Premio David


La creación en sí es un acto de amor

Aunque no conozco personalmente a Náthaly Hernández Chávez, sus historias me han llevado a sentirme cerca de ella. Al final, esto es lo que la buena literatura consigue. No solo es una mujer que escribe poesía sino que también se ha lanzado a las lides de la ciencia ficción y la fantasía, con tan buenos pasos que su libro Las azules colinas de Europa obtuvo el más reciente Premio David en dicha categoría. Náthaly tampoco cree en las etiquetas literarias y sabe que, cuando se es creador, es imposible no amar al mundo. Nuestro diálogo comienza con una pregunta sencilla.

H√°blame un poco de tus procesos creativos. ¬ŅC√≥mo nace, c√≥mo le das vida al hijo libro? ¬ŅSientes una relaci√≥n maternal con las historias que creas?

El nacimiento de un libro viene marcado por la espontaneidad. Le debo mucho de mi escritura al h√°bito que adopt√© hace pocos a√Īos de anotar las ideas. Antes de eso jugaba con ellas mentalmente, pero jam√°s las anotaba y con el tiempo se iban borrando para dar paso a otras nuevas. Un libro de Win Wenger llamado Ense√Īar y aprender en el siglo XXI me dio diversos consejos respecto a la creatividad, entre ellos estaba el de escribir todo lo que se me ocurriera, incluso lo que consideraba insignificante. Lo segu√≠ al pie de la letra (nunca mejor dicho), y comenc√© a anotar las ideas en libretas, en papeles sueltos, en la computadora, o en la aplicaci√≥n de notas del celular. As√≠ lo he hecho desde entonces, salvando del olvido a muchas semillas de cuentos y poemas. Despu√©s de un tiempo recopilo esas ideas y me dejo llevar por la intuici√≥n respecto a cu√°les desarrollar. Mientras escribo un cuento la mayor√≠a de las veces uso m√ļsica que se relacione al tema, el ambiente o a alguna emoci√≥n espec√≠fica vinculada a ese texto, le creo su propia banda sonora, por as√≠ decirlo. Cuando tengo varios textos completos intento buscar los mejores en entre ellos, o cualquier relaci√≥n por tema y forma. Con esta gu√≠a armo los libros. Cuando el libro ya tiene un nombre y unos contornos m√°s o menos definidos, deja de ser para m√≠ una compilaci√≥n de textos para convertirse en un cuerpo √ļnico, un individuo.

M√°s que maternal, es una relaci√≥n fraternal, de amistad. Las ideas me han hecho compa√Ī√≠a desde que tengo uso de raz√≥n. Ellas y los libros han sido mis amigos en momentos en que no tuve otros. Uno de los mayores placeres de mi vida es ese momento en que me llega una idea o un verso de un poema; lo que llaman inspiraci√≥n y que para m√≠ es un sin√≥nimo de alegr√≠a. Probablemente cuando vea a mi primer libro impreso se despierten mis instintos materno-literarios.

¬ŅCrees que las etiquetas ‚Äúliteratura joven‚ÄĚ, ‚Äúautor novel‚ÄĚ, as√≠ como sus ant√≠podas ‚Äúescritor consagrado‚ÄĚ, ‚Äúescritor can√≥nico‚ÄĚ tienen en realidad alg√ļn prop√≥sito? ¬ŅDefinen algo?

Las etiquetas ayudan al lector a navegar por el oc√©ano literario, pero tambi√©n pueden resultar enga√Īosas. Pueden hacerte caer en la trampa de la complacencia, de lo superficial. Cu√°ntas veces no hemos escuchado frases como: ‚Äúpara ser tan joven no est√° mal‚ÄĚ, o ‚Äúlean a este autor porque es un veterano‚ÄĚ, o ‚Äúque malo estaba el libro para ser de un autor consagrado‚ÄĚ. Yugos y prejuicios donde no se compara la obra en s√≠, sino la obra contra el curr√≠culo literario. Esto suele ser injusto con los autores, j√≥venes y viejos, los pone bajo una presi√≥n innecesaria. Y lo peor es que caemos en estas comparaciones incluso sin darnos cuenta. La realidad es que muchos lectores prefieren adquirir libros de autores veteranos que libros de noveles. Esto es l√≥gico hasta cierto punto, pero constituye una barrera a la hora de dar a conocer nuevas voces creativas. Las definiciones son √ļtiles, siempre que no se las tenga por algo m√°s de lo que son: etiquetas. Y la vida es muy rica y diversa como para que se la pueda definir verdaderamente con un conjunto de estas.

En los tiempos que corren, ¬Ņqui√©n es el escritor?, ¬Ņqu√© lugar tiene en el mundo?, ¬Ņpor qu√© crear? ¬ŅExiste salvaci√≥n en el acto creativo?

Pienso que el escritor es el art√≠fice de la m√°s f√°cil y, al mismo tiempo, la m√°s dif√≠cil de las artes. Para la m√ļsica, la pintura, el baile, se deben tener ciertas aptitudes f√≠sico-mentales (habilidad manual, o√≠do musical, orientaci√≥n espacial, etc.) que nacen con la persona y sin las cuales no pudiera dedicarse a lo que le gusta por mucho esfuerzo que ponga. Aunque hay quienes nacen con habilidad natural para contar o para componer poemas, la literatura es un ejercicio mental, construido a trav√©s del esfuerzo de la persona, de su dedicaci√≥n. Hay quienes a golpe de estudio, lecturas y trabajo se han construido a s√≠ mismos: ese es uno de los regalos de la literatura. La salvaci√≥n radica en parte aqu√≠ y en parte en lo que la literatura representa, al contener belleza y reflexi√≥n, hacer pensar y a la vez provocar sensaciones, permitir al lector ser parte activa de la historia al momento de la lectura: un peque√Īo milagro a dos voces.

cortesía de la escritora

Para m√≠ la literatura es sin√≥nimo de esperanza y libertad, esto √ļltimo por su capacidad de superar las barreras de tiempo y espacio. Por ejemplo, el autor de ficci√≥n realista se convierte en un cronista: gracias a muchos escritores del pasado podemos conocer c√≥mo eran otros lugares y √©pocas, podemos incluso sentirnos transportados a ellas. Crear nos hace ser parte activa del mundo, sin ello, solo somos consumidores o reproductores. El escritor lo hace a su manera. Quienes practican otras profesiones lo hacen a la suya. Todas son v√°lidas y pueden ser una salvaci√≥n para quienes crean y para quienes reciben. Adem√°s, creo imposible ser un escritor y no amar al mundo a tu manera particular. La creaci√≥n en s√≠ es un acto de amor.

¬ŅEs mesurable la levedad o la calidad de los libros que hoy se escriben en Cuba? ¬ŅDe qu√© manera contribuyen, a una cosa o a otra, el sistema de premios de nuestro pa√≠s y los jurados que lo integran?

No s√© si es mesurable, creo que no hasta cierto punto ¬Ņser√° posible hacer esa medici√≥n sin que la subjetividad interfiera? Lo que para unos parece no tener calidad para otros representa lo mejor de la producci√≥n actual, y viceversa: existen tantos criterios como personas. Pero de ser posible, hay factores que impiden formar un criterio objetivo, como por ejemplo la falta de informaci√≥n debido a la incomunicaci√≥n actual entre los sistemas territoriales. Los libros producidos por editoriales provinciales raramente llegan m√°s lejos que la misma provincia y la Feria del Libro de La Habana (ahora interrumpida por la pandemia). Por otra parte, los producidos por editoriales nacionales con sede en La Habana llegan de forma dispareja a las provincias. Precisamente la Feria era uno de los pocos espacios para medir emp√≠ricamente la producci√≥n nacional, pero incluso este criterio puede resultar incompleto.

Precisamente frente a tanto aislamiento, el sistema de premios sirve como una herramienta para darse a conocer m√°s all√° de las fronteras naturales. Tanto a la levedad como a la calidad, el sistema de premios hace su contribuci√≥n, precisamente porque hacen visible a un autor. Ocurre as√≠ desde un concurso municipal hasta el Nobel (hay ganadores de este √ļltimo que eran desconocidos por el p√ļblico hasta que lo obtuvieron). Cuando se premia en alg√ļn concurso se considera esta obra validada para su publicaci√≥n y consumo. Aunque sea en forma de noticia ocasional, se puede llegar a un p√ļblico m√°s amplio solo porque conozcan algo tan simple como tu nombre unido a una fecha y un premio.

Sin dudas, el mundo de lo fant√°stico tiene un especial atractivo para ti, ¬Ņpor qu√© eliges este g√©nero?

Amo la mitolog√≠a desde ni√Īa y ese cari√Īo, lejos de menguar, ha crecido con los a√Īos. La fantas√≠a es el mundo de lo imposible-posible, el lugar para escaparse o ir a pescar buenas ideas si se cuenta con el anzuelo correcto. M√°s que elegirla, ha estado conmigo desde que puedo recordar. De alguna manera logr√© colar a la imaginaci√≥n en el barco de la adultez. Va de poliz√≥n. Los d√≠as en que est√° juguetona se me dificulta concentrarme en las actividades diarias y ando so√Īando despierta. Aunque no he podido explotar este g√©nero en su forma pura, siento que ti√Īe casi todos mis escritos sin importar el g√©nero, como un estado de √°nimo.

¬ŅUn autor que cultiva varios g√©neros tiene menos posibilidades de especializarse en uno?

Por supuesto, por mucho que intente poner igual esfuerzo en todos, algunos le saldr√°n mejor que otros. Tenemos tiempo y esfuerzos limitados, por lo que dividir este esfuerzo se vuelve una desventaja. Hay quienes recomiendan a los autores centrarse en esos g√©neros que se les dan mejor y entiendo el por qu√© lo aconsejan. Sin embargo, me atengo a que la escritura es un placer para quien la hace. Habiendo tantos g√©neros ¬Ņpara qu√© privarnos de aquellos que nos gusten o de la oportunidad de intentar cultivarlos? No significa que el resultado final en cada g√©nero tenga calidad para ser publicable, queda a cuenta de cada autor discernir esto. Parafraseando a Bradbury, la ventaja de hacer varios g√©neros a la vez es que te permite equivocarte, ser un eterno estudiante. Y esa ventaja es m√°s que suficiente para intentarlo.

¬ŅExisten maneras de frenar la proliferaci√≥n de la poes√≠a de poca calidad, de la poes√≠a leve? ¬ŅO esa es una labor que se debe dejar al tiempo?

Vivimos en una √©poca de masividad. Nunca hab√≠an caminado tantas personas juntas sobre este planeta, las comunicaciones entre ellas nunca hab√≠an sido tan f√°ciles y r√°pidas, las condiciones de bienestar y el acceso a la educaci√≥n b√°sica jam√°s hab√≠an estado tan generalizadas. Tendemos que convivir con la masividad con sus ventajas y desventajas. Que haya m√°s poetas que nunca antes puede influenciar en la proliferaci√≥n de la poes√≠a leve, de la poco seria. Creo que una de las mejores formas de paliar la mala literatura radica en la educaci√≥n y en fomentar genuinos h√°bitos de lectura que provoquen riqueza y flexibilidad en la creaci√≥n literaria. Claro que antes de ense√Īar literatura, primero hay que asegurarse de inculcar el amor hacia esta, como dec√≠a Borges.

Solo en Cuba se pueden contar por centenares las personas que escriben sin que siquiera les guste leer, o que lean poco y reducido a un g√©nero o subg√©neros espec√≠ficos (y muchas veces sus peores exponentes). Me he tropezado a algunos en los talleres literarios y hasta cierto punto no los entiendo. Tampoco existen en Cuba escuelas y gu√≠as para aprender a escribir poes√≠a, fuera de talleres especializados en pocos lugares. A diferencia de la narrativa, que cuenta con una escuela nacional como es el Centro Onelio y mucho material t√©cnico producido por este, la poes√≠a no cuenta con un lugar donde los j√≥venes de todo el pa√≠s puedan ir a aprender sobre las formas t√©cnicas y las escuelas po√©ticas. La mayor√≠a se aprende de forma autodidacta en un taller local especializado de los pocos que hay o (si tienes suerte) bajo la tutela de alg√ļn poeta que te asesora personalmente. A lo mejor la creaci√≥n de un centro nacional de ense√Īanza po√©tica pudiera hacer un cambio en este sentido. O no. Solo estamos especulando. En mayor o menor medida siempre habr√° que, a la manera de Eliseo Diego, confiarse al tiempo.

¬ŅQu√©, a tu criterio, es lo novedoso o lo esencial de la poes√≠a joven que se crea hoy en nuestro pa√≠s?

Lo esencial de esta poes√≠a es la multiplicidad. Que existan tantas formas y estilos conviviendo juntas, que autores abracen corrientes de creaci√≥n que no coincidan con la que est√° de moda en los √°mbitos literarios. Y que otros tantos abracen estas corrientes, pero mantengan su propia voz literaria. Valoro mucho la honestidad. Pienso que uno como autor debe ser honesto, consigo y con los dem√°s. No escribir solo para agradar a un p√ļblico espec√≠fico (los acad√©micos, los lectores m√°s o menos cercanos). Hacerlo lo mejor posible para que el poema llegue a ellos en su mejor expresi√≥n, pero que el primer lector satisfecho sea uno mismo.

¬ŅSientes que tu poes√≠a se abraza/emula/se deriva a otros cuerpos po√©ticos de la tradici√≥n can√≥nica, menos o m√°s asentados en cuanto a cercan√≠a temporal?

Mi formación poética es más reciente y menos profunda de lo que me gustaría, con la literatura no se termina nunca de aprender y encontrar tesoros. Al menos tengo la ventaja de que me gusta la variedad, desde los poemas antiguos del Oriente hasta los de más reciente factura. Hay autores que me han marcado, primeramente, José Martí, y luego poetas como Omar Khayyam, Tagore, Keats, Bécquer, Pessoa, Kavafis, Rilke, Whitman, T. S. Eliot, Ezra Pound, Miguel Hernández, Borges, Alejandra Pizarnick, Dulce María Loynaz, Cintio Vitier y otros. Siento cercana la obra de escritores norteamericanos y latinoamericanos, supongo que por familiaridad de contexto y tiempo. También me he nutrido de mucha poesía contemporánea cubana, especialmente la matancera. Esta es una tierra de excelentes poetas. De Cuba me gusta leer a autores de todas las generaciones, el mosaico que conforman es muy colorido y a veces uno se encuentra con versos maravillosos donde menos se lo espera.

¬ŅCrees en las influencias? ¬ŅHasta qu√© puntos son perceptibles en tu obra?

S√≠, creo. Por eso mencion√© arriba que no entend√≠a a los que escrib√≠an sin que les gustara leer. Me parece que lo natural es ser un lector al que en alg√ļn momento no le es suficiente con solo leer y quiere crear sus propias historias, estimulado por uno o m√°s autores que le gustan demasiado, y a los que termina emulando en sus primeros textos. Al menos este es mi caso. Hasta ahora mis mayores influencias son Bradbury y Borges, que hac√≠an una prosa muy po√©tica y una poes√≠a muy narrada. Tambi√©n hay otros a los que imito en aspectos espec√≠ficos, ya sea en los di√°logos, en las descripciones, en la construcci√≥n de personajes. Con todos esos fragmentos, unidos a los dict√°menes propios de la inspiraci√≥n, he estado construyendo mi voz y mi estilo, arquitectura que est√° bien lejos de terminarse ya que apenas estoy fundiendo las bases del edificio.

Un libro que cambió tu vida y por qué.

