Patria


La mujer cubana, una revolución dentro de una Revolución

«Esta mujer cubana, tan bella, tan heroica, tan abnegada, flor para amar, estrella para mirar, coraza para resistir.»¬† ¬† ¬†

José Martí.

Cinco letras dibujan tu nombre, cinco letras que dibujan tu silueta camino perseverante de tu sue√Īo virtuoso y tu fe inquebrantable en la equidad de g√©nero, en la utilidad de la virtud. Cinco letras dibujan tu nombre, m√°s que flor, m√°s que madre, m√°s que hijas, m√°s que esposas.

Para departir y escribir de esta criatura hermosa, fecunda como la tierra negra de nuestros campos, que provoca y engendra la maravilla del nacimiento y la vida, tenemos que esbozar en un papel el instinto apasionado lo que es ser mujer y, sobre todo, una mujer cubana. Quiz√°s un poeta navegar√≠a en su mar de poemas buscando el verso perfecto, meritorio, para describir a una medida exacta de pies a cabeza y del alma al coraz√≥n el significado eterno de la mujer como un ente social, como compa√Īera, revolucionaria, amante y gu√≠a eterna de nuestros tiempos.

Nuestro Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz proyectaría con su prosa auténtica de cubanía, de reafirmación amorosa y de igualdad, el valor genuino de la mujer cubana cuando expresara:

«Las mujeres constituyen un verdadero ej√©rcito al servicio de la Revoluci√≥n (‚Ķ) La mujer es una Revoluci√≥n dentro de la Revoluci√≥n (‚Ķ) Cuando en un pueblo pelean los hombres y pueden pelear las mujeres, estos pueblos son invencibles, y la mujer de este pueblo es invencible

La mujer cubana part√≠cipe necesaria de nuestras luchas independentistas arroja una gu√≠a eterna por m√°s de 61 a√Īos y pone de manifiesto con hechos lo que expresara nuestro Fidel referente a las mujeres cubanas. Demostrado a partir de las luchas de independencia contra la metr√≥poli espa√Īola y norteamericana que ten√≠a sometido al archipi√©lago cubano a√ļn yugo colonial e imperialista.

La bayamesa Rosa Castellanos Castellanos ser√≠a unas de las primeras mujeres que demostrar√≠a su valor, su entrega, vocaci√≥n, por un bien com√ļn, por la Patria en la contienda independentista de 1868 a 1878. Las mayores virtudes de esta mujer ser√≠an expuestas en su humanismo, su buen humor y su sentido de la disciplina, pues existe constancia de que siempre estaba jaraneando con los enfermos, mientras que mandaba, ordenaba e infund√≠a respeto entre todos. Esta mujer negra y esclava que sigui√≥ el camino de la independencia de la dignidad y el decoro alcanz√≥ los grados de capitana del Ej√©rcito Libertador participando activamente en las cargas al machete.

Mariana Grajales ser√≠a otras de las mujeres cubanas que dejar√≠a una huella e impronta en la Historia de Cuba. La madre de los Maceos fue un s√≠mbolo del valor y la generosidad de la mujer cubana, aguerrida combatiente que inculc√≥ a todos sus hijos los ideales de independencia y lucha contra el dominio espa√Īol que le acarre√≥ muchos amigos y admiradores como fue Jos√© Mart√≠.

El Apóstol expresó:

«¬ŅQu√© hab√≠a en esta mujer, qu√© epopeya y misterio hab√≠a en esa humilde mujer, qu√© santidad y unci√≥n hubo en su seno de madre, qu√© decoro y grandeza hubo en su sencilla vida, que cuando se escribe de ella como de la ra√≠z del alma con serenidad de hijo, y como de entra√Īable efecto? As√≠ queda en la historia, sonriendo al acabar su vida, rodeada de los varones que pelearon por su pa√≠s, criando a sus nietos para que peleen.»

Mariana Grajales demostrar√≠a con sus acciones que la mujer puede ser √ļtil en las labores revolucionarias, patri√≥ticas, combativas, sin perder la ternura vocacional de ser madre, esposa y gu√≠a de familia. Pero ser√≠a Ana Betancourt de Mora quien se adelantar√≠a a su tiempo cuando pedir√≠a a los independentistas la emancipaci√≥n de la mujer en busca de sus derechos. Carlos Manuel de C√©spedes expresar√≠a que la historia habr√≠a de reconocer el hecho de que una cubana se hab√≠a anticipado a su siglo pidiendo la emancipaci√≥n de la mujer.

Emancipación y derechos que no tendrían frutos hasta el Triunfo de la Revolución cubana el 1 de enero de 1959, en el cual fueron partícipes varias mujeres como Melba Hernández, Haydee Santamaría, María Antonia Figueroa, Celia Sánchez Mandule y Vilma Espín, entre otras que forjaron el camino de una Revolución que se construyó para los pobres, los humildes y, en especial, para las mujeres. Las féminas en el mejor de los casos era un objeto decorativo, la sociedad asumía una actitud y un comportamiento de prepotencia y superioridad de los hombres frente a las mujeres, recluidas fundamentalmente en el ámbito doméstico.

El patriarcado se expresaba con igual crudeza de manera visible. A la luz del día se manifestaban insultos, los gritos, las amenazas, las violaciones y el asesinato. En la zona invisible se oprimía a la mujer con el desprecio, el chantaje emocional, el lenguaje sexista, el humor sexista, la publicidad sexista, con mujeres escasas de ropa para incitar el consumo de un producto.

Estas condiciones de desigualdad propiciaron la vocación de justicia y de amor de las mujeres para unirse a la lucha revolucionaria liderada por Fidel contra la dictadura batistiana y defendieron en las lomas y la clandestinidad el proyecto social que promovía el reconocimiento de la dimensión de clases, raza y género.

En 1962 el Comandante en Jefe afirmó que se proponía crear una sociedad distinta, de organizar un mundo mejor para todos los seres humanos; las mujeres tienen intereses muy grandes en ese esfuerzo, porque, entre otras cosas, es un sector que el mundo capitalista en que vivíamos estaba discriminada. Y, en el mundo que estamos construyendo es necesario que desaparezca todo vestigio de discriminación de la mujer.

