Premio David


Malena Salazar: «Me conformo con ser parte de los sue√Īos» (+Fotos, video y tuit)

Desde peque√Īa se inventa mundos y fantas√≠as que enriquecen su vida. Adoraba visitar al abuelo en su taller, donde lo ve√≠a desarmar radios, televisores, medir transistores, soldar‚Ķ y escuchaba sus explicaciones sobre c√≥mo funcionaban los equipos. √Čl, lector voraz, siempre se ocupaba de que la ni√Īa tuviera alg√ļn libro.
 
Poco a poco, la infante desarrolló la pasión por la literatura y la tecnología. Hoy es técnica en Informática, autora de varias obras literarias, y ganadora de algunos de los más importantes concursos para escritores en Cuba.
 
No le gusta hablar sobre su vida privada, ni siquiera la comida preferida, pero cuando escribe todo cambia. ‚ÄúNo soy Malena. No soy nada y, a la vez, lo soy todo.‚ÄĚ, dice quien tiene entre sus reconocimientos el Premio David de la UNEAC, en la categor√≠a de novela de ciencia-ficci√≥n (2015), el Calendario de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z (2017) y el Oscar Hurtado (2018).
 
Graduada del Centro Nacional de Formaci√≥n Literaria Onelio Jorge Cardoso, recuerda con agrado sus primeros a√Īos, cuando se entreten√≠a con los juegos tradicionales y gracias a su imaginaci√≥n disfrutaba sin salir de casa.
 
Al comenzar a leer abri√≥ una puerta nueva. ‚ÄúConoc√≠ autores que creaban historias maravillosas; las beb√≠a, las so√Īaba, las viv√≠a‚Ķ Sent√≠ que tambi√©n ten√≠a otras para contar, as√≠ que comenc√© a fabular desde una edad temprana‚ÄĚ, dice quien actualmente se desempe√Īa como t√©cnica en Inform√°tica, y cursa la Licenciatura en Derecho en la Universidad de La Habana.
 
Para ella la Literatura y la Inform√°tica est√°n conectadas de una manera especial, por eso no extra√Īa que comenzara a escribir fantas√≠a y ciencia ficci√≥n con historias relacionadas precisamente con la tecnolog√≠a.
 
Otros de sus galardones son la beca de creación La Noche (2019), que concede la AHS, el premio de novela HYDRA, La Edad de Oro (2019), el Luis Rogelio Nogueras (2019) y el Regino E. Boti (2020).
 
Para ella tiene un significado singular el que lo inici√≥ todo: el David de ciencia ficci√≥n, su opera prima, por la obra Nade. ‚ÄúAntes, pasaba sin penas ni glorias por los concursos, luego llegaron las menciones, a veces a cuentagotas, en otras ocasiones a chorros. Cuando me sent√≠a algo desesperanzada, me recordaba que nada se logra de la noche a la ma√Īana y continuaba intent√°ndolo con los concursos, hasta que el David me sorprendi√≥.
 
  • ‚ÄúActualmente, siento que he crecido como escritora y mi literatura ha cambiado, pero pienso que ese primer libro, aunque no sea una obra maestra, siempre va a ocupar un lugar especial en mi lista personal de logros‚ÄĚ, asegura esta joven con brillo especial en los ojos.
Agrega que para ella lo más importante en cuestiones literarias es el lector. Que su obra lo marque de alguna forma. Que lo haga disfrutar, reflexionar, que lo impulse y se adentre en él para dejar una huella, un recuerdo.
 

‚ÄĒ¬ŅC√≥mo logras construir seres tan diferentes a ti o es que no lo son tanto?

 
‚ÄĒNo s√© si otros escritores tengan el mismo sentir, pero cuando me siento a escribir, ya no soy yo. Me debo a la creaci√≥n, a la historia que he comenzado a tejer. Dejo que los personajes nazcan como deseen ser, dejo que el argumento me gu√≠e desde la primera palabra hasta la √ļltima.
 
Por supuesto, el escritor deja su impronta en sus textos. A veces cuando se leen varios libros de uno mismo se suele encontrar una línea, una temática que se repite, pero abordada desde diferentes visiones. Y es que nos valemos de nuestros conocimientos, experiencias de vida, interacciones, análisis, investigaciones, entorno…, para crear. El escritor juega con estos elementos y los transforma para obtener verosimilitud, variabilidad, incluso dentro de los escenarios más agrestes.
 

‚ÄĒ¬ŅQu√© podr√°n encontrar los lectores en el libro Secretos en lo alto de ciudad Ventosa, ganador del premio Regino Boti (2020)?

 
‚ÄĒEsa novela para infantes trata acerca del maltrato animal a nivel corporativo, la manipulaci√≥n de las industrias hacia sus trabajadores y la explotaci√≥n infantil, desarrollado con reminiscencias steampunk (tecnolog√≠a a vapor) y clockpunk (tecnolog√≠a de relojer√≠a). El verdadero reto, en mi criterio, consisti√≥ en colocar a ni√Īos valientes como Nina, Dano, y la perrita Lol√≥, en un escenario tan complejo.
 
Malena Salazar con el reconocimiento por su premio la Edad de Oro.
 

‚ÄĒ¬ŅQu√© nos puedes adelantar sobre La otra casa, por la cual obtuviste la beca La Noche (2019)?

 
‚ÄĒEs una novela de ciencia ficci√≥n fant√°stica, una idea que desde alg√ļn tiempo quer√≠a desarrollar. Aqu√≠ se aborda la inclusi√≥n, la amistad, la solidaridad, la tolerancia y la aceptaci√≥n de diferencias. Uno de los ejes de la novela es la necesidad de la familia, sin importar c√≥mo est√© conformada y fuera de los roles cl√°sicos, como formadora primigenia de los ni√Īos y ni√Īas, los miedos e inquietudes de quienes han perdido el apoyo familiar y la sensibilizaci√≥n hacia las dificultades ajenas.
 

‚ÄĒ¬ŅTodav√≠a te sorprendes cuando lees‚Ķ?

 
‚ÄĒCuando leo siempre encuentro algo que me sorprende y me dice que, si algo tiene la capacidad de evolucionar es la literatura. Personalmente me considero en constante aprendizaje e intento leer la mayor cantidad de libros de diferentes g√©neros y tem√°ticas. Sirve para enriquecerse uno mismo y, a la vez, aprender c√≥mo se est√° conduciendo el panorama literario en el pa√≠s y el extranjero.
 
