Poesía


Analektas poéticas de La Luz

Witold Gombrowicz arremeti√≥ una vez contra los poetas. Gombrowicz, el amigo de Virgilio Pi√Īera, quien particip√≥ en el equipo que tradujo al espa√Īol Ferdydurke, esa obra maestra del modernismo europeo publicada por el novelista polaco en 1937, escribi√≥ para eso Contra los poetas.

Gombrowicz aseguraba que la poes√≠a entonces se realizaba ‚Äúen el vac√≠o casi completo‚ÄĚ. ¬ŅPero cu√°l es el vac√≠o del que habla Witold? El vac√≠o de la falta de sensibilidad, del estilo herm√©tico y unilateral, la poes√≠a del exceso de versos, la poes√≠a que necesita un buen aire fresco‚Ķ

Mucho de ese aire fresco, de sensibilidad y desenfado l√≠rico ‚Äďa pesar del sarc√°stico Gombrowicz‚Äď encontr√© en los tres m√°s recientes cuadernos publicados en la aparentemente sencilla y modesta ‚Äďcomparada con las tantas proezas editoriales de La Luz‚Äď colecci√≥n Analekta de este sello de la AHS: Cerrado por incapacidad, del habanero Ricardo Acostarana, que mereciera el premio del concurso Nuevas Voces de la Poes√≠a Cubana en 2018; Distintas formas de habitar un cuerpo, de la camag√ľeyana Martha Acosta √Ālvarez, y Las contemplaciones, del holguinero Rubiel G. Labarta, que obtuvieran el Premio El √°rbol que silva y canta en 2017 y 2018 respectivamente, organizado por la secci√≥n de literatura en Holgu√≠n y la AHS en el municipio de B√°guanos, en la jornada de trova y poes√≠a Del verso y la miel.

Presentación de título de ediciones la luz en el pabellón cuba durante la feria internacional del libro 2020/ Foto Vanessa Pernía Arias

Eso pensaba mientras le√≠a estos poemarios. En Cerrado por incapacidad la poes√≠a llega como constructo, posibilidad, edificaci√≥n de sentidos‚Ķ Acostarana va armando una arquitectura de efectos como quien arma un mosaico epocal o una maquinaria para deglutirlo todo o casi todo sin miramientos. Eso es tambi√©n la poes√≠a: engranajes, mecanismos, piezas, estados de la mente, un dolor moment√°neo que cae al cesto, donde encontramos todos los convencionalismos y la sagrada idea de ser original, escribe. Como en ese t√ļnel por el cual avanzamos con los sentidos alertas leemos el cuaderno, sabiendo que la realidad nos espera fuera, que nada sirve tener un dios antidisturbios pendiente, pues acabamos confirmando que el poeta tambi√©n es un ladr√≥n que desea escapar de este pa√≠s a un no pa√≠s como este. Y que la poes√≠a ‚Äďcuando todo est√° cerrado por incapacidad‚Äďnos da la posibilidad del viaje: anticipa la huida, nos abre las puertas de la libertad en versos como los de Ricardo Acostarana.

A Martha Acosta la conoc√≠amos, en cambio, m√°s por su obra narrativa, galardonada con premios como el C√©sar Galeano, Pinos Nuevos, Calendario, Celestino y el Iberoamericano de Cuento Julio Cort√°zar. Martha posee m√©ritos en la narrativa que la ubican, sin dudas, entre los j√≥venes escritores m√°s laureados e interesantes en el contexto literario contempor√°neo en Cuba. En su poes√≠a ‚Äďque fue una sorpresa grata y que viene a calzar una sensibilidad otra, que ya entreve√≠amos en sus cuentos‚Äď la l√≠rica y la narraci√≥n se complementan como un todo amplio. Hay una evoluci√≥n en la historia, un discurso po√©tico que bebe de la construcci√≥n de sentido, en poemas como ‚ÄúLa mesa del domingo‚ÄĚ y ‚ÄúEn Cuba no hay glaciales‚ÄĚ. Familia, identidad, contemporaneidad‚Ķ se cruzan y como Delf√≠n Prats, Martha asegura que no existen caminos que nos lleven de regreso a los sitios donde he sido feliz¬ł por eso nos invita a que sea puesta la verdad sobre la mesa. A esa verdad, la suya, nos llevan sus versos.

Despu√©s de publicar su primer cuaderno, Los dioses secretos, por La Luz precisamente, y que el mismo recibiera el reconocimiento La Puerta de papel, que otorga el Instituto Cubano del Libro con su consiguiente reedici√≥n, el holguinero Rubiel G. Labarta ha obtenido muchos de los m√°s importantes premios del panorama nacional, como el Pinos Nuevos, Manuel Navarro Luna, Ciudad de Ciego de √Āvila, Paco Mir Mulet, Am√©rica Bobia, Hermanos Loynaz, Ciudad de Holgu√≠n y la Beca Prometeo de La Gaceta de Cuba, que le han hecho publicar otros tantos libros. Muchas de sus obsesiones ‚Äďcomo si fuera hilvanando un amplio poema que atraviesa sus textos‚Äď se encuentran tambi√©n en Las contemplaciones: la familia una y otra vez, sumergida en la cotidianidad asfixiante que las ayuda a soportar el paso de los a√Īos, la dura rutina de los a√Īos, pues ‚Äďnos recuerda m√°s adelante‚Äď el arduo transcurrir del tiempo, puede ser, sin dudas, una traici√≥n imperdonable. Y adem√°s, cierta nostalgia hacia un pasado en donde la vida ‚Äďcomo s√≠ntoma de la cotidianidad de muchas familias‚Äď se reduce a la cruel espera. Hay mucho de melancol√≠a cuando se desea medir el verdadero tama√Īo de lo que perd√≠amos, aunque estemos seguros de que ya nada har√° que recobremos el verdor de anta√Īo.

Foto Vanessa Pernía Arias

La Luz estren√≥ en 2011 la colecci√≥n Analekta. Al sencillo formato horizontal y su breve tirada, se a√Īade la ventaja de su f√°cil elaboraci√≥n, en comparaci√≥n con otros libros de mayor hechura, y el hecho tangible de haber publicado el primer texto de muchos autores locales y otros de varias partes del pa√≠s. El libro que inici√≥ la colecci√≥n, la Analekta 1, fue Los mundos y las sombras, de Delf√≠n Prats. Le seguir√≠an otros autores a esta, ya con 37 t√≠tulos: Lina de Feria, Zulema Guti√©rrez, Yonnier Torres, Eilyn Lombard, Frank Castell, Jamila Medina, Eldys Baratute, Irela Casa√Īas, Elaine Vilar, Israel Dom√≠nguez, Elizabeth Reinosa, entre otros. Ahora se suman las voces po√©ticas de Ricardo Acostarana, Martha Acosta √Ālvarez y Rubiel G. Labarta. Y cada una de ellas resulta un atractivo encuentro, un viaje hacia muchas direcciones.


Esperando a Juan Edilberto Sosa mientras leemos El crematorio

Juan Edilberto Sosa parte en el primer poema de El crematorio (Ediciones La Luz, 2018) y antes de que se abra el tel√≥n, de una premisa que debemos tener en cuenta para adentrarnos en los rejuegos literarios y hasta teatrales que nos propone su poemario, al decirnos que ‚Äúeste texto (en su totalidad) fue escrito para ser representado y no representativo‚ÄĚ y ‚Äúpueden trabajar t√≠teres, actores y p√ļblico al un√≠sono o indistintamente / eso queda a merced de Godot‚ÄĚ.

¬ŅPero qui√©n es este Godot cuya respiraci√≥n sobrevuela el cuaderno y del cual penden di√°logos, intertextualidades, escenificaciones‚Ķ? Ese Godot a quien todos esperan y que no vendr√° hoy ‚Äúpero ma√Īana seguro que s√≠‚ÄĚ, es el mismo de Esperando a Godot, tragicomedia en dos actos del irland√©s Samuel Beckett publicada en 1952 y texto cl√°sico del teatro del absurdo.

Juan Edilberto Sosa dirige el grupo de experimentaci√≥n esc√©nica La Caja Negra, estudia Dramaturgia en el Instituto Superior de Arte (Isa) y tiene publicados por Ediciones Santiago una obra de teatro, El puente amarillo, y un poemario, El plan B es seguir el plan A. Quienes hayamos visto las obras de La Caja Negra podemos entrever la poes√≠a de Sosa y viceversa: este poemario puede ‚Äďno lo dudo en ning√ļn momento‚Äď terminar siendo representaci√≥n esc√©nica. ¬ŅEstamos frente a un libro de poemas que se sumerge en las amplias aguas del teatro, sobre cuyo edificio conceptual se asientan estos cuatro pilares: espacio, tiempo, actor y p√ļblico? ¬ŅO se trata de una construcci√≥n esc√©nica que logra un sentido poem√°tico? Cualquiera de las dos opciones es v√°lida y por tanto √ļtil.

La poes√≠a ‚Äďdesde hace un tiempo‚Äď se resiste a catalogaciones de todo tipo, para ser solo poes√≠a. Lo que s√≠ est√° claro es que aqu√≠ ambas, teatro y poes√≠a, se complementan en las p√°ginas de El crematorio, m√°s cuando Juan Edilberto Sosa decide abanderarse en la experimentaci√≥n art√≠stica, enfrascado en la construcci√≥n y de-construcci√≥n del texto (del sentido po√©tico y la propia estructura del poema).

Presentación de libros de ediciones la luz en el pabellón cuba durante la feria internacional del libro 2020/ Foto Vanessa Pernía Arias

Muchos de estos versos ‚Äďque funcionan como escopetazos a bocajarro, golpes l√≠ricos desorientadores en el rostro; el poema interrogante como nocauts, parafraseando a Cort√°zar cuando se refer√≠a al cuento‚Äď parecen sacados de un mon√≥logo de una de las obras de La Caja negra. Por ejemplo, Leviat√°n, cuando parte de la m√≠tica bestia marina del Antiguo Testamento creada por Dios y a menudo asociada con Satan√°s, seg√ļn leemos en el G√©nesis, para explorar las relaciones de poder en las sociedades contempor√°neas, a trav√©s del prisma, por momentos turbio, por otros l√ļcido, de la locura. O Y los peces salieron a combatir contra los hombres, de la espa√Īola Ang√©lica Liddell, del cual toma un fragmento como introito del libro. O en la atractiva Bons√°i, o en Cartograf√≠a para elefantes sin manada, poema dram√°tico de Laura Liz Gil Echenique, donde Sosa explora los entresijos del poder y la sociedad humana desde la experimentaci√≥n frecuente, a nivel conceptual y de lenguaje, en cada una de sus puestas. Estos versos son complementos de su creaci√≥n teatral, y viceversa, no tengo duda de ello.

