosiona f√°cilmente. ¬ŅEs as√≠ en realidad? ¬ŅTodo lo que se visualiza o se promociona como ‚Äúlo mejor‚ÄĚ de la literatura joven, es precisamente lo mejor?

En un país que ofrece educación gratuita, que da acceso a diversos medios de comunicación e información, que está lleno de Casas de Cultura, de talleres literarios, que tiene programas tan variados para la promoción de la lectura y la literatura… ¡caramba!, ¡claro que tienen que florecer los escritores por todas partes! Y también los que se creen que pueden ser escritores. Eso es normal. Anormal fuera lo contrario.

El talento es otro asunto. Que te ganes un premio o tres, y te publiquen un libro o 10, no quiere decir que tengas talento. Kafka ten√≠a talento y casi no public√≥ en vida. El talento no eclosiona f√°cilmente, pero la literatura s√≠ cuando se han creado las condiciones para ello. En este pa√≠s se han creado las condiciones. ¬ŅContamos cu√°ntas editoriales hay en Cuba? En un r√°pido conteo: cinco de la AHS, 16 de los CPLL, las FAR y el MININT tienen sendas, la UNEAC tiene una en Santiago, otra en Pinar, existe Uni√≥n en La Habana, est√°n las editoriales nacionales, algunas universidades tienen sellos editoriales, algunas Oficinas del Historiador tambi√©n‚Ķ ¬ŅPor cu√°ntas vamos? Y si hay editoriales, la l√≥gica indica que tienen que eclosionar los escritores. Unas veces m√°s y otras menos maduros, pero est√°n ah√≠ y tambi√©n est√° el lector, que no perdona medias tintas.

Lo ‚Äúmejor‚ÄĚ de la literatura joven‚Ķ es mejor que no hablemos mucho de eso. ¬ŅQui√©n puede darte lecciones a ti, que eres un lector voraz, de ‚Äúlo mejor‚ÄĚ? ¬ŅQui√©n puede darme esas lecciones a m√≠? ¬ŅQui√©n puede decirle a mi hija de siete a√Īos, que lo mejor NO es El gato cient√≠fico, de Yunier Riquenes, o Epaminondas, de Oros Viejos? Me los pide cada noche. Yo quiero leerle Platero y yo, y otros cl√°sicos; quiero demostrarle que la literatura infantil es mucho m√°s que eso.

Pero muy poco se puede hacer cuando un ni√Īo de siete a√Īos va al librero repleto de t√≠tulos infantiles, toma el de su preferencia y te lo pone en las manos para que se lo leas. Hay que respetar las elecciones de cada cual. Y mi hija puede presumir de tener un amplio espectro de lecturas, porque yo me encargo de leerle, de llevarla al teatro Gui√Īol, de llevarla a las pe√Īas, a los talleres…

A m√≠ me cuesta mucho trabajo demostrarle a los ni√Īos que leer es mejor que ver animados. Tal vez no lo logre, pero no me canso de intentar. Igual, que siga intentando la gente convencernos de qu√© es lo mejor. Tal vez lo logren.

¬ŅCu√°l es tu opini√≥n con respecto al sistema de premios? ¬ŅAyudan al escritor, facilitan su trabajo o lo hacen lidiar en un pugilato constante donde solo se crea, o mayoritariamente se crea, para ganar?

Es lindo que haya premios, es bueno y es √ļtil. Pero, ¬°cuidado! Nadie se deje obnubilar por tres mil pesos y una publicaci√≥n. En todas partes del mundo hay cazadores de premios. Viven y producen para eso. Y al que velan, no escapa. Es as√≠ como hay gente que repite ganando premios. A veces los mismos premios.

 Hay libros que uno sabe que son para competir. También los hay que no son buenos para eso. ¡Qué terrible debe ser someter la creación a los premios todo el tiempo! ¡Pero qué terrible debe ser también escribir libros que nunca ganen premios! Un premio ayuda y dos también. Veinte premios son geniales. Lo que es terrible y maligno es el vicio, es la esclavitud. Si negociamos con esos males pueden sobrevenir ataques de muy alta y muy baja autoestima, podemos salir perdiendo nosotros como seres humanos. La creación nunca pierde. Ella existe y ha existido desde siempre. 

¬ŅExiste un mercado editorial cubano?