‚ÄúA veces es inevitable terminar influenciados por un autor al que admiramos, pero en alg√ļn momento surge la necesidad de encontrar voces propias y formas diferentes de contar las historias‚ÄĚ.
 
Malena aprovechó la etapa de aislamiento para crear.
 

‚ÄĒ¬ŅQu√© tal la etapa de aislamiento en casa, como consecuencia de la COVID-19‚Ķ?

 
‚ÄĒEs dif√≠cil lograr concentraci√≥n en una situaci√≥n como la que vivimos y que ha sacudido al mundo. Surgen preocupaciones que antes no exist√≠an y resulta complicado lidiar con ellas, adaptarse y encontrar soluciones alternativas. Pero fuera de esto, he intentado mantenerme activa en materia literaria. La novela ganadora del Regino E. Boti 2020 naci√≥ durante esta etapa de aislamiento.
 

‚ÄĒ¬ŅQu√© signific√≥ para ti pasar el curso de t√©cnicas narrativas en el centro Onelio Jorge Cardoso?

 
‚ÄĒUn vuelco absoluto a mi vida literaria. Cuando entr√© al Onelio y recib√≠ las primeras clases, entend√≠ que todo lo que cre√≠a saber sobre literatura no era correcto. Cuando termin√© el curso pas√© cerca de un a√Īo sin escribir, porque necesit√© incorporar, poco a poco, todo lo aprendido. Comprend√≠ lo que tanto repet√≠an los profesores (el gran Heras Le√≥n, Sergito Cevedo, Ra√ļl Aguiar) acerca de la importancia de leer, de analizar cada texto, desmenuzarlo, extraer las herramientas y adaptarlas a mi forma de escribir, en orden de construirme un estilo propio.
 
Ese curso es favorable para los escritores que comienzan. Les brinda una serie de reglas, lecturas para analizar, y herramientas imprescindibles.
 

‚ÄĒ¬ŅQu√© importancia le concedes a la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z como aglutinadora e impulsora de sue√Īos de j√≥venes escritores y creadores en general?

 
‚ÄĒLa AHS brinda la oportunidad de conocer artistas j√≥venes y talentosos, e interactuar con ellos en eventos a lo largo y ancho del pa√≠s. Aplaudo la forma en que la Asociaci√≥n se preocupa por mantenernos activos, y las oportunidades que brinda con sus becas, premios y actividades. Hace un esfuerzo realmente grande en materia de promoci√≥n en todos los medios. Es uno de los pilares de apoyo que tanto necesitamos para avanzar.
 

‚ÄĒ¬ŅPrincipales sue√Īos en el mundo creativo?

 
Dejar huella en los lectores. Que puedan disfrutar mis textos. Que los puedan hacer suyos. Que, de alguna forma, conformen un bloque dentro de su edificaci√≥n. No pretendo estar en la cima; me conformo con ser parte de sus sue√Īos.

Giselle Luc√≠a Navarro: «La palabra es una piedra que rebota dentro de mi cabeza»

Ella es una buena sinker. Agarrarla te da la sensación de tres costuras: bella, sencilla, educada. A partir de esos elementos cualquiera se iría con esa bola, como diríamos en buen cubano. O sea, creería que sus logros en tan corta carrera literaria podrían ser asunto oscuro y no profesional. Entendible si se tiene en cuenta que la predisposición podría surgir desde el amiguismo que nos desborda, los favores que algunos están siempre dispuestos a hacer a cualquier sinker que acude a los eventos, reuniones, editoriales, o viajecitos a provincia.

Perdonable tambi√©n cuando muchos no son capaces de conservar en la memoria much√≠simas obras de nuestros m√°s destacados j√≥venes escritores en los √ļltimos a√Īos. Alzheimer del que escas√≠simos lectores escapan. Giselle Luc√≠a es su nombre, Navarro el primer apellido y basta por ahora. Aqu√≠ no mancillaremos el talento de un artista citando los premios obtenidos, para m√°s informaci√≥n: Google. Aqu√≠, echaremos un vistazo a esta nueva creadora que nos aborda la nave deprimida. Nos llega con lenguaje directo, profundo, sin demasiados adornos para tapar el vac√≠o como suelen hacer algunos seudointelectuales y no tan seudos, para obtener un ratito bajo la luz mortecina de una vieja farola.

Giselle Luc√≠a es el ‚Äúviento fresco luego de un verano tan largo‚ÄĚ, como dir√≠a el trovador, es la voz que puede conectar con esos lectores dispersos, ausentes en muchos casos de nuestros m√°s recientes artistas por el bodrio abanderado y el discurso no sincero, sino m√°s bien oportunista y anhelante del concurso que sume una fotito en Facebook, un adulador, un r√°pido paso al olvido. ¬†¬†¬†¬†

¬ŅQu√© motivos o hechos determinaron el comienzo de tu carrera literaria?

Mi vida iba a estar vinculada a las letras, eso era algo inevitable. La mujer que vive dentro de mí no entiende el mundo sin la poesía. Para mí, más que un poema, es una forma de apreciar la vida, una especie de sensibilidad. La palabra es una piedra que rebota dentro de mi cabeza, no puedo evitarlo. Debo escupirla en el papel porque de lo contrario puede asfixiarme. Esa necesidad me hizo escribir.

De ni√Īa pasaba mucho tiempo en casa, escrib√≠a e ilustraba, encuadernaba mis esbozos en forma de folletos, con mucho cuidado. Nunca imagin√© estudiar dise√Īo, ahora los miro y me critico, sonr√≠o. Durante mi infancia y adolescencia estudi√© danza y, entre ensayos, entrenamientos y los deberes de la escuela, no ten√≠a tiempo para nada m√°s. Cuando decid√≠ que no me dedicar√≠a a bailar sent√≠ un gran vac√≠o. Ah√≠ lleg√≥ la literatura y lo inund√≥ todo. Un d√≠a, por azar, abr√≠ la revista Muchacha y le√≠ un art√≠culo sobre un taller literario, averig√ľ√© la direcci√≥n y fui. As√≠ comenc√© en el grupo Silvestre de Balboa que dirig√≠a Rafael Orta Amaro. El tiempo pas√≥ y hoy soy quien conduce el taller. Las tertulias, los concursos, recitales, antolog√≠as y las horas de poco sue√Īo escribiendo sin parar, todo vino tan r√°pido que creo que siempre estuvo ah√≠. La vida escribe recto sobre l√≠neas torcidas, pero invariablemente con firmeza.

H√°blame de Rafael Orta.