Aqu√≠ Juan Edilberto Sosa nos ha licuado a toda velocidad, antes del apag√≥n total y en diferentes recipientes: semi√≥tica, gr√°ficos, poes√≠a, pedazos de pan, Wolfgang Hildesheimer, utiler√≠a, imagen, Godot, vestuario, escenograf√≠a, Sartre, performance, algoritmos, Eug√©ne Ionesco, fetichismos, lactosa, p√°ginas en blanco, l√≥gica, zapatos, un TV Krim 218, Beckett, personajes de Esperando a Godot, ideolog√≠a, mezcla de harina, huevos y az√ļcar, Joyce, cad√°veres, la Cuarta Pared, elementos b√°sicos de direcci√≥n, encuestas, Camus, tubos de ensayo, un campo de exterminaci√≥n nazi ubicado en BeŇāŇľec, cerca de Varsovia, capital polaca‚Ķ

Presentación de libros de ediciones la luz en el pabellón cuba durante la feria internacional del libro 2020/ Foto Vanessa Pernía Arias

En dependencia de las raciones ser√° el resultado final, al cual siempre se le puede a√Īadir suced√°neos. Preferiblemente b√©base fr√≠o, mientras baja el tel√≥n y esperamos la llegada de Godot. Acordamos irnos, es cierto, pero aqu√≠ nos quedamos esperando. Seguro llega ma√Īana o si no, vendr√° un mensajero con alguna noticia. A lo lejos, el crematorio deja escapar el humo lentamente; pues en la obra de Juan Edilberto Sosa ‚Äďen su poes√≠a y su teatro, dos piezas de un mismo cuerpo‚Äď ‚Äútodo es parte del espect√°culo, incluso lo que no se dice, incluso lo que no se hace‚ÄĚ.


«Escribir, mi necesidad de expresarme» (+ fotos y audios)

No es la primera vez que converso con Elizabeth Soto en forma de entrevista. La anterior, despu√©s de la presentaci√≥n de Escritos sin rabia, su primer poemario, bajo el sello de Ediciones La Luz, fue publicada en este mismo sitio. Ahora volvemos sobre algunos de esos temas, con la excusa del reciente lanzamiento de La joven luz: Entrada de emergencia. Selecci√≥n de poetas en Holgu√≠n, ebook y audiolibro de La Luz que re√ļne la obra de 15 j√≥venes voces en la provincia. Una de esas voces l√≠ricas es Elizabeth Soto.

Elizabeth, diagramadora de esta editorial, realizó, además, parte de la edición de los textos incluidos en La joven luz… Todo esto, sumado a su obra reciente y su labor en la traducción poética del francés, suman motivos para volver sobre su trabajo y su obra literaria.

Elizabeth Soto – Postal – Ediciones La Luz

‚ÄďAunque en Entrada de emergencias‚Ķ predominan los autores in√©ditos, ya t√ļ tienes publicado un poemario, Escritos sin rabia, editado tambi√©n bajo el sello de Ediciones La Luz‚Ķ Hablemos un poco de este libro, ya a m√°s de un a√Īo de su publicaci√≥n, y de lo que representa para una autora joven publicar su primer poemario y que sea por La Luz‚Ķ

Han pasado muchas cosas interesantes que no pens√© descubrir con tan solo una publicaci√≥n. Realmente han sido el motor impulsor para seguir escribiendo, a partir de las presentaciones de Escritos‚Ķ conoc√≠ muchas personas que compraron mi libro. Me complace decir, como integrante del equipo editorial de Ediciones La Luz, que varios ejemplares est√°n diseminados en menos de un a√Īo por pa√≠ses como Estados Unidos, M√©xico, Espa√Īa, Pa√≠s Vasco, Colombia, Austria, Argentina… Que las personas se acerquen y te digan que se identifican con tu literatura proporciona una felicidad inmensa.

Presentación del ebook РFoto Luis Yuseff

Mi pasión por lo que hago no me deja verme como una autora aislada, escribo y cada publicación es un agradecimiento colectivo. Aunque me resulte incómodo hablar en primera persona de mis logros, no hay nada más gratificante como el trabajo de todos, aportando ideas de cualquier cosa. Escribo desde la alegría y rodeada de seres que me inspiran a seguir, ya sean los amigos o la familia. Por otra parte, eso también pasó con la selección de poetas de la AHS en Holguín. Fue un trabajo en equipo con recuerdos muy gratos.

Cubierta Escritos sin rabia РElizabeth Soto Cortesía de Ediciones La Luz

‚ÄďBajo tu cuidado y el de Liset Prego estuvo buena parte de la selecci√≥n, edici√≥n y correcci√≥n de este ebook, que viene a ser el primero en la editorial. Com√©ntanos c√≥mo surgi√≥ este proyecto, las peculiaridades del proceso editorial, qu√© fue lo m√°s dif√≠cil‚Ķ

El proyecto surge primeramente por una idea de nuestro Luis Yuseff, evidentemente es la principal luz en toda esta editorial, que nos gu√≠a con la libertad que necesitamos para poder crear sin l√≠mites; a ello se le suma el buen ambiente de trabajo que se respira. Entre varias tazas de caf√© siempre surgen las mejores ideas. Los autores de la selecci√≥n en su mayor√≠a hab√≠amos trabajado en alg√ļn momento y si conoces de antemano a la persona, pues esto aporta comprender mejor sus interioridades. De este modo trabajamos la edici√≥n, con mucho respeto y escalando minuciosamente en el lenguaje que var√≠a bastante de un autor a otro, precisamente por las diferencias de edades, intereses, etc.

‚ÄďNo ha pasado mucho tiempo, es cierto, pero ¬Ņqu√© ha cambiado de la poeta Elizabeth Soto de Escritos sin rabia, adem√°s de la doble maternidad, a la que podemos leer ahora?

El tiempo, cada d√≠a tengo menos tiempo para m√≠, pero del mismo modo disfruto esta carencia porque me entrego a ellas, mis hijas, por completo. No hay nada que supere mi felicidad como verlas sonre√≠r, aunque esto parezca una frase tan manida. Pasarme horas sin dormir por cualquier catarro o por cambios del mismo crecimiento donde se irritan a veces sin sentido aparente me cansa, me impide sentarme ante la hoja en blanco. Pero la necesidad de expresarme es tanta que un buen d√≠a comenc√© a escribir precisamente de lo agobiante y hermoso que es ser madre; as√≠ es como surge el libro de cuentos cortos Consultas prenatales, en proceso de escritura y correcci√≥n a√ļn.

‚ÄďTrabajas como diagramadora en La Luz. O sea, est√°s cerca y formas partes de los procesos creativos de la editorial. ¬ŅCu√°nto crees qu√© es importante un ebook que re√ļna las j√≥venes voces po√©ticas de la provincia y adem√°s, una campa√Īa como A la luz se lee mejor?

El ebook tiene la ventaja de que llegue de forma más rápida a todo el que lo precise, pero quedaremos carentes del olor a libro, que a mi generación seduce.

Sé que la traducción literaria también ocupa parte de tus días, incluso relacionada con La Luz…

Mi pasi√≥n por el franc√©s es de siempre. Comenc√© por el cine, no pod√≠a perderme ni una pel√≠cula francesa buena o mala. Y justo cuando me grad√ļo en la Alianza Francesa de La Habana regreso a Holgu√≠n y Yuseff me hace este encargo editorial: Jacques Pr√©vert.

Grabación del audiolibro Entrada de emergencia en Radio Holguín РFoto Luis Yuseff

Pas√© un a√Īo para entregar la traducci√≥n, pues traducir es ponerse en la piel del otro. Crear una empat√≠a tan certera hasta el punto que seas t√ļ la voz. La poes√≠a es muy subjetiva, por tanto es tan importante comprender las experiencias vividas por el autor como el contexto donde se desarrolla. Y saber hasta qu√© punto eres libre de encontrar la palabra exacta en un idioma con una complejidad muy parecida al espa√Īol.

Cuando pensé que no iba a traducir más, con la lectura investigativa y al azar que suelo hacer como parte de mi vida y mi trabajo, descubro entonces a François Villon, un poeta del medioevo francés con una lírica tan interesante que no pude dejarlo pasar por alto y ahí estoy, inmersa en esos versos galos que tanto dicen de mí.


Jornada de Luz para homenajear al Apóstol

Con la sencillez de sus palabras, Es mi verso lo que ves, se le dio nombre a la Jornada por el aniversario 167 del natalicio de José Martí, en Las Tunas. Auspiciada por el Comité Provincial de la UNEAC en colaboración con la AHS y el Consejo Provincial de la Artes Plásticas, la ocasión valió para rendirle homenaje desde el arte al más universal de todos los cubanos. Ese que fue tanto poeta como crítico y cuyas concepciones artísticas se adelantaron a su tiempo.

La celebraci√≥n comenz√≥ en el Parque Maceo donde se reunieron varios de los artistas pl√°sticos m√°s importantes de la provincia para realizar un mural pict√≥rico. En el lienzo gigante, la visi√≥n del artista se asumi√≥ desde la noci√≥n colectiva y la seducci√≥n a un p√ļblico citadino, que desde la mirada a veces escurridiza, tambi√©n rend√≠a su homenaje.

Jornada de Luz en Las Tunas/ Foto Yeinier Aguilera

El otro mural, no menos interesante y emotivo, nos lleg√≥ gracias a los pinceles de los ni√Īos, esos en los que tanta fe tuvo Mart√≠. Los peque√Īos del proyecto cultural Sue√Īos Verdes tambi√©n pintaron al Ap√≥stol con su eterno bigote y la mirada l√ļcida desde la inocencia del dibujo.

M√°s tarde la jornada continu√≥ con poes√≠as y canciones dedicadas al H√©roe, en las que se incluyeron la musicalizaci√≥n de sus versos sencillos. La trovadora Iraida Williams y la maestra Elvira Skourtis, junto a los escritores Ra√ļl Leyva y Junior Fern√°ndez¬† acompa√Īaron el homenaje.

Jornada de Luz en Las Tunas/ Foto Yeinier Aguilera

Las actividades terminaron con la inauguración de la exposición colectiva Luz en el alma, donde los artistas enriquecieron la iconografía martiana desde su cosmovisión personal y la interpretación de su legado a partir de su vigencia y actualidad. Así visto, Martí es fuente de inspiración desde el diálogo personal entre el artista y el espectador.

 La jornada sirvió de especial tributo al Apóstol, mas el homenaje es constante, desde el respeto y la multiplicación de sus ideas en el hacer cotidiano.


Nuevas Analektas para la poesía joven

Nuevos títulos de Ediciones La Luz, publicados en la colección Analekta, fueron presentados en el espacio Abrirse las constelaciones del sello holguinero, como parte de la Semana de la Cultura.

Las contemplaciones, del holguinero Rubiel G. Labarta, Distintas formas de habitar un cuerpo, de la camag√ľeyana Martha Acosta √Ālvarez, y Cerrado por incapacidad, del habanero Ricardo Acostarana, son los m√°s recientes t√≠tulos publicados en esta esta colecci√≥n, ‚Äúmodesta en la hechura, comparada con los dem√°s libros de la editorial, pero necesaria tambi√©n en la promoci√≥n de nuevas voces en el √°mbito literario cubano‚ÄĚ, coment√≥ Luis Yuseff, editor jefe de La Luz.

‚ÄúAnalekta surgi√≥ con Los mundos y las sombras, de Delf√≠n Prats, en un momento en que era necesario visibilizar la obra de una serie de escritores j√≥venes en la provincia, y su propia confecci√≥n, menos dif√≠cil que otros t√≠tulos, nos permit√≠an realizarlas con m√°s facilidad‚ÄĚ, a√Īadi√≥.

El propio Yuseff present√≥ Las contemplaciones, de Rubiel G. Labarta, un joven autor que ha obtenido importantes premios y que public√≥ su primer libro, Los dioses secretos, por La Luz. ‚ÄúEste fue un libro que, adem√°s, recibi√≥ el reconocimiento La Puerta de papel, que otorga el Instituto Cubano del Libro y por tanto tuvo una reedici√≥n en la propia editorial‚ÄĚ, subray√≥ Yuseff.

