política cultural


La AHS con el alma en sus creadores y Cuba

La Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z llegar√° el pr√≥ximo 18 de octubre a los treinta y cinco a√Īos de vida con el prop√≥sito de ser eternamente joven, como una familia grande que se renueva de manera constante, fiel a su esp√≠ritu m√°s all√° del arte.

Somos m√°s de tres mil seiscientos miembros a lo largo de toda Cuba: escritores, actores, dramaturgos, investigadores, m√ļsicos, promotores, artistas visuales, realizadores, periodistas‚Ķ, unidos por el amor a la creaci√≥n.

Cartel AHS Aniversario 35. Fotos: Cortesía del autor

La AHS cuenta con una amplia plataforma de promoción, becas y premios, eventos y jornadas de programación, todo lo cual favorece su protagonismo indiscutible dentro de la sociedad cubana, pero los desafíos también se renuevan y hasta crecen. Navegamos en un mar de retos, donde también es importante conocer los inicios, la épica de una vanguardia que siempre deberá ser consecuente con su esencia.

G√ČNESIS

El nacimiento oficial de la AHS ocurri√≥ en 1986, en un encuentro nacional entre representantes del Movimiento de la Nueva Trova y las brigadas Ra√ļl G√≥mez Garc√≠a y Hermanos Sa√≠z. Sol√≠amos imaginar ese intercambio como dif√≠cil, lleno de diferencias y tremendismos, porque para muchos no deb√≠a ser f√°cil aquella integraci√≥n, que significaba perder el nombre de organizaciones con historias propias y prestigio indiscutible, como el de la Nueva Trova, reconocido a nivel internacional.

Varios participantes nos han expresado que todo fluyó bastante bien, y que verdaderamente las personas con más razones para sentirse insatisfechas eran las integrantes del referido movimiento, con lazos gremiales fuertes.

Muchos coinciden en que un elemento aglutinador fue la elección como presidente del pianista Víctor Rodríguez, quien había obtenido hacía poco uno de los premios más importantes a nivel mundial, y resaltaba además por sus ideas y criterios, como alguien capaz de representar verdaderamente a todos.

Los or√≠genes radican m√°s atr√°s. Tal vez en aquellos hermanos poetas, Luis y Sergio Sa√≠z Montes de Oca, que fueron asesinados el 13 de agosto de 1957, con apenas diecisiete y dieciocho a√Īos de edad. Ah√≠ est√°n sus versos y art√≠culos, sus ejemplos de vida, como amantes de la literatura, del arte y de Cuba.

‚ÄúLa AHS cuenta con una amplia plataforma de promoci√≥n, becas y premios, eventos y jornadas de programaci√≥n, todo lo cual favorece su protagonismo indiscutible dentro de la sociedad cubana, pero los desaf√≠os tambi√©n se renuevan y hasta crecen‚ÄĚ.¬†

Cuenta el historiador pinare√Īo Luis Figueroa Pag√©s, estudioso de la obra de aquellos valerosos muchachos, que en una de las sesiones de los encuentros de Fidel con los intelectuales, en junio de 1961, el escritor Aldo Mart√≠nez Malo le mostr√≥ al l√≠der de la Revoluci√≥n una edici√≥n de los textos de Luis y Sergio, en un libro titulado¬†Obras completas de los hermanos Sa√≠z, del cual solo hab√≠a doce ejemplares. Le regal√≥ uno, y en p√ļblico le propuso crear algo para aglutinar a los j√≥venes creadores en torno al ejemplo de ellos. A Fidel le agrad√≥ la idea, y meses despu√©s surgi√≥ el Grupo Hermanos Sa√≠z (GHS), con el impulso de la Uneac.

Durante una conversación en el Pabellón Cuba, el escritor Norberto Codina nos dijo que el 15 de mayo de 1962 La Gaceta de Cuba publicó una nota referida a ese grupo. A continuación compartimos un fragmento:

La Unión de Escritores y Artistas de Cuba se halla organizando el Grupo Hermanos Saíz, en cuyas realizaciones tiene fundadas esperanzas. Trátase de una organización colateral de la Uneac que será integrada por aquellos escritores y artistas que, por su juventud o por causas diversas que no son ajenas a la condición semi colonial de la Cuba prerrevolucionaria, no han podido todavía desarrollar una profesionalidad literaria o artística; a pesar de lo cual no creemos que deben hallarse alejados de nuestra Uneac.

Integrarán pues este grupo, en cierta forma, candidatos a miembros de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba. No se trata, por lo tanto, de un organismo necesariamente juvenil, como ha sido interpretado por algunos: en él deben encontrarse cuantos, aun sin una obra suficientemente madura como para ya ser miembros de la Uneac, han dado pruebas de cierta calidad en su trabajo. Confiamos en que de este Grupo Hermanos Saíz habrán de salir los futuros grandes creadores de nuestra patria socialista.

Agrega Codina que funcion√≥ durante algunos meses pero desapareci√≥ por inercia. A√Īos despu√©s, en septiembre de 1971, fue retomado, pero se cambi√≥ su nombre a Brigada Hermanos Sa√≠z. Seg√ļn refiere, a solicitud de Nicol√°s Guill√©n, el poeta Sigifredo √Ālvarez Conesa se desempe√Ī√≥ como una especie de coordinador, y realizaban encuentros cada s√°bado: ‚ÄúLo hac√≠amos como aficionados a la literatura, no era obligatorio ser miembro para participar, pero desde aquel momento los integrantes de la brigada eran seleccionados a partir de su obra‚ÄĚ.

‚ÄúNavegamos en un mar de retos, donde tambi√©n es importante conocer los inicios, la √©pica de una vanguardia que siempre deber√° ser consecuente con su esencia‚ÄĚ.

A√Īade que al principio todos eran de Literatura, pero luego se sumaron artistas visuales como Eduardo Roca (Choco), y m√°s tarde de otras manifestaciones. Reconoce que la Uni√≥n de J√≥venes Comunistas lider√≥ el proceso para que la brigada fuera realmente nacional, con presencia en todas las provincias. Su primer presidente electo fue Omar Gonz√°lez, lo cual ocurri√≥ en un activo realizado con representantes de todos los territorios. Otros presidentes nacionales fueron el escritor Carlos Mart√≠ y el pintor Roberto Fabelo.

Presentan campa√Īa por aniversario 35 de la AHS.

MOMENTOS CON FIDEL

Despu√©s de creada la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z hubo dos encuentros durante varias horas con Fidel, cuyas intervenciones fueron recopiladas en el libro¬†Fidel y la AHS, del autor Elier Ram√≠rez Ca√Īedo. El primero ocurri√≥ el 12 de marzo de 1988 en el Palacio de las Convenciones.

Resulta interesante escuchar las opiniones de los creadores que asistieron, incluidos todos los miembros del Consejo Nacional de aquel momento, quienes resaltan el buen ambiente y la capacidad de di√°logo, a pesar de la sinceridad del intercambio. Ese d√≠a el l√≠der expres√≥ que una organizaci√≥n como esta ‚Äúse justifica ahora y siempre. ¬°Ahora y siempre!‚ÄĚ

El otro encuentro fue el 18 de octubre del 2001, en el Primer Congreso de la AHS, cuando Fidel, también gran intelectual y amante de las artes, analizó el contexto internacional y del país, más allá de la cultura. Luego de ese cónclave se instauró el Pabellón Cuba, ubicado en el Vedado capitalino, como sede nacional de nuestra organización.

BECAS Y PREMIOS, DE LAS MAYORES CONQUISTAS

El sistema de becas y premios de la AHS, en coordinaci√≥n con el sistema institucional de la cultura, es una de las mayores conquistas, con amplias posibilidades para el crecimiento profesional de los j√≥venes escritores, artistas e investigadores. Creado en los a√Īos noventa del pasado siglo, se ha enriquecido a lo largo del tiempo y abarca todas las manifestaciones.

En Literatura hoy existen posibilidades como las becas Fronesis y La Noche, y los premios Calendario, Celestino, Reina del Mar Editores, Sed de Belleza, Mangle Rojo, Aldab√≥n, La llave p√ļblica y Portus Patris, todos los cuales incluyen las publicaciones de las obras ganadoras.

Obtener las becas Elena Burque, Ignacio Villa, Conmutaciones y Pucho L√≥pez garantiza a los m√ļsicos grabar un fonograma con una de las principales disqueras del pa√≠s.

Para los artistas visuales est√°n las becas Juan Francisco Elso y Antonia Eiriz; mientras para los realizadores audiovisuales se encuentran la Chicuelo, y otras oportunidades dentro del Taller y Concurso Antonio Lloga In Memoriam, en Santiago de Cuba; La Vuelta Abajo, en Pinar del R√≠o; y el Almac√©n de la imagen, en Camag√ľey.

En las artes escénicas se ofrecen los premios Adolfo Llauradó (actuación), Aire Frío (dirección escénica), Ramiro Guerra (danza), y las becas Milanés (obra teatral) y La selva oscura (investigación). Para los periodistas existen opciones como el Taller y concurso Rubén Martínez Villena, con sus galardones en Prensa Escrita, Radio, Televisión y Periodismo Digital.

La beca El reino de este mundo es la m√°s general al abarcar todas las manifestaciones art√≠sticas, para apoyar la producci√≥n de proyectos. Es la √ļnica solamente para miembros de la organizaci√≥n, y se otorga cada tres meses.

Tenemos tambi√©n una favorable plataforma de promoci√≥n, con un departamento nacional de Comunicaci√≥n, presencia creciente en el mundo digital y medios tradicionales de prensa, adem√°s de programas radiales y televisivos gestionados completamente desde la AHS, entre los que se encuentran¬†Par√©ntesis, ya con quince a√Īos de vida, el cual se transmite por el¬†youtube¬†de la AHS y los canales Educativo y Caribe, y¬†En clave, nacido hace apenas unas semanas en la emisora Radio Rebelde.

Solamente entre 2019 y 2020 concretamos otras propuestas televisivas, como¬†El potaje¬†(de m√ļsica cubana),¬†Una vez al a√Īo¬†(sobre las becas y premios de la AHS),¬†Del agua que bebemos¬†(j√≥venes m√ļsicos graduados del Instituto Superior de Arte);¬†Cortocircuito, en Guant√°namo (con debates sobre fen√≥menos culturales); y proyectos como Tocadiscos y Bit√°cora AHS. A eso se suman otros programas como¬†Luces del almac√©n¬†(sobre la historia del evento de audiovisuales Almac√©n de la Imagen) y¬†Arte soy, ambos en Camag√ľey.

En cuanto a la radio se mantienen varios, como¬†Hecho en casa, en Pinar del R√≠o;¬†Por ahora, en Guant√°namo;¬†La hora de los cabezones, en Holgu√≠n, y otros en Camag√ľey y Cienfuegos, en este √ļltimo solamente durante los meses de julio y agosto.

Como parte de becas de la Asociaci√≥n han surgido otros como¬†Sesiones vagabundas, con el impulso del m√ļsico Mauricio Figueiral, que se ha transmitido por los canales Habana, Clave y Telesur.

‚ÄúHa sido un camino cargado de retos, con fuertes intercambios y debates para hacer mejor nuestra AHS e influir lo m√°s posible en el panorama cultural cubano, conscientes del empe√Īo fundamental de impulsar la obra de los j√≥venes‚ÄĚ.