Las palabras no alcanzan para nombrarlo. Todo √°rbol crece porque alguien supo cuidar bien de la semilla. Es cierto que escribo desde ni√Īa, que gracias a mi abuela los libros se volvieron terrenos f√©rtiles para mi curiosidad. Podr√≠amos decir que alg√ļn tipo de talento para la palabra traje al nacer, pero lo cierto es que el d√≠a en que habl√© por primera vez con este hombre y me dijo ‚Äúadelante‚ÄĚ, invitando a pasar a su taller literario, y luego, con el tiempo, repiti√≥ ‚Äúconf√≠o en ti‚ÄĚ, fue que naci√≥ la escritora.

A este hombre le debo haber forjado mi voluntad, mi confianza, mi oficio por las letras. Siempre que estoy delante de mis alumnos y comienza una clase me acuerdo de √©l. Llevo siete a√Īos sentada en su silla, en la misma mesa donde me sentaba de alumna. Es una mezcla de nostalgia y certeza. Creo que le he cumplido. Los maestros ense√Īan tambi√©n al partir, porque de alg√ļn modo nunca se van.

Hay poetas que intentan decir algo en cada obra, otros, que el lector asuma el significado que m√°s le convenga o sea capaz de entender. ¬ŅEn cu√°l de las dos situaciones te sientes m√°s c√≥moda?

Escribo para el ser humano, apunto a su corazón. Deseo que mis poemas lleguen a su corazón y no solo a su cabeza. Los poemas que llegan a tu corazón son los que te cambian la vida. Para mí la poesía no es un entretenimiento, es algo muy serio, como una misión. Cada cual la asume a su forma. Esta es la forma en la que yo la percibo, por ello no voy disfrazar la palabra, ni inventarme un lenguaje rebuscado, ni llenar mis poemas de referencias de obras y autores solo para denotar mis horas de lectura o mi acervo cultural. Elijo la sencillez. La sinceridad y la pureza de las cosas, eso es lo que quiero transmitirles.

Federico Garc√≠a Lorca escribi√≥: ‚ÄúPoes√≠a es la uni√≥n de dos palabras que uno nunca supuso que pudieran juntarse, y que forman algo as√≠ como un misterio.‚ÄĚ Si tuvieras que definirla, cu√°l ser√≠a tu expresi√≥n antol√≥gica.

Para mí la poesía es una necesidad espiritual, un contrapeso que me permite mantener el equilibrio entre las bellezas y crudezas de la vida.

Ganas el David 2019 en poes√≠a. Obtienes el diploma, el cheque, las felicitaciones, abrazos. La promesa de un libro en la pr√≥xima feria. Los aduladores de un lado, los amigos del otro; los que buscan lo extraliterario, los que le vale un centavo el premio y sus arrabales. Llegas a casa, al fin sola, acostada; la noche es pura m√°s all√° de la ventana, ¬Ņqu√© pensamientos te abordaron?

En lo √ļnico que pienso cuando recibo un premio y regreso a casa es en el pr√≥ximo libro que escribir√©, mi pr√≥ximo proyecto, sea de literatura o dise√Īo, un videoarte, una colaboraci√≥n. M√°s que nada me provoca creatividad. El premio que recibes por una obra te da solo la gratificaci√≥n de que esta culmin√≥ bien. Sientes una gran felicidad, no puedo negarlo, pero es solo eso. En realidad, el cuadro que cuelgas en la pared podr√≠a ser un sello de garant√≠a de que tus horas sin dormir no fueron en vano. Para m√≠ la garant√≠a est√° siempre en los ojos y el coraz√≥n del lector.

No cazo los premios. Tampoco soporto que estos se conviertan en tus apellidos. Hay una diferencia entre el escritor y el libro. El libro es el vencedor. El escritor solo es el intermediario, aunque termine cargando las glorias y culpas merecidas e inmerecidas, aunque el libro haya brotado de él. Una obra premiada es siempre un punto cuestionable, y el libro puede convertirse en el epicentro de muchas polémicas, y eso es muy bueno, genera movimiento, te indica que hay un contexto vivo alrededor. A quién le gustaría sembrar flores en un terreno baldío. Las críticas son necesarias, ayudan a que las raíces del árbol, en este caso del libro, se asienten con más fuerza.

En cualquier caso, creo que un escritor debe disfrutar profundamente el proceso creativo y aprender que los premios son simplemente eso, trozos de papel colgados en la pared, quiz√°s el recuerdo de un momento en el que fuiste muy feliz o la certeza de un sue√Īo medianamente cumplido. El verdadero premio es tener la sensibilidad para crear un poema, por muy humilde que este sea. El escritor joven, tambi√©n el adulto, no debe permitir que los premios o reconocimientos lleguen a tocar su ego. All√≠ donde el ego empieza a transformarse la creaci√≥n comienza a padecer.

Cuéntame un poquito sobre el dolor de parto con Criogenia.

Este libro es una parte de mi cuerpo. Escrib√≠ Criogenia con 23 a√Īos. No puedo hablarte mucho del proceso creativo en s√≠ porque realmente brot√≥ tan velozmente que todav√≠a estoy sorprendida.

Estaba terminando mi tesis en el Instituto Superior de Dise√Īo. Recuerdo que ya no soportaba estar sin escribir, completamente dedicada a temas pr√°cticos relacionados con mi investigaci√≥n de pregrado. Fue un per√≠odo dif√≠cil para m√≠. Fuertes experiencias, fuertes golpes hab√≠an sacudido anteriormente mi vida. Me sent√≠a exactamente as√≠: una mujer congelada, cuyo cerebro no pod√≠a detenerse. Ese es Criogenia. Un libro con forma de mujer y poemas con forma de √≥rganos. Es importante en mi vida no por el Premio David, sino por todo lo que encierran los poemas, todo lo que me susurra. Criogenia fue un parto necesario, milagroso. Yo necesitaba nacer en ese parto. La mujer que llevaba dentro, por alg√ļn tiempo dormida, necesitaba despertar.

El autobombo tiene defensores y detractores. Hay quienes creen que responde a la falta de un eficiente sistema promocional, cómo lo ves, siendo una autora contemporánea ligada en gran medida a las redes sociales.

Las redes sociales son como una ventana permanentemente abierta a la que te puedes asomar en cualquier momento y gritar cualquier cosa. Siempre habr√° personas que reaccionen positiva o negativamente a lo que publicas. Te confieso que llevo poco tiempo en las redes, hace m√°s o menos a√Īo y medio de mi primera publicaci√≥n en Facebook o Instagram. No publico im√°genes de mi vida privada, utilizo las ventajas que tiene para publicitar espacios culturales en los que participo y compartir contenido de inter√©s asociado a la escritura.

