Poesía


Cronología poética de La Luz (Fotos, videos + podcast)

Dentro del panorama de las editoriales territoriales cubanas destaca por la eficacia comunicativa de sus dise√Īos, la singularidad de sus gesti√≥n y promoci√≥n de la literatura a trav√©s de campa√Īas publicitarias, los numerosos premios obtenidos y la dedicaci√≥n de su equipo creativo, Ediciones La luz.

Pr√≥ximo a cumplir 23 a√Īos, el sello editorial de la Asociaci√≥n de Hermanos Sa√≠z en Holgu√≠n tiene en la poes√≠a pilar fundamental para su cat√°logo. De hecho, su g√©nesis fue po√©tica, Con buf√≥n de dios, de Jos√© Luis Serrano, el 7 de mayo de 1997, acompa√Īados en la edici√≥n por Reina del Mar Editores. Aquel d√≠a el libro fue presentado por Ronel Gonz√°lez en el sal√≥n de √ļltima espera del aeropuerto Frank Pa√≠s, en la ciudad de los parques.

cubierta BUFON de dios/ Fotos cortesía archivo de Ediciones La Luz

Los t√≠tulos que siguieron a esta fueron tambi√©n de poes√≠a, Sitios y quimeras, de Orestes Gonz√°lez Garayalde; El √ļltimo dios, de George River√≥n; Zona franca, de Ronel Gonz√°lez, y luego una colecci√≥n de minilibros, todos de poes√≠a, entre ellos Lunas de papel, de Elena Guarch; P√°jaro de la tarde, de Belkis M√©ndez, y Estado de gracia, de Jos√© Poveda.

Despu√©s de publicar varios t√≠tulos en el formato tradicional de libro comenz√≥ una etapa de creaci√≥n de plaquettes, hechos en papel artesanal elaborado en Cuadernos Papiros. De este modo llegaron Secretos del monje Louis, de Luis Felipe Rojas; √ćtaca, de Jorge Riba√≠l y Los nav√≠os de Pavel Horov, de Luis Yuseff Reyes.

Otro momento importante es la colección de libros ganadores del premio El árbol que silva y canta, cuya primera entrega fue en coedición con Ediciones Holguín. Para 2006 ya comenzó a salir como una producción exclusiva de Ediciones La Luz, y el resultado fue El síndrome de Estocolmo, de Adalberto Santos.

En 2008 La Luz se inserta en el contexto nacional con un poemario de Lina de Feria, La rebeli√≥n de los indemnes, que marca un antes y un despu√©s dentro del cat√°logo de poes√≠a de la editorial, donde seguir√≠an apareciendo autores de todo el pa√≠s en antolog√≠as y proyectos individuales en la Colecci√≥n Abrirse las constelaciones. En esta se nuclean mayormente autores in√©ditos que son miembros de la AHS. As√≠ llegaron Herederos de la culpa, de Lisandra Navas; Muchacha de helio, de Alina Alarc√≥n; M√ļsica de fondo, de Yanier H. Palao, como primeras entregas.

En el a√Īo 2009 nace la antolog√≠a El sol eterno, con la intenci√≥n de reunir la obra de poetas holguineros de la secci√≥n de literatura de la AHS. Fue prologada por Manuel Garc√≠a Verdecia. A decir de Luis Yuseff, director de Ediciones La Luz, se trat√≥ de ‚Äúun libro con voces de diversos or√≠genes y aspiraciones po√©ticas. Confluyen en un mismo volumen autores que luego fueron labr√°ndose un camino bastante interesante dentro de la poes√≠a cubana y muchos tienen m√°s de tres libros publicados e importantes premios‚ÄĚ.

Con esta publicaci√≥n surgieron tambi√©n las campa√Īas promocionales. Adem√°s, el texto que fue el primero de esta naturaleza, abri√≥ la colecci√≥n Quemapalabras.

Tambi√©n con la poes√≠a como centro emergi√≥ la Mar por medio. Colecci√≥n de antolog√≠as concebidas para hacer coincidir a autores cubanos y de alg√ļn pa√≠s escogido. El primero en surgir de este proyecto fue Ciudades bajo un mismo cielo, que reun√≠a a holguineros y vizca√≠nos.

analektas/ Fotos cortesía archivo de Ediciones La Luz

En 2011 se crea la colecci√≥n Analekta. Entre sus primeras apariciones la poes√≠a tuvo un rol esencial, y el primer volumen fue justamente en versos: Los mundos y las sombras, con textos in√©ditos de Delf√≠n Prats. En un segundo momento 15 nuevos t√≠tulos salieron acompa√Īados por Lina de Feria con Recorrido por una ciudad interna y Las quejas.

Tambi√©n en 2011, para celebrar el centenario del nacimiento de Virgilio Pi√Īera y el aniversario 25 de la AHS, se cre√≥ la antolog√≠a La isla en verso, presentada por Roberto Manzano, con un centenar de poetas de todo el pa√≠s. Con √©l la editorial se posicion√≥ de forma definitiva en la vida literaria de autores nacidos a partir de 1970. La isla‚Ķ se configura como el momento en que comenz√≥ a crecer exponencialmente el cat√°logo que hasta entonces hab√≠a sido discreto. ¬†

Con la antolog√≠a recorrieron la isla los poetas en una gira que llev√≥ a La Luz y la poes√≠a por las Casas del Joven Creador de numerosas provincias como Guant√°namo, Santiago de Cuba, Camag√ľey, Ciego de √Āvila, Santa Clara, Cienfuegos. Surgi√≥ en medio del periplo la idea de publicar dentro de la colecci√≥n Quemapalabras un audiolibro con 25 poetas de esta compilaci√≥n.

Fotos cortesía archivo de Ediciones La Luz

Bajo la dirección de Pablo Guerra cada autor grabó dos poemas, uno de ellos ya parecía en La isla en verso, el otro se incluiría en la reedición. Este es de los primeros libros que la editorial inserta dentro de los planes especiales del Instituto Cubano del Libro, y tiene un plus con las presentaciones hechas por todo el país.

Desde entonces siguieron naciendo antolog√≠as y se enriqueci√≥ la Colecci√≥n Abrirse las constelaciones. Adem√°s, se abri√≥ la colecci√≥n Roseta, con El mar como un cielo, traducci√≥n de Saint-John Perse, hecha por Manuel Garc√≠a Verdecia. Le siguen t√≠tulos de Emily Dickinson, Allens Ginsberg, Robinson Jefferson y Jacque Pr√©vert. Algunas de ellas fueron ediciones biling√ľes.

Cubierta Los poemas de teor house/ Fotos cortesía archivo de Ediciones La Luz

En v√≠speras del centenario de Gast√≥n Baquero, vio la luz Poderosos pianos amarillos, en 2013. En este se re√ļnen 120 poetas cubanos radicados dentro y fuera del pa√≠s que asum√≠an la presencia en su obra de una influencia, a veces indirecta de la obra de Gast√≥n Baquero. Estuvo a cargo del pr√≥logo Virgilio L√≥pez Lemus. Como parte del homenaje, en 2015 se publica la poes√≠a completa de Baquero, Como un cirio dulcemente encendido.

