Pintura


Liesther Amador: «Soy un insatisfecho superviviente»

Conoc√≠ la obra de este joven al azar, mientras realizaba las correcciones del cat√°logo de la exposici√≥n de arte contempor√°neo cubano La Tierra Dada, que organiza la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z. Su obra Tiempo Muerto, merecedora del Premio Post-it 2019, que se otorga a creadores menores de 35 a√Īos, despert√≥ mi curiosidad en primera instancia y me dispuse a indagar m√°s sobre el concepto y la historia de esas fotograf√≠as en las que las personas, como √°rboles, sembraban sus cuerpos en la tierra.

La obra de Liesther Amador Gonz√°lez (Ciego de √Āvila, 1983) navega entre los medios expresivos de la pintura, la fotograf√≠a, el dibujo, la instalaci√≥n, el site specific work, la intervenci√≥n en el paisaje y el performance. La realidad del artista y su entorno se convierten en materia art√≠stica, un registro documental. En su discurso, lo individual, lo familiar, el tiempo, la tierra y lo vivencial son asumidos como puntos de equilibrio, que podr√≠an tensar un hilo conductor entre cada una de sus piezas. Podr√≠a decirse que hay una especie de radiograf√≠a interior en cada ellas, la b√ļsqueda incesante de alguien que escarba en la tierra, como quien escarba en su conciencia, hasta encontrar su ra√≠z.

H√°blame de los inicios. ¬ŅC√≥mo descubriste las artes visuales? ¬ŅCu√°ndo sentiste que era el camino?

Desde ni√Īo me gust√≥ pintar, ten√≠a habilidades para dibujar, modelar con plastilinas o fango. Mis padres se encargaron de cultivarlas con regalos (crayolas, l√°pices de colores, acuarelas, etc.) y sobre todo con elogios. Siempre me estimulaban a participar en concursos. Recuerdo que esas primeras ‚Äúobras‚ÄĚ eran motivo de orgullo en sus conversaciones con amigos o visitas.

tomada del perfil de facebook de liesther amador

Mi madre se empe√Ī√≥ inagotablemente en conservarlas en carpetas que a√ļn andan por casa.¬† La motivaci√≥n es la base de la formaci√≥n vocacional, sobre todo en la ni√Īez donde la fantas√≠a puede ser incitada y conducida. Nada m√°s serio para un ni√Īo que sus juegos a ser adulto. All√≠ es donde deben actuar con cautela maestros, padres o tutores, pues hay mucha fragilidad tambi√©n, un descuido o mal manejo puede marcar el rumbo, desvirtu√°ndolo o simplemente mat√°ndolo.

Con esa mesura la asumieron todos en mi familia y cuando mis preguntas sobre t√©cnicas de dibujo se fueron complicando (c√≥mo sacarle un destello de luz al parabrisas de un carro que ese momento dibujaba), buscaron ayuda en el √ļnico artista (el pintor) que hab√≠a en mi pueblito.

As√≠ comenz√≥ a ponerse maduro mi juego y el objetivo fue prepararme para las pruebas de ingreso a la Academia deAartes. En aquel entonces (1998) ten√≠a la opci√≥n entre Camag√ľey o Trinidad, las dos a m√°s de 150 kil√≥metros de mi Jicotea natal. A vencer los miedos de la ‚Äúdesprotecci√≥n‚ÄĚ, hacer sacrificios sentimentales y materiales tambi√©n estuvieron dispuestos mis viejos, pues yo ten√≠a en aquel momento 14 a√Īos, 130 cm de estatura y la situaci√≥n econ√≥mica era dura para mi familia y toda Cuba.

Aunque podr√≠a decirse que el artista visual se va formando sobre la marcha, a partir de su propia sensibilidad y los intereses que marcan sus inquietudes art√≠sticas, el proceso de formaci√≥n acad√©mica siempre deja una huella importante. ¬ŅQu√© particularidades marcaron tu etapa como estudiante?

As√≠ llegue a la Academia de Artes Pl√°sticas ‚ÄúOscar Fern√°ndez Morera‚ÄĚ en Trinidad un d√≠a de octubre de 1998, con un miedo terrible a una realidad ajena totalmente, pero convencido de que ese era mi lugar.

La formaci√≥n acad√©mica no define la condici√≥n de artista. Es un error recurrente en la instituci√≥n cubana del arte catalogar desde all√≠. Ser artista es una actitud ante la vida, no es cuesti√≥n de acumular habilidades t√©cnicas o erudici√≥n te√≥rica para vencer un plan de estudios, pero no se puede negar que esta formaci√≥n va a marcar para siempre y allanar√° el camino de quien decida empe√Īarse en el arte.

cortesía de liesther amador

En principio, hay incontables trillos para la creaci√≥n visual, y la academia viene con algunos a pon√©rtelos en la cara, desde metodolog√≠as probadas por a√Īos en la tradici√≥n. Estos, en mi experiencia, son los cimientos donde se sostiene todo, aun cuando el arte desdibuja sus fronteras, se expande a una infinitud de disciplinas, facturas industriales o virtuales, metodolog√≠as conceptuales de distanciamiento total del artista en la realizaci√≥n de la obra, etc., aun cuando todo esto es asumido desde hace tiempo por las instituciones del arte.

Mirando mi camino transitado desde la distancia, puedo afirmar con total responsabilidad que una academia de arte o cualquier escuela no dependen del confort o la cobija de la instalación, sino de la calidad del claustro que la estructura.

La Academia de Trinidad donde estudi√© y en la que se formaron artistas que ya tienen un lugar en la historia de arte cubano, fue descrita en s√≠mil por el destacado cr√≠tico y curador Gerardo Mosquera, como una ‚Äúescuela de √Āfrica‚ÄĚ por sus condiciones insalubres‚Ķ; eran las ruinas de un Cuartel de Dragones del Ej√©rcito espa√Īol, pero era un verdadero oasis para la ense√Īanza.

Allí, un claustro heterogéneo en maneras de asumir y experimentar el arte te mostraba caminos técnicos e ideoestéticos, y te exigía su tránsito, pero en esencia había asumido como método fundamental darte la libertad de la experimentación, el incentivo y el respeto a la individualidad creativa, sin descuidar ponerte en la conciencia códigos del compromiso social del arte.

En esos planes de estudio recuerdo y reconozco cu√°nto me marcaron ejercicios que buscaban introducirnos en investigaciones cuya praxis nos exig√≠a la inserci√≥n en el medio sociocultural. Esa marca no se ha borrado, por el contrario, crece a√ļn. Recuerdo a profesores como Luis Blanco, Tony G√≥mez, Alain Fern√°ndez, Mario Guerra, Papito, Duffay, Acebo, Alejandro Bastida que, entre otros, hab√≠an asumido la ense√Īanza desde la experiencia que la producci√≥n art√≠stica contempor√°nea exig√≠a.

Estos m√©todos ten√≠an su base en el comportamiento de la producci√≥n del arte cubano durante los a√Īos ochenta, signados por dos problem√°ticas ideost√©ticas: la asimilaci√≥n cr√≠tica de los resultados de autoconciencia del arte llevado a cabo por las vanguardias durante el siglo XX y el replanteo de sus roles sociales para nuestra situaci√≥n cultural. Estoy seguro que de all√≠ ven√≠a todo.

de la obra Tiempo muerto/ cortesía de liesther amador

Es muy grato recordar esa etapa hermosísima de mi vida, pero me entristece el hecho de que esa Academia no exista para nuevas generaciones, por una decisión con un análisis que creo fue poco profundo por la gran implicación cultural y social que tenía ese centro para una ciudad declarada Patrimonio de la Humanidad, pues su función iba más allá de la formación de artistas visuales de la región central del país, esta servía de contraparte al peligroso mercadeo de arte para la feria (candonga) al que una ciudad turística se expone permanentemente.

