Periodismo narrativo


Narrar, ante todo, narrar

Ella estaba sentada al fondo de la sala, expectante, como los demás, cuando de la voz de Magda Resik emanó su nombre. Desde que la presidenta del jurado comenzara a enumerar las razones que le habían hecho merecer el premio, en su rostro se había dibujado una sonrisa que no se iría en toda la tarde.

Quer√≠a ser escritora y cuando pregunt√≥ d√≥nde podr√≠a estudiar, en su casa le dijeron que la carrera para eso era Periodismo. Entonces se lanz√≥ a ello, y luego de un par de a√Īos en su natal Holgu√≠n, emprendi√≥ el tan recurrido viaje a La Habana.

Con menos de un a√Īo de graduada, Dailene Dovale se ganaba el Premio Nacional de Periodismo Cultural Rub√©n Mart√≠nez Villena, que otorga Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z, con perfil de Natalia Bol√≠var publicado en la revista El Caim√°n Bardudo.

«No entiendo por qu√© ahora me hacen tantas entrevistas‚ÄĚ. Se asombra de la repercusi√≥n del premio y la preponderancia que le dan los medios. A juzgar por las reiteradas solicitudes de entrevistas luego de acu√Īarlo con su nombre, es m√°s importante de lo que ella misma cre√≠a. No se siente del todo c√≥moda estando al otro lado, suele sucedernos a muchos, y m√°s cuando se es joven y la experiencia es corta.»

Lleva ya un tiempo colaborando con El Caim√°n‚Ķ, desde su √©poca de estudiante. «Ah√≠ ya existe tradici√≥n de participar en este premio, que al final es uno de los m√°s importantes en la tem√°tica cultural, en la que se especializa El Caim√°n‚ÄĚ. Por eso cuando Dar√≠o Alejandro Escobar le sugiri√≥ participar ella no demor√≥ en escoger los trabajos que enviar√≠a, ‚Äúcon la esperanza de tener alguna oportunidad, si no ganar, aprender de esa experiencia.»

  • Me has dicho que prefieres el periodismo narrativo‚Ķ

«S√≠, desde peque√Īa so√Ī√© con ser escritora. Quiz√°s como me gusta mucho leer, tanto narrativa como poes√≠a, eso influye en que mi estilo sea m√°s narrativo, sobre todo por la incidencia de profesores como Rafael Grillo.»

Sin reparo alguno me dice que no se siente c√≥moda escribiendo notas informativas, un g√©nero que respeta mucho, eso s√≠, pero que asegura, no es para ella. ‚ÄúAdmiro a las personas que lo escriben con facilidad y en menos de media hora casi, pero en mi caso me siento m√°s c√≥moda en g√©neros como el perfil, cr√≥nicas, reportajes, un poco el comentario, donde se pueda ‚Äúnarrar, narrar en el sentido amplio, no solo escrito‚ÄĚ.

El nombre de Rafael Grillo, profesor y editor de El Caim√°n‚Ķ, no escapa a las conversaciones con ella si de periodismo se trata. √Čl le ‚Äúpas√≥ la mano‚ÄĚ a sus primeros trabajos cuando ella aun cursaba cuarto a√Īo de la carrera y debi√≥ escribir un perfil para la asignatura de Periodismo Narrativo. En ese momento la ‚Äúv√≠ctima‚ÄĚ fue el pol√©mico escritor devenido director de televisi√≥n Eduardo del Llano, autor de los tambi√©n pol√©micos cortos de Nicanor. Luego, con ganas de repetir la experiencia, toc√≥ la puerta de Natalia Bol√≠var.

  • ¬ŅPor qu√© Natalia?

«Natalia Bol√≠var es una mujer excepcional. Ya hab√≠a publicado un perfil de Eduardo del Llano y ten√≠a ganas de publicar otro en El Caim√°n, que es como mi medio de prensa favorito. Me encontr√© de casualidad con Rafael Grillo y le dije que cu√°ndo har√≠amos el pr√≥ximo trabajo. √Čl me sugiri√≥ que si era un perfil, fuera de una personalidad que representara un poco el esp√≠ritu de La Habana, pero que no fuera en la primera persona que se pensara cuando se hablara de La Habana. Pas√© un tiempo pensando, preguntando, hasta que una compa√Īera del Grupo de Comunicaci√≥n, Aline Marie Rodr√≠guez, me sugiri√≥ a Natalia Bol√≠var. Entre m√°s informaci√≥n busqu√© de Natalia m√°s me enamor√© de ese personaje, le hice una entrevista de dos horas y algo y me qued√© encantada con ella, yo sent√≠a la responsabilidad de escribir y narrar a la altura de una vida tan interesante, llena de conflictos y peripecias, pero tambi√©n de sabidur√≠a, inteligencia, perseverancia, orgullo. Me agrad√≥ y me impact√≥ tanto que Dar√≠o Alejandro me dijo ‚Äúc√°lmate‚ÄĚ, porque cuando uno se enfrenta a un personaje que te impresiona tanto se puede incurrir en el error de en vez de escribir un perfil o una entrevista, escribir una oda en prosa, entonces eso tambi√©n fue el reto en este caso, mantener la admiraci√≥n y que no llegara a adular ni a construir un mensaje que nadie creyera ni apreciara.»

Su interés era narrar, pero este estilo, a su juicio, abunda más en la rama cultural que en cualquier otra. El espacio por excelencia para narrar en la prensa cubana, dice, es El Caimán Barbudo, y esta revista se especializa en temas culturales. Eso, unido a la casualidad de que en cada práctica laboral fuera a parar a las redacciones culturales, hicieron que ella empezara a escribir de cultura.

‚ÄúUn trabajo con estilo de periodismo narrativo quiz√°s en otro tema lo vean mal porque va en contra de la objetividad, pero dentro del periodismo cultural se ve muy bien. Yo creo que esas son alianzas que est√°n formadas y que se pueden seguir entrelazando para que ganen unos y otros‚ÄĚ.