Es cierto que, en gran medida, cuando un artista publica su obra y habla de su trabajo pareciese que se está fomentando el narcisismo, dado que es un discurso en primera persona, el escritor es quien elige el contenido a publicar, y, por lo general, siempre se muestra con una cara agradable y perfecta, también es cierto que es así cómo funciona en el mundo del marketing y la publicidad. Creo que cada artista debe ser promotor de su propia obra, nadie mejor que él para darle el verdadero sentido que lleva y evitar que se distorsione con intereses de terceros.

El libro es un producto, con otras connotaciones simb√≥licas, pero como producto al fin est√° encaminado a insertarse en un determinado mercado, en llegar a un usuario, a un lector. Por lo general cuando hay un sistema de promoci√≥n este siempre va a mover los hilos para que el contenido responda a sus intereses. Cuando una empresa o instituci√≥n publicita a un autor o un libro a veces la informaci√≥n se transforma. Cuando el artista es el que promueve su obra esta llega limpia al p√ļblico y el propio acto de promoci√≥n podr√≠a convertirse en otra obra.

Un libro necesita publicidad. Los h√°bitos de la lectura y el ‚Äúarte inteligente‚ÄĚ tambi√©n necesitan difusi√≥n, sobre todo en un contexto como el actual, donde el flujo de informaci√≥n es tan diverso y r√°pido, a veces agresivo. En momentos en los que los h√°bitos de lectura se adaptan constantemente a las nuevas plataformas, los artistas deben adue√Īarse tambi√©n de esa circunstancia. Mientras los intelectuales sigan creyendo que tal cosa no es necesaria, estar√°n en desventaja. El mundo del siglo XXI es visual. Y hay que darle imagen a eso que queremos comunicar. La diferencia est√° en la forma en la que te acercas al lector.

El lector de estos tiempos quiere no solo leer el libro, sino conocer al autor, intercambiar con él, comunicarse con él. Y las redes te permiten establecer este intercambio, de una forma rápida, ofreciéndote la posibilidad de publicar texto, imagen, video, audios, de transmitir en vivo, desde un rincón del mundo hasta todas partes del planeta. También existen muchos puntos de vistas negativos, pero creo que debemos valernos de las herramientas que nos favorecen y explotarlas a nuestro favor, haciendo un buen uso de estas.

Por supuesto, el autor debe planificar cuidadosamente la publicidad que le dará a su libro y a su obra. Todo requiere de cierta mesura, aunque sea en redes sociales donde pareciese que cualquier cosa vale. Un comentario sin base o con prejuicio puede arruinar tu imagen ante los ojos de quien te lee, de una forma instantánea. También debe fomentarse el respeto hacia la obra ajena. Un escritor debe respetar la obra de otro escritor, aunque no le agrade. El respeto es algo necesario.

Las redes sociales constituyen una forma de sociedad virtual. Cuando entras en ellas solo debes ser t√ļ mismo. Ser coherente con tu personalidad por cualquier medio por el que te comuniques.

Relajémonos: película, canción y libro favoritos.

Es dif√≠cil. Estas preguntas nunca me relajan, porque me cuesta decidirme por una u otra. Una pel√≠cula que me ha marcado much√≠simo es ‚ÄúLa vita √© bella‚ÄĚ, de Roberto Benigni, me gusta mucho el cine italiano, pienso en Fellini. Tambi√©n en las pel√≠culas de Charles Chaplin.

En cuanto a la m√ļsica, decir que es fundamental en mi vida. Amo el sonido tanto como la palabra y el color. Me conmueve profundamente la m√ļsica de Mozart, Beethoven, Bach, el romanticismo, la √≥pera italiana, el impresionismo, el jazz, el flamenco, la m√ļsica √°rabe y la m√ļsica cl√°sica indostan√≠.

Entre los autores que me han marcado podr√≠a mencionarte a Nazim Hikmet, John Robinson Jeffers, Franz Kafka, Walt Whitman, Virginia Woolf, Simone de Beauvoir, Miguel Hern√°ndez, Mahmud Darwish, Jos√© Mart√≠, Eliseo Diego, Alejandra Pizarnik, Jorge Luis Borges, Juana Borrero, Rub√©n Mart√≠nez Villena, Jes√ļs Orta Ruiz y Luis Rogelio Nogueras‚Ķ, aunque hay muchos otros. Libros favoritos no tengo. Siempre estudio la obra en conjunto con la vida del autor. Es precisamente esa la combinaci√≥n que me atrapa.

¬ŅQu√© libros tuyos encontraremos sobre el anaquel en un futuro cercano?

Pr√≥ximamente ver√°n a la luz algunos libros que espero con ansias. Hijos que necesitan salir del cascar√≥n editorial. Es el caso del poemario El circo de los asombros, la novela ¬ŅQu√© nombre tiene tu casa? y Criogenia. Hay otros libros en la pista de vuelo, pero el proceso editorial lleva su tiempo y prefiero no hablar todav√≠a de ellos para no malograr su nacimiento.

De tener una carrera larga y exitosa, qué epitafio te gustaría en la tumba.

Ninguno. Creo que no existen palabras para nombrar con exactitud la vida de una mujer. Tampoco creo que me acostumbre a la idea de descansar en un hueco. No me gustan las tumbas. El cuerpo es transformación y el espíritu es libertad. Ambos no pueden sujetarse a una fosa. Además, andaré durante mucho tiempo por este mundo. Es probable que antes desaparezca la idea de los epitafios. 

Contrapeso es un libro materializado, una realidad que nos invita a visitar tu desnudez, por otra parte, Criogenia es una promesa editorial con grandes posibilidades de estar en la próxima Feria Internacional del Libro, qué puntos diferenciales existen entre ambos textos.

Contrapeso es una selección de poemas, la unión de partes dispersas, podría ser la carta de presentación de una autora joven. En él hay textos de dos libros. Por otro lado, Criogenia es un libro completo, una unidad, mucho más extenso, donde cada poema está hilvanado cuidadosamente, y debe leerse en su totalidad para entender bien el sentido de la propuesta.