¬ŅQui√©n funciona ahora como contrapartida a la seudocultura? ¬ŅQui√©n eleva o muestra como estandarte, verdaderos valores art√≠sticos al for√°neo? ¬ŅQui√©n le brinda otros referentes al p√ļblico trinitario que est√° siempre expuesto a la deformaci√≥n que genera ese mercadeo?, incluso, y por qu√© negarlo, ¬Ņqui√©n eleva la competencia, la calidad en cuestiones t√©cnicas o creativas para ese mercadeo mejor que esos estudiantes de arte? En eso debi√≥ pensarse; otros problemas pudieran pesquisarse por especialistas en temas socioculturales, estoy seguro. Pudiera parecer que padezco del sentimiento del trinitario ausente, pero no es as√≠, el problema es de talla mayor cuando hasta el edificio con alto valor patrimonial que albergaba a la escuela, queda en el abandono.

¬ŅCu√°les son los principales referentes que crees que han influenciado tu obra y tu visi√≥n del proceso creativo?

La lista sería extensa, te mencionaré algunos que considero son los más cercanos, el orden de los nombres de estos referentes no responde a una mayor o menor influencia, indistintamente todos con mayor o menor evidencia están en mi trabajo: Antonia Eiriz, René Francisco, Eduardo Ponjuan, José Bedia, Joseph Beuys, Bill Viola, Spencer Tunick, Marina Abramovic, Santiago Sierra.

Como ves, son diversas mis referencias, algunos marcan por su actitud o postura ante el arte y su finalidad, otros en la manera que abordan desde el arte determinados procesos culturales o sociales, otros desde los contenidos conceptuales o temáticos que emplean o emplearon. Creo que esos son los tres caminos fundamentales que marcan mi interés por ellos.

El nacimiento de una obra visual a veces requiere de un punto de calma, de soledad, de b√ļsqueda interior. La variedad de aristas en tu creaci√≥n da la impresi√≥n de una exploraci√≥n constante. ¬ŅQu√© es lo que m√°s disfrutas en el proceso creativo de una obra?

No siempre una obra nace desde ese punto de calma, soledad o de b√ļsqueda interior. En mi caso hay obras que han nacido en el punto de ebullici√≥n de un proceso en esencia contrario. En mi trabajo casi siempre hay una dosis de accidente, creo que constantemente cedo un poco del control, lo mismo a las personas con las que trabajo o colaboro, o a los materiales y t√©cnicas que empleo; ese riesgo me excita y creo que enriquece el proceso y el resultado.

Adem√°s, nunca hay un control total por parte del artista sobre la obra que genera. Siempre hay un otro, otras realidades para la obra, tan simple como que el espacio donde se exhibe o se genera va a condicionarla y ya en eso dejamos de tener el control total, por ponerte un ejemplo.

Tambi√©n hay de soledad y b√ļsqueda interior, pues suelo ser autorreferencial, o exhibir algunos de mis traumas, eso tiene que ver con un principio √©tico que asumo como m√°xima, ser sincero, por eso mi discurso se hace directo, sin adornos, a veces en forma documental; encuentro la poes√≠a all√≠.

de la obra Tiempo muerto/ cortesía de liesther amador

Leyendo a Martí me he dado cuenta que se puede ser directo, duro en el discurso y no perder esa poesía. Eso no está en el empaque de la obra, la llamada superficie o atmósfera, sino en el subsuelo de donde nace.

El arte est√° lleno de f√≥rmulas y trucos factuales que act√ļan en el subconsciente del individuo, eso no se puede negar o desechar, pero una obra no puede ser en esencia eso, pues ser√° solo adorno, telenovela para hacer llorar a las amas de casa o simplemente un objeto para el mercado f√°cil.

La historia del arte est√° llena de ejemplos de esos artistas cuya obra no ha sido valorada en su momento, han sido censuradas o motivo de burlas por sus contempor√°neos simplemente por poner una dosis justa de sinceridad, sin embrago eso son los que han corrido las fronteras para el arte.

En las obras de esos nombres que te menciono como mis referentes est√° ese condimento esencial que es la sinceridad ‚Äďtambi√©n de embeleco, claro‚Äď y de cierta manera todos han asumido los riesgos que esto implica, pero tienen el beneficio de trascender y eso es algo que todo artista intenta, pero pocos lo logran.

Lo familiar, las ra√≠ces‚Ķse muestra como un sitio recurrente en toda tu obra. ¬ŅQu√© impulsos te interesa expresar en este sentido?

Ya te mencionaba anteriormente de d√≥nde vengo. Mi familia es numerosa en un pueblito peque√Īo, y eso genera una especie de n√ļcleo poderoso que me ha condicionado el car√°cter a un sentimiento de sobrevaloraci√≥n familiar. Mis t√≠as tienen derechos de madre y los primos nos criamos como hermanos. Aclaro, nada es perfecto por la diversidad de caracteres, pero fue riqu√≠sima para m√≠, esa f√≥rmula. De eso quiz√°s venga todo.

La creación de un artista parte de motivaciones, de experiencias cercanas o ajenas, pero este tiene la responsabilidad de ahondar, no quedarse en la epidermis del asunto. Uno trabaja sobre lo que más conoce, lo que más siente o padece, entonces mi familia es una mina riquísima de materias primas.

de la obra Tiempo muerto/ cortesía de liesther amador

Mart√≠ dec√≠a, ‚Äúins√©rtese a la ra√≠z el tronco‚ÄĚ y las m√≠as est√°n muy prendidas a ese n√ļcleo familiar. Los que cultivamos plantas sabemos que al trasplantar un √°rbol hay que cuidar de no da√Īar sus ra√≠ces, siempre hay que dejar parte del sustrato natal para que sobreviva al adaptarse al nuevo terreno, por eso regreso permanentemente a mis ra√≠ces, para no marchitarme, creo que no soy capaz de adaptarme totalmente a este nuevo terreno. ¬†

En la base de la sociedad est√° la familia por lo que es com√ļn denominador a todos, es tema universal recurrente en la historia del arte, entonces es f√°cil que esos microrrelatos que expongo se conviertan en universales.

La pintura, el performance, la instalaci√≥n, la fotograf√≠a, el videoarte‚Ķ todo un universo de experimentaci√≥n que gira en torno al arte contempor√°neo, y lo define. Por lo general una arista no es comparable con la otra. ¬ŅQu√© intentas expresar desde cada una? ¬ŅEn cu√°l te sientes m√°s satisfecho?

No encuentro preferencias por ning√ļn medio de los que he usado. Creo que un artista, joven o viejo, debe conservar la capacidad y el deseo por la experimentaci√≥n, y eso es lo que he hecho.

Creo que hay medios id√≥neos para cada idea y mientras m√°s capacidades y herramientas un artista acumule, mejor. Uno tiene que ejercitar permanentemente ese instinto para elegir caminos, modos de hacer, porque puedes convertirte en estanque o en un so√Īador que esperando los recursos ideales para hacer la obra nunca la produzcas porque nunca lleguen. A√ļn soy alguien en formaci√≥n, eso es todo.

Soy un insatisfecho superviviente, quisiera producir el doble y superior en calidad. Entonces permanentemente siento que la mejor obra es la que estoy por hacer.

¬ŅQu√© ense√Īanzas te deja tu experiencia como profesor de Dibujo y Pintura de las Academias de Artes Pl√°sticas Ra√ļl Mart√≠nez (de Mor√≥n) y Ra√ļl Corrales (de Ciego de √Āvila), labor que realizaste por casi una d√©cada? ¬ŅConsideras que es importante que un artista se vincule a la faceta pedag√≥gica como un ejercicio m√°s de creaci√≥n?