Tengo varios, algunos muy queridos de la infancia, como La edad de Oro, de Jos√© Mart√≠, Oros Viejos, de Herminio Almendros, La isla misteriosa, de Julio Verne y Cien a√Īos de soledad, de Garc√≠a M√°rquez, o como mis libros de leyendas pertenecientes a la mitolog√≠a de todas partes del mundo, que me dediqu√© a coleccionar. Pero quiero explicar el que me reconcili√≥ con la ciencia ficci√≥n luego de que estuviera alejada de este g√©nero durante varios a√Īos: una selecci√≥n de cuentos de Ray Bradbury, con la que descubr√≠ a este autor. Me cambi√≥ la vida porque encontr√© a alguien muy af√≠n a la manera en que sent√≠a la literatura. La bibliofilia de Bradbury, su luminosidad, ese sentido de maravillarse con lo que le rodea y so√Īar futuros posibles centr√°ndose en c√≥mo eso afectar√° la vida √≠ntima de las personas, todo me resultaba muy cercano. Adem√°s de que los cuentos de Bradbury fueron escritos con alegr√≠a y amor, y esto puede percibirse en el fondo de cada uno, sin importar su tema.

H√°blame un poco de tu reciente Premio David, ¬Ņqu√© temas aborda el libro, cu√°l es su estructura? Todo lo que nos puedas avanzar sin spoiler.

Las azules colinas de Europa es una compilación de los mejores textos que he escrito del género hasta la fecha. Así de sencillo. El título del cuaderno es un doble homenaje a dos maestros, uno del realismo y el otro de la ciencia ficción: en este caso, Ernest Hemingway y Robert Heinlein, pues cada uno posee un libro de nombre similar. Me pareció el más adecuado porque el libro está muy influenciado por la narrativa del siglo XX. Por momentos puede parecer inconexo, ya que los cuentos poseen historias muy distintas, ambientadas en diversas épocas de estadio tecnológico: en unos apenas se realizaron leves avances en la actual tecnología y en otros existe el viaje espacial tripulado y la terraformación de otros mundos. Sin embargo, una vez compilados se pueden ver vasos comunicantes que atraviesan los textos a modo de hilo de Ariadna. El amor, la muerte, el sexo, la violencia, la nostalgia, los deseos insatisfechos y la traición a uno mismo y/o a los seres queridos son temas recurrentes en las historias. Es un libro muy centrado en el propio ser humano o en sus derivados sintéticos (robots/replicantes). Una vez terminado también encontré allí reflexiones sobre la guerra, la vejez, la discriminación por raza y género, el medioambiente, la pérdida de la cordura y la alteración de procesos naturales del hombre y la naturaleza. Estos mensajes no fueron colocados de forma panfletaria, sino que crecieron entre las historias. Por momentos no puedo evitar recreaciones poéticas en mis cuentos, ya sea del lenguaje o de las imágenes. Siendo poeta de formación, mi estilo navega espontáneamente hacia esas aguas. El cuento donde más se nota esto es No regreses al lugar donde fuiste feliz, que mezcla poesía con narrativa y hace un homenaje a ese gran poeta cubano que es Delfín Prats.

¬ŅTe obsesiona la perfecci√≥n? ¬ŅAl menos te preocupa? ¬ŅCrees que es posible lograr la obra perfecta o el proceso sin costuras, completamente cerrado?

Gracioso que lo preguntes, hace poco me percaté de algo que no conocía de mí misma y es sobre ese mismo tema. Me consideraba una persona nada perfeccionista, más bien regada, dispersa. Resulta que todo mi perfeccionismo se vuelca en la literatura: reescribo y reviso mis cuentos y poemas una y otra vez. No he dejado de retocar los cuentos del libro que envié al David, no sé si dejaré de hacerlo cuando el libro ya esté impreso. Eso espero. Lograr una obra perfecta es casi imposible, pero sí creo que cuando un texto ya está impreso te proporciona un efecto de cierre, al menos temporal.

Una mujer que escribe ciencia ficci√≥n y fantas√≠a, ¬Ņcu√°nto crees que ha incidido el recorrido y el legado de otras autoras en la creaci√≥n que haces hoy y en las posibilidades actuales de publicaciones y premios?

La historia moderna de las mujeres en la ciencia ficción y fantasía fue toda una epopeya. Desde el Frankenstein, de Mary Shelley, y hasta finales del siglo XX estas pioneras tuvieron que luchar para ser juzgadas por su calidad y no por su sexo en un mundo editorial que no concebía que las mujeres se dedicaran a tales géneros. Sin ellas probablemente no tendríamos la igualdad que hoy se da por sentada.

En el caso cubano se ve c√≥mo las mujeres han sabido darse un lugar en los (pocos) concursos y (reducidas) publicaciones del g√©nero. Por ejemplo, el primer David de C.F fue ganado por una mujer, Da√≠na Chaviano. Entre el David y el Calendario pueden citarse nombres como el de Gina Picart, el tuyo, el de Malena Salazar Maci√°, y otros tantos que se me escapan. Otro ejemplo, y esta vez hablo de un concurso que premia el cuento corto, en el Oscar Hurtado se cuenta con m√ļltiples ganadoras femeninas. En este 2021 los premios para cuento de ciencia ficci√≥n, para cuento de fantas√≠a y para poes√≠a especulativa lo ganaron mujeres. Las menciones en la categor√≠a de ciencia ficci√≥n fuimos dos mujeres tambi√©n. Aunque no es una historia tan larga (la propia historia de estos g√©neros en Cuba es relativamente corta), ha existido una relaci√≥n entre ellos y las narradoras femeninas, que tuvieron que vencer obst√°culos como el machismo y el menosprecio de g√©nero (sexual y literario) para ganarse a pulso su m√°s que merecido lugar. En cuanto a premios y publicaciones, a nivel internacional hace tiempo se escuchan los nombres de las autoras cubanas, tanto las residentes como las emigradas. Mientras tanto en Cuba, cuando se trata de lo fant√°stico (como mencion√© arriba), siempre van a ser mucho menos los premios y publicaciones en comparaci√≥n con otros g√©neros, algo que afecta a todos sus autores por igual.

¬ŅQu√© te gustar√≠a que los lectores hallen en tu creaci√≥n?

Lo mismo que hall√© yo en otros tantos libros de otros tantos autores: reflexi√≥n, recreaci√≥n, ensue√Īo, historias que ocupan de forma m√°s o menos temporal un lugar en otras mentes, poemas que provoquen emoci√≥n, sensaciones, semillas de pensamientos sobre s√≠ mismos y lo que los rodea. Borges dec√≠a que uno primero escrib√≠a para s√≠ mismo y despu√©s para la familia, los amigos, para todos los dem√°s. Aspiro que los lectores se sientan tan bien leyendo mis textos como me sent√≠ yo al escribirlos.

M√°s all√° de la p√°gina y blanco, ¬Ņqui√©n es N√°thaly?

Apenas estoy empezando a descubrirla. Hasta ahora s√© que es alguien curioso, en constante cambio pese a su inmovilidad, que ama a los libros y a la literatura, al conocimiento, al acto de escribir, a la m√ļsica y las artes, a la historia y las ciencias, a todo lo que es bello y bueno. Me maravilla lo que el mundo es y lo que puede ser, creo que por eso escribo ciencia ficci√≥n y fantas√≠a, y hago poes√≠a. Ese mismo sentir lo encuentro reflejado de la mejor manera posible en uno de los versos de Jos√© Mart√≠: ‚ÄúTodo es hermoso y constante/ todo es m√ļsica y color/ y todo, como el diamante/ antes de luz, es carb√≥n.‚ÄĚ


La vida de las palabras

Jeiny Caridad √Ālvarez Valdivia es un esp√≠ritu veloz, creativo, que en su poes√≠a habla de piezas cerradas y de las m√ļltiples caras de m√ļltiples dioses. A trav√©s de las redes sociales he podido conocer, poco a poco, algunas de las aristas que conforman a esta mujer creadora, fot√≥grafa, teatrista y poeta. ¬ŅEl pretexto para este viaje a trav√©s de la vida de las palabras?: su m√°s reciente reconocimiento en el campo de la creaci√≥n literaria.¬†

Tu libro Dios era el susto de mi pieza cerrada obtuvo recientemente Mención en el Premio David de Poesía 2021. Háblame un poco de sus temas y del proceso de creación de este poemario.

Siento que mi cuaderno es muy agradecido. Nace de las interpretaciones que me hice durante todo el proceso de creaci√≥n. Lo conceb√≠ como un poema √ļnico en el que iba recorriendo todas las partes de mi ser √≠ntimo. La ciudad como lugar de pertenencia, el agua que llega a limpiarlo todo. Las luces y las sombras que me abrazan. Ah√≠ est√°n mis inquietudes, el tratar de comprender de d√≥nde vengo, d√≥nde estuve antes y hacia qu√© parte se dirige este camino reci√©n descubierto. El gesto de querer cortar el simb√≥lico cord√≥n umbilical que me ata todav√≠a a este plano f√≠sico sigue siendo un doloroso grito y representa al mismo tiempo el nacimiento y la muerte.

¬ŅConcibes el proceso creativo po√©tico como una sumatoria de todas las artes a las cuales has dedicado gran parte de tu vida?

Creo que es expresar c√≥mo la vida se pone de manifiesto en la escritura √≠ntima del poeta. En mi caso, el teatro me permiti√≥ tener otras vidas, trabajar con los miedos, miradas, sue√Īos y fracasos de los personajes. Todo este descubrimiento de lo cotidiano lo he vuelto a ver en la fotograf√≠a: adentrarse en el mundo que existe debajo de las piedras y en los grandes espacios, guardar ese momento, eternizarlo en una imagen. Luego aparece el reto de llevar ese idioma de los gestos y del paisaje a un universo de s√≠mbolos que conforman la vida de las palabras.

Fotograf√≠a, teatro y ahora poes√≠a, ¬Ņes este un tr√°nsito hacia una forma siempre mutable de creatividad?, ¬Ņuna pausa?, ¬Ņun silencio o un grito permanente?

En todo habita la poes√≠a. En su silencio est√° su grito, le√≠ una vez. Es una rebeli√≥n interna que se activa en cada palabra, en cada constante b√ļsqueda de uno mismo. Quiero lograr que la circunstancia de mi poes√≠a venga desde ese fen√≥meno curioso.

¬ŅTiene la poes√≠a un papel en el mundo real que vivimos?

Hay que volver a ser c√≥mplices de los s√≠mbolos que conforman la esencia de esta realidad, de su m√ļsica y su memoria. Reconocer nuevamente que hay un gozo profundo ante los milagros. Caminar de vuelta hacia la belleza de vivir. Participar del proceso desde ambos extremos. Se trata del «√©xtasis de la vida y el horror de la vida», al decir de Baudelaire.

Sé que existe también una figura poética que quiere aparentar ser elitista y pretende proyectar conceptos muy antiguos como si fueran novedosos y que, a la postre, no es más que una forma heredada. Lenguaje digerido que se separa mucho de la esencia primigenia.

Muchas palabras mal intencionadas separan, hunden y lastiman, es cierto. Pero existen millones más que generan sentimientos de profundo regocijo, aun en épocas oscuras. Hacía ahí debe caminar la poesía. 

¬ŅLa poes√≠a reestructura la realidad, cambia esa realidad, o se contenta con hacer de la realidad su objeto de contemplaci√≥n?

La conciencia social es inevitable. No somos seres aislados y en todo proceso creativo debe existir una indagación psicológica de la realidad. A la poesía no le es ajena esta contemplación, al contrario, ha venido siendo parte activa de la génesis que representa cada cosa en relación con el tiempo cotidiano del hombre.      

¬ŅC√≥mo defines tu estilo? ¬ŅCrees que el poeta necesita definiciones o le basta la poes√≠a para definirse?

Soy una persona en formaci√≥n, estoy en el camino de la b√ļsqueda. Estudio mucho. Trato de ser muy disciplinada y respetar las palabras y su simbolog√≠a. No mentir√≠a con ellas por los c√≥digos que las habitan y por las proyecciones que generan. Creo que definir a un poeta dentro de un estilo creativo es cerrarlo. La poes√≠a fluye, levita, no pertenece a ‚Äúestilos de creaci√≥n‚ÄĚ. S√≠, los te√≥ricos escribieron: modernismo, post y todos los ‚Äúismos‚ÄĚ que han venido ‚Äúdefiniendo‚ÄĚ. La poes√≠a no es circuito cerrado, es r√≠o, magia que en la nada crea relaciones mucho m√°s complejas, porque si las encasillas con un nombre resultar√≠an esfumadas o remotas.

A tu criterio, ¬Ņcu√°l es el principal temor de los poetas j√≥venes?

Solo voy a hablar por mí. Existe el miedo de no llegar, de quedarse varado en un solo sitio, en llenarse de distracciones que te alejen cada vez más de la palabra. Por eso leo en demasía. Me obligo a disciplinarme diariamente. A respetar este camino que elegí. Buscarme un equilibrio que me ayude a comprender, a padecer las circunstancias externas y tratar de recrearlas luego dentro de los símbolos que se han venido acercando.   

La poes√≠a, ¬Ņdefine certezas o incertidumbres?

La poesía define todo. Desde las certezas y las sensaciones que se adivinan en el proceso poético y que pueden llegar como un desprendimiento de la realidad, hasta la incertidumbre que se pueda sentir al no poder descubrir nunca la luz o la sombra que habitan desconocidas.

Am√©n de las lecturas, ¬Ņde qu√© manera se forma un poeta hoy en d√≠a?

No creo que exista para un escritor un mejor método para crecer que no sea la lectura. Si no lees, no te retroalimentas. Es simple. Las palabras no son perfectas por como suenan, sino por lo que significan y la lectura ayuda muchísimo a la comprensión de la escritura.

Investigación. Descubrimiento. Constancia. Humildad y disciplina son algunas de las claves para la formación creativa en general.   

¬ŅCu√°les sientes son los ‚Äúsiete pecados capitales‚ÄĚ de un autor?, ¬Ņqu√© entorpece la creaci√≥n?

Creo que te he dado algunas respuestas desde las primeras preguntas. Si no trabajo, no soy disciplinada y no me proyecto, el resultado se verá muy lejano. Y sé que no tengo ni experiencia ni camino recorrido pero es lo que yo hago. Es mi método de trabajo. Si nadando tomas mucha agua, terminas hundiéndote por tu mismo peso. Si las distracciones logran ganar al final del camino, entonces ya no quedaría nada. 

 

¬ŅExisten conexiones entre tu poes√≠a, la que escribes hoy mismo, y la realidad cubana; o al menos la realidad de aquellos con los que compartes creaci√≥n, tiempo y espacio?

Siempre trato de buscar una nueva lectura dentro de mi contexto social, más personal, más desde el fluir interior de mis proyecciones. Vivo rodeada de lo cotidiano y mi realidad no creo que difiera mucho de la de aquellos con los que comparto mis días. Mis escritos, por la lógica de convivir un mismo tiempo y a pesar de todo el trabajo simbólico, reflejan muchas veces ese entorno.  

¬ŅQui√©n es Jeiny m√°s all√° del verso?

Alguien que se desafía a diario. Sufre, se desespera, pero logra vivir. Simplemente eso.