RUMBO AL ANIVERSARIO 35

Numerosas personas han contribuido al crecimiento de la AHS durante sus casi tres d√©cadas y media de existencia. Es habitual que muchos integrantes de esta familia nunca quieran salir. Y as√≠, aunque tengan cuarenta, cincuenta a√Īos siguen siendo parte de este grupo de so√Īadores, con la pretensi√≥n de ser siempre una vanguardia real. La mayor√≠a de los m√°s grandes creadores del pa√≠s en alg√ļn momento han pertenecido a ella, son Miembros de Honor o Maestros de Juventudes.

Algunos han sacrificado gran parte de su obra en el compromiso de coordinar, ayudar, servir a los dem√°s, desde las responsabilidades de jefes de secciones, miembros de ejecutivos provinciales y de la Direcci√≥n Nacional, o al frente de proyectos y grupos art√≠sticos. Aprovechamos para mencionar a los presidentes nacionales: V√≠ctor Rodr√≠guez, Omar Mederos, Eloisa Carreras, Jorge Luis S√°nchez, Fernando Rojas, Alpidio Alonso, Luis Morlote, Rubiel Garc√≠a y Rafael Gonz√°lez Mu√Īoz.

Ha sido un camino cargado de retos, con fuertes intercambios y debates para hacer mejor nuestra AHS e influir lo m√°s posible en el panorama cultural cubano, conscientes del empe√Īo fundamental de impulsar la obra de los j√≥venes.

Juntos hemos vencido numerosos obstáculos. Cada decisión en la Dirección Nacional suele ser ampliamente analizada desde la diversidad de sus miembros, lo cual a veces se extiende durante horas y hasta días, con ímpetu y un deseo casi desenfrenado de lograr nuestra impronta.

Casualmente treinta y cinco a√Īos es tambi√©n la edad l√≠mite para pertenecer a la Asociaci√≥n, por eso enarbolamos el eslogan ‚ÄúquedArte Joven, ahora y siempre‚ÄĚ, que incluye nuestro prop√≥sito de jam√°s envejecer como organizaci√≥n, cuya alma deber√° estar siempre en sus creadores y el coraz√≥n puro de Cuba.


Fidel Castro, artífice de la política cultural cubana

Una revolución educa, una revolución combate la ignorancia y la incultura, porque en la ignorancia y en la incultura están los pilares sobre los que se sostiene todo el edificio de la mentira, todo el edificio de la miseria, todo el edificio de la explotación.

A Fidel no se le puede encasillar en estereotipos preconcebidos; Fidel es una malgama de virtudes humanas que le hicieron florecer como revolucionario, político, abogado, pensador, escritor e intelectual cubano de alto calibre. Para muchos es la figura más trascendental del siglo xx.

El Fidel que yo conoc√≠ fue el artista vinculado con la obra cultural trascendental que se formaba a partir del a√Īo 1959 con el triunfo de la naciente Revoluci√≥n Cubana. Fundada sobre la base martiana para crear con todos y para todos, donde no se puede excluir a los artistas e intelectuales cubanos que desempe√Īar√≠an un papel de transformaci√≥n cultural, como portavoces de la obra magna que se forjaba.¬†

Sería el 30 de junio de 1961, tras varios encuentros con artistas, escritores e intelectuales, donde se formaría el vínculo transformador de las perspectivas del arte en Cuba. (Palabras a los intelectuales)

El arte cubano que se fecundaba llev√≥ a cabo una pol√≠tica cultural de democratizaci√≥n a todos los sectores de la sociedad a trav√©s de la campa√Īa de alfabetizaci√≥n del ’61, la difusi√≥n masiva de m√ļsica, libros, revistas, espect√°culos teatrales y las unidades de cine m√≥viles que llegaban a los lugares m√°s rec√≥nditos de la isla para proyectar filmes.¬†

 A la par se creaban instituciones culturales como como el Instituto de Arte e Industria Cinematográfica (Icaic), referente obligado del cine latinoamericano, la Casa de las Américas, el Consejo Nacional de la Cultura, El Teatro Nacional de Cuba, el Teatro Escambray, la Unión de Escritores y Artistas (Uneac) y la Imprenta Nacional, que después pasó a ser la Editora Nacional de Cuba, permitiendo darle una institucionalidad a la cultura, donde pudieron convivir y converger artistas de disímiles manifestaciones artísticas y de ideologías políticas diferentes. 

Una revolución cultural, que también era comprensiva con los artistas que tenían una manera diferente de pensar respecto al proceso revolucionario cubano. 

‚ÄúLa Revoluci√≥n tiene que comprender esa realidad, y por lo tanto debe actuar de manera que todo ese sector de los artistas y de los intelectuales que no sean genuinamente revolucionarios, encuentren que dentro de la Revoluci√≥n tienen un campo para trabajar y para crear; y que su esp√≠ritu creador, aun cuando no sean escritores o artistas revolucionarios, tiene oportunidad y tiene libertad para expresarse‚ÄĚ.

                                                   Fidel Castro Ruz. (Palabras a los intelectuales)

El arte se convirti√≥ en una maza social emancipadora, cuestionadora, reflexiva, autocritica, democr√°tica y de unidad. Que dar√≠a respuesta a la pregunta ¬ŅQu√© funci√≥n deben cumplir el arte, la literatura, y la cultura en una naci√≥n socialista?

Fidel germin√≥ la idea, la cultiv√≥ como quien hace renacer las mejores virtudes del arte cubano cuando expresara: La cultura cubana es ‚Äúalma‚ÄĚ, ‚Äúenerg√≠a‚ÄĚ, ‚Äúescudo y espada de la naci√≥n.‚ÄĚ

Palabras que hay que interpretarlas como un ente vivo, como un corazón que late, como voz viva que no debe morir en un papel, que lleva cuestionamientos y reflexiones de invitación a comprender que lo primero que tenemos que salvar es la cultura; sin cultura no hay libertad.

Tal importancia revisten estas palabras cuando la patria amada quiere ser mancillada, ultrajada, desvalorizada y cuestionada, por sus valores políticos, sociales, culturales. En este contexto histórico y social sale a luz la verdad que deben imponer los artistas; la verdad de educar, de combatir la ignorancia, sensibilizar, visualizar los logros de la Revolución mediante las manifestaciones artísticas, de afirmar nuestra identidad, no utilizando el halago desmedido, sino la crítica formadora y correctiva de lo que se puede hacer mejor. 

‚ÄúUna revoluci√≥n educa, una revoluci√≥n combate la ignorancia y la incultura, porque en la ignorancia y en la incultura est√°n los pilares sobre los que se sostiene todo el edificio de la mentira, todo el edificio de la miseria, todo el edificio de la explotaci√≥n‚ÄĚ.¬† Fidel (1961)

El intelectual Miguel Barnet dijo una vez: ‚ÄúEl art√≠fice de la pol√≠tica cultural cubana, el gestor, es Fidel… Todas las opciones culturales que hoy tenemos se las debemos a Fidel.‚ÄĚ

Debemos utilizar todas las opciones culturales presentes que so√Ī√≥ y llev√≥ a la vida nuestro Comandante en Jefe, hacerlas nuestras, trasmitir el mensaje emancipador de Fidel y seguir desarrollando el arte y la cultura, para que el arte y la cultura lleguen a ser un verdadero patrimonio de todo el pueblo cubano, rompiendo todas las barreras sociales y de espacio, que permitir√°n construir una generaci√≥n mejor.

Los artistas junto con Fidel somos los artífices de la política cultural cubana que forjará el hombre nuevo.


Cubadisco 2021: El dilema de las nominaciones

Hace algunos a√Īos que la Feria de la M√ļsica Cubana Cubadisco ‚ÄĒcuya vig√©simo tercera edici√≥n se realiza este a√Īo de manera online, del 13 al 23 de mayo‚ÄĒ genera opiniones encontradas a partir de c√≥mo se organizan las diversas categor√≠as y nominaciones. El esfuerzo loable por desarrollar el certamen en el marco de las irreparables consecuencias para la cultura que ha dejado la pandemia de la Covid-19, amerita a√ļn la observancia de un dise√Īo cada vez m√°s a tono con la realidad de la industria y con la demanda de un p√ļblico √°vido de contenidos musicales de excelencia.

Me refiero no solo a lo que se promociona en los medios o en las redes sociales, sino tambi√©n a lo que se ‚Äúexplica‚ÄĚ y se ‚Äújustifica‚ÄĚ del dise√Īo del evento m√°s importante que tiene la m√ļsica cubana en el a√Īo, sobre todo, en el papel que juega el criterio especializado y la participaci√≥n de los expertos de la industria y los creadores ‚ÄĒprincipales protagonistas del certamen‚ÄĒ a la hora de decidir su funcionalidad. Es verdad que no debe dejarse al azar o a lo que dicte la mayor√≠a, la decisi√≥n final de qui√©nes son los nominados o premiados ‚ÄĒpara eso trabaja gran parte del a√Īo el grupo consultivo del Premio‚ÄĒ; pero s√≠ esclarecer qu√© funci√≥n tiene la votaci√≥n (ya sea o no por un premio de popularidad o de los medios especializados) que justamente se coloc√≥ esta vez en la plataforma Streaming Cuba y a cuyo link solo se accede a trav√©s de la telefon√≠a m√≥vil.

¬ŅTodos tuvieron acceso? ¬ŅSe comunic√≥ eficientemente esta posibilidad que no se hab√≠a tenido en a√Īos anteriores?

Las redes sociales han venido a suplir un espacio cada vez m√°s importante de socializaci√≥n de contenidos en un pa√≠s que cada a√Īo incrementa su acceso a Internet. Pero, ¬Ņc√≥mo se redirecciona a los p√ļblicos hacia esos contenidos?, ¬Ņes el espacio online suficiente para llamar la atenci√≥n sobre un evento de relevante importancia para la cultura cubana? Si bien es un logro que un canal especializado como Clave haya engrosado su parrilla con los contenidos del certamen 14 horas de transmisiones diarias, creo que habr√≠a que redireccionar esa parrilla hacia otros canales y horarios estelares necesitados de buenos contenidos musicales (los espacios de las noches de s√°bados y domingos por Cubavisi√≥n, por ejemplo, donde en otros momentos se han programado). Lamentablemente, en Cuba todav√≠a todos no tienen acceso a Canal Clave.

Conciertos para un Premio y Documentales para un Premio, preparados específicamente para resaltar la labor y resultados de Cubadisco, son materiales de excelente calidad que debieran socializarse con más regularidad y en diversos medios y soportes. También el espacio Tienes la Palabra, que ha organizado en las tardes el Ministerio de Cultura y la red de Streaming Cuba, y donde han comparecido con sus criterios varios musicólogos y especialistas, ameritaría un lugar más relevante en los medios tradicionales de comunicación.

Pero sin dudas, la parte que sigue generando m√°s opiniones cada a√Īo en el dise√Īo de Cubadisco, es la manera en que se organizan las nominaciones y las categor√≠as a premiar. Debo reconocer lo dif√≠cil que resulta organizar coherentemente dos a√Īos de producciones fonogr√°ficas (la edici√≥n de 2020 no se realiz√≥ por los efectos de la pandemia) y la amplitud de categor√≠as surgidas este a√Īo por esa particularidad. Sin embargo, a√ļn quedan lagunas conceptuales que movilizan la opini√≥n especializada, de los p√ļblicos y de los propios m√ļsicos participantes.