Te confieso que en principio tome el magisterio como un juego de ego y rebeld√≠a. Llegar en impositivo a √©l marc√≥ esa postura adolescente. Yo quer√≠a seguir mis estudios en el ISA, pero las circunstancias econ√≥micas y la salud de mi madre no me lo permit√≠an y como √ļnica opci√≥n impuesta por el servicio social me dieron impartir clases en la academia Ra√ļl Corrales en Ciego de √Āvila, que coincid√≠a su inauguraci√≥n con mi graduaci√≥n en 2002.

Fue un choque violento, pues para nada el sistema que impon√≠a la novata direcci√≥n de ese centro se asemejaba al que yo hab√≠a vivido como estudiante en Trinidad: incomprensi√≥n de prioridades en los planes de estudio, baja preparaci√≥n por parte de algunos profesores en asignaturas fundamentales y complementarias para la especialidad, arbitrariedades que lastraban la movilidad creativa de los estudiantes y otros problemas que por √©tica no puedo mencionar; un choque generacional, subvaloraban y subestimaban a esos tres chiquillos ‚Äúrebeldes‚ÄĚ reci√©n graduados (Reg√ľel Altunaga, Jeosviel Abstengo y yo).

tomada del perfil de facebook de liesther amador

La rebeldía me dio por jugar a ser el profesor que me hubiera gustado tener, que no era más que una mezcla de las características de esos que te mencioné anteriormente. Y me enamoré de ese juego, descubrí que tenía vocación para dar clases, sentía una satisfacción enorme con la evolución de mis estudiantes, dispuse casi todo mi tiempo a esa labor y por un período no lo sentí como una pérdida, pues para enfrentarse a un grupo de adolescentes estudiantes de arte hay que dosificar las energías para que no te falten para estar en superación permanente, pues exigen, cuestionan y si de pronto te conviertes en su referente, es mucho peor, pues eres como el líder de una banda deliciosamente peligrosa y eso sí que requiere de ajustar la responsabilidad, la ética y el autocontrol.

Realmente lo disfrut√© much√≠simo y poco a poco el empe√Īo no fue demostrar nada, porque me gan√© el respeto, incluso el cari√Īo de algunos de esos profesores que reconocieron sus lagunas y se superaron.

Yo crec√≠ como profesional, como persona, dej√© de jugar al profesor y lo fui, pero no dej√© de ser ese rebelde, irreverente ante lo mal hecho, la mediocridad, y segu√≠ tropezando. Un d√≠a me di cuenta que no pod√≠a cambiar un sistema simplemente porque la direcci√≥n no lo entend√≠a y mis prioridades empezaron a cambiar, entonces decid√≠ dejarlo, pero te declaro que en alg√ļn momento volver√© a enfrentar un taller como profesor, pues me encanta esa profesi√≥n. Desde mi experiencia, tienes dominio real del conocimiento cuando logras ense√Īarlo y eso se logra en el ensayo ante ese disc√≠pulo que te ense√Īar√° tan bien como el mejor profesor.

Recientemente obtuviste el Primer Premio en el Post-it 2019, muestra-concurso dedicada al arte cubano contempor√°neo para creadores menores de 35 a√Īos. La obra premiada fue Tiempo muerto. Com√©ntame un poco sobre ella.¬†

Es una serie que vengo realizando desde 2016. Tiempo muerto en la cultura agr√≠cola ‚Äďprincipalmente en la ca√Īera‚Äď se le denomina al per√≠odo comprendido fuera de la zafra (corte, recolecci√≥n y procesamiento artesanal o industrial del fruto). Este apelativo queda como rezago de un per√≠odo neocolonial donde el desempleo, la escasa demanda de fuerza laboral y la desprotecci√≥n salarial eran sin√≥nimos de desventura entre campesinos y obreros. Parad√≥jicamente, esta denominaci√≥n determina el intervalo de siembra y cultivo, el tiempo de germinaci√≥n, de renacer asistido y natural de los cultivos.

Hago este preámbulo a la raíz cultural del término para pulsar sobre este contrasentido simbólico que determina uno de los contenidos metafóricos sobre los cuales se establece esta obra, que además asienta sus bases discursivas en paradojas culturales y sociales como: modelo de éxito, realización personal o colectiva, fama, felicidad, sacrificio, reconocimiento social, etc… respecto a la realidad de cada individuo o grupo que acepta construir estas escenas, literalmente sembrados en el contexto que los define o que ellos mismos, como entes activos, condicionan.

de la obra Tiempo muerto/ tomada del perfil de facebook de liesther amador

Hay un marcado interés biográfico en esta investigación. Aunque no se exhibe en su totalidad, lo hago evidente a través de algunos datos personales, de tiempo y lugar que componen el título individual de cada fotografía o video, porque es principio la voluntariedad, la identificación y conciencia con y sobre la idea.

Todo individuo o grupo est√° marcado por utop√≠as, algunas comunes ‚ÄĒestas utop√≠as son esos emplazamientos sin lugar real, que mantienen con el espacio real de la sociedad una relaci√≥n general de analog√≠a directa o inversa‚ÄĒ. Estas intervenciones proponen la construcci√≥n de ese tipo de emplazamiento.

Más allá de los hechos fotográficos, se generan acontecimientos, performances rituales donde la experiencia y las relaciones entre individuo/grupo/artista se desdibujan en el intercambio, en la cooperación de construir espacios heterotópicos que intentan situar al hombre en reflexiones filosóficas y/o psicológicas sobre su condición. En cada escena hay una experiencia de vida asociada directamente al contexto.

Tiempo Muerto propone desde la fotograf√≠a una b√ļsqueda en la relaci√≥n entre el individuo y su circunstancia, pretende la construcci√≥n de monumentos fotogr√°ficos, apuesta por una operatoria donde lo territorial y la territorialidad poseen el mayor protagonismo. Ambos conceptos gu√≠an su mirada hacia el espacio f√≠sico, pero tambi√©n incluye las relaciones sociales que tienen lugar en su interior.

Has realizados diversas exposiciones personales y colectivas, te has desempe√Īado como curador en otras. Desde tu punto de vista, cu√°les son los principales retos que debe sobrepasar un artista visual cuando decide exponer su obra.

Aprender a aceptar la cr√≠tica negativa, aprender de ella tanto como de la positiva. Aprehender lo bueno de los dos criterios, pues ambos son peligrosos, eso es saber extraer de la paja el trigo limpio. Ser consciente de que cada exposici√≥n es un reto del que tienes que salir airoso, por respeto a ti y al p√ļblico que asiste. Ser valiente como un guapo que llega a la cola de la cerveza y dice ‚Äú¬°Ahora compro yo!‚ÄĚ, porque una vez que estas all√≠ no hay segunda oportunidad para esa obra, porque la dejas sola y no vale un ‚Äúyo quise hacer, pero‚Ķ‚ÄĚ, simplemente la obra es lo que est√° y ella debe imponerse con todas las calidades posibles, por respeto.

tomada del perfil de facebook de liesther amador

Hablar de uno mismo es un ejercicio dif√≠cil para un artista, pero tambi√©n podr√≠a ser un ejercicio de autorreconocimiento necesario. ¬ŅQu√© rasgos crees que definen a Liesther?

Creo que soy alguien con ‚Äúpaciencia de asi√°tico‚ÄĚ, que ‚Äúaprende a esperar‚ÄĚ y a seleccionar con la cautela de un cazador los momentos, las ideas para hacer lo que me gusta. Soy un artista que entrena para esperar, que experimenta y juega con los medios que dispone, de all√≠ la gama de maneras que te encuentras en mi dossier.¬†

No creo que pueda definirme con claridad, como lo puede hacer alguien diciendo que es ‚Äúel pintor de las tejas‚ÄĚ, o ‚Äúel de los remos y botes‚ÄĚ. Esa definici√≥n no la tengo y cr√©eme, no me interesa.¬† ¬†

¬ŅQu√© experiencias art√≠sticas te gustar√≠a tantear en el futuro?