Selección poética de la escritora cubana Giselle Lucía Navarro

Agradezco inmensamente la disposici√≥n de Colecci√≥n Sur por publicar una representaci√≥n de la obra de las √ļltimas tres autoras en ganar el Premio David. Este peque√Īo cuaderno, Contrapeso, que forma parte de la colecci√≥n Narciso es tambi√©n el reflejo del esfuerzo y de la voluntad. Agradecer, siempre agradecer, porque es en el agradecimiento donde el ser humano realmente se conoce a s√≠ mismo, se libera de cargas y vac√≠os. Agradecer las palabras del pr√≥logo a Basilia Papastamatiu, siempre se aprende a su lado, es una mujer que admiro y quiero much√≠simo. Tambi√©n la nota de contracubierta de Edel Morales, otro amigo entra√Īable. Y es necesario se√Īalar que sin la persistencia de Alex Pausides y Karel Leyva, as√≠ como Elisa Vera y Onelia Silva en el dise√Īo, Carlos, Katy y Marlene, en el resto de las coordinaciones editoriales, estos libros nunca hubiesen salido a tiempo para presentarse en la Feria Internacional del Libro de La Habana.

Hay muchos libros parecidos en nuestra literatura de principios de siglo, escritores con el mismo discurso, los mismos intereses. Amables casi siempre, solidarios, suelen abrazarse los unos a los otros en tan solo el primer encuentro, pareciera no haber puntos encontrados. Les gusta el t√©, el vino, la m√ļsica elitista y pasan el ‚ÄúOnelio‚ÄĚ. Leen a los mismos escritores, y rara vez se√Īalan zonas negativas en el libro de otro autor cuando ejercen la cr√≠tica. ¬ŅCrees que hay estereotipos que deben apartar las nuevas generaciones, o te importa un r√°bano y te resbalas por el borde del camino?

Odio la idea de los estereotipos, las etiquetas y los grupos. No hay nada más aburrido que un grupo. Creo que eso resulta cómodo para analizar el fenómeno sociocultural, pero siempre está alejado de la realidad. La unidad del grupo debe radicar precisamente en su diversidad.

Los grupos procrean fronteras y elitismos, mientras buscan la unidad y la legitimaci√≥n generan una serie de conflictos innecesarios. Al ser humano le hacen da√Īo los grupos, pero pareciese que a√ļn no se da cuenta de ello. La competencia por pertenecer a un gremio u otro va mutilando un mont√≥n de cosas bellas en su interior. Muchos de los conflictos que existen en el mundo son precisamente porque el hombre lucha constantemente por ser legitimado, para ser parte de un determinado grupo.

En el arte no debería existir eso. Nadie tiene las mismas vivencias, por tanto, los discursos nunca son iguales. Así como no hay dos personas iguales no existirán dos voces iguales en la poesía. Aunque seamos seres sociales debemos conservar siempre nuestra identidad, nuestra individualidad, pero sobre la base del respeto y la tolerancia que nos permite convivir en armonía.

El ser humano es un templo, en cuerpo y alma. La expresi√≥n de un artista hacia el mundo debe ser una necesidad, no la reproducci√≥n de un modelo social o una moda editorial. El artista debe ser coherente con su obra. La obra debe ser coherente con la persona. Cuando escribo o dise√Īo no pienso en estilos, tendencias o contextos, miro a mi interior. Lo √ļnico que busco es la sinceridad conmigo misma, ser yo en todo momento, una muchacha que busca conservar la pureza de ese instinto que la persigue.

Cuatro poemas de Giselle Luc√≠a Navarro


Premios Calendario: Poder de la letra joven (+Fotos)

Muchos volvemos a las p√°ginas durante estas jornadas de coronavirus y aislamiento, conscientes de que la literatura tambi√©n salva, con su poder para cultivar el esp√≠ritu, transmitir conocimientos y hacernos so√Īar. Decenas de autores ahora mismo escriben en sus casas, conforman mundos con mezclas de fantas√≠a y realidad. Seguramente en el futuro tendremos libros, nacidos durante esta etapa de temores y esperanza, que conquistar√°n concursos y llegar√°n a nuestras manos con el encanto de lo aut√©ntico.

Los textos ganadores del premio Calendario, uno de los más importantes en Cuba, siempre son buenas opciones para adentrarnos en lo mejor de la literatura de jóvenes en el país. Hoy les proponemos acercarnos a varios que tal vez ya usted adquirió en las ferias del libro del 2019 ó el 2020, o puede encontrar en diferentes librerías. Todos fueron publicados por la Casa Editora Abril y sus autores son miembros de la Asociación Hermanos Saíz. Estas son obras con el poder de lo atrevido y el talento, pasos de quienes desean crecer siempre.

Leidy González es una de las autoras jóvenes que da pasos importantes en el panorama literario de Cuba.

H√ČROES M√ĀS HUMANOS

El mensajero (2020), escrito por la villaclare√Īa Leidy Gonz√°lez Amador, tiene el encanto de lo √°gil y preciso, el humor y la historia. Narra las peripecias de un ni√Īo llamado Manu Tejeda, hijo de un mamb√≠ a las √≥rdenes de Antonio Maceo, que muri√≥ como consecuencia de heridas de guerra. El peque√Īo, delgado y algo ‚Äúentrometido‚ÄĚ, tambi√©n se suma a las tropas insurrectas empe√Īado en cumplir la voluntad de su padre.

El infante, fruto de la imaginación de la autora, al igual que otros personajes como Julián Planazo y el negro Cebiche, nos muestra su visión de sucesos y hombres reales de la contienda de 1895, como el propio Maceo, Quintín Banderas, Máximo Gómez y Panchito Gómez.

Ahí va él, caminando entre los demás, lleva cartas como mensajero, siente hambre, cansancio, pero sigue en la invasión hacia Occidente, disfruta las anécdotas y bromas de los más viejos, prueba el aguardiente, es curado con hiervas de una herida en la pierna, pierde a su mejor amigo en la manigua, tiene dolor y orgullo…

Gonz√°lez Amador, ganadora tambi√©n de los premios nacionales Hermanos Loynaz 2013 y 2017; Fundaci√≥n de la Ciudad de Santa Clara 2015;¬†Eliseo Diego (2016), Fundaci√≥n de la Ciudad Fernandina de Jagua 2017 e Ismaelillo 2019, vuelve a demostrar su fuerza como escritora, a pesar de tener solo 31 a√Īos de edad.

Los lectores cubanos, especialmente los infantes, necesitar√°n siempre de propuestas literarias como esta. Ojal√° El mensajero, texto para peque√Īos y adultos, est√© en las escuelas primarias, tenga una versi√≥n digital suficientemente atractiva y pase tambi√©n a la vida como audiolibro, con la certeza de que en las creaciones m√°s recientes de la narrativa cubana hay personajes con suficiente fuerza para encantar a los m√°s peque√Īos y ser referentes muy aut√≥ctonos y atractivos.