A√ļn est√° empezando, pero hay cosas que ya parece haber aprendido: a no quedarse con la primera impresi√≥n, sino ir m√°s all√°; y sobre todo, a no ver solamente el arte sino al artista, no solo ver lo que esa persona crea sino el ser humano que est√° creando esa obra.

  • ¬ŅTu objetivo final es ser escritora?

«Eso es una aspiraci√≥n, ahora mismo estoy en el centro de formaci√≥n Onelio Jorge Cardoso, pero est√° claro que no todo el que pasa por el centro consigue ser escritor, entonces por eso mantengo las expectativas como al m√≠nimo, leo mucho, escribo, pero ya de ah√≠ a llegar a publicar hay una distancia considerable.»

Dailene Dovale. Foto: Cristian Su√°rez Castro
  • Si lo hicieras, ¬Ņser√≠a escribiendo ficci√≥n?

«Me gustar√≠a los dos, me gusta leer y escribir ficci√≥n, pero tambi√©n adoro leer y escribir periodismo narrativo».

Lee mucho, escribe, pero también imparte clases en las mismas aulas de las que acaba de salir. Es profesora de Periodismo hipermedia y trabaja en el Equipo de Comunicación Institucional de la Facultad de Comunicación.

  • Si te gusta escribir, ¬Ņpor qu√© quedarte como profesora en la Facultad?

«A m√≠ la facultad siempre me ha parecido un espacio de aprendizaje para aprovechar en todo momento, desde el proceso de las investigaciones, hasta la profundidad de dar clases. Cada clase que uno brinda es un tema del cual se tiene que documentar, tiene que analizar las experiencias nacionales e internacionales. Si te interesa tambi√©n hacer periodismo, vas aprendiendo de la teor√≠a y vas ejerciendo la pr√°ctica, que es lo ideal.»

Prefiere ambas, dice, tal vez para evadir compromisos. «Adoro hacer periodismo ‚Äďbueno, mis primeras incursiones period√≠sticas, porque a√ļn estoy empezando‚Äď y al mismo tiempo ir aprendiendo de los grandes profesores que hay en la facultad.»

  • Ganaste un premio importante y tambi√©n estaban los talleres, ¬Ņqu√© te llevas adem√°s del reconocimiento?

«Me llevo el encuentro entre j√≥venes talentosos de toda Cuba, de los cuales aprend√≠, con sus observaciones, sus apuntes, el debate. Me llevo el espacio de reflexi√≥n, sobre todo por ser tan joven y no tener tanta experiencia pr√°ctica en periodismo. Me llevo las vivencias de otras personas sobre todo como Reinaldo Cede√Īo, Jos√© Luis Estrada, todos esos profesionales ya reconocidos de la prensa que compartieron sus experiencias. Tambi√©n el ambiente agradable que se form√≥ entre todos, el esp√≠ritu de camarader√≠a, de conocer nuevas personas, intercambiar n√ļmeros, no solo es espacio de taller como de aprendizaje y de conocimiento, que fue as√≠, sino m√°s all√° de eso los lazos que se pueden establecer y las alianzas que saldr√°n luego a partir de esos contactos.»

Cuando uno gana un premio tan joven, pueden suceder varias cosas: que te sirva de impulso para seguir haci√©ndolo bien; o pensar que ya todo est√° hecho, y llegar a ‚Äúcreerse cosas‚ÄĚ. «No creo que el riesgo sea tanto de creerse superior por un premio, porque al final eso te eval√ļa, te distingue, pero en cierta medida. No va m√°s all√° de reconocer que entre las obras concursantes y a juicio del jurado este fue el mejor trabajo. El premio es un reconocimiento en el camino para que uno sienta que su incursi√≥n en el periodismo cultural dio frutos. Es un incentivo, una distinci√≥n a un trabajo logrado, pero nunca va a ser una categor√≠a infinita ni ya lo has conseguido todo dentro del periodismo.»

  • ¬ŅTe presentar√°s de nuevo?

‚ÄúClaro, si hay alg√ļn trabajo que me enorgullezca, que me complazca‚ÄĚ.

Cuando 2020 parece despuntar como uno de los peores a√Īos del siglo, Dailene podr√° recordarlo con felicidad cuando mire atr√°s en el futuro. Por un lado, el ‚ÄúVillena‚ÄĚ, y por otro la complacencia de cursar uno de los talleres literarios m√°s prestigiosos del pa√≠s, el del Centro Onelio Jorge Cardoso.

Ella dice ser consciente de que su habilidad m√°s desarrollada es la escritura y pretende seguir perfeccion√°ndola. Espera, alg√ļn d√≠a, a√Īadir a su cat√°logo t√≠tulos de cuentos, novelas, poemarios. ‚ÄúEse es el sue√Īo‚ÄĚ. Pero no est√° ajena a la realidad, quiere incorporar otras habilidades, otras narrativas que imponen tendencia en los tiempos que corren, y no solo lo dice, tambi√©n lo aplica. As√≠ lo constatar√° quien haya escuchado sus podcasts narrativos en el diario Juventud Rebelde.

Esta conversación empezó un poco más tarde de lo previsto. Dailene estaba en una conferencia de prensa que después plasmaría en la revista Somos Jóvenes. Dice que hizo su mejor intento, que se esforzó por mantener un lenguaje informativo y sin muchos adornos. Ya me había dicho que no le gusta escribir diarismo, pero qué le vamos a hacer, es periodista.


«Cuando escribo tengo los senos abiertos y canto las tinieblas de su edad»

Confieso que la quiero. Diana Casta√Īos es una criatura especial. Tan especial que otras calificaciones ser√≠an redundantes. He seguido su literatura desde el primer d√≠a en que tuve el placer de leer uno de sus textos. Escribe desde el riesgo y desde su verdad. Es una viajera, una n√≥mada del arte, y sus libros parten desde esa realidad que no es una, sino plural, sencilla y hermosa.