Sigue la dicotom√≠a dentro de la M√ļsica Urbana, donde no calificamos certeramente a ciertos g√©neros mal vistos por la pol√≠tica cultural: acabemos de llamar al reggaet√≥n por su nombre si lo vamos a nominar y a premiar. El rap, la cultura hip-hop, la escena electr√≥nica y otros g√©neros tambi√©n concebidos desde la urbanidad engrosan esa categor√≠a, ¬Ņpor qu√© el eufemismo con un g√©nero que ha evolucionado y cuya popularidad y din√°micas de producci√≥n y promoci√≥n crecen por d√≠as?, ¬Ņacaso sus valores musicales, ponderados por un jurado que nomina, no son suficientes para legitimarlo?

El criterio cuantitativo no debe ser el √ļnico medidor a la hora de organizar y dise√Īar las categor√≠as en Cubadisco. Los criterios de selecci√≥n y organicidad deben buscar el equilibrio representativo de lo que se produce musicalmente en un per√≠odo, pero tambi√©n de c√≥mo se produce y cu√°les son las tendencias m√°s actuales de esa producci√≥n dentro de la industria. A mi juicio, ya es hora de que una categor√≠a como el single, cuya pr√°ctica de producci√≥n est√° legitimada a nivel mundial, se nomine. Incluso, m√ļsicos cubanos de reconocida trayectoria como Leoni Torres o X Alfonso, como tambi√©n la mayor√≠a de los defensores de la escena urbana, dise√Īan sus lanzamientos y producciones de esta manera (el propio Leoni Torres, despu√©s de Salseando, no produjo un CD completo hasta este 2021, ¬Ņpor eso no tiene derecho a estar y competir en Cubadisco?) Algunas de las reflexiones sobre el tema ya fueron expuestas en el espacio Tienes la Palabra, donde las music√≥logas Yentsy P√©rez Rangel y Leannelis C√°rdenas expusieron el asunto. Cubadisco tiene tambi√©n la misi√≥n de orientar, de marcar pautas para la producci√≥n fonogr√°fica en Cuba. La inserci√≥n de esta categor√≠a obligar√≠a a las disqueras cubanas a cambiar para bien econ√≥mico y promocional sus producciones, algo que ya hacen algunas pero que solo se generaliza a la hora de hacer campa√Īas pol√≠ticas o de bien p√ļblico.

En el mismo sentido, si hemos pasado casi dos a√Īos elaborando contenidos caseros o los llamados lives, ¬†potenciados incluso desde la institucionalidad para dar salida a la obra de los m√ļsicos en los llamados conciertos Estamos Contigo, por qu√© no se tuvo en cuenta esta categor√≠a que ya han introducido otros cert√°menes como el Lucas, por ejemplo. Hay tambi√©n calidad en varios de estos materiales, capaces de competir y servir a la vez de est√≠mulo a quienes no han parado su creaci√≥n incluso en los momentos m√°s dif√≠ciles de la pandemia. De eso tambi√©n trata la labor de un artista, de buscar soluciones, de ser lo suficientemente creativo a la hora de hacer llegar su obra al p√ļblico.

Es dif√≠cil ‚ÄĒrepito‚ÄĒ lograr uniformidad dentro de la gran variedad de producciones recibidas. Defiendo incluso la inclusi√≥n de categor√≠as que este a√Īo muestran ciertas zonas pobladas de la producci√≥n, como el caso de Antolog√≠a/Versiones o Nuevos Cantautores (aunque esta √ļltima todav√≠a es muy discordante con su hermana mayor, la tradicional √ďpera Prima), pero incluso, la existencia de estas u otras categor√≠as no debi√≥ imposibilitar la participaci√≥n de obras que muy bien funcionaban en otras, am√©n de que creciera el volumen categorial. Por ejemplo, ¬Ņque imposibilita que un excelente disco como A romper el coco, ubicado en la categor√≠a Tradici√≥n Sonera del √°rea de m√ļsica Patrimonial, concurse igualmente en Antolog√≠a/Versiones?, ¬Ņacaso no es tambi√©n un disco de versiones? Lo mismo pudo suceder con A Journey through Cuban Music, de Aim√©e Nuviola, disco de versiones pero tambi√©n de m√ļsica bailable (categor√≠a en la que gan√≥ un Grammy Latino); o con ¬°Ay! Mam√° In√©s. Lleg√≥ la Vald√©s, cuya excelente int√©rprete pudo tambi√©n participar en Cancion√≠stica; o con un disco experimental de electr√≥nica y m√ļsica house como Deja la bober√≠a de Dj Reitt & Shanara, conformado por versiones a temas antol√≥gicos de la m√ļsica popular cubana, que pudo a su vez estar tambi√©n en Antolog√≠a/Versiones.

Sirvan estos ejemplos como bot√≥n de muestra del problema, pero existen otros muchos dentro de los nominados de este a√Īo. ¬ŅPor qu√© las cuotas? Si hay diez buenos discos en cada categor√≠a, debieran estar nominados como corresponde, como s√≠ ocurri√≥ en las categor√≠as Audiovisuales, en algunas de las cuales hay seis, siete y hasta ocho concursantes. M√°s importante resultar√≠a analizar precisamente las √°reas de silencios que todav√≠a existen y que no llenan ni convocan categor√≠as en importantes g√©neros de la m√ļsica cubana desatendidos o no promocionados por las disqueras, algo que ha se√Īalado por estos d√≠as el cr√≠tico Oni Acosta.

La diferenciaci√≥n etaria est√° bien para llamar la atenci√≥n sobre cierta superproducci√≥n cualitativa en determinados g√©neros, pero ha sido una pr√°ctica de los √ļltimos Cubadisco el separar competitivamente a los j√≥venes de los consagrados, sobre todo en la m√ļsica popular bailable o el jazz, y esto no me parece estrat√©gicamente correcto. Este a√Īo, dada la cada vez m√°s creciente participaci√≥n de los j√≥venes, surge Nuevos Cantautores y ninguno de los nominados en esa categor√≠a participa en otras donde debieron estar: Nueva Trova, Canci√≥n Contempor√°nea o Cancion√≠stica, por solo mencionar algunas de las probables. Cubadisco premia la mejor producci√≥n de un a√Īo, ning√ļn consagrado va a dejar de serlo por ‚Äúperder‚ÄĚ en buena lid con un joven; sin embargo, para un joven m√ļsico es muy importante saber que compiti√≥ con los mejores exponentes de su g√©nero.

Por √ļltimo, quiero hacer referencia a un debate bizantino que ha avivado por estos d√≠as el maestro Joaqu√≠n Betancourt, Premio Nacional de M√ļsica, en sus perfiles en redes sociales, y que tiene que ver con el reconocimiento de los arreglistas, repertoristas y productores musicales.

En la √ļltima edici√≥n fue reconocida con el Premio al Productor √Člsida Gonz√°lez, productora ejecutiva del disco que a la postre se alz√≥ con el Gran Premio, Saxofones live sessions; anteriormente, en 2018, debemos suponer que Jorge Arag√≥n, productor del disco Libre de pecado. Beatriz M√°rquez canta a Adolfo Guzm√°n ganador del Gran Premio y de varias categor√≠as, quien recibi√≥ a la par el reconocimiento con la int√©rprete en la gala de premiados, fuera el Productor de ese a√Īo. Debo suponer que este a√Īo igualmente se d√© el premio que quiz√° resulte del Gran Premio Cubadisco 2021. Pero, ¬Ņpor qu√© no se nomina igualmente esta importante especialidad en una categor√≠a? Digo m√°s, ¬Ņpor qu√© no se estimula debidamente la notoria labor de estos especialistas, igualmente m√ļsicos, sin los cuales la producci√≥n fonogr√°fica no existir√≠a?, ¬Ņpor qu√©, aunque no resulten premiados en Cubadisco, no se reconoce su labor en otras tantas producciones que desarrollan en el a√Īo y que son nominadas o premiadas en otros cert√°menes? (sirva de ejemplo puntual este a√Īo, el caso de Roniel Alfonso, premiado en el Grammy Latino 2019 con el disco A Journey thruogh Cuban Music de Aim√©e Nuviola; o el de los cubanos nominados al Grammy Latino 2020).

Estas y otras reflexiones siguen moviendo el an√°lisis de Cubadisco 2021 y es bueno que as√≠ sea, la pol√©mica demuestra que la m√ļsica cubana sigue estando viva y que constituye la piedra angular de las manifestaciones art√≠sticas de la cultura cubana.


Centro Provincial de las Artes Pl√°sticas de Holgu√≠n: 30 a√Īos en la memoria visual

Desde el 2 de marzo de 1991, enclavado en una de las más céntricas esquinas de la ciudad cubana de los parques, el Centro Provincial de Artes Plásticas se yergue, imponente, exhibiendo las más valiosas aportaciones de los creadores visuales holguineros y del país.

tomada del perfil de facebook de Yuricel Moreno Zaldivar.

Experimentados artistas junto a noveles creadores han llevado el resultado de sus musas a las distintas salas del centro en estos 30 a√Īos, y no menos notable ha sido la gesti√≥n de los profesionales que en ellas han dado vida a proyectos, y han movilizado la pl√°stica en el territorio desde la promoci√≥n y gesti√≥n cultural, as√≠ como desde la investigaci√≥n.

Y como no se puede entender a la galer√≠a √ļnicamente como el espacio arquitect√≥nico donde se muestran las obras de arte sino por su interacci√≥n con la comunidad, Yuricel Moreno, directora del Centro de Arte, comenta:

“Aunque el centro se fundó en 1991 tuvo una fase de preparación que comenzó en 1988. Desde su surgimiento se propuso entre, sus principales líneas de acción, promover el desarrollo de un movimiento de artistas visuales que era muy fuerte porque venía recogiéndose el resultado de un proceso continuo de formación artística que comenzó en Holguín con la fundación de la academia de artes plásticas El Alba, en 1961.

“Ello se enriqueció en la medida que los graduados de esa escuela fueron entrando a la ENA, transitando al ISA y regresando. Además, los 80 fueron una década muy efervescente en el ámbito cultural en la que se fundaron muchas instituciones, donde se instituyeron eventos muy importantes como el Premio de la Ciudad, en los que las artes plásticas estaban aparejadas con la poesía.

‚ÄúEra un momento de competencia arm√≥nica entre los propios artistas, de ver qu√© estaba haciendo el otro, de presentarse en esos espacios, de mostrar lo que estaban haciendo, sobre todo la experimentaci√≥n en t√©cnicas y soportes.‚ÄĚ

¬ŅEn qu√© circunstancias surge el Centro?

Los 90 fueron una época en que los jóvenes egresados del ISA regresaron a la ciudad, entre ellos Ronald Guillén, Magalys Reyes, Néstor Arena.

Ese movimiento con tantas inquietudes se vio favorecido con la inauguraci√≥n de una instituci√≥n como esta que ayud√≥ a impulsar sus carreras, ayud√≥ a los artistas que ten√≠an una trayectoria, Cosme Proenza, Ramiro Ricardo, Eduardo Leyva, Jorge Hidalgo.‚ÄĚ

¬ŅC√≥mo influy√≥ esta instituci√≥n en el ambiente cultural de la provincia?

“El Centro contribuyó a organizar proyectos muy bien pensados con un respaldo teórico, conceptual muy a tono con lo que pasaba en el orden nacional e internacional en ese momento y que, por supuesto, ayudó a visibilizar y eso fue posible porque los especialistas que tuvo la institución en ese momento

“Ramiro Ricardo fue el primer director, artista y docente con un sentido muy elevado de la creación, del papel del artista, cómo debe prepararse y de la gestión cultural.