Con el verso siempre como centro de la creación, Ediciones La Luz publica La isla de los peces blancos, antología por el aniversario 20 del Premio Calendario.

En 2017 surge la Colecci√≥n Espejo, para leer y colorear, donde se han recogido textos po√©ticos de autores como Ronel Gonz√°lez y Rafael Gonz√°lez Mu√Īoz.

En 2019 las nuevas tecnolog√≠as y modos de lectura imponen el reto de insertarse en el universo del libro digital. Surge bajo esta exigencia del contexto el primer ebook de la editorial, La joven luz: entrada de emergencias. Selecci√≥n de poetas en Holgu√≠n. Este ha tenido dentro de la campa√Īa de promoci√≥n de 2020 un lugar de privilegio porque a la par se han publicado spots de radio y televisi√≥n, carteles, postales, y marca la inserci√≥n de La Luz en este campo en expansi√≥n, pues tras √©l contin√ļa engros√°ndose la lista de libros digitales con los m√°s recientes t√≠tulos de la colecci√≥n Abrirse las constelaciones: Laminarios, de Camilo Noa; Poses, de Norge Luis Labrada; Puentes de plata, de Pedro Evelio Linares; Carne roja, de Reynaldo Zald√≠var; y Yo es otro, de Frank Alejandro Cuesta.

cubierta Poderosos pianos amarillos. Poemas cubanos a Gastón Baquero/ Fotos cortesía archivo de Ediciones La Luz

Desde el ensayo también se ha abordado el género en títulos como Complexidad de la poesía, de Virgilio López Lemus, y Anatomía del trabajo artístico, de Roberto Manzano.

De manos de la poes√≠a han llegado los m√°s importantes lauros que ha obtenido la editorial holguinera, como han sido La puerta de papel, Premios de Edici√≥n, y en 2019 el Premio de la Cr√≠tica, con la antolog√≠a de poes√≠a infantojuvenil Dice el musgo que brota. As√≠ ‚Äúse establece a la poes√≠a dentro del cat√°logo de la editorial como un g√©nero de privilegio, no solo porque sea el m√°s representado sino por premios de esta categor√≠a‚ÄĚ, afirma Luis Yuseff.

En 2020 Ediciones La Luz dedica su campa√Īa de promoci√≥n del libro y la lectura a la poes√≠a y al centenario de Eliseo Diego. Porque apuntalados por los versos de decenas de poetas de la isla y el mundo, La Luz se ha multiplicado en miles de ases que iluminan el horizonte literario cubano.


La poesía transforma la videncia

Ismaray Pozo sorprende, y eso lo consigue no solo su poes√≠a o su belleza interior sino tambi√©n su pensamiento, que crea zonas de grietas y de relumbre. Conversar con ella sobre el arte y la literatura podr√≠a ser un pretexto, transformado al fin en otra cosa: unos instantes maravillosos que quiero compartir con los lectores de esta entrevista. La poes√≠a, esa videncia primera y √ļltima, es el tema que de inmediato sale a la luz.

¬ŅEs posible poetizar la vida, la experiencia cotidiana? ¬ŅO est√° el poeta condenado de antemano a intentar reflejar el mundo, pero solo ver el reflejo de la luz en el fondo de la caverna?

No veo otro modo de poetizar sino a partir de la experiencia vital. ¬ŅDe qu√© otra cosa vamos a poetizar sino de la vida? El hombre habla de lo que conoce. En √ļltima instancia, puede teorizar sobre algo desconocido, pero siempre lo har√° en relaci√≥n a lo que ya sabe, a lo que es para √©l una evidencia. Y lo desconocido ‚ÄĒpienso en el origen del mundo, la existencia de Dios, la muerte, la existencia de la vida despu√©s de la muerte, etc.‚ÄĒ se convierte en una suerte de ‚Äúconflacionismo‚ÄĚ.

El hombre se subordina al orden de las estructuras, a un nivel de la realidad, en ese sentido hay cosas que tendr√°n que seguir en un estado de ocultamiento, por desentra√Īar o (in)desentra√Īables. Por tanto, lo desconocido es otra evidencia. Es ese el material del poeta, que no es para m√≠ un ser condenado, quiz√°s s√≠ como dec√≠a Pessoa, un fingidor. Un develador de formas. Homo locuens. Hombre hablante y pensante capaz de significar; en el caso del poeta, capaz de resignificar ese mundo que est√° ah√≠ y nos viene dado. ¬†

De la misma manera que el hombre es configurador de lo humano, el poeta es un reconfigurador de lo humano/resimbolizante de lo humano. Es alguien con una sensibilidad para desatender ese nivel de la realidad, ese orden del que hablaba ahorita, para construirse otro. De esa nueva entropía o nueva disposición nace el poeta.

¬ŅHay mestizaje, hay hibridez en tu poes√≠a? En este mundo que vivimos, ¬Ņtodo acto po√©tico/art√≠stico es de por s√≠ mestizo y/o h√≠brido?

Salvando las primeras formas sociales, las primeras expresiones del arte asociadas a la caza, la veneraci√≥n de √≠dolos‚Ķ, creo que nunca m√°s ning√ļn pensamiento naci√≥ del vac√≠o. Todo parte de algo. Todo en el arte fue despu√©s relacional, bien por m√≠mesis o por resistencia a algo, como las vanguardias.

Somos seres temporales, precedidos, eso hace que haya mezclas, influencias, referentes, que haya una circularidad, una vuelta sobre los mismos temas, con puntos de conexión con otras poéticas, otras formas de creación. Si es eso a lo que llamas mestizaje, sí, hago una poesía mestiza, atravesada por todas esas herencias quedadas de lecturas, experiencias, estudios.

Si te refieres a un purismo de estilo, tambi√©n, aunque no siempre. No me molesta ese tipo de contaminaci√≥n porque, siendo fiel a la primera pregunta, la vida est√° muy contaminada, afectada. ‚ÄúLos nuevos mapas son distintos‚ÄĚ, dice Eltit. Ya no importa tanto el c√≥mo sino el fin.

Por ejemplo, siempre me ha parecido La mujer del mercader del río: una carta, de Ezra Pound, un poema, una misiva y un magistral cuento. Igual te podría citar narradores sesgados por la poesía y en mí trasciende más lo leído (en la narrativa) cuando encuentro también eso. Lo otro.

Lo importante, creo, es poder hacerlo bien, no todos los caminos nos conducen a Roma, y a veces comenzamos algo que se termina trenzando, trocando en otra cosa.

Lo puro solo lo veo asociado al origen, al germen de algo; cuando ese algo crezca, progrese, ya estará irremediablemente combinado, conminado también, pues hay en todas las formas de comunicación una amenaza/intrusión/ruido/participación.

Se ha dicho que la poes√≠a, en la actualidad, se lee poco. Sin embargo, la poes√≠a aun tiende a escucharse, tal vez con m√°s facilidad que leerse. ¬ŅContinuamos siendo receptores de la oralidad? ¬ŅHasta qu√© punto el acto de vivir la poes√≠a, cuando la comunicamos a trav√©s de la palabra hablada/escuchada, transforma el acto de comunicaci√≥n?