Fotos Wilker López

Moisés Mayán, por su parte, destacó los cruces híbridos entre narrativa y poesía en Distintas formas de habitar un cuerpo, de Martha Acosta, quien ha obtenido premios de narrativa como el Iberoamericano de Cuento Julio Cortázar, pero con una voz poética valiosa.

Mientras, Erian Pe√Īa subray√≥ el aire fresco, de sensibilidad y desenfado l√≠rico que se puede encontrar en los poemas de Cerrado por incapacidad, de Ricardo Acostarana, cuaderno que mereciera el premio en el concurso Nuevas Voces de la Poes√≠a Cubana, realizado en su primera edici√≥n en 2018.

‚ÄúAcostarana va armando una arquitectura de sentidos como quien arma un mosaico epocal o una maquinaria para deglutirlo todo o casi todo sin miramientos. Eso es tambi√©n la poes√≠a: engranajes, mecanismos, piezas, estados de la mente, un dolor moment√°neo que cae al cesto‚Ķ donde encontramos todos sus convencionalismos y la sagrada idea de ser original, sostiene. Como en ese t√ļnel por el cual avanzamos con los sentidos alertas leemos sus versos, sabiendo que la realidad nos espera fuera, que nada sirve tener un dios antidisturbios pendiente‚ÄĚ, coment√≥ en las palabras de presentaci√≥n del libro.

Entre los autores publicados en la colecci√≥n Analekta, ya con 37 t√≠tulos, se encuentran Zulema Guti√©rrez, Yonnier Torres, Lina de Feria, Eilyn Lombard, Frank Castell, Jamila Medina, Eldys Baratute, Irela Casa√Īas, Reynaldo Lastre, Elaine Vilar, Israel Dom√≠nguez y Elizabeth Reinosa. Estos cuadernos de la colecci√≥n Analekta integran tambi√©n el cat√°logo que Ediciones La Luz presentar√° en la pr√≥xima Feria Internacional del Libro junto a otros t√≠tulos recientes.

La Semana de la Cultura en Holgu√≠n, esta vez en su 38 edici√≥n, estuvo dedicada al historiador, profesor e investigador Jos√© Novoa Betancourt, al m√ļsico, arreglista y director de la Orquesta Avil√©s, Gast√≥n Allen Binhar, y al reconocido realizador de televisi√≥n Jos√© Ram√≥n Artigas. Asimismo se recordaron los 300 a√Īos de la fundaci√≥n del pueblo de Holgu√≠n, los 200 del poblado de San Andr√©s y el aniversario 25 de la Oficina de Sitios Hist√≥ricos y Monumentos.

Fotos Wilker López

«Salvar solo la escritura»

Desde Holgu√≠n escribe Erian Pe√Īa Pupo, joven autor cuya poes√≠a conmueve y ruge. Su oficio sintetiza, de alguna manera, tradici√≥n y modernidad. Erian es una voz nov√≠sima que no se conforma con escribir, sino que busca el √°ngulo cr√≠tico de la realidad para estremecer aquello que merece ser estremecido. Esta entrevista cruz√≥ las redes como un (pre)texto para encontrar al poeta.

‚Äď‚Äď¬ŅCrees que el sistema de estrategias promocionales del libro en nuestro pa√≠s es fallido u obedece a normas antiqu√≠simas? ¬ŅQu√© se har√≠a necesario para actualizarnos?

No recuerdo cu√°ndo fue la √ļltima vez que compr√© un libro gui√°ndome por una estrategia promocional. Sucede que a muchas de las editoriales no les importa el libro m√°s all√° del proceso de recepci√≥n, edici√≥n, correcci√≥n, dise√Īo‚Ķ cuando el texto sale del poligr√°fico o de los talleres de la Riso es como si el hijo hubiese cogido vida propia: lev√°ntate y anda, camina por ti mismo, conquista a un p√ļblico, b√ļscate lectores.

No digo que sean todas, pero la mayor√≠a de las veces la ‚Äúdesidia nacional‚ÄĚ y sus bifurcaciones provocan que esto ocurra. Por ejemplo, qu√© hace un libro de un autor holguinero ganando polvo y moho en una librer√≠a o un almac√©n en Pinar del R√≠o o Matanzas cuando su p√ļblico potencial, ese que busca y persigue sus libros est√° en su provincia. Como mismo digo holguinero, puedo decir un autor de cualquier lugar del pa√≠s‚Ķ Eso sucede muy a menudo. Cuando m√°s, los planes de distribuci√≥n nacional contemplan unos pocos ejemplares para la ciudad de donde es el escritor. Entonces el d√≠a de la presentaci√≥n, los libros no alcanzan para los interesados, esos que buscan la obra de un autor en espec√≠fico, mientras que en otras ciudades esos mismos libros duermen el sue√Īo de los justos, aunque sea bastante ‚Äúinjusto‚ÄĚ para el texto, para los lectores y, claro, para el autor.

Por eso necesitamos a los buenos promotores. Mucho de lo que le√≠ cuando adolescente, sobre todo poes√≠a, estuvo influido por un promotor como pocos, Joaqu√≠n Osorio, quien ten√≠a una pe√Īa ‚ÄĒun mi√©rcoles al mes‚ÄĒ en el Caf√© Tres Luc√≠as de Holgu√≠n; una pe√Īa y un caf√© (aunque este siga abierto) que ya hoy no existen, al menos como antes. Ah√≠ y en otros sitios, Joaqu√≠n incentivaba la lectura como pocos y nos prestaba libros, de cinco en cinco, o de diez en diez, y cuando se los devolv√≠amos, nos prestaba otros. Pero habr√≠a que clonar a Joaqu√≠n por todo Holgu√≠n y toda Cuba, y ser√≠a dif√≠cil hacerlo.

Publiqu√©, hace unos a√Īos, un poemario en Santiago de Cuba y despu√©s del d√≠a de la presentaci√≥n en la librer√≠a principal de la ciudad, no s√© si lo volvieron a presentar o si se vendi√≥‚Ķ A Holgu√≠n, por ejemplo, creo que no llegaron ejemplares.

¬ŅC√≥mo actualizarnos? Pondr√≠a dos ejemplos cercanos a m√≠: Claustrofobia, en Santiago de Cuba, y Ediciones La Luz, aqu√≠ en Holgu√≠n. Ambos est√°n liderando la promoci√≥n del libro en nuestro pa√≠s, y adem√°s lo hacen de manera genuina, refrescante, visualmente atractiva‚Ķ Yunier Riquenes y Naskiset Dom√≠nguez hacen un trabajo magn√≠fico, pues los libros les importan, les preocupan los autores.

Promocionar es una manera no solo de vender, que ser√≠a el elemento excusa, sino de formar lectores potenciales. Y lo hacen utilizando las redes sociales, las posibilidades de la tecnolog√≠a en una √©poca que nos obliga a ello. Por su parte, La Luz se preocupa, en un primer momento, por el libro y el autor: un libro hermoso, con un trabajo de dise√Īo y una portada atractiva, es de por s√≠ una obra de arte que atrae, convida, entra sin pedir permiso‚Ķ Despu√©s dise√Īan pendones, marcadores, postales, calendarios. Cada a√Īo realizan una campa√Īa de promoci√≥n de la lectura, con el t√≠tulo gen√©rico Leer seduce, pero que en cada edici√≥n suma un atractivo m√°s.

Todo esto acompa√Īado por un sistema de pe√Īas, de presentaciones, programas de radio, entrevistas, promociones en la p√°gina web y el Facebook de la editorial, para que el autor se sepa realmente autor, cosa que no todas las editoriales logran. As√≠ logran invitar al lector a acercarse y llevarse un libro a casa, a hacerlo tu compa√Īero por unos d√≠as o, qui√©n sabe, por unos a√Īos o el resto de tu vida. Pero en La Luz est√° Luis Yuseff, uno de los mejores poetas de su generaci√≥n, un amante de la lectura y de todo lo bello. Con seres as√≠, como Yuseff, Riquenes y otros m√°s, el libro y su promoci√≥n alcanzan otros sitios. El tema es una madeja que se complejiza mientras la vamos desenvolviendo poco a poco.

‚Äď‚ÄďEn sentido general, ¬Ņson los escritores cubanos lectores actualizados o, simplemente, buenos lectores? ¬ŅOpinas que los miembros de nuestra ‚Äúgeneraci√≥n‚ÄĚ ‚ÄĒcriterio tan debatido y negado‚ÄĒ somos capaces de leernos cr√≠ticamente?

No creo que los lectores cubanos seamos actualizados. Ni siquiera los escritores y los críticos poseemos un arsenal de lecturas que nos hagan dominar el terreno aunque sea un poco. Qué se nos puede pedir si incluso leemos mal nuestra propia tradición. Tenemos mares y lagunas por delante. Buenos lectores sí, pero eso es otra cosa muy diferente. En esto influye el propio sistema editorial cubano, los derechos de autor, las tantas complejidades que hacen que muchas de las mejores obras y autores no lleguen a nuestras manos, primero en el momento adecuado o al menos después, pero que lleguen.

Com√ļnmente nuestras librer√≠as est√°n desprovistas de autores importantes de otras latitudes. Por eso, si no lees en digital ‚ÄĒa m√≠ no me gusta mucho‚ÄĒ uno termina consumiendo lo que se puede conseguir, aunque no siempre sea lo que se anhela. Al final, acabamos leyendo a quienes tenemos en las manos; as√≠ se conforma nuestro sedimento. Las editoriales cubanas hacen gestiones de derechos de autor que se agradecen mucho y publican a varios autores importantes, pero esto termina siendo insuficiente por la variedad y cantidad de autores que le pueden interesar a un joven escritor. Ediciones La Luz ha publicado a Alice Walker, John Robinson Jeffers, Galeano, Emily Dickinson‚Ķ

Por ejemplo, ni siquiera autores importantes de Am√©rica Latina ‚ÄĒy eso que Casa de las Am√©ricas ha dado luz a varios de ellos‚ÄĒ se publican en Cuba ni se venden en nuestras librer√≠as‚Ķ Cu√°ntos de nuestros j√≥venes escritores, muchos con varios poemarios, libros de cuentos y hasta novelas, han ‚Äúle√≠do y rele√≠do‚ÄĚ ‚ÄĒesta es una frase de mi amigo Eugenio Marr√≥n, el mejor lector que conozco‚ÄĒ la obra de Jos√© Emilio Pacheco, Roberto Juarroz, Blanca Varela, Fernando del Paso, Vargas Llosa, Rubem Fonseca, Roberto Bola√Īo, Carlos Fuentes, Arturo P√©rez-Reverte, Dany Laferri√®re, Luis Sep√ļlveda, Severo Sarduy‚Ķ y tantos otros y tantos, si en primer lugar es dif√≠cil encontrar un libro de cualquiera de ellos en nuestro pa√≠s. Como lectores me atrever√≠a a decir que estamos desactualizados varias d√©cadas.

Y qu√© decir del pol√©mico Premio Nobel, aunque para muchos no sea un buen medidor. ¬ŅCu√°ntos conocemos qui√©nes son Peter Handke y Olga Tokarczuk, los m√°s recientes ganadores de la cita anual de Estocolmo, y cu√°ntos adem√°s hemos le√≠do alguno de sus libros?