Vayamos, como en ‚Äúmadurez‚ÄĚ, al concepto b√°sico de la palabra ‚Äúmercado‚ÄĚ: conjunto de transacciones o acuerdos entre compradores y vendedores. Comercio formal y regulado, donde existe competencia entre los participantes. ¬°Caramba! Creo que la respuesta a lo que me preguntas es NO.

Sin embargo, no hay que angustiarse por eso. Tenemos libros, tenemos literatura y tenemos lectores. Creo que nada en el mercado tiene un precio real. Todo lo que podemos comprar, negociar, vender, tiene un valor simbólico. Yo no puedo comprar todos los libros que he leído, no puedo comprar todos los que leeré. Pero los libros están ahí y yo los leo de cualquier manera. Nada me lo prohíbe. Ni las leyes del mercado.

Solo si no existieran los libros, la literatura, si no existiera yo, podr√≠a dejar de leer. Olvidemos a los mercaderes. Ya Jes√ļs los ech√≥ del templo hace m√°s de mil a√Īos. A leer, a consumir libros con la vista, con los dedos, con los o√≠dos, con la mente, con las ganas de leer. Y los escritores y las editoriales que lloren las p√©rdidas mercantiles y la usurpaci√≥n de los derechos de autor. (Esta √ļltima oraci√≥n tampoco la escrib√≠ yo.)

Vives y escribes en Camag√ľey que, sin dudas, es una plaza importante si se habla en materia literaria. ¬ŅSientes que los conceptos centro (d√≠gase la capital) y periferia (el resto de las provincias de Cuba) se difuminan cuando abordamos la materia art√≠stica? ¬ŅTienen los creadores de La Habana cierta ‚Äúventaja‚ÄĚ en cuanto a promoci√≥n, creaci√≥n y/o difusi√≥n de la obra?

He editado algunos libros y me parece un poco soberbio que un autor se cite a s√≠ mismo. Pero hoy comprendo la utilidad. Una pregunta muy parecida me hizo Yasel Toledo y la entrevista sali√≥ publicada en Cubadebate. Ser√≠a bueno poner un hiperv√≠nculo aqu√≠ pero no ¬Ņse puede? (Risas).

Si no existiera la diferencia entre centro y periferia, todo se llamar√≠a ‚Äúcentro‚ÄĚ o todo ‚Äúperiferia‚ÄĚ. Ese es un principio b√°sico de la econom√≠a del lenguaje: no deben existir dos palabras para una misma cosa. Si te fijas en los sin√≥nimos, muy pocos comparten lo que se llama ‚Äúsinonimia absoluta‚ÄĚ. Pero veamos, cada cosa tiene sus pros y sus contras. Hay ‚Äúcabezas de rat√≥n‚ÄĚ que se han mudado a la capital y no han llegado a ser ni siquiera ‚Äúcola de le√≥n‚ÄĚ.

En este sentido se puede favorecer el artista que eligi√≥ no migrar a la capital. Pero de que en los centros est√°n las mejores y mayores posibilidades‚Ķ eso es una realidad. Me quedo estupefacta y llena de sana envidia cuando mis amigos de la capital me cuentan cosas que yo ignoro palmariamente: lecturas con pagos en CUC, extranjeros que hacen ofertas, invitaciones, editoriales que vienen y hacen buenos y malos negocios‚Ķ Y se me va llenando el coraz√≥n de arrugas cuando veo que a ‚Äúprovincia‚ÄĚ llega tan solo una de esas bondades, y all√° va la gente dispuesta a todo con tal de conseguir un beneficio m√≠nimo. Se forma la guerra. Se pelean unos con otros.

Entonces quisiera que se difuminaran los conceptos de ‚Äúcentro‚ÄĚ y ‚Äúperiferia‚ÄĚ aunque sea en materia art√≠stica. Pero la sem√°ntica, dentro de las disciplinas human√≠sticas, suele ser bastante exacta: ‚Äúcentro‚ÄĚ y ‚Äúperiferia‚ÄĚ son ant√≥nimos perfectos.

¬ŅQu√© le falta a la joven literatura cubana para romper las fronteras territoriales de la naci√≥n y llegar a los lectores de otros pa√≠ses?

Aquí cerca, a esta hora de la noche, está mi otra Yo, y está loquísima por responder. Dice que tres palabras son suficientes. Le digo que no y se lo prohíbo rotundamente. Pero ella me ha dado un golpe maestro, me ha paralizado los dedos y…

…responde: un mercado editorial.