Exponer en un circuito de arte que me exija un nivel superior.   


Querernos de lejos

Cerramos los ojos y, por un instante, parece que nos trasladamos hacia el mismo centro de la vetusta, hermosa y se√Īorial villa de Santa Mar√≠a del Puerto del Pr√≠ncipe, con el trazado asim√©trico de sus calles, donde cualquiera puede desorientarse pero no perderse porque los camag√ľeyanos, amables y orgullosos de su urbe le ense√Īar√°n, de inmediato, el rumbo a seguir.

En eso pensamos al apreciar la más reciente obra del joven creador Iván Carbonell Guerra, Machuty, licenciado en la especialidad de Instructor de Arte, Miembro de la Asociación Hermanos Saíz, a quien la terrible pandemia, la COVID-19, le ha servido de motivo de inspiración. De sus pinceles e inagotable fantasía, nació Querernos de lejos, acerca de la cual accedió, amablemente, a contarnos vía correo electrónico.

‚Äď ¬ŅQu√© te propusiste con Querernos de lejos?

Con mi obra trato de representar la dramática situación de contingencia sanitaria que vive el mundo a causa del nuevo coronavirus, la terrible COVID-19 que ya ha cobrado más de 270 000 vidas humanas en todo el mundo, y lamentablemente también en Cuba.

Mi intención es hacer un llamado a la reflexión de la humanidad a protegerse y tomar conciencia de cumplir las medidas orientadas por las autoridades de la Salud y, sobre todo, quedarse en casa para evitar la propagación de este siniestro virus.

En cuanto a las estructuras arquitect√≥nicas, en algunas zonas de la obra las l√≠neas se acent√ļan y desempe√Īan un papel esencial, con lo cual le da mayor expresividad y solidez a la pintura; con ello dejo bien definido que nuestras trincheras para vencer esta batalla contra la pandemia son nuestros hogares. Adem√°s, utilizo texturas, resultado de una constante experimentaci√≥n en que estoy inmerso y se funden con trazos de carboncillo que le aportan frescura y contraste a los elementos compositivos.

Por otra parte, recurro a una armónica gama de matices con el propósito de establecer un diálogo estrecho entre la obra y el espectador.

‚Äď ¬ŅQu√© t√©cnica utilizaste?

Emplee en la conformación una técnica mixta, ya que me permitió trabajar con varios materiales y me brindó la posibilidad de combinarlos entre sí, dando como resultado los efectos visuales que deseaba.

‚Äď Nos parece percibir una visi√≥n del Camag√ľey colonial en esta obra, ¬Ņes as√≠?

Esto es algo que muchas veces no te propones, directamente, pero aflora al manejar los pinceles. Siempre que puedo represento a mi ciudad de Camag√ľey desde mi visualidad creativa, en muestra de admiraci√≥n, respeto y cari√Īo a la tierra que me vio nacer y que es el pilar fundamental de mi formaci√≥n art√≠stica como creador.

Siempre he representado, impl√≠citamente, la ciudad de Camag√ľey, sobre todo ese Camag√ľey colonial lleno de ricas tradiciones identitarias que me acompa√Īan donde quiera que est√©.

Camag√ľey es una tierra que seduce a todos, tanto visitantes como sus pobladores. Es un homenaje a la tierra del Mayor, de Guill√©n y de tantos h√©roes y creadores, y por supuesto para todos aquellos h√©roes que en los hospitales, los laboratorios, cuidando el orden interior y en otras dis√≠miles tareas luchan, desde sus diversos frentes, para vencer esta pandemia.


Capítulo #9: Geometría Interior

(apuntes sobre la poesía de Yainier Salazar Benítez)

La joven literatura cubana es un Cubo de Rubik. Un rompecabezas mec√°nico tridimensional que posee seis colores uniformes. Donde un mecanismo de ejes permite mezclar y girar de manera independiente sus caras. El objetivo: las caras deben volver a quedar en un solo color.

De esta manera se articula la escritura contemporánea cubana. Los mismos colores y los mismos propósitos. Un resultado que marca una pluralidad de voces similares sin la intención juiciosa de marcar estilos ni vanguardia. Un buen amigo me dice que es el resultado de nuestra amplia gama de concursos y las bondades del sistema editorial cubano, y que de esa mezcla deben surgir voces para la posteridad.

Durante este debate diario entre colegas del gremio me he asomado con ah√≠nco a la obra de algunos escritores de mi generaci√≥n. Una b√ļsqueda que me ha tra√≠do grandes sorpresas.

Entre mis asombros est√° Geometr√≠a interior, el primer poemario de Yainier Salazar Ben√≠tez (Manzanillo, 1987) publicado por la editorial Sed de Belleza en 2018. El libro editado por Idiel Garc√≠a y con dise√Īo de cubierta de H√©ctor Guti√©rrez es un golpe al facilismo. Entre sus p√°ginas aparecen tres conceptos contundentes: la introspecci√≥n como recurso del lenguaje, la sencillez como h√°bito y lo infinito como representaci√≥n.

Cubierta del Libro Geometr√≠a Interior (dise√Īo de H√©ctor Guti√©rrez)

Yainier es una anomal√≠a en el engranaje literario de la Cuba actual. Sus caras y colores representan un cat√°logo espiritual de las acciones del individuo. La poes√≠a no es un juego, es un llamado singular y persigue las normas sensibles de la memoria. Ve el mundo a trav√©s de figuras vivas. Porque para √©l todo puede engendrar y poseer la vida. No circunscribe el concepto de la vida a ning√ļn otro, su percepci√≥n es ilimitada al igual que sus definiciones.¬† ¬†

No es de extra√Īarnos que su intuici√≥n lo lleve a involucrarse con normas conceptuales que rigen el infinito. Su poes√≠a son cuerpos geom√©tricos sincronizados desde las matem√°ticas. En su libro los n√ļmeros nombran lo insospechado, habitan como seres de permanencia eterna y modifican cada valor. Yainier no puede escapar de las disposiciones conceptuales de su escritura y se arrastra junto a ellas en una din√°mica af√≠n con la meditaci√≥n. Se re-interpreta, acude a la experiencia de los sentidos y explora. No hay victimizaci√≥n, se asume. Entonces presenta lo ins√≥lito como un milagro po√©tico.¬†¬†¬†¬†

Geometría interior se estructura en tres partes: AB Lluvia poligonal, BC Vegetación y CA Vértigo de las aguas. Tres momentos que denotan las condiciones: autor vs memoria/autor vs contexto/autor vs espíritu.

Al nombrar cada uno de los segmentos del libro, saltan a la vista los enunciados: AB, BC y CA. Elementos que hacen referencia a conceptos básicos y criterios de congruencia en la geometría. En esta ocasión nos remite a un triángulo isósceles. Una figura con dos lados iguales y un tercero desigual. Una figura imperfecta y a la vez armónica/virtuosa.

El triángulo constituye por su naturaleza, la primera de las superficies geométricas y la base adoptada para conocer todas las medidas. Nuestros antepasados consideraban de origen sagrado las propiedades de esta figura. Su simbología tiene un lugar de preferencia en los preceptos filosóficos y esotéricos.

¬ŅD√≥nde radica la geometr√≠a de este cuaderno?

¬ŅTranscurre al interior de un tri√°ngulo?

¬ŅPor qu√© is√≥sceles?