Continuaremos siendo receptores y emisores de la oralidad, en tanto seres hablantes. Incluso viviendo con un alto nivel de enajenación o ensimismamiento vamos compartiendo tradiciones, mitos, leyendas, parte de nuestra historia a través de nuestras acciones. La palabra tiene fuerza, ya sea oral o escrita. Reencarna en cada uno de nosotros.

Cuba está interceptada, pintada por la palabra. Interceptada por mitos, ritos, por las culturas hispanas, africanas, que fueron trasmitidas de esa manera. Cuánta gente no se inicia hoy en las religiones africanas y esa fe es también fe en la palabra, en la herencia de la palabra. Eso que se vuelve inmutable, trasciende. Pero no tienen los mismos códigos la palabra escrita y la palabra oral.

cortesía de ismaray pozo

No creo que el decir la poesía ayude a que se consuma más. Ciertamente la poesía se consume poco; creo que siempre, en relación con otras artes, se ha consumido menos. Hay un riesgo en lo que es consumido por todos. En ese sentido, no lo veo mal, la poesía no puede ser para todos, como tampoco lo es la Física, la enfermería, la pintura, la fundición de metales.

Hay una gran tradición de repentistas, improvisadores, decimistas en nuestro país. Veo en esa forma de trasmitir lo poético una performatividad, necesita de la interacción con el oyente, se reafirma muchas veces en esa interacción y el oyente recibe y reacciona, como una llamada-respuesta. Ahora, toda la poesía no precisa el mismo nivel de interacción.

Yo prefiero trabajar a un nivel m√°s simb√≥lico, sensorial ‚ÄĒno tan audible‚ÄĒ cuando tengo que enfocar el ojo sobre la l√≠nea impresa, como la punta de un aerostato.¬† En la escucha otras cosas pueden disuadirnos. El o√≠do tambi√©n es un √≥rgano con una memoria temporal muy corta.

Charla conla poeta Ismaray Pozo

Les comparto esta charla que tuve con la poeta Ismaray Pozo el pasado 14 de febrero después de la presentación de su libro.

Publicada por Joaquín Chávez Pérez en Martes, 25 de febrero de 2020

En una narraci√≥n, quiz√°s escuchar si la pared era blanca o azul (solo si eso determina en la historia) no har√° la gran diferencia. Si nos perdemos la l√≠nea de un verso en un poema, quiz√°s no entendamos el poema. En lecturas de poes√≠a, pienso que algo siempre se nos pierde, algo siempre intercede entre el texto y el que escucha, trasformando ‚ÄĒcomo dices‚ÄĒ el acto de comunicaci√≥n, o bien haci√©ndolo incompleto.

Háblame un poco de tus referentes literarios y de cómo llegas al mundo de la escritura.

A todo sitio se llega buscando. Así llegue yo a la escritura, buscando un sitio. Empatizamos con lo que conocemos. Lo que siempre está en nosotros se torna parte de nuestro carácter, de nuestra identidad. En casa siempre tuvimos libros. Mi padre era por entonces un gran lector. Lo primero que hacía con su salario era comprar libros en la librería municipal. Entonces me acostumbré a esa presencia.

Leía libros de la colección Huracán en la adolescencia, Flaubert, Dostoievski, V. Hugo, Tolstoi. La escritura llegó después, estando en el IPVCE, o poco antes. Para mí, aquello solo era garabatear en una agenda. Era una de las muchas inquietudes que sentía por el arte, de manera que no lo sobredimensioné.

No me planteaba escribir. Y lo hacía, como es natural, distanciadamente, con períodos de sequía, inconstancias. Ya estando en la Universidad comienzo a recibir otras influencias literarias, pero lo curioso es que los caminos eran siempre corvos, nunca rectos, nunca el acercamiento fue directo porque no buscaba. Leyendo ensayos por lo general llegaba yo a la poesía. Recuerdo lo determinante que fue leer un ensayo de Beatriz Maggi sobre Emily Dickinson. O leer ensayos sobre el Caribe, la megritud para llegar a Cesáire, Glissant, Roumain… Pessoa. Mis primeros referentes poéticos están por ahí.

¬ŅC√≥mo se puede promover mejor la buena escritura?

Si te refieres a promover, de gestarse, de hacer buena escritura, depender√° del nivel de exigencias que cada uno se plantee para lograr eso.

Si te refieres a impulsar la buena escritura, darla a conocer, también.  

Cada persona es due√Īa de s√≠; ‚Äúcada vida la defensa de una forma precisa‚ÄĚ. Cada uno de nosotros toma lo que cree conveniente, decanta, filtra. Lo bueno es siempre una meta, un fin ulterior. Llegar a lo bueno requiere tiempo, sudor, sacrificio.

¬ŅExisten las modas literarias? ¬ŅSon una real sintomatolog√≠a de lo que lee el p√ļblico o de lo que se consume en estrechos c√≠rculos de cr√≠ticos, seguidores de un autor determinado y/o defensores a ultranza de dichos autores?

Existen. La moda siempre responde a un estado de opinión. Dependerá de la globalización del asunto (el libro, el autor), de su mediatización. Siempre han existido las modas, por molestas que sean a veces, en tanto tendencia, disposición a algo. Eso no lo instaura una persona, es un camino de muchos

Puede deberse a todo eso que apuntas y que yo resumir√≠a en una sola palabra: reconocimiento. Incluso si lo que se quiere con eso es detonar algo anterior, centrifugarlo, remover lo que est√° establecido. Confieso que me gusta mantenerme al margen del tema. Como dice una amiga: ‚Äútan esclavo de la moda es el que la sigue, como el que la rechaza‚ÄĚ. Soy esclava de ese rechazo. Hay que negar ciertas corrientes. Pero, ¬Ņacaso no fueron en su momento ‚Äúmodas‚ÄĚ el impresionismo, el neoimpresionismo, el fovismo, el romanticismo, el pop-art, el bebop?

Por otra parte, la lucha por el reconocimiento existe desde el origen de los vínculos sociales, desde la familia. Como existe también un intercambio, una transferencia de dones: en los autores que siguen a otros autores por moda, en los lectores que leen lo que otros leen, los críticos que coronan o fulminan. Eso va creando jerarquías, voces que se expanden con una fuerza tentacular. Es el despliegue humano.

Para mantener una postura cr√≠tica ante eso, porque cualquiera puede perderse en la curvita anhelada de la fama, a veces me pregunto para qu√© hago lo que hago. Y dudar es bueno ‚ÄĒadem√°s de romper toda vanidad‚ÄĒ: centra, recompone.

¬ŅHasta qu√© punto el mundo de las artes visuales impacta, o no, en tu imaginario po√©tico/creativo?

Creo que bastante. Estudié Historia del Arte y eso, como todo lo que se estudia, fue plantando parcelas, rellenando espacios. Ahora me pregunto cuánto no tendrá que ver el ejercicio crítico con la poesía. La poesía es hipercrítica. Hay varias asignaturas en la formación que entrenan de alguna manera para eso.