Solo entonces me devuelve el teclado y yo quiero borrar lo que ella ha escrito y teclear mi propia respuesta, que es diferente aunque no ant√≥nima. Pero entonces pienso‚Ķ ¬Ņy si ella tiene raz√≥n?

 

Camag√ľey, diciembre de 2019

Evelin Queipo Balbuena y mi otra YO.


El surrealismo tropical de Yuris Seoane

Quizás porque Yuris Elias Seoane Serrano tiene sus raíces en la zona de El Cobre, es que una estética singular marca cada una de sus obras, en las cuales lo cotidiano y el sincretismo religioso cobran vida. De ese lugar, rico en religiosidad y espiritualidad, este joven santiaguero bebe para continuar indagando en el universo de la creación.

Desde que egresó como Instructor de Arte en la especialidad de Artes Plásticas y de Estudios Socioculturales de la Universidad de Oriente, Yuris no cree en fatalismos geográficos y ha sabido atreverse en el mundo de la creación visual más allá de su provincia, sin olvidar su formación pedagógica; de ahí que hoy eduque a través de su arte.

Con varias exposiciones, reconocimientos y premios, no solo en el ámbito nacional sino también en otros países como Holanda y Alemania, el Portal del Arte Joven Cubano utiliza estos pretextos para acercarse al reciente ganador de la Beca de Creación SAVE 2018 y conocer sobre las inquietudes y sensibilidades que lo definen como artista.

Foto Frank L. O¬īCallaghan

‚Äď‚Äď ¬ŅPor qu√© no decidiste dejar el magisterio como Instructor de Arte?

No es que no me guste la pedagogía, pero cuando me gradué hice mi servicio social y me di cuenta que no era lo que deseaba realmente. Me di cuenta que me llenaba más la creación. Decidí hacer una carrera como artista y vi que para eso se necesitaba tiempo; es algo difícil, pero son riesgos que uno toma en la vida.

‚Äď‚Äď ¬ŅEn qu√© manifestaciones te iniciaste como creador?

Comenc√© realizando videos. Primeramente con un proyecto que se llamaba Visi√≥n Com√ļn y exist√≠a en mi poblado, el cual incitaba a los j√≥venes de la comunidad a explorar el cine, lo documental, y me dio curiosidad.

Me llevó a hacer algunos documentales para luego pasar a lo que es el videoarte, que es una expresión que rompe con los parámetros establecidos por el documental tradicional. Viendo esto me incitó a decir de una manera diferente, abstracta, metafórica. Vi en el videoarte una forma de expresarme de forma mas abierta.

‚Äď‚Äď Este medio es muy amplio‚Ķ ¬Ņc√≥mo comenzaste a usar el videoarte?

El videoarte es experimento y eso da libertad, permite romper reglas.

Comenc√© a ver la sociedad y buscar c√≥mo llevar a esta al arte, como una mirada antropol√≥gica, de archivo que hab√≠a que ir guardando, pero no simplemente como un documento, que se ve y ya, sino como una manera de decir, con toques m√°s experimentales, con ciertas subjetividades que diera una sensaci√≥n, que el p√ļblico viera estas im√°genes a su forma e interpretaci√≥n, pero que no fuera literal.

Lo considero como videoarte documental. Donde se viera mi interpretaci√≥n personal y que el p√ļblico lo indagara con su recepci√≥n. Una memoria, donde vea lo actual, lo pasado, sus contrastes. Mi primer videoarte lo hice en el 2012 o 2013, m√°s o menos.

Foto Frank L. O¬īCallaghan

‚Äď‚Äď ¬ŅCu√°les fueron tus primeras herramientas de trabajo?

Empec√© con una peque√Īa c√°mara de fotos que permit√≠a grabar videos, de quiz√°s cinco megap√≠xeles. Grabando y editando. Ya luego, como todo lleva recursos y se necesita material de calidad, fui resolviendo mejores c√°maras. Actualmente estoy trabajando con una HD, ya no solo trabajando el video sino tambi√©n la fotograf√≠a, combin√°ndolos.

‚Äď‚Äď ¬ŅQu√© tem√°ticas abordas m√°s en tu trabajo? Ya son casi seis a√Īos de madurez, ¬Ņpero qu√© es lo que m√°s te interesa presentar en tus obras?

Estoy muy interesado en la sociedad, lo que me rodea. Es de donde me nutro. Deseo traducir lo que se ve. La cotidianidad me da ideas, im√°genes que busco devolverlas en arte, en met√°foras.

