Poesía


Nicol√°s: negro cubano

La poes√≠a fue definitivamente otra a trav√©s de tu pluma. Aquellos que antes eran despose√≠dos de sus m√°s elementales derechos encontraron en tu l√≠rica un resguardo. La voz de los negros, los obreros, los pobres era al fin redimida. Fuiste t√ļ, Nicol√°s, quien supo ponerle ritmo a esas palabras que desde el barrac√≥n nuestros abuelos, blancos y negros, una vez mezclaron. Viste m√°s all√° del horizonte. Supiste saltar las barreras que el color de tu piel nos impon√≠a, alej√°ndonos del tremebundo p√°nico a lo diferente. Todas las flores de abril, Nicol√°s, no son suficientes para recordarte. Por eso quiero imaginar que andas a√ļn por el mar de las Antillas, timoneando aquel barco de papel, que anda y anda y que en cada puerto montas a los que como t√ļ desean el amor. ¬ŅAcaso llevas tu guitarra de trovador? ¬ŅTe acompa√Īa aquella palma que naci√≥ en el patio, sola? [+]


Recordando a Lorca

Un cantaor rasgando su garganta en la noche bajo una ventana, un joven con un desenfado casi ofensivo, una magna voz en la poesía, un poeta en el drama, un cultivador moderno de la tradición, un talento trancado por las hordas fascistas. Esas y muchas imágenes más se pueden encontrar en el imaginario popular sobre Lorca. [+]


Leer a Martí

Tomado de Alma M√°ter

El primer libro del que tengo memoria es una viej√≠sima edici√≥n de La Edad de Oro, de Jos√© Mart√≠, que hab√≠a en casa de mi abuela. La recuerdo, incluso, desde antes de saber leer. Yo me entreten√≠a mirando las im√°genes, que eran muy coloridas. Me acuerdo especialmente de las ilustraciones de Me√Īique y el gigante, las de los anamitas tirando de sus cochecillos, las de la cuchara y el tenedor vestidos de novios y las banderas de ¬ęLa Exposici√≥n de Par√≠s¬Ľ. [+]


Dos premios para Milho Montenegro

Entrevistar al amigo siempre es grato, al amigo poeta; excelente, pero el hecho de que éste resulte ganador del Premio Pinos Nuevos 2017 y de la Beca de Creación Prometeo de la Gaceta de Cuba, es todo un placer… Conocí a Milho Montenegro (Alain Santana López РLa Habana, 1982) en el espacio Punta de Flecha de la escritora Elaine Vilar Madruga. En aquel entonces preparaba una antología de poesía erótica, por lo que invitaba a los escritores presentes a participar en la misma. El privilegio de la conversación lo tuve a través de las redes sociales (Facebook), que hacen posible la comunicación, la empatía del pensamiento. [+]


Sentir es otra cosa, y es lo importante…

La poesía para adolescentes no existe, o por lo menos es un término que no debiera existir por el propósito que denota desde el nombre: escribir para una edad cuyos límites son indefinibles, son siempre propios en cada quien. La poesía de amor no cabe en esas lindes, sirve para cualquiera que sienta y se vea en los versos que, por sencillos, tal vez alguien se atreva a dirigir a esas edades.

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Poemas de Intercambio

En ocasiones puede parecer una paradoja que el periodismo anuncie y divulgue lo que ¬ęser√°¬Ľ noticia antes de que ocurra o antes de saber si ser√° noticia realmente. Esta especie de videncia prof√©tica que tanto se ha expandido en el mundo entero, no es m√°s que una forma de promoci√≥n muy necesaria en estos tiempos. Es por ello que trabajos como el presente se hayan inspirados en el deseo de que la informaci√≥n se anticipe a los actos para que el p√ļblico tenga noci√≥n de un suceso de gran importancia. [+]


La liebre y la tortuga: variaciones abstractas de un paisaje irreal

Desde esta, mi arca, a tientas

suelto una palabra al mundo:

la palabra va volando…

y no vuelve

Dulce María Loynaz

Un examen, una reflexi√≥n, un ¬ęsimple¬Ľ pensamiento, se convierte en compleja tarea en el momento en que se pretende detener los relojes, o quebrar el espacio/tiempo para realizar el ejercicio de prestidigitaci√≥n que significa aglutinar im√°genes en la mente del observador preocupado por encontrar un hilo o, al menos, el principio ordenador que debe regir el an√°lisis de un conjunto de piezas producido a ritmo casi fren√©tico. [+]


La verdadera identidad del crisantemo

Tambi√©n yo, como Zulema Guti√©rrez, ¬ęme quedar√≠a a vivir dentro del abanico/sentada junto a los crisantemos¬Ľ como el onnagata de la tradici√≥n teatral del kabuki. El hombre-doncella enmascara su teatralidad bajo el polvo de arroz, bajo la exploraci√≥n fabular y po√©tica percibida desde los ojos del otro. En este libro ‚ÄĒen este crisantemo‚ÄĒ pervive la intenci√≥n de acercarnos al hecho po√©tico con la humildad del espectador oriental: sentado en primera fila, con los ojos puestos en el c√≠rculo del arte, sin otros ornamentos para la percepci√≥n que el acto mismo de escuchar, ver, proyectar. La autora nos hace trascender el imaginario de su √©poca, de una concepci√≥n espacial expuesta a trav√©s de la poes√≠a, para centrarse solo en el cuerpo vivo de tu/mi/nuestra fabulaci√≥n, nuestras provocaciones en torno a la transmutaci√≥n del verso. [+]