En mi tiempo recibía clases de Víctor Fowler y Adelaida de Juan. Ambos impartían talleres críticos, el primero sobre el audiovisual, Adelaida sobre las artes visuales. Ese ejercicio es especular como un espejo. Lo que digamos de la obra puede tener más de nosotros mismos que de la obra. Lo cierto es que pasamos mucho tiempo en el aula recibiendo una cantidad de información que ahí está.

A√Īos despu√©s, sobre todo si una se desvincula de las artes visuales, parece que esos caminos antes plantados fueron con el tiempo arrasados como un viejo maizal. Y no. Siguen estando ah√≠. A menudo llegan. Sobre todo, en textos donde tiendo al barroquismo, a la recreaci√≥n de atm√≥sferas, porque as√≠ es como surgen en mi cabeza ese tipo de im√°genes, muy pict√≥ricas. Contrario a la memoria auditiva, la memoria visual/fotogr√°fica logra otra pre√Īez, una gestaci√≥n m√°s larga en el inconsciente.

El cuerpo que habitamos, el g√©nero que habitamos (o nos habita), ¬Ņimpacta directamente en nuestra escritura o es solo una condici√≥n salvable e intrascendente? ¬ŅC√≥mo sientes que te sucede a ti?

Escribimos con el cuerpo. Bailamos con el cuerpo. Dormimos con/en el cuerpo. Vamos a buscar el pan con el cuerpo. Ba√Īamos al cuerpo con el cuerpo. Gracias a esa corporeidad estamos en este mundo. El cuerpo nos universaliza, pero tambi√©n nos individualiza. De manera que tanto la naturaleza de lo que escribo, lo que persigo, lo que hago en la vida, tiene que ver tambi√©n con la naturaleza de mi cuerpo.

¬ŅExisten reales conexiones entre los poetas cubanos de estos tiempos, esencialmente entre los j√≥venes? ¬ŅConexiones que trascienden al hecho de aparecer juntos en una antolog√≠a o leer en un mismo espacio? ¬ŅCrees que, m√°s all√° del acto creativo, ese que es usualmente solitario, les son √ļtiles al autor las asociaciones con otros creadores? ¬ŅPor qu√©?

Siempre existen conexiones cuando se coincide en un sitio, en un tiempo; cuando vivimos en una isla tan peque√Īa como Cuba, tan burbujeante; cuando se tiene una edad aproximada; pasamos quiz√°s por las mismas escuelas, al menos recibimos los mismos planes de ense√Īanza; tenemos iguales s√≠mbolos patrios; nuestros nombres inventados; tenemos como creadores similares divisas, al menos la de seguir creando en la Cuba de ahora, y coincidimos por tanto en Festivales, Ferias del Libro, Juegos Florales, intercambiamos nuestros contactos de m√≥vil y muchos somos amigos por Facebook.

Puede que incluso muchos de nuestros referentes literarios sean los mismos. Intercambiamos libros, novedades, bases de premios en grupos de WhatsApp. A estos premios enviamos cuadernos, seg√ļn la suerte, los enviamos despu√©s a los mismos planes editoriales. S√≠, las conexiones existen.

Pero no te puedo hablar del nivel de trascendencia de todas ellas. Cuando leo algo de la poesía que hacen los jóvenes en Cuba, no encuentro, más allá estas coincidencias temporales, muchas semejanzas. Eso me alegra.   

Las asociaciones creativas siempre son dinamizadoras, propositivas, agentes de cambio y, a menudo aglutinan parte de lo mejor de una generación. Pienso en la Revista de Avance, Orígenes, el Grupo de los Once, Volumen Uno, Arte Calle, Puré, Enema, Diaspora(s), Fluxus, el Cinetismo, los surrealistas, Irakere, La Fania, qué se yo.

La historia est√° marcada por el tendencionismo, los guettos. Eso habla a favor del grupo, de la centralidad de fuerzas en pos de un bien com√ļn. Aunque un grupo o asociaci√≥n, como quieras llamarlo, no funciona si cada miembro no tiene su propia combusti√≥n.

¬ŅLa poes√≠a duele? ¬ŅHace feliz? ¬ŅPuede transformar?

La poesía transforma la videncia. Hace que todo cambie y descambie, como apunta un personaje infantil de Graciliano Ramos. Ese cambio y descambio es también endógeno en lo más interno de nosotros mismos.

Cuando llegó, de esa manera salvaje, germinal, como llegan todas las cosas, podía asociarlo con el dolor. Ya no: es indolora como muchas enfermedades hereditarias, un gen degenerado; como la miopía que hace que vivas recalculando los objetos, las distancias, que vivas recalculándolo todo.

Por otra parte, la felicidad es vaga, oscilante. La poesía simplemente trasvasa, al margen de una condición u otra.


«Trato de complacerme como lectora»

Evelin Queipo es esa joven que se mueve por varios campos dentro del extraordinario mundo de la literatura. Nacida en Camag√ľey ha sido ganadora del Premio Celestino de Cuento en Holgu√≠n con La M√°quina de recordar, as√≠ como de otros importantes reconocimientos.

Sin embargo, su sencillez trasluce su talento al escribir. La direcci√≥n de la Editorial √Ācana es un veh√≠culo eficaz que le posibilita seguir construyendo puentes. ¬†

‚ÄďCom√©ntame un poco acerca de los libros recientemente publicados por la editorial √Ācana‚Ķ

Presentaremos Kukuy no quiere perder el tiempo; es una historieta de √Āngel Velazco. Es una saga y tiene la particularidad de que fue concebida a l√≠neas sin colores para que los ni√Īos puedan colorear la historieta, ajust√°ndose al sistema de impresi√≥n que tiene una editorial territorial. Tenemos tambi√©n Cuentos Patatos, libro de Niurkis P√©rez Garc√≠a, una escritora camag√ľeyana que ha tenido mucho reconocimiento entre ellos Puerta de espejo, que es el Premio m√°s importante que otorga la Biblioteca Nacional. Es una reedici√≥n a color y ha sido muy trabajado por los narradores orales.

tomada del perfil de facebook de evelin queipo

‚ÄďYa eres una escritora con varios premios importantes, ¬Ņc√≥mo es tu proceso creativo?

Me he propuesto firmemente, m√°s que una narradora, poeta o escritora para ni√Īos, ser una escritora, y en ese sentido trabajo todos los d√≠as. Por eso trato de conquistar g√©neros, formas escriturales que no hab√≠a explorado antes. Entonces cultivo varios g√©neros aunque siento esta preferencia por la literatura infantil, pues siento que es la que me permite hacer realmente una labor formativa con el lector.

‚Äď¬ŅEscribes partiendo de la ni√Īa que est√° todav√≠a, de la ni√Īa que fuiste o de la ni√Īa que construyes?

Mi universo lectivo en la infancia versaba fundamentalmente acerca de textos donde el ni√Īo es el h√©roe. No un Julio Verne, no otros autores que part√≠an desde un universo adulto y le serv√≠a al ni√Īo para su entretenimiento, m√°s bien me gustaba un Pipa medias largas, un Tom Sawyer que eran ni√Īos h√©roes, protagonistas audaces en su aventura.

