Pintura
Colores para la trova
Corazón de trovador es la propuesta expositora colectiva, en la cual el licenciado Ihordan Torres, presidente de la Asociación Hermanos Saíz (AHS) en Camagüey, se estrena como curador. [+]
Las obras son más importantes que yo
El dibujo llegó a su vida antes que decidiera estudiar Ingeniería en Ciencias Informáticas. Javier Castillo (La Habana, 1994) siempre tomó con seriedad su vocación artística. A través de los años su pasión autodidacta fue consolidando conocimientos, experiencias y búsquedas que en la actualidad ha generado obras donde la imagen es complementada por textos o ideas, y donde rige, por encima de todo, un sentido humanista. [+]
Arte y mercado
Uno de los desafíos más complejos conque debe lidiar el arte hoy es el mercado. Los artistas cubanos no están exentos de esa realidad, ante la cual deben, inevitablemente, posicionarse. Algunos consideran como algo positivo producir teniendo en cuenta los deseos del público, no importa que en el proceso se deban hacer algunas concesiones. Otros, por el contrario, defienden que se debe crear un público para el arte y no la inversa. [+]
“Amo la pintura desde la primera mancha”
La pasión por el dibujo y la pintura lo atrapó a temprana edad, pero no pensó ejercer el oficio de artista en un principio, hasta que llegó la adolescencia y, un poco por embullo y curiosidad, hizo las pruebas de Instructor de Arte y las aprobó desde el primer corte, en el 2002. [+]
“Mi estilo está en la forma de pensar”
Pocas veces encuentra un artista la estabilidad creativa en su obra, al menos no aquellos que evitan ser seducidos por la comodidad y la fácil complacencia. Pocas veces —para no ser taxativos—, porque la verdad un artista no debería nunca abandonarse al letargo de lo pusilánime, lo infértil, lo lesivo.
Liliam Cedeño y sus Rosas de Alabastro
Liliam Cedeño es una de esas artistas que lleva su creación a la par del compromiso de formar parte de la Presidencia Nacional de la Asociación Hermanos Saíz. Entre sus tareas en esta joven organización se encuentran la de fungir primero como Presidenta de Matanzas y más tarde como Vicepresidenta de la AHS Nacional. Graduarse del Instituto Superior de Arte (ISA) en el 2011,le ayudó a entender que en el arte es fundamental la idea, el concepto que se desea alcanzar. Esta creadora ha incursionado en la fotografía y el video, la instalación, el collage. Entre sus exposiciones personales se encuentran: Arqueología diferenciada (2013), Creer en Algo (2017), Capital (2016), TRD (2016), Móviles Adjuntos (2016), etc. [+]
Un isleño…
Las vivencias de este joven creador se han vertido en su arte. Leandro Emilio Rivera Mompié, es estudiante de Diseño Escenográfico en la Universidad de las Artes (ISA). No se aleja de su formación como artista plástico. Su obra es resultado de su filosofía de vida, religión y experiencias personales.
¿Cómo fue tu primer acercamiento a las artes plásticas?
En el 2009 sufrí un accidente producto de un salidero de gas, que me provocó quemaduras de tercer grado en las piernas. Estuve hospitalizado alrededor de dos años. En este período me intereso por las Artes Plásticas, luego de mi recuperación comienzo a investigar cómo podía estudiar artes plásticas. Ingreso a la Academia de Artes Provincial ¨Wilfredo Lam¨ de la Isla de la Juventud, en el curso 2011-2012. En el 2013 fuimos trasladados hacia la Escuela Nacional de Bellas Artes San Alejandro. Allí aprendí mucho sobre información visual. Dos años después, decido optar al ISA por Diseño Escenográfico, y apruebo. Ahora curso el segundo año en este perfil.

¿Cómo dialogan en tu creación tu formación como artista plástico y diseñador escenográfico?