En Cuba no se ha publicado la obra de muchos de los ganadores de a√Īos anteriores y sabemos, como hemos visto, que influyen mil cuestiones en ello: Patrick Modiano, Alice Munro, Mo Yan, Tomas Transtr√∂mer, Herta M√ľller, Jean-Marie Gustave Le Cl√©zio, Elfriede Jelinek, J. M. Coetzee, Imre Kert√©sz, V. S. Naipaul, Toni Morrison, Kenzaburo Oe‚Ķ la lista sigue extendi√©ndose. Si alguna editorial cubana los ha publicado, por favor, que alguien me avise, para tratar de comprarlos y ver qu√© escriben estos ‚Äúmonstruos‚ÄĚ. Una vez me contaron que Guillermo Vidal, ese excelente narrador tunero, coleccionaba libros de los premios Nobel, desde el primero hasta el m√°s reciente, y lo hac√≠a para saber qu√© ten√≠an aquellos escritores para merecer este galard√≥n.

El Nobel es un caso peculiar, pero otros tantos libros de escritores importantes no se publican, por un motivo u otro, en nuestro pa√≠s. Y eso nos aleja ‚ÄĒa los escritores y a los lectores‚ÄĒ de una tradici√≥n, de una cosmovisi√≥n que otros escritores y lectores s√≠ poseen. No hablemos, por ejemplo, de los importantes escritores estadounidenses o europeos. Y as√≠, amiga m√≠a, no se puede estar actualizado, mal nos pese, en cuestiones literarias.

Hay casos excepcionales, como mi amiga Mariela Varona, que ha le√≠do medias bibliotecas del mundo, sobre todo de narrativa, en formato digital. Pero qu√© nos queda a los dem√°s, los que nos ‚Äúguiamos‚ÄĚ por las editoriales cubanas, los que leemos lo que aparezca, lo que encontremos, lo que nos preste un amigo‚Ķ y que, de esta misma forma, nos formamos tambi√©n como escritores y asumimos los peligros que ello implica. En muchos casos nos queda leernos a nosotros mismos‚Ķ si es de manera cr√≠tica o no, ya es otra cosa.

Yo te ser√© sincero: en una √©poca le√≠ mucho a mis contempor√°neos, a lo que podr√≠amos llamar ‚Äúnuestra generaci√≥n‚ÄĚ y lo sigo haciendo, casi siempre mediante revistas, un libro que sea de un amigo o aquel que deba presentar o me motive por algo particular‚Ķ Pero cada vez lo hago menos, cada vez me arriesgo menos a dedicarle algunas horas a un contempor√°neo: no s√© si es por el tiempo, o porque las experiencias como generaci√≥n nos son comunes y muchas cosas me dicen poco, o porque miro mi librero y veo varios buenos t√≠tulos esper√°ndome y entonces me pongo a pensar ‚ÄĒaunque es una decisi√≥n algo injusta‚ÄĒ que no podr√© leer todos los libros que deseo; as√≠ acabo escogiendo del librero ese que me espera y a√ļn no he podido leer.

‚Äď‚Äď¬ŅHay mucho de m√≠mesis, de reproducci√≥n autom√°tica, y poco de pensamiento en lo que se escribe hoy d√≠a?

Por eso mismo que antes comentaba, muchos jóvenes acabamos leyéndonos unos a otros y por consiguiente reproduciéndonos, copiándonos casi automáticamente, calcándonos. Muchas veces preferimos saber qué escribió aquel escritor premiado en el concurso al que enviamos o al que pensamos enviar un día.

Tengo amigos cuyos referentes inmediatos son autores de su misma generación o, cuando más, de una o dos promociones mayores que ellos, pero aun así contemporáneos. Estos constituyen sus metas, sus prototipos.

Me han dicho, incluso, que no les importan los cl√°sicos pues, de una manera u otra, reciben sus influencias por ‚Äúsegundas o terceras v√≠as‚ÄĚ en los libros de los escritores contempor√°neos que leen. Eso hace que nuestro mapa sea un poco m√°s reducido. A veces creemos que estamos innovando, cuando eso ha sido pan comido a√Īos atr√°s.

El desconocimiento, la falta del ‚Äúmanoseo‚ÄĚ de libros y autores nos restringen la visi√≥n. Muchos j√≥venes pensaron estar demoliendo los c√°nones de la poes√≠a, dinamitando todo sin orden ni consenso, sin saber que d√©cadas atr√°s el mexicano Octavio Paz escribi√≥ un poema tan innovador y explosivo como ‚ÄúSalamandra‚ÄĚ. La escritura lleva su exorcismo ‚ÄĒo bien el pensamiento fruct√≠fero del que me hablas‚ÄĒ pero tambi√©n su sedimentaci√≥n, su tiempo de fermentaci√≥n como el buen vino.

‚Äď‚Äď¬ŅC√≥mo transcurre tu proceso creativo?

Recorro un camino pedregoso, movedizo, sobre todo porque trabajo con la palabra. Ella me alimenta, me viste, paga mis gastos elementales… Soy periodista y escribo a diario, pero lamentablemente no siempre es literatura. Cuando la mayoría de mis amigos escritores encienden su computadora, abren un documento Word, lo hacen para escribir ficción. Yo el noventa por ciento de las veces lo hago para escribir periodismo.

Tengo m√°s trabajo ‚ÄĒpara un periodista es bueno‚ÄĒ que el que com√ļnmente puedo hacer: compromisos con revistas, sitios webs, muchos me exigen con cierta frecuencia, adem√°s de mi trabajo en el Centro de Comunicaci√≥n Cultural La Luz, de la Direcci√≥n Provincial de Cultura en Holgu√≠n, que tiene un peri√≥dico hom√≥nimo y un sitio web, Baibrama. Por otra parte me interesa el ensayo y la cr√≠tica especializada en temas culturales, o al menos intento acercarme a ella con el mayor n√ļmero de herramientas posibles. Varias publicaciones me han abierto sus p√°ginas cr√≠ticas: La Gaceta de Cuba, revista sobre la que hice mi tesis, espec√≠ficamente sobre la cr√≠tica literaria en sus p√°ginas, tema poco usual para el muchas veces reducido campo de opciones en la carrera; Noticias de Arte Cubano, El Caim√°n Barbudo, La Jiribilla, Cubacine, La letra del escriba‚Ķ

Creo en la ficción y además en las posibilidades creativas del ensayo y la crítica. En ambos corre la vida, la escritura. Octavio Paz nos lo demostró con sus ensayos, que son joyas literarias. Y varios escritores cubanos le han dado aliento con firmeza y soltura de miras.

Reconozco que la carrera de Periodismo te da herramientas, aprendes a dome√Īar la palabra si tienes intenciones de hacerlo, claro, y no te quedas como un periodista m√°s del mont√≥n; √©rase un periodista a una noticia pegado, parodiando aquellos versos de Quevedo. Pero tienes que despojarte de esas rutinas y moldes, tienes que entregarte a la p√°gina en blanco sabiendo que puedes dar vida realmente ‚ÄĒs√≠, realmente‚ÄĒ a la palabra. Le robo horas al d√≠a, al sue√Īo, para leer.

¬†Y √ļltimamente veo mucho cine. No tengo rutinas ni m√©todos. No me fijo patrones de trabajo, ni horas. Casi nunca busco la escritura, sino dejo que llegue y me sorprenda. A veces no puedo dormir, pues me asalta la idea imperiosa de escribir, sin saber qu√©, pero escribir. Y me levanto y me sale un cuento de un tir√≥n, un cuento al que despu√©s le edito unas pocas palabras. As√≠ me sucedi√≥ con ‚ÄúHabitaci√≥n propia‚ÄĚ, que naci√≥ de madrugada, casi √≠ntegro, y me ha dado varias alegr√≠as como el Premio Cuentos Fr√≠os, de la UNEAC en Matanzas.

Algo similar me ocurrió con una novela infantil que recién obtuvo el premio Casatintas de la AHS, el Centro del Libro y la Promotora Literaria en Sancti Spíritus. Tenía las historias, al menos la anécdota, en la cabeza, y solo fue ponerme a escribir un día… Otras veces apunto las ideas, el boceto de lo que puede ser un cuento. Lo dejo reposar, a veces meses, sabiendo que al ponerme a trabajar en él, le daré cuerpo.

La poes√≠a, por su parte, se asalta, me invita al di√°logo l√≠rico, me muestra un mundo. A veces escribo poemas sueltos y otras, como ahora, trato de armar un cuaderno con un tema en com√ļn, que lo recorra de inicio a fin, cosa compleja sin dudas.

Muchas veces quisiera lanzar por la borda ‚ÄĒy en alta mar‚ÄĒ al periodismo y los compromisos de trabajo; los que, a medida que vas siendo bueno y d√°ndote a conocer, crecen. Lanzarlos por la borda y salvar solo aquel que quiero hacer, que tengo necesidad de concretar: art√≠culos, rese√Īas, entrevistas, cr√≠tica, ensayo‚Ķ Eso es lo que me atrapa a√ļn del periodismo, lo que no ha perdido el matiz de ilusi√≥n con el que uno llega a las aulas universitarias y que se va difuminando poco a poco en la cruenta realidad. Lanzarlo todo, salvar solo la escritura y sus posibilidades. Y crear, escribir, so√Īar.

‚Äď‚ÄďPara ti, ¬Ņc√≥mo puede formarse un escritor?

Pasé el curso del Centro de Formación Literaria Onelio Jorge Cardoso en su graduación decimoquinta. Recién llegaba a la universidad, había leído muy poco; indistintamente lo que me caía en las manos, incluidas revistas de todo tipo, pues crecí en una zona rural en las afueras de Holguín, sin cercanía con la literatura, ni talleres ni nada por el estilo que ayudaran. Por eso el Centro Onelio fue una gran puerta que me hizo rodearme de otra familia. Muchos, como yo, ni siquiera habíamos leído al Chino Heras, al que debemos tanto. El Centro no dio herramientas, es la verdad. Quizás no todos han concretado la escritura como fe de vida, pero estoy seguro que salieron siendo, al menos, mejores lectores.

Por otra parte, la universidad, los compa√Īeros, varios profesores amigos, me ayudaron a orientar las inquietudes literarias, aunque de esos a√Īos apenas haya salvado unos cuentos y varios poemas. Puertas para huir de una casa cobr√≥ vida en la Universidad de Holgu√≠n, en las aulas, en las becas, y tuvo la suerte de contar con un pr√≥logo de Norge Espinosa, palabras de contracubierta de Basilia Papastamat√≠u, una rese√Īa de Virgilio L√≥pez Lemus, palabras de presentaci√≥n en la UNEAC holguinera por mi querido Luis Yuseff‚Ķ Hoy esos poemas juveniles no me dicen mucho, pero est√°n ah√≠, son parte de m√≠, reflejan mis inquietudes en ese momento espec√≠fico de mi vida, con apenas 20 a√Īos.