¬ęSoy un explorador, un buscador de f√≥siles y de maravilla latente¬Ľ

Este a√Īo, la convocatoria del Premio David trajo alegr√≠as a no pocos escritores, entre los que me incluyo. Como jurado de la convocatoria de libros de ciencia ficci√≥n, tuve el privilegio de conocer una docena de obras nacidas de las plumas noveles de igual n√ļmero de creadores: entre ellas, la de Javier P√©rez. Luego de que el fallo del premio se anunciara por las redes, quise contactar con este autor y proponerle una entrevista. Javier sabe que los motores del humano‚ÄĒlas llaves que abren esas puertas por las que el creador asoma la cabeza para luego contar a otros sobre lo que ha atisbado en una breve ojeada‚ÄĒ se ponen en funcionamiento a trav√©s de la escritura. Sin duda su voz, en un futuro que ya es casi presente, nos dar√° alegr√≠as a los amantes del g√©nero m√°s espectacular del amplio diapas√≥n de lo creativo.

A la hora de enfocarte en dise√Īar una historia o un personaje, ¬Ņqu√© papel juega para ti el lector? ¬ŅPiensas en √©l en ese momento, procuras complacerle o buscas el camino de la satisfacci√≥n personal?

Pues, un poco de ambas cosas, la verdad. Cuando me lanzo a tallar espacios en esos mundos trato de buscar visiones que asombren, habit√°culos que quiten el aliento por una raz√≥n u otra. Tal vez sea por la rareza; aunque me gusta dejar cierta familiaridad para que el lector pueda introducirse en el mundo y no se sienta excluido por una narraci√≥n ajena o cr√≠ptica en la que no podr√≠a vivir ni siquiera imagin√°ndoselo. As√≠ que, de cierta forma, yo soy el representante del lector a la hora de recorrer la historia. Si algo me parece cautivante, un ambiente o un personaje, entonces me concentro en eso porque asumo que otros tambi√©n lo hallar√°n atrayente. Supongo que me rijo por esa idea de escribir el libro que quisiera encontrar. Por ahora no soy muy bueno en eso de captar mi p√ļblico objetivo y a partir de ello dise√Īar la historia. Enarbolo una especie de fe en que haya otros como yo all√° afuera y que las ‚Äútallas que me cuadran‚ÄĚ tambi√©n resuenen con ellos, porque a fin de cuentas s√≠ me encantar√≠a que el p√ļblico pudiera acompa√Īarme en esos viajes.

¬ŅPor qu√© elegiste el mundo de la escritura?

Tengo la sospecha de que fue la escritura lo que me eligi√≥ a m√≠. A los once a√Īos yo no le√≠a nada. No pod√≠a terminar ni siquiera La isla del tesoro que hab√≠a que leerse en sexto grado; pero un aciago d√≠a me col√© en el cuarto de mi hermana mayor (nos llev√°bamos como Dexter y Vivi, los personajes del animado). Y all√≠ me encontr√© a ‚Äúmi precioso‚ÄĚ, el cuarto tomo de Harry Potter. Soy uno de los tantos atrapados por ese incre√≠ble universo capaz de transformar ni√Īos mataperros en fan√°ticos lectores. Mientras me adentraba en esa saga me percat√© del asombroso poder de los libros, o tal vez no sea solo un poder externo que emana de simples l√≠neas en papel. El cerebro de nuestra especie parece tener la ins√≥lita capacidad de traducir dibujos en sonidos, sonidos en palabras que forman frases con significado y estos finalmente se estabilizan como mundos internos. ¬ŅSer√° este rasgo de la imaginaci√≥n una capacidad inherente de los organismos conscientes en el universo o solo algunos pueden dislocar sus realidades de esta forma? Pero, bueno, mejor regresamos a nuestra Tierra. Como dec√≠a, la lectura fue la que me ense√Ī√≥ sobre la creaci√≥n de mundos y de inmediato, casi como un acto natural, comenc√© a escribir mis fanfictions. Era tanto mi deseo de vivir esas aventuras que sin tener idea alguna de t√©cnicas o redacci√≥n me puse a garabatear una historia donde yo, un pobre muggle, me un√≠a a Harry, Ron y Hermione en sus aventuras. Claro que apenas complet√© unas diez p√°ginas, pero fue suficiente para darme cuenta de que pod√≠a hacer lo mismo que la autora.

Me atrapó esa fascinación por el ensamblaje de realidades, idear personajes, tomar de episodios reales y hacer que vivieran a través de esas vicisitudes. Las infinitas posibilidades, eso fue lo que me atrapó y una creencia personal de que esas historias no son mentiras inventadas sino puertas en las que echamos un vistazo y luego corremos a contarle a otros. Los escritores son los guardianes y tienen las llaves a estas puertas.        

¬ŅCrees que en Cuba existen suficientes oportunidades para el escritor novel?

Hay oportunidades, pero se podr√≠a hacer mucho m√°s. El escritor novel necesita preparaci√≥n en el oficio y conocimientos para poder moverse entre editoriales, concursos, becas y publicaciones. Para aprovechar estas oportunidades estar√≠a bien contar con m√°s cursos de escritura. He visto que en algunas universidades extranjeras se ofrece gran diversidad de clases de escritura creativa y publicaci√≥n. Yo tengo que agradecer mucho al Centro del Onelio que me dio las herramientas para expandir mis habilidades literarias, pero su matr√≠cula es limitada y hay muchos j√≥venes √°vidos de aprender. Tambi√©n sabemos de las carencias de papel en las editoriales, lo que dificulta la aceptaci√≥n de obras de escritores noveles. As√≠ que a veces solo queda la esperanza de ganar alg√ļn concurso que premie con la edici√≥n del libro ganador fuera o dentro de Cuba. No estoy tratando de decir que todo texto escrito y presentado por un joven debe ser aceptado y publicado, claro que no. Lo importante es que haya m√°s oportunidades de aprender de los buenos escritores y que el mercado editorial se expanda en la medida que lo exija este crecimiento de nuevos escritores.

¬ŅCu√°les son los principales retos que ha enfrentado tu creaci√≥n hasta el d√≠a de hoy?

Hasta ahora, los principales retos se me han presentado en cuanto a la forma de insertar la escritura en medio de la vida social y econ√≥mica. Durante varios a√Īos, en especial durante la universidad, solo escrib√≠a de vez en cuando, tal vez en las noches. El estudio me absorb√≠a y luego sucedi√≥ igual con el trabajo. Apenas me quedaba energ√≠a para teclear un minicuento. Hay quien no se imagina el esfuerzo que lleva escribir cuatro mil o cinco palabras nada m√°s. Uno termina medio grogui como si hubiese corrido diez pistas. As√≠ que el tiempo se convirti√≥ en un gran reto. Solo en estos √ļltimos a√Īos, con el trabajo en casa, he podido hacerme con un buen horario para trabajar y escribir. Pero sigue siendo dif√≠cil; a veces me pregunto c√≥mo lo logran esos escritores que tienen empleos de jornadas extensas. Pura voluntad y compromiso, porque si uno mismo no se toma en serio lo que hace y dice: ‚Äúnah, esto es solo un hobby‚ÄĚ, entonces la obra final dejar√° ver esos descuidos. Hay que dar el salto y ser decisivo. El trabajo del escritor que empieza es algo aterrador. Es como un alba√Īil que pasa meses y a√Īos levantando esta torre o mansi√≥n, y al terminarla, despu√©s de todo ese esfuerzo, abre las puertas al mundo. Entonces, existe la posibilidad de que a nadie le guste, que nadie quiera entrar y recorrer sus vericuetos. La construcci√≥n quedar√≠a desierta y abandonada (sin comprador). Ese es un miedo contra el que no se deja de luchar, hay que ir ganando confianza y a veces ser bastante testarudo y como hacen en mi barrio, darse dos palmadas en el pecho y decir: ‚Äú¬ŅQu√© pasa? ¬°Voy a m√≠!‚ÄĚ ¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†

Rutina o inspiraci√≥n, ¬Ņqu√© funciona mejor en tu proceso de trabajo?

He reconocido tres fases en mi desarrollo. Una primera repleta de entusiasmo juvenil en la que escrib√≠a como un poseso imbuido en la emoci√≥n de una idea que para m√≠ era lo m√°s grande y sin pensar mucho en reglas. Luego, el ritmo de mi producci√≥n se redujo mucho. Curiosamente eso ocurri√≥ cuando aprend√≠ sobre t√©cnicas narrativas. Creo que estaba pasando por ese proceso en el que uno empieza a concientizar las partes instintivas de la escritura. Demor√© varios a√Īos en procesar todas aquellas mudas, caracterizaciones y puntos de vista. Entonces, comenc√© a leer a mis autores favoritos de una forma distinta. No me puse a diseccionar los textos ni nada de eso, porque no me gusta considerar las obras como trucos del lenguaje cuyo objetivo es proyectar realidades falsas. Aunque suene un poco loco, para m√≠ la historia es anterior y m√°s real que las palabras escritas. As√≠ llegu√© a lo que creo que es como una tercera fase en la que llevo una libreta con ideas viejas y nuevas, piezas que puedo convertir en llaves para abrir m√°s puertas. Ahora conf√≠o mucho en la rutina, la preparaci√≥n de outlines antes de sentarme a escribir. Soy uno de esos arquitectos que bosquejan sus historias a grandes rasgos y luego cultivan los peque√Īos detalles a medida que los personajes viven los episodios. ¬†¬†

¬ŅC√≥mo definir√≠as tu estilo?

Esa es una pregunta dif√≠cil. Me cuesta tomar en consideraci√≥n lo que escribo y darle una descripci√≥n distintiva. Supongo que mi estilo actual est√° muy relacionado a los g√©neros que prefiero: lo fant√°stico, la ciencia ficci√≥n, el horror y la aventura. Por eso suelo mostrar un lenguaje simple, directo, para contrastar con los argumentos extra√Īos que de repente irrumpen o que son naturalmente aceptados por los personajes. Lo que m√°s me gusta es mezclar elementos inusuales, hacer que mundos y culturas colisionen como nunca lo hab√≠an hecho. Y en el fondo de todo esto, algo que persigo y que a√ļn no he conseguido con mi estilo es lograr la completa inmersi√≥n, la reconexi√≥n sensorial del lector a la realidad tras las palabras. No estar√© contento hasta que no presencie el primer caso de p√©rdida de consciencia inducido por lectura (risas). Esa sensaci√≥n que nos dan los buenos libros cuando parece que los personajes est√°n vivos y no podemos parar de leer p√°gina tras p√°gina. ¬°Magic! ¬†¬†¬†

¬ŅEs m√°s importante la cr√≠tica especializada o la cr√≠tica de los lectores? ¬ŅCu√°l influye m√°s en la obra?

Creo que ambas cr√≠ticas pueden influirse una a la otra. Un especialista publica una rese√Īa positiva de tal autor y eso atrae a m√°s lectores. O viceversa, un autor es tan le√≠do que a la cr√≠tica no le queda otra que emitir su criterio. Es cierto que en muchos casos ambas cr√≠ticas discrepan bastante. Yo me decanto m√°s por la cr√≠tica de los lectores. La fantas√≠a y la ciencia ficci√≥n son g√©neros muy populares. Le doy un poco m√°s de importancia al hecho de poder llegar a m√°s p√ļblico que a recibir las alabanzas de los estudiosos. Aunque no estar√≠a mal poder disfrutar de ambas. La influencia de la cr√≠tica depende mucho de los objetivos del escritor y las caracter√≠sticas de su obra, a qui√©n est√° dirigida y cu√°l es su prop√≥sito. ¬ŅRevolucionar los fundamentos formales de un g√©nero u ofrecer una experiencia dram√°tica entretenida y atrayente? Tampoco le veo sentido tratar de encajar en los marcos de lo que se considera la alta literatura, comprometida y realista. Hay escritores que son geniales en esos estilos vanguardistas, pero creo que todav√≠a no he llegado a ese per√≠odo. Ando por los libros de caballer√≠a de la baja edad media (risas).

A tu criterio, ¬Ņqu√© hace que una obra perdure y sobreviva a su tiempo? ¬ŅAspiras a la perdurabilidad o te concentras en buscar otros caminos para tus textos?

Esos son los cl√°sicos, los dignos de ser imitados. Las obras as√≠ tienen una especie de fragmento muy √ļnico contenido en sus p√°ginas. Tanto Homero como Shakespeare o Cervantes destilaron en sus libros una sinceridad muy pura acompa√Īada de otras sustancias ficticias para retocar su buqu√©. Leerlas es una experiencia casi m√°gica porque vemos reflejadas all√≠ formas e insinuaciones de la realidad que uno mismo no hab√≠a tenido la capacidad de vislumbrar o acaso el coraje de reconocer su existencia. Tal vez sea eso lo que los hace perdurables, esa osad√≠a de ser honestos, exponerse y embotellar emociones y naturalezas ocultas.

A m√≠ me gustar√≠a ser inmortal, claro, pero lo que m√°s me atrae de ese sue√Īo es la posibilidad de presenciar el desenlace de nuestra historia, los episodios de esta aventura planetaria y las astutas bacterias adheridas a su superficie. El legado de la literatura es una forma de luchar contra esa fuerza inexorable de la muerte. El hecho de que los libros no ardan de golpe tras la muerte de su autor es una insolencia natural que define a nuestra civilizaci√≥n. Aqu√≠ estamos, susurrando los secretos que aprendimos antes de caer hechos polvo. Y f√≠jate, la antorcha a√ļn no ha ca√≠do. Hemos llegado lejos, pero me gustar√≠a ver qu√© sorpresas le aguardan al homo sapiens en los siglos por venir. Soy muy optimista. No creo en las distop√≠as definitivas. Como algunos de mis textos tratan sobre sociedades futuras, ser√≠a genial si llegaran a manos de esos lectores. Imagino que los har√≠a re√≠r. Los escritores de ciencia ficci√≥n casi nunca dan en el blanco en sus vaticinios. Suelen proyectar sus √©pocas sin percatarse de esas cosas que no dejan ir, como en los sets de la vieja serie de Star Trek con ese aire espacial de los sesenta.

Por ahora mis textos est√°n escritos para gente cercana, s√≠, eso creo. Tal vez, en la medida que madure mi concepci√≥n del mundo, pueda invocar escritos con una potencia temporal m√°s larga. A veces me complazco imaginando que tal vez el afterlife de los escritores sean precisamente los mundos que son capaces de crear. All√≠ es donde terminan luego de esta vida y los habitantes de esos mundos, adem√°s de los personajes, podr√≠an ser todos aquellos fan√°ticos lectores atrapados con el gancho de sus libros. Si nos basamos en esta teor√≠a se podr√≠a afirmar que la Tierra Media se ha despoblado un poco en favor del Westeros de Martin, aunque luego de la √ļltimo temporada de Juego de Tronos asumo que dicha superpoblaci√≥n disminuy√≥ un tanto. ¬†

¬ŅEl escritor necesita formarse?

Ese es un gran s√≠ para m√≠. En el contexto actual donde no dejan de publicarse miles de libros al a√Īo, sin mencionar otros medios como el cine, la televisi√≥n, c√≥mics o videojuegos, es imprescindible poner un poco de orden en el caos. Creo que eso es lo que ofrecen los distintos cursos. Un sistema de aprendizaje para poder hacer uso de todo esos adelantos que nos dejan sobrecogidos ante tanta sobresaturaci√≥n en los medios actuales.