¬ŅC√≥mo leer m√°s all√° de las palabras?

Yainier Salazar nos muestra las dos primeras partes del libro como líneas de pensamientos paralelos. Ambas conceden la misma longitud pero distintos rostros del autor.

AB Lluvia poligonal posee la duda del acróbata. Está contaminado por parajes existenciales e imágenes concretas. Voces del hombre que es y del dibujo que será. Hay pena pero no lamento.

1011

Minuto de silencio. Una cruz en cada ojo. Nubes que parten hacia parajes oscuros. ¬ŅFumar salva del marasmo? Toda esa furia es hambre. En el cenicero caen dientes como p√©talos. Cadalsos. Irreversiblemente cadalsos. (P. 13)¬†¬† ¬†

Imágenes de Manzanillo (por Rubén Aja Garí)

BC Vegetación milita en sucesos destilados por la experiencia poética. Son motivos que no puede evadir en medio de su tratado existencial. Motivos que rellenan espacios sensoriales desde su explicación franca. Un ejemplo es el poema Instalación.

III

Bajo el océano

permanece

el √°rbol de los cosenos.

En los cables de alta tensión

crecen las azucenas.  (P. 53)

Imágenes de Manzanillo (por Rubén Aja Garí)

Al final el poeta nos deja una gran met√°fora: CA V√©rtigo de las aguas. Un fragmento del libro que complementa las partes anteriores. Se trata de la base del tri√°ngulo is√≥sceles. Esta fracci√≥n denota una consecuencia de la primera parte del libro. Parece un mismo cuerpo. Pudiera ser el principio como mismo ejerce de final. A este momento se le adhieren b√ļsquedas m√°s gen√©ricas. Intenta que el universo entre en el ojo de una aguja, un ojo triangular.

000011

Cada segundo vamos hacia la tierra. Cada segundo, la tierra viene un poco hacia nosotros. (P. 69)

Geometría interior puede leerse de manera intuitiva. Pero una lectura ejercida desde todos los significantes que componen el libro podría abrirnos a un sinfín de interpretaciones. En su composición habitan elementos (transcendentes) que no pueden ser comprendidos a plenitud, sin la aprehensión previa de las normas conceptuales que lo regulan. Esta es una capacidad que viene implícita en su exploración.    

Su ejercicio exige conectar/ascender/fluir. Transita por √°reas que ser√≠an desde√Īables para otros poetas y sobrevive. Se desmarca a trav√©s de conceptos amplios/ideol√≥gicos/ ¬Ņmetaf√≠sicos? No evade la construcci√≥n sociocultural del mundo pero su b√ļsqueda pertenece a otro estado.

Algunos de los preceptos más determinantes de la poesía metafísica se pueden encontrar en su escritura. Donde tanto la naturaleza como el arte son desnudados/desmantelados en busca de la ilustración, la comparación y la alusión.

Sin llegar a ser páginas abstractas, sí hay un componente visible de esta categoría entre sus versos. Una herramienta que utiliza para filtrar la realidad.

00011

¬ŅExiste el salto? ¬ŅLas c√°rceles son tan estrechas? La flotabilidad de los peces contin√ļa siendo gris. (P. 15)

Imágenes de Manzanillo (por Rubén Aja Garí)

El poeta no oscurece. Hay una variedad de colores que matizan las im√°genes dentro de la met√°fora. No le basta con la identidad visual de cada elemento de la naturaleza, necesita agregarles otros relieves.

Mandarria

Dicen que la noche no es azul.

¬ŅQu√© saben los sabuesos

de atrapar un conejo?

Dos golpes sobre la testa

y bailar.

Pero la expansión ocurre adentro.

La mandarria es una mancha.

El conejo persiste. (P. 36)

Como una pintura íntima, su paleta se compone de aquellos pigmentos más personales. Sus dudas nacen de aquello que solo ofrece perplejidad por su estatus, pero que convida a re-interpretar/codificar. En ese dilema todo elemento adquiere una nueva voluntad y con esta un nuevo color. 

010101

Arroyos de sangre bajo la piel del universo. Piedra azul. Los c√ļmulos son historia. Caen hacia la gravedad. (P. 69)

Geometr√≠a Interior es un paisaje po√©tico donde los elementos de la naturaleza, encuentran significados filos√≥ficos. En √©l convergen distintos modos de relaci√≥n/interpretaci√≥n/obsesi√≥n del autor con los hechos que lo circundan. Sus influencias provenientes de las artes visuales y cinematogr√°ficas son evidentes. Desde ah√≠ puede guiar al lector, por un espacio donde el tiempo se expresa a otro ritmo. No es dif√≠cil leer este libro y sentirse en una pel√≠cula de Terrence Malick o de Carlos Reygadas. ¬ŅPo√©tica de la contemplaci√≥n? El ciclo natural de las cosas. La edad como una estaci√≥n inmortal.

111101

El se√Īuelo del pescador es un regaliz envuelto en capas infinitas y doradas. El pescador es un ni√Īo. (P. 69) ¬†

Imágenes de Manzanillo (por Rubén Aja Garí)

El poeta necesita encontrar una explicaci√≥n a la existencia de la belleza. Medita sobre la extensi√≥n humana del mundo/el cosmos/el tiempo. Lo atormenta la modificaci√≥n de los objetos (piezas sensibles). ¬ŅQu√© es la existencia? ¬ŅC√≥mo sobrevivimos a ella? En esas interrogantes se puede descubrir que todo lo que existe es bello por condici√≥n natural. La existencia es la palabra que utilizamos para eternizar la belleza. Un gran poeta debe platearse la eternidad desde la belleza, nada compite con semejante sentencia.

001111

Los barrotes no son de acero. M√°s bien de inercia. (P. 72)

Imágenes de Manzanillo (por Rubén Aja Garí)

Otro elemento perceptible, es la sintonía con el yo espiritual. Un término delicado a la hora de definir debido a sus diferentes acepciones. Pero que conjuga cuatro conceptos ineludibles en Geometría Interior: psique, ser, alma y conciencia.

Se trata de uno de los cuestionamientos m√°s antiguos de la humanidad y que Salazar Ben√≠tez introduce desde peque√Īos detalles. ¬ŅAmbiciona? Claro que s√≠. Pero a partir de su relaci√≥n espacial con los objetos/la memoria/la naturaleza. As√≠ provoca un lenguaje simb√≥lico y concluyente.

El agua, los peces, los colores, la lluvia, un ni√Īo, un √°rbol, la c√°rcel y la tierra, son conceptos repetitivos. En su conjunto crean im√°genes poderosas y auto-referenciales. No son de naturaleza externa al autor, m√°s bien act√ļan como representaci√≥n de sus estados emotivos-conscientes.

Para Yainier Salazar Benítez, la poesía puede ser un gesto instintivo. Un instrumento capaz de echar abajo los límites mientras su expansión lo trasciende todo. Sus vivencias habituales son traducidas en figuras, cuyos significados necesitan explicarse mediante la palabra. No miente. Transgrede categorías científicas y de asociación. Intenta re-orientar la percepción lógica, sensible y emocional en un mismo discurso. Lo sublime y lo ordinario asumen la misma presencia/permanencia. Se muestra próximo y sincero, aunque en su poesía todas las orillas son equidistantes.


Capítulo #8: La técnica del acueducto (+ galería)

  • (aproximaciones a la obra de Alejandro Lescay Hierrezuelo)

I

  • ¬ŅC√≥mo entender el valor de una idea?
  • ¬ŅD√≥nde nos convertimos en parte de la imagen?
  • ¬ŅCu√°ntos cuerpos hacen una imagen?
  • ¬ŅC√≥mo escenificar el silencio?