Cortesía de la entrevistada

¬ŅTe consideras una escritora que demora sus procesos creativos? ¬ŅCu√°l es la perfecta manera de concebir un libro?

No tengo una sola manera de crear. Es un proceso que viene desde muchas partes y constantemente. Y de vez en vez desaparece también (lo cual está bien y acepto como venga). Llevo mucho tiempo con la literatura entre los huesos y sé que ella siempre regresa. La manera perfecta de concebir un libro por estos días no es la que ha sido para mí y, estoy bastante segura, no es la manera que será: cambio mucho, a veces caóticamente.

Pero mi respuesta es esta: con Riesgo… uno que vaya desde cómo vivo mi vida personal a lo que, finalmente, se pone sobre la página en blanco. El infierno es despertarme un día sabiendo la persona en la que pude haberme convertido y nunca llegué a ser.

Ahora tomo todos los riesgos del mundo: conf√≠o en extra√Īos; estudio los nuevos requisitos para escalar el Everest y el Annapurna; invierto mi dinero en disulfuro de molibdeno (porque es m√°s eficiente que el grafeno para convertir agua salada en agua potable). Y amo, por primera vez, con mucha fuerza, a todo lo vivo. (Y tomo como asiento el canto de los p√°jaros; y cuando caigo, lo hago como el viento sobre la luz).

Despu√©s de pasar 30 d√≠as de meditaci√≥n en voto de silencio en una de las islas de Las Maldivas ‚ÄĒque sufrieron falta de agua potable a mediados de este a√Īo‚ÄĒ, poco importa si cumplo o no lo que se espera de una cubana fuera de Cuba: si escribo sobre las putas de La Habana, o si le arreglo o no un poco los detalles imaginativos de la historia que nos cont√≥ la Revoluci√≥n. Poco importa sobre qu√©, siempre que escriba desde la certeza que todo en la vida es impermanente.

El √ļnico riesgo es el riesgo de no hacer nada.

¬ŅExiste el libro ideal? ¬ŅExiste la utop√≠a creativa? ¬ŅCu√°l ser√≠a la tuya?

El libro que escribes, el que sea, es el ideal. No hay nada que lograr excepto ser lo que eres, en este momento. Nada es para ser entendido o logrado. Lo que hay, es para ser escrito. Por alguien. De vez en vez.

Como escritora, ¬Ņcu√°l es tu apuesta m√°s arriesgada?, ¬Ņqu√© buscas contar?

No hay necesidad de hacer apuestas porque no hay necesidad de llegar a ning√ļn punto. La literatura es una manera de expresar lo que soy, una forma de vivir. Como amar a tus padres, como mirarte el cuerpo desnudo frente al espejo, tambi√©n desnudo. La literatura es lo que es. Ya est√° en el punto en que tiene que estar en este momento de mi vida, en este momento de la vida de todos. No hay nada que lograr excepto ser. Uno cuenta lo que necesita en ese momento. Lo que sea que se cuente es lo que hab√≠a necesidad de ser plasmado.

¬ŅCrees que la paciencia y la voluntad est√°n infravaloradas en nuestra profesi√≥n?

La vida lleva paciencia y lleva voluntad. No separo la literatura de la vida. Para mí son la misma cosa.

A tu criterio, ¬Ņqu√© es lo esencial que un escritor debe poseer?

Un escritor se caracteriza por tener una necesidad imperiosa, que viene desde todas partes y hacia todas partes va, de usar la literatura como medio de expresión.

¬ŅLa literatura es un proceso sagrado o profano, o quiz√°s una mezcla de ambos?

La literatura es lo que el escritor defina que sea, si es que le interesa definirla. Y lo que el lector que la est√° leyendo sienta, asuma, piense que sea. Si es que le interesa sentirla, asumirla, pensarla.

No sé qué tan cercana o alejada esté mi literatura de los templos de Dios o de los hombres. Sé que cuando escribo tengo los senos abiertos y canto las tinieblas de su edad. Y soy hermosa como un cielo bajo una paloma.

CORTES√ćA DEL ENTREVISTADA

¬ŅSe publica demasiado en los tiempos que vivimos?

Si lo comparas con otros tiempos, seguro. Pero no tengo quejas del mundo en que vivimos. No digo que sea perfecto, ni el mejor de los mundos posibles, como dir√≠a Leibniz. Pero es parte de la Gran Pintura, parte de lo que ES ‚ÄĒo est√° siendo‚ÄĒ en estos tiempos. Y no hay nada que juzgar al respecto.

En el gremio literario existen, como en todo gremio, pol√©micas. ¬ŅCu√°nto crees que aporta el debate al crecimiento de los autores, y al reconocimiento de sus trabas y sus valores?

No sé cuánto aporta un debate al crecimiento de los autores. Habría que ver el debate, y el autor. Habría que ver cada caso en específico. Y supongo que cada persona tendría su propia visión sobre si el debate le aportó o no. Y qué le aportó.

La verdad es que no pienso mucho en este tema. En otras palabras: no s√© cu√°nto ‚ÄĒni qu√©‚ÄĒ me ha aportado el debate sobre mi literatura.

¬ŅC√≥mo se encuentra una voz propia para contar? ¬ŅEs una b√ļsqueda de toda una vida o llega un momento que, por necesidad, oficio y circunstancia, se cimienta ya un estilo?

… cuando eres la voz. Si tienes que encontrar la voz, si tienes que sentarte durante horas con la mirada en la página en blanco, o raspar ideas de la cabeza, o robarle ideas a otro, o si quieres cimentar un estilo, o tener el oficio de escritor, o cualquier otra ignorancia relacionada con el ego, entonces no tiene sentido. Puede que salgan incluso textos relativamente buenos, pero no tiene sentido.