LAS L√ćNEAS Y LA VIDA

Elizabeth Reynosa /Foto: AHS

Portada del libro Líneas de tiempo..

Publicada tambi√©n en el a√Īo 2020, la novela L√≠neas de tiempo, de la granmense Elizabeth Reinosa nos hace reflexionar sobre el significado de la vida misma, en la cual hay tristezas, anhelos y desesperanzas.

Compuesta por 82 p√°ginas, presenta cuatro cap√≠tulos o l√≠neas, denominadas Infancia (1939-1955), Juventud (1956-1970), Adultez (1971-2000) y Vejez (2001-2016), con una arm√≥nica narraci√≥n que presenta relatos breves. Desde Patio (1943), fecha en la cual asumimos que el personaje protag√≥nico ten√≠a cuatro a√Īos, hasta Retrospectiva (2016), el lector encuentra sufrimiento, miedos, golpes, sue√Īos y tambi√©n dolor y pesimismo, como en Estragos (1978), con la certeza de que ‚Äú‚Ķla felicidad solo dura unos minutos‚Ķ‚ÄĚ.

Como expres√≥ Rafael de √Āguila, integrante del jurado que otorg√≥ el Calendario de Narrativa en 2019 junto a Francisco L√≥pez Sacha y Ahmel Echevarr√≠a, L√≠neas del tiempo es ‚Äúrotunda, dura, tel√ļrica, vi√Ī√©tica, angustiosa, escrita como a zarpazos tristes‚ÄĚ.

Reinosa Aliaga consigue una especie de doble sentido entre el t√≠tulo general, los de los cap√≠tulos, las partes de la narraci√≥n y el ferrocarril y los trenes, pues estos dos √ļltimos elementos atraen a su personaje desde la ni√Īez, un ser que no tiene apellidos ni es ubicado en ciudad o poblado espec√≠fico.

El lugar de los sucesos pudiera ser cualquiera, pero se siente mucho el sabor a Cuba, el ambiente de este pa√≠s y el v√≠nculo con algunos hechos de la historia nacional, incluidos Balseros (1994) y Presagios (1998). Esta es la vida de un hombre, que pudiera transcurrir en etapas sin definir, m√°s all√° de los a√Īos marcados. En su estilo preciso y limpio, la novela tiene tambi√©n poes√≠a; sin dudas una obra que despierta sensaciones agradables durante y despu√©s de su lectura.

UN LIBRO PARA CORREGIR

Un sistema inventado para corregir: El discurso penitenciario y la prisi√≥n en la Cuba decimon√≥nica (2020), del joven licenciado en Derecho Adri√°n Jes√ļs Cabrera Bibilonia es sin dudas una obra interesante.

Ganador del Calendario en la categoría de Ensayo, posee un estilo coloquial y tiene de literatura en cuanto a estilo, a pesar de la hondura de sus exposiciones y análisis.

Seg√ļn las palabras del propio autor, profundiza en la manera en que la prisi√≥n logr√≥ su existencia, la necesidad de crear espacios de encierro para moralizar y corregir. O lo que es lo mismo: el nacimiento de un fundamento de por qu√© el estado moderno puede y debe castigar: la ‚Äúcorrecci√≥n del delincuente‚ÄĚ. Que es, adem√°s, un fundamento perfectamente reconocible en la contemporaneidad.

Nacido en La Habana en 1994, Cabrera Bibilonia estudia temas penitenciarios desde su etapa como alumno en la Universidad de La Habana, con una visi√≥n m√°s cercana a lo humano y lo social. Para √©l, ‚Äúun libro siempre debe tener como m√°xima transformar comportamientos cotidianos‚ÄĚ, por eso considera esencial transcender el campo acad√©mico y calar en las personas.

MUNDO DE ROMPIMIENTOS

Cuando despiertes (2018), del también habanero Daniel Burguet es indudablemente una propuesta bien lograda en cuanto a formas y contenidos.

Constituida por 88 páginas y siete relatos, presenta una armónica interrelación entre ellos, con buen empleo de las técnicas narrativas y la variedad de estructuras, con exactitud en los diálogos, y la construcción de personajes y ambientes con un alto nivel de realidad, a pesar de lo suigéneris de los escenarios y sus protagonistas.

Como expres√≥ Eric Flores Taylor, miembro del jurado que le concedi√≥ el galard√≥n, esta obra ‚Äúes una muestra de la literatura de ciencia ficci√≥n m√°s humanista y menos tecnol√≥gica, donde los gadgets (dispositivos peque√Īos con un prop√≥sito y una funci√≥n espec√≠fica) revolucionan el mundo ficticio, mas no por ello son el epicentro de la trama‚ÄĚ.

En esta obra hay ‚Äútacos‚ÄĚ (aparatos para programar como deseas que sea el d√≠a‚Ķ), objetos voladores, un ser con el poder de dirigir guerras desde su casa y verlo todo en una gran pantalla‚Ķ, pero lo m√°s importante son siempre las personas, sus pensamientos y modos de comportarse, sus amores y desamores, el miedo, las incomprensiones, las traiciones y los sue√Īos en medio de un mundo a veces negro, siempre desafiante.

Daniel Burguet, un muchacho delgado con el pelo largo, recrea dos ‚Äúrealidades‚ÄĚ paralelas: la de los conectados y la de los desconectados, ambas con diversos puntos confluyentes, conflictos y anhelos.

Desde el primer cuento, Anatom√≠a de la melancol√≠a, hasta el √ļltimo, El ojo cosmol√≥gico, gravita una especie de metaf√≠sica que va creciendo con cada p√°gina, dentro de una dramaturgia en la que a veces hay aparente tranquilidad, pero tambi√©n sangre, muerte, sorpresa y sensibilidad hasta en los seres m√°s impensados.

Llama la atenci√≥n como el final del √ļltimo relato cierra tambi√©n el libro y aporta un elemento que enriquece historias anteriores. Cuando despiertes tiene algo de novela, pero sobre todo de sensibilidad en dos mundos de rompimientos y coincidencias, como es a veces la existencia de los seres humanos.

CONFLICTOS ENTRE N√öMEROS Y LETRAS

Portada del libro Los impares

Los impares, de Claudia Damiani Cavero, cautiva por la diversidad de formas narrativas y cierta singularidad de las historias. Compuesta por 14 cuentos, la obra abarca cierta experimentación en la relación entre las matemáticas, la vida y los temas de conversación de sus personajes, con diálogos que, en ocasiones despiertan sonrisas.