Palabras que se fueron cumpliendo paulatinamente, con acciones, medidas, leyes, que concibieron una vida de decoro, de dignidad y oportunidades iguales al de los hombres. Entre las medidas que se adoptaron fue la campa√Īa de alfabetizaci√≥n que permiti√≥ a las mujeres de los sectores menos favorecidos de la sociedad beneficiarse de este progreso social; otras de las medidas fue la creaci√≥n de c√≠rculos infantiles destinados a las madres para el acceso a la formaci√≥n, al trabajo y participar en la vida econ√≥mica del pa√≠s. La emancipaci√≥n de la mujer no habr√≠a sido posible sin el nacimiento de la Federaci√≥n de Mujeres Cubanas (FMC) bajo el liderazgo de Vilma Esp√≠n, como expresi√≥n del tratamiento particular, dentro de lo general, que se le brind√≥ al tema de la mujer. ¬†¬†¬†

Sin la FMC habr√≠a sido imposible la construcci√≥n de la nueva sociedad, la elevaci√≥n del nivel educacional, cultural y pol√≠tico de las mujeres. Hoy, 60 a√Īos despu√©s, la mujer cubana integra el 46 por ciento del sector estatal y el 17 del no estatal. De los 612 diputados de la Asamblea Nacional del Poder Popular en su VIII Legislatura, 229 son mujeres para el 49 por ciento.

La Revolución enalteció a las cubanas ante sí mismas y la sociedad. A la Revolución, a Fidel, a Vilma y a la Federación de Mujeres Cubanas, las mujeres deben lo que son, mujeres preparadas dignas, decididas, revolucionarias y guías insoslayables de nuestro tiempo.


Volver a querer una isla sin cuernos

Oficio de Isla¬†fue una de las obras que un√°nimemente recibi√≥ el premio Villanueva, otorgado por la cr√≠tica a las mejores puestas del a√Īo pasado.

La pieza, escrita por el cineasta Arturo Sotto, focaliza un suceso histórico poco divulgado: el viaje de más de mil maestros cubanos durante 1900 a la prestigiosa universidad bostoniana de Harvard, en momentos en que nuestro país, bajo ocupación estadounidense, se disponía a iniciar vida independiente. Ello da pie a una reflexión, muy contemporánea y contextualizada sobre ese tema siempre en el tintero: las complejas y difíciles relaciones entre Cuba y Estados Unidos.

El autor ha logrado combinar, con sentido del humor, especialmente de la iron√≠a, las peripecias de una familia clase media cuya hija ha sido seleccionada para la ¬ęmisi√≥n¬Ľ, con las coordenadas de la macrohistoria, todo mediante fluidez narrativa y fuerza dramat√ļrgica, lo cual permite reflexionar en torno al anexionismo, los sentimientos independentistas, los oportunismos pol√≠ticos, las reminiscencias espa√Īolizantes, el paternalismo yanqui, el ¬ędeterminismo geogr√°fico¬Ľ y tantos √≠tems vinculados con las dos naciones vecinas, que desde entonces subsisten con matices y singularidades epocales, correlacionando los dos grandes n√ļcleos donde los mismos se han manifestado: la familia y el pa√≠s.

Ub√ļ sin cuernos a cargo de Ludi Teatro Autor: Osmel Azcuy/Tomado de Juventud Rebelde

Personajes gr√°ciles, bien dise√Īados, que pese a su armadura risible escapan del sainete y la caricatura, encauzan situaciones divertidas pero enjundiosas desde el punto de vista dram√°tico, que la puesta dirigida por Osvaldo Doimeadi√≥s ha sabido plasmar con gracia y solidez esc√©nicas.

Aunque la pieza afortunadamente volver√° en marzo dentro del evento Traspasos esc√©nicos, del ISA, esta vez en la sala Tito Junto, del Brecht, el espacio original result√≥ el perfecto por las caracter√≠sticas de la puesta, en un gran almac√©n de la Avenida del Puerto, donde el p√ļblico pudo trasladarse y presenciar, antes de asentarse en el lunetario, dos puntos que constituyen pertinentes pr√≥logo y ep√≠logo mediante coreograf√≠as, performances y hasta una instalaci√≥n que enriquecen y ensanchan el concepto del montaje, y donde junto a Doimeadi√≥s han prestado sus talentos Gretel Montes de Oca, Guillermo Ram√≠rez y Patricia D√≠az, as√≠ como el intertexto, eficazmente incorporado al corpus de la obra, que constituyen los fragmentos de una revista sat√≠rica de la √©poca (¬°Arriba con el himno!, de Ignacio Sarachaga).

M√©rito indudable de¬†Oficio de isla¬†son las actuaciones, que en t√©rminos generales aprehenden y proyectan el esp√≠ritu de este divertimento sustancioso, junto con la Banda de M√ļsica de Rancho Boyeros y las gaitas Eduardo Lorenzo, que sellan su esencia multiart√≠stica.

Ub√ļ sin cuernos, del laureado Abel Gonz√°lez Melo (premio Casa de las Am√©ricas 2020 por su obra¬†Bayamesa), conoci√≥ estreno mundial en La Habana bajo la puesta y direcci√≥n de Miguel Abreu con su compa√Ī√≠a Ludi Teatro.

Una utop√≠a a la vez dist√≥pica, si se permite el ox√≠moron, propone esta vez el dramaturgo cubano, que tiene del eterno viaje, los rejuegos y abusos de poder, reinados reales y so√Īados dentro de una par√°bola que contiene tambi√©n universos posibles, (re)conquistas y la idea de patria que se inicia en el n√ļcleo literalmente materno, aunque ello tambi√©n signifique el de la tierra.

Todo lo anterior, Gonz√°lez Melo lo explaya desde su habitual sabidur√≠a no solo esc√©nica sino tambi√©n teatral, en el sentido m√°s diacr√≥nico, lo cual implica gui√Īos, alusiones intertextuales y ese raro andar, cual arriesgado equilibrista, por una cuerda floja que transita de manera casi imperceptible por lo grave y lo ligero, lo c√≥mico y lo serio, lo alusivo y lo directo, dentro de esta obra que obtuviera los premios Jos√© Jacinto Milan√©s y Dador.