Solo tiene sentido escribir cuando no puedes hacer otra cosa. La historia, las letras, salen rugiendo de adentro tuyo. Salen disparadas, las escupes y caen sobre tu mano. Y tu mano teclea o dibuja las palabras (en dependencia de qu√© edad tengas y en qu√© siglo te muevas). Solo tiene sentido escribir cuando sabes que si no escribes, te suicidas, te tiras del d√©cimo piso del edificio con diez pisos m√°s cercano. Cuando sabes que dentro tienes algo ‚ÄĒun trauma, un desgarre, un lobo comi√©ndote las entra√Īas‚ÄĒ y, o escribes o te consumes. Entonces eres la voz.

No hay nada que encontrar. Si tienes que encontrar algo, entonces no lo eres.

¬ŅPiensas que existe en la actualidad una crisis de la literatura?

Uno ve lo que quiere ver.

¬ŅLos propios escritores, leen?

Habría que preguntarles a los propios escritores. Yo leo. Ahora mismo casi exclusivamente en inglés.

¬ŅQu√© limita nuestras miradas como escritores y la mirada de nuestra literatura?

Los límites de mi lenguaje son los límites de mi mundo, decía Wittgenstein.

The Price of Being Young

Algunos de tus libros han cruzado ya la frontera de las publicaciones nacionales, ¬Ņqu√© esperas de este cruce?

M√°s lectores, por supuesto. Mi principal sue√Īo en la vida sigue siendo el mismo de cuando era peque√Īa: que un ni√Īo (no importa qu√© edad tenga, entre 9 y 99 a√Īos est√° bien) sea m√°s feliz porque ley√≥ uno de mis libros. Aunque sea por un instante. Aunque no me lo diga nunca.

¬ŅCu√°nto del periodismo narrativo est√° presente en el resto de tu creaci√≥n?

Dado que soy una escritora que se graduó de periodismo, el periodismo narrativo es el género que fluye más vehementemente de mí.

Ahora que vivo cada mes en un pa√≠s distinto, todos los g√©neros que escribo ‚ÄĒpoes√≠a, narrativa, periodismo literario‚ÄĒ tienen parte de esa pluralidad de religiones y modos de vida de los √ļltimos 15 pa√≠ses que he visitado. De alguna manera, las personas, paisajes y animales que he conocido cohabitan pac√≠ficamente dentro de m√≠, como el mar cuando la luna se mira ahogarse, o como el mar que ha mordido todas las playas.

Mientras más países y culturas visite y habite, más soy ese mar que se desborda y cae en el vacío en los tiempos de abundancia.

En tu rese√Īa biogr√°fica hay una l√≠nea que me ha llamado mucho la atenci√≥n. La cito: ‚ÄúDesde diciembre de 2018 vive en un pa√≠s distinto cada mes.‚ÄĚ ¬ŅCu√°nto ha cambiado tu visi√≥n como ser humano creador, esa posibilidad de estar en contacto con otros saberes, culturas y geograf√≠as?

¬°Oh, me ha cambiado tanto!

En Qatar, mujeres musulmanes se compadecieron de mí porque mi clítoris está intacto.

En Japón, apliqué para un asiento en la primera nave que llevará artistas a visitar La Luna, en el 2023.

En Nueva Zelanda ayudé, como voluntaria, en el nacimiento de dos osos pandas rojos.

Estuve mar adentro (perdida y sin rumbo) por dos semanas en las costas de Australia, mientras aprendía a navegar una goleta.

En Nepal estudi√© los nuevos requisitos para escalar Annapurna, monta√Īa del Himalaya.

En la India enfrenté mis sancaras en un centro de meditación vipassana.

En Indonesia ayudé a restablecer el equilibrio del sistema de los arrecifes coralinos de la islita de un kilómetro de diámetro de Gili Air, con lo que (después supe) fue dinero que los indonesios lograron gracias a la venta de hongos alucinógenos a turistas europeos.

En Europa hice inversiones en la Bolsa, con una suerte tremenda.

En Per√ļ hice una peregrinaci√≥n (camin√©, literalmente, tres d√≠as) para visitar Machu Pichu.

Estudié alemán en Serbia; depuré mi francés en Marruecos.

Apliqué para el proceso de congelación de óvulos en Rusia, porque los deseos de ser madre me han nacido, pero no lo seré todavía: tengo antes muchos países a los que viajar, y mucho que escribir, incansablemente.


11 a√Īos venciendo obst√°culos

Con un hablar pausado, casi como un dulce susurro al o√≠do, escuch√© atentamente las palabras de la ensayista, investigadora y Miembro de Honor de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z, Mar√≠a Antonia Borroto, cuando presentara en el Caf√© Literario La Comarca, la revista cultural en formato digital ‚ÄúLa Liga‚ÄĚ, como parte de las actividades de la XIII Feria de J√≥venes Creadores ‚ÄúGolpe a Golpe‚ÄĚ, el evento m√°s aglutinador de la filial camag√ľeyana de la AHS que promociona las creaciones de los noveles artistas del territorio, sin distinci√≥n entre profesionales y aficionados.

Con 11 a√Īos de creada, ‚ÄúLa Liga‚ÄĚ se ha convertido en un espacio necesario para el debate. Es un medio de expresi√≥n que aborda los problemas culturales tanto de Camag√ľey como de Cuba toda y los expone con la mirada audaz, oportuna y cr√≠tica de la literatura y el arte.

Y precisamente, con la periodista y escritora Mar√≠a Antonia Borroto, convers√© para saber m√°s sobre esa revista que naci√≥ de la improvisaci√≥n y del deseo de un pu√Īado de amigos que apostaron por una ciudad con vida literaria.

‚Äď‚Äď¬ŅPor qu√© crear una revista de arte y literatura?¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†

Inicialmente √©ramos cuatro personas, Osvaldo Gallardo, poeta y editor; Lionel Valdivia, ensayista y narrador; Yoan Manuel Pico; poeta y ensayista; y yo. Ten√≠amos unas ansias inmensas por devorarnos el mundo y con muchos deseos de hacer y de participar en el entorno cultural camag√ľeyano.