Entonces casi siempre construyo historias as√≠, donde trato de entretener la ni√Īez que tuve. Tambi√©n los textos que hubiese yo querido leer y no estaban a mi alcance; tal vez porque no se hab√≠an escrito, pero m√°s seguramente porque simplemente no tuve acceso a esa literatura.

Entonces trato de complacerme como lectora solo desde el motivo, porque desde el tema, desde el tratamiento de un valor de formación sí me gusta que haya cierta didáctica escamoteada y casi invisible dentro de cada texto. Ahí sí lo miro con la frialdad del adulto que quiere educar, que quiere instruir, que quiere formar un individuo capaz de ser independiente y de tener una serie de valores, insisto siempre, que son los que deben estar en cualquier sociedad que prepara un adulto para el futuro.

tomada del perfil de facebook de evelin queipo

‚Äď ¬ŅConversa la poes√≠a, la literatura infantil y la narrativa en ti? ¬ŅSe trastocan? ¬ŅC√≥mo juega Evelin Queipo con ellas?

Es complicado. Hasta que aprendí las reglas para la poesía solo escribía narrativa. Me resultaba relativamente fácil construir un texto narrativo, aunque eso no quiere decir que lo hiciera bien. Pero bueno creía poder hacerlo con cierta facilidad.

Despu√©s que conoc√≠ la poes√≠a, o sea, una serie de elementos que conoc√≠ desde el punto de vista te√≥rico tales como el hemistiquio, la s√≠laba m√©trica, en fin, las cuestiones de la rima, ya me es dif√≠cil. Es como quitarse el abrigo despacio, escribir la narrativa y entonces ponerte el traje de la poes√≠a. Y a veces entre un proceso creativo de narrativa y de poes√≠a pasan a√Īos, porque es dif√≠cil desprenderse de la poes√≠a despu√©s que uno la conoci√≥.

‚Äď¬ŅC√≥mo es la lucha contra el papel en blanco?

Ya no, ya lo tengo como h√°bito y como oficio. El horario del que pueda disponer en mi apretada agenda de trabajo y de madre, me siento a llenar el papel. La idea se ha ido cocinando a veces meses, a veces horas, a veces a√Īos, y la plasmo. Porque tambi√©n hago radio y requiere de oficio. Puedo no tener deseos o la musa, pero definitivamente hay que llenar la p√°gina.

‚Äď¬ŅC√≥mo la radio alimenta tu vocaci√≥n como escritora?

tomada del perfil de facebook de evelin queipo

En la emisora provincial Radio Cadena Agramonteescribo una revista cultural, que se transmite de 1:30 P.M. a 3:00 P.M., de lunes a viernes. Tiene un nivel alto de audiencia y escribir cada uno de esos guiones me toma hasta cuatro horas al día. Pero me ha permitido una superación tremenda.

Estar en la radio es aprender a redactar de una forma incre√≠blemente √ļtil para escribir cualquier g√©nero literario. Adem√°s, la b√ļsqueda de temas que puedan ser interesantes, agradables a un p√ļblico en su mayor√≠a de la tercera edad, te permite explorar muchas cuestiones interesantes.

La radio me enamor√≥ hace seis a√Īos y aunque todo conspira y es antag√≥nico al proceso de creaci√≥n, uno siempre trata de ir colando esos intereses personales que uno cree que tiene el oyente.


Alfarero de la belleza (audios, fotos y poemas)

Esbozos de perfiles en blanco y negro, con aforismos dis√≠miles, est√°n dispersos ante mis ojos. Mientras, los acordes de Over the rainbow (en espa√Īol, Sobre el arco√≠ris) toman la cocinita y el patio, en donde Lezama, la mascota de casa, a√ļlla la melod√≠a. Si por casualidad el clarinete da una nota falsa, mi anfitri√≥n explica con toda naturalidad que no es su culpa, que le falta esa tecla y no ha tenido tiempo para componerlo.

Entonces comprendo que alguien m√°s estuvo ojeando los dibujos dispersos sobre las losas carmelitas del mini bar de Boitel. Que much√≠simos otros reporteros han debido interpelarlo desde que apareci√≥ la noticia de su Premio Nacional de Poes√≠a Nicol√°s Guill√©n. Y me siento un poco dichosa de compartir este espacio privado con uno de los poetas m√°s c√©lebres de Cuba, due√Īo de una casa en donde cohabitan √°ngeles dorados y brujas voladoras, y due√Īo tambi√©n de una sencillez c√≥moda, de una suerte de espiritualidad muy rara y agradable.

Dicen en la villa, que tanta gloria se debe a que Remedios la bella besó sus manos con alquimias de poesía y que en agradecimiento, Luis Manuel Pérez Boitel trajo hasta su regazo más de medio centenar de premios y lauros de casi todos los tipos y desde los más remotos parajes.

Entre estos, el Premio Internacional de Poes√≠a Manuel Acu√Īa en Lengua espa√Īola, en M√©xico, con el poemario Artefactos, para dibujar una nereida as√≠ como el Premio a la Trayectoria de SELAE que otorga la Sociedad de Escritores Latinoamericanos y Europeos, con sede en Italia, por el conjunto de su obra po√©tica. Dentro de Cuba lo prestigia el Premio Casa de las Am√©ricas y entre m√°s de una veintena de cert√°menes importantes, el reciente Nicol√°s Guill√©n.

El int√©rprete de Over the rainbow, y el firmante de aquellos dibujos sobre cartulina, realmente es conocido por unos cerca de 25 libros entre poemarios, prosa po√©tica y cr√≠tica literaria. Es asiduo en eventos de gran prestigio dentro y fuera de la Isla. Ha recibido condecoraciones como la de Hijo ilustre de la Villa de San Juan de los Remedios, en la provincia Villa Clara, as√≠ como la Medalla por los XXV a√Īos de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z y la Distinci√≥n por la Cultura Cubana. Tambi√©n es Miembro de honor de la Uni√≥n Hispanoamericana de Escritores.

Una vez que nos ponemos serios me muestra la que asumo como biblioteca o cuarto de estudio. Lecturas y borradores están en pilas o regados por el piso, al pie de la computadora de mesa, me hacen pensar que Boitel no tiene horarios establecidos para concebir un verso, sino que brotan de él como un artefacto divino.

¬ŅTe planteas la poes√≠a como un oficio o como una forma de asumir la vida?

Yo creo que ante todo la poesía es una necesidad espiritual. Pero también uno está apostando por edificar una especie de monumento que valide la estética propia y esa visualidad que tenemos sobre la vida y sobre el mundo mismo. Te exige superación como cualquier otro oficio que se hace día a día. Por ejemplo, lecturas que mejoren la estética que uno pudiera asumir como perspectiva de su obra. Pero también el arte y la literatura se pueden sostener sobre experiencias vitales que son mucho más enriquecedoras que el oficio.

En el a√Īo 97, apenas egresado de la Universidad Central de Las Villas, ganas con el poemario Unidos por el agua, el premio Fundaci√≥n de la Ciudad de Santa Clara ¬ŅCu√°ndo decidiste darle formato de poeta a toda esa sensibilidad que te habita?