Sin embargo, tambi√©n habr√° narradores y poetas que emerger√°n aut√≥nomos en sus propios entornos con habilidades casi innatas para la comunicaci√≥n y la captura de im√°genes mediante un lenguaje √ļnico y sensible. Pero acept√©moslo, el mundo se ha globalizado, las redes transportan obras digitales al otro lado del mundo antes de que salgan de la imprenta. Las artes nacionales y las escuelas literarias se beben entre s√≠, y los autores m√°s influyentes en sus campos terminan creando verdaderas modas literarias. Es toda una tormenta mercantil que no siempre es justa con las peque√Īas naciones as√≠ que hay que contar con una formaci√≥n s√≥lida en nuestros respectivos g√©neros. Hay que aprender de los m√©todos de ense√Īanza exitosos, tener constancia, manejar las industrias editoriales y, por encima de todo, hay que mantenernos aut√©nticos.

¬ŅQu√© posibilidades comunicativas, est√©ticas y de lenguaje te ofrece el g√©nero de la ciencia ficci√≥n? ¬ŅSigue siendo un g√©nero menospreciado en Cuba?

La ciencia ficci√≥n y el g√©nero fant√°stico en general es el espacio que m√°s adoro. Es la posibilidad de conjurar mundos completamente extra√Īos que dejan sin aliento a quienes apenas atisban escenas a trav√©s de un libro. Los l√≠mites son infinitos. Con la ciencia ficci√≥n podemos adelantarnos a nuestro tiempo y mostrar realidades insospechadas y aberrantes de c√≥mo podr√≠a cambiar el mundo. Pero no todo tiene que ser dist√≥pico y pesimista, yo prefiero usar la ciencia ficci√≥n para iluminar ese potencial insospechado de nuestra civilizaci√≥n. Al lector no solo se le engancha con mundos postapocal√≠pticos en los que el hombre involuciona hacia formas socio-biol√≥gicas m√°s salvajes; aunque estas historias tipo Mad Max y The Hunger Games s√≠ que son divertidas. El g√©nero fant√°stico abre un espacio no colonizado, un lienzo en blanco no delimitado por razas, culturas o historias conocidas. Es casi un acto divino este de insuflar vida a nuevos mundos, pero tambi√©n es una responsabilidad de los creadores hacer uso de su mejor lenguaje y conocimientos para obtener un resultado interesante.

En Cuba, entre las esferas especializadas de la literatura y el arte, creo que se menosprecia al g√©nero fant√°stico. Tal vez se subestime por una raz√≥n de ignorancia. La ciencia ficci√≥n y la fantas√≠a suelen tratar temas extra√Īos con un lenguaje t√©cnico sacado de las ciencias. Estamos en la frontera entre las dos culturas (las letras y las ciencias). La ciencia ficci√≥n ha pasado a ser un g√©nero muy popular en los medios audiovisuales, as√≠ que es f√°cil para algunos, fuera de ese ambiente, catalogarlo como literatura comercial o chatarra. Sin embargo, no faltan ejemplos que ponen en su sitio a los cr√≠ticos de la ciencia ficci√≥n cubana como: la ins√≥lita serie de Shiralad o la novela Espiral, de Agust√≠n de Rojas. Las generaciones de escritores cubanos de ciencia ficci√≥n y fantas√≠a no se han extinguido ni el legado ha perdido su agudeza. El templo de los buenos escritores no deja de crecer desde los a√Īos de Oscar Hurtado, F. Mond, Gina Picart, Da√≠na Chaviano, Michel Encinosa, Eric Mota y, por supuesto, Yoss. Aunque la promoci√≥n de estos autores y sus obras puede que se haya descuidado un poco, ellos y ellas siguen siendo √≠dolos (the elders) a los que sigo.¬† ¬†

¬ŅC√≥mo funciona tu proceso creativo?

Bueno, siempre comienza como se podr√≠a esperar: por una idea, una noci√≥n s√ļbita de algo intrigante, llena de potencialidades. Durante el d√≠a me la paso so√Īando despierto d√°ndole vueltas a esa imagen, circunstancia o personaje; viendo qu√© se le puede sacar. Es algo as√≠ como rumiar, s√© que tengo algo entre manos, pero no logro digerirlo. Y ah√≠ se queda en el fondo de mi subconsciente hasta que descubro qu√© es eso que me atrajo en primer lugar. Entonces escribo la premisa de la historia: ‚Äúsujeto se enamora de personaje de videojuego que no sabe que es un personaje‚ÄĚ. ¬°Boom! Ese es el inicio, pero as√≠ no sirve para nada, es apenas una postal. As√≠ que me pongo dar pinceladas en el mundo, agrego detalles reales o no que me atraigan e interesen pues este negocio de la creaci√≥n es agotador y siempre conviene estar a gusto con nuestras creaciones. Al final puede que decida que ser√° un cl√°sico mundo medieval de fantas√≠a en el que se mezclan humanos e inteligencias artificiales ‚Äúnacidas‚ÄĚ en esa realidad. Ahora llega el momento de decidir c√≥mo contar. Elijo un narrador que me convenga para esta clase de historia. Una primera persona en la historia de la chica virtual debe ser interesante. Y partir de aqu√≠ es solo cuesti√≥n de construir una trama donde el giro final sea la revelaci√≥n de que el chico es solo un pobre nerd en casa de su madre y no el poderoso palad√≠n que aparenta ser. Muchas veces no logro ver el final exacto. Solo dejo que los personajes avancen en sus comportamientos m√°s l√≥gicos sin inmiscuir mis criterios. Mientras m√°s insatisfactorio e inc√≥modo sea el desenlace, m√°s satisfecho estoy porque significa que las tendencias y modas de mi realidad no se colaron en las p√°ginas. Despu√©s de esto toca la parte m√°s dura: la revisi√≥n. Hago como m√≠nimo tres revisiones. Despu√©s de la primera, trato de ense√Īarle el texto a alguien o lo mando al taller Espacio Abierto para que me den sus visiones y, a partir de all√≠, sigo corrigiendo. Es importante poder aprovechar las opiniones de amigos y colegas, saber discernir entre feedbacks √ļtiles que en verdad ayudan a reparar los errores que a veces se nos escapan. ¬†¬†

De todas tus historias, ¬Ņcu√°l le recomendar√≠as al lector en estos tiempos de pandemia y aislamiento?

Tiempos de pandemia, enclaustramiento, aburrimiento y soledad, ¬Ņqu√© recomendar para esa depresi√≥n que nos persigue tras d√≠as y d√≠as de monoton√≠a? Pues algo que nos suba el √°nimo tal vez, o que por unas horas nos permita escapar de la agobiante rutina. Tiene que ser algo √©pico e interesante que rete nuestras mentes, nos distraiga y que cuando regresemos estemos como renovados. Bueno, no s√© si tendr√© algo con todas esas propiedades, pero hace poco hice un experimento, escrib√≠ uno de esos relatos de ‚Äúelige tu propia aventura‚ÄĚ. La historia se compone de una docena de cuentos cortos interconectados a trav√©s de los cuales el lector debe ir navegando para desentra√Īar el misterio de ‚ÄúLas tinieblas de Hamel√≠n‚ÄĚ, as√≠ se llama. Pero al final de cada cuento se debe elegir entre dos caminos que nos conducen a cap√≠tulos distintos, o sea cada lectura es un recorrido distinto. Y viene al caso pues la ciudad de Hamel√≠n tambi√©n tiene una plaga o vieja maldici√≥n enraizada en lo profundo de sus catacumbas. Pero bueno, no s√© si en medio de todas las tristezas que estamos pasando alguien querr√° sumergirse en m√°s tinieblas. Si a alguien le pica la curiosidad les hago otro spoiler: el protagonista es un cazador que tiene dos hurones mascotas llamados Lins y Sharl. En caso de que est√©n aislados y en busca de leer algo raro me pueden escribir al javierpr90@nauta.cu y se los env√≠o. ¬°Exterminador de ratas a su servicio!¬†

¬ŅLa realidad puede asomarse al espejo gen√©rico de la ciencia ficci√≥n? ¬ŅC√≥mo manejas lo real, a manera de concepto, en las estructuras de tus mundos?

Lo real me sirve a veces como premisa. En muchas historias el elemento fant√°stico est√° oculto en el tejido de la realidad y brota como una anomal√≠a maravillosa o aterrorizante. En otras obras, la ciencia ficci√≥n ha retorcido las normas de lo que conocemos por cotidiano. A trav√©s de los personajes andamos por planetas lejanos en el que conejos animatr√≥nicos brotan de las madrigueras para servir el t√© en los picnics. Lo real es esa tierra f√©rtil de la que tomo nutrientes para cultivar formas de vida extra√Īas. De los sue√Īos tambi√©n suelo robar mucho, ¬°alabada sea mi enloquecida subconsciencia!

Otra dimensi√≥n que me gusta aprovechar de la realidad es la historia, el pasado. Todas esas memorias que tenemos ya muy bien aprendidas desde peque√Īos ahora pueden convertirse en arcilla para tramas ucr√≥nicas y realidades alternativas cuyo objetivo no sea solo el entretenimiento, sino que tambi√©n contemplen el an√°lisis sobre lo que consideramos el curso inevitable de la Historia. ¬ŅQu√© habr√≠a pasado si Mart√≠ y Maceo no hubiesen ca√≠do en combate? ¬ŅSe habr√≠a aceptado la ayuda de Estados Unidos o la Enmienda Platt y una rep√ļblica dependiente? La Historia es una ciencia social, as√≠ que esto tambi√©n es ciencia ficci√≥n con una larga tradici√≥n en autores del g√©nero como Philip K. Dick con su obra El hombre en el castillo.

As√≠ que la realidad es un mar de l√°tigos siempre fustig√°ndome a elegir este u otro tema. En su relaci√≥n con la ciencia ficci√≥n y la fantas√≠a, yo le otorgo a la literatura la funci√≥n so√Īadora m√°s elevada: proponer y dise√Īar a partir de nuestros ambientes sociales mundos trastocados, donde se puedan detectar toques de la realidad, pero que esta se vea superada o malograda de acuerdo con la intenci√≥n de la trama. Para m√≠ la realidad es inspiraci√≥n, no puedo contentarme con relatar como la madre pone su ni√Īo a dormir sin advertirle al lector que una cucaracha con cabeza humana anida bajo el entablado de la cama. ¬†¬†¬†

¬ŅQu√© es lo esencial para ti a la hora de dise√Īar un universo?

Necesito consistencia. Busco que el espacio de mi universo se expanda y haya una estabilidad. Evitar esa sensación de que el mundo es solo un telón de fondo que se desvanece una vez que el foco de la trama pasa de largo. Por eso empiezo dibujando mapas, inventando razas y fronteras, eligiendo varios sistemas políticos y actividades económicas (hay que aprovechar el marxismo). Luego trazo una cronología de algunos siglos y determino qué punto sería interesante ahondar. Y a partir de allí empieza toda esa labor de worldbuilding en el que uno busca nombres (una pesadilla) y distinciones culturales, mágicas o científicas que definan estas nuevas tierras (o fondos abismales).

Lo esencial es que se den los deseos de recorrer esos reinos, que sus horizontes estén vivos en tres dimensiones, que guarden esa sensación de curiosidad y aventura que es la verdadera esencia de los homo sapiens. Eso es algo esencial para mí y que persigo con insistencia pues no es fácil conseguirlo.

M√°s all√° de la p√°gina en blanco, ¬Ņqui√©n es Javier P√©rez?

Beyond the White Page, ¬°qu√© buen t√≠tulo! Creo que soy un explorador, un buscador de f√≥siles y de maravilla latente. Agradezco que las estrellas brillen cada noche para recordarnos que hay un universo de misterios silenciosamente girando a nuestro alrededor (no como en ‚ÄúAnochecer‚ÄĚ de Asimov, que pueden leer en revista cubana de ciencia ficci√≥n y fantas√≠a Korad #40). A pesar de que la rutina anestesie los sentidos para que podamos completar las tareas de vivir en sociedad, siempre trato de mantener alerta ese tercer ojo que te eleva sobre el bosque de concreto, uno nunca sabe cu√°ndo puede pasar una extra√Īa silueta frente al horizonte. As√≠ que sigo el camino de los cient√≠ficos locos, experimentando por lo imposible en mi laboratorio con una fe que no parece proceder de este mundo. La se√Īorita Shelley no nos explic√≥ bien c√≥mo lo hizo, pero yo sigo galvanizando la p√°gina en blanco para que cobre vida. Creo que terminar√© con una frase del viejo cuervo E. A. Poe: ‚ÄúMi vida ha sido capricho, impulso, pasi√≥n, anhelo de la soledad, mofa de las cosas de este mundo; un honesto deseo de futuro.‚ÄĚ Bien dicho. ¬†


Los entresijos de la literatura

En ella se cumple el lugar com√ļn: Malena Salazar Maci√° no necesita presentaci√≥n alguna. Su rostro es conocido no solo entre los lectores y escritores del fant√°stico cubano, sino m√°s all√° de las fronteras geogr√°ficas que nos circunscriben a un universo de referencias.

En honor a la verdad, debo confesar que me he aprovechado de la amistad que nos une para hacerle responder esta entrevista. Malena acept√≥, por supuesto, sin que mediaran demasiadas excusas, impelida quiz√°s por esta distancia f√≠sica que no nos permite ahora compartir caf√© juntas, an√©cdotas ni pel√≠culas. Sea cual sea el formato que nos sirva como (pre)texto para dialogar, es innegable que Malena Salazar Maci√° se ha convertido en m√°s que una ‚Äújoven promesa‚ÄĚ. Ese concepto tan debatido y que a√ļn cargan algunos de nuestros mejores creadores literarios, nos obliga a repensar, acuciantemente, cu√°l es el lugar que ocupan los creadores j√≥venes en el tejido escritural de la naci√≥n.

En tiempos recientes, algunos de los autores de las generaciones m√°s j√≥venes del fant√°stico cubano han tenido el privilegio de ser traducidos a otras lenguas, ¬Ņcu√°l ha sido tu experiencia? ¬ŅSientes que el mundo de la traducci√≥n es una posibilidad otra hacia diferentes p√ļblicos y mercados?

cortesía de malena salazar

Hasta el momento, he tenido la suerte de ser traducida mayormente al ingl√©s y al japon√©s de la mano de Toshiya Kamei; no obstante, algunas de mis historias tambi√©n han sido elegidas para ser llevadas al alem√°n y al croata. No ser√≠a cierto si afirmara de forma categ√≥rica que alguna que otra vez no albergu√© la idea de ver algunas de mis obras en otros idiomas, sin embargo, lo curioso es que las traducciones llegaron en per√≠odos en que no ten√≠a contemplada la posibilidad. As√≠ que fue una sorpresa agradable ver c√≥mo mis textos en espa√Īol se convert√≠an, poco a poco, en otras palabras, construidas a trav√©s de otros abecedarios, otras reglas, conceptos similares que capturaban la esencia del original. La experiencia se completa cuando se logra una publicaci√≥n; porque tampoco es sencillo colocarse en el mercado o llegar a un determinado p√ļblico. Tambi√©n existen muchos escritores y traductores talentosos a nivel internacional que buscan un lugar para sus trabajos.¬†

El mundo de la traducción me gustaría compararlo con la posibilidad que alberga la idea de la existencia de mundos paralelos: abre miles de puertas al intercambio con lectores y escritores de culturas diversas. Promueve la posibilidad de retroalimentación literaria, de estudio de nuevas temáticas, de adquisición de conocimientos sobre el constante movimiento de las problemáticas socio-económicas y políticas en otras latitudes.

Cuando se trasciende el √°mbito sem√°ntico de la lengua madre, ocurre un cambio sustancial en las historias, ¬Ņc√≥mo concilias el ejercicio de la escritura con la potencial idea de una traducci√≥n futura? ¬ŅPiensas en eso a priori?