El dise√Īador Luis Omar √Ālvarez tambi√©n form√≥ parte de los d√≠as iniciales, y es el autor de la imagen que a√ļn conserva la revista. Geovanys Garc√≠a Vistorte y Jos√© Rey Echenique formaron parte del equipo en otros momentos. Ahora somos apenas tres: Yoan Manuel Pico asume la direcci√≥n del proyecto, Raudel Dom√≠nguez el trabajo como webmaster, y yo las labores de redacci√≥n.

La idea fue crear una revista con un perfil amplio, muy intensa, que permitiera publicar narrativa, poes√≠a, textos de corte ensay√≠stico, entrevistas‚Ķ y espacios para el debate como ‚ÄúEl d√≠a de La Liga‚ÄĚ y ‚ÄúLa Liga en Facebook.

Inicialmente naci√≥ como una revista de literatura y arte, pero constantemente traicion√°bamos esos l√≠mites porque nos preocupan much√≠simas cuestiones sociales, por lo que creamos ‚ÄúLa vida p√ļblica‚ÄĚ, una secci√≥n donde resum√≠amos la vida cultural camag√ľeyana, incluso muchas de las cuestiones apenas tratadas en la prensa.

Paulatinamente nos dedicamos a abordar tem√°ticas sociales vistas con un sentido cultural mucho m√°s amplio.

Presentaci√≥n de la Revista de Arte y Literatura «La liga»/Foto Claudia Beatriz Borrero B√°ez

‚Äď‚Äď¬ŅC√≥mo aborda la revista los problemas culturales actuales?

Para m√≠ la ‚ÄúLa Liga‚ÄĚ fue un espacio de transici√≥n y con ella descubr√≠ una faceta de mi trabajo intelectual que hasta ese momento no hab√≠a explorado. A Yoan Manuel Pico le pas√≥ otro tanto: formado como profesor y con libros de ensayo y de poes√≠a publicados, descubri√≥ en ‚ÄúLa vida p√ļblica‚ÄĚ su vocaci√≥n por el periodismo cultural, ampliada luego gracias a la realizaci√≥n de entrevistas.

Se ha diversificado el espectro de colaboradores de la revista que aunque est√° asentada en Camag√ľey no publica √ļnicamente a autores del territorio. Un ejemplo de ello es el escritor villaclare√Īo Yamil D√≠az G√≥mez, con un ensayo incluido en el n√ļmero 23, que cuestiona magistralmente un criterio que se sigue a la hora de catalogar la poes√≠a martiana. En ‚ÄúLa Liga‚ÄĚ han publicado escritores como Lina de Feria, Yanira Marim√≥n, Herson Tissert, Eldys Baratute, Geovanys Manso, por solo citar algunos nombres.

Hemos publicado un anticipo de los libros premiados en el concurso Emilio Ballagas en sus √ļltimas ediciones, lo que ayuda a la promoci√≥n de esos libros y autores ‚ÄĒresidentes todos en otras provincias‚ÄĒ y nos conecta con las din√°micas editoriales.

Tenemos trabajos de j√≥venes periodistas de la zona centro oriental del pa√≠s y de autores que residen en el extranjero. En el n√ļmero 23, en particular, sobre el fen√≥meno del reguet√≥n o las diferencias entre los supuestos centros urbanos y la periferia, visto con las herramientas del periodismo narrativo, lo que te brinda una pluralidad a la hora de asumir la vida cultural y sus problem√°ticas.

¬†Se han realizado varias entrevistas a personalidades de la danza, d√≠ganse los core√≥grafos Jos√© Antonio Ch√°vez y Tania Vergara, la bailarina Siuch√©n √Āvila y Regina Balaguer, directora del Ballet de Camag√ľey, quien nos ofreci√≥ una entrevista muy profunda sobre lo que implica dirigir una compa√Ī√≠a de ballet en una ciudad del mal llamado interior del pa√≠s.

Estos trabajos han permitido profundizar en las interioridades de la danza, como tambi√©n lo hace un valioso texto de Rosario C√°rdenas incluido en el n√ļmero 23.

‚Äď‚ÄďMaratonista en una carrera de resistencia‚Ķ

A lo largo de estos 11 a√Īos hemos vencido obst√°culos desde el propio nacimiento del proyecto. En Cuba existe una tremenda necesidad de discutir problemas que nos competen a todos, y ese es el objetivo de ‚ÄúEl d√≠a de la Liga‚ÄĚ, debates que organizamos, grabamos y transcribimos para publicar luego en la revista en la secci√≥n hom√≥nima.

En muchos de los llamados ‚Äúeventos culturales‚ÄĚ la agenda es muy restringida. De pronto, cuando pretendes abordar temas como cuentapropismo y cultura, el concepto de ciudadan√≠a ‚ÄĒmucho antes del refer√©ndum constitucional‚ÄĒ, las relaciones culturales Cuba-Estados Unidos, los problemas de la educaci√≥n o los que debatimos este a√Īo en la revista como: ‚ÄúPueblo chiquito: desconocimiento grande‚ÄĚ; ‚ÄúEl racismo, cortina de humo‚ÄĚ, entre otros, provoca en muchas ocasiones cierta duda respecto a que el espacio pueda convertirse en algo da√Īino con cr√≠ticas destructivas. Nada m√°s lejano de la realidad.

María Antonia Borroto y escritores invitados a la XIII Feria de Jóvenes Creadores/Foto Claudia Beatriz Borrero Báez

Otra de las trabas es no poder pagar el derecho de autor, lo cual hace que publicar en la revista sea puramente por un compromiso ideo-estético con el proyecto, siempre renovado. Con ello crecen también las demandas. En estos momentos lamentamos mucho no estar en línea, no tener una buena conexión a Internet, pero aun así hemos buscado maneras para que la revista no se quede estática o congelada en el tiempo.

‚Äď‚Äď¬ŅCu√°les son las expectativas y los retos de ‚ÄúLa Liga‚ÄĚ para el 2020?