‚ÄúLuego le sucedieron personas que mantuvieron su rigor y dieron continuidad a este modo de hacer y gestionar las artes visuales. Por ejemplo, Tatiana Z√ļ√Īiga estuvo por m√°s tiempo y junto a ella trabajaron j√≥venes egresados de Historia del Arte y Filolog√≠a que confluyeron aqu√≠ con los que ven√≠an del ISA y generaron proyectos.

“Esos jóvenes con todas sus inquietudes veían en este espacio la posibilidad de concretarlas, y eso llevó a que el Centro fuera muy reconocido sobre todo a lo largo de los 90, pese a todas las dificultades materiales de la etapa se logró posicionar la plástica holguinera en un lugar de prestigio a nivel nacional.

“El nombre de Gabinete del doctor Caligary, como lo llamamos sencillamente Caligary, como lo conoce la mayoría, se lo puso Magalys Reyes porque tenían un boletín y allí se reunían, en la azotea de la institución.

‚ÄúLa instituci√≥n siempre se nutri√≥ de propuestas nacionales. Hay que recordar que, desde la segunda edici√≥n de Babel, el centro comenz√≥ a coauspiciarla y a ser organizadores generales, o sea, una idea que naci√≥ de la academia, del ingenio de Ram√≥n Leg√≥n, fue acompa√Īada r√°pidamente por el Centro y tambi√©n por la AHS, de la cual Leg√≥n era jefe de la secci√≥n de Artes Pl√°sticas.

‚ÄúBabel abri√≥ la posibilidad de establecer ese puente que nos permite traer las propuestas m√°s experimentales y osadas de lo que pasa en las artes visuales en Cuba, los maestros, y ponerlos a dialogar con los artistas del territorio, por ejemplo, la primera antolog√≠a de Cosme fue en unas Romer√≠as, y eso perfil√≥ un modo de actuar en los proyectos curatoriales, de relacionarse con otras provincias, y hasta hoy se tratado de mantener.‚ÄĚ

¬ŅQu√© otros roles tiene el Centro?

‚ÄúLa instituci√≥n adem√°s tiene la responsabilidad metodol√≥gica de asesorar las dem√°s galer√≠as de la provincia. Aunque es un sistema que tiene muchas fisuras, pudo sortear dificultades para llevar salones provinciales por ejemplo a Moa, Mayar√≠ u otros lugares en los que hoy se hace dif√≠cil sostener el trabajo especializado, pero es una de las misiones que conservamos.‚ÄĚ

¬ŅC√≥mo est√° compuesto el capital humano que trabaja hoy aqu√≠?

‚ÄúEl capital humano es m√°s estable en estos tiempos en los que hemos logrado armon√≠a entre especialistas de mucha experiencia como Mart√≠n Garrido y personas m√°s j√≥venes, de ellos he visto como algunos que entraron con otras experiencias laborales, han crecido justamente con el trabajo que nos hemos propuesto hacer aqu√≠. Son personas muy j√≥venes que como aquellos de los 90 llegaron, gente muy apasionada.‚ÄĚ

En el centro expone lo mismo el estudiante de la academia que el gran maestro, ¬Ņpor qu√©?

‚ÄúPara algunos puede ser equivocado pero nosotros hemos tratado de verlo de una manera en que siempre salga ganando la obra, mas all√° de las firmas, porque puedes encontrar un artista de mucha trayectoria y experiencia, sin embargo, su obra qued√≥ en una etapa y eso sucede en todas las √©pocas, y no tiene cosas novedosas que decir; pero puedes encontrarte un artista muy joven pero con una capacidad creativa que te habla de valores y cuestiones filos√≥ficas, est√©ticas, que te sit√ļan en otro nivel con su obra, por eso no desestimamos nunca la creaci√≥n de los estudiantes, as√≠ como los reci√©n graduados junto a los experimentados.

“En todo caso lo que tratamos de buscar es que la obra que estamos mostrando tenga valores que aportar, así es como hemos intentado de equilibrar la balanza, sin dejar de reconocer la existencia de una jerarquía y que esta se mantenga como un medidor.

‚ÄúPor eso, al cierre de cada a√Īo, desde 2017, terminamos con una muestra antol√≥gica de un artista, de esos de los que llamamos consagrados, por lo general, porque ya tienen un reconocimiento, porque son resultados de una vida de esfuerzos, y testimonio de otras etapas de la historia del arte holguinero que hoy son poco conocidas, o valoradas. El objetivo es volver a poner en contacto con el p√ļblico el trabajo de estos creadores. Lo cual puede ser una revelaci√≥n para un segmento del p√ļblico.‚ÄĚ

¬ŅCu√°l es el legado del centro en estos 30 a√Īos?

“Una de las huellas más importantes que está legando este sitio es preocuparse por dejar constancia y recopilar esa memoria de las artes visuales desde el Centro de Información, que es atípico, ahí podemos encontrar la mayoría de las exposiciones, proyectos que se han gestado no solo desde esta institución, sino en la mayoría de las que se han relacionado con la promoción de las artes plásticas en la provincia.

“Archivos de artistas, recortes de prensa, catálogos, lo que se ha recopilado no solo con la voluntad institucional, sino también con la ayuda de muchos colaboradores que tenemos encabezados por Martín.

“Haber logrado que este espacio tenga más de tres mil títulos, ejemplares, es un aporte fundamental.

‚ÄúEn esa misma l√≠nea est√° la peque√Īa pero significativa colecci√≥n de obras de arte, el acervo con el que contamos, conformado por las donaciones que los artistas han hecho, que legitiman a la instituci√≥n con ese gesto.

‚ÄúUna instituci√≥n como esta es importante no solo para visibilizar la obra de los artistas, sino tambi√©n para atesorar y sopesar lo que tenemos en el presente.‚ÄĚ

¬ŅQu√© momento vive el Centro?

‚ÄúDesde 2015 ampli√≥ sus funciones, cuando asumimos las respectivas al Consejo de las Artes Pl√°sticas, porque todo su capital humano pas√≥ a la Empresa de Servicios al Arte. Eso significa que acogimos al Registro del Creador, as√≠ como al Consejo Asesor para el Desarrollo de la Escultura Monumental y Ambiental (CODEMA), y somos rectores de la pol√≠tica cultural sobre la manifestaci√≥n en el territorio lo cual nos permite incidir en los diferentes procesos que se gestan en la provincia.‚ÄĚ

¬ŅCu√°les son las principales l√≠neas de trabajo que se han pautado?

“Si piensas que la institución ha de funcionar solo para los artistas, y los estudiantes, es una visión limitada.

‚ÄúConsideramos que el di√°logo con los creadores es fundamental y el Centro lo ha mantenido, con altibajos en estos 30 a√Īos, pero es ah√≠ hacia donde van nuestros principales esfuerzos, a retroalimentarnos de sus preocupaciones, necesidades, y definir as√≠ c√≥mo orientar nuestro trabajo.

‚ÄúLas instituciones tenemos muchas limitaciones. Una deuda de estos a√Īos es ayudar a que los artistas logren la visibilidad de otros tiempos, fuera de nuestro circuito gal√©rico. M√°s all√° de nuestra provincia o la capital.

‚ÄúTambi√©n es necesario potenciar el trabajo que acerca al p√ļblico a trav√©s de convenios, visitas dirigidas, proyectos. Hay otras acciones de reanimaci√≥n cultural que unen la pl√°stica a otras manifestaciones y abren las posibilidades.

‚ÄúAdem√°s, las redes sociales son muy importantes, aunque no hemos llegado a Twitter o Instagram, ha sido fundamental mantener las que tenemos porque estamos en contacto con p√ļblicos y otro espacio de promoci√≥n, as√≠ como con artistas y especialistas que apoyan nuestra labor.

‚ÄúEstamos tratando de sistematizar este espacio ahora por el aniversario proyectamos todo un a√Īo de acciones presenciales y virtuales. Estamos rescatando materiales audiovisuales sobre la pl√°stica holguinera, nos lanzamos a la aventura de grabar peque√Īas c√°psulas, entrevistas, a un grupo importante de creadores y promotores que han formado parte de la historia de la instituci√≥n, se realizar√°n homenajes a proyectos trascendentes, exposiciones virtuales.

‚ÄúNos estamos insertando en la plataforma Ciudad Nuestra como una manera de socializar nuestra colecci√≥n de arte, que comenzamos a digitalizar.‚ÄĚ

Mucho queda por ver en este centro que sue√Īa con su renovaci√≥n y modernizar no solo su apariencia sino su modo de mostrar a las audiencias lo m√°s raigal y genuino de la pl√°stica holguinera.


Alpidio Alonso: la obra cultural de la Revolución Cubana es innegable

El ministro de Cultura de Cuba, Alpidio Alonso Grau, dijo este jueves en el espacio televisivo Mesa Redonda que la obra cultural de la Revolución es innegable y que no se puede aspirar a entender qué cosa es la Revolución Cubana sin saber qué ha sido su política cultural y educacional.

Al comparar ‚Äúlo que era este pa√≠s, de m√°s de un mill√≥n y medio de analfabetos y semianalfabetos, con el pa√≠s de hombres y mujeres preparados de hoy, de m√°s de un mill√≥n de universitarios, sembrado de instituciones culturales desde una punta a la otra, de bibliotecas, de museos, de librer√≠as, de salas de teatro y de cine, de escuelas, de universidades‚ÄĚ, asegur√≥ el titular que se tienen razones para celebrar.

En ese sentido, Alonso Grau habl√≥ de la campa√Īa de acciones que prev√© el ministerio durante este a√Īo para festejar ‚Äúpor todo lo alto‚ÄĚ los 60 a√Īos del discurso pronunciado por Fidel Castro en junio de 1961, conocido como Palabras a los Intelectuales.

De acuerdo con el tambi√©n poeta y editor, este es un discurso fundador, del que se dice nace simb√≥licamente la pol√≠tica cultural de la Revoluci√≥n, ‚Äúah√≠ est√°n las ideas fundamentales, los principios de todo lo que se ha hecho‚ÄĚ.

Seg√ļn destac√≥, se quiere que la conmemoraci√≥n sea una fiesta, ‚Äúporque tenemos que sentirnos orgullosos de la pol√≠tica cultural que tenemos, que no es perfecta, mucho menos cuando tiene que hacerse en las condiciones que se ha tenido que hacer, que han sido de trinchera‚ÄĚ.

Con respecto a los ataques de los que ha sido v√≠ctima la cultura cubana y sus instituciones en estos √ļltimos tiempos, el ministro declar√≥ que estos chocan contra ese esp√≠ritu de participaci√≥n, contra el trabajo de los escritores y artistas, del movimiento art√≠stico cubano revolucionario, contra la verdad y la obra cultural de la Revoluci√≥n.

Se ha estado ignorando lo que ha significado el trabajo de las instituciones culturales, lo que significan la UNEAC y la AHS como canales y espacios para el debate con las instituciones sobre los temas inherentes a la política cultural, manifestó.

Se quiere invisibilizar esa obra, se ha ignorado la complejidada del arte que nosotros auspiciamos y por eso atacan las instituciones, porque sin ellas sería imposible hacer todo lo que hacemos, el nivel de cobertura y de respuesta que se da a las expectativas culturales de la población, lo que significan para mantener una dinámica cultural como la que tenemos, continuó el ministro.

Por eso, enfatiz√≥, se va a celebrar todo el a√Īo el aniversario de Palabras‚Ķ junto a los 60 a√Īos de la UNEAC y los 35 de la organizaci√≥n de los j√≥venes y artistas.