Creo que los talleres literarios pueden ayudar mucho cuando los lleva alguien con fuerzas y amplitud de miras, sin imponer criterios ni estilos. Aquí varios escritores amigos tienen sus talleres y les va muy bien, con resultados, pero en lo particular no he pertenecido ni asistido a ninguno, salvo quizás en los días universitarios, y digamos que esporádicamente. Prefiero dar los tropezones, crear mis murallas, orientar mis rumbos…

Creo que la lectura es primordial para formar a un escritor. Lo dem√°s parte del talento, del sacrificio y el empe√Īo, pero la lectura es la que abre primero el ansia, el apetito, el sue√Īo‚Ķ

‚Äď‚ÄďSe nota que existe una proliferaci√≥n (una eclosi√≥n) de poetas en los √ļltimos a√Īos. Las redes sociales se han convertido en una tela ‚ÄĒmuchas veces de ara√Īa‚ÄĒ que permiten no solo la promoci√≥n de lo m√°s reciente de las producciones individuales sino tambi√©n la proliferaci√≥n, perd√≥name lo reiterado de la palabra, de productos seudoart√≠sticos. La relaci√≥n poeta/redes sociales, escritor/medialidad, ¬Ņhasta qu√© punto impacta en el criterio formativo de los lectores y en la propia opini√≥n escritural de los autores? ¬ŅEs beneficiosa o negativa la inmediatez de las redes, en cuesti√≥n de materia art√≠stica?

Hay muchos poetas o personas escribiendo poes√≠a, que no es lo mismo. Es cierto. Muchos j√≥venes leen dos libros y al poco tiempo ‚ÄĒme hablabas de m√≠mesis, de reproducci√≥n‚ÄĒ se aparecen con sus poemas bajo el brazo, los comparten en las redes, luego en una pe√Īa, en una revista y as√≠ llegan a publicar un libro. ¬ŅY qu√© encuentras en ese libro? Creo que de esa manera comenzamos todos.

Pero la cuesti√≥n es que no sean solo dos libros, ni un manojo de poemas imitando a Lorca o Borges ‚ÄĒque son inimitables, por supuesto‚ÄĒ sino el logro de una voz y, si no es eso, pues no siempre es f√°cil hacerlo, es necesario una identificaci√≥n vital y cabal con la poes√≠a y su esencia, que para cada cual ser√° una, la que m√°s cerca est√© de s√≠.

El holguinero Eri√°n Pe√Īa Pupo result√≥ el ganador del Premio Casatintas de literatura infantil y juvenil, convocado por la filial espirituana de la AHS, en Sancti Sp√≠ritus/Foto tomada del perfil de facebook de Cultura espirituana.

La poes√≠a no es una moda. La literatura no es un juego. No lees hoy, copias ma√Īana y ya eres poeta o narrador. Esa palabra ‚ÄĒcon tantos muertos gloriosos y atormentados, por s√≠ mismos y por el hombre, a veces el peor enemigo de la poes√≠a‚ÄĒ pesa mucho.

Ciertamente las redes sociales han funcionado como una plataforma socializadora de esa producci√≥n po√©tica contempor√°nea. Es como me dices en una pregunta posterior: ¬Ņc√≥mo saber qu√© es bueno o malo realmente? ¬ŅEl lector lee en las redes? ¬ŅConsume poes√≠a de manera inmediata? Yo al menos lo hago muy poco o simplemente no lo hago. Prefiero la ‚Äúintimidad‚ÄĚ de la lectura. No podemos negar la tecnolog√≠a y con ello las redes sociales, las revistas en Internet, en las cuales las personas seguir√°n publicando sus versos, buscar√°n sus espacios de promoci√≥n, esos que no siempre tienen y s√≠, corremos el riesgo de que nos vendan productos seudoart√≠sticos, como siempre ha sucedido con otros medios. Al final, y sonar√° a perogrullada, el tiempo vendr√° implacable a poner las cosas en su justo lugar.

‚Äď‚Äď¬ŅCrees que existe una ‚Äúmoda‚ÄĚ literaria? Si es as√≠, ¬Ņcu√°les son sus s√≠ntomas?

¬ŅModa literaria? De existir, creo que ser√≠a m√°s bien de escritura que de lectura. ¬ŅTe refieres a eso? Mucha gente quiere escribir, a veces sin comprender las responsabilidades que ello encierra; o quieren ser originales imitando a otros sin las lecturas necesarias, que a muchos les pueden parecer prescindibles cuando se tiene talento.

Un joven con much√≠simo talento fue el Reinaldo Arenas de Celestino antes del alba, un talento natural como pocos; pero aunque el narrador de la novela sea ingenuo, un ni√Īo de los campos de Cuba, un guajirito con sue√Īos y anhelos, Arenas antes de escribirlo se pasaba horas leyendo en la Biblioteca Nacional lo mejor de la literatura contempor√°nea y cl√°sica.

Por otra parte, las modas nunca han sido buenas, aunque nos hagan ver modernos, corren el riesgo de reciclarse o de ‚ÄĒseg√ļn las estaciones del a√Īo‚ÄĒ cambiar s√ļbitamente.

‚Äď‚Äď¬ŅEs posible distinguir, hoy en d√≠a, un producto literario de calidad de otro que no la posee, m√°s all√° del criterio personal de ‚Äúme gusta‚ÄĚ o ‚Äúno me gusta‚ÄĚ?

Las barreras y los l√≠mites se han hecho cada vez menos visibles. ¬ŅQu√© es bueno en literatura? ¬ŅAquello que rompe con la tradici√≥n o lo que la sostiene a√ļn? ¬ŅLas obras que ganan premios importantes y legitimadores? ¬ŅLas que publican editoriales relevantes? ¬ŅLas que la cr√≠tica alaba en las revistas o en alg√ļn que otro peri√≥dico? Y en cambio, ¬Ņqu√© es malo? ¬ŅTodo lo contrario a lo anterior? Como ves nos movemos en terreno pantanoso y m√°s si nos ponemos a pensar, hist√≥ricamente hablando, que lo que un d√≠a fue malo ‚ÄĒaquel libro censurado, abucheado como producto del pensamiento del momento‚ÄĒ con el paso del tiempo se ha convertido en un cl√°sico, un referente. Ejemplos sobran. Lo que s√≠ estoy seguro es que no todo el mundo puede ser escritor ni publicar.

Cuando publicas est√°s legitimando, le otorgas a una voz un criterio de fuerza, de valor. Pero, ¬Ņc√≥mo valorar con justeza si como escritores o cr√≠ticos tenemos lagunas? Aqu√≠ volvemos a si somos lectores actualizados, a las estrategias promocionales‚Ķ Todo, como ves, se interrelaciona terriblemente, bien nos guste o nos pese. Tampoco ‚ÄĒcomo me dices‚ÄĒ podemos olvidar algo tan importante como el criterio personal, el gusto que condiciona lo que leemos o no, m√°s all√° de si es bueno o malo. Pero el gusto est√° formado por lo que hemos le√≠do, por los l√≠mites que nos imponemos. Por eso leer a los contempor√°neos ‚ÄĒleer en s√≠ a todos‚ÄĒ es un acto algo riesgoso.

‚Äď‚Äď¬ŅCu√°n evidente es la competitividad en el campo de nuestro oficio? ¬ŅSon los premios una sintomatolog√≠a de ello?

La competitividad siempre existe, más o menos evidentemente, solapada o tras el murmullo de salón… aunque no sé muy bien cómo funcionan sus resortes, pues en lo personal no la he sentido muy cerca; incluso podría afirmar que me ha rozado más en el periodismo que en la literatura.

Mi otro gremio s√≠ es m√°s competitivo. Quiz√°s se trata de que no env√≠o mucho a los concursos y en los que he enviado he tenido algo de ‚Äúsuerte‚ÄĚ. Los premios s√≠ legitiman y visibilizan y quiz√°s por ello sean motivo de competitividad.

Todo el mundo quiere ganarse un Calendario, un David, un Celestino… Y más si vives en provincia y quieres labrarte una carrera literaria y ser reconocido tanto en el gremio como en el sistema de instituciones, o deseas que te inviten a ferias u otros eventos en el país… Al final la competitividad es un mal menor, solo es necesario que prevalezca la creación.

‚Äď‚ÄďEn los tiempos que corren, ¬Ņexiste la involuci√≥n po√©tica o se encuentran otras formas de decir, desde lenguajes y estrategias propositivas nuevos?

Apenas he le√≠do a profundidad la poes√≠a de mis contempor√°neos, en verdad. La conozco por antolog√≠as y revistas, por algunos libros‚Ķ Eso s√≠, he le√≠do a casi todas las voces j√≥venes reconocidas. Muchas veces los he presentado en ferias y pe√Īas‚Ķ y he disfrutado la lectura de sus libros. Otras veces he escrito de ellos, pero no los he le√≠do con la frecuencia necesaria para darle la respuesta correcta a tu pregunta. Muchas veces prefiero llenar mis lagunas ‚ÄĒcosa siempre dif√≠cil‚ÄĒ leyendo a los poetas cuyos libros tengo a mi alcance y que son los llamados cl√°sicos, aunque sean contempor√°neos.

Creo que cada época tiene la poesía que merece, la que le corresponde, la que está en la cosmovisión de sus creadores. La generación conversacionalista de los 60 abrió las puertas a los poetas que publicarían en los 80, nuevas voces, radicales, amplias. Hubo negaciones, acercamientos, rescates… pero la poesía sobrevivió, siempre lo hará.

Los poetas que comienzan a publicar a inicios de los 2000 hab√≠an nacido a fines de los 70 o inicios de los 80 y son una generaci√≥n muy interesante, variada. Los intentas unir y se te escapan, pero siempre tienen hilos conductores en com√ļn. Los que nacimos a inicios de los 90 hemos bebido de todos los arroyos posibles, pero estamos cercanos a la generaci√≥n precedente, no siempre rompiendo con la tradici√≥n pero s√≠ acercando a nosotros a poetas como Baquero, Eliseo Diego, Lezama o Virgilio. Entre la experimentaci√≥n y el puritanismo, la poes√≠a ha buscado nuevos lenguajes. Creo que siempre habr√° nuevas formas de decir, otras necesidades expresivas ‚ÄĒcomo nueva es la vida‚ÄĒ aunque su esencia y contradicciones sean las mismas. La cuesti√≥n es encontrarlas. Eso es lo que har√° que una obra perdure. Pero la perdurabilidad es un terreno polis√©mico y arriesgado, as√≠ que es mejor dejarlo ah√≠.

‚Äď‚Äď¬ŅPiensas que existen, dentro de nuestro canon literario, autores a√ļn vivos que marquen la vanguardia creativa, los pasos a seguir? Entre tus pares, ¬Ņser√≠as capaz de se√Īalar algunas voces que creas forman parte de esa avanzada?