En su lectura, Abreu, acostumbrado a montar textos complejos, polis√©micos y llenos de enveses (Litoral, Bosques, La mujer de antes‚Ķ), asistido esta vez por Mar√≠a Karla Romero y con producci√≥n de Rafael Vega, consigue trasladar a la escena la corrosividad y el filo de la escritura; desde los minutos iniciales se percibe el logro de la ambientaci√≥n abigarrada y esperp√©ntica que sugiere la letra, para lo cual se apoya en el vestuario sugerente, expresivo de Celia Led√≥n, el maquillaje de Pavel Marrero y el dise√Īo de escenograf√≠a, al tiempo que √©l asume las luces, las cuales detentan suficientes gradaciones y matices.

Tambi√©n, como es habitual en sus puestas, debe exaltarse el tan bien explotado espacio, con movimientos coreogr√°ficos (Yuli Rodr√≠guez es la responsable de este esencial rubro) y una rica banda sonora (Denis Peralta, sobre canciones concebidas por Llilena Barrientos muy a tono con el texto) algo, por suerte, recurrente, como son los notables desempe√Īos: Ludi Teatro cuenta con un equipo competente, apto para personajes que exigen del actor desdoblamientos y proyecciones bien dif√≠ciles, cambios de registro, esfuerzos histri√≥nicos determinantes, y aunque se aprecia un nivel general, habr√≠a que encomiar esta vez a Aim√©e Despaigne, Grisell de las Nieves, Cheryl Zald√≠var, Yoelvis Lobaina y Francisco L√≥pez Ruiz.

Alejandro Palomino y su grupo Vital Teatro han llevado a escena una obra de la dramaturga e investigadora Esther Su√°rez Dur√°n:¬†Vu√©lveme a querer, y el t√≠tulo boler√≠stico es realmente algo m√°s que un gui√Īo. De nuevo tenemos la oportunidad de admirar, aplaudir y solidarizarnos con tres grandes mujeres de nuestra escena: Luz Marina Romaguera (Aire fr√≠o, de Virgilio), Lala Fundora (Contigo pan y cebolla, Quintero) y Camila (Santa Camila de La Habana Vieja, Brene).

La mixtura, el enlace, pasan por otro cl√°sico, esta vez universal (Las tres hermanas, Ch√©jov) que desde una estructura dial√≥gica, fuertemente intertextual, no solo trae a la actualidad los conflictos de esos personajes en sus momentos, sino que los enriquece, los universaliza, pues justamente es ese uno de los reclamos de la autora: exigir para nuestras (anti)hero√≠nas un justo sitio que las extrapole del localismo, el exiguo puesto en la escena nacional, para ponerlas a competir a un nivel donde est√°n sus cong√©neres chejovianas, de Shakespeare, Ibsen y compa√Ī√≠a.

No siempre, valga anotar, estos dif√≠ciles pastiches logran dar en el clavo; hace apenas un a√Īo tuve la oportunidad de ver, en Montevideo, un ejercicio intertextual semejante a prop√≥sito con uno de esos referentes:¬†√Čramos tres hermanas (Jugando con Ch√©jov), del c√©lebre dramaturgo y te√≥rico espa√Īol Jos√© S√°nchez Sinesterra (¬°Ay Carmela!) bajo la direcci√≥n del uruguayo Ramiro Perdomo, pero el resultado quedaba un tanto por debajo de sus posibilidades dial√≥gicas justamente dentro de esos l√≠mites que pretend√≠a focalizar y a la vez desmontar.

Suárez Durán, con la complicidad de Palomino, consigue que enlaces, pespuntes y transiciones se logren dentro de un escenario cuyos puntos de desplazamiento e intercambio actoral refuerzan la evocación, la resignificación y el diálogo.

Las actrices Mayel√≠n Barquinero (quiz√° deba restar un poco de fisicalidad y √©nfasis a su labor), Alina Molina y Yaisely Hern√°ndez vuelven no solo a querer, sino a conminarnos a hacerlo, en las pieles de esas singulares y entra√Īables damas del teatro y, por ello, de nuestras vidas.


Cuba, ¡qué será de ti si dejas morir a tu Apóstol!

Para departir sobre la figura hist√≥rica de Jos√© Mart√≠ hay que conjugar al Mart√≠ periodista, escritor, pintor, intelectual, poeta, maestro y h√©roe revolucionario. ¬ŅPero c√≥mo nombrarlo en sus facetas sin sacralizarlo?, con sus errores, sus aciertos y dudas. Nombrarlo como un hombre com√ļn, palpable, cuyo m√©rito m√°s profundo y verdadero fue la de situar su vida a la consagraci√≥n de la libertad de Cuba. Ese es el Mart√≠ insoslayable desbordado en estas p√°ginas de admiraci√≥n y compromiso de este novel escritor, que lleva en sus ojos y pensamiento la deuda de estudiarlo como un ente contempor√°neo, vigente en la sociedad cubana del siglo XXI que m√°s que nunca necesita a un Mart√≠ rejuvenecido, atemperado a la cotidianidad del pueblo y los j√≥venes.

El pensamiento de nuestro Ap√≥stol no pierde esa vigencia de cultivar, fecundar las virtudes m√°s sublimes y elevadas de los seres humanos, virtudes que deben habitar en los pueblos como semilla plantada con el sudor de la frente de los hombres de buena voluntad que reconocen que el primer deber de un hombre de estos d√≠as es ser un hombre de su tiempo, ser un hombre bueno que es el √ļnico modo de ser dichoso.

Martí fue un hombre de su tiempo y dichoso, desde muy temprana edad comprendería que su vida estaría dedicada a la lucha por la independencia de Cuba y con los pobres de la tierra plantó su suerte.