Seguir trabajando en la visualizaci√≥n de la revista. En este sentido nos ha sido muy √ļtil el perfil y la p√°gina en Facebook, que nos ha conectado con muchas personas, muy aut√≥nomo respecto a los contenidos mismos de la revista. Es curioso, porque aunque surgi√≥ como un espacio para socializar los contenidos de la revista ha ido ganando protagonismo. All√≠ hemos organizado debates sobre temas muy puntuales ‚ÄĒla promoci√≥n cultural, por ejemplo‚ÄĒ que han implicado a muchos internautas y que luego hemos publicado en la m√°s nueva de nuestras secciones ‚ÄúLa Liga en Facebook‚ÄĚ.

¬†Hemos convocado a concursos de rese√Īas, por ejemplo, y tambi√©n vivimos una experiencia muy linda en los preuniversitarios. Fuimos a unos cuantos para promover un certamen en el que los estudiantes deb√≠an escribir sobre la obra literaria que m√°s les hubiera gustado entre las estudiadas en el preuniversitario. Fue un espacio para acercarnos a ellos y lograr que ellos, a su vez, supieran de la revista.

En estos momentos trabajamos en una selecci√≥n de textos publicados en los 23 n√ļmeros de La Liga, que debe publicarse el pr√≥ximo a√Īo.

Quisiéramos ser vistos como una plataforma para el debate de ideas, para la discusión respetuosa entre diversos actores de la sociedad cubana, con una agenda cada vez más amplia y más inclusiva.Y seguir venciendo los obstáculos.

‚Äď‚ÄďPara finalizar, qu√© opini√≥n le merece la XIII edici√≥n de la Feria de J√≥venes Creadores ‚ÄúGolpe a Golpe‚ÄĚ.

Me ha parecido excelente, en la Feria de J√≥venes Creadores, la inclusi√≥n de la pe√Īa ‚ÄúAcercando Espacios‚ÄĚ, posibilidad de di√°logo con personas con una obra amplia, seria y rigurosa, no siempre conocida ni seguida por los medios, como suele pasar con la investigaci√≥n literaria y hasta con el propio periodismo cultural. El mensaje que ellos han transmitido ha sido de perseverancia, trabajo y compromiso; lo cual ayuda a desmitificar la imagen que a veces los m√°s j√≥venes tienen de quienes son mayores que ellos.

Hay tanta energ√≠a en los invitados como en el m√°s lozano veintea√Īero. Y entender eso siempre es muy estimulante, t√©ngase la edad que se tenga.


Una voyeur irreverente de las letras

Darcy Borrero Batista conjuga, en su hacer literario, poesía y periodismo narrativo. Es una joven voz que cuenta desde la hibridez y el mestizaje, desde lo coral de una generación que lucha por no definirse y la experiencia individual.

Darcy Borrero Batista
Darcy Borrero Batista

El radar de lo po√©tico tiende hacia ella cierto puente textual que esta entrevista intentar√°, qui√©n sabe si con √©xito, (re)conocer. En todo caso, es una invitaci√≥n para descubrir a la poeta m√°s all√° de los cuadros de la exposici√≥n ‚ÄĒllam√©mosla as√≠‚ÄĒ del cotidiano art√≠stico del patio.

¬ŅHasta qu√© punto influye o no el periodismo narrativo en tu mirada sobre lo real po√©tico? ¬ŅSientes que hay conexiones, menos o m√°s visibles, entre el periodismo y la poes√≠a?

El periodismo desarrolla una habilidad que los especialistas gustan de llamar olfato, pero que a la larga a mí me sabe a sensibilidad. Hablamos de algo que probablemente se presente desde antes en las personas que no saben vivir de otra manera que no sea esta de andar como radar, preguntándolo todo, escuchando hasta el sonido de una hoja al desprenderse y caer sobre una cabeza.

Sin embargo, no es hasta que estudias Periodismo y te decantas por algo que se ha venido calificando como periodismo narrativo, que esas herramientas se instalan en tu dispositivo mental a lo Dan Sperberg y lo incorporas a tu rutina.

Prefiero no apellidar de productiva a esa rutina, aunque en periodismo se le llame así porque el periodismo que intento hacer aspiro a que se desmarque de lo productivo como se entiende tradicionalmente. Y es ahí donde aparece la poesía que llevo en mi manera de ver el mundo. Quizás porque entiendo el ejercicio escritural como un rictus que demanda amor y compromiso ilimitados. Yo estoy casada desde ya con la escritura, con el periodismo y con la poesía, que vienen a ser otro matrimonio del que participo como una voyeur irreverente a veces, en una especie de triángulo amoroso que prefiero ver como poliamor.

¬ŅC√≥mo comienzas a interesarte y a escribir poes√≠a?

Esto que voy a contar te involucra. El periodismo y la poes√≠a, en mi caso, est√°n ligados sin retorno. Digo que entr√© a la poes√≠a por el periodismo, pero en realidad la mirada po√©tica al parecer siempre estuvo sin que yo encontrara la manera de canalizarla. Fui como periodista a una lectura de poes√≠a que t√ļ moderabas y all√≠ estaban las poetas Yosie Crespo, Jamila Medina, Zurelys L√≥pez y Yanelys Encinosa. Yo deb√≠a entrevistar a Yosie, pero me qued√© a escuchar la lectura. Fue como abrir los ojos.

Hasta ese momento mis contactos con la poesía, desde la lectura, eran esporádicos. Pero llegué esa noche a mi casa luego de la lectura y de la entrevista, abrí el documento de word para empezar a transcribir, y lo que salió fue un verso, luego otro, y llegó el amanecer mientras escribía algo que debían ser poemas. Que luego quise llamar poemas, que los viví y sentí como poemas. Así nació mi primer cuaderno.

Entonces háblame un poco sobre tu libro Mestiza (Jugando a escribir po-e-sí-a).