Los argumentos de ellos en leves disputas verbales revelan el conocimiento de teorías y particularidades de las ciencias, aunque los sucesos ocurran en lugares como un pasillo durante una guardia escolar en la madrugada.

Su autora asegur√≥ que para escribirlo utiliz√≥ por primera vez la b√ļsqueda de informaci√≥n a conciencia en funci√≥n de la literatura, algo que se nota en sus p√°ginas, sin restar frescura y ritmo a la narraci√≥n.

El jurado que le concedi√≥ el galard√≥n, integrado por Daniel D√≠az Mantilla, Atilio Caballero y Aida Bahr, resalt√≥ que presenta una ‚Äúcambiante gama de conflictos, emanados de las relaciones interpersonales y la cotidianidad‚ÄĚ.

Graduada de Dise√Īo Gr√°fico, su autora, una muchacha de cabello rubio, espejuelos y aparente timidez, logra una buena construcci√≥n de los personajes quienes act√ļan y hablan con naturalidad, en coherentes relaciones entre ellos, sus acciones e ideas. El humor nunca parece ser objetivo, pero s√≠ capa subterr√°nea.

Es interesante como emplea la segunda persona del singular en algunas narraciones, especie de conversación con los lectores o meditaciones en voz alta. Ganadora también del Premio David (2018) la primera gran pasión de Damiani Cavero fueron las historietas, por eso no sorprende que actualmente sea también ilustradora y autora de la imagen de portada.


Hay muchos modos de jugar con la eternidad, cabeza de zanahoria

Est√° desnudo/ mirando a la c√°mara/ sentado en una taza de noche/ tan brillante/ tan blanca. Con los versos del poema ‚ÄúRetrato del artista adolescente‚ÄĚ inicia Luis Rogelio Nogueras (1944-1985) sus andanzas luminosas en la literatura contempor√°nea cubana de la mano de Cabeza de zanahoria, poemario ganador de la primera edici√≥n del Premio David (1967) compartido en su momento fundacional con los versos recogidos en Casa que no exist√≠a, de Lina de Feria.

El jurado del Premio ‚Äďintegrado por los poetas Luis Marr√©, Heberto Padilla y Manuel D√≠az Mart√≠nez‚Äď decidi√≥ justamente premiar de manera compartida los libros de Lina y Nogueras: aunque los poemarios son, de alguna manera, diferentes estil√≠sticamente, hay en ellos un h√°lito generacional com√ļn donde afloran las obsesiones, intereses y temores de una generaci√≥n que comenzaba a manifestarse creativamente en los primeros a√Īos de la Revoluci√≥n cubana.

El acta, respecto al libro de Nogueras, asegura que ‚Äúes notable por su variedad de temas dentro de una unidad formal, su manejo de elementos cultos y su original voz po√©tica, que lo distinguen entre los de su generaci√≥n‚ÄĚ.

Generacionalmente Nogueras (Wichy el Rojo) fue miembro fundador de la primera hornada de El Caim√°n Barbudo, en cuyo manifiesto, firmado por √©l junto a otros creadores bajo el nombre ‚ÄúNos pronunciamos‚ÄĚ, se pueden leer sus siguientes postulados creativos: ‚ÄúConsientes de la profunda militancia, y que los dogmas no han hecho siempre sino frenar el desarrollo de la cultura, alentaremos la investigaci√≥n en todas las esferas sin olvidar que somos hombres de una √©poca, hombres de una revoluci√≥n, hombres de la Revoluci√≥n Socialista de Cuba, y que a ella nos debemos.‚ÄĚ

Cabeza de zanahoria, ‚Äúuno de los libros importantes aparecidos en la Cuba revolucionaria‚ÄĚ, seg√ļn Roberto Fern√°ndez Retamar, se produce en un per√≠odo de auge de la poes√≠a conversacional cubana y su superaci√≥n. Dividido en las secciones: ‚ÄúEn familia‚ÄĚ, ‚ÄúUno se dice‚ÄĚ, ‚ÄúDiscursos, di√°logos‚ÄĚ y ‚ÄúLos hermanos‚ÄĚ, el poemario inicia tem√°ticas y obsesiones que luego Wichy Nogueras retomar√≠a en posteriores libros.

Por ejemplo, ‚ÄúLa muerte del abate Asparagus‚ÄĚ, escrito en una especie de espa√Īol antiguo, recurso l√ļdico usado por Nogueras, aparecer√° despu√©s, ampliado, en El √ļltimo caso del inspector; mientras bajo el t√≠tulo ‚ÄúCumplea√Īos‚ÄĚ encontramos otros poemas en posteriores libros.

La muerte es uno de los temas fundamentales de Cabeza de zanahoria, cuya portada fue dise√Īada por Rolando de Ora√°, pues viene a ser una obsesi√≥n generacional com√ļn en otros libros y autores de la √©poca.

Encontramos, entre otros, el poema referido al fallecimiento del abuelo; bajo el t√≠tulo ‚ÄúDonde declaro que quiz√°s el abuelo se aburra de lo lindo‚ÄĚ escribe: Abuelo duerme su gran sue√Īo/ C√≥mo dura la muerte del abuelo. Mientras en ‚ÄúPoema‚ÄĚ retoma el tema: el cad√°ver enorme del abuelo/ reposando en la mesa entre bastones. ‚ÄúLa infancia y la familia se colocaban en un plano preponderante‚ÄĚ, escribe a prop√≥sito el escritor Guillermo Rodr√≠guez Rivera. ‚ÄúHay en ellos casi un tratamiento testimonial, casi el desnudo relato de una an√©cdota‚ÄĚ, a√Īade el recientemente fallecido profesor universitario.

Adem√°s, como ejemplo de lo anterior, encontramos los versos dedicados a los poetas muertos (muchos de ellos suicidas) en la secci√≥n final del libro como reflejo de esas inquietudes po√©ticas: Horacio Quiroga, Ezequiel Estrada, Atila Joszef, Federico Garc√≠a Lorca, G√©rard de Nerval, Cesare Pavese, Andr√© Breton, Dylan Thomas y C√©sar Vallejo, vienen a ser compa√Īeros de viaje de Nogueras.