El intelectual cubano Cintio Vitier en su artículo Martí en la hora actual de Cuba planteaba unas interrogantes:

¬ŅNo es Mart√≠ suficiente vacuna contra los venenos ambientales? ¬ŅNo es Mart√≠ capaz de hacer de cada cubano por humilde o iletrado que sea un patriota? ¬ŅNo es capaz de inspirarle resguardo √©tico, amor profundo a su pa√≠s, resistencia frente a la adversidad, limpieza de vida?

Para ello el estudio de la vida de nuestro Apóstol no debe ser formulado solo teóricamente desde cursos escolares tempranos hasta cursos superiores, es necesario tocar las verdades ocultas en el ala de colibrí como mensaje educativo de espiritualidad y conciencia.

Martí hay que dibujarlo en su faceta de hombre de a pie en la calles, en las aceras, parques, avenidas, y extrapolar su obra a la sociedad, a los más necesitados de su ideario que no han podido tocarlo, sentirlo, vivirlo como una expresión de cubanía y Revolución.

Debemos instaurar acciones para fertilizar una campa√Īa para volverlo palpable, m√°s humano y cercano al pueblo cubano que en la mayor√≠a se reconoce martiano.

Martí forma parte relevante e indispensable de nuestra Historia pasada, presente y futura. Nuestro Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz fue continuador de su pensamiento intelectual, político, revolucionario. Premisa que permitió declararlo como el autor intelectual de los asaltos a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes.

El ideario de nuestro Ap√≥stol estar√≠a vinculado firmemente al programa pol√≠tico de la nueva etapa de lucha hasta nuestros d√≠as, como homenaje a las doctrinas de quien nos ense√Ī√≥ a pensar como pa√≠s, como una unidad colectiva, y guiar√≠a el camino de los grandes derechos de nuestro pueblo.

Al hombre de La Edad de Oro no se le puede dejar morir. En el aniversario 167 de su natalicio nuestro pueblo tiene que ser un pueblo m√°s digno, m√°s fiel a su recuerdo e ideario. Como expresara Fidel Castro en su alegato de defensa La historia me absolver√°:

Hay cubanos que han caído defendiendo sus doctrinas, hay jóvenes que en magnífico desagravio vinieron a morir junto a su tumba, a darle su sangre y su vida para que él siga viviendo en el alma de la patria. ¡Cuba, qué sería de ti si hubieras dejado morir a tu Apóstol!


Jóvenes creadores rinden homenaje a José Martí

J√≥venes creadores de la Asociaci√≥n Hermanos Saiz (AHS) en Ciego de √Āvila unen sus voces para rendir homenaje al H√©roe Nacional Jos√© Mart√≠ con la XVI edici√≥n del evento Estrofa Nueva, dedicado al aniversario 167 de su natalicio, el ¬†pr√≥ximo 28 de enero.

Roberto Carlos Armas Díaz, jefe de la sección de literatura de la AHS en la provincia y organizador del encuentro, explicó que escritores y trovadores llegarán a varios municipios del territorio desde hoy hasta el  día  28 con poemas y canciones .

Precisó que  el programa acogerá cuatro proyectos musicales trovadorescos  y más de 16 narradores, entre ellos la habanera Marta Acosta, la santiaguera Anisleidy Coloy y el holguinero  Rubiel Alejandro Labarta.

Resaltó la significación de esta jornada que también constituye un desagravio a la figura del Apóstol de la independencia de Cuba, cuando algunos individuos inescrupulosos  mancillaron bustos suyos en La Habana.

Estrofa Nueva se une a otras iniciativas ¬†de las instituciones culturales de Ciego de √Āvila, para promover durante todo enero el acercamiento a la vida y obra del H√©roe Nacional.

El Museo de Artes Decorativas  le dedica la muestra del mes, la cual consta de un plato de cerámica de 27 centímetros de diámetro, con su efigie,  singular obra de la cual se confeccionaron sólo 100 ejemplares.

Celia Marrero √Ālvarez, directora de la instituci√≥n, explic√≥ que la pieza ¬†perteneci√≥ a la Exposici√≥n de 1953 por el centenario del H√©roe Nacional de Cuba, y fue encargada en aquella √©poca a los talleres de la compa√Ī√≠a estadounidense Vernon Kilns, radicada en California.

En el anverso del plato y encima de la efigie martiana, figuran la fecha de nacimiento y muerte del insigne patriota y debajo la frase ¬†La patria es ara y no pedestal, a la izquierda la bandera cubana y a la derecha una rosa blanca, en tanto ¬†en el reverso se encuentran diversas apreciaciones sobre su personalidad, precis√≥ Marrero √Ālvarez

La biblioteca provincial Roberto Rivas Fraga promueve la realizaci√≥n de ¬† charlas, conversatorios, exposici√≥n de libros, un evento cient√≠fico y extensiones a centros correccionales y de salud, para acercar a los p√ļblicos a la figura de Mart√≠ y a su pensamiento.

Constance Hern√°ndez Gonz√°lez, comunicadora de la instituci√≥n, explic√≥ a Radio Surco digital que desde principios de mes se convoc√≥ a los escolares de las diversas ense√Īanzas a ¬†participar en el concurso literario Leer a Mart√≠, en tanto en el √°rea juvenil se ¬†promociona la √ļltima edici√≥n cr√≠tica de la Obra completa del H√©roe de Dos R√≠os.

La Jornada Martiana en la biblioteca   incluye, entre otras iniciativas, un  evento Regional de Lectura y Escritura en Braille el próximo día 25, con participantes de varias provincias y  un conversatorio con integrantes de la filial local de la Unión de Historiadores de Cuba.

El concurso de dibujos Mart√≠ en los ni√Īos, convocado por el museo de historia Coronel Sim√≥n Reyes y el sal√≥n de artes pl√°sticas De donde crece la palma, complementan las acciones de las instituciones culturales avile√Īas para homenajear ¬†a Jos√© Mart√≠ y acercar a la poblaci√≥n a la vigencia de su pensamiento antimperialista y universal.


Luz y semilla

*Texto tomado de Juventud Rebelde

 

¬ę‚ĶCuando se muere

En brazos de la patria agradecida,

La muerte acaba, la prisión se rompe;

¬°Empieza, al fin, con el morir, la vida!¬Ľ.