Todo canon conlleva a la discriminaci√≥n, a la exclusi√≥n, a poner unos por encima de otros‚Ķ Eso bien lo sab√≠a el pol√©mico Harold Bloom. Y no es esa nuestra intenci√≥n, aunque claro, existen autores vivos que marcan, de alguna manera, nuestra vanguardia creativa. Es algo innegable. Te puedo mencionar varios de los que ahora mismo integran para m√≠ ese canon tan personal como polis√©mico de la literatura cubana contempor√°nea y que, como me dices, nos muestran a los j√≥venes los pasos a seguir. Parto de experiencias personales, afinidades, m√°s que de una visi√≥n realmente can√≥nica: Reina Mar√≠a Rodr√≠guez, con una poes√≠a (y tambi√©n una narrativa) tan personal y poli√©drica; Roberto Manzano, maestro de varias generaciones; Delf√≠n Prats, que es uno de nuestros poetas vivos m√°s importantes, aunque ya apenas escriba, y que no acaba de recibir el Premio Nacional de Literatura que tanto merece; Lina de Feria, otra postergada para el Premio, varias zonas de su poes√≠a pueden constituir un descubrimiento deslumbrante; la ensay√≠stica de Ambrosio Fornet me parece a√ļn muy l√ļcida y necesaria; Ant√≥n Arrufat, me sigue siendo vital y no solo en nuestro teatro; en Mantilla escribe Leonardo Padura, que pese a quien le pese, es el autor cubano vivo m√°s conocido en el mundo; y en Mallorca escribe, en su isla de repuesto, un novelista excepcional como lo es Abilio Est√©vez; tambi√©n existen Luis Yuseff y Alberto Garrand√©s; y Norge Espinosa, no solo un gran poeta y dramaturgo, sino tambi√©n uno de los cr√≠ticos culturales m√°s completos de este pa√≠s‚Ķ

Como la lista puede extenderse, no pecaré mencionando a otros autores, que considero igualmente importantes, valiosísimos, y parte de ese cuerpo tan movedizo y tambaleante que llamamos literatura cubana. Hay otra parte de nuestra creación literaria que está fuera de la isla y que no leemos, no está en librerías pero también ocupa un lugar importante en ella y debería estar en ese canon.

Entre mis contempor√°neos ‚ÄĒy te recuerdo que no los he le√≠do como deber√≠a hacerlo‚ÄĒ puedo subrayar la existencia de una avanzada. Dentro de ella existen nombres como los de Jamila Medina, Sergio Garc√≠a Zamora, Mois√©s May√°n, Legna Rodr√≠guez, autores un poco mayores que yo. Eldys Baratute, Yunier Riquenes y Maikel Rodr√≠guez Calvi√Īo, entre otros, sostienen zonas interesantes de nuestra literatura infantil. Y otros m√°s j√≥venes, generacionales: Antonio Herrada, Yonnier Torres, t√ļ misma, Junior Fern√°ndez, Milho Montenegro, Bill Cordob√©s, tienen po√©ticas muy interesantes. Hay muchos j√≥venes que escriben y publican, que adem√°s obtienen premios, pero no los he le√≠do a todos como para valorarlos mejor.

‚Äď‚ÄďDe cierta forma, a lo largo de muchas d√©cadas, la idea de publicar m√°s all√° de los m√°rgenes geogr√°ficos de nuestra isla era una utop√≠a casi irrealizable. ¬ŅHasta qu√© punto tienen nuestros escritores preparaci√≥n y conocimientos para lidiar con el mercado internacional y con ciertas editoriales rapaces? ¬ŅQu√© piensas puede hacerse para corregir estas deudas?

No he tenido muchos contactos con editoriales extranjeras, salvo una que otra vez. Los j√≥venes a veces pecamos de incautos, nos dejamos deslumbrar por una buena cubierta, con un dise√Īo bastante comercial al que no escapan ni las peque√Īas ni las grandes editoriales del mundo. Hay quien ha tenido √©xito, pero no todo el mundo es Leonardo Padura, Abilio Est√©vez, Pedro Juan Guti√©rrez, Ena Luc√≠a Portela, Arturo Arango, que han tenido en determinado momento, o hasta ahora, contratos con grandes grupos editoriales.

A los jóvenes nos toca abrir puertas, insistir… Existen muy buenos narradores y poetas jóvenes en Hispanoamérica, para quienes publicar en este tipo de editoriales, donde el libro no es subvencionado, es normal. Creo que nos falta preparación y conocimientos, tal como dices, para caminar con fuerza.

¬ŅQu√© hacer? Primero debemos conocer nuestro propio sistema editorial, sus potencialidades y limitaciones, pero tambi√©n abrirnos al mundo y que el mundo se abra a nosotros, no podemos estar de espaldas a todo. Pero para ello debemos ‚Äúconocer al mundo‚ÄĚ, que ser√≠a conocer a estas editoriales y su funcionamiento, las estrategias de venta y promoci√≥n, cu√°nto verdaderamente importa un autor a un editor‚Ķ Hacerlo aqu√≠, de manera institucional, podr√≠a ayudar a esta sinergia necesaria hoy, para no dejar que, despu√©s de los traspi√©s, los j√≥venes se enfrenten con la realidad. Aunque a veces sea necesario chocar con esa realidad para poder ver mucho mejor.

‚Äď‚ÄďA tu criterio, ¬Ņexiste una especie de autismo literario? Quiero decir, ¬Ņlos autores de hoy d√≠a est√°n solo interesados en el estrecho c√≠rculo que rodea a su propia creaci√≥n, sin mirar a otros horizontes?

Todos estos temas de los que hemos hablado vienen a ser diferentes y, a un tiempo, el mismo. Una gran madeja los envuelve a todos. Son cuestiones que hay que pensarlas m√°s de una vez y la opini√≥n de hoy puede ser diferente a lo que se crea ma√Īana. El t√©rmino autismo literario es un poco polis√©mico. Incluso me pongo a pensar a qu√© horizontes podr√≠a mirar un escritor hoy d√≠a m√°s all√° de su creaci√≥n.

¬†Alguien m√°s ortodoxo podr√≠a asegurar que su principal responsabilidad es con la creaci√≥n; con ella y nada m√°s, una relaci√≥n casi conventual. Ejemplos sobran. Otros podr√≠an hablarte del escritor como intelectual, como ser comprometido con el devenir pol√≠tico y social de su pa√≠s o del mundo. Ejemplos tambi√©n sobran; Cuba es palad√≠n de eso. Am√©rica Latina ha sido ‚ÄĒlo sigue siendo‚ÄĒ un territorio bastante politizado, donde el escritor, sobre todo el llamado escritor de izquierdas, se torna en intelectual y toma su obra como estandarte para la batalla, la cr√≠tica o bien para enaltecer lo hecho hasta ahora. El escritor cubano ‚ÄĒen ambos lados de la balanza‚ÄĒ no ha perdido su posici√≥n como ente social. En cambio la busca, la persigue‚Ķ Vive sumido en la cotidianidad, en los dolores y victorias del pa√≠s, por eso reh√ļye a la torre de cristal y ‚Äúparticipa‚ÄĚ con su obra. Insisto: la literatura, despojada de todo, siempre prevalece.


Tío Ho: un guerrero iluminado por la poesía (+ audio)

El ser humano tiene la condici√≥n de desdoblarse en varias facetas como capacidad inherente de supervivencia ante los retos que las circunstancias le imponen. Este convierte en arte las adversidades, que como material, contribuyen a generar di√°logos e interacciones de los p√ļblicos con la obra resultante, en cualquiera de las manifestaciones art√≠sticas, en lo que vendr√≠a a ser un acto comunicativo, que no es m√°s que uno de los efectos que acompa√Īa el acto creativo. En el caso de la literatura, espec√≠ficamente la poes√≠a, este efecto, seg√ļn el poeta y ensayista espa√Īol Jos√© √Āngel Valente, ‚Äúno alude [directamente] a la naturaleza del proceso creador (‚Ķ) donde importar√≠a (‚Ķ) centrar la consideraci√≥n de lo po√©tico (‚Ķ) para ver que la poes√≠a es, antes que cualquier otra cosa, un medio de conocimiento de la realidad‚Ķ‚ÄĚ[1]

La perspectiva de Valente sugiere que, ‚ÄúEn el momento de la creaci√≥n po√©tica lo √ļnico dado [al poeta] es la experiencia en su particular unicidad‚Ķ‚ÄĚ

Partiendo de tal apoyatura cabe destacar la idea que el arte consiste en dar forma a esa realidad, en sondear lo oscuro ‚Äďdesconocido‚Äď de la misma que el poeta con y desde la palabra intenta clarificar ‚Äďpara s√≠ y para el otro‚Äď con el recurso que dispone, o sea, el lenguaje: hecho frase, hecho palabra, hecho verso.

La creaci√≥n po√©tica, dec√≠a Jorge Luis Borges, parte de la memoria y la memoria est√° hecha sobre todo de olvido; ya que [ella] ‚Äďsuscribiendo lo dicho por el fil√≥sofo franc√©s Henri Bergson‚Äď escoge lo quiere olvidar.[2]

Pero existen experiencias de vida que por su impacto o afectación no pueden ser borradas del todo. Así, por ejemplo, sucede con la pérdida de la libertad en cautiverio, dígase cárcel o prisión, situación que a través de la historia tributó al surgimiento de importantes obras literarias de escritores de la talla de Cervantes (El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha), Fiódor Dostoyevski (Recuerdos de la casa de los muertos; Los presidios de Siberia), Oscar Wilde (De profundis), Miguel Hernández (Cancionero y romancero de ausencias), Jean Genet (Santa María de las Flores).  

En otros géneros el tema de la prisión también ha sido articulador, véase los escritos de Nelson Mandela (Autobiografía), Mahatma Gandhi (Canciones desde la prisión), Antonio Gramsci (Pasado y presente: Cuadernos de cárcel), Martin Luther King (Carta desde la cárcel de Birmingham), José Martí (Presidio modelo en Cuba), Pablo de la Torriente (Presidio Modelo) y Fidel Castro (La Historia me absolverá), entre otros.[3]

La libertad engloba dis√≠miles significaciones como determinaci√≥n, soberan√≠a individual, autonom√≠a. Y desde la √©tica filos√≥fica se se√Īala que es inherente al hombre. Es por ello que ante el hecho de perderla no pocos prefieren ‚Äúla muerte, hay quienes se dejan abatir por las circunstancias y hay tambi√©n quienes no solo las soportan estoicamente sino tambi√©n las usan como la oportunidad para definir sus vidas, sus obras y sus filosof√≠as.‚ÄĚ[4]¬†

Reflejo de lo anterior es la obra de Ho Chi Minh (1890-1969), que amerita, por sus valores éticos, políticos, culturales y literarios, traerse nuevamente a la actualidad. Fue este un hombre cuya faceta de revolucionario y estadista ocultaron su personalidad de poeta, forjada en la dura experiencia de lucha y resistencia contra el dominio colonial, que lo llevó al presidio en 1942. De ahí, del tedio horrible del encierro, nacería el poemario Diario de prisión,[5] publicado en varios idiomas y que viera a la luz en Cuba por el sello Colección Sur Editores de la UNEAC, hace más de un lustro.