Sin la cultura ser√≠a inconcebible el proyecto socialista nuestro, por eso es que la est√°n atacando, se quiere fracturar la unidad entre nuestros escritores y artistas y las instituciones nuestras, se quiere fracturar la unidad entre la vanguardia art√≠stica y la vanguardia pol√≠tica que se gest√≥ durante todos estos a√Īos, se quiere fracturar nuestra identidad, resalt√≥.

Alpidio Alonso dijo que se sabe bien lo que significa la voz de nuestros intelectuales, «la onda expansiva que genera una opini√≥n de un intelectual y por eso est√°n tratando de atacar la cultura».

Pero contamos con la verg√ľenza de nuestra gente, con el patriotismo demostrado por nuestros escritores y artistas, por el compromiso que se ha visto en este √ļltimo a√Īo de trabajo que ha sido extraordinario, destac√≥.


«Tienes la palabra» para dialogar en la construcci√≥n cultural del presente y el futuro de la Naci√≥n

En junio de 2021 se cumplen 60 a√Īos de los tres encuentros sostenidos por el Comandante en Jefe Fidel Castro y otros dirigentes del gobierno revolucionario, con artistas y escritores en la Biblioteca Nacional de Cuba Jos√© Mart√≠. Ese intercambio marcar√≠a el inicio de una larga, continuada y ascendente relaci√≥n entre las vanguardias pol√≠tica y art√≠stica en nuestro pa√≠s.

Palabras a los intelectuales, como se conocería el discurso con que el líder revolucionario concluyó aquellos encuentros, se constituiría en la plataforma que establece los principios esenciales de la Política Cultural de la Revolución Cubana. La participación de la vanguardia artística y la democratización de la Cultura constituyen pilares esenciales de esta política, inaugurada a pocas semanas de la declaración del carácter socialista de la Revolución.

El Ministerio de Cultura y los creadores cubanos, han organizado un programa conmemorativo para celebrar los sesenta a√Īos de aquel acontecimiento. La participaci√≥n de escritores, artistas y promotores culturales, el di√°logo honesto y la cr√≠tica responsable, son los atributos principales del razonamiento que se quiere promover en torno a los desaf√≠os actuales de la pol√≠tica cultural cubana. Este intercambio al que convocamos hoy, se extender√° durante los pr√≥ximos meses y dar√° continuidad a las acciones que desarrolla el Ministerio de Cultura con el fin de perfeccionar su sistema institucional y articular el Programa Nacional de Desarrollo Cultural hasta el a√Īo 2030.

Fidel Castro durante el discurso conocido como «Palabras a los intelectuales», en la Biblioteca Nacional, el 30 de junio de 1961. Foto: Archivo del sitio Fidel Soldado de las Ideas.

Este abarcador programa ser√° acompa√Īado de una atractiva plataforma comunicacional. Las instituciones m√°s representativas de nuestro amplio y diverso movimiento cultural enriquecer√°n este esfuerzo con acciones que movilicen al di√°logo en diferentes sectores del pa√≠s, incluidos la educaci√≥n, la ciencia y los medios de comunicaci√≥n. La UNEAC y la AHS tambi√©n se suman al Ministerio de Cultura, mediante programas de actividades que festejan, de manera simult√°nea, sus 60 y 35 respectivos aniversarios.

El¬†@CubaCultura¬†a trav√©s de¬†@AlpidioAlonsoG¬†, su Ministro, en estos momentos presenta la campa√Īa¬†#TienesLaPalabra¬†la celebraci√≥n de los 60 a√Īos de Palabras de los Intelectuales. Ademas de los 60 de la¬†@UNEAC_online¬†y los 35 de la¬†@ahsjovenescuba¬†pic.twitter.com/JRS3MzeCSo

‚ÄĒ Cubarte (@CubarteES)¬†February 10, 2021

Como parte de este programa, se promover√°n espacios de intercambio, textos y audiovisuales que, desde una perspectiva hist√≥rica, dialogar√°n sobre los problemas actuales de la cultura cubana. Las redes sociales constituir√°n escenario fundamental de este intercambio constructivo, que conceder√° especial protagonismo a los j√≥venes. Las nuevas generaciones de creadores, como aquellos de hace 60 a√Īos, tienen la palabra hoy para intercambiar sobre los desaf√≠os de la cultura y abrir un nuevo ciclo de reflexiones colectivas que se pregunte, una vez m√°s, de d√≥nde venimos y hacia d√≥nde vamos, en medio de las numerosas presiones e intentos desestabilizadores que asedian a la Naci√≥n.

Los jóvenes escritores, artistas y promotores culturales cubanos, con limpia voluntad creativa e irrenunciable compromiso y confianza en sus instituciones, sumarán su palabra a la de todas las generaciones que hoy se dan la mano en el concierto de la cultura cubana, por la transformación revolucionaria de la patria.

‚ÄúTienes la palabra‚ÄĚ es el mensaje principal de esta conmemoraci√≥n, que nos invita a volver a la frase final de las Palabras a los Intelectuales y a la plenitud de su esp√≠ritu para dialogar con disposici√≥n en la construcci√≥n cultural del presente y el futuro de la Naci√≥n.


Librerías: espacios esenciales en las nuevas realidades sociales contemporáneas

‚Äú…s√≥lo el j√ļbilo que me produce entrar en una gran librer√≠a es comparable al fr√≠o que se siente al entrar en un gran arsenal‚ÄĚ.

José Martí.

(Diario La Nación El 13 de enero de 1886)

‚ÄúLas librer√≠as son antros donde se pasean unos tipos raros que ojean lo que no compran, que hojean lo que s√≥lo pueden mirar…‚ÄĚ

César Hildebrandt

(Periodista lime√Īo)

Quien se decida a realizar una exhaustiva b√ļsqueda bibliogr√°fica, acerca de temas relacionados con las instituciones culturales en nuestro pa√≠s, podr√° percatarse de siguiente detalle: sobre las librer√≠as resultan, a√ļn, escasos los trabajos que atiendan suficientemente su quehacer y papel, en torno a procesos articuladores como el servicio y la gesti√≥n cultural o su participaci√≥n en la producci√≥n de conocimientos e intercambios de informaci√≥n y significaciones de la sociedad.

La necesidad de indagar en estas y otras zonas de profundas connotaciones para estas instituciones, cuya actividad se relaciona con las formas tradicionales del consumo de libros, radica en el largo tiempo que han estado presentes en los itinerarios y prácticas culturales[1] de muchos cubanos. Ocupan un lugar crucial en la memoria colectiva, fundamentalmente, por el interés de los servicios que prestan y de sus usos, servicios que dejaron de ser una práctica de consumo cultural[2] elitista mediado por signos de status, con peso en las competencias económicas o culturales.

Lo antes descrito les ha permitido ganarse cierta distinci√≥n y destaque en los distintos momentos hist√≥rico-culturales de nuestra sociedad, a partir de interconexiones establecidas en el tejido social, que les imprimen caracter√≠sticas ‚ÄĒquiz√°s las m√°s conocidas‚ÄĒ como las de ser soportes estructuradores de barrios y actividades culturales y lugar de afinidades cultivadas de diversas maneras: El lugar ‚Äúdonde a la memoria y la emoci√≥n se suma el encuentro, seg√ļn postulados de la sicogeograf√≠a[3]‚ÄĚ. ¬†¬†

El periodista, narrador, cr√≠tico y editor cubano Imeldo √Ālvarez Garc√≠a, da cuentas en su art√≠culo «Libros, libreros y librer√≠as‚ÄĚ, de la impronta emotiva que estos lugares tienen al plantear ‚Äúque valdr√≠a la pena compilar los criterios y an√©cdotas de los m√°s importantes escritores, artistas e intelectuales sobre las librer√≠as [donde] Saldr√≠a un libro colmado de experiencias incalculables en la memoria de cualquier densidad cultural‚ÄĚ. Aunque valdr√≠a la pena recoger tambi√©n las vivencias de otros grupos sociales, pues la permanencia y diversificaci√≥n de las librer√≠as por todo el territorio nacional[4] patentiza una de las maneras en que se han defendido, nuestros derechos culturales, en tanto, hacer usos de sus servicios,[5] ejemplifica la democratizaci√≥n y acceso a los productos culturales (espec√≠ficamente los productos editoriales).

II

Urge recuperar y organizar la mayor cantidad de informaci√≥n posible sobre las librer√≠as porque en Cuba, ‚Äúdonde se libra actualmente la m√°s aut√©ntica revoluci√≥n cultural de estos tiempos, la librer√≠a tiene un significado distinto‚ÄĚ[6], ¬†al estar sometidas, entre otras mediaciones, a las cambiantes condiciones de la realidad social contempor√°nea, caracterizada por la diversificaci√≥n (y nuevos h√°bitos) de consumo de bienes y servicios culturales que coadyuvan, de una manera u otra, a debilitar su viabilidad.

La diversificaci√≥n de este tipo de consumo, ya ocupa el centro de dis√≠miles procesos de reproducci√≥n social, lo que significa para las librer√≠as, a escala local, seg√ļn la opini√≥n del pedagogo vazco, experto en politica y gesti√≥n cultural, I√Īaki L√≥pez Aguileta, ‚Äúuna dura competencia en el sector del ocio y la cultura, teniendo en cuenta la existencia de muchas ofertas p√ļblicas y privadas, en el hogar y fuera de √©l‚ÄĚ[7].

Pese a las amenazas que se derivan de estos contextos, las librer√≠as siguen desempe√Īando, desde su objeto social, el papel primordial de asegurar la bibliodiversidad y el fomento de la lectura de los ni√Īos, j√≥venes y adultos, razones que convocan e invitan a reflexionar acerca de su lugar como espacio p√ļblico que ha de ser promovido y defendido por todos los actores de la sociedad, los que deben (debemos) reconocer los roles y funciones de estas instituciones, para hacer ciertos las distintas proyecciones y asumir la pertinencia de valorizar la oportunidad que representan para el desarrollo cultural.

Este reconocimiento puede catalogarse de estrat√©gico porque, hoy d√≠a, sobre las librer√≠as se ci√Īen no pocos pron√≥sticos oscuros, que guardan relaci√≥n por una parte ‚ÄĒy terreno de agudas pol√©micas‚ÄĒ con el empuje de las tecnolog√≠as de la informaci√≥n y las comunicaciones (Tics) consideradas, muchas veces, colaterales a todo el ciclo productivo del libro[8]. ¬†y que afecta indiscutiblemente a los actores involucrados en ese proceso, entre ellos el lector y el libro respectivamente.

Por otra parte relacionados con comportamientos culturales,[9] tanto en el √°mbito social y educativo, que indican que la pr√°ctica de lectura est√° quedando por debajo de otras pr√°cticas como escuchar m√ļsica, ver la televisi√≥n, escuchar la radio y ver pel√≠culas en el hogar gracias al amplio inventario de equipos electr√≥nicos para ello. En otros t√©rminos: desplazamientos hacia otras zonas «m√°s atractivas‚ÄĚ que dan motivos, a veces extremistas, para decir que las librer√≠as ‚Äúse est√°n vaciando aceleradamente». ¬†

Si bien en ambos sentidos existen verdades (relativas), resulta oportuno se√Īalar que estas son las nuevas configuraciones donde las librer√≠as se est√°n (de)construyendo; asimilando e integrando otras interrelaciones y din√°micas para ampliar sus servicios, que no debe ser exclusivamente la venta de libros. Configuraciones donde las Tics pueden ser, efectivamente, excelentes aliadas ante las oportunidades que ellas proporcionan[10].