La traducción es, también, arte. El traductor no solo debe tener un conocimiento multicultural vasto, sino ser capaz de conservar el espíritu del texto original cuando lo lleva a otra lengua, debido a que a veces, muchas palabras, frases y conceptos no poseen una traducción precisa a otros idiomas, o la estructura de la historia no resulta adecuada para llegar a lectores que descubren por primera vez algo escrito en otro país, en otra lengua. El traductor debe conocer la mente y el estilo del autor. Debe volverse, de cierta forma, el segundo autor.

No pienso en futuras traducciones cuando escribo un texto. Deseo que la historia se desarrolle en su propio ambiente, con los elementos que le son innatos debido a su temática, al estilo, al tono que deseo darle. Después es que puede apreciarse la belleza del proceso de renacer en otro idioma: el ejercicio intelectual de interpretación que debe realizar el traductor.

cortesía de malena salazar

En los dos √ļltimos a√Īos has sido una de las autoras m√°s premiadas a nivel nacional. Pocos concursos del g√©nero fant√°stico se te han resistido, ¬Ņqu√© har√°s cuando no te queden otros cert√°menes de literatura fant√°stica en los cuales competir? ¬ŅSientes que el verdadero aliciente del escritor se encuentra en el premio o acaso tus resortes creativos se encumbran hacia otras v√≠as?

Exploraré otros géneros literarios. Me gustaría incursionar en el mainstream, el policíaco y el teatro. Sin embargo, quiero hacerlo después de estar segura de cuáles son sus elementos, después de crearme una base a través de lecturas y análisis de obras de dichos géneros, tal y como procedí con la fantasía y la ciencia ficción.

Tomé la participación en los concursos para medir, poco a poco, cuánto mejoraba o retrocedía en mi literatura, en qué fallaba, por qué y cómo podía solucionar esos problemas y errores. Me sirvieron también para conocer a escritores de todo el país y ganar experiencia a través de sus consejos.   

No es esta la primera entrevista que tengo el placer de pensar para ti. En nuestro primer di√°logo eras a√ļn una autora novel que comenzaba a lidiar con los trazos del Premio David en la categor√≠a de ciencia ficci√≥n, ¬Ņcu√°nto ha cambiado la autora de Nade desde entonces hasta estos tiempos?

A veces hago comparaciones entre Nade y mis textos recientes. No surge como algo premeditado sino que, en alg√ļn momento, ese primer libro cae en mis manos y siento el deseo casi hipn√≥tico de abrirlo en una p√°gina al azar, leer p√°rrafos, di√°logos, personajes. Y noto los cambios. Veo un progreso. De Nade hasta mi √ļltimo escrito, sea cuento o novela, existen detalles sutiles (y otros no tanto) que marcan cu√°ntos obst√°culos he superado, cu√°ntos consejos he escuchado y asimilado, cu√°ntos errores he subsanado. Me percato de que el camino contin√ļa.

Siempre digo que, cada vez que leo algo nuevo, percibo cuánto me falta por crecer como autora.   

¬ŅEres una creadora a la que le gusta reescribir sus libros? Si, por ejemplo, pudieras retornar a esa Nade primigenia que public√≥ Ediciones Uni√≥n en su colecci√≥n Premio David, ¬Ņcambiar√≠as algo?

Corregir√≠a errores en la dramaturgia y el estilo escritural, desarrollar√≠a de forma m√°s justa a los personajes, pero no cambiar√≠a la esencia de la historia. Me gusta ese ‚Äúpor qu√©‚ÄĚ y ‚Äúc√≥mo‚ÄĚ fue concebida, me gusta que tenga la ingenuidad de una opera prima. Si realizara un cambio sustancial, si la reescribiera por completo, ya no ser√≠a la misma Nade que me ense√Ī√≥ tanto y me acerc√≥ a los lectores. ¬†

Has comenzado a transitar, con muy buen paso, en la literatura infantil y juvenil. ¬ŅC√≥mo llegas al g√©nero? ¬ŅPor qu√© tu inter√©s como escritora se ha enfocado en esa nueva lupa de sentido y producci√≥n? ¬ŅQu√© posibilidades te ofrece la literatura infantil y juvenil?

Lo sent√≠ como una asignatura pendiente: de ni√Īa, le√≠ a Excilia Salda√Īa, Enrique P√©rez D√≠az, Dora Alonso y Julia Calzadilla, as√≠ que durante mi crecimiento como autora me presionaba una deuda invisible con ellos, con la propia literatura infantil. Sus libros me inculcaron el amor por la lectura y la escritura. Son parte de m√≠, de la fuente a la que regreso a cada rato para aprender los entresijos de la literatura.

No fue una decisi√≥n precipitada: tard√© un tiempo en convencerme de que estaba lista para escribir para ni√Īos, que es uno de los p√ļblicos lectores m√°s exigentes que puedan existir. Por el momento, disfruto mucho creando estas historias porque me permiten recordar esos sentimientos que me provocaba el leer a los autores que funcionan como mis pilares. Me gustar√≠a acercar a los ni√Īos a la lectura a trav√©s de mis textos. Quiz√°s algunos de ellos, como yo, sientan el llamado literario y se armen de letras. ¬†¬†

La pandemia nos ha obligado a revolucionar y repensar no solo la literatura, sino su modo de comunicaci√≥n al p√ļblico, ¬Ņqu√© tal la experiencia?

Antes de la pandemia, las redes sociales, Internet, los medios de comunicaci√≥n masiva‚Ķ comenzaban a volverse herramientas √ļtiles para los escritores. Con la llegada de la covid-19 se han reafirmado o, quiz√°s, se han convertido en un elemento indispensable tanto para trabajar como para la socializaci√≥n, donde se hace necesaria la distancia.

¬ŅPiensas que son pocos los autores j√≥venes que se interesan por la ciencia ficci√≥n y la fantas√≠a? ¬ŅHasta qu√© punto pueden los autores de generaciones anteriores, incluso siendo j√≥venes, apoyar e impulsar a los m√°s noveles?

Durante la pandemia y gracias a una mayor incursi√≥n en las redes sociales, he descubierto que en Cuba existen muchos j√≥venes con deseos no solo de leer ciencia ficci√≥n y fantas√≠a, sino tambi√©n de crearla. A trav√©s de Twitter, Facebook e Instagram, muchos realizan publicaciones de sus obras e intercambian, sin tener conocimiento de que existen otros escritores, premios y la colecci√≥n √Āmbar de Gente Nueva que aborda el fant√°stico. Cuando lo descubren, exigen orientaci√≥n inmediata acerca de estos autores, y c√≥mo pueden acercarse m√°s a esta comunidad que ya exist√≠a.

Si algo ha caracterizado a los autores del fantástico cubano, es el apoyo mutuo y hacia los jóvenes que comienzan a través de asesorías, invitándolos a talleres, recomendándoles libros e instándolos a participar en concursos. Todos forman parte de este proceso, sin importar la generación. Los autores jóvenes escuchan a los veteranos y viceversa. Cada persona, desde su punto de vista, es capaz de arrojar luz sobre una temática poco explorada por otros.

De esa forma, los creadores más jóvenes adquirimos y compartimos experiencias que nos colocan en condiciones de, también, capacitar a los noveles, o a los que comienzan a leer a los autores cubanos.


Siete poetas cubanos en el Festival Internacional de Poesía de Medellín

El Festival Internacional de Poesía de Medellín, uno de los más grandes y prestigiosos del mundo, llega a su trígesima edición, con el propósito de difundir la poesía, una de las más genuinas expresiones de nuestra naturaleza humana, justo en el difícil contexto actual, en el que conviven el miedo, la muerte, la lucha contra la pandemia y los conflictos políticos. Iniciada el primero de agosto, la jornada poética culminará el 10 de octubre de 2020. Durante 70 días, más de 200 invitados de 103 países, de todas las regiones del mundo, compartirán su voz en defensa de la paz y la cultura.

El amplio programa incluye, adem√°s de las lecturas individuales de los poetas participantes, entrevistas, conversatorios, conciertos, paneles, cursos y talleres, que por primera vez podr√°n ser disfrutados desde cualquier lugar del mundo, con una plataforma digital con capacidad para albergar 500 mil espectadores, quienes tienen la posibilidad de interactuar con los poetas y artistas invitados.

En esta fiesta poética planetaria participarán siete poetas cubanos. El domingo 13 de septiembre, a las 19 hora de Cuba (18 horas de Colombia), estarán compartiendo su obra los poetas Nancy Morejón (Premio Nacional de Literatura y directora de la Revista Unión), Luis Lorente (Premio La Gaceta de Cuba 2020), Antonio Herrada (Premio del 30 Festival de Poesía de Medellín), Martha Luisa Hernández Cadenas (Beca de Creación Prometeo 2020), Giselle Lucía Navarro (Premio David de Poesía de la UNEAC) y Karel Leyva Ferrer (Coordinador General del Festival Internacional de Poesía de La Habana y Presidente de la Sección de Poesía de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba).

El lunes 14 de septiembre, a las 15 P.M. hora de Cuba (15 pm hora de Colombia), realizará su lectura el poeta Alpidio Alonso Grau (Ministro de Cultura de Cuba y director de la Revista Amnios de Poesía), quien transmitirá al evento un saludo en nombre de los poetas cubanos y disertará sobre la misión de la poesía y la responsabilidad de los poetas ante los grandes desafíos de nuestro tiempo.

Los recitales se transmitirán por el canal de YouTube del Festival de Medellín (revistaprometeo), del Ministerio de Cultura de Cuba y sus plataformas de promoción en Facebook (festivalpoesiamed), así como en la página del Festival Internacional de Poesía de La Habana. Podrán encontrar una selección de la obra de estos autores, y del resto de los poetas invitados a la jornada poética, en la página www.festivaldepoesiademedellin.org. Simultáneamente estará circulando la edición especial de la revista Prometeo, con un amplio dossier de todos los poetas presentes en la edición virtual del Festival.

Recordemos que el Festival Internacional de Poes√≠a de Medell√≠n mereci√≥ en 2006 el Premio Nobel Alternativo de la Paz, por una amplia labor de imparto internacional y por demostrar c√≥mo la creatividad, la belleza, la libertad de expresi√≥n y la comunidad pueden florecer y superar, incluso el miedo y la violencia m√°s profundamente arraigados. Este galard√≥n es, seg√ļn Fernando Rend√≥n (poeta, director del Festival, quien ha dirigido esa tit√°nica y hermosa labor desde sus inicios), un reconocimiento al papel hist√≥rico de la poes√≠a en oposici√≥n a la cultura de la muerte, que tiene su origen en las autoritarias esferas del poder transnacional.

El intercambio con los poetas desde las plataformas online también ha generado nuevas experiencias, un nivel de complicidad y hermandad, que ni siquiera el aislamiento social ha podido evitar. El acto de compartir la palabra y que esta atraviese las fronteras, incluso en las circunstancias actuales, demuestra la fuerza de la poesía en su función social, como vehículo de paz y unidad entre los pueblos.


Malena Salazar: «Me conformo con ser parte de los sue√Īos» (+Fotos, video y tuit)

Desde peque√Īa se inventa mundos y fantas√≠as que enriquecen su vida. Adoraba visitar al abuelo en su taller, donde lo ve√≠a desarmar radios, televisores, medir transistores, soldar‚Ķ y escuchaba sus explicaciones sobre c√≥mo funcionaban los equipos. √Čl, lector voraz, siempre se ocupaba de que la ni√Īa tuviera alg√ļn libro.
 
Poco a poco, la infante desarrolló la pasión por la literatura y la tecnología. Hoy es técnica en Informática, autora de varias obras literarias, y ganadora de algunos de los más importantes concursos para escritores en Cuba.
 
No le gusta hablar sobre su vida privada, ni siquiera la comida preferida, pero cuando escribe todo cambia. ‚ÄúNo soy Malena. No soy nada y, a la vez, lo soy todo.‚ÄĚ, dice quien tiene entre sus reconocimientos el Premio David de la UNEAC, en la categor√≠a de novela de ciencia-ficci√≥n (2015), el Calendario de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z (2017) y el Oscar Hurtado (2018).
 
Graduada del Centro Nacional de Formaci√≥n Literaria Onelio Jorge Cardoso, recuerda con agrado sus primeros a√Īos, cuando se entreten√≠a con los juegos tradicionales y gracias a su imaginaci√≥n disfrutaba sin salir de casa.
 
Al comenzar a leer abri√≥ una puerta nueva. ‚ÄúConoc√≠ autores que creaban historias maravillosas; las beb√≠a, las so√Īaba, las viv√≠a‚Ķ Sent√≠ que tambi√©n ten√≠a otras para contar, as√≠ que comenc√© a fabular desde una edad temprana‚ÄĚ, dice quien actualmente se desempe√Īa como t√©cnica en Inform√°tica, y cursa la Licenciatura en Derecho en la Universidad de La Habana.
 
Para ella la Literatura y la Inform√°tica est√°n conectadas de una manera especial, por eso no extra√Īa que comenzara a escribir fantas√≠a y ciencia ficci√≥n con historias relacionadas precisamente con la tecnolog√≠a.
 
Otros de sus galardones son la beca de creación La Noche (2019), que concede la AHS, el premio de novela HYDRA, La Edad de Oro (2019), el Luis Rogelio Nogueras (2019) y el Regino E. Boti (2020).
 
Para ella tiene un significado singular el que lo inici√≥ todo: el David de ciencia ficci√≥n, su opera prima, por la obra Nade. ‚ÄúAntes, pasaba sin penas ni glorias por los concursos, luego llegaron las menciones, a veces a cuentagotas, en otras ocasiones a chorros. Cuando me sent√≠a algo desesperanzada, me recordaba que nada se logra de la noche a la ma√Īana y continuaba intent√°ndolo con los concursos, hasta que el David me sorprendi√≥.
 
  • ‚ÄúActualmente, siento que he crecido como escritora y mi literatura ha cambiado, pero pienso que ese primer libro, aunque no sea una obra maestra, siempre va a ocupar un lugar especial en mi lista personal de logros‚ÄĚ, asegura esta joven con brillo especial en los ojos.
Agrega que para ella lo más importante en cuestiones literarias es el lector. Que su obra lo marque de alguna forma. Que lo haga disfrutar, reflexionar, que lo impulse y se adentre en él para dejar una huella, un recuerdo.
 

‚ÄĒ¬ŅC√≥mo logras construir seres tan diferentes a ti o es que no lo son tanto?

 
‚ÄĒNo s√© si otros escritores tengan el mismo sentir, pero cuando me siento a escribir, ya no soy yo. Me debo a la creaci√≥n, a la historia que he comenzado a tejer. Dejo que los personajes nazcan como deseen ser, dejo que el argumento me gu√≠e desde la primera palabra hasta la √ļltima.
 
Por supuesto, el escritor deja su impronta en sus textos. A veces cuando se leen varios libros de uno mismo se suele encontrar una línea, una temática que se repite, pero abordada desde diferentes visiones. Y es que nos valemos de nuestros conocimientos, experiencias de vida, interacciones, análisis, investigaciones, entorno…, para crear. El escritor juega con estos elementos y los transforma para obtener verosimilitud, variabilidad, incluso dentro de los escenarios más agrestes.
 

‚ÄĒ¬ŅQu√© podr√°n encontrar los lectores en el libro Secretos en lo alto de ciudad Ventosa, ganador del premio Regino Boti (2020)?