José Martí

Este 8 de enero estar√≠a cumpliendo 80 a√Īos Sergio Sa√≠z Montes de Oca. Creo que nunca ser√°n suficientes las acciones que realicemos para mantener vivo en las nuevas generaciones el ejemplo de vida e ideales revolucionarios de Sergio, as√≠ como de su inseparable hermano Luis Sa√≠z Montes de Oca, quienes contaban apenas con 17 y 18 a√Īos de edad, cuando fueron vilmente asesinados por esbirros de la dictadura el 13 de agosto de 1957, en San Juan y Mart√≠nez, Pinar del R√≠o, d√≠a que hab√≠an escogido ambos hermanos para realizar una acci√≥n por el cumplea√Īos de Fidel.

Sergio y Luis cayeron compartiendo los sue√Īos y luchas de aquella Generaci√≥n del Centenario, que desde 1953 se hab√≠a entregado a la causa de la verdadera independencia y justicia social para Cuba, dispuestos a dar su sangre y vida para que el Ap√≥stol siguiera viviendo en el alma de la Patria.

Basta echar una ojeada a sus textos literarios y pol√≠ticos para quedar sorprendidos y admirados de c√≥mo, a pesar de su corta edad, hab√≠a despertado en ellos una especial sensibilidad y vocaci√≥n hacia el arte y la literatura, as√≠ como por la radicalidad, hondura, madurez y originalidad de su pensamiento pol√≠tico. No menos destacado fue su papel en el accionar revolucionario de la √©poca. Encoleriza pensar hasta d√≥nde hubieran llegado esos j√≥venes ‚ÄĒpudi√©ramos decir adolescentes‚ÄĒ de no haberles arrebatado sus vidas la sangrienta dictadura.

Para explicarse las posiciones de ambos hermanos hay que tomar en cuenta la influencia determinante que recibieron en el seno familiar, tanto de su madre Esther Montes de Oca como de su padre, el juez municipal Luis Saíz Delgado, quienes los hicieron crecer en un ambiente marcado, además de por excepcionales valores humanos, por el conocimiento de la obra de José Martí, la historia de Cuba y universal, y lo más avanzado del pensamiento humanista.

A su corta edad habían leído además de a Martí, a Julián del Casal, Simón Bolívar, Benito Juárez, García Lorca, José Ingenieros, José Enrique Rodó, Haya de la Torre, Carlos Marx y Vladimir Ilich Lenin. El alegato de autodefensa de Fidel, La historia me absolverá, fue un texto que ejerció mucha influencia en ellos.

Todo ese acumulado cultural, más sus experiencias prácticas, los llevó a defender un proyecto autóctono socialista para Cuba, erigido sobre las columnas del pensamiento ético y emancipador de nuestro Héroe Nacional, distanciado de las malformaciones que ya advertían en el socialismo europeo. Aspectos que se vislumbran con gran precisión en el texto Por qué luchamos, considerado su testamento político. 

Actividad revolucionaria intensa

Sergio naci√≥ el 8 de enero de 1940 en San Juan y Mart√≠nez, Pinar del R√≠o. Hizo sus estudios primarios en la escuela Jos√© de la Luz y Caballero, donde ense√Īaba su madre Esther. Seg√ļn los que lo conocieron, ten√≠a un car√°cter inquieto e impetuoso, pero a la vez reflexivo. Igual que Luis, cultiv√≥ la poes√≠a y de manera autodidacta la pintura y el dibujo.

Su actividad revolucionaria m√°s intensa la desarroll√≥ en el Instituto de Segunda Ense√Īanza de Pinar del R√≠o, donde fue electo secretario de la Asociaci√≥n de Alumnos. Desde esa instituci√≥n impuls√≥ la creaci√≥n de una escuela popular nocturna para elevar la preparaci√≥n y conciencia pol√≠tica de los obreros y campesinos, pero esta experiencia no sobrevivi√≥ mucho tiempo al ser clausurada por el r√©gimen. Sergio lleg√≥ a graduarse de Bachiller y Letras y so√Īaba con estudiar la carrera de Medicina.

Durante esa etapa se incorpor√≥ al Directorio Revolucionario y m√°s tarde al Movimiento 26 de Julio. En esta √ļltima organizaci√≥n ser√≠a nombrado jefe de Acci√≥n y Sabotaje en el municipio de San Juan y Mart√≠nez. Fue tal su activismo pol√≠tico en las t√°nganas, protestas y otras acciones contra la dictadura que ser√≠a fichado por el Servicio de Inteligencia Militar como el joven del ¬ęjacket verde¬Ľ.

Entre los papeles que lograron preservarse para la posteridad de ambos hermanos se encuentra el dise√Īo por Sergio de una C√°tedra Martiana que comprend√≠a un curso de cinco a√Īos sobre la obra de Jos√© Mart√≠. Tambi√©n aparecen apuntes para un proyecto de Constituci√≥n municipal, en materia de pol√≠tica agraria y pol√≠tica educacional, en gran medida, las transformaciones que llev√≥ adelante la Revoluci√≥n despu√©s del 1ro. de enero de 1959, en especial la Reforma Agraria, la Campa√Īa de Alfabetizaci√≥n y la democratizaci√≥n del acceso a la cultura. ¬ęSe crear√°n misiones culturales ‚ÄĒse√Īalaba Sergio‚ÄĒ, con bibliotecas y museos ambulantes, cinematogr√°ficos, radio, m√ļsica y otros est√≠mulos. Se abrir√°n bibliotecas p√ļblicas en toda la naci√≥n¬Ľ.¬†

Por qué no vamos a clases

Una de las acciones m√°s audaces y destacadas que protagoniz√≥ Sergio contra la dictadura se produjo luego del asalto al Palacio Presidencial el 13 de marzo de 1957, cuando ley√≥ su texto¬†¬ŅPor qu√© no vamos a clases?, frente al claustro de profesores del Instituto de Segunda Ense√Īanza. Entre otras ideas expres√≥:

¬ęSer estudiante no es solo repetir en un examen materias, la mayor parte de las veces aprendidas ligeramente, ni asistir todos los d√≠as a clases y hacer de vez en cuando una trastada.