III

Datos obtenidos de las encuestas sobre el consumo y prácticas culturales en América Latina[11], apuntan a que la asistencia y/o visitas a librerías están exhibiendo cifras alentadoras lo que corrobora que estos espacios constituyen un incentivo para satisfacer intereses diversos. Cuba no es la excepción.

En los estudios que se desarrollan sobre el consumo de libros (producto cultural l√≠der de la industria editorial), las visitas a librer√≠as poseen una importancia particular, en tanto contribuyen a diagnosticar el sistema de pr√°cticas relacionadas con el mismo. Preguntas dise√Īadas sobre la asistencia o visitas a librer√≠as se realizan con el prop√≥sito de diagnosticar la utilizaci√≥n (uso) de esos espacios, ambos a disposici√≥n de las personas durante todo el a√Īo, a lo cual se debe agregar que visitarlas y ser socio de alguna es una pr√°ctica f√°cil de realizar y se pondera sobre la base de la importancia, utilidad y promoci√≥n de la lectura.

La informaci√≥n de y sobre las librer√≠as, extra√≠das de estudios que indagan en otros fen√≥menos culturales vinculados con las mismas, sugiere y ¬†aporta un ¬†material nada desde√Īable para el dise√Īo y puesta en pr√°ctica de los resultados concretos de las pol√≠ticas del libro en estos espacios culturales, esfuerzos institucionales a los que se incorporan investigadores de instituciones culturales y acad√©micas, as√≠ como los propios ¬†agentes de la industria cultural del libro, preocupados, desde visiones interdisciplinares y la conveniente combinaci√≥n de recursos metodol√≥gicos, en conocer las razones por la que determinados grupos sociales asisten a las librer√≠as y a cu√°les asisten.

En perspectiva las valoraciones anteriores contribuyen a bosquejar los actuales derroteros de las librerías, que deben trabajar por superar la representación tradicional como el lugar donde se venden libros, creencias, muchas veces compartidas, entre la población y el personal que labora en ellas[12] y apostar por una  orientación hacia:

  • el servicio caracterizado por la creatividad;¬†la utilizaci√≥n eficientemente de la informaci√≥n aportada por los estudios de la demanda; el sustento en diagn√≥sticos socioculturales y programas de actividades flexibles;¬†por la articulaci√≥n de la actividad atendiendo a los principales factores que influyen en la conducta del consumidor como: los culturales, sociales y personales.[13] Asirse a la convicci√≥n de que presentar un servicio de buena factura contribuir√° al aumento de h√°bitos, necesidades, demandas y expectativas culturales en la poblaci√≥n (potencial comunidad de usuarios).

IV

A modo de conclusi√≥n, repensar las librer√≠as como espacio p√ļblico de la cultura, dedicado a la comercializaci√≥n, posee intereses espec√≠ficos que no deben dejarse pasar por alto, d√≠gase, las relaciones que se establecen entre el binomio econom√≠a‚Äēcultura, pues est√°n en el terreno del sector cultural cuyas actividades econ√≥micas se vinculan a la producci√≥n cultural a partir de ofertas que intentan satisfacer un tipo de necesidad espec√≠fica: la cultural. ¬†

Desde estas relaciones se visualiza la importante funci√≥n de las librer√≠as de ser una organizaci√≥n econ√≥mica proveedora de servicios de distribuci√≥n, funci√≥n que las coloca en calidad de sociedad humana que tiene en mente los intereses de ese tipo de organizaci√≥n, situaci√≥n que, en ocasiones, convierte las ventas al p√ļblico en obsesi√≥n para los libreros,¬† sin tiempo para reparar en la responsabilidad de lo que representa el producto cultural editorial, de manera general, de otro tipo de producto.

La gesti√≥n comercial con enfoque cultural, un tipo de gesti√≥n venida a bien dentro del modelo de actualizaci√≥n social y econ√≥mico cubano, est√° llamada a solventar las deficiencias generadas por esas posturas y reordenar los procesos en aras de elaborar engranajes m√°s org√°nicos. Gesti√≥n que est√° llamada a defender, ‚Äúla √ļnica riqueza renovable (la cultural) y por tanto inagotable que tenemos [la cual] no puede ser sometida a las leyes de la oferta y la demanda‚ÄĚ[14].

As√≠ los procedimientos de trabajo a elegir ‚Äēo los elegidos‚Äē, tendr√°n inevitablemente que ser consecuentes con la creciente importancia del binomio antes se√Īalado y tener la voluntad por comprender, acompa√Īar y dominar mejor el lenguaje del mercado cultural (arm√≥nico y coherente con nuestra pol√≠tica cultural); realidad que exige entrenamientos m√°s s√≥lidos de los libreros y otros gestores para trabajar con recursos cient√≠ficos de la actividad cultural m√°s complejos, expeditos para estimular el deseo y la necesidad de llegarnos a esos ‚Äúgrandes arsenales‚ÄĚ y sentir que tienen definitivamente un protagonismo mayor en nuestra vida cotidiana.

Notas y referencias bibliogr√°ficas

[1] Prácticas culturales (PC): se define como conductas y formas de proceder de las personas que expresan cierta relación con los objetos culturales. La acción directa y conscientemente practicada por los individuos, por ejemplo, escribir, asistir a funciones de teatro o visitar galería, bibliotecas y librerías, etc.

[2] El consumo cultural es un concepto estrat√©gico para interpretar hoy d√≠a los asuntos culturales. El te√≥rico de la cultura N√©stor Garc√≠a Canclini, lo define como ‚Äúel conjunto de procesos de apropiaci√≥n y usos de productos en los que el valor simb√≥lico prevalece sobre los valores de uso y de cambio, o donde al menos estos √ļltimos se configuran subordinados a la dimensi√≥n simb√≥licas‚ÄĚ. La idea del consumo cultural suele tener un √°mbito de aplicaci√≥n m√°s amplio en el que caben las actividades relacionadas con los servicios culturales.

[3] La cursiva pertenece al escritor, poeta y ensayista espa√Īol Manuel Rivas, que desde esta disciplina de la psicolog√≠a, que estudia, entre otros aspectos, los efectos ps√≠quicos que un determinado contexto produce en los individuos o entender los efectos y las formas del ambiente geogr√°fico en el comportamiento y emociones de las personas, asever√≥ que sin las librer√≠as y las bibliotecas no existir√≠a la ciudad.

[4] M√°s de 310 librer√≠as en funcionamiento seg√ļn el Instituto Cubano del Libro.

[5] La respuesta de los usos, a decir del investigador granmense Máximo Gómez Castell, se objetiva en las producciones de sentido, en la actitud creativa de los individuos.

[6] M√°s informaci√≥n consultar el art√≠culo de Imeldo √Ālvarez Garc√≠a ‚ÄúLibros, libreros y librer√≠as‚ÄĚ. Disponible en http://www.cubaliteraria.cu/artbaul.php?idarticulo=23

[7] I√Īaqui L√≥pez Aguileta (2002). La promoci√≥n del libro a escala local. Ponencia presentada en el XVIII Congreso Nacional de Libreros. Orense, Bilbao, Portugal. 1-4 de mayo.

[8] En el esquema del ciclo productivo del libro en Cuba las librerías se destacan como uno de los eslabones esenciales en la distribución. Ellas responden como estructuras comerciales al Instituto Cubano del Libro (ICL) y administrativamente a los Centros Provinciales del Libro y la Literatura.

[9] Entiéndase por comportamiento cultural el comportamiento exhibido por los seres humanos, o sea, la manera de proceder que tienen las personas en relación con su entorno o mundo de estímulos.

[10] El dise√Īo y puesta en pr√°ctica de proyectos como los cibercaf√©s, √°reas de lecturas en la red o √°reas para descargar libros digitales (gratuitamente) de las bibliotecas virtuales son algunos de los ejemplos que ilustran el resultado de estas alianzas.

[11] Refi√©rase, entre otras, a los datos recuperados de los informes del Centro Regional para el Fomento del Libro en Am√©rica Latina, el Caribe, Espa√Īa y Portugal (CERLALC) al cual pertenece Cuba, los informes iberoamericanos del libro y a la segunda Encuesta Nacional sobre Pr√°cticas de Consumo Cultural realizada por el Instituto Cubano de Investigaciones Culturales Juan Marinello (ICICJM) en coordinaci√≥n con el Centro de Estudios de Poblaci√≥n y Desarrollo (CEPDE) de la Oficina Nacional de Estad√≠sticas (ONE).

[12] Ver ‚ÄúLa Gesti√≥n de los Servicios Culturales desde¬† la perspectiva socio-cultural en Santiago de Cuba. El Caso de las Librer√≠as‚ÄĚ de Liudska Guadarrama √Ālvarez.

[13] Los factores que influyen en la conducta del consumidor cultural ser√°n determinantes en la toma de decisiones para usar o no el servicio que se presta. Seg√ļn Philip Kotler, economista y especialista en mercadeo, estos son los: Factores culturales, sociales y personales.

[14] Fragmento de una exclusiva de Fornet aparecida en el art√≠culo » Cultura cubana: Nunca respuestas f√°ciles a preguntas dif√≠ciles.» Publicado: en el sitio digital Cubarte el 27 de febrero de 2012.


«Seca» de Caminos Teatro: ¬°Hay que verla!

Con el montaje de ‚ÄúSeca‚ÄĚ, de Roberto D. M. Yeras, la agrupaci√≥n Caminos Teatro vuelve a salir airoso en el panorama teatral avile√Īo. Pero el nivel de las actuaciones todav√≠a le dar√° algunos dolores de cabeza, antes de que entorne por un mejor camino.

Considero que una de las debilidades de su montaje está en que el espectador no podrá encontrar una escuela de la actuación donde apoyarse para entender de qué se trata. Y pareciera que todavía las cosas no cuajan del todo a la hora de decidirse por la actuación basada en el modo preferido de Bertolt Brecht, la experiencia y la identificación para producir asombro y educar a las masas; o en el método de Serguei Stanislavski, donde lo vívido tiene la preponderancia y se lleva a su máxima expresión el asunto de caracterizar a los personajes y situaciones.

Digo esto porque en la hora y cuarto que dura la puesta no hay algo que nos desvíe el interés para hacernos mirar el reloj. Nos quedamos en nuestra silla más que interesados en la trama que se desarrolla ante nuestros ojos.

Seca, por Caminos Teatro/ foto de vasily m. p

Por lo tanto, tiempo y ritmo van de la mano, buenamente, para que la historia se vaya desenrollando de manera veloz y sin atolladeros. Nos llega a cautivar todo lo que ocurre en escena y hasta nos hace ser part√≠cipe de cada suceso. Si alg√ļn personaje tropieza, nos re√≠mos; si alguno hace algo que da l√°stima, pues nos acongojamos; y as√≠, la puesta nos atrapa desde el mundo afectivo hasta el raciocinio.

Pero, ¬Ņqu√© es lo que pasa que no nos podemos centrar en los personajes tranquilamente? Es m√°s sencillo de lo que parece. Por lo general, cuando un grupo de teatro hace su trabajo de mesa, valora las posibles escuelas de actuaci√≥n por la que ha de erguirse su trabajo esc√©nico. Y hacia esa pauta se dirige la direcci√≥n de actores.