 
‚ÄĒEsa novela para infantes trata acerca del maltrato animal a nivel corporativo, la manipulaci√≥n de las industrias hacia sus trabajadores y la explotaci√≥n infantil, desarrollado con reminiscencias steampunk (tecnolog√≠a a vapor) y clockpunk (tecnolog√≠a de relojer√≠a). El verdadero reto, en mi criterio, consisti√≥ en colocar a ni√Īos valientes como Nina, Dano, y la perrita Lol√≥, en un escenario tan complejo.
 
Malena Salazar con el reconocimiento por su premio la Edad de Oro.
 

‚ÄĒ¬ŅQu√© nos puedes adelantar sobre La otra casa, por la cual obtuviste la beca La Noche (2019)?

 
‚ÄĒEs una novela de ciencia ficci√≥n fant√°stica, una idea que desde alg√ļn tiempo quer√≠a desarrollar. Aqu√≠ se aborda la inclusi√≥n, la amistad, la solidaridad, la tolerancia y la aceptaci√≥n de diferencias. Uno de los ejes de la novela es la necesidad de la familia, sin importar c√≥mo est√© conformada y fuera de los roles cl√°sicos, como formadora primigenia de los ni√Īos y ni√Īas, los miedos e inquietudes de quienes han perdido el apoyo familiar y la sensibilizaci√≥n hacia las dificultades ajenas.
 

‚ÄĒ¬ŅTodav√≠a te sorprendes cuando lees‚Ķ?

 
‚ÄĒCuando leo siempre encuentro algo que me sorprende y me dice que, si algo tiene la capacidad de evolucionar es la literatura. Personalmente me considero en constante aprendizaje e intento leer la mayor cantidad de libros de diferentes g√©neros y tem√°ticas. Sirve para enriquecerse uno mismo y, a la vez, aprender c√≥mo se est√° conduciendo el panorama literario en el pa√≠s y el extranjero.
 
‚ÄúA veces es inevitable terminar influenciados por un autor al que admiramos, pero en alg√ļn momento surge la necesidad de encontrar voces propias y formas diferentes de contar las historias‚ÄĚ.
 
Malena aprovechó la etapa de aislamiento para crear.
 

‚ÄĒ¬ŅQu√© tal la etapa de aislamiento en casa, como consecuencia de la COVID-19‚Ķ?

 
‚ÄĒEs dif√≠cil lograr concentraci√≥n en una situaci√≥n como la que vivimos y que ha sacudido al mundo. Surgen preocupaciones que antes no exist√≠an y resulta complicado lidiar con ellas, adaptarse y encontrar soluciones alternativas. Pero fuera de esto, he intentado mantenerme activa en materia literaria. La novela ganadora del Regino E. Boti 2020 naci√≥ durante esta etapa de aislamiento.
 

‚ÄĒ¬ŅQu√© signific√≥ para ti pasar el curso de t√©cnicas narrativas en el centro Onelio Jorge Cardoso?

 
‚ÄĒUn vuelco absoluto a mi vida literaria. Cuando entr√© al Onelio y recib√≠ las primeras clases, entend√≠ que todo lo que cre√≠a saber sobre literatura no era correcto. Cuando termin√© el curso pas√© cerca de un a√Īo sin escribir, porque necesit√© incorporar, poco a poco, todo lo aprendido. Comprend√≠ lo que tanto repet√≠an los profesores (el gran Heras Le√≥n, Sergito Cevedo, Ra√ļl Aguiar) acerca de la importancia de leer, de analizar cada texto, desmenuzarlo, extraer las herramientas y adaptarlas a mi forma de escribir, en orden de construirme un estilo propio.
 
Ese curso es favorable para los escritores que comienzan. Les brinda una serie de reglas, lecturas para analizar, y herramientas imprescindibles.
 

‚ÄĒ¬ŅQu√© importancia le concedes a la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z como aglutinadora e impulsora de sue√Īos de j√≥venes escritores y creadores en general?

 
‚ÄĒLa AHS brinda la oportunidad de conocer artistas j√≥venes y talentosos, e interactuar con ellos en eventos a lo largo y ancho del pa√≠s. Aplaudo la forma en que la Asociaci√≥n se preocupa por mantenernos activos, y las oportunidades que brinda con sus becas, premios y actividades. Hace un esfuerzo realmente grande en materia de promoci√≥n en todos los medios. Es uno de los pilares de apoyo que tanto necesitamos para avanzar.
 

‚ÄĒ¬ŅPrincipales sue√Īos en el mundo creativo?

 
Dejar huella en los lectores. Que puedan disfrutar mis textos. Que los puedan hacer suyos. Que, de alguna forma, conformen un bloque dentro de su edificaci√≥n. No pretendo estar en la cima; me conformo con ser parte de sus sue√Īos.

Giselle Luc√≠a Navarro: «La palabra es una piedra que rebota dentro de mi cabeza»

Ella es una buena sinker. Agarrarla te da la sensación de tres costuras: bella, sencilla, educada. A partir de esos elementos cualquiera se iría con esa bola, como diríamos en buen cubano. O sea, creería que sus logros en tan corta carrera literaria podrían ser asunto oscuro y no profesional. Entendible si se tiene en cuenta que la predisposición podría surgir desde el amiguismo que nos desborda, los favores que algunos están siempre dispuestos a hacer a cualquier sinker que acude a los eventos, reuniones, editoriales, o viajecitos a provincia.

Perdonable tambi√©n cuando muchos no son capaces de conservar en la memoria much√≠simas obras de nuestros m√°s destacados j√≥venes escritores en los √ļltimos a√Īos. Alzheimer del que escas√≠simos lectores escapan. Giselle Luc√≠a es su nombre, Navarro el primer apellido y basta por ahora. Aqu√≠ no mancillaremos el talento de un artista citando los premios obtenidos, para m√°s informaci√≥n: Google. Aqu√≠, echaremos un vistazo a esta nueva creadora que nos aborda la nave deprimida. Nos llega con lenguaje directo, profundo, sin demasiados adornos para tapar el vac√≠o como suelen hacer algunos seudointelectuales y no tan seudos, para obtener un ratito bajo la luz mortecina de una vieja farola.

Giselle Luc√≠a es el ‚Äúviento fresco luego de un verano tan largo‚ÄĚ, como dir√≠a el trovador, es la voz que puede conectar con esos lectores dispersos, ausentes en muchos casos de nuestros m√°s recientes artistas por el bodrio abanderado y el discurso no sincero, sino m√°s bien oportunista y anhelante del concurso que sume una fotito en Facebook, un adulador, un r√°pido paso al olvido. ¬†¬†¬†¬†

¬ŅQu√© motivos o hechos determinaron el comienzo de tu carrera literaria?

Mi vida iba a estar vinculada a las letras, eso era algo inevitable. La mujer que vive dentro de mí no entiende el mundo sin la poesía. Para mí, más que un poema, es una forma de apreciar la vida, una especie de sensibilidad. La palabra es una piedra que rebota dentro de mi cabeza, no puedo evitarlo. Debo escupirla en el papel porque de lo contrario puede asfixiarme. Esa necesidad me hizo escribir.

De ni√Īa pasaba mucho tiempo en casa, escrib√≠a e ilustraba, encuadernaba mis esbozos en forma de folletos, con mucho cuidado. Nunca imagin√© estudiar dise√Īo, ahora los miro y me critico, sonr√≠o. Durante mi infancia y adolescencia estudi√© danza y, entre ensayos, entrenamientos y los deberes de la escuela, no ten√≠a tiempo para nada m√°s. Cuando decid√≠ que no me dedicar√≠a a bailar sent√≠ un gran vac√≠o. Ah√≠ lleg√≥ la literatura y lo inund√≥ todo. Un d√≠a, por azar, abr√≠ la revista Muchacha y le√≠ un art√≠culo sobre un taller literario, averig√ľ√© la direcci√≥n y fui. As√≠ comenc√© en el grupo Silvestre de Balboa que dirig√≠a Rafael Orta Amaro. El tiempo pas√≥ y hoy soy quien conduce el taller. Las tertulias, los concursos, recitales, antolog√≠as y las horas de poco sue√Īo escribiendo sin parar, todo vino tan r√°pido que creo que siempre estuvo ah√≠. La vida escribe recto sobre l√≠neas torcidas, pero invariablemente con firmeza.

H√°blame de Rafael Orta.

Las palabras no alcanzan para nombrarlo. Todo √°rbol crece porque alguien supo cuidar bien de la semilla. Es cierto que escribo desde ni√Īa, que gracias a mi abuela los libros se volvieron terrenos f√©rtiles para mi curiosidad. Podr√≠amos decir que alg√ļn tipo de talento para la palabra traje al nacer, pero lo cierto es que el d√≠a en que habl√© por primera vez con este hombre y me dijo ‚Äúadelante‚ÄĚ, invitando a pasar a su taller literario, y luego, con el tiempo, repiti√≥ ‚Äúconf√≠o en ti‚ÄĚ, fue que naci√≥ la escritora.

A este hombre le debo haber forjado mi voluntad, mi confianza, mi oficio por las letras. Siempre que estoy delante de mis alumnos y comienza una clase me acuerdo de √©l. Llevo siete a√Īos sentada en su silla, en la misma mesa donde me sentaba de alumna. Es una mezcla de nostalgia y certeza. Creo que le he cumplido. Los maestros ense√Īan tambi√©n al partir, porque de alg√ļn modo nunca se van.

Hay poetas que intentan decir algo en cada obra, otros, que el lector asuma el significado que m√°s le convenga o sea capaz de entender. ¬ŅEn cu√°l de las dos situaciones te sientes m√°s c√≥moda?

Escribo para el ser humano, apunto a su corazón. Deseo que mis poemas lleguen a su corazón y no solo a su cabeza. Los poemas que llegan a tu corazón son los que te cambian la vida. Para mí la poesía no es un entretenimiento, es algo muy serio, como una misión. Cada cual la asume a su forma. Esta es la forma en la que yo la percibo, por ello no voy disfrazar la palabra, ni inventarme un lenguaje rebuscado, ni llenar mis poemas de referencias de obras y autores solo para denotar mis horas de lectura o mi acervo cultural. Elijo la sencillez. La sinceridad y la pureza de las cosas, eso es lo que quiero transmitirles.

Federico Garc√≠a Lorca escribi√≥: ‚ÄúPoes√≠a es la uni√≥n de dos palabras que uno nunca supuso que pudieran juntarse, y que forman algo as√≠ como un misterio.‚ÄĚ Si tuvieras que definirla, cu√°l ser√≠a tu expresi√≥n antol√≥gica.

Para mí la poesía es una necesidad espiritual, un contrapeso que me permite mantener el equilibrio entre las bellezas y crudezas de la vida.

Ganas el David 2019 en poes√≠a. Obtienes el diploma, el cheque, las felicitaciones, abrazos. La promesa de un libro en la pr√≥xima feria. Los aduladores de un lado, los amigos del otro; los que buscan lo extraliterario, los que le vale un centavo el premio y sus arrabales. Llegas a casa, al fin sola, acostada; la noche es pura m√°s all√° de la ventana, ¬Ņqu√© pensamientos te abordaron?

En lo √ļnico que pienso cuando recibo un premio y regreso a casa es en el pr√≥ximo libro que escribir√©, mi pr√≥ximo proyecto, sea de literatura o dise√Īo, un videoarte, una colaboraci√≥n. M√°s que nada me provoca creatividad. El premio que recibes por una obra te da solo la gratificaci√≥n de que esta culmin√≥ bien. Sientes una gran felicidad, no puedo negarlo, pero es solo eso. En realidad, el cuadro que cuelgas en la pared podr√≠a ser un sello de garant√≠a de que tus horas sin dormir no fueron en vano. Para m√≠ la garant√≠a est√° siempre en los ojos y el coraz√≥n del lector.

No cazo los premios. Tampoco soporto que estos se conviertan en tus apellidos. Hay una diferencia entre el escritor y el libro. El libro es el vencedor. El escritor solo es el intermediario, aunque termine cargando las glorias y culpas merecidas e inmerecidas, aunque el libro haya brotado de él. Una obra premiada es siempre un punto cuestionable, y el libro puede convertirse en el epicentro de muchas polémicas, y eso es muy bueno, genera movimiento, te indica que hay un contexto vivo alrededor. A quién le gustaría sembrar flores en un terreno baldío. Las críticas son necesarias, ayudan a que las raíces del árbol, en este caso del libro, se asienten con más fuerza.

En cualquier caso, creo que un escritor debe disfrutar profundamente el proceso creativo y aprender que los premios son simplemente eso, trozos de papel colgados en la pared, quiz√°s el recuerdo de un momento en el que fuiste muy feliz o la certeza de un sue√Īo medianamente cumplido. El verdadero premio es tener la sensibilidad para crear un poema, por muy humilde que este sea. El escritor joven, tambi√©n el adulto, no debe permitir que los premios o reconocimientos lleguen a tocar su ego. All√≠ donde el ego empieza a transformarse la creaci√≥n comienza a padecer.

Cuéntame un poquito sobre el dolor de parto con Criogenia.

Este libro es una parte de mi cuerpo. Escrib√≠ Criogenia con 23 a√Īos. No puedo hablarte mucho del proceso creativo en s√≠ porque realmente brot√≥ tan velozmente que todav√≠a estoy sorprendida.

Estaba terminando mi tesis en el Instituto Superior de Dise√Īo. Recuerdo que ya no soportaba estar sin escribir, completamente dedicada a temas pr√°cticos relacionados con mi investigaci√≥n de pregrado. Fue un per√≠odo dif√≠cil para m√≠. Fuertes experiencias, fuertes golpes hab√≠an sacudido anteriormente mi vida. Me sent√≠a exactamente as√≠: una mujer congelada, cuyo cerebro no pod√≠a detenerse. Ese es Criogenia. Un libro con forma de mujer y poemas con forma de √≥rganos. Es importante en mi vida no por el Premio David, sino por todo lo que encierran los poemas, todo lo que me susurra. Criogenia fue un parto necesario, milagroso. Yo necesitaba nacer en ese parto. La mujer que llevaba dentro, por alg√ļn tiempo dormida, necesitaba despertar.

El autobombo tiene defensores y detractores. Hay quienes creen que responde a la falta de un eficiente sistema promocional, cómo lo ves, siendo una autora contemporánea ligada en gran medida a las redes sociales.

Las redes sociales son como una ventana permanentemente abierta a la que te puedes asomar en cualquier momento y gritar cualquier cosa. Siempre habr√° personas que reaccionen positiva o negativamente a lo que publicas. Te confieso que llevo poco tiempo en las redes, hace m√°s o menos a√Īo y medio de mi primera publicaci√≥n en Facebook o Instagram. No publico im√°genes de mi vida privada, utilizo las ventajas que tiene para publicitar espacios culturales en los que participo y compartir contenido de inter√©s asociado a la escritura.

Es cierto que, en gran medida, cuando un artista publica su obra y habla de su trabajo pareciese que se está fomentando el narcisismo, dado que es un discurso en primera persona, el escritor es quien elige el contenido a publicar, y, por lo general, siempre se muestra con una cara agradable y perfecta, también es cierto que es así cómo funciona en el mundo del marketing y la publicidad. Creo que cada artista debe ser promotor de su propia obra, nadie mejor que él para darle el verdadero sentido que lleva y evitar que se distorsione con intereses de terceros.

El libro es un producto, con otras connotaciones simb√≥licas, pero como producto al fin est√° encaminado a insertarse en un determinado mercado, en llegar a un usuario, a un lector. Por lo general cuando hay un sistema de promoci√≥n este siempre va a mover los hilos para que el contenido responda a sus intereses. Cuando una empresa o instituci√≥n publicita a un autor o un libro a veces la informaci√≥n se transforma. Cuando el artista es el que promueve su obra esta llega limpia al p√ļblico y el propio acto de promoci√≥n podr√≠a convertirse en otra obra.