‚Äď‚Äď ¬ŅEn qu√© consisti√≥ la Beca de Creaci√≥n SAVE?

Gané la Beca de Creación y una Mención. Precisamente por un videoarte que iba dentro de una instalación que elaboré con elementos extraídos de las calle. Su título es Fragmentación.

La beca propicia que por a√Īo el Centro de Arte te ayude econ√≥micamente para concebir un proyecto de exposici√≥n y luego mostrarlo como resultado de la misma. Y ya tuvo su luz recientemente en diciembre en el mismo Centro de Artes Pl√°sticas y Dise√Īo con mi exposici√≥n personal Red de lo Social: Fragmentaci√≥n y Cotidianidad. Discurso sobre el Surrealismo Tropical.

Foto Frank L. O¬īCallaghan

‚Äď‚Äď Cu√©ntame sobre el proceso‚Ķ

Fue un a√Īo intenso, de mucha investigaci√≥n y pensamiento. Buscando c√≥mo idear, c√≥mo organizar‚Ķ en un a√Īo pasan muchas cosas por la cabeza.

A veces se piensa que es fácil, piensan que ser artista es exponer y ya, que todo surge en un día. No es así, es un proceso de creación constante, y es duro, uno tiene sus dudas, de lo que piensa, de lo que crea, qué está bien y qué está mal es algo estresante también.

Uno puede tener una gaveta llena de ideas, pero hay que encontrar la armonía de todas ellas, la precisa para mostrar. Es trabajar con seriedad, no para salir del paso y punto.

‚Äď‚Äď ¬ŅQu√© se puede ver en la exposici√≥n?

Foto Frank L. O¬īCallaghan

Se puede ver videoarte, instalación, fotografías, arte-objeto, hasta hubo caldosa el día de la inauguración (ríe), todo enfocado en las expresiones populares, en todo sus sentidos: cómo las personas viven y se expresan, su día a día. Es un conjunto de obras que buscan resumir la presencia e interpretación personal de nuestras expresiones populares.  

‚Äď‚Äď ¬ŅTe sientes satisfecho en c√≥mo se recibi√≥ la exposici√≥n?

Desde antes de abrir las puertas ya ten√≠a mucha fe con la exposici√≥n. Fue otra mirada, que no es nueva, pero es una mirada personal. Pudo ser mal vista, bien vista, pero por lo que percib√≠, a las personas le gust√≥ y les sorprendi√≥ lo que vieron, a√ļn cuando muchas de las obras se nutren de lo que les rodea. No fue lo usual, se encontr√≥ con la sociedad en la galer√≠a. Tal vez incoherente de momento, pero que es parte de ellos.

‚Äď‚Äď ¬ŅPor qu√© Red de lo social‚Ķ?

Bueno, eso juega con las redes sociales. En las redes sociales las personas publican, participan, pero en el universo digital, y la exposición juega en el plano real. Es un rejuego. Donde se crea sus comentarios y sus vivencias como si fuera publicaciones de la realidad, como en lo digital, pero, en este caso, en su plano físico. Y surrealista, donde se muestra la constante inventiva que produce el cubano para enfrentar sus vicisitudes, donde está lo real maravilloso presente. Y es un surrealismo nuestro, tropical.

Foto Frank L. O¬īCallaghan

‚Äď‚Äď ¬ŅPor qu√© recurres a estos temas m√°s populares y no a otros?

Es la forma, primeramente, de cumplir conmigo mismo espiritualmente, de sacar muchas cosas que llevo dentro acerca de cómo veo a la sociedad, tal vez una forma de desahogarme, de decir que hay esencias que necesitan ser vistas. Y es que me muevo mucho entre estas energías, entre lo cotidiano, soy parte de eso.  

Con este joven se puede dialogar de todo, resaltar filosofías, pensamientos cuestionamientos sociales y del quehacer artístico también. Pueden pasar horas y no agotarse los temas, ya que uno derivaría en otros, hasta el infinito.

Ya está concentrado en nuevos proyectos, nuevas exposiciones que van a estar naciendo en este recién llegado 2020, como el que estará exponiendo en las próximas Romerías de Mayo en la ciudad de Holguín. Estaremos atentos todos a las nuevas reformulaciones sociales de este inquieto creador santiaguero. Un habitante que se comunica con arte.