¬ęHay mucho de comercial en el estudiante solo preocupado por la obtenci√≥n de un t√≠tulo: para √©l, el instituto o la universidad, ser√°n graciosamente estanques de juegos. Ser estudiante es algo m√°s que eso, es llevar en su frente joven las preocupaciones del presente y el futuro de su pa√≠s, es sentirse vejado cuando se veja al m√°s humilde de los campesinos o se apalea a un ciudadano. Es sentir muy dentro un latir de patria, es cargar bien pronto con las responsabilidades de un futuro m√°s justo y digno, es ‚Äúguiar al ciego y llevarlo al porvenir‚ÄĚ. Es ‚Äúdolor por el espect√°culo de un pueblo que como quiere pan y circo y solo pan y circo, no mira quien se lo da‚ÄĚ.

¬ęAnte esta situaci√≥n de fuerza, de vejaci√≥n y de sentir de patria dolida es imposible que el estudiantado retorne a sus clases tranquilamente como si en Cuba nada hubiese pasado. El r√©gimen pretende presentar a los ojos del mundo que Cuba es la realizaci√≥n del nirvana budista, que a la juventud solo le interesa el rock and roll, que en la tierra, ‚Äúdonde el suelo tiembla, pero los hombres no‚ÄĚ, ni siquiera el Pico Turquino est√° alzado, en fin que Dios no ha mudado para ac√° el para√≠so por falta de tiempo o de congesti√≥n en el tr√°fico celestial. ¬ŅY no contribuiremos nosotros a dar esa impresi√≥n si tranquilamente volvi√©ramos a clases y abofeteando a nuestros muertos, declar√°ramos de mayor importancia un teorema de F√≠sica o Geometr√≠a que la sangre que diariamente se derrama para conquistar la libertad? Un pueblo donde los estudiantes no vayan a clases, donde la escalinata grita airada su dolor al mundo no es precisamente un remedo de para√≠so de Ad√°n y Eva. Es por eso que no vamos a clases se√Īores profesores¬Ľ.1¬†

Hermoso y simbólico acto

Aquel 13 de agosto de 1957, Luis y Sergio fueron cobardemente baleados muy cerca del portal del otrora cine Martha, por el soldado Margarito D√≠az, apoyado por el cabo Pablo A. Zayas. Antes de salir de la casa le hab√≠an dicho a su madre: ¬ęNo temas, alg√ļn d√≠a te sentir√°s orgullosa de nosotros¬Ľ.

No pasaría mucho tiempo en que el orgullo de una madre se convertiría en el orgullo de un pueblo y, en especial, de una joven vanguardia de intelectuales y artistas que agrupados hoy en la Asociación Hermanos Saíz, rinde tributo a Luis y Sergio poniendo lo mejor de nuestra cultura en manos del pueblo, dispuesta al igual que hicieron ellos, a cumplir como generación la misión histórica de nuestra época.

Es la misma AHS que cada 13 de agosto, en lo que se ha convertido ya en una tradición, asciende el Pico Turquino, y allí, en el punto más alto de Cuba, en un solo haz de luz unen en hermoso y simbólico acto a Martí, Fidel y los hermanos Saíz.

Notas

  1. Tomado de Luis A. Figueroa Pagés, Cuerpos que yacen dormidos. Obras de los hermanos Saíz, Casa Editora Abril, 2012, pp. 269-270.

Céspedes en el centro de la Cultura

La actualidad digital y convulsa nos indica por suerte o desgracia, que las redes sociales son uno de los mejores term√≥metros de pensamiento para escudri√Īar lo cotidiano. Su car√°cter pol√©mico y desconfiado para muchos, no lastra que all√≠ se pueda observar las catarsis en su estado puro.

Y es que gracias a Facebook, el que todo lo puede, descubro recientemente el nuevo cartel, que para bien promociona la jornada de la cultura cubana del 10 al 20 de octubre. El cartel que, enf√°ticamente, toma a Carlos Manuel de C√©spedes como centro del mensaje pragm√°tico no deja de pasar inadvertido por algunos paisanos que replicaban: ¬ŅPorque Carlos Manuel de C√©spedes? Incluso se cuestionaban: ¬ŅQu√© se estaban perdiendo de la cultura cubana? ¬ŅPorque C√©spedes y no otro?

No voy a ser le√Īa del √°rbol ca√≠do. Pero me veo necesitado en explicar un argumento y una pregunta. Sin conocer al dise√Īador y sus motivos. Resalta sus elementos √©picos aleg√≥ricos al crisol que vivi√≥ el parto de la cultura. Aunque el criterio esencial es el bicentario del natalicio del augusto Padre de la Patria.

Céspedes es un hombre de luz y de sombras. Su estirpe está fundada en la cultura cubana. Mucho y a la vez poco dominamos sobre su pasión por las artes. Uno de los pilares de su pensamiento es precisamente su sólida base cultural, nutrida de lo mejor de su época y el dominio de una vasta cultura.

Unos de los elementos más importantes en el estallido de la Revolución del 68 fue el desarrollo cultural logrado en la ciudad de Bayamo. La forja de una cultura auténtica y criolla va influir en el protagonismo de los héroes de la Independencia. El contacto directo con grandes sistemas de pensamientos a través de los patricios regresados del extranjero, rápidamente se convertían en portadores en su ciudad de lo mejor del pensamiento filosófico, artístico y científico descubierto en América y Europa.

Los hombres del 68 fundaron su libertad primeramente desde el pensamiento. El papel de la literatura y la educaci√≥n es m√°s que encomiable en el camino libertario. El dominio absoluto de los mejores autores desde los cl√°sicos de la tradici√≥n greco-latina y su mixtura con los ideales del Renacimiento, la Ilustraci√≥n y el Romanticismo van formando un pensamiento independentista adosados de idealismo y romanticismo, pero acompa√Īado del sublime amor por la libertad patria.