Un libro necesita publicidad. Los h√°bitos de la lectura y el ‚Äúarte inteligente‚ÄĚ tambi√©n necesitan difusi√≥n, sobre todo en un contexto como el actual, donde el flujo de informaci√≥n es tan diverso y r√°pido, a veces agresivo. En momentos en los que los h√°bitos de lectura se adaptan constantemente a las nuevas plataformas, los artistas deben adue√Īarse tambi√©n de esa circunstancia. Mientras los intelectuales sigan creyendo que tal cosa no es necesaria, estar√°n en desventaja. El mundo del siglo XXI es visual. Y hay que darle imagen a eso que queremos comunicar. La diferencia est√° en la forma en la que te acercas al lector.

El lector de estos tiempos quiere no solo leer el libro, sino conocer al autor, intercambiar con él, comunicarse con él. Y las redes te permiten establecer este intercambio, de una forma rápida, ofreciéndote la posibilidad de publicar texto, imagen, video, audios, de transmitir en vivo, desde un rincón del mundo hasta todas partes del planeta. También existen muchos puntos de vistas negativos, pero creo que debemos valernos de las herramientas que nos favorecen y explotarlas a nuestro favor, haciendo un buen uso de estas.

Por supuesto, el autor debe planificar cuidadosamente la publicidad que le dará a su libro y a su obra. Todo requiere de cierta mesura, aunque sea en redes sociales donde pareciese que cualquier cosa vale. Un comentario sin base o con prejuicio puede arruinar tu imagen ante los ojos de quien te lee, de una forma instantánea. También debe fomentarse el respeto hacia la obra ajena. Un escritor debe respetar la obra de otro escritor, aunque no le agrade. El respeto es algo necesario.

Las redes sociales constituyen una forma de sociedad virtual. Cuando entras en ellas solo debes ser t√ļ mismo. Ser coherente con tu personalidad por cualquier medio por el que te comuniques.

Relajémonos: película, canción y libro favoritos.

Es dif√≠cil. Estas preguntas nunca me relajan, porque me cuesta decidirme por una u otra. Una pel√≠cula que me ha marcado much√≠simo es ‚ÄúLa vita √© bella‚ÄĚ, de Roberto Benigni, me gusta mucho el cine italiano, pienso en Fellini. Tambi√©n en las pel√≠culas de Charles Chaplin.

En cuanto a la m√ļsica, decir que es fundamental en mi vida. Amo el sonido tanto como la palabra y el color. Me conmueve profundamente la m√ļsica de Mozart, Beethoven, Bach, el romanticismo, la √≥pera italiana, el impresionismo, el jazz, el flamenco, la m√ļsica √°rabe y la m√ļsica cl√°sica indostan√≠.

Entre los autores que me han marcado podr√≠a mencionarte a Nazim Hikmet, John Robinson Jeffers, Franz Kafka, Walt Whitman, Virginia Woolf, Simone de Beauvoir, Miguel Hern√°ndez, Mahmud Darwish, Jos√© Mart√≠, Eliseo Diego, Alejandra Pizarnik, Jorge Luis Borges, Juana Borrero, Rub√©n Mart√≠nez Villena, Jes√ļs Orta Ruiz y Luis Rogelio Nogueras‚Ķ, aunque hay muchos otros. Libros favoritos no tengo. Siempre estudio la obra en conjunto con la vida del autor. Es precisamente esa la combinaci√≥n que me atrapa.

¬ŅQu√© libros tuyos encontraremos sobre el anaquel en un futuro cercano?

Pr√≥ximamente ver√°n a la luz algunos libros que espero con ansias. Hijos que necesitan salir del cascar√≥n editorial. Es el caso del poemario El circo de los asombros, la novela ¬ŅQu√© nombre tiene tu casa? y Criogenia. Hay otros libros en la pista de vuelo, pero el proceso editorial lleva su tiempo y prefiero no hablar todav√≠a de ellos para no malograr su nacimiento.

De tener una carrera larga y exitosa, qué epitafio te gustaría en la tumba.

Ninguno. Creo que no existen palabras para nombrar con exactitud la vida de una mujer. Tampoco creo que me acostumbre a la idea de descansar en un hueco. No me gustan las tumbas. El cuerpo es transformación y el espíritu es libertad. Ambos no pueden sujetarse a una fosa. Además, andaré durante mucho tiempo por este mundo. Es probable que antes desaparezca la idea de los epitafios. 

Contrapeso es un libro materializado, una realidad que nos invita a visitar tu desnudez, por otra parte, Criogenia es una promesa editorial con grandes posibilidades de estar en la próxima Feria Internacional del Libro, qué puntos diferenciales existen entre ambos textos.

Contrapeso es una selección de poemas, la unión de partes dispersas, podría ser la carta de presentación de una autora joven. En él hay textos de dos libros. Por otro lado, Criogenia es un libro completo, una unidad, mucho más extenso, donde cada poema está hilvanado cuidadosamente, y debe leerse en su totalidad para entender bien el sentido de la propuesta.

Selección poética de la escritora cubana Giselle Lucía Navarro

Agradezco inmensamente la disposici√≥n de Colecci√≥n Sur por publicar una representaci√≥n de la obra de las √ļltimas tres autoras en ganar el Premio David. Este peque√Īo cuaderno, Contrapeso, que forma parte de la colecci√≥n Narciso es tambi√©n el reflejo del esfuerzo y de la voluntad. Agradecer, siempre agradecer, porque es en el agradecimiento donde el ser humano realmente se conoce a s√≠ mismo, se libera de cargas y vac√≠os. Agradecer las palabras del pr√≥logo a Basilia Papastamatiu, siempre se aprende a su lado, es una mujer que admiro y quiero much√≠simo. Tambi√©n la nota de contracubierta de Edel Morales, otro amigo entra√Īable. Y es necesario se√Īalar que sin la persistencia de Alex Pausides y Karel Leyva, as√≠ como Elisa Vera y Onelia Silva en el dise√Īo, Carlos, Katy y Marlene, en el resto de las coordinaciones editoriales, estos libros nunca hubiesen salido a tiempo para presentarse en la Feria Internacional del Libro de La Habana.

Hay muchos libros parecidos en nuestra literatura de principios de siglo, escritores con el mismo discurso, los mismos intereses. Amables casi siempre, solidarios, suelen abrazarse los unos a los otros en tan solo el primer encuentro, pareciera no haber puntos encontrados. Les gusta el t√©, el vino, la m√ļsica elitista y pasan el ‚ÄúOnelio‚ÄĚ. Leen a los mismos escritores, y rara vez se√Īalan zonas negativas en el libro de otro autor cuando ejercen la cr√≠tica. ¬ŅCrees que hay estereotipos que deben apartar las nuevas generaciones, o te importa un r√°bano y te resbalas por el borde del camino?

Odio la idea de los estereotipos, las etiquetas y los grupos. No hay nada más aburrido que un grupo. Creo que eso resulta cómodo para analizar el fenómeno sociocultural, pero siempre está alejado de la realidad. La unidad del grupo debe radicar precisamente en su diversidad.

Los grupos procrean fronteras y elitismos, mientras buscan la unidad y la legitimaci√≥n generan una serie de conflictos innecesarios. Al ser humano le hacen da√Īo los grupos, pero pareciese que a√ļn no se da cuenta de ello. La competencia por pertenecer a un gremio u otro va mutilando un mont√≥n de cosas bellas en su interior. Muchos de los conflictos que existen en el mundo son precisamente porque el hombre lucha constantemente por ser legitimado, para ser parte de un determinado grupo.

En el arte no debería existir eso. Nadie tiene las mismas vivencias, por tanto, los discursos nunca son iguales. Así como no hay dos personas iguales no existirán dos voces iguales en la poesía. Aunque seamos seres sociales debemos conservar siempre nuestra identidad, nuestra individualidad, pero sobre la base del respeto y la tolerancia que nos permite convivir en armonía.

El ser humano es un templo, en cuerpo y alma. La expresi√≥n de un artista hacia el mundo debe ser una necesidad, no la reproducci√≥n de un modelo social o una moda editorial. El artista debe ser coherente con su obra. La obra debe ser coherente con la persona. Cuando escribo o dise√Īo no pienso en estilos, tendencias o contextos, miro a mi interior. Lo √ļnico que busco es la sinceridad conmigo misma, ser yo en todo momento, una muchacha que busca conservar la pureza de ese instinto que la persigue.

Cuatro poemas de Giselle Luc√≠a Navarro


Premios Calendario: Poder de la letra joven (+Fotos)

Muchos volvemos a las p√°ginas durante estas jornadas de coronavirus y aislamiento, conscientes de que la literatura tambi√©n salva, con su poder para cultivar el esp√≠ritu, transmitir conocimientos y hacernos so√Īar. Decenas de autores ahora mismo escriben en sus casas, conforman mundos con mezclas de fantas√≠a y realidad. Seguramente en el futuro tendremos libros, nacidos durante esta etapa de temores y esperanza, que conquistar√°n concursos y llegar√°n a nuestras manos con el encanto de lo aut√©ntico.

Los textos ganadores del premio Calendario, uno de los más importantes en Cuba, siempre son buenas opciones para adentrarnos en lo mejor de la literatura de jóvenes en el país. Hoy les proponemos acercarnos a varios que tal vez ya usted adquirió en las ferias del libro del 2019 ó el 2020, o puede encontrar en diferentes librerías. Todos fueron publicados por la Casa Editora Abril y sus autores son miembros de la Asociación Hermanos Saíz. Estas son obras con el poder de lo atrevido y el talento, pasos de quienes desean crecer siempre.

Leidy González es una de las autoras jóvenes que da pasos importantes en el panorama literario de Cuba.

H√ČROES M√ĀS HUMANOS

El mensajero (2020), escrito por la villaclare√Īa Leidy Gonz√°lez Amador, tiene el encanto de lo √°gil y preciso, el humor y la historia. Narra las peripecias de un ni√Īo llamado Manu Tejeda, hijo de un mamb√≠ a las √≥rdenes de Antonio Maceo, que muri√≥ como consecuencia de heridas de guerra. El peque√Īo, delgado y algo ‚Äúentrometido‚ÄĚ, tambi√©n se suma a las tropas insurrectas empe√Īado en cumplir la voluntad de su padre.

El infante, fruto de la imaginación de la autora, al igual que otros personajes como Julián Planazo y el negro Cebiche, nos muestra su visión de sucesos y hombres reales de la contienda de 1895, como el propio Maceo, Quintín Banderas, Máximo Gómez y Panchito Gómez.

Ahí va él, caminando entre los demás, lleva cartas como mensajero, siente hambre, cansancio, pero sigue en la invasión hacia Occidente, disfruta las anécdotas y bromas de los más viejos, prueba el aguardiente, es curado con hiervas de una herida en la pierna, pierde a su mejor amigo en la manigua, tiene dolor y orgullo…

Gonz√°lez Amador, ganadora tambi√©n de los premios nacionales Hermanos Loynaz 2013 y 2017; Fundaci√≥n de la Ciudad de Santa Clara 2015;¬†Eliseo Diego (2016), Fundaci√≥n de la Ciudad Fernandina de Jagua 2017 e Ismaelillo 2019, vuelve a demostrar su fuerza como escritora, a pesar de tener solo 31 a√Īos de edad.

Los lectores cubanos, especialmente los infantes, necesitar√°n siempre de propuestas literarias como esta. Ojal√° El mensajero, texto para peque√Īos y adultos, est√© en las escuelas primarias, tenga una versi√≥n digital suficientemente atractiva y pase tambi√©n a la vida como audiolibro, con la certeza de que en las creaciones m√°s recientes de la narrativa cubana hay personajes con suficiente fuerza para encantar a los m√°s peque√Īos y ser referentes muy aut√≥ctonos y atractivos.

LAS L√ćNEAS Y LA VIDA

Elizabeth Reynosa /Foto: AHS

Portada del libro Líneas de tiempo..

Publicada tambi√©n en el a√Īo 2020, la novela L√≠neas de tiempo, de la granmense Elizabeth Reinosa nos hace reflexionar sobre el significado de la vida misma, en la cual hay tristezas, anhelos y desesperanzas.

Compuesta por 82 p√°ginas, presenta cuatro cap√≠tulos o l√≠neas, denominadas Infancia (1939-1955), Juventud (1956-1970), Adultez (1971-2000) y Vejez (2001-2016), con una arm√≥nica narraci√≥n que presenta relatos breves. Desde Patio (1943), fecha en la cual asumimos que el personaje protag√≥nico ten√≠a cuatro a√Īos, hasta Retrospectiva (2016), el lector encuentra sufrimiento, miedos, golpes, sue√Īos y tambi√©n dolor y pesimismo, como en Estragos (1978), con la certeza de que ‚Äú‚Ķla felicidad solo dura unos minutos‚Ķ‚ÄĚ.

Como expres√≥ Rafael de √Āguila, integrante del jurado que otorg√≥ el Calendario de Narrativa en 2019 junto a Francisco L√≥pez Sacha y Ahmel Echevarr√≠a, L√≠neas del tiempo es ‚Äúrotunda, dura, tel√ļrica, vi√Ī√©tica, angustiosa, escrita como a zarpazos tristes‚ÄĚ.

Reinosa Aliaga consigue una especie de doble sentido entre el t√≠tulo general, los de los cap√≠tulos, las partes de la narraci√≥n y el ferrocarril y los trenes, pues estos dos √ļltimos elementos atraen a su personaje desde la ni√Īez, un ser que no tiene apellidos ni es ubicado en ciudad o poblado espec√≠fico.

El lugar de los sucesos pudiera ser cualquiera, pero se siente mucho el sabor a Cuba, el ambiente de este pa√≠s y el v√≠nculo con algunos hechos de la historia nacional, incluidos Balseros (1994) y Presagios (1998). Esta es la vida de un hombre, que pudiera transcurrir en etapas sin definir, m√°s all√° de los a√Īos marcados. En su estilo preciso y limpio, la novela tiene tambi√©n poes√≠a; sin dudas una obra que despierta sensaciones agradables durante y despu√©s de su lectura.

UN LIBRO PARA CORREGIR

Un sistema inventado para corregir: El discurso penitenciario y la prisi√≥n en la Cuba decimon√≥nica (2020), del joven licenciado en Derecho Adri√°n Jes√ļs Cabrera Bibilonia es sin dudas una obra interesante.

Ganador del Calendario en la categoría de Ensayo, posee un estilo coloquial y tiene de literatura en cuanto a estilo, a pesar de la hondura de sus exposiciones y análisis.

Seg√ļn las palabras del propio autor, profundiza en la manera en que la prisi√≥n logr√≥ su existencia, la necesidad de crear espacios de encierro para moralizar y corregir. O lo que es lo mismo: el nacimiento de un fundamento de por qu√© el estado moderno puede y debe castigar: la ‚Äúcorrecci√≥n del delincuente‚ÄĚ. Que es, adem√°s, un fundamento perfectamente reconocible en la contemporaneidad.

Nacido en La Habana en 1994, Cabrera Bibilonia estudia temas penitenciarios desde su etapa como alumno en la Universidad de La Habana, con una visi√≥n m√°s cercana a lo humano y lo social. Para √©l, ‚Äúun libro siempre debe tener como m√°xima transformar comportamientos cotidianos‚ÄĚ, por eso considera esencial transcender el campo acad√©mico y calar en las personas.