Algunos artistas están condenados a vagar en la limitada extensión de sus ideas/de sus imágenes. No conocen la técnica del acueducto. La simple maniobra de abrir o cerrar una llave.

En un mundo tan contaminado y accesible, donde todos quieren ser ‚Äúel artista‚ÄĚ, sin conocer la t√©cnica del acueducto y sus interioridades; hay que aprender a ver-nos frente a la llave. Una maniobra tan simple posee significados absolutos.

Alejandro Lescay/ Foto de Eugenio Pastó/Cortesía de Lescay

Al recorrer la obra de Alejandro Lescay Hierrezuelo (Santiago de Cuba, 1987) podemos encontrar-nos frente a la perturbadora situación de observar-nos a partir de un gesto insospechado. Un espejismo interior que no puede negar-nos la representación de nuestra imagen.

En su obra se evidencia un conflicto ineludible: la imagen generacional vs la imagen deteriorada en el fondo. Ambas act√ļan como una sentencia. Colisionan en un discurso dial√©ctico donde se revitalizan las emociones/la memoria/identidad/el discurso. Se trata de una b√ļsqueda autorreferencial en el cuerpo colectivo. La mutaci√≥n de los rostros seg√ļn la idea, seg√ļn la plasticidad del contexto. Todo dentro del propio vac√≠o existencial que lo cre√≥. Todo desmaterializado y definido. Presente.

de la serie Los hijos de Matías Pérez/ Foto de Eugenio Pastó/Cortesía de Lescay

¬† ¬†Graduado de Pintura y Dibujo en la Academia Profesional de Artes Pl√°sticas Jos√© Joaqu√≠n Tejada (Santiago de Cuba, 2007), Alejandro parece estar colocado frente a la llave. Ha conseguido hacer alrededor de 12 exposiciones personales y tener presencia en m√°s de 45 exhibiciones colectiva. Posee una producci√≥n amplia y rigurosa que lo sit√ļan como uno de las nombres a seguir en los pr√≥ximo a√Īos del arte cubano. No solo por el elemento cuantitativo, sino tambi√©n por su exploraci√≥n pict√≥rica y conceptual.

Gaviotas (de la serie Los hijos de Matías Perez)/ Foto de Eugenio Pastó/Cortesía de Lescay
  • ¬ŅEs un artista experimental?
  • S√≠.

Desde sus primeras piezas se ha comprometido en la b√ļsqueda de modelos renovadores. Su profanaci√≥n estil√≠stica es el culto al arte vivo. Con sus fondos oscuros y complejos, nos invita a penetrar en un universo pr√≥ximo. Pues las figuras que se superponen a esos oscuros son identificables en el mundo actual. Se trata de im√°genes que atraviesan diversas etapas y estados del individuo.

de la serie Los Hijos de Matías Pérez III/ Foto de Eugenio Pastó/Cortesía de Lescay

II

En la serie Los hijos de Matías Pérez (la cual a mi opinión representa el desprendimiento de una adolescencia creativa), el artista encuentra una conexión con los elementos de la naturaleza. Aire/cielo/agua/nieve/ y el mundo animal/ todos en diálogo con la inventiva humana. La naturaleza vs las máquinas. El mundo de las cosas vs el mundo natural.

de la serie Los Hijos de Matías Pérez /Foto de Eugenio Pastó/Cortesía de Lescay

En ese vínculo yacen sus deseos y angustias por construir nuevas exploraciones en su pintura. Una mezcla de lo onírico/el lienzo/la aventura/el acrílico/el descubrimiento de lo humano/el artista y la llegada a zonas que coquetean con lo inentendible.

Esta es una serie para vivirla similar a la práctica del deporte extremo. La construcción de pasajes inusuales/anónimos también nos muestra el potente imaginario del autor.

de la serie Los Hijos de Matías Pérez III/ Foto de Eugenio Pastó/Cortesía de Lescay

Alejandro necesita jugar con lo abstracto. Encuentra la convergencia necesaria entre el color, los elementos figurativos (con trasfondo en la gráfica), y la abstracción como dispositivo definitorio. Desde allí maneja los significados. Desde ese escaparate experimenta y muestra, lo que a mí entender, es el gran tema de la serie: el viaje.

de la serie Los Hijos de Matíaz Pérez/ Foto de Eugenio Pastó/Cortesía de Lescay

Pudiéramos decir que es un tema recurrente en todo el arte, tal vez incluso demasiado recurrente. Pero en su hacer, el artista nos muestra el viaje con sinceridad e inspiración locuaz. Es indiscutiblemente creíble. Su viaje es el destino humano. Es el fracaso de Matías y la dicha de sus hijos. Es la actualización de nuestros recursos comunicativos/políticos/migratorios.

  • ¬°Somos los hijos de Don Mat√≠as P√©rez!
  • ¬°Vamos a volar/so√Īar/transitar el espacio fuera de nuestra atm√≥sfera!
  • ¬°Nadie puede detener a los hijos de quien invent√≥ la t√©cnica del acueducto!
Se permuta (de la serie Lps Hijos de Matías Pérez)/ Foto de Eugenio Pastó/Cortesía de Lescay

III

Alejandro Lescay es capaz de generar dentro de un mismo concepto la representaci√≥n del individuo como ser m√ļltiple y espec√≠fico. A eso le a√Īade significados conductuales que complementan figuras ensombrecidas.

Individuos todos marginados desde la representación. Desde el inacabado retrato de la vida.

Lo anterior expuesto responde a su serie Silencio. Un capítulo creativo que denota su interés por dejar las parafernalias visuales fuera y ahondar en lo oculto.

En busca de fe (de la serie Silencio)/ Foto de Eugenio Pastó/Cortesía de Lescay

La serie hace referencia directa al silencio como sonido/comunicación/ostracismo/incapacidad/imagen. Todos los rostros sin boca.

Cada pieza es un tratado sobre lo oculto del ser. Creo que en este punto radica el valor ideológico de la serie como puesta en escena. A veces el individuo prefiere no decir, y otras, no puede; una responde a la voluntad/capacidad de lo biológico y otra a lo social/lo político.

Esas cuestiones norman el comportamiento. Hacen de los seres humanos un concepto desde el ojo que lo observa. Los silencios en esta muestra son más que físicos, inclusos más que decisiones conscientes. Se trata del rostro interior.

La piel que habito (de la serie Silencio)/ Foto de Eugenio Pastó/Cortesía de Lescay

Como individuos en sociedad vivimos tras la imagen que los otros fabrican cuando nos interpretan, en lo que reprimimos y ocultamos. Somos m√°scaras. Personajes que viven bajo el sentido de la verdad que practican, pero que no representa ni exhibe ese rostro interior.

Nuestra expresión/comportamiento/carácter responde a una construcción social. La psiquis duerme nuestros impulsos y emociones cuando creemos que no es afín con la imagen que presentamos. En ese ejercicio (ya perenne), nuestros rostros verdaderos hacen silencio.

Sobre esa tesis descansa (también) la obra del artista. Los silencios de las personas constituyen (en este caso) una exploración de lo abyecto contra su propia naturaleza.

Silencio (de la serie Silencio)/ Foto de Eugenio Pastó/Cortesía de Lescay

En esta serie podemos ver a un creador posicionado frente a la llave, y también con la capacidad de abrir y cerrarla.

Su obra mantiene una conexión visible con toda su producción precedente, pero nada indica inmovilidad creativa. Los elementos sufren la desmaterialización que invade (incluso) el área conceptual. Sus fondos complejos evocan al encierro y el vacío material de cada figura. Lo figurativo nos conduce por áreas regidas por lo emotivo y sensorial.

Tras apoderarse de imágenes reales, busca re-significarlas/re-interpretarlas a través de las penas, la desesperación, la edad, los miedos, el anonimato y la aceptación de la condena.