El poeta, h√°bil lector, se nutre de otros referentes literarios: el verso citado al inicio de estas l√≠neas es una evidente referencia a la novela de aprendizaje del irland√©s James Joyce, mientras el propio nombre del cuaderno ‚Äďleemos una cita a manera de exergo al inicio del libro‚Äď deriva del t√≠tulo de la novela Poil de Carotte, del franc√©s Jules Renard (1864-1910). Esos hermanos que le acompa√Īan ‚Äúson los que han asumido el destino del arte, el destino de la poes√≠a, los que no se han conformado con el mundo tal cual es, y han decidido, dolorosamente, a√Īadirles algo de s√≠, han preferido entenderlo de otro modo, aunque esa comprensi√≥n distinta les costara la vida‚ÄĚ, a√Īade Rodr√≠guez Rivera en el pr√≥logo a Hay muchas formas de jugar.

Su vida fue de una soledad infinita/ la conjuró colgándose de una cuerda cuando/ el invierno/ se le hizo insoportable, escribe en los versos dedicados al francés Gérard de Nerval.

En el titulado ‚ÄúFederico Garc√≠a Lorca‚ÄĚ leemos: La muerte entra por la puerta dando voces/ yo usted me escondo/ yo usted me cambio el nombre/ yo usted me asombro o hago como que me/ asombro/ del error de las direcciones.

¬†Mientras en ‚ÄúCesare Pavese‚ÄĚ el sujeto po√©tico, en este caso el mismo Nogueras, intenta impedir el suicidio del escritor italiano hasta que finalmente desiste y deja que la historia siga su curso: Pero no/ Yo estoy en mi cuarto y usted est√° en el/ suyo/ Yo no trato de impedir nada/ y usted se toma las pastillas/ Yo dejo su libro en la mesita de noche/ y trato en vano de dormirme/ y viene la muerte y tiene sus ojos.

En el libro de Wichy Nogueras ‚Äďnos dice Rodr√≠guez Rivera‚Äď encontramos ‚Äúla evasi√≥n con respecto a un discurso centralizador mediante el despliegue de la parodia y del ¬ęarte menor¬Ľ. Est√° hasta en esa ¬ępessoniana¬Ľ b√ļsqueda de los heter√≥nimos, de un alter ego que permita escapar de la cadena de hierro ‚Äďpersonal, epocal, estil√≠stica‚Äď que el propio yo impone‚ÄĚ.

Buena parte de la poes√≠a de Cabeza de zanahoria viene a integrarse l√≠ricamente en la situaci√≥n sociopol√≠tica de los convulsos a√Īos 60, nucle√°ndose, adem√°s, en las oficinas de El Caim√°n Barbudo y las cercan√≠as del movimiento de la Nueva Trova. En otros versos titulados, igualmente, ‚ÄúPoema‚ÄĚ leemos: En el golfo/ el ‚ÄúGranma‚ÄĚ avanzaba/ rajando la niebla.

Otros poemas, donde Wichy comparte una fuerte subjetividad y a la presencia del yo como sujeto lírico inalienable, son reflejo de ese evidente compromiso ético/político/social que caracterizó parte de la poesía de entonces.

¬†Por ejemplo, en el siguiente fragmento de ‚ÄúUno se dice‚ÄĚ el entonces joven poeta escribe: Se recibe la noticia: Dean Rusk/ (Rusk quiere decir hijo de perra en ingl√©s)/ amenaza de nuevo a Cuba/ Y uno apura, socr√°tico, el minuto lleno de c√≥lera hasta los bordes/ se calza unas botas que bien pueden conducirlo a uno a paso/ de carga hasta la muerte/ cruza una calle, otra, monta en una guagua/ y se desmonta justo en la segunda escuadra/ del cuarto pelot√≥n de la tercera compa√Ī√≠a de un batall√≥n/de infanter√≠a.

Mientras en ‚ÄúEl bombardeo a la aldea‚ÄĚ, Wichy Nogueras, en clara alusi√≥n a la invasi√≥n estadounidense a Vietnam, escribe: El pueblo estaba junto al r√≠o/ Y despu√©s ya no hubo r√≠o, ni pueblo, ni nada…/ solo unas manchas en la tierra/ como de cal, pero azules.

El escritor e investigador literario Virgilio L√≥pez Lemus, en su art√≠culo ‚ÄúLuis Rogelio Nogueras en la poes√≠a cubana‚ÄĚ, a prop√≥sito de los 70 a√Īos del autor de Las quince mil vidas del caminante, asegura: ‚ÄúEl desarrollo de su poes√≠a en los a√Īos subsiguientes cumpl√≠a a medias con el riguroso conversacionalismo, prosa√≠smo, versolibrismo y otros rasgos consustanciales a la corriente po√©tica predominante. A medias, porque Nogueras abri√≥ su mirada hacia una intimidad y un subjetivismo que probablemente debe de haber aprehendido a partir de su goce de las lecturas de Fernando Pessoa y Jorge Luis Borges, visibles en algunos de sus libros. No desatendi√≥ las formas cl√°sicas, y en sus versos bullen los octos√≠labos y endecas√≠labos‚ÄĚ.

‚ÄúHay que ver en Nogueras su desenfado hacia una poes√≠a como juego, una b√ļsqueda est√©tica en el juego. El homo ludens vence al homo sentimentalis, pero uno y otro se confunden, se encuentran en el poeta‚ÄĚ, a√Īade L√≥pez Lemus.

Luis Rogelio Nogueras es uno de los poetas m√°s originales de la poes√≠a cubana y, adem√°s, de la hispanoamericana; autor de t√≠tulos memorables como El cuarto c√≠rculo, en colaboraci√≥n con Rodr√≠guez Rivera; Y si muero ma√Īana, Imitaci√≥n de la vida (Premio Casa de las Am√©ricas, 1981) y El √ļltimo caso del inspector.

 Nogueras es autor, además, de los guiones de los exitosos filmes El brigadista (1977) y Guardafronteras (1981), ambos dirigidos por Octavio Cortázar. Su obra fue recogida póstumamente en la antología poética Hay muchos modos de jugar, publicada en 2006 por la Editorial Letras Cubanas con prólogo del propio Rodríguez Rivera y selección de Neyda Izquierdo.

Pero Wichy es, adem√°s, el poeta cubano que mejor ha logrado el concepto de poes√≠a como juego, como imitaci√≥n de la realidad, como nos recuerda Virgilio L√≥pez Lemus. Su obra, m√ļltiple, polif√≥nica, l√ļdica, necesaria, se inici√≥ en el √°mbito de la l√≠rica insular con el Premio David en sus d√≠as fundacionales y la posterior publicaci√≥n de Cabeza de zanahoria, hace un poco m√°s de cincuenta a√Īos.