MUNDO DE ROMPIMIENTOS

Cuando despiertes (2018), del también habanero Daniel Burguet es indudablemente una propuesta bien lograda en cuanto a formas y contenidos.

Constituida por 88 páginas y siete relatos, presenta una armónica interrelación entre ellos, con buen empleo de las técnicas narrativas y la variedad de estructuras, con exactitud en los diálogos, y la construcción de personajes y ambientes con un alto nivel de realidad, a pesar de lo suigéneris de los escenarios y sus protagonistas.

Como expres√≥ Eric Flores Taylor, miembro del jurado que le concedi√≥ el galard√≥n, esta obra ‚Äúes una muestra de la literatura de ciencia ficci√≥n m√°s humanista y menos tecnol√≥gica, donde los gadgets (dispositivos peque√Īos con un prop√≥sito y una funci√≥n espec√≠fica) revolucionan el mundo ficticio, mas no por ello son el epicentro de la trama‚ÄĚ.

En esta obra hay ‚Äútacos‚ÄĚ (aparatos para programar como deseas que sea el d√≠a‚Ķ), objetos voladores, un ser con el poder de dirigir guerras desde su casa y verlo todo en una gran pantalla‚Ķ, pero lo m√°s importante son siempre las personas, sus pensamientos y modos de comportarse, sus amores y desamores, el miedo, las incomprensiones, las traiciones y los sue√Īos en medio de un mundo a veces negro, siempre desafiante.

Daniel Burguet, un muchacho delgado con el pelo largo, recrea dos ‚Äúrealidades‚ÄĚ paralelas: la de los conectados y la de los desconectados, ambas con diversos puntos confluyentes, conflictos y anhelos.

Desde el primer cuento, Anatom√≠a de la melancol√≠a, hasta el √ļltimo, El ojo cosmol√≥gico, gravita una especie de metaf√≠sica que va creciendo con cada p√°gina, dentro de una dramaturgia en la que a veces hay aparente tranquilidad, pero tambi√©n sangre, muerte, sorpresa y sensibilidad hasta en los seres m√°s impensados.

Llama la atenci√≥n como el final del √ļltimo relato cierra tambi√©n el libro y aporta un elemento que enriquece historias anteriores. Cuando despiertes tiene algo de novela, pero sobre todo de sensibilidad en dos mundos de rompimientos y coincidencias, como es a veces la existencia de los seres humanos.

CONFLICTOS ENTRE N√öMEROS Y LETRAS

Portada del libro Los impares

Los impares, de Claudia Damiani Cavero, cautiva por la diversidad de formas narrativas y cierta singularidad de las historias. Compuesta por 14 cuentos, la obra abarca cierta experimentación en la relación entre las matemáticas, la vida y los temas de conversación de sus personajes, con diálogos que, en ocasiones despiertan sonrisas.

Los argumentos de ellos en leves disputas verbales revelan el conocimiento de teorías y particularidades de las ciencias, aunque los sucesos ocurran en lugares como un pasillo durante una guardia escolar en la madrugada.

Su autora asegur√≥ que para escribirlo utiliz√≥ por primera vez la b√ļsqueda de informaci√≥n a conciencia en funci√≥n de la literatura, algo que se nota en sus p√°ginas, sin restar frescura y ritmo a la narraci√≥n.

El jurado que le concedi√≥ el galard√≥n, integrado por Daniel D√≠az Mantilla, Atilio Caballero y Aida Bahr, resalt√≥ que presenta una ‚Äúcambiante gama de conflictos, emanados de las relaciones interpersonales y la cotidianidad‚ÄĚ.

Graduada de Dise√Īo Gr√°fico, su autora, una muchacha de cabello rubio, espejuelos y aparente timidez, logra una buena construcci√≥n de los personajes quienes act√ļan y hablan con naturalidad, en coherentes relaciones entre ellos, sus acciones e ideas. El humor nunca parece ser objetivo, pero s√≠ capa subterr√°nea.

Es interesante como emplea la segunda persona del singular en algunas narraciones, especie de conversación con los lectores o meditaciones en voz alta. Ganadora también del Premio David (2018) la primera gran pasión de Damiani Cavero fueron las historietas, por eso no sorprende que actualmente sea también ilustradora y autora de la imagen de portada.


Hay muchos modos de jugar con la eternidad, cabeza de zanahoria

Est√° desnudo/ mirando a la c√°mara/ sentado en una taza de noche/ tan brillante/ tan blanca. Con los versos del poema ‚ÄúRetrato del artista adolescente‚ÄĚ inicia Luis Rogelio Nogueras (1944-1985) sus andanzas luminosas en la literatura contempor√°nea cubana de la mano de Cabeza de zanahoria, poemario ganador de la primera edici√≥n del Premio David (1967) compartido en su momento fundacional con los versos recogidos en Casa que no exist√≠a, de Lina de Feria.

El jurado del Premio ‚Äďintegrado por los poetas Luis Marr√©, Heberto Padilla y Manuel D√≠az Mart√≠nez‚Äď decidi√≥ justamente premiar de manera compartida los libros de Lina y Nogueras: aunque los poemarios son, de alguna manera, diferentes estil√≠sticamente, hay en ellos un h√°lito generacional com√ļn donde afloran las obsesiones, intereses y temores de una generaci√≥n que comenzaba a manifestarse creativamente en los primeros a√Īos de la Revoluci√≥n cubana.

El acta, respecto al libro de Nogueras, asegura que ‚Äúes notable por su variedad de temas dentro de una unidad formal, su manejo de elementos cultos y su original voz po√©tica, que lo distinguen entre los de su generaci√≥n‚ÄĚ.

Generacionalmente Nogueras (Wichy el Rojo) fue miembro fundador de la primera hornada de El Caim√°n Barbudo, en cuyo manifiesto, firmado por √©l junto a otros creadores bajo el nombre ‚ÄúNos pronunciamos‚ÄĚ, se pueden leer sus siguientes postulados creativos: ‚ÄúConsientes de la profunda militancia, y que los dogmas no han hecho siempre sino frenar el desarrollo de la cultura, alentaremos la investigaci√≥n en todas las esferas sin olvidar que somos hombres de una √©poca, hombres de una revoluci√≥n, hombres de la Revoluci√≥n Socialista de Cuba, y que a ella nos debemos.‚ÄĚ

Cabeza de zanahoria, ‚Äúuno de los libros importantes aparecidos en la Cuba revolucionaria‚ÄĚ, seg√ļn Roberto Fern√°ndez Retamar, se produce en un per√≠odo de auge de la poes√≠a conversacional cubana y su superaci√≥n. Dividido en las secciones: ‚ÄúEn familia‚ÄĚ, ‚ÄúUno se dice‚ÄĚ, ‚ÄúDiscursos, di√°logos‚ÄĚ y ‚ÄúLos hermanos‚ÄĚ, el poemario inicia tem√°ticas y obsesiones que luego Wichy Nogueras retomar√≠a en posteriores libros.

Por ejemplo, ‚ÄúLa muerte del abate Asparagus‚ÄĚ, escrito en una especie de espa√Īol antiguo, recurso l√ļdico usado por Nogueras, aparecer√° despu√©s, ampliado, en El √ļltimo caso del inspector; mientras bajo el t√≠tulo ‚ÄúCumplea√Īos‚ÄĚ encontramos otros poemas en posteriores libros.

La muerte es uno de los temas fundamentales de Cabeza de zanahoria, cuya portada fue dise√Īada por Rolando de Ora√°, pues viene a ser una obsesi√≥n generacional com√ļn en otros libros y autores de la √©poca.

Encontramos, entre otros, el poema referido al fallecimiento del abuelo; bajo el t√≠tulo ‚ÄúDonde declaro que quiz√°s el abuelo se aburra de lo lindo‚ÄĚ escribe: Abuelo duerme su gran sue√Īo/ C√≥mo dura la muerte del abuelo. Mientras en ‚ÄúPoema‚ÄĚ retoma el tema: el cad√°ver enorme del abuelo/ reposando en la mesa entre bastones. ‚ÄúLa infancia y la familia se colocaban en un plano preponderante‚ÄĚ, escribe a prop√≥sito el escritor Guillermo Rodr√≠guez Rivera. ‚ÄúHay en ellos casi un tratamiento testimonial, casi el desnudo relato de una an√©cdota‚ÄĚ, a√Īade el recientemente fallecido profesor universitario.

Adem√°s, como ejemplo de lo anterior, encontramos los versos dedicados a los poetas muertos (muchos de ellos suicidas) en la secci√≥n final del libro como reflejo de esas inquietudes po√©ticas: Horacio Quiroga, Ezequiel Estrada, Atila Joszef, Federico Garc√≠a Lorca, G√©rard de Nerval, Cesare Pavese, Andr√© Breton, Dylan Thomas y C√©sar Vallejo, vienen a ser compa√Īeros de viaje de Nogueras.

El poeta, h√°bil lector, se nutre de otros referentes literarios: el verso citado al inicio de estas l√≠neas es una evidente referencia a la novela de aprendizaje del irland√©s James Joyce, mientras el propio nombre del cuaderno ‚Äďleemos una cita a manera de exergo al inicio del libro‚Äď deriva del t√≠tulo de la novela Poil de Carotte, del franc√©s Jules Renard (1864-1910). Esos hermanos que le acompa√Īan ‚Äúson los que han asumido el destino del arte, el destino de la poes√≠a, los que no se han conformado con el mundo tal cual es, y han decidido, dolorosamente, a√Īadirles algo de s√≠, han preferido entenderlo de otro modo, aunque esa comprensi√≥n distinta les costara la vida‚ÄĚ, a√Īade Rodr√≠guez Rivera en el pr√≥logo a Hay muchas formas de jugar.

Su vida fue de una soledad infinita/ la conjuró colgándose de una cuerda cuando/ el invierno/ se le hizo insoportable, escribe en los versos dedicados al francés Gérard de Nerval.

En el titulado ‚ÄúFederico Garc√≠a Lorca‚ÄĚ leemos: La muerte entra por la puerta dando voces/ yo usted me escondo/ yo usted me cambio el nombre/ yo usted me asombro o hago como que me/ asombro/ del error de las direcciones.

¬†Mientras en ‚ÄúCesare Pavese‚ÄĚ el sujeto po√©tico, en este caso el mismo Nogueras, intenta impedir el suicidio del escritor italiano hasta que finalmente desiste y deja que la historia siga su curso: Pero no/ Yo estoy en mi cuarto y usted est√° en el/ suyo/ Yo no trato de impedir nada/ y usted se toma las pastillas/ Yo dejo su libro en la mesita de noche/ y trato en vano de dormirme/ y viene la muerte y tiene sus ojos.

En el libro de Wichy Nogueras ‚Äďnos dice Rodr√≠guez Rivera‚Äď encontramos ‚Äúla evasi√≥n con respecto a un discurso centralizador mediante el despliegue de la parodia y del ¬ęarte menor¬Ľ. Est√° hasta en esa ¬ępessoniana¬Ľ b√ļsqueda de los heter√≥nimos, de un alter ego que permita escapar de la cadena de hierro ‚Äďpersonal, epocal, estil√≠stica‚Äď que el propio yo impone‚ÄĚ.

Buena parte de la poes√≠a de Cabeza de zanahoria viene a integrarse l√≠ricamente en la situaci√≥n sociopol√≠tica de los convulsos a√Īos 60, nucle√°ndose, adem√°s, en las oficinas de El Caim√°n Barbudo y las cercan√≠as del movimiento de la Nueva Trova. En otros versos titulados, igualmente, ‚ÄúPoema‚ÄĚ leemos: En el golfo/ el ‚ÄúGranma‚ÄĚ avanzaba/ rajando la niebla.

Otros poemas, donde Wichy comparte una fuerte subjetividad y a la presencia del yo como sujeto lírico inalienable, son reflejo de ese evidente compromiso ético/político/social que caracterizó parte de la poesía de entonces.

¬†Por ejemplo, en el siguiente fragmento de ‚ÄúUno se dice‚ÄĚ el entonces joven poeta escribe: Se recibe la noticia: Dean Rusk/ (Rusk quiere decir hijo de perra en ingl√©s)/ amenaza de nuevo a Cuba/ Y uno apura, socr√°tico, el minuto lleno de c√≥lera hasta los bordes/ se calza unas botas que bien pueden conducirlo a uno a paso/ de carga hasta la muerte/ cruza una calle, otra, monta en una guagua/ y se desmonta justo en la segunda escuadra/ del cuarto pelot√≥n de la tercera compa√Ī√≠a de un batall√≥n/de infanter√≠a.

Mientras en ‚ÄúEl bombardeo a la aldea‚ÄĚ, Wichy Nogueras, en clara alusi√≥n a la invasi√≥n estadounidense a Vietnam, escribe: El pueblo estaba junto al r√≠o/ Y despu√©s ya no hubo r√≠o, ni pueblo, ni nada…/ solo unas manchas en la tierra/ como de cal, pero azules.

El escritor e investigador literario Virgilio L√≥pez Lemus, en su art√≠culo ‚ÄúLuis Rogelio Nogueras en la poes√≠a cubana‚ÄĚ, a prop√≥sito de los 70 a√Īos del autor de Las quince mil vidas del caminante, asegura: ‚ÄúEl desarrollo de su poes√≠a en los a√Īos subsiguientes cumpl√≠a a medias con el riguroso conversacionalismo, prosa√≠smo, versolibrismo y otros rasgos consustanciales a la corriente po√©tica predominante. A medias, porque Nogueras abri√≥ su mirada hacia una intimidad y un subjetivismo que probablemente debe de haber aprehendido a partir de su goce de las lecturas de Fernando Pessoa y Jorge Luis Borges, visibles en algunos de sus libros. No desatendi√≥ las formas cl√°sicas, y en sus versos bullen los octos√≠labos y endecas√≠labos‚ÄĚ.

‚ÄúHay que ver en Nogueras su desenfado hacia una poes√≠a como juego, una b√ļsqueda est√©tica en el juego. El homo ludens vence al homo sentimentalis, pero uno y otro se confunden, se encuentran en el poeta‚ÄĚ, a√Īade L√≥pez Lemus.

Luis Rogelio Nogueras es uno de los poetas m√°s originales de la poes√≠a cubana y, adem√°s, de la hispanoamericana; autor de t√≠tulos memorables como El cuarto c√≠rculo, en colaboraci√≥n con Rodr√≠guez Rivera; Y si muero ma√Īana, Imitaci√≥n de la vida (Premio Casa de las Am√©ricas, 1981) y El √ļltimo caso del inspector.

 Nogueras es autor, además, de los guiones de los exitosos filmes El brigadista (1977) y Guardafronteras (1981), ambos dirigidos por Octavio Cortázar. Su obra fue recogida póstumamente en la antología poética Hay muchos modos de jugar, publicada en 2006 por la Editorial Letras Cubanas con prólogo del propio Rodríguez Rivera y selección de Neyda Izquierdo.

Pero Wichy es, adem√°s, el poeta cubano que mejor ha logrado el concepto de poes√≠a como juego, como imitaci√≥n de la realidad, como nos recuerda Virgilio L√≥pez Lemus. Su obra, m√ļltiple, polif√≥nica, l√ļdica, necesaria, se inici√≥ en el √°mbito de la l√≠rica insular con el Premio David en sus d√≠as fundacionales y la posterior publicaci√≥n de Cabeza de zanahoria, hace un poco m√°s de cincuenta a√Īos.