Cuando estudiaba en la Escuela Primaria ‚ÄúAlejandro de R√≠o‚ÄĚ estuve vinculado al taller literario de una asesora importante en Remedios, Yolanda Meri√Īo. En esa etapa tambi√©n estudi√© artes pl√°sticas, danza, guitarra, trompeta. De pronto estaba en una clase de ajedrez, o de pin pon, o de atletismo. ¬°Hasta esgrima practiqu√©! Se trataba de esa belleza que tiene la infancia de indagar, explorar, que deja una huella en las personas, aunque no tengas asumido tu camino. Recuerdo, por ejemplo, que en el a√Īo 80 fui el mejor lector de un grupo que hab√≠amos formado aqu√≠ en Remedios.

Todo esto generó que en mi etapa de universitario me vinculara al círculo de escritores de Santa Clara, a través del taller que se realizaba en la UCLV. Comencé a participar en festivales estudiantiles y estaba al tanto de las nuevas publicaciones. Algunos autores llegaban hasta allí y sostenían ese diálogo tan importante con los jóvenes. La facultad tenía el encanto de estar asociada a la carrera de Filología y a veces algunos  amigos me pasaban las obras de su plan de estudios.

Luego sucedi√≥ que, aunque me gradu√© con un promedio de 5,56 puntos, tuve dificultades para obtener mi ubicaci√≥n laboral, y me sumerg√≠ en la literatura. A todo esto, se sum√≥ que mi padre, a quien le dediqu√© mi primer libro, muri√≥ dos a√Īos despu√©s con un peri√≥dico en las manos que anunciaba ese peque√Īo suceso editorial. La emoci√≥n de mi primer libro publicado por Capiro y el orgullo de mi padre fueron motivaciones suficientes para seguir escribiendo poemas.

tomada del perfil de facebook del entrevistado

En el 2002 te agencias un puesto dentro de la √©lite latinoamericana cuando el poemario A√ļn nos pertenece el oto√Īo result√≥ Premio Internacional Casa de las Am√©ricas, entre 354 obras de 18 pa√≠ses. ¬ŅQu√© signific√≥ para ti?

Empez√≥ pr√°cticamente una carrera marat√≥nica sobre la que ahora mismo me pregunto; ¬Ņc√≥mo pude escribir tanto en tan poco tiempo? Solo s√© que siguieron sucedi√©ndose proyectos. Miraba la poes√≠a con diferentes perspectivas y en esa medida iba cambiando de figuraciones, enriqueciendo el mundo imaginario que rodea a la poes√≠a.

Marcas estilísticas de tus textos podrían ser: la peculiaridad con que abordas la naturaleza humana, las imágenes exquisitas del mundo exterior, la temática amorosa…

Trato de que mis libros sean diferentes. Por ejemplo, Para no quedar en el And√©n[1] cuenta un viaje en el tren espirituano desde La Habana. Es una especie de poes√≠a r√≠o de cien p√°ginas. Mediante una fusi√≥n entre lo po√©tico y el lenguaje narrativo, fundamentalmente lo coet√°neo, intento crear mundos paralelos. Cuando lo comparas con La Sagrada Familia encuentras la misma fluidez, el mismo choque po√©tico y de tiempo narrativo, y una visualidad est√©tica de un hecho que puede ser comprensible mediante la poes√≠a. Pero tanto este como Aun nos pertenece el oto√Īo; tienen otra vertiente, otra ilaci√≥n.

Creo que esto ha sido un divertimento durante toda mi vida; que los libros sean fundamentalmente una propuesta artística. Como una especie de pieza de teatro detallada y preciosista en todos sus aspectos. Para que haya dramaturgia y versatilidad a nivel de tono y de tiempo poético.

Yo no escribo ning√ļn poema aislado, yo escribo libros y los concibo como propuesta est√©tica que funcione como un artefacto de cierta belleza.

Tu propia obra ha sido sometida, con √©xito, al ojo cr√≠tico de importantes jurados. Has ejercido t√ļ mismo la cr√≠tica. Pero, ¬Ņcu√°les autores son aquellos que ganan tu admiraci√≥n?

Yo leo a todo el mundo. Cuando egres√© de la universidad, con un raro misterio fui sustituyendo mis libros de derecho por libros de poes√≠a. Rilke me gusta mucho[1], Siempre creo que todos los poetas admiramos a Mallarme, Rimbaud, la poes√≠a francesa, la espa√Īola del 27. En la poes√≠a cubana te pudiera mencionar a Mart√≠, a Juli√°n del Casal, a Heredia y a la poes√≠a de Or√≠genes con exponentes como Lezama y Eliseo Diego.

En una ocasi√≥n, hace unos 20 a√Īos, el escritor y periodista santaclare√Īo Ar√≠stides Vega escribi√≥ acerca de la obra de su coterr√°neo: ‚ÄúTestimonios de soledad, de amor y desamor, de dureza y vitalidad‚Ķ‚ÄĚ

La Naturaleza del Est√≠o, poemario ganador del Permio Nacional Nicol√°s Guillen, ¬Ņqu√© temas va dejando atr√°s y qu√© novedades propone?

Es un libro donde exploro el contexto del pa√≠s, el tema de la insularidad, la belleza de los campos. Me inspiro en los poetas origenistas que manifestaban la est√©tica de la genealog√≠a insular. Porque como acu√Īa Cintio Vitier la historia de Cuba y sus poetas se han refugiado en la contemplaci√≥n del paisaje.

Quise concebir una obra que afianzara lo cubano y la belleza de nuestra vida a modo general. La contemplación de nuestros paisajes me permite encontrar la paz que uno pierde en la vorágine de otras cosas. Encontrar un refugio que no atente contra la belleza.

¬ŅTe sientes part√≠cipe de alguna generaci√≥n o movimiento especifico de poetas?

Las generaciones se han acu√Īado a partir de un estudio de la cr√≠tica literaria sobre las principales vertientes que se han sucedido en el pa√≠s. Lamentablemente, cuando uno estudia a Portuondo y Mirta Aguirre, puede apreciar que sus conceptos de generaci√≥n se refieren a una academia, pero no se enmarcan en un tiempo mismo, como s√≠ lo hace hoy por hoy la cr√≠tica; que segmenta como si fuera un chorizo la generaci√≥n del 50, del 70, del 80, etc.

No se puede buscar una ruptura est√©tica por d√©cada, porque no te da la medida de la dimensi√≥n o la visualidad que pueda tener la poes√≠a misma. Se debiera, en este sentido, hacer estudios m√°s amplios que comprenda un distanciamiento aeectivo y en el tiempo a la hora de validar, por ejemplo, el estado actual de la literatura. Porque muchas veces se obvian voces y no se abarca lo que est√° sucediendo realmente en las provincias.‚ÄĚ

¬ŅCu√°nto duele escribir un poema?

Más que un dolor es un placer. Hedónicamente una aptitud. Es visualizar algo que ya estaba escrito en mi memoria. Cuando lo leo transcrito al papel me doy cuenta de si es verdaderamente bueno o no.

