Patria


Ideas en el centro del debate

Estos días han sido muy intensos en las redes sociales. Una entrevista al reconocido intelectual cubano Enrique Ubieta, aparecida en Granma, donde sostiene que el llamado “centrismo” no es más que un disfraz de los que hoy pretenden restaurar el capitalismo en Cuba por la puerta de la cocina, [i] desató la ya conocida maquinaria de fango contra su persona.  Junto a los improperios y la manipulación, han salido a la palestra pública, contaminando en muchos casos la posibilidad de un debate serio y respetuoso, los oportunistas, resentidos y  hasta “conversos”; esos que antes fueron defensores a ultranza del dogma y ahora se presentan como abogados de la mayor pluralidad de ideas posibles. [+]


Silvio Rodríguez se une a declaración de blogueros cubanos sobre posición de Trump hacia Cuba

Decenas de blogueros cubanos han compartido a través de sus plataformas una denuncia conjunta a las declaraciones de Donald Trump sobre Cuba “por ofensivas e insultantes con nuestro pueblo”. Blogs como Segunda Cita, de Silvio Rodríguez, La Pupila Insomne, de Iroel Sánchez, o La Isla Desconocida, de Enrique Ubieta han suscrito la declaración que sostiene: “el presidente Trump ha de saber que su mandato no se extiende a Cuba”. [+]


Los más humildes también crearon la nación

He escogido este tema por lo necesario e importante[1] que es hoy para nosotros. Las investigaciones culturales y el conocimiento que ellas aportan han logrado desarrollos muy notables en la Cuba actual, que pudieran ser influyentes en diferentes terrenos. Ante todo, ponen en relación aspectos entrañables de la vida del pueblo, los grupos sociales y las personas con las actividades científico sociales, lo que sin duda ayuda a estas a sentirse valiosas además de serlo, y a la sociedad a apreciar más a los conocimientos. [+]


La tercera vía o centrismo político en Cuba

Tomado de Cubadebate

Desde ya hace algún tiempo se ha estado moviendo, esencialmente en medios digitales, la idea de un “centrismo político” en la Cuba de hoy, como parte de una de las estrategias de Estados Unidos por subvertir el modelo socialista Cubano, ante los rotundos fracasos y el desprestigio de la llamada “contrarrevolución cubana”. [+]


Fidel: nombrar una Isla

Tu nombre es una bandera,
la dignidad, el abrigo,
un murmullo repetido
en las noches de la Sierra.

Sangre caliente en la vena
de un país. El mismo instante
de la redención. Las tardes
en que amasamos la paz
de tu sueño. Libertad
que como un eco se esparce.

[+]


Un universo de versos diversos

Con La flauta de chocolate quedó ligada para siempre al mundo de los versos. Nació en tierra de charangas donde alacranes y gallos viven en guerra perpetua. A esta habanera de Bejucal, ahora en su tercera década de vida, Marylin Bobes la calificó como una de las más importantes poetisas de las últimas generaciones. [+]


Nosotros somos hijos de la libertad y de la cultura

En este podcast grabado en el estudio de Habana Radio, Cubadebate tuvo el privilegio de contar con la presencia del Dr. Eusebio Leal para tratar un tema tan importante como el uso de los símbolos nacionales. Una cuestión que el Historiador de la Ciudad ha tratado en recientes declaraciones y textos publicados en nuestra página y otros medios de prensa. También, como no podía ser de otra manera cuando se conversa con hombres de su magnitud, abordamos otros tópicos tan polémicos como necesarios. [+]


Alona: Mi Patria, sus símbolos y yo

Desde su tercer año en la Academia de Artes Plásticas cienfueguera Benny Moré, emprendió el azaroso camino para hallar su propio concepto de Patria.

Para ella no fueron simples asociaciones de palabras como pueblo, nación, país, tierra, lugar, territorio… no fue una sencilla rutina de sinonimias.

Durante dos años trató de encontrar su identidad a través de símbolos propios, había llegado «el momento de percatarse cuánto del mundo forma nuestro propio estado».

Alona Hernández Román no hizo de los habituales iconos nacionales: la bandera, el himno, la palma, la mariposa… los protagonistas de su obra. Identificó en su ser los propios.

Y  «en ese sublime instante en que la artista se define a sí misma y como resultante expone los pedazos de su idiosincrasia convertidos en arte», surgió La luz que conduce a casa…

Seis piezas en esta exposición, iluminan la mente de sus perceptores.

La primera: el árbol. El de la vida, —¿acaso el genealógico?—, el horcón familiar: su madre, y la madera de que está «hecha» a quien considera «aliento», inspiración y fortaleza.

Cubierta por una simbólica urna de cristal, la reproducción en blanco papel, del juego de comedor de la abuela. Puro, níveo sitio de reunión (comunión) familiar, que convirtió la artista en la segunda pieza del conjunto.

Inmaculado luce el uniforme escolar —a mi entender la pieza más lograda de la exposición—, una retrospección a la infancia que Alona purificó en su mente. Es esta la tercera de las obras, que como el árbol, fuera premiada durante la última edición del VISUARTE cienfueguero.

Un cuarto momento simbólico en el camino de la artista nos sorprende con una propuesta más tecnológica, contemporánea. Una laptop nos participa el momento en que su «amor», consuma el ritual de raparse la cabeza, para acudir «al llamado de la Patria», al el Servicio Militar General.

Las quinta y sexta piezas de La luz…: Alona trasmutada en pez peleador (otra vez bajo una campana vítrea), revela su personalidad persistente; y ella misma camino al mar, alegoría de la partida de amigos, una vuelta al recurrente tema de la emigración.

Rodeada de espinas que más allá de dificultades y frenos, pueden interpretarse —cual las «divinas» que rodearon la cabeza de Cristo en su largo peregrinar por la fe—, como el arduo bregar de esta talentosa muchacha para hallar los símbolos que signarán su vida artística.

«Porque cada vez que una experiencia nos talla el alma —confiesa— la cicatriz se convierte en una de las grietas que construyen el tronco del árbol que es nuestra vida».

Por su sólido currículo desde la academia —en el que se cuentan varios premios en competiciones locales y nacionales junto a consagrados plásticos—, eximida del ejercicio teórico para su tesis de graduación y de los exámenes para el ingreso al Instituto Superior de Arte (ISA), era, sin embargo este, un acto necesario y un sueño que finalmente realizó.

Sólo que esta vez Alona, lo haría en los predios del macizo Guamuhaya, a más de 700 metros sobre el nivel del mar, donde en su experiencia de vida reciente, halló la pureza de espíritus humanos y naturales para exorcizar los propios: La Patria, sus símbolos y ella.