Esta edici√≥n en espa√Īol fue acogida con benepl√°cito por el p√ļblico lector cubano, sobre todo por la admiraci√≥n que algunos sienten hacia ese gran art√≠fice del pensamiento postcolonial. Y de manera general, por admiraci√≥n hacia la tierra de los anamitas, acerca de los que Mart√≠ expres√≥:

‚ÄúTambi√©n, y tanto como los bravos, pelearon, y volver√°n √° pelear, los pobres anamitas, los que viven del pescado y arroz y se visten de seda, all√° lejos, en Asia (‚Ķ) Trabajan. Parecen plateros finos en todo lo que hacen, en la madera, en el n√°car, en la armer√≠a, en los tejidos, en las pinturas en los bordados, en los arados.‚ÄĚ[6]

La filosof√≠a de vida y acci√≥n de los vietnamitas, reflejada en el escrito martiano, se percibe en el tono de los m√°s de cien poemas de Diario‚Ķ,¬† traducida por el poeta, narrador y ensayista cubano F√©lix Pita Rodr√≠guez, catalogada por la VOV world, emisora de radio nacional de Viet Nam, como ‚Äúuna obra, sencilla y humana, que ayuda a los lectores a comprender mejor la aspiraci√≥n de Ho Chi Minh a la independencia y la libertad nacional‚Ķ‚ÄĚ[7]¬† Una obra que debiera redescubrirse, cuando se aproxima la vigesimonovena edici√≥n de la Feria Internacional del Libro de La Habana, en febrero de 2020, y la cual estar√° dedicada a la cultura y literatura de la Rep√ļblica Socialista de Viet Nam, naci√≥n del que el bardo fuera su art√≠fice principal. Como expresara en uno de sus versos:

‚ÄúYo del nuevo Vietnam soy el representante‚ÄĚ

La producción literaria de este país asiático, fundamentalmente después de la renovación nacional de 1986,[8] es sustancial, y su promoción, difusión y comercialización se intensificará en la FILH y en otros espacios, teniendo en cuenta que para no pocos lectores sigue siendo desconocida. No obstante, han sido publicados ensayos político-sociales por editoriales como José Martí, Pablo de la Torriente Brau, Ciencias Sociales, Ocean Sur, que sirven, de una manera u otra, como plataforma para conocer algunas particularidades de esa cultura.                                                                 

El libro que nos ocupa fue escrito originalmente en idioma chino para no despertar la sospecha de sus carceleros en cuanto a la tem√°tica de lo que escrib√≠a. Pita Rodr√≠guez,[9] acota que Diario‚Ķ se entrecruza, a veces, con el microrrelato y se caracteriza por versos rimados, (rimando har√© m√°s cortos los d√≠as en la prisi√≥n/ y esperar√© que llegue mi libertad catando), as√≠ como por la s√≠ntesis, emoci√≥n y limpios de estridencias innecesarias y llenos de lirismo, en concordancia con una rese√Īa sobre este libro en la revista chilena de literatura Punto Final.[10]

Diario‚Ķ es el testimonio de un a√Īo (1942-1943) en las c√°rceles chinas de Chang Kai Shek, cuyas descripciones estremecen al leer poemas como Ingresando en la prisi√≥n de Tsing Si:

En la prisión los viejos acogen al que ingresa.

Blancas nubes ahuyentan las nubes de tormenta

y por el cielo, todas, libremente se alejan.

Un hombre libre, solo, permanece en la celda).

La prisión de Nan Ning:

√Čsta es una prisi√≥n de estilo ultramoderno,

 que brilla iluminada por la electricidad.

Ah, pero la comida es sopa bien aguada,

 y vacío el estómago, chilla en la oscuridad.

Traslado a Tian Pao el Día del Doble-Diez:

Por todas partes han colgado faroles, y con flores

las casas engalanan. (…). Amarrado ese día, de cárcel me trasladan.

Sigue el viento obstinado contra el √°guila en vuelo.

La prisión de Kuo Teu:

Esta prisión parece una gran casa familiar.

En le√Īa y en arroz, aceite y sal, cada uno se abastece

Tung Chung:

La c√°rcel de Tung Chung es como la de Ping Ma.

Una taza de sopa por comida.

¬†Gru√Īe el vientre vac√≠o.¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬†

Los poemas de Ho Chi Minh ‚Äďsobre los que algunos estudiosos han afirmado que mezclan las tradiciones vietnamitas, chinas y occidentales‚Äď relatan sus reflexiones

¬ŅQu√© hacer en la prisi√≥n, sin bebida ni flores,

en noche tan radiante, luminosa y serena?

Mira el hombre a la luna que esplendorosa

Asciende.

La luna mira al poeta, a través de la reja.

O penurias:

Apenas medio cubo es la ración de agua.

Te lavas o haces té: decide por tu parte.

Si te quieres lavar, no tomes té.

Si quieres tomar té, no pienses en lavarte.

Sufrimiento:

A caza de piojos, los reclusos, despertando se lanzan.

Dan las ocho: es el gong que a la comida llama.

¬°√Ānimo, camarada! Hay que comer. Los que tanto sufrimos

debemos resistir hasta que llegue el alba.

Pero también sus esperanzas, donde el centro es la libertad del ser humano:

Quien sufrió la prisión, la patria puede hacer.

 Quien soporta las penas, prueba que es hombre fiel.

Quien piensa en su país, es un hombre de bien.

Que la celda se abra y el dragón al cielo se remonte.

En 2020 se estar√° conmemorando 60 a√Īos de relaciones diplom√°ticas entre Cuba y Viet Nam y 130 del natalicio de ‚ÄúEl iluminado,‚ÄĚ significado del nombre Ho Chi Ming, quien naciera un 19 de mayo, fecha en que ca√≠a en combate otro iluminado y poeta: Jos√© Mart√≠.

Sirva entonces la propuesta de lectura de Diario‚Ķ, que a casi seis d√©cadas de su primera publicaci√≥n, continua dialogando ‚Äďpo√©ticamente‚Äď con las generaciones actuales, adentr√°ndonos en el universo simb√≥lico de esa cultura milenaria cuyos hombres y mujeres cambiaron el mapa geopol√≠tico en el pasado reciente, al derrocar potencias como Francia y los EE.UU. Tierra en la que el 16 de septiembre de 1973, el Comandante en Jefe Fidel Castro llor√≥, cuando sosten√≠a en sus manos un ni√Īo mutilado por los horrores de la guerra.[11]

Notas y referencias bibliogr√°ficas

[1] Valente, J. √Ā. (1963) Conocimiento y comunicaci√≥n. Disponible en http://artespoeticas.librodenotas.com/artes/727/conocimiento-y-comunicacion-1963

[2] Borges, J. L. (1996) La creación poética. En Nexos. Disponible en https://www.nexos.com.mx/?p=7698

[3] Consultar art√≠culo de Andreu Farr√°s ‚ÄúDe la celda a la gloria: 11 l√≠deres pol√≠ticos que engrandecieron su reputaci√≥n en la c√°rcel.‚ÄĚ Disponible en https://www.elperiodico.com/es/mas-periodico/20181215/de-la-celda-a-la-gloria-presos-politicos-7200456

[4] Obras escritas desde la c√°rcel. Disponible en https://www.iberlibro.com/libros/obras-literarias-escritas-en-prision-cautiverio.shtml

[5] También se le conoce como Diario de la cárcel.

[6] Un paseo por la tierra de los anamitas. En volumen I. No. 4 Revista La edad de oro.

[7] ‚ÄúSe presenta en Cuba el poemario ‚ÄúDiario de prisi√≥n‚ÄĚ de Ho Chi Minh‚ÄĚ. Disponible en https://vovworld.vn/es-ES/vietnamiberoamerica/se-presenta-en-cuba-el-poemario-diario-de-prision-de-ho-chi-minh-154005.vov

[8] Th√ļy Ng√†. Literatura vietnamita despu√©s de 30 a√Īos de renovaci√≥n nacional. Disponible en https://vovworld.vn/es-ES/cultura/literatura-vietnamita-despues-de-30-anos-de-renovacion-nacional-436427.vov

[9]Ho Chi Ming fue políglota, llegando a dominar varios idiomas además del chino, como el francés, el japonés, el ruso y el inglés.

[10] Alejandro Lavquén. Los libros. Disponible en http://letras.mysite.com/alav100314.html

[11]¬† M√°s informaci√≥n en el art√≠culo ‚ÄúUna noticia recorre el mundo: Fidel Castro cruz√≥ al sur del Paralelo 17‚ÄĚ, de Rafael Suengas Mart√≠nez. En Revista Cuba Socialista. 16 Septiembre, 2018.


Una voyeur irreverente de las letras

Darcy Borrero Batista conjuga, en su hacer literario, poesía y periodismo narrativo. Es una joven voz que cuenta desde la hibridez y el mestizaje, desde lo coral de una generación que lucha por no definirse y la experiencia individual.

Darcy Borrero Batista
Darcy Borrero Batista

El radar de lo po√©tico tiende hacia ella cierto puente textual que esta entrevista intentar√°, qui√©n sabe si con √©xito, (re)conocer. En todo caso, es una invitaci√≥n para descubrir a la poeta m√°s all√° de los cuadros de la exposici√≥n ‚ÄĒllam√©mosla as√≠‚ÄĒ del cotidiano art√≠stico del patio.

¬ŅHasta qu√© punto influye o no el periodismo narrativo en tu mirada sobre lo real po√©tico? ¬ŅSientes que hay conexiones, menos o m√°s visibles, entre el periodismo y la poes√≠a?

El periodismo desarrolla una habilidad que los especialistas gustan de llamar olfato, pero que a la larga a mí me sabe a sensibilidad. Hablamos de algo que probablemente se presente desde antes en las personas que no saben vivir de otra manera que no sea esta de andar como radar, preguntándolo todo, escuchando hasta el sonido de una hoja al desprenderse y caer sobre una cabeza.

Sin embargo, no es hasta que estudias Periodismo y te decantas por algo que se ha venido calificando como periodismo narrativo, que esas herramientas se instalan en tu dispositivo mental a lo Dan Sperberg y lo incorporas a tu rutina.

Prefiero no apellidar de productiva a esa rutina, aunque en periodismo se le llame así porque el periodismo que intento hacer aspiro a que se desmarque de lo productivo como se entiende tradicionalmente. Y es ahí donde aparece la poesía que llevo en mi manera de ver el mundo. Quizás porque entiendo el ejercicio escritural como un rictus que demanda amor y compromiso ilimitados. Yo estoy casada desde ya con la escritura, con el periodismo y con la poesía, que vienen a ser otro matrimonio del que participo como una voyeur irreverente a veces, en una especie de triángulo amoroso que prefiero ver como poliamor.

¬ŅC√≥mo comienzas a interesarte y a escribir poes√≠a?

Esto que voy a contar te involucra. El periodismo y la poes√≠a, en mi caso, est√°n ligados sin retorno. Digo que entr√© a la poes√≠a por el periodismo, pero en realidad la mirada po√©tica al parecer siempre estuvo sin que yo encontrara la manera de canalizarla. Fui como periodista a una lectura de poes√≠a que t√ļ moderabas y all√≠ estaban las poetas Yosie Crespo, Jamila Medina, Zurelys L√≥pez y Yanelys Encinosa. Yo deb√≠a entrevistar a Yosie, pero me qued√© a escuchar la lectura. Fue como abrir los ojos.

Hasta ese momento mis contactos con la poesía, desde la lectura, eran esporádicos. Pero llegué esa noche a mi casa luego de la lectura y de la entrevista, abrí el documento de word para empezar a transcribir, y lo que salió fue un verso, luego otro, y llegó el amanecer mientras escribía algo que debían ser poemas. Que luego quise llamar poemas, que los viví y sentí como poemas. Así nació mi primer cuaderno.

Entonces háblame un poco sobre tu libro Mestiza (Jugando a escribir po-e-sí-a).

Mestiza (Jugando a escribir po-e-sí-a)
Mestiza (Jugando a escribir po-e-sí-a)

Como te decía anteriormente, nace del contacto con cuatro voces y tonos poéticos contemporáneos. Nace de mi encuentro con la mujer que se va, de Yosie; las sandalias socialistas de Zurelys en un país capitalista y un tanto medieval; el sexo de las lerdas y las lelas, las enanas de Jamila, por si las moscas de Yanelys.