Boitel al igual que su coterráneo Caturla nunca ha abandonado Remedios…

Uno tiene que estar donde es feliz.

Publicada por Luis Boitel en Martes, 11 de febrero de 2020

Despu√©s de un Casa, un Nicol√°s Guillen, entre m√°s lauros internacionales, ¬Ņhacia d√≥nde se empinan sus ambiciones literarias?

Uno no escribe nunca para premios, estos solo llegan. Lo importante, m√°s all√° de la dotaci√≥n econ√≥mica, es ganar un lector, establecer di√°logos y ganar un poco de tiempo para poder seguir escribiendo. Los premios validan tu obra, pero uno escribe para las personas. Entre las cosas que estoy so√Īando se encuentran algunos guiones para teatro. Es un mundo del que me gustar√≠a beber m√°s.

Le dir√© algunas palabras que extraje al azar de sus poemas, ¬Ņpodr√≠a decirme que evocaciones le traen?

‚ÄĒAdelante

‚ÄĒAnd√©n

‚ÄĒEse lugar a donde todo el mundo va.

‚ÄĒ√Ārbol

‚ÄĒLa dimensi√≥n de lo que se puede alcanzar

‚ÄĒEspuma

‚ÄĒEs como un segmento que va dejando el tiempo

‚ÄĒBelleza

‚ÄĒLo que pretendemos encontrar

‚ÄĒCasa

‚ÄĒPuede ser pa√≠s, continente.

‚ÄĒPoes√≠a

‚ÄĒEs algo que va a sobrepasar la vida y que siempre querremos defender como si fuera realmente el reino de Dios.

 

CARTA ASTRAL PARA DIBUJAR UNA REALIDAD QUE NO ENCUENTRO EN TU NOMBRE

 

Qu√© puedo decirte, madre m√≠a, a la hora del mal dormir entre jeringuillas y fragmentos de un linfoma que parece te llevaba poco a poco. Despu√©s del chinesco hospital, los cristales de la noche, el traspi√©s que oficia el c√°ncer entre tus arterias, c√≥mo decirte tanta verdad, una verdad absoluta que no podr√≠a creer nunca, por la que respond√≠as como un animalito tembloroso, el m√°s fr√°gil de los animalitos asediado por la multitud, imposible de entender en su propia sombra. La definici√≥n de un extra√Īo sue√Īo que descubro en tus ojos, en la planicie de tus ojos, por ejemplo, cuando acud√≠amos a la salita del hospital y yo te ofrec√≠a regalos para que no imaginaras la sangre que faltaba, los estertores de esta aciaga existencia de la que no puedo despedirte. Entonces indagabas el porqu√© de aquella gente moribunda cruzando frente a nosotros, por qu√© tanta soledad en los rostros de los paseantes y de uno mismo.¬† Nada nos era ajeno, ni apenas el d√≠a que me dijiste que no quer√≠as ir m√°s al tratamiento, que ya las venas hab√≠an colapsado y que era algo injusto que no pod√≠a seguir ocurriendo. Entonces mirabas alrededor, y no hallaba raz√≥n ni pedestal, no hallaba el sendero para trasmitirte el estado de necesidad, las injusticias de Dios, y de la vida que siempre es incierta. Dur√≥ un a√Īo el temor, la s√ļplica y el desasosiego de cuidar de ti, madre m√≠a, de sentirme a tu lado el m√°s peque√Īo de los hombres, un principiante, el incomprendido por la turba, el que escap√≥ de todo pacto por alcanzar la felicidad, y t√ļ no sab√≠as nada; en ese instante donde decid√≠ dejarlo todo a Dios, pero salvarte. As√≠ fue la rutina de los d√≠as, la b√ļsqueda por minimizar las secuelas de las quimioterapias y de tus venas necrosadas.¬† Madre m√≠a, qu√© dif√≠cil es dejarte en un poema para que elijas entre la p√°tina de la enfermedad y la manida palabra existencia. Qu√© dif√≠cil es dibujar una realidad que no encuentro en tu nombre, cu√°l misterio ofrece Dios para que la muerte no sea ni el fin ni el principio. A duras penas, puedo explicarte, madre m√≠a, sobre estas cosas, y temo en el aciago tiempo que nos encumbra, mientras te preguntaba por los √°rboles del patio, por los d√≠as de navidad y la familia. Qu√© puedo hacer, madre m√≠a, si no pude sustituir mis venas por las tuyas, si en tu mirada siempre encontr√© un rencor injusto, dir√≠a yo, amargo, por la inexplicable hora de la transfusi√≥n, por la herida que mucho m√°s se hac√≠a en m√≠ junto al lamento. Nada sab√≠as, madre m√≠a, nada sab√≠as. C√≥mo podr√© revivir tantos motivos diversos, fingir que se est√° feliz por el hecho de hablar de la felicidad. Callar simplemente, cambiar de conversaci√≥n como si nada sucediera, pero es terrible el candil y la expectativa por los medicamentos que no llegan.¬† Mientras prefiera que sigas peleando por la casa y el pa√≠s, insistir que todo ha sido un sue√Īo y tenga l√°grimas nada m√°s, y no pueda hablarte de porvenir, de los hijos que no s√© si tendr√©; ah para qu√© tantas preguntas. Madre m√≠a, si un d√≠a piensas que intent√© escapar de esa realidad, que no cuid√© bien de ti, que tambi√©n he sido un animalito tembloroso perdido en su soledad. Qu√© puedo decirte, madre m√≠a, que me perdone, que me perdone.

 

CANCI√ďN RUSA PARA DELF√ćN PRAFTS

Siempre hubo alguien entre t√ļ y yo

siempre hubo algo poderoso intercediendo

Delfín Prats

 

Apenas bastar√≠a la primera y √ļnica carta para cortar

estas amarras que ha dejado el tiempo, pues ciertamente Delfín,

siempre hubo algo entre t√ļ y yo, que no puede ser

comparable a estas calles de Rusia que van cambiando

de nombre, de simetría sobre la noche,  tártara noche esta,

de justificación para nosotros mismos. 

Quién pudo cruzar tantos océanos para llegar a tu inexplorable isla

fue un cobarde, alguien que no tiene excusa

para dejarte un sobretodo con la postal de 1980, una canción rusa

y aquel poema que me dedicaras, desde un olvidado parque de Holguín.

A quién pude callar en esa soledad inequívoca de bancos dispersos,

en esta mutilación que los periódicos hacen, si en aquel poema

ten√≠a yo la mejor carta de triunfo, unos veinte a√Īos menos.¬† Pero te marchaste

Delfín, sin darme aquellas otras pruebas, en la catedral

del Cristo Salvador las estampillas no son iguales, tu nombre

por ejemplo, un garabato en la pared en sepia. Un trago de vodka a granel

como salutaciones de estas otras comarcas por la soledad y el tiempo

que nos deja, como magro cielo sobre las cosas que ya no est√°n.

Mi casa ha sido de alabastros  y libros que en invierno cubren y soportan

esta rara manía de llamarte, de no saber ya nada de ti. Dividiría yo los días

por uno de esos licores rusos y ese modo de hacer

el amor sobre tapices famosos y libros de algebra analítica.