Con esto se consigue que los niveles de actuaci√≥n est√©n lo m√°s parejo posibles para no ‚Äúmarear‚ÄĚ al espectador y conseguir que el mensaje de la obra llegue lo m√°s pronto y certero posible. Adem√°s de que se perfila mejor el objetivo del montaje y se refuerzan las debilidades dramat√ļrgicas que pudiera tener el texto.

Claro que esto no tiene que ser una camisa de fuerza. Cada grupo trabaja a su manera y como mejor le parezca, pero en una cosa sí parecen coincidir todos, y es en la manera en que cada uno de los actores interpretan sus personajes y lo que obtiene con esto.

Si vemos el montaje que ha imaginado Juan Germán Jones (https://uneaciegodeavila.cubava.cu/artes-escenicas/juan-german-jones-pedroso/), y la preparación actoral que ha venido supervisando Jenny Ferrer (https://uneaciegodeavila.cubava.cu/jenny-ferrer-diaz/) con cada uno de los actores, enseguida se echa a ver que algunos de ellos están sobre la línea de lo conversacional. Un tanto a tono con los cánones más contemporáneos de la dramatización cubana donde se apuesta por el discurso verbal más que por el escénico o imaginario.

En este tipo de línea actoral podríamos ver a Roberto Castillo en su personaje del Nene, Jorge Luis Sardinas en El Papi, esencialmente. A pesar de ser un teatro arena, y de no exigir una grandilocuencia en el actor, sus representaciones descansan sobre algunas caracterizaciones físicas, y casi ninguna psicológica. Muy a pesar de que ambos tienen historias personales como para sacarles todo el jugo interpretativo.

Por el contrario, la Raza, interpretado por Mercedes Mesa, tiene una profundidad psicológica que lo lleva a echarle mano a recursos como la tartamudez, los tics nerviosos, las grandes gesticulaciones, y otros, que hacen que su personaje sea más disfrutable en cuanto a las posibilidades histriónicas de la actriz. Pero como que desentona, un tanto, ante una Yamara Pereira y Yanelis Velázquez en los roles como La Chula y la Jefa, indistintamente, y el resto del grupo. Y hasta pudiera crear ese ruido molesto, cual motor de una turbina de agua, a los que quieren concentrarse en la dramatización en sí.

La actuaci√≥n de Mercedes, para los que gustan de la ‚Äúvieja escuela‚ÄĚ, es memorable y con una fuerte dosis de credibilidad. Porque el uso que hace de la personificaci√≥n es mesurado y logra que se dibuje un personaje maltratado por la vida y las situaciones familiares inapropiadas. Por lo que su personaje cala en el espectador y se vuelve identificable.

Mercedes Mesa en el presonaje de la Raza/ foto de vasily m. p

No quiero decir con esto que la obra adolece de una dirección actoral más precisa. Todo lo contrario. Llegar a este tipo de representación y con la calidad que tiene, en apenas cinco puestas, es un mérito.

Una pieza teatral todav√≠a no llega a ‚Äúcuajar‚ÄĚ todo lo que tiene para ser considerada un verdadero ejemplo de genialidad, con muy pocas puestas ante el p√ļblico. En la medida que m√°s personas la ven, y los cr√≠ticos hagan su trabajo, pues ganar√° en precisi√≥n y calidad.

Con una esmerada concepci√≥n escenogr√°fica, la puesta nos revela una especie de c√°rcel circular, donde los personajes interact√ļan y sueltan al viento los textos tan paradigm√°ticos y esclarecedores.

Los elementos escénicos cumplen su función al montar y desmontar el espacio de realidad en que descansa la obra. Por momentos es una cárcel, en otros, un espacio arquitectónico; también es la habitación donde ocurren los interrogatorios y la calle donde se citan el Nene y la Jefa. A veces es un ring de boxeo.

En m√°s de tres l√≠neas de tiempo, donde se juntan pasado y presente, las historias de los personajes se entrelazan y generan nuevos conflictos que van in crescendo hasta dar con el desenlace ¬Ņtr√°gico?

Y estos puntos de vista hacen que la puesta se vuelva interesant√≠sima al colocar al concurrente en funci√≥n de anotar y recordar los ‚Äúbocadillos‚ÄĚ m√°s importantes, y a descartar aquella informaci√≥n que no esclarece ninguno de los subtramas.

Es casi un ejercicio intelectual donde el espectador asume el mayor protagonismo. Y eso es una cortesía. Se agradece. La acción intelectual del espectador siempre traerá consigo la mejor retroalimentación posible. Es casi el objetivo supremo de una obra de arte: la comunicación.

En este sentido, creo profundamente que la pieza se inscribe dentro de aquellas ‚Äúraras avis‚ÄĚ en el panorama teatral cubano, que no echa a mano al fen√≥meno ‚ÄúCuba‚ÄĚ para achacarle las culpas de todos los males que cohabitan con los cubanos. Asunto que me ha llevado a pensar en una crisis de la dramaturgia en esta isla, en los √ļltimos diez a√Īos, porque no todo en el teatro tiene por qu√© ser la oscura realidad ni la espina contra el sistema pol√≠tico que hemos decido llevar sobre los hombros.

Recuerdo obras como las del grupo El Portazo, algunas de Teatro del viento, y otras a todo lo largo de la ínsula, que repiten el nombre CUBA como si quisieran encontrar en ello a un culpable, un redentor o una tabla de salvación, en vez de ponerle el nombre que llevan los responsables de las cosas nefastas que ocurren a diario.

Recuerdo, también, a Fernando Pérez con su multipremiada de 1996, donde es evocada Cuba, el nombre un  personaje, con el doble sentido a su máxima expresión y una fuerte carga dramática.

Historia aparte, pareciera que nadie quiere ponerse el arma de la censura sobre la sien, o se la pasan de mano en mano, provocativamente, para armar cierto caos y para ello, disfrazan un discurso adverso a la política cultural de la Revolución, y a la Revolución misma, tras ese sustantivo provocativo.

¬ŅA qui√©n critican cuando evocan a Cuba ante los males que denuncian? ¬ŅQui√©n es Cuba?

Por suerte, en esta obra, es una palabra apenas dicha. Bastante tenemos ya con nuestras cruces como para querer convertir el teatro de esta nación en calvario.

Caminos Teatro tiene, aqu√≠, obra para seguir trabajando y reestrenar una vez que la pandemia de la COVID-19 abandone para siempre nuestro terru√Īo. Con perfilar un poco m√°s los hilos de la actuaci√≥n se conseguir√° que la pieza gane en sostenibilidad y coherencia. As√≠, su estructura esc√©nica y dram√°tica se erguir√° hasta los mismos cielos.


Forodebate «Rejuvenecer la pol√≠tica». Un homenaje a los hermanos Sa√≠z

La Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z, en homanaje a Luis y Sergio Sa√≠z, este 13 de agosto, convoca al forodebate «Rejuvenecer la pol√≠tica». Como invitados contar√° en esta ocasi√≥n con Keyla Rosa Est√©vez, Directora del Centro de Estudios Sobre la Juventud; Iram√≠s Rosique C√°rdenas, investigador de la joven vanguardia; y Claudia Alejandra Damiani, escritora de la Asociaci√≥n.

A continuación, los invitados realizan varias reflexiones en torno a la temática del debate virtual, usted puede dejarnos sus criterios, opiniones o preguntas.

Queda abierta la sección de comentarios para usted.


 

Senda para un tiempo

Luis Saíz

Diciembre de 1956

Hermano en el tiempo:

yo quiero tenerte de frente al sol…

Detén por un momento esa vana carrera sin meta,

y esc√ļchame.

Yo soy como t√ļ… ¬°somos iguales!

la voz recién se me siente grave

y la hombría plena

la barba escasa y el ansia llena

de vivir,

tambi√©n laten en m√≠…

Pero yo necesito que te detengas,

hermano en el tiempo:

la vida… ¬Ņsabes…? es algo m√°s que esa fiesta eterna

que la burla f√°cil,

que la risa franca,

que despreocupación de adolescencia;

por eso yo te pido que hagamos juntos

una excursi√≥n que sepa a realidad…

Quiero llevarte por los trillos de sol

hacerte sentir el dolor de tabaco

y la pena oculta que duerme

callada, ¬°en espera!

tras la puerta sucia de cada bohío;

Quiero, hermano en el tiempo,

saberte entre dientes el dolor humilde

de tanto obrero muerto;

que veas ni√Īos llorando portales,

ancianos de mano extendida

(nieve en s√ļplica de verano),

y que sepas la historia

de los que no tienen padres,

ni risa,

ni Reyes Magos,

ni hogar,

ni escuela,

ni saben la canción de vitrola

o el artista de √©xito…

Los que no tienen la mesa servida,

ni cama tendida

tan sólo un portal que llora

perdido en la brisa…

Ansío llevarte en ese recorrido de sombras,

tan ajeno al disco, al club y la moda.

¬°Ven para que hagamos este viaje con sabor a realidad!

Hermano en el tiempo

ya es hora que comprendas…

Hermano en el tiempo,

encuentra tu senda,

olvida los ritmos exóticos,

los finos perfumes
y el baile de moda.

Elévate desde la misma parte en que te unes

a la tierra m√°s cerca de esperanza,

y dilo con fuerza de entra√Īa viva:
¬°Ya no soy ajeno en ideal!

¬°Ya encontr√© la √ļnica senda!

 


 

En un mundo con días cada vez más cortos

Por: Iramís Rosique Cárdenas

Cuando nos enfrentamos a la cuesti√≥n de c√≥mo los j√≥venes cubanos se involucran en la pol√≠tica, fundamentalmente en la pol√≠tica revolucionaria ‚ÄĒque es la que nos interesa por aqu√≠‚ÄĒ, hay algunas condiciones y fen√≥menos que est√°n presentes en el panorama nacional que no pueden ignorarse. En primer t√©rmino, hay que se√Īalar lo que podr√≠a llamarse una desideologizaci√≥n pol√≠tica en grandes capas de la poblaci√≥n, y especialmente en una franja importante de los j√≥venes, sobre todo los m√°s cercanos a la adolescencia. Los √≠dolos, fetiches y luces de la cultura de masas que nos asola como un tsunami alejan el inter√©s de muchos respecto a militancias comprometidas ‚ÄĒde uno u otro signo‚ÄĒ, servicio p√ļblico, compromiso, al tiempo que los hunden en el hedonismo m√°s hueco. Y hablo de desideologizaci√≥n pol√≠tica y no de despolitizaci√≥n, en tanto este proceso y estas actitudes no dejan de representar posiciones pol√≠ticas con significado para el proyecto de sociedad cubano.

El capitalismo no necesita para avanzar una masa cr√≠tica de individuos constituidos como sujetos pol√≠ticos, sino que avanza precisamente sobre la negaci√≥n, a las grandes multitudes, de la posibilidad de constituirse como sujetos pol√≠ticos. En el socialismo es todo lo contrario: depende, para su realizaci√≥n, avance y supervivencia, de la constituci√≥n de una masa cr√≠tica de pueblo como sujeto de transformaci√≥n revolucionaria. Nada puede ser m√°s delet√©reo para el proyecto pol√≠tico de la Revoluci√≥n, nada puede ser m√°s contrarrevolucionario que esta aparente apat√≠a, que este desinter√©s por lo p√ļblico, por lo pol√≠tico.

De la mano de la desideologizaci√≥n pol√≠tica, asistimos al mismo tiempo ‚ÄĒparad√≥jica, pero no casualmente‚ÄĒ a un auge del pensamiento liberal. Cuando digo pensamiento liberal no me refiero a una escuela econ√≥mica o politol√≥gica puntual, sino al fundamento epist√©mico, te√≥rico, categorial profundo de todo el capitalismo, a la Ideolog√≠a ‚ÄĒcon may√ļsculas‚ÄĒ por excelencia de la burgues√≠a.