Me qued√© con un tono y una voz que empez√≥ a dictarme durante un mes en el que escrib√≠ varios poemas por d√≠a. Es un libro que quiero much√≠simo porque habla de mi, de mi entorno, y habla desde otras vidas tambi√©n, desde las tantas mezclas que llevo: √Āfrica, Espa√Īa, China, Am√©rica precolombina.

Mestiza nace tambi√©n como un juego, porque no quise otra forma de escribir que desde la frescura, lo l√ļdico, sin que por ello se divorciara del intelecto. Hay cierto darwinismo social en el libro, hay cuestionamiento de s√≠mbolos, hay reivindicaciones de tono feminista, protesta c√≠vica, pero hay una sinceridad a la que quiz√°s no vuelva a llegar nunca.

La identidad femenina, ¬Ņtiene que ver de alguna manera con tu sujeto po√©tico o vas hacia otras b√ļsquedas? ¬ŅExiste en tu poes√≠a el concepto de ‚Äúisla‚ÄĚ? ¬ŅDe qu√© manera el pa√≠s se manifiesta en tu trabajo?

En un primer momento tenía mucho que ver: mi poemario lleva, gramaticalmente hablando, título en femenino. Sin embargo, hay en él sujetos líricos que escapan a lo femenino, está la voz de un hombre en algunos poemas, en otros es la voz de una conciencia que pudiera llamarse femenina, o de un nosotros generacional.

¬†En ese sentido, hab√≠a cierta intensidad del yo mujer en ese libro, pero no estaba √ļnicamente ese yo. Un poeta santiaguero me dijo que le gustaban mis poemas porque no parec√≠an escritos por una mujer, es decir, lo que se construye como literatura escrita por mujeres, lo que la sociedad entiende que escriben o deben escribir las mujeres.

Más adelante, en un segundo conjunto de poemas, sentí que estaba escribiendo como una mujer, una mujer-isla, pero a la vez mujer-continente, y empecé a cuestionarme eso. Me preguntaba entonces si era necesaria esa marca genérica, si debía escribir desde el yo femenino, si no debía desprenderme de esa segregación a veces involuntaria.

Decidí apostar por la espontaneidad más que por la lógica calculada de la conceptualización artística. Que el yo salga directo al oído, sin filtros tonales. Esto se conecta con el concepto que manejo de la isla imbricada con la mujer y con el país, a lo que tampoco me gusta ponerle filtros, sino que dejo a la voz discurrir. Me gusta pensar que en algunos momentos soy la isla y en otros me siento continente, me siento generación, grupo, circunstancia.

¬ŅQu√© aprecias de novedoso o repetitivo en la literatura que se hace hoy en d√≠a en Cuba, sobre todo la vinculada al arte joven? ¬ŅCu√°les son nuestras cualidades y h√°ndicaps?

Creo que estamos en un momento de aprendizaje y concientización en algunos espacios de lo que podemos hacer juntos los más jóvenes, como generación emergente, Lxs eMergentes, y aprovecho para nombrarla a mi modo.

¬†Lleg√≥ un punto en que lo que se escrib√≠a ‚ÄĒa mi juicio y desde lo que he le√≠do‚ÄĒ era repetitivo. Hace poco escrib√≠ que yo era un verso en una an√°fora nacional y esa era una imagen ret√≥rica para discursar sobre la literatura de j√≥venes autores y sobre el pa√≠s en s√≠ mismo.

No obstante, en el grupo de escritores del que me siento parte por afinidades personales y por decisi√≥n tambi√©n personal, emergen voces que se diferencian mucho entre s√≠ y eso es muy sano. Por otra parte, percibo que en este panorama hay escritores que no se limitan a un g√©nero, viajan por el discurso sin acomodarse en un molde, entran y salen de los g√©neros tambi√©n en busca de nuevas maneras de decir lo que ya est√° dicho (nada nuevo bajo el sol). Que compartamos espacios, lecturas, preocupaciones, aun sin pensarnos como generaci√≥n, es ya una fortaleza. No me gusta juzgar. El tiempo siempre dice la √ļltima palabra: lo exaltado sin sentido, cae; lo verdaderamente bueno, trasciende.

¬ŅC√≥mo calificar√≠as los v√≠nculos literarios entre los escritores de una generaci√≥n que lucha por no ser considerada ni definida como tal?

Lo que veo ahora mismo es diversidad aunque 10 personas se lean a un mismo autor y lo vomiten luego como los conejitos de Cortázar; es un proceso por el que hay que atravesar, es grotesco, difícil, pero a la larga cada quien se percata de que no podemos ser un conjunto uniformado y busca su voz.

Un poeta sin voz propia es una línea en una cebra. Hay quienes vuelven a una tradición neoclásica, más o menos romántica con una apropiación más o menos singular; hay quienes se separan del canon en busca de interpretaciones poéticas para este siglo de redes. A todos los une una línea: la maldita circunstancia, el sol recalcitrante de los 12 agostos que estamos viviendo…

Por otra parte, en cuanto a vínculos más personales, de esporádicos van pasando a ser vínculos sostenidos. Lo veo in crescendo: un grupo de whatsapp por aquí, una exposición por allá, una lectura, una acción poética, un encuentro, hasta un abrazo. Siempre hay vínculos.

¬ŅQu√© aporta el periodismo a tu visi√≥n po√©tica? ¬ŅY qu√© cubre, en material de experiencias, que la poes√≠a no?

El periodismo me aporta el diálogo, el contacto directo con los demás y eso se vierte luego en mi poesía. Mis sujetos poéticos muchas veces vienen de encuentros con personas que he entrevistado o con las que me he encontrado en equis caminos. A veces pienso que he reescrito algo que antes estuvo en mis papeles, en mis agendas de trabajo. Me sucede mucho.

He sentido alguna vez que una historia no me da para un reportaje porque no hice las preguntas que hubiera querido y era porque estaba pensando la escena o el personaje desde la poesía. Un poema que le dediqué a una mendiga tiene de eso; aunque luego vino la crónica, que es el género puente, fronterizo con mi poesía.

Claro, en materia de experiencias hay un espectro que le es sagrado al periodismo: lo que me aporta la conversaci√≥n, el placer de investigar, la frustraci√≥n cuando no puedo llegar a lo que creo es la verdad en un trabajo period√≠stico. En poes√≠a, en todo caso, la frustraci√≥n ‚ÄĒque es una experiencia que valoro porque resulta esencial tratar de saltar sobre ella‚ÄĒ se da en un contexto √≠ntimo, entre las palabras, las ideas y las voces.

EDUARDO HERAS LOS PASOS CUBIERTA 1

¬ŅSobre qu√© te interesa escribir, a primera vista, y luego de manera m√°s profunda?

Me interesa escribir sobre cómo se mueve una sociedad, cómo se mueven mis dedos en el teclado de esa sociedad. Me interesa lo inmediato y lo cotidiano y lo moderno aunque también me interesa mucho volver sobre los rastros que deja una Historia nacional poco contada, amueblada con libros de texto que no son todo lo profundos que quisiéramos.

Me interesan mis ancestros. Me interesa contarlo todo, padezco de gula ante la escritura y la investigación, y siento que violo tiempos cuando escribo aceleradamente e investigo para varios reportajes de manera simultánea. Me interesan los espacios, escribir desde cada entorno por el que paso, yo trotamundos… y si me dejas aquí sale un poema.

¬ŅDe qu√© manera transcurren tus procesos creativos y c√≥mo piensas la arquitectura de un libro de poes√≠a?

Eso ha variado. Mis mejores horas son las de la madrugada. A esas horas se me ocurren ideas que me parecen la octava maravilla y luego tengo que analizarlas. Un libro es a fin de cuentas un concepto. Lo que hila Mestiza es la sinceridad de una postura c√≠vica frente a un orden de cosas. Lo que hila a Lxs eMergentes es una b√ļsqueda de lo que somos, ahora, en un tiempo y espacio compartido, un conjunto de personas que no salen de una producci√≥n en serie (¬°menos mal!).

En otros géneros, los libros se me dibujan con más claridad: en testimonio, los imagino en cuanto a forma desde que empiezo aunque siempre es sorprendente el contenido porque son los recuerdos y vivencias de otros. El proceso creativo siempre es agónico mientras se busca el modo, pero es a la vez de lo que más disfruto en la vida.

Has incursionado también en la narrativa. Me interesaría saber si consideras que aquellos escritores que cultivan pluralidad de géneros tienen ante sí mayores posibilidades de asociación que otros que se decantan por un solo género.

Probablemente sí, abrirse a un nuevo género es explorar un universo de posibilidades asociativas, como sucede con los idiomas. El lenguaje creo que se expande, demanda más respuestas creativas si quien escribe no desea acomodarse.

El concepto de la literatura parece muchas veces disociado de la idea de la comercializaci√≥n, ¬Ņes esto un evento favorable o negativo a largo plazo?

El escritor es escritor y lo suyo es escribir, pero vivimos una época de posibilidades reales de interacción y socialización con quienes no están en nuestro entorno físico inmediato. Hay que escribir y hacerlo con sensibilidad y pasión, pero también hay que socializar y entender que en estos tiempos somos tan buenos como amplia pueda ser nuestra red.

Red de amigos, de contactos, de editores, de lectores. Hay que insertarse en las plataformas disponibles. Solo que eso es decisi√≥n de cada cual y habr√° quienes prefieran el ritual √≠ntimo de la literatura y la vida no publicitada. A largo plazo, creo que es preciso que el proceso creativo est√© enlazado con la comercializaci√≥n. En Periodismo, cuando haces la tesis y esta deriva a libro, debes anticiparte y saber para qui√©n, cu√°l es tu p√ļblico meta. Esto no tiene por qu√© cercenar la espontaneidad de la obra.

Cuba tiene ante s√≠ el reto de insertar su literatura a escala global; reto que, hasta ahora, solo han cumplido algunas puntuales voces. ¬ŅQu√© deficiencias acompa√Īan al proceso actual de ‚Äúdar a luz‚ÄĚ un libro en nuestros predios? ¬ŅC√≥mo podr√≠a ser cambiada o transformada esta realidad? ¬ŅCu√°nto de conformismo nos queda por desterrar de nuestras concepciones literarias y promocionales?

Nos falta a veces perseverancia; y otras, nos falta ser inconformes. Si creemos que el espectro de publicación se reduce a la isla; que para insertarse en un capítulo de la Historia literaria cubana hay que hacer una carrera de circuito David-Pinos Nuevos-Calendario; con el siguiente La Gaceta-CASA-Guillén-Carpentier, que es el circuito 2.0, estamos ante un problema de enfoque.

Realmente sucede que esas son vías para publicar, las más seguras. Todos quieren en el momento cumbre el Premio Nacional de Literatura, pero el compromiso tiene que ser con los lectores, no con el lucro social y ególatra de los premios.

La aspiraci√≥n, creo, debe ser en todo caso multiplicar lectores. No me refiero a escribir bestsellers, pero s√≠ trazarnos estrategias para la promoci√≥n, distribuci√≥n, etc. No es agradable para nadie que su libro, despu√©s de publicado, pase meses sin llegar a las librer√≠as. Nos falta llegar a los p√ļblicos. Y a veces nos falta llegar al papel por procesos dilatados. Nos falta movimiento. ¬ŅQu√© podemos hacer?, intervenciones del espacio p√ļblico, lecturas en las calles o lugares populosos. Lo que no podemos es detenernos. Los j√≥venes tienen que publicar. Las editoriales tienen que mirarlos.