La luz de Victoria (de la serie Silencio)/ Foto de Eugenio Pastó/Cortesía de Lescay

Cada obra desde una intención fotográfica, vincula a estos seres con el mundo real, pero desde esa realidad otra que los hace permanecer vivos e inexistentes. Una dualidad que corresponde a la psiquis, que nos habla desde una conducta extra-verbal/extra-física. La actuación implícita en la obra Sin respirar da fe de ese agobio e incapacidad del individuo por imponer su (verdadero) lenguaje.

Sin respirar (de la serie Silencio)/ Foto de Eugenio Pastó/Cortesía de Lescay

Con un marcado interés en el dibujo, Alejandro investiga a través del carboncillo y el lienzo. Ejercicio que desde lo pictórico naturaliza y hace más orgánica su investigación. Utiliza además, el acrílico y la técnica Scratchboard para buscar el efecto preciso en la textura. Todo esto desde una paleta reducida que deviene en armonía visual.

IV

  • ¬ŅDe qu√© le sirve a un creador como Alejandro Lescay la t√©cnica del acueducto?
  • ¬ŅQu√© importancia tiene esa maniobra? ¬†¬†
Alejandro Lescay/ Foto de Eugenio Pastó/Cortesía de Lescay

¬†El mundo de los artistas es interpretaci√≥n. Tener la facultad para desnudar al otro tras la ex√©gesis de lo que esconde, es un don poco com√ļn. El acueducto es la m√°quina para regular el agua/idea/concepto a gran escala. La llave por el contrario, es una maniobra que permite la regulaci√≥n desde lo micro/lo preciso.

En esos bordes transita Alejandro y su obra. Conoce cómo atrapar un concepto y desplegar micro-acciones para nutrirlo de manera endógena. Encuentra la diversidad en lo singular de cada gesto. No desmaya en abrir o cerrar la llave para dar paso a sus contradicciones, luego se expresa. Sabe que la técnica del acueducto no es la reproducción mecánica del gesto, sino la vía consciente por donde circula lo que callamos. 

Alberto Lescay/ Foto de Eugenio Pastó/Cortesía de Lescay

  


Pintura, aquí y ahora…

A principios de marzo se inauguró la muestra Y Ahora Pintura… Primera temporada, en la Galería La Nave (Calle 18 N0. 512, entre 5ta y 7ma. Miramar, Playa). Para la ocasión la curadora Yoandra Lorenzo Ramos seleccionó la obra de cuatro talentosos y jóvenes creadores: Lancelot Alonso, Jassiel Palenzuela, Leonardo Luis Roque y Pablo Rosendo. Todos ellos ya se distinguen en el panorama del arte contemporáneo cubano por sus propuestas pletóricas de color y sus particulares estilos que traducen al soporte bidimensional con afán de enaltecer a la pintura aquí y ahora…

invitación de la muestra

Para el p√ļblico resultar√° inveros√≠mil no quedar atrapado en los imponentes lienzos de Lancelot Alonso (1986). El discurso, en torno a las habituales obsesiones del creador con el binomio sexualidad y femineidad, es plasmado en escenas er√≥ticas inundadas por la exuberancia del color. El cuerpo femenino, nuevamente acontece como War zone, su zona b√©lica predilecta, donde puede batallar con las pasiones m√°s exorbitantes y los instintos carnales que le exacerban. La sensualidad m√≥rbida y desinhibida reaparece en Capas y Jarr√≥n con flores, ambas piezas ilustran la dramaturgia siempre figurativa de su producci√≥n.

Somos conscientes también del cosmos enérgico/pictórico que nos devuelve Pablo Rosendo, joven artista que inunda con su talento creativo, cada centímetro del díptico Espejo de la noche, obra que remite invariablemente a las bases del graffiti. Su motivación es la intervención visual de un espacio ajeno que hace suyo, en tanto convulsiona nuestros sentidos una vez que advertimos su obra.

obras de Leonardo Luis Roque/ cortesía del artista

Es harto conocido que Leonardo Luis Roque (1986) es un gran colorista; vehemencia y perspicacia expresionista le brota por los poros de la piel. De ello no cabe duda si nos remitimos a la particular alianza que logra entre frenesí y candidez, en las piezas exhibidas en esta ocasión. Ambas pertenecen a la serie de paisajes Pintura Política, con la que obtuvo en 2018 el Primer Premio del concurso Post it 5.

Por su parte, Jassiel Palenzuela (1989) se nutre de los sistemas expresivos que le sobrevienen del glitch[1], los códigos del Nintendo, la simbología pop y la representación fraccionada para seducirnos con una visualidad auténticamente esteticista, a la vez que ironiza/metaforiza sobre las consabidas temáticas sociales y existenciales que le inquietan.

obras de Lancelot alonso/ cortesía del artista

Las 5 piezas de la serie Horizontes Verticales anuncian desde el propio titular, la anomal√≠a del panorama en estas obras, donde la composici√≥n del paisaje se ‚Äúverticaliza‚ÄĚ en busca de inusitadas significaciones te√≥ricas/t√©cnicas.

Cabe destacar la alucinaci√≥n que ejercen los subterfugios de ‚Äúsu‚ÄĚ realidad virtual, apropi√°ndose de los itinerarios del videojuego y la interacci√≥n multisensorial de las redes sociales. Su obra m√°s reciente nos recuerda la fragmentaci√≥n de los c√≥digos de barras y las pantallas m√ļltiples de los celulares, dualidad que le permite falsear realidades y conquistar simulaciones.

obras de Jassiel Palenzuela

Todos pueden ser part√≠cipes de este convite art√≠stico que nos propone La Nave con su primera temporada de Pintura… ¬°Solo nos resta esperar que contin√ļe el ciclo pict√≥rico!

cortesía de los artistas

[1] Es en inform√°tica un error que generalmente no afecta negativamente al rendimiento de un programa. Muchas veces se debe a problemas de codificaci√≥n del sistema binario traducido en imagen. A veces se debe a ficheros mal codificados o da√Īados, que al ser le√≠dos forman im√°genes err√≥neas.


Capítulo # 2: El mundo interior de Yuri Seoane

(Notas sobre un cuerpo cimarrón)

El cuerpo busca la luz/el insomnio/la acción.

El cuerpo es un mediador entre el mundo físico y el mundo espiritual.

El cuerpo es un reloj de arena/una consola de m√ļsica/una pintura incompleta/abstracta.

El cuerpo narra la vida de los ancestros.

El cuerpo no es solo la carne.

El cuerpo es un espacio para hacer coincidir una iglesia/una mina de cobre/una laguna azul-misterio /y una loma donde los esclavos visualizan la rebelión.

El cuerpo es peligroso cuando es solo maquillaje.

El cuerpo muerde.

El cuerpo pinta/crea/rompe/siente.

El cuerpo es una vasija donde la energía se vincula con el mundo exterior.

El cuerpo es la puerta al mundo interior.

El cuerpo en Yuri Seoane es un instrumento para fluir entre las dos aguas que ofrece su obra: ‚Äúla fabulaci√≥n de la experiencia inconsciente‚ÄĚ y ‚Äúel mundo oculto a la vista del otro‚ÄĚ.

 

¬ŅPuede el cuerpo resistir/habitar/crear consciente de la realidad que evade?