Ese liberalismo como lógica, como lenguaje, como forma de entender los fenómenos sociales, que reaparece como un fantasma que se creía superado, y que se refuerza con la influencia del mar capitalista que nos rodea, encuentra acomodo y espacio cada día más en nuestra sociedad, incluso en las instituciones creadas por la Revolución.

Por ejemplo, podemos percatarnos de esto en empresas encargadas de ejecutar la pol√≠tica cultural de la Revoluci√≥n, y que en virtud de la rentabilidad o de otros criterios, propios de una forma liberal de comprender el consumo cultural, violan esta pol√≠tica. Nuestras universidades ‚ÄĒpor citar otro ejemplo‚ÄĒ, empujadas por las circunstancias, por la ¬ęausencia cr√≥nica de revoluciones socialistas en el mundo¬Ľ ‚ÄĒcomo han dicho unos compa√Īeros hace unos meses‚ÄĒ, deben adecuarse a criterios de homologaci√≥n, a estructuras, a unas academias, que son en s√≠ mismas cajas de resonancia de ideolog√≠a burguesa. Y no es nada f√°cil permanecer inmune. Por fuera de las instituciones el escenario suele ser mucho m√°s lamentable: el liberalismo campa a sus anchas. Esta situaci√≥n ha ido convirtiendo a la cultura socialista y a la ideolog√≠a socialista m√°s radical en espacios de resistencia, en culturas de resistencia: terminamos por necesitar una trinchera dentro de nuestra propia casa.

A este panorama, que opera a contrapelo de una politizaci√≥n de izquierdas consecuente de grandes capas de la juventud, hay que sumar obst√°culos que tienen que ver con deficiencias del propio campo revolucionario. Asistimos a un envejecimiento de las pr√°cticas pol√≠ticas tradicionales. En medio de un mundo con d√≠as cada vez m√°s cortos ‚ÄĒdel que Cuba no puede escapar‚ÄĒ, la idea de una juventud expectante a la espera de las convocatorias a los grandes acontecimientos ya no funciona: ese no es el momento pol√≠tico actual. Constantemente surgen de entre la masa juvenil iniciativas, proyectos y colectivos que desarrollan pr√°cticas emancipadoras, que se constituyen como trincheras, como esos espacios de resistencia y de revoluci√≥n, en medio de la apat√≠a; y las instituciones revolucionarias tradicionales han sido deficientes en reconocerlos, metabolizarlos e integrarlos org√°nicamente como miembros de la familia de la Revoluci√≥n.

Estos colectivos emergentes existen en verdadera resistencia; porque mientras quienes operan bajo la hegemon√≠a de la restauraci√≥n del capitalismo disfrutan de los oscuros apoyos y las redes de influencia que ese campo ofrece, cada iniciativa revolucionaria extrainstitucional est√° sola. De hecho, casi todos los j√≥venes revolucionarios que conozco se han sentido solos en alg√ļn momento, se han sentido los √ļnicos, y todos manifiestan una tremenda y desesperada sed de conocer semejantes.

En esta hora de la Revoluci√≥n nuestras organizaciones juveniles, m√°s que ¬ęcorreas de transmisi√≥n¬Ľ deben transformarse en espacios de confluencia y canalizaci√≥n de toda la creatividad y el √≠mpetu revolucionario joven; porque, adem√°s, cuando la Revoluci√≥n no asume org√°nicamente ese mom√©ntum, siempre lo aprovecha alguien m√°s.


 

Juventudes Cubanas: ¬ŅIzquierdas? Pol√≠ticas sociales y Derechos

Por: Keyla Rosa Estévez

La invitaci√≥n a participar del panel lleg√≥ en un momento en que estudio los antecedentes relacionados a ser o no una juventud de izquierda. ¬ŅQu√© significa para los j√≥venes cubanos esa etiqueta y la realidad o no en torno al tema?, por lo tanto, aprovechar√© no para dar mi opini√≥n al respecto, sino para que en el debate que se establezca permita tambi√©n esclarecerme de elementos desde los propios protagonistas.

El Estado cubano reconoce en la Constituci√≥n de la Rep√ļblica de Cuba los deberes y derechos de cada ciudadano con la eliminaci√≥n de la discriminaci√≥n de g√©nero, etnia, color de la piel, por zona geogr√°fica, seg√ļn sexo, grupo etario y estrato social y poblacional.

Las pol√≠ticas sociales dise√Īadas e implementadas en el pa√≠s tienen entre sus prop√≥sitos preservar la equidad social sobre la base de la universalidad y gratuidad en los servicios sociales b√°sicos. Estas pol√≠ticas constituyen el principal instrumento de referencia de un sistema de acciones dirigidas a la juventud. En la actualidad, la pol√≠tica de juventud contin√ļa insertada dentro de las pol√≠ticas sociales dirigidas a toda la poblaci√≥n, pero es a√ļn insuficiente el alcance de mayor integralidad entre las acciones que se desarrollan. No obstante, dicha pol√≠tica tiene un amplio alcance, pues involucra pol√≠ticas econ√≥micas, sociales, programas, estrategias, proyectos y acciones espec√≠ficas en √°reas diversas: educaci√≥n, empleo, salud, cultura, arte, ciencia y tecnolog√≠a, pol√≠tica, entre otras.

A pesar de ello, nuestros jóvenes tienen inquietudes y preocupaciones como son la incapacidad de los ingresos económicos para satisfacer sus necesidades, incluidas aquellas que son propias de la edad. La garantía de empleo, la posibilidad de tener un espacio propio para vivir, las desigualdades sociales y las opciones para el uso del tiempo libre y la recreación, también presentan índices notables como problemas de los jóvenes; en particular para algunos grupos.

Cómo se activan para participar de estos procesos y qué posibilidad tienen de hacerlo, o si saben o quieren participar de procesos constructivos, son de las ideas que pretendo que muevan el debate.

Cierro con la idea de quienes ejercemos una u otra profesión no tenemos verdades absolutas sobre estos temas tan subjetivos y polémicos, por eso prefiero el debate abierto, donde no existe de antemano verdades establecidas; que cada uno de los participantes tengan la capacidad de escuchar y respetar los criterios de todos.


La política de no meterse en política

Por: Claudia Alejandra Damiani

Cuando me propusieron participar en un forodebate cuyo tema es la juventud y la pol√≠tica, como miembro de la secci√≥n de lLteratura de la AHS, me pregunt√© ¬Ņpor qu√© yo?, ¬Ņqu√© tiene que ver mi quehacer diario con la pol√≠tica?, ¬Ņy si no tributo a ella, qu√© de relevante podr√≠a decir? Despu√©s me di cuenta que este pensamiento es parte del problema.

Creo que no es errado generalizar mi reacci√≥n y decir que muchas veces entendemos lo pol√≠tico como algo ajeno: la pol√≠tica es solo pol√≠tica para s√≠ misma, y de ella se ocupan solo los profesionales de esta esfera, los cargos p√ļblicos o quienes la abordan desde una posici√≥n de militancia. Son estas nociones reduccionistas, las mismas que hablan de ciencias ‚Äúduras‚ÄĚ (como la ciencia verdadera), y ciencias ‚Äúblandas‚ÄĚ (a donde se relega todo lo que ata√Īe solo al ser humano) o que cuestionan la relaci√≥n entre las ciencias (duras) y la filosof√≠a. Como si todas esas actividades no tuvieran en lo humano, su esencia: ¬Ņa qui√©n ata√Īe estudiar y entender los fen√≥menos de la naturaleza o las relaciones entre entidades abstractas?, ¬Ņpara qui√©n es la tecnolog√≠a?… puede parecer que estoy desvariando, pero la relaci√≥n entre pol√≠tica y filosof√≠a no es casual, ni la relaci√≥n entre estas y cualquier otra actividad humana. El origen de ambas palabras proviene de la antig√ľedad griega, donde pol√≠tica era todo lo que ten√≠a que ver con la vida en sociedad y esta definici√≥n es medular y vigente. La pol√≠tica permea toda actividad social y el ser humano y su producci√≥n es impensable al margen de lo social: sin la sociedad no existe lo humano. Entonces, hay que entender que todo lo que hacemos, tiene, por fuerza, un significado y una dimensi√≥n pol√≠tica.

Sin embargo, es una postura bastante generalizada en la juventud, definirse a s√≠ misma como ‚Äúapol√≠tica‚ÄĚ o declarar que ‚Äúno se mete en pol√≠tica‚ÄĚ. Esto tiene sus causas (geopol√≠ticas e ideol√≥gicas, de hecho): los j√≥venes de hoy hemos heredado un mundo aparentemente unipolar, donde existe un bando ganador a las polarizadas luchas del siglo XX, cuyo paradigma fue, sin duda, el progreso social, como fue el progreso industrial, el del siglo XIX.

Que tras las pugnas del siglo XX, el orden socio-económico más antiguo sea el que haya prevalecido, representa una derrota para esas aspiraciones y esa sensación, se traduce en una desideologización y despolitización de la sociedad (tendencia que, por cierto, ya venía ocurriendo, es deliberada, y tuvo un papel importante en la concreción de esa derrota). No obstante, esto es solo apariencia, porque ni el mundo de la actualidad es unipolar, ni el paradigma de luchas sociales del siglo XX ha sido derrotado…

Nos encontramos ante una realidad m√°s heterog√©nea, diversa y atomizada, y por eso mismo, confusa. La posici√≥n apol√≠tica no existe, o m√°s bien es una posici√≥n conservadora, declararse ‚Äúapol√≠tico‚ÄĚ es declararse conforme al orden hegem√≥nico imperante en el mundo o, al menos, declararse incapacitado de confrontarlo. Es consentir que se destruyan los ecosistemas y el medio ambiente en general, que se margine a determinados grupos, que existan desigualdades sociales y de g√©nero, que las desigualdades de desarrollo entre pa√≠ses no puedan superarse, que mueran personas por causa de las guerras imperialistas, que no podamos ajustar nuestra realidad inmediata a nuestros paradigmas de c√≥mo debe ser esa realidad.

Toda insatisfacción o reclamo individual, responde a una carencia dentro de las dinámicas sociales y, por tanto, es política. El ser humano, como ser social, no puede dar soluciones individuales a problemas colectivos, porque estamos inmersos en una sociedad y a ella nos debemos.

No existe una sola lucha que sea apolítica, como no existe actividad humana a la que se le pueda aplicar, con justeza, tal adjetivo. Lo que ha de ponerse cuidado en entender bien las causas de la enfermedad social y no limitarse a aliviar solo los síntomas, no conformarse con la epidermis del problema.

Para ello es necesario que la juventud se desperece, deje de renegar de lo político (como si de lo político fuera posible escapar) y comprenda que las soluciones individuales, no son soluciones; que toda lucha emancipadora es una lucha política y que toda emancipación es igualmente importante para erradicar las injusticias de este mundo que hemos heredado y que dependerá de nosotros dejar en herencia; que todas nuestras acciones individuales (desde los temas por los que sentimos interés, la forma en que escogemos pasar nuestro tiempo libre hasta los debates virtuales en los que participamos) tienen una dimensión política. La importancia histórica de la juventud como protagonista de los cambios sociales es innegable y, en Cuba, mucho más. Por tanto, es tarea nuestra transformar la realidad para que sea mejor y más justa.