Mestiza (Jugando a escribir po-e-sí-a)
Mestiza (Jugando a escribir po-e-sí-a)

Como te decía anteriormente, nace del contacto con cuatro voces y tonos poéticos contemporáneos. Nace de mi encuentro con la mujer que se va, de Yosie; las sandalias socialistas de Zurelys en un país capitalista y un tanto medieval; el sexo de las lerdas y las lelas, las enanas de Jamila, por si las moscas de Yanelys.

Me qued√© con un tono y una voz que empez√≥ a dictarme durante un mes en el que escrib√≠ varios poemas por d√≠a. Es un libro que quiero much√≠simo porque habla de mi, de mi entorno, y habla desde otras vidas tambi√©n, desde las tantas mezclas que llevo: √Āfrica, Espa√Īa, China, Am√©rica precolombina.

Mestiza nace tambi√©n como un juego, porque no quise otra forma de escribir que desde la frescura, lo l√ļdico, sin que por ello se divorciara del intelecto. Hay cierto darwinismo social en el libro, hay cuestionamiento de s√≠mbolos, hay reivindicaciones de tono feminista, protesta c√≠vica, pero hay una sinceridad a la que quiz√°s no vuelva a llegar nunca.

La identidad femenina, ¬Ņtiene que ver de alguna manera con tu sujeto po√©tico o vas hacia otras b√ļsquedas? ¬ŅExiste en tu poes√≠a el concepto de ‚Äúisla‚ÄĚ? ¬ŅDe qu√© manera el pa√≠s se manifiesta en tu trabajo?

En un primer momento tenía mucho que ver: mi poemario lleva, gramaticalmente hablando, título en femenino. Sin embargo, hay en él sujetos líricos que escapan a lo femenino, está la voz de un hombre en algunos poemas, en otros es la voz de una conciencia que pudiera llamarse femenina, o de un nosotros generacional.

¬†En ese sentido, hab√≠a cierta intensidad del yo mujer en ese libro, pero no estaba √ļnicamente ese yo. Un poeta santiaguero me dijo que le gustaban mis poemas porque no parec√≠an escritos por una mujer, es decir, lo que se construye como literatura escrita por mujeres, lo que la sociedad entiende que escriben o deben escribir las mujeres.

Más adelante, en un segundo conjunto de poemas, sentí que estaba escribiendo como una mujer, una mujer-isla, pero a la vez mujer-continente, y empecé a cuestionarme eso. Me preguntaba entonces si era necesaria esa marca genérica, si debía escribir desde el yo femenino, si no debía desprenderme de esa segregación a veces involuntaria.

Decidí apostar por la espontaneidad más que por la lógica calculada de la conceptualización artística. Que el yo salga directo al oído, sin filtros tonales. Esto se conecta con el concepto que manejo de la isla imbricada con la mujer y con el país, a lo que tampoco me gusta ponerle filtros, sino que dejo a la voz discurrir. Me gusta pensar que en algunos momentos soy la isla y en otros me siento continente, me siento generación, grupo, circunstancia.

¬ŅQu√© aprecias de novedoso o repetitivo en la literatura que se hace hoy en d√≠a en Cuba, sobre todo la vinculada al arte joven? ¬ŅCu√°les son nuestras cualidades y h√°ndicaps?

Creo que estamos en un momento de aprendizaje y concientización en algunos espacios de lo que podemos hacer juntos los más jóvenes, como generación emergente, Lxs eMergentes, y aprovecho para nombrarla a mi modo.

¬†Lleg√≥ un punto en que lo que se escrib√≠a ‚ÄĒa mi juicio y desde lo que he le√≠do‚ÄĒ era repetitivo. Hace poco escrib√≠ que yo era un verso en una an√°fora nacional y esa era una imagen ret√≥rica para discursar sobre la literatura de j√≥venes autores y sobre el pa√≠s en s√≠ mismo.

No obstante, en el grupo de escritores del que me siento parte por afinidades personales y por decisi√≥n tambi√©n personal, emergen voces que se diferencian mucho entre s√≠ y eso es muy sano. Por otra parte, percibo que en este panorama hay escritores que no se limitan a un g√©nero, viajan por el discurso sin acomodarse en un molde, entran y salen de los g√©neros tambi√©n en busca de nuevas maneras de decir lo que ya est√° dicho (nada nuevo bajo el sol). Que compartamos espacios, lecturas, preocupaciones, aun sin pensarnos como generaci√≥n, es ya una fortaleza. No me gusta juzgar. El tiempo siempre dice la √ļltima palabra: lo exaltado sin sentido, cae; lo verdaderamente bueno, trasciende.

¬ŅC√≥mo calificar√≠as los v√≠nculos literarios entre los escritores de una generaci√≥n que lucha por no ser considerada ni definida como tal?

Lo que veo ahora mismo es diversidad aunque 10 personas se lean a un mismo autor y lo vomiten luego como los conejitos de Cortázar; es un proceso por el que hay que atravesar, es grotesco, difícil, pero a la larga cada quien se percata de que no podemos ser un conjunto uniformado y busca su voz.

Un poeta sin voz propia es una línea en una cebra. Hay quienes vuelven a una tradición neoclásica, más o menos romántica con una apropiación más o menos singular; hay quienes se separan del canon en busca de interpretaciones poéticas para este siglo de redes. A todos los une una línea: la maldita circunstancia, el sol recalcitrante de los 12 agostos que estamos viviendo…

Por otra parte, en cuanto a vínculos más personales, de esporádicos van pasando a ser vínculos sostenidos. Lo veo in crescendo: un grupo de whatsapp por aquí, una exposición por allá, una lectura, una acción poética, un encuentro, hasta un abrazo. Siempre hay vínculos.

¬ŅQu√© aporta el periodismo a tu visi√≥n po√©tica? ¬ŅY qu√© cubre, en material de experiencias, que la poes√≠a no?

El periodismo me aporta el diálogo, el contacto directo con los demás y eso se vierte luego en mi poesía. Mis sujetos poéticos muchas veces vienen de encuentros con personas que he entrevistado o con las que me he encontrado en equis caminos. A veces pienso que he reescrito algo que antes estuvo en mis papeles, en mis agendas de trabajo. Me sucede mucho.