Con motivo de la celebración del Encuentro de Jóvenes Intérpretes del jazz JazzNamá 2020, la Asociación Hermanos Saíz de Santiago de Cuba y su sección de artes visuales inauguraron la expo Mundo Interior. La muestra ocurrió el jueves 20 de febrero a las 8.00 p.m. en la galería de la Casa del Joven Creador de nuestra ciudad. Yuri Seoane, quien mereció en 2018 la beca de creación del Salón Santiago Artes Visuales Experimentación (SAVE), es el autor de varias propuestas expositivas en la urbe entre las que destacan: Entre el Cielo y la Tierra, en la Galería Sembradores de Cultura en el poblado el Cobre, durante el Festival del Caribe 2019, y Fragmentación y cotidianidad, discurso sobre el surrealismo tropical, en el Centro de Arte de Santiago de Cuba, a propósito de la celebración del SAVE 2019.

expo Mundo interior de Yuri Seoane/ foto: frank lahera

Entender la obra del artista visual Yuri Seoane desde una postura pasiva/tradicional puede llevarnos a interpretaciones ásperas y poco acertadas en cuanto al multimundo que ofrece su trabajo. Hijo oriundo de la loma del Cimarrón y la Virgen de la Caridad del Cobre, hace palpable su postura de hombre-obrero y hombre-mina. No se trata de una conexión formal que nos refleje su procedencia; se trata de una conexión simbólica entre los registros que yacen en su cuerpo a partir de lo vivido y su contexto personal, y los materiales externos que sobreviven incluso al inconsciente.

All√≠ donde muchos ven una galer√≠a para mostrar su obra, Seoane ve un cuarto/una mente/un sue√Īo/una acci√≥n/colillas de cigarros/monte. No hay una obra que mostrar, hay un mundo que descubrir y habitar. En esta disyuntiva entra el cuerpo como dispositivo esc√©nico/performance/autoficci√≥n, y nace como un arte necesario para las artes visuales en Santiago de Cuba.

Las paredes est√°n cubiertas de r√ļsticos parches. Elementos del monte componen la dramaturgia de la experiencia a la que ser√°n sometidos los espectadores: piedras/espinas/madera/comej√©n. Cada pieza nos recuerda su v√≠nculo directo con entidades que residen en la loma. Hay una expresi√≥n inconsciente en ellos que desnuda al artista, y nos lo presenta sin parafernalias ni otros clich√©s tendenciosos del arte. All√≠ hay una energ√≠a real/perceptible/sincera.

expo Mundo interior de Yuri Seoane/ foto: frank lahera

Cinta adhesiva sirve para sujetar cartulinas intervenidas con grafito, sin una intención decorativa, ni demostrativa, ni expositiva, sino como registro escénico de un cuerpo que transita por un espacio al que dota de viva. Materiales que explican las complejidades y la fragilidad del sujeto, materiales que pueden hacer doler la vista en medio de tanta fabulación.  

La iluminaci√≥n se torna azul y verde oscuro, el p√ļblico avanza y entiende que no ha llegado a una exposici√≥n, sino que ha entrado en el cuerpo de alguien. La iluminaci√≥n gu√≠a por el espacio hasta el final donde supuestamente debe terminar todo pero es donde comienza. All√≠ est√° √©l. Enajenado de la vista, oculto en su mundo interior, borra la realidad tal como la conocemos. Pinta/crea/rompe/siente. √Čl sobre una cama improvisada y un televisor que transmite sin parar un video arte que replica su imagen como una proyecci√≥n otra de su ser, all√≠ se siembra su idea: el hombre es lo que oculta el cuerpo.¬† ¬†

Pinta/crea/rompe/siente.

expo Mundo interior de Yuri Seoane/ foto: frank lahera

Otros elementos componen aquella infinita habitaci√≥n sensorial: la madera como pie de apoyo espiritual y las p√°ginas de libros que formulan otros significantes, a la vez que cuestiona ‚Äúel saber‚ÄĚ tal y como lo entendemos.

La composición escénica del espacio tiene instalación plástica, pintura, video arte, instalación sonora y performance. Toda esta mixtura hace un cuerpo que no es la carne del artista. Sino la interpretación corporal de su mundo.

Pinta/crea/rompe/siente.

¬ŅC√≥mo entender nuestro mundo interior a partir de la obra Yuri Seoane?

expo Mundo interior de Yuri Seoane/ foto: frank lahera

Cuando se mira en el espejo de otro, nuestra imagen puede aparecer en silencio. Allí donde el artista recrea un cuarto para no-dormir hay una pieza ejemplar, un espejo, y sobre el espejo una palabra: yo. 

El espejo siempre es para reflejar el yo, incluso si estamos dentro de este multimundo, incluso si no reconocemos la imagen. El espejo no miente/no ignora/no teme al maquillaje/solo habla. Entonces nos enfrentamos a nuestros propios miedos y deseos, a las angustias que rigen nuestro comportamiento enmascarado en nuestras vidas como entes sociales.

expo Mundo interior de Yuri Seoane/ foto: frank lahera

Algunas im√°genes son reconocibles al p√ļblico santiaguero. El mundo de Yuri es el mundo que sus padres construyeron para √©l, y que √©l intenta cambiar. Esas im√°genes, algunas expl√≠citas y otras no tanto, nos muestran al territorio santiaguero construido y recreado a partir de una lata de √≥xido y colillas de cigarros, la Virgen, los esp√≠ritus del monte, lo tradicional subvertido por el uso de la tecnolog√≠a y la redimensi√≥n de los significados de los cuales es heredero.

Se trata de un artista que desde su primera exposici√≥n a tratado de construir un lenguaje donde los temas de dif√≠cil representaci√≥n toman vida. ‚ÄúLo on√≠rico‚ÄĚ se convierte en espacio real y el cuerpo en un instrumento para evadir la realidad.

Su estética afronta la rigidez de la interpretación santiaguera especializada. Su obra es una irrupción en el mundo artístico de la ciudad, una ciudad anclada a criterios muy válidos y singulares, pero que necesita de otras miradas para abordar la contemporaneidad.

expo Mundo interior de Yuri Seoane/ foto: frank lahera

Su obra, aunque es muy personal y conectada con el pueblo donde ha crecido (en el cimarronaje), no posee barreras. Las √ļnicas limitantes visibles radican en la interpretaci√≥n, y esa, es una cuesti√≥n subjetiva por la que debe transitar siempre el arte. ¬†¬†¬†¬†¬†¬†

expo Mundo interior de Yuri Seoane/ foto: frank lahera

Propuestas como estas deben ser parte del rostro renovador de la AHS. Que sigue apostando por el riesgo y la verdad de los creadores más atrevidos y talentosos. En estas acciones yacen los verdaderos signos de la vanguardia, esos que hoy no sabemos qué significan como valor estético en algunas áreas institucionales. Le toca a Santiago de Cuba no dejar escapar a estos creadores, apostar por ellos y encaminarlos hacia el futuro. La ciudad debería encontrar su cuerpo tal como lo hace Yuri Elias Seoane Serrano a partir de su mundo interior.


Las obras son m√°s importantes que yo

El dibujo lleg√≥ a su vida antes que decidiera estudiar Ingenier√≠a en Ciencias Inform√°ticas. Javier Castillo (La Habana, 1994) siempre tom√≥ con seriedad su vocaci√≥n art√≠stica. A trav√©s de los a√Īos su pasi√≥n autodidacta fue consolidando conocimientos, experiencias y b√ļsquedas que en la actualidad ha generado obras donde la imagen es complementada por textos o ideas, y donde rige, por encima de todo, un sentido humanista. [+]


Arte y mercado

Uno de los desaf√≠os m√°s complejos conque debe lidiar el arte hoy es el mercado. Los artistas cubanos no est√°n exentos de esa realidad, ante la cual deben, inevitablemente, posicionarse. Algunos consideran como algo positivo producir teniendo en cuenta los deseos del p√ļblico, no importa que en el proceso se deban hacer algunas concesiones. Otros, por el contrario, defienden que se debe crear un p√ļblico para el arte y no la inversa. [+]