Eso es una lucha constante. Al principio no quería estudiar diseño escénico porque me interesaban las artes plásticas. Le vas cogiendo el gusto a la carrera. Creo que el diseño escénico aporta y abre el diapasón a mi formación como artista plástico, porque es un campo en el que confluyen todas las especialidades: cine, teatro, el mundo del espectáculo, la publicidad… Mi formación como artista plástico es más como el creador que está en una nube y baja hacia al lienzo o al metal (en mi caso). En el diseño estoy sujeto a un guion o a la idea de alguien, y mi función es aportar y enriquecer esa idea. En una tengo el factor individual, y en el diseño aprendo a trabajar en equipo con diferentes especialidades. No dejo de ser artista plástico ni diseñador, sino que se complementan. El diseño escenográfico le ha aportado a mi proceso artístico el pensar en el espacio; donde se combina el tiempo, el ritmo y el sonido. Pienso en todo eso que sucede en la escena que se puede palpar. Con el paso del tiempo las dos especialidades se están uniendo en mí.No me gustaría que me encasillaran en un pintor o escultor, sino en artista plástico.

¿Los números tienen algún significado en tu obra?
Todo el mundo se pregunta que es el 44 en mi obra. No es más que mi ultra-mega concepto, que se desprende de mi número de zapato. Pongo un dato sin sustento teórico que está puesto al azar. El 44 decido incorporarlo a mis lienzos de una manera jocosa, como algo sin sentido. Los seres humanos estamos constantemente buscándole la lógica a las cosas. Me interesa poner un dato que cuando se me acerquen y pregunten, yo pueda ver la reacción cuando diga que solamente es mi número de zapatos. Creo que a veces el arte necesita eso. El dato, el número y el texto está puesto en mi obra por azar para generar algo en el espectador.
¿Qué elementos de la sintaxis y la gramática encuentran cabida en tu obra?
Los tiempos gramaticales: pasado, presente y futuro. Yo juego con los tiempos, con las formas de conjugar los verbos. Esto ocurre en varios idiomas: latín, español, y el inglés. Busco palabras y las paso por el filtro de la filosofía. Con categorías como el YO, lo que me acerca a elementos del psicoanálisis de Freud. De ahí se desprenden ideas que arman mi composición y tienen su resultado palpable en la obra material: una pintura o una escultura.
¿Filosofía o religión? ¿Qué palabra conecta mejor contigo como creador?
Para nadie es un secreto que soy cristiano. Pero no trato de mostrarme como un artista cristiano, sino como un creador. No pretendo ser un filósofo. No me encasillaría en ninguna de las dos. Pero si me atrevería a decir, que el trasfondo de cada una de las piezas deriva en una reflexión sobre quién soy yo. Con algunas preguntas que siempre se ha hecho la filosofía, la religión y todas las culturas: ¿Qué es la nada? ¿Qué es el todo? ¿Qué es el sonido? ¿Qué es el ser? Esas son categorías en común entre la filosofía y la religión. Me interesa también para la obra la psicología, saber sobre el subconsciente.
¿Qué huella deja en tu obra el haber nacido en la Isla de la Juventud?
La Isla de la Juventud deja en mí, lo bello de haber nacido en ese sitio, haberme formado como artista. Es un lugar donde pude experimentar con diferentes tipos de materiales. Alcanzar dominio con el mármol y la cerámica. La Isla de la Juventud me marcó con el aprendizaje de la talla del mármol.
Los espacios de fe: Osvaldo González
La pintura y la instalación, que toma como punto de partida los espacios interiores de su entorno familiar y doméstico, son los ámbitos creativos que cultiva Osvaldo González (Camagüey, 1982), uno de los noveles artistas cubanos cuya poética se mueve entre lo espacial y lo deconstructivo. [+]
No hago un arte complaciente
Tomado de Juventud Rebelde
El joven artista matancero de la plástica Jorge Yunior Gutiérrez Salomón, a sus 30 años de edad, ya cuenta con obras en colecciones privadas de más de 60 países [+]
Choco: maestro de la colografía
La creación ha sido una constante para Eduardo Roca Salazar (Choco), Premio Nacional de Artes Plásticas en reconocimiento a la obra de su vida. Entre esculturas, pinturas y colografías transcurren gran parte de las jornadas de este artista nacido en un barrio humilde de Santiago de Cuba, el 13 de octubre de 1949. [+]