He sentido alguna vez que una historia no me da para un reportaje porque no hice las preguntas que hubiera querido y era porque estaba pensando la escena o el personaje desde la poesía. Un poema que le dediqué a una mendiga tiene de eso; aunque luego vino la crónica, que es el género puente, fronterizo con mi poesía.

Claro, en materia de experiencias hay un espectro que le es sagrado al periodismo: lo que me aporta la conversaci√≥n, el placer de investigar, la frustraci√≥n cuando no puedo llegar a lo que creo es la verdad en un trabajo period√≠stico. En poes√≠a, en todo caso, la frustraci√≥n ‚ÄĒque es una experiencia que valoro porque resulta esencial tratar de saltar sobre ella‚ÄĒ se da en un contexto √≠ntimo, entre las palabras, las ideas y las voces.

EDUARDO HERAS LOS PASOS CUBIERTA 1

¬ŅSobre qu√© te interesa escribir, a primera vista, y luego de manera m√°s profunda?

Me interesa escribir sobre cómo se mueve una sociedad, cómo se mueven mis dedos en el teclado de esa sociedad. Me interesa lo inmediato y lo cotidiano y lo moderno aunque también me interesa mucho volver sobre los rastros que deja una Historia nacional poco contada, amueblada con libros de texto que no son todo lo profundos que quisiéramos.

Me interesan mis ancestros. Me interesa contarlo todo, padezco de gula ante la escritura y la investigación, y siento que violo tiempos cuando escribo aceleradamente e investigo para varios reportajes de manera simultánea. Me interesan los espacios, escribir desde cada entorno por el que paso, yo trotamundos… y si me dejas aquí sale un poema.

¬ŅDe qu√© manera transcurren tus procesos creativos y c√≥mo piensas la arquitectura de un libro de poes√≠a?

Eso ha variado. Mis mejores horas son las de la madrugada. A esas horas se me ocurren ideas que me parecen la octava maravilla y luego tengo que analizarlas. Un libro es a fin de cuentas un concepto. Lo que hila Mestiza es la sinceridad de una postura c√≠vica frente a un orden de cosas. Lo que hila a Lxs eMergentes es una b√ļsqueda de lo que somos, ahora, en un tiempo y espacio compartido, un conjunto de personas que no salen de una producci√≥n en serie (¬°menos mal!).

En otros géneros, los libros se me dibujan con más claridad: en testimonio, los imagino en cuanto a forma desde que empiezo aunque siempre es sorprendente el contenido porque son los recuerdos y vivencias de otros. El proceso creativo siempre es agónico mientras se busca el modo, pero es a la vez de lo que más disfruto en la vida.

Has incursionado también en la narrativa. Me interesaría saber si consideras que aquellos escritores que cultivan pluralidad de géneros tienen ante sí mayores posibilidades de asociación que otros que se decantan por un solo género.

Probablemente sí, abrirse a un nuevo género es explorar un universo de posibilidades asociativas, como sucede con los idiomas. El lenguaje creo que se expande, demanda más respuestas creativas si quien escribe no desea acomodarse.

El concepto de la literatura parece muchas veces disociado de la idea de la comercializaci√≥n, ¬Ņes esto un evento favorable o negativo a largo plazo?

El escritor es escritor y lo suyo es escribir, pero vivimos una época de posibilidades reales de interacción y socialización con quienes no están en nuestro entorno físico inmediato. Hay que escribir y hacerlo con sensibilidad y pasión, pero también hay que socializar y entender que en estos tiempos somos tan buenos como amplia pueda ser nuestra red.

Red de amigos, de contactos, de editores, de lectores. Hay que insertarse en las plataformas disponibles. Solo que eso es decisi√≥n de cada cual y habr√° quienes prefieran el ritual √≠ntimo de la literatura y la vida no publicitada. A largo plazo, creo que es preciso que el proceso creativo est√© enlazado con la comercializaci√≥n. En Periodismo, cuando haces la tesis y esta deriva a libro, debes anticiparte y saber para qui√©n, cu√°l es tu p√ļblico meta. Esto no tiene por qu√© cercenar la espontaneidad de la obra.

Cuba tiene ante s√≠ el reto de insertar su literatura a escala global; reto que, hasta ahora, solo han cumplido algunas puntuales voces. ¬ŅQu√© deficiencias acompa√Īan al proceso actual de ‚Äúdar a luz‚ÄĚ un libro en nuestros predios? ¬ŅC√≥mo podr√≠a ser cambiada o transformada esta realidad? ¬ŅCu√°nto de conformismo nos queda por desterrar de nuestras concepciones literarias y promocionales?

Nos falta a veces perseverancia; y otras, nos falta ser inconformes. Si creemos que el espectro de publicación se reduce a la isla; que para insertarse en un capítulo de la Historia literaria cubana hay que hacer una carrera de circuito David-Pinos Nuevos-Calendario; con el siguiente La Gaceta-CASA-Guillén-Carpentier, que es el circuito 2.0, estamos ante un problema de enfoque.

Realmente sucede que esas son vías para publicar, las más seguras. Todos quieren en el momento cumbre el Premio Nacional de Literatura, pero el compromiso tiene que ser con los lectores, no con el lucro social y ególatra de los premios.

La aspiraci√≥n, creo, debe ser en todo caso multiplicar lectores. No me refiero a escribir bestsellers, pero s√≠ trazarnos estrategias para la promoci√≥n, distribuci√≥n, etc. No es agradable para nadie que su libro, despu√©s de publicado, pase meses sin llegar a las librer√≠as. Nos falta llegar a los p√ļblicos. Y a veces nos falta llegar al papel por procesos dilatados. Nos falta movimiento. ¬ŅQu√© podemos hacer?, intervenciones del espacio p√ļblico, lecturas en las calles o lugares populosos. Lo que no podemos es detenernos. Los j√≥venes tienen que publicar. Las editoriales tienen que mirarlos.