Por esto C√©spedes es un hombre de gran apetito literario y con una de las mejores bibliotecas de su √©poca. Compone en coautor√≠a de Jos√© Fornaris la letra de La Bayamesa, que se registra como la primera canci√≥n rom√°ntica de Cuba. Escribes varios poemas de amor y eleg√≠as a la patria, es traductor de obras de teatro, poes√≠a y hasta de ajedrez. Escribe para los peri√≥dicos de la √©poca. Participa como actor y director de teatro en puesta de escena en Bayamo y Manzanillo. Es amante a la m√ļsica y Chopin es de sus preferidos. Funge entre los mecenas de la cultura local de su m√≠tico Bayamo.

Mucho se elogia y se detalla el dominio de la alta cultura que tenían estos héroes. Hombres vestidos de seda fina y con prendas de oro brillante, sin nada que envidiar a la gran alcurnia de la Habana o de la fastua Europa. Varios recorrieron los elegantes salones de París, recitaban en latín o francés y vibraban al ritmo de Mozart.

Sin embargo poco se resalta el gran apego que existió a las tradiciones, costumbres y manifestaciones que derivaron a conformar la cultura popular y tradicional que germinaba en Cuba.

Es precisamente estos elementos lo que distinguen la cultura del criollo con el ib√©rico. Los pr√≥ceres cultos y refinados, los que ten√≠an un conocimiento enciclop√©dico y universal tambi√©n veneraban sus expresiones aut√©nticas y nativas. No solo amaban la m√ļsica culta sino que tambi√©n se regocijaban de la contradanza de Saumell. Escribieron d√©cimas y estaban fascinados por los elementos de cubanidad en la poes√≠a de Jos√© Mar√≠a Heredia, Pl√°cido o el Cucalamb√©. Tributaban a las lidias de gallos y carreras de caballo. Cazaban animales jibaros, como C√©spedes. Se ba√Īaban en r√≠os y todos viv√≠an o visitaban con frecuencia y entusiasmo sus fincas apartadas de la ciudad. Sent√≠an orgullo de su estirpe aborigen.¬†Observaban y hasta participaban en los cultos y bailes africanos.

Es precisamente esta condición de terratenientes la que le permite conocer internamente las maravillas de la cultura rural y sus miserias. Al revisar sus versos, sus diarios y testimonios esencialmente cuando están distantes de la ciudad comprobamos la viveza de esta cubanidad fundadora.

Los poetas y novelistas han advertido con espejuelos diferentes a la sociedad, la naturaleza cultural del Padre del Patria. Le coronan su mérito de fundador de la cultura independentista.

Al respecto Lezama Lima comenta: (…) comprende con rapidez nuestra que está en obligación de inaugurar una nueva tradición, donde todo es como una fiesta, un lujo, una amistad, una frase imprevisible 1 …

Nuestra Fina, también lo consagra en su linaje: Céspedes es el fundador de un linaje en
el espíritu, de unas familias más misteriosas y definitivas que la de la sangre 2 .

Tal vez estos argumentos no complazcan del todo. Pero nos ilustran, porque Céspedes se encuentra en el centro de la cultura. El Iniciador no solo se levanto con su espada en la Demajagua, sino que su adarga era la cultura que lo obligó a sacrificar su cómoda vida por dos razones: Independencia y Libertad.

Conlleva entonces a una dolorosa pregunta, qu√© hemos hecho mal para que algunos cubanos discriminen la vinculaci√≥n de lo patrio con lo cultural. La respuesta es complicada y se confunde en la urdimbre de cataclismo que ha sacudido nuestra cultura.¬†Como el riesgo de la espada de Damocles que se ci√Īe sobre nosotros. Las respuestas o al menos mis criterios quedan suspendido para otras l√≠neas.¬†

Recordemos que el 10 de octubre es nuestra fecha de nacimiento y hace s√≠ntesis en su colof√≥n con el 20 de octubre cuando al cantar el himno de manera p√ļblica para festejar la toma de la primera ciudad de la Cuba Libre. El 20 de octubre no se cantaba solamente un marcha de guerra, brotaba de las gargantas de los bayameses lo cubano como expresi√≥n redentora.

La jornada de la cultura cubana no est√° exenta de retos y hasta son visibles algunos fracasos en conectar lo cubano con zonas que ya son infectadas por la cultura de la banalidad. A pesar de las dificultades econ√≥micas que sacuden tel√ļricamente el pa√≠s, no debemos despreciar estos diez d√≠as del mes de octubre, para luchar y festejar con calidad y esmero por nuestra cultura. Conocerla de manera profunda tal vez sea su mayor homenaje.

1 Jos√© Lezama Lima: C√©spedes, el se√Īor√≠o fundador. Imagen y posibilidad, La Habana, 1981.
2 Fina García Marruz: La poesía es un caracol nocturno. Coloquio Internacional sobre la obra de Lezama Lima. Poesía , Editorial Fundamentos, Madrid, 1984


Carlos Puig: Ademanes imborrables de la m√ļsica cubana

Exactamente hace 66 a√Īos que Santiago de Cuba se estremeci√≥. Un llanto primog√©nito, de var√≥n, de buena suerte y de gran coraz√≥n, sal√≠a del vientre de Dulce Mar√≠a Premi√≥n mientras Ramiro Puig impaciente aguardaba en el sal√≥n por el muchach√≥n.

El largucho, de sobresalientes ademanes, bautizaron como Carlos Rafael Puig Premi√≥n, y sin darse cuenta criaron al director, avezado flautista, saxofonista que tambi√©n supo clar√≠n, y del llano y la Sierra se adue√Ī√≥.

El ni√Īo ya convertido en un ‚Äújovenz√≥n‚ÄĚ hac√≠a las primeras se√Īas a la Banda para acomodar las notas musicales Do-R√©-M√≠-Fa-Sol, que orquestaron desde un buen rumb√≥n hasta el simb√≥lico canto que a la Patria enardeci√≥.¬†¬†

Cuando el clarinete, el tromb√≥n, la flauta y los platillos, junto al resto de la banda provincial de conciertos de Granma se guiaban por las se√Īas de Puig, lo mismo se alzaba el clar√≠n mamb√≠, que sonaban los ca√Īonazos de La Habana.