Para qu√© tanta poes√≠a ‚ĒÄ me dijiste ‚ĒÄ muchacho, tan bello como la nieve

de San Petersburgo.  Entonces nunca más supe de ti.


Analektas poéticas de La Luz

Witold Gombrowicz arremeti√≥ una vez contra los poetas. Gombrowicz, el amigo de Virgilio Pi√Īera, quien particip√≥ en el equipo que tradujo al espa√Īol Ferdydurke, esa obra maestra del modernismo europeo publicada por el novelista polaco en 1937, escribi√≥ para eso Contra los poetas.

Gombrowicz aseguraba que la poes√≠a entonces se realizaba ‚Äúen el vac√≠o casi completo‚ÄĚ. ¬ŅPero cu√°l es el vac√≠o del que habla Witold? El vac√≠o de la falta de sensibilidad, del estilo herm√©tico y unilateral, la poes√≠a del exceso de versos, la poes√≠a que necesita un buen aire fresco‚Ķ

Mucho de ese aire fresco, de sensibilidad y desenfado l√≠rico ‚Äďa pesar del sarc√°stico Gombrowicz‚Äď encontr√© en los tres m√°s recientes cuadernos publicados en la aparentemente sencilla y modesta ‚Äďcomparada con las tantas proezas editoriales de La Luz‚Äď colecci√≥n Analekta de este sello de la AHS: Cerrado por incapacidad, del habanero Ricardo Acostarana, que mereciera el premio del concurso Nuevas Voces de la Poes√≠a Cubana en 2018; Distintas formas de habitar un cuerpo, de la camag√ľeyana Martha Acosta √Ālvarez, y Las contemplaciones, del holguinero Rubiel G. Labarta, que obtuvieran el Premio El √°rbol que silva y canta en 2017 y 2018 respectivamente, organizado por la secci√≥n de literatura en Holgu√≠n y la AHS en el municipio de B√°guanos, en la jornada de trova y poes√≠a Del verso y la miel.

Presentación de título de ediciones la luz en el pabellón cuba durante la feria internacional del libro 2020/ Foto Vanessa Pernía Arias

Eso pensaba mientras le√≠a estos poemarios. En Cerrado por incapacidad la poes√≠a llega como constructo, posibilidad, edificaci√≥n de sentidos‚Ķ Acostarana va armando una arquitectura de efectos como quien arma un mosaico epocal o una maquinaria para deglutirlo todo o casi todo sin miramientos. Eso es tambi√©n la poes√≠a: engranajes, mecanismos, piezas, estados de la mente, un dolor moment√°neo que cae al cesto, donde encontramos todos los convencionalismos y la sagrada idea de ser original, escribe. Como en ese t√ļnel por el cual avanzamos con los sentidos alertas leemos el cuaderno, sabiendo que la realidad nos espera fuera, que nada sirve tener un dios antidisturbios pendiente, pues acabamos confirmando que el poeta tambi√©n es un ladr√≥n que desea escapar de este pa√≠s a un no pa√≠s como este. Y que la poes√≠a ‚Äďcuando todo est√° cerrado por incapacidad‚Äďnos da la posibilidad del viaje: anticipa la huida, nos abre las puertas de la libertad en versos como los de Ricardo Acostarana.

A Martha Acosta la conoc√≠amos, en cambio, m√°s por su obra narrativa, galardonada con premios como el C√©sar Galeano, Pinos Nuevos, Calendario, Celestino y el Iberoamericano de Cuento Julio Cort√°zar. Martha posee m√©ritos en la narrativa que la ubican, sin dudas, entre los j√≥venes escritores m√°s laureados e interesantes en el contexto literario contempor√°neo en Cuba. En su poes√≠a ‚Äďque fue una sorpresa grata y que viene a calzar una sensibilidad otra, que ya entreve√≠amos en sus cuentos‚Äď la l√≠rica y la narraci√≥n se complementan como un todo amplio. Hay una evoluci√≥n en la historia, un discurso po√©tico que bebe de la construcci√≥n de sentido, en poemas como ‚ÄúLa mesa del domingo‚ÄĚ y ‚ÄúEn Cuba no hay glaciales‚ÄĚ. Familia, identidad, contemporaneidad‚Ķ se cruzan y como Delf√≠n Prats, Martha asegura que no existen caminos que nos lleven de regreso a los sitios donde he sido feliz¬ł por eso nos invita a que sea puesta la verdad sobre la mesa. A esa verdad, la suya, nos llevan sus versos.

Despu√©s de publicar su primer cuaderno, Los dioses secretos, por La Luz precisamente, y que el mismo recibiera el reconocimiento La Puerta de papel, que otorga el Instituto Cubano del Libro con su consiguiente reedici√≥n, el holguinero Rubiel G. Labarta ha obtenido muchos de los m√°s importantes premios del panorama nacional, como el Pinos Nuevos, Manuel Navarro Luna, Ciudad de Ciego de √Āvila, Paco Mir Mulet, Am√©rica Bobia, Hermanos Loynaz, Ciudad de Holgu√≠n y la Beca Prometeo de La Gaceta de Cuba, que le han hecho publicar otros tantos libros. Muchas de sus obsesiones ‚Äďcomo si fuera hilvanando un amplio poema que atraviesa sus textos‚Äď se encuentran tambi√©n en Las contemplaciones: la familia una y otra vez, sumergida en la cotidianidad asfixiante que las ayuda a soportar el paso de los a√Īos, la dura rutina de los a√Īos, pues ‚Äďnos recuerda m√°s adelante‚Äď el arduo transcurrir del tiempo, puede ser, sin dudas, una traici√≥n imperdonable. Y adem√°s, cierta nostalgia hacia un pasado en donde la vida ‚Äďcomo s√≠ntoma de la cotidianidad de muchas familias‚Äď se reduce a la cruel espera. Hay mucho de melancol√≠a cuando se desea medir el verdadero tama√Īo de lo que perd√≠amos, aunque estemos seguros de que ya nada har√° que recobremos el verdor de anta√Īo.

Foto Vanessa Pernía Arias

La Luz estren√≥ en 2011 la colecci√≥n Analekta. Al sencillo formato horizontal y su breve tirada, se a√Īade la ventaja de su f√°cil elaboraci√≥n, en comparaci√≥n con otros libros de mayor hechura, y el hecho tangible de haber publicado el primer texto de muchos autores locales y otros de varias partes del pa√≠s. El libro que inici√≥ la colecci√≥n, la Analekta 1, fue Los mundos y las sombras, de Delf√≠n Prats. Le seguir√≠an otros autores a esta, ya con 37 t√≠tulos: Lina de Feria, Zulema Guti√©rrez, Yonnier Torres, Eilyn Lombard, Frank Castell, Jamila Medina, Eldys Baratute, Irela Casa√Īas, Elaine Vilar, Israel Dom√≠nguez, Elizabeth Reinosa, entre otros. Ahora se suman las voces po√©ticas de Ricardo Acostarana, Martha Acosta √Ālvarez y Rubiel G. Labarta. Y cada una de ellas resulta un atractivo encuentro, un viaje hacia muchas direcciones.