La interpretación del Himno Nacional ha sido de esas presentaciones que te erizan por la majestuosidad y exactitud de sus acordes. 

Tampoco se puede olvidar entre sus actos de solemnidad a la Marcha del 26 de Julio que hizo temblar a todos en medio de tanto fulgor, como bien retumba en emoción la Internacional de Mayo.

Cada encuentro con el Maestro y su banda de conciertos, llena de historia y tradición, hinchaba de solemnidad y reconfortaba el alma de la gente porque adquirieron el don de explicarte de dónde vienes y a dónde vas.

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El simbolismo que encarna Carlos Puig Premi√≥n dentro de la cultura local y nacional pasa de acordes bien orquestados a creador de luces sin sombras. Eso lo aprehendi√≥ con apenas 13 √≥ 14 a√Īos en las rigurosas filas del Ej√©rcito, donde se fomentaron las primeras Bandas de Concierto del pa√≠s.

Fue en la década del 70 del siglo XX, cuando se definió como hijo indiscutible de la tierra natal de Céspedes, que comenzó su ajetreo incansable por recuperar las sinfonías de una institución musical en peligro de extinción.

Buscando sonoridades para salvar al conjunto incluyó un alto rigor técnico y los sintetizadores, lo que le atribuyó originalidad y lo distinguió del resto del país, al extremo de musicalizar los oídos más necios e ignorantes en fascinantes melodías.

El desaf√≠o continuo y su pasi√≥n desmedida por la m√ļsica lo llevaron a permanecer a deshoras frente al teclado de una computadora, detr√°s de un piano o manoseando una flauta para lograr las piezas ic√≥nicas como la m√ļsica que acompa√Īa el izaje de las banderas de Carlos Manuel de C√©spedes, en la Plaza de la Revoluci√≥n, y del mausoleo de la Plaza de la Patria, ambos sitios emblemas de la ciudad de Bayamo.

Con ese empuje tremendo, que a√ļn muchos buscan descifrar, enrumb√≥ miles de sue√Īos de j√≥venes cubanos mediante la creaci√≥n del programa para la primera Escuela de Bandas de M√ļsica de Concierto, que dio sus pasos iniciales en 2004 en Granma, donde egresaron m√°s de un centenar de bandas.

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El curr√≠culo de Puig, quien hace solo nueve meses nos dej√≥ f√≠sicamente, a√ļn con obras in√©ditas y cientos de historias que te estrujan el alma, archiva un sinf√≠n de m√©ritos como ser creador del m√©todo para la aplicaci√≥n de la Metodolog√≠a de Evaluaci√≥n en todas las especialidades de la m√ļsica de Concierto y Popular; brind√≥ aportes significativos a la documentaci√≥n del Sistema Evaluativo para los m√ļsicos del pa√≠s y forj√≥ los festivales Sindo Garay y el infantil Reparador de Sue√Īos. Adem√°s, fue miembro de la Comisi√≥n Nacional de Evaluaci√≥n.

A tan elevado nivel lleg√≥ su virtuosismo. Cuentan que en una ocasi√≥n, en un festival de la m√ļsica en la Tropical, Puig en plena presentaci√≥n salt√≥ de la flauta al clarinete, del clarinete al saxof√≥n, del saxof√≥n al tromb√≥n. Dej√≥ a no pocos estupefactos en ese afrodisiaco rinc√≥n de La Habana.

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La m√ļsica no fue el √ļnico don de Carlos, quien, como hombre previsor, vio la importancia de crear un archivo de la m√ļsica m√°s significativa de la provincia, que leg√≥ a su hijo Carlos Puig Battle, heredero de la batuta de su padre en la Banda Provincial de Conciertos.

En casa se sobran las an√©cdotas del excelente electricista, mec√°nico, electr√≥nico‚Ķque una vez desarm√≥ el polki y lo tuvo por un a√Īo guardado en piezas junto con las esperanzas familiares de volverlo a contemplar y, para asombro del famili√≥n, un d√≠a despertaron con el rugir de los motores del carro.

Recordado como un hombre de una entera humildad y una desmedida entrega a la m√ļsica, Carlos Puig Premi√≥n cal√≥ en el coraz√≥n de los artistas e intelectuales cubanos, quienes le agraden y le recuerdan a ratos en la ingratitud de no llevarse, a consideraci√≥n de muchos, un premio nacional de la m√ļsica, que se repone con el aplauso permanente y cari√Īo de su gente.

El m√ļsico no se retira, muere con las botas puestas, dec√≠a Carlos Puig, quien hoy cumplir√≠a 66 a√Īos de edad. Sin otro fin que ense√Īar, elevar la cultura y llevar enriquecedoras propuestas al p√ļblico, se convirti√≥ un referente para las artes en toda Cuba.


Fiesta de la Cubanía: sello de identidad cultural

Caminar por las calles adoquinadas de la Plaza del Himno en la ancestral ciudad bayamesa, alzar la vista y encontrar ‚ÄĒcolosal e imponente‚ÄĒ el campanario ic√≥nico de la patrimonial urbe justo al p√≥rtico de la Iglesia, contemplar orgullosos la parroquia de San Salvador y saber que cada esquina de la villa fue testigo, hace ya 150 a√Īos, de la historia del nacimiento de nuestro Himno Nacional estremece y, sobre todo, emociona tanto al ignoto visitante como al m√°s raigal cubano.

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Que los sue√Īos de los Hermanos Sa√≠z sean tambi√©n de los j√≥venes de hoy

La muerte los inmortaliz√≥. Las balas que impactaron sus cuerpos el 13 de agosto de 1957 los convirtieron en historia. La noticia paraliz√≥ al pueblo sanjuanero. Un disparo primero, el otro despu√©s, apenas a unas cuadras del hogar en el que reposaban el padre abogado y la madre maestra. ‚ÄúMataron a los hijos del juez‚ÄĚ, vociferaban unos; el correteo era incesante, la Casa de socorro un hervidero. Eran queridos estos muchachos en su pueblo pinare√Īo. [+]